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Etiqueta: mujeres

Suicidio y femicidio: ¿cuál mata más?

Dr. Humberto Aguilar Arroyo
Sociólogo.
Docente, Investigador. UNED

La muerte se origina en el nacer. Es un principio universal contra el cual no podemos luchar. La muerte puede ser retrasada, la enfermedad tratada pero el fin es seguro.

No obstante, la forma de morir si es de índole social, por tanto, podemos maniobrarla.

Por ejemplo, las muertes causadas por la imprudencia en accidentes de transito, recreativo o laboral. También aquellas que ocurren en los enfrentamientos militares de un Estado contra otro, o por conflictos civiles o contra el crimen a lo interno de una Nación.

Otras formas de morir también pueden ser prevenidas, como son la muerte por contaminación ambiental que así las cosas; a largo plazo provocara un genocidio mundial, o por la carencia de alimentos y disposición de medicamentos.

Finalmente se encuentra la muerte causada a mediano y largo plazo por los estilos de vida insalubres como son la ingestión de “comida chatarra”, consumo de sustancias toxicas legales e ilegales, etc.

En suma, si podemos prevenir para no exponernos a condiciones que tengan por resultado una muerte temprana, pero no podemos prevenir la muerte. Podemos elegir conscientemente la forma de morir si somos conscientes de las formas de vivir.

Esta pequeña introducción la considero importante para contextualizar el tema del suicidio-femicidio.

La sociedad costarricense ha sido convulsionada por la frecuente recurrencia de muertes perpetrados contra mujeres.

Nadie merece morir en manos ajenas. Mi vida me pertenece y es un derecho del cual soy responsable. Esa condición es lo que me configura como persona libre.

A continuación, vamos a contextualizar sociológicamente el femicidio y su vinculación con el suicidio femenino.

El femicidio como parte del crimen, entendido como la acción que sega una vida sin su consentimiento, se ha incrementado en la ultima década. ¿A que factores obedece? ¿Como podemos sociológicamente explicarlo?

El homicidio y el femicidio así como su otra cara de la moneda: el suicidio, forman parte del escenario de la violencia estructural que vive la sociedad posmoderna, en la cual desde luego se encuentra Costa Rica.

En la sociedad tradicional de fines del siglo XIX y que culturalmente se prolongo en el caso de las naciones del tercer mundo hasta mediados del siglo XX, el perfil de las relaciones sociales, la interacción y socialización entendida como la creación y puesta de valores, creencias y tradiciones fueron totalmente trastocadas por la emergencia de la nueva sociedad de la información y el conocimiento.

El homicidio desde muy temprana la vida humana ha acompañado la vida social. Recordemos el fratricidio perpetrado por Caín contra Abel.

Sin embargo, estadísticamente es durante finales del siglo XX y lo que llevamos del siglo XXI, en que se ha incrementado en todo el orbe mundial.

¿Es solo la “maldad” intrínseca en la naturaleza humana la causa principal del homicidio y del femicidio; como lo planteaba el pensador clásico Thomas Hobbes? Si es así, podríamos deducir que como los femicidios en su mayor parte los cometen los varones, entonces los hombres son mas “malos” que las mujeres, y que la mujer es una victima pasiva y neutral del varón agresor.

Interesante escenario que se contrapone con el habitus creado en nuestra cosmovisión. Veamos.

Según la religión judeo-cristiana, Dios (valga aclarar que sin que se haya explicado racionalmente, en la consciencia del creyente se crea una figura masculina, en el calificativo de Padre) el cual creo a Adán (primer hombre) a su imagen y semejanza y de segundo y a partir de él (costilla) a la mujer. Con lo cual se hace entender la dependencia biológica existencial de la mujer con respecto al hombre.

Por otra parte, la mujer fue creada para complementar la vida de Adán, pues se “sentía solo” en el Paraíso (véase pasaje en el libro del Génesis al respecto).

La mujer sin vida intencionalmente propia, “comete” el gran error y se hace artífice de introducir el “pecado original” que nos deshereda de la vida eterna.

En resumidas cuentas, la mujer es la “pecadora” que hace caer en pecado al “santo” Adán. Y con ello condena a toda la humanidad, tremendo karma sobre los hombros femeninos.

Esta visión teológica patriarcal y machista, ha contribuido a configurar una imagen concebida de lo que es, debe y debería ser la mujer en sus roles personales y de interacción social; condenándola históricamente a sufrir el escarnio de la insensatez e ignorancia de los varones según las prescripciones culturales de cada periodo histórico.

Hace muy pocos siglos la mujer no era considerada como persona.

En la Edad Media, miles de mujeres fueron condenas a la hoguera, la horca o decapitas al encontrarlas culpables de hechicería o herejías por parte de la Santa Inquisición.

El 8 de marzo de 1857 una multitudinaria manifestación publica de obreras y obreros pertenecientes a una fábrica textilera de Nueva York, fue brutalmente reprimida por la policía, cobrando la vida de más de 120 mujeres. fueron asesinadas por la policía de Nueva York,

El 25 de marzo de 1911, en la fábrica textil Triangle Shirwaist en esta misma ciudad; 123 mujeres y 23 hombres son encerrados y calcinados por los empresarios en complicidad con la policía. En su mayoría eran migrantes judío e italiano.

Su pecado: reclamar la disminución de la jornada laboral que en ese entonces podía llegar hasta las 18 horas diarias, sin derechos a ninguna compensación social y medica.

Durante la primera y segunda Guerra Mundial, miles de mujeres fueron violadas y masacradas por los distintos ejércitos sin importar el bando militar.

Similar escenario dantesco represento la conquista española contra las mujeres de los pueblos originarios de América.

En nuestro país, la mujer no existía como persona jurídica, pues es hasta la década de 1950 en el que adquiere el derecho de votar, por tanto, a tener una identificación como ciudadana.

Con esta corta y apretada remembranza, lo que queda en evidencia es que el femicidio ampliado no es nada nuevo y que ha obedecido a factores de dominación, explotación y control de parte de hombres si bien de “carne y hueso”, pero determinados en y por una institucionalidad religiosa, cultural, militar, económica y política hegemónica.

Desde luego que el femicidio lo cometen hombres, pero estos se encuentran sociológicamente contextualizados.

El concepto de patriarcado, machismo y sus antónimos matriarcado, feminismo, son etiquetas que poco aportan en el esclarecimiento de la problemática, si estos no se articulan y vinculan con los procesos macroeconómicos sociales y culturales.

Indicamos que el crimen dentro del cual contemplamos el homicidio, femicidio y suicidio pertenecen y son formas expresivas de la violencia social estructural, la cual la entendemos como las condiciones distintas y múltiples de negación de la vida mediante actos legalmente legítimos o no. Es decir, como una condición de explotación de humanos por humanos determinados en y por una clase social.

Estamos acostumbrados y acostumbradas, a esperar ver datos y números cuando escuchamos o leemos el concepto de violencia.

Pero poco pensamos en la dimensión no cuantitativa de la violencia.

Para darnos una idea de la condición o perfil de esa violencia social estructural, la vamos a ejemplificar con las siguientes características que subyacen en términos generales en las relaciones de interacción social a nivel cotidiano en casi todos los niveles de convivencia en nuestra sociedad:

Pragmática, utilitarista, finalista, autoritaria y conservadora, chovinista, populista. Mítica mas que racional. Voyerista, cargada de morbo. Prejuiciosa, con violencia pasiva agresiva. Cargada de egolatría, hedonismo, narcisista, homofóbica, xenofóbica, individualista.

La lista de calificativos podría ser mas extensa, desde luego, pero su propósito es ubicar el acto del femicidio dentro de este contexto de conducta social manifiesta y/o latente, que considero el “caldo” de cultivo de todo acto criminal.

En otros términos, el femicidio no terminara con la desaparición del patriarcado y el machismo, esto es una cortina de humo o mensaje ideológico que la clase dominante ha querido con toda intensión política establecer para ocultar la verdadera esencia y origen del femicidio.

En resumidas cuentas, el crimen y su correlativo legal, el delito, es un problema de clase.

Enseguida vamos a ocuparnos de responder la pregunta que ha dado origen al articulo, en términos empíricos: ¿Quién mata más: el femicidio o el suicidio femenino?

Para ello vamos a tomar las estadísticas del Poder Judicial encontradas en los Anuarios Estadísticos del O.I.J. correspondientes a los últimos 4 años a efecto de realizar un análisis comparativo.

Veamos la siguiente tabla:

COSTA RICA: Femicidios, Suicidios, homicidios femeninos

Periodo: 2016-2019

                   

      2016

      2017        

 

      2018

      2019

 

Categoría

 

Abs

 

  %

 

Abs

 

 %

 

 

Abs

 

 %

 

Abs

 

 %

Suicidios

 52

 44

 64

 52

 

 73

 53

 56

 53

Homicidio

No Femicidio+

 

39

 

33

 

30

 

25

 

 

39

 

28

 

33

 

31

Femicidios

 11*

 15**

 22

11*

17**

 23

 

18*

8**

 19

9*

7**

 15

TOTAL

117

100

122

100

 

138

100

105

100

Fuente. Elaboración propia a partir de los Anuarios Estadísticos Policiales. Dirección de Planificación. Poder Judicial.

En los últimos 4 años la mortandad femenina por causas violentas (exceptuándose el homicidio culposo) cobró la vida de un total de 482 mujeres, de las cuales 245 fueron por suicidio, representando el 50%.

Las muertes calificadas como femicidios, sumo un total de 96 mujeres, representando el 20% de la mortandad en el cuatrienio.

Por su parte, los decesos tipificados como “homicidios no femicidios” sumo un total de 141, representando cerca del 30% del total de muertes de mujeres durante el periodo.

Como puede observarse, solo es durante el año 2016 que el numero de suicidios es menor al numero de homicidios en mujeres-incluyendo al femicidio.

Durante todo el cuatrienio, los suicidios superan en números relativos al femicidio.

Tal diferencia, en términos porcentuales, puede ser estimada en más de un 63%.

Para concluir, llama poderosamente la atención, que el suicidio femenino con la supremacía que tiene sobre las otras categorías de muertes violentas; hasta hoy no haya suscitado respuestas organizadas por parte de la sociedad civil, como si lo ha provocado las muertes calificadas como femicidios.

Dejo las posibles conclusiones a quienes tomarán el tiempo para analizar el presente articulo, el cual desde ya agradezco y espero contribuya en alguna medida.

Notas

*Se refiere al criterio establecido por la Ley de Penalización de la Violencia Contra la Mujer (relación consanguínea y/o ámbito de convivencia intrafamiliar o intima).

**Se refiere al criterio establecido por la Convención Internacional de Belem Do Pará. (-femicidio ampliado- como violencia contra la mujer basado en el genero).

+ Esta cifra incluye decesos con informes pendientes para ser tipificados como femicidios.

UCR pide a medios ser responsables con información sobre violencia contra las mujeres

Alejandra Amador Salazar, Periodista, UCR

La Universidad de Costa Rica (UCR) le solicitó, vehementemente, a los medios de comunicación institucionales y nacionales recordar la responsabilidad comunicativa con la que deben dirigir todas sus investigaciones y reportajes, de modo que no revictimicen ni culpabilicen a las mujeres que han sido víctimas de violencia, y al mismo tiempo, los instó para que se comprometan con la igualdad y dejen de reproducir discursos machistas, misóginos y degradantes.

Este llamado lo hizo mediante un Pronunciamiento aprobado por el Consejo Universitario, en la sesión ordinaria de este martes 8 de setiembre, el cual surgió como iniciativa de las mujeres que forman parte del Órgano Colegiado, Dra. Teresita Cordero Cordero, Prof. Cat. Madeline Howard Mora, M.Sc. Patricia Quesada Villalonos y la Bach. Valeria Rodríguez Quesada.

La preocupación de la UCR surge a raíz del reportaje El crimen de la habitación número 3, del programa Siete días, transmitido por Canal 7, el lunes 31 de agosto, sobre el femicidio de la doctora María Luisa Cedeño Quesada. En dicho reportaje aparecen únicamente declaraciones de los abogados defensores de los sospechosos detenidos, dado que el Ministerio Público tiene imposibilidad para brindar información por la etapa en la que se encuentra el proceso.

El Consejo Universitario, considera que convertir la violencia contra la mujer en un espectáculo mediático tiene dos escenarios contradictorios: por una parte, incentiva el morbo en la mirada de las personas testigos de la violencia, mirada cada día más ávida de espectacularidad y en la cual la humanidad de las mujeres se pierde entre el ruido y las imágenes; y, al mismo tiempo, genera parálisis e impotencia frente a hechos percibidos de tal magnitud para los cuales no se encuentra una posible salida.

Esta casa de estudios superiores reconoce que la violencia contra las mujeres es un problema de seguridad ciudadana y salud pública, y que la sociedad no puede permanecer indiferente, pues es una transgresión directa a los derechos humanos impulsada por discursos de odio y la perpetuación de estereotipos y roles de género discriminatorios.

Con este pronunciamiento, la UCR también manifestó su apoyo a la acción tomada por el Colegio de Periodistas de Costa Rica para abrir una investigación sobre el reportaje mencionado, pues reconoce la importancia que tiene el manejo ético de la información y la necesidad de evitar prácticas que atenten contra la dignidad de las personas de manera recurrente.

En este sentido, el Consejo Universitario se mostró preocupado no solo porque la intensificación de la violencia mediática recae principalmente en los cuerpos de las mujeres, sino por el manejo que se ha hecho de las muertes violentas en razón de su género, lo que ha conducido a su revictimización y las de sus familias, al responsabilizar a las mujeres por los actos cometidos en su contra.

Llamado a las universidades

Consciente de que los medios de comunicación brindan criterios que permean la manera en que construimos y enmarcamos la realidad, la UCR también hizo un llamado a las instituciones académicas públicas y privadas, que imparten las carreras de Periodismo y afines, para que fortalezcan la formación ética de sus estudiantiles, pues resulta difícil pensar que puedan haber cambios culturales y educativos en materia de género si no se sientan las bases para la educación de los y las profesionales de la comunicación.

Esta no es la primera vez que la UCR manifiesta su preocupación por el tratamiento mediático que se le da a la violencia contra las mujeres en el país. (Foto: Pilar Rojas).

Palabras viajeras — ¿Qué es?

CICLO PALABRAS VIAJERAS

Con el auspicio del SINABI (Sistema Nacional de Bibliotecas)

Palabras viajeras surgió de un compromiso dinámico, colaborativo, internacional, decidido para revertir la invisibilidad librada contra las poetas de Costa Rica.

Las poetas y sus traductores estadounidenses acogen con gran orgullo esta oportunidad única de escuchar y discutir poesía en recitales y conversatorios bilingües.

Como respuesta creativa a las limitaciones actuales, distintos grupos de poetas y traductores se reunirán dos veces por semana en once sesiones en Zoom, lunes y jueves, 6 p.m. hora de Washington DC y 4 p.m. hora de Costa Rica partir del 21 de septiembre y hasta el 22 de octubre a través de la página de la Biblioteca Nacional.

Usted puede unirse a esta oportunidad para oír poesía nueva y hacer preguntas, registrándose con su nombre, correo electrónico y fecha(s) de la sesión preferida (ver afiche), con un correo dirigido a la Biblioteca Nacional de Costa Rica: bibliotecanacional@sinabi.go.cr.

Women Poets of Costa Rica / Mujeres poetas de Costa Rica, 1980-2020, Bilingual Anthology / Antología bilingüe—tomo de 550 páginas creado por las poetas y los traductores—comenzó con la galardonada poeta, actriz, editora Arabella Salaverry, que recorrió fuentes bibliográficas y redes, encontrando al fin a 50 excelentes poetas contemporáneas. La coordinadora de traducción, María Roof, reunió a un equipo de 19 traductores que completaron con entusiasmo la tarea en un tiempo récord.

Como complemento a la antología, se han planificado once encuentros literarios con diez de los traductores, -casi todos profesores de reconocidas universidades norteamericanas- y las poetas de Costa Rica. Ellos estarán a cargo de leer la poesía traducida al inglés y las poetas su poesía en español. Los profesores compartirán su experiencia como traductores y conversarán con las poetas.

Esta antología constituirá un hito en la literatura costarricense ya que por primera vez se ofrece un compendio de la creación poética femenina de Costa Rica en dos idiomas. Imperativo hacer hincapié en esta circunstancia, su profundo significado histórico y literario.

Cabe señalar como rasgo importante la diversidad de temas por los que transita. Amor, desamor, naturaleza, preocupación de orden ontológico, compromiso social, misticismo, entre otros. Propone así un juego de intensidades y matices que enriquece sus alcances.

El Ministerio de Cultura y Juventud, Colegio de Costa Rica, apoyó el libro y Palabras Viajeras con una subvención de financiamiento para promover la cultura y el bilingüismo en el país. Los encuentros se han pensado también para ser compartidos con estudiantes de colegio y universitarios. Libro disponible dentro de poco en línea. Las sesiones grabadas de Palabras Viajeras se ofrecerán en la página Facebook de la Biblioteca Nacional.

https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr

 

Compartido por Arabella Salaverry, Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría 2016-2019.

Mujeres salen a las calles en todo el país a exigir justicia

6 de Setiembre 2020. Las mujeres salen a las calles en todo el país a exigir justicia. Justicia por Allison, Justina, Luany, María Trinidad, María Luisa, por todas las compañeras que el sistema patriarcal ha asesinado o desaparecido.

Para desafiar el miedo, para honrar a las madres, para sabernos compañeras: ¡Ni una menos!

Puntarenas, Liberia, Guápiles, San Ramón, Cartago, Golfito, Alajuela, San José, Ciudad Quesada.

#EMERGENCIANACIONAL
#EMERGENCIANACIONAL

Publicado en el Facebook de Palabra de Mujer

Compartido con SURCOS por Angélica Alvarado.

Cartografías de las violencias: voces, cuerpos, relieves. Región Brunca en tiempos de COVID 19

Siguiendo el trabajo realizado en las Sede Pacífico de la UCR y Liberia de regionalización, el Programa Interinstitucional Violencia y Sociedad (PIIVS) estará trabajando en esta ocasión, en la SEDE SUR, Golfito, las violencias contra las mujeres, femicidios y las diversas manifestaciones que toma la segregación con el conversatorio: “Cartografías de las violencias: voces, cuerpos, relieves. Región Brunca en tiempos de COVID 19”.

Serán dos encuentros bajo la modalidad virtual, que pretenden potenciar la reflexión, voces, resistencias, posicionamientos y denuncias ante las situaciones de violencia que afectan el tejido social.

Participarán académicas/os, investigadoras/es, líderes y lideresas, encargados de proyectos comunitarios de la Región Brunca.

Se transmitirá por el FACE BOOK LIVE de la ODI.

8 de octubre y 12 de noviembre 4 p.m.

¡Repudio a los femicidios! ¡Apoyo a las movilizaciones recientes!

Organización Política Carmen Lyra

Durante esta semana han salido a la luz los presuntos culpables de los asesinatos de María Luisa Cedeño y Allison Bonilla, y en lo que llevamos del año, según el Observatorio de violencia de género contra las mujeres y el acceso a la justicia, se han registrado 9 casos de femicidios reconocidos judicialmente en Costa Rica.

Estos femicidios son una evidencia irrefutable de lo violento que es este sistema patriarcal y machista con el que tenemos que convivir día a día las mujeres, un sistema que quiere mantener siempre el control de nuestro cuerpo, y en caso de que alguna de nosotras reaccione de manera negativa o confrontativa ante este control, se le trate de manera violenta, denigrante y agresiva contra nuestra integridad física, psicológica y sexual.

Las formas bajo las cuales se llevan a cabo estos feminicidios y se realiza su investigación solamente nos recuerda y reafirma la necesidad de reivindicar la condición de humanidad de las mujeres como personas que merecen ejercer su vida con dignidad. El papel trascendental que juegan las mujeres en el desarrollo de una sociedad más justa, digna y equitativa se ve minimizado con las formas de violencia que se normalizan.

Los deficientes procesos judiciales en los cuales no se prioriza la búsqueda de los asesinos ni la claridad de sus condenas evidencia la poca importancia que le dan las autoridades de la materia a las vidas de las mujeres. Pero esta solo es una parte de la cultura de violencia hacia las mujeres que debe de eliminarse. La cultura de prevención de la violencia está sumamente minada y olvidada, y es allí donde se debe promover que las vidas de las mujeres importan tanto como la de cualquier ser humano que habita la tierra.

Las condiciones actuales nos exigen un profundo replanteamiento del valor que se le da a las labores de cuido en esta sociedad. No hay que olvidar que esta labor ha recaído históricamente sobre las mujeres como un papel secundario; sin embargo, es a través del cuido y la crianza que se forman los seres humanos, y es a través de ellos que podremos crear más y mejores condiciones para lograr que las mujeres seamos al fin libres de realizarnos como personas con todo nuestro potencial.

Mientras esta situación no cambie, viviremos con sentimientos de rabia y de tristeza a la vez, y es esta combinación de sentimientos lo que nos permite tomar las acciones que sean requeridas para evitar que las vidas de las mujeres sean asesinadas y ultrajadas de su dignidad.

Desde la Organización Política Carmen Lyra apoyamos y nos solidarizamos con las acciones feministas ejecutadas en el país, y condenamos rotundamente que se sigan cometiendo femicidio, asesinando a las mujeres solo por el hecho de serlo. Hacemos un llamado a las autoridades a que tomen todas las medidas requeridas para que las personas culpables cumplan las penas correspondientes, y a la sociedad para que reflexionemos sobre los principios que están manteniendo nuestras relaciones actuales.

Datos 2020: https://observatoriodegenero.poder-judicial.go.cr/images/Estadisticas/Femicidio/Documentos/Femicidio_2020_28agosto_cdr.pdf

Observatorio de violencia de género contra las mujeres y acceso a la justicia: http://observatorio.mj.go.cr/observatorio-de-violencia-de-genero-contra-las-mujeres-y-acceso-la-justicia

Modernidad/colonialidad capitalista/patriarcal y violación sexual. (LA VOZ GÉNERO)

LA VOZ GÉNERO no indica ningún sesgo sicológico de discriminación contra las mujeres sino el régimen de propiedad patriarcal y colonial impuesto por la Europa conquistadora y (pseudo) civilizadora, violadora y (pseudo) evangelizadora. Régimen de propiedad que hace la Guerra de Conquista Intercontinental (1492), genocida y ecocida contra el tejido tribal o comunitario –no capitalista– de Abya Yala. Tejido cuyo plexo nuclear es la potencia reproductiva de las mujeres.

En Abya Yala, la violación sexual no es violencia abstracta, sin determinación o definición histórica: es la guerra de la propiedad privada contra la vitalidad de la especie humana: ese es el significado de la violación moderna. La guerra de la propiedad privada contra la siempre Sagrada Vitalidad del Útero y su Goce incontestablemente del Sí de La Mujer y su Comunidad — no capitalista, no mercantil y sin Estado.

Tal es la Ley –la violencia disciplinante, edificante–, el fetichismo (*), la cosificación –es decir, la sociabilidad indirecta y heterónoma– que _se expresa (Rita Segato dixit) ritual y espectacularmente en el acto de la violación (o del despojo y la privatización de la soberanía) sexual capitalista/patriarcal contemporánea y su mediatización.

Ras Sergio Boza Villarreal

Bebedero de Escazú, San Ofe de la Suiza

La Otra Costa Rica, Mesoamérica, Planeta Tierra, Vía Láctea

* Fetichismo: el fetichismo es una sociabilidad indirecta. Precisamente, cuando la decisión geoestratégica es monopolio del capital (trans y multinacional), no un deber y acto societal y comunitario directo (sin la mediación del Estado), de tod@s y cada un@ de l@s habitantes de la Tierra. (La idolatría es el modo de vida –indirecto, irresponsable, extrañado, deshumanizado– que al subsumirse –o sacralizar y cristalizar el propio cuerpo– a la dominación –es decir, al despojo y la monopolización de la decisión geoestratégica–, niega la libertad –o la responsabilidad– total del Sujeto humano.) Cf. Karl Marx (1867) El secreto fetichismo de la mercancía: https://www.lavozdelsur.es/el-secreto-fetichismo-de-la-mercancia-karl-marx/. Silvia Rivera Cusicanqui (2014) Descolonizar la modernidad. ¿Es posible descolonizar y desmercantilizar la modernidade?: https://youtu.be/StifefsOGqQ)

 

Enviado por el autor.

Imagen aportada por el autor.

Kathia Castro Flores: Me gustaría ser cuidada por los hombres de las siguientes maneras

«Me gustaría ser cuidada por los hombres de las siguientes maneras: que cuiden de mi tiempo (haciéndose cargo de la gestión de sus vidas, esto incluye lavar, ordenar y saber ubicar su ropa, calzado y demás cosas personales). También que me cuiden, preparando sus alimentos y lavando todo lo que utilicen, para tal fin en esa tarea. Que me cuiden permitiendo que mi descanso sea tranquilo y reparador, sin sobresaltos porque olvidan que ya me acosté y siguen haciendo ruido o porque andan fuera de la casa sin informar dónde se encuentran o en actividades temerarias.

Me gustaría que cuiden de mi salud emocional reconociendo mis talentos y agradeciendo por mis aportes a la sociedad. Me gustaría que me cuiden teniendo un trato respetuoso hacia mi cuerpo, evitando comentarios desagradables y chistes sobre su forma.

Me gustaría que me cuiden reconociendo mi plena humanidad y cada uno de los derechos que están implícitos.

Ojalá que los hombres que están pensando en cuidarme no confundan la ética del cuidado con viejas conductas de superioridad que se manifiestan en el control y supervisión sobre mi horario, mis actividades, mi libertad y mi sagrado y legítimo proyecto personal.

Ustedes ¿cómo quisieran ser cuidadas por los hombres?»

 

Compartido con SURCOS por Carmen Chacón.

En vez de proponerse cuidar a las mujeres, los hombres deben enfocarse en erradicar comportamientos que llevan a vivir con miedo

Hombres, en vez de cuidar a las mujeres, apreciaríamos más que se enfoquen en erradicar los comportamientos propios y de otros hombres que hacen que tengamos que vivir con miedo.

– Dejen de hacer chistes machistas.
– Dejen de hablar de las mujeres como si fuéramos objetos, partes del cuerpo (ej «culito»), animales (ej «cabra») o comida (ej «rica»).
– Dejen de decirnos guila, niña o chiquita cuando somos adultas (si, aunque sea de cariño, nos infantiliza)
– Dejen de subestimarnos o minimizarnos en espacios de estudio o trabajo.
– Confíen en que somos igual de capaces, competentes y fuertes que ustedes.
– Dejen de interrumpirnos en reuniones y escuchen lo que tenemos que decir.
– Dejen de explicarnos cosas en que somos expertas o de escuchar criterio experto solo si viene de hombres.
– Dejen de ridiculizarnos o desestimar nuestro testimonio cuando manifestamos incomodidad sobre alguna situación en la casa, trabajo, cole, etc.
– Dejen de excluirnos de espacios de toma de decisiones, de organización de eventos y de participación ciudadana.
– Dejen de aceptar invitaciones a espacios donde solo participan hombres.
– Dejen de pagarnos menos por el mismo trabajo. Evalúen sus planillas y cierren brechas salariales.
– Acepten cuando les decimos o demostramos con lenguaje corporal, que no queremos hablar, salir con uds, que se acerquen, o que nos toquen.
– Dejen de decirle a sus hijas que no salgan con esa ropa pero reforzarle a sus hijos que sean agresivos, que no puedan llorar o expresar sentimientos, o que no acepten un no.
– Dejen de decirle a las niñas/adolescentes que si un chiquito les jala el pelo o las molesta es porque les gusta.
– Dejen de tratar de controlar a sus parejas, restringir y limitar a alguien por celos, no es saludable.
– Dejen de opinar sobre nuestros cuerpos cuando no se los estamos pidiendo.
– Dejen de compartirse fotos de mujeres desnudas sin su consentimiento.
– Dejen de usar palabras femeninas o la identidad femenina como insulto o para ridiculizar a otros hombres.
– Dejen de reconocernos solo como «la esposa de», «la hija de» o «la novia de» un hombre.
– Dejen de recargarnos tareas del hogar y cuido. Asuman su responsabilidad.
– También, no nos juzguen de vagas o irresponsables cuando tenemos que interrumpir el trabajo o estudio para asumir roles de cuido justamente porque los hombres en nuestra vida no ponen de su parte para asumir y compartir esa responsabilidad.

Y POR FAVOR, por favor, por favor, sean incómodos y háganle saber a su tata, su abuelo, si tío, su hermano, colega de brete, su jefe, su subalterno o sus amigos cuando están teniendo ese tipo de comportamientos. Visibilicen que está mal. Su silencio habilita esos comportamientos. Reírles la «gracia» más bien lo refuerza. Ser cómplices contribuye con el problema.

Sí, no todos los hombres violan o matan, pero el que todos estos comportamientos existan, se permitan, y no se frenen una y otra vez, es lo que habilita a que algunos y muchos hombres lleguen a agredir, violar y matar.

Entonces, aunque uds no violen o maten, no están exentos de responsabilidad en el problema. Identifiquen qué tipo de comportamientos sí tienen que minimicen o afecten a mujeres u otras personas vulnerables, cuáles refuerzan el machismo en su casa, trabajo, etc. y cámbienlos.

El enfoque de cuidarnos perpetúa la idea de que somo niñas, seres débiles que hay que proteger. Nosotras somos fuertes y luchadoras, y en esa lucha nos sirve más que activamente se involucren y nos ayuden a deconstruir y cambiar el sistema. Eso sí es ser aliado de verdad.

 

Del muro de Andrea San Gil, compartido con SURCOS por Patricia Salgado Muñoz.

Mujeres sindicalistas, de la indignación a la lucha

Este miércoles 2 se realizó la primera etapa del proyecto Intercambio de Experiencias Sindicales: Mujer y Diversidad ¡Clamu te visita! que constará de otras cuatro reuniones que se realizarán todos los miércoles del mes de septiembre.

Amalia Antúnez

“Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles”.
(Fragmento del poema Si Dios fuera mujer, Mario Benedetti)

El encuentro, que se realizó en modalidad virtual y cerrada contó con más de 80 asistentes, entre dirigencia sindical y personas invitadas de diferentes sindicatos de ocho países de la región y también de Europa.

En esta oportunidad el Comité Latinoamericano de la Mujer de la UITA (Clamu) visitó al Sindicato de Trabajadores de la Palma (SITRAPA) de Costa Rica; a la Confederación Democrática Brasileña de Trabajadores de la Alimentación (Contac-CUT) de Brasil y a la Unión Personal Auxiliar de Casas Particulares (UPACP) de Argentina.

Dania Obando, Geni Dalla Rosa y Carmen Brítez compartieron las experiencias que desde sus organizaciones sindicales contribuyeron al empoderamiento de las mujeres, tanto en el ámbito laboral como en la propia participación en el sindicato.

Aunque las historias de estas mujeres difieren en cuanto a lugar de origen y realidad social, en ellas se entrelazan las mismas luchas, los mismos desafíos, las dificultades y la discriminación cotidianos.

Pero también la indignación, los anhelos y la rebeldía de saberse capaces de enfrentar todo lo que se presente por delante, a pesar de que en pleno siglo XXI todavía tengan que seguir rindiendo pruebas de su capacidad.

Desde la Regional Latinoamericana de la UITA, las trabajadoras no se achican ante la nueva realidad que impone la pandemia del Covid-19. Ellas van más allá, y continúan organizándose, solidarizándose y conectándose como pueden.
El Seminario de este miércoles fue un claro ejemplo de ese empuje, algo que fue destacado por la histórica dirigente de la UITA Barbro Budin, que participó desde Suecia y por Julie Duchatel, coordinadora de Género e Igualdad de la UITA en Ginebra, Suiza.

Ambas coincidieron en que desde América Latina siempre soplan vientos de esperanza y cambio.

Las expositoras

La joven dirigente Dania Obando contó cómo logra sortear la marcada postura antisindical que tiene la empresa para cual trabaja, cada vez que tiene que realizar alguna actividad para la organización, problema este que se suma a los escasos recursos para llevar adelante tareas como la afiliación de nuevos miembros, la logística para desplazarse entre las fincas y su rol de madre soltera.

“Las mujeres estamos en mil actividades distintas, y personalmente me he venido formando en el ámbito sindical gracias a la Fentrag y a la Rel UITA, a Gerardo Castillo, Frank Ulloa, Gerardo Iglesias y Jaqueline Leite que me asesoran y capacitan permanentemente”, dijo al finalizar su exposición que llamó “El poder de la mujer” y que mostró su experiencia personal como militante que la llevó a la Secretaría General de su sindicato.

Geni Dalla Rosa, expuso sobre la importancia y la necesidad de la capacitación sindical y política de las mujeres como herramienta fundamental para abrirse espacio en un mundo endémicamente machista.

Recordó su propia formación sindical en los Círculos de Estudio que la Rel UITA impartía en Brasil, inclusive en plena dictadura, recordó con cariño y admiración a Enildo Iglesias (exsecretario regional) como su maestro y su guía en el sindicalismo.

Actualmente, y luego de ser durante varios períodos presidenta de su sindicato, Geni desarrolla la función de secretaria de Educación en la Contac, es ella ahora la encargada de formar a los nuevos cuadros de hombres y mujeres que buscan integrarse en equidad.

Por su parte, Carmen Brítez habló sobre los impactos de la cuarentena obligatoria en su país debido a la pandemia, y sus efectos en un sector que es casi totalmente feminizado.

“Hemos logrado que se paguen los salarios y se adopten los protocolos necesarios para la seguridad de las compañeras que siguen trabajando y hemos habilitado 25 nuevas líneas de atención en el sindicato, pero la realidad nos golpea a diario, no solo en cuanto al coronavirus sino también a la falta de empleo y sus consecuencias más inmediatas, la pobreza y el hambre”, destaca Carmen.

La dirigente informó que siguen proporcionando los servicios médicos a través de la obra social del sindicato pero que la crisis sanitaria que derivó en crisis económica y social agrava la situación de vulnerabilidad de este colectivo de trabajadoras y que será necesario redoblar esfuerzos para lo que se viene.

Este Seminario virtual -el primero de un ciclo de cinco- que reunió a referentes y nuevas dirigentes, a experimentadas y novatas militantes y también a compañeros varones que se suman a la causa, forma parte de una experiencia colectiva encabezada por mujeres trabajadoras que tienen la firme convicción que defender sus derechos y los de los demás es la única forma de evolucionar hacia una sociedad más justa, más digna e igualitaria.

Información de UITA compartida con SURCOS por Dania Obando del Sindicato de Trabajadores de la Palma (SITRAPA).

Foto: Rel UITA