Ir al contenido principal

Etiqueta: mujeres

UCR promueve inserción de las mujeres en la ciencia y la tecnología

Eduardo Muñoz Sequeira

Vicerrectoría de Acción Social

La Semana de la Mujer en la Ciencia y la Tecnología surgió en el año 2017, en el marco del Día Internacional de las Mujeres, como una forma de incentivar la inserción de colegialas en los campos de las ciencias y las tecnologías. Foto archivo ODI.

Pese a que existen pocas estadísticas que reflejen de manera fidedigna la exclusión de las mujeres en los campos científicos y tecnológicos, las existentes sí revelan que la brecha de género es uno de los pendientes en todos los países.

Por ello, la Universidad de Costa Rica (UCR), mediante la Vicerrectoría de Acción Social (VAS) se propone consolidar la Semana de la Mujer en la Ciencia y la Tecnología como un espacio para motivar a estudiantes de secundaria para su ingreso a carreras universitarias en esos campos.

Este año, por tercera vez, mujeres adolescentes recorrerán cuatro relevantes laboratorios de investigación universitarios, asistirán a conferencias y evacuarán dudas a lo largo del recorrido con las personas organizadoras de estas actividades. Este tercer año las invitadas provienen de los colegios Anastasio Alfaro y Superior de Señoritas.

La III Semana de la Mujer en la Ciencia y la Tecnología programó las visitas a los laboratorios de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme-UCR), el de Reconocimiento de Patrones y Sistemas Inteligentes (Pris-Lab), el ProtoLab, y el de investigación en Robots Autónomos y Sistemas Cognitivos (ArcosLab).

La participación de las mujeres en las carreras universitarias relacionadas con las ciencias básicas, tecnologías, ingenierías y matemáticas sigue siendo significativamente menor. Este un fenómeno que sigue restringiendo su vinculación a esos campos laborales. Foto archivo ODI.

Para los recorridos se contará con el apoyo del personal docente de esos colegios y de funcionarios universitarios que serán guías durante las visitas. El primer grupo será recibido el día martes 19 de marzo, y el segundo el jueves 21 de marzo.

El Observatorio Laboral de Profesiones, del Consejo Nacional de Rectores (Conare) ha advertido que de las carreras de las áreas de las ciencias básicas y tecnologías impartidas por las universidades públicas, solo el 32% de las estudiantes son mujeres Datos del último Estado de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, editado por el programa Estado de la Nación, confirma dicha situación al citar que de los 34 mejores perfiles profesionales del país, solo 3 corresponden a científicas.

Adicionalmente, según la Vicerrectoría de Investigación de la UCR, a enero del año 2018, la brecha de género es mayor según los grados académicos del personal adscrito a proyectos. Mientras que existe paridad entre los bachilleres universitarios, al comparar a aquellas personas con doctorados la diferencia aumenta significativamente, sumando un 66% para investigadores hombres y 34% para las mujeres.

Para la Organización de Naciones Unidas (ONU), el uso y creación de tecnologías diseñada por mujeres para abordar los obstáculos persistentes que las limitan pueden impulsar la carrera por la igualdad de género, uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

La Dra. Henriette Raventós dictará una charla a estudiantes del Colegio Superior de Señorita el día jueves 21 de marzo. Foto tomada del Semanario Universidad.

La ONU exhorta a los países a emprender iniciativas para lograr la paridad en los campos educativo y científico, ya que de mantenerse la actual tendencia no se logrará la meta establecida para el año 2030.

Charlas científicas

El martes 19 de marzo, a las 9:30 a.m. la Dra. Marcela Hernández Jiménez compartirá con estudiantes del Liceo Anastasio Alfaro. Al igual que otros años, la idea es motivar a las colegiales a que se incorporen al mundo científico.

La Dra. Hernández es profesora de la Escuela de Física e investigadora en el Centro de Investigación en Ciencia e Ingeniería de Materiales (Cicima-UCR). Entre sus líneas de trabajo están el análisis de las propiedades ópticas de escarabajos autóctonos del territorio costarricense con el objetivo de diseñar un material inspirado en la biodiversidad costarricense.

Para el jueves 21 de marzo, la Dra. Henriette Raventós Vorst acompañará a las jóvenes del Colegio Superior de Señoritas. Ella es profesora e investigadora de la Sección de Genética de la Escuela de Biología, e investigadora del Centro de Investigación en Biología Celular y Molecular (CIBCM). Además, es integrante de la junta directiva de la Sociedad Internacional de Psiquiatría Genética.

Felícitas Chaverri Matamoros fue la primera profesional de las ciencias médicas graduada en el país el 23 de noviembre de 1917. Ella abrió el camino para otras mujeres que le siguieron los pasos en la educación superior científica.

Las doctoras Hernández y Raventós son parte de la organización 500 Científicas, una entidad sin fines de lucro conformada por estudiantes, académicas y profesionales en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas. Incluye a costarricenses que habitan dentro y fuera del territorio nacional; así como las extranjeras residentes en Costa Rica. Este es un colectivo parte de 500 Women Scientists, una instancia internacional que agrupa a 20,000 mujeres en más de 100 países.

 

Información generada desde la Vicerrectoría de Acción Social, UCR.

Sea parte de SURCOS:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

DEI comparte cuaderno “La justicia de género para la vida”

  • Con motivo de la conmemoración del 8 de marzo

El Departamento Ecuménico de Investigaciones, DEI, nos comparte con motivo del Día Internacional de la Mujer, el cuaderno “La justicia de género para la vida”. Es parte de la serie «Por caminos de justicia» y fue producido conjuntamente por el DEI y la Universidad Bíblica Latinoamericana (UBL), con el apoyo del Departamento de Mujeres y Género de Mission 21.

Está dirigido sobre todo para mujeres de comunidades basadas en la fe, lideresas cristianas y de movimientos sociales, para fomentar prácticas de justicia de género en los espacios familiares, de trabajo, de celebración comunitaria de la fe cristiana y en la sociedad. “Es una expresión de nuestro compromiso social y político en un momento de tantos retrocesos y violación de los derechos de las mujeres”, se manifiesta en el comunicado enviado por DEI.

Este material introduce conceptos como género, justicia de género, violencia de género, y brinda herramientas para proponer cambios en distintas dimensiones de la vida social, política y eclesial, desde una perspectiva de fe.

Los agradecimientos están dirigidos a Karoline Mora y a Priscila Barreto, autoras, y a Olman Bolaños, ilustrador.

Cuaderno descargable

 

Enviado por Departamento Ecuménico de Investigaciones, DEI.

Sea parte de SURCOS:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Con antorchas, batucada y pólvora púrpura: ¡El 8M fue nuestro!

Estábamos ahí presentes por la lucha autónoma de todas las mujeres que pelearon antes que nosotras, todos los derechos, y por nosotras, que ya nunca más estaremos solas.

Fabiola Pomareda García

El grupo de Las Hijas de la Criada, que se basan en el libro The Handmaidś Tale, de Margaret Atwood. Fotos: Fabiola Pomareda García

Fue una tarde ventosa la del viernes y detrás del kiosco del Parque Central fue cayendo el sol en medio del estruendo de los pájaros. Todo era ebullición. “Es la marcha de las mujeres”, dijeron unos que pasaron. Unas chicas se ponían escarcha púrpura en las mejillas, mujeres terminaban pancartas, todas se abrazaban al encontrarse.

Ya son tres 8M en Costa Rica. Esperada por muchas llegó esta tercera jornada de movilización, en el marco del Día Internacional de las Mujeres. La consigna esta vez fue “Más juntas que nunca”, y de acuerdo con el colectivo de Ni Una Menos Costa Rica, “refiere a la historia de las mujeres, marcada por la desigualdad y la violencia en sus distintas manifestaciones; pero también relata la rabia organizada y la sed por alcanzar un mundo más justo”. Ni una Menos fue uno de los grupos organizadores junto con numerosos colectivos.

De fondo sonaban las campanas de la Catedral. De frente, cientos de mujeres exigían equidad, igualdad de oportunidades, igualdad de derechos.

Para recuperar la parte histórica de la esencia de esta fecha: el 8 de marzo de 1857 miles de trabajadoras de una fábrica textil de Nueva York, Estados Unidos, organizaron una marcha en contra de las condiciones inhumanas de trabajo y los sueldos bajos. La policía las dispersó a macanazos y dos años después ellas crearon su propio sindicato. El 19 de marzo de 1911 se celebró por primera vez el Día Internacional de la Mujer en varios países de Europa, reclamando el derecho al voto y los derechos políticos de las mujeres. El 25 de marzo de 1911 más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría migrantes, murieron carbonizadas en el trágico incendio de una fábrica de blusas en Nueva York, pues trabajaban encerradas y sin salidas de emergencia. Esto tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral para las mujeres.

Volviendo al presente, los grupos se fueron acomodando a lo largo del boulevard. Había una gran diversidad de mujeres, todas venidas de distintas experiencias pero reconociendo que esta es una lucha colectiva. Pañuelos verdes en el cuello; pañuelos morados en las manos. Arrancó la Marcha del 8M contra todas las formas de opresión. Las había con pancartas, con antorchas, con sombreros de bruja, en monociclo, con megáfonos y hasta en un “tuc-tuc” rojo. Y todas tenían muchas ganas de gritar:

“Basta ya del Opus Dei, persiguiendo a los gays,

Iglesia nunca más, persiguiendo a las trans,

atención, basta ya de represión, de la Santa Inquisición,

basta ya de las sotanas, persiguiendo a las lesbianas”

La rabia y la indignación han inundado el país últimamente por las denuncias de abusos sexuales por parte de sacerdotes y el encubrimiento de la iglesia. En los últimos 10 años, un total de 29 sacerdotes de iglesias católicas fueron denunciados por cometer actos de abuso sexual, la mayoría contra menores de edad.

De igual forma, el destape de la violencia sexual supuestamente cometida por el expresidente Óscar Arias, que enfrenta dos denuncias penales por delitos sexuales y varios testimonios de mujeres que afirman haber sido abusadas y hostigadas.

Esa rabia se manifestó en las consignas contra la Conferencia Episcopal, contra el sistema, contra los “machos”. Un ejemplo fueron las piñatas contra el patriarcado, como un simbolismo de todo con lo que quieren acabar, el dominio masculino sobre nuestros cuerpos, decisiones, vidas.

Otro ejemplo fue el performance de las chicas de negro, que luego se envolvieron en unas mantas rojas y se transformaron en ataúdes sobre el asfalto. Ellas simbolizaban los femicidios, esos viles asesinatos que no se detienen y de los que estamos hartas. Como dicen las de Ni Una Menos: “Nuestros cuerpos y vidas importan; no somos material de desecho ni de eliminación sistemática”.

Porque ayer encontraron a otra. Joven de 25 años es hallada asesinada en su apartamento en Sabana Sur. Y el mismo 8 de marzo un hombre mató a su esposa a puñaladas frente a sus tres hijos menores de edad. Luego intentó escapar y una turba de vecinos en Desamparados lo vapuleó hasta matarlo.

Así que este 8M las mujeres salimos a la calle para denunciar todo esto y para mostrar solidaridad entre nosotras, construyendo, desmontando y volviendo a aprender unas de otras. Organizándonos para acabar con el enemigo común. Este 8M fue para tomar el espacio público porque también es nuestro. Porque se sentía tan bien tener toda la Avenida Segunda para correr, saltar, gritar, sin miedo, sin acoso, sin miradas, sin juicios. Tan sólo en libertad.

“Poder, poder, poder popular;

y ahora que estamos juntas, y ahora que sí nos ven;

abajo el patriarcado, se va a caer, se va a caer;

arriba el feminismo, que va a vencer, que va a vencer”

Las chicas cleteras que apoyaron en seguridad.

 

Enviado por Lili León, Voces Nuestras.

Sea parte de SURCOS:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

UCR: Estudiantes usan sus capacidades para impulsar el empoderamiento de las mujeres turrialbeñas

Daniela Muñoz Solano

Periodista Vicerrectoría de Acción Social

El proyecto facilita espacios de aprendizaje de distintas disciplinas y saberes, que se aprovechan para reflexionar sobre temas de género. Foto cortesía del proyecto.

Una clase de inglés, un taller de hidroponía o una clase de cardio baile puede ser el espacio perfecto para fomentar el empoderamiento femenino, y así lo demuestra el proyecto TC- 672 “Empodero: Experiencias que posibiliten empoderamiento, dirigidas a mujeres trabajadoras del hogar de la comunidad de Nochebuena ubicada en el distrito de Turrialba».

En este proyecto, estudiantes universitarios de todas las carreras que se imparten en la Sede del Atlántico de la Universidad de Costa Rica (UCR), ofrecen cursos y talleres con distintas temáticas a las mujeres de la comunidad, con el fin de facilitar espacios de reunión, de construcción colectiva y de empoderamiento, al tiempo que en clase o en charlas se abordan problemáticas como estereotipos de género, autoestima, violencia, conciencia corporal y liderazgo femenino.

“Si convocamos a las mujeres a charlas sobre estos temas, no van, pero a un curso de computación o de inglés, sí van y allí aprovechamos para trabajar estos otros temas que son fundamentales”, cuenta Blanca Luz Sojo, coordinadora del proyecto.

Ana Graciel Ortiz, estudiante de inglés y enseñanza de la música, da clases de inglés básico en Las Colinas, una comunidad de reciente fundación. La estudiante se empeña en dar al grupo de mujeres, no solamente nociones básicas del idioma, sino que aborda durante la clase temas como trabajo doméstico, salud, nutrición y autocuidado.

Espacios para ejercitarse son parte importante del proyecto pues construyen relaciones entre las mujeres y promueven autocuido. Foto cortesía del proyecto.

“A veces ellas sienten que solo estan en casa haciendo nada, aunque están trabajando en casa y cuidando a los hijos que es super importante, ahí en clases nos ponemos a hablar del valor del cuido, de educar niños, de limpiar la casa no sólo para sí mismas, sino para otras personas, de que estudiar o trabajar fuera es importante, pero ser ama de casa no es “no hacer nada”, metemos esos temas transversales durante la clase para que abran la perspectiva a lo valiosas que son y lo mucho que aportan a sus familias y a la sociedad”, cuenta la estudiante.

Viviana Fallas es estudiante del curso de inglés y asiste al de cardio baile (que también imparte el proyecto), es ama de casa, madre de tres y estudiante de informática educativa en la UNED. Según dice, los cursos que ha recibido son excelentes porque todos los días aprende algo nuevo “ya sea para ponerlo en práctica ayudándole a los hijos o en el estudio o más adelante en el trabajo”.

Otra de las beneficiadas con este proyecto es Melissa Mora, vecina de Los Ángeles. Ella ha llevado cursos de diseño, papel y telas, pintura y acondicionamiento físico. “Gracias a ese curso de pintura me di cuenta que tengo esa habilidad, la semana pasada fui a una reunión de los artesanos de Turrialba y me llamaron el fin de semana para decirme que aceptaban mi arte, entonces ahora soy parte de la asociación y eso gracias a los cursos de Empodero. Me siento muy contenta y como mujer me siento realizada y empoderada con respecto a mis habilidades”, afirma con orgullo.

Las mujeres de comunidad de Las Colinas, en Turrialba, participan en diversos cursos que organiza el TCU. Foto: Daniela Muñoz

Doña Gerardina Dittel, vive en Las Brisas en Nochebuena desde hace más de 30 años. Es ama de casa, mamá de 4, abuela de 12 y bisabuela de 4. Relata que asistió el curso de hidroponía y ahora asiste al de inglés, al de manualidades a partir de material de desecho y al de cardio baile. “Los cursos son muy buenos y me sirven para no estar solo en la casa. Yo vengo y me desentiendo un rato de la casa y aprendo, además estoy haciendo algo por mi salud”.

Lorena Gutiérrez es de Barrio Los Ángeles y cuenta que no sabe leer ni escribir, pero que “se las ingenia” y aprovecha los espacios al máximo. Terminó el curso de computación, dos cursos de pintura, otro de manualidades y ahora está aprendiendo primeros auxilios. “A mí me gusta mucho, porque como nunca fui a la escuela, mi mayor logro es apearme del bus y que me vean entrar a la universidad. Ni qué decir cuando he recibido un diploma, aunque no sepa leer ni escribir, yo puedo y por eso aquí estoy”.

 

Información generada desde la Vicerrectoría de Acción Social.

Sea parte de SURCOS:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Coloquio Mujeres en la Música

En el marco del Día Internacional de las Mujeres, el Simposio Internacional Mujeres en la Música está organizando para este próximo viernes 8 de marzo el coloquio: Mujeres en la Música: «Voces contra el machismo en la música y en la academia».

La actividad tendrá lugar en el Escuela de Artes Musicales, Sede Rodrigo Facio, UCR.

 

Compartido por Adriana Laclé en redes digitales.

Sea parte de SURCOS:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Llaman a la solidaridad con mujeres del mundo

Matamoros es un paraíso de maquila, fronterizo con EUA.

La mayoría son mujeres trabajadoras, sometidas a las peores condiciones de explotación y vejámenes.

70 mil están en huelga histórica,  exigiendo aumentos salariales a las corporaciones explotadora.

La clase obrera está molesta. Las mujeres en muchas partes están en primera línea de lucha: París, India, California, Bangladesh, Zimbabue, Tamaulipas…

 

Imagen tomada de yoreme.wordpress.com

Enviado por Manuel Hernández Venegas.

Sea parte de SURCOS:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Mujeres con otros valores: calendario

¿Por qué este calendario?

Desde hace algunos años el Ejército de Tierra publica un calendario dedicado a diferentes temáticas: la industria y el ejército, ejército y deporte, misiones de paz…

Este año coincidiendo con el 30 aniversario de la incorporación de la mujer a las Fuerzas Armadas –Real Decreto Ley 1/1988 del 22 de febrero de 1988- el ejército presenta el calendario “Mujeres con valor”, con el que quieren rendir homenaje a las mujeres militares.

“Las mujeres movemos el mundo, pero queremos mover el mundo sin las lógicas patriarcales de la guerra y el poder”.

Ingrese en el siguiente enlace para descargar el calendario.

 

*Imagen utilizada con fines ilustrativos.

Compartido por Alejandra Cartín Leiva en redes digitales.

Sea parte de SURCOS:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

UCR: Tres científicas costarricenses se abren paso en la nanotecnología, un área dominada por los hombres

  • Las investigadoras estudiaron Física en la UCR y realizaron sus estudios de posgrado en universidades europeas y latinoamericanas

Mónica Morales Masís, Kumara Cordero Edwards y Marcela Hernández Jiménez son tres físicas egresadas de la Universidad de Costa Rica, quienes realizaron sus estudios en universidades extranjeras. Dos de ellas trabajan en Europa y una en el Centro de Investigación en Ciencia e Ingeniería de Materiales (Cicima) de la UCR. Foto: Karla Richmond.

Todas tienen en común su pasión por la ciencia y en particular por un área científica en la que tradicionalmente han predominado los hombres. Su formación inicial en física les permitió especializarse en distintas ramas de la nanociencia y la nanotecnología, saberes fundamentales en este momento para la búsqueda de aplicaciones en la industria tecnológica.

Mónica Morales Masís, Kumara Cordero Edwards y Marcela Hernández Jiménez son egresadas de la Universidad de Costa Rica (UCR) y realizaron sus estudios de posgrado en el extranjero en ciencia de los materiales, un campo de investigación de punta en el mundo actual.

Luego de concluir su carrera de Física en la UCR, las científicas tuvieron la oportunidad de viajar a Estados Unidos, Brasil y a países de Europa a completar sus estudios y en busca de nuevas oportunidades laborales.

Como mujeres, adquirieron conciencia de las dificultades que implica abrirse camino en un medio muy competitivo y masculino, tanto en Costa Rica como fuera del país. Esto, en algunos casos, las ha llevado a vivir situaciones de discriminación por razones de género.

Las tres jóvenes investigadoras participaron en diciembre pasado en el 13.º Simposio en Ciencia de Materiales Avanzados y Nanotecnología (Sciman) 2018, organizado por el Centro de Investigación en Ciencia e Ingeniería de Materiales (Cicima) de la UCR, con el apoyo del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) y la Universidad Nacional (UNA).

En la actividad, participaron alrededor de 80 investigadores, investigadoras y estudiantes, procedentes de siete países: España, Suiza, Suecia, Brasil, Holanda, México y Costa Rica, quienes presentaron sus trabajos y compartieron los avances en el estudio de los materiales.

Mónica Morales trabaja en el Instituto de Nanotecnología de la Universidad de Twente, Holanda, donde tiene su propio grupo de investigación sobre celdas solares. Foto: Karla Richmond.

Hacerse oír

Las estadísticas muestran que las mujeres continúan estando relegadas del campo laboral en áreas científicas y tecnológicas, pese a que el número de ellas ha aumentado en carreras relacionadas con la ciencia, la tecnología y la ingeniería, alrededor del planeta.

Una forma en la que son desplazadas del ámbito científico es la dificultad para hacerse oír y ser valoradas en los grupos de investigación, espacios donde comparten con colegas masculinos o que son liderados por ellos.

Esta vivencia no ha sido lejana para las tres costarricenses, según manifestaron.

Kumara Cordero está convencida de que trabajar en el área de la nanociencia y la nanotecnología presenta dificultades para las mujeres, ya que en ocasiones se tienen que esforzar el doble para demostrar su capacidad como profesionales frente a sus compañeros y jefes.

Cordero lo ejemplificó con la actitud de algunos investigadores de ignorar las sugerencias hechas por una mujer, pero si la misma sugerencia proviene de un hombre sí es tomada en cuenta.

“He sido testigo de esto, lo he vivido en carne propia. Es una situación muy normalizada en el mundo científico. Pero hay mucho movimiento de mujeres en la ciencia tratando de que haya igualdad de género en este campo”, indicó.

Kumara Cordero realiza su posdoctorado en el Departamento de Materia Cuántica de la Universidad de Ginebra y trabaja en un grupo de investigación sobre materiales ferroeléctricos. Foto: Karla Richmond.

Mónica Morales también dio su punto de vista: “si uno quiere ser reconocido hay que trabajar mucho, porque existe mucha competencia”. Desde que cursaba la carrera de Física en la Universidad –señaló– se ha acostumbrado a estudiar y a trabajar en un medio donde los hombres son mayoría.

“Ahora que crecí en este campo y que soy profesora veo que para las mujeres a veces hay más restricciones que para los hombres”, recalcó.

Marcela Hernández mencionó que cuando era estudiante no sentía que ser mujer le implicara alguna discriminación. “En ese momento nunca me sentí rebajada o hecha a un lado, ni por mis compañeros ni por mis profesores”, recordó.

No obstante, su experiencia como profesional ha sido un poco diferente, pues “empieza uno a sentir mayores dificultades para hacerse oír y poder dar una solución a un problema o tener una voz que sea más escuchada”, apuntó.

Ámbito familiar

Las dificultades para conciliar la vida personal y familiar con las tareas como científicas fueron mencionadas por las investigadoras. Según opinó Morales, la carrera científica exige mucha dedicación, esto en numerosas ocasiones interfiere con las actividades familiares y sociales.

El cambio de un país a otro requiere cierta flexibilidad y, si se desea conformar una familia, tal aspecto puede significar una dificultad para la vida personal de las mujeres.

Marcela Hernández es profesora de la Escuela de Física e investigadora en el Cicima de la UCR. Actualmente, estudia las propiedades ópticas de escarabajos autóctonos de Costa Rica. Foto: Karla Richmond.

No obstante, ella está convencida de que se pueden manejar ambas facetas. “Mi consejo es que estas situaciones no deben detener a nadie, yo conozco profesoras que han tenido hijos y van de un lugar a otro”, dijo.

Recientemente, Hernández vivió la experiencia de la maternidad, un período que se concibe socialmente como una “incapacidad” y no como una licencia, eso implica para las mujeres mayores responsabilidades y las aparta del campo laboral.

“Tenemos poco tiempo de licencia de maternidad, pocas facilidades con la lactancia y con el cuidado del bebé”, aseguró.

En su criterio, como sociedad debemos pensar en cambiar ese sistema e integrar las dos funciones: la parte profesional, que es muy exigente en el ambiente académico, y la parte familiar.

“Con la maternidad es difícil salirse del sistema y después reintegrarse y retomar los proyectos laborales. Pareciera que al tener un hijo, uno pierde todos los títulos y los estudios, y hay que volvérselos a ganar, volver a abrir su campo y asumir las responsabilidades”, comentó la investigadora de la UCR.

Modelo a seguir

Las científicas aspiran a ser figuras ejemplares para otras personas, sobre todo para los más jóvenes, mediante su aporte al avance del conocimiento científico.

Marcela Hernández expresó que le gustaría “ser una docente en la UCR que pueda volver a ver atrás y sentir que le ha aportado a la formación de los futuros profesionales en física y, como investigadora, me gustaría ser parte de una generación que cambie la mentalidad del costarricense que siente o piensa que somos muy pequeños y no tenemos capacidad de crear o de innovar”.

Mónica Morales también quiere llegar a ser una científica modelo para otros. “Como mujer uno puede hacer muchas cosas, seguir la pasión es lo más importante y trabajar mucho”, destacó.

Además, insistió en que hay que promover desde edades tempranas la idea de que la ciencia es igual para mujeres y hombres.

Mónica Morales Masís

Trabaja actualmente en el Instituto de Nanotecnología de la Universidad de Twente, Holanda. Realizó el Bachillerato en Física en la UCR, efectuó la maestría en Estados Unidos y el doctorado en Holanda. Dentro de la ciencia de materiales, se ha especializado en celdas solares y en materiales nanoestructurados que se utilizan en los dispositivos electrónicos.

Trabajó durante varios años en Suiza como investigadora de celdas solares. Este año, regresó a Holanda a crear su propio grupo de investigación.

“En Europa, uno empieza como asistente de profesor, ahí se empieza a concursar por fondos, a tener más estudiantes y a formar un grupo. Después de muchos años de desarrollar el grupo de investigación, uno puede llegar a ser full profesor”, expresó Morales.

Kumara Cordero Edwards

Realiza su posdoctorado en el Departamento de Materia Cuántica de la Universidad de Ginebra. Estudió Física en la UCR y en el 2013 viajó a España a cursar estudios de maestría en la Universidad Autónoma de Barcelona. Posteriormente, realizó el doctorado en el Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología.

En la actualidad, trabaja en un grupo de investigación sobre óxidos, en el que analizan materiales ferroeléctricos que son usados para aplicaciones a nivel nanotecnológico. “Estudiamos las diferentes propiedades de conducción, reversabilidad de la polarización y mecánicas de los materiales, con el fin de darle en el futuro alguna aplicación a este conocimiento”, explicó Cordero.

Marcela Hernández Jiménez

Es profesora de la Escuela de Física e investigadora en el Centro de Investigación en Ciencia e Ingeniería de Materiales (Cicima) de la Universidad de Costa Rica (UCR). Obtuvo el Bachillerato en Física en esta universidad y la maestría y el doctorado en la Universidad de Campinas, en Brasil.

«Yo gestioné la beca para hacer la maestría y luego me la gané para realizar el doctorado», comentó.

Actualmente, trabaja en el análisis de las propiedades ópticas de escarabajos autóctonos del territorio costarricense, con el objetivo de “entender por qué este material tiene las propiedades que presenta, para a largo plazo diseñar un material que estaría inspirado en la biodiversidad costarricense”, dijo Hernández.

 

Patricia Blanco Picado

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Mujeres de Manzanillo de Puntarenas impulsan turismo rural

“Cooperativa de Mujeres de Manzanillo en desarrollo con su cooperativa autogestionaria”

MUDECOOP R.L.

Por la gran necesidad de empleo para las mujeres, la cooperativa fue creada con el objetivo de generar empleo a sus 17 asociadas a través del desarrollo de un turismo costero rural comunitario.

Es por esto que la cooperativa tiene un proyecto al cual llamamos “Manzatour experiencia única y más”, el cual consiste en un tour por los manglares, avistamiento de aves y las islas vecinas, para lo cual se cuenta con una embarcación mediana para 15 personas. Los tours también incluyen alimentación.

Esta cooperativa en conjunto con la Asociación de Mujeres de Coyolito la Montaña y Asociación Mariposas del Golfo y conformamos la Federación de Mujeres del Golfo de Nicoya.

En un futuro deseamos crear un “restaurante flotante”.

Dificultades

En el transcurso de 18 años de existencia de la Cooperativa, ésta ha contado con todo tipo de dificultades por el contexto en el cual se ubican: una zona marítimo terrestre y una parte también pertenece a un hacendado.

También se cuenta con trabas a la hora de acceder a créditos y permisos, entre otros.

Logros

Mantener unido a un grupo de 17 mujeres durante 18 años a pesar de los obstáculos.

Ana Cecilia Solís Ugalde,

Gerenta

 

Texto enviado por Ana Cecilia Solís Ugalde.

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/