«BELÉN ES UN LUGAR DE PESAR Y SILENCIO», ante el «estremecedor sacrificio de civiles inocentes» en el pequeño territorio de Gaza. Palabras del Papa Francisco, quien ha venido denunciando, constantemente, el criminal comercio de armas de destrucción, que hoy está provocando muerte y lesiones inimaginables, a miles de niños palestinos inocentes, masacrados sin misericordia.
Cuando digamos Feliz Año Nuevo, pensemos en la felicidad lejana y desconocida, por los víctimas de las guerras también en Ucrania, Siria, Yemen, y el resto del mundo.
Sitios de un planeta que es desgarrado, cada vez que uno de sus habitantes es destrozado por un arma que jamás debió de haberse fabricado, en manos de un joven soldado, que jamás debió de haber sido reclutado para matar y … morir.
Rogamos a Dios y la Virgen porque efectivamente, en el año que se inicia, reine la PAZ, la SALUD, la JUSTICIA, y las SONRISAS en las caritas por las que hoy corren lágrimas.
“Este martes 21 un grupo de norteamericanos por la paz, se acercarán a la sede de su embajada en San José Costa Rica para entregar una carta dirigida a Antony Blinken, Secretario de Estado de EEUU. La carta es la siguiente (la original está en inglés):
Señor Antony Blinken Secretario del Estado Los Estados Unidos de América
Sr. Blinken y todos los diplomáticos del Departamento de Estado del EUA:
Estamos asqueados que las acciones actuales del gobierno de los Estados Unidos, con respeto a los crímenes de guerra israelíes, han hecho necesario escribir esta carta. Lo que vamos a decir ya debe ser muy obvio al Sr. Blinken pero, si no a él, entonces lo debe ser a todos los demás empleados del Departamento de Estado quienes han hecho la diplomacia internacional su carrera. Pero aquí estamos.
Como ciudadanos de los Estados Unidos de América declaramos con fuerza y firmeza que:
1) El estado de Israel impone el apartheid en contra de los palestinos, como ha sido determinado por numerosas organizaciones internacionales respetadas e independientes de los derechos humanos;
2) El estado de Israel ha ejercido una consistente e intencional violación del derecho internacional por su ocupación militar de la tierra palestina, como ha sido descrito en más de 100 resoluciones de las Naciones Unidas;
3) El estado de Israel actualmente está llevando a cabo la limpieza étnica de los palestinos de la franja de Gaza, como ese término es definido por la Comisión Europea y usado por el departamento de estado de los EUA;
4) El estado de Israel está cometiendo los crímenes de guerra del castigo colectivo y del bombardeo masivo de los barrios civiles, hospitales, escuelas, iglesias y mezquitas en la franja de Gaza;
5) Según la ONG Save the Children, el estado de Israel ha matado más niños y niñas en solo las primeras tres semanas de su cruel y desquiciado ataque en contra de la franja de Gaza que la suma de todos los niños matados en todas las otras zonas de guerra del mundo desde el 2019. Y esa cifra horrenda crece con cada momento que pasa.
Debido al hecho de que Israel sería INCAPAZ llevar a cabo estas atrocidades sin el apoyo anual de MILES DE MILLONES de dólares de ayuda financiera directa y de armas de los Estados Unidos, el gobierno de los Estados Unidos es CÓMPLICE y PARTICIPANTE ACTIVO en la ejecución de crímenes de guerra en contra del pueblo Palestino por parte de Israel.
Por ende, como ciudadanos de los Estados Unidos decimos, “NO EN NUESTRO NOMBRE.” Exigimos que el gobierno de los Estados Unidos:
1) Utilice todos los medios a su disposición para forzar un cese al fuego inmediato de los ataques de Israel en contra del pueblo palestino de Gaza; y,
2) Detener inmediatamente la entrega a Israel de todo el equipo militar que puede ser utilizado en la ejecución de su ocupación ilegal de tierra palestina y en la limpieza étnica de los palestinos de la franja de Gaza.
Finalmente, aplaudimos a esos empleados del Departamento de Estado que han alzado la voz en contra del apoyo de los EUA a los crímenes de guerra de Israel en contra del pueblo palestino. Gracias por su valentía moral. En cuanto al señor Blinken y el resto de los diplomáticos del Departamento de Estado, deben bajar sus cabezas en vergüenza por hacer posible uno de los más grandes crímenes en contra de la humanidad en la historia de los seres humanos.
Sinceramente,
Ciudadanos con Conciencia de los Estados Unidos de América.
El domingo recién pasado en el Parque Central de San José, la Red de Solidaridad con Palestina realizó una manifestación por el cese al fuego ya. Para que paren los bombardeos sobre Gaza y que se abran los pasos fronterizos y entre la ayuda humanitaria. Para que Israel no asesine a más niños de Gaza.
La manifestación fue precedida por un acto ecuménico de oración por la Paz y por el cese del genocidio en Gaza, Palestina, a cargo de la profesora de educación religiosa, Grace Ulate, de la Red de Solidaridad con Palestina y de la MSc. Silvia Regina del Departamento Ecuménico de Investigaciones DEI. Se sumaron plegarias de un representante del Centro de Cultura islámica de la mezquita musulmana Omar y varios oradores.
La señora Cónsul de Palestina en Costa Rica, Wajiha Sasa, dio un saludo y agradecimiento muy emotivo por las acciones de solidaridad que se han venido desarrollando en Costa Rica con el pueblo palestino.
Luego de la acción ecuménica se realizó una caminata por el Boulevard de la Avenida Central y hasta la Asamblea Legislativa y luego una inversión de la Ruta que culminó en el Boulevard al frente del Banco Central.
El próximo jueves 2 de noviembre se realizará, frente a la Cancillería (Casa Amarilla), una vigilia de 5:00 a 8:00 pm en el Dia de Difuntos, en recuerdo de los más de 3300 niños víctimas de los bombardeos de Israel que perdieron la vida y los más de ocho mil civiles que también han fallecido en este genocidio aberrante y patológico del gobierno israelí que ha mostrado lo sanguinario del régimen de apartheid sionista y de sus guardián y patrocinador el gobierno y Pentágono de los EEUU.
“…seamos lo suficientemente sanos para vomitar las mentiras que nos obligan a tragar…cada día…”. Eduardo Galeano.
Para juzgar una historia esta se cuenta completa, o no se cuenta. No han sido los palestinos los que hace 75 años iniciaron esta guerra sino las ambiciones sionistas que violentaron los acuerdos internacionales, suscritos en 1947, en los que se creaban en Palestina dos Estados, el judío y el árabe.
Fue a partir de ello que comenzó una violencia constante entre las partes. Una a la que la hicieron poderosa, por múltiples razones entre las que se destacan ciertos intereses geopolíticos. La otra débil dejada de lado, librada a su suerte en total abandono.
Así fue como se vino consolidando un Estado a costa de la desaparición progresiva de lo que debería haber sido el otro, el de los árabes o palestinos.
Sin miramiento alguno se ha venido desalojando por la fuerza a los habitantes de Palestina que, desprovistos de medios para defender lo que siempre les ha pertenecido, resisten a los ocupantes que les vienen arrebatando todo: tierras, casas, ciudades y su propio futuro, confinándolos en guetos en su propio territorio.
Si la comunidad internacional no interviene forzando a poner sobre la mesa una paz negociada, haciendo respetar los acuerdos suscritos, el mundo entero se está exponiendo a una conflagración de grandes proporciones. El alto al fuego es un imperativo inmediato para evitar lo que es ya un genocidio.
Pero una Paz verdadera y perdurable no se podrá lograr si los que provocaron esta larga guerra no renuncian a ese expansionismo y le devuelven al pueblo palestino todo lo que le ha sido arrebatado.
El sionismo como tal está demostrando ser uno de los peores racismos, por los hechos y por las reiteradas declaraciones públicas de sus altos representantes en las que, entre otros improperios, expresados sin sonrojos ni tapujos, se refieren a los palestinos como “sub humanos” y “animales”.
El indiscriminado bombardeo al gueto de Gaza en los últimos días, -que viene cobrando miles de víctimas inocentes incluido un hospital donde han muerto más 500 personas en cuenta muchos niños palestinos-, ¿no es acaso una muestra clara e inequívoca de quién es quién en esta tragedia?
Vislumbramos que ese gran engaño, salido de mentiras vestidas de verdad, está llegando a su fin. Sin embargo, el pueblo palestino requiere y demanda más muestras de una efectiva solidaridad y ningún tipo de reparos debe retenerla debido a ese falaz endoso de “antisemita” a todo aquel que se opone y condena tanta violencia. Tal falacia merece respuestas inmediatas y contundentes. NADA ES MÁS FALSO QUE ESO. Nada en esto tiene que ver con un rechazo o animadversión contra los judíos, sino contra los sionistas, radicales y racistas, que los lleva a hacer cosas que poco se están diferenciando de los perpetrados por la Alemania nazi. Vomitemos las mentiras.
La semana pasada, al dirigirse a su audiencia semanal, el Papa Francisco urgió al mundo a tomar “un solo partido” en la guerra israelí-palestina: el de “la paz”. Y añadió: “La guerra no resuelve ningún problema, sólo siembra muerte y destrucción, aumenta el odio, multiplica la venganza. La guerra borra el futuro”. Convocó a una jornada de ayuno, penitencia y oración por la paz el viernes 27 de octubre, para todos, sea cual sea su religión.
La Compañía de Jesús hace suyo el llamamiento incondicional del Papa en favor de la paz.
La Compañía de Jesús ha estado presente en el corazón del conflicto en Israel-Palestina y en todo Oriente Medio. Los jesuitas han estado profundamente comprometidos en el diálogo con los judíos. Plenamente comprometida con el desarraigo de la enseñanza del desprecio a los judíos, el antijudaísmo y el antisemitismo, la Compañía de Jesús reconoce también los derechos de los judíos en Israel y en cualquier otra parte del mundo. Nunca más los judíos deben ser asesinados, violados, mutilados, torturados, secuestrados y amenazados.
Los jesuitas también han estado profundamente comprometidos en el diálogo con los musulmanes, que constituyen la mayoría de los palestinos, junto con los palestinos cristianos. Están plenamente comprometidos con la construcción de sociedades multiculturales y multireligiosas en Palestina y en todo Oriente Medio. Participan activamente en la lucha contra la islamofobia y el racismo. Los palestinos tienen derecho a vivir en su patria con dignidad y en paz. Nunca más se debe asesinar a los palestinos, enterrarlos bajo los escombros de sus casas, expulsarlos, matarlos de hambre, castigarlos colectivamente y exiliarlos.
Es hora de decir basta a las matanzas y a la promoción de ideologías que las permiten. Basta de instrumentalizar la religión para proyectos de poder político. Décadas de conflictos violentos no han traído más que la ruina a toda la región y la escalada del odio. La única victoria posible es fruto de la lucha por la justicia y la paz, la igualdad y la reconciliación.
Hoy, en este tiempo de oscuridad y muerte que nos envuelve, hagamos nuestra la invitación a ponernos del lado de la paz.
ALCEMOS LA VOZ POR PAZ EN PALESTINA. Este domingo 29 octubre habrá un Encuentro Cultural e Interreligioso por la Paz en el Parque Central, de 10 a.m. a 1 p.m. San José – Costa Rica.
No se logra entender cómo, teniendo los medios para lograr la paz, el entendimiento y la convivencia no lo logramos.
Al igual que sucede con una pareja que decide unir sus vidas, cuando tiene claro el propósito de ese unir, podrá seguir adelante y enfrentar cualquier circunstancia. Es normal que haya diferencias porque son dos personas diferentes y que en primer lugar no son nada en términos de familiaridad, fueron educados de manera diferente y al decidir convivir esas diferencias no desaparecen. Deben aparecer valores como el diálogo, la aceptación, la tolerancia, el respeto y especialmente la decisión de amar cada día para que esa convivencia se mantenga y logren el objetivo de esa relación que es SER UNO.
Igual debería de suceder en las relaciones entre países. Si tuvieran claridad los líderes del mundo sobre el objetivo de estar juntos en esta tierra y de CONVIVIR en procura de objetivos claros como el servicio y la paz, de igual forma deberían de salir a relucir los valores que antes mencionamos y en especial el diálogo para buscar entendimientos y buscar las formas para cumplir con el propósito de la convivencia.
Para qué tantos organismos internacionales, para qué Naciones Unidas, para qué OEA, para qué La Eurocomunidad y las muchas más que existen si no lograr el más grande de los objetivos: CONVIVIR EN PAZ.
No puede ser posible que a estas alturas del siglo XXI tengamos que soportar tantas guerras y sumar tantas muertes.
Definitivamente no hemos aprendido nada de las enseñanzas que nos han dejado los grandes representantes del amor y de la presencia de Dios entre nosotros. Todos ellos propusieron el amor y La Paz como estilo de vida y es lo que a pesar de que efectivamente se da, no es en realidad lo que se refleja porque un cañón y un disparo hacen más ruido que una caricia y un abrazo.
Dios quiera que llegue el día en que entendamos que solo logrando la unidad podremos convivir de la forma en que todos deseamos: en paz, en armonía y con el amor del uno por el otro. Si se puede lograr. Cambiemos actitudes y nos daremos cuenta de que el mundo cambiará…para bien de todos.
Poner énfasis en la paz, implica poner énfasis en lo que está en su contra: en este caso la violencia, la guerra.
Todas las agresiones a la población civil, fundamentalmente contra niñas, niños y personas con alguna discapacidad, vengan de dónde vengan, son condenables y debe lucharse por evitarlas.
Hay muchas “razones” para “justificar” acciones de guerra: económicas, políticas, culturales, religiosas, étnicas.
Los bonos de Estados Unidos, las simpatías internas de Nethanyahu y el Likud, o que Zelensky ya no se justifica. Ninguna es válida. Hasta a la miseria humana pretende acudirse.
En esta línea de pensamiento, hay cuestiones causales, que por sus consecuencias inmediatas; y porque sus justificaciones no se sostienen, no puede dejar de ponérseles la atención debida.
Integrando voces
Compartimos las palabras de la señora Ione Belarra Urteaga, ministra de derechos sociales de España:
“No somos indiferentes al atroz sufrimiento que el pueblo palestino lleva viviendo durante décadas.
Hoy queremos alzar nuestra voz, para denunciar que el Estado de Israel está llevando a cabo un genocidio planificado en la franja de Gaza; dejando sin luz, sin comida y sin agua a cientos de miles de personas y llevando a cabo bombardeos sobre población civil que, son un castigo colectivo; incumplen gravemente el derecho internacional y pueden considerarse crímenes de guerra.
Ante esto, Estados Unidos y la Unión Europea, no es sólo que miren hacia otro lado; es que están jaleando al Estado de Israel en su política de apartheid y de ocupación que, vulnera gravemente los derechos Humanos.
Usar los terribles asesinatos de civiles israelíes, por parte de las facciones armadas palestinas, como excusa para justificar los crímenes de Israel en general y la masacre en gaza en particular, es algo absolutamente inaceptable.
El Estado de Israel, su primer ministro y su partido, han reconocido en numerosas ocasiones que promocionaron a Hamás para debilitar a los sectores laicos de la resistencia palestina.
Usar a Hamás como una excusa para asesinar millares de civiles palestinos, incluidos niños y niñas, es de una hipocresía incalificable, tanto por parte de Israel, como de los países que le justifican.
Solicitamos a nuestro socio, el Partido Socialista que trabajemos juntos, para presentar desde el gobierno de España, una petición ante la fiscalía de la Corte Penal Internacional, para que se investiguen los crímenes de guerra cometidos en Palestina por Netanyahu, así como los perpetrados por Hamás en Israel y los territorios ocupados contra población civil.
La Unión Europea debe dejar de ser cómplice de un criminal de guerra como Netanyahu, actuar con autonomía y cambiar sus discursos y sus acciones. Para ello es urgente reconocer públicamente que lo que estamos viendo en Gaza, son crímenes de guerra y que las vidas de los palestinos y las palestinas importan.
Israel tiene que sentir la presión internacional, para que ponga fin a los bombardeos, mediante todas las medidas que estén a nuestro alcance, como el embargo de armas o las sanciones a los responsables de los ataques.
La Unión Europea debe desplegar todos sus esfuerzos diplomáticos para terminar con la ocupación y el apartheid por parte de Israel sobre Palestina, que es la causa profunda del conflicto que se expresa en el día de hoy.
La Unión Europea puede y debe buscar la complicidad de países que tengan capacidad de interlocución con todos los actores del conflicto, para promover una salida negociada que asegure una paz justa, duradera y estable en la Región. Solo así, vamos a poder proteger todas las vidas a ambos lados”.
El testimonio de un judío:
“Porque somos judíos nos oponemos al sionismo, al Estado de Israel y a la totalidad de la ocupación.
Es directamente contrario a cada concepto, a cada ley de la Torá, del judaísmo. (Canal red)
Formidable la maquinaria de la guerra, “es un monstruo grande y piza fuerte”, máxime cuando los que suenan ya no son “tambores” sino portaviones de guerra; videojuegos de la guerra; productos hollywoodenses de guerra; y peor aún premios Nóbel ¿de la paz? que más bien son premios a los traficantes de la guerra; como el que le dieron a Kissinger en su momento y a Obama en el respectivo.
Construir el camino de la paz es impostergable. La paz sólo llegará cuando la promoción de la paz y sus actos tenga más acogida y asiento que, la propaganda y el abrazo a la guerra.
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