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Etiqueta: Paz

A propósito del tope, perdimos los estribos

Álvaro Vega Sánchez
Sociólogo

                Perder los estribos es un dicho de sabiduría popular que hace alusión al montador de caballo quien, por exceso de confianza o descuido, en una estampida de la bestia pierde los estribos al no tener bien puestos y afianzados los pies dentro de los mismos. Por lo general, al perder el estribo, el montador se cae del caballo. El golpe puede ser mortal dependiendo de la velocidad y la altura de la bestia; un caballo pura sangre, del que ostentan sus dueños, por lo general, reúne ambas condiciones.

                Don Ernesto era un hacendado con porte de gamonal, y sí que lo era. De tez blanca, casi rojiza, de robusta caballera, de mirada altiva y palabra cortante. Su hacienda parecía no tener límites. Cuando salía de su hacienda montaba un caballo blanco que lucía unos aperos finos y sofisticados. La montura de color café con incrustaciones metálicas doradas, trabajadas artesanalmente, hacían resaltar las pecheras de color cobrizo, adornadas con medallones de cuero con muy finos trazos de talabartería. Luciendo una camisa blanca y un sombrero negro de lona, era motivo de admiración y hasta de envidia para los otros gamonales del pueblo. No daba muestras de simpatía alguna. Cero saludos para los transeúntes. Erguido, sobre los lomos de aquel animal pura sangre, no alcanzaba sino a auscultar con su mirada interior el fuego de la pasión de saberse dueño de tanta grandeza; una estela de narcisismo, casi enfermizo, le poseía y le conducía, inevitablemente, por los caminos de una arrogancia sin límites. Las calles se hacían pequeñas. Y el pueblo era insuficiente para dar cabida a tan distinguida presencia. Todo parecía opacarse cuando aquel hombre en su caballo aparecía en escena. Sin duda, había fuerza y vitalidad en aquella gallarda personalidad, que se incrementaba en cada paso que daba el caballo. Parecía como si ambos, el hombre y la bestia, se fusionaban para mostrar que la grandeza no es solo propiedad de los dioses y, mucho menos, de las diosas.

                Tiempo después, don Ernesto, montando un modesto caballo, llegaba hasta el comisariato de uno de sus viejos empleados de la hacienda a pedirle que le vendiera la comida. Se acabó la hacienda, el ganado y los caballos pura sangre. Ahora, se limitaba a comprar algunos cerdos para llevarlos a vender a La Villa. Don Ernesto perdió los estribos, y el golpe, aunque no fue mortal sí lo condujo a vivir modesta y hasta precariamente.

                Durante décadas, los costarricenses celebramos y hasta ostentamos de un país que lucía logros importantes en progreso social, paz y democracia que lo distinguía y diferenciaba de las naciones hermanas de Centroamérica, y hasta de algunas de las más avanzadas del continente. Era justo reconocer y destacar esos avances y logros, pero no sobreestimarlos y exhibirlos con ostentación y narcisismo. Sin embargo, algunos con porte de gamonal y otros haciendo barra desde la gradería, parecían rondar los límites del éxtasis, al celebrar con efusión y algarabía la excepcionalidad del país. Y para cerrar con broche de oro, más tarde los analistas internacionales nos asignaban los primeros lugares en el índice de los países más felice del mundo.

                Hoy, la bestia desbocada, ofuscada y a rienda suelta no alcanza a encontrar la ruta. Los caballistas que se mostraban como maestros de la equitación, no han dado la talla. Han venido cayendo en picada, en cada intento. Algunas de sus acciones y políticas, especialmente las que han contribuido a profundizar la desigualdad y precariedad social, la polarización, la violencia y la inseguridad, han dado al traste con su liderazgo, así como con las instancias político-partidistas que los han llevado al poder. Es más que evidente este comportamiento creciente y acumulativo, con cada nuevo proyecto político la situación empeora. El país, al igual que don Ernesto, perdió los estribos.

Efectivamente, al perder los estribos, da tumbos y sin ruta continúa sufriendo males endémicos para los cuales solo se ensayan medicinas paliativas. Lo peor de todo, es que se continúa celebrando, y hasta con arrogancia, que somos un país pujante en lo económico, sin deparar en que se trata de un crecimiento económico concentrado y excluyente. Y como no hay peor ciego que el que no quiere ver, testarudamente marchamos hacia el precipicio, pensando que se va hacia la cima del mundo. Perdimos la ruta que nos marcaron los forjadores de la Gran Reforma Social de los años 1940 y de la Segunda República de los años 1950, ambas resultado de una convergencia entre movimiento popular por la justicia social y lideres políticos con visión de Estado Social de Derecho, desde diversos frentes ideológico-políticos. Además, con muy buena disposición para el diálogo y la concertación democrática.

                Sí, las evidencias son abundantes de que perdimos los estribos, tanto en aspectos fundamentales como educación, salud, seguridad, derechos laborales, ambientales, ecológicos y culturales, como en una gestión democrática dialogal y participativa. Hay que abocarse con urgencia a recuperarlos, socar las riendas y volver a la ruta adecuada: la de la Costa Rica que supo apostar con sabiduría por educación y salud universales de calidad, derechos laborales para el trabajo digno y decente y una economía socialmente solidaria, equitativa y ambiental y ecológicamente sostenible.

                Las propuestas para retomar los estribos y conducir al país por una ruta segura hacia la prosperidad social y económica en democracia tienen que superar el discurso político populista, que se ha dedicado a ofrecer paraísos y buscar chivos expiatorios, creando falsos enemigos del pueblo y propiciando la polarización y la violencia social.

Reiteramos en la necesidad de un acuerdo pluripartidista para encausar una próxima contienda electoral que sea ejemplo de la buena política, es decir, la que da prioridad al análisis y debate sobre las propuestas concretas, dejando de lado los ataques personales y las descalificaciones. De continuar con la politiquería barata del populismo no vamos a recuperar los estribos y la caída puede ser mortal.

El Mundo quiere Paz ¡No una Guerra Nuclear!

Alerta: La inminente aniquilación nuclear por la guerra y el invierno nuclear amenaza a la humanidad y a la mayoría de las especies existentes

Estamos cada día más cerca de la posibilidad de una guerra nuclear. Los científicos atómicos señalan que la humanidad, en este año 2024, se enfrenta a un nivel de peligro sin precedentes. Debemos responder con urgencia, como si hoy fuera el momento más peligroso de la historia moderna.

Los regímenes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) liderados por los Estados Unidos, quién continúa financiando y enviando armas letales al gobierno de Ucrania, rehúsan sostener negociaciones de paz para acabar con las hostilidades. El conflicto ahora no solo se desarrolla en Ucrania, sino que Ucrania ataca territorio ruso.

En el medio oriente, sigue el genocidio en Gaza, financiado también por los regímenes de la OTAN con la consecuencia de incalculables muertos, devastación no imaginable y pesadillas de brutalidad y dolor extremos. La Corte Internacional de Justicia ha declarado que los Palestinos tienen derecho a ser protegidos de los actos de genocidio, pero sigue impunemente la escalada de agresiones.

La posibilidad de una Guerra nuclear no solo afectaría a Ucrania o Rusia sino a toda Europa y EEUU y el resto del mundo, que estaría no sólo afectado por la contaminación radioactiva sino por el “invierno nuclear”. Costa Rica no escapa – sus habitantes y su biodiversidad tropical están en peligro. La mayoría de las especies no sobrevivirán el invierno nuclear.

Costa Rica en 1967 ratificó el Tratado Tlatelolco que crea una zona libre de armas nucleares en América Latina. Además, junto a 73 países, ratificó el Tratado para Abolir las Armas Nucleares. Estas armas violan el derecho internacional, son inhumanas e indiscriminadas.

Denunciemos los culpables principales: la mafia asociada al complejo financiero anglo-sionista militar industrial que gobierna la mayoría del mundo occidental junto con sus colonias.

Conozcamos de las iniciativas para parar la guerra nuclear y unamos esfuerzos:

  1. La campaña internacional para abolir las armas nucleares
    icanw.org
  2. Radar geopolítico de Alfredo Jalife Rahme
  3. Sputnik mundo
  4. Atilio Boron
  5. hispantv.com
  6. actualidadrt.com
  7. Gabriel García Marquez
  8. Podcasts: Danny Haiphong, Judge Napolitano, Dmitry Orlov, Scott Ritter
  9. Alan Robock – Universidad Rutgers
  10. Tratado Tlatelolco

Llamamiento: El Mundo quiere Paz ¡¡No una Guerra Nuclear!!

En el marco de los 76 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos las personas y organizaciones que firmamos esta declaración queremos expresar lo siguiente:

1 – Nuestra máxima preocupación ante el peligro y la posibilidad de una guerra nuclear la que se ha seguido incrementando con la reciente decisión del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien ha autorizado a Ucrania a usar misiles de largo alcance contra Rusia.

2 – Como hemos expresado anteriormente llamamos a un alto al fuego a los países de Ucrania y Rusia, donde están activamente involucrados los Estados Unidos y los países integrantes de la OTAN, y los instamos a todos, incluido los EEUU y la OTAN, a sostener negociaciones de paz que logren de manera definitiva el fin de las hostilidades y lograr acuerdos para afirmar el derecho de todos los países del mundo a la paz y a una seguridad común que nos aleje del peligro de una guerra nuclear.

3 – La posibilidad de una guerra nuclear  no sólo afectaría a Ucrania o Rusia sino posiblemente a toda Europa y a los mismos Estados Unidos donde, además, todo el mundo se vería afectado por el “invierno nuclear”, la contaminación radiactiva y otras graves consecuencias para el medio ambiente y la salud pública.

4 – La posibilidad de una guerra nuclear es real si sigue la escalada y las hostilidades entre EEUU, la OTAN, y Rusia lo que ha llevado a los gobiernos de Noruega, Suecia, y Finlandia a distribuir  folletos a sus ciudadanos, instándoles a prepararse para lo peor; la posibilidad de una guerra directa de la OTAN y Rusia.

5 – Los Científicos Atómicos señalaron este 2024 que «Hoy hemos vuelto a poner el Reloj del Juicio Final a 90 segundos de la medianoche porque la humanidad sigue enfrentándose a un nivel de peligro sin precedentes. Nuestra decisión no debe tomarse como una señal de que la situación de la seguridad internacional ha remitido. Por el contrario, los líderes y los ciudadanos de todo el mundo deben tomar esta declaración como una dura advertencia y responder con urgencia, como si hoy fuera el momento más peligroso de la historia moderna. Porque bien podría serlo». «El Reloj del Apocalipsis, o Reloj del Juicio Final, es un Reloj simbólico que indica lo cerca que está la humanidad de la aniquilación total».

6 – En la última década, hemos sido testigos del aumento significativo del presupuesto para el desarrollo y la mantención de las armas nucleares por parte de los Estados Unidos que también ha abandonado el Tratado de Antimisiles Balísticos, el Tratado de Cielos Abiertos, el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio, y el Acuerdo con Irán, que han sido pilares muy importantes para el control del armamento nuclear. Las hostilidades entre los países también han incidido a que Rusia, China, y Corea del Norte, entre otros, incrementen o mejoren su arsenal nuclear.

7 – El peligro es real, todos estamos en peligro, por lo cual quienes firmamos esta declaración exigimos a los líderes del mundo, a la ONU, a los gobiernos, especialmente a los Estados Unidos, a realizar esfuerzos sinceros para poner fin a las guerras en Ucrania y Medio Oriente, mediante negociaciones y medios pacíficos, y avanzar en una agenda para el desarme y la eliminación de las armas nucleares lo más pronto posible.

Finalmente, en este mundo con tantos peligros, saludamos el ejemplo que da la organización japonesa Nihon Hidankyo, supervivientes de la bomba atómica, que este 2024 recibió el Premio Nobel de la Paz “por sus esfuerzos para lograr un mundo libre de armas nucleares”.

Atentamente,

Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, AFEP-Chile
Casa del Caribe- Inc. Barahona, República Dominicana
Cádiz por la Noviolencia, Cádiz, España
Centro de Amigos para la Paz, Costa Rica
Coalición de Movimientos y Organizaciones Sociales de Colombia – Comosoc
Comité Óscar Romero, SICSAL-Chile
Centro Óscar Arnulfo Romero, Cuba
Comité Óscar Romero de Valladolid, España
Comité Solidaridad Óscar Romero de Barcelona, España
Comité de DDHH y Ecológicos de Quilpué, Chile
Comitê Carioca de Solidariedade a Cuba e às Causas Justas, Brasil
Comisión de Construcción de Paz, No Violencia y Antimilitarismo de la Alianza Convida 20
Coordinadora Americana por los Derechos de los Pueblos
Coordinadora Latinoamericana de solidaridad en Bélgica
Corporación 3y4 Álamos, Chile
Corporación La Serena Dieciséis de Octubre, Chile
Corporación Sentipensar Centro de Pensamiento para el Buen Vivir, Colombia
Frente Comunicacional Anti Imperialista de Nuestra América
Fundalatin, Venezuela
Fundación Pueblo Indio, Ecuador
Grupo de Investigación y Editorial Kavilando. / Red InterUniversitaria por la Paz REDIPAZ, Colombia
Grupo Solidair met Guatemala, Bélgica
International Peace Bureau (IPB); Internacional/Alemania
Mesa Ecuménica por la Paz, Colombia
Mundo sin Guerras-Cádiz, España
Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas – SOAW-Chile
Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos
SERPAJ, Paraguay
SICSAL, República Dominicana
SICSAL, Región Caribe
SOS Ribagorza, España
UNIÓN BICENTENARIA DE LOS PUEBLOS UBP-CHILE

Firmas individuales: Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, AFEP-Chile; Stella Calloni, periodista, Argentina; Hervi Lara, Comité Oscar Romero, SICSAL-Chile; María Stella Cáceres, Museo de las Memorias, Dictadura y DDHH de Paraguay; Ricard Sánchez Andrés, España; Pablo Ruiz, periodista, SOAW-Chile; Mariella Tapella, El Salvador; Hildelis Preciado, México; Maria Gabriela Vargas Anguita, Chile-España; Alejandro Pardo Alfaro, Colectividad Árabe Palestina, La Serena, Chile; Amparo Beltrán Acosta, CEPALC; Fernando Castillo, Chile; Marcela Zamora Cruz, coordinadora, Centro de Amigos para la Paz, Costa Rica; Nidia Arrobo Rodas, Ecuador; Aurora Marinero, España; Fernando Rule Castro, Argentina; Suy Wong, Red de Solidaridad con Palestina, Costa Rica;Ixa Garnika Aizkorbe, Euskal Herri; Julio Yao, Presidente Honorario y  Encargado del Centro de Estudios Estratégicos Asiáticos de Panamá (CEEAP); Antonio Bentue, Fraternidad laica de Hermanos de Foucold, Chile; Julin Acosta, República  Dominicana; José Fonseca Pereira, Investigador en Educación, Venezuela;Elvira Villanueva, España; Andrés Figueroa Cornejo, Chile; Diego Balvino Chavez Chaves, Colombia; Bernardo Reyes, Chile; Mateo de Bea, Chile; Maria Jara, Bélgica; Carlos Montufar Talavera, Suecia; Salvador López Arnal, España; Paco Palomo Aragón, Cádiz, España

Puede dar su apoyo con su firma individual y/o de su organización en el siguiente formulario:

https://docs.google.com/forms/d/12eUPeIoD9SwHNc3w9p7w_zvwj-rxAE3VtWUGZ8Mj-Nw/preview

Foto de Referencia

Publicado en: https://www.derechoalapaz.com/llamamiento-el-mundo-quiere-paz-no-una-guerra-nuclear/

Inauguración del mural Mosaico Internacional Artístico Infantil

El próximo 5 de enero de 2025, a las 9:00 a.m., en Plaza Máximo Fernández, conocida como Plaza Roosevelt en San Pedro, se llevará a cabo el cierre de la III Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia con la inauguración del mural Mosaico Internacional Artístico Infantil Cultura de Paz 2024-2025. 

Conformado con más de 500 obras de arte procedentes de varios países, es un esfuerzo que simboliza la unión y el compromiso con estos valores universales. La iniciativa ha contado con el apoyo de ASART, una organización sin fines de lucro que promueve diversas modalidades de arte como herramientas para la transformación social, la construcción de la paz, el desarrollo del potencial humano y la sostenibilidad; la cual ha contribuido mediante la impartición de clases, donación de materiales de arte y la participación de voluntarios en colaboración con INARTES Costa Rica.

Este movimiento invita a toda la ciudadanía a ser parte de una jornada que celebra el arte como herramienta transformadora y promotora de paz en el mundo.

Le invitamos a ver el video con información de la actividad mediante el siguiente enlace:

Primer Festival “SOMOS democracia, paz y libertad” celebró la identidad costarricense y defendió la democracia en un contexto de creciente violencia

Comunicado

San José, 16 de diciembre de 2024

Este domingo, la Plaza de la Democracia se llenó de vida, arte y cultura en la primera edición del Festival “Somos Democracia, Paz y Libertad”, un evento que celebró los valores fundacionales de Costa Rica y convocó a casi 4,000 personas durante todo el domingo en defensa de la democracia, la paz y la libertad, en medio de los retos que enfrenta el país debido al incremento de la desigualdad, la violencia y los discursos de odio.

“Recordamos con orgullo las bases de nuestra democracia, que han permitido el ascenso social de muchas personas, pero también vemos con gran preocupación la realidad que enfrenta nuestro país. Como señala el último Informe del Estado de la Nación, vivimos un debilitamiento en nuestro pacto social”, destacó la presidenta de CONARE y rectora del TEC, María Estrada Sánchez, durante la firma de la Declaratoria por la Democracia, la Paz y la Libertad, acto central del evento.

El festival ofreció una amplia gama de actividades para toda la familia: talleres de yoga, cardio dance y teatro infantil, espectáculos de fuego, pintacaritas, mercaditos de emprendimientos nacionales, bandas comunales y un espectacular cierre musical con agrupaciones reconocidas como Son de Tikizia, Malpaís y los icónicos Hicsos, quienes llenaron el escenario con su energía y música que evoca la identidad costarricense.

Malpaís, frente a un atardecer espectacular, emocionó al público con un concierto inolvidable, mientras que los Hicsos cerraron la jornada con su sello inconfundible, consolidando al festival como una celebración única de la identidad costarricense. Desde techno e indie, hasta merengue y la visita sorpresa del Chinamo de Teletica, a la Plaza de la Democracia vibró con una oferta musical para todas las edades.

El evento fue organizado por la Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo, el Consejo Nacional de Rectores (CONARE), la Asamblea de Trabajadores y Trabajadoras del Banco Popular y el grupo Pro Costa Rica, en conmemoración de los 75 años de la Constitución Política y los 76 años de la abolición del ejército. La Plaza de la Democracia fue elegida como símbolo de este compromiso ciudadano con la libertad, la paz y la justicia social.

“En este contexto de creciente violencia y polarización, el Festival Somos Democracia busca promover espacios de unidad, reflexión y acción colectiva. La firma de la Declaratoria por la Democracia es un llamado urgente a proteger nuestros valores democráticos frente a las amenazas que enfrentamos como país”, enfatizaron las organizaciones.

La ciudadanía puede unirse a este movimiento firmando la Declaratoria por la Democracia, la Paz y la Libertad y obteniendo más información sobre actividades futuras en el siguiente enlace: https://linktr.ee/Mesa.dialogo.cr

El Festival “Somos Democracia, Paz y Libertad” se proyecta como un evento anual y espera llegar en sus próximas ediciones a todas las regiones del país, consolidándose como un espacio que une a las y los costarricenses a través del arte y la cultura en defensa de nuestra democracia.

Óscar Aguilar Bulgarelli pide debate al presidente Rodrigo Chaves

El historiador y analista Óscar Aguilar Bulgarelli señala que el mandatario Chaves Robles confunde su misión, que no es retar a debatir a los jerarcas de los otros dos poderes de la República afectando la división de poderes, sino coordinar el gobierno y generar paz.

Óscar Aguilar Bulgarelli le dice el presidente que si lo que quiere es “gresca y retar” por qué no invita a la Casa Presidencial a unos cuantos, para debatir, y muestra su apunte de una agenda que le gustaría discutir con Chaves Robles.

Enumera una serie de fracasos que, considera el historiador, representa el gobierno actual.

Le invitamos a ver el brece video de Óscar Aguilar Bulgarelli.

Declaración de la 7ª Asamblea Internacional del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos

Asamblea realizada en la Casa de Cultura Las Jarillas, Ciudad de México los días 7 y 8 de diciembre de 2024.

Con un gran Tlamanalli en ofrenda a la madre tierra por la Paz en el mundo, como pueblos originarios ancestrales nos unimos contra este modelo imperialista, que nos impone guerras mediáticas, jurídicas, políticas, económicas, tecnológicas y con la seria amenaza de convertirla en una guerra nuclear, que destruiría nuestra forma de vida colectiva y podría suponer el fin de nuestra existencia como especie humana.

Nos reafirmamos como un espacio colectivo y de dialogo para seguir encontrándonos como pueblos hermanos que vivimos realidades similares; ante las cuales, constituimos como tarea de primer orden la necesidad de continuar uniendo nuestras voces por la defensa de la vida, de nuestros bienes naturales, de nuestros cuerpos y territorios contra la ocupación, genocidio, saqueo y destrucción que el sistema capitalista, colonialista, imperialista, patriarcal y racista nos impone.

Históricamente hemos aprendido a enfrentar la violencia estructural con una oposición firme expresada desde formas de vidas comunitarias, solidarias, de cuidados colectivos, de saberes arraigados a nuestros territorios y a nuestros pueblos. Lo cual ha permitido fortalecer los procesos de resistencia y lucha de manera creativa y permanente.

Basta de violaciones a nuestros derechos humanos colectivos como pueblos, no más impunidad, alto a las masacres y a los genocidios, fuera el militarismo y paramilitarismo de nuestros territorios.

La militarización es la imposición por la fuerza, es el medio que utilizan los Estados Unidos y la OTAN entre otros de sus aliados, para imponer su hegemonía, evitar el libre desarrollo de los pueblos y contener a los movimientos sociales que se resisten a estos fenómenos generados por la guerra. También y de manera brutal contribuyen a la destrucción ecológica en todo el planeta, siendo uno de los principales responsables del cambio climático.

Desde el Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos manifestamos una vez más nuestro firme compromiso de seguir avanzando en la defensa y respeto de los derechos humanos colectivos de los pueblos, como un instrumento vital para nutrir la solidaridad, la sororidad, la autonomía, la igualdad, la justicia y la paz.

Ante un mundo plagado de injusticias y exclusiones, continuamos uniéndonos para su transformación y lograr constituirnos en un mundo capaz de reconocer la diversidad humana y hacer prevalecer la vida sobre la muerte y la destrucción.

Queremos vivir en paz desde América Latina hasta Palestina y todos los territorios del mundo, esto significa avanzar en la construcción de sociedades justas, guiadas por la solidaridad, y plenas en sus capacidades para desarrollarse libres y soberanamente.

Nuestro continente, debe ser un territorio de Paz, libre de bases militares y de armas nucleares, desde el Observatorio siempre defenderemos las banderas de la Unidad y la integración del Abya Yala.

Nuestro modelo es por la vida, la colectividad, el dialogo, el respeto a nuestra Madre Tierra. Una paz con justicia social, dignidad y libertad.

Libertad a todas las prisioneras políticas y políticos del mundo. Todas las personas que habitamos este planeta tenemos derecho de vivir en PAZ. ¡Si a la Paz!, ¡No a la guerra!.

Alzamos nuestras voces y decimos que los pueblos queremos vivir en Paz, queremos que nuestros territorios sean espacios de paz y armonía con la naturaleza.

¡Alto al genocidio de Israel contra Palestina y Líbano!

¡Todas y todos somos Palestina!

¡Los pueblos queremos Paz YA!

¡Si a la Paz no a la guerra!

¡Desde el Río hasta el Mar Palestina Vencerá!

¡Libertad, Libertad Palestina Libertad!

Mi metro cuadrado

Sergio Gutiérrez

¡Qué carajo! Este metro cuadrado es mío, y no me importa nada más. Hoy, 12 de diciembre de 2024, a las 21:30, me pegué con pared.

¿Por qué hoy y a esta hora? La verdad, no sé.

Si tuviera las imágenes de un pequeño dron volando a tan solo un metro de altura, vería que el día es absolutamente hermoso. Comencé mi día con una esposa perfecta, una familia perfecta, salud, en una casa perfecta, en un barrio perfecto en Santa Ana, con un sol radiante, y con un negocio que marcha bien. En este momento, perfectamente podría irme a dormir y sentir que «debería» estar satisfecho. Mañana podría ser un día igual, y muchos de nosotros seguiríamos adelante sin ningún cambio.

Pero si subimos el dron a 10 metros de altura, ahora mi visibilidad abarca 11 kilómetros a la redonda. Desde esta nueva perspectiva, no veo muchas diferencias. Aún vería a personas enfermas, algunos que han perdido seres queridos, otros que no tienen qué comer, pero en general, la mayoría de las personas podría acostarse y levantarse mañana con un día muy similar al de hoy, encontrando satisfacción en sus vidas.

Si subimos a 100 metros de altura, la perspectiva comienza a cambiar. Vemos más realidades: indigentes, pobreza, personas sin oportunidades. Aún hay belleza y prosperidad, pero es evidente que no todos tendrían la certeza de que mañana seguirán un camino claro hacia la prosperidad.

Lleguemos a 500 metros. Ahora vemos algo completamente diferente. A esa altura, podríamos ver a personas que han sufrido recientemente en lugares como el Pacífico Central, pero que hoy pueden estar disfrutando de la vida. También podríamos ver grandes desarrollos urbanos en zonas como Barrio Escalante, Rohrmoser o el Valle Occidental, impulsados por quienes tienen la suerte de estar en el lugar correcto y disponer de los recursos necesarios. Sin embargo, en otro lado, vemos a familias en Sarapiquí, durmiendo en refugios y hasta en los techos de sus casas tras devastadoras inundaciones. Es esta la altura en la que las imágenes que hoy no me dejan dormir se vuelven abrumadoras.

Si subimos aún más, a 3,000 metros, la visión de Costa Rica cambia por completo. Desde aquí, vemos un país dividido en dos: uno lleno de gente educada y próspera, con un futuro prometedor, y otro que lamentablemente vive una realidad completamente diferente. Sí, los ticos somos privilegiados en comparación con nuestros vecinos, pero… ¿hacia dónde vamos? ¿Qué camino estamos tomando? ¿Tenemos un camino claro hacia la prosperidad? ¿Estamos dejando hombres/mujeres atrás?

Ahora bien, si la Tierra fuera plana, ¡algunos todavía lo creen!, según una visión simplificada de las leyes de la física, bastaría con estar a 100 km de altura para ver toda la superficie de la Tierra. Y al hacerlo, veríamos una realidad de riqueza obscena, pobreza extrema, guerras, paz, diferentes religiones, injusticias extremas, y mucho más. Me pregunto, ¡qué difícil debe ser para Dios tener esa visión!

Elegir la altura es un arte: encontrar el balance entre la sensibilidad hacia los demás y no volverse loco en el intento.

Hoy yo elijo quedarme a 500 metros de altura, perturbado por las imágenes de mis hermanos de Sarapiquí, sufriendo lo que para mí, en mi pequeño metro cuadrado, es inimaginable. Tal vez mañana suba a 3,000 metros para tratar de entender mejor la realidad de Costa Rica, pero lo que definitivamente no haré es quedarme aquí, encerrado en mi metro cuadrado. Simplemente no puedo. ¿Y usted, qué altura elige?

Tercera Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia da vuelta al mundo… y regresa

Este año inició la tercera marcha mundial por la paz y la no violencia, la cual tuvo como fecha y lugar de inicio el 2 de octubre en Costa Rica.

Actualmente se han recorrido alrededor de 31 países en todo el mundo con el objetivo de concienciar sobre la violencia presente en el planeta; durante el recorrido se destaca la presencia en países centroamericanos, Bangladesh, Estados Unidos, Filipinas, Nepal y Pakistán durante el mes de octubre del presente año.

Por otra parte, en noviembre se contó con la participación en algunos países de Europa y África, asimismo, en lo que ha transcurrido diciembre se han involucrado Mauritania, Mali y Senegal. Se espera que posteriormente se incorporen Gambia, Argentina, Chile, Perú y Colombia, entre otros, culminando así la marcha el día 5 de enero del año 2025 nuevamente en Costa Rica. 

Para mayor información sobre la jornada le invitamos a ver los vídeos sobre las actividades que se han llevado a cabo, así como la forma en puede sumarse a la marcha, presionando los siguientes enlaces:

Invitación al cierre de la Tercera Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia el 5 de enero

El derecho de protesta, desobediencia civil y resistencia

“Hay leyes injustas: ¿Nos contentaremos con obedecerlas o intentaremos corregirlas y las obedeceremos hasta conseguirlo”? (Thoreau)

Manuel Hernández

En el marco de la mayor barbarie después de la Segunda Guerra Mundial, a merced de la cual está siendo masacrada toda una nación, el pueblo palestino, con la pasmosa pasividad y hasta obscena complicidad de los organismos internacionales, se celebra, esta vez, con más pena que gloria, el Dia de los Derechos Humanos, conmemorándose el 76° aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH).

La Declaración contiene el catálogo de los derechos que expresan las supremas aspiraciones y los valores universales de la humanidad, radicados en la libertad, igualdad, justicia, la paz y la dignidad de las personas.

La DUDH no es una concesión gratuita, sino que es resultado de la lucha histórica de los pueblos y los trabajadores del mundo.

No obstante, el amplio elenco de derechos que reconoce la Declaración, ese primer instrumento transnacional pretirió reconocer derechos que no son menos fundamentales que los que expresamente contiene el texto, a saber: el derecho de protesta, desobediencia civil y resistencia legítima.

Estos derechos, cada uno con sus características propias, constituyen derechos de orden político, inherentes a la persona, al ciudadano, a los y las trabajadoras y a los pueblos.

La desobediencia civil y la resistencia contra la opresión de los gobernantes autoritarios y las leyes inicuas, que vulneran derechos fundamentales, forma parte del constitucionalismo que se desarrolló a finales del siglo XVIII.

La contribución filosófica de John Locke y Thomas Jefferson tuvo una extraordinaria importancia en la configuración de esos derechos.

Locke sostenía, en el Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil (1690), que el pueblo tiene el derecho de resistir la autoridad y hasta derrocar el gobierno que quebranta los derechos inalienables de las personas.

Locke señaló varios motivos que justifican la resistencia legítima: cuando el gobierno defrauda al pueblo, prometiendo una cosa y haciendo lo contrario, se vale de argucias para violentar o eludir la aplicación de la ley, y en general, utilizar el poder contra el bienestar del pueblo.

Jefferson, en una línea de pensamiento similar, agregó los siguientes agravios: no aprobar o impedir la aprobación de leyes necesarias para el bienestar general, violencia contra los órganos representativos de la voluntad popular, obstruir el funcionamiento de la administración de justicia (cfr. El derecho a la protesta. Gargarella).

Jefferson afirma que la resistencia civil o política es necesaria para contener el poder dentro de sus propios límites: “una medicina necesaria para la buena salud de la República.”

Esas ideas revolucionarias se plasmaron en la “Declaración de Independencia”, de los Estados Unidos de América (1776), que reconoce el derecho del pueblo de restablecer el orden cuando la autoridad menoscaba los derechos inalienables.

Algunos años después se promulgó la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano (1789), que, en realidad fueron varias declaraciones, la cual también reconoció el derecho de “resistencia a la opresión.”

Una de las declaraciones dispuso lo siguiente: “cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es, para el pueblo y para cada porción del pueblo, el más sagrado de los derechos y el más indispensable de sus deberes”.

Así, esas declaraciones reconocieron que la resistencia, que puede tener distintas expresiones, ya sea como protesta, desobediencia civil, y en última instancia, como rebelión, constituyen derechos irrenunciables.

Lamentablemente, las burguesías después abandonaron ese reconocimiento y se volvieron contra esos derechos fundamentales.

Aunque la Declaración Universal no haya comprendido esos derechos, la protesta cívica, la desobediencia civil y la resistencia, constituyen derechos fundamentales que, en realidad, no necesitan la positivación en la normativa internacional, porque son derechos que, por la raíz de su naturaleza, corresponden a los pueblos, derivados de la soberanía popular, con mayor razón, en cualquier sistema democrático.

Jürgen Habermas nos dice al respecto: «Todo Estado democrático de derecho que está seguro de sí mismo, considera que la desobediencia civil es una parte componente normal de su cultura política, precisamente porque es necesaria».

Hoy, que se conmemora la DUDH, que no sé quién que tenga un mínimo de ética y elemental humanidad, podría celebrarla al fragor de aquella barbarie del Siglo XXI, es pertinente y necesario, ahora, más que nunca, reivindicar que el derecho de protesta, la desobediencia civil y la resistencia son derechos fundamentales, por más que hayan sido omitidos en la Declaración y en otros textos supranacionales, los cuales son derechos primarios, que garantizan la satisfacción de los demás derechos.

“Me revelo, luego existimos”, proclamaba Camus.