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Etiqueta: plaguicidas

Foro sobre el impacto de los plaguicidas en ecosistemas y salud humana

El 7 de agosto la Comisión de Salud Global de la Academia Nacional de Ciencias de Costa Rica organizó el foro titulado «Plaguicidas: impactos ecológicos y en salud pública y posibles soluciones para Costa Rica». En este foro se presentaron diferentes ángulos de este tema y se propusieron soluciones para reducir el impacto de los plaguicidas, los cuales afectan drásticamente los ecosistemas y la salud humana y animal.

El foro se puede seguir en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=umHHuOx-Wpo

Se adjunta el pronunciamiento que sobre este tema emitió la Comisión de Salud Global de la Academia Nacional de Ciencias.

Pronunciamiento de la Comisión de Salud Global de la Academia Nacional de Ciencias sobre el uso de plaguicidas en Costa Rica

Los plaguicidas son sustancias químicas que se utilizan para tratar de controlar organismos considerados plagas, los cuales afectan los sistemas productivos, con el consecuente impacto en la economía y la producción. Costa Rica es uno de los países a nivel mundial que aplica más plaguicidas por área agrícola (las estimaciones oscilan entre 10 y 35 kg/hectárea cultivada de acuerdo con diferentes fuentes). En la actualidad hay registrados en nuestro país más de 250 diferentes ingredientes activos con diversas acciones biocidas, de los cuales se usan activamente cerca de 200. Aproximadamente la mitad de los ingredientes activos usados en nuestro país en los últimos años se consideran Plaguicidas Altamente Peligrosos (PAPs) de acuerdo con criterios internacionales (FAO, OMS) y, por volumen de uso, se estima que alrededor de un 90% de los plaguicidas usados son PAPs. Al aplicarse en los campos agrícolas, los PAPs pueden causar graves problemas agudos y crónicos de salud y contaminar recursos valiosos como el agua y el suelo, además de perjudicar a organismos benéficos como los polinizadores. Otra consecuencia del uso intensivo de plaguicidas es el aumento en la presión de selección y la evolución de resistencia de las plagas a este tipo de sustancias, lo que año a año reduce la eficacia de varios productos.

Debido a su amplio uso, los plaguicidas a menudo se dispersan fuera de las fincas y han sido detectados en múltiples compartimentos ambientales en Costa Rica. Su presencia en suelos agrícolas es alta y en el aire tienen potencial de transportarse a largas distancias de las zonas de cultivo, detectándose incluso en zonas montañosas con ecosistemas prístinos. También se ha demostrado que se infiltran hacia las aguas subterráneas, como es el caso del fungicida clorotalonil y el herbicida bromacil, que fueron ampliamente utilizados en muchos cultivos hasta su prohibición en 2017 y 2023, respectivamente, y afectaron las fuentes de consumo humano; además, la escorrentía superficial los transporta hacia aguas superficiales como ríos y quebradas.

Específicamente, en las aguas superficiales han sido detectados 32 plaguicidas en concentraciones que exceden uno o más criterios de calidad ambiental internacional para la protección de la biodiversidad, lo que implica que pueden ser tóxicos sobre diversos organismos (plantas, invertebrados, peces) y afectar la funcionalidad de los ecosistemas acuáticos. Asimismo, los estudios demuestran que incluso concentraciones bajas de plaguicidas pueden generar efectos bioquímicos, fisiológicos y/o en el comportamiento de los organismos vivos. En los casos más graves se ha asociado estas sustancias a múltiples eventos de mortandades masivas de fauna, tanto en ecosistemas acuáticos (peces) como terrestres (abejas).

El riesgo para los organismos vivos se incrementa ya que en las muestras ambientales típicamente se detectan varios plaguicidas simultáneamente. Algunos de los plaguicidas que han generado altos riesgos para los ecosistemas en la última década (su concentración en el ambiente es mayor que la que causa toxicidad aguda para algunos organismos) son los herbicidas ametrina, bromacil, diuron, hexazinona y terbutrina; los fungicidas azoxistrobina, clorotalonil, epoxiconazol y los insecticidas carbofuran, clorpirifos, diazinon, etoprofos, fenamifos, fipronil y terbufos. Cabe destacar que algunos de estos ya fueron prohibidos en Costa Rica, por ejemplo, el carbofuran (en 2014), el bromacil (en 2017) y el clorotalonil (en 2023), y existen restricciones de uso para el clorpirifos; sin embargo, estas sustancias continúan detectándose en muestras ambientales tomadas en los años 2022 y 2023.

En el ámbito de la salud humana, un informe de análisis de verduras frescas por parte del Servicio Fitosanitario del Estado, del Ministerio de Agricultura y Ganadería, mostró que, en el 2020, un 20% de las muestras nacionales de vegetales frescos presentaron residuos de plaguicidas por encima de los límites máximos aceptados, y que las personas que viven o trabajan en la cercanía de plantaciones agrícolas se exponen a niveles elevados de múltiples plaguicidas. Por otra parte, estudios realizados en Costa Rica por la Universidad Nacional, en colaboración con universidades de Suecia y Estados Unidos, demostraron que los niveles de contaminación por fungicidas aplicados por vía aérea (pirimetanil, clorotalonil, mancozeb) y el insecticida clorpirifos son más altos en muestras biológicas obtenidas de personas residentes en la cercanía de fincas agrícolas. Un análisis de riesgo para la exposición al fungicida mancozeb en mujeres embarazadas estimó que un 72% de las participantes en el estudio sobrepasaba los niveles de referencia considerados seguros. El riesgo para la salud de la exposición de plaguicidas depende del grado de toxicidad inherente a la sustancia y del grado de exposición a la misma por parte de las personas que los utilizan.

Resultados de estudios epidemiológicos realizados en Costa Rica han demostrado que el contacto con ciertos plaguicidas puede afectar la salud humana de formas diversas. Algunos ejemplos son:

  1. El contacto con el fungicida mancozeb, y su metabolito etilentiourea, se ha asociado con la inhibición de la hormona tiroidea tiroxina libre (LT4) en mujeres embarazadas, cambios en la circunferencia cefálica de recién nacidos, desarrollo socioemocional inferior en niñas de un año, incremento en infecciones del tracto respiratorio inferior en infantes durante el primer año de vida e inferior aprendizaje verbal medido en niñas y niños de edad escolar.
  2. La exposición al fungicida pirimetanil se ha asociado tanto con la inhibición de la hormona tiroidea tiroxina libre (LT4) como con una menor capacidad lingüística en niñas de un año.
  3. El contacto con el insecticida clorpirifos se ha asociado con un menor peso al nacer, un menor perímetro cefálico y un inferior neurodesarrollo de niñas y niños.
  4. El contacto prenatal con el herbicida 2,4-D se asoció con un menor peso, un menor perímetro cefálico, y una menor longitud corporal al nacer, así como con un desarrollo inferior del lenguaje y la motricidad infantil.
  5. En trabajadores agrícolas, el contacto con clorpirifos y piretroides se ha asociado con una reducción de la activación cortical cerebral prefrontal durante la realización de tareas de memoria de trabajo.

Estas evidencias muestran que los riesgos de los plaguicidas en los ecosistemas y en la salud humana son preocupantes. El tema es complejo y demanda un abordaje multifactorial que tome en cuenta diversos aspectos, considerando el peligro y la toxicidad de las sustancias y el grado de exposición a las mismas. Sin embargo, las medidas de protección y prevención implementadas hasta ahora no han logrado cumplir con su propósito de salvaguarda ambiental y de la salud humana. A manera de ejemplo, la normativa nacional de distancias de no-aplicación de plaguicidas es una de las más laxas en América Latina.

Es necesario que exista un monitoreo sistemático y científicamente sólido de plaguicidas en el país. Asimismo, es indispensable instar a las autoridades y a la sociedad civil a considerar:

  1. La re-evaluación de riesgo ambiental (ERA) para los plaguicidas cuyo registro no incorporó métodos de ERA actuales, tales como los registrados antes del año 2004.
  2. La aplicación inmediata de medidas de reducción del uso de agroquímicos en la producción agrícola.
  3. La prohibición al uso de Plaguicidas Altamente Peligrosos (PAPs) en caso de existir otras opciones viables, y la restricción y sustitución paulatina de PAPs en los casos en que, en la actualidad, no existan alternativas.
  4. El desarrollo de plaguicidas que tengan menor toxicidad en las personas y el ambiente, tanto en el ámbito de los productos de origen natural (biológicos, extractos de plantas, microorganismos o animales) como en la propia industria agroquímica, mediante el desarrollo de nuevas moléculas con mejores perfiles toxicológicos y ecotoxicológicos.
  5. La promoción del uso de buenas prácticas agrícolas para evitar exposiciones innecesarias y peligrosas, la incorporación de nuevas tecnologías de aplicación y de monitoreo de plagas para reducir las cantidades aplicadas y, lo más importante, la generación de prácticas de manejo de cultivos que reduzcan la necesidad de intervenir con aplicaciones de insumos.
  6. El aumento de las distancias de no-aplicación de plaguicidas y el fortalecimiento de la implementación de las legislaciones ya existentes.
  7. La posibilidad de otorgar un pago por servicios ambientales a los terrenos con agricultura ecológica, como una medida de protección de la biodiversidad, conservación de suelo y motivación para la disminución gradual del área cultivada con prácticas de agricultura convencional.
  8. Instar a los diferentes sectores de la sociedad a dar preferencia y promover una mayor oferta de productos provenientes de prácticas agroecológicas o que empleen bajas cantidades de plaguicidas.

Para reducir el impacto del uso de plaguicidas en Costa Rica debe darse una combinación estratégica de todos estos elementos. Con este abordaje integral y multifactorial podríamos aspirar a una disminución sustancial en el volumen aplicado de plaguicidas en Costa Rica en un plazo relativamente corto.

La Comisión de Salud Global de la Academia Nacional de Ciencias de Costa Rica hace un vehemente llamado de atención a la población, a las autoridades de gobierno y locales, al sector académico, a las organizaciones comunitarias, a las empresas del sector agrícola, y a las agricultoras y los agricultores, para que se tomen decisiones claras, sobre una base científica sólida, y se implementen acciones inmediatas que reduzcan significativamente los impactos negativos en la salud humana y los ecosistemas derivados del uso de plaguicidas.

Documento preparado por la Comisión de Salud Global de la Academia Nacional de Ciencias, con los aportes de Fernando Ramírez, Silvia Echeverría, Berna van Wendel de Joode y Luis Felipe Arauz.

*Los datos presentados en este pronunciamiento provienen de publicaciones en revistas científicas y en documentos diversos, y las referencias bibliográficas correspondientes se pueden consultar en la página web de la Academia Nacional de Ciencias (www.anc.cr).

7 de agosto del 2024.

Foro Plaguicidas: impactos ecológicos y en salud pública y posibles soluciones para Costa Rica”

La Academia Nacional de Ciencias de Costa Rica le invita al foro “Plaguicidas: impactos ecológicos y en salud pública y posibles soluciones para Costa Rica”. Se realizará el miércoles 7 de agosto a las 10 am.

Participarán Fernando Ramírez, Silvia Echeverría y Berna van Wendel de Joode, del Instituto Regional de Estudios de Sustancias Tóxicas (IRET) de la Universidad Nacional. 

Además, la diputada Kattia Cambronero y Luis Felipe Arauz, de la Facultad de Ciencias Agroalimentarias de la Universidad de Costa Rica. 

Se transmitirá por medio de los espacios de la Academia Nacional de Ciencias de Costa Rica en Facebook Live y en YouTube. 

Reforma de MINAE entorpecería evaluación de plaguicidas altamente peligrosos y contaminantes

-Concentración de poder en ministro de ambiente atentará contra disposiciones básica de conservación y control ambiental

(FECON, 10-07-2024) Mideplan y Minae preparan decreto ejecutivo para concentrar las funciones de la mayoría de las asesorías jurídicas de órganos desconcentrados. Esta parece ser una medida desesperada de este gobierno al ver varada la reforma legal bajo el expediente legislativo n° 23.213, con un espíritu bastante similar a esta nueva movida del MINAE.

La propuesta de decreto conlleva no solo otorgar mayor poder al Franz Tattenbach, en calidad de ministro de ambiente, sino a erosionar la participación social en los órganos colegiados que verían vaciadas sus capacidades de dar opinión técnica oportuna ante cuestiones particulares, por ejemplo la prohibición de agroquímicos altamente peligros o contaminantes.

MINAE pretende “suprimir las unidades organizacionales de Asesoría Jurídica de la estructura organizacional del Instituto Meteorológico Nacional, la Dirección de Aguas, la Dirección de Energía, la Dirección General de Transporte y Comercialización de Combustibles, la Dirección de Gestión de Calidad Ambiental (DIGECA), la Comisión Nacional para la Gestión de la Biodiversidad (CONAGEBIO), la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), la Dirección de Cambio Climático, la Dirección General de Hidrocarburos y la Comisión de Ordenamiento y Manejo de la Cuenca Alta del Río Reventazón (COMCURE)”.

Esta modificación tiene grandes implicaciones en muchos ámbitos y tiene a todas luces vicios y contradicciones en nuestro andamiaje de leyes ambientales, pero vale la pena resaltar una de las consecuencias de esta reforma: la obstaculización de órganos como DIGECA en materia de regulación de agroquímicos. Esta dependencia es la encargada de evaluar los registros de plaguicidas en su dimensión ambiental.

De aprobarse esta nueva reforma la dirección jurídica de DIGECA se suprima, todas las opiniones técnicas al respecto de los agrotóxicos serán emitidas por el ministro de turno. Lo cual convierte las decisiones técnicas y científicas en decisiones políticas, erosionando la posibilidad de que sea detectados impactos graves sobre la biodiversidad, el agua y los ecosistemas de sustancias altamente peligrosas como esta.

El caso de la prohibición del clorotalonil puede servir de ejemplo claro. Ya que DIGEDA en su momento emitió criterio técnico y legal apoyando la prohibición este funguicida que contaminó distintas fuentes de agua para consumo humano en la Zona Norte de Cartago. Esto no hubiera sido posible con esta nueva disposición que pretende MINAE y MIDEPLAN.

Nuevamente la cartera del ministro Franz Tattenbach busca de forma desesperada concentrar poder y eliminar la participación de órganos técnicos y científicos para pasar a administrar el ministerio como si fuera una pulpería de barrio, en dónde sólo el criterio del ministro de turno sería válido para tomar todas las decisiones.  Esto es gravísimo, un retroceso desde cualquier punto de vista y podría tener consecuencias poco previsibles, ya que dejar estas disposiciones ambientales de suma importancia bajo la tiranía de figuras poco comprometidas con la conservación de la naturaleza como el ministro Tattenbach.

Imagen ilustrativa.

Le salen mal los números de los agrotóxicos al MAG

  • No se puede asegurar que el consumo de plaguicidas ha bajado.

  • Datos primarios de importación y exportación de plaguicidas dejaron de estar disponibles en la web del SFE.

FECON

El reciente informe del Ministerio de Agricultura y Ganadería “Uso aparente de plaguicidas en Costa Rica Período 2017-2023” afirma se ha dado una “reducción en la utilización de estos agroquímicos cercano al 20%”. Dato que sin duda es llamativo, pero al mismo tiempo es engañoso. Lamentablemente ya no están disponibles los datos primarios de las exportaciones e importaciones de plaguicidas en la plataforma del Sistema Fitosanitario del Estado como era anteriormente, esto resta mucho en términos de transparencia. Esconder los datos primarios es un paso para atrás en materia de control de los plaguicidas y tenemos que confiar sólo en el informe publicado desde al MAG.

No se puede asegurar que el consumo de plaguicidas ha bajado. En realidad, sí comparamos el año 2022 con el 2023 encontramos un aumento importante en el uso aparente de plaguicidas. Esto porque, si bien es cierto, las importaciones han bajado, las exportaciones por su lado han disminuido también para el mismo periodo. Es decir, sí para el 2023 restamos importaciones menos exportaciones, y lo comparamos con el periodo de 2022 nos da un aumento de más de 400 toneladas de IAGT en el “consumo aparente de plaguicidas” con respecto al año 2023.

Sumado a esto el MAG insiste en arrastrar un error metodológico histórico, incluir más de un millón hectáreas de pastos dentro del cálculo para determinar el uso aparente de plaguicidas como si fuera área agrícola intensiva. Error que numerosos expertos y expertas se lo han señalado en año anteriores. Por lo tanto, insistir es un acto de mala fe.

Poner zonas de pastos a la par de áreas de cultivo intensivos como si fueran iguales provoca una gran distorsión en el resultando, puesto que las pasturas para ganadería a lo sumo usan entre 0,6 a 2 kg de IAGT por hectárea por año, dato que contrasta mucho con los cultivos intensivos, como por ejemplo el banano, que pueden usar entre 50 y 65 kg de IAGT por hectárea por año. Es decir, sumar las hectáreas de pastos dentro de la ecuación para el cálculo de uso aparente placidas en el sector agrícola provoca una grave distorsión en el resultado final.

Este, que parece ser un simple error metodológico, es en realidad una apuesta política del ministerio de Agricultura por maquillar los datos de uso de plaguicidas del país. La diferencia entre la cifra del PNUD con los del MAG radica en que el ministerio prácticamente multiplica por 4 el área sobre la cual se rocía plaguicidas, al incluir pastizales. Distorsionando completamente el cálculo y restándole rigurosidad científica. Mientras que PNUD genera datos más apegados a la realidad, tomando en cuenta las áreas donde se da el uso más importante de plaguicidas como referencia para los cálculos.

Nadie con honestidad técnica y científica manipularía los datos para distorsionar la realidad y defender la industria de los plaguicidas tal y como lo hace el MAG y el SFE. La realidad que vive el país es muy grave en materia de plaguicidas. Los datos del PNUD concuerdan con la crisis que viven cientos de comunidades afectadas por los plaguicidas: contaminaciones de fuentes subterráneas y superficiales con cargas de plaguicidas que sobre pasan los límites permitidos en más de 200 veces las concentraciones permitidas para consumo humano, escolares rociados con plaguicidas altamente peligrosos, pérdida de biodiversidad, colapso de ecosistemas, desaparición de polinizadores y afectación a la fauna silvestre.

Los datos alegres sobre la reducción de uso aparente de plaguicidas que publica el MAG no esta estimado sobre datos concluyentes, sino sobre cifras preliminares para el año 2023, tal y como lo menciona el mismo informe del SFE. Aparentemente el MAG tiene ganas de manipular datos, sacrificar la ciencia y distorsionar la realidad. ¿Cuál objetivo persiguen?

Lideresa ecologista de Cartago recibe premio por la defensa del agua

  • Reconocida entre 150 mujeres de la región

El pasado 10 de mayo, se brindó un reconocimiento a mujeres valientes de la región. Tras la nominación realizada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Isabel Méndez Garita fue reconocida entre 150 mujeres de la región en la categoría de “Acción por el clima y las ciudades” debido a su lucha en cuanto al cuidado del agua por la acción contaminante del uso excesivo de pesticidas en su comunidad.

Este premio se le otorgó a Isabel por su trabajo durante el 2023 donde se destaca por la promoción y vocería principal de una campaña de recolección de firmas para solicitar al gobierno de Costa Rica la prohibición del Clorotalonil, y por el apoyo e impulso a la presentación del Proyecto de ley para la regulación de plaguicidas altamente peligrosos.

El premio lo otorga la organización Nosotras Women Connecting que es una organización con sede en Costa Rica, que promueve el liderazgo en niñas y mujeres de América Latina y Kenia, África.

En un emotiva actividad realizada en el Hotel Marriot Hacienda Belén, se celebró a estas mujeres de la mano de las Naciones Unidas, Organización Internacional para las Migraciones, Cooperación Internacional, jerarcas y sociedad civil, para conocer el impacto y trabajo que estas mujeres realizan desde sus espacios en su gestión ambiental.

Esta lideresa forma parte de la organización ecologista Frente EcoCipreses y entre sus agradecimientos Isabel expresa que “esta premiación es para todo el grupo, porque somos un grupo luchador que nuevamente está a la vista a nivel nacional e internacional”.

Isabel aseguró “Me siento muy orgullosa y muy agradecida con todos porque todos los días algo aportamos y algo hacemos por la lucha en la que estamos.”

La lucha del Frente Eco Cipreses ha sido una organización comunitaria constante y de gran importancia para el país. Este premio incluso se entrega en un contexto en el que la Unión Europea está aplicando normas para la reducción de los límites máximos de residuos de plaguicidas como el indoxacarb y el oxamyl, que es el tercer agroquímico más vendido en el país, esto debe aplicar tanto a los productos de consumo nacional como a los que son exportados a la Unión Europea.

Así mismo, este próximo 30 de mayo se vence el período en el que aún se puede adquirir y aplicar el clorotalonil y entrará en vigencia la prohibición, gracias a la acción de  este grupo comunitario cartaginés.

En la petición en línea que el año pasado  se recogieron más de cien mil firmas, Isabel decía “Desde hace 9 años varias mujeres de Cipreses y yo (Isabel) hemos estado luchando para que se prohíba, y ahora finalmente estamos logrando lo que tantas veces nos pareció imposible: ¡La sala constitucional de Costa Rica le ha dado seis meses al Poder Ejecutivo para prohibir el clorotalonil!”.

Han sido años difíciles en Cipreses, como cuenta Isabel: “además de no tener suficiente agua, mi hija, ha sufrido pólipos desde los 16 años y ahora ha perdido su olfato y gusto. Mi vecino tiene cáncer en la lengua, y a varias personas jóvenes les han diagnosticado cáncer estomacal. No es normal tener tanta enfermedad en un pueblo tan pequeñito, y desde que las pruebas de laboratorio confirmaron que el agua está contaminada, el gobierno nos ha dicho que no debemos tomar el agua del grifo”.

Además, como es cada vez más común en la región Latinoamericana, las personas defensoras del ambiente, aseguran que: “hay grupos locales que con el apoyo de la industria agroquímica nos han acosado, intimidado y amenazado de muerte por nuestro activismo”.

Elaborado con apoyo del proyecto Geografía y Diálogo de Saberes: Análisis de la conflictividad socioambiental en territorios rurales de Costa Rica (ED-3526) del Programa Kioscos socioambientales y la Escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica.

Solicitud de investigación del estado del agua en el distrito de Cóbano

SURCOS comparte el siguiente llamado:

No. CRLT-002/24

A QUIEN CORRESPONDA

Ante todo reciban un cordial saludo de parte de Costa Rica Libre de Tóxicos – CRLT, una asociación ubicada en el distrito de Cóbano que surgió debido a la creciente preocupación de padres de familia, ecologistas, empresarios y agricultores, por el uso indiscriminado de plaguicidas alrededor de escuelas y hogares.

El 19 de febrero del presente año, una vecina de Cóbano envió a nuestro grupo CRLT los resultados obtenidos de las pruebas de agua tomadas en y alrededor de su  propiedad en Montezuma (una quebrada por la parte de arriba del Río Montezuma). Las pruebas fueron realizadas por el AGQ Lab, y los resultados indicaron que el agua del río mostró tener presencia de más de 20 diferentes tipos de pesticidas, y en específico se encontró el insecticida clorpirifos en una concentración de 0.78 μg/L.  

El clorpirifos es un neurotóxico fuertemente relacionado con el daño cerebral en niños y, como resultado, ha sido prohibido en países como:

Estados Unidos y Canadá: La mayoría de los usos domésticos del clorpirifos han sido prohibidos en los Estados Unidos y Canadá desde 2001

Reino Unido: El uso del clorpirifos se prohibió a partir del 1 de abril de 2016 

Unión Europea: A partir de 2020, el clorpirifos y el clorpirifos-metilo fueron prohibidos en toda la Unión Europea, y ya no pueden utilizarse.

Dinamarca, Finlandia, Alemania, Irlanda, Letonia, Lituania, Eslovenia y Suecia: Estos países han prohibido o nunca han autorizado el uso de productos de clorpirifos pues, se ha determinado que no existen niveles seguros de clorpirifos: cualquier concentración es altamente peligrosa para el cerebro en desarrollo de niños y bebés. 

Por esta razón, estamos sumamente consternados al saber que el agua proveniente de una quebrada que desemboca al río Montezuma presenta una concentración de 0,78 μg/L del insecticida organofosforado clorpirifos.

Por otro lado, los resultados de la muestra de agua del grifo de la propiedad privada en Montezuma, indicaron la presencia de Hidrocarburos Totales de Petróleo – TPH rango de Aceites Minerales (C28-C40) en una concentración de 0.34 mg/L. 

Es importante recalcar que algunos plaguicidas, como los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), contienen compuestos derivados del petróleo que son considerados altamente tóxicos.  Un estudio realizado por el profesor de biología molecular Gilles-Éric Séralini reveló que dieciséis compuestos analizados en pesticidas contenían residuos de petróleo y eran hasta 8,288 veces más tóxicos que las fórmulas declaradas de los pesticidas utilizados en la agricultura.

Estos resultados le fueron informados a la Asada de Montezuma en una reunión sostenida el día 21 de marzo del corriente año, y la Asada ya empezó a realizar sus propias pruebas de las aguas en Montezuma.  

Sirva la presente carta para solicitar de manera formal a las autoridades involucradas que realicen sus propias investigaciones sobre el estado de las aguas en el distrito de Cóbano, para así empezar a revertir la posible contaminación, y evitar catástrofes como las ocurridas en Goicoechea, Moravia, Tibás, San José, Montes de Oca (por hidrocarburos), y en los distritos de Pital, Aguas Zarcas y Venecia de San Carlos, y el cantón de Río Cuarto (por clorotalonil).

Asimismo, consideramos que lo correspondiente es que se emita una moratoria inmediata en todo el país para la venta y el uso de clorpirifos, tanto para la agricultura como en el ámbito nacional.

Sin otro particular al cual hacer referencia, quedamos muy atentos a su pronta respuesta.

Cordialmente,

Stephanie Smith

P/Costa Rica Libre de Tóxicos

Información compartida con SURCOS por Jaime García.

Sentires y Saberes: Desconocimiento o mala fe: Los plagucidas en Costa Rica nos acompaña Elidier Vargas

Observatorio de Bienes Comunes

En esta ocasión problematizamos los trayectos de los plaguicidas en nuestras sociedades. Reflexionamos sobre la importancia de concientizar el efecto adverso de los plaguicidas y como esto nos atañe a todos los ciudadanos del país, de una forma u otra. Esto puede ser a partir del consumo de productos agrícolas que pueden estar contaminados, a partir del consumo de agua, o simplemente cuando nos desplazamos por las zonas agrícolas, donde están fumigando. Pueden descargar el informe de PNUD aquí https://impactoplaguicidas.cr/

Pueden conocer sobre el proyecto de ley aquí Proyecto de ley Expediente N° 23.783: LEY PARA EL CONTROL Y PROHIBICIÓN DEL USO DE PLAGUICIDAS ALTAMENTE PELIGROSOS Y PROMOCIÓN DE UNA AGRICULTURA SOSTENIBLE Y AMIGABLE CON LA SALUD, EL AMBIENTE Y LOS ESTÁNDARES DEL MERCADO INTERNACIONAL DE ALIMENTOS ¿Qué dice?

Entregarán al Congreso más de 100 mil firmas en apoyo a prohibición de plaguicidas – Hoy 6 de diciembre a las 3 pm

En representación de las comunidades costarricenses afectadas por la contaminación por el uso de plaguicidas altamente contaminantes y organizaciones ambientales entregarán más de 106.422 firmas que solicitan a la Asamblea Legislativa la pronta aprobación del proyecto de ley de Expediente No. 23783 sobre la regulación de plaguicidas altamente peligrosos.

Aunque algunos de los plaguicidas altamente peligrosos incluidos en el proyecto ya están prohibidos vía decreto ejecutivo, incluyendo recientemente el clorotalonil, es necesario brindar mayor seguridad jurídica a las personas afectadas, elevando a rango de ley la prohibición del registro, importación, fabricación, formulación, almacenamiento, distribución, transporte, reempaque, reenvase, manipulación, venta, mezcla y uso de 16 plaguicidas altamente peligrosos y la evaluación de riesgos periódica de al menos otros 19 plaguicidas más.

Las organizaciones que protestan entregarán las firmas y una carta a la Comisión de Ambiente del Congreso donde aseguran que “es urgente establecer mecanismos efectivos para el control de venta y uso de plaguicidas en el país”.

El proyecto de regulación busca además la transición hacia una producción de alimentos con menor carga química y mayores beneficios económicos para las personas agricultoras que requieren la creación de mecanismos para el fomento, fortalecimiento y financiamiento de la investigación, desarrollo, asistencia técnica, extensión y capacitación para la agricultura sostenible.

En la carta aseguran que es “necesario generar mejores condiciones para el surgimiento y consolidación de emprendimientos que produzcan alternativas a los plaguicidas químicos sintéticos, incluyendo trámites preferenciales para su registro y créditos fiscales a favor de personas productoras que compren estas alternativas”.

Además, buscan eliminar incentivos fiscales perversos, como lo es la exoneración fiscal de la que gozan los plaguicidas altamente peligrosos, cuyo uso termina generando enormes pérdidas y gastos al país que terminamos pagando injustamente todas y todos los costarricenses. Finalmente aseguran que “debe fortalecerse el régimen sancionatorio tanto por el uso de plaguicidas prohibidos y como por el uso indebido de los plaguicidas permitidos y asegurar recursos suficientes para su aplicación efectiva”.

Por estas razones solicitan a las señoras diputadas y a los señores diputados de la Comisión de ambiente: audiencia a representantes de las comunidades afectadas por el uso de plaguicidas, dictamen afirmativo al Expediente No. 23.783 y su aprobación en plenario legislativo.

Finalmente: “en ejercicio de su rol de control político, la Asamblea Legislativa brinde seguimiento al cumplimiento por parte del Poder Ejecutivo de las 8 recomendaciones contenidas en el Informe Técnico Clorotalonil del 14 de abril de 2023, elaborado por el equipo interinstitucional conformado por Ministerio de Salud, Ministerio de Ambiente y Energía e Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados”.

Las personas organizadoras señalan que con esta entrega dan inicio a una nueva etapa en la campaña que han sostenido en su derecho constitucional a obtener agua sin agrotóxicos.

Elaborado con apoyo del proyecto Geografía y Diálogo de Saberes: Análisis de la conflictividad socioambiental en territorios rurales de Costa Rica (ED-3526) del Programa Kioscos socioambientales y la Escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica.

Caja de herramientas busca estimular áreas cognitiva y social de escolares en Matina

Resultados del Programa Infantes y Salud Ambiental (ISA) del Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas de la Universidad Nacional (Iret-UNA) han demostrado que mujeres madres y niños del cantón de Matina en Limón están expuestos a plaguicidas de uso agrícola, aplicados por control de vectores, y de uso casero. El contacto con algunos de estos plaguicidas se ha asociado con un desempeño inferior en pruebas que miden el neurodesarrollo infantil.

Como parte de la búsqueda de alternativas a la problemática ambiental de la zona, se buscó responder de forma efectiva desde el sistema educativo con diversas actividades lúdicas de muy bajo costo. “El cerebro cuenta con la capacidad de cambiar su estructura y funcionamiento a lo largo de la vida, a esto se le denomina “Plasticidad cerebral”, al reaccionar a distintos estímulos, por ejemplo, la rehabilitación de una fuerte lesión provocada por un accidente. Tomando en cuenta esta capacidad cerebral, se plantea la creación de la Caja de Herramientas, una estrategia lúdico-pedagógica cuyo objetivo es estimular las áreas cognitiva y social de escolares de II ciclo en la zona, que a su vez está vinculada con los contenidos temáticos ofertados por el Ministerio de Educación Pública (MEP)”, explicó Reichel Rodríguez Miranda, investigadora de ISA.

Tras una prueba piloto en el año 2021 por parte de nuestra colaboradora Reichel Rodríguez (como parte de su trabajo final de Posgrado en Educación Rural Centroamericana) en la que se obtuvo resultados favorables, se decidió escalar este 2023 a los distintos centros educativos que integran el cantón de Matina y algunos en representación del cantón de Limón. Después de coordinaciones con la Dirección Regional de Limón y los distintos Supervisores de Circuitos, logramos convocar a 44 docentes de II ciclo el 09 de agosto en la Escuela Línea B y 33 de ellas también se apersonaron al II Taller el pasado 20 de setiembre.

Los tres talleres de capacitación que se programaron para el 2023 tienen como propósito acompañar a personal docente para que pueda incorporar en sus clases cuatro juegos. Además, que tengan la oportunidad de evaluar tanto la estrategia como su utilidad con los niños(as), quiénes también construyen y juegan con las herramientas de la caja. “Las personas asistentes a los primeros dos talleres han mostrado gran interés y compromiso por aprender nuevas estrategias y están deseosas de mejorar su práctica profesional con técnicas que no implican un gasto excesivo de recursos o de tiempo”, comentó Rodríguez. Para la investigadora, además de acompañar a los docentes, se evidencia la necesidad de más capacitaciones que contribuyan a su quehacer, y por eso hemos programado un tercer taller el 1 de noviembre, en el que se seguirán tejiendo aprendizajes de manera conjunta”.

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica