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Etiqueta: privatización

Esta en desarrollo un ataque en distintos frentes por parte del Gobierno

Juan Carlos Durán Castro
Dirigente Sindical SIFUPCR
12 de octubre 2022

Las expresiones son:

  • Proyectos de ley
  • Recorte de presupuestos a los sectores más vulnerables para pulverizar instituciones
  • Alianzas en la Asamblea
  • Pactos oscuros por eurobonos
  • Asustar con narrativa tergiversada y con política de miedo
  • Desfinanciar el Poder Judicial en proyectos antidrogas, anticorrupción, debilitar OIJ, listas de espera en CCSS, privatización en sus distintas modalidades, tercerización, decisiones en sector educación, entre otros.

PERO el objetivo esencial es:

Completar la fase dos de los objetivos incompletos que escondían la ley 9635 de » fortalecimiento de las finanzas públicas»; la ley 9808, que elimina el derecho a la protesta social (incluida la huelga en el sector público y sus efectos e impactos en los sindicatos del sector) y la ley de empleo público.

En tal sentido está en pleno desarrollo un ataque a las autonomías constitucionales especiales creadas en la Constitución Política de 1949.

Es decir, el proyecto de Rodrigo Chaves Robles está centrado en aprovechar bien su cúmulo de popularidad y articularlo con los actores visibles e invisibles de la derecha más rancia del país y desde su táctica y estrategia de rasgos autoritarios y populistas, enterrar la pala más fuerte en la tierra y seguir cavando para enterrar la institucionalidad patria y con tal ejercicio herir aún más de muerte el Estado Social de Derecho.

O sea, estamos transitando como país hacia una peligrosa concentración del poder como la que existió antes de 1949.

Mensaje al señor presidente

Edgar Chacón

Edgar Chacón
Octubre, 2022

Señor presidente por favor.

Señor presidente por favor que le quede claro: las personas que votaron por usted no le regalaron el país, en primer lugar, porque no pueden.

Usted es el mandatario y el mandatario está para cumplir el mandato que le fue encomendado, no para hacer a su antojo.

El mandato que le fue encomendado es que la población de este país esté bien, no echar a la basura lo que por años se ha construido en este país y le ha dado un bienestar relativo, estabilidad y tranquilidad.

Otra cosa: Tenga presente que a quien usted se debe es al pueblo de Costa Rica. Porque parece que es al Banco Mundial.

A quien usted debe servicio y obediencia es a las y los costarricenses. A nadie más.

Señor presidente, hay cosas en las que mejor no se ponga creativo, deje de inventar que va a vender el Banco de Costa Rica. ¿Su nombre no le dice nada? Es de Costa Rica, del país, no de unos cuantos tagarotes.

Ahora quiere privatizar el AyA y ¿Como vamos a hacer para tomar esta agua tan preciada, si sube de precio y baja de calidad? Usted sabe que cuando salgo del país, a América Central o a México, por ejemplo y sólo se puede tomar agua de botella, de mala calidad, lo primero que hago cuando estoy de vuelta, es abrir el tuvo del AyA, llenar un vaso o un jarro y disfrutar de calmar mi sed con esta agua preciosa y la disfruto y me alegro porque pasé varios días, fuera del país sin poder beber agua del tubo. Y cuando gente de esos países viene a la casa de uno y le pide un poco de agua, al ver que uno les sirve agua del tubo, le preguntan: “¿no tenés de botella?”, uno les responde: “tomala con confianza” y al poco rato están toma que toma agua del tubo, muy contentos.

Y cuando ando en alguna provincia, pregunto: el agua es del AyA y mis oídos se alegran con ese SÍ, y con confianza y tranquilidad bebo para refrescarme. 

¿No es que usted viene de un hogar humilde? ¿Que su papa fue chofer? ¿Entonces? ¿Por qué está gobernando para los ricos, o como dicen: para los pudientes y no para toda la población?

Señor presidente, está a tiempo y tiene en sus manos que el país siga siendo justo y equitativo.

Le recuerdo: El AyA, el ICE, la educación, La Caja, la banca estatal, entre otros, son tan importantes como no tener ejército.

 

Enviado a SURCOS por el autor.

Como que don Pepe les incomoda…

Freddy Pacheco León

A los que les falta poco para borrar la ideología «figuerista» sustentada en la SOCIALDEMOCRACIA con que don Pepe y sus compañeros forjaron los cimientos de la Segunda República, la memoria de Figueres les hace bajar la vista. Se saben indignos de su legado y se sonrojan ante sus posiciones pseudoideológicas, pues saben que son vistos como traicioneros de las ideas fundamentales del caudillo.

Hace 71 años, un 12 de octubre, en el suelo fértil, cielo azul y el clima fresco de finca La Paz, en San Ramón, se sembró una semilla, la del Partido Liberación Nacional. En ese lugar, en ese día de 1951, se unieron las manos y voluntades de don Pepe, don Chico, don Daniel y don Luis Alberto, en su compromiso por propagar esa semilla que había nacido y nutrido en los años 40 y que eventualmente floreció con las ideas de la socialdemocracia, que inspiraron (junto al socialcristianismo del doctor, monseñor Sanabria y Manuel Mora) a una generación que aspiraba superarse.

«Es que eran otros tiempos con diferentes desafíos», dicen con desfachatez. «La socialdemocracia no se puede aplicar al mundo contemporáneo», agregan. «Las leyes del mercado nos hacen volver la mirada hacia Milton Friedman», y, agregamos, también hacia los gurúes economistas cada vez más alejados del pueblo. «Don Pepe nos habría impulsado a vender los bienes del Estado», dicen para justificarse. Y piensan así porque para ellos solo existe el camino trazado por políticos empresarios, que al lucrar con los bienes y servicios de todos los costarricenses, nos han conducido hacia la tambaleante e injusta situación que sufren cientos de miles de compatriotas.

Lo cierto es que de ese PLN originario quizá solo queda la nostálgica bandera que muchos dirigentes incluso se avergüenzan enarbolar. Son los que fácilmente la cambian esporádicamente por otra cualquiera, para que, luego de ser candidato presidencial, por ejemplo, fuere electo alcalde contra un candidato de «su PLN», arropado con la bandera de un grupo evangélico… aunque se dice socialdemócrata.

Así, la SOCIALDEMOCRACIA que nutriera el pensamiento de los grandes que, hombro con hombro, creyeron que los productos de las cosechas serían multiplicados y usados para amasar un futuro mejor, pasó a ser un producto de museo. Sin embargo, aunque no se puede predecir, pensamos que algunas semillas estarán por ahí esperando el momento propicio para brotar, cuando sin complejos, y con valiente disposición, aunque fuese en grupos políticos inéditos diferentes al PLN, las ideas socialdemócratas inspiren nuevamente a los costarricenses hoy hundidos en la desesperanza.

La Caja no está quebrada, el gobierno la quiere quebrar – UNDECA

  • Una instancia a la Comisión de Asuntos Hacendarios

Los distintos gobiernos, uno tras otro, le han escamoteado a la Caja Costarricense de Seguro Social, los recursos presupuestarios necesarios para garantizar a la población la mejor prestación de los servicios sanitarios.

Esta política pública se materializa en una astronómica deuda que asciende a casi 3 billones de colones, que le han sido negados a esta institución.

Las autoridades de la Caja, como le corresponde, con base en estudios técnicos y actuariales, le solicitaron al ministro de Hacienda financiar, las sumas, que en definitiva, se debían incluir en el Proyecto de Ley de Presupuesto Ordinario y Extraordinario de la República, para el próximo período 2023.

El Gobierno de Chaves no solo no presupuestó lo solicitado, sino que los principales rubros y programas para el próximo período fiscal, quedan desfinanciados.

Las sumas hablan por sí solas. Solo en el Seguro de Salud se dejaron de financiar 347.790 mil millones de colones y del Seguro IVM la cantidad de 109.485 mil millones de colones, para un total nada nada despreciable de 457,276 mil millones de colones.

A la desproporcionada deuda acumulada que este Gobierno se niega a reconocer y pagar, a la omisión presupuestaria requerida para la prestación de servicios de salud y pensiones, con gravísimas consecuencias para la prestación de los servicios públicos que le corresponde brindar a la institución, particularmente, a asegurados por el Estado y otras poblaciones en condición de vulnerabilidad.

No hay duda, como dice Noam Chomsky, que este Gobierno le quiere aplicar a la Caja la técnica estándar de la privatización: primero, se disminuye el presupuesto destinado a la salud pública, el servicio se va deteriorando, luego la sociedad va percibiendo este deterioro y reclama a la Administración, y en definitiva, el Gobierno da el zarpazo, privatizando los servicios.

UNDECA se opone rotundamente al recorte de los recursos, que son absolutamente necesarios, para brindar a la población la prestación de un servicio esencial.

A las señoras diputadas y diputados de la Comisión de los Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa, les hacemos una instancia para que detengan, este intento del nuevo Gobierno, de incrementar la deuda que tiene el Estado con la Caja y de precarizar los servicios de salud.   

San José, 11 octubre 2022.

«Sin querer queriendo»

Freddy Pacheco León

Algunos se molestan cuando se les evidencian burdas maniobras dirigidas a, por ejemplo, discutir sobre la marihuana recreativa, mientras NEGOCIAN LOS BIENES DEL ESTADO.

Costa Rica, dicen, no tiene por qué emular sistemas de Estados poderosos como los de Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia…, ¡NO! Esos «cuasi-comunistas» que se queden allá lejos. Aquí lo urgente es ejecutar las recetas de «la Academia» centroamericana, y privatizar todo lo que se pueda, sin importar las consecuencias, buenas o malas; «eso se verá después», afirman.

Lo que interesa es pasar al sector privado la mayor cantidad de empleados del Estado, y así «desarrollar» el sector empresarial que paga los impuestos sin falta.

¡Ve vos!

Las falacias del presidente Chaves sobre la Caja

Opinión

El presidente Chaves por fin se quitó la máscara. Señor Chaves: ¡La Caja no está quebrada! Como trascendió en un comunicado reciente, este exfuncionario del Banco Mundial aprendió bien el oficio de privatizador de la seguridad social.

Él sabe muy bien que para destruir la Caja y privatizarla, el camino más directo es desprestigiarla y crear desconfianza entre la población. Con sus palabras irresponsables, el presidente le está causando un daño irreparable a la institución más querida de todos los costarricenses, y atenta contra un sistema de salud ejemplar a nivel mundial. ¡No se lo vamos a permitir!

Los argumentos que utiliza el presidente para afirmar que las pensiones están quebradas, son falaces. Veamos las falacias del presidente.

  1. Por definición, los sistemas de seguridad social no pueden quebrar, porque el Estado los respalda; a nivel mundial no se conoce ni un solo caso de un sistema de seguridad social que haya quebrado. Como ha documentado la OIT, de los casos de privatización de la seguridad social promovidas por el Banco Mundial, alegando quiebra, las reformas privatizadoras fracasaron y en su mayoría tuvieron que ser revertidas para volver a los sistemas públicos y solidarios. Después se vio que no había tal quiebra, solo intención de privatizar para beneficiar a ciertos grupos económicos.
  2. Prácticamente la mayoría de los regímenes de pensiones en el mundo operan bajo la modalidad de “solidaridad entre generaciones”; ese es el sistema usado en prácticamente todos los sistemas de seguridad social alrededor del mundo. Por ejemplo, la mayoría de los regímenes de pensiones en Europa funcionan bajo el concepto de reparto o solidaridad intergeneracional, es decir, exactamente cómo se financia el régimen IVM de la Caja. Quienes cotizan sostienen las pensiones de los pensionados actuales.  Por tanto, decir que la Caja está quebrada, sería tan ridículo como decir que todos los sistemas de pensiones de Europa están quebrados.
  1. A los privatizadores de las pensiones les gusta hacer comparaciones ridículas entre las finanzas de las pensiones públicas y las de las pensiones privadas. Las pensiones del seguro social se financian de manera muy distinta a las del seguro privado. La Caja no es una aseguradora privada (como lo desearía el presidente), sino que se rige por un sistema actuarial y financiero contable válido para instituciones de seguridad social donde prima el concepto de solidaridad. A diferencia de una empresa privada, los flujos de ingresos y gastos de un sistema de seguridad social no necesitan estar balanceados en el largo plazo, porque por definición las instituciones de seguridad social no son empresas que se cierran por quiebra, y no son empresas que se venden a terceros (como sí desearía el presidente), de manera que no necesitan un balance financiero equilibrado para ser vendidas. Por lo anterior, a ninguna persona en su sano juicio se le ocurriría comparar las finanzas de la Caja con las finanzas de una aseguradora privada. ¡Esa comparación es totalmente falaz y ridícula!
  2. En el caso del Seguro de Salud, en un comunicado anterior informamos que el Seguro de Enfermedad y Maternidad de la Caja viene operando con superávit desde hace años y que tiene un sólido plan de inversiones para los próximos 10 años. 
  3. Decir que las listas de espera son un síntoma de que la Caja está quebrada, es ir contra la experiencia mundial. Todos los sistemas de salud en el mundo, sin excepción, aún en los países desarrollados como España, Suiza, Francia, etc., tienen listas de espera, y eso no significa que sus sistemas de salud estén quebrados. ¡Qué argumento tan falaz y ridículo presidente Chaves!

Los argumentos presentados anteriormente, demuestran que el presidente tiene malas intenciones, y que se quiere aprovechar de la ignorancia de la población presentando argumentos tan ridículos que ni el mismo se los cree.

¡No a la privatización de la Caja!

¡La Caja no está en quiebra!

¡La Caja no está en venta!

Juan Carlos Durán Castro
02 de octubre, 2022

Llaman a defender la autonomía de la CCSS

Movimiento ciudadano diverso de todo el país llama a defender la Autonomía de la CCSS mediante carta pública

Luego de la destitución de quien fue reciente del expresidente ejecutivo de la CCSS, el Sr. Álvaro Ramos, más de 43 organizaciones e instituciones representadas entre el funcionariado de la CCSS, MEP, UCR, UNA, UNED, ICE así como organizaciones sociales y privadas en ámbitos como; derechos humanos, comunicación, defensa del ambiente, campesinado, asociaciones de desarrollo, juntas de salud, organizaciones sindicales, organizaciones de mujeres, organizaciones estudiantiles y partidos políticos han difundido carta pública en defensa de la autonomía de la CCSS.

¿La Caja en quiebra… o buscan quebrar la confianza ciudadana en la Caja? es la carta pública que representa al movimiento y busca en síntesis posicionar el valor de la institución para beneficio de toda la ciudadanía, así como contrarrestar las falsas declaraciones sobre la sostenibilidad financiera de la CCSS, logrado suscribir al día 27 de septiembre, más de 484 personas, ciudadanas independientes y organizaciones de todo el país.

Las y los firmantes, son un movimiento de personas ciudadanas diversas, defensoras del modelo social, universal y solidario de la Caja Costarricense del Seguro Social, quienes han reunido más de 484 suscripciones de personas ciudadanas independientes en todo el país.

Elementos más destacados en la carta ante la opinión pública son los siguientes:

  1. Desafortunadas declaraciones y acciones del Sr. presidente Rodrigo Chaves que se da en un contexto de lucha sindical por la aplicación del reajuste salarial en institciones públicas que no significa para las personas funionarias de la CCSS ni 250 colones diarios, así como el desacato a la aprobación de este reajuste salarial via decreto en el 2019, lo que ha generado gran desprestigio a la institucionalidad y la autonomía de la Caja, mediante acciones como la destitución de la Junta Directiva de la CCSS, el Sr. Álvaro Ramos.
  2. La Caja no está quebrada, aunque sus desafíos actuales y futuros son enormes, como ocurre en cualquier otro país del mundo.

Algunos son de resorte directo de la institución y otros no lo son. Entre los primeros están sus ingentes inversiones y la eficiencia y calidad del gasto, las acuciantes listas de espera, la escasez de especialistas en áreas críticas. Y entre los segundos, la subdeclaración salarial, el elevado empleo informal, el no pago de la deuda del Estado, la búsqueda de fuentes alternativas de financiamiento y los nuevos retos ante el envejecimiento poblacional, entre otros.

  • La Caja no está quebrada. Una muestra contundente de la solidez financiera y de la extraordinaria fortaleza humana de sus funcionarios la vimos en su capacidad de respuesta a la reciente crisis de la Covid-19, dando un ejemplo mundial de robustez económica e institucional. En 2020, el peor año de la pandemia, y pese al enorme desafío sanitario afrontado por el país, el excedente del Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM) alcanzó los 772.7 miles de millones de colones. El excedente subió a 1 billón de colones en 2021, y se proyecta que a final de 2022 rondará los 1,1 billones de colones. A abril 2022, las reservas financieras del SEM alcanzaron 1.5 billones de colones.
  • Holgura financiera de la CCSS le permitió no solo salir bien librada de la crisis del Covid-19, incluso recibiendo menos ingresos, sino también cuidar los recursos que permitirán implementar un ambicioso portafolio de inversiones que incluye 227 proyectos para construir 1.25 millones de metros cuadrados de infraestructura entre 2022 y 2031. Lo anterior sin contar la apertura de 340 nuevos EBAIS, la reclasificación de 107 centros de salud y el fortalecimiento de los servicios de geriatría a escala nacional; proyectos que se acompañan con una contratación proyectada de 12,522 plazas de personal en salud para atender la demanda creciente de servicios entre el 2022 y el 2031.
  • Pese a la gigantesca deuda que el Estado costarricense le mantiene a la CCSS, la cual alcanza niveles alarmantes y vergonzosos, pues pasó de 1,064 billones de colones en 2015 a 2,669 billones en 2022. Aun así, la CCSS no está quebrada, por lo que la afirmación del señor presidente pone necesariamente en alerta al escudarse en el manual de la privatización, buscando desprestigiar la Institución más querida por el pueblo costarricense y generar desconfianza entre los actuales y futuros cotizantes.

Ante lo anterior que se describe a detalle en la carta pública, el Movimiento hace un llamado a defender la institucionalidad y la autonomía de la Caja, así como aportar soluciones para lograr su fortalecimiento y enfrentar los desafíos de la institución benemérita.

Vocerías

Augusto Guerrero: Federación de Estudiantes Universitarios Universidad Nacional (FEUNA).
Vivian Rodríguez: Dirigente sindical sector educación SEC.
Lenin Hernández: Secretario General Sindicato Nacional de Enfermería y AFINES (SINAE AFINES).
Henry Mora: Economista, investigador y académico UNA.
Juliana Martínez: Catedrática UCR, Premio Forster Fundación Humboldt.
Oscar Cruz Morales: Sindicato de Funcionarios Públicos de Costa Rica (SIFUPCR)

Enlace para firmar la carta.

Documento con las firmas actuales para descargar y compartir:

¿La Caja en quiebra… o buscar quebrar la confianza ciudadana en la Caja?

Carta Pública

¿La Caja en quiebra, o quebrar la confianza ciudadana en la Caja?

Las recientes declaraciones del señor presidente Rodrigo Chaves, refiriéndose a una supuesta situación de quiebra de la Caja Costarricense del Seguro Social, no solo no son de recibo, también son altamente preocupantes. Y es que, si bien se dan en un contexto de lucha sindical por un reajuste salarial absolutamente justo, buscan desprestigiar la institucionalidad y la autonomía de la Caja, a la vez que trasluce la visión que el mandatario tiene de la seguridad social. 

Durante treinta años el señor presidente fue un funcionario de carrera del Banco Mundial, institución que durante ese período impulsó la privatización de los sistemas de seguridad social, incluyendo la salud y las pensiones públicas en todo el planeta, con su foco en América Latina, Asia y Europa del Este. De manera sistemática, el Banco Mundial ha venido aconsejando y financiando a diversos países para abandonar los sistemas públicos de seguridad social y transformarlos en sistemas privados de salud y de pensiones, utilizando como argumento principal, curiosamente, su situación de quiebra

La privatización de la seguridad social, sin embargo, ha fracasado. Diversos estudios, incluyendo publicaciones de la OIT de alcance mundial, documentan que, de unos 30 países mal aconsejados por los organismos financieros internacionales que optaron por privatizar parcial o totalmente sus sistemas de pensiones, hacia el año 2018 el 60 por ciento de ellos se habían visto obligados a revertir las reformas privatizadoras

El ABC del manual del Banco Mundial para promover la privatización sigue tres pasos, dados en Costa Rica desde los años 90, apoyados por políticos locales y por un sector financiero ávido de lucrar con los recursos públicos de la seguridad social. Pero esta privatización ha enfrentado la resistencia de quienes apoyamos una seguridad social colectiva y pública.

El primer paso del manual es apoyar la creación de la institucionalidad necesaria para impulsar la privatización desde adentro del Estado, como es el caso de las “superintendencias de pensiones” cuyo papel, se dice, es regular los seguros públicos y privados. A la vez, permite colocar en puestos de poder a funcionarios casi siempre afines a la idea de la privatización de las pensiones.

El segundo paso es financiar estudios “técnicos” que sin excepción “demuestran” que el sistema sufre de un déficit financiero actuarial insalvable (es decir, de desequilibro entre ingresos y gastos de largo plazo) y por lo tanto que “está quebrado”. De ahí, a decir que hay que “apagar y cerrar” hay solo un paso.

El tercer paso consiste en prestar recursos para financiar la transición hacia el sistema privado basado en cuentas individuales mediante las cuales cada persona se financia a sí misma. Este camino es el que, de manera reiterada ha llevado a los países a asumir enormes compromisos fiscales, a eliminar la solidaridad, y a transferir enormes recursos a través de comisiones de administración altamente costosas para sus afiliados, sistema impopular y solo conveniente para quienes obtienen jugosas ganancias con esa administración. 

En Costa Rica, sucesivas misiones del Banco Mundial vinieron acompañadas de “ayudas” financieras del Banco Mundial y de su institución hermana, el BID, intentando (sin éxito), la privatización total el régimen IVM de la Caja. La meta de la privatización quedó a medio camino con la creación del Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP), un fondo de ahorro individual que le devolverá a las personas, proporcionalmente hablando, una “pensión complementaria” mucho menor que la del régimen colectivo de la Caja de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM). 

Una Caja quebrada es el sueño de quienes quisieran manejar privadamente todos los seguros sociales, pero también de quienes piden una reducción en las cotizaciones a la Caja, con el pretexto de crear empleo y disminuir la informalidad laboral

No es de extrañar, entonces, la desafortunada e incorrecta afirmación del presidente Chaves. 

La Caja no está quebrada, aunque sus desafíos actuales y futuros son enormes, como ocurre en cualquier otro país del mundo. Algunos son de resorte directo de la institución y otros no lo son. Entre los primeros están sus ingentes inversiones y la eficiencia y calidad del gasto, las acuciantes listas de espera, la escasez de especialistas en áreas críticas. Y entre los segundos, la subdeclaración salarial, el elevado empleo informal, el no pago de la deuda del Estado, la búsqueda de fuentes alternativas de financiamiento y los nuevos retos ante el envejecimiento poblacional, entre otros. 

La Caja no está quebrada. Una muestra contundente de la solidez financiera y de la extraordinaria fortaleza humana de sus funcionarios la vimos en su capacidad de respuesta a la reciente crisis de la Covid-19, dando un ejemplo mundial de robustez económica e institucional. En 2020, el peor año de la pandemia, y pese al enorme desafío sanitario afrontado por el país, el excedente del Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM) alcanzó los 772.7 miles de millones de colones. El excedente subió a 1 billón de colones en 2021, y se proyecta que a final de 2022 rondará los 1,1 billones de colones. A abril 2022, las reservas financieras del SEM alcanzaron 1.5 billones de colones.

Esta demostrada holgura financiera de la CCSS le permitió no solo salir bien librada de la crisis del Covid-19, incluso recibiendo menos ingresos, sino también cuidar los recursos que permitirán implementar un ambicioso portafolio de inversiones que incluye 227 proyectos para construir 1.25 millones de metros cuadrados de infraestructura entre 2022 y 2031. Lo anterior sin contar la apertura de 340 nuevos EBAIS, la reclasificación de 107 centros de salud y el fortalecimiento de los servicios de geriatría a escala nacional; proyectos que se acompañan con una contratación proyectada de 12,522 plazas de personal en salud para atender la demanda creciente de servicios entre el 2022 y el 2031.

Las cifras anteriores desmienten de manera contundente las afirmaciones del señor presidente.

La solidez de la CCSS le permite soñar con tan ambiciosos planes de expansión, a pesar de la gigantesca deuda que el Estado costarricense le mantiene, la cual alcanza niveles alarmantes y vergonzosos, pues pasó de 1,064 billones de colones en 2015 a 2,669 billones en 2022.

Pero si la Caja no está quebrada, la afirmación del señor presidente nos pone necesariamente en alerta al escudarse en el manual de la privatización, buscando desprestigiar la Institución más querida por el pueblo costarricense y generar desconfianza entre los actuales y futuros cotizantes. Y una crisis de confianza sí que podría generar una crisis estructural en la seguridad social, afectando de manera gravísima la salud y el bienestar de la población. 

Por todo lo anterior, hacemos un llamado a defender la institucionalidad y la autonomía de la Caja, y a aportar soluciones para lograr su fortalecimiento y enfrentar los desafíos.

Fuentes consultadas

C.C.S.S. (2022), Gerencia Financiera, Informe de liquidación presupuestaria 2018-2021.

C.C.S.S. (2022), Deuda del Estado con la CCSS, abril 2022.

C.C.S.S. (2022), Gerencia de Pensiones, Dirección de Inversiones. Informe Preliminar de Inversiones. Seguro de Salud, al 31 de julio de 2022.

Nota: La proyección del excedente del SEM a finales del 2022 se realizó mediante una proyección lineal basada en datos financieros a julio 2022.

Siga este enlace para agregar su firma en el espacio al final.

ES LA IDEOLOGÍA… es la ideología

Oscar Madrigal

¿Alguien con una pizca de sentido crítico podrá pensar que la venta del Banco de Costa Rica (BCR) contribuirá significativamente a reducir la deuda del Gobierno? Los números aportados en muy diversas instancias señalan que el BCR es un gran negocio para el país y su venta una reducción importante de ingresos.

¿O que el aumento de salarios a las trabajadoras y trabajadores de la CCSS afecte el déficit fiscal y con ello la deuda del Gobierno? Los salarios que paga la Caja en nada afectan los gastos del Presupuesto Nacional porque no se pagan de allí.

El Presidente Chaves no solo arremetió contra el aumento de salarios en la Caja sino que hizo la siguiente afirmación de forma contundente e inapelable:

LA CAJA ESTÁ QUEBRADA

¿Qué sentido tiene esta afirmación? Una es proponer un nuevo modelo de financiación del sistema de salud aligerando las cargas a los patronos o empresarios, tema sobre el que vienen insistiendo desde hace años y la otra es privatizar servicios importantes que brinda la Institución.

Estemos claros, lo que persigue el Presidente Chaves es privatizar servicios trascendentales de la CCSS.

Igual sucede con la venta de la mitad del INS, otra fuente de ingresos para el Estado.

Recordemos que tanto el Presidente Rodrigo Chaves como la Primera Dama son exfuncionarios del Banco Mundial, cuyo catecismo privatizador prometen ejecutar. Así lo hizo Chaves en Indonesia. La máxima ideológica del BM y sus representantes es que el Estado y sus instituciones son por definición ineficientes, a diferencia de la empresa privada que, por las leyes del mercado, según el dogma, actúan o sirven mejor. El objetivo que persigue el Presidente Chaves es pasar a un sistema de mercado donde fluyan supuestamente libres las fuerzas de mercado, con la mínima participación estatal.

Chaves y su grupo íntimo están convencidos de eso y en dirección a la privatización están trabajando. Para ello están buscando apoyo e inversiones en el exterior. No es que quieran reducir la deuda pública, no es quieran racionalizar el gasto, es que quieren privatizar o vender el Estado de Bienestar. Los hechos están a la vista.

Y nosotros dejemos de dar vueltas, el actual Gobierno incluyendo a la Primera Dama, quiere y pretende -lo dice abiertamente- privatizar todo lo que pueda, empezando ahora por los bancos estatales, la aseguradora estatal y parte esencial de la Caja.

Es la ideología, sin más excusas.

El virus ideológico privatizador llegó con fuerza. Hay que inmunizar el país.

Nota: mientas escribo esto, llega la noticia que Alemania nacionalizó la mayor planta de gas del país. Nosotros caminamos de espalda.

La venta del BCR requiere una reforma parcial de la Constitución Política

Por Manuel Hernández, abogado

En estos días tan lluviosos, el Poder Ejecutivo presentó a la Asamblea Legislativa un proyecto denominado “Ley de venta del conglomerado financiero Banco de Costa Rica”.

El objetivo de este anunciado proyecto es vender, al mejor postor del mercado, el Banco de Costa  Rica y sus sociedades subsidiarias.

Aparte de la discusión acerca de las razones de conveniencia o no de vender este importante activo del Estado, ya sean motivos de orden político, económico y social, incluso de orden fiscal, que es hasta ahora donde el debate se ha centrado, es necesario entrar a discutir, de manera imprescindible, si mediante un proyecto de ley ordinario, desde el punto de vista del Derecho de la Constitución, se puede realizar esta jugosa operación de privatización y venta de un banco estatal.

En mi opinión, considero que no es pertinente promocionar así la venta de esta institución autónoma, por los siguientes motivos que formulo de manera resumida:

1.- En primer lugar, es necesario recordar el Decreto Ejecutivo N° 71, de 21 junio de 1948, emitido por la Junta Fundadora de la Segunda República.

Este decreto fundamentalmente definió lo siguiente: por una parte, estableció que sólo el Estado, por intermedio de sus instituciones bancarias propias, podrá movilizar los depósitos del público.

Por otra parte, nacionalizó la banca privada, expropiando por motivos de utilidad pública, las acciones del Banco de Costa Rica, Banco Anglo Costarricense (qdep) y el Banco Crédito Agrícola de Cartago (qdep).

En una elocuente alocución que realizó en la radio el Presidente de la Junta de Gobierno, José Figueres Ferrer, prácticamente en la víspera de la promulgación de este histórico decreto, lo justificó de esta manera:

“(…) De ahí nace el tremendo poder social que disponen [los bancos privados] y que, en la actualidad- en el siglo veinte- constituye un verdadero anacronismo. La administración del dinero y el crédito no debe estar en manos particulares, como no lo están ya tampoco la distribución del agua potable ni los servicios de correos. Es al Estado, órgano político de la Nación, a quien corresponde esas funciones vitales de la economía. El negocio bancario es el más seguro y el más productivo de todos los negocios. (…) Semejante poder, repito, no debe estar en manos de particulares, sino de la Nación.”
Cualquier comentario se quedaría muy corto frente a la contundencia de estas vigorosas palabras, que resuenan con tanta fuerza en la actualidad, 74 años después, que sería recomendable que el señor Presidente de la República leyera integralmente.

2.- El decreto-ley de nacionalización bancaria fue complementado y catapultado por la Constitución Política, promulgada el 07 de noviembre de 1949.

La Constitución emergente dibujó un nuevo diseño de la arquitectura de la institucionalidad pública, basado en un esquema orgánico de descentralización política y administrativa, que comprende las instituciones autónomas y municipalidades.

El artículo 188, en su redacción original, dispuso que las instituciones autónomas del Estado gozan de independencia, en materia de gobierno y administración.

Luego, el artículo siguiente estipula:

“Artículo 189.- Son instituciones autónomas:

  • Los Bancos del Estado;
  • Las instituciones aseguradores del Estado;
  • Las que esta Constitución establece, y los nuevos organismos que creare la Asamblea Legislativa por votación no menos de los dos tercios del total de sus miembros.”

Al tenor del primer inciso de este artículo, el constituyente preceptuó que los Bancos del Estado son instituciones autónomas.

Esta declaratoria constitucional tiene efectos y alcances determinantes que obstaculizan que por la vía de un simple proyecto de ley pueda ser vendido un banco del Estado.

3.- Ahora bien, volviendo a lo que venimos, el proyecto de ley autoriza al Poder Ejecutivo a realizar la venta, total o parcial, de los activos y pasivos del Banco de Costa Rica, sus sociedades subsidiarias, y “su extinción como institución autónoma, a partir del momento en que la venta total sea válida y eficaz (…).” (artículo 1).

Una vez que se haya realizada la venta total de las acciones, “(…)  se disolverá de pleno derecho el Banco de Costa Rica como institución autónoma y se deberá proceder con la liquidación correspondiente” (artículo 34).

Esta privatización del Banco de Costa Rica, en realidad, su reprivatización,  y consecuente extinción, jurídicamente no es posible, porque la Constitución Política de manera expresa e inequívoca estableció, ad litteram, que los bancos del Estado son instituciones autónomas.

La voluntad del poder constituyente originario, plasmada en el texto del artículo 189.1 de la Constitución, consolidando la nacionalización bancaria decretada por la Junta Fundadora de la Segunda República, fue reforzar su naturaleza pública; pero, además, todos quedaron configurados constitucionalmente como instituciones autónomas del Estado, incluido el Banco Nacional de Costa Rica.

Es decir, por mandato de la Constitución, por un lado, se constitucionalizó la naturaleza pública de los bancos del Estado. Pero, por otro lado, se rediseñaron como instituciones autónomas del Estado.

Esta regulación constitucional le impone un límite a la venta y privatización de los Bancos del Estado.

4.- Así las cosas, jamás podría sostenerse, al amparo de un proyecto de ley ordinario, la despublificación del Banco de Costa Rica, transformándolo en un banco privado.

El proyecto implica, por tanto, una desconstitucionalización que enerva la naturaleza pública y el régimen de autonomía que el constituyente le atribuyó a dichos bancos.

La  enajenación del Banco de Costa Rica, cuya naturaleza jurídica blindó la Carta Política Fundamental, norma normarun suprema, no se puede aprobar a merced de una reforma legislativa ordinaria; salvo que sea saltándose olímpicamente, con una buena garrocha fabricada en los astilleros del Banco Mundial (BM), la Constitución de 1949.

Si los bancos del Estado fueron configurados, ex constitutione como instituciones públicas y autónomas del Estado, sólo por una reforma constitucional podrían ser desposeídos de esta naturaleza jurídica, para que sin violentarse el ordenamiento jurídico, puedan ser susceptibles de un  proceso de venta y transformarse en un banco privado (regla de contrarius actus o paralelismo jurídico de las formas).

La eventual venta del Banco de Costa Rica, desde la óptica constitucional, si de algo todavía vale la Constitución de nuestro país, no se puede realizar a cuestas de un proyecto de ley común; excepto que se reforme el artículo 189.1 de la Constitución, mediante el procedimiento garantista de reforma parcial previsto en el artículo 195 de la misma.

¡Ni 38 votos, y mucho menos, la cifra de 29 votos, son pertinentes para vender esta institución fundacional del Estado Social y Democrático¡ La reforma constitucional es insalvable.

Lamentablemente, en los últimos 4 años, aquella devaluada Constitución se ha convertido en un producto más de la canasta básica alimentaria: un rollo de papel higiénico, de una sola capa.

 

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