En cada época de verano y continuando el uso de una técnica ancestral, los indígenas borucas se organizan para visitar por varios días las playas de Ventanas, Piñuelas y Ballena, situados en el Pacifico Sur de nuestro país, con el fin de teñir sus madejas de hilos, que días antes han preparado.
Emprender este viaje es saborear una costumbre milenaria de sus antepasados, quienes antes de que existieran las carreteras, iban en sus botes de madera por el río Grande de Térraba, empujados por varillas y canaletes.
Los borucas no descuidan ningún detalle y se guían por la luna, quien en su fase de menguante les indica que es la época propicia para aprovechar el líquido acuoso de un molusco que les provee ese tinte color púrpura y que es de enorme significado, según dicen sus mayores.
Estos caracolitos del mar se encuentran adheridos a las rocas.
Los borucas lo toman, lo acarician y lo soplan con fuerza para que suelte esté líquido amarillento.
Viajan hombres, mujeres y niños.
Aprovechan además esta visita a las costas para conseguir pescados, plantas medicinales y bañarse en el mar.
Aprovechando el movimiento de las mareas, los indígenas borucas brincan de roca en roca, en busca de ese ser marino que les tiñe el hilo.
Y vaya que es una técnica ancestral, pues se requiere de mucho cuidado para no matar al molusco y conservar el equilibrio natural.
Por lo general, viajan en familia y es el varón quien extrae el líquido del molusco y se lo da a su pareja quien se encarga de lavarlo y ponerlo al sol hasta obtener el color morado.
Esta combinación de tareas hace que la misión sea más entretenida. Los niños solo miran y aprenden de sus padres.
El color morado en los hilos borucas es un símbolo de distinción.
Así ha sido toda la historia y solo lo usaban personajes de estratos sociales y políticos muy importantes.
En el tejido tradicional, las mantas de algodón que llevaran color morado solo eran para uso ocasional, especialmente durante épocas festivas y de enorme trascendencia colectiva.
Desde tiempos inmemoriales, las familias artesanas borucas llevan sus hilos al mar, en tiempos de luna, y con mucho respeto al mar, tiñen sus madejas, que, sin duda, evoca saberes ancestrales.
Esta nota se elaboró con el apoyo de Cerro Vueltas Lodge/High Mountain Eco Lodge.
Varias familias que fueron reubicadas en el nuevo poblado de Du Túj, del Territorio Indígena de Rey Curré ya cuentan con electricidad.
Así lo confirmó la Asociación de Desarrollo Indígena local quienes junto al ICE unieron esfuerzos para hacer realidad este valioso servicio.
Estas familias habían sido afectadas por las crecientes del Río Grande en los últimos años y la Comisión Nacional de Emergencias había recomendado reubicarlas a un lugar más seguro, al igual que el Colegio Indígena que ya ha sido inundado en dos ocasiones.
Llevar la electricidad a estas familias es un esfuerzo que se empezó a gestar desde el 2021 y tras superar varios estudios técnicos y requisitos de viabilidad ya es una realidad.
De acuerdo con Laura Borbón, representante actual de la ADI Curré, “este proyecto significa muchos millones, que requería aparte de los estudios previos, hacer caminos transitables y públicos, construir las viviendas, brindar el servicio de agua, etc.
Gracias al ICE y a todas las instituciones del estado que se han puesto a trabajar juntos para dotar de estos servicios en un tiempo casi récord, considerando lo que eso implica”, subrayó la dirigente.
Du Túj es un nombre en idioma boruca y significa el Alto del Ñame, por las producciones que se daba de este tubérculo en la zona.
La elaboración de piezas de cerámica tipo chorotega es una tradición milenaria que se mantiene viva en las comunidades de Guaitil y San Vicente, en Guanacaste.
La riqueza y calidad de la materia prima para elaborar piezas inspiradas en la cerámica ancestral de Guanacaste augura un buen futuro para las comunidades dedicadas a esta tradición milenaria.
El temor entre los pobladores de que muy pronto se agote el barro con el que producen las piezas de cerámica tipo chorotega ha estado allí presente por años.
Sin embargo, una investigación reciente muestra lo contrario: la región de Nicoya y Santa Cruz, en Guanacaste, es rica en arcillas gracias a la composición del suelo y a las rocas que afloran en los cerros circundantes.
Platos, vasijas, jarrones, ollas, entre otros objetos, se elaboran, desde tiempos precolombinos, con el barro y las técnicas de orfebrería heredadas de nuestros antepasados. Esta cerámica es única en el país y hasta el momento se realiza con materiales naturales.
Ante la poca información existente, el geólogo Diego Guadamuz Vargas analizó la calidad cerámica de los suelos en las cercanías de las dos principales comunidades que mantienen viva la tradición de elaborar réplicas de las cerámicas chorotegas: San Vicente de Nicoya y Guaitil de Santa Cruz.
Los colores tradicionales utilizados en San Vicente y en Guaitil son blanco, ocre (fanta) y amarillo, que los artesanos extraen de rocas arcillosas.
Foto: Laura Rodríguez Rodríguez. UCR.
El trabajo fue presentado para optar por el grado de Licenciatura en Geología en la Universidad de Costa Rica (UCR) y fue publicado este año en la Revista Geológica de América Central.
La confección de piezas requiere mezclar los suelos ricos en arcillas con la arena de iguana, para posteriormente ser pintadas con un pigmento conocido como curiol.
El principal yacimiento de arcilla se encuentra ubicado dentro de una finca privada, razón por la cual las comunidades han tenido limitaciones para tener acceso al barro.
“La finca de donde se ha extraído el barro tradicionalmente pertenece a una familia, que la explotó por cerca de 40 años mediante un permiso de la Dirección de Geología y Minas (del Ministerio del Ambiente y Energía). Al no renovarse la solicitud de permiso, el sitio de extracción se volvió privado y ahora la comunidad debe solicitar un permiso a los dueños de la propiedad para obtener la arcilla”, comenta el geólogo.
Lo anterior ha generado que muchas familias que antes se dedicaban a la alfarería abandonaran esta actividad y que los jóvenes pierdan el interés y busquen otras fuentes de ingresos. También se han suscitado conflictos locales debido a la competencia por conseguir la materia prima.
Maribel Sánchez Grijalba es una de las mujeres líderes de San Vicente de Nicoya que aboga por enseñar el oficio a los niños y niñas y a la juventud para mantener la tradición de la cerámica chorotega.
Guadamuz menciona en su estudio que la falta de arcilla se atribuye a los cambios en el modelo de desarrollo del país desde los años noventa, que en Guanacaste han implicado la compra de fincas, antes dedicadas a labores agrícolas, para fines ganaderos y para la construcción de infraestructura turística.
El aporte de la geología
El investigador aplicó una serie de técnicas geológicas de campo y ensayos de laboratorio para evaluar las arcillas desde el punto de vista mecánico, cerámico y de las propiedades del suelo, con el fin de determinar las características y la calidad de este recurso.
Para tal fin recolectó 44 muestras de suelos y 30 muestras de rocas en puntos cercanos a la llanura aluvial en los cantones de Nicoya y Santa Cruz.
La zona de muestreo abarcó un área geográfica de 164 km2, que comprende parte del territorio delimitado en el 2016 por el sello de Denominación de Origen de la cerámica ancestral.
Este sello garantiza la autenticidad de las piezas producidas por los artesanos de la zona. También funciona como un reconocimiento a las comunidades que han luchado por mantener la milenaria tradición de producir cerámica, señala el investigador.
La materia prima
El barro:
Se obtiene de depósitos de barro de algunas fincas cercanas a las comunidades productoras de cerámica chorotega.
El curiol:
Procede de la cima del cerro San Vicente. Son los pigmentos blanco, ocre (fanta) y amarillo que los artesanos extraen de rocas arcillosas constituidas por óxidos de hierro y sílice para pintar (engobar) las piezas cerámicas.
La arena de iguana:
Es una arena de cuarzo, de grano fino a medio, que se mezcla con la arcilla para darle una mejor consistencia y reducir la plasticidad del material. Aflora en las orillas de algunas quebradas en las comunidades de Florida, San Vicente, Chira y Diría, en fincas privadas. El nombre procede de la asociación con los nidos de las iguanas.
Para que los productos sean distinguidos con el sello deben ser fabricados con los barros autóctonos, ser decorados con trazos geométricos o diseños zoomórficos y con los pigmentos arcillosos naturales. Por lo tanto, no se admite ningún aditivo artificial.
La aptitud cerámica de los suelos ensayados por Guadamuz se basó en los siete tipos de arcillas cerámicas establecidos en la literatura científica, en técnicas como la difracción de rayos X (DRX) y la petrografía microscópica de rocas.
Además, el autor comparó los resultados obtenidos en su estudio con los datos existentes sobre las arcillas que son empleadas por otros ceramistas del país.
Cerámica de calidad
Guadamuz concluye en su estudio que los suelos de los sitios estudiados tienen un gran potencial para producir cerámica de calidad. El 46 % se clasifica por su aptitud de generar cerámica de muy buena calidad (para piezas utilitarias) y el resto posee una calidad intermedia, principalmente para elaborar piezas ornamentales.
Las figuras zoomorfas forman parte de la decoración de las piezas de cerámica tipo chorotega.
Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
“Los suelos del área de estudio son Vertisoles y Alfisoles, los cuales son buena materia prima para generar cerámicas, debido a que contienen arcillas de la familia de la esmectita y caolinita”, sostiene el geólogo en el artículo científico.
La caolinita y la esmectita son minerales arcillosos que le proporcionan calidad al barro para la producción de piezas cerámicas. La caolinita es una arcilla de color blancuzco de una gran pureza, la cual fue usada por los antiguos griegos para la elaboración de pequeñas esculturas.
La investigación revela además que tanto la arcilla como los otros materiales que se usan en la fabricación de las cerámicas de la Región Chorotega se obtienen a partir de las rocas ígneas (de origen volcánico), ricas en aluminio y sílice, y en rocas sedimentarias, como las areniscas líticas que se encuentran allí.
“Un proceso de alteración hidrotermal puede ser la principal causa para que se acelere la meteorización de las arcillas; es decir, ha ocurrido una alteración química y física de los materiales. Esto sucede en esa zona de Nicoya, en donde hay fallas que han facilitado la aparición de minerales como la caolinita”, agrega.
Carlos Villarreal Leitón, artesano de Guaitil (Santa Cruz) con 42 años de trabajar en el oficio de la alfarería, comenta que a los turistas le gustan más los colores llamativos, como verde, azul y turquesa, aunque estos no son originales de la cerámica chorotega.
En cuanto a las propiedades mecánicas, Guadamuz descubrió que los suelos arcillosos presentan porosidades entre el 51 % y el 61 %, índices de plasticidad del 14 a 29 y que, al cocinarse a 900 °C, experimentan un encogimiento menor al 11 % y una pérdida de humedad inferior al 30 %.
Estos valores son los que describen los ceramistas como propios de las mejores arcillas para alfarería.
La cerámica con las mejores propiedades es densa, ni muy porosa ni muy plástica para que el objeto modelado conserve la forma. “Si es muy plástica, al calentarse la cerámica esta se hincha porque los poros absorben el agua, la pieza se hidrata y se rompe”, detalla Guadamuz.
Sin embargo, la arcilla debe tener cierta porosidad para que el curiol se adhiera al material.
El curiol es un tipo de roca arcillosa que se encuentra en el cerro San Vicente. La trituran y crean un tinte, como hace miles de años, para pintar las piezas. De esta manera extraen el color amarillo, ocre (fanta) y blanco.
El estudio del geólogo de la UCR, Diego Guadamuz Vargas, analizó la calidad cerámica de los suelos en las cercanías de las dos principales comunidades que mantienen viva la tradición de elaborar réplicas de las cerámicas chorotegas, en Guanacaste.
Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
Según explica Guadamuz, aparentemente todos los suelos útiles, encontrados durante la investigación, proceden de un punto de erosión del cerro San Vicente. Los materiales se esparcieron con la ayuda del agua, así como debido a la gravedad, y enriquecieron los suelos.
El geólogo plantea que una solución al problema del acceso a los depósitos de arcillas sería el establecimiento de un proyecto de Minería Artesanal a Pequeña Escala (MAPE); es decir, que la comunidad cuente con su propio tajo.
“A futuro se busca que haya una declaratoria para la extracción regulada del barro o que las comunidades desarrollen una minería artesanal a pequeña escala”, propone.
Para Guadamuz, la geología cumple un rol social de gran importancia, pues aporta información a los pobladores locales y a las autoridades para la toma de decisiones sobre el futuro y la sostenibilidad de una tradición de nuestros pueblos ancestrales.
El futuro y los retos de las comunidades alfareras
“Mi mama nos daba un pedazo de barro para que nos estuviéramos queditos mientras ella trabajaba. Allí fue donde fui aprendiendo la técnica y después de los 12 años me gustó el trabajo, me gustó tener plata, y entonces empecé a elaborar las primeras piezas”, narra Johnny Sánchez Grijalba, de San Vicente de Nicoya.
La elaboración de artesanía chorotega es un conocimiento que se transmite en las familias. Como Johnny, los habitantes de esa comunidad aprenden este oficio viendo cómo las personas mayores dan forma al barro que extraen de las montañas cercanas.
Todo el proceso es manual, solo se ayudan con una torneta y ceguetas viejas. En 12 días pueden hacer hasta 15 piezas pequeñas. “Ese es el valor agregado que le damos a nuestros productos, están hechos totalmente a mano”, resalta Sánchez.
El proceso requiere tiempo, desde el procesamiento del barro hasta el secado, pulido y pintado de las piezas. La cocción se hace en hornos de barro calentados con leña, explica el artesano mientras trabaja en el taller que su mamá, Maribel Sánchez Grijalba, tiene en su casa.
“Me gusta preservar mi cultura, hablar de mi tierra, de los productos que utilizamos, de la utilidad que se le ha dado a la cerámica generación tras generación”, comenta orgulloso.
Allí trabaja también David Ramírez Zúñiga, quien con pincel en mano pinta lastípicas bandas chorotegas a los platos, las vasijas y las jarras. “Aprendí viendo y haciendo. Tengo cerca de siete años de pintar. Lo más difícil para mí es hacer los dibujos”, dice.
Doña Maribel es una de las líderes que participó en la construcción del Ecomuseo de la Artesanía Chorotega de San Vicente de Nicoya, junto con entidades estatales, locales, privadas y la comunidad.
El beneficio que el Ecomuseo brinda a la comunidad es la exhibición y venta de productos, además de constituir un espacio de valor cultural. También da a conocer la cerámica chorotega a través de una página web.
“A nosotros nos gusta la tradición de hacer cerámica y hemos venido enseñando a los niños en el museo. Se han dado talleres a las mujeres y a los hombres y se les han abierto las puertas a otras comunidades. Al final, la mayoría somos mujeres”, manifiesta la líder.
Algunos de los alfareros han incorporado cambios en la forma tradicional de hacer las piezas, como por ejemplo en los tintes y diseños decorativos, debido a la presión del mercado y a la influencia del turismo.
Carlos Villarreal Leitón, artesano de Guaitil con 42 años de trabajar en este oficio, expresa que “al turista le gustan más los colores llamativos”, como verde, azul y turquesa, que según él los importan.
“Yo prefería quedarme con los colores antiguos, pero si yo quito estos colores verdes no voy a poder vender, porque ya aquí en Guaitil todo el mundo los está usando”, advierte.
Nury Marchena Grijalba, dirigente de la Cooperativa Coopesanguai, indica que están trabajando para crear estrategias de comercialización de los productos.
“La comercialización es la fuente de ingreso de nuestras familias. Ha sido muy duro, porque aquí no viene el turismo. Estamos organizando con el Gobierno la creación de una ruta turística para beneficio de ambas comunidades y otras aledañas”, destaca.
Según el estudio de Diego Guadamuz, en la zona hay cerca de 200 familias dedicadas a la alfarería. Guaitil es la comunidad más expuesta al turismo, en donde la mayoría de sus casas ofrecen cerámica al visitante.
Existe la preocupación tanto en San Vicente como en Guaitil sobre el futuro de esta práctica milenaria. Las generaciones más jóvenes se han ido del pueblo a estudiar o trabajar o no tienen interés en la artesanía.
“Queremos que los jóvenes se involucren en la artesanía para que no se pierda esta cultura, que es un orgullo de nuestros cantones y de nuestro país. No vamos a permitir que esto se venga abajo”, concluye categórica Marchena.
En la fotografía, Johnny Sánchez Grijalba modela una pieza en el taller de su mamá en San Vicente de Nicoya. Foto: Laura Rodríguez.
Patricia Blanco Picado Periodista Oficina de Comunicación Institucional, UCR
La Resolución de la Sala Constitucional CANCELA TEMPORALMENTE la vigencia del actual Plan Regulador Costero (PRC). En realidad, el recién Plan Regulador Costero de Cahuita (PRC) perdió su vigencia y regresa a su condición de ser un Proyecto.
De acuerdo con lo ordenado por la Sala IV, para recobrar su vigencia la Municipalidad dsConsejo Municipal.- [ ] Publicación en la Gaceta.
En su análisis los Magistrados de la Sala, a pesar de citar el Convenio 169 y otras normas internacionales como fundamento de consulta obligatoria a los representantes del territorio indígena afectado, en el Voto (Sentencia u Por lo tanto), le ordena al Municipio textualmente lo siguiente: “(…) girar las órdenes que estén dentro del ámbito de sus competencias y coordinar lo necesario para que, (…) se programe una nueva audiencia pública para el proyecto del Plan Regulador Costero (…).”
Específicamente, ¿cuáles son esas órdenes? Como no las mencionaron en detalle me pregunto:
¿Serán las necesarias a fin de cumplir con “la consulta previa, libre e informada” que tutelan las normas internacionales en favor de las poblaciones indígenas y tribales (Convenio 169 y jurisprudencias)?
O tal vez simplemente organizar una nueva audiencia donde los representantes de KEKOLDI tengan un asiento privilegiado en el podio principal junto con el ATACS (Representación Afro-Tribal) – este último que sí lo tuvo durante la audiencia anterior que fue anulada.
En cualquier caso, lo único que está en discusión es el nivel de participación de la comunidad indígena en un proceso que irónicamente es liderado por un alcalde indígena.
Aquí no se aborda el impacto negativo del PRC sobre el derecho de posesión de propiedad privada, ni respecto de la cultura de las familias que han habitado las zonas costeras durante más de un siglo.
Para estos últimos, independientemente de nuestros orígenes ancestrales (africana, asiática o europea), el único beneficio que nos brinda esta Sentencia de la Sala Constitucional es:
El Tiempo y la OPORTUNIDAD de organizarnos para recurrir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en la búsqueda de justicia para todos.
El éxito en todos los ámbitos de la vida depende de aprovechar las oportunidades.
Y desperdiciarlos es el mejor camino hacia el fracaso.
El Bicentenario de Costa Rica, se tiñe de sangre e impunidad, profundizando así la discriminación, violencia y violación sistemática a los derechos humanos de los pueblos indígenas.
La invisibilización, el desconocimiento y la omisión por parte del Estado, lo hace responsable por no garantizar los derechos que poseen consuetudinariamente nuestros Pueblos Indígenas y legitimar la violencia institucionalizada y el despojo histórico.
La violencia materializada mediante las instituciones, involucra a los 4 poderes de la república, el poder legislativo, por no adecuar las leyes, según las realidades culturales, espirituales de los pueblos indígenas, el poder ejecutivo, por omitir la garantía de la protección de los derechos de los pueblos, en las políticas que se implementa desde sus ministerios, por otra parte tenemos un Tribunal Supremo de Elecciones, que no incide, en la construcción de propuestas más inclusivas, con participación y representación política de los pueblos indígenas.
Se suma, el poder judicial, con impunidad, desatención en la investigación, del asesinato del líder indígena Sergio Rojas, más aún que mediante la fiscalía se ha solicitado el desistimiento definitivo, dando así la posibilidad de liberar a los responsables directos e indirectos del cobarde asesinato. Este proceso se lleva a cabo en los tribunales de Buenos Aires, de manera privado, los días 7 y 8 de diciembre.
Sergio en vida, recibió reiteradas amenazas, intentos de asesinato y la injusta cárcel contra los DDHH, con participación del Estado, que ha sido el principal gestor de la violencia sistemática y estructural.
Exigimos al Estado, asumir su responsabilidad en la garantía y protección de los derechos, la vida e integridad de los pueblos y sus miembros y una justicia, pronto y cumplida.
El Estado debe desalojar a los poseedores de mala fe y presupuestar para indemnizar a los poseedores de buena fe.
Continuamos en la reafirmación y autonomía de los pueblos sobre sus Tierra/Territorio: Espiritualidad propia, Cultura, Gobernanza tradicional o Identidad, Educación propia y Soberanía alimentaria.
URGENTE: Este 7 y 8 de diciembre del 2023 se llevará a cabo una audiencia oral y privada para conocer una solicitud de la Fiscalía para el sobreseimiento definitivo del proceso judicial sobre el asesinato político del Uniwak, Bribri de Salitre, Sergio Rojas Ortiz.
La alerta es emitida por Oscar Retana, abogado querellante de la familia de Sergio. De ser aprobada la solicitud, los imputados y otros responsables serian absueltos de toda pena y responsabilidad. Es decir, se mantendría la impunidad para Sergio, su familia y el Pueblo Bribri de Salitre.
Solicitar para que no se tramite el sobreseimiento definitivo. Pueden adjuntar este comunicado de la CLSS.
Compartimos el comunicado de Oscar Retana M.
Coordinadora de Lucha Sur Sur (CLSS).
4 de diciembre del 2023.
COMUNICADO.
Los días jueves 7 y viernes 8 diciembre, a partir de las 8:30 am, se llevará a cabo audiencia oral y privada para conocer sobre la solicitud de sobreseimiento definitivo (archivo) por parte de la Fiscalía; y la querella (acusación privada) presentada por los hijos e hijas de Sergio Rojas, quien fuera asesinado cobardemente la noche del 18 de marzo del 2019 en razón de una vida dedicada a la recuperación de las tierras en el territorio indígena bribri de Salitre.
La audiencia se realizará en el edificio Anexo B de los Tribunales de Justicia de Buenos Aires (contiguo al Restaurante Mau’s Pizza), pero al ser privada no se admite la entrada de público.
Este caso no tuvo testigos presenciales del homicidio, sin embargo fue tramitado sin que se tomaran en cuenta las características sociales y culturales, como lo es la discriminación estructural hacia la población indígena; las fundadas y demostradas violaciones al acceso a la justicia de los Pueblos Indígenas; y el conflicto subyacente por la recuperación de las tierras indígenas que ha tenido a 33 personas indígenas amenazadas de muerte en el periodo 2020 a 2022 en los cantones de Buenos Aires y Pérez Zeledón, además del homicidio de Jhery Rivera el 23 de febrero del 2020.
Exhortamos al Estado de Costa Rica que cese la impunidad y se encuentren a los culpables de tan atroz crimen, que se tomen las medidas necesarias para garantizar la vida e integridad física de las personas indígenas amenazadas de muerte y que se cumpla, mediante mecanismos céleres y eficientes, la recuperación de tierras indígenas en manos de usurpadores terratenientes.
La Benemérita Biblioteca Nacional, el Instituto de Investigaciones Lingüísticas y el Observatorio para la acción contra el racismo (OBCRA) de la Universidad de Costa Rica, se complacen en invitarles a la presentación del libro Së́bliwak Francisco García ttö̀ – Las palabras de Francisco García.
Se realizará el miércoles 13 de diciembre, en la Benemérita Biblioteca Nacional, a las 4 p.m. El libro será presentado por la Sra. Carla V. Jara Murillo y el Sr. Alí García Segura. También, podrán acompañarnos de manera virtual por las redes de la Biblioteca Nacional, el Centro de Investigaciones Antropológicas y del OBCRA de la UCR.
Esta obra es resultado del proyecto de investigación «Digitalización, transcripción y traducción de tradiciones orales bribris», llevado a cabo entre 2019 y 2022. Sus editores son Carla V. Jara Murillo y Alí García Segura. Incluye las transcripciones y las traducciones al español de una serie de grabaciones recogidas al awá (médico) Francisco García Salas, durante 1990, por Alí García Segura, las cuales contienen entrevistas al sabio sobre su vida y narraciones tradicionales bribris, material que reúne una gran cantidad de conocimientos sobre la antigua cultura bribri, amenazada con desaparecer.
Les invitamos a conocer el Centro virtual de recursos para el estudio y la promoción de la lengua bribri: https://www.lenguabribri.com/
Este sábado 02 y domingo 03 de diciembre, el Río Grande de Térraba o Di Crí en idioma boruca, recibirá a decenas de aventureros que recorrerán más de 13 kilómetros sobre sus kayaks, botes y balsas en lo que será la cuarta edición de “Rodar el Térraba”, una iniciativa que surgió en el contexto de la Expo Feria del Tamal de Arroz que se realiza en Buenos Aires de Puntarenas.
El Di Crí es un valioso recurso natural que desde tiempos antiguos sirvió como vía de transporte a los vecinos de la zona quienes viajaban a la costa a realizar intercambios comerciales. Actualmente es todo un símbolo histórico en la comunidad indígena de Curré/Yímba.
En esta ocasión, los organizadores han decidido unir esfuerzos con Eco Aventuras Di Crí, un emprendimiento indígena con sede en el Territorio Indígena Rey Curré que también aprovecha las aguas del Río Grande para hacer sus recorridos.
Los participantes iniciarán su aventura en el Puente El Brujo, y descenderán aguas abajo hasta llegara a estas cabañas de Eco Aventuras Di Crí ubicadas 3km después del puente Paso Real.
La caravana acuática tendrá un gran recibimiento en esta sede indígena y por eso prepararán muchas comidas y bebidas tradicionales propias de la gastronomía local, además de las ventas de artesanías, ceviches, refresquería y música completamente en vivo con el Grupo Musical Sabor Brunca, ambos días.
De esta manera, Eco Aventuras Di Crí da la bienvenida al verano y a su temporada de tours en Kayaks sobre el Di Crí o Río Grande para lo cual su personal ya se encuentra debidamente preparados.
Este fin de semana vamos a rodar el Di Crí y celebrar en familia.
Para más información sírvase contactar al 8722 9043.
Jueves 30 de noviembre de 2023. Mediante sentencia 722 – 2023 cuya parte dispositiva fue conocida el día de hoy en que las personas imputadas fueron absueltas de toda pena y responsabilidad de todos los delitos. Las personas imputadas son miembros de la familia Bribri del clan duariwak Sandi Morales y dos compañeros más, todos del Pueblo Bribri de Yäbamï Dí Kátà (Cabagra).
La causa penal se tramita en el expediente 22-000803-0634-PE por varios delitos, fue impulsada por Luis Pérez Jiménez y otros contra la familia recuperadora, por los hechos ocurridos el 4 de noviembre de 2022 cuando la familia terminó de recuperar la finca ubicada en las Juntas, que ocupaba de forma ilegal el no indígena Pérez Jiménez, quien junto con sus peones realizó un sin número de agresiones contra la familia recuperadora.
Además, en este proceso penal el Licenciado Luis Calderón Fernández, en representación de Luis Pérez y demás demandantes, solicitaron que se investigará la supuesta participación del Defensor de Derechos Humanos Gustavo Oreamuno Vignet en los hechos denunciados, solicitud que en su momento fue rechazada por la Fiscalía, ya que no había ningún elemento probatorio para sustentar lo denunciado. El día de ayer el señor Calderón Fernández en sus conclusiones solicitó testimonio de piezas contra Oreamuno, lo cual fue desestimado por el Tribunal en la sentencia emitida el día de hoy.
Esta sentencia significa un gran logro para los derechos y luchas de los Pueblos Originarios y una derrota para los discursos de odio y racismo contra estos Pueblos.