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Etiqueta: SINAC

Escuela de Geografía de la UCR se pronuncia ante pesca de arrastre

PRONUNCIAMIENTO

La Escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica desea pronunciar ante la sociedad nacional su posición respecto a la reciente aprobación por parte de la Asamblea Legislativa de la Ley para el Aprovechamiento Sostenible de Camarón en Costa Rica, la cual tendrá implicaciones negativas para los ambientes marinos y costeros y para las comunidades que dependen de sus servicios ecosistémicos:

En lo ambiental

El Panel Intergubernamental de Cambio Climático – IPCC (2019), evidenció en su informe “El océano y la criosfera en un clima cambiante” que la estabilidad del océano se encuentra en declive debido a elementos como la desoxigenación, calentamiento, acidificación, contaminación y la sobreexplotación de los recursos marinos.

La pesquería semi-industrial de arrastre ha demostrado ser un arte de pesca destructivo, no sostenible, y que riñe con la garantía constitucional de asegurar el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado y en virtud de ello, la Sentencia 10540-2013 de la Sala Constitucional promovió, la necesidad de “una reforma legal y con el correspondiente respaldo científico y tecnológico, se demuestre una reducción significativa de dicha captura incidental que sea compatible con un desarrollo sostenible democrático”.

En virtud de ello, se realizaron estudios desde INCOPESCA destinados a generar un respaldo científico y tecnológico al uso del arte de pesca. A pesar de ello, un análisis del expediente de la Ley recientemente aprobada muestra reacciones de instituciones públicas, como el SINAC que aducen que el estudio realizado no evidencia el daño en los corales, algas, y en general en el fondo marino, zonas de reproducción, alimentación y crecimiento de varias especies. Asimismo, señala que el estudio solo incluyó a 2 de las 10 especies de camarón que son objeto de captura de parte de la flota de arrastreros. El expediente en mención, demuestra que el mismo INCOPESCA, señala la necesidad de realizar estudios adicionales que no solamente aseguren la disminución de la pesca incidental, sino también analicen el impacto a los fondos marinos, se conozca la biomasa existente, y se mida el impacto social y económico que genera este arte de pesca en otros subsectores del sector pesquero tales como la pesca artesanal. El Centro de Investigaciones sobre el Mar (CIMAR-UCR), plantea que se necesita un verdadero análisis ecosistémico del efecto de la reapertura de la pesquería de camarón con redes de arrastre.

En lo económico

Entre los principales argumentos esgrimidos por los diputados que promovieron esta ley es que se va a generar empleo en comunidades costeras ya impactadas por el flagelo del desempleo desde antes de la pandemia por el COVID 19. Al respecto es importante señalar, que el modelo de desarrollo pesquero semi-industrial tiende a concentrar la riqueza en manos de pocos y que existen estimaciones que señalan que el 65 % de los ingresos generados por la pesca de arrastre, permanecen en manos de los propietarios de las licencias. Las condiciones de empleo de las personas a cargo del procesamiento del camarón son deplorables. En particular, son las mujeres y sus familias las más castigadas por condiciones que no respetan los derechos mínimos laborales.

Adicionalmente los estudios realizados a la fecha, como parte de la obligación señalada por la Sala Constitucional no contemplan los impactos reales de esta actividad sobre otras actividades pesqueras, como es el caso de la pesca artesanal, turística o deportiva. O las diferentes actividades turísticas en la costa y espejo marino.

Ambos efectos económicos señalados generan evidencias adicionales a la incompatibilidad con la contribución de este arte de pesca a un desarrollo sostenible democrático, establecido por la Sala Constitucional como “faro” para reestablecer condiciones de legalidad para el uso de este arte de pesca en Costa Rica.

En lo social

En términos sociales la aprobación del proyecto de ley no viene a solventar las necesidades de las comunidades pesqueras. Al contrario, este proyecto viene a deteriorar la situación precaria de muchas de las comunidades que dependen de la pesca a escala menores. Diversos sectores como Gobiernos locales, sectores académicos, sectores de la sociedad civil organizada y comunidades de Guanacaste y Puntarenas han manifestado su oposición al proyecto señalando que se verían seriamente afectados los medios de vida de diversas poblaciones en diferentes sitios del Pacífico, deteriorando la calidad de vida de una población mucho más numerosa que la que eventualmente tendría ocupación a través de la pesca de arrastre.

La pobreza y la desigualdad producto de años de abandono institucional han creado una brecha social sumamente profunda y en esa línea las comunidades costeras necesitan de proyectos que potencien la economía local y mejoren su calidad de vida.

Por lo tanto, y desde la visión de la Geografía, la cual estudia la relación de las personas y su entorno, utilizando los enfoques de integralidad y de holisticidad como derroteros de análisis del espacio geográfico (incluido el marino), y siendo una disciplina fundamentalmente multidisciplinar, de síntesis, descriptiva, exploratoria, correlacional, predictiva y explicativa que describe, cuantifica, analiza y organiza y gestiona el territorio con la misión de lograr su ordenamiento y aprovechamiento racional, contribuyendo con el paradigma de lograr la satisfacción de las necesidades de las actuales generaciones, asegurando al menos, idénticas condiciones a las futuras generaciones.

La Escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica, se une al llamado de no reactivar una práctica pesquera no selectiva e insostenible, ya que además de dañar los bienes comunes en el ejercicio de su poder destructivo de ecosistemas marino costeros, de los cuales dependen las mismas comunidades costeras, tendrá impactos económicos y sociales adversos, en su integralidad, con el desarrollo sostenible democrático.

Además, instamos al Presidente de la República a mantener su compromiso con Costa Rica en garantizar un avance en la protección del mar consolidando áreas marinas de manejo de forma participativa que impulsen el desarrollo productivo sostenible y mejores oportunidades para las poblaciones pesqueras, y seguir contribuyendo en asegurar un futuro sostenible, resiliente y descarbonizado, en el cual la pesca de arrastre no tiene cabida.

D.E.A. Pascal Girot Pignot
Director
Escuela de Geografía

Voz experta UCR: Reserva Biológica Alberto Manuel Brenes, academia y conservación en 45 años de manejo compartido

Por Ismael G. Guido y Manuel Alfaro, directores de RBAMB

Serie de artículos dedicados a la Reserva Biológica Alberto Manuel Brenes en su 45 aniversario

Ismael G. Guido y Manuel Alfaro, directores de RBAMB

La Reserva Biológica Alberto Manuel Brenes (RBAMB) es un área protegida estatal de 7 800 hectáreas, establecida el 9 de julio de 1975 y que, desde agosto de 1993, posee la categoría de manejo más alta que se emplea en Costa Rica, la cual prioriza en dos actividades: investigación y conservación. La RBAMB es el laboratorio natural más grande con el que la Universidad de Costa Rica (UCR) tiene el privilegio de contar y se destaca por ser un ejemplo de administración compartida entre esta institución y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac).

Ubicada en el extremo sur de la cordillera de Tilarán, su misión es contribuir, mediante la gestión coordinada entre el Sinac y la UCR, en la conservación de las zonas de vida del bosque pluvial premontano y montano bajo, y la biodiversidad presente en ella, con una labor enfocada en el manejo, la administración, la docencia, la investigación y la acción social de primer nivel. Entre sus objetivos destacan el gestionar la conservación del recurso hídrico; contribuir al mantenimiento del hábitat para las especies sobresalientes, tanto endémicas, raras o en peligro de extinción; así como contribuir con el desarrollo sostenible.

La RBAMB conserva el hábitat de un elevado número de especies, por ejemplo, 1 300 de plantas superiores, 92 de anfibios y reptiles, 65 de mamíferos y 308 de aves. Su rango de elevación va desde los 550 hasta los 1 650 msnm. Las temperaturas oscilan entre los 17-25° C; una precipitación promedio de entre 3500-5300 mm y se caracteriza por la enorme riqueza hídrica, representada por varios ríos que nacen en su territorio, entre estos el San Lorenzo, San Lorencito, Palmital y Jamaical, que aportan el agua con que se abastecen comunidades y centrales hidroeléctricas asentadas en su zona de amortiguamiento.

Para guiar la conservación de estos recursos, se cuenta con cuatro elementos focales de manejo que determinan el accionar, los cuales son considerados prioritarios para un manejo exitoso. Estos son, los ecosistemas lóticos y lénticos (recurso hídrico); el bosque pluvial premontano y montano bajo; las aves endémicas amenazadas y el puma (Puma concolor).

Durante estos 45 años de existencia, la UCR, a través de la Sede de Occidente, ha impulsado el desarrollo de las condiciones para la ejecución de investigaciones científicas, efectuadas por nacionales y extranjeros, de las que se han desprendido 280 publicaciones, junto con actividades docentes y de acción social, con lo que la RBAMB se ha convertido en uno de los proyectos que mejor representa el proceso de regionalización universitaria. Por su parte, el Área de Conservación Central del Sinac ha enfocado su esfuerzo en brindar la protección que requiere la reserva biológica, mediante una labor permanente de control y vigilancia, así como el ordenamiento de la tenencia de la tierra. Además de efectuar tareas de educación ambiental y fomentar proyectos en comunidades aledañas al ASP, como fue el programa “Removiendo barreras para la sostenibilidad”.

El resultado de esta labor, conjunta y coordinada, ha convertido a la RBAMB en la experiencia más longeva y exitosa de manejo compartido de una ASP en Costa Rica, la cual se sustenta en un modelo único, que ha permitido contar con las herramientas técnicas para su administración. Como lo son, el Plan General de Manejo, elaborado entre ambas entidades y que responde a las posibilidades organizacionales de cada institución. Así como planes específicos en investigación, educación ambiental, de prevención, protección y control.

Son muchos los aportes que brindan las ASP a la sociedad costarricense, por medio de los servicios ecosistémicos que generan. En el caso particular de la RBAMB, resalta la protección de uno de los últimos remanentes prístinos de una de las zonas de vida más amenazadas en el país, como lo es el bosque pluvial premontano, en conjunto con su biodiversidad y recursos naturales en general, donde sobresale la producción de agua y la ejecución de programas de manejo, conservación, docencia, investigación, acción social y el mejoramiento de la calidad de vida.

La complejidad que conlleva la administración y manejo de una ASP tan importante como la RBAMB, genera una serie de retos, entre estos, destaca la necesidad de mejorar las instalaciones empleadas para su protección y ejecución de labores de investigación y académicas, como son los casos de la estación biológica, administrada por la UCR, ubicada en el sector del río San Lorencito, que en la actualidad está en proceso de mejora y los dos puestos operativos del Sinac, en Cedral de Montes de Oro y en el sector de Bajo Jamaical. Existe otro reto de gran envergadura, el cual consiste en el fomento de investigaciones que permitan contar con el conocimiento sobre los recursos presentes en el ASP y que aporten el criterio técnico y científico que se necesita para tomar las decisiones de manejo. Para alcanzar esto, como complemento a los cada vez más reducidos presupuestos de las instituciones responsables, es necesario el impulso de alianzas público-privadas y con entes internacionales que posean objetivos, lo cuales garanticen la conservación de este espacio natural.

Finalmente, si bien las necesidades son múltiples y el personal escaso, cada día se trabaja para garantizar la existencia de la RBAMB y sus recursos naturales, así como para propiciar las condiciones que les permita, al SINAC y la UCR, mantenerse como ejemplo de instituciones que laboran de forma conjunta en procura de colaborar con la academia y la conservación.

 

Ismael G. Guido Granados
Director de la Reserva Biológica Alberto Manuel Brenes (RBAMB), UCR
Manuel Antonio Alfaro Alpízar
Director de la Reserva Biológica Alberto Manuel Brenes (RBAMB), Sinac

Conflicto por el agua: MINAE-SINAC delimita área de protección de la Naciente Plantón

MINAE-SINAC delimita área de protección de la Naciente Plantón pero siguen las actividades agrícolas amenazando agua para la gente

MINAE -SINAC realizó una visita oficial a la naciente Plantón de Cipreses Oreamuno Cartago para delimitar el área de protección que por ley ha de respetarse para garantizar el bienestar de la gente usuaria del agua. Mediante la visita fueron colocadas estacas debidamente georeferenciadas para delimitar el área de protección estipulada en la Ley Forestal 7575.

La visita del MINAE -SINAC se da gracias al trabajo, presión y denuncias que el Frente Ecologista de Cipreses ha elevado de cara a proteger el agua de más de 2500 personas.

Inspección de fotografías aéreas con dron 30 de agosto 2020. Nuevas preparaciones de suelo para siembra en el área de protección establecida por la ley de aguas.

En el informe MINAE -SINAC de la visita a la naciente Plantón se evidencia la delimitación del área de protección aplicada según la ley forestal y no la ley de aguas. Se debe indicar que por lo tanto las estacas fueron colocadas a 100 metros lineales de la naciente y no a 200 como señala la ley de aguas cuando se trata de nacientes utilizadas para el consumo humano. Dentro del informe se puede apreciar dentro del radio trazado del área de protección forestal (100 metros), tanto lo que pareciera la construcción de un drenaje de aguas negras como la preparación de suelo para siembras agrícolas dentro de dicha área de protección.

Imágenes extraídas del informe de gira en oficio OSC-823-2020 de fecha 27 de agosto del 2020 MINAE-SINAC.

El pasado 30 de agosto miembros del Frente Ecologista de Cipreses realizaron un vuelo con dron para tomar fotografías del área de protección de la naciente, constatando así que se mantienen actividades agrícolas de preparación de suelo en la parte superior de la toma de agua y en el sector Este de la misma. Preocupa la posibilidad de lixiviación de agroquímicos utilizados, así como la posibilidad de contaminación con sedimentos propios que las fuertes lluvias puedan erosionar hacia la toma de agua que abastece a la gente de Cipreses y alrededores.

“El agua no sale del tubo, nace en los bosques y montañas. La comunidad de Cipreses debe entender que hay una estrecha relación entre la ausencia de árboles y bosque en el área de recarga acuífera y la merma en el caudal que ocasiona racionamientos de agua. Nuestra lucha es por el bienestar público, luchamos por la calidad y cantidad de agua de nuestra comunidad”.

Inspección de fotografías aéreas con dron 30 de agosto 2020. Se muestra el área de protección invadida y reciente preparación de suelo para siembra en el área que debería estar forestada.

El Frente Ecologista de Cipreses cuestiona el reciente trabajo del MINAE – SINAC señalando: ¿Bajo qué criterio el MINAE-SINAC decide delimitar el área de protección basados en lo establecido por la ley Forestal delimitando con estacas el radio de 100 metros y NO bajo lo indicado por la Ley de Aguas donde claramente se establecen 200 metros de protección cuando se trata de nacientes captadas para consumo humano debidamente inscritas, como es el caso de la toma de agua y naciente de Plantón? Así mismo continúan diciendo: “haremos la debida consulta, no nos conformamos y seguiremos luchando para que se respete la naciente que brinda agua a nuestra querida comunidad” así mismo continúan diciendo “Más parece que cada vez que se requiere que un funcionario público haga su trabajo hay que ir a interponer un recurso de amparo”.

Frente Ecologista de Cipreses: instituciones nos dan la razón

19 de AGOSTO del 2020 Cipreses Cartago

COMUNICADO DE PRENSA CONFLICTO POR EL AGUA

  • Instituciones del Estado dan la razón al Frente Ecologista de Cipreses y en vistas al campo se verifica invasión al área de protección de la toma de agua de Plantón Vera Violeta que abastece más de 2500 personas.
  • La naciente llamada Plantón de la ASADA de Cipreses, destinada para agua de consumo humano, se encuentra totalmente invadida de agricultura intensiva irrespetando las zonas de protección establecidas por ley. Vecinos temen por la presencia de agroquímicos en el agua.

El SINAC Área de Conservación Central responde mediante el oficio SINAC-ACC-OSC-0723-2020 a la reciente denuncia planteada por el Frente Ecologista de Cipreses que tenían registradas dos denuncias anteriormente sobre este tema:  La primera denuncia fue puesta por el anterior administrador de la ASADA de Cipreses Ricardo Rivera Rojas con fecha del 27 de julio del 2018.

El SINAC en respuesta a las denuncias interpuestas visitó el sitio el 26 de junio del 2020 y no solo logra constatar la invasión sobre el área de protección que abastece de agua miles de personas en Cartago, sino que además indican que este caso ya lo habían elevado al Tribunal Ambiental desde el 2019 según consta en el oficio OSC-697-2019 y que dicho caso se Encuentra en etapa de investigación.

Por su parte el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados realizó una inspección a la toma de agua de plantón gracias al trabajo y denuncias del Frente Ecologista de Cipreses. En el informe entregado a la Presidenta Ejecutiva Yamileth Astorga Espeleta se reconoce la presencia de actividades agrícolas dentro del área de protección indicando en la página 6: “…se observa cómo tanto al Norte, noroeste y noreste dentro del área de reserva de dominio a favor de la Nación se desarrollan cultivos de papa, repollo, zanahoria, entre otros. mediante la visita al campo se observa la presencia de estos cultivos a aproximadamente 140 metros de distancia en línea recta del punto de captación”.

Imagen tomada del Informe #UEN-GA-2020-0039M con fecha del 7 de agosto del 2020 del AyA.

Las visitas de las Instituciones anteriormente mencionadas y sus informes dando valides a las denuncias existentes, tanto la interpuesta por la ASADA en el 2018 como las interpuestas por el Frente Ecologista de Cipreses, son un logro del movimiento comunitario en defensa del agua, la salud de la comunidad y las zonas de protección.

El informe del AyA deja ver que en las 4 nacientes de cipreses no se respeta el área de protección que por ley tiene que respetarse. La comunidad enfrenta en estos días problemas de racionamiento del agua y dos de las cuatro tomas existentes están clausuradas porque están rodeadas de tanques sépticos y en alto riesgo de contaminación. Las otras dos tomas de agua que quedan están seriamente amenazadas y la ASADA debe de redoblar esfuerzos por protegerlas y hacer cumplir la ley en materia de zonas de protección o la poca agua que existe terminará siendo contaminada.

“La comunidad de Cipreses Oreamuno Cartago debe de unirse y trabajar proactivamente para que al menos las dos nacientes que abastecen de agua a los miles de personas sean protegidas y no sean expuestas a contaminación con agroquímicos”. Indicaron los activistas del Frente Ecologista de Cipreses.

Foto tomada con Dron que evidencia prácticas de agricultura intensiva sobre la naciente de agua de Plantón Cipreses.

Para más información:
frente.ecologista.cipreses@gmail.com
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Biólogos de la UNA disconformes con SINAC en temática de cocodrilos

La Escuela de Ciencias Biológicas (ECB) de la Universidad Nacional (UNA) externa su preocupación desde su experiencia, al ser la institución de referencia en temas de cocodrilos a nivel nacional y contar con trabajos con estos reptiles desde hace más de 30 años, encontrando que las acciones planteadas por el SINAC no garantizan la disminución de las interacciones entre humanos y cocodrilos, se limitan a la zona del Pacífico Norte y no abarcan el resto de áreas del país.

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UCR: Isla Caballo aprende a mantener limpias sus playas

  • Más de 100 personas participaron en un proceso de formación en temas ambientales

Después de una mejenga bajo el sol, las personas participantes se juntaron para tomarse una foto. Foto: Eric Gómez Leitón.

Más de cien personas, entre niños, niñas, adolescentes y adultos; comenzaron un proceso de formación en temas ambientales para la Isla Caballo. Con exposiciones, juegos y talleres, se celebró la feria ambiental “Playas más limpias para las islas”, el pasado 28 de noviembre en Playa Coronado y Playa Torres, en Isla Caballo.

La feria es una iniciativa de la Red Interinstitucional y Comunal pro-Puntarenas. Esta organización reúne a instituciones puntarenenses públicas y privadas que articulan procesos en cinco ejes distintos: ambiente, salud, educación, seguridad y sociedad.

La Sede del Pacífico de la Universidad de Costa Rica (UCR) participa de la Red mediante el proyecto de acción social “Promoción de iniciativas socio ambientales” (ED-3037). Su trabajo se articula con el de la Fuerza Pública, la Policía Turística, la Municipalidad de Puntarenas, la Universidad Técnica Nacional (UTN), la Universidad Estatal a Distancia (UNED), el Instituto Costarricense de Pesca y Agricultura (INCOPESCA) y el Instituto Nacional de Seguros (INS). Del sector privado participan el Hotel Fiesta, COONATRAMAR, el Parque Marino del Pacífico y la Cámara de Turismo de Puntarenas.

Las niños, niños y adolescentes que participaron de las actividades pertenecen a las centros educativos de la isla. Ellos y ellas recibieron charlas sobre temáticas muy variadas, como la manera de evitar el plástico de un sólo uso, compostaje, habilidades para la vida, riesgos de los incendios forestales y cómo evitar criaderos de zika y dengue.

Los niños y niñas de escuela aprendieron a identificar a qué profundidad viven ciertas especies marinas. Foto: Eric Gómez Leitón.

“En Puntarenas hemos venido trabajando con enfoque en las comunidades más vulnerables y también con población infantil. Creemos que es a esta población a la que tenemos que ir instruyendo porque son el futuro y lo que podemos ir moldeando en estos temas, para que en un futuro muy próximo podamos tener una cultura idónea en temas ambientales”, explicó Maribel Brenes Masís, coordinadora de la Red y directora de operaciones de CONATRAMAR.

Pilar Arguedas Rodríguez, funcionaria de la Unidad de Control y Calidad Ambiental de INCOPESCA, comentó que Isla Caballo se eligió ante la perspectiva de un gran abandono institucional. En el territorio no hay agua potable, no hay electricidad, ni se cuenta con recolección de desechos, por lo que se presentan muchas quemas y la gente entierra o tira al mar la basura.

Aunque las condiciones son diferentes en cada isla puntarenense, se presentan problemas similares en el ámbito social y ambiental, por eso la Red está comenzando un proceso educativo en estos territorios. “Esto no va a ser una única vez. La fe es que se pueda replicar en las demás islas, ya que son sitios que por la dificultad de acceso tienen muy poca intervención institucional”, agregó Arguedas.

Para Olger Núñez Jiménez, funcionario del SINAC a cargo de la administración del Refugio Nacional de Vida Silvestre Isla San Lucas, lo más importante es la estabilidad de los procesos. Considera importante que haya actividades durante todo el año, más allá del Día del Árbol o el Día de los Océanos, que busquen que las personas se sensibilicen y empiecen procesos.

“No hacemos nada con venir hoy y hacer una actividad acá y que la gente no cambie la forma de pensar. Alguna de la participación que hemos hecho es evitar las quemas, el plástico de un sólo uso y a la vez que a la persona le quede esa espinita de qué es reciclar, qué es separación de residuos, cómo puedo evitar utilizar algunos productos que realmente no me hacen falta. Así empiezas a hacer un cambio en el pensamiento”, concluyó Núñez.

 

Angélica Castro Camacho

Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Niños y niñas liberaron peces en el Pacífico

  • En el contexto del 40 aniversario de la Isla del Coco

  • Alevines de pargo manchado fueron liberados para devolver recursos al mar

El Parque Marino del Pacífico realiza liberaciones constantes de diferentes especies marinas, como tortugas y peces. Foto: Angélica Castro.

El Golfo de Nicoya se pobló con 500 nuevos alevines de pargo manchado, que fueron liberados como una forma de devolver recursos al mar. Los encargados de la liberación fueron niños y niñas de Puntarenas, Naranjo y Liberia, quienes pasaron todo el día aprendiendo sobre la vida marina en el Parque Marino del Pacífico.

La liberación de peces se realizó en el marco del proyecto de acción social Redescubriendo Puntarenas (EC-415) de la Sede del Pacífico de la Universidad de Costa Rica (UCR). Este establece un vínculo entre la universidad y el Parque Marino del Pacífico, enfocado en acercar a la población a la provincia y fortalecer la formación sobre la protección marina.

“Queremos que la población vea a Puntarenas desde otra perspectiva, con otros ojos. Que empiece a redescubrir qué elementos hemos dejado de lado y empiece a sentirlos como propios”, explicó Stefanny Fórester Delgado, coordinadora del proyecto. En esta ocasión se unieron con la ONG Misión Tiburón y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), en el marco del 40 aniversario del Parque Nacional Isla del Coco.

Las personas visitantes disfrutaron un recorrido por cuatro estaciones, en las que aprendieron sobre las manta rayas, tiburones, tortugas y peces que habitan la costa puntarenense. Se dio un énfasis especial a conocimientos generales sobre la Isla del Coco, aprovechando la exposición llamada “Travesía por la Isla del Coco”, que fue donada al Parque Marino por el Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (Cimar) y el Museo +UCR.

“La Isla del Coco es sumamente fascinante, porque es oceánica”, explica Geiner Golfín Duarte, guardaparques y encargado del Proyecto de Manejo de Recursos Naturales de la Isla del Coco. “El objetivo nuestro era traer información básica a los niños de puntarenas para que ellos entiendan y sepan la dimensión de tener el Parque Nacional Isla del Coco dentro de uno de sus distritos”. agregó.

Algunas de las cosas que las personas visitantes aprendieron es que la Isla del Coco amplía los límites terrestres, ya que nos permite tener como fronteras a Colombia y. Ecuador y está a 36 horas en barco de Puntarenas. También hay 14 especies de tiburones y abunda el tiburón martillo y es uno de los diez puntos de buceo más importantes del planeta. Además, ¿sabía usted que fue un centro penal?

Kiany Álvarez Vega está en sexto grado de la Escuela José Ricardo Orlich Zamora, en Chacarita y es parte del proceso educativo que lleva el proyecto de acción social. No es la primera vez que visita el parque y ha participado en otras liberaciones.

“Usted primero que todo tiene que ir rápido al mar, porque los peces quedan con poquito oxígeno porque es muy poquita agua. Hay que ir rápido a echarlos en el agua. Si le queda uno abre rápido la bolsa y le echa agua. Espera un ratito para que vuelvan a consumir el agua y después lo vuelve a tirar”, explicó Kiany.

Los peces que libera el Parque Marino son especies que se producen en su propia área de investigación y producción. Se liberan en el Golfo de Nicoya porque son de valor comercial muy alto y están siendo sobreexplotados en el área.

“Si uno quiere le pone nombre a los peces y se siente bello, porque uno va a saber que el Parque Marino está soltando animales que están sanos, que ya no están contaminados de nada, porque siempre cuando los traen vienen con algo dañado. Como una tortuga que está mala porque se le enredó lo que traen las cervezas y le tuvieron que cortar las aletas”, agregó Kiany.

“Hemos tratado de que la gente perciba esto de forma integral, perciba la importancia, se sensibilice sobre este recurso y también vea a la Isla del Coco como algo propio. La Isla es el décimo distrito del cantón central de Puntarenas y los porteños desconocen eso. Estas actividades permiten que la gente sepa a dónde pertenece la isla, que somos más grandes en el mar que en la tierra y sirve para evidenciar que existe una deuda importante en todo el sistema educativo con la temática de conservación y protección marina”, concluyó Fórester.

 

Angélica Castro Camacho

Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Descifrando oleajes únicos desde la Isla del Coco

  • El oleaje de la costa pacífica del país tiene la particularidad de venir desde Nueva Zelanda y es modificado en su trayectoria por las islas Galápagos

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Entre los participantes en la instalción y revisión en la Isla del Coco, estuvieron Maikeel Pérez (guardaparque) y Ronald Víquez (Imares) (foto cortesía de Geiner Golfín).

Los modelos matemáticos más conocidos y utilizados para predecir oleajes y tormentas alrededor del mundo tienen un coeficiente de correlación del 0,99; en otras palabras, son 99 % correctos. Sin embargo, para la costa del Pacífico de Costa Rica su efectividad ronda el 0,70.

Esto se debe a que las olas que llegan a la región entre Guatemala y Panamá inician en Nueva Zelanda y Australia, es decir, atraviesan medio planeta y se convierten así en el oleaje más distante del mundo.

En este recorrido, antes de llegar a Costa Rica, las olas se encuentran con las islas Galápagos, las cuales funcionan como un rompeolas, modifican las ondas y dejan al país dentro de lo que se denomina “zona de sombra”.

Por este motivo, investigadores de la Unidad de Ingeniería Marítima de Ríos y Estuarios (Imares) del Instituto de Investigaciones en Ingeniería (INII), de la Universidad de Costa Rica (UCR), trabajan en la medición del oleaje que llega a la costa pacífica, para poder mejorar el modelo matemático y predecir con mayor exactitud las tormentas y oleajes que afectan dicha área.

Tal estudio, titulado Medición y caracterización del clima de oleaje en el Área de Conservación Marina Cocos, ya contaba con equipos de medición colocados en el puerto de Caldera, Puntarenas, y en Cabo Blanco, en la Península de Nicoya. Ahora, se cuenta con un equipo de monitoreo AWAC en el Parque Nacional Isla del Coco para recolectar más datos sobre el comportamiento del oleaje en la mencionada zona de sombra.

Las olas del Pacífico son bastante desconocidas a nivel mundial, explicó Georges Govaere Vicarioli, director del IINI, y aclaró que el problema es que “la zona de sombra no la pueden resolver los modelos matemáticos, hay modelos que pueden resolverla, pero si se usa a todo el planeta como formato de cálculo sería demasiado lento de calcular. Entonces se usan modelos simplificados que no calculan bien la zona de sombra”.

Govaere expresó también que las primeras veces que midieron y utilizaron equipo especializado se dieron cuenta de las fallas en las ecuaciones del modelo, ya que según estas, los buzos iban a poder estar tranquilos a 20 metros de profundidad, con el sedimento firme luego de 15 metros de la superficie. Sin embargo, en la práctica se enfrentaron a sedimento suspendido -que les dificultaba la visión- y a oleajes fuertes.

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Mejores predicciones

La investigación genera conocimiento útil para la toma de decisiones acerca del desarrollo de las costas del Pacífico. “El beneficio de conocer mejor el oleaje es que podemos hacer mejores predicciones de corrientes de resaca, de oleajes sobre las playas, si hay zonas de la operación de barcos con agitación en los puertos, si en algún lado el oleaje va a rebasar las calles cercanas y también estudiar la seguridad de las estructuras”, añadió Govaere.

Un ejemplo de lo anterior es el rompeolas de Caldera, que matemáticamente debería ser correcto y soportar el oleaje, pero que en la práctica ha sido destruido casi tres veces; esto es incluso objeto de análisis internacional.

“Si queremos construir puertos, rompeolas y demás estructuras, lo primero que tenemos que hacer es entender el oleaje”, concluyó el director del INII, pues no se conoce el origen de alrededor del 30 % de este fenómeno. Esto causa que en ocasiones se esperen tormentas grandes que no llegan, o tormentas pequeñas que resultaron más fuertes de lo que se calculó.

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Luego de 36 horas de viaje, los investigadores llegaron a la Isla del Coco, punto estratégico entre las Islas Galápagos y Costa Rica (foto cortesía de Imares).

Por otro lado, las mediciones que se van a recolectar servirán para alimentar una base de datos que en el futuro podría utilizarse para otros estudios, como la investigación sobre energía undimotriz, aquella que se genera a partir del movimiento de las olas. Aunque la tecnología actual no está diseñada para soportar las condiciones del particular oleaje del Pacífico en la región centroamericana, el potencial del país para producir este tipo de energía es alto.

Los investigadores prevén recoger cada año los datos del equipo instalado en la Isla del Coco, mientras que la información obtenida por el equipo en Caldera se recibe por medio de ondas de radio, debido a la cercanía con la costa.

El proyecto Medición y caracterización del clima de oleaje en el Área de Conservación Marina Cocos está previsto para que continúe por tres años más, incluso los investigadores de Imares afirmaron que mientras tengan recursos seguirán realizando las mediciones.

Las mediciones

El equipo AWAC instalado tiene distintas formas de medir el oleaje: la primera es por medio de un sensor de ultrasonido que mide las ondas al rebotar con la superficie libre del agua; la segunda es gracias a un sensor que calcula la velocidad de partículas de agua a distintas alturas, según se mueve la partícula se relaciona con el oleaje; y la tercera forma es por medio de un sensor que valora las olas en función de si hay mayor o menor presión del agua.

Este tipo de mecanismos se consideran redundantes, ya que tienen procesos de medición de respaldo activos para evitar que se pierdan datos, en caso de que alguno falle por factores externos como, por ejemplo, un pulpo descansando encima del equipo –situación que ya ha ocurrido, comentaron los encargados del estudio–.

El proyecto ha contado con apoyo del Servicio Nacional de Guardacostas y del Cuerpo de Bomberos, además del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), por medio del grupo de guardaparques destacados en el Parque Nacional Isla del Coco, de los cuales cinco son coinvestigadores y colaboran con la seguridad del equipo instalado.

 

Francesca Brunner Alfani

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Revista AMBIENTICO: Humedales de Costa Rica: frágiles ecosistemas bajo amenaza

Revista AMBIENTICO

El Consejo Editorial y la Escuela de Ciencias Ambientales de la Universidad Nacional (UNA) nos comparte la última edición de la Revista Ambientico, en la cual se presentan avances sobre el trabajo que se está llevando a cabo a través del Proyecto Humedales, una iniciativa de apoyo al Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) administrada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

A continuación la Editorial y la tabla de contenidos.

Por medio del siguiente enlace usted podrá acceder a la versión en línea: http://www.ambientico.una.ac.cr/rev_ambientico.php?revID=266

 

Editorial

La imperante necesidad de proteger y manejar los humedales en Costa Rica

Las áreas silvestres protegidas del mundo son espacios únicos en términos de biodiversidad, pero con frecuencia altamente vulnerables. Muchas de ellas presentan desafíos sustanciales sobre el entendimiento de su importancia ecosistémica, amenazas antropogénicas producto de su poca valoración, o por los limitados recursos para su adecuada protección y manejo de manera conjunta con los múltiples agentes.

A pesar del mayor reconocimiento que las áreas silvestres protegidas puedan tener hoy en día, los ecosistemas de humedal son con frecuencia poco conocidos, protegidos y valorados. Muchos humedales en Costa Rica reflejan alto grado de deterioro producto de actividades agropecuarias, de una deficiente planificación del uso del suelo y de actividades industriales. Sistemas de riego, ganadería, deforestación, plaguicidas, aguas residuales, erosión de suelos, sedimentación, entre otros, generan alta presión sobre la cantidad y calidad del agua disponible, acelerando procesos de contaminación, eutrofización o simplemente desaparición de estos frágiles ecosistemas. Se estima que en el siglo XX se redujo la extensión de los humedales naturales del mundo en cerca de un 70 % considerando tanto los continentales como los marinos. Para el caso costarricense quizás la mayor limitante no es su disminución en área, sino su alto grado de deterioro, como mencionamos anteriormente.

No obstante, los ecosistemas de humedal son espacios altamente productivos y esenciales en la provisión de múltiples servicios ecosistémicos. Entre ellos destacan el suministro de agua dulce, alimentos y materias primas como la madera, la recarga de aguas subterráneas, su biodiversidad, y la protección contra tormentas o su rol en la mitigación del cambio climático. Ellos son indispensables para que innumerables especies vegetales y animales puedan subsistir brindando beneficios irremplazables para la humanidad. Se conoce, por ejemplo, que el ciclo global y local del agua depende en gran medida de los humedales. Como se argumenta más adelante, la calidad de vida de las personas depende de la calidad del ambiente, y los humedales marinos (costeros), lacustres (lagos), ribereños (ríos) y palustres (pantanos, ciénagas) proveen beneficios en términos materiales, físicos y sociales que son necesarios para el mantenimiento y generación de este bienestar integral.

Enmarcado dentro de las metas globales de Biodiversidad (Metas Aichi) y la Estrategia Nacional de Biodiversidad 2016-2025, resalta el aumentar para el año 2020 el área de humedales bajo categoría RAMSAR a 589 742 hectáreas en comparación con las 569 742 bajo categoría RAMSAR en el año 2015. Esto es 20 mil hectáreas adicionales de humedales de importancia internacional (HII) bajo protección y rehabilitación. El desafío no es menor. Para lograrlo es necesario aumentar la capacidad institucional para su gestión sostenible y conservación, el involucramiento de los actores locales de forma activa en las diversas actividades de manejo y mejoramiento, ajustes y aplicaciones más estrictas a la normativa, y el reconocimiento de su importancia entre la sociedad para su financiamiento. En esta edición les presentamos avances desarrollados desde el año 2015 por el Proyecto Humedales, una iniciativa de apoyo al Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).

En su conjunto, el accionar del Proyecto Humedales se dirigió hacia el desarrollo e implementación de herramientas para gestionar de mejor forma la protección y la rehabilitación de los ecosistemas de humedal y para la conservación de las especies que habitan en ellos, en concordancia con los principios de desarrollo sostenible y de adaptación a la variabilidad climática. Estos esfuerzos también contribuyen a que Costa Rica avance en la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en particular con los objetivos: 3, 5, 6, 11, 13 y 15, cumpliendo así con los compromisos país establecidos en el Proyecto Humedales.

 

CONTENIDOS

Editorial: La imperante necesidad de proteger y manejar los humedales en Costa Rica

Sergio A. Molina-Murillo

2

 

Inventario nacional de humedales para Costa Rica: Resultados preliminares

Jessica Francini Acuña-Piedra, María José Elizondo Campos

4

 

Vínculo jurídico entre la zona protectora y los ecosistemas de humedal

Juan Manuel Herrera Zeledón

10

 

Humedales y bienestar humano

Marcela Gutiérrez Miranda, Miriam Miranda Quirós

15

 

Participación local en la gestión de los humedales Ramsar de Costa Rica

Aurora Camacho Navarro

21

 

Sensibilización socioambiental para la conservación y el uso sostenible de los humedales

Aurora Camacho Navarro

27

 

Especies exóticas invasoras: dos casos en humedales Ramsar

Paulina Vargas Alpízar

34

 

Diseño e implementación de acciones de adaptación al cambio climático en un humedal Ramsar del bosque seco

Lenin Corrales, Wlfrán Murillo

41

 

Rehabilitación de ecosistemas de humedal como medida de adaptación a los impactos de la variabilidad climática: El caso del sitio Ramsar Palo Verde, sector Catalina

Wlfrán Murillo Masís, Miriam Miranda

50

 

Rehabilitación de ecosistemas de humedal como medida de adaptación a los impactos de la variabilidad climática: El caso del sitio Ramsar Palo Verde, humedales Mata Redonda y Corral de Piedra

José Carlos Leal Rivera, Miriam Miranda Quirós, Marcela Gutiérrez Miranda

58

 

Valoraciones biofísicas iniciales e importancia climática del Sitio Ramsar Turberas de Talamanca

Lucía Corrales Ulate, Lenin Corrales Chaves

66

 

Costa Rica fue sede de la adopción de un histórico acuerdo en favor de la democracia ambiental

María Virginia Cajiao

72

 

Normas mínimas para la presentación de artículos a Ambientico

Editor

 

Información proporcionada por Dr. Sergio A. Molina-Murillo, Director & Editor, Revista de Ciencias Ambientales y Revista Ambientico.

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