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Etiqueta: sindicatos

Avances en la corriente legislativa

Manuel Hernández

Sin que tampoco caiga uno en ilusionismos, no se puede dejar de reconocer que la Asamblea Legislativa, en los últimos días, dio algunas muestras, tal vez simbólicas, de algún atisbo, por lo menos, de recuperación parcial de la derrumbada institucionalidad pública.

Primero, fue el dictamen de mayoría de la Comisión de Asuntos Jurídicos, que aprobó la exclusión de la CCSS de la cobertura de la Ley Frankenstein, oficialmente denominada Ley Marco de (des)empleo público.

Luego, el martes de esta semana, la Comisión Especial de Educación, por mayoría rechazó el proyecto empresarial que pretende desguazar y privatizar el INA.

Y este miércoles 12, la Comisión de Asuntos Sociales, también por mayoría, aprobó la reforma del artículo 6 de la Ley Constitutiva CCSS, que pretende eliminar la insidiosa figura de la Presidencia Ejecutiva, por resultar absolutamente incompatible con la autonomía política de esa institución.

Ciertamente, sustanciales avances, en tiempos tan aciagos, de dura agenda neoliberal y antidemocrática, que no se pueden subestimar.

Ciertamente, cualquiera podrá replicar que aún les falta bastante trámite legislativo a esos proyectos tan importantes.

Así es y mucho menos se pueden lanzar las campanas al aire.

Ahora, sin duda, se vendrá la esperable y fuerte reacción de los conservadores y empresarios, que harán todo lo que esté a su alcance para abortar esas iniciativas legislativas.

Y, además, las advertencias de la OCDE y las imprecaciones del FMI.

Por esto es necesario e imprescindible que en este nuevo escenario los sindicatos y sectores sociales comprendan la trascendencia de los proyectos y se apresten a defender y consolidar los avances, hasta ahora, alcanzados.

La CCSS y el INA son instituciones fundacionales del Estado Social y Democrático.

Ahora el pueblo, el Soberano, tiene que responder.

“El movimiento se demuestra andando” afirmó Diógenes

Foro analiza la realidad laboral y sindical en Costa Rica

El miércoles 5 de marzo de 2025, en una transmisión en vivo a través del canal de YouTube de Sindicato Unitario de la UNED (SIUNED), se llevó a cabo un foro de análisis sobre la realidad laboral y sindical en Costa Rica. La actividad contó con la participación del Dr. Randall Blanco Lizano, académico y sociólogo, y la Lic. Ariane Grau Crespo, investigadora y activista social. Durante la discusión, se abordaron temas clave relacionados con la situación política, económica y social del país, así como el impacto del modelo neoliberal en el mundo laboral y sindical.

Costa Rica: una sociedad fracturada

El Dr. Randall Blanco Lizano expuso un análisis sobre la situación política del país, destacando la creciente desigualdad social y económica. En su intervención, criticó la construcción de una narrativa mediática sobre una “nueva derecha” y señaló que este tipo de categorizaciones desvían la atención de los problemas estructurales del modelo neoliberal. Asimismo, enfatizó que la actual administración de Rodrigo Chaves sigue profundizando las estructuras de acumulación de capital sin representar una verdadera ruptura con el modelo de gobiernos anteriores.

También se analizó el papel de los medios de comunicación y sectores políticos en la diferenciación entre una “buena derecha” y una “mala derecha”, lo que refuerza el status quo y mantiene intacto el modelo de acumulación económica y exclusión social en el país.

Impacto de las políticas neoliberales en el empleo y los derechos laborales

Por su parte, la Lic. Ariane Grau Crespo abordó las políticas laborales neoliberales implementadas en los últimos 40 años y su impacto en el mundo del trabajo. Destacó la reforma del empleo público, que ha reducido derechos laborales y debilitado la organización sindical en el sector estatal. Además, analizó la propuesta de flexibilización laboral, con énfasis en la jornada 4×3, la cual favorece a sectores empresariales, pero precariza aún más las condiciones laborales de la clase trabajadora.

Se hizo hincapié en el rol de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCCAEP) como actor clave en la formulación de políticas públicas que han debilitado los derechos laborales en el país. Se recordó que las élites económicas han impulsado leyes que restringen el derecho a huelga y limitan la organización sindical, favoreciendo un modelo de explotación y exclusión.

Sindicalismo y lucha laboral: desafíos y oportunidades

En el foro se destacó que, a pesar de los ataques al sindicalismo y las restricciones legales, los sindicatos continúan siendo los principales actores de protesta en el país. Se evidenció que las movilizaciones han disminuido en los últimos años, producto de una fuerte represión estatal y una campaña de desprestigio mediático contra los trabajadores organizados. Sin embargo, las organizaciones sindicales siguen liderando la defensa de derechos fundamentales como la educación pública, la seguridad social y la denuncia de actos de corrupción.

Entre los principales desafíos para el movimiento sindical, se mencionó la necesidad de combatir la narrativa de los “privilegios” de los empleados públicos, fortalecer la organización en el sector privado y promover un sindicalismo democrático e inclusivo que integre a sectores vulnerables, como mujeres, migrantes y trabajadores precarios. Asimismo, se destacó la importancia de la unidad entre los distintos sectores sindicales y movimientos sociales para enfrentar la precarización laboral y las políticas neoliberales.

Conclusión

El foro concluyó con un llamado a la reflexión y la acción colectiva. Se enfatizó la importancia de recuperar la memoria histórica y no caer en discursos que perpetúan el modelo de acumulación neoliberal. Además, se instó a fortalecer la organización sindical, la movilización y la articulación de estrategias de lucha conjunta para la defensa de los derechos laborales y sociales en Costa Rica.

La actividad reafirmó la relevancia del sindicalismo como herramienta de resistencia ante el desmantelamiento de derechos y la creciente desigualdad en el país. Finalmente, se hizo un llamado a continuar generando espacios de análisis y discusión que permitan fortalecer la conciencia y la acción colectiva en la clase trabajadora.

Les invitamos a observar y divulgar la grabación de esta charla, la cual se encuentra disponible en este enlace:

El papel de los trabajadores sindicalizados y sus organizaciones en tiempos de caos (2)

Gerardo Castillo Hernández / Frank Ulloa Royo
Instituto Sindical de Formación Política

Introducción

Hace días venimos hablando de esto, pero nadie parece reaccionar. Vivimos tiempos de caos. Las guerras abiertas y las guerras económicas redefinen el mapa del poder global, mientras las democracias se tambalean, las izquierdas se fragmentan y la derecha se radicaliza (Bauman, 2017). Todo esto ocurre en un mundo donde millones de personas huyen de la miseria y la violencia, encontrando fronteras cerradas y sociedades crispadas (Sassen, 2014). En este contexto turbulento, el papel de los trabajadores sindicalizados y sus organizaciones adquiere una relevancia especial y se hace necesario un nuevo pensamiento para problemas realmente nuevos, donde las viejas recetas no operan (Hyman, 2001).

Guerras abiertas y guerras económicas

El planeta está en llamas. Ucrania sigue siendo un campo de batalla donde se miden Rusia y la OTAN, con una guerra de desgaste que amenaza con extenderse (Mearsheimer, 2014). Medio Oriente arde con las masacres y la violencia en Gaza, mientras en el Líbano, Siria e Irak persisten conflictos olvidados y sin aparentes soluciones. África sigue siendo un escenario de muerte y desplazamiento de grandes poblaciones originarias por el cambio climático, el hambre y las luchas resultado de los espacios de poder dejados por Francia y otras potencias colonialistas europeas que expoliaron estos países hasta la miseria (Mbembe, 2017).

Pero la guerra no es solo con balas y misiles. Estados Unidos y China libran una batalla económica feroz por el control de la tecnología, las materias primas y los mercados globales. Sanciones, bloqueos, guerra de chips y manipulación de divisas son las armas de esta nueva guerra fría, donde los aliados se reacomodan y la multipolaridad es ya un hecho (Allison, 2017).

Reacomodo de bloques: El fin del mundo unipolar

El dominio absoluto de Occidente se desmorona. China, Rusia, Irán y otras potencias emergentes desafían el orden establecido (Kissinger, 2014). Los BRICS se consolidan como un bloque alternativo, mientras Medio Oriente busca autonomía del control estadounidense. América Latina, siempre oscilante, trata de encontrar un equilibrio en medio de presiones externas y crisis internas (Dussel Peters, 2016).

Europa, mientras tanto, se encuentra atrapada en su dependencia de EE.UU., con economías debilitadas y una crisis política que alimenta el auge de la extrema derecha. La Unión Europea, lejos de consolidarse, se fractura con el auge del euroescepticismo y la desconfianza entre sus propios miembros (Judt, 2011).

Derrumbe de las democracias y el desconcierto de las izquierdas

Las democracias se resquebrajan. El desencanto con los sistemas políticos es evidente: abstencionismo récord, gobiernos débiles, corrupción desenfrenada y una creciente polarización que convierte el debate público en una guerra de trincheras (Levitsky y Ziblatt, 2018). Las instituciones pierden legitimidad y los discursos autoritarios ganan terreno (Mudde, 2019).

Las izquierdas, que en otros tiempos canalizaron el malestar social, hoy parecen perdidas entre discursos identitarios, falta de estrategia y desconexión con las bases populares. Sin un proyecto claro, quedan a la deriva, permitiendo que la derecha radical capitalice el descontento y lo transforme en una reacción violenta contra el statu quo (Mouffe, 2005).

Radicalización de la derecha y los nuevos fascismos

La extrema derecha avanza en todo el mundo. Su estrategia es clara: explotar el miedo, la crisis económica y el fracaso de las élites políticas. Con discursos nacionalistas, xenófobos y autoritarios, líderes como Trump, Le Pen, Milei y otros prometen orden en medio del caos, aunque ese orden signifique la erosión de derechos y libertades (Stanley, 2018). Las elecciones en Alemania parece que nuevamente será la puerta de entrada del fascismo a uno de los principales países europeos donde se consideraba superado (Kagan, 2017).

Este fenómeno no es casualidad. Es el resultado de años de desigualdad, precarización laboral y crisis de identidad en sociedades que sienten que han perdido el control sobre su destino. Con un enemigo común –migrantes, élites globalistas, feministas, izquierdistas, etc.–, logran aglutinar a sectores descontentos en una ofensiva reaccionaria (Piketty, 2014).

El rol de los trabajadores sindicalizados y sus organizaciones

En este panorama caótico, los trabajadores sindicalizados y sus organizaciones enfrentan un desafío formidable: mantener la cohesión social, proteger los derechos laborales y promover la justicia social en un contexto de creciente desigualdad y polarización (Hyman, 2001).

  1. Defensa de los derechos laborales y ciudadanos: Los sindicatos deben redoblar sus esfuerzos para garantizar condiciones laborales dignas, salarios justos y la protección social de todos los trabajadores, independientemente de su origen o situación migratoria y asegurar espacios de poder político en las comunidades y la sociedad (Freeman y Medoff, 1984).

  2. Lucha contra la precarización laboral: La tendencia hacia la precarización del trabajo y la economía de colaboración entre empresas y personas (economía gig), obviando o neutralizando a los sindicatos, requiere una respuesta robusta de los sindicatos para asegurar la estabilidad laboral y la seguridad económica de los trabajadores (Standing, 2011).

  3. Inclusión y diversidad: Es esencial que los sindicatos promuevan la inclusión y la diversidad en el lugar de trabajo, protegiendo a las mujeres, migrantes y otros grupos vulnerables frente a la discriminación y la explotación (Freeman y Medof, 1984).

  4. Educación y formación: Fomentar la formación política para que los trabajadores puedan entender la nueva sociedad y sus estructuras de poder, así como la mejora de la educación y el reciclaje profesional, será clave para que los trabajadores puedan adaptarse a los cambios tecnológicos y económicos, y mantenerse con alguna vigencia en el mercado laboral, antes que la robótica avance más y sustituya a los humanos (Brynjolfsson y McAfee, 2014).

  5. Participación política y social: Los sindicatos deben involucrarse activamente en la vida política y social, defendiendo los valores democráticos y luchando contra el avance de los discursos autoritarios y xenófobos (Hyman, 2001).

  6. Solidaridad internacional: En un mundo globalizado, será necesario que los sindicatos pongan su barba a remojar, mejoren las propuestas solidarias a nivel internacional, construyendo redes de solidaridad global que no respondan con exclusividad a los intereses de los trabajadores de las naciones en donde se concentran los centros del nuevo poder mundial (Castells, 2010).

A manera de inicio de un debate:

En un mundo marcado por el caos y la incertidumbre, el papel de los trabajadores sindicalizados y sus organizaciones es más importante que nunca. Al defender los derechos laborales, luchar contra la precarización en las calles, promoviendo el nuevo pensamiento político, la inclusión y la diversidad, y participar activamente en la vida política y social, los sindicatos pueden ser un faro de esperanza y justicia en tiempos oscuros. Su capacidad para adaptarse y evolucionar será clave para enfrentar los desafíos del siglo XXI y construir un futuro más justo y equitativo para todos (Hyman, 2001).

Bibliografía

  • Allison, G. (2017). Destined for War: Can America and China Escape Thucydides’s Trap? Houghton Mifflin Harcourt.

  • Bauman, Z. (2017). Retrotopia. Polity Press.

  • Brynjolfsson, E., & McAfee, A. (2014). The Second Machine Age: Work, Progress, and Prosperity in a Time of Brilliant Technologies. W. W. Norton & Company.

  • Castells, M. (2010). The Rise of the Network Society. Wiley-Blackwell.

  • Dussel Peters, E. (2016). América Latina y el Caribe: Lidiando con la Trampa del Ingreso Medio. CEPAL.

  • Freeman, R. B., & Medoff, J. L. (1984). What Do Unions Do? Basic Books.

  • Hyman, R. (2001). Understanding European Trade Unionism: Between Market, Class and Society. SAGE Publications.

  • Judt, T. (2011). Postwar: A History of Europe Since 1945. Penguin Books.

  • Kagan, R. (2017). The Jungle Grows Back: America and Our Imperiled World. Knopf.

  • Kissinger, H. (2014). World Order. Penguin Books.

  • Levitsky, S., & Ziblatt, D. (2018). How Democracies Die. Crown.

  • Mbembe, A. (2017). Critique of Black Reason. Duke University Press.

  • Mearsheimer, J. J. (2014). The Tragedy of Great Power Politics. W. W. Norton & Company.

  • Mouffe, C. (2005). On the Political. Routledge.

  • Mudde, C. (2019). The Far Right Today. Polity Press.

  • Piketty, T. (2014). Capital in the Twenty-First Century. Harvard University Press.

  • Sassen, S. (2014). Expulsions: Brutality and Complexity in the Global Economy. Belknap Press.

Tres sindicatos presentan denuncia contra la empresa Chiquita Brands

Las organizaciones sindicales SINTRAPYBCR, SITRACHIRI y SINTRACOBAL, representadas por sus secretarios generales, han presentado una denuncia ante el Ministerio de Trabajo contra la multinacional Chiquita Brands y sus subsidiarias en Costa Rica.

Denuncian que la empresa utiliza contratos temporales en puestos de trabajo permanentes como parte de una estrategia antisindical. Esta práctica precariza las condiciones laborales, limitando el acceso a derechos fundamentales como la estabilidad laboral, la cesantía y la protección social.

Además, las trabajadoras enfrentan discriminación por embarazo, siendo despedidas al término de contratos temporales para evitar las garantías legales.

Las tres organizaciones exigen que se respeten las leyes laborales costarricenses y los convenios internacionales que protegen la libertad sindical y los derechos humanos.

La postguerra civil del 48 no fue un lecho de rosas

Por Juan Félix Montero Aguilar*

Dice Adriano Corrales Arias en su artículo “Costa Rica al borde del autoritarismo” publicado en la revista SURCOS que Costa Rica, después de la Guerra Civil del 48 “resolvió los conflictos acumulados de la crisis general del capitalismo durante la primera mitad de ese siglo, con una concertación nacional”.

Agrega Corrales Arias que “aquel pacto social inédito –la oligarquía, los sindicatos, la burguesía nacional, el partido comunista, la iglesia católica, sectores medios emergentes, se habían sentado a la mesa– representado por la Asamblea constituyente de 1949 que consiguió redactar una Constitución Política visionaria, amplia y robusta, la cual tuteló las grandes reformas y nacionalizaciones”.

Yo por lo menos tenía o tengo conocimiento de otra Costa Rica no tan idílica después de los hechos bélicos de 1948 del siglo pasado.

No voy a referirme a acontecimientos harto conocidos como los mártires del Codo del Diablo, el encarcelamiento de los principales dirigentes del PVP (Luis Carballo, Carlos Luis Fallas, Arnoldo Ferreto, etc.), la persecución de la labor de excombatientes, el exilio de Carmen Lyra y Manuel Mora.

Me referiré solamente a un episodio que tiene que ver con las afirmaciones de Adriano sobre la Asamblea Nacional Constituyente aprobada en noviembre de 1949.

Agradezco al historiador Gerardo Contreras, mi coterráneo de Alajuela y Turrialba, quien hace años con mucha paciencia me explicó estos acontecimientos.

Lo cierto del caso es que a esa constituyente no les fue permitido participar a los partidos que salieron derrotados en la guerra civil, así como tampoco a los sindicatos de la CTCR que fueron puestos fuera de ley.

Sin embargo, pese a todos los obstáculos, dicha constitución pudo llevar su sello gracias a terceros que fueron constituyentes, uno de ellos Celso Gamboa Rodríguez (Partido Constitucional), a quienes los dirigentes del Partido Comunista en la clandestinidad recurrieron para que en ella quedaran plasmadas las garantías sociales y el Código de Trabajo entre otras.

No fue sin embargo posible evitar que en dicha Constitución se incorporara el párrafo ll del artículo 98, mediante el cual mantuvieron fuera de ley, sin poder participar en elecciones a los militantes y simpatizantes del Partido Vanguardia Popular durante veintisiete años.

Después del 48 se abrió uno de los capítulos más oscuros de la historia patria, donde fueron conculcadas libertades individuales y colectivas y las organizaciones sociales y los partidos de izquierda se enfrentaron a un reto: luchar por recuperar la democracia.

Ni siquiera en procesos tan cruentos como lo fueron las guerras civiles de El Salvador, Guatemala o Nicaragua, la oposición beligerante fue sometida a tanta discriminación y represión como lo fue el partido comunista y los movimientos sociales que participaron en la lucha armada en Costa Rica.

Durante los años setenta del siglo pasado, el Partido Vanguardia Popular desplegó una intensa campaña dirigida a los sectores democráticos del país en la cual se recogieron miles de firmas y gestiones a nivel parlamentario lo que permitió recuperar la democracia en Costa Rica, entendida esta como el derecho de todos los ciudadanos a elegir y ser electos en los poderes del Estado.

*Juan Félix Montero Aguilar es profesor pensionado.

Gilbert Brown Young: un líder de Limón

Frank Ulloa Royo

I. Limón:

La belleza y la pobreza siempre han marcado a Limón. Este puerto principal, situado en el extremo oriental del país, es bañado por el mar Caribe. La pequeña península que se adentra en el mar es un puerto natural que ha marcado la historia de la región.

El 20 de diciembre de 1872, la goleta Lizzie, proveniente de Kingston, atracó en Limón con 120 hombres y 3 mujeres a bordo, los primeros inmigrantes afroantillanos originarios de Jamaica. Entre ellos, los abuelos de Gilbert Brown que vinieron del Caribe para nunca regresar, dejando aquí sus gritos y convicciones de lucha.

Desde niño, Gilbert vivió en una provincia destinada a la producción agrícola para la exportación y a los servicios de transporte, almacenaje y flete desde el puerto. Esta estructura servía a las necesidades de las empresas nacionales y transnacionales y del gobierno central, pero no a las de sus habitantes, forjando así su carácter.

II. La Infancia de Gilbert

Gilbert Clifton Brown Young nació el 7 de octubre de 1943 en la ciudad de Limón. Su infancia en los años cuarenta no fue como la de muchos otros niños, porque siempre se distinguía por su solidaridad con quienes más lo necesitaban. Su vecina Emma lo ocupaba para ir a hacer compras, y él iba siempre con buen modo a cambio de algún bocadillo delicioso que ella estuviera cocinando, porque siempre fue muy goloso.

Sus padres, Clarence Roach Roach y Myrtle Brown, tuvieron diez hijos. Es de suponer que cuando se sentaban a la mesa había que ponerse vivo porque unos comían más que otros. Allí se forjaron las ideas de justicia e igualdad que lo acompañarían toda la vida. Gilbert, como siempre, esperaba que todos se sirvieran.

Como a todos los niños, le gustaban el béisbol y el fútbol que jugaban en la playa. A veces, por las tardes, se iban al muelle a pescar, especialmente con sus hermanos y con su amigo Roland, con quien tendría muchas aventuras durante toda su vida.

III. Formación y Primeros Trabajos

Gilbert estudió en la Escuela de Varones Tomás Guardia y en el Colegio Diurno de Limón, donde fue un líder estudiantil activo. Continuó sus estudios en el Instituto de Estudios del Trabajo (IESTRA) de la Universidad Nacional, graduándose en Relaciones Laborales. Como joven trabajador del INVU, impulsó viviendas en varios barrios de Limón.

Existían altos niveles de pobreza, desempleo y bajos niveles de salud y educación. Pocos lograban estudiar: solo 3 de cada 10 niños asistían a la escuela, y solo 6 de ellos completaban el ciclo de enseñanza primaria, mientras que 2 concluían la secundaria. Gilbert Brown Young superó todos esos obstáculos y, a contrapelo de la historia, fue parte del 2 por ciento de su generación que asistió a la universidad y se graduó.

IV: Despertar de Conciencia

Gilbert nació el año en que los costarricenses obtuvieron por primera vez garantías sociales, como la libertad de huelga, el derecho al salario, la educación y la salud pública. Desde adolescente, tuvo sueños de conquistar una sociedad mejor. En su familia siempre se cocinaba y se discutía la situación en que vivían muchos de sus vecinos y cómo las pocas empresas explotaban a los trabajadores. Como muchas familias afrocaribeñas, reflejaban mejor el sueño revolucionario de igualdad de Marcus Garvey.

V. Fundación del Sindicato

En 1967, Gilbert y su amigo Roland comenzaron a trabajar en una refinería de petróleo propiedad de una empresa norteamericana. Las condiciones laborales eran duras, y un día, una piedra hirió a Roland, lo que llevó a Gilbert a decir: «No podemos aguantar esto más, aquí hay que fundar un sindicato para defendernos.»

Gilbert y sus compañeros fundaron el SITRARECOPE el 9 de marzo de 1969, que luego se convertiría en el Sindicato de Trabajadores de Petróleo, Químicos y Afines (SITRAPEQUIA). El sindicato se afilió a la Confederación Costarricense de Trabajadores Democráticos y logró su primera convención colectiva en diciembre de 1969, reconociendo importantes derechos laborales.

VI. Liderazgo Sindical

Durante su vida, Gilbert fue un referente sindical nacional, participando en importantes luchas por los derechos de la clase trabajadora y la unificación del sindicalismo. Fue parte de la creación de la Confederación Sindical de Trabajadoras/es de las Américas (CSA).

VII. Defensa de RECOPE

Cuando la refinería pasó a ser propiedad del gobierno, se lograron muchos avances en derechos. Sin embargo, cuando se intentó privatizar, Gilbert levantó nuevamente la bandera patriótica para evitar la venta de RECOPE, logrando que fuera la única empresa de CODESA que no pasó a manos privadas.

VIII. Legado de Lucha

Gilbert Brown Young fue una voz de lucha, un ejemplo de liderazgo y determinación, cuyo compromiso con la justicia y la igualdad dejó una marca indeleble en Limón y en todo Costa Rica. Su vida dedicada a la lucha sindical y a la defensa de los derechos laborales es una inspiración para futuras generaciones.

TRES HISTORIAS QUE QUIZAS OCURRIERON:

Conversación Familiar: Luchando Juntos

Una noche cálida en Limón, la familia Brown se reunió alrededor de la mesa para cenar. La pequeña casa estaba llena de risas y el aroma de una deliciosa comida preparada por Myrtle, la madre de Gilbert. Sus diez hijos se acomodaron en sus sillas, esperando ansiosos para empezar a comer.

Clarence, el padre de la familia, comenzó la conversación con una mirada seria pero amorosa.

—Familia, sé que estos tiempos no han sido fáciles para nosotros. Con mi salario en la plantación de banano, apenas podemos cubrir todas nuestras necesidades.

Myrtle asintió, sirviendo un plato de arroz y frijoles a cada uno de sus hijos.

—Es cierto, Clarence. Pero a pesar de las dificultades, debemos agradecer por estar juntos y por ser una familia unida. Eso es una bendición.

Gilbert, siempre observador y preocupado por el bienestar de su familia, intervino:

—Papá, mamá, he estado pensando mucho en cómo podemos mejorar nuestra situación. No es justo que trabajes tan duro por tan poco.

Uno de los hermanos menores, Samuel, añadió:

—Quisiera poder ayudar más. Tal vez cuando sea mayor, encontraré un buen trabajo y podré contribuir.

Clarence sonrió y puso una mano en el hombro de Samuel.

—Lo sé, hijo. Todos deseamos lo mejor para nuestra familia. Pero debemos ser pacientes y seguir luchando juntos.

Myrtle miró a sus hijos con ternura y determinación.

—Gilbert, siempre has tenido grandes ideas. ¿Qué piensas que podemos hacer?

Gilbert tomó un respiro profundo, sus ojos brillando con convicción.

—Podemos empezar por estudiar y aprender todo lo que podamos. Luego, podemos organizarnos y trabajar para mejorar nuestras condiciones laborales. No es justo que papá tenga que trabajar en esas condiciones.

María, la hermana mayor, agregó:

—Yo también creo que la educación es la clave. Podemos cambiar nuestras vidas y las de nuestros vecinos si trabajamos juntos.

Clarence asintió, orgulloso de sus hijos.

—Tienen razón, todos ustedes. La educación y la unidad son nuestras mejores herramientas. Siempre recuerden que, aunque enfrentemos desafíos, somos una familia fuerte y luchadora.

Myrtle sonrió y levantó su taza de té.

—Por nuestra familia, por nuestro amor y por nuestro futuro. Siempre juntos, siempre fuertes.

Todos levantaron sus tazas y brindaron, unidos por un propósito común. La conversación continuó, llena de esperanza y planes para el futuro, mientras el sol se ocultaba lentamente en el horizonte, iluminando la casa con un cálido resplandor.

Conversación en Limón

Una tarde calurosa en Limón, la familia Brown se reunió en la casa de Gilbert. Myrtle, la madre de Gilbert, había invitado a su amiga Amy Ashwood Garvey, una mujer extraordinaria, artista y luchadora social, junto con Marcus Garvey, el conocido líder del movimiento panafricanista. La casa estaba llena de aromas de la cocina caribeña, y los sonidos de la playa cercana se mezclaban con las voces de los presentes.

Amy, con su voz suave pero firme, comenzó la conversación:

—Myrtle, es un placer estar aquí y ver cómo has criado a tus hijos en estos tiempos difíciles. Sabes que siempre estoy aquí para apoyarte.

Myrtle sonrió y sirvió una taza de té a Amy.

—Gracias, Amy. Sabes que tu apoyo significa mucho para nosotros. La situación en Limón es complicada, y los trabajadores están sufriendo.

Marcus Garvey, sentado junto a Clarence, el padre de Gilbert, intervino:

—Las condiciones en Limón son inaceptables. Los trabajadores están siendo explotados, y sus derechos no son respetados. Necesitamos unirnos y luchar por un cambio.

Clarence asintió, con preocupación en su rostro.

—Es verdad, Marcus. Trabajo en la plantación de banano y veo cómo mis compañeros son obligados a trabajar largas jornadas sin las condiciones mínimas. Es agotador y desmoralizante.

Amy miró a Myrtle, quien acariciaba suavemente la cabeza de Gilbert y dijo: tiene que ser diferente: We are tired of hearing Negro men say, “There is a better day coming,” while they do nothing to usher in the day. We are becoming so impatient that we are getting in the front ranks, and serve notice on the world that we will brush aside the halting, cowardly Negro men, and with prayer on our lips and arms prepared for any fray, we will press on and on until victory is over.”

—Myrtle, ¿cómo ves el futuro de Gilbert en medio de todo esto?

Myrtle suspiró y miró a su hijo con ternura.

—Quiero que Gilbert tenga un futuro mejor. No quiero que pase por las mismas dificultades que nosotros. Sueño con que tenga la oportunidad de estudiar y luchar por una sociedad más justa.

Gilbert, escuchando atentamente, intervino:

—Mama, quiero ayudar. Quiero cambiar las cosas para todos nosotros. No es justo cómo nos tratan.

Amy sonrió y puso una mano en el hombro de Gilbert.

—Tienes el espíritu de un luchador, Gilbert. Nunca pierdas esa determinación. Juntos, podemos hacer una diferencia.

Marcus levantó su taza de té y dijo:

—Por nuestros hijos y por un futuro mejor, brindemos por la esperanza y la lucha. No permitiremos que nos quiten nuestra dignidad y nuestros derechos.

Todos levantaron sus tazas, unidos por un propósito común. La conversación continuó, llena de planes y sueños, mientras el sol se ocultaba lentamente en el horizonte, iluminando la playa de Limón con un cálido resplandor dorado.

Jugando y Soñando en la Playa

En una calurosa tarde de verano, las olas del Caribe se rompían suavemente contra la orilla, mientras un grupo de niños jugaba al béisbol en la playa de Limón. El sol brillaba alto en el cielo, y el sonido del bate al golpear la pelota resonaba en el aire, seguido de risas y gritos de emoción.

Gilbert, con su energía inagotable y su risa contagiosa, estaba en la base, esperando su turno al bate. Sus amigos, Roland, Marcos y Javier, corrían por la arena, disfrutando de cada momento del juego. Los pies descalzos de los niños levantaban pequeñas nubes de arena, y el aroma salado del mar llenaba el ambiente.

—¡Vamos Gilbert! —gritó Roland desde el campo—. ¡Haz un jonrón!

Gilbert se concentró, levantó el bate y esperó el lanzamiento. Con un golpe certero, envió la pelota volando por encima de la cabeza de Marcos, quien corría detrás de ella.

—¡Sí! ¡Lo hiciste! —gritó Javier, aplaudiendo.

Después de varias rondas de juego, los niños se sentaron en la arena, agotados pero felices. Mientras descansaban, comenzaron a conversar sobre sus sueños y aspiraciones.

—Yo quiero ser pescador, como mi papá —dijo Marcos, mirando el horizonte—. Me encanta el mar y la libertad que siento cuando estoy en el bote.

—A mí me gustaría ser maestro —comentó Javier—. Quiero enseñar a otros niños y ayudarles a aprender cosas nuevas.

Gilbert, con los ojos brillantes, compartió sus pensamientos:

—Yo quiero cambiar el mundo. Quiero estudiar y luchar por mejores condiciones para todos. No es justo cómo nuestros padres tienen que trabajar tan duro por tan poco.

Roland asintió, apoyando a su amigo.

—Tienes razón, Gilbert. Mis padres trabajan en la plantación de banano, y veo lo difícil que es para ellos. A veces pienso que si todos nos unimos, podríamos hacer algo para mejorar nuestras vidas.

—Eso suena genial —dijo Marcos—. Pero, ¿cómo vamos a hacerlo?

Gilbert, siempre lleno de ideas, respondió:

—Podemos empezar estudiando y aprendiendo todo lo que podamos. Luego, podemos formar grupos y hablar con más personas. Juntos, seremos más fuertes.

Los niños se miraron, sintiendo una chispa de esperanza y determinación.

—¿Te imaginas? —dijo Javier, sonriendo—. Nosotros, cambiando el mundo.

—Sí, ¿por qué no? —respondió Gilbert con firmeza—. Todo empieza con un sueño.

El grupo se levantó y retomó el juego, con el corazón lleno de aspiraciones y la mente llena de planes para el futuro. La playa de Limón, con su belleza natural y sus olas constantes, seguía siendo testigo de sus juegos y sus sueños, mientras la tarde se deslizaba suavemente hacia el anochecer.

Fundación del Sindicato

En 1967, Gilbert y su amigo Roland comenzaron a trabajar en una refinería de petróleo propiedad de una empresa norteamericana. Las condiciones laborales eran duras. Una noche, mientras cenaba con su familia, Gilbert compartió su preocupación:

—Mamá, hoy fue un día difícil en la refinería. Roland y yo tuvimos que cargar piedras todo el día. Una de ellas hirió a Roland —dijo Gilbert, frotándose las manos heridas.

Myrtle, su madre, lo miró con preocupación.

—Hijo, no puedes seguir trabajando en esas condiciones. Deben hacer algo para cambiar eso.

Gilbert asintió.

—Lo sé, mamá. No podemos aguantar esto más. Tenemos que fundar un sindicato para defendernos.

Esa misma noche, Gilbert y Roland discutieron la idea con otros compañeros de trabajo. La decisión estaba tomada.

—No podemos seguir así —dijo Roland, con determinación—. Necesitamos unirnos y luchar por mejores condiciones.

—Estoy de acuerdo —añadió otro compañero—. Si no hacemos algo, nunca cambiará.

El 9 de marzo de 1969, fundaron el SITRARECOPE, que luego se convertiría en el Sindicato de Trabajadores de Petróleo, Químicos y Afines (SITRAPEQUIA). El sindicato se afilió a la Confederación Costarricense de Trabajadores Democráticos y logró su primera convención colectiva en diciembre de 1969, reconociendo importantes derechos laborales.

Gilbert Brown Young: Una Historia de Determinación

Frank Ulloa Royo

  1. Limón: Belleza y Pobreza

Limón es tierra de mujeres y hombres libres hechos de carey, hule, zarza y bananos.  Saben bien que ser libres no es solamente desamarrarse las propias cadenas, sino vivir en una forma que respete y mejore la condición de quienes han vivido marginados del desarrollo, —le diría al presidente Figueres con mucha indignación—.

—Señor presidente: —Yo creo que usted es diferente. Vengo de una familia que vota por su partido y que cree que en democracia podemos avanzar. —

La conversación fue cambiando de color de un rojo intenso a un azul cielo difuminado por el agua en la acuarela que Gilbert pintaba en la mente de los políticos josefinos. Quedaron perplejos porque Gilbert era de pocas palabras, pero sus gestos como lanzas penetraron la vergüenza de quienes lo escuchaban.

La belleza y la pobreza siempre han marcado a Limón. Siempre fue el puerto principal en el extremo oriental del país. El mar Caribe baña toda la costa, y la pequeña península que sobresale y se adentra en el mar es un puerto natural que marca la historia de la región. Nadie puede imaginar al ver la verde belleza del paisaje la triste realidad que esconde.

El Encuentro Decisivo

En una sala de reuniones de la Casa Presidencial, la tensión era palpable. El presidente, un hombre pequeño, de brazos nervudos, cejas pobladas y edad avanzada, estaba sentado al final de una larga mesa de madera. Frente a él, Gilbert Brown Young, un dirigente de Limón, muy serio, flemático y que hablaba con su silencio, se mantenía erguido y sereno. Su presencia imponía respeto, no solo por su estatura, sino por la calma y determinación que irradiaba.

Gilbert, conocido por su liderazgo silencioso y meditativo, había sido convocado para negociar el fin de una huelga que había paralizado la región. La huelga, marcada por disturbios y bloqueos de carreteras, había llevado a enfrentamientos con la policía y a un clima de incertidumbre en la provincia.

El presidente rompió el silencio:

—Señor Brown, agradezco que haya venido. Sabemos que la situación en Limón es crítica y necesitamos encontrar una solución.

Gilbert asintió lentamente, sus ojos fijos en el presidente.

—Señor presidente, la gente de Limón ha sido ignorada durante demasiado tiempo. No estamos aquí solo por nosotros, sino por las generaciones futuras. Necesitamos compromisos reales, no promesas vacías. Luchar contra la pobreza no es un asunto de caridad, sino de justicia. Debemos usar el tiempo sabiamente y darnos cuenta de que siempre es el momento oportuno para hacer las cosas bien.

El presidente suspiró, consciente de la verdad en las palabras de Gilbert.

—Entiendo su frustración, pero necesitamos encontrar un punto medio. ¿Qué es lo que piden exactamente?

Gilbert tomó un respiro profundo antes de responder:

—Queremos garantías de empleo para los trabajadores despedidos, mejoras en las condiciones laborales y una revisión de la política agraria. Además, exigimos que se atiendan las demandas de los campesinos y se proporcionen servicios de salud y agua en las comunidades más afectadas. Lo que cuenta en la vida no es el mero hecho de que hayamos vivido; es la diferencia que hemos hecho en la vida de los demás lo que determinará el significado de la vida que llevamos. —Señor presidente, usted puede hacer la diferencia—

El presidente, considerando las demandas responde.

—Esas son peticiones razonables, pero necesitamos tiempo. ¿Podemos acordar un cese temporal de la huelga mientras trabajamos en estas soluciones?

Gilbert mantuvo su mirada firme.

—Señor presidente, la gente de Limón ha esperado demasiado tiempo. Necesitamos acciones concretas y un cronograma claro. Solo entonces consideraremos levantar la huelga.

El presidente asintió, reconociendo la determinación de Gilbert.

—De acuerdo, trabajaremos en un plan detallado y lo presentaremos en una semana. Espero que podamos contar con su cooperación para mantener la paz mientras tanto.

Gilbert extendió su mano, sellando el acuerdo con un apretón firme.

—Confío en que cumplirá su palabra, señor presidente. La gente de Limón estará esperando. Piense que a usted lo van a juzgar por cómo trata a quienes tienen poco o nada, que somos la mayoría de los limonenses.

Con ese gesto, ambos hombres se levantaron, conscientes de que el verdadero trabajo apenas comenzaba. La reunión había sido un paso crucial hacia la resolución del conflicto, pero la lucha por la justicia y la igualdad en Limón continuaría.

¿Qué hace a Rodrigo Chaves el hombre y el político más fuerte del país?

Vladimir de la Cruz

La situación de debilidad política, organizativa y movilizadora de los partidos tradicionales y de las organizaciones civiles, sociales y sindicales nacionales, es quizá la razón del matonismo institucional del Jaguar de Zapote.

El Jaguar sabe rugir, como animal político salvaje, el zoon politikón que todos llevamos dentro, ropaje con que se auto presenta, que se expresa en la doble dimensión aristotélica, en lo social y en lo político. En lo social, auto presentándose como el líder, el “mesías salvador”, el “Moisés” como alguna vez se presentó, de las masas populares a quien dice representar y conducir, a las que quiere resolverle sus problemas, alegando que no lo dejan.

En lo político, destruyendo en todo lo que puede el andamiaje político institucional del país, debilitando el Estado de Derecho. Con ello provocando desconfianza en el sistema democrático institucional que tenemos, especialmente en sus poderes públicos, el Legislativo y el Judicial, en las instituciones controladoras de la legalidad como la Sala Constitucional y la Contraloría General de la República, de seguido en los partidos políticos que han gobernado, que los ha pintado como las estructuras de los dictadores y tiranos que han ejercido la presidencia de la República desde 1949 hasta su gobierno.

En lo político, también, aniquilando el Estado Social de Derecho, debilitando y disminuyendo hasta donde pueda, los beneficios sociales históricos que se han logrado para los trabajadores y todos los costarricenses, congelando y reduciendo salarios e ingresos de los trabajadores y pensionados, elevando el costo de la vida, empobreciendo por esa vía a los ciudadanos y a los diferentes sectores asalariados del país.

En lo política, además, aniquilando hasta donde pueda a los líderes que hasta ahora han sido las cabezas de los partidos políticos, procurando improvisar líderes débiles, sin valores ni ideologías políticas, que actúen más instintivamente, situación que ha penetrado al interior de los grandes partidos en los conflictos que ha logrado provocar entre facciones contra quienes han dirigido o dirigen esos partidos.

Como jaguar sabe gruñir mostrando siempre su disgusto y repugnancia, murmurando entre sus dientes, refunfuñando, emitiendo voces confusas, a veces contradictorias, ininteligibles, amenazando, intimidando, acusando de manera directa personas, con nombres y apellidos, cuyo efecto colateral es el de inhibir a las personas que pueden opinar en su contra o críticamente, para que no lo hagan, porque en paralelo les echa la maquinaria estatal, y la organización policial personal, que tiene para que los investiguen en todo lo que puedan.

El animal político sociable aristotélico, en el caso del inquilino de su guarida en Zapote, es el menos sociable. Es confrontativo, peleador callejero, se comporta como el gritón del barrio, como un pachuco desbocado, sin control ni ligamen de su lengua con su cerebro.

El animal político aristotélico lo manifiesta en las decisiones que toma en ejercicio de su gobierno y mandato, más en contra de la comunidad que debe representar que a favor de ella. Su idea más maquiavélica se orienta a ser mejor temido que amado.

Frente a su poderío hegemónico del ejercicio del poder, en la forma autoritaria como lo lleva a cabo, opaca a cualquier “dirigente” político de todos los partidos políticos existentes en el país. No hay uno solo activo que lo iguale, menos que lo supere. No hay dirigentes políticos partidarios que destaquen por sí mismos en el escenario nacional. Eso es lo que lo tiene de punta en las encuestas, a punta de su demagogia, sus insultos y bravuconadas. La sociedad nacional en esto refleja una violencia y un irrespeto como no se había visto antes. Refleja una sociedad altamente machista, de matones de barrio, de peleadores callejeros, a quienes Chaves les dirige sus mensajes que los acogen con aplausos y gritería, con ánimo de enfrentamientos, de peleas, de agresiones, como se ve en algunos de sus seguidores, pagados o no, que moviliza el Presidente hacia las instituciones públicas cuando quiere amedrentar a sus miembros.

Me atrevo a afirmar que “nadie”, en términos generales, conoce a los miembros de los directorios políticos de los partidos porque no tienen vida propia, ni como dirigentes de sus partidos ante el país, ni de sus personas porque no hablan, no opinan, no se pronuncian sobre los problemas políticos nacionales, ni sobre nada. Lo único que atienden, de vez en cuando, es responder a los improperios del presidente, y provocar algunas gestiones de acusación ante la Fiscalía General de la República, ante el Poder Judicial o ante el Tribunal Supremo de Elecciones, para que lo investiguen sobre algún punto en particular, sin seguirle el paso a la denuncia o acusación.

En este momento hay dos gestiones ante el Tribunal Supremo de Elecciones acusándolo de beligerancia política. Una acusación fue hecha por el presidente del partido Liberación Nacional, motivo por el cual se le menciona en un periódico. Si no fuera por eso, sería un desconocido ciudadano, con lo cual se demuestra que él como presidente de ese partido, y ese partido, está a la cola de lo que hace el presidente. La iniciativa política, si así se puede llamar, de lo que sucede en el país, la pone y la tiene el presidente. Antes la ponían los partidos políticos. Cuando los partidos abandonaron esa iniciativa lo hizo la prensa costarricense por medio de sus editoriales o grandes temas de discusión que trataban, lo que hizo también que la prensa asumiera el papel de control político que los partidos políticos habían abandonado o perdido, motivo por el cual también gobernantes como el Jaguar de Zapote enfrentó a la prensa, a la prensa llamada por él “canalla”, equivalente a mezquina, sinvergüenza, miserable, agregándole que no le deja gobernar.

En el ambiente nacional no hay una agenda política de temas que se debatan. En las páginas de opinión de los medios de prensa hay diversidad de opiniones, pero dispersas, que no provocan debates entre los colaboradores de esos medios. Los comentarios de esas opiniones hoy se cargan más con los troles a favor del gobierno, llenos de insultos e improperios, sin ideas, contenidos ni razonamientos en contra de los artículos que cuestionan, donde atacan a los mensajeros y no entienden ni comentan a fondo los mensajes.

Desde el gobierno solo hay actos distractores de las acciones de gobierno, y actos distractores de la agenda parlamentaria, de manera que toda la información política gira alrededor del presidente y de sus intervenciones vacías y provocadoras de los miércoles, y de su principal diputada experta en mentir, lo que hace que los diputados giren alrededor de ellas, y de casualidad, como este caso, ante el Tribunal Supremo de Elecciones, un presidente de un partido político accione para tener alguna publicidad y presencia en algún medio de comunicación.

Los partidos políticos nacionales han desaparecido en la práctica política nacional. No sirven para nada. Se han enquistado únicamente en ver cómo realizan sus asambleas cantonales, provinciales y nacionales para cumplir con los requisitos de la inscripción electoral para las próximas elecciones, o para actualizarlas de conformidad a las exigencias legales. En los cantones, en los ciudadanos y habitantes de las municipalidades, no se siente ninguna actividad de los partidos políticos que en ellas se representan. En ningún cantón ni cabecera municipal hay locales abiertos de los partidos que están representados en la Municipalidad.

El presidente por su parte, sin tener partido político propio, con el cual él se identifique, todos los días realiza pronunciamientos, hace intervenciones, opina sobre los partidos existentes, especialmente los que cotidianamente ataca de la oposición, reclamándoles lo que sea, pidiéndole a la gente que vea en el próximo proceso electoral quienes dañan al país, insinuando que son esos partidos criticados por él, con lo cual interviene en la política nacional electoral. El presidente llama a votar en las próximas elecciones por una fracción política parlamentaria que sea mayoritaria, que domine la Asamblea Legislativa para poder hacer los cambios que cree se deben impulsar en el país. La sanción extrema para el presidente que se le compruebe beligerancia es la destitución del cargo o una inhabilitación política de dos años. ¿Alguien sensato cree que esto pueda proceder en este momento, a 13 meses de la próxima elección nacional? ¡Pura bulla!

Para los que hayan llegado hasta aquí, en esta lectura, les digo que no me preocupa que el presidente opine sobre temas partidarios, políticos o electorales. Desde la legalidad existente el delibera, él se mete en la política, y en temas electorales, lo que le está vedado. Por supuesto, que me pueden decir que si la ley le impide opinar, no debe hacerlo. ¿Por qué tenerle miedo a la discusión política? ¿Por qué limitarle al presidente deliberar? ¡Qué lo haga! Estoy seguro qué, si se le permitiera, la política nacional se enriquecería en atención, en compromiso ciudadano y en la reducción del abstencionismo electoral.

Soy de la tesis de que esa restricción no debe existir. Todo lo que hace el presidente es político. Tiene todo el derecho a defenderlo. Igualmente, todas las fuerzas políticas nacionales tienen, en esa dimensión, la posibilidad de combatirlo, confrontarlo, criticarlo, debatirlo. Si el presidente opina, más derecho tienen los ciudadanos de hacerlo. Pero, además es hipócrita que se le impida al presidente actuar en la política nacional con actuación directa, defendiendo sus acciones gubernativas, defendiendo las posiciones políticas de su partido y de sus diputados.

En todas partes del mundo los presidentes y gobernantes tienen plena participación política sobre todo lo que rodea su gobierno, su ejercicio presidencial, sobre el ejercicio y la práctica política de los demás partidos.

En la vida nacional, antes de 1948, los presidentes y mandatarios eran activos dirigentes políticos. Eran grandes polemistas sobre el acontecer político en los temas nacionales que se discutían, y de manera fuerte, con las razones, con el análisis y las tesis políticas que se sustentaban.

La carencia de liderazgos políticos nacionales, la carencia de liderazgos políticos en los partidos, la ausencia de importantes líderes parlamentarios, la ausencia de debates nacionales sobre los temas más significativos del país, los ataques constantes del presidente a todos los dirigentes de los partidos que han gobernado, y a todos los partidos que han tenido la responsabilidad de conducir el país por cuatro años, en cada período presidencial desde 1949, la estigmatización que se ha hecho de algunos de esos presidentes y dirigentes políticos, ha provocado un gran vacío político nacional, donde el presidente, por su condición, por sus montadas conferencias de prensa, ha hecho que el presidente Rodrigo Chaves se muestre, por él mismo, como el hombre y el político más fuerte del país, como el único en posibilidad y capacidad de conducir el país hacia un nuevo derrotero nacional, como el lo solicita y demanda.

Si los partidos políticos, y los sectores políticos en sus diversos partidos políticos, en marcha hacia las elecciones nacionales, en los próximos 13 meses, no se ponen las pilas, si no surgen buenos y reales liderazgos partidarios y nacionales, nos van a llevar al carajo o nos va a llevar la trampa… vamos a continuar engañados y con presidente en el 2026 que puede ser peor que lo que tenemos.

Compartido con SURCOS por el autor.

¡Construyendo un futuro! La UAS cierra 2024 con una reunión clave para el futuro sindical

Comunicado

Este miércoles 11 de diciembre, la Unidad en la Acción Sindical (UAS) llevó a cabo su última reunión del año, consolidándose como un espacio fundamental para el fortalecimiento de la organización sindical en Costa Rica. Durante el encuentro, se evaluaron los avances logrados en los temas prioritarios trabajados durante 2024, destacando los resultados alcanzados gracias al compromiso colectivo de sus miembros. Además, se plantearon nuevas estrategias en torno a la agenda de 2025, orientadas a afrontar los retos venideros con una visión renovada.

Un momento significativo fue la incorporación de nuevos miembros, quienes aportarán para reforzar la misión de la UAS en el futuro. Este encuentro marcó un hito en el camino de la organización, reafirmando su compromiso con el diálogo, la acción colectiva y los valores de unidad sindical. Con una visión clara y metas definidas, la UAS sigue avanzando hacia la construcción de una Costa Rica más justa, solidaria e inclusiva, reafirmando su papel como referente en la lucha por los derechos laborales y sociales del país.

SINAE AFINES en el V Congreso Internacional sobre el Derecho al Trabajo, Seguridad Social y Sindicalismo

El dirigente Lenin Hernández Navas anuncia grandes logros entre organizaciones sindicales participantes en el Congreso Internacional sobre el Derecho al Trabajo, Seguridad Social, y Sindicalismo.

Se logró convenir agendas estratégicas internacionales que permiten la promoción y defensa de los derechos laborales entre México y Costa Rica. Se esperan grandes acciones que vienen a beneficiar a la clase trabajadora del país, con especial atención al sector laboral de la seguridad social.

Les invitamos a ver el video, e informarse acerca del sector trabajador por medio de SINAE Afines. 

Información compartida con SURCOS.