El día de los Parques Nacionales (24 de agosto) organizaciones ecologistas y comunitarias se manifestaron en defensa de las decisiones que protegen nuestras Áreas Protegidas y critican el abuso del turismo sobre estos sitios que son primordialmente para conservación de los ecosistemas
En los días recientes las organizaciones firmantes y en general hemos sido testigo de las buenas actuaciones de Área de Conservación Tortuguero (ACTO) que apegados a la ciencia y la conservación que es el objetivo principal de nuestras áreas protegidas ha establecido una medida para proteger el habitad del jaguar (Panthera onca) en el sitio conocido como el sector de “Jalova” que es parte Sur del Parque Nacional Tortuguero.
También vemos con asombro la intensión de un reducido pero poderoso grupo turístico en la zona de Tortuguero que quiere lucrar con el “turismo de jaguares” llegando a cuestionar sin bases suficientes las decisiones técnico-científicas de conservación del área y de comité científico que avala dicha medida. Ellos venden costos tour y quieren manipular con algunas migajas a la opinión pública para seguir con un su lucrativo negocio.
Con una campaña de todo tipo de descalificaciones, amparados en publirreportajes y criterios técnicos particulares han tratado de defender su afán de lucro tratando de achacar al área la construcción de una planta de tratamiento que a todas luces no está dentro de sus potestades y deberes que le competen al gobierno central y a la Municipalidad de Pococí que desaprovecho un millonario préstamo en ese sentido.
Los abajo firmantes además alertamos que hay parques nacionales que deberían tomar como ejemplo el esfuerzo de ACTO para crear comités científicos fuertes, planes de manejo con criterios robustos frente a los intereses de explotación comercial desmedida y otras amenazas que enfrentan las áreas protegidas.
Por esta situación nos parece que la sociedad debe tener claro que apoyamos la decisión del área, y que entendemos que esta decisión va en sentido correcto de limitar el gobierno que quieren tener algunos mezquinos intereses de grupos turísticos sobre las áreas protegidas desplazando decisiones de capacidad de carga y criterios de manejos por intereses de lucro y turismo masivos en áreas frágiles amenazando la integralidad de las áreas protegidas.
FECON, Bloqueverde, Frente Ecologista Universitario (FECOU), Red de Coordinación en Biodiversidad, Grupo ecologista de Occidente, CoecoCeiba, PROAL , UNOVIDA , Hacia Basura O, Movimiento Ríos Vivos, Comisión de Ambiente y Turismo de Coto Brus, Asociación Mujeres Unidas de África Guácimo, Pacto Mundial Consciente, Finca Amalur, Asociación de Ecología Social, Comisión Defensora de los Ríos Convento y Sonador, Comisión pro Ríos del COBAS, Comité Cívico Agropecuario de Coto Brus Hernando Ureña Brenes, Comité de Agua Longo Mai Abajo, Cámara de Turismo Rural Comunitario de Coto Brus, Comisión de Ambiente y Turismo de Coto Brus, Amigos del Pacuare, Refugio de Vida Silvestre Longo Mai, UNAPROA, Comité Cívico de Buenos, APREFLOFAS, Red Ecologista Estudiantil Popular (REEP), Asociación de Administración del Acueducto de Milano, Ecolur compostaje doméstico, Colectivo de Comunicación Popular Radio Machete, Fundación Bandera Ecológica, Comité ProDefensa Río Virilla, Coronado Por la Naturaleza, Comisión ZP El Chayotey Frente de Resistencia Animal y de La Tierra
SAN JOSÉ LAS FLORES, El Salvador, 16 ago 2017 (IPS) – Sorteando riachuelos y recorriendo escabrosos caminos va Felipe Tobar, al frente de un grupo de personas cuyo destino es la ribera de un río tristemente famoso, porque allí hace 37 años fueron asesinadas alrededor de 600 personas en El Salvador.
“Cuando yo me tiré al río era increíble ver aquel montón de gente que era arrastrada por el agua, se ahogaban, vi cuando el ejército ya estaba en el borde, disparando a la gente fuera y dentro del río”, cuenta Tobar, mientras hace una parada para descansar, sentado en una roca a la orilla de una vereda.
Tobar, ahora con 60 años, es sobreviviente de una de las peores atrocidades cometidas durante la guerra civil salvadoreña, la llamada Masacre del Sumpul, ejecutada por efectivos militares en mayo de 1980, en la ribera del río del mismo nombre, en el caserío Las Aradas, del municipio de Ojos de Agua, en el norteño departamento de Chalatenango.
Ahora, el municipio del que él es alcalde, San José Las Flores, es parte un proyecto de memoria histórica que, además de rendir tributo a todos aquellos que perdieron la vida en esa y otras masacres ocurridas en Chalatenango, incluye iniciativas productivas sostenibles.
Entre esas está el fomento de un turismo rural enfocado en esos hechos ocurridos durante los 12 años de conflicto (1980-1992), en el que perdieron la vida 75.000 personas, mientras se calculan en 8.000 los desaparecidos y 30.000 los refugiados tan solo en la vecina Honduras.
“Esto vendría a potenciar la llega de visitantes al municipio… mucha gente quiere conocer la historia, los lugares donde se dieron este tipo de hechos”, sostuvo el alcalde, quien además es presidente de la Asociación de Sobrevivientes de Masacres en Chalatenango, conformada el 11 de agosto.
Chalatenango fue uno de los departamentos de este país centroamericano de 6,3 millones de habitantes donde más recrudeció la guerra debido a la fuerte presencia guerrillera en la zona y a los constantes bombardeos y operativos desarrollados por el ejército.
El guerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional se convirtió en partido político tras los Acuerdos de Paz de 1992 y gobierna el país desde 2009, tras ganar los comicios presidenciales ese año y en 2014.
La ruta turística, que se llamará Voces de Historias Vivas, es impulsada además por otros pueblos del departamento donde también hubo masacres, como San Antonio Los Ranchos, Nueva Trinidad y Arcatao.
“Tenemos la ventaja de que aún hay sobrevivientes, los turistas pueden conocerlos y oír lo que en realidad pasó, de viva voz”, dijo a IPS por teléfono desde su despacho el alcalde de Arcatao, José Alberto Avelar.
Se pretende además, entre otras actividades, desarrollar una agricultura amigable con el ambiente, de modo que los turistas puedan visitar parcelas de cultivos y participar ellos mismos del proceso, acotó.
Durante la caminata, machete en mano, Tobar va contando detalles de lo ocurrido durante la matanza, a un grupo de personas llegadas no solo de San Salvador, la capital, sino de Canadá y Bélgica, algunos de ellos involucrados directamente en el esfuerzo de memoria histórica en la zona.
De su municipio y de otros vecinos a Ojos de Agua, donde se produjo la masacre, también murieron familias enteras que buscaban refugio del operativo militar en la zona, atravesando parajes intrincados.
“El proyecto se inició como interés de Salvaide de apoyar los procesos de memoria histórica y conmemoración en comunidades de Chalatenango, a partir de 2014”, señaló Pedro Cabezas, representante de esa organización canadiense en El Salvador.
Salvaide es una ONG con sede en la ciudad canadiense de Ontario, creada en 1985 para fortalecer a las comunidades de El Salvador en la construcción de justicia, democracia y desarrollo sostenible.
Esa organización donó parte de los 21.000 que costó el terreno de 2,7 hectáreas localizado en una planicie adyacente a la ribera del río Sumpul, el lugar exacto donde muchas víctimas fueron asesinadas a sangre fría en aquel mayo de 1980.
En ese sitio, cada año se celebra la conmemoración de la masacre, con actos religiosos y culturales, y es allí donde ahora el alcalde de San José Las Flores y la comunidad pretenden edificar un monumento conmemorativo y otras obras, como senderos y jardines, con el apoyo de algunas de las organizaciones y personas que han acompañado el esfuerzo desde el inicio.
Algunas de esas personas han caminado con él, por tres horas, entre valles y montañas, bajo un sol inclemente, para llegar desde San José Las Flores al lugar de la masacre, a algo más de 100 kilómetros al norte de San Salvador.
“La idea es ayudarla en dibujar planes estratégicos, paso a paso… ellos tienen una visión de lo que quieren hacer”, señaló a IPS la profesora de la Universidad Western Ontario, Amanda Grzyb.
Ella se involucró en el proyecto, junto a su pareja Reynaldo Hernández, luego de llevar a cabo una iniciativa paralela relacionada con la historia de El Salvador: el montaje de una exhibición en este país con fotografías poco conocidas de refugiados salvadoreños, en campos establecidos en Honduras durante el conflicto.
Las fotografías estaban en poder del director fundador de Oxfam Canadá, Meyer Brownstone, quien se las entregó a Hernández para que él hiciera algo con ellas.
“Tenía el sueño de hacer un archivo ‘online (en línea)’ con esas imágenes, y encontré a un diseñador de páginas web con ese fin, pero el costo económico era demasiado alto”, narró Hernández a IPS.
Residente en Ontario hace años, Hernández fue uno de los salvadoreños que vivió en su infancia en uno de esos campos de refugiados en Honduras, luego de que su familia saliera del país huyendo de la violencia.
Al equipo de trabajo se ha unido una pareja de arquitectos, Harold Fallon y Evelia Macal, quienes han viajado desde la capital de Bélgica para conocer de cerca el proceso de edificación del monumento en la ribera del río y ver cómo pueden colaborar en el proyecto.
“Lo primero es definir un programa de trabajo, hecho consultivamente con todos los participantes, son ellos los que van a darle vida, no es de venir a imponer”, señaló Macal, una salvadoreña residenciada en Bruselas.
Fallon, profesor de la belga Universidad Católica de Lovaina, dijo que está claro que para la comunidad es importante mejorar las vías de acceso al sitio, sobre todo para las personas adultas mayores que quieren visitar el lugar y les resulta difícil avanzar en caminos tan escabrosos.
Pero además debe considerarse el hecho de dejar las veredas y caminos originales, pues también tienen un significado histórico, acotó.
“Hay que ver cómo se logra un equilibrio entre la accesibilidad del lugar pero al mismo tiempo manteniendo los caminos que existen, porque son parte de la historia también”, refirió, sentado con Macal en la orilla del río, cuyas aguas fueron testigo de tanta muerte y dolor.
Organizaciones de derechos humanos identificaron a varios oficiales del ejército de entonces como los victimarios de aquella matanza, entre ellos quien era ministro de la Defensa, José Guillermo García, el Jefe del Estado Mayor Conjunto, Rafael Flores, y el comandante del Destacamento Militar Número, de Chalatenango, Augusto Peña.
Abogados de la organización Tutela Legal María Julia Hernández, que llevan el caso en nombre de los familiares de las víctimas, lograron recientemente que el Juzgado de Primera Instancia de Chalatenango permita una inspección en Las Aradas, pero aún no se define la fecha.
Felipe Tobar, alcalde de San José Las Flores, con parte del grupo al que guía hacia el lugar exacto donde en mayo de 1980 se produjo la masacre de Sumpul, en las orillas del río del mismo nombre, donde unas 600 personas civiles fueron asesinados por el ejército al comienzo de la guerra de 12 años en El Salvador. Crédito: Edgardo Ayala /IPS.
En la sesión 043-17, acuerdo 4, del 21 de febrero de 2017, el Concejo Municipal de Pérez Zeledón por “acuerdo definitivamente aprobado” con 9 votos a favor, decidió “Declarar de interés cantonal y público el proyecto del Teleférico a la cima del Parque Nacional Chirripó, por el impacto positivo que se prevé para al turismo nacional como internacional en nuestro cantón”. El punto 2 del acuerdo es pedirle al Gobierno de la República declarar el proyecto de “interés nacional y público, para engrandecer el nombre de nuestra Patria mediante la puesta en marcha y ejecución de este proyecto, además del beneficio a los habitantes de los alrededores de la zona donde se ubica el Teleférico, mismo que impacta de manera muy positiva y nos genera un atractivo turístico a nivel mundial”.
Al terminar de leer eso temblé. Siguiendo a José Luis Sanpedro me indigné. Me acordé de César Vallejo como si sus “heraldos negros” fueran la premonición de un leñazo brutal a uno de los sitios más bellos del planeta: “Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé! Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte”. Pensé en el consumismo ilimitado del que nos advirtió Mahatma Gandhi, en la avaricia que confunde a las personas y las hace creer que el “progreso” y el “desarrollo” implican explotar sin límites la Tierra. ¡Ni siquiera se pensó en los alrededores del Parque Nacional Chirripó –PNCh-, si no directamente en su cima, su corazón, su esencia!
En esta idea puede haber una mezcla de desconocimiento y negligencia, pues la explotación comercial y turística de un parque nacional violenta todos los fines y objetivos de creación y salvaguarda del patrimonio natural del Estado. En este caso no es sólo un parque nacional. Se trata de un sitio reconocido mundialmente por su belleza y su contribución a la vida en el país y el planeta, y no por su potencial financiero. Sin importar que la moción la propusiera el regidor Hanz Cruz Benanburg, lo cierto es que otras 8 personas la apoyaron. Esto no diluye responsabilidades, sino más bien las amplía y consolida. Por ahora haré una primera entada para ir explicando por qué nunca Costa Rica y la humanidad deberíamos admitir la realización de esta idea mortalmente destructiva.
Explotación mercantil del patrimonio natural del Estado
La creación del PNCh de 50.158 hectáreas el 19 de agosto de 1975, con la Ley Nº 5773 (publicada en La Gaceta Nº 165, del 2 de setiembre, 1975), tenía –y tiene- el fin de “proteger las fuentes de agua, los bosques nubosos de altura conformados por robledales, las cuencas hidrográficas y el hábitat animales en peligro de extinción como los felinos, la danta y el quetzal”, y que desde hace años el tope fijado es de 6.000 visitas al año, precisamente por su fragilidad http://www.carrerachirripo.com/2007/02/15/el-parque-nacional-chirripo/. Hace apenas unos años, a pesar de que se limitaba la entrada, los desechos generados por la gente, como excrementos y sólidos de todo tipo, amenazaban el ecosistema. La falta de educación y la irresponsabilidad imperaban pues disfrutar de la naturaleza incluía ensuciarla.
El acuerdo del martes 21 de febrero de 2017 apunta contra los fines de protección y las condiciones de vulnerabilidad del parque, pues la “…la Municipalidad quiere montar un teleférico en el Cerro Chirripó, como una empresa mixta municipal que promueva recursos y que convierta a Pérez Zeledón en un punto de atracción turístico” http://www.crhoy.com/archivo/el-cerro-chirripo-busca-tener-su-propio-teleferico/ambiente/. Lo real es que el cantón ya ofrece muchos y variados atractivos de buena puntuación organizados en paquetes, circuitos y tours, que incluyen toda la oferta asociada con el PNCh. Por esta razón el objetivo de convertir “…a Pérez Zeledón en un punto de atracción turístico” ya está superado. La oferta turística de una zona no mejora cuando se interviene negativamente el paisaje natural que es su principal fortaleza. Aunque se trate de una idea y de que no se cuente con el dinero por lo cual «… esperan crear alianzas con gobiernos extranjeros. Y analizarían consultar con inversionistas chinos o noruegos que deseen invertir en proyectos en esta zona», según dice el Presidente el Concejo Municipal Manuel Alfaro, es indispensable evaluar desde ya los impactos que una obra como esa tendría sobre el PNCh, su zona de amortiguamiento y en todas las áreas de protección circundantes como el Parque Internacional La Amistad, tanto en el Pacífico como en el Caribe.
El Presidente municipal indica que “… un grupo de ambientalistas se van a oponer…,…van a ver cómo nos incomodan es hora de que ese mito desaparezca”. Más allá de la elemental predicción, debemos anotar que no se trata de “incomodar” si no de evidenciar y obligar a discutir sobre los impactos negativos irreparables de una intervención como la propuesta. Un parque nacional no es un simple territorio susceptible de ser explotado turística y comercialmente como si fuera un fundo improductivo que cualquiera puede usurpar o meterle mano. Sólo si atendemos la variable o aspecto como “belleza paisajística”, la afectación negativa por edificaciones, torres, cables y cajones guindando, sería severa e irremediable. En la Patagonia chilena, por ejemplo, uno de los argumentos fundamentales contra el megaproyecto de hidroeléctricas en los ríos Baker y Pascua y sus líneas de alta tensión, fue que la belleza escénica de paisajes únicos de la cordillera de los Andes, y particular de las Torres del Paine, sería destruida con más de seis mil torres en una herida de cien metros de ancho por 2.300 km de largo (Consejo de defensa de la Patagonia chilena. ¡Patagonia sin represas! Una campaña de educación pública. S.f.).
Nada más alejado de los fines de creación y mantenimiento del Sistema nacional de áreas de conservación de Costa Rica –SINAC-, que instalar infraestructura para estimular incursiones, aunque sea controladas, que sobrecargarían el parque y su zona de amortiguamiento, que también es vital para la protección del ecosistema. Aunque fuera un mitológico “teleférico que sea amigable con el ambiente”, como dice el edil presidente, la oposición a esta idea responde a la urgencia de evitar posibles daños a los ecosistemas, en este caso del PNCh, lo cual está previsto en la legislación nacional y en general bajo el principio “in dubio pro natura” aplicable precisamente para la prevención y protección de la naturaleza, máxime cuando se trata de sistemas frágiles, como el PNCh. Hay que repetir que la abundantísima literatura científica que fundamenta la protección de ecosistemas de páramo en América Latina, incluido el cerro Chirripó, es clara en cuando a la necesidad de protección de los sistemas “principales” como un parque nacional, y de igual manera de los espacios de amortiguamiento ([1]).
De acuerdo con Mario Chacón León, agrónomo y especialista en manejo de bosques, paisajes y cambio climático, con experiencia de trabajo en 5 continentes, “la agenda verde oficial del país incluye reducir deforestación y reducir emisiones debidas a ésta. En el Estado de la Nación, por ejemplo, ya se ha señalado la construcción de infraestructura como un impulsor de deforestación y degradación de bosques. Un teleférico inevitablemente provocará emisiones durante su construcción y posiblemente incentivará expansión del desarrollo turístico, con impactos difíciles o imposibles de controlar. Además, si se llegan a tocar suelos en turberas las emisiones de carbono y metano, aumentan las emisiones del país, yendo en contra de sus metas en cambio”. El especialista agrega que “si bien Costa Rica es un país que busca proteger ecosistemas frágiles, éstos están descuidados. Esto incluye por ejemplo humedales, turberas, aguas y las montañas altas del país que son ecosistemas críticos en donde además hay gran variedad de especies endémicas” (comunicación personal. 22 febrero 2017).
La ruina del sistema de protección de naturaleza
El acuerdo del Concejo Municipal de Pérez Zeledón no se debe revisar aislado, porque es parte de un proceso antiguo de crisis y amenazas contra el SINAC que se agrava lejos de avanzar hacia soluciones. Las cifras del descalabro de muchos parques nacionales son abrumadoras como se comprueba con Corcovado, Manuel Antonio y el mismo Chirripó. Las carencias se reconocen y funcionarios del SINAC hablan de que “son necesarias soluciones integrales”, pero nadie se planta y exige lo que corresponde. En el 2009 el informe Estado de la Nación repitió la conocida cifra de US$150 millones de deuda por no pago de tierras sumadas a parques nacionales http://estadonacion.or.cr/files/biblioteca_virtual/015/Obando_2009.pdf. En el 2015 se dijo que esa deuda era de más de ¢107.000 millones y que la capacidad de pago era de ¢1.000 millones por año http://www.nacion.com/nacional/politica/Costa-Rica-tardaria-parques-nacionales_0_1502649744.html. Se agrega a la deuda, la falta de personal, imposibilidades operativas, falta de equipamiento básico, infraestructura vieja, arruinada y hasta clausurada por orden sanitaria del Ministerio de salud, una flotilla de carros escasa y con muchas unidades destartaladas o en parqueo perpetuo, cansancio de mucho/as funcionarios honesto/as, pereza y negligencia de otro/as que apenas cumplen lo básico “sin meterse en broncas”, trabajo limitado a 8 horas diarias de lunes a viernes, e incluso acusaciones de corrupción y colusiones indebidas de funcionario/as.
Parques nacionales son rentables
El colapso financiero del SINAC contrasta el aporte económico de los parques nacionales. Según la Universidad Nacional (CINPE-UNA) y el Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio) en “el año 2002 los aportes a nivel nacional de los parques nacionales y reservas biológicas fueron de aproximadamente ¢325.171 millones de colones”, de los cuales ¢246 millones de colones fueron aportados por el PNCh. http://www.inbio.ac.cr/pdf/noticia/Comunicado%20estudio%20CINPE-INBio.pdf Esto demuestra que los parques nacionales desde hace muchísimos años, podrían sobrevivir y mejorar con sus propios ingresos, pero es imposible mantener un sistema de conservación con un estilo de financiamiento que le extrae los ingresos a los parques nacionales y otras áreas protegidas y los traslada a la caja única del Estado; para que éste a su vez les cierre la llave. Es decir, el Estado mismo atenta contra el sistema de protección y conservación del patrimonio natural incluido en el SINAC.
Concesión-privatización del patrimonio natural
Pero más grave aún es la presión para imponer un modelo de “concesión de servicios no esenciales” que en la práctica es una forma de privatización del SINAC. Sin importar si son carreteras, electricidad, telecomunicaciones, servicios de salud, limpieza, lavanderías, o lo que sea, la concesión es el camino para que el Estado se declare incompetente y delegue a privados servicios que califican como “complementarios” y “secundarios”, pero que en realidad son componentes esenciales de la producción o los servicios nacionales. En el caso de los parques nacionales, este tipo de soluciones falaces refuerzan el subsidio que éstos y otras áreas de conservación le hacen a los negocios privados, muchos colocados estratégicamente cerca de sus lindero, como los hoteles de todo tipo y tamaño, e incluso las empresas que operan dentro de parques nacionales utilizando y explotando el patrimonio natural y la infraestructura pública. No se trata impedir el acceso, pero si de reconocer que el SINAC incluye muchísimos atractivos de los cuales disfrutan los turistas locales y extranjeros. Sin el patrimonio natural protegido los negocios serían limitados o inexistentes y por ende nada lucrativos. La oferta turística privada incluye y ofrece en sus paquetes y servicios los parques nacionales y otras áreas de protección por los cuales pagan los turistas y no las empresas.
Los negocios privados dentro de parques nacionales, como los promovidos por la industria del turismo, municipalidades, grupos privados, entes no gubernamentales, el Estado por medio del Instituto Costarricense de Turismo -ICT- y a veces por el MINAE mismo, que buscan “flexibilizar” el uso de los parques y promover inversiones “para lograr explotar todo su potencial” http://semanariouniversidad.ucr.cr/pais/empresarios-turisticos-impulsan-propuesta-desarrollo-infraestructura/, son la ruina del sistema de conservación del país y el triunfo de la visión mercantilista para asegurar el lucro con el patrimonio natural del Estado.
Naturaleza patrimonio de todos y todas
La naturaleza debe ser, por principio y definición, patrimonio de toda la humanidad y en este país de la sociedad costarricense, y nunca recurso para el usufructo y explotación privada. Nada mejorará, incluido el SINAC, si se permite su explotación para beneficio directo de grupos privados sin importar su origen. La virtud esencial del SINAC que se está perdiendo, es la que permite que la sociedad costarricense, en su totalidad, pueda disfrutar la naturaleza. Pero no menos riesgoso es que la atribución que ahora tiene el Estado para controlar, ordenar y dirigir la investigación científica y cualquier otra acción orientada al uso y la conservación de todo tipo de ecosistemas, también se vea amenazada con el pretexto de procurar “mayor o plena explotación” ya no solo en parques nacionales, sino también de reservas biológicas, monumentos nacionales, refugios de vida silvestre, humedales u otros.
El SINAC se creó y existe para asegurar ecosistemas únicos en el territorio nacional. Cada uno, incluidos los parques nacionales, es insustituible y exclusivo y su resguardo requiere compromiso y responsabilidad directa del Estado y de la ciudadanía. En esta sintonía, sería esperable que gobiernos locales como el de Pérez Zeledón, elevaran su talento colectivo y aseguraran prácticas en sus territorios para proteger la naturaleza, lo cual implica frenar, impedir, y obviamente no estimular proyectos que amenacen el patrimonio natural del Estado.
“Discurso ambiental” y amenazas
Costa Rica se mueve en entre el discurso verde, una etiqueta o marca comercial de “sostenibilidad” y el colapso de su sistema de áreas protegidas. Contar con el 26% del territorio nacional con alguna categoría de protección, incluido el 12.7% de parques nacionales, es ciertamente un logro de toda la sociedad costarricense. Pero el mérito es incompleto si las condiciones de cuidado son elementales o menos que eso. No es concesionando servicios ni acogiendo propuestas como construir un teleférico en el cerro Chirripó, que el sistema podrá superar su crisis. No es juicioso que un Gobierno local suponga que invadir o explotar empresarialmente un parque nacional genere “desarrollo” cuando lo que se propicia es la vulnerabilidad de ecosistemas frágiles, únicos e indispensables para la vida. Ojalá que las autoridades de Pérez Zeledón recuperen la sensatez y que el Presidente de la República y el Ministro de Ambiente y Energía, si es que les presentan esta ocurrencia, la desechen de entrada. Si este desacierto persiste, estoy seguro de que la inteligencia colectiva de Costa Rica y de muchísima gente en el planeta será mucho más que “un grupo de ambientalistas que se oponen” al “teleférico amigable con el ambiente”.
odc-fin.
Referencias para estudio
Por el momento, en la urgencia, pueden revisarse las siguientes referencias (sin formato):
An enigmatic frog of the genus Atelopus (Family Bufonidae) from Parque Nacional Chirripó, Cordillera de Talamanca, Costa Rica. Jay M. Savage1 & Federico Bolaños2
Human impact on the hydrology of the Andean páramos. Wouter Buytaert a,b, Rolando Célleri, Bert De Bièvre, Felipe Cisneros, Guido Wyseure, Jozef Deckers, Robert Hofstede.
Páramos: Hidrosistemas Sensibles. Mario A. Díaz-Granados Ortiz. Profesor Asociado, Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental, Universidad de los Andes, Juan D. Navarrete González, Egresado del Magíster en Ingeniería Civil, Universidad de los Andes. Fonade, Convenio de Agua Potable y Saneamiento Básico. Tatiana Suárez López, Estudiante de Magíster en Ingeniería Civil, Universidad de los Andes.
FORMACIÓN DE UN CORREDOR DE HÁBITAT DE UN BOSQUE MONTANO ALTO EN UN MOSAICO DE PÁRAMO EN EL NORTE DEL ECUADOR/CREATING A HIGH ANDEAN MONTANE FOREST HABITAT CORRIDOR WITHIN A PARAMO MOSAIC IN NORTHERN ECUADOR. David Suárez Duque. Corporación Grupo Randi Randi, Casilla17-11-6102. Quito-Ecuador, davsua2@yahoo.com
[1]Le he solicitado a especialistas en biología, forestales y manejo de ecosistemas de bosque, que expliquen la importancia del páramo y los riesgos de proyectos invasivos en ellos. Por ahora incluyo algunas referencias sobre el asunto. Ver al final.
(*)Sociólogo y educador. Presidente de la Asociación PROAL-Pacuare, integrante de la Federación ecologista costarricense (FECON) y de la Red Latinoamericana de Ríos (REDLAR).
La Fundación Neotrópica nos compartió su comunicado de prensa oficial como una organización comprometida en la conservación de los humedales, para el bienestar de ésta y las futuras generaciones.
Comunicado de prensa
El Día Mundial de los Humedales tiene como objetivo reconocer la importancia social, ambiental y económica de los ecosistemas de humedal (manglares, turberas, arrecifes de coral, ríos, deltas interiores y llanuras de inundación), para evitar que la falta de ordenamiento territorial, la creciente presión sobre los sistemas naturales y el desconocimiento sean causantes de su destrucción.
Cada 2 de febrero nos permite celebrar la riqueza natural, así como motivar a otros a conocer el conjunto de beneficios que puede generar la salud y conservación de estos espacios.
“La función reguladora y protectora que tienen los humedales es esencial para la supervivencia de los seres humanos”, señaló Bernardo Aguilar, Director ejecutivo Fundación Neotrópica.
Los humedales filtran desechos nocivos del agua y por tanto suministran agua dulce, almacenan hasta 5 veces más carbono que los bosques no anegados, atraen turismo, suministran alimentos, albergan biodiversidad, proveen medios de vida sostenible cual si fueran guardianes de aquellas poblaciones en alto grado de vulnerabilidad socio ambiental. Comunidades como Puntarenas, en Costa Rica, han disfrutado de los servicios ecosistémicos de provisión, regulación, soporte y culturales brindados por el Humedal Nacional Estero Puntarenas durante siglos. Entre otros importantes beneficios, son barreras naturales que guardan a la población en general de desastres naturales como inundaciones, sequías, huracanes e incrementan la capacidad de superar estas circunstancias devastadoras.
La Convención de Ramsar, organismo de cooperación internacional cuyo objetivo es la conservación y el uso racional de los humedales, aprobó el tema Humedales para la reducción del riesgo de desastres para el Día Mundial de los Humedales 2017.
Para los costarricenses los pasados 24 y 25 de noviembre serán recordados como días de duelo y devastación pero también de esperanza y solidaridad. El paso del Huracán Otto por tierras centroamericanas dejó más de una decena de muertos así como daños materiales y ambientales casi incalculables. Sin embargo, en la zona norte de nuestro país aquellos héroes silenciosos nacidos de la tierra amortiguaron en gran medida la afectación que pudo haber provocado a las comunidades cercanas e inclusive frenó su paso haciéndolo nuevamente una tormenta tropical.
Pese a ello, según Ramsar, “el panorama es sombrío. Las estimaciones científicas muestran que desde 1900 ha desaparecido el 64% de los humedales del planeta”, pese a que “las cuencas hidrográficas y humedales forestales suministran el 75 % del agua dulce accesible en el mundo para satisfacer las necesidades domésticas, agrícolas, industriales y ecológicas”.
Aguilar fue enfático en que la falta de conciencia con respecto a su valor ha hecho que las actividades agrícolas sean una de sus mayores amenazas, al menos en el caso de los humedales costeros. Estas actividades agrícolas los destruyen, alteran el balance del agua dulce con el agua salada y hacen que se sequen.
Además mencionó que “en zonas urbanas hay muchos humedales que tienen el riesgo del avance de la infraestructura urbana, por ejemplo en la Loma de Salitral de Desamparados se quieren hacer desarrollos urbanos sobre un humedal”, señal de que “al país aún le falta una protección adecuada de los humedales”.
Por tanto, este día también nos recuerda la necesidad urgente de su protección. Para efectos de las metas país Carbono Neutralidad son fundamentales.
La Fundación Neotrópica invita a organismos internacionales, organizaciones no gubernamentales, sociedad civil y todas las personas a desempeñar un papel positivo para la conservación de los héroes nacionales naturales de este año para Costa Rica.
Para más información comunicarse con Adriana Sanabria Nájera, Coordinadora Unidad de Comunicación de la Fundación Neotrópica, asanabria@neotropica.org, (+506) 2253 2130.
Imagen proporcionada por Fundación Neotrópica
Enviado a SURCOS por Adriana Sanabria, Fundación Neotrópica.
Universidad Nacional será la sede para la discusión y difusión de temas relacionados con el recurso hídrico, su uso y vulnerabilidad
Nuevas tecnologías para el abastecimiento y saneamiento, sistemas de desalinización y riesgo, gestión del recurso hídrico, reducción de vulnerabilidad, aumento de eventos extremos, políticas públicas para el recurso hídrico, gestión comunitaria del agua, defensa y luchas sociales por el agua, pueblos indígenas y gestión del recurso hídrico, comunidades costeras, turismo y sostenibilidad, son algunos de los temas que se discutirán en el I Congreso Internacional Agua, Cultura y Territorio en Centroamérica, que se realizará del 14 al 18 de noviembre en la Universidad Nacional (UNA).
El Congreso Agua, Cultura y Territorio en Centroamérica refleja el sentir de muchos profesionales del ámbito del patrimonio cultural que conocen este territorio. Y es que Centroamérica está cargada de vida, la misma que dinamiza y da forma a su patrimonio cultural y natural. Por ello, los participantes en el simposio, impulsados por la idea de contribuir a poner en valor este acervo, compartiéndolo con los que lo desconocen, se propuso la tarea previa de construir un espacio para su difusión, buscando la complicidad y respaldo de instituciones y personas a través de la constitución de la Red de Patrimonio Centroamericano con el apoyo del CEI CAMBIO de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, España así como de otros actores e instituciones.
La UNA es la institución sede del congreso en el marco el convenio entre la Universidad Nacional y la Universidad Pablo de Olavide, España. De igual forma, el evento es parte de la celebración del año 2016 como el año de la Universidad Nacional, las Universidades Públicas de Costa Rica y las Universidades Públicas Centroamericanas por la Madre Tierra.
El Congreso Agua, Cultura y Territorio en Centroamérica está dirigido a académicos e investigadores del patrimonio cultural asociados a la gestión del agua y el territorio, gestores del agua, historiadores ambientales, promotores culturales, funcionarios, técnicos y representantes de organismos e instituciones de la administración del agua en asocio con la gestión territorial y que trabajen en los temas del congreso, estudiantes de pre y posgrado con proyectos en ejecución o que estén por finalizar y asociados a la temática del congreso.
La fecha límite para presentar ponencias es el 15 de setiembre.
Si desea mayor información y detalles del congreso puede ingresar a www.aguaculturayterritorio.org o al teléfono 2277-3066.
Imagen con fines ilustrativos tomada de www.gwp.org
Enviado a SURCOS Digital por Oficina de Comunicación, UNA.
Un grupo de actores sociales del Pacífico Sur, compuesto por líderes del sector de pesca artesanal de pequeña escala, empresarios turísticos y de comunidades indígenas; acordó proponer que se establezca una franja paralela a la costa, de 5 millas de ancho, exclusiva para la pesca artesanal, turística, deportiva y de subsistencia; y excluir de ahí la pesca de palangre a flote y la pesca de arrastre.
El grupo, facilitado por la Fundación Pedagógica Nuestra América, quien funge bajo contrato del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD); trabaja en el desarrollo de un modelo de gobernanza y una propuesta de zonificación para el Sitio de Importancia para el Bienestar Humano y la Conservación del Pacífico Sur. Esta área, de gran riqueza por sus recursos marino costeros, comprende las zonas de Dominical-Sierpe, Corcovado y la Isla del Caño.
Dicho Sitio se delimitó porque la zona ha sido identificada como un área muy importante -por sus recursos marino costeros- y por su contribución al bienestar de las personas a través del turismo y la pesca. La riqueza en biodiversidad marina incluye, entre otros, cetáceos, tortugas marinas, especies comerciales de peces, tiburones, rayas y formaciones coralinas.
Luis Alberto Monge Arrieta, facilitador en la Fundación Pedagógica Nuestra América, explicó que actualmente se busca establecer acuerdos entre los actores para un manejo sostenible de los recursos marino costeros, amenazados por diferentes factores. Estos son la contaminación que fluye desde las zonas terrestres con agroquímicos y desechos; la sobre-explotación pesquera; y, en general, el uso no regulado de los recursos.
“De acuerdo a las denuncias de los mismos pescadores, se pesca en lugares donde no se debe pescar; y se usan artes de pesca ilícitos; por ejemplo, mallas más pequeñas de lo que permite la ley. Las embarcaciones de pesca de arrastre a veces incursionan en lugares donde no deberían o cambian su especie objetivo. Los pescadores han denunciado que esas embarcaciones sacan grandes cantidades de peces, abarrotan el mercado y así bajan los precios, lo cual perjudica a los pescadores artesanales. Cuando éstos últimos llegan a vender su pesca, el mercado está saturado; entonces el precio del producto que ellos ofrecen ha bajado”, señaló Monge.
La necesidad de establecer un tipo de regulación que permita garantizar el uso de esos recursos y su permanencia a largo plazo, llevó a iniciar el año pasado un proceso de diálogo con amplia participación, para llegar a acuerdos. Hasta el momento han participado 32 organizaciones e instituciones.
Los actores locales incluyen: pescadores artesanales de Dominicalito, Ojochal-Cortez-Humedal y el área frente al Parque Nacional Corcovado; quienes realizan pesca deportiva en Punta Banco y Puerto Jiménez; y cámaras de turismo, tour operadores, guías de turismo, hoteleros y boteros de Bahía Ballena, Drake y Sierpe. También representantes del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (INCOPESCA), la Municipalidad de Osa y el Servicio Nacional de Guardacostas. Asimismo, se han sumado la Asociación de Desarrollo Integral Indígena de Boruca, el Consejo de Cultura de Boruca, y las administraciones de las Áreas Protegidas presentes en el área: Parque Nacional Marino Ballena, Humedal Nacional Térraba Sierpe, Parque Nacional Corcovado, Reserva Natural Isla del Caño y la del Área de Conservación Osa (ACOSA).
Los actores llegaron al acuerdo general de que “es urgente gestionar los recursos marino costeros, que son la base del bienestar y de la economía de las comunidades costeras”.
Otros acuerdos, según detalló Luis Alberto Monge Arrieta, son:
Que se establezca una franja paralela a la costa de 5 millas de ancho exclusivamente para pesca artesanal, turística, deportiva y de subsistencia; y excluir de ahí la pesca de arrastre y palangre a flote.
Que las comunidades de pescadores definan una zonificación; es decir, por ejemplo, cuáles serán designadas áreas de crianza o anidación para especies marinas, y cuáles serán áreas de extracción pesquera con artes selectivos y regulados.
Que la franja dedicada sólo a pesca artesanal, turística, deportiva y de subsistencia se extienda hasta Punta Burica. Inicialmente el Sitio de Importancia estaba contemplado entre la boca del río Barú y Punta Matapalo. En las mesas de diálogo, sobre todo el sector de pesca artesanal de pequeña escala y el de pesca turística, plantearon que esa franja debería extenderse hasta Punta Burica.
Por otra parte, el sector turismo de la zona tiene interés en generar medidas que permitan garantizar la protección de las ballenas, los delfines y las tortugas, que se encuentran en el área que va desde la costa hasta 30 millas mar adentro.
“Quieren que en una línea paralela a la costa se desarrolle algún tipo de gestión, que permita garantizar la permanencia estacional especialmente de la ballena jorobada y de las tortugas y delfines porque estas especies son parte de los recursos a los que ellos acceden y son parte del atractivo turístico de esta zona”, dijo Monge.
La primera “Feria de Turismo Rural Comunitario Los Santos”, se llevará a cabo el sábado 25 y domingo 26 de junio del presente año, en el Parque Central de Santa María de Dota, en una jornada continua de trabajo, de 8:00 am a 6:00 pm.
Esta Feria está siendo impulsada por una Comisión Organizadora compuesta por la Asociación Ecológica y Agroturística Los Santos, CoopeDota, la UNED y la Municipalidad de Dota. Además, fue catalogada de “Interés Cultural y Cantonal” por el Concejo Municipal de Dota.
El interés de esta Comisión es que las iniciativas productivas y empresas de turismo rural comunitario en la zona de Los Santos, tengan un espacio dónde exponer sus productos y servicios, al público en general, así como al mercado de tour operadores y agencias de viajes a nivel local y nacional; esto es un esfuerzo en conjunto por consolidar el turismo rural comunitario como una actividad económica complementaria importante en la región.
Además, se contará con actividades culturales y recreativas de la zona, para que las jornadas de la Feria ofrezcan entretenimiento a quienes nos acompañen.
**Para más informes, comuníquese con el Programa de Gestión Local de la UNED al teléfono 8866-7052 o al correo electrónico csomarribas@uned.ac.cr
Enviado a SURCOS digital por Carolina Somarribas Dormond, Programa de Gestión Local, Dirección de Extensión Universitaria, UNED.
Distrito de Pavones de Río Claro se beneficia de un proyecto de extensión docente
Tatiana Carmona Rizo,
Periodista Oficina de Divulgación e Información
La Universidad de Costa Rica junto a pobladores del pueblo de Pavones de Río Claro impulsan en esta zona un proyecto de turismo rural comunitario (foto: Denis Castro).
Por medio de un proyecto de extensión docente llamado Gestión de Emprendimientos para la Economía Social, la Universidad de Costa Rica impulsa el desarrollo del turismo rural comunitario en la zona de Pavones de Río Claro de Golfito.
Con el objetivo de aprovechar los recursos naturales y el talento humano de la región, desde hace más de tres años, funcionarios y estudiantes de la UCR impulsan junto a los vecinos de Pavones en un proyecto turístico llamado Coopeirigüi.
Coopeirigüi es un colectivo que agrupa a 29 emprendedores de Pavones, que ofrecen diferentes servicios de turismo, bajo el modelo cooperativista. En él participan indígenas, mujeres artesanas, dueños de restaurantes, finqueros, vendedores de comidas tradicionales, jefas de hogar, entre otros.
Gracias al proyecto de la UCR, todos estos y estas emprendedoras han recibido capacitación en temas como mercadeo, elaboración de proyectos, imagen e identidad de sus empresas, y otras herramientas para impulsar sus negocios y la cooperativa.
Este apoyo de la UCR, le ha permitido al grupo integrar todas las actividades comerciales en una cooperativa que centraliza y vende los productos y servicios; y que al mismo tiempo beneficia a todos sus miembros por igual.
Gracias a las capacitaciones, los y las pequeñas empresarias han fortalecido sus empresas y han logrado robustecer la economía de un distrito que cuenta con muchos recursos naturales, pero la infraestructura turística y las fuentes de trabajo son escasas.
El proyecto de extensión docente por medio del cual la UCR apoya a esta población, es impulsado por la Maestría de Administración Pública con énfasis en Cooperativas de la UCR, en alianza con el Centro de Estudios y Capacitación Cooperativa CENECOOP.
Gracias a una propuesta de emprendedurismo planteada por la Universidad de Costa Rica, hoy el pueblo de Pavones de Río Claro de Golfito cuenta con un proyecto de turismo rural comunitario para el beneficio de sus habitantes.
La iniciativa de crear una Cooperativa en la zona de pavones nació gracias a la M.Sc. Wendy Prendas Segura, egresada del recinto de Golfito de la UCR, quien planteó como parte de su proyecto de tesis, la necesidad de impulsar el turismo rural comunitario en esta zona (foto: Denis Castro).Por medio de las capacitaciones que le ha brindado la UCR a este colectivo, los pobladores han logrado organizarse e impulsar sus pequeños negocios (foto: Denis Castro).Parte de los beneficiados del proyecto son los miembros del grupo indígena de Altamira de Pavones, quienes por medio de la cooperativa venden artesanías, sombreros, bolsos, muñecas, bisutería e incluso chicha de maíz (foto: Denis Castro).Los y las indígenas también elaboran bolsos y sombreros hechos a mano a base de materia prima natural (foto: Denis Castro).Elvira Batista es miembro de esta cooperativa, ella diseña piezas bajo el concepto de arte precolombino (foto: Denis Castro).Las cabalgatas en la playa son parte de las actividades que le ofrece al turismo el grupo Coopeirigüi (foto: Denis Castro).Otros miembros de la cooperativa también diseñan collares, prendas de vestir y aretes (foto: Denis Castro).Gracias a las capacitaciones que le ha brindado la UCR a este colectivo, los pobladores han logrado organizarse e impulsar sus pequeños negocios (foto: Denis Castro).Los miembros de Coopeirigüi esperan aumentar la visita de turistas durante todo el año, y no sólo en verano, ya que la zona posee muchos recursos naturales y ofrece además del surf diferentes actividades para el entretenimiento, como los son: las visitas a las cataratas, las cabalgatas y las caminatas, entre otras (foto Denis Castro).
VIII Congreso Nacional de Educación Turística se llevó a cabo en la Sede de la UCR en Turrialba
Tatiana Carmona Rizo,
Periodista Oficina de Divulgación e Información
Empresarios y docentes de todo el país analizaron la situación actual y los retos del sector turístico en el VIII Congreso Nacional de Educación Turística y Hotelera que se llevó a cabo entre el 12 y el 13 de noviembre, en la Sede del Atlántico de la UCR (foto: Anel Kenjekeeva).
Empresarios, docentes de colegios y profesores universitarios se reunieron en el VIII Congreso Nacional de Educación Turística y Hotelera para analizar las fortalezas y los desafíos del turismo costarricense.
Entre el jueves 12 y viernes 13 de noviembre, todos estos grupos discutieron sobre temas como: la inclusión laboral para personas con discapacidad en las empresas de turismo, el agroturismo, la cultura del café, turismo cultural en Costa Rica, entre otras.
Según Roxana Arguedas, presidenta de la Comisión Nacional Turística y Hotelera, este congreso se lleva a cabo todos los años con el objetivo principal de lograr que los involucrados en el turismo nacional compartan y planteen los retos que tiene el sector.
“En esta actividad participaron alrededor de 150 personas entre docentes y empresarios y la idea es de aquí salgan muchas ideas para que realmente el turismo sea para todos y sea una suma de oportunidades” agregó Arguedas.
Este octavo congreso de turismo contó con la participación de docentes y emprendedores de lugares como Palmichal, San Carlos, Jacó, Zona Sur, San José, Turrialba, entre otros.
Milagro Rowe, empresaria y vicepresidenta de la Cámara de Turismo de Turrialba fue una de las participantes del congreso, ella explicó que este tipo actividades contribuyen de manera significativa al desarrollo del sector.
La empresaria turrialbeña Milagro Rowe manifestó que este tipo de actividades fortalecen al sector turístico nacional (foto: Anel Kenjekeeva).
“Me parece que es súper importante este tipo de actividades en esta comunidad y yo esperaría que después de este congreso hubiera más integración entre los diferentes sectores” dijo Rowe.
Asimismo, Ana Vargas, docente del Ministerio de Educación Pública señaló que muchos educadores aprovechan estos congresos para renovar sus conocimientos.
“Estos eventos nos permiten a nosotros los docentes actualizarnos y hacer contacto con otros colegas que nos vienen a dar retroalimentación y otras visiones para poder transmitírselos a nuestros estudiantes” manifestó Vargas.
Además de las conferencias, los participantes también tuvieron la oportunidad de asistir a talleres de barismo, papel y doblaje de toallas, así como a varias visitas guiadas en el cantón turrialbeño.
El VII Congreso Nacional de Educación Turística se llevó a cabo en la Sede del Atlántico de la Universidad de Costa Rica, entre el 12 y el 13 de noviembre. Esta fue la primera vez que esta actividad se desarrolló en la zona de Turrialba.
Como parte de las actividades del congreso, los participantes tuvieron la oportunidad de participar de varias exposiciones y demostraciones de productos (foto: Anel Kenjekeeva).
Esta actividad fue organizada por una comisión especial conformada por el sector empresarial, las universidades públicas por medio del Consejo Nacional de Rectores (CONARE), el Instituto Costarricense de Turismo, el Instituto Nacional de Aprendizaje, la Cámara Nacional de Turismo, el Ministerio de Educación Pública entre otros.
Desarrollo del Turismo Nacional
Como parte de las actividades, Rodolfo Lizano, Director de Planeamiento del Instituto Costarricense de Turismo (ICT) dictó una conferencia sobre las características y desafíos del sector turístico en nuestro país.
Durante su intervención, el experto afirmó que el sector turístico costarricense se caracteriza por tener un modelo que respeta los recursos naturales y la autenticidad sociocultural de las comunidades, y que además sigue siendo atractivo para los turistas.
Sin embargo, desde su perspectiva, el país también tiene varios retos a mediano plazo, entre ellos destacó la búsqueda de un mayor beneficio para las comunidades, el desarrollo del turismo rural y la subsistencia de la rentabilidad de las empresas, sin que, estas acciones provoquen un impacto sustancial en el territorio.
En este punto mencionó que es importante que el país ejecute políticas de fortalecimiento del turismo que sean capaces de articular el desarrollo del sector con la sostenibilidad ambiental y social.
Eduardo Lizano, de la Dirección de Planeamiento del Instituto Costarricense de Turismo dictó una conferencia sobre las características y desafíos del sector turístico costarricense (Anel Kenjekeeva).
Características y desafíos del modelo costarricense
Por otra parte, el experto señaló que en materia de la calidad de servicio al cliente, así como en el monto de inversión de los turistas en el país, Costa Rica se encuentra bien posicionada a nivel regional, por encima de países como México y Panamá.
“Estamos muy bien posicionados porque tenemos tantas actividades que ofrecer en nuestro país, que el turista puede escoger varias opciones y decidir quedarse más días en el país, sin haberlo planeado de esta forma” dijo Lizano.
En su opinión, el país debe fortalecer el sector turístico ya que en la actualidad este genera alrededor de $2600 millones al año, cifra que supera al mercado de los cárnicos, de la siembra y la exportación de piña y café, y otras actividades económicas.
“El turismo es en este momento motor económico y queremos que lo siga siendo porque tiene la capacidad una importante cantidad de divisas y alrededor de 150 mil empleos directos, pero para ello debemos mejorar la calidad del producto, del servicio y de la innovación” explicó Lizano.
Asimismo, indicó que el país debe aprovechar algunas de las ventajas competitivas que posee en materia de turismo, como lo son sus recursos naturales, la calificación de la fuerza laboral, y la gran variedad de actividades turísticas que posee.
Al finalizar su discurso, mencionó que otros de los retos de nuestro país radican en la mejora de la infraestructura y en el desarrollo del talento humano; así como en implementar estrategias que logren minimizar los efectos colaterales del cambio climático, la globalización económica y los cambios en la demanda por el envejecimiento de la población.
Produs lidera proceso participativo para elaboración de un plan
Patricia Blanco Picado,
Periodista Oficina de Divulgación e Información
El acceso de las comunidades a los beneficios económicos que generan las áreas protegidas es el objetivo de la propuesta del Programa de Investigación en Desarrollo Urbano Sostenible (Produs), de la UCR, para Curubandé y Guatuso (foto Denis Castro Incera).
Curubandé, al pie el volcán Rincón de la Vieja, y Guatuso, tierra ancestral, de aguas celestes y humedales que son patrimonio de la humanidad encuentran en el turismo una oportunidad de desarrollo local y de mejoramiento de la calidad de vida de sus pobladores.
Con ese objetivo, el Programa de Investigación en Desarrollo Urbano Sostenible (ProDUS), de la Universidad de Costa Rica (UCR), lideró en cada comunidad la elaboración de un Plan de Turismo Sostenible, para que por medio de una serie de proyectos la gente del lugar se involucre en el sector turístico.
La iniciativa es coordinada por el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), del Ministerio del Ambiente, y cuenta con el apoyo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
“Produs cree que se debe retomar la idea inicial de que el turismo rural o ecoturismo sea el que ayude a que salgamos adelante, porque son las comunidades las que estarían a cargo de desarrollar la oferta turística”, aseguró el Ing. Luis Zamora González, coordinador de este Programa.
Entre las actividades del Plan de Turismo de Curubandé se proponen ciclovías, un centro cultural, un mirador y una torre de observación del Proyecto Geotérmico Las Pailas (foto Denis Castro).
El 11 y 12 de agosto, Produs presentó en Curubandé y en San Rafael de Guatuso la propuesta final del Plan, el cual comprende tres componentes: un diagnóstico sobre las condiciones existentes en cada lugar, la identificación de las políticas públicas o servicios necesarios para echar a andar el plan, y como tercer componente, el plan mismo, que consiste en una serie de proyectos de infraestructura y de emprendimientos locales.
El proyecto BID Turismo contempla la construcción de infraestructura dentro del Parque Nacional Rincón de la Vieja y del Refugio Nacional de Vida Silvestre Caño Negro para la atención de turistas, así como el trabajo con comunidades aledañas del distrito de Curubandé, de Liberia, y del cantón de Guatuso, y la coordinación con las municipalidades respectivas.
El papel de la UCR ha sido el de liderar un proceso con la participación de representantes del sector turístico, instituciones públicas y privadas y grupos organizados de la comunidad, tendiente a identificar fortalezas y debilidades para el desarrollo de un modelo de turismo comunitario y a señalar el camino que se quiere seguir de manera planificada.
De espectadores a actores
Representantes de distintas organizaciones de Guatuso intercambian puntos de vista con los profesionales de Produs, durante la presentación a la comunidad del Plan de Turismo Sostenible (foto Denis Castro).
El coordinador del proyecto, el M.Sc. Felix Zumbado Morales, explicó que con esta propuesta se pretende que tanto la comunidad de Curubandé como el cantón de Guatuso «dejen de ser espectadores de la actividad turística y se conviertan en actores del sistema turístico, para que se beneficien de la actividad económica que generan los parques nacionales”.
El Parque Nacional Rincón de la Vieja, ubicado a unos tres kilómetros de Curubandé, tiene en promedio 60 000 visitantes al año y esa afluencia de turismo no se ha aprovechado hasta el momento como fuente de ingresos para los habitantes de la zona. Esa población trabaja básicamente como empleados de los hoteles de los alrededores y en el Proyecto Geotérmico Las Pailas, del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
Curubandé pretende rescatar elementos de su pasado indígena que podría mostrar a los turistas a través de leyendas, artesanía, comida tradicional y petrograbados. Asimismo, posee una serie de atractivos naturales como bosque, ríos y, por supuesto, el volcán.
En el caso de Guatuso, el cantón también cuenta con múltiples posibilidades que se desean explotar, entre las que sobresalen el Territorio Indígena Maleku, Río Celeste, el volcán Tenorio, el Refugio Nacional de Vida Silvestre Caño Negro y otros humedales, el río Frío, actividades productivas como el cacao y zonas montañosas.
En las comunidades de Curubandé y Guatuso se requiere fortalecer ciertos servicios básicos como transporte, agua, recolección de desechos sólidos, caminos y educación (foto Denis Castro).
Propuesta complementaria
A criterio de los especialistas de ProDUS, se trata de impulsar una propuesta complementaria de la comunidad a los desarrollos privados que ya existen, en la que las municipalidades desempeñen un papel rector en la gestión y fiscalización del Plan, de la mano con las organizaciones locales y las instituciones estatales.
Se menciona como referente a La Fortuna de San Carlos, en donde existe una asociación de desarrollo que ha manejado con mucho éxito una serie de proyectos turísticos y de esta manera contribuye con el desarrollo de esa comunidad.
El modelo turístico que se desea impulsar es un turismo de baja escala, selectivo, no masivo, que no impacte fuertemente la forma de vida de las poblaciones y el medio ambiente.
El cantón de Guatuso, con un alto nivel de desempleo, presenta dificultades de acceso a los lugares de interés turístico y servicios turísticos insuficientes (foto Denis Castro).
Produs cree que el país debe retomar la idea del turismo rural o ecoturismo, para que sean las comunidades las que asuman el desarrollo de una oferta turística. “El ecoturismo genera trabajo porque las comunidades están involucradas y es un tipo de desarrollo que es amigable con el ambiente. Y a esto es lo que apuesta el país, porque se ha dado cuenta que no ha mejorado el turismo masivo”, señaló el coordinador.
Por su parte, José Ramón Aguilar Calvo, coordinador del proyecto Fortalecimiento del Programa de Turismo para el Parque Nacional Rincón de la Vieja del Área de Conservación Guanacaste, aseguró que el Plan de Turismo Sostenible haría una diferencia importante en relación con el modelo de turismo que ha imperado en la provincia de Guanacaste.
Enfatizó en que “ningún otro emprendimiento turístico ha sido manejado por una asociación de desarrollo como sería en este caso y las personas que estarían dentro de este emprendimiento son personas locales. Esto va a generar una serie de encadenamientos productivos a nivel local que va a permitir mejorar la calidad de vida de los habitantes del distrito de Curubandé”.
En la elaboración de los planes de turismo participaron seis profesionales de ProDUS de diversas áreas: Cristian Quirós Calderón, ingeniero civil; Karla Barrantes Chaves, arquitecta; Leonardo Sánchez Hernández, economista; Mayra Durán Hidalgo, abogada; Paola Salazar Arce, antropóloga y Felix Zumbado Morales, con una maestría en desarrollo sostenible.
Además, se contó con el aporte de los estudiantes Maricé Miranda Zúñiga, de Trabajo Social; Jessica Álvarez López, de Antropología; y Víctor Pereira y Kevin Viales, de Arquitectura.
“Queremos hacer un turismo con identidad”
La presidenta de la Asociación de Desarrollo Integral de Curubandé, Enid Rodríguez Arrieta, se mostró muy entusiasmada y muy esperanzada de que la comunidad pueda arrancar con el Plan de turismo.
“Me parece muy interesante que hayan puesto los ojos en esta comunidad, porque esta propuesta es lo que hemos estado anhelando. Ahora podemos involucrar a muchas personas, podemos fomentar el empleo y podemos desarrollarnos como personas”, expresó.
Para Rodríguez, la oferta turística debe revalorizar el patrimonio cultural. “Queremos hacer un turismo con identidad, darle un sello especial, ofrecer algo que en otras comunidades de Guanacaste no haya. Que digan: ‘Curubandé se conoce o se diferencia por ese sello especial’”, agregó.
Esta dirigente comunal considera que ya han pasado por un proceso largo de capacitaciones por parte de algunas instituciones estatales y ahora lo que falta es apoyo financiero para empezar. “Yo visualizo a Curubandé en unos años como La Fortuna de San Carlos. Que va a haber mucho que ofrecer, todo manejado por la comunidad, dándole prioridad a los habitantes de aquí”, aseveró.
“Lo que nos falta es una buena organización”
El alcalde de la Municipalidad de Guatuso, Abelino Torres Torres, es muy pragmático cuando se refiere a las posibilidades de desarrollar el plan de turismo en su cantón: “Debemos mejorar pues tenemos mucho potencial: el lago Cote, río Celeste, los humedales de Caño Blanco y la catarata. El destino indígena para mí es uno de los mejores, por el recibimiento que dan a los turistas”.
“Lo que nos hace falta es una buena organización, para que a través de esta la comunidad se empodere, quiera seguir adelante y así poder cumplir nuestros sueños”, añadió.
Torres está convencido que el Plan de turismo puede avanzar siempre y cuando haya una persona que desde la municipalidad guíe el proceso. “Debe haber alguien que conozca de turismo. Planificar es muy importante, pero las cosas hay que aterrizarlas, llevarlas a la acción, y eso es lo que necesitamos aquí en Guatuso”, afirmó.
El alcalde ve una oportunidad de organización en la presente coyuntura ante la participación de la Universidad de Costa Rica. “La UCR debe tener una alianza fuerte con la municipalidad, la asociación de desarrollo y las instituciones presentes en el cantón. Si logramos involucrar a todas las fuerzas vivas del cantón haremos más grande el proyecto”.