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Etiqueta: zonas francas

La Ilusión del dólar. Apuntes básicos de economía nuclear

Luis E Araya V.
Antropólogo (
sepulcravo1979@gmail.com)

: Al 27 de febrero del 2026 el Banco Nacional de Costa Rica (BN), se comunicaba con sus usuarios ya que el dólar alcanzaba ₡470,83 la compra y ₡475,68 la venta: “¿Qué significa realmente? Que hoy hay “aire” para algunas cuotas y compras, y es una oportunidad para revisar números y fortalecer el bolsillo.”

A las familias nos dicen: ¨use este “respiro” para amortizar (aunque sea poco) o para revisar un plan de conversión a colones que le dé estabilidad¨1. Invitan a considerar el riesgo de endeudarse en dólares. “El dólar bajo ayuda hoy, pero el riesgo está en comprometerse a largo plazo con una moneda que puede cambiar de dirección.” Me parece que una manera de salir de deudas futuras es nunca adquirir una. El 04 de mayo el dólar alcanzó ₡451,37 la compra y ₡457,782 la venta dejando vocablos como: “respiro” o “aire” como la tónica en la retórica oficial al minimizar el impacto.

No todo lo que brilla es oro: El 19 de mayo se mantiene una fuerte tendencia a la baja cotizando mínimos históricos entre ₡445 y ₡4593 en las ventanillas bancarias. A pesar de que Róger Madrigal, presidente del Banco Central (BCCR) apareciera una semana antes el 06 del mismo mes en los medios para decir que una subida ¨puede ocurrir en cualquier momento”4 recalcando el mensaje oficial cuando iba el dólar por ₡453,52 la compra y ₡458,97 la venta. ¿Por qué será que no les gusta prestar dolarines?

Hasta la IA puede decir que todo se debe a una sobreabundancia de divisas en el mercado nacional. Mencionemos nomás el impacto que el mercado informal de divisas que opera en la clandestinidad genera junto a sus negocios conexos parte del mercado negro. Intervienen delitos como: estafas, robo de tierras, lavado narco, contrabandos, etc. Contrapesando estos detalles podríamos estimar el verdadero impacto en la economía social.

La Tendencia: Además del mercado negro elementos como la abundancia de dólares por el ingreso masivo de divisas a razón de: exportaciones, las zonas francas junto a la inversión extranjera directa, aunados a temporadas turísticas que superan la demanda local también justifican su caída. El diferencial de tasas de interés hace que las tasas en moneda nacional sean más atractivas para los inversionistas motivando una mayor conversión a colones.

Además, las Reservas Internacionales Netas de Costa Rica alcanzaron los $20.907 millones5 la última semana del gobierno anterior lo que funciona como “escudo financiero” que permite enfrentar crisis globales y fluctuaciones de mercados internacionales con una economía estable.

Todas las proyecciones de analistas financieros que vaticinaban que el tipo de cambio estaría bajo, pero en un rango de entre ₡480 y ₡490 para lo que queda del 20266 se desmoronaron. Tomemos en cuenta las advertencias de los bancos estatales: “aunque la tendencia es a la baja el tipo de cambio podría revertirse”. Los expertos en mercados financieros indican que el impacto de la inflación global en Costa Rica es moderado ya que existen regulaciones sobre los combustibles y el traslado del costo para la población consumidora es “parcial y gradual”7 añadiendo una barrera extra para sostenernos.

Crisis Planetaria: A nivel global el dólar y el crudo tienen una correlación invertida8. Si el valor del crudo aumenta el dólar baja. Con un dólar fuerte el costo aumenta para compradores en otras monedas ralentizando la demanda global. Esto refleja la disputa de las potencias globales por el control del mercado mundial y la hegemonía de unos sobre otros. A nivel local el impacto del aumento del crudo debido a la guerra (Estados Unidos/Israel vs Irán, Yemen y las resistencias libanesa y palestina) no hace más que incrementar la caída del dólar a nivel nacional.

Mucha cautela familia, especialmente las personas que perciben ingresos en colones, pero mantienen deudas en dólares. Las proyecciones fallan mientras los bancos te piden prudencia, es comprensible el escepticismo, ya que la caída del dólar en Costa Rica ha sido tan abrupta que sigue rompiendo récords contradiciendo las proyecciones.

Al 6 de mayo, 2026 el dólar no detuvo su caída agresiva reflejada en los ₡50 por dólar que se han esfumado al pasar de ₡497 en enero a los niveles de mayo – junio. A la fecha el exceso de dólares es tal que hay saturación de divisas por exportaciones e inversión. El BCCR ha comprado más de $575 millones entre febrero y abril solo para intentar frenar la tendencia o para sostener al hegemón y financiar el genocidio.

El año pasado compraron $5 billones9. No ha funcionado. Mejor hubieran invertido ese dinero en inversión social, bienestar, planificación y prevención climática frente a la amenaza del Súper Niño10. El dólar nunca llegó a ₡500 en Mayo11 profetas. Así los oprimidos pagan el costo de guerras genocidas y los expertos cuales voceros del positivismo económico keynesiano fallan de nuevo mientras las medidas estatistas solo retrasan el desplome imperial.

Dólar vs Colón: La presión sobre quienes ganan en dólares solo aumenta mientras el colón se mantiene fuerte y se debilita el dólar. Del lado de los “expats”12 la situación refleja otro tipo de preocupaciones que no son atendidas por las autoridades nacionales.

…the debate is shifting from whether the exchange rate is falling to how much longer the slide will last and how much strain it will place on the parts of the economy that depend on dollar income”.13

La preocupación no es si el dólar cae o no sino más bien cuánto durará la caída debido a la fuerte presión que constriñe las partes de la economía que dependen de ingresos en dólares. ¿Se detendrá?

El dólar en la calle: Frente a proyecciones desconectadas que minimizan la caída diaria hay dos razones principales por las que los analistas siguen citando esos números. Primeramente, existe presión del sector productivo como las cámaras de exportadores y turismo ya que a la fecha 19 de mayo, 2026 se ha alcanzado el fondo por debajo de los ¢450 en que estos sectores advertían que dejarán de ser rentables. Las advertencias oficiales se interpretan como un intento de generar incertidumbre para que dejen de vender dólares masivamente, pero el mercado sigue empujando el precio hacia abajo14.

En el editorial gráfico del 20 de mayo Víctor presentador del canal independiente de YouTube “The Mexican Family” nos decía:

Luego hay otro factor muy muy delicado que es por supuesto el petróleo. Cada vez que Trump tensa las cuerdas del riesgo geopolítico, pues lo que hace es aumentar la tensión en Medio Oriente y los mercados energéticos reaccionan. ¿Los inversionistas empiezan a calcular escenarios de interrupción de suministro y saben que es lo que hacen? Queman sus bonos del tesoro porque no lo ven como algo estable y eso termina perjudicando al dólar estadounidense … En un momento donde muchas economías tienen una inflación elevada, incluyendo a Estados Unidos; una desaceleración económica incluyendo también a Estados Unidos; una nueva crisis energética que también la tiene Estados Unidos …15

Escenarios: Nadie tiene una bola de cristal, pero podemos inferir un poco de lo que puede pasar. Las proyecciones de entre ₡480 – ₡490 son «escenarios base» de consultoras asumiendo que el Banco Central intervendrá con más fuerza o que factores externos como el precio del petróleo eventualmente harán que salgan más dólares del país. Estuvo a ₡50016 a mediados de noviembre de 2025 justo antes de declinar aún más estrepitosamente.

En el mercado muchos sienten que el piso está lejos. Por ejemplo, un dólar a ₡350 representaría una apreciación del colón sin precedentes lo que sacudirá los cimientos de la economía. La gran duda para el cierre de año será qué tanto está dispuesto a dejar caer el Banco Central al dólar antes de que el sector turismo y los exportadores lleguen a un punto de quiebre total junto a quienes ganan en dólares.

Nadie hubiera creído que esto fuera posible hace apenas un par de años cuando rozaba los ¢700. Lo «increíble» es cómo Costa Rica pasó de preocuparse por las devaluaciones constantes a tener una de las monedas más apreciadas del mundo. Para el que gana en colones y compra dólares, es un alivio; pero para el que vive su día a día del turismo, la exportación o es asalariado de transnacional en una zona franca la situación es crítica.

Política Monetaria y Discurso: Existe un grado de manipulación mediática cuando los medios repiten constantemente un mensaje motivado por intereses meramente económicos y la política cambiaria. Desviar la atención del impacto al sector turístico y las exportaciones, e invisibilizar a las personas que trabajan en zonas francas y ganan en dólares al tiempo que se promueve el subempleo ha permitido sostener una idea de bonanza sin sacrificio social. La deshumanización política de la economía aún en tiempos de apreciación evidencia falencias organizativas y de gestión estatal generando inequidades reflejo de ineficiencia, corrupción, nepotismo, abuso y discursos de odio que se transforma en exclusión social.

La enorme brecha entre el discurso oficial de «estabilidad económica» y “bonanzas futuras” y la realidad del impacto en el bolsillo de miles de trabajadores no pasa desapercibida. El enfoque mediático suele centrarse en grandes cifras macroeconómicas, ignorando que detrás de esas estadísticas hay personas cuyo costo de vida ha subido mientras sus ingresos caen.

Lo que no quieren que sepas: Para validar mi punto me referiré a los efectos más obvios de la caída del dólar que no quieren que sepas. Estos son: el golpe en el bolsillo (pérdida de poder adquisitivo); el mito de las zonas francas y la deshumanización del análisis económico.

Para quienes trabajan en zonas francas, servicios compartidos o como freelancers y ganan en dólares, la realidad es brutal:

  • Pérdida del 30% al 32%: Se estima que, en los últimos dos años, quienes perciben su salario en dólares han perdido casi un tercio de su capacidad de compra.

  • Doble castigo: Mientras el valor del dólar cae (reciben menos colones), los precios de servicios básicos y alquileres en Costa Rica no han bajado en la misma proporción, creando un efecto tenaza sobre sus finanzas.

Mientras el gobierno destaca que las zonas francas aportan el 15% del PIB, los datos recientes muestran grietas importantes:

  • Desaceleración del empleo: El crecimiento del empleo en este régimen pasó de ser explosivo a desacelerarse significativamente entre 2024 y 2026.

  • Fuga de talento y despidos: Por primera vez en casi una década, el sector de servicios en multinacionales registró una caída en la cantidad total de empleados en 2025 (una contracción del -1,9%), en gran parte por la pérdida de competitividad que genera el tipo de cambio bajo.

Entonces el análisis económico trata a los trabajadores como «costos de producción» a pesar de ser estos quienes realizan las tareas que generan plusvalía ahora que el colón se aprecia tanto:

  • El trabajador es el «ajuste»: Las empresas multinacionales, al ver que sus costos de operación en colones suben (porque necesitan más dólares para pagar la misma planilla), frenan contrataciones o incluso cierran operaciones. Los procesos internos de capacitación desaparecen y no se trasmite valor al trabajo obrero se agota.

  • Invisibilidad: Se habla mucho del «beneficio para el país» al reducir el costo de la deuda pública, pero no se menciona que ese beneficio se está financiando, en parte, con el sacrificio del ingreso real de más de 200,000 familias que dependen directamente del régimen de zonas francas y muchas más del sector turismo y exportador.

La paradoja es dolorosa pues un país vendido al mundo como un éxito en atracción de inversión en la práctica está encareciendo tanto la vida que sus propios profesionales «exitosos» que están perdiendo calidad de vida.

El Abismo: Otra consecuencia de la caída del dólar es la fuga masiva de profesionales costarricenses al extranjero esperando en los próximos meses un incremento debido al estrangulamiento económico. Ya en el 2014 expertos de la UCR nos decían:

… el poco desarrollo que tiene el sistema productivo del país en términos de incorporación de valor agregado viene a ser una limitante para el desarrollo de la ciencia y la tecnología y especialmente para darle una proyección internacional a Costa Rica, al mismo tiempo que se proyecte lo que hace el país en investigación científica, tanto en las universidades como en otras instituciones.”17

La fuga de mentes en Costa Rica seguirá incrementándose ya que la política económica y social implementada en realidad no ha variado en su inmediatez. Quienes controlan la economía carecen de visión o no tienen motivación. Los costarricenses debemos blindarnos ante la violencia social, las desigualdades y la ineficiencia estatal pero sobre todo mirar al futuro con respuestas para vivir nuestra soberanía. El aumento en los combustibles aunado a la inestabilidad política en USA generan un impacto extra a la política nacional.

La crisis en los centros hegemónicos se irradia a los países dominados con efecto rebote por ejemplo cuando el hegemón implementa políticas antimigrantes en un ambiente violento profundizando la crisis capitalista y al mismo tiempo genera mayor pobreza en la periferia lo que incentiva el fenómeno migrante.

La premisa de la dominación presupone que estrujar a la población con medidas económicas les obliga a seguir una ruta que beneficia siempre al opresor. Se crea el problema para luego ofrecer la solución. Al fallar el modelo no hay paso atrás hasta el colapso total. Es posible que el abismo económico obligue a muchos a establecerse en el extranjero tal como sucede actualmente, sin embargo, el costarricense es creativo y así como durante el COVID19 muchos van a reinventarse con el apoyo de redes familiares, comunitarias y colaborativas.

Macroeconomía del éxito y Microeconomía de la supervivencia: Los analistas siguen sin darle al clavo. El 5 de Febrero, 2026 se publicaba en nota de prensa:

La experta sostuvo que los recortes de planilla realizados por empresas como el gigante tecnológico estadounidense Amazon Inc. y Viant, proveedor mundial de servicios de diseño y fabricación de dispositivos médicos, pueden verse como un problema coyuntural y no estructural.”18

Se preocupan por el flujo de inversión extranjera directa (IED) afectado por “factores” internacionales, nacionales y dinámicas empresariales. Este análisis economicista ignora el costo humano de la política monetaria. Moviendo el foco de atención de la política económica hacia las circunstancias del entorno empresarial. Existe un conflicto entre la «macroeconomía del éxito» y la «microeconomía de la supervivencia». La experta en su análisis olvida incluir elementos propios de un análisis macroeconómico en el que las tensiones geopolíticas y la economía social también intervienen.

Para el 26 de marzo las principales cámaras empresariales afectadas:19Canatur, Cadexco y Azofras pedían con urgencia la intervención del BCCR coincidiendo en que la apreciación del colón está afectando la competitividad, el empleo y la inversión. Solicitan mayor intervención en el mercado cambiario para contener la caída y reducir la tasa de política monetaria (TPM); hacer accesibles los créditos en colones, estimular la inversión productiva y mitigar los efectos de la deflación20.

Pero más allá de lo estructural refirámonos a la economía social y a lo nuclear, la del día a día. Aunque el costarricense históricamente ha preferido quedarse, los datos recientes muestran un cambio:

  • Intención de emigrar: Según estudios de opinión, el porcentaje de costarricenses que desean irse a trabajar al extranjero se ha duplicado en la última década21.

  • La Diáspora Científica: Un estudio de HIPATIA (2023) reveló que el 41% de los científicos e ingenieros ticos radicados en el exterior no tienen planes de regresar. El 93% de ellos ya ni siquiera mantiene vínculos laborales con el país22, lo que confirma un desprendimiento de esa «red de apoyo» nuclear por falta de oportunidades competitivas locales.

Mientras tanto para las familias que dependen de las zonas francas esa imagen «color de rosa» ya se desvaneció: Efecto en Zonas Francas: Para 2026, el FMI advierte que el cierre de varias empresas clave en zonas de libre comercio está frenando el crecimiento económico del país. No es solo que no contratan; es que la estructura de costos en colones las está volviendo inviables para competir globalmente. Por tanto, el caso de Amazon no es solo coyuntural. Al igual que en el sector turismo la realidad a la fecha muestra fisuras:

  • Contracción de empleo: El sector de hoteles y restaurantes (turismo) vio una caída del 9% en su población ocupada entre 2024 y 2025.

Crimen Económico: A través del velo de la desinformación la falta de profundidad en el análisis económico nos limita en nuestra comprensión del momento. Por esto no podemos obviar la violencia social que afecta nuestra sociedad y cómo ésta impacta distintas dimensiones de nuestras vidas. No necesitamos perder un inocente más para comprender la gravedad del asunto, sin embargo, su impacto no termina cuando se encarcela o cuando se judicializa. Las heridas sociales son más profundas y son difíciles de sanar.

En marzo, 10, 2026 un análisis reciente de la misión del IMF nos indica: “Domestically, worsening crime could weigh heavily on tourism, investment, and consumption demand. ”23 Es decir: “A nivel interno, el aumento de la delincuencia podría afectar gravemente al turismo, la inversión y la demanda de consumo.” Además, nos señala que la inflación se mantiene por debajo del objetivo del 3% del BCCR al caer a -2,7% (interanual) en febrero, 2026.

A la fecha 26/05/2026 llevamos 1 año dos meses en deflación y 38 meses por debajo del rango de tolerancia entre 2% y 4%. Esto se debe a la bajada de los precios de los alimentos, el combustible y la mayoría de los servicios, así como a la apreciación del colón, aunque existe un potencial aumento de precios en materias primas (petróleo) lo que impulsa la inflación al alza.

Es importante mencionar la importancia de blindarse ante la violencia ya que rompemos todos los récords en inseguridad. El 2025 cerró con 873 homicidios ganando la sombría mención de ser uno de los años más violentos de la historia reciente. Sin embargo, también existe la violencia económica que nos afecta a todos. Esto es reflejo de la desigualdad persistente ya que aunque la pobreza bajó ligeramente en 2024, el 60% de esa reducción no se debió a nuevos empleos, sino a transferencias familiares y ayudas temporales.

Con lo que se confirma la tesis de que la familia está actuando como el último colchón en la crisis. Mencionaré algunas desigualdades económicas que vienen a empeorar el panorama para la familia costarricense. Primeramente, la disparidad entre productividad y salarios, siendo que entre 2006 y 2022, los salarios reales apenas crecieron un 13% mientras la productividad laboral aumentó 20%. También el rubro alimentos sostiene aumentos superiores al promedio general de precios y justamente en él se concentra el 37% del gasto de las familias del estrato de ingreso bajo. En los estratos de ingreso medio y alto el gasto respectivamente es 28% y 18% reflejando cambios en sus hábitos de consumo. 24 Hoy día el oficialismo intenta sabotear la canasta básica excluyendo más productos básicos.

En estas circunstancias la creatividad del costarricense se convierte en estrategia de resistencia ante un sistema que prioriza indicadores de inflación y déficit sobre la estabilidad del ingreso real de su clase profesional. Una crisis diseñada para beneficiar a todos menos a las familias pues el opresor les intenta despojar de sus recursos.

Éxito a la Tica: Hemos observado superficialmente una estructura que bajo nombres modernos mantiene dinámicas de extracción casi coloniales. Nos encontramos en la trampa del ingreso medio combinada con un modelo de enclave tecnológico: la riqueza se genera aquí, pero no se queda aquí, y el trabajador especializado termina siendo un «obrero de cuello blanco» bilingüe que subsidia la rentabilidad de la transnacional con su pérdida de poder adquisitivo. El 27 de mayo observamos datos de la realidad sociopolítica sin encender alarmas.

Se está acabando el privilegio de Zona Franca ya que ser bilingüe o especializado no garantiza bienestar.

  • Salarios estancados: Mientras el costo de la vida en Costa Rica (medido en colones) sigue siendo uno de los más altos de la región, los salarios en dólares del sector servicios han perdido un 32% de valor real en los últimos 24 meses. Las transnacionales no sostienen el salario equivalente en dólares a colones y cada día sus empleados ganan menos. Las medidas para paliar el impacto en sus empleados suelen ser tardías o inexistentes.

  • Subempleo profesional: Profesionales con maestrías y certificaciones están aceptando puestos de nivel de entrada en centros de llamadas o soporte básico porque las empresas, ante el encarecimiento del colón, han congelado las bandas salariales superiores. (Subempleo)

Infraestructura para el Capital, no para la Familia: Existe una desconexión evidente:

  • Se priorizan inversiones en conectividad 5G y terminales de carga para el flujo de datos y mercancías de las corporaciones, mientras el bienestar y el sistema de salud pública (la CCSS) sufren recortes sistémicos.

  • El presupuesto público se utiliza para «formación a la medida» (programas cortos para necesidades específicas de una empresa) en lugar de fortalecer la educación técnica y universitaria integral que permitiría al tico innovar por su cuenta.

Erosión de la Seguridad Jurídica y Social: La estabilidad se está quebrando por dos frentes:

  • División Institucional: El conflicto constante entre el Ejecutivo y el Legislativo/Judicial genera una incertidumbre que, paradójicamente, también asusta a las multinacionales que antes veían en Costa Rica un «puerto seguro».

  • Violencia y deshumanización: Al no proteger el núcleo familiar y dejar que el narco-estado permee las zonas periféricas, la «paz social» —el activo más valioso para la inversión— se está evaporando. Las zonas francas se vuelven burbujas custodiadas en medio de barrios con cifras de criminalidad similares a las de países en conflicto.

Soberanía en Jaque: Esto nos lleva a preguntarnos ¿Qué hay más allá de las transnacionales? Las superpotencias ponen en jaque a la Humanidad con intervenciones militares y sanciones económicas que en geopolítica hacen manifiesto que Costa Rica, al alinearse estrictamente con la hegemonía occidental pierde margen de maniobra. La dependencia a las tarifas unilaterales y ciclos políticos de EE. UU. dejan al país sin un «Plan B» cuando el modelo de servicios terciarios entra en crisis.

El costo de aumentar las exportaciones ha sido la precarización de la clase media profesional. El país está exportando servicios de alto valor a precios de «maquila», mientras el trabajador tico absorbe el riesgo cambiario, la inflación y la inseguridad. ¿Soberanía económica? ¡Kapuff! No es fácil estimar si Costa Rica está a tiempo de pivotar hacia un modelo de desarrollo nacionalista y soberano, o si la dependencia al sistema de IED es ya tan profunda que el país no puede sobrevivir sin ese «oxígeno» transnacional.

Para sobrevivir esta debacle el Estado puede unir sus esfuerzos estabilizadores con otros países que sufren las mismas problemáticas de dependencia en la región y así evitar relaciones tóxicas aumentando sus posibilidades de navegar las crisis geopolítica, energética y climática agravadas por el vasallaje y la dependencia política y económica. La IED es un espejo hegemónico que difícilmente revierte su enfoque o la forma en que el hegemón instrumentaliza su dominación.

A nivel interno se instrumentalizan vocablos desde el ejecutivo que denigran el trabajo obrero y profesional especialmente de académicos e intelectuales en los campos del periodismo, ciencias sociales, cultura, educación y judicial; lo que llega a preocupar en círculos internacionales mientras la Nación involuciona hacia el totalitarismo.

Como antecedente tenemos la persecución política con la proscripción del partido comunista de 1949 a 1974 facilitando la intervención y el cipayismo; disminuyendo la capacidad organizativa de las comunidades.

En la retórica recalcitrante se utiliza el término “comunista” como componente del discurso de odio que desprestigia la obra social y justifica el desvío de fondos. A nivel de organización política termina por erosionar las bases del modelo democrático constitucional del Estado de Derecho abandonando el trabajo colectivo y con las comunidades para pasar a un modelo intervencionista sumamente arbitrario y politizado.

En geopolítica es característica de la insuficiencia del Estado-Nación pequeño frente a bloques hegemónicos y crisis globales interconectadas. La salida a la integración debe superar el latinoamericanismo como mecanismo de defensa ante una estructura que ha priorizado el extractivismo sobre el bienestar social.

Al 28 de mayo de 2026, la situación en Costa Rica y la región refleja precisamente estas tensiones sostenidas por el status quo global. La idea de consolidar relaciones con México, Centroamérica y Sudamérica no es solo una aspiración ideológica, sino una necesidad de supervivencia ante la crisis climática y energética:

  • Seguridad Energética: Costa Rica, a pesar de su matriz renovable, sigue dependiendo del mercado internacional de hidrocarburos. Una red regional permitiría mayor resiliencia frente a los choques de precios impuestos desde los centros de poder. Esto aunado a la transformación del modelo energético por la soberanía energética en armonía.

  • Poder de Negociación: La dependencia de la IED es una forma de dominación. Un bloque regional podría imponer condiciones mínimas de transferencia tecnológica real y salarios dignos, evitando que las transnacionales jueguen a «subastar» países para ver cuál ofrece la mano de obra más barata y menos protegida.

El sistema político actual parece incapaz de reformarse desde dentro debido a:

  • Persecución Ideológica: La estigmatización de cualquier visión política de oposición que priorice lo social o lo obrero es etiquetada de «comunismo» por el discurso de odio y ha servido para desmantelar el Estado Social de Derecho. Esto ha dejado a la familia costarricense sin defensa frente a las fluctuaciones del mercado.

  • Dependencia Unilateral: Costa Rica ha apostado tanto a la alineación con un solo eje que ha perdido la capacidad de diálogo con el Sur Global, donde se están gestando nuevas dinámicas económicas que no dependen exclusivamente del dólar.

Un cambio profundo requiere evitar el ruido mediático que hoy solo sirve para dividir a la población. Sin embargo, el reconocimiento del trabajo obrero (incluyendo al «obrero tecnológico» de las zonas francas) es el gran ausente. Mientras se siga viendo al trabajador como un costo operativo y no como el motor de la soberanía, la calidad de vida seguirá en declive. La gran incógnita es si la sociedad civil logrará articular su resistencia creativa para forzar un cambio de rumbo, o si el peso de la hegemonía terminará por fracturar definitivamente el tejido social antes de que ocurra la integración.

El surgimiento de bloques económicos globales (como los BRICS+) podría ofrecerle a Costa Rica esa alternativa de diversificación que tanto se necesita para romper su dependencia unilateral heredada del paradigma económico colonial español; es decir que desde la colonia a Costa Rica se le imponen condiciones y limitaciones comerciales extremas al comerciar con el centro del imperio y no tanto con otras colonias o naciones del planeta.

También fortalecer nuestras relaciones de cooperación tecnológica e intercambio cultural con socios estratégicos como la República Popular China que representa alrededor del 30% de las exportaciones costarricenses debe ser prioridad.

Si Costa Rica es capaz de desarrollar sus propios programas de desarrollo tecnológico con la colaboración de otras naciones no solamente del bloque occidental entonces sin duda la calidad de vida de los núcleos familiares mejoraría para todos. La soberanía económica no existe sino como una ilusión cuando el margen de maniobra comercial está dictado por la geopolítica de bloques y el «Pacto Colonial» 2.0 del s. XXI.

Al 7 de junio, 2026, esta realidad se manifiesta en varios frentes críticos e intentar mirar hacia la «periferia» (China, Rusia o los BRICS+) conlleva costos que el Estado costarricense ha sido históricamente incapaz de asumir:

  • Veto Tecnológico: Ya lo hemos visto con la implementación de la red 5G. Las presiones para excluir a proveedores que no sean del bloque occidental (el viejo discurso de la «seguridad continental») obligan al país a adquirir tecnología más cara, lo que encarece el costo de vida y frena el desarrollo tecnológico nacional.

  • Sanciones y Riesgo País: El simple gesto de buscar mercados alternativos para insumos clave (como fertilizantes o energía) activa alarmas en los centros financieros, lo que podría traducirse en un aumento del costo de la deuda y más impuestos para las familias.

La colaboración científica y tecnológica con naciones fuera del eje hegemónico permitiría a Costa Rica dejar de ser un «ensamblador de servicios» para ser un creador de soluciones. Sin embargo:

  • Las patentes y los marcos legales actuales están diseñados para proteger la propiedad intelectual de las transnacionales, no para fomentar el desarrollo autóctono.

  • Sin esa transferencia de conocimiento real, el profesional costarricense especializado seguirá en el subempleo.

El destino del país depende más de una decisión global según una lectura realista de la asimetría del poder:

  • Costa Rica es un laboratorio perfecto para el modelo de «democracia liberal alineada», y cualquier intento de autonomía económica se interpreta como una amenaza al equilibrio hemisférico.

  • El miedo a las sanciones —que hoy se utilizan como armas de guerra económica— actúa como un muro invisible que mantiene al país dentro del paradigma colonial: vendiendo barato a los centros de poder y comprando caro su tecnología y protección.

Al final, la «creatividad» y la red de apoyo familiar parecen ser los únicos escudos reales que le quedan a la población mientras el escenario macroeconómico se decide en oficinas muy lejanas a San José. Los burócratas y políticos seguirán pudriendo la función pública con partidismo y clientelismo en función de la disputa por el poder como monos peleando la banana dentro de una jaula.

Para romper con esa lógica del beneficio propio que domina la política actual es necesario una postura poderosa fundamentada en una ética de servicio en esencia una revolución ética: un liderazgo que no puede ser chantajeado ni comprado porque no le debe nada a las estructuras de poder tradicionales («redes de clientelismo»).

Hoy en día esta visión de «cambio desde adentro hacia afuera» se enfrenta a un terreno sumamente fértil, pero también hostil:

  1. La fuerza moral frente al bloqueo: La única forma de resistir presiones externas o sanciones es tener una cohesión social interna inquebrantable. Si el pueblo ve un liderazgo que vive el ejemplo de fraternidad y sacrificio (al estilo de la ética de Cristo), el costo social de un cambio de paradigma se vuelve soportable porque hay confianza y solidaridad real, no impuesta. Actualmente sucede en Irán con un pueblo que se manifiesta todos los días en las calles a favor de su causa.

  2. El fin del «Hombre-Masa» político: Nuestro enfoque sugiere que el cambio no vendrá de una nueva sigla partidista, sino de individuos que, al margen de la política tradicional, construyen redes de apoyo mutuo. Esto es lo que hoy mantiene a flote a muchas comunidades en el país ante la ineficiencia del Estado.

  3. La protección de la familia como acto de resistencia: Proteger el núcleo familiar no es un concepto conservador vacío, sino un acto de soberanía. Una familia fuerte y una comunidad solidaria son menos dependientes de las migajas del clientelismo estatal o transnacional.

Inspirados frente a un panorama de dominación hegemónica y colonialismo económico, la respuesta surge de la convicción personal de trabajar por el prójimo. Históricamente, los cambios más profundos en la humanidad no han venido de los centros de poder, sino de aquellos que actúan sin esperar nada a cambio y fuera del sistema de favores como Jesús en Palestina. Si esa semilla de liderazgo ético logra germinar en la juventud y en los sectores trabajadores, Costa Rica podría aspirar a una soberanía real, basada en la dignidad y no en la cotización del dólar.

1 Banco Nacional (27/02/2026). Dólar bajo: ¿Qué hacer hoy?; Recuperado 05/2026:

https://www.bncr.fi.cr/blog/dolar-bajo-costa-rica-consejos-presupuesto-2026

2 Costa, E. (04/05/2026). Dólar en Costa Rica: Tipo de cambio para este lunes 4 de mayo ; Telediario; Recuperado 05/2026: https://www.telediario.cr/nacional/dolar-costa-rica-tipo-cambio-lunes-4-mayo

3 Banco Central de Costa Rica (03/2026). Lista de intermediarios cambiarios autorizados y sus tipos de cambio vigentes de ventanilla /n3 ; Recuperado 04/2026: https://gee.bccr.fi.cr/IndicadoresEconomicos/Cuadros/frmConsultaTCVentanilla.aspx

4 Brenes, E. (06/05/2026). Presidente del BCCR sobre subida en el precio del dólar: ‘Puede ocurrir en cualquier momento ; La Nación; Recuperado 05/2026:

https://www.nacion.com/economia/presidente-del-bccr-sobre-subida-en-el-precio-del/THA3M5RSKFHF7GXZ25EF7BPAAQ/story/

5 Arrieta, E. (06/05/2026). Tipo de cambio del dólar puede subir en cualquier momento, según presidente del Banco Central ;La República; Recuperado 05/2026:

https://www.larepublica.net/noticia/tipo-de-cambio-del-dolar-puede-subir-en-cualquier-momento-segun-presidente-del-banco-central

6 Arrieta, E. (30/04/2026). ¿Subirá el dólar en lo que resta del año? Este es el análisis de Mercado de Valores; La República; Recuperado 05/2026: https://www.larepublica.net/noticia/subira-el-dolar-en-lo-que-resta-del-ano-este-es-el-analisis-de-mercado-de-valores

7 Delfino. CR (30/04/2026). Costa Rica mantiene proyección de crecimiento e inflación, con variaciones en el tipo de cambio; Delfino. CR ; Recuperado 04/2026:

https://delfino.cr/2026/04/perspectivas-economicas-para-costa-rica-mantienen-proyeccion-de-crecimiento-e-inflacion-con-variaciones-en-el-tipo-de-cambio

8 Mitchell, D. (27/11/2025). Oil and the dollar: understanding crude and the USD’s inverse relationship

; Capital.com ; Recuperado 05/2026: https://capital.com/en-int/analysis/crude-dollar-correlation

9 Times, T. (02/02/2026). Costa Rica’s Dollar Exchange Rate Hits 17-Year Low ; The Tico Times ; Recuperado 05/2026: https://ticotimes.net/2026/02/19/costa-ricas-dollar-exchange-rate-hits-17-year-low

10 Odriozola, J. (19/05/2026). El Súper Niño: ¿Qué es, por qué viene y cómo prepararnos? ; Banco de Desarrollo de America Latina y el Caribe ; Recuperado 05/2026: https://www.caf.com/es/blog/el-super-nino-que-es-por-que-viene-y-como-prepararnos/

11 Gutiérrez Wa – Chong, T. (25/04/2026). ¿Fin del dólar barato en Costa Rica? El alza del petróleo pondrá a prueba el tipo de cambio en mayo ; El Financiero ; Recuperado 05/2026: https://www.elfinancierocr.com/finanzas/fin-del-dolar-barato-el-alza-del-petroleo-pondra-a/2CK52GFT5RHXVODFSFMIKB4CDE/story/

12 Término común utilizado dentro de la comunidad migrante estadounidense en Costa Rica especialmente para referirse a quienes han decidido establecerse en el país.

13 Times, T. (12/04/2026). Costa Rica Exchange Rate Keeps Falling as Colón Strengthens Against U.S. Dollar ; The Tico Times ; Recuperado 05/2026: https://ticotimes.net/2026/04/12/costa-rica-exchange-rate-keeps-falling-as-colon-strengthens-against-u-s-dollar

14 ICS (25/02/2026). Dollar reaches its lowest level in more than two decades in Costa Rica

; Integrated Computer Solutions (ICS) ; Recuperado 05/2026: https://ics.cr/en/dollar-reaches-its-lowest-level-in-more-than-two-decades-in-costa-rica/

15 The Mexican Family (18/05/2026). ALERTA MÁXIMA! Trump Decide Bombardear Irán 🔴 Noticiero Completo MAYO 18 ; You Tube ; Recuperado 05/2026: https://www.youtube.com/watch?v=XWL8smAH8B0

17 Parral, C., (30/05/2014). País carece de estrategias para evitar fuga de cerebros; Portal de la Investigación; UCR; Recuperado 05/2026: https://vinv.ucr.ac.cr/es/noticias/pais-carece-de-estrategias-para-evitar-fuga-de-cerebros

18 Ramírez, A. (02/05/2026). Experta advierte sobre impacto del tipo de cambio en empresas de zonas francas

; CR Hoy; Recuperado 05/2026: https://crhoy.com/economia/experta-advierte-sobre-impacto-del-tipo-de-cambio-en-empresas-de-zonas-francas/

19 Ortega, G. et al, (26/03/2026).Turismo, exportadores y empresas de zonas francas piden al Banco Central frenar caída del dólar y bajar tasas ; La Nación; Recuperado 05/2026: https://www.nacion.com/economia/empresarios-turisticos-piden-al-banco-central/PSYX7CTTTRCXPFPKAZLHHFYBNI/story/

20 Disminución generalizada y prolongada de los precios de bienes y servicios en una economía.

22 Montero, G., (05/08/2023). Fuga de cerebros: 41% de científicos e ingenieros ticos en el extranjero no planea volver ; Teletica.com; Recuperado 05/2026: https://www.teletica.com/nacional/fuga-de-cerebros-41-de-cientificos-e-ingenieros-ticos-en-el-extranjero-no-planea-volver_339954

23 International Monetary Fund (IMF), (20/03/2026). Costa Rica: Staff Concluding Statement of the 2026 Article IV Mission ; International Monetary Fund; Recuperado 05/2026: https://www.imf.org/en/news/articles/2026/03/10/mcs-03102026-costa-rica-staff-concluding-statement-of-the-2026-article-iv-missiCosta Rica: Staff Concluding Statement of the 2026 Article IV Missionon

24Consejo Nacional de Rectores (Costa Rica), (20/03/2026). Carpeta de Prensa Estado de la Nación 2025 ; Programa Estado de la Nación, Consejo Nacional de Rectores (Costa Rica); Recuperado 05/2026: https://estadonacion.or.cr/wp-content/uploads/2025/11/CONARE_PEN_Carpeta-de-prensa_IEN_2025-1.pdf

La agroexportación ha sido relegada ante la apuesta por las nuevas actividades industriales y de servicios en zonas francas

German Masis

Tal vez nos hemos preguntado porqué al gobierno le causa muy poca preocupación que las empresas agroexportadoras de productos como el banano y ahora la naranja, reduzcan su actividad y se vean obligadas a despedir personal y no parece interesarles mucho las razones para que eso esté ocurriendo, como serían los efectos de la política cambiaria sobre la operación de las empresas, el aumento de los costos de producción y la reducción de los ingresos, a lo que se une los problemas de la producción ligados al aumento de enfermedades en las plantaciones resultado de las variaciones en el clima y los efectos del cambio climático.

En estos días la empresa Ticofruit, ha anunciado el despido de 600 empleados debido a “el impacto combinado de menor producción y mayores costos que ha erosionado los márgenes de forma crítica, especialmente en un entorno global altamente competitivo para los productos agrícolas tropicales.

Según la empresa, a esta situación se añade un elemento macroeconómico que está afectando de forma creciente a los exportadores agrícolas; la apreciación del colón costarricense frente al dólar (…) fenómeno que ha reducido los ingresos en moneda local de las empresas que exportan, mientras sus estructuras de costos se mantienen o incluso aumentan.

También Ticofruit, menciona que el ajuste de su operación llega tras varios años marcados por condiciones climáticas extremas y la expansión de la enfermedad fitosanitaria conocida como Dragón amarilllo, considerada una de las patologías más agresivas para los cítricos”. (ElMundo.cr 25-6-2026)

Hace unos meses, el cierre de cuatro fincas bananeras en el Caribe, efectuado por la empresa Fresh Del Monte, dejó a 850 familias sin sustento, generó incertidumbre y más al revelar la causa de la situación, atribuida a la baja en el precio del dólar,

Según esa empresa, “Un cambio sostenido y significativo en el entorno cambiante del país, el cual ha alterado de forma fundamental la economía de la agricultura de exportación, en un período relativamente corto, el colón costarricense se ha fortalecido, pasando de aproximadamente ¢700 a cerca de ¢450 por dólar estadounidense”.

Fresh Del Monte aseguró que, para los productores de exportación, el impacto es directo debido a que los ingresos se generan en dólares, mientras que la mayoría de los costos se asumen en colones”.

La empresa además indicó que los productores bananeros enfrentan simultáneamente una mayor presión derivada de enfermedades de las plantas, incluyendo la Sigatoka Negra y las medidas preventivas contra el hongo Fusarium 4, la variabilidad climática y el incremento en los costos de insumos como combustible, logística y materiales agrícolas. (Corbana,6-5-2026).

Hace unos años, el deterioro de las actividades de exportación y el retiro de empresas extranjeras de las actividades agrícolas y el consecuente despido masivo de trabajadores en algunas regiones hubiera causado una conmoción en las autoridades del gobierno y en las cámaras empresariales, atribuyendo las razones de la salida o de la reducción de operaciones, a las demandas de los sindicatos agrícolas, pero ya no es así.

Ahora, el cambio en el modelo económico del país, centrado en la producción de dispositivos médicos, alta tecnología y servicios empresariales, en el aumento de la inversión extranjera hacia esas actividades y el desarrollo de nuevas zonas francas, relega a la agroexportación a un papel secundario como sector tradicional de la economía, pese a su importancia en la generación de empleo en las zonas rurales.

La presencia de sectores estratégicos para la economía nacional, como la logística, las ciencias de la vida, la industria médica y la farmacología, áreas que han mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años y que posicionan a Costa Rica en cadenas globales de valor

Este crecimiento se enmarca en un contexto nacional favorable para el régimen de zonas francas, que de acuerdo con un análisis reciente de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer), con datos a 2024, este modelo productivo representa alrededor de USD 13 mil millones para la economía costarricense, lo que equivale al 15% del Producto Interno Bruto (PIB) e involucra a 626 empresas que operaron bajo el régimen, que evidencia un sector en constante expansión”. (Infobae,29-1-2026)

La apuesta nacional por la inversión extranjera y el régimen de zona francas, no obstante, pese a sus bondades, tiene limitaciones que se han señalado y que deben llamar a su evaluación y reflexión. Entre los temas a valorar, se encuentra lo que el economista Francisco Esquivel, denomina capacidad de multiplicación de los sectores económicos y análisis de encadenamientos productivos.

Este ejercicio desagrega los costos de las actividades y su aporte a la economía nacional, en 4 rubros: materia prima importada, materia prima nacional, utilidades y salarios, en donde por ejemplo la actividad de dispositivos médicos, tiene porcentajes de 40, 20, 25 y 15%, cuyo resultado es que en ésta actividad un 65% corresponde a materia prima y utilidades que se van del país y sólo un 35% queda en el mismo, mientras que en la actividad de la producción de lácteos, los porcentajes son 15, 50, 20 y 15, y cuyo resultado indica que un 85% queda en el país por su alta proporción de materia prima nacional, salarios y utilidades y sólo el 15% es el componente externo.

Esta comparación entre actividades de producción en las zonas francas por empresas internacionales y la producción de las actividades agropecuarias nacionales, es contundente y reveladora, ya que las primeras actividades corresponden al motor de la economía que se encuentra encendido y en auge y el segundo, el de las actividades agropecuarias como se ha mencionado reiteradamente se encuentra apagado, realidad ante la que los sucesivos gobiernos han sido indiferentes.

Como lo menciona el investigador Esquivel, lo más recomendable para la economía nacional y para los diferentes sectores que la componen, sería un desarrollo equilibrado de ambos sectores, sobre todo en una coyuntura complicada a nivel internacional, que amenaza con imponer restricciones comerciales (como aranceles) y logísticas a ciertas actividades desarrolladas en los países en desarrollo por lo general ubicados en el sur continental.

Imagen de https://www.portalfruticola.com/noticias/2024/06/03/costa-rica-agroexportaciones-en-crisis/

Desastrosa gestión hacendaria

Freddy Pacheco León

Freddy Pacheco León

Estados Unidos anuncia un aumento del impuesto a los productos ticos hacia ese importante mercado, sin que importe lo determinado en el TLC vigente entre nuestros países. Imposición trascendental pues vemos que el año pasado el 47 % de todas las exportaciones de bienes nacionales, fue dirigido hacia ese mercado, por un total de US$10.797 millones.

El nuevo impuesto será del 12,5 %, en sustitución del 10 % anterior, por lo cual los exportadores nacionales en particular, y las finanzas nacionales en general (ahora en profunda crisis por, entre otros, una disminución en la recaudación de impuestos), sufrirán efectos inmediatos.

Además, producto de esa inamistosa medida, no se descarta el traslado de industrias estadounidenses que gozan de nuestro régimen de zona franca, hacia suelo norteamericano, algo que desde Washington se ha anunciado como objetivo final.

En fin, el déficit fiscal aumenta, en medio del destructivo alto valor del colón generador de desempleo y salida de empresas del mercado, la devastadora deuda de ¢4 billones del Ministerio de Hacienda con la Caja, el encarecimiento de servicios públicos, el creciente número de pensionados, el abandono que sufren estudiantes de primaria y secundaria, quienes, si no desertan se gradúan con inmensas deficiencias por lo cual se esfuman sus expectativas por incorporarse a una fuerza laboral al menos medianamente calificada.

Y es que el descalabro de la tal «economía jaguar» es deprimente, mientras Costa Rica retrocede en casi todos los campos, con excepción del narcotráfico y los asesinatos por encargo, mientras los habitantes esperamos con ansias que los nuevos gobernantes empiecen a tomar en serio su deber de gobernar.

Una razón para la disconformidad

Fernando Rodríguez Garro.

Fernando Rodríguez Garro
Exviceministro de Hacienda
Investigador del Observatorio Económico y Social de la UNA

Si algo dejó claro el resultado de la elección del 1 de febrero, es que las diferencias de desarrollo entre el centro del país y su periferia, no solo son evidentes, sino que también se manifiestan en las preferencias políticas de las personas. No pretende este artículo de opinión sustituir el análisis a más profundidad que un evento de estos requiere, pero busca contribuir con la orientación del mismo al plantear una posible razón para lo que sucedió. Tampoco pretender simplificar todo a una sola explicación, los fenómenos sociales son complejos y muchas veces se explican por la confluencia de muchos factores.

Podemos ir tan atrás como el inicio de la década de los ochenta para encontrar la raíz de las diferencias que vivimos hoy. Luego de que en los setenta el mundo sufriera dos shocks petroleros, que nos afectó a nosotros también, y vaivenes en el precio internacional del café, la década de los ochenta inició con una crisis de impago de deuda externa que vendría a cambiar a la Costa Rica de los años y décadas siguientes. La respuesta del país transformó nuestra economía, se fortaleció la institucionalidad alrededor de algunas actividades económicas, se introdujeron mecanismos de incentivo para exportaciones no tradicionales, se impulsó la actividad turística, se introdujeron mecanismos para incentivar la atracción de inversión e incluso se alineó la política cambiaria para evitar la pérdida de competitividad del sector externo.

El proceso de transformación institucional alrededor de los nuevos sectores económicos que se impulsaron se extendió hasta 1996, cuando se le da rango legal al Ministerio de Comercio Exterior, se crea PROCOMER como se conoce hoy y se reforma la Ley de Zonas Francas. Al cabo de ese periodo tres actividades emergen como las grandes ganadoras de ese proceso de reforma: las exportaciones no tradicionales, incluyendo las vinculadas al régimen de zonas francas; el turismo y el sector financiero, con un importante impulso al sector financiero privado. Valga decir que las reformas del sector financiero se extendieron por más tiempo, con la aprobación de la Ley Reguladora del Mercado de Valores, la Ley de Protección al Trabajador y la apertura del mercado de seguros.

En ese tiempo una serie de beneficios fiscales se introdujeron a fin de impulsar esas actividades, siendo el sector exportador no tradicional el más beneficiado, llegando a recibir hasta el equivalente a 1% del PIB en subsidios directos, mientras un variopinto tipo de incentivos se otorgaban, incluyendo un tratamiento tributario especial a las operaciones de la banca off shore en el país. Esas actividades económicas impulsaron el crecimiento de la economía costarricense, eso es claro, pero sus beneficios no llegaron a todas partes y, dada la política fiscal aplicada en el país, muy cargada de exoneraciones e incentivos, no se pudieron distribuir una parte de esos beneficios a todo el país por medio del presupuesto nacional.

Aunque el turismo se fortaleció en las costas desde los ochenta, no cambió la dinámica económica a lo interno de los territorios, las provincias costeras eran y, siguen siendo, las más empobrecidas del país. La atracción de inversión extranjera, las exportaciones no tradicionales y el fortalecimiento del sector financiero, principalmente el privado, fueron una importante fuente de crecimiento en la GAM, impulsó la creación de empleo calificado en esta región e incluso el desarrollo de actividades inmobiliarias vinculadas a esos sectores. Al cabo de este periodo, los beneficios del desarrollo desde la crisis de los ochenta hasta hoy se han concentrado territorialmente, así como se han concentrado en determinados grupos de población, los asociados al empleo calificado principalmente.

Mientras tanto, ¿qué pasó para el resto del país? Desde los ochenta hemos vivido en un casi constante estado de ajuste económico, primero debido a los programas de ajuste estructural de los ochenta y los noventa, luego por los ajustes fiscales a los que nos hemos visto sometidos de forma constante, pero sin que pudiera fortalecerse la política fiscal para sostener una política pública más amplia y mejor financiada. Pasamos apagando incendios durante varias etapas en las últimas cuatro décadas, con reformas tributarias para controlar los problemas del momento, sin capacidad para sostener una inversión pública acorde con las demandas que el crecimiento del país producía, sin poder sostener con ingresos frescos los esfuerzos por aumentar el gasto en educación, con una inversión en seguridad que por mucho tiempo se quedó a la retaguardia de la región y una política social que no logró incidir de forma permanente en la reducción de la pobreza.

Lo constante en este periodo fue tener un Estado altamente endeudado, con un gasto por intereses elevado, que produjo un efecto redistributivo inverso: tomar recursos del erario público para trasladarlo en rentas por intereses a los tenedores de la deuda, un movimiento que beneficiaba tanto a algunas inversionistas por medio del mercado bursátil, así como a los trabajadores que cotizan a los regímenes de pensiones, cierto, pero con un gasto que finalmente no llevó beneficios a los trabajadores informales, muchos de ellos en condición de pobreza.

El Estado no tuvo capacidad de dirigir recursos a sectores productivos vulnerables, pero de alto valor agregado nacional, como el sector agrícola, incluso cuando aceleró su competencia con productos importados por medio de los tratados de libre comercio. Tampoco pudo resolver el problema del transporte público en todo este tiempo, siendo el llamado a hacerlo como dueño de un servicio que concesiona, lo que llevó a que en la GAM lo solucionásemos con el transporte privado, situación que tiene la movilidad al punto del colapso, mientras en otras partes del país el transporte público desaparece de forma paulatina. Por supuesto estas cosas también tienen un impacto diferenciado, según la zona del país y el grupo de población en que fijemos nuestra mirada.

En poco más de cuatro décadas nuestro modelo de desarrollo produjo ganadores, incluso impulsados con beneficios y exoneraciones de impuestos, mientras la política fiscal intentaba no hundirse bajo las enormes demandas de la sociedad y la pobre financiación vía impuestos. En tres ocasiones se intentó una reforma tributaria estructural, de mayor alcance, pero en las tres se falló. Finalmente, con el agua al cuello, se aprobó una reforma en 2018 que nunca se diseñó como solución final a nuestros problemas fiscales de larga data, y que hoy muestra los problemas de su alcance limitado. Este largo camino de éxitos para unos y tropezones para otros, tuvo un punto álgido en medio de la pandemia, cuando las necesarias medidas sanitarias golpearon a todos, pero a unos los encontró mejor posicionados que otros para enfrentar las consecuencias económicas de esas medidas.

Mientras el desempleo alcanzó el 25%, el trabajo en las costas asociado a la actividad turística desaparecía de un día para otro, y las medidas de cierre golpeaban al sector comercial, el Estado costarricense solo pudo destinar tres meses de ayudas a la población afectada, insuficiente para evitar un deterioro social importante y evitar con eso que problemas sociales empezaran a estallar en las zonas más empobrecidas del país. El sector más dinámico de nuestra economía, por otro lado, no sufrió, de hecho, creció a tasas muy altas, llegando a multiplicar el valor de las exportaciones, por ejemplo, en los años posteriores a la pandemia. Ese dinamismo no se multiplicó para el resto de la economía, ni llegó a alcanzar a otros a través de la política fiscal, la apuesta histórica a que sus beneficios se “derramarían” al resto de la economía no se alcanzó, no llegó a los sectores que en estas décadas no disfrutaron de los beneficios del crecimiento económico centrado en la GAM.

Al concluir el primer cuarto del siglo XXI, seguimos teniendo un Estado altamente endeudado, un alto gasto en intereses, una política pública limitada por una carga impositiva baja para un país de ingreso alto y desarrollo humano alto, y, para terminarla de hacer, seguimos apostando una gran cantidad de recursos en incentivos para un régimen que luego de 35 años de existir sigue insistiendo en que necesita beneficios fiscales para seguir operando.

Los resultados del 1 de febrero son, por lo tanto, también una radiografía de la molestia y la disconformidad que ha producido la desigualdad de nuestro modelo de desarrollo. No responde solo a eso, por supuesto, pero debemos entender el papel de los diferentes resultados alcanzados en más de cuatro décadas de actividad económica en el país, en las decisiones de las personas. El reto futuro sin duda es cómo integrar los buenos resultados de unos sectores económicos con el resto de la economía, y cómo llegan los beneficios del crecimiento económico a todo el territorio nacional. Dejo solo una pista: no va a pasar sin una mayor capacidad de la política fiscal, no podemos esperar resultados distintos haciendo lo mismo que hacemos desde hace más de cuarenta años.

¿Por qué se van empresas de Costa Rica?

Welmer Ramos González

¿Es normal o es anormal que se vayan algunas empresas extranjeras de un país?

Es un asunto que hay que analizarlo en la dimensión correcta del entorno en que se desarrolla y en cada caso particular.

1- La inversión es importante para el crecimiento de la producción de un país. La inversión sin apellidos, si es nacional mejor y aún más, si viene al régimen definitivo.

2- Las empresas transnacionales constantemente están revalorando dónde producir (país) por medio de unos 10 factores, entre ellos: estabilidad política, estabilidad macroeconómica, independencia del aparato jurídico del político, nivel de escolaridad y disponibilidad de personal capacitado, seguridad interna, capacidad adquisitiva de la población, calidad infraestructura existente, acceso a otros mercados mundiales, y también impuestos, aunque en menor medida. Este último no es ni por asomo el más relevante, muchas empresas todos los años llegan a la Unión Europea que tiene altos impuestos pero que cubre todo lo demás factores con creces.

En el caso de Intel y Qorvo que han expresado que cierran parte de la operación en Costa Rica, operan en Zona Franca por lo que están exoneradas de impuestos, por lo que esa no es la causa.

3- Hay factores son determinantes para ubicarse en Costa Rica y que por lo tanto se deben cumplir, como la seguridad de obtener los insumos para producir a tiempo y a un costo razonable. En el caso de CR esto es una falla competitiva enorme y sin perspectiva de resolverse en el mediano plazo. Un barco puede durar un mes esperando campo en el muelle, lo que dispara los costos y puede hacer desaparecer toda rentabilidad de la empresa y, luego hay que añadirle los costos de nacionalización de la mercancía elevados.

Un gerente que debe responder a un proceso productivo mundialmente integrado fallará en cumplir a tiempo una y otra vez, con consecuencias nefastas para la operativa global de una marca y la rentabilidad.

4- El encarecimiento y la vulnerabilidad del sistema de logística mundial (la cadena de suministros) después de COVID-19 ha sido muy importante y obliga a las empresas a integrarse más cercanamente.

5- La inestabilidad política del sistema comercial y político del mundo obliga a las empresas a modificar sus procesos productivos a fin de reducir vulnerabilidades en costos y en seguridad de suministros.

El grado en que un gobierno “débil de carácter” se afilie a un bloque y rechace a otro juega de manera importante en la decisiones empresariales.

6- Que se vayan unas empresas es normal en todo tiempo; lo que importa es que la inversión neta crezca año a año, que el empleo aumente, y que la riqueza llegue a todos: a la gente, al gobierno, y a los encadenamientos productivos.

7- En el 2014, Intel disminuyó su personal en CR en unos 1500 personas y sólo dejó a la mitad en labores de desarrollo y prueba de productos y sistemas, pero con el paso de los años volvió a manufacturar aquí. En ese año, ocurrió que dos meses después del recorte el 98% de los cesados habían encontrado trabajo en otras empresas.

Con lo dicho hasta ahora por la prensa no es posible evaluar con determinación cuáles son las razones para el cierre de una parte de las operaciones de Intel y Qorvo, o tal vez no lo sabremos.

El gobierno deberá actuar con rapidez para apoyar y ayudar a los cesados a reubicarse y seguir aportando riqueza.

27-07-2025

La jornada de 12 horas no se justifica, ni es necesaria

Vladimir de la Cruz

Cuando se invita a empresas y a empresarios extranjeros a invertir en Costa Rica, los organismos especializados en la atracción de capitales y de la llamada Inversión Extranjera Directa, les informan del entorno jurídico que van a tener, relacionada con impuestos, exoneración de impuestos, ventajas fiscales, seguridad jurídica existente en el país, capacidad intelectual nacional de personas preparadas para las nuevas tecnologías y ciencias informáticas, así como de otras ventajas nacionales para esas empresas y empresarios.

Una información valiosa que se les suministra es el cumplimiento de la legislación nacional de trabajo, el régimen jurídico que lo regula y las obligaciones que se tienen con los trabajadores, relacionadas con jornadas, salarios, libertades de asociación laboral.

Así operan, y están obligadas a hacerlo, la Asociación de empresas de Zonas Francas de Costa Rica, la Cámara de Comercio, la Cámara de Industrias, la Unión de cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial, la Cámara de Exportadores de Costa Rica, la Cámara de Comercio Exterior, y la Cámara de Comercio Norteamericana Costarricense.

Hace algunos años, cuando fui Embajador en Venezuela traje al país grupos empresariales venezolanos, en una ocasión 56 empresarios, que se reunieron con sectores empresariales nacionales con la intención de comprar productos nacionales y de realizar inversiones en el país. En todas las sesiones que pude participar de esos encuentros pude aquilatar y valorar el papel de los empresarios nacionales informándoles a los venezolanos de los aspectos legales que debían cumplir y someterse, entre ellos la legislación laboral y social. Siempre que he puesto ese ejemplo de relación he destacado la responsabilidad de los empresarios, en esas cámaras, de hacer valer esa legislación. La realidad puede ser otra, pero fui testigo de que se les informaba de sus obligaciones., especialmente en el campo laboral y social.

Desde principios del siglo XX se viene intentando introducir en el país la jornada de trabajo de 12 horas diarias, por cuatro días a la semana, lo que se ha llamado popularmente la ley de la jornada 4-3, que garantiza el cumplimiento de la jornada de 48 horas a la semana, que jurídicamente se establece en seis jornadas de ocho horas cada una.

Con el criterio de concentrar en cuatro días las 48 horas se trata de vender a los trabajadores actuales y futuros, una ventaja de darles tres días de descanso. Teóricamente así parece. La realidad se impondrá brutalmente sobre los trabajadores y las personas que así se contraten.

Las nuevas jornadas de 12 horas de trabajo serán devastadoras físicamente para los trabajadores, agotadoras, productoras de mayor estrés físico y mental, de tensión física y emocional, de mayor frustración, de estrés agudo y prolongado, de mayor desgaste nervioso y generador de furias y enojos, generador de dolores de cabeza, tensiones musculares, problemas digestivos, de alteración de los estados de sueño, de mayor irritabilidad y dificultad para concentrarse en el trabajo y en las relaciones familiares. La violencia doméstica y familiar probablemente se incremente.

Para empezar un trabajador o trabajadora, para incorporarse a una jornada de 12 horas, debe prepararse en su hogar por lo menos dos horas antes de desplazarse a su sitio de trabajo, para prepararse personalmente, desayunar y trasladarse al sitio de trabajo. Al finalizar las doce horas de trabajo, igualmente tendrá de disponer de otras dos horas para regresar al hogar, habiendo de esa manera dispuesto en el día, entre 14 y 16 horas fuera del hogar.

Con las actuales jornadas de ocho horas de trabajo se producen al año más de 110.000 (ciento diez mil accidentes de trabajo) atendidos por el Instituto Nacional de Seguros y el Hospital del Trauma, con altos porcentuales de muerte y de incapacidades parciales y totales. Con 12 horas de trabajo sin ninguna duda esta situación se va a incrementar.

A nivel familiar se realizará un desgaste de las relaciones de pareja, de los esposos, de los padres y madres con sus hijos. Se debilitará la relación de colaboración entre ellos.

No hay condiciones nacionales de cuido para los niños en edad preescolar, de primera infancia, y de la atención escolar que deben brindar los padres. El sistema educativo está totalmente debilitado en términos generales y sin capacidad alguna de proteger a la infancia nacional en las condiciones de trabajos de sus padres de 12 horas o más fuera de sus hogares.

Las empresas carecen de la condiciones de facilitarles cuido y educación a los niños, mientras sus padres trabajan en ellas. Ni siquiera, en el proyecto de ley de estas doce horas se contempla esta posibilidad, y la garantizar el transporte seguro y acorde al salario real del trabajador al centro de trabajo y de retorno a su casa.

Salarialmente va a producirse un impacto muy grande en los trabajadores. De conformidad a la legislación nacional cuando se trabajan más de ocho horas, lo que se permite, hay que pagar un sobre sueldo de un 50% por cada hora de trabajo adicional. Así, si un trabajador, por ejemplo, gana 100 colones por hora, en la hora extra debe ganar 150 colones, o si gana 1000 colones debe ganar 1500 colones. Este plus salarial se pierde. Todas las 12 horas se van a pagar con un salario común por hora, y las horas extras adicionales que deberían pagarse con el 50% de más, van a pagarse, en el salario integrado por menos del 15%.

Aquí, con esta jornada de trabajo de 12 horas, que es como las que se aplicaban en el siglo XIX y parte del siglo XX, de tipo esclavista, se va a producir una rebaja real del salario de los trabajadores, produciéndole una ganancia al empleador, al empresario o a la empresa.

De acuerdo con la legislación nacional todo incremento en el salario, tipo pago de horas extras, se reconoce en el pago de aguinaldo en el mes de diciembre. Con el régimen de jornadas de 12 horas no se va a pagar ningún incremento en el aguinaldo. Se recibirá un salario igual al que se ganará mensualmente, lo

De acuerdo con la legislación nacional todo incremento en el salario, también repercute en el reconocimiento final al momento de pensionarse una persona, que se le hace un recuento de todos sus ingresos, por más de 30 años de trabajo o por tener la edad de retiro legalmente establecida. Con ese recuento se le establece una pensión correspondiente a un porcentaje de los salarios ganados, que generalmente es un 40% menos del salario que se recibió. En este momento también hay un proyecto de ley que quiere aumentar la edad de retiro, a más de 65 años y hasta los 70 años de edad, debido a la longevidad de los costarricenses estimada en 82 años para las mujeres y 78 para los hombres.

Brutalmente, el ROP lo están reformando para que el ahorro “voluntario” de los trabajadores se le pueda pagar en tractos hasta la edad de 110 años, como si toda la gente de Costa Rica pudiera vivir como doña Marita Camacho de Orlich, nuestra Primera Dama que goza felizmente de esa edad.

En otro orden de cosas, en la discusión que ha tenido este Proyecto de Ley en la Asamblea Legislativa, los diputados defensores de los empresarios esclavistas, que quieren implantar la jornada de trabajo de 12, no han podido demostrar, que realmente sea una necesidad esa jornada para establecerla de manera nacional. No han podido señalar una sola empresa que pida esa jornada. No han podido demostrar que empresas que quieran instalarse en Costa Rica pidan o exijan esa jornada esclavista.

Las empresas extranjeras en general están obligadas a cumplir la leyes laborales, en las mismas condiciones que se cumplen en sus países de origen. Las empresas estadounidenses están obligadas en ese sentido a cumplir las jornadas de ley nacional y las de su país, que también son de 8 horas diarias.

En este momento asesores de Donald Trump están proponiendo establecer la jornada de 60 horas semanales, a razón de 12 horas diarias. Por ahora es solo una propuesta y un discurso. En Europa, al contrario, en países de la OCDE, organización a la cual pertenecemos, se está orientando la jornada semanal a 35 y 36 horas sin disminuir salarios, con jornadas diarias de seis horas. En algunos países que tienen la jornada de 48 horas semanales están proponiendo reducirla a 40 horas, y en algunos de estos países proponen jornadas de 10 horas diarias por cuatro días a la semana, que es otra cosa y otro aspecto laboral que también se discute.

El actual sistema productivo moderno, de alta tecnología especialmente, impone en algunos trabajos y empresas sistemas constantes de trabajo, de manera que las empresas o fábricas deben trabajar las 24 horas continuas, sin parar. Eso es normal que así suceda. Las empresas han adaptado sus sistemas de contratación laboral para realizar tres turnos de trabajo de ocho horas cada uno. Con esto mantienen en funcionamiento sus sistemas de producción, con tras grupos de trabajadores. Si se establece la jornada de 12 horas la realidad va a provocar que una parte de esos trabajadores se quede sin trabajo, un turno de trabajo puede desaparecer totalmente.

No es cierto que con las jornadas de 12 horas de trabajo vaya a aumentar el empleo. Los datos empleo y desempleo son claros en el sentido de que está disminuyendo el empleo. ¿Por qué va a aumentar con las jornadas de 12 horas? No hay nada que así demuestre. Ni hay en el país una sola empresa que pueda hacer esta demostración.

La esencia de todo el proyecto de ley de las jornadas esclavistas de 12 horas es reducir la mano de obra, reducir sus salarios reales e incrementar las ganancias de las empresas y sus empresarios.

El presidente de la República está empeñado en que se apruebe la jornada de trabajo de 12 horas diarias de la manera más rápida posible, ojalá sin discusión alguna. En su trabajo internacional en países de sistemas políticos no democráticos, o poco democráticos, se acostumbró a proyectos que le tocaba impulsar que imponían o se realizaban bajo esas condiciones de trabajo esclavista.

Este Proyecto de Ley debe detenerse en la Asamblea Legislativa. Los sindicatos, las universidades, las iglesias, las organizaciones no gubernamentales que velan por los derechos humanos, los padres de familia deben pronunciarse y movilizarse contra la ley esclavista. La Iglesia Católica ya ha llamado la atención en este asunto. Se ha opuesto a la jornada de trabajo de 12 horas, siguiendo la tradición de la Justicia Social Cristiana desarrollada desde 1891, a partir de la Encíclica Rerum Novarum.

Al menos debe producirse un gran debate nacional, en términos de un debate parlamentario que no se someta al llamado trámite rápido, que es la forma vulgar de imponer esta Ley.

Cuando se discutía el Contrato de la ALCOA a finales e 1969 e inicios de 1970, el entonces diputado Rodrigo Carazo Odio, opuesto con otros diputados a ese Proyecto de Ley, no decía a los dirigentes estudiantiles que estábamos en la lucha contra la ALCOA, que a los diputados a favor de ALCOA les habían pagado más de 100.000 dólares. Por eso había en las marchas letreros que preguntaban: “¿Diputados, how much?”. Estaremos en una situación como esta ante la ley esclavista de las jornadas de las 12 horas diarias. “¿Diputados, how much?”

Compartido con SURCOS por el autor.

Grecia, mucho más que zonas francas: voces ciudadanas en acción

Observatorio de Bienes Comunes, UCR

En este episodio de Sentirse Saberes, nos trasladamos a Grecia, Costa Rica, para explorar los desafíos y potencialidades de este cantón en medio de su transformación económica y social. Junto a representantes de organizaciones ambientales, académicos y líderes comunitarios, abordamos temas clave como:

✅ El impacto del crecimiento urbano y las zonas francas en el ecosistema y la vida cotidiana de la comunidad.
✅ El papel de la organización ciudadana para la protección del medio ambiente y la recuperación del tejido social.
✅ La juventud como motor de cambio, sus desafíos y el rol de la educación ambiental.
✅ El Observatorio Ciudadano del Agua y su trabajo en la conservación del río Agualote.

¿Cómo podemos equilibrar el crecimiento con la preservación de la identidad local y el bienestar comunitario? ¿Qué retos enfrenta la comunidad para fortalecer su entorno y su calidad de vida? ¡Acompáñanos en esta conversación inspiradora y descubre las voces que están transformando Grecia!

Escúchalo ahora y únete al diálogo.

El tren y la palanca

Oscar Madrigal

El dilema ético del tren y la palanca se plantea cuando un tren desbocado va a atropellar a cinco personas y usted tiene a mano una palanca que puede desviarlo, pero al hacerlo mataría a un inocente o no hace nada y mata al grupo. ¿Usted que haría?

Este dilema últimamente se ha referido al campo del Bienestar: favorecer el bienestar individual o el bienestar del grupo de cinco.

Parece que nuestro sistema presupuestario está diseñado de una manera perversa, sea para beneficiar al individuo y no al grupo.

Nogui el ministro de Hacienda ha sido claro: no va a hacer nada.

El sistema de financiamiento público fue diseñado por el grupo de Carlos Alvarado para pagar la deuda pública, ese es su objetivo.

El trabajo de Nogui, ahora como ministro de Hacienda, es aplicar ese diseño, sea un gasto público cuyo primer componente sea pagar la deuda y luego, el remanente, distribuirlo para las necesidades de la sociedad hasta donde alcance. Como se ve para esto no se necesita ni gran esfuerzo, ni gran sapiencia. Simplemente acomodar números o sumas sin importar el daño social.

De esta manera le resta a la educación, a la salud, no le paga a la Caja o reduce el gasto en carreteras, congela salarios, en fin, recorta para acomodar los gastos y de así conservar la suma del pago de la deuda. Es decir, privilegiar el pago a unos pocos individuos en detrimento del grupo, de la sociedad.

Atrincherado en la regla fiscal y los límites que impuso la relación deuda/PIB, Nogui se atreve a decir que no pagará nada con lo que no esté de acuerdo o que los ingresos no le permitan. De todas formas, el Presupuesto es solo una autorización de gastos y no una orden de pago, dice. Esto es así porque el sistema se lo permite, el sistema diseñado en 2018 por el gobierno del PAC y el PUSC.

Es público que la Reforma Fiscal de Alvarado hace aguas por todo lado. Ya hablan de que las grandes bondades que nos auguraban no duraron ni cinco años y por ello no hay recursos suficientes para afrontar el costo del Estado de Bienestar y, mucho menos, reducir significativamente la deuda pública. Esa reforma tributaria que se pintó como la gran panacea que curaría todos nuestros males fiscales, ya agotó su potencial y ahora vendrán con otro plan, como la venta de activos del Estado y más impuestos sobre los trabajadores.

El problema fiscal será irresoluble mientras no se impongan tributos a la mitad de la producción nacional que se encuentra en las zonas francas.

Por otro lado, mientras las fuerzas que desean mantener el Estado de Bienestar se mantengan dentro del esquema de Alvarado, que es ahora el esquema de Chaves y Nogui, no habrá posibilidad de solucionar las carencias y las necesidades de educación, universidades, salud y tantas otras. Estamos en un callejón sin salida. Debemos salir de él.

Resultaría muy beneficioso empezar a plantear soluciones que nos permitan salir del encierro, soluciones un tanto radicales, como cambiar el fin del gasto público, para que se oriente no al pago de la deuda sino a apoyar el desarrollo social, a introducir nuevas fuentes de ingresos y a rebalancear la cancha en favor de los trabajadores y trabajadoras, por ejemplo.

Hay que seguir protestando y exigiendo el cumplimiento de los principios y normas constitucionales, pero hay que levantar simultáneamente una salida a la crisis que vivimos, porque no financiar adecuadamente la educación es una crisis.

El gobierno pregona a todo pulmón que el país está muy bien en crecimiento económico, inversión extranjera, exportaciones, etc., pero eso no se ve reflejado en mayores ingresos y mayor gasto social. Al contrario, parece que entre más crecemos más pobres nos hacemos, porque si somos menos educados, somos más pobres.

Habría que emparejar la cancha: que el gran crecimiento económico que dice el Gobierno de Chaves nos beneficie más. Hay que plantear cómo hacerlo.

Lo que es evidente es que el dilema que hemos esbozado al principio, el Gobierno y Nogui lo han resuelto claramente en contra del grupo, no han hecho nada para halar la palanca que beneficie a la mayoría.

Ley de Fortalecimiento de la Competitividad Territorial – limitaciones para generar desarrollo equitativo y sostenible en regiones periféricas

German Masís

La Ley de Fortalecimiento de la Competitividad Territorial para Promover la Atracción de Inversiones Fuera de la Gran Área Metropolitana, sus limitaciones para generar un desarrollo equitativo y sostenible en las regiones periféricas.

En una de sus últimas actividades la Administración Alvarado, ratificó la aprobación de la Ley de Fortalecimiento de la competitividad territorial para promover la atracción de inversiones fuera de la Gran Área Metropolitana”.

La iniciativa, aprobada por una mayoría de diputados en la Asamblea Legislativa, busca fomentar la generación de oportunidades de empleo y desarrollo en estas zonas y cerrar brechas persistentes que dificultan su reactivación económica.

“El desarrollo económico y los beneficios que generan las zonas francas deben expandirse fuera del Gran Área Metropolitana para multiplicar las oportunidades de empleo y bienestar a todas y todos los costarricenses. Es urgente aprovechar el régimen de zonas francas para fortalecer polos de desarrollo fuera del GAM” señaló el presidente de la República, Carlos Alvarado.

El ministro de Comercio Exterior y presidente de la Junta Directiva de PROCOMER, indicó que esta ley, “sin duda trascenderá como una pieza fundamental en la estrategia para promover más oportunidades de crecimiento en Costa Rica, que no dejen a nadie atrás”.

Por su parte el director de CINDE, destacó: “Este es un esquema de incentivos de nueva generación para la atracción de inversión en nuestro país y, por primera vez, fuera de la GAM. Es reflejo de un trabajo que venimos realizando por más de 7 años, de la mano de 20 comunidades, e impacta al 49% de la población o lo que representa 2,5 millones de personas, para que logren dinamizar la reactivación económica y empleabilidad en las zonas más necesidades”.

El presidente de la Red Nacional de Agencias de Desarrollo Económico Local (RENADEL) destacó que, “esta nueva ley significa un gran impulso para las comunidades fuera de la GAM, para generar empleo y reactivar su economía. (El País.cr,4-5-2022).

Previamente en el mes de noviembre, se habían presentado los resultados del Índice de Competitividad Nacional (ICN) de los 82 cantones del país, en el que se establecen los diferentes niveles de competitividad y las barreras y brechas que existen entre los cantones de la GAM y los de las demás regiones periféricas.

En esa ocasión los miembros del Consejo de Promoción de la Competitividad Nacional entidad que elaboró el estudio, afirmaron que “las barreras en materias como el acceso a la tecnología y la educación, así como el deficiente desarrollo en la infraestructura que enfrentan los cantones más alejados de la región central, asfixian sus niveles de competitividad en comparación con los territorios ubicados en el interior.

Mencionaron que en un total de 48 cantones (59% del total), incluidos todos los ubicados en las provincias costeras (con excepción de Esparza), apenas tienen condiciones que se calificaron como emergentes, limitadas o deficientes del todo.

La medición de ICN evidencia una marcada distinción entre cantones centrales y periféricos del país. “Sigue un patrón de adentro hacia afuera”, al igual que la mayoría de los indicadores de progreso o desarrollo social de Costa Rica, según detalló el informe. (nacion.com,11-11-2021).

El estudio del INC, reveló que las barreras que explican las principales brechas para la competitividad entre regiones son muy variadas. Una de las más importantes es la educación.

La publicación señala que un elevado número de personas adultas no concluyeron sus estudios de educación secundaria a nivel nacional. Sin embargo, también establece que el registro de personas con ese grado supera el 50% en los cantones de desempeño excepcional, en contraposición con los cantones de desempeño deficientes o limitados (30% y 35%, respectivamente).

Esto implica que una de las formas en las que un cantón puede obtener ventajas competitivas respecto a otros es precisamente mediante el impulso a la formación del talento humano; primero, mediante la adquisición de competencias básicas y, en un segundo momento, mediante la adquisición de habilidades técnicas y profesionales.

En el caso de los cantones peor evaluados, también existen explicaciones relacionadas con acceso a servicios básicos como agua potable o electricidad.

La inversión per cápita en servicios comunitarios y obras de capital, por ejemplo, es cinco veces mayor en los cantones con niveles de competitividad excepcionales que en los cantones de desempeño deficiente.

Por su parte, según el informe el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones en los territorios con menor acceso es uno de los factores más determinantes para mejorar los niveles de competitividad en los municipios costarricenses.

Así, por ejemplo, las conexiones a Internet fijo también caen, gradualmente, como proporción a la cantidad de viviendas por cantón, ya que existe un promedio de suscripciones del 101,6% respecto a cada vivienda en los 12 cantones de desempeño excepcional (tomando en cuenta que estos servicios también son contratados por empresas); el número cae a 76,1% en cantones de desempeño competente, a 49,7% en emergentes, a 40,4% en limitados y a solo 17% en deficientes.

El elemento medular entre el centro desarrollado y la periferia poco desarrollada es según Andrés Fernández, investigador a cargo del informe del INC, que existen diferentes factores que explican esta situación y que en su mayoría corresponden a cuestiones estructurales, que no precisamente se resuelven en una sola administración gubernamental o municipal.

Este elemento explica a su vez, por qué proyectos o programas gubernamentales impulsados en algunos gobiernos no logran revertir los bajos indicadores y los rezagos del desarrollo de cantones y regiones periféricas. (alterdescr.com, noviembre,2021).

De este comentario se desprende una de las razones por las que se considera que existen limitaciones para que la iniciativa para llevar la inversión extranjera a los cantones fuera de la GAM como lo pretende el proyecto de ley en cuestión, tenga éxito y trascienda los buenos propósitos de los legisladores.

La posibilidad de ofrecer incentivos para la atracción de inversión extranjera hacia las regiones periféricas, sin la existencia de una estrategia de desarrollo regional, que indique cuáles serían los cantones prioritarios hacia los que se dirigiría esa inversión y que condiciones de infraestructura, servicios y recurso humano se necesitaría crear en ellos, es una apuesta aventurada y puede malograr la puesta en ejecución de la ley.

Así mismo, sería necesario analizar los efectos que tendría el establecimiento de zonas francas, sobre la estructura productiva y el tejido empresarial del cantón o región y en particular los encadenamientos que se podrían generar con las empresas locales, para no convertir a esas zonas en verdaderos enclaves industriales.

Por lo indicado en las conclusiones del ICN sobre las principales brechas para la competitividad entre cantones, sería imperativo y urgente la atención de las barreras en el acceso a la tecnología y la educación existentes en los cantones y regiones, lo que involucraría al MEP, a las Universidades y en particular al INA en los programas de formación técnica regional, en momentos en que se ha confirmado el rezago educativo y tecnológico precisamente de las zonas periféricas más pobres.

Si no se crean las condiciones educativas, de formación técnica y de acceso a la tecnología, las empresas estarían trasladando buena parte de la mano de obra requerida desde las provincias de la GAM hacia sus lugares de localización, excluyendo y marginando a la población local del establecimiento de las zonas francas como ha ocurrido en otros lugares.

También, es fundamental articular la eventual instalación de zonas francas cantonales, con el desarrollo de los gobiernos locales y las organizaciones productivas de los cantones, para generar sinergias con el potencial y los esfuerzos de éstos y no simplemente facilitar la instalación de empresas interesadas en ubicarse en tal o cual área geográfica, provocando mayor desigual entre cantones y regiones.

Aún más importante que los aspectos mencionados, estaría la contribución que dichas zonas francas brindarían a un desarrollo productivo más diversificado, inclusivo y sustentable, al mejoramiento de la infraestructura social y productiva, a la generación de capacidades y capital social en las poblaciones locales y en la reducción de la pobreza y la desigualdad en los territorios fuera de la GAM.

La creación de zonas francas en regiones periféricas debe articularse a un modelo económico que produzca desarrollo local, que dinamice la producción regional y que provoque un efecto multiplicador en la generación de empleo, si no fuera en esa dirección, sería sólo un espejismo para los cantones costeros y fronterizos del país.

Elementos para el análisis de la situación actual en Costa Rica, abril-mayo de 2022

Msc. Carlos Delgado Rodríguez. Profesor e investigador

El contexto internacional

Luego de la caída del bloque socialista se constituyó un único sistema económico y político mundial. Todo desarrollo se dio en el marco de las relaciones capitalistas de producción.

Pero no solamente cayó el bloque socialista, sino que también otras formas geopolíticas relevantes, como el de los países no alineados, se fueron desdibujando, hasta desaparecer como entidad política internacional. El interior de los países de Europa, en donde había un fuerte movimiento socialista y una tradición de lucha de la clase obrera, estos movimientos fueron paulatinamente desarticulados y su lugar en la política europea quedó prácticamente reducido a la insignificancia.

La socialdemocracia reformista que formó parte del estado de bienestar europeo, se convirtió en una fuerza fundamental a la hora de reconfigurar las formas de acumulación en Europa y el mundo: la socialdemocracia fue un vehículo privilegiado del pensamiento neoliberal, o dicho de otra forma, partidaria del capitalismo puro y duro.

El movimiento obrero y popular en estos últimos 30 o 35 años, ha sido derrotado y subordinado casi en todas partes. La correlación de fuerzas entre el capital y el trabajo a escala mundial se transformó favorablemente para el capital, lo cual permitió construir un capitalismo hegemonizado por las grandes corporaciones multinacionales sin fronteras, y ampliar la tasa de explotación para compensar los problemas con la caída tendencial de la tasa de ganancia.

Como en otras formaciones económicas de la historia, el desarrollo siguió siendo desigual al interior de los países capitalistas, y entre estos países.

África y América Latina continuaron siendo continentes subordinados a las lógicas de acumulación de los países Centrales: Estados Unidos, Europa y Japón. América Latina ha mostrado de forma cíclica el surgimiento de gobiernos “progresistas” que intentaban al menos romper con el desarrollo subordinado a los centros hegemónicos y proponían formas de gobierno más soberanas e independientes. Estos gobiernos  progresistas tienen matices diferentes, que exigen un análisis de cada contexto nacional, para esclarecer cuáles son estas diferencias y los rumbos que cada uno de estos procesos podrá tener en el futuro.

Estados Unidos fue la potencia hegemónica indiscutible, al menos durante un par de décadas.

Pero con el desarrollo de las contradicciones del capitalismo global, y la dinámica de los distintos países, fueron surgiendo nuevas potencias: China y Rusia, que conforme se fueron consolidando económica y militarmente, empezaron a reclamar un lugar propio en el escenario del capitalismo mundial, fuera de la dominación de Estados Unidos.

La globalización ha mostrado un desarrollo industrial, tecnológico y económico mucho más dinámico en Asia que en el resto del mundo. China y otros países de Asia hicieron posible un mayor rendimiento de los beneficios para el capital, entre otras cosas porque la tasa de explotación era más alta ahí que en el occidente desarrollado: Estados Unidos y Europa. Por ello, hacia China y otros países asiáticos fluyeron grande inversiones de las transnacionales, que favorecieron, en primer lugar, los intereses del capital corporativo y financiero global, pero también posicionaron a ese continente como un escenario industrial, financiero y tecnológico más dinámico que Estados Unidos y Europa.

El Occidente global se fue inclinando hacia formas de acumulación dominadas por la especulación y el dominio del capital financiero. Estados Unidos perdió paulatinamente su aparato productivo e industrial que se mudó a Asia. Asia, y China en particular, se convirtieron en la fábrica del mundo. Pero China fue más lejos. Poco a poco fue imponiéndose como prioridad el desarrollo de las tecnologías de punta, y las actividades más complejas del desarrollo industrial, que siempre estuvieron monopolizadas por occidente. Esto fue posible puesto que China tiene un aparato político –Partido Comunista, le llaman ellos- que organiza, orienta, y piensa la realidad china, y es capaz de convertir estos productos intelectuales en actividades y logros concretos, con una rapidez y solidez que no tiene rivalidad en occidente ni en ninguna otra parte. China no es una simple economía de mercado.

Si se le puede llamar de alguna manera, China tiene un modelo mixto centralmente dirigido: todavía conserva una poderosa influencia estatal en la economía, a la par de una economía de mercado, y sus respectivas relaciones sociales de producción capitalistas. Tampoco obtuvo su éxito por acoger al capitalismo como indican algunas personas; si el éxito de China se hubiera derivado de abrazar el capitalismo, pues entonces todos los países capitalistas, o sea todo el mundo, estaría igual que China; pero no es así.

En cambio, regiones completas en Estados Unidos perdieron con la globalización, como son aquellos estados en donde se había instalado la anteriormente pujante industria del automóvil, que luego se trasladó fuera a producir, y dejó regiones enteras sumidas en la pobreza. Acá hubo un proceso inverso: el desarrollo pujante se convirtió en subdesarrollo, esto en el principal país capitalista del planeta. Y todo esto gracias a la llamada globalización que permitió que el gran capital pudiera producir, vender y hacer negocios en todas partes, sin ninguna responsabilidad geográfica. En donde está la ganancia están las inversiones. La economía de Estados Unidos pasó a ser una economía no competitiva, de tipo parasitaria amparada en el poder militar y en el dólar.

Con la crisis del 2007-2008 se dio una gran recesión a nivel mundial, y cayó la dinámica económica en Estados Unidos y Europa. Pero esto no sucedió en China y Asia. Luego hubo una recuperación de las tasas de crecimiento, pero en medio de una gran incertidumbre, y retrocesos frecuentes. El caso más grave es Europa.

Pero, ahora mismo, y como un producto de la combinación de la crisis del coronavirus, y las sanciones y exclusión de Rusia por parte de occidente, se cierne sobre Estados y Europa una gran inflación y posiblemente una recesión. Según algunos analistas el panorama que se vislumbra en términos económicos es uno de los más duros de los últimos 50 años. En este sentido hay que destacar que para algunos analistas la crisis del 2007-2008, implicó el surgimiento de una depresión que en realidad hasta la fecha no se había superado. Entonces, ahora, las potencias centrales del occidente global suman a esa situación los efectos del covid-19 más las implicaciones de las sanciones contra Rusia. Parece que se ha gestado una gran tormenta que pasa por la inflación, la contracción económica y un proceso cada vez más acelerado de des globalización. El sistema capitalista mundial con el conflicto de Ucrania y las sanciones de occidente se ha fracturado profundamente. Los alcances de esto aún están por dilucidarse.

La política internacional de Estados Unidos se convirtió en una actividad orientada a desestabilizar todo lo que toca, o todo aquello que ese país supusiera un peligro  para su dominio imperial. El imperio continuó empantanado en Afganistán sin lograr ningún triunfo militar o geopolítico. En Medio Oriente se enfrascó en un conflicto cada vez más intenso con Irán, sin poder subordinar a este estado. Promovió la invasión de Libia por la OTAN a costa de destruir la economía de ese país, y sin poder ofrecer nada a cambio. De Afganistán finalmente salió derrotado.

En Siria ha intentado cambiar el régimen, pero la intervención de Rusia lo hizo imposible. La presencia de Estados Unidos en Siria solo consigue crear caos y confrontación, sin poder exhibir triunfos militares, políticos y económicos contundentes. Para Medio Oriente Estados Unidos no propone nada, más que desestabilización y un apoyo incondicional al proyecto del sionismo internacional representado  por Israel.

La guerra en la que embarcó a Arabia Saudita contra Yemen no parece tener fin, y  peor aún, pues Arabia Saudita no se pudo imponer militarmente a los grupos que defienden Yemen. En este momento ha tenido que aceptar una tregua frente a la ofensiva de las tropas yemeníes. Incluso, Arabia Saudita e Irán están en negociaciones para ver si es posible restablecer los vínculos diplomáticos que se perdieron años atrás.

Hezbolláb se ha fortalecido en el Líbano, así como el ejército de Siria, luego de la larga guerra de este país contra los grupos financiados y apoyados por Estados Unidos y la OTAN. También la capacidad de la resistencia palestina ha mejorado notablemente, sobre todo porque ahora pueden producir sus propios misiles cada vez más potentes. En una próxima gran guerra entre Israel y sus enemigos políticos el precio que pagarán los sionistas posiblemente sea muy alto.

Estados Unidos, luego de la partida de Trump, decidió salir de Afganistán. Seguramente no había otra alternativa, pero la forma en que lo hicieron hizo recordar otras derrotas como la de Vietnam. Parece que después de tanto tiempo sosteniendo una invasión que no iba para ninguna parte, no era posible salir con alguna elegancia del teatro de operaciones.

Con Irán Estados Unidos simplemente no ha podido, a pesar de todos los bloqueos y las sanciones. Hoy Irán, China y Rusia han constituido un vínculo estratégico que le ha permitido a Irán ir resolviendo su difícil situación económica producto de las sanciones de Estados Unidos.

China, por su parte, se ha convertido de hecho en la primera economía del mundo, puesto que Estados Unidos tiene una economía de tipo especulativo y financiero cuyo aparato productivo se ha debilitado sostenidamente, y hoy no tiene la pujanza de otros tiempos; por ejemplo, en los años 50 Estados Unidos producía el 50% de los bienes industriales del mundo.

China también tiene una visión y una propuesta que ya está en marcha para la economía mundial. Se trata de la Ruta de La Seda. Esto es algo que está en camino y conecta a Asia, Europa, África y América Latina a través de un sistema de puertos, aeropuertos, carreteras y sistemas ferroviarios. Infraestructuras y proyectos que China financia. Todo esto mientras Estados Unidos y los mismos Europeos no tienen nada en la mano que proponerle a sus respectivas periferias económicas y política. Estados Unidos solo trata de bloquear lo que China propone, más no puede hacer.

China, además, ha tenido avances destacados –para decir lo menos- en su carrera espacial y en el desarrollo de la tecnología militar. A esto hay que sumar el 5 g, la inteligencia artificial, los desarrollos en nuevas propuestas para la producción de energía nuclear, entre otras cosas.

La situación en el occidente desarrollado, en términos económicos, no ha sido muy feliz. Y la pandemia del COVID19 vino a profundizar problemas que ya estaban presentes, y a crea otros nuevos. Pérdida de la dinámica económica, problemas con las cadenas de valor globales, escasez de productos básicos, desempleo, crisis hospitalarias. Europa y Estados Unidos mostraron en estos momentos todas sus debilidades. En Estados Unidos hubo hasta escasez de ventiladores para las personas enfermas, algo que en otro momento la industria de ese país hubiera fabricado con prontitud y calidad; ahora hubo que importarlo de China. Como se dijo anteriormente este escenario no deja de agudizarse y tiende a manifestarse como un proceso de inflación y recesión de grandes dimensiones para Estados Unidos y Europa.

El nuevo escenario con la guerra de Ucrania

Rusia, luego de las tentativas de negociación y de usar los canales diplomáticos para intentar darle una salida a la guerra interna de Ucrania y las matanzas en el Dombas, por parte del ejército Ucraniano, se decidió por entrar a Ucrania y destruir el ejército de ese país y los contingentes militares de los Neonazis amparados por la OTAN y Estados Unidos. Este nuevo conflicto tomó a Estados Unidos y sus títeres europeos desprevenidos, o al menos, sin haber calculado adecuadamente sus posibilidades de respuesta. Como no podían responder militarmente, pues el ejército Ruso tiene la ventaja estratégica sobre Estados Unidos y la OTAN, entonces idearon sobre la marcha una lluvia de sanciones económicas, que no fueron bien organizadas ni dirigidas, y el resultado hasta ahora ha sido que la economía Rusa no se derrumbó, y la economía europea está camino a la recesión en vista de la dependencia que tiene de productos esenciales hechos en Rusia, como el gas, el petróleo y los alimentos. A esto hay que agregar que había un flujo financiero de Rusia a Europa que alimentaba las actividades especulativas de muchos de esos países, y ya ahora no existe.

Europa y Estados Unidos no han podido responder militarmente en serio frente a Rusia –al menos por ahora-, cosa que perfectamente entienden todos los ejércitos del mundo que están siguiendo este drama. Estados Unidos ha perdido no solo su hegemonía económica, sino también militar. Biden puede insultar a Rusia, pero no puede cambia el curso de la guerra, ni aislar a China y Rusia, ni impedir el surgimiento de un nuevo orden internacional.

El capitalismo global hoy se reorganiza a partir del desarrollo de las contradicciones entre el bloque hegemonista de Estados Unidos, Europa y Japón, y el bloque contra hegemónico liderado por China, Rusia, Irán, al que se pueden sumar India, Turquía, y otros países de la  periferia. Entre otras cosas van a surgir nuevas entidades financieras, rutas económicas, potencias regionales, formas de intercambio y el dólar va a ser sustituido paulatinamente por distintas monedas, o monedas regionales basadas en acuerdos entre países. Esto último sería un golpe mortal para la economía de Estados Unidos fundamentada en productos financieros y en grandes transferencias de valor auspiciadas por su moneda, que es la moneda internacional y por la que el mundo debe pagar a Estados Unidos. El dólar es una moneda fiduciaria sin ningún respaldo. El dólar es la última gran imposición de la hegemonía declinante de Estados Unidos. Su dominio mundial está en retroceso, y con esto se avizora el derrumbamiento del Imperio estadounidense en todas sus líneas.

En medio de todo esto se va construyendo un capitalismo fragmentado, entre Asia  como centro principal de la economía mundial, y Estados Unidos y sus títeres europeos. Tal cosa no será ni rápida ni fácil, puesto que hay una multitud de conexiones recíprocas que existen hasta la fecha y no pueden ser sustituidas por unos y otros. Pero la dinámica económica y el crecimiento parece que seguirán siendo sólidos en el capitalismo Asiático, mientras declinan en el mundo occidental. El lugar que ocupen las periferias en este proceso dependerá de la coyuntura. Sin embargo, África y buena parte de Asia están dispuestas a participar en la Ruta de la Seda. Igual vale para países como Brasil, Argentina, Venezuela, Chile, en América Latina. El imperio debilitado en términos económicos y militares no le va a ser tan fácil meter en su redil a aquellos países que se revelen, o que simplemente consideren que tienen más beneficio de las relaciones con China y sus socios comerciales.

Hay una crisis profunda de la globalización capitalistas que hasta el Fondo Monetario considera que terminará por fragmentar o regionalizar el mundo. Estados Unidos y Europa, por una parte, enfrentados a China y su socio Rusia; a estos se le une Irán, y eventualmente India y Turquía. Pero no serán alineaciones mecánicas o simples, pues muchos jugadores tendrán movimientos e intereses que defenderán a partir de mantener grados significativos de autonomía. Por otra parte, el desacople entre China, Estados Unidos, y China y Europa no es sencillo, hay profundos vínculos y encadenamientos productivos y de negocios. Las grandes corporaciones occidentales están en China y no querrán salir del mercado más grande del mundo. Así que todo esto no es blanco y negro.

Es también necesario destacar que Rusia y China no son países homogéneos, sino que en ellos hay sectores que tienen preferencias o intereses contrapuestos. En Rusia, por ejemplo, la directora del Banco Central es considerada por un prominente economista ruso como una persona alineada con las políticas del Fondo Monetario y los intereses de occidente. No obstante, Putin la ratificó como presidenta del banco central ¿Cómo habría que leer eso? Igual en China, hay sectores que han mirado a occidente, y que han hecho grandes negocios en Europa y Estados Unidos, esos sectores no van a renunciar fácilmente a esa relación beneficiosa. Lo mismo ocurre si se mira hacia Estados Unidos. Las grandes corporaciones han hecho extraordinarios negocios en China y han estado felices con esto ¿Se van a ir dejando atrás el entorno de negocios más dinámico del mundo? No hay una respuesta aún para eso. Lo que si es cierto es que la ofensiva económica, cultural y política contra Rusia; y el costo que para el resto del planeta tiene la institucionalidad (dólar incluido) impuesta por Estados Unidos, más su hegemonismo asfixiante hace imposible que Rusia, China, Irán, la India, Turquía, y muchos otros países del medio oriente, África y América Latina lo puedan ignorar. Hay una gran confrontación en marcha, entre el viejo hegemón imperial –Estados Unidos- y China y Rusia, como fuerzas contra hegemónicas, y esto va a afectar a todo el planeta.

Ya el escenario mundial muestra una gran crisis internacional que se puede asociar a:

  • Una gran inflación en Estados Unidos y Europa;
  • Crisis alimentaria y subida del costo de los alimentos, lo cual va a golpear fuertemente a las mayorías sociales en todas partes.
  • Aumento de las materias primas, cosa que podría beneficiar, o ya está beneficiando a algunos países de América Latina, aquellos que tiene petróleo, y minerales entre otras cosas.
  • El aumento del precio de los hidrocarburos va a afectar profundamente a la economía mundial. En nada va a ayudar a Europa y Estados Unidos a mejorar la economía. Europa se va a volver menos competitiva frente a China, que va a comprar petróleo ruso a un mejor precio. En general el aumento del petróleo será un factor inflacionario de alto poder.
  • Contracción del mercado mundial. Luego de la crisis del 2007-2008 el crecimiento que había experimentado el comercio internacional se hizo más lenta, incluso pasó a crecer menos que el PIB mundial. Este será un factor, que según algunos analistas también sería un curso negativo, o sea, menos crecimiento a la luz de este conjunto de factores críticos que afectan el desempeño de la economía mundo capitalista.
  • Nueva crisis de las cadenas globales de abastecimiento por la guerra y los problemas con el Covid19 en China. Otra vez, igual que cuando el covid19 las cadenas de abastecimiento global se encuentran en problemas, pues China ha tenido que meter en cuarentena algunos de los lugares más relevantes de sus estructuras industriales, pues ha habido rebrotes de la enfermedad. La globalización, otra vez, en un intervalo muy corto, muestra inconvenientes que en medio de la euforia que prevaleció años atrás por parte de los globalistas, nunca se pensaron como posibilidad. Ahora simplemente es un hecho, la globalización se desordena y fragmenta a una velocidad cada vez mayor.

Todo lo anterior hace pensar a algunos analistas en la necesidad de procesos económicos más auto centrados. De hecho, China, ha manifestado que pretende ser autosuficiente para protegerse de la eventualidad de problemas de abastecimiento o sanciones al estilo de las que impone Estados Unidos. Rusia simplemente tendrá que hacerlo como lo hizo Irán ¿Hacia dónde va la globalización?

También hay quienes consideran que luego de un marcado debilitamiento de los estados nacionales, otra vez, al calor del debilitamiento de la globalización, surge la necesidad de reconstruir las soberanías nacionales y procesos más auto centrados en los distintos países.

La sociedad costarricense

En estos últimos 35 años  la sociedad costarricense ha pasado, paulatinamente, de ser un “estado-social” orientado por el capital industrial y agrario nacional, con una tradición reformista constituida en las décadas que van de de 1940 a 1960, con capacidad hegemónica, a uno dominado fundamentalmente por el capital financiero y especulativo, así como por el capital transnacional, exportador e importador; ha habido grandes cambios institucionales, económicos y políticos.

En términos institucionales los objetivos y las acciones de las instituciones se fueron modificando gradualmente. Los proyectos de construcción de vivienda social prácticamente desaparecieron. El Ministerio de Agricultura y el Instituto de Desarrollo Agrario (IDA) dejaron de dar asistencia técnica a los pequeños y medianos agricultores. El IDA, que no hizo mucho en cuanto al tema de la reforma agraria –en realidad nunca la hubo-, pero que distribuyó algunas tierras, dejó de hacerlo.

La Caja Costarricense del Seguro Social, que ha sido una institución fundamental para la estabilidad político-social costarricense, está cada vez más debilitada. Un aspecto central para entender esto es que a la fecha de hoy 2022, un 50% de la fuerza de trabajo costarricense está en la informalidad, o sea que no cotiza para el régimen de la Caja. Las consecuencias de esto en el mediano plazo son devastadoras. No hay institucionalidad social posible en una sociedad en la cual la mitad de la población no participa de la economía formal. Y tal cosa ni siquiera fue tema en la campaña que recién pasó.

Costa Rica pasó de ser una economía con un cierto desarrollo del mercado interno, para convertirse en una economía extrovertida dirigida al mercado internacional. El desarrollo industrial sustitutivo de importaciones y vinculado al mercado común centroamericano de la década de 1960-1970, desapareció; y las empresas que quedaron pasaron a manos del capital transnacional. Ahora el desarrollo industrial se encuentra concentrado en las Zonas Francas, que son centros en los que el capital transnacional opera, y forman parte de una cadena de valor internacional que no tiene encadenamientos internos, pues son enclaves del capital extranjero que no producen ningún desarrollo. Por cierto, estas Zonas Francas se concentran fundamentalmente en el Valle Central.

Los sectores de la burguesía que fueron desplazados de las actividades productivas e industriales, pasaron a ser gerentes de las inversores extranjeros, socios de la banca privada, especuladores, inversores en bienes raíces, importadores, pero en todo caso, posiblemente la mayoría se salió de las actividades productivas. Tal vez, algunos se pudieron refugiar en actividades agrícolas, por cierto, altamente concentradas como la piña, el banano, el melón, el azúcar, que son fundamentalmente productos de exportación. En Costa Rica las actividades industriales vinculadas al mercado interno y a la burguesía nacional disminuyeron notablemente. En las zonas francas hay actividades tecnológicas, pero estas se realizan por parte de empresas transnacionales, cuyas tecnologías forman parte de sus patrimonios de conocimiento, que no se comparten ni trasladan hacia los lugares geográficos en los que operan estas empresas.

Desde hace 35 años o más, la consigna del estado en materia económica es que hay que atraer inversión extranjera para el desarrollo. Pero esta inversión no está acompañada de requisitos, ni de planes públicos que la orienten; así que el desarrollo nunca se produce, puesto que el capital extranjero invierte para obtener ganancias, no para producir algún desarrollo. No hay transferencia tecnológica o  encadenamientos significativos con el mercado interno y las empresas locales. La presencia de estas inversiones extranjeras en términos de potenciar las estructuras de la economía local, es inexistente.

Los partidos políticos se fueron haciendo cada vez más electorales, sobre todo Liberación Nacional, que fue uno de los protagonistas de la reforma social de las décadas que van de 1940 a 1960; para luego convertirse en el partido que hizo las grandes transformaciones que desestructuraron la reforma social, y en su lugar constituyeron un estado al servicio de los procesos de globalización y acumulación orientados por el capital transnacional.

Liberación fue el partido de la burguesía costarricense que construyó el estado con base industrial dependiente y diversificación del agro, junto con políticas de distribución social, y una institucionalidad que atendió necesidades económicas y  sociales de las mayorías. Fue un  partido estructurado que realizaba congresos, que debatía ideológicamente, que formaba cuadros y que tenía a su interior fracciones que iban desde los liberales reformistas, hasta los neoliberales, pasando por sectores que pugnaban por transformaciones más radicales a favor de las mayorías sociales (véase el Manifiesto de Patio de Agua). Eso ya no existe, el partido fue demolido paulatinamente, y hoy lo que queda es una estructura electoral vacía en la cual no hay debate, ni propuestas consistentes, que sean construidas a partir de las necesidades del desarrollo del capitalismo en Costa Rica.

Hoy la burguesía costarricense no tiene partidos políticos orgánicos que piensen su realidad histórica política, ni grandes institutos, ni tanques de pensamiento, ni nada significativo que oriente de forma discernida y crítica el rumbo del capitalismo en el país. Simplemente en una sociedad mercado céntrica hay que dejar que el mercado decida, ya no es necesario reflexionar nada, el mercado proveerá. Hoy los intelectuales orgánicos del capital, cito a un amigo, son  los publicistas; y tal vez, algunos periodistas o directores de medios, que no guardan ninguna distancia crítica frente a sus patrones. Son en lo fundamental sirvientes de tiempo completo, por eso, de ellos no se puede esperar nada. A esto hay que agregarle la enorme ignorancia que los acompaña por deformación, y que no ayuda en nada a la hora de abordar los grandes temas sociales, económicos y políticos de la sociedad costarricense.

El campo popular se quedó sin expresiones político organizadas de izquierda desde prácticamente la segunda mitad de la década de 1980. La izquierda desapareció. Algunos otros movimientos sociales y gremiales y otras formas de organización social, no han hecho más que debilitarse. En estos años hubo algunos eventos muy significativos en el campo de las luchas sociales como el Combo del ICE, o el referendo para definir si se firmaba un tratado comercial con Estados Unidos o no. En el primer caso –el Combo del ICE- hubo una gran victoria popular, pero que no fue seguida de un proceso de organización social y fortalecimiento orgánico del campo popular. En el segundo caso hubo una gran derrota que debilitó, dispersó, y amilanó el campo popular, hasta la fecha.

El frente gremial es débil y disperso; además economicista y coyuntural. No se perciben vientos de cambio en este frente, ni buenas nuevas. En el campo del agro desde hace años que el movimiento campesino se dispersó, se debilitó cuantitativamente y organizativamente, así que no ha protagonizado luchas o movimientos significativos.

Los movimientos estudiantiles de las universidades públicas y el sector público de secundaria, no han tenido ningún protagonismo relevante en más de una década, al menos. Los jóvenes no muestran mayor interés por la política como un espacio para la transformación social y la organización del campo popular. No se organizan, no se movilizan. Su campo de “acción” son las redes sociales, y ciertas formas de socialización no políticas. Entre los sectores populares los jóvenes se exponen al desempleo, las dificultades para estudiar, la propagación de las drogas y las estructuras mafiosas que la acompañan, la ausencia de políticas públicas para atender sus necesidades; y además, la conformación de escenarios mediáticos con contenidos fundamentalmente alienantes y diversionistas que los atrapan. Los contenidos de los mensajes televisados, en YouTube, en las redes sociales, presentan estilos de vida derrochadores y opulentos, ostentados por cantantes y otros personajes mediáticos, que se convierten en modelos a seguir.

En estos espacios mediáticos y redes sociales se construye un mundo francamente opuesto a las condiciones de vida de las mayorías, que no existe más que para pequeños grupos, o simplemente es una construcción fantástica; la propuesta es una sociedad envilecida sustentada en el “salvase quién pueda”, sin ningún reparo por la tragedia de grandes sectores de la población sumidos en la pobreza. Ya no se trata de un mundo mejor para todos, sino, solo, de un mundo de opulencia, derroche y evasión para mí, desde el cual mirar la pobreza y la miseria humana producida por el capitalismo, sin ningún tipo de reparo crítico. Todo eso con la conciencia tranquila.

El movimiento comunal parece sumido siempre en una dimensión muy acotada, resolviendo asuntos relacionados con el ornato, el estado de los caminos del vecindario, los problemas de inseguridad, la administración del salón comunal y cosas por el estilo, sin mayor significado. No hay un movimiento nacional, ni discusiones relacionadas con el bienestar de las personas de las comunidades, ni sobre las grandes carencias de las barriadas populares.

En los últimos años han sido los algunos pueblos indígenas, y particularmente algunos sectores politizados, los que han levantado las banderas de la autonomía de los territorios en los que habitan, y a su vez, han estado recuperando las tierras de los territorios indígenas en manos de personas no indignes. Ya esto les ha costado la vida a dos indígenas en los territorios. Los gobiernos del PAC han ignorado completamente estas luchas y se han negado a intervenir para garantizarles a estos pueblos su derecho al acceso a tierras que les pertenecen. Esta misma indiferencia de los gobiernos y los estados se ha mostrado en las Universidades, ambientalistas, grupos de feministas, que no han hecho mayor cosa. La sociedad costarricense ha sido indiferente frente al drama de los pueblos indígenas. Los grandes medios que con frecuencia denuncian los “abusos a los derechos humanos en Venezuela, Cuba” y otros países, no dicen nada al respecto.

Tal vez, entre las mujeres feministas jóvenes ha habido algunas manifestaciones fuertes para denunciar el patriarcado y las condiciones subordinadas de las mujeres en esta sociedad. Sin embargo, por ahora sus alcances han sido limitados, pero al menos es relevante que se hayan manifestado de forma independiente y crítica.

En sector público es donde existe más organización de la clase trabajadora, eso sí, con una orientación reivindicativa y economicista de corto plazo, que siempre, o casi siempre, ha ignorado la suerte de sus compañeros y compañeras de clase del sector privado, en donde la organización de los trabajadores es casi inexistente. Las condiciones de trabajo, salarios y garantías sociales entre uno y otro sector muestran fuertes diferencias a favor de los empleados públicos que tradicionalmente han tenido más libertad para organizarse. En cambio los trabajadores privados siempre han sido reprimidos, tienen salarios más bajos y condiciones en general de trabajo de mayor explotación que en el campo público. Esto de alguna manera crea una fractura entre estos sectores de trabajadores. Muchos trabajadores del campo  privado se han convencido de que las condiciones laborales en el campo público son un privilegio que hay que eliminar.

Nunca, o casi nunca, ha sido posible que entre estos sectores de trabajadores se creen colaboraciones para enfrentar las condiciones de explotación realizadas por el sector patronal. Esto es una extraordinaria limitación de la clase trabajadora costarricense, que además del economicismo, tiene una visión muy limitada de la lucha política y social basada en criterios puramente fragmentarios; así, cada sector defiende sus intereses, pero no se logra conformar una propuesta política reivindicativa que logre hacer confluir los distintos sectores en un frente común contra el capital. Se vive una especie de felicidad de la corporativización de la lucha social.

El campo popular tampoco tiene una expresión política propia que oriente sus luchas y que le haga frente al capitalismo puro y duro (como decía Samir Amín) que se ha instalado en los últimos años. El campo popular está completamente desarmado frente al capital.

En el terreno político partidario, el Frente Amplio ha sido una fuerza puramente electoral que tuvo alguna presencia destacada en la asamblea legislativa durante la administración Solís, sin embargo, su desempeño fue tan desteñido e irrelevante que luego de tener 9 diputados, pasó a 1. Luego, su presidenta fue ministra de la condición de la mujer, en el gobierno de Alvarado. Abaló con su presencia en el gobierno del Partido Acción Ciudadana todas las políticas que se impulsaron contra el campo popular; y sobre todo, la desatención a las demandas populares y la represión que el gobierno de Carlos Alvarado llevó a cabo contra algunas luchas del campo social.

Ahora el Frente tuvo 6 diputados. Ninguno de ellos representa un vínculo con algún sector social destacado o beligerante. Parece que el Frente acota su accionar político a la asamblea, escenario que está completamente dominado por agrupaciones que representan los intereses dominantes, sin ningún contrapeso significativo. El FA ¿continuará “atrincherado” en el parlamento, sin poder construir un vínculo con el campo popular, que es de por sí débil orgánicamente? ¿Cuál será la propuesta desde ahí? Si no se logra algún grado de articulación con el campo popular, su presencia en el parlamento será irrelevante en el contexto político costarricense.

Los únicos partidos de izquierda que aún perviven son los troskistas, pero su número, peso y extensión en el territorio y entre los distintos sectores del campo popular, no es significativo. Tienen presencia en el sindicato de Acueductos y Alcantarillados desde donde han denunciado irregularidades que se han cometido en la institución.

Los resultados de las elecciones de febrero de 2022

En las elecciones de febrero del 2022 se presentaron más de 20 partidos. Enumerarlos no tiene sentido, pues el peso y el protagonismo de la gran mayoría fue irrelevante. Igualmente vale para sus propuestas programáticas, que son improvisaciones con pretensiones puramente electorales. Además, nadie le da seguimiento a los programas de los partidos que ganan las elecciones, puesto que se asume que esto es fundamentalmente un requisito para participar. Por ello, los contenidos de la mayoría de los programas de los partidos son irrelevantes, salvo en algunos casos, en particular cuando estos contenidos se relacionan con las directrices de los organismos internacionales, o los intereses de las fracciones del capital que ganan las elecciones. En este último caso la aplicación del programa es selectivo, y tiene que ver con la capacidad que tienen las distintas clases y sectores de clase para imponer sus intereses. Si un sector poderoso requiere de una ley, una política o la transformación de algo en el sector público, eso será prioridad para el gobierno de turno, en tanto ese sector económico tenga el peso y poder suficiente para imponerlo. A nadie se le ocurriría ahora volver a proponer la nacionalización de la banca, puesto que el peso del capital bancario y financiero es simplemente dominante, y una cosa de ese tipo no la permitiría. Es un asunto de correlación de fuerzas.

Aspectos relevantes del resultado de la elección del 2022

Liberación y la Unidad Social Cristiana nuevamente no pudieron alcanzar el ejecutivo. Liberación sí tuvo una mayoría en la Asamblea Legislativa. La Unidad tuvo una representación suficiente para no desaparecer. El Partido Acción Ciudadana prácticamente desapareció del escenario electoral luego del gobierno de Carlos Alvarado; no obtuvieron un solo diputado.

Nuevamente un personaje desconocido gana las elecciones. Esto dice sobre todo de la desconfianza que el electorado tiene en los partidos tradicionales como Liberación y la Unidad, y el desprecio que sienten por sus figuras políticas tradicionales. Tal distanciamiento de los partidos que tradicionalmente ejercieron la dirección del estado a favor del bloque dominante y sus distintas fracciones, no necesariamente es el resultado de un proceso de politización de las mayorías sociales, y de la emergencia de algo propio del campo popular, que se oponga como proyecto político económico a la dominación actual. Por ahora es un asunto puramente reactivo.

El nuevo presidente es un hombre del Banco Mundial, o sea, un representante de ese capitalismo puro y duro. Entiéndase: menos estado, más inversión extranjera, una economía volcada hacia afuera, una política fiscal regresiva, se continuará con la desindustrialización, el agro seguirá siendo una actividad con poca atención pública, para decir lo menos. Y, por supuesto, las demandas reivindicativas que se puedan gestar en estos próximos años por parte del campo popular no serán escuchadas. Salvo, por supuesto, que estas tengan tras de sí una fuerza organizada y beligerante. Tal escenario es poco probable. Lo que sí es posible, es una atmósfera de conflictos sociales fragmentarios en el que distintos sectores sociales asfixiados por la inflación, el desempleo, la informalidad, la falta de servicios, los bajos salarios, se lancen a luchar de forma bastante espontánea y desordenada.

Un par de cosas que son indicadores de los contenidos y la orientación de la campaña pasada:

En Costa Rica el 50% de la población laboral está en condición de informalidad, este es un dato aplastante. Sin embargo, ninguno de los candidatos se refirió a este tema. Es algo asumido como una realidad de la que no se habla. Uno interpretaría que los sectores dominantes simplemente dan por un hecho que frente a esto no se puede hacer nada, así que ni siquiera se discute.

Lo otro de gran importancia, incluso a la luz del complejo escenario internacional que se está fraguando con la guerra y la lucha por la hegemonía mundial, es el campo de la agricultura. En Costa Rica no hay políticas para amparar la agricultura local y fortalecer la producción de alimentos  para el consumo popular. Esto debería ser un asunto de gran urgencia, frente al incremento de los precios de los productos agrícolas y la escasez de muchos de ellos en los mercados internacionales; a la par del incremento de los precios de los fertilizantes. El tema de los alimentos es un asunto de vida o muerte para los pueblos. Pero en la campaña pasada de esto ni siquiera se habló. La agenda política estuvo más centrada en los ataques personales y en asuntos de orden puntual, como la corrupción, que en temas que fueran de relevancia para las mayorías sociales. Si no se discute el modelo de acumulación (capitalismo puro y duro dominado por el capital financiero) y sus implicaciones sobre la vida de las mayorías, entonces los temas como la corrupción, u otros asuntos puntuales, resultan irrelevantes.

Otro tema ausente del “debate” electoral fue la situación internacional. Para los políticos costarricenses el mundo externo es como si no existiera, muy paradójico en un país que tiene una economía abierta y extrovertida que, por lo tanto, depende de los movimientos de la situación internacional.

En el marco electoral, la gran prensa costarricense, Canal 7, La Nación, Repretel apostaron al final por el candidato de Liberación Nacional. Presentaron al otro candidato, al que ganó las elecciones, como un corrupto, autoritario y depravado. No se trata solamente de si son ciertas o no las acusaciones, sino, simplemente, de que el otro candidato (el de Liberación Nacional que perdió) tenía expedientes parecidos, pero en este caso no se insistió en sus faltas. Lo que en uno era inaceptable, en el otro no consistía en un problema. El carácter de la gran prensa quedó al desnudo. La gran prensa quedó evidenciada como un aparato que busca una y otra vez modelar el pensamiento de la gente en correspondencia con los objetivos y necesidades de los grupos dominantes. Lo interesante es que a pesar de la campaña organizada desde arriba, el candidato de la gran prensa, el hombre de Liberación Nacional, no quedó. ¿Por qué la gran prensa consideró al candidato de Liberación Nacional, mejor que el otro? Tal vez, porque Liberación tiene más trayectoria política que el otro partido, que recién fue constituido y no tiene ninguna experiencia de nada. Pero esto es solo un intento de explicación, habría que investigar más al respecto.

Por otra parte, la gran prensa estaba inquieta por el aumento del abstencionismo que llegó al 40 % en la primera vuelta. Entonces, junto al Tribunal Supremo de Elecciones plantearon una campaña para reducir el abstencionismo. El abstencionismo no se redujo y la campaña desplegada por la prensa para reducirlo fue ignorada por los votantes. Otra vez la prensa no logró su objetivo. La gran prensa no pudo manipular a la gente en cuanto a escoger quién debería de gobernar el país, ni tampoco pudieron reducir el abstencionismo. Fue un doble desacierto. Luego hicieron como si no hubiera pasado nada. Era lo esperable.

Que se puede esperar para los próximos meses en Costa Rica

La posible recesión o crecimiento modesto de las economías de Estados Unidos y Europa van a impactar negativamente la sociedad costarricense.

El tema alimentario es crucial para cualquier país, y el precio de los alimentos parece que se puede disparar en los próximos meses. Costa Rica podría ser un país que aspire a tener cierta soberanía alimentaria, pero esto requiere de una política pública sólida y comprometida con tal cosa. Eso no existe. Como se indicó anteriormente, ese tema ni siquiera se discutió en la campaña pasada.

Si se mira al campo popular, el sector de agricultores está pobremente organizado y su voz no tiene peso político. Otros sectores sociales organizados podrían tener interés en que el país sea solvente en materia alimentaria, pero esto supondría tener una mirada más allá de la inmediatez reivindicativa y economicista, así que el campo popular en este caso tampoco tiene mucho que decir.

El escenario económico:

  • Desempleo que va más allá del 10%
  • Cerca del 50% de informalidad
  • Aumento en el costo de la vida e inflación
  • Estancamiento de los salarios
  • Posible contracción de las exportaciones y las importaciones
  • Habrá que esperar para ver cómo se comporta la inversión extranjera, en un escenario de crisis global.

Esto solo para mencionar algunos aspectos de gran relevancia que van a desmejorar más la vida de los sectores populares. Cada vez más, las condiciones que cimentaron la hegemonía política del capital sobre el trabajo en Costa Rica, se deterioran más; esto no se traduce, por cierto, en una crisis de hegemonía, pero sí en un escenario cada vez más inestable.

Se perfila un estilo de gobierno que pretende asimilarse la gestión púbica a la empresarial. En medio de la profunda crisis del capitalismo occidental y de la fragmentación o regionalización del capitalismo global; en el caso de Costa Rica, se apuesta por un estilo anclado en los dogmas neoliberales o mercado centristas, y en la asimilación de lo público y lo privado a partir de intentar replicar lo privado en lo público, puesto que se supone que lo privado es sinónimo de eficiencia y corrección, que hace falta aplicar en el campo de lo público para hacerlo eficiente.

Más allá del equipo que el nuevo presidente determine para que lo acompañe, este se va a encuadrar en un guion no solo conocido, sino que además, dentro de lo conocido, el guion que se propone es radical. Si las cosas no han funcionado o funcionan mal, lo que hay que hacer es subordinar cada vez más la lógica del estado y lo público a los criterios de eficiencia empresariales y el mercado. Y, a la par de esto, profundizar los vínculos y las consultas con los distintos sectores privados para poder interpretar más fielmente sus necesidades. Este será un gobierno aún más cercano al mundo empresarial que los anteriores; ya el estado no pretende ninguna autonomía frente al capital, para corregirlo y proteger a los sectores dominantes de sus propios excesos peligrosos para la estabilidad social y política. Ahora, más bien, se trata de interpretar adecuadamente los impulsos del mercado, y las exigencias de los empresarios.

El nuevo presidente fue el encargado de la oficina del Banco Mundial en Indonesia, la agenda del Banco en ese archipiélago fue impulsar los negocios, atraer inversiones, desregulación de diversas áreas, reducción de impuestos, facilitación de procedimientos administrativos; esto tuvo consecuencias sociales para los sectores indígenas de Indonesia, pues descuidó los derechos de los indígenas a la tierra, entre otras cosas. Evidentemente, ahora Chávez no es un funcionario del Banco Mundial, pero, es un economista entrenado en esas políticas económicas, y convencido de su necesidad. Lo esperable es una agenda económica y política inspirada en las políticas y acciones que él normalmente ha aplicado con el Banco Mundial, y que considera apropiadas. Otra vez, los beneficiados serán los sectores financieros, exportadores, importadores, y los inversionistas internacionales. A estos últimos, siempre se les considera depositarios de una esperanza mágica, en tanto en el relato dominante se afirma que el capital extranjero es realmente el que propiciará con sus inversiones el desarrollo. Luego de 40 años de este discurso, el desarrollo sigue sin concretarse.

Chávez inicia su gestión con un proceso público para contratar al personal que va a fungir al frente de los ministerios, es decir, a los ministros y ministras. Al no tener un partido o una estructura política con cuadros y trayectoria propia, entonces, al mejor estilo de cualquier empresa privada, la contratación de los funcionarios de más alto rango en los ministerios se hizo por medio de un concurso en el cual los postulantes pusieron su currículo a disposición del presidente, para que este escogiera, como lo haría un buen gerente de una gran empresa. Una de las ministras designadas indicaba que ella nunca había visto a Chávez, sino hasta el momento en que la entrevistó para el cargo en el que luego fue electa. Ciertamente, en este caso no hay equipo de gobierno, ni procesos previos, que garanticen que estos designados desconocidos puedan articular sus trabajos de una forma más o menos colaborativa y fluida. Luego, Chávez, indicó también, que estos ministros y ministras tendrán que definir su entorno de colaboradores y hacerse responsables por esto. El gobierno que se está yendo se caracterizó, entre otras cosas, por mostrar un gabinete inestable en lo que respecta a las cabezas de los ministerios. Este gobierno que entra parece que andará un camino similar, o más inestable.

El presidente electo, en varias oportunidades, se ha referido a un diagnóstico de lo económico, sin embargo, no está claro si ese diagnóstico ya existe, y sobre él se asentarán las directrices y políticas gubernamentales, o si se refiere a algo que hay que hacer. En todo caso, en ningún momento, hasta ahora, ha hecho público, desde su punto de vista, una caracterización económica del país.

También Chávez habla de establecer consensos con el parlamento. Ya se reunió con la fracción de Liberación Nacional –la más grande-, y también con el conjunto de los diputados electos.

Por otra parte, este gobierno, a pesar de haber ganado las elecciones, carece de apoyo social y  de respaldo político orgánico propio. Tiene, además, una insuficiente representación en la Asamblea. Esto lo pone en una situación difícil. Se tendrá que apoyar en las cámaras patronales que han tenido un peso determinante desde hace años, y prácticamente han cogobernado. Tendrá que negociar hábilmente con la Asamblea Legislativa y particularmente con Liberación Nacional.

El 30 de abril del 2022 se anunció un acuerdo multipartidario: “por una Costa Rica transparente, equitativa y próspera y sostenible”. En este acuerdo participan Liberación Nacional, La Unidad Socialcristiana, Nueva República y el Liberal Progresista. Firmado por un total de 41 diputados. Este acuerdo no tiene como sustentación ninguna lectura o diagnóstico de los problemas sociales, económicos o políticos de la sociedad costarricense, seguramente que no es necesario en una sociedad de pensamiento único, cuyos referentes fundamentales a la hora de establecer las políticas públicas y económicas son el consenso de Washington, el Fondo Monetario, el Banco Mundial y más recientemente la OCDE. La burguesía costarricense y su personal político no tienen cabeza propia para pensar su realidad. Se mencionan como temas relevantes  para este frente legislativo concertado asuntos como: la transparencia, la búsqueda de consensos, la búsqueda del incremento sostenido de la eficiencia del estado, la falta de empleo, lo que ellos llaman el apagón educativo, entre otras cosas.

No parece que entre este sector mayoritario de la Asamblea Legislativa y Chávez hayan diferencias irreconciliables en cuanto a las políticas económicas que se deban aplicar. Tampoco parece que haya discrepancias en cuanto el tema del estado y a la necesidad del “hacerlo más pequeño y eficiente”, que ha sido parte fundamental del discurso neoliberal dominante que todos estos sectores suscriben. Las diferencias pueden surgir, eso sí, cuanto toque impulsar políticas económicas que tengan un efecto selectivo sobre las distintas fracciones de clase, de tal modo que eventualmente puedan favorecer más a unos sectores que otros. O si eventualmente Chávez decidiera tomar decisiones que afecten a sectores económicos que tienen representación fuerte en estos partidos. Como podría ser el caso de los cogeneradores eléctricos privados que se benefician de las políticas del Instituto Costarricense de Electricidad. Estos sectores tienen un anclaje en Liberación Nacional, así que si eventualmente Chávez quisiera cumplir su promesa de campaña de tocar los intereses de este grupo, podría tener roces con la bancada liberacionista. Pero en general, las políticas de apertura económica, achicamiento del estado, motivación a la inversión extranjera, liberalización económica, y otros elementos más del credo neoliberal no están en duda.

El domingo 30 de mayo, fue electo Rodrigo Arias como presidente de la entrante Asamblea Legislativa, con el apoyo de 50 diputados, prácticamente todos los miembros del congreso, incluidos los diputados del partido gobernante. Rodrigo Arias no solamente es un partidario del capitalismo puro y duro, de ideología neoliberal, sino que también una figura principal de la política de los sectores oligárquicos de Costa Rica. Así que las políticas neoliberales de los últimos años no solamente continuarán, sino que se van a acentuar. Es muy posible que pronto se estén concretando acuerdos para terminar con asuntos de la reforma del estado que estaban pendientes. Igualmente, hay mejores condiciones para que se apruebe una la ley de empleo público fuertemente restrictiva con respecto a algunos logros obtenidos por ese sector en años pasados.

Rodrigo Arias no hubiera ganado una candidatura para representar a Liberación Nacional, menos aún, unas elecciones nacionales. Pero en el marco de las estructuras de la democracia representativa, no solo gana en las elecciones de la Asamblea, sino que lo hace casi de forma unánime. Las estructuras representativas de la democracia costarricense funcionan muy bien, pero para la oligarquía y su personal político, solamente.

También, algunos voceros de Chávez han declarado públicamente que el país está quebrado, o en una situación financiera crítica ¿qué se seguirá de esto? Se va a plantear, acaso, que para enfrentar esta situación hay que vender activos del estado ¿Cuáles irán a ser esos activos? ¿Se irá a proponer un plan de austeridad desde el gobierno, y se va a recortar la inversión pública y el presupuesto de los ministerios? Desde la perspectiva de este economista del Banco Mundial, eso sería plausible. Pero aún no se ha pronunciado al respecto. Sus pocos pronunciamientos públicos han sido completamente anodinos.

Desde el campo popular organizado, o lo que queda de él, no se vislumbra ningún proceso orientado a lograr acuerdos para enfrentar lo que posiblemente sea la continuación de la embestida del capital sobre el trabajo y la población pobre. Hasta la fecha no ha sido posible un acuerdo político entre los sindicatos, y entre estos, y otras fuerzas sociales  para presentar un frente común, ante el capitalismo puro y duro que se propone, y que se haya expresado de manera pública en un frente gremial-político con una estrategia o programa propios.

Lo que sí es esperable, son movimientos espontáneos de lucha por la supervivencia de muchos sectores sociales, que están cada vez más amenazados por el proceso creciente de desorganización y crisis del régimen capitalista. Serán expresiones sin mucha conducción, pero eventualmente se podrán radicalizar en el proceso, y terminar enfrentados con las fuerzas represivas del gobierno para configurar escenarios de conflicto social creciente, sin conducción política desde el campo popular.

Por otra parte, el capitalismo global se está fracturando de manera irreversible, y la llamada globalización está en franca crisis. Esto implica que hay un proceso de reorganización del capitalismo mundial. China y Rusia y otros países con peso regional o mundial están construyendo otra institucionalidad y formas de relacionamiento propios, fuera de la hegemonía de Estados Unidos y Europa. Esto también repercutirá en todos los espacios geopolíticos del planeta, y en cada uno de los estados nacionales. Ya algunos analistas hablan del resurgimiento de los estados nacionales con soberanía, frente a la crisis y el descontrol de una globalización que naufraga ¿qué tiene que decir y hacer un gobierno como este? ¿Se apegará este gobierno al manual ortodoxo de la globalización neoliberal y a las recetas del Banco Mundial y el Fondo Monetario?

Los influjos de la economía mundial traen inflación, inestabilidad, crisis del capitalismo mundial y guerra en el campo económico, militar, propagandístico, geopolítico e ideológico. El globalismo occidental liderado por Estados Unidos, y sus aliados subalternos: la OTAN, la UE, y Japón, se enfrentan agresivamente a las potencias capitalistas contra hegemónicas de China y Rusia, y al gran proyecto de la ruta de la seda y la construcción de un capitalismo policéntrico. Esto no lo puede ignorar ningún gobierno. En principio es esperable el alineamiento de esto gobierno con los intereses de los países centrales de occidente.

Por ahora, sin entrar en un análisis detallado, parece que el personal que estará a cargo de los ministerios, ideológicamente es tributario del neoliberalismo que ha campeado triunfante hasta la fecha en el país. Los acuerdos a los que han llegado las distintas fracciones de la asamblea, el nombramiento casi unánime de Rodrigo Arias y la presencia de un funcionario del Banco Mundial en la presidencia del país, auguran un alineamiento de todas las fuerzas políticas en favor de un consenso neoliberal en momentos de crisis internacional y nacional. Lo que viene no solo es más de lo mismo, sino que es un agrupamiento de las fuerzas del statu quo en torno a la defensa de las estructuras y políticas, que han sido producidas por los sectores dominantes en las últimas décadas, y su respectiva profundización hasta las últimas consecuencias. Rodrigo Arias, incluso, se pregunta: ¿Qué esfuerzos tendremos que hacer para que se entienda que no hay cambios sin sacrificios, que no hay cambios sin provocar fracturas y efectos no deseados pero críticos y necesarios para Costa Rica? Parece que la mano viene dura.

La crisis del capitalismo global y su fractura se traduce en inflación, e inestabilidad económica, acompañado esto de la contracción de los mercados globales y la recesión en los países centrales. Para un país como Costa Rica, con una economía extrovertida y dependiente del mercado de Estados Unidos esto no augura más que inestabilidad, inflación, contracción  económica, posible caída de las exportaciones. Todo esto recaerá con furia en las espaladas de las mayorías sociales. Las condiciones para una crisis social, económica y política más profunda están simplemente sembradas. La forma en que esta crisis se va a desplegar es lo que está por verse.

Esta crisis tendrá una manifestación desigual, no solo en términos sociales, sino también geográficos. Las regiones más empobrecidas y afectadas por otros factores, como el cambio climático, serán zonas altamente vulnerables. Los pobres, los desempleados, los adultos pobres, los jóvenes del campo popular, las mujeres de capas medias y populares, la economía campesina, la economía informal serán sectores y grupos sociales con los cuales la crisis se va a ensañar. Los elementos para la inestabilidad y el conflicto social están a la orden del día.

Algunas Conclusiones

La globalización capitalista neoliberal, bajo la forma de un desarrollo desigual, ha profundizado las contradicciones económicas y geopolíticas a escala global, y ha producido grandes fracturas. El dinamismo económico desde hace algún tiempo se trasladó hacia las economías y mercados asiáticos. Esto permitió, entre otras cosas, el surgimiento de China como una gran economía, y como una protagonista geopolítica de primer orden. La crisis financiera del 2007-2008, y luego la pandemia del civd19 (como un factor interviniente), así como la guerra en Ucrania y la respuesta de Estados Unidos y la OTAN a este conflicto, han acelerado las distintas contradicciones (económicas, geopolíticas, institucionales) entre China y Rusia, y el bloque occidental liderado por Estados Unidos. Se ha producido una gran fractura. China, Rusia, Irán, y otros organismos centroeuropeos de cooperación económica y  de Asia central, están construyendo una vía propia en el marco del capitalismo mundial –siempre capitalista, claro está- , en todos los campos, y esto pasa por ir sustituyendo al dólar como moneda de reserva internacional, cosa que a largo plazo es un golpe demoledor para Estados Unidos.

China continúa con un desarrollo económico que se despliega a una velocidad nunca antes vista, en muy poco tiempo habrá sobrepasado a Estados Unidos como principal economía del planeta. La respuesta de Estados Unidos y sus subordinados de la OTAM y la Unión Europea es una política de sanciones y guerra económica frontal. La idea de una globalización que traería paz y armonía y desarrollo mundial ha quedado en el pasado. El escenario del futuro es la confrontación entre bloques que se disputan la dominancia geopolítica planetaria. Cosa nada nueva en la historia del capitalismo mundial. Está por verse hasta donde llegará el proceso de desacople entre estos bloques, y el papel que jugarán las grandes corporaciones multinacionales, que han sido las principales actoras económicas en la globalización neoliberal.

La crisis de la guerra en Ucrania ha desencadenado una lluvia de sanciones de los países centrales de occidente contra Rusia. En un contexto de fuertes encadenamientos, por una parte, y en el cual todavía el occidente apenas estaba intentando recuperarse de la crisis del covid19 y sus efectos sobre la economía global, se produce esta situación que rápidamente se devuelve sobre Europa y Estados Unidos para producir inflación y estancamiento económico. Algunos analistas auguran una fuerte recesión para Europa y Estados Unidos. Entonces, luego de la crisis del 2007-2008, se configuró un escenario económico mundial que parece mostrar una larga depresión en la que la instabilidad se convirtió en un factor crítico de la economía mundial. Esto tendrá repercusiones en la estabilidad política, social e institucional de los países. Parece que esto va a impactar con particular fuerza en Estados Unidos y Europa y sus respectivas periferias.

Costa Rica es periferia pasiva de Estados Unidos. Si hay una contracción muy fuerte de la economía de ese país en los próximos meses, eso afectará la economía costarricense en tanto una buena parte de sus exportaciones se dirigen a Estados Unidos.

La inflación que se ha provocado por el aumento del petróleo, algunas materias primas y productos agrícolas también se trasladará al mercado interno costarricense. Sus efectos sobre las mayorías sociales y los sectores pobres y excluidos de la economía serán devastadores, pues aún persisten los problemas derivados de las medidas restrictivas que se impusieron para combatir el covid9. Esto cae, de por sí, en una sociedad cuyos rasgos estructurales provocan exclusión y pobreza. La crisis internacional simplemente viene a amplificar lo peor de estos rasgos estructurales en la sociedad costarricense.

Los sectores dominantes, y su personal político, hoy celebran los resultados de una elección que les ha permitido controlar toda la institucionalidad cómodamente. El 1 de mayo de 2022, han celebrado un pacto en el parlamento que le permite a una figura central de la oligarquía costarricense presidir cómodamente ese recinto –Rodrigo Arias- . Ya previamente un grupo de partidos políticos se han puesto de acuerdo para alcanzar un consenso político cerrado en torno al curso neoliberal de los últimos 35 años. No solo se trata de conservarlo, sino de ampliar y profundizar este curso, en medio de una crisis planetaria de la globalización neoliberal.

El campo popular está desarticulado y débil. No tiene expresiones políticas relevantes ni tampoco unidad gremial y reivindicativa. Las mayorías sociales serán fuertemente golpeadas por la crisis económica. Con el agua hasta el cuello muchos sectores sociales van a montar respuestas sobre la marcha. Serán  posiblemente luchas sin conducción de tipo reivindicativo. Dependiendo de la intensidad y la frecuencia el gobierno de Chávez se verá obligado a apelar con mayor intensidad a la represión en las calles, como lo hizo el gobierno saliente cuando fue necesario.

Solamente una gran revisión de las prácticas y las acciones seguidas por los sectores organizados, de la forma más autocrítica, y una gran disposición de los sectores más organizados y consientes del campo popular, podrían eventualmente generar formas de resistencia y lucha que acumulen fuerzas para continuar la resistencia en el futuro, en medio de una gran reorganización y crisis al interior del capitalismo mundial.