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Autor: Hector Ferlini Salazar

El año que viene, 2021…

Vladimir de la Cruz

El año que viene, 2021, presagia una intensa lucha político electoral. Al menos así se presenta el panorama con los Partidos Liberación Nacional, Unidad Social Cristiana y Acción Ciudadana, que son los que gravitan con mayor peso en el escenario nacional, y son los que de una u otra manera están preparándose de modo más público para la contienda electoral.

Los otros partidos todavía no suenan tambores ni trompetas, pero no han de estar desprotegiendo ese frente de batalla, porque pasado mañana, el viernes 1 de enero, del 2021, como es la práctica del Tribunal Supremo de Elecciones, se publica el calendario electoral, que es la hoja de ruta de las elecciones nacionales, de presidente, vicepresidentes y diputados, que ha de realizarse el primer domingo de febrero del 2022, el 6 de febrero de ese año, y acabarse allí el proceso electoral si alguno de los partidos que participan en las elecciones saca el 40% o más de la votación. Si así no fuere se prolongaría el proceso, solo para la elección presidencial, con los dos partidos que saquen el mayor porcentaje de votación ese 6 de febrero u obtengan más cantidad de votos, hasta el primer domingo de abril, el 3 de abril.

El 6 de febrero del 2022 sí quedarán electos los diputados de la próxima Asamblea Legislativa.

En este sentido, probablemente, ante la crisis que tiene el país, en el campo económico financiero, de finanzas públicas, de carácter fiscal, de desempleo, de crecimientos de las brechas sociales y de las desigualdades sociales y económicas, de no resolverse sustantivamente en estos meses estos problemas, y eventualmente si no se ha resuelto lo de la pandemia, un eje de la campaña electoral va a girar, en los partidos que tengan mayor opción electoral, en solicitar a los votantes que les den la mayor cantidad de diputados posibles, para de esa manera facilitar más y mejor la gobernabilidad nacional y las relaciones políticas del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo, sobre todo que en el 2022, el Partido que gane las elecciones presidenciales va a tener la iniciativa de ley, a partir del mismo 8 de mayo, cuando asuma el próximo gobierno.

Esto significa, que por primera vez, en los procesos electorales, el Partido que elige Presidente va a tener la posibilidad de presentar Proyectos de Ley, a la Asamblea Legislativa, que pueden tener relación con las ofertas y programas electorales que se agitaron y ofrecieron, a los electores, durante la campaña que inicia prácticamente en enero del 2021 y de manera precisa desde octubre del 2021 hasta febrero del 2022.

Importante a destacar es que el calendario electoral, que el Tribunal Supremo de Elecciones aprueba y publica, no sufre modificación alguna durante todo el año, generando confianza pública y política en todo el proceso electoral.

Este Calendario marca las reglas del juego electoral a las que se someten todos los partidos políticos, pero también todos los ciudadanos, todos los votantes, todos los mayores de edad que integran y forman el padrón electoral, todo el Pueblo Electoral, todo el Pueblo en el que descansa la Soberanía Popular, que se delega por la votación en los electos, Presidente y Vicepresidentes, y en los diputados. Este acto es el de mayor expresión de Soberanía Popular que se realiza en el país.

La importancia de la votación es esa, la capacidad que tenemos todos los costarricenses que formamos el Pueblo Electoral, de poder elegir las Supremas Autoridades Políticas del país.

El voto en Costa Rica no es obligatorio, es de conciencia. Los que no votan pueden dividirse entre los que se abstienen de ir a votar, a emitir su voto, su decisión de escoger candidatos y de aquellos que asistiendo a las urnas, al recinto de elecciones, anula su voto o vota en blanco, manifestando, quienes anulan o votan en blanco que no están de acuerdo o no simpatizan con ninguno de los candidatos ni de sus partidos políticos.

Los que del todo no llegan a votar a las urnas, los llamados abstencionistas, para mí son aquellas personas o ciudadanos que les es indiferente quien pueda quedar electo, que sienten que ninguno de los candidatos en posibilidad de ser electo les va a afectar en su situación de vida.

Estos votos no cuentan para el resultado final, que se determina con los votos válidamente emitidos a favor de algún candidato y su partido.

Deberíamos avanzar, en el plano electoral, para hacerlos valer, para que pesen en el porcentaje del resultado de elección y para poder también facilitar el derecho de los ciudadanos a manifestarse, con votos válidamente emitidos, en contra de todos los partidos y sus candidatos. Esto obligaría a todos los partidos políticos a mejorar la postulación de sus propios candidatos y de las ofertas y programas electorales en posibilidad de ejecutar desde el Gobierno o desde la Asamblea Legislativa con sus Proyectos de Ley.

¿Un ejercicio de política ficción o una pesadilla anunciada? (i).

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense.

Primera parte.

“Un millón de personas tienen trabajos sustituibles por máquinas. Investigación revela que uno de cada dos empleos en Costa Rica tiene elevados riesgos de automatización…La mitad de los trabajos de la población ocupada en Costa Rica tienen un alto riesgo de automatización, es decir se pueden sustituir por máquinas, computadoras o algoritmos que desempeñen estas funciones a menor costo en comparación con el ser humano” Manuel Avendaño Arce EL FINANCIERO n° 1317 26 de diciembre de 2020 página 4.

Hace unos meses intentamos formular, al menos algún enfoque teórico que tuviera cierto valor explicativo acerca del origen y los alcances del complejo fenómeno de la llamada pandemia del Covid 19, cuyos alcances y efectos más ignominiosos (e incluso genocidas) parecen conectarse con los aún más temibles de la llamada Cuarta Revolución Industrial que podría deshacerse de más de la mitad de la fuerza laboral en nuestro medio, a los que estamos enfrentados como individuos y también como humanidad no importa si lo ignoremos, de una manera consciente o no, sus efectos o augurios, más o menos perceptibles, han llegado para quedarse entre nosotros.

El mencionado ejercicio teórico lo hemos intentado, ya sea anclándonos –por así decirlo- en la búsqueda de herramientas cognitivas dentro de los cánones de la sociología clásica de finales del siglo XIX (v.g.r. EL PARADOJAL DESTINO DE LA SOCIOLOGÍA CONTEMPORÁNEA, apartados del I al X) y primeros años del anterior, o más probablemente desde la sociología del conocimiento, una rama separada de aquella, surgida en Alemania durante la década de 1920, como resultado del intenso debate teórico sobre la noción de ideología y sus alcances surgido en los medios académicos de una nación, que como el resto de Europa, se encontraba profundamente afectada por las secuelas de la Gran Guerra de 1914-1918, las que darían origen a un enorme conflicto social y político, al ascenso de los totalitarismos y a un nuevo conflicto armado, siempre en gran escala hasta alcanzar dimensiones planetarias, apenas un par de décadas después.

La discusión acerca de las relaciones, y también fricciones o múltiples rupturas, más o menos frecuentes, entre el conocimiento entendido en estricto sentido, y la existencia social de nosotros, los de la especie humana, tan propensa hacia los conflictos, y todo tipo de acciones letales que no han cesado de escalarse desde los más lejanos tiempos prehistóricos, cobró nuevos matices e intensidad con los planteamientos de Karl Mannheim (1893-1947) y su perspectivismo, al someter la teoría de la ideología de K. Marx, tomada como “falsa conciencia” que enmascara la realidad(o extensión real única de que hablaba Georges Gurvitch (1894-1965), el sociólogo rusofrancés, con su hiperempirismo dialéctico) a la crítica de que hacía objeto a todas las visiones de mundo existentes en el conglomerado social, al considerarlas precisamente como falsa conciencia, valga la reiteración de este tema que ya habíamos abordado en nuestra reflexiones sociológicas.

El fenómeno social total que ha puesto a la especie humana en alto riesgo de extinción, dada la dimensión planetaria que ha venido asumiendo a lo largo del año que está a punto de concluir, no sólo resulta muy complejo para ser entendido, dada la imposibilidad de ir más allá del ascenso de la insignificancia en que hemos caído, al no poder la gran mayoría de los seres humanos concentrarse o poner su atención en un tema más allá de los cinco o diez segundos de un spot de televisión (v.g.r. Cornelius Castoriadis), llevándonos a caer en actitudes que van desde la pusilanimidad hasta la estupidez manifiesta, por lo que tarea se torna virtualmente imposible..

El tema de las muertes, los contagios, las vacunas y las camas hospitalarias nos conduce, por momentos, por la vía de los reduccionismos más variados, hacia la imposibilidad de captar la totalidad de un fenómeno en el que las dimensiones clínica, económica, política, social y cultural están inextricablemente unidas, de una manera tal que: “se pone de manifiesto la profundidad de una crisis múltiple, cuyos elementos sociales y naturales están inextricablemente unidos, además de que sólo así pueden ser entendidos y confrontados, en la medida en que se profundiza la naturaleza misma de los problemas clínicos a resolver, también lo hacen los de la dimensión sociológica en términos del manejo social (y epidemiológico) del evento patológico…(EL PARADOJAL DESTINO DE LA SOCIOLOGÍA CONTEMPORÁNEA VII, 7 de abril de 2020, sección de opinión, diario digital www.elpais.cr).

La pérdida de millones de puestos de trabajo y la acelerada caída de la economía en escala planetaria, durante el año transcurrido desde su inicio, constituyen los efectos palpables de un fenómeno del que todos hablamos, aún sin entenderlo, e ignorando todavía el hecho de que, a la larga parece estar unido a las dinámicas destructivas de la Cuarta Revolución Industrial, con su anunciada mecanización- deshumanización del mundo del trabajo ¿Prescindirán la humanidad o las élites del mundo industrializado de más de la mitad de la población del planeta? Al menos no aparecen respuestas o reacciones que vayan en sentido contrario por ninguna parte, mientras tanto seguimos alucinados mirando o sufriendo el fenómeno de la pandemia y sus estadísticas de morbilidad y enfermedad. La confusión e indiferencia de la gran mayoría de las gentes son tales que pareciera que muchos los ven con admiración, o tal vez tendrán la expectativa, no siempre fundada en hechos comprobados o comprobables, de que la catástrofe que se está incubando en una atmósfera casi imperceptible, aunque sus ecos sean cada día más sonoros, no los alcanzará a ellos.

¿El Parque Nacional “Las Baulas” sin baulas?

Freddy Pacheco León*

El daño fue grande, como la playa, y dolorosamente, el tiempo nos da la razón. Porque un procurador «leyó» tierra adentro en una ley donde dice «aguas adentro», y porque a unos «ambientalistos» les creyeron la promesa de que los dólares que estaban siendo donados, serían usados para financiar la compra de una franja de terreno de 75m de ancho y 7 km de largo, que corre detrás de los 50m de la zona pública de las playas Grande, Ventanas y Langosta, el Minae (bajo la guía de The Leatherback Trust o Fideicomiso Baulas) procedió a presentar procesos falsos de expropiación de decenas de lotes… que eventualmente no fueron pagados. Se detuvo un desarrollo bien zonificado, ejemplar para el litoral de Santa Cruz, y no les importó el destino de las tortugas baula.

Al demostrarse ampliamente que la matanza de tortugas baula NO tenía nada que ver con lo que sucedía en las playas guanacastecas, sino que se trataba de un asunto relacionado con pesqueros industriales extranjeros, lejos de Costa Rica; y que más bien nuestras autoridades deberían haber liderado un movimiento Internacional para protegerlas en sus rutas de migración y alimentación, el entonces ministro Carlos Manuel Rodríguez, se hizo el desentendido, pese a que se trataba de una petición casi desesperada que se le hacía por salvar a las baulas del océano Pacífico. Que de nada servía, se le insistió a él y a los gringos que manejaban todo, proteger las playas del parque nacional donde desovan, si cada vez menos tortugas irían a alcanzar nuestras playas.

 ¡Y sucedió la catástrofe!

¡Adonde antes llegaban unas 200 tortugas baula por noche a anidar, hoy no llega ni una durante los cuatro meses de temporada! O sea, tristemente se cumplió el vaticinio de que iría a llegar el día en que tendríamos un «Parque Nacional Marino Las Baulas de Guanacaste»… ¡sin baulas! y por supuesto, sin fuentes de trabajo para los habitantes de Matapalo y otros paupérrimos pueblos cercanos.

(Nótese al fondo en la fotografía, a la izquierda, la casi ausencia de edificaciones en playa Grande, contrario a lo que sucede en primer plano en playa Tamarindo, que no forma parte del Parque Nacional).

Y es que efectivamente, pescadores suramericanos en el Pacífico sur, principalmente, han diezmado sus poblaciones desprotegidas en altamar, mientras tanto, en el mismo Parque Nacional Marino, los que se promocionan como sus protectores, también contribuyeron con su exterminio haciendo «experimentos» irracionales, como los ejecutados a 56 tortugas «condenadas» a nadar miles de kilómetros con pesados transmisores sobre su suave caparazón, hasta morir, o las 400 tortuguitas cruelmente decapitadas… para conocer su sexo.

Esa es la breve historia de esa bellísima parte de Costa Rica, cuna de un hecho irracional matizado de intereses «conservacionistas», que provocó mayor pobreza en Guanacaste, y que podría estar planteando a las autoridades cantonales y del gobierno central, una (al menos) revisión de la irracional, situación actual.

* PhD en Ciencias Biológicas.

Se nos fue el 2020 y nos quedan retos para el 2021

Lic. Miguel Ureña Cascante*

Se nos fue el 2020, año del COVID y con él se puso en evidencia de manera más clara los mega negocios producto de una administración deficitaria en planificación, controles. La ciencia de la administración y los grandes tratadistas en esta área, en este periodo; pudieron quizás demostrar sus teorías.

El “Principio de Peter” queda en evidencia, ante un grupo de connotados académicos que nos demostraron quizás que la teoría y la práctica son cosas diferentes, como dirían los abuelos, “no es lo mismo verla venir, que bailar con ella”, esto no justifica que una pandemia llega sin avisar, pero deja en evidencia, que los sectores sociales de este país siempre estuvieron bien orientados, tuvieron la razón, siempre promovieron que el Estado, centralizado en Hacienda, tuviera los recursos económicos necesarios para la pandemia fiscal, siempre latente en la espaldas del pueblo, pero resolviéndola de manera equitativa, justa y progresiva, que paliaran cualquier déficit financiero responsablemente.

Quedó en evidencia, que las “luminarias” que ocuparon los puestos principales de batalla ante el COVID, no pueden comprar mascarillas de óptima calidad, las compran a sobreprecios o simplemente no les importa pagar $46 USA por una vacuna, que en apariencia la empresa fabricante, la vende a 12 euros, situación que debe denunciarse; eso no se puede convalidar con un silencio de la contraparte.

A pesar de que el sector sindical tenía una plaza en un puesto de control adecuado, faltó más eco de esas luchas o denuncias que de ahí surgieron.

El blindaje al sector financiero y empresarial fue connotado con leyes de usura reformadas en tiempo récord, leyes de moratoria fiscal, ley de suspensión de contratos laborales, pero en nada se evidenció el interés para atacar el fraude, el contrabando, o la evasión.

Nuestros padres de la patria se tiraron al piso, por no decir quizás, en forma despectiva, se “bajaron los pantalones”, ante la cantidad de demandas promovidas por un sector golpeado ciertamente, necesarísimo para la economía misma, como es el sector privado y productivo, pero maltrecho por la voracidad de sectores privilegiados, como el turismo, el sector salud dentro del campo de la medicina privada y agropecuario entre otros, que aprovechando la poca cantidad de ojos humanos, utilizaron “los vivillos” esa debilidad, para mandar a USA y a EUROPA algunas frutas alteradas y conteniendo premios a actividades delictivas.

El sector privado es necesario y hay que fortalecerlo, sin afectación al consumo producto de una disminución de la capacidad de compra del consumidor final, el cambio de leyes como el ROP y el FCL contribuirían notablemente a mejorar la demanda, pero no se vale que PAPÁ ESTADO asuma las consecuencias del COVID nos gastemos recursos públicos en Bonos Proteger, cuando la empresa privada misma, en su contabilidad año a año, inserta la provisión de derechos laborales como un escudo en materia fiscal.

Quizás una ley de dotación del 50% de los derechos laborales sea necesaria, ante el galopante incremento de ingresos que muchos empresarios a pesar de la pandemia continuaron acumulando, entre ellos el sector médico, el sector financiero y el agrícola, con las bondades de estos últimos como la piña, cuyo nivel de PH ayudaba a la salud humana ante la pandemia, pero por falta de control algunas contenían un químico nocivo.

Se nos va el 2020, con una declarada división entre el sector sindical, con luchas aisladas, donde pareciera hasta bien planificado, con el hecho de generar protesta social, pero sin un pensamiento quizás de unión e integración, cada uno de sus grandes líderes, muy respetables al fin, pero con un nivel quizás de terquedad, cuyo actuar hace que persista la oportunidad de la contrapartes o tesis de “en rio revuelto, ganancia de pescadores”, sabiéndose que los pescadores son los poderosos de este país, tejiendo sus redes y como la “pesca de arrastre” llevan al trabajador a que nos pasen por la sartén y nos coman. Esto podría ser, por la falta de integración y deponer posiciones sectarias en beneficio de una convención o puesto, mientras otros, también no menos inocentes, siguen sin delegar ese liderazgo, sin pasar el relevo porque se afanan con el trono del poder interno en sus Mega Sindicatos, situación quizás que promueve un debilitamiento del movimiento y evita una oxigenación con el significado mismo de organizaciones de los trabajadores, para los trabajadores, y por los trabajadores.

Se nos fue el 2020 con cientos de héroes muertos en batalla, porque no tuvimos el conocimiento preciso de la actuación dolosa de nuestros Ministros o Presidentes Ejecutivos, actores quizás tildados de corruptos en actos lamiendo grandes fortunas salariales y protegiéndose con el infortunio de una pandemia, actores políticos decisivos para brindar el equipo adecuado a galenos e inocentes enfermeros, los que hoy al final del año, su esposa, sus hijos, sean los únicos que lleven flores a sus sepulturas, y mientras, un Ministerio Publico, tal cual semejanza con Keylor Navas , evita los goles de las persecuciones penales contra los “Dioses del Olimpo” , y ninguna agrupación sindical, con excepción de SITRAHSAN han solicitado su actuación en fechas pasadas, como la pérdida millonaria en inversiones, y la actuación de SINAE recientemente promovida.

Se nos va en el 2020, la urgencia de recordarle al Gobierno que baje los gastos en asesorías, en sistemas digitales onerosos, con la estrategia de centralizar administrativamente funciones tributarias, cuando la legislación es clara, las competencias son claras, la materia especial es clara, lo que no resulta nada claro, es la millonada que se pretenden “embuchar” algunos proveedores de licencias, sistemas o “tarros”, como sucedió con Tributación Digital.

Ciento cincuenta y seis millones de dólares, no se los brincan con garrocha.

Gastos es alquileres, mientras decenas de hectáreas propiedad del mimo gobierno encharraladas por falta de uso y millonarios pagos de alquileres a empresas de políticos reconocidos. Algunos terrenos que lejos de promover cultura, proveen espacios para el consumo de drogas, facilitando la construcción de tugurios como bunker.

Se nos viene un 2021 con una serie de amenazas que de continuar como el 2020, pasarán sin mayor conflicto todo el filtro legislativo, y aún no decidimos entrar a la corriente legislativa a defender desde una o varias curules los derechos de los trabajadores, único escenario por ocupar, ya que la “democracia de las calles”, es evidente, a nadie le trae beneficios y por el contrario, causa más división social al traerle malestar al trabajador de a pie.

Continuamos en el 2021 con la esperanza de un bloque sindical y social, firme en la lucha, con una visión individualizada de cada evento, pero globalizada, respetable y bien considerada por la colectividad.

Que el 2021 traiga lo que deba venir, pero; que el trabajador comprenda que tiene un grupo de compañeros que lo representan en cada actuar de manera adecuada y al nivel esperado.

* Licenciado en Derecho; licenciado en Administración; Contador Privado; Secretario General SITRAHSAN 2018-2020; exdirectivo SINDHAC; miembro fundador de la Asociación de Profesionales de Tributación Directa, TFA y Aduana; miembro fundador de la Asociación de Profesionales de Aduanas; membro junta directiva FENOTRAP; miembro activo CMTC; docente universitario, trabajador de toda la vida.

Las Vegas de Chánguena reconstruye su puente colgante

Uriel Rojas

Con un costo total aproximado a los 5 millones de colones, la comunidad de Las Vegas de Chánguena ya tiene habilitado de nuevo su puente colgante.

Esta obra se construyó gracias a los aportes de los vecinos de la comunidad, la mano de obra de PRONAE y un aporte económico de la Asociación de Desarrollo Indígena de Rey Curré.

Este puente es de vital importancia para los vecinos que tienen que cruzar a diario el río Chánguena para viajar a otros lugares como Rey Curré, Palmar o Buenos Aires.

Gran parte de la madera utilizada fue una donación de vecinos del lugar y en coordinación con la ADI Curré se gestionó la mano de obra con Pronae, y se consiguió los materiales que se necesitaba para volver a levantar este importante puente.

Otro de los beneficios es que los niños que asisten a la escuela podrán pasar con menos riesgo y los agricultores ya podrán también sacar sus cosechas.

Los vecinos de esta comunidad están muy agradecidos con quiénes hicieron posible esta reconstrucción que había sido destruido por los efectos del huracán Eta.

Acerca de Manuel Mora Valverde en el 26 Aniversario de su partida física

Jiddu Rojas Jiménez

El 29 de Diciembre de 1994 se conmemora la partida física del compañero Benemérito de la Patria Manuel Mora Valverde, insigne luchador social costarricense y fundador con su compañera Isabel Carvajal (Carmen Lyra), con Jaime Cerdas Mora, Carlos Luis Sáenz y Adela Ferreto, con el joven Carlos Luis Fallas (CALUFA), y con otros y otras jóvenes intelectuales y trabajadores/as costarricenses, del histórico Partido Comunista de Costa Rica en 1931, luego Vanguardia Popular (histórico) en 1943. Y luego de su salida del PVP, funda con otros compañeros/as el Partido del Pueblo Costarricense en 1984-1985, después de la escisión contra la dirigencia burocrática y dogmática del nuevo PVP.

 Sin embargo, su legado político va más allá de los partidos políticos y de los sectarismos o prejuicios ideológicos.

Don Manuel es el principal dirigente político, y verdadero visionario y auténtico arquitecto de la Reforma Social de 1942 – 1943, junto a su íntimo amigo Monseñor Sanabria, y con la aprobación y firma del entonces Presidente Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia.

 Mil veces gracias a Manuel Mora Valverde y a sus compañeros y compañeras de lucha, por la Caja Costarricense del Seguro Social -CCSS y el Código de Trabajo. Mil veces gracias a Manuel Mora Valverde y a su herencia institucional, porque a través de la CCSS, se siguen salvando vidas hoy mismo en Pandemia…

Se sentaron así entre 1942 y 1943 las bases del moderno Estado Social de Derecho. Creándose así las bases, del modelo inclusivo que la posterior Segunda República (1949) impuso bajo el liderazgo de Figueres Ferrer; pues a pesar de la cruenta Guerra Civil de 1948 y de la posterior persecución anticomunista, se mantuvieron las bases constitucionales que originaron la gran Reforma Social de 1943, y permitieron la nueva Constitución de 1949.

Manuel Mora Valverde (1909-1994), Benemérito de la Patria, además de un gran líder popular, fue un gran jurista y abogado de causas justas, y un intelectual anti-fascista y antimperialista.

 Fue además, muchas veces electo diputado, pese a la campaña sucia en su contra antes y después del 48, y pese a la larga proscripción del Partido Comunista, después de 1949 hasta 1975.

Sin embargo, pese a su escuela legislativa, nunca redujo la política de izquierdas al mero quehacer parlamentario, pues siempre mantuvo permanente su contacto y cariño con las bases populares, creando así un sólido liderazgo popular.

Quiero agregar y destacar algo: precisamente de lo más trascendental y poco conocido, en la biografía política de Manuel Mora Valverde, fue el hecho de votar en contra de la ir a la Guerra Civil en apoyo de Calderón y Teodoro Picado y sus manejos de las Elecciones Nacionales. Con estos otros caudillos le unía el respeto por las Garantías Sociales y antes la lucha antifascista, pero no su forma de gobierno, o el ejercicio del poder. Terminado el clima político de la Segunda Guerra Mundial, posiblemente nuevas alianzas hubiesen procedido.

 Respecto del levantamiento de Figueres Ferrer y previas conversaciones secretas con don Benjamín Odio Odio (hombre probo de la Oposición, cercano a Figueres Ferrer, y nuevo Director del Registro Electoral de entonces), Don Manuel Mora, estaba convencido en principio, de no tomar partido activamente del lado oficialista acerca del fraude electoral. (Por lo demás siempre hubo denuncias de fraude electoral que afectaban al PVP, al anterior Partido Reformista, o a la Oposición de turno, desde mucho antes).

La lógica política revolucionaria de Manuel Mora V. era muy clara: Mientras no se tocaran las Garantías Sociales, por qué salir a matarse entre los partidarios de una Elección públicamente cuestionada entre dos Caudillos. ¿Por qué? Incluso hasta con Don Otilio Ulate, la derecha Liberal del momento (que a su vez controlaba y contenía parte del Cortesismo de extrema derecha, y era marcado por los jóvenes Socialdemócratas), ya Manuel Mora Valverde había negociado, la posibilidad de la nueva Secretaria de Trabajo. La idea clarísima, era proteger las conquistas sociales obtenidas en 1943.

Se impuso otra línea de confrontación militar en el C.C. del PVP histórico; los ánimos estaban caldeados, y era esperable. Fue una mala decisión política de la gran mayoría del Comité Central, y con costos tácticos y estratégicos terribles.

El resultado militar y político de la Guerra Civil, fue adverso a los Calderonistas, pero arrastró a la ilegalidad a los Comunistas por casi tres décadas, sin hablar de la posterior represión anticomunista (incluido el Crimen del Codo del Diablo), y el obligado exilio para otros y otras camaradas.

Fue en le exilio donde murió su amada Chavela, Carmen Lyra, y donde conoció a una joven pasante universitaria costarricense, Addy Salas, quien sería luego su esposa y compañera, y madre de sus dos hijos.

Volviendo a la terrible Guerra Civil del 48, hay que decir que, para efectos militares, el cuestionado mando militar y policial Picadista y Calderonista siempre desconfió de los Comunistas. Era lo lógico y lo esperable. Y eran, -salvo excepciones-, posiblemente tan anticomunistas como los Nacionalistas de derecha del Cortesismo.

En fin, obviamente sin armas apropiadas ni planeamiento militar propio, no se combate bien. Incluso agregamos: no se debe acudir al combate militar en esa correlación de fuerzas armadas negativa. Sólo el valor heroico de los Brigadistas, en su mayoría obreros bananeros, y la fuerza de sus convicciones, los mantuvo en esporádicos triunfos.

Sino es por el Pacto de Ochomogo luego, aunque sea cumplido a medias, se hubiese podido terminar de perder todo. En cambio, las Garantías Sociales se respetaron en su esencia.

 En Ochomogo se negociaron no vidas ni haciendas, sino precisamente las Garantías Sociales, y respecto a ese tema estratégico al menos, se cumplió lo pactado.

Don Pepe también tenía un equilibrio al interno de sus fuerzas, que sostener. Recordemos que Figueres Ferrer después de una corta pero muy cruenta Guerra Civil, tenía a su lado a combatientes distinguidos en su Ejército de clara orientación nacionalista de extrema derecha, y con un odio anticomunista visceral. (Sumado a los influyentes infiltrados e informantes de la Embajada Norteamericana, en constante acecho, y si hay dudas se pueden consultar los expedientes ya liberados por el FBI de entonces). Y todos estos elementos, tenían a su vez gran peso militar. Tal vez esto ayude a explicar su sabia y trascendental decisión posterior, de eliminar de forma regular al Ejército Nacional como institución permanente.

Además, aunque algunos ahora lo nieguen, o cueste demostrarlo empíricamente (yo no sabía que los Gringos notificaban antes de invadir), el peligro de una doble invasión Norteamericana (desde la Zona del Canal) y desde la Nicaragua de Somoza, estaba muy presente de haberse prolongado la Guerra Civil.

Estratégicamente, políticamente y moralmente, entonces, Manuel Mora Valverde, tenía toda la razón acá.

Pero se impuso la mayoría del Comité Central del PVP histórico. Ni modo.

A pesar de todo, de la situación militar asimétrica del 48, por dicha, se rescataron las Garantías Sociales, aún con la victoria de Figueres Ferrer, y digámoslo, con el respeto parcial al Pacto de Ochomogo (tantas veces negado por la historia oficial antes del Documental histórico ahora conocido). Incluso, fueron profundizadas más adelante en la Segunda República. La posterior legalización del Partido Comunista,-gracias a acuerdos discretos entre Figueres Ferrer y otros sectores progresistas del PLN, y Manuel Mora Valverde-, y su luchas ciudadanas en el sector sindical, en el sector campesino, de trabajadores/as rurales, comunalista, cooperativista, de mujeres, universitarias, colegiales, o en las «tomas de tierra» de pobladores, ayudó al vigoroso proceso de desarrollo del Estado Social de Derecho.

No se trata de volver a ningún odiado «culto a la personalidad» (Manuel nunca simpatizó con el Stalinismo), al culto al héroe como singularidad, ni de explicar a los fenómenos sociales o políticos exclusivamente de acuerdo a grandes personalidades. Pero sí de hacer justicia sin más, al legado político y ciudadano de un verdadero prócer político nacional, de un humanista.

A Manuel Mora se le puede ubicar dentro de la corriente humanista marxista, no dogmática. Fue un precursor de la superación de la lectura latinoamericana y no sectaria del Marxismo.

Celebró con esperanza y prudencia la autocrítica soviética de la Perestroika y del Glasnot, pues conocía de los vicios burocráticos y autoritarios del sistema soviético, pero lamentó profundamente la caída del Campo Socialista y del Socialismo Histórico y de su solidaridad internacional, no porque no fuese crítico del régimen burocrático, sino porque temía lo que realmente pasó: como fue la Restauración Capitalista y el destrozo de las conquistas sociales de los pueblos de Europa Oriental bajo la globalización capitalista, y el retorno del Hegemonismo Norteamericano y occidental sin freno, la renuncia al Multilateralismo mundial, y la soberbia geopolítica imperialista y sus correlatos neoliberales y neocoservadores.

Su brillante originalidad en la conducción política de la lucha popular asimétrica, en un país permanentemente amenazado por la Geopolítica imperial, dio nombre a la expresión local, – a veces injustamente denostada por el sectarismo estalinista-, de «Comunismo criollo», y luego de «Socialismo a la tica». Tesis en su contra se patrocinan y publican, pero la verdad histórica es que estamos disfrutando de las instituciones heredadas de la visión patriótica y de justicia social, de grandes hombre y mujeres como Manuel Mora Valverde.

Don Manuel adaptó de forma creativa y revolucionaria, en la táctica y en la estrategia, sus profundas convicciones marxistas al contexto político de la realidad costarricense de su momento.

 En su larguísima trayectoria como revolucionario costarricense, nunca renunció a la efectiva pero muy discreta solidaridad revolucionaria centroamericana, latinoamericana e internacionalista; combinando formas de lucha, y siendo su apoyo estratégico y decisivo, para las grandes causas populares y humanas.

Tanto con la naciente Cuba Socialista, y con la Nicaragua revolucionaria (la del FSLN original obviamente), El Salvador, Honduras, o antes con Guatemala o República Dominicana, o Sudamérica entera. Su apoyo además nunca fue meramente discursivo. Lo cual, no impidió nunca, su independencia de criterio, o el rechazo tajante a la importación artificiosa de métodos de lucha, ajenos a nuestro contexto nacional.

De ahí la importancia estratégica de la Paz como bandera y consigna del campo popular.

Tanto nacional como regionalmente, Don Manuel tuvo enormes logros, no sin un altísimo riesgo personal suyo, y de su familia y compañeros/as de militancia. El verdadero alcance de sus luchas y conquistas está por descubrirse y estudiarse como un mar de viejas enseñanzas políticas, geopolíticas, cívicas, y humanistas.

Manuel Mora Valverde pudo desarrollar así, en la Costa Rica de su época, amplias alianzas políticas y sociales. Consolidando así, estratégicas conquistas sociales, jurídicas, económicas y políticas para el pueblo costarricense; siempre en defensa de los mejores intereses ciudadanos y democráticos de la Patria. Y esta última, es una lección digna de no ser olvidada nunca, en nuestras nuevas circunstancias históricas.

Los derechos de pueblos originarios estadounidenses, el ambiente y el financiamiento de la actividad petrolera

Matthew Cook

¿Se puede decir que donde uno invierte su dinero refleja sus valores? Pues, así lo cree Scotiabank. Como dice Scotiabank en la página Face de la Federación de Surf de Costa Rica: «Scotiabank reconoce la importancia del deporte, por eso, a nivel global y nacional apoya diversas disciplinas como el surf, entre otros.»

Muy bien. Estamos de acuerdo. Por ende, es muy importante que Scotiabank explique cuáles son los valores que están expresando con el patrocinio de la corporación petrolera Enbridge con $9.84 MILES DE MILLONES desde el 2016. Con este dinero Scotiabank está financiando a Enbridge y su oleoducto Line 3 que le permite a la empresa sacar el petróleo más sucio y dañino del mundo: los «tar sands» o arenas bituminosas de Canadá. ¿Por qué tan sucio y dañino? Este petróleo no está en forma líquida como lo que uno imagina que sale de un pozo petrolero. Como indica el nombre las arenas bituminosas están compuestas de arenas mezcladas con petróleo. Para sacar el petróleo hay que usar grandes cantidades de vapor caliente para quitar el petróleo de la arena. Así que por cada barril de petróleo se usan 3 barriles de agua. Además, estas arenas están minadas a cielo abierto implicando la destrucción de millones de hectáreas de bosque boreal para minar las arenas. Finalmente, después de “lavar” la arena, el agua y las arenas contaminadas se depositan en grandes lagos sucios y tóxicos. Estas minas de petróleo a cielo abierto y los lagos tóxicos de desechos son tan enormes que se pueden ver desde el espacio.

¿Entonces uno quiere preguntar a Scotiabank para qué sacar este petróleo tan contaminante? Los expertos de la climatología están diciendo que tenemos que dejar de usar los combustibles fósiles ya si queremos evitar la destrucción masiva de la vida del planeta, incluyendo la de los seres humanos. Podría pensarse que invertir dinero para sacar las arenas bituminosas refleja nada más que avaricia y una despreocupación total del daño al planeta además de reflejar total irrespeto a los deseos de muchos pueblos indígenas que no quieren estas minas y sus oleoductos en sus tierras natales. ¿Pero qué dice Scotiabank sobre los valores reflejados por su inversión?

Hace un mes el gobierno de Trump dio su aprobación para la construcción del último tramo del oleoducto Line 3 que está construyendo la empresa Enbridge. Desde ese entonces el pueblo indígena Ojibwa se ha tirado a la calle para frenar la construcción de esta abominación porque pasa por tierras controladas por ellos por ley, según un tratado con el gobierno del EUA firmado en 1855. En Minnesota, Estados Unidos muchas personas indígenas están enfrentando a la seguridad privada de Enbridge y a los policías para bloquear el paso del oleoducto Enbridge Line 3.

¿Y qué pasa en Costa Rica? ¿Qué piensa Scotiabank del daño que Costa Rica ya está experimentando por el cambio climático causado por los combustibles fósiles que Scotiabank está ayudando a sacar da las minas de los “tar sands”? Pues aquí en Costa Rica tenemos sequías e inundaciones afectando la agricultura, los inmensos huracanes gemelos de Eta y Iota acaban de destruir mucha infraestructura que tanto ha costado al país construir. Hay lluvia en diciembre y falta de lluvia en octubre. El bosque nuboso está desapareciendo de Monteverde y las hermosas playas en todo el país están siendo tragadas por el mar. La lista de los daños es larga y crece cada día. ¿Qué dice Scotiabank que hasta la Iglesia de Coronado ya casi ni tiene neblina?

Scotiabank quiere enseñar a los jóvenes de Costa Rica que la empresa valora el deporte del surf pero es más importante que los jóvenes ticos sepan que mientras que Scotiabank paga unos coloncitos para subir sus tolditos en la playa, está pagando miles de millones de dólares para financiar esa extracción, una actividad que está destruyendo esas mismas playas. Las migajas que Scotiabank tira a los surfistas es una burla, es un chiste cruel y si Scotiabank tuviera un poquito de vergüenza nunca más pondrían un toldo con su logo en una playa de Costa Rica hasta que dejen de financiar a Enbridge y su oleoducto Line 3.

Entonces, los jóvenes tienen el derecho de saber qué dice Scotiabank. ¿Van a apoyar el surfismo en Costa Rica o van a apoyar el Enbridge Line 3? Porque no se puede hacer las dos.

Fuentes de información:

– Financiamiento de Enbridge: https://www.ran.org/bcc-2020-data-explorer/#data-panel

– Los tar sands: https://www.nationalgeographic.com/environment/2019/04/alberta-canadas-tar-sands-is-growing-but-indigenous-people-fight-back/

– Los derechos de los Ojibwe sobre el territorio del Enbridge Line 3: https://www.minnpost.com/community-voices/2019/05/line-3-pipeline-proposal-yet-another-abuse-against-native-americans/

– Página en Facebook de la resistencia al oleoducto: https://www.facebook.com/StopLine3/?ti=as

Texto enviado a SURCOS por el autor.

250 años de Beethoven desde Costa Rica: ¿para qué tractores sin violines?

Jiddu Rojas Jiménez

Hablar de Beethoven nunca será un lugar común.

(Y gracias a la Orquesta Sinfónica Nacional por despedir la temporada por la Novena Sinfonía).

Beethoven nació el 16 de diciembre de 1770 en Bonn, el mismo año que el filósofo Hegel en Stuttgart, o sea, hace 250 años.

El genio de su obra revolucionaria, sin embargo, siempre, siempre, inspira, conmueve, y no deja de sorprender. Es como un laboratorio simbólico del buen universal, cuya Alquimia sigue produciendo reacciones. Es acaso la anomalía del poder universal de la Belleza.

De la Novena Sinfonía y Última, o Sinfonía Coral, inspira su fuerza y profundidad, y la tragedia humana, demasiado humana, que la rodea.

Es el rayo brutal pero hermoso y sublime por despiadado que alumbra y estremece.

El relámpago que cae en el lago apacible, donde flotaba contemplativo el imaginado bote del atribulado ilustrado de Kant, – quien nunca pudo escucharla-, mientras trataba de construir una Crítica del Juicio (y una Estética), después de escribir la Crítica a la Razón Pura y la posterior Crítica a la Razón Práctica.

Es lo bello y lo sublime, para recordar la trillada imagen de Kant.

Sin olvidar el llamado a la Fraternidad universal humana del extracto (conocido como “Himno a la Alegría”) del poema «Oda a la Alegría» (1786) en los Coros del Q:. H:. Schiller, incorporado a la Novena Sinfonía por Beethoven.

Recordemos que Schiller, padeció físicamente desde niño la brutalidad del Antiguo Régimen y sus instituciones. De Schiller se dice, que se orinaba en la cama hasta los 15 años, y recibió castigos físicos y cárcel de parte del noble tirano de turno, de Stuggart.

Fue desertor de su Ejército y debió de huir de su tierra natal, aunque estudió Filosofía dio clases de Historia. Su posterior fama tal vez le salvó la vida.

Peligrosamente Schiller fue además, nombrado «Ciudadano de Honor» de la República de Francia después de la Revolución de 1789. La reacción europea no le perdonaría eso, era como haber sido comunista de joven.

Sino fuera por el Q:. H:. Goethe y su red de apoyo, Schiller, posiblemente no hubiese subsistido en una Alemania fragmentada, que ni siquiera existía unida como un país (Tal vez por eso su Nacionalismo de derechas, feroz, imperialista, y demagogo en el siglo XX).

La vida de Schiller, alguna vez un joven revolucionario y de espíritu libre, un humanista de su época estuvo marcada precisamente por la carencia, organizada socialmente de la Alegría, buscada y deseada como ideal igualitario para la Humanidad. Más adelante, tal vez se acomodó políticamente.

Volvamos a Beethoven. Ser la transición encarnada entre el Clasicismo y el Romanticismo no fue fácil…

Recordemos que los años posteriores a la derrota militar de Napoleón, propios del contexto de Beethoven complican más la situación. La Novena Sinfonía se encargó en 1817 desde Inglaterra, y se empezó a componer supuestamente entre 1818 y 1824.

Y digo supuestamente, o según sus biógrafos, porque, ¿cómo demonios sabe uno cómo funciona la mente creativa de este genio sordo?

Se sabe que el poema original de Schiller siempre lo inspiró desde joven, y que supuestamente la escuchó conmovido a los 23 años en 1793. Los estudiantes revolucionarios alemanes lo solían cantar con música de La Marsellesa francesa.

Recordemos finalmente, que para la Restauración y la Contrarrevolución triunfante en la Europa de entonces (después del Congreso de Viena de 1815), las Guerras de Napoleón eran identificadas ideológicamente con la herencia revolucionaria y sus excesos. O sea, con la posibilidad de la tiranía como ‘hybris’ revolucionaria, y con la invasión extranjera en nombre de una abstracta Libertad.

Claro, esto último es injusto e impreciso históricamente (como toda construcción ideológica), pero fue la gran operación ideológica de las clases dominantes después del caos europeo de Bonaparte. Es decir, presentar deformado a Napoleón I, como un monstruo o tirano sin más, o como si sus tropas francesas de ocupación fueran peores que las tropas de los Príncipes y Reyezuelos europeos de turno. ¿Sabrá la gente hoy en día incluso, que Wellington era de menor estatura física que Napoleón? (Si tienen dudas morbosas comparen los uniformes guardados en Museos de ambos). ¿O acaso sabrán qué Napoleón en el poder fue enemigo jurado al interno de Francia de los verdaderos revolucionarios Jacobinos?

En fin.

Mientras, el poema original de F. Schiller nos proponía la identidad revolucionaria y universal para toda la Humanidad de la Libertad y el Amor. Fue escrito en noviembre de 1785 y publicado en 1786, aún antes de la Revolución Francesa de 1789.

En Beethoven, sin embargo, encontraremos sólo un hermoso extracto, más potable para la coyuntura.

Ningún homenaje póstumo ‘Kitsch’ de la Unión Europea puede remediar la bofetada revolucionaria de Schiller y Beethoven contra el ‘status quo’. Les guste o no son obras revolucionarias, que ni siquiera la propaganda Nazi y el Capitalismo global han podido prostituir y robarse.

En todo caso, Schiller ya más acomodado, nacido en 1759, muere en 1805, y por lo tanto, tampoco pudo disfrutar de la Novena Sinfonía de Beethoven. No es un pecado.

Por lo demás queda disfrutar a Beethoven (y Schiller) sin más, desde nuestras propias coordenadas tiempo/espacio en Costa Rica y América Latina. Con nuestros propios demonios, dolores, goces, amores, esperanzas, ángeles y luces.

Por eso, sentenció un estadista local, ¿para qué tractores sin violines?

Éste, efectivamente, ha sido un año muy singular, y el próximo podría serlo también.

Que la Sabiduría, la Fuerza y la Belleza acompañe nuestras vidas…

¡Salud al maestro Beethoven desde nuestro terruño, en su Natalicio 250! ¡Nuestros muertos/as gozan de buena salud!

Buen Vivir Costa Rica nos ofrece mensaje “Desde lo profundo”

El movimiento Buen Vivir Costa Rica nos ofrece un llamado “Desde lo profundo” en un video con música y mensaje acerca de la madre tierra y las personas comprometidas con ese Buen Vivir. La letra y la grabación son de Édison Valverde, la música y el canto de Daniel Ruiz, la edición de Marcos Chinchilla; realizado en diciembre 2020 en Santuario los Quetzales, Turrialba, Costa Rica. Lo compartimos:

La gigantesca huella de Mario Devandas Brenes

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

“No te preocuparon desaires ni groserías que alguna vez te hicieron, como no te preocupó pasar casi 4 meses de prisión por impedir la privatización del ICE. Para vos había causas superiores de vida:

  1. Promover la participación y organización de los trabajadores y de los ciudadanos en general en la lucha por la defensa y ampliación de sus derechos.
  2. La unidad de las organizaciones sindicales tras un programa unitario para enfrentar la estrategia común de las grandes empresas nacionales y extranjeras radicadas en el país
  3. La unidad de los sectores progresistas y democráticos para darle nacimiento a un gobierno de corte democrático y popular.
  4. La solidaridad con los más necesitados y la lucha por el Bien Común.”

Albino Devandas Brenes QUERIDO MARIO: ¡NACISTE EN NAVIDAD!

Después de casi cinco décadas de una vida fecunda, siempre en la lucha, de manera decidida y consecuente, con coraje y determinación ciertos además de profundos, al lado de los sectores populares en defensa de las instituciones y del estado social de derecho, aportando al pensamiento social su inmensa pasión y rigurosidad analítica, como unas cualidades esenciales que siempre lo caracterizaron, el compañero Mario Devandas Brenes (1946-2020) nos ha dejado en esta madrugada del día de Navidad del año 2020. La noticia corrió como un reguero de pólvora, trayéndonos un alud de recuerdos que sacudieron nuestra mente e hicieron aflorar nuestros más caros sentimientos, una nota de tristeza y de dolor se apoderó de la escena, al menos por un rato, aunque luego vino la reflexión que debe conducirnos a situar en su justa dimensión histórica la memoria de un hombre que “jamás descansó en paz”, contraponiendo su fecunda existencia con ese lugar común al que se aferran los seres humanos ante el avasallador misterio inextricable de eso que llamamos “la muerte”. Nada que ver con el indomable espíritu de este hombre que conocí en el Partido Socialista de Costa Rica, en el que milité por un breve período a mi llegada de Chile, después de golpe militar de 1973, no sin antes haber recibido la poderosa influencia del ethos del Partido Socialista de Chile, esa que se fue diluyendo en el exilio chileno y en los treinta años de la posdictadura, disfrazada de democracia, que se implantó en ese país, a partir de 1990, con los gobiernos de la des-concertación y de la derecha strictu sensu que sucedieron al pinochetismo. Sobre militancias, ideas y principios Mario representó todo un capítulo de la lucha política que trascendió al Partido Socialista, en el que militó también con audacia y determinación, manteniendo un gran apego a la democracia interior en la vida partidaria, principios que como él manifestó, posteriormente, lo llevaron más tarde a alejarse de ese partido y después de la militancia partidaria. Habiendo llegado a la Asamblea Legislativa como diputado de la Coalición Pueblo Unido, en 1978, su trabajo y su lucha incesante lo llevaron hacia planos más elevados de ella, de tal manera que para los primeros años de la década de los ochenta se había convertido en uno de los dirigentes más importantes de la izquierda costarricense, sostuvo siempre que él y sus compañeros de entonces ligaron siempre el trabajo parlamentario con la lucha callejera y el contacto directo con la población ( Ver al respecto una reciente entrevista suya para la Asociación Nacional de Empleados Públicos ANEP).

Mario Devandas Brenes, visto desde la perspectiva de la larga duración histórica, fue un hombre cabal además de un luchador y un combatiente decidido, cuya acción siempre estuvo ligada al pensamiento sistemático y a la reflexión rigurosa y atenta sobre los orígenes y causas más profundas que lo llevaban al terreno de la lucha social, en especial durante aquella década de los setenta del siglo anterior, donde el escenario se prestaba para dar lugar a muchas confusiones. Nos acaba de dejar un hombre que representó los valores más altos en la defensa de la institucionalidad costarricense (todavía no alcanzamos a evaluar y a palpar lo que significa tan tremenda pérdida, la que no termina de golpearnos en pleno rostro), los que se expresaron desde el alfa original en su defensa del Instituto Costarricense de Electricidad(ICE), como punto de partida y en el omega con que se cerró su existencia luchando sin descanso, y procurando elaborar una estrategia para defender de una enorme cantidad de asechanzas de todo tipo a la Caja Costarricense del Seguro Social(CCSS), al sistema nacional de salud y al régimen de jubilaciones del IVM, ligados ambos a las finanzas de una institución asediada, desde hace varias décadas por los intereses del capital financiero, y de la medicina privada que ha venido proliferando en Costa Rica.

Hoy más que nunca esa memoria de lucha, expresada en la vida de Mario Devandas, se encuentra amenazada por las clases dominantes y sus corifeos de todo tipo que siguen venciendo, como decía Walter Benjamin en sus TESIS SOBRE LA HISTORIA de 1940. “Encender en el pasado la chispa de la esperanza es un don que sólo se encuentra en AQUEL historiador que está compenetrado con esto: tampoco los muertos están a salvo del enemigo, si éste vence. Y este enemigo no ha cesado de vencer” (op.cit p.22), sobre todo ahora que Mario pasa a ser parte del pasado, pero también del eterno presente de nuestras luchas y esperanzas, cuando desde cierto progresismo y desde una izquierda boba tratan de confundirnos también, por eso Mario vivirá siempre en la memoria de las más auténticas luchas populares.

La pandemia del Covid 19 como un fenómeno social, clínico, económico y político totales vino a ser la gota que derramó el vaso, hasta el final Mario estuvo analizando ese fenómeno tan complejo y único e intentando dar salida a situaciones y fuerzas macro que excedían con mucho a las suyas, dentro de este fatídico año de 2020. Esa tarea la llevó a cabo hacia el interior de la junta directiva de la CCSS, como representante de los trabajadores en la institución e intentando hacer conciencia hacia el conjunto de la población acera de la gravedad y la importancia del tema, como una especie de leiv motiv que caracterizó su larga lucha de décadas sin pendejeras ni miserias de poca monta, dentro de la que fue una fructífera existencia al servicio de nuestro pueblo, la que le fue arrebatada por una cruel enfermedad que afrontó con una dosis de estoicismo y optimismo, según nos lo han dicho sus seres queridos más cercanos.

La vieja socialdemocracia costarricense del PLN, ni siquiera en sus mejores momentos, cuando todavía la oleada neoliberal no había alcanzado nuestras playas y todavía mantenía algunos arrestos keynesianos, dejó de tener vacilaciones y se fue deslizando en derivas como aquella de la “desnacionalización del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE)”, la que Mario no sólo detectó sino que combatió con gran determinación durante aquel gobierno de Daniel Oduber Quirós (1974-1978) que se había empezado a embarcar por ese camino regresivo, su visión y diagnóstico fueron estratégicos y marcaron un parteaguas que habría de caracterizar a las luchas que vendrían. Enfrentándose a la legislación represiva contenida con el Código Penal que castigaba el ejercicio de la protesta social con penas de cárcel, se lanzó a la lucha social desde el sindicalismo con la heroica huelga de mediados de 1976, de los trabajadores del ICE, interponiéndose en el camino de su privatización, a la cabeza de ASDEICE junto con el ingeniero Luis Fernando Alfaro, la que fue ferozmente reprimida y le acarreó a ambos dirigentes casi cuatro meses de cárcel y toda clase de insultos y vejaciones. De ese tamaño, era ya el Mario Devandas que empezaba su larga lucha en medio de aquella coyuntura tan difícil para defender una de las instituciones más importantes para los costarricenses.

Hoy Mario nos deja en medio de la más grande ofensiva del totalitarismo de una derecha insaciable, sanguinaria y defensora de los intereses del capital financiero, cuando sus corifeos y portavoces se preparan para asaltar lo poco que queda del estado social de derecho, en medio de una atmósfera donde el odio se expresa todos los días hasta por los poros e intersticios más increíbles de la vida social. Sólo nos queda retomar su banderas en lo que es para mí una especie de Requiem para Mario Devandas, ese ícono de la resistencia (social y popular), como bien lo caracterizó el también luchador y periodista Nelson Piedra Chinchilla o quizás una especie de REDOBLE POR RANCAS, parafraseando o retomando el título de una de esas novelas épicas del recordado escritor peruano Manuel Scorza (1928-1983), fallecido en el exilio, en un accidente en el Aeropuerto de Barajas hace casi cuarenta años, donde el autor recupera la memoria de las luchas campesinas en los Andes Centrales del Perú de los años cincuenta y sesenta del siglo anterior, en homenaje a las de Mario que son las nuestras. Hasta la victoria siempre, compañero Mario Devandas Brenes, nos queda retomar con inteligencia y valor tus luchas y salir de los lugares comunes contra viento y marea, esos que no nos llevarán nunca a buen puerto.