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Autor: María José Ferlini Cartín

En nuestro 43 aniversario: rostros del DEI. Es momento de sembrar

Hace unos ocho años atrás la huerta del DEI empezó a dar los primeros frutos. Hoy, en este contexto de alerta y declaración de emergencia internacional, la huerta del DEI sigue viva gracias al trabajo de Francisco “Pacho” Mejía, agricultor y orientador de vida desde la propuesta de la BioSalud. Un movimiento popular de la salud con enfoque preventivo, dirigido a recuperar nuestro ánimo, nuestra alegría y salud con autogestión, hoy presente en 50 países.

Con Pacho hemos aprendido sobre siembra, paciencia, constancia y hemos visto los frutos que devuelve la tierra cuando se le cuida con afecto y dedicación. Dice un viejo proverbio que “lo que se cuida, crece”.

Pacho narra los inicios de la huerta en el DEI: «Todo empezó hace ya algunos años con Jorge Batres (Guatemala, docente universitario, en 2013 integró el equipo de trabajo del DEI). Cortó un estañón a la mitad, le hizo un huequito para el drenaje en uno de sus extremos e hizo un techo y una base de madera. Su finalidad era criar lombrices californianas para alimentarlas con los residuos orgánicos de la cocina del DEI y producir así lombricompost y lixiviado de lombriz. Conseguí un kilo de lombriz y con el grupo de talleristas hicimos un mandala y sembramos plantas medicinales”

Nos cuenta que, al principio, antes de empezar la huerta, fue necesario limpiar la tierra. Estaba llena de los escombros que la actividad humana descuidada va dejando sobre el terreno: trozos de vidrio, plástico, prensas rotas de ropa, alambre y todo tipo de objetos pequeños desechados. Cuenta que aún hoy, cuando cosecha, encuentra escombros. Además de la primera huerta en el DEI, ha construido otra huerta en la Universidad Bíblica Latinoamericana (UBL).

La huerta es parte de los espacios de formación del DEI

Esos fueron los primeros pasos de siembra agroecológica en el DEI. Una experiencia que incluso hoy permite producir alimentos y otros productos (como el bio-carbón y abonos orgánicos) en armonía con el entorno natural, para el consumo a pequeña escala. La huerta se ha convertido en una escuela perfecta para talleristas, visitantes, y equipo de trabajo. Permite apreciar la biodiversidad en la multiplicidad de flores, plantas, pájaros, insectos. La misma diversidad de la que somos parte responsable como seres humanos.

“Cuando se fueron los talleristas (de un taller realizado unos 8 años atrás) hablé con Gladys y Silvia Regina (del equipo de trabajo del DEI), para poder ampliar el lugar y pedir a la persona que chapea el DEI que no se llevara las hojas caídas, ni las ramas cortadas. Empecé a hacer compost”. De Pacho hemos aprendido que, incluso lo que resulta de la poda puede ser aprovechado completamente para volver a nutrir la tierra. No hay desperdicio.

“También con las ramas -una vez secas- saqué biocarbón, en la estufa-finca que traje de Talamanca, con ella también traje semillas de ñame, tiquisque, sagú, cúrcuma…Tracé e hice camas de cultivo y sembré las plántulas. Ahora hacemos trueque, consulta por plántulas y biocarbón. Sembré cebollinos, rábanos, lechugas, albahaca; culantro, apio, tomate, maíz pujagua (semilla de la provincia de Guanacaste), que comparto con indígenas en Talamanca y Buenos Aires (cantón de la provincia de Puntarenas), también tabaco y frijol negro”.

En el DEI observamos cada tanto cómo crecen en cajoneras -a modo de almácigos-, cientos de nuevas plantas diminutas que luego crecerán robustas, pues la tierra en que se siembran es sana, nutrida, cuidada. Pacho siembra en cultivos multiestrato: un aprendizaje de las comunidades campesinas e indígenas en Colombia.

Aprendizajes de las comunidades campesinas

“La academia me había enseñado a sembrar solo una variedad en cada cajonera: ¡un monocultivo absurdo! Nosotros somos, al igual que las plantas, seres de relación con otros seres de la naturaleza, somos fractales, celebramos la vida en comunión, en “común”-“unión”. Plantea que cuando se agrede ese equilibrio y se rompe la armonía vienen las consecuencias perjudiciales. Esto incluye la aparición de virus agresivos, superbacterias, contaminación química, enfermedades. Es importante observar cómo las granjas industriales y los monocultivos extensivos traen numerosos problemas de salud a las comunidades cercanas.

Pacho recuerda cómo sembraba en la selva colombiana años atrás, cuando era instructor de huertas escolares. Olga -su compañera, se lo recordó alguna vez observando la huerta y motivándolo a sembrar como antes lo hacía en la selva.

Los cultivos cambian cada ciertos ciclos. A diferencia de las mercancías en el neoliberalismo, lo producido por la tierra con nuestras manos puede ser compartido y multiplicado: las semillas son guardadas y mejoradas por las comunidades. En las huertas se expresa la experiencia ancestral de las comunidades campesinas y los beneficios del trabajo compartido. A diferencia de los enfoques mercantilistas, las semillas al ser compartidas no se degradan, no se pierden; se mejoran y engrandecen la pluralidad de la vida. Las lombrices, las semillas del DEI se multiplican en beneficio de la Red de la Vida y son compartidas con personas campesinas y participantes de talleres. Y con quien las necesite.

Nuevo panorama social y Casa Común ¿Qué hacemos?

En tiempos de colapso económico, de profundización de las desigualdades sociales -que tienen sobre todo rostros de mujeres, migrantes y personas refugiadas-, el acto de sembrar y compartir alimentos es un regalo de la vida que nos abre a posibilidades de soberanía alimentaria y sobrevivencia en medio de las peores condiciones.

Trabajar en mantener nuestra salud y nuestro propio alimento es un acto de resistencia comunitaria frente a los grandes capitales que ven a la tierra como un repositorio de recursos para el extractivismo y la depredación.

La situación mundial actual nos reafirma nuestro compromiso, pues la injusticia social que se acrecienta en condiciones así es efecto del modelo económico dominante y sus industrias depredadoras en su afán de enriquecerse por encima de la justicia social, obviando los perjuicios para las comunidades. El desequilibrio que sobreviene tras la destrucción de los bosques, la pérdida y fragmentación de hábitats naturales incrementa las posibilidades de enfermar. Si hacemos daño a la Tierra nos hacemos daño a nosotros mismos.

Enviado por DEI.

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Testamentum Ab Eo Tempore

Introducción Al Testamentum Ab Eo Tempore

Desde hace algún tiempo vengo pensando que -según cómo pasan los días- mi muerte es inminente, será porque quizás me hago viejo o porque tal vez ya lo sea o simplemente porque la realidad así lo amerita. No lo sé. Pero, luego de sufrir una profunda depresión social y de ver caer mis ganas de percibir una sociedad más digna, una sociedad que vive desde la conciencia o razón humana, puedo decir que ahora solo quiero vivir mi vida lo más conscientemente posible, para ver si logro mi existencia como persona y ya no solo como animal doméstico o racional. Por esa razón, considero de vital importancia no caer en la supervivencia con la finalidad de escaparme del sobrevivir diario que es la vida sistemática en el que nos encontramos inmersos queramos o no, y donde yo he tratado de vivir con lo necesario e indispensable para evitar caer en la domesticación, con la firme intención de no ser parte de los actos que marcan la miseria humana, actos como la mentira, corrupción, engaño, violación, entre tantas cosas más que atentan contra la libertad y la dignidad de la persona.

Quizás por eso siento que finalmente he vivido tanto como para perder las esperanzas en la humanidad, simplemente porque está podrida, y por eso “apesta”, tal cual me lo decía un niño de aproximadamente diez años, entre el año pasado o el anterior, cuando conversaba con él en algún colegio del país, y que hoy viene a mi cabeza con su voz que me hace ver cuan miserable es la gente al ver la vida con un lente de caballo en plena carrera del sobrevivir, esa carrera que hemos iniciado este año con el Covid-19: el virus que ha sacado a flote que nosotros somo la peor pandemia que ha podido experimentar la vida a lo largo de la historia de la tierra, porque todas las demás vidas son armoniosas, están en equilibrio con la naturaleza, mientras que nosotros no somos nada más que los indudables destructores de la naturaleza y, por ende, los innegables autodestructores de la humanidad, es decir, somos enemigos y también nuestros propios enemigos.

Comprendo profundamente lo necesario de una cosa para evitar otras, pero no comprendo ni comprenderé jamás cómo el hombre puede llamarse persona y ser tan miserable: “pensar en sí mismo”, si eso podríamos llamar en sí mismo, porque dicho acto es solo un acto de pensar en la sobrevivencia de su cuerpo, no en sí mismo, porque, aunque indudablemente cada ser humano es un ser individual, único e irrepetible, también es innegable que -como diría Miguel de Unamuno- “no hay nada más universal que lo individual”, porque todos somos de todos, debido a que -como decía Aristóteles- “el hombre [(varón y mujer)] es un ser social por natural”, porque viene del varón y la mujer, razón por la cual pensar en sí mismo es pensar en la humanidad, en todos por igual, sin importar raza, color, estatus social, ni nada parecido. Por ende, casi todo lo que puedo contemplar en este tiempo de coronavirus me es mera hipocresía humana, algo que se da en una mayoría que conduce al mundo a la desgracia de la humanidad, algo que me hace celebrar, porque es la tierra la que se purifica de tanta inmundicia, porque es el hombre tan miserable que pasado el tiempo de crisis volverá a su tan miserable vida moderna sin lograr comprender que por nuestra incapacidad de comprendernos como seres humanos hemos sido solo un giro vicioso en la historia, porque siempre hemos girado en un círculo vicioso, uno donde los reyes y emperadores del supervivir siguen sometiendo al pueblo que sobrevive, con la finalidad de vivir del sudor de los pobres hombros que cargan su cruz a cuesta, sin siquiera tener conciencia de que se hacen mártires de la historia y de la vida, simplemente porque todavía existe muchísima gente incapacitada para comprender lo que significa tener dignidad, debido a que muchas de esos seres humanos que superviven y sobreviven están incapacitados para ver la realidad, porque todavía duermen el sueño profundo de los animales domésticos, donde la realidad no existe porque no se la contempla ni se hace nada como sociedad para cambiarla, y cuando digo sociedad me refiero a todos, no a uno solo, por esa razón vuelvo a dar la razón a Unamuno que decía que de nada sirve que todos los hombre maten a un solo hombre, por más que ese solo hombre valga más que toda la humanidad junta, salvo que todos se sacrifiquen a sí mismos.

Definitivamente hoy puedo decir que no hay peor muerte que la incapacidad de pensar razonando, porque al pensar sin razonar se puede comprender a los animales irracionales, porque dicho acto representa a la proyección de imágenes de hechos vividos o sufridos, es decir, por mera reacción, cosa que no es más que una simple utilización de la información adquirida, sin llegar a comprender nada, debido a que se va en piloto automático, porque pensar razonando implica constante análisis, contemplación, observación, resolución y comprensión de la realidad y de las cosas en sí mismas, por tal razón, no solo lo aceptamos las cosas porque sí, sino porque es así o al menos creemos que es así según lo que vemos en el sí mismo de las cosas, y del mismo modo las despreciamos o evitamos por lo que son en sí. Por ende, pensar razonando nos permite embellecer el alma y perseguir el bien común por encima del bien individual, por lo tanto, eres incapaz de aprovecharte de nadie ni de ninguna situación, como lo puede hacer cualquier humano el día de hoy, porque hay que tener la mentalidad de miserable para pensar en el bolsillo en tiempos donde el hombre debe mostrar ese amor propio en sí mismo como en el otro, porque es tiempo donde todos son iguales ante la vida y la muerte, por más que el hambre y la capacidad adquisitiva nos quiere decir -a gritos- lo contrario.

Aunque debo confesar que esta realidad de la gente que piensa sin razonar, como los animales domésticos que son, no es aplicable para todos, solo para la mayoría, esa mayoría que no solo está compuesta por los que son de bajo nivel económico o educativo, sino también por aquellos que logran pasar esa valla que los mantenía en los pies de la gente que lucha por sobrevivir y para alcanzar un estado “digno”, con el sueño anhelado de pertenecer a la clase altamente opresora, esa que en su mayoría suele oprimir a los del medio para finalmente aplastar a los que se encuentran en los pies, logrando una estabilidad histórica de opresores y oprimidos a lo largo y ancho de la historia, donde la gente ha usado de consuelo el “amor” y la “caridad”, hasta incluso a la “humildad” para consolarse tonta y absurdamente, para sentirse “buenos” y no tan miserables, logrando maquillar la supervivencia y la sobrevivencia con el aroma de la mediocridad, esa que nos ciega y deshumaniza, al punto de que nos cegamos ante la realidad para solo ver nuestro propio beneficio; por eso cuando hablamos o vemos con caridad a otros lo que hacemos es jactarnos de nuestros logros, esos logros que si profundizamos en su ser están ligados a ciertas circunstancias favorables a la sobrevivencia, porque están envueltas con un brillo de doble moral, esa acción que no es otra cosa que más de lo mismo, porque el mundo todavía sigue siendo mediocre, simplemente porque el hombre no ha aprendido a vivir como persona, con esa conciencia que te da libertad de ser y hacer sin transgredir la libertad de los demás.

Por eso, antes de empezar con estas reflexiones que intento plasmar en estas memorias tengo la obligación de confesar que el desánimo que me produce la estupidez humana es extremadamente grande, porque vivimos en tiempos de vacíos existenciales y de gente tan pobre de ser, tan pobre que es incapaz de estar consigo mismo, necesitando siempre de los otros para sentirse bien consigo y por eso contemplamos que son incapaces de razonar a pesar de que los medios de comunicación bombardean que no deben salir de sus casas, porque si alguien está contagiado con su solo estornudo o un disparo de saliva puede contagiar a varios a su alrededor, logrando de este modo gritar a viva voz un patriotismo político tan arraigado en la realidad nacional que no se puede desprender ni con espátula, esa que ya no solo pertenece a la gente que sale de sus casas por orejona sino también a los políticos, empresarios y medios de comunicación que son incapaces de pensar en la realidad sociocultural del país para buscar las mejores acciones para combatir la pandemia, es decir, para no solo combatir al Covid-19, sino también al hambre, la ignorancia y mediocridad que nos golpearán con todas sus fuerzas para brindarnos más muertes de las que se podrían tener con buenas estrategias y acciones humanas. Y por eso digo que ese patriotismo no es otra cosa que hipocresía pura, mediocridad en su más profunda expresión, esa misma que en mayoría es formada por los mismos medios de comunicación que celebran semejante estupidez humana porque se les llenan los bolsillos. Y esto me produce una profunda depresión sociocultural, porque con esa gente la humanidad jamás podrá vivir dignamente, porque siempre seguirá girando en el mismo círculo vicioso que hemos girado a lo largo y ancho de la historia, ese tiempo que se resume en opresor y oprimido, solo que con distintos matices y bajo determinadas circunstancias que no son esclavizantes como el ayer, sino como el hoy, porque el fondo es el mismo de siempre: todavía somos sociedades de supervivencia y sobrevivencia.

Por ello, por si la vida se me va entre estas letras que serán el desangre de mi alma, quiero dejar en claro que todos los derechos de autor dejo a cargo de mi hermano menor, Edú, debido a que confío en el honor que contemplo en él, porque es responsable y honrado honorable, además de que es a quien más admiro de todos mis hermanos, y en caso faltara él, tendría que sucederle a mi hermano Karl, seguido de David y finalmente de César, pero siempre uno de ellos con mi madre, Teresa, sin dejar de ayudar a mi padre, Agustín, si es que lo necesitara, y en caso no estuviera mi madre, entre mis tres hermanos, para que así puedan repartirlo entre todos mis sobrinos todo lo que mis escritos puedan generarles positivamente, porque son ellos mis beneficiarios finales, debido a que fueron la razón por la que yo he ido abordando diversos temas desde un punto de vista más humano, simplemente para que pudieran mejorar sus vidas como personas, es decir, para que sean mejores que uno y mejor que sus padres y familia, porque nosotros ya hemos heredado una formación humana bastante paupérrima; y no porque nuestros padres no tuvieran lo suyo como seres humanos, sino porque nuestra sociedad tenía ciertas deficiencias humanas con respecto a la libertad y dignidad humana, cosa que a ellos les ha tocado vivir cargado de la moda de la estupidez humana a flote, algo que me lleva a pensar que las próximas generaciones podrían heredar una extremada pobreza del ser, porque dicha pauperrimidad podría llevarnos a la absoluta deshumanización del hombre, donde el ser humano terminará siendo completamente una máquina o herramienta de trabajo, un ser indolente, algo que hemos ido aprendiendo a ser en los últimos tiempos, porque simplemente nos han deshumanizado con tanta desigualdad social, debido a que nos han vendido que tener más es alcanzar la dignidad, al punto de que el hombre se ha vuelto incapaz de estar con nada más que consigo mismo, porque eso es para ellos la pobreza absoluta, cosa que me lleva a pensar en mi hermano; Alexander, quien se vino sin nada y se fue sin nada, salvo que solo con su ser, ese ser que me inspira a escribir mis memorias buscando dar a conocer mi búsqueda trascendental como persona, no como escritor ni pensador, ni nada parecido, solo como persona, solo que desde lo que más amo hacer y ser: escribir.

Lima, 20 de marzo de 2020 a las 21:36 horas

 

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FEES: “Comprometer inversión destinada a becas y cupos es un error”

En momentos de crisis, es un error estratégico del país comprometer inversión destinada a becas y cupos para estudiantes, afirman presidentes de las federaciones estudiantiles de las universidades públicas, luego de la primera reunión de negociación del FEES.

“Dejamos clara nuestra posición estudiantil que en momentos de crisis es un error estratégico del país comprometer la inversión que pueda estar destinada al otorgamiento de ayudas económicas, becas, cobertura y cupos”, afirmó Noel Cruz, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Nacional (Feuna), quien participó en la primera reunión de la comisión de enlace para negociar el FEES, en representación de la comunidad estudiantil de las cinco universidades públicas.

En un comunicado, la Confederación Estudiantil Universitaria de Costa Rica (CONFE CR) –integrada por la FEUNA, la FEUCR, la FEUNED, la FEITEC y la FEUTN- externó esta posición, sustentada en la necesidad de que las instituciones de educación superior estatales cuenten con flexibilidad a la hora de utilizar los superávits para poder atender la creciente demanda en solicitudes de becas y ayudas económicas de la población estudiantil y poder pensar en un posible aporte económico del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) al fondo solidario del gobierno destinado a atender la emergencia nacional generada por el covid-19.

“Una disminución o restricción del presupuesto resulta en la reducción de la inversión en regionalización, apertura de cursos y cupos, becas, apoyo y trabajo en las comunidades, áreas cruciales en la atención de esta crisis”, subrayan los dirigentes estudiantiles.

Durante la primera reunión de la comisión de enlace, la representación estudiantil visibilizó el importante rol de las universidades durante la actual crisis generada por el covid-19. Los dirigentes estudiantiles subrayaron que las universidades públicas están aportando –y por ende destinando parte de sus recursos- con la investigación y la generación de conocimientos en áreas de la salud como la creación de tratamientos para personas infectadas por el virus, el desarrollo de respiradores y material de protección para el personal de salud, así como en el campo de la reactivación económica, entre otros. “Quedó demostrada la relevancia y pertinencia de las instituciones de educación superior”, destacó Noel Cruz.

Los representantes estudiantiles reunidos en CONFECR añadieron que posterior a satisfacer las demandas internas insatisfechas, se pueden valorar las opciones para generar un aporte al fondo solidario del gobierno, con las proyecciones presupuestarias correspondientes, en el seno de los consejos universitarios e institucionales.

Consideran que el aporte al fondo solidario se puede realizar mediante la flexibilización del uso de los superávits de las universidades.

***Mayores detalles con Noel Cruz, presidente de la Feuna 8657-9858 o con periodista Oficina de Comunicación 8334-4150.

 

Imagen ilustrativa, inversión FEES, UCR.

Enviado por UNA Comunicación.

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UCR: Desempleo y reducción de ingresos agobian a costarricenses durante la crisis del COVID-19

Pese al contexto, la ciudadanía expresa su respaldo a las acciones gubernamentales y confía en la gestión de las autoridades

El 57 % de las personas encuestadas reporta dificultades debido a que el ingreso que su familia recibe mensualmente no les alcanza para vivir. Foto: Karla Richmond.

Un 46 % de los costarricenses ha perdido su trabajo y el 52 % afirma que algún familiar ha tenido una disminución de su jornada laboral. El desempleo y la reducción de ingresos dificultan los esfuerzos de los costarricenses para enfrentar el COVID-19.

Así lo revela el más reciente estudio de opinión pública del Centro de Investigación en Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), realizado del 13 al 22 de abril mediante 1 042 entrevistas telefónicas a personas mayores de edad localizadas en todo el país.

La medición reveló que 66.5 % de las personas consultadas perciben con pesimismo la situación económica, cifra que, si bien es menor al panorama registrado en noviembre anterior, cuando este rubro alcanzó el 80 %, no deja de representar a dos tercios de la población.

El 57 % de las personas encuestadas reporta dificultades debido a que el ingreso que recibe su familia mensualmente no les alcanza para vivir, el 32 % afirma que apenas logra cubrir sus gastos y solo un 11 % cuenta con suficientes recursos económicos para vivir e incluso ahorrar.

El coronavirus se coloca como la principal preocupación ciudadana, pero viene acompañado por el desempleo y el costo de la vida, áreas que han sido destacadas entre los principales problemas del país durante los últimos dos años y ahora son agudizadas por la crisis.

Según el politólogo e investigador del CIEP Ronald Alfaro, la situación de emergencia producida por el COVID-19 ha tenido implicaciones en todos los ámbitos de la vida social e incluso en la opinión pública, donde se evidencia un fuerte golpe en el ámbito económico.

El coronavirus se coloca como la principal preocupación ciudadana, pero viene acompañado por el desempleo y el costo de la vida, áreas que han sido destacadas entre los principales problemas del país durante los últimos dos años y ahora son agudizadas por la crisis. (Imagen.CIEP)

Ciudadanía confía en el Gobierno y apoya medidas 

Pese al difícil panorama que plantea el COVID-19, el 74.5 % de la ciudadanía confía en las decisiones gubernamentales para hacer frente a la situación, un 18.1 % se mantiene neutral y apenas un 7.04 % muestra una actitud negativa frente a las acciones tomadas.

Si bien se evidencia un apoyo general a las acciones gubernamentales, destaca que el 93.89 % de las personas cataloga de manera positiva las medidas sanitarias, al igual que lo hace el 70.68 % con las acciones tomadas en materia económica.

La evaluación ciudadana sobre la gestión del Gobierno muestra una variación positiva de 57 puntos porcentuales respecto a la medición realizada por el CIEP en noviembre anterior, pues ahora el 76 % de las personas consultadas la cataloga como buena o muy buena.

La valoración del trabajo del presidente Carlos Alvarado también experimenta un cambio favorable si se compara con la consulta anterior, donde solo el 22 % de los encuestados tenía una opinión positiva sobre el trabajo del jerarca y el 59 % lo evaluaba de manera negativa.

Ahora el mandatorio casi logra invertir los resultados, al obtener un 65 % de opiniones favorables y solo un 20 % de posturas contrarias. Este incremento de 43 puntos porcentuales es el más alto de esta Gobierno y es uno de los mayores respaldos a la gestión de un presidente registrados en el país desde 1995.

El analista del CIEP asegura que, aunque no es posible establecer una causalidad directa, se observa una correlación entre las medidas tomadas por el Poder Ejecutivo, el apoyo que recibe de la gente y las opiniones favorables hacia quienes gobiernan.

Alfaro afirmó que el incremento en el gasto social puede tener efectos favorables en la aprobación presidencial. Por tanto, el Plan Proteger, junto con las otras acciones de respuesta frente al COVID-19, podría explicar este significativo aumento en la calificación positiva de la labor presidencial en la actual coyuntura.

Este nuevo estudio del CIEP determinó, además, una mejora en la valoración general de las instituciones públicas, las cuales, lejos de verse como algo que surgió de manera espontánea, se vinculan de manera directa con las respuestas ofrecidas por el Estado durante la atención de la crisis.

El 95 % de las personas consultadas reconoció la labor realizada por la Caja Costarricense de Seguro Social (CSSS) y el Ministerio de Salud, mientras que el 89.2 % destacó el trabajo del Ministerio de Seguridad.

Al tiempo, aumentó la valoración ciudadana a otras instancias como la policía, que pasó de 6.3 % a un 8.25 %, mientras las universidades públicas pasaron de 7.8 % a 8.4 % y la nota de la Asamblea Legislativa incrementó de 4.8 % a 6 %.

Crisis legitima y fortalece sistema democrático costarricense

Según el experto del CIEP, en medio de la crisis, los costarricense perciben de forma positiva a las instituciones públicas como representación política de los intereses colectivos y evidencian un fuerte apego a los principios democráticos.

En esta medición, el respaldo ciudadano a la democracia como forma de gobierno fue de 76 puntos, el valor más alto registrado desde 1987 cuando el país superó la crisis económica del inicio de la década y destacó en el ámbito internacional tras la entrega del Premio Nobel de la Paz al expresidente Óscar Arias.

Según el CIEP, diversas investigaciones en este campo han determinado que la democracia es vulnerable a rupturas y quiebres con profundas implicaciones en las sociedades en tiempos de crisis, pero las democracias maduras son resilientes y resistentes en estos contextos.

La experiencia de Costa Rica en la atención del COVID-19 contrasta con el panorama de otros países de América Latina como Brasil o México, donde la batalla contra la pandemia ha generado acciones colectivas y fuertes cuestionamientos a la legitimidad y a las decisiones de las autoridades.

Alfaro explicó que todas las democracias están expuestas a «shocks» de diversa índole. Unos podrían ser originados por problemas económicos, escándalos de corrupción o por situaciones externas como el COVID-19. Es, entonces, cuando el respaldo gubernamental construido como sociedad a través del tiempo es clave para superar la crisis.

“El coronavirus se convirtió en un disparador y movilizó al país hacia la dirección de fortalecer la creencia ciudadana en la democracia. En otras palabras, los ciudadanos cerraron filas con la democracia para batallar contra la pandemia”, concluyó el investigador.

Como es usual, esta medición del CIEP se basó en un muestreo aleatorio a partir del Plan Nacional de Numeración de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) y es representativo de toda la población del país con teléfono celular. Los resultados cuentan con un nivel de confianza del 95 %.

 

Andrea Méndez Montero
Periodista, Oficina de Divulgación e Información
Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Reapertura sería una oportunidad que depende de conducta social

Dado que la curva de contagios por Covid-19 en Costa Rica durante 50 días se no se disparó en cifras alarmantes y más bien cada día se reportan menos casos nuevos por coronavirus, el Ministerio de Salud y el Poder Ejecutivo dentro de poco tiempo podrían permitir la reapertura de las algunas actividades estrictamente programada y protocolizada. Eso sí, de no acatarse lo establecido y se incrementen los contagios se regresaría a las medidas de aislamiento ya conocidas.

Sobre estas posibles decisiones del Ejecutivo y la cartera de Salud de reactivar algunos sectores de la actividad económica, Juan José Romero, coordinador de la maestría de Epidemiología que imparte la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional (EMV-UNA), indicó que desde hace tres semanas se reportan menos casos por día, lo que significa haber “aplanado” la curva, lo cual podría interpretarse como positivo en comparación con otros países.

Romero comentó que por esa razón Costa Rica podría darse la oportunidad y recalcó NO ES UN LUJO, de adoptar ciertas medidas de apertura programada, paulatina y estratégica en cierta población sin los factores de riesgo ya conocidos. “Esto implica que la población de riesgo deberá seguir en su condición de teletrabajadores en el tanto no se levante por completo las restricciones.

El epidemiólogo, expresó que muchas personas se preguntarán: por qué Costa Rica piensa reabrir algunas actividades, cuando por ejemplo en España e Italia aún se mantienen las medidas restrictivas; esto explicó Romero, obedece a que, en las últimas semanas, en esas naciones europeas la cantidad de contagios están en el orden de tres mil nuevos casos diarios y mantiene cerca del 8 al 12% de mortalidad en la población infectada.

Romero, quien a la vez destacó como profesor del actual jerarca de Salud, en la maestría de Epidemiología de la UNA, aseveró que la idea sería abrir bajo un plan estructurado entre la empresa y el Ministerio de Salud para garantizar el máximo posible de seguridad tanto para los trabajadores como los clientes.

Agregó que está decisión de reapertura busca que la crisis económica que surgió producto de la emergencia sanitaria se vaya superando. “Es como soltar y ajustar; la soltamos un poquito ahora y medimos la respuesta. Si por alguna razón la cantidad de nuevos casos se incrementa, volverán las medidas restrictivas, pero si la cantidad de nuevos casos se conserva estable, la medida que se aplicó se mantiene y se incorporarán otras actividades, pero de forma lenta”, dijo Romero.

****Mayor información con: Dr. Juan José Romero-UNA (8815-0717).

 

Enviado por UNA Comunicación.

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Las respuestas a la pandemia COVID-19 no deben descartar a las mujeres y niñas

Declaración del Grupo de Trabajo de la ONU sobre discriminación contra mujeres y niñas*

A medida que los gobiernos intentan abordar las crisis económicas y de salud pública sin precedentes causadas por la pandemia de COVID-19, nos preocupa profundamente que las mujeres y las niñas estén sufriendo violaciones aún más graves de sus derechos humanos. En ausencia de respuestas intersectoriales sensibles al género, se exacerbarán las diferentes formas de discriminación sistémica que ya enfrentan las mujeres y las niñas. El aumento dramático en las responsabilidades de cuidado de las mujeres, el aumento de lo que ya era una epidemia de violencia sexual y doméstica, la feminización continua de la pobreza, la proliferación de barreras a la atención médica, especialmente la atención médica relacionada con el embarazo, pondrán en peligro la seguridad y el bienestar de las mujeres, seguridad económica y participación en la vida política y pública, tanto durante como después de la pandemia. Las medidas tomadas por los gobiernos para mitigar los riesgos para la salud y la vida que plantea COVID-19 deben tener en cuenta los atributos y circunstancias específicos que enfrentan las mujeres y las niñas. Estos incluyen, pero no se limitan a su sexo, género, edad, discapacidad, origen étnico y estado de inmigración o residencia. Los Estados deben abstenerse de cualquier acción que exacerbe el impacto económico y social ya desproporcionado de esta pandemia en las mujeres y las niñas.

Las mujeres se encuentran actualmente en la primera línea, brindando servicios médicos y otros servicios esenciales y manteniendo a las comunidades en funcionamiento mientras se aplican los bloqueos. Como resultado, enfrentan un tremendo aumento en sus horas de trabajo y corren un mayor riesgo de estar directamente expuestos a COVID-19. Hay informes de enfermeras, médicos, parteras y limpiadores de hospitales que contraen el virus mientras están de servicio, debido a la falta de una provisión adecuada de equipo de protección personal. En algunos países, los trabajadores de salud han sido despedidos de sus trabajos o arrestados por quejarse de los medios inadecuados de protección. Otros han sido desalojados por propietarios por temor a contagio.

Las restricciones a la prestación de servicios de salud esenciales para las mujeres y las niñas, como la atención prenatal y posnatal, la interrupción del embarazo y la disponibilidad de anticonceptivos, impuestas en muchos países para abordar las demandas excesivas de servicios de salud causadas por la pandemia, también afectan salud de mujeres y niñas desproporcionadamente. En algunos países, se violan los derechos humanos de las mujeres durante y después del embarazo y el parto en un intento de acelerar supuestamente el proceso o prevenir el contagio (por ejemplo, cesáreas y parto con fórceps realizados sin indicación médica, negación de la epidural, prohibición de la presencia de la pareja, y separación de recién nacidos de madres). Algunos gobiernos están creando nuevas barreras para acceder a los servicios de aborto, al considerarlo un procedimiento médico no esencial.

Además, las mujeres y las niñas corren un mayor riesgo de violencia doméstica, incluido el abuso sexual sin ningún recurso durante la pandemia. El aislamiento en el hogar los hace más vulnerables al abuso por parte de sus parejas y miembros de la familia, mientras que su acceso a asesoramiento y otros servicios de emergencia, incluida la vivienda alternativa y asistencia legal, así como el acceso a los tribunales se ha reducido drásticamente. En algunos países, los informes de violencia doméstica casi se han triplicado, mientras que no hay refugios o los refugios no tienen la capacidad suficiente para todas las víctimas que necesitan protección y muchos refugios ya no son accesibles debido a los bloqueos. Los feminicidios por parte de parejas íntimas se informan con una frecuencia alarmante. Mujeres con discapacidad en instituciones, hogares de ancianos,

La parte desproporcionada de las mujeres de las responsabilidades de atención se ha vuelto particularmente onerosa durante la crisis de COVID-19, con riesgos de graves consecuencias para su salud física y mental. La construcción cultural de género ha impuesto ciertos roles a las mujeres y las niñas dentro de la familia, como el cuidado de los niños y otros miembros de la familia dependientes, así como la satisfacción de las necesidades básicas de la vida familiar, como el trabajo doméstico, la alimentación, la higiene y la educación de los niños. La carga ahora es más pesada para ellos para cumplir este papel debido a un aumento significativo en las necesidades de cuidado de niños, ancianos y enfermos, así como a la amenaza de inseguridad alimentaria. Esto es aún más oneroso para las mujeres que trabajan en servicios esenciales y para las mujeres solteras jefas de hogar. A pesar del aumento de la carga, su trabajo de cuidado no remunerado continúa siendo infravalorado y no reconocido,

Las mujeres están representadas desproporcionadamente en el trabajo precario, informal y mal pagado, incluido el trabajo doméstico. Debido a la falta de paquetes de protección social adecuados, corren un mayor riesgo de daños por las perturbaciones sociales y económicas vinculadas a las medidas que se están introduciendo para frenar la pandemia. La pérdida de ingresos tiene consecuencias directas para la capacidad de las mujeres de pagar viviendas, alimentos y agua para ellas y sus hogares. La brecha digital entre mujeres y hombres también coloca a las mujeres en una posición desfavorecida, lo que afecta su capacidad para trabajar o estudiar desde casa, y para proporcionar educación en el hogar a sus hijos.

Muchas mujeres y niñas enfrentan formas múltiples e interseccionales de discriminación, y corren el riesgo de ser marginadas aún más, incluidas, entre otras, las mujeres de las minorías, las comunidades indígenas, migrantes y rurales, las mujeres mayores y las mujeres y niñas con discapacidad. quienes están particularmente afectados negativamente por la crisis. Por ejemplo, las mujeres indígenas carecen de información en su idioma sobre estrategias de prevención y sobre cómo y dónde obtener servicios de salud. Las mujeres rurales y pobres que carecen de acceso a agua limpia en sus hogares enfrentan una mayor carga en la recolección de agua en espacios públicos abarrotados para cubrir sus necesidades básicas. Esto está relacionado con un mayor riesgo de exposición al virus. Debido a medidas de emergencia, Muchas mujeres y niñas con discapacidad han experimentado la interrupción de las redes de apoyo esenciales para su supervivencia y se encuentran en situaciones difíciles, y carecen de acceso a información accesible e inclusiva, incluso en lenguaje de señas, formatos Easy Read y Braille. Las mujeres mayores están sujetas al envejecimiento y los estereotipos, tienen acceso limitado a información sobre cómo protegerse y están excluidas de los programas de recuperación económica.

A pesar de los efectos negativos desproporcionados de la crisis en las mujeres, así como su presencia en los roles de primera línea y su papel crítico en mantener a las comunidades en funcionamiento, en gran medida están ausentes de los equipos de respuesta, espacios de políticas y toma de decisiones de COVID-19 locales, nacionales y globales. Sin embargo, en pocos países, las mujeres lideran las respuestas nacionales que han registrado mejores resultados y avances en la lucha contra el virus.

En este momento crítico, los Estados deben garantizar que las decisiones políticas se tomen con la participación igualitaria y significativa de mujeres de diversos grupos y tener en cuenta los riesgos y las realidades de género que se ven exacerbados por otras circunstancias, como la pobreza, la ubicación en un área rural o » desierto alimentario «, e identidades como el origen étnico, la discapacidad y la edad, así como los déficits estructurales preexistentes. Un punto de referencia clave de cualquier nueva política debe ser que no profundiza las desigualdades estructurales existentes, o crea nuevas vulnerabilidades, sino que mejora y crea nuevas oportunidades que son justas y equitativas.

Observamos que algunos Estados han estado tomando medidas específicas para limitar el impacto de género de la pandemia, tales como: establecer acuerdos creativos para apoyar a las mujeres víctimas de violencia de género, por ejemplo, líneas directas, servicios en línea o recepción de alertas en tiendas de alimentos; incluyendo refugios para mujeres sobrevivientes en la lista de servicios esenciales; autorizando el uso de la telemedicina para la atención de la salud reproductiva en el hogar; Brindar apoyo económico a las trabajadoras domésticas y personas de bajos ingresos que han dejado de trabajar; proporcionar licencia pagada extendida para que cualquier padre cuide de niños o personas con discapacidades que se quedan en casa; proporcionar cuidado infantil gratuito; o proporcionar vivienda temporal y alimentos para mujeres pobres.

Sin embargo, se necesitan más medidas. Hacemos un llamado a los Estados para que adopten un enfoque interseccional sensible al género en sus respuestas a COVID-19 e implementen las siguientes medidas:

Haga que las pruebas sean universales y gratuitas y haga un seguimiento con estrategias de contención que no pongan a las mujeres y niñas en mayor riesgo de violencia y abuso.

Garantice el acceso al tratamiento sin discriminación por cualquier motivo para todos los que resulten positivos, independientemente de la cobertura del seguro, y proporcione licencia por enfermedad remunerada para los trabajadores en los sectores formal e informal, para garantizar la efectividad de las estrategias de contención sin crear daños específicos para las mujeres.

Proporcionar equipos funcionales de protección personal para todas las mujeres que trabajan en primera línea en servicios esenciales.

Garantizar el acceso continuo y seguro a los servicios de apoyo, medidas de emergencia, incluida la asistencia jurídica y el acceso a recursos judiciales para mujeres y niñas en riesgo o sometidas a violencia doméstica y sexual, acoso y abuso.

Revisar y ampliar significativamente los sistemas de protección social para tener en cuenta las necesidades y vulnerabilidades específicas de las mujeres, que incluyen, entre otras, licencia por enfermedad remunerada, mayor apoyo para el cuidado de niños y ancianos, subsidios de vivienda y alimentos.

Brindar atención médica universal para todas las mujeres y niñas, incluido el acceso ininterrumpido a una gama completa de servicios de salud sexual y reproductiva. Esto también requiere garantizar que no haya interrupciones en la cadena de suministro de productos de salud sexual y reproductiva, incluida la priorización de su producción, envío y distribución continuos.

Reconocer a las mujeres como cabezas de familia en igualdad de condiciones con los hombres para que puedan disfrutar de los mismos beneficios financieros o sociales, como las transferencias de efectivo.

Se debe prestar especial atención a las mujeres y las niñas de los grupos marginados y sus necesidades específicas en términos de accesibilidad y adecuación de la información sobre la pandemia, la capacidad de mantener la distancia social y el acceso a pruebas y tratamiento, así como otras necesidades, como alimentos, vivienda, saneamiento y servicios de apoyo esenciales.

Asegúrese de que las decisiones médicas sobre las mujeres de edad avanzada se basen en la necesidad médica, los criterios éticos y la mejor evidencia científica disponible, no principalmente en la edad.

Brindar protección contra la discriminación y el abuso de los trabajadores domésticos, muchos de los cuales son trabajadores migrantes, incluido el apoyo a los ingresos y las medidas para limitar su riesgo de exposición en el lugar de trabajo, así como el acceso oportuno a pruebas y tratamientos.

Recopilar sistemáticamente datos desglosados relacionados con brotes, para examinar e informar sobre los efectos de COVID-19 en la salud específicos de género, tanto directos como indirectos, así como sobre los impactos de COVID-19 en los derechos humanos específicos de género y utilizar estos datos en la formulación de respuestas

Además de las medidas específicas a corto plazo, la crisis es una oportunidad para abordar las desigualdades estructurales y los déficits que han frenado constantemente a las mujeres, y para reimaginar y transformar los sistemas y las sociedades. Para comprender plenamente el impacto de género de la crisis, es crucial comprender la discriminación estructural subyacente a esta emergencia que no solo está causando sino que exacerba las violaciones graves de los derechos humanos de las mujeres y las niñas. Las feministas de todo el mundo se están uniendo a través de movimientos y fronteras para dar una respuesta colectiva e inclusiva a estas circunstancias sin precedentes. A pesar de la restricción de espacios para la promoción y el compromiso con los gobiernos debido a los bloqueos, recomendamos encarecidamente que se escuchen sus voces y se reconozca su liderazgo para que se puedan implementar las soluciones que recomiendan.

(*) El Grupo de Trabajo sobre discriminación contra las mujeres y las niñas fue establecido por el Consejo de Derechos Humanos en septiembre de 2010. Está compuesto por cinco expertos independientes: la Sra. Meskerem Geset Techane (Presidenta), la Sra. Elizabeth Broderick (Vicepresidenta), Sra. Alda Facio, Sra. Ivana Radačić y Sra. Melissa Upreti .

La Declaración ha sido respaldada por: Dubravka Šimonovic, Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer, sus causas y consecuencias; Leo Heller, Relator Especial sobre los derechos humanos al agua potable y al saneamiento; Rosa Kornfeld-Matte, Experta independiente sobre el disfrute de todos los derechos humanos por parte de las personas mayores; Catalina Devandas Aguilar, Relatora Especial sobre los derechos de las personas con discapacidad; Fernand de Varennes, Relator Especial sobre cuestiones de las minorías, y Leilani Farha, Relatora Especial sobre el derecho a una vivienda adecuada.

 

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Enviado por Ana Cecilia Escalante Herrera.

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Comisión Costarricense de Técnicos de Belleza solicita más apoyo por parte del Gobierno

Yorleny Córdoba Moya, coordinadora de la Comisión Costarricense de Técnicos de Belleza e integrante de Territorios Seguros, envió una nota dirigida a la ministra de Planificación Nacional y Política Económica, María del Pilar Garrido Gonzalo, con respecto a la preocupación del sector de belleza y cuidado personal sobre su situación económica ante la actual crisis económica propiciada por el COVID-19.

A pesar del que el Gobierno les envió una carta de respuesta a la inquietud de este sector, Yorleny manifiesta que no se expone ninguna solución concreta a los problemas que están enfrentando como profesionales, por lo que sugieren el establecimiento de una comisión de alto nivel con todas las partes, para continuar con el esfuerzo que han venido haciendo para lograr que este sector sea visibilizado y formalizado.

Compartimos las cartas que han circulado en ambos sentidos y con lo que se busca una respuesta por parte de las autoridades a las necesidades de estos y estas profesionales.

SURCOS sugiere que la inquietud de este sector clave de la economía familiar y comunitaria sea compartido de forma amplia.

 

Imagen ilustrativa.

Enviado por Yorleny Córdoba Moya.

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UCR: Así avanza el Instituto Clodomiro Picado de la UCR para elaborar el suero contra el COVID-19

Reporte semanal

Estos son los primeros viales de prueba de personas no enfermas de COVID-19.

En este espacio se coloca un avance semanal sobre el trabajo que desarrolla el Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica (ICP-UCR), el cual realiza esta labor por solicitud de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Esta última institución es la que lidera el proyecto.

Avances al 28 de abril del 2020

El ICP-UCR ya elaboró su primer lote de prueba con plasma de pacientes que no tuvieron la enfermedad del COVID-19. Este ensayo se realizó a fin de verificar que la línea de producción planeada para procesar el plasma de pacientes recuperados de tal enfermedad no tendrá ningún problema.

“Los resultados que obtuvimos fueron muy satisfactorios. La precipitación corrió del modo que esperábamos. Pudimos obtener más de 50 viales de los proyectados (56 en total) de un proceso de 25 litros de plasma. Las características son las requeridas y por lo tanto es un producto inyectable en términos de calidad química y microbiológica”, afirmó el Dr. Guillermo León, coordinador de la División Industrial del ICP-UCR.

Este primer lote de prueba no elimina el COVID-19. Es tan solo un ensayo para verificar que la línea de producción planeada para procesar el plasma de personas convalecientes de tal enfermedad no tendrá ningún problema cuando la CCSS envíe el insumo.

Lo anterior hace que el ICP-UCR esté totalmente preparado para recibir el plasma de las personas convalecientes del COVID-19 cuando la CCSS lo envíe. De esta manera, se logrará producir la anhelada formulación de inmunoglobulinas purificadas y concentradas.

“El trabajo de estas últimas semanas lo hemos enfocado en la producción de antivenenos y así llenar nuestras bodegas con el suficiente producto para satisfacer la demanda. Esto nos dará espacio y despejar la agenda del cuarto limpio con la idea de procesar, sin mayores retrasos, el plasma en el momento en que la CCSS lo haga llegar”, enfatizó el Dr. León.

Para afrontar esta iniciativa, el ICP-UCR tuvo que modificar su laboratorio de producción, con el objetivo de incorporar una línea alternativa de procesamiento de plasma humano. En otras palabras, es una línea completamente diferente a la que se usa en la elaboración de los sueros antiofídicos. El funcionamiento de dicha línea ya fue verificada mediante el lote de prueba.

Jenniffer Jiménez Córdoba
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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León Trotsky, MIS PERIPECIAS EN ESPAÑA

Me lo trajo de Madrid, un amigo que llegó hace poco, hasta hizo la cuarentena, muy asustado por la pandemia del COVID 19

Rogelio Cedeño Castro

Su agudo sentido del humor, la fineza en el tratamiento de una gran diversidad de temas, ya sean históricos o culturales, como también de la vida cotidiana de las gentes, tratados con un cierto dejo de ironía, además de un espíritu abierto a las posibilidades que se le ofrecen a un viajero, siempre perseguido tanto por sus ideas políticas, como por su inagotable afán de conocer, y de buscar nuevos ángulos o perspectivas  que van de lo singular a lo universal, en la más amplia acepción del término. Ese, y no otro es el escritor León Trotsky, más allá de posiciones políticas y su protagonismo histórico, alguien que con su maestría de siempre, va narrándonos las peripecias y hallazgos inesperados en su breve paso por España, durante los últimos meses de 1916, después de ser expulsado de Francia por sus posturas pacifistas, de oposición a la guerra imperialista que estaba teniendo lugar en Europa. Zimmerwald, el ámbito de la conferencia de la izquierda internacionalista de entonces, en la que figuraron Lenin y Trotsky, un término que resuena en los entretelones de su expulsión hacia San Sebastián en el País Vasco Español, desde donde se dirigirá a Madrid para encontrarse con la persecución impenitente, machacona, y rayana en la estupidez, de la policía española de entonces. Sin hablar una palabra de castellano, con pocas posibilidades de acudir al alemán y al francés, dos lenguas que manejaba con fluidez, contará con la ayuda de sus compañeros socialistas españoles, de algún francés o alemán despistado, opaco o interesado en los más disímiles temas. Su paso por la Cárcel de Madrid con su liberalismo mercantil, un lugar donde se pueden comprar toda clase de servicios, incluido el de una celda más confortable, además de comidas y bebidas, todo un affaire que el autor trata con un gran sentido del humor, de la capital española deja constancia además de su visita al Museo de El Prado, con su Velázquez, el Greco, Goya y Murillo. Su llegada fortuita a la ciudad portuaria de Cádiz, donde pasa un buen número de días, durante los que recorre sus calles con gran interés, cuando logra liberarse de los majaderos policías, su estancias en la Biblioteca gaditana que nadie visita, muy al contrario de lo que sucede con las plazas de toros, con sus viejas colecciones de libros, no hay novedades editoriales al parecer, invadidos por las polillas que hacen verdaderos juegos geométricos en ellos, le resulta de gran provecho al tener acceso a unos pocos libros en francés y alguno que otro en alemán, de los que se vale para hacer unas observaciones históricas sobre el país donde está como huésped forzado, las que resultan de gran interés en la agudeza de las observaciones históricas, producto de su mente inquieta y vasta cultura. Su breve y atento paso por Cataluña, de la que hace fascinantes observaciones, tanto como de sus gentes, al salir expulsado hacia Nueva York desde Barcelona, hacia finales de aquel año de 1916, un puerto donde llegará a mediados de enero de 1917, con lo que pone fin a su estadía en España, con la frase “Aquí termina España”, cuando tiene ante sus ojos el puerto de Nueva York. Tal es el contenido de este bello y ameno volumen, producto de las notas de viaje que el autor guardó, siendo traducido por Andrés Nin al castellano (y probablemente al catalá) y editado en Madrid, en 2012, por parte de la Editorial Sello de Cordelia, teniendo como base una edición española de 1929, el año en que Trotsky volvía a los caminos del interminable exilio, en el que transcurrió buena parte de su vida. Recomendamos esta lectura, como un goce para el espíritu de quien se convierta en su lector(for satisfy my soul, Bob Marley dixit). Me atrevo a jurarlo, que lo disfruten. RC.

 

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