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Autor: María José Ferlini Cartín

Urge más cultura (no menos) para pensarnos mejor como sociedad

Entre las muchas cosas que Retana se cuestiona está el carácter utilitarista de la sociedad neoliberal que se está imponiendo en el mundo. “En un mundo donde todo tiene que servir para algo, que haya algo que no sirva para nada es algo fantástico”, asegura.

Camilo Retana, Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría 2022 en la categoría de Ensayo

El desfinanciamiento del sector cultura es una estrategia para evitar que la sociedad piense

En la misma línea adversativa con la que Camilo Retana escribió el libro Contra lo light, con el ganó el Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría 2022 en la categoría de Ensayo, el autor considera que hay temas mayores en la sociedad costarricense de hoy que urge atender por medio de la confluencia de todas las voces y formas de pensar, en lugar de acallarlas e invisibilizarlas. Uno de esos temas es la cultura.

Para Retana, la promoción de todas las manifestaciones de la cultura es de fundamental importancia en la construcción del país como un todo, porque fomenta la unidad por medio de la consolidación de identidades diversas. En este sentido, considera que deben hacerse esfuerzos para regionalizar el trabajo del Ministerio de Cultura y Juventud para que “el país no empiece y termine en el Valle Central”.

De acuerdo con Retana, quien es docente de la Escuela de Filosofía e investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas, el estímulo a todas las manifestaciones culturales puede ayudar al país a repensarse, a detenerse por un momento para reflexionar si desea continuar por el rumbo de la desigualdad y la injusticia. Como añadidura, el estímulo a las artes y a todas las formas de cultura puede generar una cultura de paz, tan urgente en la actualidad, cuando la violencia se ha entronizado no solo en el ámbito de lo privado, sino también en la esfera pública, desde las víctimas diarias del sicariato hasta la agresión gubernamental contra la prensa.

Los comentarios de Retana se dan justamente en momentos en los que el Gobierno de la República anuncia un recorte presupuestario de ¢4 000 millones de colones al Ministerio de Cultura, como un castigo por no haber ejecutado el dinero oportunamente. Esta decisión ya fue refutada por el Movimiento Sector Cultura, iniciativa que agrupa a una veintena de agrupaciones artísticas.

“Me parece que hay una desconexión muy fuerte que no es únicamente ocasionada por este Gobierno, creo que cada vez hay una mayor desconexión entre las figuras que conducen la cultura del país y el sector cultural como un todo. De ese divorcio no puede salir nada bueno. Pero, a la par de eso, me parece que ya es tiempo de empezar a decir que el proyecto cultural de este Gobierno está marcado por la desfinanciación de las distintas organizaciones culturales”, remarcó Retana.

Según el ganador del Premio Nacional de Literatura en la categoría de Ensayo, el desfinanciamiento de los programas culturales busca neutralizar la crítica adversativa al modelo económico que han propuesto los últimos Gobiernos y encasillar la cultura en algo meramente decorativo.

“Siendo el sector cultural un sector históricamente crítico e incómodo, tiene todo el sentido que el Gobierno esté viendo la cultura únicamente como algo decorativo, secundario y prescindible, como lo dijo Pilar Cisneros en campaña, que el arte no era claramente una prioridad para el Gobierno. Es claro que es un sector que no interesa estimular, porque los sectores que realmente interesa estimular son los sectores poderosos de este país, las élites que financiaron esa campaña.

“Por eso, a mí me parece una expresión de esa cultura light que un presidente que fue financiado con dinero de las élites se presente como el abanderado de los sectores populares que va a derrocar a las élites. No hay ningún tipo de acción que respalde ese discurso del presidente. Esa disonancia entre el discurso y los hechos es muy propio de la cultura light”, puntualizó Retana.

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A continuación, un resumen de la entrevista con el autor de Contra lo light:

¿Te sorprende este reconocimiento a tu obra que habla sobre la crítica adversativa en tiempos en los que pareciera que está prohibido ir contra corriente?

CR/ Lo entiendo como un reconocimiento al esfuerzo institucional que permite mi trabajo. Si no hubiera una universidad pública que financie investigaciones y que aliente investigaciones con vocación crítica y con perspectiva adversativa, el libro no sería posible. Creo que este es un reconocimiento a toda una trama institucional que permite que exista la Universidad de Costa Rica. Esa institucionalidad está en un momento de crisis o está siendo objeto de un ataque sistemático y que pareciera que no se puede adversar el proyecto de sociedad en nombre del cual está siendo atacada la Universidad y otras instituciones del país.

Entonces, no deja de sorprenderme. Cada día están más valorados los consensos, pero los que se producen a la fuerza, los “consensos” que se derraman desde un centro hegemónico hacia la sociedad civil, como ha pasado con Trump en Estados Unidos y como pasa en otros países de la región, con liderazgos que generan consensos forzados, en el sentido de que no admiten cuestionamiento desde ningún flanco.

En este sentido, ¿te sentís privilegiado en medio de casos de ministros, por ejemplo, que han adversado una decisión presidencial y que al día siguiente están removidos y es ese mismo Gobierno el que está reconociendo tu obra sobre la crítica adversativa?

CR/ Creo que ese ejemplo es muy oportuno de cómo el adversar es una práctica cada vez más revocada en estos días. A mí me parece terrible que dentro de un equipo de trabajo, como el equipo de trabajo del Gobierno y las personas que están ahí para asesorar al presidente no puedan disentir de él. Me parece que eso da cuenta de una cultura que rehuye la adversación, que rehuye el contraargumento y creo que hay algo de un modelo de sociedad con un pensamiento único, pareciera que esas son las utopías de estos proyectos autoritarios, generar un pensamiento único fuera del cual no existan los disensos, no existan las discrepancias y eso es lo contrario de un proyecto democrático.

Ojalá fuera solamente entre los miembros del propio gabinete, pero es que el Gobierno no ha aceptado disensos ni de la prensa, ni de las comunidades de especialistas de la propia Universidad de Costa Rica, ni de los técnicos especializados que usualmente han asesorado a los Gobiernos anteriores. Entonces, creo que es muy preocupante ese modelo de sociedad con un pensamiento único porque justamente atenta contra el ADN de la democracia, de la dinámica democrática.

Frase de Walter Lippmann, periodista y filósofo estadounidense, ganador en dos ocasiones del Premio Pulitzer por su columna Today and Tomorrow. Imagen tomada de verbub.com.

Se dice que adversar, o decir que no, atrasa el progreso, nos estanca. Ese es el principal argumento para estimular el hecho de que estemos de acuerdo con todo. ¿Qué pensás al respecto?

CR/ Esa es una pregunta que exige repreguntarnos ¿qué tipo de progreso es ese que se sigue de no dudar nunca? La gente que hace la comunicación del Poder Ejecutivo presenta como un valor el hecho de que el presidente nunca se desdiga o no cambie de opinión. A mí me parece lo contrario de una cualidad ese rasgo de personalidad.

Un progreso que no admite dudas en su camino es un progreso atropellado, es un progreso arrebatado. Creo que, a menudo, cuando avanzamos en un proyecto de sociedad, tenemos que parar, hacer un paréntesis, para preguntarnos hacia dónde estamos yendo con tanta prisa, porque si no somos capaces de hacer eso, esa prisa nos puede llevar al despeñadero.

¿Recordás momentos en los que el país ha hecho ese “parón”, ha dicho “no” y ha reflexionado en torno a su futuro?

CR/ Ha habido momentos en los que el país ha llevado a cabo ese procedimiento de reflexión. Creo que la fundación de la Segunda República fue un momento así. Creo que la caída del bipartidismo, de alguna manera, fue un punto y aparte en la historia política del país que tenía que ver con reflexionar si era el rumbo del progreso neoliberal lo que le convenía al país. Y me parece que esta coyuntura en la que estamos ahora es un poco resultado de ese quiebre con el bipartidismo, que me parece que fue malogrado, que fue un momento histórico que se malogró y es eso lo que nos tiene acá.

Pienso que este Gobierno es un resultado del modelo de sociedad que mi libro critica. Podemos pensar que ese fue un punto de inflexión malogrado porque no logramos redirigir el proyecto de sociedad, sino que nos fuimos por el camino fácil de buscar un liderazgo que lo que nos promete es que las cosas pueden ser cambiadas ya.

Creo que ahí es donde está uno de los puntos o de los ejes que tendríamos que pensarnos más como sociedad, si esas soluciones mágicas de las que se nos hablan en verdad pueden dar un resultado o si lo que tenemos que pensar como colectivo, como comunidad es otro proyecto alternativo que pasa por una redistribución de los recursos, que pasa por una defensa del Estado social de derecho y que, en el caso de la Universidad, pasa por una conexión y un involucramiento con las comunidades y con otros sujetos que, además, quedaron fuera de este proyecto, porque un rasgo de este Gobierno, que a mí me parece que es muy difícil de sostener en el tiempo, es que este Gobierno se ha presentado como un Gobierno de la gente, como un Gobierno de los sectores populares, y todas las medidas que ha tomado van en contra de esos sectores populares, y eso es, justamente, el núcleo duro de lo light.

Se trata de un tipo de sociedad donde no es necesario dar cuenta de lo que se piensa, la propia ideología no necesita ser contrastada con nada, ni siquiera con la realidad, al estilo de Trump, al estilo de Bukele y me parece que cada vez más al estilo de nuestro presidente, donde las lecturas que él hace y las promesas que él hace no necesitan ser contrastadas con hechos.

Una de las cosas que más me impresionó de una de las encuestas del CIEP era que la gente señalaba como logros del presidente cosas que el presidente no había logrado. Para mí ese es el mejor ejemplo de una sociedad light, donde no es necesario lograr algo para conseguir que eso esté en la narrativa social como un hecho. Ese divorcio entre el discurso y los hechos es uno de los rasgos de la sociedad light sobre las que habla el libro.

¿Considerás que la sociedad está adormecida por este tipo de temas menores que le impiden ver o analizar temas mayores?

CR/ Sí, sin duda. Creo que el neoliberalismo es un modelo económico que además consigue entronizar una ética y esa es la ética contra la que yo escribí ese libro, esa ética del hedonismo, de la liviandad, del individualismo a ultranza, de la desocialización de la felicidad.

¿La cultura es un tema light?

CR/ Creo que vivimos en una cultura light y que esa no es la única cultura posible y que de hecho en nuestra sociedad hay muchas instancias culturales, muchas formas de hacer cultura que están tensionadas; no creo que toda la sociedad sea light. Creo que hay un proyecto hegemónico, económico que empata con esa ética light y que, a la par de eso, hay otro montón de subculturas o de contraculturas en las que hay otras maneras de hacer cuerpo y hacer comunidad, pero digamos que esa esfera no está tan considerada en el libro y que, en algún momento, me interesaría hacer. Eso implica vincularse con gente y con grupos y escucharlos.

¿Qué hace falta desarrollar en temas de cultura más allá de los Premios?

CR/ Los Premios son solo una política de reconocimiento al trabajo que, obviamente, uno agradece mucho, pero no es una forma de hacer cultura, es una forma de reconocer la cultura que ya se hace. A mí me parece que una cosa muy importante es una mayor conexión con los sectores populares y no me refiero solo a traer grupos de baile y presentarlos en San José, sino me refiero a la creación de una cultura más viva que se hace en todas las comunidades todo el tiempo, porque la cultura es algo que se hace y se deshace continuamente.

Creo que se debe regionalizar la labor del Ministerio, igual que el caso de la Universidad, lograr regionalizar el trabajo que hacemos es fundamental para que el país no comience y termine en el Valle Central. Creo que eso es vital, es democratizar el acceso, porque en estos momentos, si uno vive en San Vito y quiere ir al teatro, tiene que ir a San José. Esa falta de democratización en el acceso a la cultura es una prioridad; y la cultura, las artes y la literatura sirven para que podamos hacer una pausa y repensarnos como sociedad.

Esa labor no puede ser dirigista, no puede ser desde el Valle Central hacia afuera, tiene que ser una cosa más viva, más orgánica, que involucra a todas las regiones y a todos los actores culturales del país. Creo que en ese camino hay que avanzar. Creo que se han hecho esfuerzos. La viceministra de Cultura de la gestión anterior hizo esfuerzos significativos en esa dirección.

Foto: Anel Kenjekeeva, UCR

¿El desfinanciamiento de la cultura podría estar pensado justamente para evitar generar esos encuentros donde se estimule el pensamiento y la posibilidad de que la gente reaccione y tenga una crítica adversativa en cuanto a cómo se está manejando el país?

CR/ Creo que sí. Creo que, por un lado, cuando los sectores políticos hablan de cultura y la quieren defender, lo único que se les ocurre son los encadenamientos productivos que puede generar el sector cultura; y yo creo que sí, esa es una de las bondades que se pueden señalar del sector; pero creo que más allá del carácter productivo que esta actividad tiene como cualquier otra actividad humana que es susceptible de generar ganancias, me parece que la principal virtud que tiene el sector cultural es la posibilidad de generar instancias para que nos repensemos a nosotros y a nosotras mismas, para que examinemos el rumbo que estamos siguiendo como sociedad, para que tengamos espacios para repensarnos a nosotros y a nosotras mismas como individuos también.

Entonces, sin duda no es una prioridad de un proyecto político como el que encabeza el presidente. Más bien, esa visión de la cultura como una cosa secundaria creo que lo comparte buena parte de las élites políticas, la idea de que, en el fondo, la cultura no solo es incómoda, sino que tampoco genera riqueza, entonces ¿para qué?

Creo que una de las cosas que es interesante de la filosofía y del ensayo es que es antiproductivo. En sentido estricto no sirve para nada, sino que es solo para preguntarnos precisamente por el criterio de utilidad, por ejemplo; sirve para generar preguntas, no para generar respuestas; y en ese furor en el que andamos de buscar respuestas a preguntas que ya ni siquiera sabemos formularnos, la filosofía y el ensayo tienen un papel relevante.

¡Claro! En un mundo donde todo tiene que servir para algo, que haya algo que no sirva para nada es algo fantástico.

Tu obra habla sobre la importancia de decirle no a una serie de temas menores porque eso también construye identidad. ¿Hay temas mayores a los que deberíamos oponernos hoy?

CR/ Sí. En la lección inaugural de la Escuela de Filosofía yo enfatizaba en esto: yo no sé en qué momento la Universidad dejó de oponerse al proyecto neoliberal. O sea, yo creo que la Universidad tiene que recuperar esa vocación crítica. Nosotros, como Institución, tuvimos un rol decisivo en la posición al TLC, por ejemplo, y ese rol protagónico que teníamos lo hemos dejado de tener porque hemos estado muy preocupados y preocupadas por la percepción, a veces justificada, que la sociedad civil tiene de lo que hacemos en la Universidad, pero nosotros no podemos limitarnos a defendernos de esos ataques que recibimos, tenemos que recuperar ese protagonismo.

Creo que se nos ha olvidado como Institución, no hablo de la administración actual, que me parece más bien que ha hecho esfuerzos en la dirección correcta, pero me refiero a la Institución como un todo, nos hemos olvidado de adversar un modelo económico que genera desigualdad, que genera injusticia, que genera ese adormecimiento a nivel subjetivo. Todo eso tenemos que adversarlo porque adversarlo es la condición necesaria para que podamos imaginar otra cosa y creo que esa labor debemos estimularla desde la Universidad. O sea, parece como que ya no hay opción. Como resultado de ese pensamiento único que se nos vende, se ha instalado la idea de que no hay un más allá del neoliberalismo. Creo que ahí hay un tema mayor que tiene que ver con la distribución de la riqueza al que hay que entrarle.

Otro tema mayor es ¿qué vamos a hacer como sociedad con el tema de la violencia? Porque la violencia se ha naturalizado a un punto tal que lo único que acatamos a pedir es más seguridad; pero la seguridad solo alcanza para ponerle un coto a la violencia. Creo que tenemos que hacer algo más que frenar la violencia, hay que crear una cultura de paz que implica decirle que no a una violencia, y no me refiero solo a estas matanzas de miembros de la sociedad civil de unos a otros, sino me refiero también a resistir a la violencia como modo de relacionamiento, que es muy peligroso que eso se normalice.

Yo sí veo con mucha preocupación que el presidente un día sí y otro también maltrate a los periodistas en las conferencias de prensa, por ejemplo. Me parece que normalizar esa cultura de la violencia es algo nefasto para una sociedad y que es un tema no menor al que también tendríamos que oponernos, tenemos que encontrar otras formas de vincularnos que no pasen por la desacreditación del otro, por la negación del otro o la descalificación del otro. Ahí no solo me refiero al discurso del presidente. El comentario que hizo la ministra (de Educación) acerca del bullying pasa por la misma sensibilidad de normalizar la violencia.

Creo que el país tiene que caminar en otra dirección precisamente de desnormalizar la violencia. Medidas políticas como la penalización del acoso callejero, por ejemplo, iban en una dirección contraria a la que vamos ahora, donde cada vez es más normal la agresión como modo de vínculo. A eso tenemos que oponernos también.

¿Le dirás no al Premio?

CR/ No le voy a decir que no porque creo no es un reconocimiento solo a mí, sino a una plataforma de trabajo. Creo que no es solo mi caso. Creo que estos premios en particular son premios que reconocen la labor que se realiza desde la institucionalidad. Por ejemplo, el trabajo de los periodistas que ganaron el Pío Víquez es un trabajo que reconoce la labor de investigación que se hace desde la prensa, desde un pilar de la institucionalidad democrática que es la prensa, nos guste o no lo que diga una determinada compañía de comunicación.

El punto es que ahí se está reconociendo el trabajo valioso de gente que investiga desde una institucionalidad que le ofrece soporte para hacer ese trabajo. Lo mismo ha dicho José María Gutiérrez, el ganador del Magón, en reiteradas oportunidades, que el reconocimiento que recibe es un reconocimiento al trabajo que se hace desde un Instituto, pero además al trabajo que ese Instituto hace con comunidades desde hace décadas. Lo mismo el reconocimiento que se le dio en Artes Plásticas a Las Hartas, que tienen un discurso sumamente contestatario y que su trabajo participa de todo un esfuerzo institucional desde el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo hasta colectivos de teatro independiente de los que toman parte algunas de sus integrantes.

Entonces, creo más bien que en este momento, recibir un reconocimiento como estos a partir del trabajo que uno hace con otros y otras en una institución, es un gesto valioso que reivindica la importancia de esa institucionalidad y que reivindica también la importancia de la independencia de los jurados. Creo que eso también es algo a rescatar, que en el contexto de un proyecto que tiende hacia el pensamiento único, que la propia institucionalidad tenga los resortes internos para que se reconozcan trabajos que no vayan de acuerdo con ese pensamiento único, de lo que habla es también de la fortaleza de la propia institucionalidad.

Contra lo light. Ensayos adversativos, es el título de la obra con la que Camilo Retana ganó el Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría 2022 en la categoría de Ensayo.

 

Fernando Montero Bolaños

Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

Por 30 años más: Minería en Río Frío amenaza la vida comunitaria y al humedal de Caño Negro

La municipalidad de Guatuso aprobó ayer una concesión de minería no metálica en el Río Frío por 30 años más.

Según informan los vecinos “acá en Caño Negro en este momento se está extrayendo arena del río para aprovecharla. Hay unos bancos de arena que están dificultando la navegación. En este momento es imposible bajar después del Caño Los Patos en una embarcación mediana, la poca agua, los troncos expuestos y los bancos no permiten transitar. La sedimentación de arena y de barro o lodos está afectando bastante al humedal. Los lodos se acumulan en los bordes de los cuerpos de agua y la arena en el fondo.”

Desde hace varios años la comunidad de Maquengal de Guatuso viene denunciando en torno a la situación que está amenazando al Río Frío. Esta comunidad está a 15 kilómetros del Centro de Guatuso donde el turismo, la lechería, la agricultura familiar compiten con el monocultivo y la minería no metálica.

Esta región ha vivido una expansión de diversas actividades económicas que han empezado a presionar la salud del río, entre ellas los monocultivos y la ganadería, que están asociados a los procesos de deforestación, erosión y compactación de suelos, pero también ha empezado a tener mayor presencia la Minería no Metálica.

El Río Frío, ese vecino que ha sido testigo de muchas de sus alegrías, han hecho fiestas, se han bañado y pescado, y hasta es motivo que desde otros lugares lleguen visitarlos para disfrutar de sus aguas.

Sin embargo, lo que fue el Río Frío hoy resulta lejano, desde finales de los noventa se conocen las concesiones para la extracción del material en este río. Situación que ha venido intensificándose cada vez más, al reconocer el buen negocio que puede significar para unos pocos amparados por la institucionalidad municipal.

Eddy Alberto López Mora de la Asociación de Desarrollo de Maquengal de Guatuso, participando del Programa Voces y Política de Radio Universidad comento “El Río Frío es una fuente vital de economía turística y agrícola de la zona, pues es el principal afluente del Humedal de importancia mundial de Caño Negro, sin embargo, la minería desregulada lo acaba de a poco”.

En este caso las vecinas y vecinos señalan que la Municipalidad de Guatuso no monitorea las acciones de las empresas extractivas, “esto ha venido a matar el río” aseguró López sobre la cantidad de material que tienen concesionado y concluyó diciendo “Le estamos vendiendo al mundo un sitio RAMSAR un humedal que no estamos cuidando.”

Esta actividad extractiva de materiales del río no sólo cambia su curso y afecta su caudal, sino que también genera procesos de erosión en las riberas y la sedimentación del mismo. La agudización de estos efectos nos lleva a diversos daños ambientales, como el rompimiento de los ciclos de reproducción de muchas especias o la agudización de los efectos de los fenómenos naturales cuando vemos las crecidas del río y las inundaciones.

Muchas personas que son vecinas dan testimonio de las afectaciones, pero también recuerdan la belleza e importancia que ha tenido para sus vidas, por esta razón es un río que resiste al abandono de la institucionalidad que procura seguir explotándolo, porque como nos recuerdan estas mismas personas a pesar del daño que ya muestra, sigue teniendo visitación y sigue alegrando la vida, por esta razón lo defienden y siguen señalando que estamos a tiempo de salvarlo.

Además de esto, ¿Qué pasa con la vida comunitaria? Sucede algo, en el territorio se da la erosión de la calidad de vida, que ven cómo sus espacios de encuentro e intercambio empiezan a desaparecer, ¿a dónde quedaron las pozas? ¿dónde quedaron las corrientes del agua? ¿a dónde vamos después de la escuela? Es decir ¿a dónde van a ir a disfrutar?

Mas información entrevistas, video y otros apoyos en: https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/tag/guatuso/

¡Por 30 años más! Minería en Río frío amenaza la vida comunitaria y al humedal de Caño Negro – Observatorio de Bienes Comunes (ucr.ac.cr)

Observatorio de Bienes Comunes Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) y con apoyo el proyecto Geografía y Diálogo de Saberes: Análisis de la conflictividad socioambiental en territorio rurales de Costa Rica (ED-3526) del Programa Kioscos socioambientales y la Escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica.

Kioscos Ambientales
UCR

La muerte anunciada de una democracia

Foto: riial.org

XVI Conferencia Regional Latinoamericana de la UITA
Resolución sobre Costa Rica

Rel UITA

La política del actual gobierno de Costa Rica abandona su responsabilidad económica con la seguridad social; prohíbe el derecho a la protesta y limita la libertad de prensa.

Ante esta realidad, la XVI Conferencia Regional reunida en São Paulo entre elaboró una resolución que entre otras cosas denunciar ante la OIT la grave situación de incumplimiento del Estado costarricense con los convenios de seguridad social y libertad sindical.

Lea la resolución ACÁ.

 

Información tomada de http://www.rel-uita.org/

Agresión del presidente Chaves contra Ariel Robles Barrantes delata ofensiva del Gobierno contra el ICE

Comunicado de la Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente


  • Al Presidente se le está haciendo imposible ocultar que su objetivo es desmantelar la institucionalidad social de Costa Rica

  • Chaves impulsa agenda privatizadora de la energía eléctrica

San José, 18 de mayo 2023. El afán del presidente de la República de denigrar a otras personas, como recientemente lo hizo con el diputado del Frente Amplio, Ariel Robles Barrantes, no es ninguna novedad. Esta nueva agresión es la constatación de un estilo despótico, anclado en el matonismo patriarcal y en el ejercicio de una jerarquía con un estilo absoluta y totalmente vertical que riñe con cualquier forma de relación asertiva. Esas agresiones y desplantes de autoritarismo no han respetado a su propio gabinete. El diputado Ariel Robles Barrantes no necesita que lo defendamos, pero esta manifestación es indispensable porque por muchos años hemos compartido en movimientos sociales en defensa de territorios, comunidades, ríos, ecosistemas y derechos de la población y de la naturaleza, en nuestro país.

Para Jiri Spendlingwimmer, presidente de la FECON: “esas agresiones son parte del proceso de instalación de una figura despótica y de fuerza que el Presidente busca para la sociedad costarricense, y es desde todos los puntos de vista un retroceso en la historia nacional en términos de la construcción de una sociedad en la que el respeto y la convivencia sean una norma irrestricta y esto incluye las relaciones respetuosas entre personas que piensan diferente. El Presidente demuestra que no está preparado para convivir ni con mínimas disidencias; por eso es que frecuentemente vemos este tipo de exabruptos.”

El Presidente está enojado porque en tan solo 1 año el diputado Robles Barrantes ha demostrado inteligencia, talante y valentía para desafiar a quien sea si se trata de defender una sociedad costarricense justa y solidaria, lo cual implica la defensa de instituciones como el ICE para que mantengan su sentido social y solidario.

Por su lado Osvaldo Durán, integrante de Proyectos Alternativos (PROAL) y vocero de FECCON menciona que: “La cólera del Presidente delata que lo que rehúsa es discutir el fondo del asunto, porque eso mostraría que la estrategia de su Gobierno y de la administración que impuso en el ICE, está claramente enfilada a debilitar el ICE para llevarlo acondiciones de no poder cumplir una labor eficiente de satisfacción de necesidades de electricidad, y en este caso puntual de telecomunicaciones, con una visión social y solidaria”.

Según menciona Osvaldo Durán: “el argumento del Presidente en cuanto a que Ariel Robles Barrantes está defendiendo a la empresa Canal 7 no tiene ningún sentido. Canal 7 es una de las empresas que más daño le ha hecho al país por evasión de impuestos y de hecho la información que el mismo diputado Robles divulgó, demuestra que es una de las empresas que declaró cero utilidades (otro es el daño que se le hace a la población con todo tipo de información y contenidos enajenantes). Ariel Robles no está cuidando a Canal 7; está defendiendo los recursos del ICE para que sean bien gastados en medios comerciales que aseguren que la pauta publicitaria que se paga con nuestros recursos tendrá efecto positivo en términos de competencia en el mercado abierto de las telecomunicaciones. Esta denuncia provocó incluso el despido de la funcionaria del ICE que lo evidenció”.

Por último Jiri Spendlingwimmer, presidente de la FECON agregó que: “El intento de manipular a la opinión pública diciendo que Ariel Robles Barrantes es “un comunista dentro del clóset”. Chaves recurre a los más retrógrados argumentos que recuerdan a los dictadores militares y políticos ultraconservadores de América Latina y el mundo. Mantener al pueblo de Costa Rica en la ignorancia no es algo que pueda sostenerse indefinidamente. Al Presidente se le está haciendo imposible ocultar que su objetivo es desmantelar la institucionalidad social de Costa Rica, y en esa carrera sigue perdiendo la sensatez y el respeto”.

Más información:

Osvaldo Durán Castro, Teléfono: 83800955, osvaldodc@gmail.com

Jiri Spendlingwimmer S, Teléfono: 8880 6385, incidenciafecon@gmail.com

Discurso pronunciado por José María Gutiérrez al recibir el Premio Nacional de Cultura Magón 2022

Mis primeras palabras son de profundo agradecimiento a las y los colegas de la Universidad de Costa Rica quienes tuvieron la generosidad de postular mi nombre para este premio que mucho me honra. Agradezco también a mis compañeras y compañeros del Instituto Clodomiro Picado y de la Facultad de Microbiología de la Universidad de Costa Rica, y de otros espacios de esta querida universidad, con quienes he compartido sueños y esfuerzos a lo largo de cinco décadas. Mi gratitud va también hacia personas de otras instituciones nacionales, y hacia colegas, estudiantes y amistades de muchos países, con quienes he transitado por los caminos de la vida. Y por supuesto expreso un agradecimiento muy especial a mi querida familia, a Irma, Mauricio, Alberto, Stella, Joaquín, así como a mis padres Jorge y Margarita, y a mis hermanos Jorge y Francisco, ausentes físicamente, pero siempre presentes en mis sentimientos.

El otorgamiento del premio Magón a una persona del ámbito de la ciencia conlleva un mensaje importante, porque contribuye a apreciar la ciencia como un componente del ancho mundo de la cultura. A fines de la década de 1950, el literato y científico inglés Charles Snow se lamentaba de la separación que él percibía entre la ciencia y otros ámbitos de la cultura, en su ensayo ‘las dos culturas y la revolución científica’. Más de 60 años después, su preocupación sigue vigente. La separación artificial de los campos de la cultura debe dar paso a procesos de encuentro y mutuo enriquecimiento, desde la perspectiva de un respeto genuino. La ciencia como forma de conocer la realidad es parte del acervo cultural de una nación. Se trata de una actividad que comparte con los otros ámbitos de la cultura la chispa permanente de la creación. Además, la ciencia es una poderosa herramienta para enfrentar los dogmatismos de variado cuño, las fake news y la intolerancia. Debemos dejar atrás la separación y el recelo mutuo entre los diversos componentes de la cultura. Abramos espacios en los que priven la convergencia, el respeto, el interés por lo diverso y el aprendizaje compartido.

El premio Magón va mucho más allá de una valoración a mi aporte personal, ya que el mismo reconoce un inmenso esfuerzo país, un empeño en el que hemos trabajado cientos de personas desde inicios del siglo XX, quienes nos hemos preocupado por generar ciencia y tecnología endógenas para estudiar, comprender y resolver un problema de salud, el de los envenenamientos por mordeduras de serpiente, que afecta a los sectores sociales más vulnerables del planeta. En este esfuerzo colectivo de larga data han tenido un protagonismo especial la Universidad de Costa Rica, a través del Instituto Clodomiro Picado, así como el sistema de salud pública costarricense, con la Caja Costarricense del Seguro Social y el Ministerio de Salud, y muchas otras personas e instituciones, incluidos sectores comunitarios.

Este amplio conglomerado ha logrado consolidar un proyecto que impacta no solo en Costa Rica, sino que también se proyecta a nivel mundial, fomentando alianzas en el ámbito científico, creando redes de cooperación sur-norte y sur-sur, salvando cientos de miles de vidas en varios continentes e incidiendo en las políticas de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud. Ello muestra que, cuando se cuenta con políticas públicas claras y grupos que operan sobre la base de agendas colectivas centradas en la procura del bien común, se alcanzan metas que pueden ser percibidas como utópicas. El premio, sin duda, reconoce ese enorme esfuerzo país de largo aliento.

En este contexto, observo con suma preocupación la tendencia sistemática a hostigar y debilitar a las instituciones públicas, incluidas las de los ámbitos cultural, educativo y de salud pública, de limitar su trabajo y su crecimiento, de cuestionar su importancia. En el caso de las universidades públicas, que son el principal reservorio científico del país y donde estos esfuerzos en el tema del ofidismo han tenido su centro, preocupan los intentos por menoscabar su presupuesto y su autonomía, un valor esencial sin el cual un proyecto como el que hoy se reconoce con este premio no hubiera sido posible. La autonomía universitaria garantiza el cultivo de todos los planos de la cultura. Sepamos aquilatar el inmenso valor de nuestras instituciones públicas, y construyamos bienestar fortaleciéndolas y nunca debilitándolas.

La investigación científica y otros ámbitos de la cultura han de ser componentes esenciales de nuestros esfuerzos por gestar una convivencia centrada en la equidad, la solidaridad, el bienestar colectivo y el respeto a la diversidad. Para ello, entre muchas tareas pendientes, debemos buscar una genuina apropiación social de la ciencia y demás espacios de la cultura, para que esta sea patrimonio de toda la sociedad y contribuya al cuidado de la vida y al desarrollo de las potencialidades de las comunidades y de las personas.  

Ojalá que este premio Magón sirva para fortalecer la idea de que la ciencia y las otras avenidas de la cultura no son temas prescindibles, sino que, por el contrario, constituyen elementos centrales de nuestra identidad. Ello invita a procesos renovados, los cuales incluyen políticas públicas certeras, pero también una amplia participación social de base en la creación y apropiación de la cultura, como parte de los esfuerzos colectivos por forjar una vida digna para todas y todos.

José María Gutiérrez
Profesor Emérito Universidad de Costa Rica
Premio Nacional de Cultura Magón 2022

Del Rastro a la Asamblea Legislativa

Vladimir de la Cruz

Hace casi 80 años nací en la Maternidad Carit, al sur de la Estación del Ferrocarril Eléctrico al Pacífico, gracias a las maravillosas manos y al talento científico médico del Dr. Jorge Vega Rodríguez, primo hermano de mi abuelita materna, que atendió a mi madre en la difícil labor de parto que tenía, en estado de inconsciencia, por una preeclampsia, una complicación del embarazo en la cual presentaba presión arterial alta y otras afecciones. El Dr. Vega Rodríguez salvó a mi madre y a mí, mediante el uso de los fórceps que son como dos grandes cucharas que el médico las utiliza para guiar la cabeza del bebé fuera del vientre en la vía del parto, que se usaban para jalar niños en esas condiciones difíciles de parto. Quedé con dos pequeñas marcas en mi cabeza, de ese jalonazo, que me pudo haber producido daños como a veces sucedía en esos partos difíciles. Hoy, para evitar estas situaciones de partos difíciles de una vez se acude a la cesárea.

Mi infancia la hice en esa zona. Vivíamos 100 al sur de la Escuela Ricardo Jiménez y de la Claudio González Rucavado, que era la misma, según funcionaba para niñas o niños. La casa era la última. Seguían los cafetales que se extendían desde allí por todo el Barrio San Cayetano, que luego surgió.

La Escuela Rucavado fue mi escuela pública. Era muy buena y más buena mi querida maestra, de primero a sexto grado, que nunca he olvidado, la niña Julieta Vives de Vargas. Hacia los 200 metros al este llegó a estar el parque Escarré, de beisbol, y 200 metros más al este estaba el Rastro de la ciudad.

El Rastro eran las instalaciones físicas destinadas al sacrificio y destace de ganado y de cerdos. No recuerdo si era municipal o no, como Rastros habían en otras municipalidades, bajo la responsabilidad de las municipalidades.

El Rastro era una edificación inmensa, a mis ojos de niño, gigantesca, por lo menos de unos 50 metros por 60 metros, donde se destazaban, por lo menos, de 10 a 20 reses a la vez, al menos eso era lo que me parecía, en una tarea que se prolongaba por varias horas. También se destazaban cerdos. El destace de cerdos se hacía en una parte separada, a la par de donde se destazaban las reses, en una esquina del establecimiento.

No recuerdo que allí se hiciera destace de ovejas o cabras, que no eran parte de la comida popular de aquellos días. No recuerdo tampoco el destace de caballos, lo que a veces se practicaba.

Por llamársele Rastro se entendía que el destace era superior a las 100 o 150 reses diarias, mientras que los mataderos se caracterizaban por el destace de menos o de pocos animales.

A la par de la edificación del destace estaban los corrales donde estaba el ganado listo para hacerlo entrar al destace, lo que se hacía por un canal que conducía a una puerta al sur del edificio.

Allí se llevaban las reses donde estaban los carniceros o destazadores. Se colocaban las reses a distancia entre ellas. El que tenía la tarea de destace se acercaba a la res y con un cuchillo le cortaba la yugular, interrumpiendo el flujo de sangre de la cabeza al corazón. Inmediatamente salía un chorro de sangre, que lo esperaba una fila larga, a veces de más de 10 personas, con un vasito cada una, que lo ponían al frente del chorro de sangre para bebérselo, y volvían a hacer la fila para repetir la draculesca ceremonia. El sangrado era rápido y completo. Yo nunca bebí sangre. Tan solo asombrado veía como se repetía aquella danza alrededor de la res que iba desangrándose, debilitándose y cayendo al suelo.

Estaba ahí porque era bastante público el espectáculo de la matanza de reses, y abierto el acceso de las personas tomadoras de sangre, y de los mirones del sacrifico de las reses, que se repartían en los diferentes sitios donde estaban destazando.

Caída la res, otro carnicero o destazador, realizaba un corte para abrir el vientre, sacar las vísceras, que se colocaban aparte, en una mesa, donde rápidamente las veían o examinaban y separaban para lo que seguía…garantizar su consumo humano.

El corte de la res se hacía con una incisión longitudinal de la piel desde el esternón hacia abajo, para facilitar el posterior desollado.

En los corrales se apreciaban y se jugaba con las reses, siempre con el cuidado de algún ataque, que no era frecuente. Los corrales estaban al aire libre y allí estaban concentradas las reses. De los corrales al matadero pasaban las reses por un pasillo o canal, sin que pusieran resistencia. Las reses las conducían amarradas hacia el lugar de destace prácticamente sin ninguna oposición hacia su muerte.

No era igual con los cerdos, que parecía que sí tenían conciencia de lo que les iba suceder. Los cerdos entraban “llorando”, “gritando”, “clamando que no los sacrificaran”, “resistiendo a su sacrifico”, que no podían evitar. Esta resistencia la he visto en fincas cuando sacrifican un cerdo.

Había personas que se encargaban de lavar, con una manguera, echando agua en el piso, la sangre del suelo.

Así pasaba, de vez en cuando, parte de mi tiempo libre de niño, de barrio del sur, viendo esa parte de la vida diaria de la ciudad capital.

Años más tarde, ya de profesor universitario, solicitaba permiso, que siempre me dieron, a uno de los Mataderos modernos para llevar estudiantes para que observaran el procesamiento del destace de ganado.

A diferencia de aquel Rastro el proceso era científico, absolutamente limpio, como un quirófano. No se veían los corrales. Se asistía a una sala donde se veía venir una res por un pasillo estrecho, hasta un punto donde se detenía la res. Todo el personal debidamente vestido con batas como si fuera un personal de un quirófano hospitalario. En ese punto se producía un “disparo”, que no se oía detonar, electrónico, en la cabeza de la res, que se hace con una llamada pistola de noqueo, donde se ubica el punto en la sien del animal, para la “muerte” del mismo, para provocarle un estado de inconciencia inmediata que evita el sufrimiento del animal.

Hecho ese “disparo” el animal cae, y con una velocidad asombrosa lo voltean, lo cuelgan de las patas delanteras y en esa posición un “veterinario”, o un destazador especializado, le hace un corte en la piel con un cuchillo, saca las vísceras que las llevan a una mesa donde un veterinario las analiza y las autoriza para su consumo. La sangre toda se recoge junto con agua que se usa para limpiar el suelo diseñado para recoger la sangre. Igualmente, se separa rápidamente la piel que se amontona a un lado y se somete de manera inmediata a procesos de tratamiento para su comercialización. Aquí nada se desperdicia. Este proceso moderno de destace es lo que caracteriza la calidad a nivel nacional o internacional de los cortes de carne y los subproductos de la misma.

En estos mataderos modernos todo está debidamente planificado desde los corrales donde está las reses, el tratamiento de los desechos líquidos y sólidos, hasta los pasos que se siguen para llevar las carnes a las cámaras de refrigeración, para el procesamiento final de la carne para consumo humano, sujeto todo a rigurosas medidas sanitarias y de salubridad.

Con los Rastros existieron mataderos clandestinos de reses y mataderos en domicilios o casas, que se acabaron con los mataderos modernos.

En los Rastros o mataderos modernos todas las reses están debidamente identificadas.

En el matadero moderno las reses terminan debidamente empacadas, envasadas, refrigeras e industrializadas, listas para el consumo humano bajo estrictos controles sanitarios y veterinarios.

Cuando veo a los diputados de la Asamblea Legislativa, sometidos a un proceso excepcional, de vía rápida, para “cocinar”, unos proyectos de ley, casi sin poder opinar, razonar, y evitando debates, entre ellos de manera especial el de la Jornada de 12 horas diarias de trabajo esclavo, me recuerda justamente esas reses del Rastro de mi niñez, y los mataderos modernos de mi época de profesor universitario, donde da la sensación del disparo en la nuca a los diputados, que sin conciencia, votan lo que les mandan aprobar. Igual que las reses de estos mataderos los diputados están bien identificados y reconocidos por sus votos, ahora públicos.

Viendo la Asamblea Legislativa, me cuesta quitarme la imagen de las reses en el matadero, por la vía del degüello que hacen de ellos, de los diputados, los dueños de esas reses, de las reses legislativas, sin que protesten, sin que se opongan, sin que resistan, sabiendo o no conociendo los extremos de los contenidos legales que les imponen aprobar, de establecer a la fuerza, a la carrera como está establecida la discusión parlamentaria, para aprobar el régimen laboral privado en el país de la jornada de 12 horas diarias, que es en la práctica lo que va a suceder. Esta jornada no es solo para ciertas actividades empresariales o industriales. Se va a generalizar a todas las esferas que se pueda aplicar.

Mentira será que los trabajadores que se acojan a esta jornada pueden devolverse a su jornada de ocho horas, si no les parece. La ley tiene establecida la trampa. Pueden devolverse, pero el patrono en ese momento les puede pagar las prestaciones legales. Así dice el proyecto de ley. Pagadas las prestaciones los despiden y al nuevo trabajador lo contratan por la jornada de 12 horas o no lo contratan. De este modo, por hambre los trabajadores se someterán a esas jornadas de 12 horas diarias típicas del siglo XIX, de la época de los trabajos esclavos en las fábricas.

En la Asamblea Legislativa esos diputados que apoyan la jornada de 12 horas, por las instrucciones que les dan sus mandamases del gobierno, de sus partidos, de los sectores empresariales y esclavistas que representan, se me asemejan a esas reses que entraban al Rastro, jaladas por un mecate, sin oponer ninguna resistencia para que las mataran, o conducidas por el pasillo para recibir el tiro en la nuca, que les produce un estado de inconciencia por lo que no se daban cuenta de su muerte y destace.

En la Asamblea no los necesitan matar, porque ya están muertos en vida, los jalan para que aprueben a la fuerza ese nefasto proyecto de ley de las 12 horas diarias de trabajo esclavo.

Cuando no las jalan como en los antiguos Rastros, los conducen por los pasillos parlamentarios para darles el tiro electrónico en la nuca, para noquearlos, atontarlos, con el tiro en la nuca, para hacerlos actuar de manera inconsciente, como zombies modernos parlamentarios, como cadáveres reanimados mediante prácticas y hechizos de brujería política esclavista. Son diputados sin sangre en sus venas y arterias.

Cuando estábamos, como estudiantes, en la lucha en contra del Contrato Ley de la ALCOA, en 1969 y 1970, el diputado Rodrigo Carazo, que se oponía patrióticamente al Contrato, junto con otros diez diputados, decía que a los diputados que apoyaban el Contrato les habían pagado una cifra importante de dólares. No fue casual aquel cartel de las marchas de protesta que decía “¿Diputados, how much?” ¿Estamos en una situación similar, que les estén pagando a diputados alguna extra por aprobar la jornada de 12 horas de trabajo esclavo?

Sinceramente, deseo que el Edificio de la Asamblea Legislativa no se vea, ni aprecie, como el viejo Rastro de San José o como el moderno Matadero de Montecillos…con sus respectivas reses en fila, sin ni siquiera chistar, camino al matadero de la aprobación del Proyecto de la Ley esclavista de las 12 horas diarias de trabajo.

 

Compartido con SURCOS por el autor.

UNA rechaza acuerdo de Incopesca

Comunicado de prensa

El Consejo Universitario de la Universidad Nacional (C.U-UNA) emitió un pronunciamiento en el que de forma contundente rechaza la lista de especies de peces y crustáceos de agua dulce y de interés acuícola en las aguas continentales, costeras y oceánicas, donde el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca) incrementa de 34 a 234 las especies comercialmente explotables e incorpora iguanas, tortugas verdes de orejas rojas y amarillas, y hasta especies en peligro de extinción como el pez sierra, entre otras.

Para los concejales de la UNA, el impacto ambiental que representa esta decisión, al incluir especies silvestres que incluso se deben declarar bajo protección, además de agregar especies que ni siquiera se encuentran en Costa Rica, representa una preocupación inminente ante la posibilidad de un interés por abrir el mercado de comercialización e intercambio de especies.

Según lo expresado en el acuerdo UNA-SCU-ACUE-146-2023, es irresponsable el actuar de una institución como Incopesca, pues deja claro que se está anteponiendo los intereses comerciales por encima del resguardo de los recursos naturales de Costa Rica que se ha caracterizado por ser un país verde y amigable, y sus especies representan un 4% de las del planeta; es un retroceso en materia ambiental y una vileza a la lucha de décadas en conservación que tiene la sociedad costarricense en pro de la protección del ambiente y animales.

Reiterar que la experticia de las universidades públicas está al servicio del país, por tanto invitamos al Poder Ejecutivo y sus instituciones a aprovechar el conocimiento especializado que se desarrolla en estas, en donde la docencia, la investigación, la extensión y la producción científica genera productos de destacado valor, los cuales podrían servir de sustento científico riguroso para las iniciativas y sus acuerdos.


Acuerdo completo:

TRANSCRIPCIÓN DE ACUERDO
UNA-SCU-ACUE-146-2023

18 de mayo de 2023
Señores
Comunidad Universitaria y Nacional

Les transcribo el acuerdo tomado por el Consejo Universitario de la Universidad Nacional, según el artículo 2, inciso 2.1 de la sesión ordinaria celebrada el 11 de mayo de 2023, acta no 24-2023, que dice:

PRONUNCIAMIENTO DEL CONSEJO UNIVERSITARIO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL EN RECHAZO AL ACUERDO N.° AJDIP/507-2023: LISTA DE ESPECIES DE PECES Y CRUSTÁCEOS DE AGUA DULCE Y DE INTERÉS ACUÍCOLA EN LAS AGUAS CONTINENTALES, COSTERAS Y OCEÁNICAS, DEL INSTITUTO COSTARRICENSE DE PESCA Y ACUICULTURA.

La Constitución Política de Costa Rica establece, en el artículo 50, la obligación del Estado de garantizar, defender y preservar un ambiente sano y ecológicamente equilibrado como derecho fundamental de la ciudadanía costarricense.

Reconociendo la vital importancia del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca) como institución reguladora de las actividades pesqueras en Costa Rica, tiene la responsabilidad estatal de evitar un impacto negativo en los ecosistemas marítimos costarricenses y sus especies; por consiguiente, resulta fundamental que sus decisiones estén basadas en criterios científicos, técnicos y comprobados que no vulneran su función.

El acuerdo n.° AJDIP/507-2023: Lista de especies de peces y crustáceos de agua dulce y de interés acuícola en las aguas continentales, costeras y oceánicas, donde Incopesca incrementa de 34 a 234 las especies comercialmente explotables e incorpora iguanas, tortugas verdes de orejas rojas y amarillas, y hasta especies en peligro de extinción como el pez sierra, entre otras.

El impacto ambiental que representa esta decisión, al incluir especies silvestres que incluso se deben declarar bajo protección, además de agregar especies que ni siquiera se encuentran en Costa Rica, representa una preocupación inminente ante la posibilidad de un interés por abrir el mercado de comercialización e intercambio de especies.

El criterio enviado por la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional, las escuelas de Biología de la Universidad de Costa Rica y el Instituto Tecnológico de Costa Rica, la Escuela de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Estatal a Distancia y la Carrera de Ingeniería en Acuicultura de la Universidad Técnica Nacional, el 8 de mayo de 2023, donde manifiestan que:

  1. 1. No todas las unidades académicas, aquí representadas, recibieron una solicitud oficial del INCOPESCA sobre la información requerida.
  2. Los funcionarios de algunas de nuestras unidades académicas, consultados, suministraron información y recomendaciones técnicas, que no fueron contempladas u omitidas del todo en el acuerdo mencionado.
  3. Aunque el mencionado listado contempla: peces, crustáceos, macroalgas, microalgas, zooplancton y cnidarios, en su nombre solo se consignan peces y crustáceos, con lo cual la nueva norma aprobada por INCOPESCA induce a error y evidencia negligencia sobre este importante tema.
  4. El extenso listado aprobado, que incrementa de 34 a 234 las especies comercialmente explotables, no fue preparado bajo una metodología clara y sustentada en datos confiables y verificables.
  5. Esta nueva lista incluye especies vulnerables, lo cual representa un enorme retroceso en la conservación de la biodiversidad costarricense.
  6. Además del daño irreparable y directo a valiosos ecosistemas, Costa Rica sufre un considerable perjuicio en su imagen de país, dedicado a preservar y utilizar responsablemente su biodiversidad, lo cual repercute a su vez en un grave deterioro económico y social.
  7. Conscientes del aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, nuestras unidades académicas están a disposición para aportar conocimiento técnico y científico al INCOPESCA.
  8. Para la actualización de la lista indicada, se convoque oficialmente a expertos mediante nuestras unidades académicas.
  9. Por las anteriores consideraciones, el acuerdo AJDIP/057-2023 debe derogarse de inmediato.

Es evidente el riesgo y la amenaza que afecta de forma directa a las poblaciones de flora y fauna de nuestro país, las cuales representan la mayor densidad de biodiversidad del mundo; es irresponsable el actuar de una institución como Incopesca, pues deja claro que se está anteponiendo los intereses comerciales por encima del resguardo de los recursos naturales de Costa Rica que se ha caracterizado por ser un país verde y amigable, y sus especies representan un 4% de las del planeta; es un retroceso en materia ambiental y una vileza a la lucha de décadas en conservación que tiene la sociedad costarricense en pro de la protección del ambiente y animales. Por consiguiente, es importante recordar que atravesamos una crisis climática que está devastando el planeta y el mercado es el principal culpable, ante esto como país debemos comprender que urgen políticas para proteger el ambiente y combatir la crisis en beneficio de todos los costarricenses y la humanidad.

Con base en los argumentos expuestos, nos unimos al rechazo categórico de haber formulado un acuerdo carente de criterios especializados en el tema. A su vez, hacemos un llamado al Incopesca para que valore la importancia de considerar lo establecido por estas instancias y reflexione sobre la urgencia y la obligación de preservar nuestras especies, ecosistemas y ambiente en medio de las amenazas por la crisis climática y el mercado.

Reiterar que la experticia de las universidades públicas está al servicio del país, por tanto invitamos al Poder Ejecutivo y sus instituciones a aprovechar el conocimiento especializado que se desarrolla en estas, en donde la docencia, la investigación, la extensión y la producción científica genera productos de destacado valor, los cuales podrían servir de sustento científico riguroso para las iniciativas y sus acuerdos.

Atentamente,

Dra. Jeannette Valverde Chaves
Presidenta del Consejo Universitario

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

Sumando acciones hacia la soberanía y la seguridad alimentaria y nutricional (SSAN) desde los gobiernos locales

El día 18 de mayo de 9 a.m. a 11 a.m. RedESS, la Escuela de Nutrición, y  Ciencias de Comunidad Colectiva llevará a cabo el foro: “Sumando acciones hacia la soberanía y la seguridad alimentaria y nutricional (SSAN) desde los gobiernos locales”, donde se expondrá sobre: herramientas políticas que contribuyen con la SAN en Costa Rica y la presentación de acciones desde los gobiernos locales y su relación con organizaciones.

Lugar: Sala de Audiovisuales de la Facultad de Ciencias Sociales, UCR.

Presentación del libro “El método de la conveniencia nacional y la frustración de las ideologías”

El departamento de Participación Ciudadana de la Asamblea Legislativa realizó la presentación del libro titulado “El método de la conveniencia nacional y la frustración de las ideologías” del Dr. Walter Coto Molina, ex presidente de la Asamblea Legislativa 1996 -1997.

El evento tuvo lugar el pasado martes 16 de mayo en el Antiguo Salón de Expresidentes de la Asamblea Legislativa.

ConeTSAN

La UCR y RedESS colaboran para realizar la plataforma virtual ConeTSAN. Para conectar personas productoras y consumidoras desde una perspectiva de soberanía y seguridad alimentaria y nutricional.

Esto será posible gracias al apoyo financiero del proyecto “fortalecimiento de mercados solidarios, conectividad entre consumidor-productor y agricultura sostenible en Costa Rica” que es apoyado por la Fundación Interamericana que le concedió a RedESS el permiso para trabajar en los Mercados Solidarios en los territorios y organizaciones.

Además cuenta con la ayuda del convenio de cooperación técnica de COKOMAL SC en representación de RedESS, con la Universidad de Costa Rica que cuenta con el apoyo internacional de la República de Corea del Sur a través de la Universidad de Korea UK.

Se menciona el agradecimiento a las profesoras Elsy Vargas, Marianela Zúñiga, Shirley Rodríguez y Karolina Sánchez por permitir e impulsar iniciativas en búsqueda de la soberanía y seguridad alimentaria nutricional.

 

Imagen ilustrativa, UCR.