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Autor: María José Ferlini Cartín

Se presentará documental sobre el territorio indígena Cabécar de China Kichá

El documental “Sàrātsê sêkónēl jékàska Volviendo a la tierra que nos vio nacer” (2023) se presentará este próximo miércoles 26 de abril a las 6:00 p.m. en el Auditorio de Arquitectura, de la Universidad de Costa Rica con la participación de una delegación del territorio indígena de China Kichá, ubicado en Pérez Zeledón.

En el 2019, un grupo de mayores cabécares de Talamanca volvieron al territorio indígena de China Kichá, para visitar, después de muchos años, el lugar donde nacieron y crecieron. En este evento histórico, realizado gracias al Comité Cultural Cabécar de China Kichá, se encontraron con su antiguo hogar, con las historias de las tensiones territoriales que les forzaron a irse en su mayoría, pero hubo también quienes resistieron y posicionaron sus derechos. “Volviendo a la tierra que nos vio nacer” trata sobre la memoria del despojo y la lucha actual por la recuperación de tierras de la comunidad indígena de China Kichá.

Hay que recordar que las recuperaciones de tierra han sido procesos de lucha por parte de las personas indígenas en la defensa de sus derechos, su cultura y sus territorios. Éstas comenzaron en 2018 ante el incumplimiento sistemático de la Ley Indígena y los planes para hacerla cumplir.

Según dicen las personas habitantes de este territorio indígena: “éramos extranjeros en nuestro propio territorio”. Agregan que “hace como cinco años no teníamos ni dónde poner una mata de maíz o de yuca, teníamos que alquilar nuestra propia tierra para poder hacerlo. En pocos años hicimos lo que el Estado no ha hecho en 40”´, refiriéndose al incumplimiento de la ley indígena de 1977. Un estudio hecho por la organización Forest People Programme (2014), de las 1.100 hectáreas que conforman el territorio, el 97% de la tierra estaba en manos de personas ajenas a la población cabécar. Hoy gracias a la lucha de recuperaciones esta comunidad recuperó el 100% de su territorio legalmente reconocido, convirtiéndose en un hito para nuestro país y la región mesoamericana.

El documental cuenta parte de la lucha de este pueblo milenario y se divide en tres capítulos que abordan “La China Kichá de antes”, donde se habla de la historia del territorio y a qué actividades se dedicaban antes, es decir, cómo era la vida en esos tiempos; “La China Kichá del presente” aborda la problemática de tierras y cómo fue que el Estado derogó el territorio, también se hace alusión al asesinato de líderes indígenas, como Sergio Rojas. Finalmente, en “La China Kichá del futuro” las personas recuperadoras reflexionan sobre el significado de recuperar tierras y la necesidad de seguir luchando por sus derechos.

La producción audiovisual fue realizada por el colectivo Revista Uchinché, bajo la dirección y producción de Hawi Castañeda, antropóloga social y diseñadora gráfica. El proceso de grabación inició en 2019 con la grabación del encuentro de mayores, gracias a la coordinación del Comité Cultural Cabécar de China Kichá y al apoyo del Técnico en Gestión Local para Pueblos Originarios de la Universidad Estatal a Distancia (UNED). Asimismo, se contó con el apoyo estratégico del Programa Kioscos Socioambientales de la Universidad de Costa Rica (UCR) y el Proyecto de Acción Social “Geografía y Diálogo de Saberes” de la Escuela de Geografía.

El falso patriotismo

Adriano Corrales Arias*

Ante el otorgamiento del Benemeritazgo de la Patria a la artista del canto popular, Isabel Vargas Lizano (1919-2012), mejor conocida como Chavela Vargas, muchos ticos se rasgan las vestiduras negando dicho reconocimiento porque, entre otras lindezas, la galardonada “no quería a su patria”, “no amó a Costa Rica”, “negó su tierra natal y se acogió a otra patria”, “cantaba feo”, “era una resentida social”, “era lesbiana y borracha”, “nadie la conoce” y otras más. (Todas las anteriores las he tomado al azar de las redes sociales; las había más crudas, violentas y misóginas, tanto de hombres como de mujeres).

No vamos a repetir la historia, pero recordemos que Chavela nació en San Joaquín de Flores, Heredia, y a los diecisiete años marchó a México donde, con cuantiosas carencias y peripecias, forjó su vida artística hasta convertirse en una reconocida cantante internacional. Tanto allá como aquí, conoció el desprecio y la marginalidad, ya por su opción sexual, ya por su calidad de extranjera, en algunos momentos casi con status de refugiada. En la madurez se sobrepuso al alcoholismo y quiso retirarse a morir en Costa Rica, pero su regreso, cual círculo vicioso, despertó la cizaña y la violencia simbólica contra su persona y, entonces, retornó a México alicaída y perturbada; de allí su célebre frase: “una mexicana nace donde le da la gana”.

Debo anotar que son decenas los artistas e intelectuales costarricenses quienes han debido marchar a México, o a otras naciones, en condición de autoexilio o de expulsión directa, como el caso de nuestra María Isabel Carvajal, reconocida como Carmen Lyra. Entre muchos, destaco al gran escultor “mexicano” Francisco “Paco” Zúñiga, a la extraordinaria poeta Eunice Odio, cumbre de nuestra poesía y a la gran narradora Yolanda Oreamuno, quien murió en brazos de Eunice y antes había confesado, en una carta a Joaquín García Monge, que, por favor, no la consideraran costarricense. Como dice un buen amigo, ha sido “una oleada de excepcionales costarricenses que encontraron en la generosidad y solidaridad del «Méjico lindo y querido», terreno fértil para hacer fructificar su obra artística”.

Lo que llama sobremanera la atención es que muchos de esos ticos, con una sensiblería patriótica exacerbada, aplauden el intento de venta del Banco de Costa Rica, la quiebra y posible privatización de la nodriza madre de nuestras instituciones, la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), el desmantelamiento del sistema educativo, tanto del MEP como de las universidades públicas, y un largo etcétera. Allí no hay patriotismo que valga, ni defensa de instituciones fundamentales para nuestra democracia. Muchos de ellos, cuando celebran sus fiestas, se desgañiten con un ranchera mexicana, un reguetón puertorriqueño o una cumbia colombiana, ignorando por completo la notable producción musical criolla. Los segundos son ejemplos ramplones quizás, pero de alguna manera indican esa toxicidad chauvinista y mezquina propia del tico promedio, que no del costarricense informado respecto de las fortalezas y debilidades de este país, por tanto defensor de su patrimonio tangible e intangible.

He dicho en diversos artículos que allí se incuba la diferencia entre costarricense y tico. El primero, por ejemplo, no pierde su prosodia distintiva, el ustedeo y voseo; mientras que el segundo es un imitador, es quien tutea de manera impostada o se aferra a formas extranjerizantes, tanto en el habla como en sus hábitos culinarios y de vestimenta, para no ir muy lejos y hablar de su impronta descalificadora y pachotera. Es ese individuo que niega lo auténticamente propio, pero defiende lo menos representativo, tipo folclor paródico y advenedizo que hace mofa del campesino o de los sectores populares. Entiende que esa es su “Costa Risa”.

La patria es nuestra infancia y nuestra adolescencia. Allí se conforman nuestros valores o disvalores (depende del contexto) y se modela nuestro aprecio por el terruño: el paisaje, la lengua, la culinaria, los ritmos y expresiones corporales, entre otras acciones y confrontas socioculturales. Luego entendemos que hay dos “patrias”: una sesgada y tóxica, otra auténtica y prístina. La primera nos contamina de patrioterismo y chauvinismo puesto que representa la ideología de los sectores dominantes, en general antipatrióticos; son ellos los que conducen la contrarreforma neoliberal, es decir, el desmantelamiento del estado social de derecho. La segunda la portamos con nosotros siempre, es auténtica por razonada, crítica, inclusiva y solidaria; por eso puede decirse que un costarricense, en efecto, se desenvuelve donde le da la gana.

*Escritor.

UCR, Voz experta: Pensar el arte, repensar la investigación

Dra. Patricia Fumero, representante del área de Artes y Letras, Consejo Universitario y exdirectora del Instituto de Investigaciones en Arte (2014-2021); Dr. Bértold Salas, director del Instituto de Investigaciones en Arte.

En el marco del décimo aniversario del Instituto de Investigación en Artes reflexionamos sobre una instancia creada con el propósito de romper paradigmas en la investigación.

En su búsqueda de legitimidad, la investigación artística ha tenido que superar numerosas barreras y no pocas miradas incrédulas. Mencionemos tres de ellas, reconocidas desde nuestra experiencia en la dirección en el Instituto de Investigaciones en Arte, que en este marzo cumplió diez años.

La primera se encuentra entre las personas artistas, así como entre los docentes que enseñan artes y experimentan en el espacio académico, quienes no siempre conciben su propio trabajo como una forma de crear conocimientos que merece ingresar en la arena de los debates intelectuales y científicos. De esta manera, los aprendizajes y resultados de incontables procesos artísticos y didácticos se quedan en el espacio privado o, en el mejor de los casos, en las aulas, talleres y salas de ensayo, para beneficio exclusivo de los participantes, dejando al resto de la comunidad artística y académica sin los saberes generados. Pero esta barrera se ha resquebrajado, y en la última década los docentes del área de artes inscribieron 48 proyectos en el IIArte, a los que se suman 26 proyectos desarrollados desde las ingenierías, la física, la química y las humanidades que estudian las artes desde el paradigma STEAM. Además, ESCENA. Revista de las Artes se ha posicionado internacionalmente en el campo de la investigación en artes.

Una segunda barrera tiene que ver con la percepción que en otras áreas del conocimiento se tiene sobre los saberes producidos en el marco del quehacer artístico. Con el objetivo de solventar esta barrera, desde el IIArte reconocemos las metodologías de investigación en artes, las cuales responden preguntas que rebasan el método científico, además de trabajar transversalmente con las ciencias fácticas, formales, naturales y sociales para producir nuevos conocimientos y soluciones a diversas problemáticas en forma conjunta y transdisciplinaria.

Finalmente, la tercera barrera de incredulidad, es la que enfrenta todo instituto o centro de investigación en la Universidad de Costa Rica: el reto de convencer a propios y extraños que una institución superior latinoamericana es algo más que un listado de carreras y cursos y un conjunto de salones de clase. La investigación costarricense debe ser protegida y cultivada, y el IIArte, como cualquier otra institución análoga, viene a afirmar que la universidad es un espacio para la reflexión y, por supuesto, la generación de conocimientos, nuevos y autóctonos.

El Instituto de Investigaciones en Arte fue fundado hace una década como respuesta a una necesidad, que no era exclusiva de las personas académicas de la Facultad de Artes, sino de la Universidad de Costa Rica y de la sociedad costarricense: articular los esfuerzos por estudiar las prácticas artísticas, además de contribuir a su estímulo y, por qué no, aprender de ellas. A una década de trabajo constante y frente a un mundo y una Costa Rica cada vez más violenta, desigual y con escasas oportunidades para cultivar la sensibilidad, es necesario ir contra corriente, y hacer, compartir y pensar desde y sobre el arte. De la misma forma que procuramos incidir en los paradigmas contemporáneos basados en el STEAM, en el cual las artes se incorporan al desarrollo del conocimiento y económico a partir del trabajo transdiciplinario y en condición de paridad con las ciencias ciencias fácticas, formales, naturales y sociales.

La Universidad de Costa Rica es una institución humanista que reconoce el papel que juegan el arte y la cultura en la paz social, el desarrollo democrático y económico, la salud mental y, en general, la calidad de vida de las personas. En consecuencia, desde el IIArte hemos posicionado la investigación en artes y deliberamos sobre su pertinencia y las condiciones que la caracterizan. La investigación en arte contribuye al desarrollo nacional, a un mejor ejercicio docente, así como a producir prácticas artísticas más reflexivas y complejas. En su diversidad de formas e ingresos (en, sobre, desde, a través de las artes), y en diálogo con otras disciplinas, resulta una oportunidad para pensar la práctica artística e invita a repensar la investigación.

 

Dra. Patricia Fumero Vargas
Representante del área de Artes y Letras, Consejo Universitario Ex Directora del Instituto de Investigaciones en Arte (2014-2021)

Dr. Bértold Salas Murillo
Director del Instituto de Investigaciones en Arte

La Red de Emergencia Cultural (REC) requiere de su colaboración

La Red de Emergencia Cultural (REC) es un cuerpo organizado que trabaja de forma activa en la articulación de un Plan de Trabajo para la búsqueda de alternativas viables con el objetivo de enfrentar la crisis actual y mejorar las condiciones laborales del Sector Cultural. 

Como parte de ello, REC diseñó una encuesta para recolectar información la cual será relevante para considerar en las acciones políticas. 

Por ello, la REC insta a participar y llenar el formulario. Además, se solicita compartir con otras personas u organizaciones culturales.

Link de acceso al formulario: https://forms.gle/Nyo9k9hJRH2SxaDj9

 

Compartido a SURCOS por Lorea Pino.

Reforma Fiscal Verde e Impuestos Ambientales – invitación a foro

Propuestas de reforma para el impuesto único a los combustibles, impuesto a la propiedad de vehículos, Impuesto Selectivo de Consumo, Ley de Regulación del Uso Racional de la Energía, corrección de incentivos para el uso de agroquímicos contaminantes, Ley de gestión Integral de Residuos, introducción de un impuesto al plástico y aplicación de tarifas por congestión.

A pesar de que la actividad económica en Costa Rica venía con un crecimiento lento desde hace algunos años, la pandemia de COVID-19 afectó fuertemente su producción e impulsó el desempleo a su nivel más alto en la historia económica reciente.

Hasta la fecha, esta situación obliga a pensar en nuevas formas de reactivación económica para el país con la diferencia de que cada vez se hace más necesario que estas formas sean congruentes con la atención a otras preocupaciones como el cambio climático y el colapso de la biodiversidad global, sobretodo porque Costa Rica es un país que ha sido líder en materia ambiental y un referente a nivel regional.

Con el objetivo de explorar algunas propuestas que permitan trabajar sobre esta línea de acción, el Sr. Fernando Rodríguez Garro, coordinador del Observatorio-Económico-Social de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (OES-UNA) en su publicación “Reforma Fiscal Verde Para Costa Rica” nos comparte una oportunidad de transformación hacia una economía sostenible.

Según el autor, la Reforma Fiscal Verde es un concepto que surge de los años noventa al plantearse la premisa de utilizar el mecanismo de precios para corregir las distorsiones que deterioran el medio ambiente e impiden un uso sostenible de los recursos naturales. Es decir, se trata de una gama de instrumentos de impuestos o precios que pueden aumentar los ingresos, al mismo tiempo que promueven los objetivos ambientales.

¿Cómo promover impuestos ambientales en Costa Rica?

Para plantear respuestas a esta pregunta y explorar recomendaciones para la política, la Fundación-Friedrich-Ebert (FES) a través de su proyecto Transformación-Social-Ecológica (TSE), el proyecto Transición hacia una Economía Verde Urbana (TEVU) y el Despacho del Diputado Sr. Jonathan Acuña Soto le invitan al “Foro Reforma Fiscal Verde e Impuestos Ambientales” 

Panelistas:

  • Fernando Rodríguez Garro. Coordinador del Observatorio Económico Social (OES)
  • Marjorie Hartley Ballestero. Académica de la Escuela de Economía de la UNA
  • Jonathan Acuña Soto. Diputado de la República
  • Keylin Jiménez Elizondo. Asesora en temas económicos

Lugar: Asamblea Legislativa. Sala de conferencia en el nivel 3.

Fecha: miércoles 19 de abril.

Hora: 10:00 am.

Formulario de asistencia: https://forms.office.com/e/VHtLAvLghL

Al completar este formulario, se le enviará el programa e información logística de utilidad para su asistencia y participación en la actividad. 

Acuerdo de Escazú: Una deuda ambiental con el pueblo de Costa Rica – invitación a foro

El Acuerdo de Escazú es considerado el primer gran proyecto medioambiental de América Latina, pero su ratificación en Costa Rica enfrenta un sinnúmero de dificultades a pesar de que este gran pacto fue firmado en uno de los cantones de este país.

Es frente a este panorama que el Centro de Educación Ambiental (CEA) y la Universidad Estatal a Distancia (UNED) le invitan al foro: “Acuerdo de Escazú: Una deuda ambiental con el pueblo de Costa Rica”, el cual contará con la participación del Dr. Jorge Cabrera Medaglia, consultor internacional en derecho ambiental, profesor de posgrado de la Universidad de Costa Rica y la Universidad Estatal a Distancia.

Modera: Sonia Rojas Vargas (CEA)

Día: 20 de abril de 2023

Hora: 10: 00 am

Transmitido por: Facebook live del Programa de Videocomunicación de la UNED (VICOM).  

Enlaces directos para la transmisión en vivo de Acuerdo de Escazú: una deuda ambiental con el pueblo de Costa Rica

Facebook Dirección Extensión Universitaria Uned: https://fb.me/e/16KeqvNoH

Facebook Centro de Educación Ambiental – UNED: https://fb.me/e/4efIrSVxo

YouTube VIDEOCOMUNICACION UNED CR Sala D: https://www.youtube.com/watch?v=m1ZFboFzvpo

SITRAHSAN comparte el siguiente mensaje

¿SABEN QUÉ?

Felicitamos en mucho a los compañeros, hombres y mujeres; que enaltecen el empleo público y llegan a su merecida jubilación.

No obstante; reprochamos también, que en el Ministerio de Hacienda no hay una partida  presupuestaria y dinámica para el pago oportuno de las obligaciones patronales (prestaciones).

Otra manera más de desprestigio a la entrega y mística de muchos trabajadores.

Lamentamos ese letargo en el EMPLEO PÚBLICO.

¡Pacífico Sur firme en defensa de la CCSS!

Hoy martes 18 de abril en la campaña del Frente Nacional por la Seguridad Social, el compañero Jerry Alonso Mora nos cuenta desde su experiencia personal la excelente atención que recibieron en servicios de salud de primera calidad en un hospital de la CCSS y de la Seguridad Social, por parte de grandes profesionales y cómo ellos, padres de un niño que nace prematuramente, pudieron tener la confianza de ser atendidos ante esta circunstancia.

También nos recuerda cómo los políticos se aprovechan de manera oportunista de los logros de la CCSS sin ser consecuentes a su fortalecimiento y nos advierte de los peligros que se ciernen sobre nuestra maravillosa Institución por presiones e intereses de grupos de poder. Hace un llamado a defender nuestro modelo de Seguridad Social, así cómo nuestra querida Caja.

El siguiente link le llevará a ver el testimonio de Jerry Alonso Mora: https://fb.watch/j_n_euSttN/?mibextid=cr9u03

Colombia hoy: vigencia del pensamiento de Jorge Eliécer Gaitán

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

“En Colombia hay dos países: el país político que se preocupa por las elecciones, las sinecuras burocráticas, los intereses económicos, los privilegios y las influencias… El país político y la oligarquía son la misma cosa…Y el país nacional, el pueblo que piensa en su trabajo, su salud, su cultura… Nosotros pertenecemos al país nacional, al pueblo de todos los partidos que luchan contra el país político, contra las oligarquías de todos los partidos.

JORGE ELIÉCER GAITÁN.

Hace tres cuartos de siglo, un viernes 9 de abril de 1948, a la una y cinco de la tarde, la oligarquía colombiana conservadora y liberal materializó la vía que había escogido de antemano para imponer su proyecto fascista al conjunto de la sociedad, por medio de la violencia y el exterminio colectivo de los sectores populares de filiación liberal gaitanista, asesinando al gran líder popular Jorge Eliécer Gaitán (1898-1948), quien venía clamando por la paz, el establecimiento de una democracia directa y por el fin de la violencia conservadora, cuando salía de su oficina en la Carrera Séptima con la Avenida Jiménez de Quesada, en la ciudad de Bogotá, en plena IX Conferencia Panamericana, con la presencia del General George Marshall, entonces Secretario de Estado de los Estados Unidos, que daría lugar a la fundación de la OEA, como un instrumento de la hegemonía estadounidense en la región, dando al traste con las esperanzas populares de justicia social, paz y democracia directa, originando una gran insurrección popular que hizo arder muchos edificios del centro histórico de la capital colombiana (donde fue aplastada rápidamente, de manera cruenta, con miles de muertos y heridos, por parte del ejército y de los sectores del lumpen afines al Partido Conservador y la reacción clerical) y en todo Colombia donde la prolongada resistencia dio lugar a un largo y sangriento conflicto armado, cuyas consecuencias se sienten todavía, sobre todo en la Colombia Rural del nuevo siglo, después de la firma de sucesivos acuerdos de paz, cuyo cumplimiento ha sido burlado reiteradamente por el establecimiento político, dando lugar a masacres contra los combatientes de la insurgencia desmovilizados, entre ellos más de tres mil dirigentes y militantes de la Unión Patriótica hacia fines de los ochenta y principios de los noventa.  

En lo inmediato, y como consecuencia del propio Bogotazo, sucedió que: “El pueblo respondió al asesinato de Gaitán con un levantamiento espontáneo, conocido como el Bogotazo. La multitud se tomó la ciudad en una oleada de furia colectiva, y saqueó y destruyó todo lo que simbolizaba las estructuras de poder que la excluían y empobrecían. No fue tan solo el lumpen el que se insubordinó, sino también los obreros, los pequeños comerciantes y la clase media baja, a quienes el liberalismo había dado identidad política…En provincia, la reacción al magnicidio fue más organizada y duradera. En Barrancabermeja, Rafael Rangel encabezó una Junta Revolucionaria durante 14 días. Eliseo Velázquez en los Llanos y Hermógenes Vargas en el sur del Tolima organizaron grupos de resistencia armada, que endurecieron la represión conservadora. A lo largo de 1948, hubo más de 43 mil víctimas de violencia, y el teatro de la lucha política se trasladó a las áreas rurales. El populacho urbano fue políticamente neutralizado y el gaitanismo no sobrevivió a la muerte de su líder.”(Jenny Pearce Colombia dentro del laberinto Altamira Ediciones Bogotá 1992 página 64).

Los conservadores, una vez asesinado Gaitán pactaron con la oligarquía liberal e intensificaron la persecución al movimiento sindical, crearon sindicatos afines al catolicismo conservador como la UTC, especialmente en Antioquia, y a la patronal, junto con el capital financiero y los intereses estadounidenses restringieron las conquistas sociales alcanzadas por los sectores populares, durante las décadas de 1930 y l940, dando lugar a numerosos despidos y a una aparatosa caída de los salarios reales, mientras que “La represión golpeó duramente al movimiento sindical: bajo el estado de sitio en vigor, se prohibieron las huelgas y las reuniones políticas, Fueron arrestados muchos líderes sindicales y reemplazados por delegados gubernamentales. Las sedes de los sindicatos fueron ocupadas y se despidió a miles de trabajadores en los sectores público y privado. En un solo ingenio azucarero del Valle del Cauca, fueron despedidos 900 obreros” (ibidem).

En medio de la violencia, del terror y de la ruina que cundía entre los campesinos, obreros y medianos empresarios, los patronos más poderosos obtuvieron ganancias insospechadas, de manera que: “A lo largo del período de la violencia, el proceso de acumulación de capital fue tan grande que Alberto Lleras Camargo escribió que sangre y acumulación iban juntas. “La situación colombiana es la mejor que hemos conocido jamás”, declaró el presidente de la ANDI (Asociación de Industriales de Colombia), en 1949, año en el que murieron 18.500 personas. “Reina la paz social”, se leía en un informe del ministro de Trabajo en 1951, año en el que fueron asesinadas 10.300 personas…Para la burguesía urbana y particularmente par los industriales, la situación no podría haber sido mejor…En 1954, los salarios descendieron en un 14% con relación a sus niveles de 1947, a pesar de que el año de 1949 anunciaba un período de gran prosperidad, entre 1948 y 1953, la producción industrial aumentó en un 56%” (Pearce, ibid, p 69).

El asesinato del caudillo liberal fue una respuesta homicida al aglutinamiento de fuerzas sociales y políticas alrededor de la figura de Jorge Eliécer Gaitán, que se vino consolidando al promediar la década de 1940, en medio de una crisis interna del Partido Liberal que se movía entre el gaitanismo, de gran base popular y el aparato de los viejos líderes de la oligarquía liberal que se oponían a las necesarias transformaciones sociales destinadas a llevar a Colombia a la modernidad, todo esto terminó dividiendo a los liberales y abriendo las puertas a la inmensa tragedia que vino después.

Los conservadores, o godos reaccionarios que habían ganado las elecciones generales de 1946, llevando a su candidato Mariano Ospina a la presidencia de la república, como resultado de la mencionada división del Partido Liberal que fue a esas elecciones con dos candidatos (Gabriel Turbay y Jorge Eliécer Gaitán), una vez instalados en la Casa de Nariño, emprendieron primero numerosas masacres de campesinos liberales gaitanistas en los departamentos del Eje Cafetero, en el Valle del Cauca, el Tolima, el macizo cundinoboyacense que comprende la mayor parte de los departamentos de Cundinamarca y Boyacá, los santanderes y en la región de los Llanos orientales asesinando, torturando, hiriendo, robando y obligando a la huida o al desplazamiento de miles de pobladores rurales, de cuyas tierras se apropiaban los grandes latifundistas, las que han venido cambiado de manos en sucesivos ciclos de violencia y nuevos desplazamientos de la población campesina, a lo largo de las ocho décadas transcurridas,

La muerte violenta y el terror acechaban a quienes se enfrentaban a las bandas paramilitares, de asesinos a sueldo, de la policía conservadora como fue el caso de los “chulavitas” o chulavos de Boyacá, los pájaros en el Valle del Cauca, los “aplanchadores” y otros grupos armados que sembraban el terror en aquellas comarcas o veredas donde se enraizaban el liberalismo y los afanes de justicia social entre los campesinos. El paramilitarismo de los latifundistas ganaderos del Magdalena Medio, el Urabá Antioqueño y otras regiones tanto del Pacífico como del Caribe ha hecho lo suyo, sembrando la muerte y el terror a lo largo de la segunda mitad del siglo XX y en las dos primeras décadas del presente.

El pensamiento de Gaitán está hoy más vigente que nunca, forma parte del ideario del Pacto Histórico y de las fuerzas que apoyan al actual presidente colombiano Gustavo Petro Urrego, en su búsqueda de la paz total, la democracia directa, el cese de la corrupción y la violencia oligárquicas, la justicia social y la distribución de la riqueza, en especial las tierras cultivables. Por la regeneración moral, a la Carga con Gaitán… era la consigna de los valientes liberales gaitanistas de aquellos tiempos de lucha y coraje, incluso contra toda esperanza.

Denuncian precios altos en productos agrícolas y bajo pago a quienes producen

La Asociación de Agricultores Independientes de la Zona Norte de Cartago denuncia que las cadenas comerciales les reciben la papa en ₡1,000 colones el kilo colocado en el centro de acopio, mientras en este establecimiento la venden a ₡2,550 colones el kilo.

La organización señala: «Esto perjudica tanto a la persona agricultora como a la consumidora. Los supermercados tienen costos de intermediación, pero jamás para subir los precios tanto, es evidente que tienen una ganancia desorbitada».

 

Información compartida con SURCOS por Gerardo Badilla.