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Autor: María José Ferlini Cartín

Educación y mercado: ¿Ministerio de Educación como empresa?

Observatorio de Bienes Comunes

A través de las intervenciones de los funcionarios del gobierno de Costa Rica, se confirma cada vez más la afirmación de comprender la formulación y gestión de la política pública como una función de la administración empresarial, esto conlleva importantes cambios en la concepción de lo público y los alcances o límites de lo privado.

Entre estas dimensiones, encontramos la dimensión educativa, esta se caracteriza como ese proceso de formación que puede promover conocimientos, habilidades y formación ciudadana, pero también, puede posicionarse como un proceso de selección, capacitación y promoción de capacidades-habilidades para un mercado laboral dominado por intereses particulares.

En este punto nos encontramos, el gobierno de Costa Rica, ha posicionado la educación como un proceso de formación de capital humano, que pertenece a un tramo de algo mayor llamado mercado. Por esta razón les invitamos a reflexionar sobre las implicaciones de este enfoque de política pública.

Defender la Caja es defender la vida de nuestro pueblo

Partido Pueblo Unido.
27 de febrero 2023.

Actualmente contamos con una institución que posiciona a Costa Rica entre los países con mejores sistemas de salud en el mundo, justamente en el tercer puesto de esa categoría. Nos referimos a la Benemérita Caja Costarricense del Seguro Social.

Esta institución, lograda en las calles por el pueblo organizado en los años 40, que nos garantiza donde nacer, curarnos y hasta dónde morir con dignidad, está sufriendo en estos momentos una de las peores embestidas de su historia, la intención es clara: destruirla.

Quienes hoy golpean a la Caja son los herederos de aquellos que hace 80 años se opusieron férreamente a su creación, ya que mientras tengamos un sistema de seguridad social solidaria no podrán hacer el negocio que pretenden a costas de la salud del pueblo costarricense. Hablamos de los grandes millonarios, expresados en una clase social dominante que desprecia al pueblo trabajador y busca enriquecerse a toda costa.

Pensemos por un momento en cómo podrían los trabajadores y trabajadoras, junto a los más humildes de este país, costear tratamientos crónicos, por ejemplo, contra la diabetes, hipertensión o cáncer. ¿Podrían quiénes dependen de un salario mínimo o no muy alto costear cirugías complejas en los centros de salud privados? ¿Tienen todas las costarricenses embarazadas la posibilidad de pagar por un parto en centros de salud que no sean de la CCSS? Es evidente que el costarricense de a pie no tiene acceso a la salud privada y necesita de la Caja del Seguro Social, que es baluarte de nuestra gente.

Nuestro sistema de salud ha sido debilitado a propósito por los peones de esos grandes millonarios que sueñan con desaparecer la salud pública; las largas listas de espera, la falta de especialistas, el no poder cubrir al total de la población, son problemas causados por los enemigos de la seguridad social incrustados en la Caja. La única solución es luchar por rescatar y llevar más allá a nuestra institución insigne.

Denunciamos al Estado costarricense, que valiéndose del actual gobierno de Rodrigo Chaves Robles, continuador de los anteriores gobiernos, asesta hoy un feroz ataque contra la autonomía de la CCSS, a fin de mover sus fichas y que éstas cumplan con su tarea destructiva dentro de la Caja.

Nuestro pueblo es un pueblo valiente y sabio, que ha sido engañado y anestesiado por décadas, pero que tiene la capacidad de defender lo suyo para no ser inquilinos en nuestra propia tierra.

Hacemos un llamado a sumarnos a las movilizaciones en defensa de la CCSS del seguro social, así como a la vinculación de las organizaciones sindicales y sociales con el pueblo trabajador en su conjunto para defender, fortalecer y superar nuestras conquistas sociales.

¿DE QUIÉN ES LA CAJA?
¡DEL PUEBLO QUE TRABAJA!

 

Compartido con SURCOS por Rafael Ugalde Quirós.

Las autoridades deben asumir el rol que corresponde ante el accionar del narcotráfico en nuestra sociedad

José Luis Pacheco Murillo

Es muy lamentable el observar cómo a lo largo de los años el narcotráfico ha penetrado en forma fuerte y constante a nuestra sociedad, nacional e internacionalmente hablando.

Cada vez más vemos con preocupación la forma en que el narcotráfico ha penetrado instituciones gubernamentales y familias. Lo peor es que hasta menores de edad han sido reclutados por el narcotráfico para lograr sus propósitos.

A pesar de que escuchamos que se dan el decomiso de toneladas de droga, lo cierto es que hay muchas más toneladas que no son incautadas y sigue todo el proceso de comercialización, nacional e internacional.

Muchas conexiones se dan a raíz de la penetración del narcotráfico: las pandillas, los sicarios, los asesinatos, los ajusticiamientos y con todo ello muertes y más muertes, hasta de niños.

Lo peor de todo esto es que se ha demostrado que autoridades están ligadas a esa actividad delictiva, por lo que hay protección y facilita miembros para que la actividad prospere.

La actividad es una de las que a lo largo de los años más muertes ha causado, desde la Colombia de los 80s y 90s al México de los 2000 y con esos dos países todos los que han servido como bodega y puentes para ese trasiego.

La condena la semana pasada de quien fuera un alto funcionario del gobierno mexicano, ha puesto en evidencia el ligamen de esa actividad delictiva con gobiernos.

En nuestro país las investigaciones sobre la penetración del narcotráfico en los partidos políticos y en elecciones, no avanza con la fluidez que se requiere, pero todos sabemos que los antecedentes de comisiones anteriores que todo eso no llega a nada y seguimos aterrorizados por la narcoactividad.

Dios quiera que las autoridades asuman el rol que necesitamos para acabar de una vez por todas con esta actividad que no solo afecta la economía del país, sino que deja su rastro de muerte por todo el mundo.

Usted y yo somos la esperanza

Freddy Vargas Aguilar

Una tercera guerra mundial se ha iniciado en Ucrania con la participación directa e indirecta de más de 20 países.
La pandemia desnudó el fracaso de un sistema económico injusto y de sistemas democráticos en los que el pueblo carece de poder real.
A fines del 2022, 345 millones de personas padecen de inseguridad alimentaria, aumentando en más de 60 de un año al otro.
No obstante, hay esperanza en esta carrera hacia el abismo de la humanidad.
Usted y yo somos esa esperanza.
Quien abre los ojos, quien se pone de pie y lucha, uniendo esfuerzos, recuperando convicciones e ideales por libertad, justicia, verdad, es esperanza.
Y, ¿el que no?

Narrativas peligrosas

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

En un interesante artículo sobre los horrores de la violencia contra las mujeres en Ciudad Juárez, fronteriza con Estados Unidos, la académica francesa Kathy Fourez (2021) detalla el proceso de creación artística en dos obras producidas por Jeanne Socquet, en las que se resalta la estética de la náusea como forma de expresar el ensañamiento contra esos cuerpos destruidos por la necropolitica, la industria privada del comercio, la explotación y las desiguales relaciones de poder que provocan tales violencias.

En sus reflexiones, delibera acerca de la forma como la lucha contra la violencia en esa ciudad ha transformado notablemente la vida cotidiana de los pobladores.

Señala, como ejemplo, la presencia contundente de los cuerpos policiales, ejército y militares mexicanos que en esa disputa con los actores perpetradores de la violencia, han asumido para sí el espacio público de la ciudad y han desplazado casi al ámbito privado todo tipo de actividad rutinaria. Los ciudadanos han visto comprometidos sus derechos al tránsito y el uso de ese espacio público con libertad.

Al momento que hago esa lectura, sucede que una estruendosa caravana presidencial costarricense en la zona sur del país va dejando saldos preocupantes: 3 vuelcos, 1 persona conductora fallecida en cumplimiento de su deber y un protocolo que pareciera repetirse no sólo en esa gira, sino cuando el Señor presidente transita las calles en el centro de la ciudad capital.

No puedo más que pensar en algunas semejanzas sobre una práctica y otra.

Los innumerables testimonios de la forma como ese protocolo irrumpe, se disputa el espacio público del tránsito y lo conmina a detenerse, desplazarse hacia los bordes de la carretera, dan cuenta de una peligrosa práctica que podría cobrar más víctimas si no se le introducen correctivos.

A lo anterior habría que agregar una narrativa visual por demás peligrosa: la escolta presidencial que se mostró en un video (efecto demostrativo incluido) el manejo de armas de grueso calibre, saludos militares y gestos corporales propios de un lenguaje miliciano, ausente desde hace mucho tiempo en la dinámica socio institucional costarricense.

Comprensible si se quiere, la protección en una zona administrada desde hace décadas por los poderes fácticos, allí donde justamente ese poder que ahora performatea caravanas bulliciosas y símbolos de autoridad, prefirió hace tiempo mirar para otro lado.

Las cifras de la violencia en Costa Rica siguen creciendo. Los homicidios, femicidios, asaltos y conflictos en vía pública son parte de una agenda cotidiana. Mientras tanto, las narrativas presidenciales dan cuenta de un lenguaje equivocado, poco asertivo, peligroso.

En estos tiempos donde la simbólica pareciera ganar a la retórica y la razón, conviene poner atención a los detalles y modificar las presentaciones al público de un aparente ejercicio de autoridad mal entendido.

Conviene cambiar lenguajes, tonos, velocidades.

Conviene construir.

25 de febrero Día Mundial del Implante Coclear. ¿Qué es el implante coclear?

Dr. Julián Chaverri Polini
Otorrinolaringólogo
Miembro Correspondiente, Academia Nacional de Medicina

El lenguaje oral que los seres humanos adquirimos es debido fundamentalmente a que tenemos una audición correcta. Si un recién nacido nace sin audición, anomalía sensorial congénita más frecuente, este bebé no adquirirá lenguaje oral espontáneamente (sordera pre lingual), como sí lo haría otro niño que viene al mundo con audición. Los dos primeros años de un infante son básicos para la adquisición del lenguaje, debido a la gran plasticidad cerebral que hay en ese periodo.

El oído está compuesto de diferentes elementos con funciones diversas. Una estructura del oído es el caracol (cóclea), el cual se encuentra en el oído interno. La cirugía del implante coclear se puede realizar a niños y adultos que presenten una sordera importante generada por una lesión de ambos oídos internos principalmente (sordera neurosensorial bilateral); también a aquellos que tengan sordera neurosensorial unilateral. En niños, a partir del primer año de vida se puede realizar el implante coclear y la implantación puede ser bilateral, ya sea simultánea (ambos oídos en la misma cirugía) o secuencial (los dos oídos implantados en diferentes cirugías).

Si el niño o niña nace con problemas auditivos que lo hacen candidato al implante coclear, el paciente no va a adquirir el lenguaje oral por sí solo, requiere de ayuda profesional y de la cirugía respectiva. Entre menos tiempo pase el niño sin audición, mejor será el resultado de la cirugía del implante coclear en lo que a la adquisición del lenguaje se refiere. Si realizamos cirugía a un paciente con sordera pre lingual de 1 a 2 años de edad y a otro con 6 años de edad, los resultados en la adquisición del lenguaje serán muy diferentes, siendo obviamente mejor el que se implanta a edad temprana.

Por otra parte, tenemos candidatos que habiendo adquirido el lenguaje, pierden la audición en forma importante y por ende serán candidatos al implante coclear. A estos pacientes (niños y adultos) se les cataloga como sordera pos lingual. Entre menos tiempo transcurra entre la pérdida auditiva y la implantación, mejor será el resultado para el paciente en retomar el lenguaje y los sonidos en general.

El implante coclear es un dispositivo electrónico que consta de dos partes. Una porción interna y otra externa. La porción interna que consta de un transformador con un imán se coloca detrás de la oreja en la región mastoidea y los electrodos se insertan dentro de la cóclea, mediante un acto quirúrgico. Con esto, se logra que la información pueda ser transmitida del medio ambiente al oído interno.

El dispositivo externo se le coloca al paciente cuatro semanas posteriores a la cirugía al mismo nivel donde fue colocado el dispositivo interno. Esta porción externa consta de tres partes: un micrófono que capta los sonidos y los transforma en señales eléctricas; un microprocesador del sonido y del lenguaje el cual codifica las señales eléctricas y un transmisor que se encarga por medio de ondas de radio de transmitir la información a las partes internas del implante coclear.

El candidato a implante coclear debe someterse a una serie de evaluaciones por diferentes profesionales. Se requiere por lo tanto de un equipo multidisciplinario liderado por un otorrinolaringólogo, en donde colaboran el audiólogo, el radiólogo, el terapeuta del lenguaje y un pediatra en el caso de infantes.

UCR: La realidad oculta de los bioplásticos

Alrededor de un 70 % de las botellas y las bolsas plásticas van al medio ambiente o a los vertederos, y más de 13 millones llegan al mar cada año. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

La mayoría de los bioplásticos se comportan igual que los plásticos convencionales y pueden permanecer en la naturaleza cientos de años, aunque son mercadeados como una alternativa ecológica.

El plástico se ha convertido en una plaga que inunda todo el planeta. Se estima que entre cinco y diez millones de toneladas de plástico se arrojan cada año a la tierra y a los océanos. Esto ha llevado a acuñar el término plastisfera, para referirse a los nuevos ecosistemas de plástico creados por los seres humanos.

Costa Rica no escapa a esa realidad, pues también contribuimos a la contaminación ambiental con plástico. En suelo nacional se producen alrededor de 550 toneladas diarias de este material, de las cuales el 80 % va a dar al mar. Esto equivale a cerca de 35 camiones cargados de basura.

En las últimas dos décadas se han desarrollado plásticos de origen biológico como una alternativa a los de origen petroquímico o fósil. Sin embargo, tales materiales no constituyen una solución, porque no se degradan en medios naturales. Para su compostaje requieren de procesos industriales.

Bolsas, platos, vasos y pajillas, entre otros artículos de un solo uso, se comercializan en tiendas y supermercados con etiquetas y términos como oxobiodegradables, biodegradables, biológicos, compostables y verdes.

Esos productos “tienen los mismos impactos ambientales que los plásticos de origen petroquímico y no constituyen alternativas para suprimir el plástico tradicional”, afirma Alberto Quesada, de la Fundación Mar Viva. 

Dicha organización, interesada en sensibilizar acerca del tema, publicó recientemente un análisis sobre la contaminación marina por plásticos.

Para someter a prueba esos nuevos materiales y conocer sus efectos en el ambiente, la Universidad de Costa Rica (UCR) realizó un estudio con la participación del Centro de Investigaciones en Productos Naturales (Ciprona) y las escuelas de Química y de Biología. Asimismo, formó parte el Centro Nacional de Innovaciones Biotecnológicas (Cenibiot).

El artículo científico que da a conocer los resultados se titula Biodegradación de plásticos en condiciones de compostaje casero y fue publicado en la revista Environmental Challenges, en abril del 2022.

El objetivo del experimento consistió en evaluar el grado de biodegradabilidad de materiales identificados como ácido poliláctico (PLA) y oxobiodegradable (OXO), los cuales son presentados como biodegradables. Igualmente, se consideraron otros plásticos como el polietileno (derivado del petróleo) y la celulosa (existente en la naturaleza).

Dichos materiales se evaluaron en un sistema de compostaje casero durante 78 semanas, bajo condiciones típicas de un país tropical.

La prueba de compostaje se adaptó de dos normas, una australiana y otra india, que establecen que el material plástico tiene que alcanzar el 90 % de degradación o la misma degradación del material de referencia, en este caso de la celulosa, a las 31 semanas.

Los investigadores compararon los valores de masa de los materiales para medir los cambios en la materia. 

A las 31 semanas de compostaje, la masa de los plásticos analizados no sufrió ningún cambio. Solo el papel (celulosa) tuvo una reducción significativa (del 85 %) en su masa.

Si bien las personas investigadoras reportaron los hallazgos de las primeras 78 semanas del compostaje en el artículo, afirmaron que a las 180 semanas la celulosa ni siquiera se veía y el resto de los plásticos permanecieron exactamente igual.

¿Qué es un plástico?

Un plástico es un material que consiste en un polímero, al cual se le añaden otros compuestos (aditivos) para darle determinadas propiedades.  

“Normalmente, los aditivos se agregan a los polímeros para que estos tengan ciertas características, como color y algunas propiedades físicas”, explica la Dra. Rosaura M. Romero Chacón, química y una de las investigadoras participantes en el estudio.

El problema es que hay algunos aditivos que lo que provocan es que los plásticos se descompongan en partículas más pequeñas y son peligrosos.

Por su parte, un bioplástico es un polímetro derivado de fuentes renovables, biodegradables o ambos. Sin embargo, a muchos de ellos se les han agregado otros compuestos que hacen que ya no sean biodegradables. 

Lo anterior implica que ese material solamente es degradable bajo condiciones industriales, en las cuales se requieren temperaturas de al menos entre los 50 y 60 oC para poder procesarlo, y superiores a 60 oC para su higienización (eliminación de microorganismos patógenos). En condiciones ambientales típicas, no es posible la degradación.

Los plásticos de origen biológico se ofrecen como una alternativa a los plásticos derivados del petróleo. Sin embargo, no pueden degradarse en medios naturales, porque requieren procesos industriales para su compostaje. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

Para la especialista, cuando se desee hablar de biodegradación hay que conocer cuáles son las cualidades de un determinado plástico, su composición química (incluyendo los aditivos) y las condiciones que requiere para ser degradado.

La palabra oxo está relacionada con un cambio químico que les hacen a los plásticos convencionales (derivados del petróleo), pero que solo logra facilitar la fragmentación del plástico, no así su degradación. 

En la degradación del plástico pueden intervenir factores como la luz ultravioleta y la temperatura, aunque también puede ser degradado por hongos y bacterias.

“(…) se reconoce que esta degradación depende en gran medida de la naturaleza del polímero, las condiciones ambientales y los microbios a los que están expuestos los plásticos, por lo que es usual observar una lenta tasa de degradación e incluso la inhibición de esta”, afirman los autores del estudio.

Destacan los especialistas que no existe suficiente evidencia científica de si estos materiales “amigables” con el ambiente tienen ventajas sobre los plásticos convencionales, por su capacidad de fragmentarse en microplásticos. Este hecho preocupa ante los posibles riesgos ecológicos y para la salud humana de estas pequeñas partículas.

“Los microplásticos y los nanoplásticos eran vistos hace unos cuantos años solo como un problema para el ambiente, pero ahora estamos empezando a ver las consecuencias en la salud humana”, recuerda el Dr. Keilor Rojas Jiménez, biólogo y otro de los científicos que participó en la investigación.

De acuerdo con Rojas, los nanoplásticos se pueden acumular en los sitios más recónditos del cuerpo humano, como los pulmones. Asimismo, causan variaciones en la microbiota intestinal. 

“No solo representan un problema físico, sino también químico, por los aditivos que contienen”, subraya.

Para los expertos, existe un serio problema de etiquetado de los productos que se comercializan, ya que brindan al consumidor una impresión errónea de lo que realmente son.

Cambios en los microorganismos

El plástico es colonizado por los microorganismos. Esto significa que las superficies plásticas constituyen una matriz donde esos organismos viven y se reproducen. “Son como un oasis para los microorganismos”, comenta Rojas.

Esto motivó a los científicos a incluir en el estudio citado el análisis de la microbiota que vivía en el plástico del compostaje, para entender su composición y cuáles son los efectos de esos ecosistemas que se forman en las partículas de plástico.

Según Rojas, lo primero que se observó es que no hay diferencias en la estructura de la comunidad microbiana de los plásticos corrientes y los bioplásticos.

Otro aspecto señalado en el estudio es que los grupos de microorganismos principales que había al principio del compostaje no eran los mismos del final. La tendencia es que conforme aumenta el tiempo, las comunidades naturales disminuyen y aumentan otras poblaciones.

Entre los microorganismos identificados, están las proteobacterias (la mayor cantidad de patógenos está en este grupo), como Escherichia y Pseudomonas.

Otro grupo identificado en el compostaje son los lactobacilos, que tienen una función biológica importante en la degradación de la comida y actúan como probióticos. Al inicio eran abundantes y luego fueron disminuyendo.

También se detectaron poblaciones de actinomicetes, cuya abundancia está asociada con la salud del compost.

Para el biólogo, la presencia del plástico varía la composición de los microorganismos que cumplen funciones biológicas y ecosistémicas. Además, constituye un riesgo de asociarse con potenciales patógenos existentes en el medio.

“Estamos cambiando la estructura de las comunidades naturales de microorganismos por poblaciones que pueden constituir un riesgo para el ambiente y para los humanos”, advierte.

Los plásticos potencian la contaminación del ambiente, porque van a estar allí por cientos de años. Es un problema de grandes dimensiones, concluye el investigador.

 

Patricia Blanco Picado
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

Valoraciones sobre la situación que viven los Pueblos Originarios de Térraba, Salitre, Cabagra y China Kichá

La Coordinadora de Lucha Sur Sur-CLSS compartió un vídeo de diciembre de 2022 sobre la participación en una conferencia de prensa en la Asamblea Legislativa de Costa Rica de personas de las comunidades de Térraba, Salitre, Cabagra y China Kichá, en la que comentaron y compartieron relevantes valoraciones sobre la situación que aún enfrentan como Pueblos Originarios.

En el vídeo se realiza una evaluación sobre las medidas cautelares de la CIDH #321-12 y el papel del actual gobierno Chaves-Robles, en la que se dice que el Gobierno impidió la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a los Pueblos Originarios debido a que tenían planeadas muchas actividades y no tenían tiempo para atender a dicha Comisión, por lo que la Comisión no pudo asistir. Pablo Sibar Sibar, recuperador de Crun Shurín, del Territorio Brörán de Térraba comenta que esto es un gran problema y que para los Pueblos Originarios es muy lamentable que el Gobierno suspenda este tipo de actividades debido a que necesitaban que la Comisión observara las condiciones y problemáticas de estos territorios. Por lo que a partir de la acción del Gobierno en el vídeo se plantea que el Estado costarricense no cumple con el compromiso asumido frente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

La Coordinadora de Lucha Sur Sur-CLSS comentó que próximamente estarán compartiendo vídeos con apoyo del Comité de Solidaridad con los Pueblos Originarios Iríria Tsöchok.

Si desea observar el vídeo completo, puede acceder al siguiente link: https://fb.watch/iTgWuMwMcs/

Denuncian posible despido de 650 trabajadores de Finca Piñas del Muelle

El pasado miércoles 23 de febrero de 2023, Obeth Morales Barquero, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Agroindustria y Afines (SINATRAA), y afiliados a la Federación Nacional de Trabajadores de la Agroindustria, Gastronomía y Afines (FENTRAGH), compartieron un mensaje sobre la empresa agroindustrial Piñas del Bosque Sociedad Anónima, subsidiaria de la multinacional United Fruit Company, Dole, la cual realizó un comunicado los pasados 21, 22 y 23 de febrero del presente año dirigido a todos los trabajadores de Finca Piñas del Muelle sobre la posibilidad de un despido masivo de 650 empleados de dicha empresa. 

Al SINATRAA se le comunicó que esta decisión se da a raíz de una solicitud por parte del Comité Permanente a la empresa. Morales Barquero comenta que el SINATRAA desconoce las causas y los impactos reales que el despido masivo generaría. Ante esta posibilidad el sindicato solicita la intervención de todas las autoridades costarricenses, para que garanticen los derechos laborales de los trabajadores de la empresa Finca Piñas del Muelle.

Si desea observar el comunicado completo, lo puede hacer al siguiente link: https://fb.watch/iTuUKyNjl3/?mibextid=qC1gEa

 

Información compartida con SURCOS por Maikol Hernández.

Imagen tomada de Semanario Universidad.

La cuestión de la Universidad Necesaria: A 50 años de la Universidad Nacional (UNA)

Alberto Salom Echeverría

Los orígenes de la UNA

La Universidad Nacional, cuyo campus central se encuentra ubicado en la provincia de Heredia, fue fundada oficialmente el 15 de febrero de 1973. Por lo consiguiente, acaba de cumplir 50 años de vida institucional.

El momento de su nacimiento fue propicio, porque apenas existían dos universidades públicas de altísima calidad, como eran La Universidad de Costa Rica (UCR) y, el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), el cual acababa de fundarse. La UCR no estaba logrando satisfacer la inmensa demanda de educación superior por parte de los egresados de los estudios de bachillerato. La generación de los niños nacidos en la década de los años cincuenta, conocida como “la generación de los baby booms” por la gran explosión demográfica que se produjo en esa década, tocaba las puertas de los estudios superiores en los setenta.

Fueron muchos los estudiantes egresados de la secundaria que carecieron de recursos económicos para costearse los estudios de educación superior, sin que, especialmente la UCR dada su mayor antigüedad, le fuera posible becarlos a todos. Mucho menos el TEC que, como acabo de expresar, acababa de nacer a la vida institucional. Por otra parte, una gran cantidad de jóvenes vieron frustrados su intento de acceder al máximo nivel de educación, tras ser rechazados al presentar el examen de admisión. Los estudiantes que fracasaban con mayor frecuencia provenían de colegios públicos ubicados en zonas urbano-marginales y, con más asiduidad todavía sucumbían ante la prueba de admisión aquellos otros que, se habían egresado de colegios públicos de zonas rurales con graves rezagos económicos, sociales y culturales.

Por lo consiguiente, en aquellas circunstancias del primer quinquenio de los setenta, las opciones de cupo eran en su gran mayoría aprovechadas por estudiantes que se graduaban en los colegios privados del área metropolitana (AM) y en segundo lugar emergían de los colegios públicos de más larga data. Por eso mismo, sus familias poseían mejores recursos educativos y culturales. Fue así como se constituyó una enorme desigualdad en cuanto a la calidad de la educación media, entre los colegios privados, los semi públicos, junto con los públicos más “prestigiosos”, frente a las instituciones públicas, urbanas o rurales ubicadas en regiones deprimidas de la sociedad. La más evidente diferencia y distancia social fue la que se estableció en favor de los colegios privados, con respecto a los colegios rurales fuera de la región central del país (AM). Derivado de lo anterior, se comenzó a producir irremediablemente una suerte de “elitización” de la educación superior que, generó una gran inconformidad, tanto entre personas afines a los círculos de la educación, como en el seno de las familias cuyos hijos se vieron marginados de la oportunidad de acceder a los estudios universitarios. El ambiente se comenzó a crispar.

Los fundadores de la UNA lanzaron un mensaje claro, ofreciendo respuestas ante esta situación aparentemente sin salida. La propuesta no solo comprendió la situación calamitosa del ingreso a la universidad para una parte de los estudiantes que se veían marginados, también contempló una respuesta integral, de carácter académico: el presbítero Benjamín Núñez planteó al amparo de la teoría del sociólogo brasileño Darcy Ribeiro, una tesis vernácula al concepto elaborado por este último de “Universidad Necesaria.”

Antes de que se hubiese llegado a este punto, es necesario señalar que, en la Asamblea Legislativa, los diputados de entonces Daniel Oduber Quirós y Francisco Morales Hernández, enderezaron la propuesta del ministro de educación pública del gobierno del presidente José Figueres Ferrer, Uladislao Gámez Solano, quien originalmente había planteado la creación de una universidad pedagógica. Aunque la idea de una universidad pedagógica sonaba interesante, sobre todo para darle continuidad a la “Escuela Normal Superior”, no podía convertirse en la alternativa que requerían los estudiantes que se veían segregados a causa de su situación de carácter económico social y cultural, pues ellos demandaban acceso a diferentes carreras y no solamente a una institución que ofreciera exclusivamente la opción pedagógica.

El Concepto de la Universidad Necesaria.

Como quedó expresado, el concepto de “Universidad Necesaria” fue acuñado primeramente por el académico brasileño Darcy Ribeiro. Otros intelectuales humanistas latinoamericanos lo secundaron como el filósofo y escritor mexicano Leopoldo Zea.

Ribeiro fue un estudioso de la antropología cultural especialmente. En tal virtud, estudió los procesos culturales de diferentes países de América Latina, y planteó reformas universitarias en varios de ellos comenzando por su Brasil natal. Fue nombrado por el presidente Kubitschek como primer rector de la Universidad de Brasilia; luego durante el gobierno reformista de Joao Goulart, éste lo nombró ministro de Cultura, período durante el cual impulsó una obra democratizadora, reconocida por sus grandes logros en la educación y la cultura de Brasil. Tras el golpe de estado que se le propinó a Goulart, debió asilarse en la embajada de Uruguay, desde donde posteriormente se trasladó a La República Oriental del Uruguay. Allí prosiguió sus estudios sobre las identidades culturales de los pueblos latinoamericanos. Regresó finalmente a Brasil, donde llegó a ser senador del Estado Federal en Sao Pablo.

Gracias a todos estos antecedentes, desarrolló una conceptualización de la “Universidad Necesaria en varias dimensiones: 1- De acuerdo con sus postulados los pueblos latinoamericanos constituyeron identidades nuevas, a lo largo del proceso de colonización Hispánica y Lusitania. Según Ribeiro la cultura estaba conformada por un sincretismo de tres grandes culturas, la cultura hispánica, la indígena y la africana (y la lusitana, agrego ahora). Esta mezcla fue la que dotó a la cultura latinoamericana de la originalidad que ella posee. Sin embargo, reconoció siempre las indiscutibles diferencias entre regiones y después cuando se conformaron como repúblicas en el subcontinente. Empero, en su criterio, este proceso único frente a la cultura europea y estadounidense es el que alimenta la visión de la primera reforma universitaria que tuvo lugar a principios del siglo XX, teniendo como epicentro “la Reforma de Córdoba” en Argentina en 1918. 2-La segunda reforma para Ribeiro fue la que se desarrolló más bien en la segunda mitad de la centuria, sobre todo durante la década de los setenta. “…no se puede entender -postula Ribeiro- el desenvolvimiento de las universidades en América Latina en los siglos XIX y XX, sin interpretar estas instituciones de educación superior en el proceso civilizatorio y su posición en los países subdesarrollados o en vías de desarrollo.” (Cfr. Ribeiro, Darcy. (1993): “El Proceso Civilizatorio. De la Revolución Agrícola a la Termonuclear.” México. Editorial Extemporáneos, S.A).

Permítaseme agregar otra cita: “En la segunda mitad del siglo XX, los vientos de una nueva reforma universitaria recorrieron los ámbitos de la educación superior en América Latina. Así también había ocurrido en 1918, cuando en Argentina, el grito de Córdoba dio el aviso reformista hacia la nueva educación universitaria.” (Cfr. Ribeiro, D. (1971): “La Universidad Latinoamericana.” Caracas, Ediciones de la Biblioteca de la Universidad Central de Venezuela.) Es desde esta perspectiva que Darcy Ribeiro plantea que las universidades son y serán las fuentes de donde emanará el pensamiento crítico y se forjarán los profesionales que se conviertan en los motores de un desarrollo y una identidad propia de los pueblos latinoamericanos. Postula que en las universidades es donde se forman los dirigentes para el cambio que nuestra América necesita para impulsar su desarrollo con progreso social. Por ello, reflexionaba que se requería impulsar nuevas estructuras en las universidades en consonancia con la necesidad de apuntalar dicho progreso con independencia identitaria. La función de la universidad latinoamericana consiste en la promoción de una cultura autónoma, no enajenada a las estructuras neocoloniales. Para ello el requisito es la creación de institutos independientes de investigación y la extensión universitaria que alimenten la docencia. (Cfr. Ribeiro, D. (1993): “La Cultura Latinoamericana”, en: Fuentes de la Cultura Latinoamericana, coord. Por Leopoldo Zea. México, Fondo de Cultura Económica, Tomo I.)

Ribeiro también planteó que la Universidad Necesaria en América Latina estaba llamada a cumplir un papel dinamizador ente lo que percibió como una nueva “revolución tecnológica”, más profunda que la “revolución industrial”: “La revolución termonuclear”. También planteó que de cara a esta revolución se deben preparar los nuevos cuadros profesionales, en el contexto de una visión cultural y humanista propia. El gran problema consideró era la falta de recursos económicos de que adolecen la mayoría de las instituciones de educación superior, para asegurar el imprescindible desarrollo autónomo. Por esa razón postulaba que, la colaboración entre universidades latinoamericanas se convertía en algo imprescindible. Para Ribeiro la unidad básica de la universidad moderna e independiente de la política, debía ser la unidad departamental y, en torno a ella deben operar los institutos de investigación y extensión universitaria. También consideró crucial la estructuración de los posgrados, la relevancia de las facultades dedicadas a la formación del magisterio, la rendición de cuentas de todo el personal universitaria y, entre las más importantes, la evaluación quinquenal del cuerpo docente.

Vale la pena señalar que el aporte más original de Ribeiro a la estructura de las universidades lo propuso cuando se empleó a fondo en la tarea de la reforma de la Universidad de Brasilia. Para combatir la excesiva compartimentación de la educación superior, basada en unidades autárquicas, separadas las unas de las otras, incluidos los institutos de investigación disciplinarios, Ribeiro propuso más bien una modalidad consistente en tres cuerpos de órganos de enseñanza, de investigación y de extensión cultural, integrados en una estructura funcional: los institutos centrales de ciencias, letras y artes (Matemáticas, Física, Química, Biología, Geociencias, Ciencias Humanas, Letras y Artes), las Facultades Profesionales (Ciencias Agrarias, Ciencias Médicas, Ciencias Tecnológicas, Ciencias Políticas y Sociales, Arquitectura y Urbanismo y Educación) y de Unidades Complementarias (Biblioteca Central, Editorial, Radiodifusora, Estadio y Museum). (Cfr. Ribeiro, D. (1962): Plan orientador do Universidad de Brasilia, Editora UNB, Brasilia. Véase también del mismo autor “La Universidad Latinoamericana”. Op cit. Pp. 92-106)

La Universidad Necesaria en Costa Rica.

El principal fundador de la Universidad Nacional fue quien llevó la batuta en la propuesta y “vernaculización” del concepto de “Universidad Necesaria”. Entendemos por “vernaculización”, una ruta para hacer propio de la cultura costarricense un concepto como el de “Universidad Necesaria”. Esto significa que en líneas generales se toma el concepto propuesto por Darcy Ribeiro, pero adaptándolo a las características de la “formación socioeconómica y cultural” costarricense. La primera adaptación consiste en que se reconoce la realidad costarricense como una “…cada vez más singular en el concierto latinoamericano, [debido a] factores peculiares de la formación de Costa Rica como nación y como pueblo.” (Cfr. Núñez, B. (1994) “Hacia la Universidad Necesaria”. Editorial de la Universidad Nacional (EUNA), Heredia CR). De acuerdo con el criterio del fundador de la UNA, ello es así derivado de: 1- el relativo aislamiento de Costa Rica respecto de la explotación y de la codicia colonial-mercantilista. 2- la ausencia de formas de trabajo servil y 3- del logro consecuente de una distribución relativamente equilibrada, en comparación con los otros países latinoamericanos del factor productivo fundamental en una economía agraria y pobre: la tierra. (Cfr. Ibidem).

Aquí hay una clara diferenciación con respecto a la propuesta de Ribeiro en dos sentidos: el primero tiene que ver con la caracterización de la situación de Costa Rica como una peculiaridad en el contexto latinoamericano. El segundo, está implícito, pero posteriormente el Dr. Benjamín Núñez lo hará explícito: si Costa Rica es un país con una distribución “relativamente más equilibrada”, en particular en cuanto al recurso de la tierra, y donde la explotación, la codicia colonial mercantilista, y el trabajo servil no fueron tan extremos como en el resto de los países, la universidad se desenvolverá en un contexto, en el que lo que se requiere es mejorar el sistema democrático, ya que «en la sociedad global se mantienen las instituciones democráticas [y una] capacidad de promover el desarrollo, con participación ampliada y la posibilidad de la formación de un consenso con propósitos nacionales comunes”. (Cfr. Ops.cit. pp. 27).

Por otra parte, para el Dr. Benjamín Núñez, la universidad costarricense no repite la historia reciente de regresión que se ha observado en tantas universidades latinoamericanas. En consecuencia, gracias además a la conquista de la autonomía universitaria, la universidad costarricense continúa libre e independiente y puede contribuir a promover un desarrollo más participativo y democrático; puesto que en la sociedad global, se mantienen las instituciones democráticas y la capacidad de promover este desarrollo, con participación ampliada, para lograr la formación de un consenso con propósitos nacionales comunes. No se trata, por lo tanto, como lo proponía Darcy Ribeiro, de la universidad inserta en un contexto de lucha por la transformación integral de la sociedad.

Para Benjamín Núñez, La Universidad Necesaria implica en nuestro contexto, no solo la “formación de una conciencia crítica”, sino algo más comprometido aún, pues se requería que ella participara de manera decisiva en la formulación de una propuesta de solución de los problemas, desde una posición no política, pero sí científica y tecnológica, poniendo al servicio de este propósito, las investigaciones sistemáticas de los problemas nacionales. El resumen realizado por el fundador de la UNA queda patente en la siguiente cita textual: “…la Universidad Nacional debe definir su vocación histórica como la responsabilidad de contribuir al estudio y a la solución de problemas de crecimiento productivo del país, de integración solidaria de su población, de autonomía en las decisiones fundamentales, de preservación y perfeccionamiento de la democracia en Costa Rica”. (Cfr. Ibidem. Pp 32)

Al hacer vernácula la propuesta del concepto de la “Universidad Necesaria”, el Dr. Benjamín Núñez debió entrar en una disquisición acerca de la particularidad del desarrollo costarricense con respecto al contexto latinoamericano, insuficientemente caracterizado y con algunas inexactitudes, a resultas de lo cual quedó sobrevalorada la particularidad de la democracia costarricense. Estas premisas le permitieron comprometer de antemano la propuesta acerca del carácter de la transformación que aguardaba (y aguarda todavía) a la sociedad costarricense, para dejarla constreñida a la “preservación y perfeccionamiento de la democracia en Costa Rica”; en lugar de dejar abierto el aporte de acuerdo con el estudio científico específico de la realidad en los diferentes campos, para que fueran las fuerzas sociales y políticas las que a partir de allí escojan el rumbo que desean imprimirle al país, con base, eso sí, en mecanismos ampliamente participativos y democráticos de decisión.

Estimo que hace falta una valoración a fondo acerca del carácter y la naturaleza de la cultura e institucionalidad democrática costarricense, en cuya tarea las universidades costarricenses (así en plural) han aportado ya desde muchos estudios y tienen mucho más que aportar.