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Exportar excedentes de electricidad: una mentira para asegurar negocios privados

Osvaldo Durán-Castro, Sociólogo ITCR, ecologista FECON

Aumentar la generación privada de electricidad usando todas las fuentes disponibles en el país y asegurar espacios igualitarios con el ICE en distribución y comercialización en el país y en el mercado centroamericano, son los objetivos comunes de los 3 proyectos que están en la Asamblea Legislativa, expedientes #23.414 “Armonización del sistema eléctrico nacional”, #22.701 “Ley de fortalecimiento en la venta y exportación de electricidad a asociaciones cooperativas, empresas distribuidoras y de servicios públicos municipales” y #22.561 “Ley para la autorización a los generadores de electricidad para la venta de excedentes de energía en el mercado eléctrico regional”.

Esos proyectos no responden a “necesidades nacionales” para atender el servicio social de electricidad; responden a la meta de los generadores privados de no perder su negocio en tiempos en que el ICE decidió no renovar automáticamente algunos contratos con esas empresas privadas. En todo caso no debemos ser optimistas pues en el Informe Ejecutivo del Plan de Expansión de la Generación 2020-2040” del ICE, con fecha marzo 2023, se contemplan contratos con privados hasta el año 2026. Para el 2024 “Se agrega, como proyectos fijos, el 100% de las plantas que están ociosas, suponiendo contratos de dos años para comprar energía durante el 2024 y 2025”. Dice el Informe que “el modelamiento de la extinción de los contratos de generación privada se hace para conocer con mayor precisión las necesidades de capacidad futura y no significa el retiro o cancelación de activos que prueban ser valiosos para el sistema” (PGE, p.23). En la revisión de este plan de expansión debemos preguntarnos si hay colusión de objetivos entre la actual dirección del ICE del Gobierno de Chaves y los generadores privados. En menos de un año están presentando este nuevo plan de expansión de la electricidad que refuerza a los generadores privados.

Desde hace mucho tiempo los generadores privados han insistido en ampliar su participación en el mercado eléctrico, y eso resulta imposible sin debilitar el carácter social del ICE. Ahora, de nuevo, eempresarios privados y diputado.as repiten lo escrito en el expediente legislativo #23.414: que venderán excedentes de electricidad privada en el Mercado eléctrico regional, MER; pero esa mentira se desdice con el texto del mismo proyecto de ley. El expediente #23.414 de “Armonización” dice en su artículo 40 que “Los productos eléctricos que resulten de los desbalances contractuales o de los excedentes extracontractuales, se deben ofertar en forma obligatoria al Mercado Eléctrico Nacional. Los que no son despachados y adquieren la condición de excedente de energía, podrán ser ofertados por cada agente nacional en el Mercado Eléctrico Regional”, y añade que “aquellos excedentes de los contratos que no se utilicen para la satisfacción de la demanda nacional, podrán ofertarse en forma automática en el mercado de ocasión nacional o en el Mercado Eléctrico Regional”.

Decimos que es mentira que se busque únicamente la venta de excedentes, pues el artículo 44, que expone sobre la “potencia de los activos de generación privada” indica que “el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) podrá contratar plantas de generación privada, según se establece en la ley No. 7200 y sus reformas, de hasta una potencia máxima de 50 MW, referido al Capítulo I, y de hasta 100 MW para compra de energía bajo régimen de competencia, para proyectos bajo la modalidad Build Operate Transfer (BOT por sus siglas en inglés) de la ley No. 7508”. Si lo que se busca es la venta de excedentes únicamente, lo propio es medir un eventual “excedente” a partir de la potencia autorizada en la legislación actual, que es de 20 megavatios para los proyectos bajo la ley 7.200 y de 50 megavatios para los que se pueden construir bajo la ley 7.508. Pero en el caso de la primera ley, buscan que se aumente más de un 100% su potencial pasando de 20 a 50 megavatios y los proyectos bajo la ley 7.508 pasarían de 50 hasta 100 megavatios. Es evidente que si se persiguiera exportar “excedentes” este artículo no se hubiera incluido.

Pero el proyecto de ley es muchísimo más ambicioso. El artículo 53 se orienta a permitir la construcción de megaproyectos, cuando dice: Se reforma, de forma parcial, la Ley No. 7200, Ley que Autoriza la Generación Eléctrica Autónoma o Paralela, del 28 de septiembre de 1990, en las siguientes disposiciones: Se reforma el artículo 7. El Texto es el siguiente: “ARTICULO 7.- El Ente Operador del Sistema, o el Ministerio de Ambiente y Energía en alzada, podrá declarar elegible un proyecto para la explotación de una central de limitada capacidad, siempre y cuando la potencia, por concepto de generación paralela, no llegue a constituir más del quince por ciento (15%) de la potencia del conjunto de centrales eléctricas que conforman el sistema eléctrico nacional”.

Si tomamos como referencia la capacidad efectiva instalada del sistema eléctrico nacional de 3.482 megavatios que se indica en el ICE en el Plan de Expansión de la Generación 2020-2040, un 15% son 522 megavatios. Esto le daría a cualquier empresa privada la potestad de presentar y solicitar la construcción de megarepresas o proyectos de generación de cualquier fuente, con un riesgo inminente sobre los ecosistemas y las comunidades, y además sobre espacios en los cuales hasta hoy se han mantenido restricciones, como territorios indígenas y áreas silvestres protegidas de distinta categoría. Permitir proyectos y esta magnitud supone un riesgo incalculable. Los generadores siguen valorando únicamente la ventaja financiera de la generación, pero no sus impactos; eso aplica para cualquier ecosistema y comunidad del país.

Los otros 2 expedientes 22.561 y 22.701 que mencionamos, son técnicamente débiles y están mal redactados. Parecen más bien extensiones sin integrar al de “armonización” y repiten su articulado enfocado a la incursión en el mercado regional, con beneficio directo para otras empresas. Es notable que los proyectos de ley igualan la finalidad de negocio y lucro entre generadores privados, empresas distribuidoras, grandes consumidores, empresas de servicios públicos y las 4 cooperativas que operan en el país. ¿No se supone que al menos las cooperativas tienen fines de beneficio colectivo y solidario? Esto lo analizaremos posteriormente.

Los grados de violencia que registramos son históricos y hay que actuar con urgencia

José Luis Pacheco Murillo

Ha sido muy lamentable el espectáculo que se ha dado en la Asamblea Legislativa en relación con el proceso para la aprobación del proyecto de ley para combatir el crimen organizado y evitar que pongan en libertad a líderes de bandas criminales.

En primer lugar, el hecho de que derogaran el artículo 2 de la ley contra el crimen organizado, “sin darse cuenta”, fue una acción absolutamente irresponsable y más irresponsable aún el que habiéndose dado cuenta de ello desde hace más de un año no procedieran a enmendar el error en forma inmediata. No es que uno quiera pensar mal, pero es que lo obligan con ese tipo de actuaciones tan llenas de estupidez o de sensatez, dependiendo de cómo se mire y de los intereses que se estén resguardando.

Ahora, teniendo el proyecto de ley a las puertas de su aprobación para enmendar el tan craso “error” y así lograr la aprobación de la ley que duplicaría los plazos de prisión preventiva, resulta que dos diputadas del Partido Liberación Nacional llenan de mociones el proyecto con la pretensión de impedir que se vote. Mientras tanto los plazos de esas prisiones preventivas están por vencerse y los criminales pueden obtener su libertad y salir a provocar más delitos incluso homicidios. ¿De parte de quien están esos diputados? ¿A quién desean beneficiar?

Los grados de violencia que registramos son históricos y hay que actuar con urgencia para tratar de evitar que continúen escalando, pero al parecer para algunos el impedir la promulgación de leyes es su cometido y su propósito a sabiendas del daño que eso le hace al país.

Estamos claros que no son sólo las leyes las que impedirán el avance de la criminalidad y del crimen organizado, factores como la educación, el trabajo, la cultura, el deporte y la formación en el hogar también son importantes, pero por ahora esa ley es urgente y debe votarse.

Un llamado patriótico a esos “representantes” del Partido Liberación Nacional para que permitan que se vote ese proyecto y evitar esa catástrofe de libertad para los criminales. Dios quiera que lo entiendan y actúen patrióticamente.

Acerca de la ficción en la política

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

“FICCIÓN: 1 acción o efecto de fingir/ 2 Invención, cosa fingida/ Clase de obras literarias o cinematográficas, generalmente narrativas, que tratan de sucesos o personajes imaginarios. Diccionario de la Lengua Española.”

La preferencia por la ficción entre los seres humanos, es algo incluso compulsivo que va mucho más allá de las implicaciones que pueda tener su despliegue sobre nuestras vidas, como un factor que tampoco podría estar ausente en el medio propio y singular de la política misma, entendida en sentido estricto como un ámbito de acción (o actividad) referente al ejercicio del poder, las formas que asume en las distintas sociedades y culturas, además de la legitimación o no de las élites  que alcanzan a detentarlo.

Lo anterior, opera exclusivamente dentro de las sociedades conformadas por seres humanos, en las que ese tipo de acción e invención-reinvención constantes de todo lo actuado sobre la marcha, tanto desde lo cotidiano como dentro del transcurrir del tiempo visto en una perspectiva más amplia, en el mediano y el largo plazo, como algo que resulta inherente e inevitable, a diferencia de lo que ocurre dentro de las sociedades que conforman otras especies como es el caso de las hormigas y las abejas, dando lugar a la existencia de una lucha o tensión constante entre la realidad y la ficción: nuestra especie es capaz de elaborar un lenguaje abstracto que le permite pensar más allá del mero “aquí y ahora”, es ahí donde esta lucha por la memoria (o el olvido) se asume o permanece oculta, al menos en términos puramente formales en distintos momentos del devenir histórico.

El poderoso imaginario de los seres humanos, en la esfera de la política como en el conjunto de las otras dimensiones de la vida social, es de tal magnitud que sobrepasa, oscurece, oculta y torna casi imposible el reconocimiento de eso que, con frecuencia, y cierta ligereza, acostumbramos llamar o la calificar como “la realidad” o la verdad, la que por general resulta ser mucho más compleja de lo que habíamos imaginado inicialmente.

Es por eso que nos resultan cautivantes los relatos superficiales acerca de las luchas sociales o procesos revolucionarios en las sociedades contemporáneas. Nos fascina y enceguece en principio escuchar sobre los eventos que dieron lugar a la Revolución de los Claveles, ocurrida un 25 de abril de 1974, cuando los mandos medios de las Fuerzas Armadas Portuguesas (los famosos capitanes de abril, entre ellos Otelo Saraiva de Carvalho) decidieron ponerle fin a la dictadura fascista de Oliveira Salazar y Marcelo Caetano, un régimen que llevaba más de medio siglo en el poder y mantenía a Portugal sumido en la Edad Media, la represión, el atraso, la miseria, el miedo y la ignorancia más atroz.

El hecho de que fuera en apariencia pacífica, a partir de un llamado efectuado en una radio local, a las 12 y veinte de la madrugada del día señalado, cuando se escucharon las notas y la melodía de una canción prohibida por los fascistas: “Grândola Vila Morena” una acción que indicó en qué momento las tropas debían salir a las calles y tomar los puntos estratégicos, en especial los que simbolizaban el poder el régimen. El pueblo, por su parte, hizo lo suyo lanzándose a las calles de Lisboa en las primeras horas de ese día que sigue teniendo un gran valor simbólico: Siempre será 25 de abril, no más fascismo. 

El embrujo de revolución, al parecer “pacífica” en el Portugal de 1974 se acentúa en nosotros, sobre todo si la comparamos con los hechos dramáticos y dolorosos de la revolución constitucionalista dominicana, iniciada un 24 de abril de 1965, para reponer al profesor Juan Bosch en la presidencia de la república, la que no pudo serlo a causa de la violenta reacción de los militares trujillistas de la Base Aérea de San Isidro y el imperialismo norteamericano, que intervino el país con el desembarco de 42 mil infantes de marina, a los que hicieron frente los heroicos militares y civiles constitucionalistas de aquella generación. Bosch había sido derrocado por un golpe de Estado el 25 de septiembre de 1963, después de haber sido el primer presidente electo democráticamente por sufragio universal, en las primeras elecciones celebradas en diciembre de 1962 , al concluir treinta años de dictadura trujillista, no sin antes haber dotado al pueblo dominicano de una de las constituciones más avanzadas de nuestra área continental, durante los escasos siete meses en que gobernó: la valiente generación de militares y civiles quisqueyanos que emprendieron la tarea, todavía inconclusa, de llevar adelante la revolución democrática apoyada por las mayorías populares, pagó un alto precio en vidas, prisión, torturas y destierro de muchos de ellos. Durante más de medio siglo la oligarquía dominicana, el alto clero católico y las agencias del imperio estadounidense han tratado de borrar de la memoria de las nuevas generaciones la gesta constitucionalistas de abril de 1965: Hoy recordamos con respeto y admiración la memoria del coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez(líder del movimiento constitucionalista dentro de las Fuerzas Armadas) asesinado por francotiradores yankis el 19 de mayo de 1965, del coronel Francisco Caamaño Deñó, presidente de la República Dominicana en armas entre abril y septiembre de aquel año, del coronel Juan María Lora Fernández que fuera Jefe del Estado Mayor del Ejército Constitucionalista, como también de Manolo Tavares Justo, líder del Movimiento 14 de junio y muchos de sus compañeros asesinados por los trujillistas en 1963, quienes participaron en los combates del 26 y 27 de mayo en el Puente Duarte, en la ocupación de la Fortaleza Osama en la Zona Constitucionalista y en el posterior intento de tomar el Palacio Presidencial, donde fueron asesinados por los yanquis el Coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez y varios dirigentes de la Agrupación Política 14 de junio.

A diferencia de la revolución de los claveles en Portugal que derrocó al fascismo salazarista, la revolución dominicana de abril de 1965 no alcanzó sus objetivos de implantar la democracia y la justicia social en la República Dominicana, a pesar de tantos sacrificios. Sin embargo, esa memoria será eterna (no mera ficción como piensan algunos reaccionarios de ayer y de siempre) en la memoria del pueblo en esa lucha sin fin que debemos reivindicar para que no sea usada por el enemigo de clase (Walter Benjamin, dixit).

La mayoría de nosotros tiende a dar por cierto (a falta del sano instinto, o necesaria práctica de la desconfianza, que deberían conducirnos a indagar sobre la veracidad de muchas de las informaciones y comentarios que circulan) y a asumir como verdadero, inclusive como un dogma sacralizado, todo aquello que viene de las personas más próximas de nuestro entorno, de tal manera que rápidamente perdemos la perspectiva acerca de donde empiezan los límites de la ficción con la realidad(o la verdad) asumida en estricto sentido.

Las emociones, los odios y las fobias hacia algunas gentes, tanto como los afectos hacia otras, resultan ser muchas veces también irracionales en la mayoría de los casos. Es ahí donde empezamos a vivir en el mundo de “Alicia en el país de las maravillas”, en el Londres orwelliano de 1984, o incluso en las pesadillas totalitarias del más diverso origen, presentes en este cambio de siglo, incluso sin que nos percatemos de ello.

Las trampas en la política que nos llevan a vivir en un mundo imaginario empiezan cuando asumimos como “cierta” la naturaleza del régimen político en el que nos movemos, como cuando creemos que vivimos en una “democracia”, cuando en realidad no pasa de ser una sociedad, o un régimen donde los ciudadanos votan cada cuatro o cinco años para escoger (no escogen en realidad) un presidente o jefe de Estado que por lo general gobierna pero no manda, dado que las decisiones más importantes se toman en otros escenarios y en otros tiempos.

Sabemos que, desde la Antigüedad, a través de textos de viejas civilizaciones, de la importancia decisiva del rumor y la siembra sistemática de mentiras (o medias verdades) han sido elementos esenciales de la dominación de las élites o poderes fácticos sobre el conjunto de la población.

La actitud con la que buena parte de la población se acerca de algunos servicios públicos, que resultan esenciales para su supervivencia, es irreflexiva e incluso desaprensiva: tal es el caso de la salud y de la educación que tienden a ser vistas como “apolíticas” o no políticas, sobre todo entre quienes están destinados a ser los chivos expiatorios del totalitarismo neoliberal.

Por lo tanto, en el universo de la política nos movemos dentro del equívoco constante de la ficción, que puede ser muy importante para el goce estético pero fatal para el juego mismo de la política.

Esa ficción, dentro la que nos movemos-de manera inconsciente- es la que nos impide percibir siquiera las dimensiones, y la existencia misma de nuestra prolongada decadencia cultural, donde los personajes de ese mundo de la política (que representan la mediocridad por excelencia) se convierten en los árbitros y figuras señeras de la cultura, donde su supina ignorancia y falta de sentido común les impide captar el ridículo de su manía repartidora de benemeritazgos, y reconocimientos ex post facto a algunas figuras notables de nuestro pasado histórico, unas personas que vivieron en otro tiempo e historicidad singulares, en el que brillaron en el campo del pensamiento, de las artes y de la cultura en general, lo que marca un vivo contraste con nuestra miseria del presente.

Los partidos políticos, hoy convertidos en meras franquicias electorales están sumidos en la misma decadencia en la que se encuentran sus presuntos dirigentes o figurones, como parte de un drama que se desarrolla ante nuestros ojos sin que arribemos a comprender su esencia y mucho menos a reaccionar siquiera por instinto de conservación.

La Tierra, el planeta que todos deberíamos salvar

Alberto Salom Echeverría

(En honor al día de la Tierra)

“Ver a la Tierra tal como es realmente,

pequeña y azul y hermosa en ese silencio

eterno en el que flota, es vernos a nosotros

unidos como tripulantes de esa Tierra,

hermanos en esa brillante belleza

en el frío eterno; hermanos que ahora saben

que verdaderamente lo son.”

Archibald MacLeish.

Archibald MacLeish, poeta inmenso, poeta verde que un día después de que se hubiese tomado una de las fotografías más hermosas jamás vista antes, al menos por la inmensa mayoría de los seres humanos, escribió inspirado, tras haber divisado en una impresión fotográfica majestuosa, al planeta Tierra en todo su esplendor, en su magnífica belleza, las palabras que he estampado al inicio de este ensayo. Esas palabras son por tanto, el producto de una mente sensible y privilegiada como la del poeta MacLeish. Hago una digresión que me aparta someramente del propósito de este ensayo, con el fin de presentar al poeta y su ambiente. MacLeish es de origen estadounidense nacido en Glencoe, Illinois en 1892 y fallecido en Boston en 1982. Se formó como profesional primero, nada menos que en la Universidad de Yale, y luego, como si no hubiese tenido suficiente con ello, estudió también en la Harvard Law School. Apertrechado de suficientes conocimientos e inspiración lírica, debió migrar a París, adonde se radicó junto al círculo de literatos expatriados de los Estados Unidos, de la talla de Gertrud Stein, Ernst Hemingway, F. Scott Fitzgerald, y John Dos Passos. Por añadidura, compartió su experiencia literaria, artística y de vida, con el pintor cubista francés Fernand Léger, con el prolífico poeta, dramaturgo, pintor y director de cine Jean Cocteau y el gran pintor español, del movimiento artístico cubista igual que Léger; también departió con Pablo Ruiz Picasso, a quien hemos conocido como Pablo Picasso. Pintor excelso, pacifista y comunista a la vez. Creador por supuesto de “El Guernica” en 1937, su obra más famosa.

“El Guernica”, contiene una combinación de elementos cubistas y expresionistas que la han hecho única en su género. Aunque hay versiones variadas acerca de qué trata la obra, la más difundida cuenta que Picasso se inspiró en un episodio de la Guerra Civil española, en el que, la población de Villa Vasca, Guernica, fue bombardeada por la “Legión Cóndor” de la aviación Nazi, apoyada por la aviación italiana del creador del fascismo, Benito Mussolini. Hubo 127 fallecidos, lo que conllevó la indignación popular e internacional. Otra versión apunta más bien a que el Guernica es una obra autobiográfica. Lo cierto del caso es que, todos ellos fueron los amigos y contertulios del sensible poeta MacLeish. (CFR. https://www.culturagenial.com/es/cuadro-guernica-de-pablo-picasso/)

Volviendo al cause, no pretendo reemplazar con lo dicho, la magnífica fotografía que fue la que inspiró a nuestro poeta. Cuánto me gustaría que el periódico La República en su versión digital, pudiese insertar la fotografía mencionada, perteneciente, de acuerdo con Al Gore, al novel astronauta Bill Anders. (Cfr. Al Gore. “Una Verdad Incómoda.” Editorial Gedisa S.A. Barcelona, España, 2007: Tengo el placer de tener la edición).

Aquel fue, el primer instante en el que la nave, el Apolo 8, dejó atrás la fase oculta de la Luna. La que jamás un ser humano había divisado. Los astronautas a bordo, según lo planeado, se habían insertado en ella, provocando que, hasta los principales responsables del viaje espacial en tierra, hubiesen prácticamente llegado a perder el aliento, porque como es obvio, perdieron el menor contacto con sus compañeros, incluidas por supuesto, las ondas de radio… De pronto, aparecieron de nuevo en plenitud de condiciones, aquel fue el momento preciso en el que, a la tripulación le apareció de súbito la visión más excelsa que nunca habían experimentado: El planeta Tierra en toda su magnífica majestad. Poco después este se convirtió en un nuevo trance que dejó atónitos a todos, en cuanto la primera toma llegó hasta la retina de los científicos en primer lugar y luego, del mundo entero.

El acontecimiento marcó un antes y un después para la mayor parte de la humanidad. No tengo mejores palabras para expresar el salto cualitativo que dio la conciencia humana, que retrotraer la forma como lo expresó en su impecable libro Albert Gore. Antes de citarlo debo decir que, Albert Gore se desempeñó como vicepresidente de los Estados Unidos primero y fue candidato a la presidencia después, en el año 2.000. Muchos entendidos en el proceso electoral de los EE. UU. sostienen fehacientemente, que esas elecciones fueron fraudulentas contra Al Gore; de cualquier manera que haya sido, es por entero cierto que, en el voto popular, Gore superó a George W. Bush. Por otra parte, Gore también fue galardonado al Panel de las Naciones Unidas sobre el clima (IPCC), por sus esfuerzos en contra del calentamiento climático, y finalmente, lo nombraron premio Nobel de la Paz en el 2007. El exvicepresidente expresó ese salto portentoso que dio la humanidad de la siguiente manera: “…dos años después de que se tomara esta fotografía, nacía el movimiento ecologista. Ley del Aire Limpio (Clean Air Act.), la Ley del Agua Limpia (Clean Water Act.), la Ley de Política Medioambiental Natural (Natural Environmental Policy) y el primer Día de la Tierra [y remata diciendo], todo ello tuvo lugar en unos pocos años a partir de que viéramos esta fotografía por primera vez.” (Ibidem.) Todo lo que acabo de citar, ocurrió en los Estados Unidos, pero, poco después tuvo un gran impacto en el mundo entero.

En realidad, fue más que eso; se consumaron hechos nuevos en todo el mundo, producto de una nueva conciencia universal. Surgieron como nunca librerías por doquier, para alimentar la cultura; cundieron científicos, unos ciertamente se pusieron al servicio de las grandes empresas transnacionales, irremediables depredadoras del mundo por su industria extractiva de hidrocarburos, las cuales solo pueden producir “progreso” jalonado a la vez de una contaminación sin precedentes: el dióxido de carbono o gases de efecto invernadero; pero por otra parte, proliferaron en todas las universidades, los que con sus investigaciones desarrollaron el conocimiento de la ecología, de la industria limpia, los protectores de los mares, los que nos han hecho ver el papel que juegan los bosques exuberantes y los océanos limpios en la regeneración del planeta. Otros nos han hecho ver que existe la posibilidad de un desarrollo sostenible o sustentable con la Naturaleza.

Sin embargo, pocas cosas son tan volátiles y evanescentes como la conciencia. Ella alcanza un determinado umbral de desarrollo, para luego, estancarse por mucho tiempo, o bien retroceder total o parcialmente. Esta conciencia empezó paulatinamente a percatarse en unos lugares más apresuradamente que en otros, del inmenso poder acumulado por el ser humano merced al desarrollo de la tecnología, hija a su vez del modelo industrialista en su fase más desenfrenada. Hay que decirlo claramente, el “progreso” humano, escrito así entre comillas, hijo de ese industrialismo, ocurrió ciertamente primero y de la manera más connotada en el sistema capitalista voraz, pero también se produjo en un sistema socialista (el llamado “socialismo real”), que tampoco supo o no quiso poner freno a la forma como aquel “progreso” creaba por un lado bienestar, sobre todo en los sectores más opulentos de la sociedad contemporánea, mientras por otro lado, fue consumiendo cada vez más, y aun no se ha detenido, de manera desaforada la mayor riqueza del planeta: sus océanos que, junto a los bosques habían sido proveedores perennes del oxígeno limpio, imprescindible para la vida de todas las especies.

Me pregunto todos los días de mi vida, desde que cobré conciencia del embrollo universal en el que estamos sumergidos por el calentamiento global y el cambio climático, ¿cómo salvar a este planeta azul inigualable que nos da la vida? ¿Cómo redimirlo de la destrucción a la que lo venimos sometiendo con rapidez, esta vez a causa de nuestra forma de producir y convivir, de las guerras que no cesan, de la indolencia con la que una gran parte de la humanidad se sigue comportando ante las secuelas del calentamiento global, a pesar de que la amenaza de poner en severo riesgo la vida en su integralidad, la tenemos a la vista, treinta años no más? Pienso con frecuencia que, como humanidad, estamos de espaldas a una realidad compleja, por lo que no hemos tomado buena cuenta del enorme peligro que tenemos enfrente, nada menos que la posible extinción de la vida, sobre la Tierra. La vida en ella debemos salvarla entre todos. Corresponde decirle al poeta Archibald MacLeish, no nos estamos viendo como tripulantes unidos de esta Tierra, aún no. Tampoco nos sentimos hermanos en esta brillante belleza, en el frío eterno. ¿Podremos llegar a sentirnos hermanos alguna vez, para enfrentar la terrible amenaza de nuestra extinción como especie?

El Pez por la boca muere

José Luis Callaci

Agradezco la invitación a participar en este conversatorio sobre un nuevo orden internacional denominado Multipolar en el que se replanteen las relaciones entre países basadas en equilibrios reales de poderes. Un nuevo esquema de relaciones internacionales que reemplace el existente conocido como Unipolar.

Creemos en la importancia, la necesidad y hasta el imperativo de ese posible cambio basado no solo en planteamientos meramente teóricos sino en hechos concretos que tienen que ver con las actuales actitudes y perniciosas conductas por parte de los responsables que persisten en sostener ese mundo sumiéndolo a un sinnúmero de situaciones que ponen en riesgo la propia paz mundial, al real peligro de una devastadora guerra que amenaza la propia supervivencia humana.

Hechos que sería largo enumerar pero que pasan por ignominiosas imposiciones de ese poder Unipolar cuyas manifestaciones más concretas han sido las invasiones de países, los golpes de estado, los bloqueos económicos, las sanciones de todo tipo, la provocación de guerras argumentado inventadas amenazas, la instalación de cientos de bases militares a través de una Alianza Militar falsamente defensiva, y las provocaciones contra la seguridad de otros Estados como lo ha sido el Golpe de Estado del Maidan que le dio inicio a una nueva guerra fratricida. La constante continúa siendo vencer toda resistencia a lo que se presenta como una especie de omnímodo destino, para imponerle al resto, en lo económico, lo militar y hasta lo cultural, los modos de vivir, de pensar, de creer, y hasta de comer y amar. Este es ese Mundo globalizado Unipolar de claro origen que pareciera estar llegando a su fin.

De nada sirven los acuerdos entre partes o los suscritos ante los propios organismos internacionales, de los cuales se es signatario. Todo se vulnera o se vale sin dar explicaciones, o cuando debido a las circunstancias se considera necesario hacerlo se esputan las razones de tales burdas actuaciones con total desparpajo que ofende la inteligencia, y sin siquiera medir que debido a ello se arriesga que se aplique aquello de que El pez por la boca muere.

Las falsas noticias recorren el mundo gracias a ese poder que controla las hegemónicas y masivas baterías mediáticas convertidas como nunca antes en simples bastiones de propaganda, mientras se censuran o prohíben la divulgación de medios informativos no proclives o alineados y se silencian las voces de prestigiosos comunicadores mediante acciones punitivas cuya principal falta ha sido hablar con la verdad. Ni que decir sobre la reciente arbitraria medida de impedirle el ingreso para asistir a una sesión de Naciones Unidas a periodistas de un país soberano.

Todo sucede no solo en el propio poder situado al norte del Rio Bravo o Grande sino también, salvo algunas honrosas excepciones, en una Europa hoy sumisa con líderes que más que auténticos gobernantes de países independientes se comportan como simples vasallos de un temporal poder imperial. Los grandes viejos gobernantes europeos, se estarán probablemente revolcando en sus tumbas al observar tanta mediocridad sin rumbo, tanta insensatez y tanta vileza en algunos de los actuales gobernantes europeos. Pero felizmente las verdades que se demoran cuando llegan suelen ser demoledoras y cada vez es mayor el número de quienes en los distintos estamentos del poder mundial, incluso entre miembros del propio establishment del país de las barras y las estrellas en uso de la razón y del propio sentido común y por encima de las grandes y probables insalvables diferencias, alzan sus voces para defender los necesarios equilibrios que deben prevalecer en una Multipolaridad que mejor garantice el respeto a los Derechos de todos los Estados y un mundo más seguro, alejado de confrontaciones que amenazan la propia existencia humana. Los ciudadanos que gustan de estar bien informados y por consiguiente tener opiniones propias se sienten indignados por tantas mentiras vestidas de verdades pero que ya se van desnudando, y por esas historias contadas al revés. Yo también. Yo también.

Repensar de forma unitaria qué y cómo hacer para levantar la lucha social en Costa Rica

Ing Carlos Vega. Luchador Social

En pocos años desmontaron las conquistas sociales, para no incomodar a nadie, no tuvimos la capacidad para defender el patrimonio social heredado.

Las disculpas del caso, pero desde hace décadas a la clase política empresarial costarricense le ha valido un pepino las conquistas sociales.

Sin disparar un sólo triquitraque como dicen en la zona rural, esa clase política empresarial no necesitó de un golpe de estado para desmontar los logros, que, a costa de sangre y fuego, destierros, fusilamientos y feroz persecución, quedaron plasmados en la Constitución de 1949: ¡LAS GARANTÍAS SOCIALES!

Ellos sí tuvieron la capacidad de cambiar el ADN de la lucha en la clase trabajadora, que a falta de conciencia social dado que desde las organizaciones sociales en luchas individuales se falló en este aspecto de fondo, asistieron a los cortejos fúnebres y con aplausos, enterraban las conquistas sociales que era el Patrimonio Social logrado en las luchas de la década de los años 40.

Si hoy hay que pagar en calidad de viáticos a quienes tengan la voluntad de asistir a la marcha para celebrar el Primero de Mayo, ¿qué podemos esperar del respaldo de quienes los llevan al matadero y van felices y aplaudiendo?

La guerra como síntoma de locura y de mentes muy poco evolucionadas

José Luis Pacheco Murillo

Por aquello de que se les haya olvidado a algunos, hoy se cumplen 429 días del inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania. Nadie podía predecir que este conflicto se extendiera por tanto tiempo. Se consideró desde el principio que Rusia arrasaría con Ucrania y dominaría el conflicto a su antojo. No ha sido así y todos sabemos que esta guerra dejó de ser entre Rusia y Ucrania y se convirtió en una guerra entre Rusia, Ucrania, la OTAN como organización, pero además con Estados Unidos, Francia, España, Alemania y muchos países más.

Es decir, casi una guerra mundial solapada.

En los últimos días quienes han aparecido en escena han sido los chinos. El presidente, Xi Jinping visitó a Vladímir Putin y también tuvo una conversación telefónica de una hora con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski.

Estas intervenciones de China han sido aplaudidas por la OTAN y hasta por Estados Unidos, lo que le ha agradado muchísimo al presiente Jinping y a China en general pues si algún país puede hacer que esto acabe es China. Las condiciones económicas que puede imponer no solo a Rusia sino también a la OTAN pueden llevar a que los involucrados depongan las armas antes de recibir sanciones chinas que no serán tan suaves como las que se han impuesto a Rusia.

Es decir, China, sin meterse en la guerra, sin enviar armamento, sin arriesgarse a nada puede salir ganándolo todo y quedar como la triunfante en la diplomacia y en la consecución de la paz.

Se avizora una pronta solución porque el gigante asiático tomó iniciativa y cuando este “dragón” se levanta los demás deben calmarse o recibirán su dosis de castigo, o al menos, de indiferencia y eso viniendo de China es grave en estos tiempos.

Mientras tanto la guerra sigue y los muertos siguen sumándose, así como los desterrados por la condición de guerra. Aunque para el mundo ya eso se convirtió en costumbre y ya no es noticia.

Pero como la guerra es un negocio muy suculento ante la posible paz entre Rusia y Ucrania, en Sudán el conflicto se agrava y centenares de muertes ya se registran y se suman a los que en cinco años superan el millón, a causa del enfrentamiento.

Dios quiera que nuestra sociedad y la humanidad entiendan que la guerra es un síntoma de locura y de unas mentes muy poco evolucionadas.

¿Debe estar Taiwán en el SICA?

El primer ministro de Belice, John Briceno, y la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, firman un acuerdo de cooperación técnica durante la visita de Tsai el 3 de abril de 2023

Fundamentos históricos y prácticos

Vladimir de la Cruz de Lemos

Los países actualmente denominados centroamericanos, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, remontan una historia común desde los días en que pertenecieron unitariamente a la Capitanía General de Guatemala, dentro del Virreinato de Nueva España, durante el período de dominación colonial española, hasta los días en que declararon la Independencia en los meses de septiembre y octubre de 1821.

El impulso inicial al declarar la Independencia fue agregarse al Imperio mexicano de Agustín de Iturbide, lo que resultó un fiasco por la muerte misma de Iturbide y la desintegración de ese intento de constituir un imperio.

En ese escenario, siguiendo la misma Declaratoria de Independencia de Guatemala, se convocó al Congreso Constituyente Centroamericano, que terminó impulsando, primero, las Provincias Unidas de Centroamérica y, unos meses después, la República Federal de Centro América, proceso histórico que funcionó desde 1824 hasta 1838, con un intento de volver integrarse en 1842, cuando Francisco Morazán gobernó por unos meses Costa Rica. Con su fusilamiento en Costa Rica ese sueño se apagó.

En la segunda mitad del siglo XIX hubo intentos integracionistas, que no sumaron más de tres países, y uno grande de Justino Rufino Barrios, presidente de Guatemala, que quiso integrar a la fuerza a los países centroamericanos, muriendo en combate en El Salvador, y con su muerte su proyecto integracionista.

Al amparo de las nuevas políticas internacionales del siglo XX, y bajo el manto de la presencia cada vez más importante de los Estados Unidos en el continente, en el Caribe y en Centroamérica, nuevos esfuerzos se impulsaron en ese afán integracionista, sin buen suceso.

Al término de la Segunda Guerra Mundial y la constitución de las Naciones Unidas en 1945 el escenario de la segunda mitad del siglo XX cambió. Integraciones políticas, militares y económicas regionales empezaron a surgir en distintas partes del mundo.

En América, en 1948, se impulsó la creación de la Organización de Estados Americanos y el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, tratado militar del TIAR, de ese año.

Políticamente en 1951, el 14 de octubre, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, impulsaron la Organización de Estados Centroamericanos (ODECA), que fue presidida por el costarricense Marco Tulio Zeledón.

Con ODECA se hicieron esfuerzos para sentar las bases para una integración económica, social y política de la región, cuando un proceso similar empezaba en Europa.

Los diez años de ODECA fueron fructíferos en temas importantes para la región, como la unificación de las señales de tránsito, de los procesos aduanales, la unificación de los programas educativos. En políticas educativas, además, se impulsó la publicación de los libros de texto ODECA-ROCAP, sumamente criticados en Costa Rica, por el carácter antinacional que tenían, no solo para Costa Rica, sino para toda la región. Igualmente promovió el Convenio sobre el Régimen de Industrias Centroamericanas de Integración, y el Tratado Multilateral de Libre Comercio e Integración Económica Centroamericana, de Tegucigalpa, de 1958, que fueron los antecedentes directos del Tratado General de Integración Económica Centroamericana, suscrito en Managua, el 13 de diciembre de 1960, donde se crea el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

En 1962, reforzando este proceso integracionista, los gobiernos centroamericanos suscribieron la Carta de San Salvador, como un nuevo tratado.

Los años que siguieron fueron críticos para la región centroamericana por los conflictos de guerra, y de guerrillas, que se dieron en Centroamérica, y por los gobiernos militares y antidemocráticos que existían, exceptuando Costa Rica. En 1991, después de los Tratados de Esquipulas, entró en vigor el Protocolo de Tegucigalpa a la Carta de la ODECA, suscrito en la capital hondureña el 13 de diciembre de 1991, creando el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), que representa el marco político e institucional de la integración, que es de los organismos regionales uno de los que mejor ha operado. El SICA actualmente está conformado por Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y la República Dominicana.

Como práctica internacional se ha venido acostumbrando que, en organismos regionales como este, se inviten a países, en condición de Observadores Regionales. Así al SICA fueron invitados en esa condición los Estados Unidos, México, Argentina, Chile, Brasil, Perú, Ecuador, Colombia y Uruguay; y como Observadores Extra Regionales España, China (Taiwán), Alemania, Japón, Australia, Corea del Sur, Francia, Italia, la Santa Sede, el Reino Unido, Unión Europea, Nueva Zelandia, Marruecos, Qatar y Turquía.

Recientemente, se han suscitado problemas con el SICA. El primero, cuando este año asumió la Dirección el Representante de Nicaragua, lo que le correspondía por los acuerdos de rotación al frente de la organización. En Costa Rica se produjo un desacuerdo con el presidente Rodrigo Chaves por parte de sectores políticos, que no estaban de acuerdo en apoyar a Nicaragua por la falta de democracia interna que está evidenciando y por la represión a distintos grupos políticos y opositores. Finalmente, Costa Rica apoyó a Nicaragua al frente del SICA por el siguiente año, siendo esa decisión del poder Ejecutivo, como establece la Constitución y por razones de oportunidad y estratégicas, siendo Nicaragua vecino fronterizo y el paso obligado del comercio hacia Centroamérica.

En este momento, se produce una nueva situación, cuando Nicaragua objeta la presencia de Taiwán como país Observador, y propone que en su lugar sea la República Popular China.

Desde 1964, cuando el General Charles De Gaulle, presidente de Francia, reconoció internacionalmente a la República Popular China y promovió su ingreso en la ONU, como la única República representante del pueblo chino, la situación de Taiwán, que en ese momento jugaba un peso muy importante en ese organismo, se vino al suelo.

Expulsada Taiwán de las Naciones Unidas, rápidamente empezó a perder reconocimientos diplomáticos. Actualmente le quedan una docena de países que la reconocen, entre ellos dos de Centroamérica.

A su vez, la República Popular China avanza en esos reconocimientos. De ellos últimamente el de Nicaragua y el de Honduras. Este es el motivo por el cual Nicaragua hoy presenta la objeción de la presencia de Taiwán en el SICA.

Es lógico que así sea. Si se trata de la representación de la nación china, y del país que mejor la represente, no hay duda de que debe ser la República Popular China la que debe llegar a ocupar esta silla de país Observador en el SICA.

El impacto económico que ha tenido, la República Popular China en la región es cualitativa y cuantitativamente más importante que lo que ha significado Taiwán si tan solo se tratara de esto. Taiwán debe salir del SICA.

Otra discusión que vendrá es el posible ingreso de Rusia como Observador en el SICA, sobre todo por la guerra que se libra en Ucrania. Quizá la situación de Rusia altere la discusión sobre Taiwán, pero no veo que pueda impedirse su salida del SICA.

 

Publicado en https://www.meer.com/es y compartido con SURCOS por el autor.

Este Primero de Mayo en defensa de la jornada histórica de ocho horas

Roberto Zeledón Arias
26 de abril de 2023

Roberto Zeledón Arias

Cada Primero de Mayo recordamos la gesta heroica de los mártires de Chicago, quienes lucharon por reivindicar la jornada laboral de ocho horas, desde ese día del año 1886.

Este Primero de Mayo la clase trabajadora del campo y de la ciudad, obreros, profesionales, técnicos y científicos, maestros y profesores, tenemos muchas razones para marchar y conmemorar la gesta de los trabajadores que forjaron con sudor, lágrimas y sangre, el camino de la emancipación.

Las políticas públicas y las leyes neoliberales aprobadas por más de tres décadas propiciaron una enorme concentración de riqueza en muy pocas manos, mientras que la pobreza crece. La dimensión es tal magnitud que Costa Rica se ubica en la oprobiosa lista de los diez países más desiguales del planeta.

La agenda neoliberal se ha obsesionado por debilitar la institucionalidad del bien común que heredamos de nuestros abuelos. De esta forma han causado un enorme daño social y han colocado en el centro de su mira al empleado público para destruirlo.

No satisfechos con esto, pretenden aprobar un proyecto de ley para abolir la jornada histórica de trabajo de ocho horas, jornada conseguida con la sangre de las personas trabajadoras.

La clase política costarricense no ha escatimado esfuerzos en medios, recursos, mentiras y engaños para cumplir sus propósitos neoliberales. Han ofrecido al pueblo trabajador el oro y el moro, a fin de convencerlo de los parabienes de leyes y políticas públicas de las que finalmente el pueblo sale trasquilado. Basta con recordar que hace pocos años nos ofrecían motos y vehículos de gran marca con tal de aprobar su TLC.

La clase política del nuevo cuño; esta que anteriormente ejercía desde los púlpitos de la comunicación o desde los altos puestos de la banca imperial; no es muy distinta; para desgracia de nuestro pueblo engañado y vilipendiado otra vez más; a la clase política del viejo cuño. Esta clase política, la añeja y la que aparenta ser nueva, son lo mismo con distintos ropajes para la engañifa teatral.

La nueva gran estafa; deviene del cuatrienio anterior, de la creación de la fracción legislativa del Partido Liberación Nacional, otrora socialdemócrata, apoyada por las fracciones, también del viejo cuño. Es adoptada en esta legislatura por el gobierno y la fracción del Partido Progreso Social Democrático y que apoyan TODAS las fracciones legislativas, salvo el Partido Frente Amplio; corresponde al Expediente 21182 “REFORMA DE LOS ARTÍCULOS 136, 142 Y 144 Y ADICIÓN DE LOS ARTÍCULOS 145 BIS Y 145 TER DEL CÓDIGO DE TRABAJO, PARA ACTUALIZAR LAS JORNADAS DE TRABAJO EXCEPCIONALES Y RESGUARDAR LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS TRABAJADORAS”, conocido como flexibilización laboral o jornadas 4 x 3.

Nos ha dicho la periodista ahora diputada, que hay muchas empresas esperando que se apruebe esta ley para venir a instalarse a Costa Rica y que así se crearían miles de nuevos empleos. Suena como cuando nos prometieron que viajaríamos en mejores vehículos con tal de aprobar su TLC. No aporta, la diputada ni ninguna otra diputación, un solo dato ni siquiera una lista de empresas que esperan ansiosas la aprobación de esta ley para venir a Costa Rica a dejarnos sus bondades laborales. A la comunicadora – política – diputada no le preocupan el trabajo decente, ni la concentración de la riqueza ni la expoliación a la mujer trabajadora, tampoco les importa a los políticos del viejo cuño y los que hoy aparentan ser de nuevo cuño.

Lo cierto es que Costa Rica ocupa un vergonzoso lugar en la lista de los diez países más desiguales del planeta. Eso es que muy pocos, menos del 1 % de la población, ganan mucho, muchísimo y la gran mayoría, el otro 90 % de los ciudadanos, apenas llegan al final de la quincena, cuando se tiene ese privilegio, pues un enorme porcentaje araña las paredes de la pobreza y la miseria.

Lo cierto es que este proyecto de ley lo que pretende es NO PAGAR LAS HORAS EXTRAS, y que lo NO PAGADO llene los bolsillos de los empresarios, esos que han salido ganadores por muchos años de políticas públicas y leyes neoliberales.

Lo cierto es que no han querido darle protección a la mujer, a la madre en especial a la mujer cabeza de familia, tampoco han querido incluir en la ley la creación de centros de cuido para niños de la mujer trabajadora, ni han querido incluir el tema del transporte considerando las extensas jornadas propuestas, el cansancio y la fatiga. Tampoco han querido extender los espacios para el descanso, cual, si se tratara de máquinas, esa es la verdad. Ni que decir de bajar un poquito la extensión de la jornada.

Lo cierto es que no quieren PAGAR LAS HORAS EXTRAS concentrando aún más la riqueza.

Este Primero de Mayo la clase trabajadora tiene mucho que conmemorar, pero sobre todo mucho por qué luchar, recordando al poeta Isaac Felipe Azofeifa “De veras, hijo, ya todas las estrellas han partido. Pero nuca se pone más oscuro que cuando va a amanecer”.

¿Miden las encuestas lo que piensa la gente?

Juan Carlos Cruz Barrientos. Comunicador social

Esa es una pregunta que suele asaltarnos cada vez que un ente académico o una empresa de estudios de opinión difunde los resultados de una nueva encuesta. Especialistas de la comunicación social han concluido que lo que realmente miden las encuestas es la opinión pública construida por los medios informativos. Es decir, miden la eficacia de los medios para colocar su relato en la conciencia ciudadana. De eso va la hegemonía cultural. Ese relato se refiere al planteamiento del hecho, objeto de la información y a su interpretación, haciendo referencia a un nicho interpretativo previamente instalado en la conciencia colectiva.

El hecho de que la inseguridad ciudadana aparezca como la principal preocupación ciudadana en el Estudio de Opinión Pública del CIEP de abril, por encima del costo de la vida y del desempleo, es un caso típico.

El objetivo aumento de la violencia y de la consecuente inseguridad ciudadana, permanentemente tratado por los medios informativos, termina colocando el tema en la “agenda ciudadana”, pero los medios omiten la necesaria reflexión sobre las causas estructurales de la violencia: el aumento de la pobreza, la desigualdad y la exclusión social, como resultado del debilitamiento sistemático de las políticas sociales.

Si las pugnas entre bandas de “narcomenudeo” están ocasionando la muerte de jóvenes, habría que decir que esos jóvenes están, en su mayoría, expulsados del sistema educativo y proceden de las comunidades más abandonadas por el Estado.

La perseverancia mediática en el tema de la violencia criminal, sin reflexión sobre la causalidad, conduce al fomento del miedo, en particular, el miedo a ser víctima del crimen. Y es un miedo tan grande y poderoso, que pone a la violencia criminal por encima de la violencia estructural, que condena a 399.439 hogares costarricenses a no poder satisfacer sus necesidades de alimentación y vivienda.

La ausencia de reflexión sobre la causalidad estructural y la búsqueda colectiva de soluciones alternativas convoca la indefensión y empuja a esa ciudadanía asustada a buscar soluciones individuales, encerrados en nuestras casas, pensando en adquirir armas de fuego y a clamando por más medidas punitivas, más cárceles y mayor represión.

El hecho objetivo

De acuerdo con las estadísticas del OIJ, los actos de criminalidad que sustentan percepción de mayor inseguridad ciudadana son los siguientes:

  • Durante el 2022, la tasa total de homicidios dolosos aumentó a 12,6 por cada 100.000 habitantes
  • Se registran 68 víctimas más de homicidio doloso en comparación al mismo periodo del 2021.
  • El 92,7% de las víctimas son hombres, el 7,2% mujeres y 0,2% con sexo desconocido.
  • En promedio, se registran 55 víctimas de homicidio doloso al mes, 6 víctimas más al mes en comparación al mismo periodo del 2021.
  • Las principales víctimas de homicidios dolosos continúan siendo personas jóvenes, el 53% de ellas tenía entre 20 y 34 años.
  • El 72% de los homicidios dolosos se cometió utilizando un arma de fuego, 16% utilizó un arma blanca y un 12% otros métodos.
  • Por tipo de móvil, 63% de los homicidios dolosos se vinculan a la delincuencia organizada.
  • Las provincias de mayor ocurrencia son: Limón, San José, Puntarenas y Alajuela.
  • Las mujeres constituyen las principales víctimas de la violencia doméstica: 8 de cada 10 víctimas son mujeres y 4 de cada 5 personas agresoras son hombres (2021).
  • Durante el año 2021, 5.419 personas fueron imputadas por infringir la Ley de Armas y Explosivos según el Ministerio de Seguridad Pública, 9 de cada 10 infracciones estaban relacionadas con la portación ilegal de un arma blanca o de fuego.
  • Durante el año 2021, 84.770 personas fueron imputadas por infringir la Ley de estupefacientes, sustancias psicotrópicas, drogas de uso no autorizado, actividades conexas, legitimación de capitales y financiamiento al terrorismo. El 98% de estas infracciones estaban relacionadas con la tenencia de droga.

Ocuparnos de las causas

Para el Programa de Análisis de Coyuntura de la Escuela de Sociología de la Universidad Nacional (UNA), detrás del aumento de la violencia criminal hay elementos socioculturales, políticos y económicos relacionados con la violencia estructural que interpelan al Estado, llamado a garantizar el ejercicio de todos los derechos humanos para todas las personas.

Costa Rica fue el país de América Latina en el que más creció la pobreza y la desigualdad entre el 2017 y el 2022. Según un cálculo hecho por el Banco Mundial, la pobreza aumentó al menos 2,3 puntos porcentuales en este periodo.

Los datos del BM coinciden con los del Instituto en Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica (IICE-UCR), según los cuales para el cierre del 2022 la cantidad de hogares en condición de pobreza en el país podría haber crecido a 24% o 25%. Esto sería levemente superior al 23% reportado por el INEC para noviembre del 2022 y superior a lo registrado en el 2017, cuando se calculaba en 20%.

Mientras tanto, frente a este panorama, el país no cuenta con una estrategia de combate a la pobreza ni con acciones definidas para acortar la brecha social entre ricos y pobres, en su defecto, cobran vitalidad las soluciones paliativas de corte punitivo, esgrimidas por autoridades gubernamentales y aupadas por los medios de información. No tardarán en aparecer los estudios de opinión que digan que eso es lo que quiere la gente.

Abril,2023