El anuncio de ayer del presidente Chaves de vender el Banco de Costa Rica dilucida claramente el rumbo y el contenido de la política de su gobierno. Estamos en presencia del más rancio neoliberalismo, del más ortodoxo y más entreguista. Mientras los países del mundo y de América Latina retornan de la época de la subasta de los bienes del Estado, tales como Argentina, Méjico, Bolivia o Chile para recuperarlos e incorporarlos al acerbo nacional, el presidente Chaves propone subastarlo, casi inexorablemente, a precio de baratija.
Los propios números propuestos por don Rodrigo prueba que su venta no producirá mayor beneficio, ni redundará en la reducción de la deuda pública. Él dice que el precio de venta puede alcanzar un 3% del PIB, sea de aproximadamente un billón de colones; sin embargo, la deuda pública es de 29 billones de colones.
Como se ve, con la venta del BCR la aguja casi no se movería, mientras perderíamos un bien o activo del Estado que le produce grandes utilidades todos los años. Según proyecciones del Ministerio de Hacienda la relación PIB/deuda pública, se ubicará en el 2027 en un 62% y en el 2032 en un 50%. Como se ve, según Hacienda, sin la venta del BCR la relación disminuirá rápidamente en el futuro cercano. Se ha repetido hasta el cansancio, que el Gobierno pretende que esas utilidades millonarias se las lleve un banquero extranjero y no que se queden en las instituciones nacionales. Esto representa el más puro entreguismo anti-patriota.
El gobierno de Chaves, por otra parte, se ha caracterizado por favores, descarados, a los que pagaron su campaña electoral (tal el caso de la continuación de la concesión de Caldera, el favorecer a los importadores de arroz o ayudar a los empresarios autobuseros) y ejercer la represión contra los funcionarios que discrepen de las opiniones de los ministros (caso de carretera Paquera- Naranjo, comisión de vacunación) o imponer en contrataciones públicas a empresas de su simpatía, como el caso de la empresa que sustituye a Riteve. Es el gobierno de los compadrazgos y no el del interés general. Son actuaciones por lo demás sospechosas y corruptas. Es cuestión de ver los hechos.
El Gobierno se ha especializado en montar la parafernalia, los juegos de pólvora, las distracciones verbales, para ocultar su falta total de beligerancia para afrontar los problemas nacionales.
Mientras se da la imagen de que los problemas se están enfrentando por el bien común, la inflación, sea el aumento general de precios, sigue disparada (12%), la pobreza crece (400 mil niños y niñas viven en pobreza), la desocupación no cede porque la gente ya se cansó de buscar trabajo y la agenda legislativa del Gobierno de Chaves hasta ahora conocida es la venta de activos como el BCR, el INS y Bicsa y el apoyo decidido al proyecto de jornadas 4/3 que liquida el pago de horas extras. Nada en favor del pueblo.
Esos son los hechos, envueltos en hojas de promesas, bravuconadas y desplantes. Lo que hay es una política típicamente neoliberal de Chaves condimentada con baile, “bombas” y una pizca de autoritarismo.
Todo ello con el fin de impulsar una política neoliberal de lo peor que ha ocurrido en nuestro país, mediante cantos de sirena que engatusan a las mayorías.
Alguien me decía hace unos días: Chaves vende el Teatro Nacional y aquí nadie reacciona. Ya veremos.
—- El refresco sin azúcar, por favor, estoy a dieta – -dice el comensal a la salonera, y agrega — y una tajadita de queque de chocolate.
Así, parece que están algunos diputados y diputadas en la Asamblea Legislativa con el proyecto de Ley 21.182 para «flexibilizar las jornadas del trabajo», y que permitiría establecer jornadas laborales de 12 horas.
Al filo de la tarde de este miércoles 7 de setiembre de 2022, el Gobierno modifica plan de jornadas excepcionales, y con la participación de diputados y diputadas, «disminuye cantidad de horas laborables», según lo que pretendían los empresarios. Ahora buscarán su aprobación en el Congreso.
«Refresco sin azúcar y una tajada de queque», diría el comensal en el restaurante.
La violación de la Constitución Política, a poquitos o de golpe es lo mismo, una violación a los derechos fundamentales establecidos en ella.
«El infierno está empedrado de buenas intenciones», diría el viejo refrán. Una versión «light» de ese proyecto de Ley para que sea digerible, no lo hace agradable.
El Artículo 58 de la Constitución Política indica que: «La jornada ordinaria de trabajo diurno no podrá exceder de ocho horas diarias y cuarenta y ocho horas a la semana. La jornada ordinaria de trabajo nocturno no podrá exceder de seis horas diarias y treinta y seis a la semana. El trabajo en horas extraordinarias deberá ser remunerado con un cincuenta por ciento más de lo sueldos o salarios estipulados. Sin embargo, estas disposiciones no se aplicarán en los casos de excepción muy calificados, que determine la ley.»
Pero, además, está más que demostrado que en Costa Rica los grandes empresarios violentan este Artículo Constitucional, a vista y paciencia del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, MTSS, y lo que quieren es «legitimar» el ROBO de horas laborales de los trabajadores y trabajadoras.
Ningún endulcorante dietético va a endulzar esta amarga violencia contra los derechos fundamentales de la clase trabajadora y NO DEBE SER PERMITIDO.
La mentira del 4×3
Mientras que en Europa y Estados Unidos buscan reducir las horas laborales de los trabajadores, en Costa Rica la mafia político empresarial busca lo contrario, explotar aún más a los trabajadores mal pagados y robados.
No hay posibilidad de que una trabajadora, un trabajador, trabaje más de 8 horas (10, 11 o 12) diarias durante 4 días seguidos y que tenga LIBRE 3 días, es imposible. Primero porque los días libres siguen siendo los mismos, UNO, y los otros 2 debe llegar a un «acuerdo» con el patrono para ver si los trabaja o no, «según las necesidades» del patrono.
Las mujeres, en plena desigualdad salarial y laboral, será la que más pierda, pero perderá toda la clase trabajadora.
Además, regalarle horas laborales al empresario (o empresaria) afectará el aguinaldo, vacaciones, cesantía, incapacidades, pensión, etc, de todos los trabajadores por igual.
¿Qué dirá la «mejorada» versión de este nefasto proyecto de Ley 21.182?, no importa, cualquier cesión de Derechos Laborales y económicos, es una infamia de quienes estén de acuerdo con ella.
¿Cuál debe ser la respuesta de la clase trabajadora y sus organizaciones sindicales?, rotundamente en contra, con todo.
Las condiciones objetivas son aquellas que están dadas por la naturaleza o la acción humana, como el frío o el calor en dos países distintos, por su cercanía a los polos o al ecuador, o el tamaño mismo de un país, en lo cual intervino la acción humana, o la pobreza o riqueza (no sus causas o explicaciones), por poner ejemplos muy básicos.
Las condiciones subjetivas, son aquellas que hacen parte del escenario para la marcha de procesos culturales, sociales, políticos, para lograr un propósito, sea este alcanzar un resultado en favor de una causa propia o desmantelar los propósitos de los que están o pueden estar en contra de la causa propia, o simplemente no son parte de ella.
En fin, será en función de los intereses de unos o, ir en contra de los intereses de otros.
En ese sentido, uno de los caminos es deslegitimar en sí mismos, a los actores contrarios como tales, o lo que promueven o sostienen, o sus condiciones de existencia.
Hacer ver los derechos, las conquistas logradas por medio de las luchas sociales, como privilegios, situaciones inmerecidas que van en contra de un conglomerado y que deben quitarse, es una táctica para generar condiciones de opinión, en ese conglomerado, en contra de esos derechos y conquistas.
Eso es lo que han venido haciendo, con maña y labor de zapa, los sectores conocidos como neoliberales y aunque sepa a amargura, hay que reconocer que lo han ido logrando, a tal punto, que muchos de aquellos a quienes les fueron heredados esos derechos y conquistas, están en contra de sus propias conveniencias (claro, no lucharon por ellos ni vivieron las condiciones de no tenerlos).
El desprestigio de la Caja Costarricense del Seguro Social se provoca para pasar a manos privadas, lo que ahí se convierte en beneficio de minorías y no en bienestar de mayorías.
¿Cómo lo han ido logrando? Difundiendo desinformación, discursos interesados por medio de los mal llamados medios de comunicación, que tienen presencia cotidiana en cantidades significativas de población. De manera que se hace creer que, si alguien viste con ropa limpia, “está mal” porque otros visten con ropa sucia, haciendo que se ignore las causas de ambas situaciones.
A menudo se oyen expresiones como “en las noticias dicen”.
En esta conformación de opinión pública, están coludidos personajes políticos, organizadores de espacios de confusión y de enturbiamiento del entendimiento, en canales televisivos, radio emisoras, así como púlpitos, micrófonos de pastores y hasta se crean “comisiones de notables”, para darles “la bendición” a decisiones tomadas o por tomar, en función de intereses de grupos o sectores.
Así, los y las trabajadoras del sector público, sus organizaciones, mensajes, acciones, medios de lucha, condiciones de vida, son desprestigiadas de manera sistemática, por medio de estos “medios”.
El propósito es su deslegitimación, “demonización”, para causar la desmovilización, paralización y desunión de los sectores populares y la generación en éstos, de opinión en contra de sus propios intereses.
La organización y su calidad movilizadora, es la condición principal y fundamental entre las condiciones subjetivas, entonces, mientras un actor político se organiza, debe velar, promover y provocar la desorganización del otro, de su contrario.
Otra condición subjetiva es el descontento, la desaprobación y hasta el enojo y la molestia con algo. El descontento se da por la vivencia, el contacto, la percepción original; o, debe provocarse, crear la idea de alguien, persona, grupo o institución, como el enemigo, como el que está en contra de la conveniencia de otro, por lo tanto, debe acabarse con alguna condición, laboral por ejemplo (ahora están proponiendo la jornada 4 x 3). Cuando esto se logra se tiene la disposición, por parte del “convencido”, de estar en contra o a favor de aquello que le interesa al actor específico que lo provocó.
Por eso es que se provoca que mucha gente piense que las condiciones de vida digna de unos, que han alcanzado con sus luchas y no por la divina providencia, van en detrimento de otros.
Una cosa es que en un país haya pobreza, esa es una condición objetiva; el descontento por esta situación es una condición subjetiva pasiva, la organización con miras a hacer algo, es una condición subjetiva activa. Se requiere trabajo para que la primera se transforme en la segunda.
En Ciencia Política, la visión y gestión conocida como “Suma Cero”, promueve que nada es neutro ni está “en el aire”, lo que no aprovecha un actor en contra de su enemigo, lo aprovechará el enemigo, todo, en su contra; lo que no toma un actor, lo tomará todo el contrario. Así, las riquezas del país, se las apropia determinado actor, porque si no, van a dar al pueblo.
Recuerdo el pensamiento del taxista: “Es que, si robaran, pero le dejaran algo a la gente.”
En cuanto al ejemplo de la ropa sucia, parece que la tendencia es a la baja: Todos con ropa sucia. Menos yo y los míos, por supuesto.
Una de las “armas” para crear condiciones subjetivas es la mentira goebeliana: “Miente, miente, miente hasta que te crean.”
Además, la demagogia no falta, por ejemplo, la directriz del Banco Mundial: “El combate a la pobreza”.
Una de las reflexiones del líder Mao Tse-Tung dice, “El pueblo es como el agua para el pez”. Lo que pasa es que las pirañas también son peces y lo devoran todo. Y en eso los sectores neoliberales van ganando, en el convencimiento de la opinión pública.
La creciente y alarmante violencia en todo el planeta, los abultados presupuestos de los gobiernos para dotarse de las más modernas y mortíferas armas, lo que conlleva la proliferación de armas de guerra, no solo en los estados, sino también en instituciones y miembros de la sociedad civil, hacen impostergable la urgencia de crear las condiciones para ir construyendo un estado planetario que haga factible el logro de la paz universal, condición sin la cual la especie humana corre el riesgo de desparecer abruptamente en un futuro cercano.
Para lograr esos objetivos mayores del quehacer político actual, he pergeñado algunas reflexiones que a continuación comparto.
Respecto a la posibilidad del «Estado planetario», me permito explicitar y puntualizar lo siguiente:
1-) En los procesos históricos, no existe el libre albedrío: la paz se construye o, si no, la especie desaparece en este mismo siglo, dada la capacidad de destrucción debido al poder nuclear que dispone la Humanidad (15 mil ojivas nucleares disponibles para ser usadas de inmediato y sin previo aviso).
2-) La destrucción de las especies por parte del desenfrenado crecimiento industrial es mayor y más rápido que la provocada por la evolución natural en los casi 600 millones de años que tiene la vida sobre la corteza terrestre. SI no se detiene cuanto antes este infernal proceso, las especies vivientes (al menos, las más evolucionadas) desaparecerán pronto (¿un siglo?).
3-) Pero la ventaja y, al mismo tiempo, la desgracia es que esta amenaza apocalíptica ha sido provocada por la acción del hombre, gracias al poder que la especie ha logrado sobre la naturaleza. Lo cual ha provocado en Occidente una actitud de suicida soberbia. Si no tomamos en cuenta los límites del conocimiento inspirada en una ética humanista para impregnar el desarrollo científico-tecnológico, la especie humana, insisto, desaparecerá a corto plazo.
4-) Lo cual solo se podrá lograr con un acuerdo general de índole POLITICA. Por eso he insistido en que detrás de las crisis económicas, confrontaciones sociales, o divergencias jurídicas, solo existen problemas POLITICOS, es decir, provocados por el uso de nuestro albedrío. La humanidad, por primera vez en la historia ha logrado en el siglo XX alcanzar la capacidad real, gracias al poder que da el conocimiento científico y el desarrollo tecnológico que de ahí se desprende, de acabar con el hambre y cuadruplicar la expectativa de vida, alfabetizar a toda la población y crear condiciones de trabajo digno para todo el mundo; si las cifras reales dicen lo contrario, no es un problema técnico sino de voluntad. Y eso se llama POLITICA.
5-) Lo anterior lleva a la inviabilidad de la guerra. Y por ello mismo, la utopía de la PAZ se convierte en el único camino ético para ejercer el poder en todas las esferas del quehacer humano: ciencia, economía, arte, vida cotidiana, religiones, tecnología, industria, etc. La humanidad, junto a la ciencia y la técnica, lo que requiere es sabiduría. El dicho de Heráclito de que «Polemos, el dios de la guerra es el dios de la historia», o el de Marx: «La violencia es la partera de la historia», se hacen inviables por absurdos. La paz hay que construirla ya. Eso es hacer política hoy día.
6-) Lo cual implica la desaparición del Estado tal como lo había concebido Hobbes: Leviatán o monopolio de la violencia por el sector dominante en una sociedad, a fin de evitar que haya una guerra de todos contra todos … y la humanidad terminará por destruirse. Pero para llegar a eso, se requiere un período intermedio en que debe haber estados fuertes inspirados en el principio ético de legítima defensa. En el momento actual de crisis de los estados-nación surgidos de la Revolución Francesa, estos deben convertirse en repúblicas federales que descentralicen el poder en beneficio de las regiones. En base a esos estados democráticos, deben darse alianzas democráticas que formen amplias regiones y configurar centros de poder regionales (América Latina y el Caribe, África Subsahariana, países árabes, China, India, América del Norte, Unión Europea, Rusia).
7-) Para eso se requiere ir conformando un nuevo sujeto histórico: la humanidad como un todo. En consecuencia, es hora de que desaparezcan los imperios como aquellos con los que Occidente ha pretendido conquistar el mundo. Hoy el último de esos imperios, el yanqui, está en decadencia. Lo malo es que todavía no se ha forjado un sustituto y, como decía Aristóteles, la naturaleza aborrece el vacío. Este vacío por ahora solo puede ser llenado por alianzas de naciones que se organicen en regiones según factores geográficos, culturales y comerciales, de modo que se den focos múltiples de poder que levanten su voz y se hagan sentir y respetar en los organismos internacionales y neutralicen, con el apoyo de sectores progresistas surgidos en el seno de las propias potencias occidentales, las peligrosas pretensiones imperiales de poderosos sectores de Occidente.
😎 Esto me lleva a hablar de lo que hay que hacer ahora mismo, como construir una liga de naciones que, a partir de un pluralismo o plurifoquismo, reforme las Naciones Unidas y la conviertan en árbitro político y en tribunal jurídico de los conflictos que amenazan la paz mundial, todo a la luz del derecho internacional. Para eso se debe dotar a las Naciones Unidas de un poder universalmente aceptado, tanto económico y mediático, como militar y policíaco.
9-) La población de Occidente no es más que un 15% de la población del planeta. Occidente corre el riesgo de desaparecer en un siglo y ser absorbido por el crecimiento demográfico de los pueblos hasta ahora considerados periféricos. Algunos datos de prueba; la mayoría de los adolescentes en el mundo de hoy son negros; el África Subsahariana tendrá en la próxima década mil millones. Los latinos en Estados Unidos son el 17% y los negros el 13%. En el año 2050 llegarán a ser la mitad de la población. Eso explica el racismo criminal de la policía rubia. En el año 2050 Occidente no tendrás más que el 25% de la economía mundial…Y no sigo dando datos.
10-) Lo que hay que evitar es que algún loco (y hay miles de desquiciados en Estados Unidos, Alemania y otros poderosos sectores racistas y xenófobos en todo el mundo, incluidas las oligarquías fascistoides de América Latina) llegue a tener un poder que le permita incidir en los destinos de la humanidad. Para lograr eso se requiere lanzar una lucha sin tregua con hombres y mujeres de todos los rincones del planeta de «buena voluntad» en pro de la paz.
El Grito de Dolores es el acto que se considera detonador de la Independencia de México, el que da inicio a la guerra de Independencia en el Virreinato de Nueva España. La fecha de este llamado Grito, que fue el llamado, o la incitación a la rebelión armada antiespañolista, que hiciera el sacerdote Miguel Hidalgo y Costilla, junto con los patriotas mexicanos Ignacio Allende y Miguel Aldama, en la noche del 15 y la madrugada del 16 de setiembre de 1810.
Con ese motivo se dice que tocaron las campanas de la Parroquia del pueblo de Dolores, en Guanajuato. Esto sucedió porque las autoridades españolas descubrieron una conspiración que se hacía en la ciudad de Querétaro.
Esta fecha del 15 de setiembre se usa para celebrar la Independencia de México cuando realmente la Independencia se proclamó el 28 de setiembre de 1821, cuando el entonces imperio mexicano así la declaró en el Acta de esa fecha. Sin embargo, los mexicanos la celebran el 15 de setiembre.
Fue el Padre José María Morelos, en el documento que se conoce como “Sentimientos de la Nación”, del 14 de setiembre de 1813, quien propuso que se conmemorara todos los años, desde ese día, como la fecha en que se llamó a luchar por la Independencia y la Libertad de los mexicanos.
Las Embajadas de México, en los países donde están acreditadas, celebran el 15 de setiembre su Independencia. Esta celebración se hace invitando a todo el Cuerpo diplomático a una recepción especial con este motivo. Este tipo de recepciones se coordina, para los efectos de que no choquen en día, unas con otras, con la Cancillería de cada país.
A modo de anécdota, cuando fui Embajador en la República Bolivariana de Venezuela, en el 2008, los Embajadores de Centroamérica nos pusimos de acuerdo para celebrar la Independencia de nuestros países el 15 de setiembre, de manera unitaria. Nos preparamos, distribuimos tareas e hicimos las gestiones ante la Cancillería para la reservación del 15 de setiembre para nuestra actividad conmemorativa, y recibimos de respuesta que ya estaba reservada esa fecha para la Embajada de México que celebraba su Independencia en esa fecha. Por mi formación de Historiador me molesté que nos hubieran quitado la fecha, y tuvimos que hacer nuestra recepción conmemorativa centroamericana el 16 de setiembre.
Para mí las efemérides patrias tienen que celebrarse en la fecha que les corresponde. Todavía no se había establecido el correr la celebración de las fechas patrias con fines turísticos, que no hubiera y no tiene por qué afectar las celebraciones de las fechas patrias, por las Embajadas de Costa Rica, en el extranjero, si así sucede por esta norma de traslado de efemérides nacionales.
En el año 2009, como teníamos esa experiencia, con tiempo empezamos a preparar la celebración de la Independencia, y anticipadamente solicitamos a la Cancillería, dirigida por Nicolás Maduro, el actual Presidente de Venezuela, la reservación de la fecha del 15 de setiembre de 2009 para nuestra Fiesta centroamericana de la Independencia. La Cancillería nos asignó y reservó la fecha, que en ese año molestó al Embajador de México que nos hizo saber su molestia, y la sangre no corrió a río…
Estamos en el mes de setiembre, que tradicionalmente, desde hace bastantes años se le llama el Mes de la Independencia, por estar aquí el 15 de setiembre, cuando Guatemala proclamó su Independencia, siendo la capital o la cabecera de la Capitanía General o del Reino de Guatemala, como también se le llamó a la región que abarcaba los territorios de Chiapas, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y el Partido de Nicoya, cuya fecha de Independencia tradicionalmente se ha celebrado el 15 de setiembre.
La Lucha por la Independencia en el Virreinato de Nueva España o de México, que comprendía a la Capitanía General de Guatemala, podemos remontarla a 1808, cuando en Guatemala, el ciudadano Pablo Alvarado, estudiante costarricense, oriundo de Cartago, se encontraba estudiando en la Facultad de Medicina de la Universidad de Guatemala, que era una Escuela que tenía brillantes profesores de ideas republicanas, antimonárquicas e independentistas, que prendieron en Pablo Alvarado, quien el 15 de setiembre de 1808 levantó su voz en favor de la causa de la Independencia, lo que llevó a las autoridades guatemaltecas a detenerlo, apresarlo y hasta intentar deportarlo a Costa Rica, a lo que se opuso el gobernador provincial, permaneciendo Pablo Alvarado en Guatemala entre el estudio, la represión y la lucha por la Independencia.
El mismo Pablo Alvarado consideraba que su grito había sido el primer grito de Independencia en toda la Capitanía, y en cierta forma en el Virreinato, por “la libertad de América”.
Los días y años siguientes acrecentó el sentimiento anti españolista e independentista, no solo en México sino en los territorios de la propia Capitanía, donde hubo luchas incluso algunas armadas.
En el año de 1821 había una intensa actividad anticolonial en todo el Virreinato, desde México hasta Costa Rica. En México especialmente por el papel que empezó a asumir Agustín de Iturbide, que ilusionó a centroamericanos, con sus poses independentistas e imperialistas, de ruptura con la dominación española, especialmente con su Plan de Iguala, que declaraba a Nueva España como país soberano e independiente y, luego, con el Tratado de Córdoba, que confirmó con el nuevo Virrey, el Plan de Iguala.
Los días siguientes, desde agosto hasta octubre de 1821, fueron de acelerado proceso independentista, especialmente en Chiapas cuando el 28 de agosto la Ciudad de Comitán, se independiza, el 1 de setiembre fue Oaxaca, el 3 de setiembre siguió Ciudad Real (actual San Cristóbal), el 4 de setiembre el Ayuntamiento de Guatemala conoce de los movimientos en Chiapas y el patriota Mariano Aycinema propone imitar a Oaxaca, y el Jefe Político Gaínza propone unir Guatemala al Imperio de Iturbide. El 5 de setiembre la Ciudad de Tuxtla se independiza, el 8 de setiembre toda la Provincia de Chiapas se declaró independiente y anexó a México, el 13 de setiembre se conoce en Guatemala lo sucedido en Chiapas, y el 15 de setiembre de 1821 Guatemala declara su Independencia, que la comunica al resto de las provincias provocando que el 21 de setiembre lo haga San Salvador, el 28 de setiembre se pronuncien León, en Nicaragua, y la Ciudad de Comayagua, en Honduras.
El 28 de setiembre de 1821 el Imperio Mexicano declara su Independencia. De nuevo el 11 de octubre lo hace Ciudad de León, Nicaragua, corrigiendo el Acta del 28 de setiembre, eliminando su duda de los “nublados del día”, que se les habían aclarado.
El 13 de octubre de 1821 llegan a Costa Rica las Actas de León de 28 de setiembre y la del 15 de setiembre de Guatemala. Por este motivo, el Gobernador Juan Manuel de Cañas convoca a Cabildo abierto para conocer las copias de las Actas, y otros documentos llegados, entre ellos una Carta de Pablo Alvarado de 22 de setiembre instando a jurar a Independencia.
El 15 de octubre se reúne el Cabildo se acuerda no comprometerse con León ni con Guatemala. Se envían notas a los pueblos. Aparecen tendencias anexionistas a Colombia y a México.
El 15 de octubre Heredia declara seguir asociado a León y, el 16 de octubre, San José propone nombrar una Junta Provisional de Gobierno desconociendo la autoridad colonial con el apoyo de Alajuela y Escazú que aceptan la propuesta de San José.
El 25 de octubre se reúne en Cartago la Junta que dispone crear una Junta Gubernativa Superior Provisional. Participan Cartago, San José, Escazú, la villa de Heredia, Alajuela, Barva, Ujarrás. Ausentes estuvieron en ese momento Bagaces, Esparza y los Pueblos de indios.
El 26 de octubre se propone la creación de una Junta Superior Gubernativa para gobernar neutralmente al país hasta que se decida la Independencia. El 26 de octubre el Partido de Nicoya declara la Independencia.
El 28 de octubre llega la noticia de León rectificando el Acta del 28 de setiembre, y el 29 de octubre en la Ciudad de Cartago se acuerda la Independencia de Costa Rica, y se jura la Independencia.
El 30 de octubre San José jura la Independencia y el 10 de noviembre de 1821 se Jura la Absoluta Independencia del Gobierno español.
El 12 de noviembre se instala la Junta de Legados que se llamó Junta Superior Gubernativa Interina, que se puede considerar el primer Gobierno de la Provincia de Costa Rica, que elabora y aprueba la primera Constitución, en época independiente, del 1 de diciembre de 1821, la del Pacto Social Interino de Costa Rica o Pacto de Concordia.
El 21 de noviembre desde Guatemala se comunica la destitución del último Gobernador Juan Manuel de Cañas. El 25 de noviembre Alajuela jura la Independencia y el 1 de diciembre de 1821 se aprueba la Constitución del Pacto Social Fundamental Interino de Costa Rica, sellando en esos días el proceso de la Independencia, que se había iniciado el 15 de setiembre de 1808, con el Grito por la Libertad de América que había lanzado Pablo Alvarado.
El 15 de setiembre de 1821 Guatemala proclamó su Independencia, que actuó como detonador para pronunciar la del resto de las provincias, como la de Costa Rica el 29 de octubre de 1821.
Innegables e históricos son el Grito de Independencia de Pablo Alvarado el 15 de setiembre de 1808, como lo es el Grito de Dolores del 15 de setiembre de 1810 para México, que llega a declarar su Independencia hasta el 28 de setiembre de 1821, como conta en el Acta de Independencia de México de esa fecha.
Así, debemos celebrar el 15 de setiembre el Grito de Independencia de Pablo Alvarado, rememorar en esta misma fecha la gesta de Guatemala, como lo dispuso el 1 de setiembre de 1823 el Supremo Poder Ejecutivo de las Provincias Unidas del Centro de América, por acuerdo de la Asamblea Nacional Constituyente, que estableció que el 15 de setiembre, como día feriado, de ese año, para rememorar el día 15 de setiembre de 1821 “en que Guatemala proclamó SU Independencia, y se dispone, a la vez, que en todos los pueblos de las Provincias Unidas se celebre la Memoria del día en que cada uno proclamó SU Independencia de Gobierno español”, reservando así y estableciendo, de esa manera, la fecha del 29 de octubre para celebrar la Proclamación de la Independencia de Costa Rica.
La clase gobernante de Costa Rica, jugando fútbol con una bomba de tiempo.
No hay que caer en las estratagemas de la clase gobernante. A saber; que a Costa Rica no le queda más remedio que “vender la finca de los abuelos”, o “empeñar las alhajas de mamá”, porque ya no hay más a qué echar mano.
No nos comamos ese cuento.
El pueblo de Costa Rica no es culpable de este descalabro fiscal.
Los culpables son la clase gobernante y la burguesía que vive de la explotación.
Costa Rica es un país con grandes recursos. Lo que sucede es que los que tienen que pagar impuestos los evaden y el gobierno los alcahuetea. Además, les perdonan deudas millonarias.
El déficit fiscal del país es igual a la evasión y la efusión fiscal. Y esa riqueza que ellos se dejan es producida por los trabajadores que son los únicos que producen riqueza.
Pero ¿qué se puede esperar de los gobiernos de derecha, empeñados a quebrar las instituciones y no tocar a los millonarios?
Toda América Latina sufre de ese cáncer llamado neoliberalismo, o capitalismo neoliberal, donde los gobiernos están a merced de la agenda que le dicten las gigantescas empresas multinacionales (del norte), las corporaciones transnacionales y del Banco Mundial.
Los gobiernos neoliberales siempre van a desprestigiar y quebrar su patrimonio nacional y sus activos, para privatizarlos y venderlos a precios ridículos. Una vez que el país pierde “hacha, calabazo y miel”, no le queda otra que humillarse y volver a firmarle OTRO PAGARÉ a los poderosos prestamistas Mister Banco Mundial y su hermano Mister Fondo Monetario Internacional – los dos igualmente usureros hasta más no haber. Y así la deuda externa sigue aumentando y se convierte en un problema de nunca acabar.
Lo bueno es que, poco a poco, toda la América Latina está abriendo los ojos y eligiendo gobiernos con el corazón en el lado del pecho donde el corazón siempre debería estar, que prefieren la justicia y el bienestar social de sus pueblos.
Solo la clase obrera costarricense sigue creyéndose ese cuento de hadas, de que los ticos “somos otro nivel”, social, económica y políticamente. Y por eso continúa eligiendo los mismos amos… con diferentes nombres y colores, pero que al final son los mismos ladrones.
* Trabajador Social, Gestor de Desarrollo Comunitario. Defensor de los Derechos de las y los refugiados. Expastor Bautista.
¿Cómo explicarnos la incapacidad de los magistrados para elegir la nueva presidencia de la Corte Suprema de Justicia? ¿A qué se debe que ninguno de los postulantes haya dado un paso atrás para que los votos que le han dado puedan decidir la votación? Es evidente la pugna que existe en esa cúpula de poder y es evidente que los intereses que estánen juego son muchos, ojalá que fueran en bien de la justicia.
Es claro que se deben variar muchas cosas pues no es posible que un magistrado que reciba un voto y mucho menos entendemos el por qué quien reciba cero votos en las rondas de votación pueda seguir aspirando, ya debieron de haberse reducido los candidatos y de esa forma hacer la votación entre quienes obtengan más votos. También, ¿por qué esperar a que sea cada lunes y por qué solo cinco votaciones? Eso debería de cambiar también.
Hay dos bandos fuertes y entre ellos debería ser la disputa, sin embargo, no ha sido así. Se mantienen los candidatos y por ello la imposibilidad de que llegue, alguno de ellos, a obtener 12 votos necesarios para ganar la elección.
La dirección del Poder Judicial es de suma importancia y lo que hasta ahora hemos visto, todo el país, es la incapacidad de ponerse de acuerdo entre 22 magistrados para que uno o una sea la cabeza que dirija los destinos de importantísimo poder de la República.
Lástima que la votación no sea pública, lástima que no sepamos quienes están con uno y quienes con la otra para saber hacia dónde caminan los intereses en esta elección.
La aplicación de la justicia debe cambiar y por eso también es importante que vengan nuevas ideas y nuevos “vientos” en esa presidencia de la Corte Suprema de Justicia.
Dios quiera que ilumine a esos 22 magistrados y elijan de una vez por todas a esa presidencia que tendrá mucha responsabilidad en el futuro de un Poder Judicial más transparente y más abierto a las necesidades que el país reclama.
En la Asamblea Legislativa, los que no creen en los beneficios de las vacunas anti-Covid, pero por alguna razón se han vacunado (por ejemplo para subir a un avión) «juegan» de no ser antivacunas pero repitieron información tendenciosa propia del grupito antivacunas nacional, como lo hizo Fabricio Alvarado.
Pilar no se atrevió pero no olvidamos aquél «son experimentales». Lo hicieron así ante la ministra de Salud, quien al sentirse acuerpada por los diputados evangélicos y oficialistas, se olvidó de su investidura y del lugar donde estaba, para acusar al señor diputado Óscar Izquierdo de ser machista y contrario a ella por ser joven y estar haciendo las cosas bien.
Lo cierto es que esperábamos ver y oir a la jerarca del sector Salud, resaltando información científica necesaria y, más importante, mostrando una clara disposición a proteger por todos los medios a los niños, a esos seres vulnerables que tenemos el deber de defender frente a ese fatal virus. Pero no fue así; la señora ministra Chacón Madrigal obvió hablar con la vehemencia necesaria a favor de las urgentes campañas de vacunación que extrañamos, y que no dependen de unos colones más o menos, sino de aprovechar los formidables medios de propaganda que tiene la Casa Presidencial, para algo tan fundamental como lo es la guerra contra el Sars-Cov-2.
Su actitud hizo recordar aquel adagio de que «el brujo que no cree en su brujería es mal brujo».
Y es que si antes estábamos preocupados por ver cómo se había bajado la guardia frente a la pandemia, que se puede medir en las 140 personas que lamentablemente fallecen mensualmente, ahora nos dejó profundamente frustrados, pues se percibe que los criterios políticos han desbancado a los criterios científicos.
(Mensaje de un anciano a mucha gente joven que comienza a participar en lides electorales desde una perspectiva progresista).
Quiero evitar la mirada del académico o intelectual progresista que enfatiza el poder y los medios del sistema que buscamos cambiar. Yo lo asumo como un dato de realidad, no como una variable sino como una constante. Está allí y seguirá allí, salvo que cambie abruptamente la correlación de fuerzas. Por eso creo más importante atender a nuestras debilidades, que es lo que podemos y debemos modificar.
El plebiscito recién culminado es una dolorosa experiencia de la cual tenemos mucho que aprender. Intentaré enunciar algunas reflexiones, un tanto apresuradas, que creo necesario compartir.
El compromiso político es para quienes lo asumimos como parte de nuestras vidas algo que nos trae muchas alegrías, pero también grandes dolores. Y para quienes asumimos y nos identificamos con la búsqueda de cambios, llamémonos progresistas o izquierdistas, tenemos que aprender a convivir con la derrota y aprender en cada ocasión de ellas. Más aún cuando lo hacemos desde una condición privilegiada. O dicho en términos más sociológicos, cuando existe una contradicción entre nuestra opción y nuestra posición de clase.
El ejercicio de la política como actividad humana por muy noble que sea en los propósitos que persiga, no puede nunca olvidar las formas. El diálogo es siempre mejor que la descalificación o el insulto. La ira nunca es una buena compañera, la indignación si lo es, como lo enseñó Hassel. Cuidémonos de la “aporofobia inversa”: el tránsito abrupto desde el elogio del pueblo sabio y generoso a la descalificación como “facherío pobre”. Recordemos que los pobres, por quienes luchamos no son mejores ni peores seres humanos, son pobres, personas privadas injusta e involuntariamente de los bienes esenciales de la vida digna. Entre ellos el carecer de la educación cívica y capacidad para discernir en la avalancha de información a la cual están expuestos. Estamos del lado de ellos por una cuestión de justicia.
La política no es un quehacer aislado, es algo que impregna y trasvasa todas las dimensiones de la vida colectiva. Se hace política en la casa, en la escuela, en las plazas, en la calle o en el metro. Somos animales políticos y es algo que hemos olvidado e invisibilizado. Politicemos y democraticemos nuestros entornos, nuestro propio metro cuadrado.
La despolitización de la población es algo que siempre favorece al statu quo, de modo tal que la crítica generalizada y al voleo de los partidos políticos, de la «clase política» y de la política en general, es algo que termina impidiendo los cambios. Recuperemos la condición republicana, el diálogo ciudadano, el escucharnos unos a otros en todo lo que dice relación a la vida en común, a los bienes comunes, a la cuestión pública.
La tarea política consiste en construir mayorías, en sumar y no restar. Se resta cuando se instala el discurso de la superioridad moral, de la descalificación fácil del otro, incluso del que está a nuestro lado, del cálculo pequeño y de la exclusión fácil y mezquina. Se suma con acuerdos amplios e incluyentes. La inclusión suma y la exclusión resta. Quien transita hacia nuestras propuestas e ideas merece siempre nuestros aplausos y nunca insultos y cobradas de cuentas.
Los legítimos discursos reivindicativos de causas particulares que pueden movilizar a grupos o sectores específicos pueden entrar en conflicto con el sentido y dirección del cambio y de los avances globales y no necesariamente pueden tener la misma capacidad de convocatoria o aceptación en el resto de la población. Pudiendo incluso generar rechazo si esto aparece como tozudez y no como convicción. Cuidemos entonces los mensajes y los énfasis puestos en ellos. No nos confundamos en hablar para convencer a otros del hacerlo para nosotros mismos, eso es auto aplauso y no nos sirve.
El voto obligatorio, aunque favorece al statu quo, es un enorme avance democrático pues aumenta la legitimidad y por tanto la gobernabilidad del sistema político, en momentos en que la democracia experimenta enemigos íntimos como lo apuntó Todorov, pero eso nos plantea un desafío político aún mucho mayor, de educación cívica y de trabajo político para sumar estos grupos, los invisibles y los no considerados hasta ahora, al debate republicano.
Honrar la palabra. La credibilidad es el gran activo o patrimonio de quienes dedican su vida al quehacer político. De allí la necesaria coherencia entre palabra y acción, entre lo que se dice y se hace, y el cuidar lo que dice es algo fundamental para un político. Un político es un eterno prisionero de sus palabras. Esto vale para todos y en todo momento.
Los extremos se tocan. La forma tradicional de entender la política en términos ideológicos de tipo polar o de polos situados en los extremos de una escala que nunca se encuentran, debería transitar hacia una visión circular ya que las posiciones extremas terminan siempre coincidiendo, en actuaciones o valoraciones de la coyuntura similares, que si bien, difieren en términos estratégicos, en los aspectos tácticos o de beneficio inmediato, habitualmente antidemocráticos, coinciden.
La política es el arte o técnica de conciliar voluntades y de evitar la tendencia a la concentración del poder intrínseca en su propia naturaleza, la búsqueda del poder absoluto mediante mayorías inamovibles. La alternancia es el antídoto a la adicción y propensión o tendencia a la omnipotencia del poder. Y asumir esto implica aprender a ganar y también a perder, con humildad y con autocrítica siempre.
Addenda
Sobre cómo evitar la paradoja del fuego amigo o del dispararse en los propios pies.
Un factor que siempre ha usado la derecha, y el periodismo que está a su servicio, así como la línea editorial de los medios que controla, es el uso recurrente de los errores y desaciertos de quienes militan en las fuerzas progresistas. Para ello hacen uso de ciertos criterios, respecto a conductas y actuaciones nuestras que creo que son necesarias de identificar a fin de no seguir regalándoles el terreno abonado.
Cuidarse de la explotación sistemática y a ultranza de las actuaciones desatinadas de algunos personajes públicos que no tienen la mesura y el criterio necesarios para dedicarse al quehacer político ya que acostumbran a ventilar públicamente los dimes y diretes propios de cualquiera relación humana.
Preocuparse de lo que se dice incluso en los espacios públicos de debate interno ya que hay un uso sistemático de fuentes que filtran hacia el exterior, información que debería mantenerse privada y circular sólo en los debates internos.
Evitar y aislar a aquellas personas y grupos minoritarios que, en función de transformar correlaciones internas de fuerzas, no trepidan en emporcar su propio nido.
Establecer alguna forma o dispositivo que permita un filtraje previo y revisión del historial de las personas que representarán públicamente al colectivo que busca acceder al poder político.
Aprender a callar cuando sea necesario para evitar dañar al colectivo político al cual se representa y evitar hacer uso del «minuto de gloria» cuando aquello pueda dañar las posiciones que se defienden.
Evitar andar dándose «gustitos» para alimentar egos o para tomarse revanchas de antiguos litigios u ofensas vividas.
En síntesis, propongo volver a aplicar y experimentar las tan importantes, aunque depreciadas virtudes de la moderación, del diálogo y del respeto al otro, de la prudencia, cordura o mesura, en el ámbito y quehacer de la política, para que esta pueda retornar a los carriles que nunca debió abandonar.
La constante de un conflicto armado interno prolongado en el tiempo disipa los sueños de triunfo al lograr un gobierno de inspiración popular. Han continuado las masacres y asesinatos selectivos a líderes sociales. Prueba que el nexo de causalidad entre el hecho punitivo y los intereses locales permanece en funcionamiento sin oficiosidad investigadora, ni medidas de prevención eficaces. Continúa la impunidad reinante y la ineficacia del accionar estatal.
Un nuevo aspecto de conflicto social ha surgido: la contradicción existente entre el sector afro campesino y los pueblos indígenas en torno a la tenencia de la tierra en áreas del Cauca y del Valle de reconocido emporio industrial. Tema de acervo histórico en el que los colonos afrodescendientes acapararon tierras de reserva indígenas milenarias y cuáles terratenientes de hecho dispusieron de ellas bajo arrendamientos con los blancos empresarios de explotación en los grandes ingenios azucareros. Muchos son afros poderosos económicamente y actuantes en el ámbito de la competencia capitalista individual, carentes de visión, proyección de tenencia y vivencia colectivas. Los pueblos indígenas reivindican la propiedad ancestral y la defensa de la Pacha Mama, no para detentar extensiones de tierras, como argumenta la derecha en su contra, como si para cumplir el ciclo de su vínculo cultural y de defensa de lo ecológico ambiental. Este pasaje de lucha de clases no es inédito ha permanecido latente y oculto a favor de los empresarios blancos quienes han usufructuado esa situación económico racial. Al aflorar el conflicto indicado se impone la solución en favor a los pueblos indígenas y la búsqueda de soluciones en aspectos de distribución y afianzamiento de la función social de la tierra en el marco de la soberanía productiva y alimentaria. Este pasaje es totalmente diferente al de detentación de tierras incultas o la de destinación de tierras para la depredadora ganadería extensiva.
Similar enfoque corresponde asumir al afrontar el conflicto campesino e indígenas Motilon-Bari en El Catatumbo. Durante el siglo XX paralelo a la expoliación de las compañías petroleras la población originaria fue desplazada de múltiples entornos. Los colonos de los asentamientos campesinos, prima facie (“A primera vista”) de los municipios de la Provincia de Ocaña, desplazaron de sus tierras a los indígenas motilones. Esta contradicción se agudizó con la intervención de las insurgencias, como el ELN que protegía la tenencia de los colonos y el EPL que revindicaba el derecho ancestral de los originarios. Las pugnas y enfrentamientos entre ambas guerrillas se suscitaron por esa causa de motivo histórico. No por el consabido negocio de las drogas y sus rutas como la dictadura mediática lo difunde arrodillados a los mandatos del Pentágono, alimentando la falsaria e ineficaz guerra contra las drogas. Posteriormente la contrainsurgencia militar infiltró las filas del EPL y los utilizaron, como hacen con el paramilitarismo, para enfrentar al ELN. Esta organización político-militar insurgente en clara supremacía controló el territorio y solo hasta la ejecución por orden del mismo EPL del mando conocido como “el grillo”, cesaron los enfrentamientos entre ambas fuerzas guerrilleras tradicionalmente asentadas en el Catatumbo
Valga los pasajes mencionados para recordar que lo aquí enunciado es tema sine qua non del contenido de una reforma agraria integral pactada en los Acuerdos de La Habana. Utilizo la locución latina por la obligatoriedad para el funcionamiento coordinado y acorde en la búsqueda de la Paz Total, al asumir las soluciones el conflicto social en Colombia. Las contradicciones en el seno del pueblo se resuelven en el escenario del conflicto social y no como ingrediente del conflicto armado interno.
EL SUCESO EN EL HUILA
Ante el ataque de las FARC en el Huila que dejó como resultado 7 hombres de la policía nacional muertos y uno herido que logro mimetizarse durante la emboscada, el presidente G. Petro anuncio que fue obra de un ataque de las disidencias de las FARC mencionando a la columna respectiva. Positivo por cuanto descarta se trate de un cruce de “fuego amigo” u operación ejercito – narco paramilitarismo conforme a la naturaleza que aún persiste de la concepción del enemigo interno y acciones de contra insurgencia, de las fuerzas armadas. Pero a la vez, resulta inquietante puesto que si bien es cierto no se puede condicionar a las insurgencias, ni imponerle coerción conforme a la usanza de modelos de gobiernos anteriores; en el ambiente político flota el procedimiento torticero y cobarde de la derecha militarista con odio acrecentado por la pérdida de gobierno, correspondiendo investigar más a fondo y/o esperar un pronunciamiento del sector insurgente actuante.
Como jefe de Estado el presidente G. Petro conoce como el que más sobre el manejo de las conversaciones con las insurgencias. Cómo se requiere de tino en la dirección y modo de procedimiento alternativo sobre el presupuesto de una consideración del Estado-parte en reconocer que se encuentra frente a una contraparte insurgente, rebelde y por ende con estatus de beligerante. Treinta años dedicados al análisis del conflicto armado interno, asimilando las diferentes negociaciones y conversaciones, nos permite un grado de convicción y juicio que la sinceridad gubernamental y el presupuesto de buena fe planteado esta erigido sobre bases realistas y objetivas, aunadas sobre la actitud de pensamiento, comportamiento y la buena fe, de la contraparte insurgente. De haber sido lo del Huila un ataque insurgente, no media el factor de proporcionalidad, dado el entorno político que el gobierno alternativo viene manejando.
Lo anterior es demasiado inquietante para el pueblo colombiano, que primordialmente comulga y confía en la oportunidad histórica de ser este el momento de llevar a éxito el fin total de ese conflicto como salida de solución política y no militar. Se impone el contenido político de las acciones militares. Pero esto es en consecuencia bilateral y por ende se requiere de una conducta similar de la contraparte insurgente al respecto, en esta etapa preliminar de llamar a conversaciones con las expectativas de las reglas de juego por definirse.
Los medios de intoxicación masiva en Colombia dieron en llamar disidencias a los sectores armados de las antiguas FARC-EP que no se acogieron jamás a una conversación con el Estado colombiano o a aquellos que se retiraron de la corriente de conversaciones una vez comenzadas o en ultimas, quienes pese a haber firmado y acogido a los Acuerdos del fin del conflicto armado de las FARC-EP con el Estado, retomaron las armas por circunstancias y argumentos conocidos. Las denominaron “disidencias” que ha sido el estereotipo de la mediática dictatorial, cual calificación impuesta en el ámbito de la opinión pública sin entrar a considerar cuál es el contenido y a qué se refiere una disidencia como tal.
El presidente G. Petro ha dado una enseñanza de sensibilidad humana, así como de sinceridad de gobernante, al disponer que a las zonas de conflicto armado no sean enviados jóvenes auxiliares preservando esa condición de primera juventud (18 a 21 años) en que se encuentran los auxiliares de policía asimilado a los reclutas que prestan el servicio militar obligatorio. Una decisión política que redunda en la imperiosa necesidad de la reforma estructural, de fondo y cambio de naturaleza, a una no militar, ni contrainsurgente de la Policía Nacional de Colombia.
Corresponde continuar con la profundización de las reformas institucionales y contar con la aplicación del verdadero espíritu del constituyente primario de 1.991 en ejercicio de soberanía popular.
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