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Inflación en Costa Rica: Los desatinos del Banco Central

Dr. Luis Paulino Vargas Solís

  1. Introducción

Como sabemos, la inflación ha tendido a subir recientemente, alcanzando una cota anual del 8,7% en mayo de 2022, la más alta registrada durante los últimos 13 años. Su origen es evidentemente externo, o sea, es importada, y está asociada al aumento de los precios internacionales del petróleo, de los alimentos y de algunas otras mercancías. Detrás de todo esto, como sabemos, subyacen tanto las disrupciones globales provocadas por la pandemia del Covid-19, en particular la llamada “crisis de los contenedores”, como los agudizados trastornos que ha traído la guerra lanzada por Rusia contra Ucrania.

Es importante tener esto presente, ya que, como intentaré mostrar en este artículo, las respuestas que se ensayan por parte del Banco Central, si bien admiten explícitamente el carácter importado de la inflación, contradictoriamente optan por medidas de política económica, que inciden directamente sobre la economía costarricense, como si la inflación se originase desde dentro mismo de ésta.

  1. La respuesta estándar

Subir las tasas de interés es la política estándar que los bancos centrales -incluido el de Costa Rica- acostumbran aplicar cuando la inflación da muestras de ir al alza. Y, por cierto, ello es hoy tendencia: los bancos centrales de todo el mundo toman este atajo, y elevan la tasa de interés que usan como referencia (en Costa Rica se la llama “tasa de política monetaria”), la cual usualmente incide de forma directa sobre las operaciones de muy corto plazo entre los propios bancos (ya que los bancos se prestan los unos a los otros todos los días), o de estos con el Banco Central, y luego tiende a propagarse, como en ondas concéntricas, sobre las diversas tasas de interés en todo el sistema financiero.

Al hacerlo de esa forma, hacen una especie de trueque: un mayor desempleo a cambio de una menor inflación. Porque, en último término, cuando un banco central empuja al alza las tasas de interés, lo que intenta es encarecer el crédito, para, eventualmente, frenar la inversión de las empresas y el consumo de las personas, y, así, “enfriar” la economía, o sea, frenar su crecimiento, lo cual normalmente implicará más desempleo. Alrededor de esto hay toda una parafernalia teórica, que, viene de autores como Milton Friedman y Edmund Phelps, la cual habla de la “tasa natural de desempleo”, la “tasa de desempleo no aceleradora de la inflación”, y, a partir de lo anterior, una tal Regla de Taylor (atribuida al economista estadounidense John B. Taylor). Puesto en sencillo, lo que esto nos dice es que existe una tasa de desempleo mínima, por debajo de la cual la inflación se acelera, por lo que, presuntamente, resultaría inútil y contraproducente que los gobiernos intenten comprimirla hasta ese nivel.

Por lo tanto, se supone que los bancos centrales deben ser vigilantes, y no permitir que la tasa de desempleo caiga por debajo de ese piso, ya que ello desataría perniciosas fuerzas inflacionarias, asociadas al hecho de que, siendo el desempleo muy bajo, ello presuntamente haría que los salarios suban, generando en consecuencia una presión alcista sobre los precios. En un contexto de desorganización de la fuerza de trabajo, y ausencia de organizaciones sindicales fuertes, esa hipótesis se vuelve altamente improbable, no obstante lo cual, sigue siendo la que subyace, de forma más o menos implícita o explícita, a estos planteamientos.

Pero, además, sucede que ninguna de esas “tasas” es observable. O sea, cuál es la “tasa natural de desempleo” y cuál la “tasa de desempleo aceleradora de la inflación” es algo que, en rigor, nadie conoce. Se las establece por puro “bateo”, lo cual no impide que los diversos bancos centrales reiteren siempre el mismo ritual, disimulando su ignorancia detrás de un lenguaje eufemístico, que se pretende técnico y aséptico.

  1. Supuestos irreales

Implícito a lo anterior, está el supuesto de que la economía ha crecido a un ritmo significativo y el desempleo ha bajado hasta el (incognoscible) nivel de su “tasa natural”, o inclusive por debajo de ésta, lo que produce un “recalentamiento” que acelera la inflación. De ahí lo que indiqué más arriba: el propósito entonces es elevar las tasas de interés y encarecer el crédito para “enfriar” la economía y, así, cortarle las alas a la inflación.

Al proceder de esta forma, claramente convertimos el empleo -y, por lo tanto, a las personas de carne y hueso- en una variable subordinada. O sea: la prioridad es la inflación, y la gente es el cordero que se inmola en el altar de los sacrificios.

El caso es que, obediente a este recetario, el Banco Central de Costa Rica (BCCR), ha optado por combatir la inflación subiendo su “tasa de política monetaria”.  En los últimos seis meses ha habido cinco alzas, las dos últimas muy fuertes: 2,50 puntos porcentuales el 23 de abril, y 1,50 puntos porcentuales el 16 de junio. De tal forma, esta “tasa de política monetaria” pasó de 0,75%, a inicios de diciembre de 2021, a 5,50% en este momento. Eventualmente este movimiento alcista debería hacerse sentir sobre los nuevos créditos que los bancos dan a personas y empresas, como también elevará las tasas que se cobran sobre créditos concedidos en el pasado, y que están sujetos a tasas variables. Muy seguramente también hará subir las tasas de interés que se cobran sobre las emisiones de deuda pública, las cuales son, de todas maneras, injustificadamente altas.

Como ya adelanté, cuando procede de esa forma, el BCCR está suponiendo -aún si no lo dice- que los brotes de inflación que se registran, están asociados a una situación donde la economía avanza a ritmo trepidante y el desempleo es muy bajo. Y si no lo supone, actúa como si lo supusiera. Y, sin embargo, esa no es, ni remotamente, la situación actual de Costa Rica. Los indicadores sobre empleo, aportan un contundente desmentido a tan disparatada tesis. Recordemos que, según los datos más recientes, tenemos alrededor de 325 mil personas desempleadas, y más de 900 mil personas en la informalidad laboral. A lo cual debe agregarse la notoria ralentización en la creación de empleos, que se registra desde al menos el mes de octubre del año pasado. Cuando, por otra parte, la proporción de la población en edad de trabajar (15 años y más) que se mantiene fuera de los mercados laborales remunerados, sigue siendo sustancialmente más alta que la que se registraba antes de la llegada de la pandemia del Covid-19. En aquel momento, ese porcentaje, que ya era bastante alto, se ubicaba en el 36,1% (febrero 2020), mientras en el dato más reciente (abril 2022) se sitúa en 40,0%. El que esas personas -sobre todo mujeres- permanezcan en su casa y no salgan a buscar trabajo, refleja el desaliento frente a una economía que no ofrece adecuadas oportunidades de empleo. Ello además disminuye sustancialmente la tasa de desempleo oficialmente registrada, ya que, si esas personas salieran de su casa a buscar trabajo, muy seguramente no lo obtendría o, en el mejor de los casos, tendrían que ubicarse en empleos informales.

Los datos de empleo nos dicen que la economía costarricense está lejos de cualquier cosa que pudiera considerarse un “recalentamiento”, porque está lejísimos de producir a plena capacidad. Y, sin embargo, el Banco Central opta por combatir la inflación como si, en efecto, nuestra economía estuviera “sobrecalentada”. Más que paradójico, es absurdo.

  1. Dos pifias más

Recientemente el Banco Central adoptó nuevas medidas, y decidió elevar del 12% al 15% el llamado “encaje mínimo legal”. Lo que esto significa es que, de cada depósito que un banco reciba, deberá “guardar” un 15% en el Banco Central, donde quedaría inmovilizado, lo que disminuiría su capacidad para generar nuevos préstamos. Sin embargo, hay en lo anterior, al menos dos pifias.

Primera pifia: la intención, implícita pero muy obvia, es tratar de restringir la “liquidez” en la economía -o sea, la cantidad de dinero que circula- limitando la capacidad de los bancos para conceder créditos. Pero ello supone que detrás del problema de la inflación hay un exceso de dinero en circulación. La teoría subyacente, que tiene raíces en los planteamientos monetaristas de Friedman, es errónea, pero el sinsentido que representa se agranda, tan solo con que recordemos que estamos ante un problema de inflación importada.

Segunda pifia: no es cierto que los bancos requieran de los depósitos para generar créditos. En un sistema de moneda fiduciaria como el nuestro, los bancos generan créditos tan solo con hacer una anotación electrónica a favor de su cliente. En ese contexto, los créditos más bien anteceden a los depósitos, y no a la inversa. Elevar el “encaje” no altera en nada sustantivo este mecanismo de creación endógena de dinero. Si el crédito se frena será porque las altas tasas de interés frenen la economía y, en consecuencia, frenen la demanda de crédito por parte de empresas y hogares. Aunque, y en todo caso, no es ocioso recordar que el crédito al sector privado, ya venía bastante frenado, desde al menos 2018, de modo que las medidas que ahora toma el Banco Central, simplemente implican llover sobre mojado.

  1. Breve conclusión

Retomo lo indicado al inicio de este artículo: la inflación que estamos sufriendo es enteramente importada, y no tiene relación alguna con ningún “recalentamiento” de la economía costarricense, ni tampoco tiene orígenes monetarios. Las medidas que el Banco Central aplica no corrigen esa situación, pero, en cambio, muy seguramente agravarán los terribles problemas del empleo que vivimos. Ello implica un intolerable, y desde todo punto de vista injustificado, sufrimiento humano y social.

Téngase presente que he dejado por fuera muchos elementos importantes. Trataré de retomarlos posteriormente.

Alajuela, 19 de junio de 2022

 

Compartido con SURCOS por el autor, publicado en su blog: https://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com/2022/06/normal-0-21-false-false-false-es-cr-x.html?m=1

Herencia vigente de la Ilustración

José Manuel Arroyo Gutiérrez

Permítanme transcribir un párrafo extraordinario, desde el saber criminológico contemporáneo, que puede resultar de interés para cualquiera que se asome al tema del sistema penal, los delitos y las sanciones correspondientes.

“Al describir un mundo [el correspondiente al racionalismo revolucionario francés] en que ya no existe ningún ´tutelaje moral´, excepto aquel que en cierto sentido es auto-administrado y que, por lo tanto, abre la puerta a la posibilidad de un individualismo extremo y de superar y apartar cualquier tipo de vínculo social, [el Marqués de] Sade parece señalar [con sus escritos y conductas] la posibilidad de que lo que se llama ´delito´ no sea sino la expresión de un concepto de ´derecho subjetivo´, un derecho sin objetividad, que no acepta el reconocimiento del otro. No se preserva ninguna necesidad de cohabitación social. Así, no es ningún accidente que, poco tiempo después, uno de los críticos más acerbos de la Revolución Francesa y del liberalismo, el filósofo alemán Georg W.E. Hegel, en su Filosofía del derecho, describa la esencia del castigo como el momento de transición entre el derecho y la moralidad; es decir, el momento en que el individuo se da cuenta de que no está solo, pero aún no ha afrontado la necesidad de compartir el espacio social con otro… (De modo no del todo diferente, en su Genealogía de la moral… Nietzsche definirá los castigos como ´mnemotécnicos´, pues mediante ellos los mandatos morales se inscriben en la memoria del individuo.” (Dario Melossi; Controlar el delito, controlar la sociedad).

Permítanme ahora algunas reflexiones al pie que estimo necesarias:

  1. Herencia del Iluminismo francés, inspirador de la gran Revolución de 1789, ha sido la radical distinción entre moral y derecho. El profesor Luigi Ferrajoli insiste, en nuestros días, en respetar la coherencia y consistencia del mundo jurídico (“el punto de vista interno” a partir de los principios del Estado constitucional de derecho), sin descartar la posibilidad de cuestionar su justicia mediante juicios ético-políticos (“punto de vista externo”). Lo que resulta obvio, la posibilidad de criticar el derecho y sus prácticas, por injustas o inmorales, mantiene viva la posibilidad constante de reformar y mejorar el derecho mismo.
  2. La sanción penal, impuesta a quien ha actuado sin reparar en el daño que hace, sin considerar los derechos de otro u otros seres humanos victimizados, cobra sentido en la medida en que el sistema penal hace valer la existencia y dignidad de ese otro.
  3. Así, resulta inevitable pensar, por ejemplo, en los casos en que la víctima es especialmente vulnerable, como en la violación o abusos sexuales a personas menores de edad, donde la superioridad del agresor se impone por la mera fuerza o por el aprovechamiento de la confianza que da su posición de garante (padre, padrastro, pastor, sacerdote, maestro, médico, etc.). Durante siglos, este abuso de poder se ha querido justificar con todo tipo de subterfugios legales o de facto: matrimonios “ventajosos” de viejos con niñas, supuestas iniciaciones sexuales “naturales”; posibilidades de ascenso o seguridad social para las víctimas, entre otros pretextos.
  4. O bien, los casos en que la víctima es difusa, como los hechos perpetrados contra los bienes públicos, que son de todos y de nadie en particular, y cuya percepción dañina se diluye y hasta se esfuma. Quizá por eso la sociedad –y especialmente los electores- están dispuestos a dar oportunidades sin fin a los políticos y partidos corruptos. Causa más alarma y rechazo la experiencia concreta del robo en la casa del vecino, que los fraudes millonarios en obras públicas, las comisiones cuantiosas en licitaciones, las evasiones de impuestos o las quiebras fraudulentas de bancos, aunque el costo de estos últimos sea incalculablemente mayor para todos.
  5. El respeto a la dignidad y los derechos de las otras personas está en el centro mismo de lo que debe considerarse delito, es decir, aquello absolutamente intolerable para la convivencia pacífica en una sociedad determinada. También es central para el castigo razonable que deba darse en cada caso concreto como respuesta que busque justicia y nunca venganza. Por eso estaríamos, en nuestro caso, mucho más cerca de Hegel y del mismo Nietzsche que de Sade, cuya renuncia a todo tipo de tutelaje moral terminó por extraviarlo social, psicológica y humanamente.

Geoeconomía y geopolítica: Agresión e hipocresía

Edgar Chacón

Pablo Iglesias en el Parlamento Europeo, citó las palabras de Franklin Delano Roosvelt, en relación con Anastasio Somoza, al referirse a Muhamar Gadafi: “¿Se acuerdan señorías cuando Gadafi era nuestro hijo de puta? Empezó a serlo a partir del año 2000, cuando privatizó sus compañías petroleras, para que empezaran a entrar las multinacionales occidentales. Era la época en la que Gadafi era el amigo de Europa… era el tiempo en el que Gadafi financiaba la campaña electoral del señor Sarcosí y que regalaba caballos a José María Asnar… Incluso en el año 2011, un mes antes de la intervención de la OTAN, el FMI elogiaba las reformas económicas de Gadafi… ¿Qué pasó en el mes de marzo?: ocurrió que… la ONU en su resolución 1973, apeló a la responsabilidad de proteger a la población civil y se inició la intervención militar…Pero eso no tenía nada que ver con proteger a la población civil. Tenía que ver con los interese de compañías petroleras occidentales, ante la posibilidad de que fueran empresas rusas, chinas y de la India las que explotaran los recursos de Libia…No les pido que dejen de ser lo que son, pero al menos no mientan a la gente”.

Tambien debe recordarse, que el bombardeo a Belgrado en 1999 se hizo sin resolución de la Organización de Naciones Unidas.

“Estados Unidos no tiene amistades permanentes, sino intereses permanentes”. (John Quincy Adams). Entonces: No importan otras consideraciones, éticas ni de ningún otro orden, solo los intereses.

Determinadas acciones en ámbitos regionales amenazan la paz mundial:

La estrategia ofensiva de estados unidos en Europa del este, para cercar a través de los años cada vez más militarmente a Rusia, a través de la expansión de la OTAN, también está pasando en Asia.

Esto está pasando desde hace años. En el esquema de AUKUS, una alianza militar entre Australia, Estados Unidos y el Reino Unido, se habló de transferir submarinos nucleares a Australia. Por lo que hubo fuertes discrepancias entre Estados Unidos y Francia, pues ésta, tenía fuertes aspiraciones en ese negocio. También, en el esquema de seguridad, Quad, el asunto es fortalecer militarmente a países como Japón, para contener a china. Aquí se puede ver como se utilizan a esos territorios y países. Taiwan se va a convertir en una ucrania, para transferir armas y cercar a china.

Estos son los antecedentes que terminan provocando guerras.

Henri Kissinger, en el Foro de Davos, dijo que el peligro mayor es un posible acercamiento y una alianza comercial y militar entre rusia y china. Hay que evitarlo. TVPN.

Es necesario además tener en la mira que, Estados Unidos pone de nuevo los ojos en el cuerno africano, incrementando la tensión también en esa zona.

Se ha dicho por distintos canales, que, en las acciones militares llevadas a cabo por el ejército ucraniano, apoyado por Estados Unidos y la Unión Europea, participan elementos neonazis. A este respecto, viene a la memoria el conocido refrán: “Dime con quién andas y te diré quién eres”.

En otros sucesos, se hace necesario traer a colación distintos encontronazos que ponen en el tapete dilemas que reflejan ese entuerto entre conveniencias, intereses y argumentos, que traen a cuestionamiento las justificaciones esgrimidas por los impulsores y promotores de las acciones bélicas que ponen en peligro la paz mundial, como por ejemplo, la posición de Turquía que está utilizando su poder de veto y se opone a que Finlandia y Suecia ingresen en la OTAN, diciendo que estos países apoyan fuerzas contrarias a sus intereses nacionales.

En otro orden de cosas, España por su lado, insinúa que la Federación Rusa tuvo que ver en los problemas con Argelia para el suministro de gas, siendo que hay un escenario de hechos en el que las decisiones tomadas son responsabilidad de los países involucrados: España, Argelia y Marruecos, con la presencia de Estados Unidos en el contexto.

En su momento, el portavoz de la cancillería alemana expresó que la posición de Estados Unidos en cuanto a los negocios sobre el gas que necesita Alemania es una intromisión en los asuntos del país, al igual que la amenaza de sanciones a empresas europeas por parte de Estados Unidos. En ese intercambio, Estados Unidos señaló con vehemencia, que Alemania le debe millones a la OTAN.

En el “mundo occidental”, no se habla con suficiente eco a la actitud sensata, sobre la responsabilidad que tiene Estados Unidos, en poner en riesgo la paz mundial, provocando situaciones que degeneren en conflictos. Eso es hipocresía, así como no tener actitudes serias, utilizando con ligereza términos como democracia, cuando en una gira, el presidente Biden incluye a regímenes como Arabia Saudita, para negociar intereses. Así también, es irresponsable actuar como si estuviéramos ante una película de Hollywood.

Se habla de una inminente situación de hambruna a causa de pobreza, pandemia y guerra y hay voces que ya dicen que los pobres pagarán los platos rotos, pero no se dice con honestidad, quienes son los que rompen los platos. Así como cuando se “otorgan” préstamos a los países “pobres”, no importando que, en esos países, los dólares los reciben los ricos y la deuda la pagan los pobres.

En ese panorama, los ucranianos minaron aguas del Mar Negro en Odesa. Ahora hay barcos que no pueden salir con los cereales cosechados en Ucrania. “Occidente” pretende hacer responsable de esa situación a la Federación Rusa, siendo que como se dijo, los militares ucranianos, minaron las aguas. A la Federación Rusa, se le imponen distintas sanciones, como parte de la guerra provocada por Estados Unidos, lo que también afecta a la población rusa, no sólo al gobierno y al ejército. Además, a los barcos rusos se le cierran puertos en Europa.

Una pregunta: ¿Por qué Estados Unidos destina 40 mil millones de dólares, o más, para el belicismo en Ucrania y no los destina a alimentos, educación, arte, deporte e infraestructura, por ejemplo, en África?

Con todo este telón de fondo se viene la reflexión: Es un grave problema para la convivencia pacífica en el mundo, que Estados Unidos crean y estén empecinados en que deben dominar el mundo.

Junio, 2022

EN CARNE PROPIA

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Ha concluido la novena Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales desarrollada en México por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).

Bajo el lema “Tramas de las desigualdades en América Latina y el Caribe” se desarrollaron actividades académicas, editoriales y culturales de toda naturaleza, en un momento clave para reposicionar el rol de las ciencias sociales críticas y reflexivas en un mundo en transición.

En su Asamblea Ordinaria se reflexionó acerca de la necesidad de incentivar el diálogo inter y multidisciplinario en especial con otras disciplinas y saberes como el arte y la cultura. En otros momentos, en esta columna hemos defendido el potencial de las artes como vehículo movilizador y transformador social. El camino está trazado.

Un resultado no esperado de la Conferencia, que movilizó al menos reacciones y pronunciamientos diversos, fue la situación experimentada por varias académicas y académicos que quisieron participar y que no les fue posible, como resultado de políticas migratorias restrictivas implementadas por las autoridades mexicanas.

Destaca en particular la situación vivida por académicos, académicas y congresistas provenientes de Cuba, Colombia, Brasil, Bolivia y Centroamérica, quienes fueron objeto de malos tratos, violencia e intimidación no más arribando al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Incluso a muchos de ellos les fueron aplicados figuras como la detención y la deportación hacía sus países de origen.

Un pronunciamiento firmado por instancias como el Grupo de Trabajo CLACSO Fronteras: movilidades, identidades y comercios, Migraciones Sur-Sur, Seminario Universitario sobre Desplazamiento Interno, Migraciones, Exilio y Repatriación/UNAM señaló este hecho, denunciando la arbitrariedad de las autoridades migratorias mexicanas y recordando además que precisamente este contexto pospandémico ha develado la complejidad adquirida por las movilidades humanas a escala regional.

Ciertamente, contrario a la expectativa de una desaceleración de los procesos migratorios como consecuencia del cierre de fronteras a partir de la emergencia sanitaria, el pronunciamiento citado indica cómo se profundizaron las situaciones y se ampliaron los perfiles migratorios (migrantes deportados, migrantes varados, migrantes de tránsito, migrantes en espera, solicitantes de refugio, migrantes con intención de retorno y migrantes encarcelados) develando la complejidad, el riesgo y la vulneración de los derechos para las personas involucradas a todo nivel.

Al tiempo que la Conferencia se llevaba a cabo y se sucedían estas incidencias en carne propia para personas académicas y congresistas, dos hechos hacían constatar la necesidad de seguir profundizando el abordaje sobre estos temas a nivel global y regional.

El primero de ellos, la formación de un nuevo corredor humanitario con más de 10.000 personas originado al sur de México, cuyo destino final sigue siendo Estados Unidos. El grupo fue disuelto días después, pero muestra la potencia de estas formas de lucha migrante, al decir de la colega mexicana Amarela Varela, y su rol político en medio de la despolitización de los movimientos sociales regionales.

El segundo hecho es una constatación empírica: el aumento de los desplazamientos forzados a nivel global, cuya cifra alcanza ya a más de 100 millones de personas. Esto fue indicado en un informe reciente publicado por la Oficina para las personas Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR) que precisó el carácter expansivo de los desplazamientos forzados de personas en todo el mundo.

La tensión evidente entre control migratorio y protección de derechos aboga ahora más que nunca por nuevas formas de abordaje del tema. Personalmente hemos optado por el arte, específicamente la literatura, como un camino posible para procurar la sensibilización. Esperamos contribuir en esa dirección.

Acciones correctivas y disciplinarias para bien de nuestro país

José Luis Pacheco Murillo

Las acciones que se vienen tomando en el gobierno del señor Chaves por parte de diferentes ministerios evidencian un deseo de cambiar las cosas que se venían dando desde hace muchos años. La decisión del Ministro de Obras Públicas de no negociar con RITEVE hasta que entregaran los bienes y no cambiarla bajo ninguna condición. Además de destituir a los miembros de varios consejos técnicos y comisiones demuestra que el deseo es que se tomen decisiones y no se atrasen los procesos y mucho menos en aquellos casos en que hay inversiones millonarias. No es posible que el atraso institucional se deba a tres o cuatro funcionarios. Esos son lastres que deben desterrarse.

También la decisión de hacer que los funcionarios públicos que se aprovecharon de los llamados “bonos proteger” deban devolver ese dinero y se les haya dado el plazo de un mes para ello, es poner orden y no permitir que hayan cometido la injusticia de quitarle a 1309 personas que de verdad lo requerían. Que no se quede en el aire y que las acciones para ordenar la administración se sigan tomando.

El tema del aumento salarial de ministros y viceministros es algo de lo que se viene hablando desde hace 30 años. Hacerlo en estos momentos quizá se pueda entender como falta de consecuencia, sin embargo, es verdad que muchos excelentes profesionales y que se encuentran en la empresa privada no aceptan cargos públicos debido a los salarios. Son 80 millones por mes, si no hay abusos y robos, el dinero alcanzará para eso y mucho más.

Hay muchas instituciones en las que hay que poner orden. Acueductos y Alcantarillados es una de esas y es urgente.

Dios quiera que se sigan tomando las acciones correctivas y disciplinarias para bien de nuestro país, a pesar de que hayan muchas voces del odio que quisieran que se siga en el desorden y el despilfarro.

Extradición de Assange: una decisión vergonzosa y peligrosa de Londres

17.06.22 – Riccardo Noury*

Después de los tres años, dos meses y cinco días de encarcelamiento que pasó Julian Assange en la prisión de máxima seguridad de Londres, precedidos por los seis años, nueve meses y 23 días que pasó como perseguido dentro de la embajada de Ecuador en Londres, la ministra del Interior británica, Priti Patel, ha tomado una decisión vergonzosa y peligrosa, dando el visto bueno a la solicitud de extradición presentada por Estados Unidos.

Assange, por lo tanto, se arriesga a terminar su vida en una prisión de Estados Unidos, cumpliendo una sentencia anormal (hasta 175 años de prisión) por delitos de espionaje, dictada al final de un juicio injusto y después de un período de confinamiento solitario.

Hay una enorme paradoja en esta historia de persecución política y judicial: los que cometieron crímenes de guerra siguen andando libres y quizás escribiendo memorias en las que se reivindican y se jactan de ellos. Quienes los denunciaron, haciendo pública una información de interés general, se arriesgan a ser los únicos que paguen.

Los recursos internos y los recursos ante el Tribunal de Justicia Europeo continuarán, por supuesto. Hoy no ha terminado. Pero hoy, esta fecha del 17 de junio de 2022 debe quedar marcada en el calendario como un día peligroso: el día en que el gobierno británico dijo que el periodismo de investigación es un delito, el día en que se sentó el precedente de que un gobierno opuesto a la libertad de prensa puede perseguir a «periodistas enemigos» en el territorio de otros estados para entregarlos.

*Riccardo Noury

Riccardo Noury es el portavoz de Amnistía Internacional Italia desde 2003, organización de defensa de los derechos humanos de la que es miembro desde 1980. Escribió «No soportamos la tortura» (Rizzoli Libri Illustrati, 2001), “Poesie da Guantánamo” (2007), “La cabeza en otra parte” (Infinito Edizioni, 2020), “La misma pelea, la misma razón” (People Pub, 2020) y “Molla chi verdugo. El lento final de la pena de muerte en EEUU” (Infinito Edizioni, 2022). Es coautor de “Un error capital” (Ediciones Cultura de Paz, 1998) y “Srebrenica. Justicia denegada” (Infinito Edizioni, 2015). Editó “Los olvidados. Las que no se fueron tras la pandemia” (Infinito Edizioni, 2020) y “Las mujeres de Minsk” (Infinito Edizioni, 2021). Desde 2003 es responsable de la edición italiana del Informe Anual de Amnistía Internacional. Escribe, a través de sus blogs, en el Corriere della Sera, el periódico Fatto, Focus on Africa, Article 21 y Pressenza.

Fuente: https://www.pressenza.com/it/2022/06/ok-allestradizione-di-assange-da-londra-una-decisione-vergognosa-e-pericolosa/

Compartido con SURCOS por José Rafael Quesada.

Imagen: GETTY IMAGES

ESPERANDO EL CAMBIO

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo

En estos tiempos, un cambio de gobierno debería conducir a un cambio de políticas. Ya habíamos acotado el peligro de que el nuevo gobierno se convirtiera en un segundo tiempo del partido iniciado por el gobierno de don Carlos Alvarado, donde se gestó la alianza pluripartidista más neoliberal de la historia política reciente del país, intensificando la polarización económica y social.

La agenda de proyectos de ley impulsada por el gobierno prácticamente se ha reducido a retomar proyectos de la administración anterior. Por supuesto, la mayoría afines a las políticas orientadas a continuar desmantelando la institucionalidad social y atentando contra derechos fundamentales de los trabajadores, para seguir sirviendo la mesa de los eternos ganadores, en este río revuelto. Es decir, cambio de gobierno sin cambio de políticas.

Así, por ejemplo, se pone en la picota, nuevamente, la autonomía de instituciones como las universidades públicas, la Caja Costarricense del Seguro Social y las municipalidades, acogiendo e impulsando un proyecto de reforma a la Constitución para poner la carreta delante de los bueyes, es decir, los intereses fiscalistas sobre los intereses del bienestar y el desarrollo social del país.

Si algo necesita este país, para salir del atolladero en que se encuentra, es salud y educación de calidad. Sin duda, la mejor inversión social que se puede hacer si se está interesado, realmente, en salir de la pobreza y la desigualdad estructurales, y ofrecer oportunidades para el trabajo digno y “decente” a la juventud costarricense.

Con estos proyectos este gobierno pretende “ordenar la casa”, cuando lo que está haciendo es socavando los cimientos que aún la mantienen en pie. Por una parte, las universidades públicas que se ubican en los primeros lugares del rating académico latinoamericano, y que están entre los principales centros de investigación y producción científico-tecnológica innovadora del país, así como de formación de profesionales de alta calidad académica. Por otra, una institución como la Caja Costarricense del Seguro Social que ha sabido encarar con propiedad la crisis sanitaria por la que atraviesa el país, y es ejemplo allende nuestras fronteras en seguridad social. Sin embargo, en estas y otras instituciones públicas se deben introducir cambios para que los servicios que ofrecen sean cada vez cualitativamente mejores, y cumplan su cometido. Pero, ello no se logra cercándolas.

¿Por qué estos gobiernos se han ensañado con la institucionalidad social y pública, mientras continúan protegiendo y hasta premiando a empresas y financieras privadas, como ALDESA, entre muchas otras, siendo las principales causantes del desorden de la casa que se pretende ordenar? ¿Dónde están los proyectos de ley para cobrar, de manera retroactiva, las evasiones y elusiones fiscales por parte de las grandes empresas? ¿Dónde están los proyectos de ley para incrementar los impuestos a los grandes activos de capital y a los bienes improductivos, como fincas abandonadas y propiedades cuya única rentabilidad es la plusvalía que adquieren con el tiempo para beneficio de sus dueños? ¿Dónde están los proyectos de ley para impulsar la construcción de infraestructura que evite continuar pagando alquileres multimillonarios, que sangran las finanzas del Estado? ¿Dónde están los proyectos de ley para aumentar el salario mínimo, y brindar, así, capacidad de compra a las mayorías de trabajadoras y trabajadores y compensar un proceso inflacionario creciente?

Sin cambio sustantivo de políticas producto de un nuevo pacto social solidario, seguiremos esperando a Godot: el cambio que el país necesita, y que no llega.

Francisca Subirana: Subcampeona Mundial y primer éxito del tenis español

Gabe Abrahams

El primer gran éxito del tenis español lo consiguió una mujer, Francisca Subirana, conocida como Panchita Subirana, al proclamarse Subcampeona del Mundo en 1920. Antes de los triunfos de Manolo Santana o Lilí Álvarez en los grandes torneos como Wimbledon o Roland Garros, Francisca Subirana consiguió el primer gran éxito del tenis español con su subcampeonato del mundo del año 1920. La vida de esta gran mujer y campeona de tenis fue intensa. La recordamos.

Francisca Subirana (1900-1981) nació en Barcelona y se aficionó a jugar al tenis siendo muy joven. Destacaba tanto con la raqueta en las manos que debutó en competición a una edad muy temprana como jugadora del Real Club de Tenis del Turó de Barcelona. Los éxitos le llegaron rápido.

Entre 1916 y 1920, la joven Francisca Subirana venció en cinco ocasiones seguidas en el Torneo de Lawn-Tennis de Barcelona, el cual era el de mayor prestigio en la España de aquel momento.

En 1920, arrastrada por sus éxitos en competición, Francisca Subirana participó en el Campeonato del Mundo de Pista Dura, celebrado entre el 22 y el 30 de mayo en el Estadio de Saint-Cloud de París.

En la primera ronda, Francisca Subirana derrotó a la francesa Suzanne Debe por 6-2 y 6-2. En cuartos de final, Subirana tuvo un enfrentamiento histórico con la Campeona Olímpica de 1912, la francesa Marguerite Billout, logrando la victoria con un marcador ajustado: 10-8 y 6-4. En semifinales, tuvo la fortuna de vencer sin jugar por la lesión de la británica Phyllis Satterwaite.

Francisca Subirana jugó la final del Mundial con la entonces Campeona del Mundo de tenis en Pista Cubierta, la británica Dorothy Holman, siendo derrotada por 0-6 y 5-7, aunque consiguió proclamarse Subcampeona del Mundo de tenis y alcanzar el primer gran éxito del tenis español.

En ese mismo año de 1920, Francisca Subirana formó parte del equipo español de tenis en los Juegos Olímpicos disputados en Amberes, aunque, a última hora, no se desplazó a la capital belga.

En 1922, Subirana se retiró del tenis y dos años después se casó en Cuba con el judío alemán e industrial Ricardo Wolf. El matrimonio residió desde entonces en la isla.

En sus años de gloria tenística, Francisca Subirana mantuvo una relación de gran amistad con el músico Pau Casals, jugador de tenis en su juventud. Casals se hizo construir una pista de tenis en su chalet situado en la playa de Sant Salvador, cercana al Vendrell, su pueblo natal, y Subirana se desplazaba desde Barcelona para jugar por las tardes con él. Casals, fuera de su faceta más conocida como músico, era un gran aficionado al tenis y un enamorado de las caminatas por playa. Acostumbraba a realizar una caminata diaria por playa de una decena de kilómetros por los alrededores de su chalet de Sant Salvador. Muchas veces el deporte puede ser un complemento magnífico para la actividad artística.

Durante las siguientes décadas, Francisca Subirana residió en Cuba junto a su marido, observando desde la lejanía el ascenso del nazismo en Alemania y la persecución de los judíos europeos.

En los años cincuenta, la Revolución Cubana tomó forma y el matrimonio Wolf-Subirana la apoyó decididamente. Fue tal el apoyo que, al alcanzar el poder Fidel Castro, en 1961, Ricardo Wolf fue nombrado embajador cubano en Israel.

En 1973, con motivo de la ruptura de relaciones entre Cuba e Israel, el matrimonio Wolf-Subirana, sin embargo, rompió su relación con el régimen cubano y se quedó a vivir en Israel, donde creó en 1975 la Fundación Wolf.

Durante todas esas décadas, tanto en Cuba como en Israel, Francisca Subirana no volvió a tener relación con el deporte en el que había conseguido ser Subcampeona del Mundo, el tenis, permaneciendo apartada del mismo y dedicándose a actividades sociales y políticas junto a su marido. Tampoco tuvo reconocimientos institucionales ni en España, ni en el extranjero. La tenista que consiguió el primer gran éxito del tenis español permaneció en el olvido más absoluto a nivel deportivo durante décadas.

En medio de ese olvido, Francisca Subirana falleció finalmente en Herzliya, Israel, en marzo de 1981, a la edad de 81 años, justo un mes después de que falleciese su marido.

La Fundación Wolf que creó con él, tras la muerte de ambos, continuó otorgando anualmente premios internacionales a personalidades de la agricultura, la química, las matemáticas, la medicina, la física y el arte. Ha perdurado hasta hoy.

En la historia del deporte español, y del tenis español más en concreto, a estas alturas y más allá de injustos olvidos, lo que también perdura es la memoria de la tenista Francisca Subirana, quien consiguió en 1920 el primer gran éxito del tenis español.

Carolina Jiménez Sandoval: “Una de las principales víctimas del ‘virus autoritario’ es la independencia judicial”

Carolina Jiménez Sandoval, presidenta de WOLA*, piensa que la reciente Cumbre de las Américas no incluyó una reflexión profunda ni un debate sobre cómo frenar el autoritarismo. En esta conversación, revisa los rasgos de estos modelos autoritarios, como el uso de herramientas democráticas para afianzar el poder, la anulación de la separación de poderes y sus agendas patriarcales y anti-derechos.

Los análisis tradicionales, basados en paradigmas de la Guerra Fría, han quedado desfasados ante estos modelos híbridos, dice Jiménez, quien destaca la necesidad de pensar en nuevas formas de participación, representación y empoderamiento de la ciudadanía y la sociedad civil para contrarrestar este camino que recorre el poder en el continente.

¿Qué sensaciones le dejó la IX Cumbre de las Américas?

Carolina Jiménez (CJ): No es una cumbre por la que haya mucho que celebrar. Para mí lo que deja, entre otras cosas, es la ausencia de un debate serio sobre la democracia. Por desacuerdos sobre ciertas decisiones del país anfitrión, terminó siendo una cumbre que mostró mucho más los desacuerdos que los acuerdos en la región. Fueron evidentes no solo el antagonismo entre algunos liderazgos latinoamericanos con Estados Unidos sino también la falta de claridad en las prioridades de Washington.

En las cumbres no necesariamente se llega a acuerdos que transforman la política hemisférica, pero sí al menos deberían de ser sitios de encuentro en algunas posiciones. Esta cumbre fue más bien un reflejo de una realidad que no es nueva, pero que se profundiza, y es que este hemisferio desgraciadamente avanza hacia la emergencia, y en algunos casos, profundización, de liderazgos autoritarios, pero no hay un debate serio sobre cómo combatir ese avance y volver a promover prácticas democráticas.

No parece casualidad que esta cumbre haya cerrado justo cuando en Estados Unidos un comité legislativo inició sus audiencias públicas sobre el ataque de leales a Donald Trump al Capitolio el 6 de enero de 2021 para presionar por la reelección del expresidente. ¿Estamos hablando de una regresión en todo el continente?

CJ: Ya no estamos hablando de retrocesos democráticos, estamos hablando de avances y consolidación del autoritarismo, que son dos marcos de referencia distintos. Cuando uno habla de retrocesos democráticos habla de una fuerte presencia de la democracia con algunos retrocesos y amenazas. Pero hay países en esta región o subregiones enteras, como Centroamérica, en donde ya hay autoritarismos muy consolidados o líderes autoritarios que avanzan a paso muy agigantados. A eso hay que sumarle que Estados Unidos, el país cuya política exterior estuvo centrada por muchos años en la promoción de la democracia, es un país que tiene hoy un gran déficit democrático. Estados Unidos está luchando para que su propia democracia sobreviva. La administración de Donald Trump logró, en un tiempo muy corto, atacar y amenazar instituciones fundamentales, al punto que se llegó a los eventos del 6 de enero. Lo que pasó ese día en Washington no impidió que se diera la alternabilidad democrática, pero mostró el poder de las fuerzas conservadoras y antidemocráticas, que siguen siendo fuerzas vivas en Estados Unidos y continúan con la amenaza del autoritarismo.

¿De qué hablamos cuando hablamos de democracia y con qué tanto ahínco puede Estados Unidos promover las democracias en su estado actual?

CJ: En su concepto más simple, la democracia es la forma de gobierno que logra recoger y responder a las demandas de una sociedad mientras se protegen los derechos de todas las personas, incluyendo las minorías. Es la forma de gobierno donde quien lidera está sometido o sometida a reglas de juegos consensuadas con la población y en última instancia su mandato depende de la voluntad de las y los ciudadanos y no lo contrario. Como han dicho varios analistas, la democracia atraviesa por una crisis epistemológica donde se ha puesto en entredicho la confianza en la misma naturaleza de dicho sistema. La democracia va mucho más allá de la acción concreta de votar o elegir representantes. Es un sistema político que no solo otorga libertades y derechos civiles y políticos a la población, sino que también debe brindar justicia social, igualdad y prosperidad económica.

El avance del autoritarismo ya no es solo un tema latinoamericano, es un tema hemisférico y así hay que abordarlo. Si Estados Unidos es un país que está luchando por la sobrevivencia de su propia democracia, es lógico que tenga más desafíos a la hora de fomentar la democracia en otros lugares. Ningún país de América Latina quiere tener un 6 de enero.

Dicho esto, a diferencia de la administración de Trump, la presidencia de Biden ha expresado que la defensa de la democracia es parte fundamental de su política exterior y en ese sentido ha pedido a gobiernos como el de Bukele en El Salvador que rinda cuentas frente a sus prácticas antidemocraticas y ha denunciado la criminalización de operadores de justicia en Guatemala, por tan solo dar dos ejemplos. Seguimos creyendo que a pesar de sus grandes desafíos internos, Estados Unidos tiene que jugar un rol positivo en la lucha contra el autoritarismo tanto en su política doméstica como en su relación con Latinoamérica.

A diferencia de los viejos dictadores, los nuevos autoritarios están haciendo uso de las herramientas democráticas para acumular poder, ¿qué cambió?

CJ: Los autoritarismos de este siglo son distintos a las dictaduras del siglo pasado. Hay que hacer nuevos análisis y comprender los contextos de forma distinta. Pinochet no tenía Twitter, Videla no comerciaba bitcoins y Ríos Montt no conocía el concepto de la posverdad. Buena parte de los líderes autoritarios en nuestra región llegaron a sus posiciones de liderazgo a través de elecciones democráticas. Muchas veces lo que sucede es que una vez que han llegado al poder elegidos democráticamente se afianzan a través de fraudes electorales u otras prácticas, pero su llegada no es a través de golpes de Estado. Las elecciones son un pilar fundamental de la democracia, pero no son en sí el único pilar. Estos nuevos autoritarios se mantienen en el poder utilizando las mismas formas democráticas.

La discusión sobre el uso del Twitter de Trump y de Nayib Bukele (presidente de El Salvador), pasa por ahí. Hay quienes consideran que Trump debe tener Twitter porque es un tema de libertad de expresión, que es un pilar de la democracia. Pero el ejercicio que hace Bukele de su Twitter, por ejemplo, es que lo usa para atacar a personas defensoras de derechos humanos, a periodistas, a desinformar. Quienes creemos en los derechos humanos sabemos que la libertad de expresión tiene ciertos límites, pero no es así en todas las jurisdicciones nacionales. El uso de los mismos mecanismos de la democracia para construir el liderazgo autoritario es una muy mala noticia.

¿Quedó desfasado el paradigma de izquierda-derecha, revolución-anticomunismo que durante tanto tiempo sirvió para etiquetar a los gobiernos de América Latina?

CJ: Esa visión de los años 70 y 80 en el contexto de la Guerra Fría con la que siguen viviendo algunos analistas e incluso políticos de a la región no creo que sea útil para entender lo que sucede hoy en día. Un ejemplo muy gráfico es la inauguración del tercer mandato consecutivo de Daniel Ortega en Nicaragua. Hay una condena generalizada de la comunidad internacional porque son unas elecciones falsas, carentes de los principios básicos de una elección libre e independiente. ¿Quiénes estuvieron en su toma de posesión? Poquísimos. Pero hay que recordar que ahí estaba Juan Orlando Hernández (expresidente) de Honduras. Entre esos dos nadie puede decir que hay afinidad ideológica. De las pocas visitas que ha recibido Ortega en Nicaragua en los últimos meses, una es la del presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, y nadie puede decir que hay afinidad ideológica entre los dos. Aunque tras algunas criticas el canciller guatemalteco tuvo que aclarar que hacía la visita en el marco de una gira regional, no deja de llamar la atención que sus reuniones incluyeron a altos funcionarios sancionados por el gobierno de Estados Unidos. Ese paradigma ya no sirve para este momento porque hay liderazgos que se llaman de izquierda y de derecha que son profundamente antidemocráticos. Hay alianzas que no tienen nada que ver con afinidades ideológicas. Lo que existe ahora son liderazgos autoritarios que buscan ahogar las prácticas democráticas en sus países.

Si el paradigma ideológico ya no los define, ¿qué lo hace?, ¿su narrativa mesiánica, su populismo, su asalto a los erarios nacionales?

CJ: Estos líderes se presentan frente a sus sociedades como los únicos que pueden salvar a la nación. Tienen en común que lanzan proyectos y promesas que son inalcanzables. También los caracteriza que siempre buscan romper con el sistema político del pasado. Eso se repite mucho desde Bukele hasta Andrés Manuel López Obrador, el presidente de México, en sus proyectos políticos: Ellos son los únicos con los que la gente se puede identificar para un cambio, son ellos los que son capaces de quebrar el pasado y los únicos capaces de mejorar la vida de sus ciudadanos. Esa es su narrativa. Esas líneas populistas son muy comunes entre la mayoría de ellos. Pero también hay que entender las diferencias: no todos tienen el mismo poder de oratoria, no todos usan las redes sociales de la misma manera, no todos se relacionan con los movimientos sociales de la misma manera. Estamos frente a nuevas formas complejas e híbridas de entender al autoritarismo. Por eso creo que los marcos anteriores no son tan útiles.

¿Qué dice de la democracia el surgimiento de estos modelos híbridos de autoritarismo?

CJ: Yo creo que la democracia como tal está en crisis. El populismo surge y es aceptado porque la democracia no cumple con su papel, que no era solo otorgar libertades y derechos civiles y políticos a la población, sino también justicia social, igualdad y prosperidad económica. Hay que reconocer que en buena parte de nuestros países esa promesa no se cumplió y hay un desencanto con la promesa no cumplida. La gente también se cansó de la naturaleza misma de la democracia y sus posibilidades como forma de gobierno y ya no está tan convencida de que la necesita para encontrar una salida a sus necesidades. ¿No es entonces comprensible que si surge un líder que promete recomenzar para cumplir esa promesa la gente esté, al final del día, dispuesta a darle el beneficio de la duda o a abrazarlo completamente? Los desencantos con estos liderazgos toman un tiempo; por eso vemos que después de varios años de gobierno líderes como López Obrador y Bukele mantienen altos niveles de popularidad. Necesitamos nuevos marcos no solo para comprender el contexto actual, sino también para promover nuevas formas de democracia. Que la ciudadanía y la sociedad civil organizada tengan otras formas de expresión o representación, porque la crisis de los partidos políticos y el auge de los populismos muestra que la promesa de la democracia, como la entendimos en el Siglo XX, no se cumplió, por eso se vive esta crisis más epistemológica.

Hablemos de las instituciones democráticas. Lo del 6 de enero de 2021 en Estados Unidos nos habla del menosprecio del líder por la separación de poderes. En algunos lugares de América Latina esa separación está difuminada por completo. ¿Es el control absoluto del Estado algo a lo que nos conducen estos líderes de forma inevitable?

CJ: Una de las principales víctimas del “virus de los autoritarismos” es la independencia judicial. En el sistema de pesos y contrapesos de una democracia el judicial es el último reducto cuando el poder del ejecutivo es avasallante. Una vez que estos líderes autoritarios logran controlar el congreso, probablemente a través de elecciones libres, el judicial es absolutamente necesario como último contrapeso. Lo vemos con claridad con Trump y los jueces conservadores en la Corte Suprema de Estados Unidos. Ortega empezó su asalto al judicial al menos desde el 2010. En Guatemala llevan dos años sin elegir magistrados de la Corte Suprema y la Fiscal General no tiene ninguna autonomía. Bukele hizo que el sistema judicial salvadoreño colapsara en cuestión de meses; cambió la Corte, cambió el fiscal y reconfiguró el sistema a su medida. Los ataques de Jair Bolsonaro contra el sistema judicial de Brasil están plenamente documentados. En Venezuela, Hugo Chavez comenzó el proceso de cooptación del poder judicial y el gobierno de Nicolás Maduro terminó con cualquier rasgo de independencia del sistema de justicia. Estos líderes autoritarios saben que cooptar el poder judicial y eliminar su independencia es muy necesario para perpetuarse en el poder.

¿Hay otros rasgos comunes?

CJ: El cierre del espacio cívico y el uso de los medios de comunicación para demonizar a quienes les critican.

Nicaragua pasó unas leyes muy restrictivas y ha cerrado cientos de ONG. Venezuela ha tenido leyes en el pasado muy restrictivas, pero ahora además amenaza con una nueva ley de cooperación internacional que dejaría fuera de juego a muchas ONG. Trump, que no podía con facilidad cambiar las leyes a su antojo, hizo de la prensa a un enemigo. López Obrador es otro líder que con frecuencia critica a la prensa independiente, en un país que, además, tiene el mayor índice de periodistas asesinados en la región sin que desgraciadamente el presidente muestre mucha empatía. Cerrar espacios a la prensa y a las ONGs es común a este tipo de liderazgo.

También veo, y de esto se habla menos y a mí me preocupa muchísimo, que el autoritarismo es conservador y patriarcal. Junto a estos líderes hay fuerzas conservadoras, que instrumentalizan lo político para avanzar sus agendas. El autoritarismo es patriarcal y anti-derechos. Lo que ves es que en los países en donde este tipo de liderazgo surge y se afianza se atacan directamente los derechos sexuales y reproductivos, los derechos de las personas LGBTI, entre otros. La idea de la masculinidad tóxica se utiliza y se permite desde las mismas instancias de poder. Nuevamente, mira los países en Centroamérica, donde el acceso a derechos sexuales y reproductivos está más restringido. En Venezuela, después de más de dos décadas de una llamada “revolución socialista” no se ha logrado avanzar en derechos LGTBI a diferencia de otros países de Sudamérica. Los grupos que en privado y por años han promovido esta agenda encuentran en estos líderes grandes aliados.

 

*Fuente: https://www.wola.org/es/analisis/carolina-jimenez-sandoval-virus-autoritario-independencia-judicial/

Compartido con SURCOS por Juan Carlos Cruz Barrientos.

¡Presidente Chaves, preocúpese más de la tendencia militarista de la policía costarricense!

Vladimir de la Cruz

Nicaragua es un país soberano como lo es Costa Rica. En Nicaragua hay tres poderes políticos como los hay en Costa Rica, Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y Poder Judicial. En Nicaragua como en Costa Rica hay una Constitución Política vigente. En Nicaragua la última Constitución fue aprobada el 19 de enero de 1986 y publicada en la Gaceta el 6 de marzo de 1990. En Costa Rica la última Constitución Política la aprobamos el 7 de noviembre de 1949.

La Constitución Política de Nicaragua ha tenido reformas en su articulado. En Costa Rica también hemos hecho muchas reformas al articulado constitucional.

En Nicaragua la Constitución establece un Poder Electoral, en Costa Rica la Constitución Política establece un Tribunal Supremo de Elecciones, con rango de Poder Público. La Asamblea Legislativa nicaragüense elige más funcionarios públicos que los que elige la Asamblea Legislativa costarricense.

En Nicaragua el Presidente propone a la Asamblea Nacional “listas o ternas en su caso, de candidatos para la elección de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, del Consejo Supremo Electoral, de los miembros del Consejo Superior de la Contraloría General de la República, del Superintendente y Vice Superintendente de Bancos y Otras Instituciones Financieras, del Fiscal General de la República y Fiscal General Adjunto de la República.” En Costa Rica esto no lo hace el Presidente de esa forma. Se presentan candidatos ante la Asamblea Legislativa que establece mecanismos para su selección y nombramiento.

En Nicaragua se establece un Ejército, amparado a la Constitución Política para la defensa de la Soberanía, la Independencia y la integridad territorial. En Costa Rica abolimos el Ejército, como institución permanente, en 1949, y para la defensa nacional y conservación del orden público establecimos, en 1949, fuerzas de policía, las “necesarias”, y “solo por como siempre subordinadas al poder civil”. En Nicaragua, por existir un ejército hay Tribunales militares, en Costa Rica no tenemos Tribunales militares ni policiales independientes.

El Presidente de Nicaragua “ejerce la jefatura suprema del Ejército”. En Costa Rica el Presidente ejerce “el mando supremo de la fuerza pública”. Además del Ejército en Nicaragua hay una Policía Nacional. Nosotros, por dicha, no tenemos Ejército, tan solo Policía. Durante muchos años la policía fue entrenada en academias militares extranjeras, norteamericanas principalmente. Todavía se envía a academias militares a oficiales de la Policía a entrenarse en diversas disciplinas.

En Nicaragua el Presidente Daniel Ortega controla los tres poderes, el Ejecutivo por elecciones populares, el Legislativo también por elecciones populares, por tener mayoría su partido de los diputados, y la Corte Suprema de Justicia, porque al controlar el Poder Legislativo puede nombrar a su gusto a los Magistrados de la Corte, y de igual manera al Poder Electoral.

En Costa Rica el Presidente Rodrigo Chaves controla el Poder Ejecutivo por elecciones populares. El Legislativo no lo controla, tan solo tiene 10 diputados de 57 que lo constituyen. La Corte Suprema de Justicia tampoco la controla porque no tiene ningún magistrado nombrado por su iniciativa y sus diputados. Por ello no tiene, hasta ahora, la mayoría de los Altos Jueces nacionales bajo su control. En los próximos días tiene que sustituirse una Magistrada de la Corte por parte de la Asamblea Legislativa. Veremos cómo resulta este nombramiento.

No dudo en nada de la naturaleza de cómo se ejerce el Gobierno en Nicaragua y en Costa Rica. No dudo de la forma autoritaria, despótica, arbitraria, de características dictatoriales, de cómo Daniel Ortega y Rosario Murillo gobiernan Nicaragua. Pero, entendamos las cosas cómo son.

Hay militarismo en Nicaragua por la naturaleza del sistema de gobierno que allí existe, y porque hay un Ejército constituido. En los países donde hay ejércitos hay militarismo.

En Nicaragua los Derechos Políticos, la ciudadanía, los derechos a elegir y ser electos, se adquieren constitucionalmente a los 16 años. En Costa Rica se adquieren a los 18 años, con limitaciones por la edad, al igual en Nicaragua que en Costa Rica.

En Nicaragua como en Costa Rica el Presidente y su Ministro de Relaciones Exteriores definen las relaciones exteriores, es decir con cuáles países quieren tener relaciones diplomáticas y con cuáles países quieren establecer Tratados Comerciales, Culturales, Policiales y Militares.

El Gobierno de Carlos Alvarado Quesada, 2018-2022, firmó una carta de intenciones culturales más que educativas con Cuba, que no tenía prácticamente ninguna trascendencia, más allá de su sola firma. No se concretó en nada. El nuevo gobierno de Rodrigo Chaves, entre sus primeras grandes medidas, en sus primeros días de Gobierno, cuando todavía probablemente no sabía qué hacer y cómo actuar como Presidente, anuló esa Carta de Intenciones, que es como si no hubiera hecho nada porque no significaba nada en concreto, era tan solo un documento de buenas intenciones y buenos propósitos… A esto el Gobierno chavista le hizo mucha publicidad como si hubiera derrocado al Gobierno cubano o hubiera tumbado algo así como el Muro de Berlín en 1989. Hizo una campaña anticomunista al estilo de la vieja Guerra Fría, período histórico que acabó entre 1989-1991, justo cuando el Presidente Chaves dejó Costa Rica, hace más de 30 años para navegar en las aguas internacionales, desconectándose de la Historia nacional, de la idiosincrasia nacional, y de la evolución democrática costarricense de este nuevo período histórico…

En Nicaragua constitucionalmente no se permite el establecimiento de bases militares extranjeras. Tampoco en Costa Rica se permiten, aunque en el Gobierno liberacionista de Luis Alberto Monge Álvarez, se toleraron bases y emplazamientos militares norteamericanos en el territorio costarricense, fronterizo con Nicaragua, porque en ese momento los Estados Unidos agredía a la joven Revolución Sandinista, hoy traicionada, preparando allí grupos contra revolucionarios sandinistas.

Estos emplazamientos militares dejaron de funcionar el 8 de mayo de 1986 cuando el Presidente Oscar Arias asumió el Gobierno y la Presidencia de la República, y le había manifestado al Embajador norteamericano, en Costa Rica, que en esa fecha ya no debían estar esas bases porque él mismo las quitaría. Y, así fue.

Recientemente, Daniel Ortega solicitó una autorización legislativa nicaragüense, de una llegada efectivos militares rusos, al igual que como hace el Presidente de la República, y su Ministro de Seguridad, en Costa Rica, ante la Asamblea Legislativa costarricense, cuando solicitan permiso de atraco de naves militares, barcos o aviones, de los Estados Unidos, en territorio nacional.

De la solicitud del Presidente de Nicaragua, el Presidente Chaves ha tratado de hacer un gran alboroto, que más me parece un gran distractor de la realidad política nacional, y de la incapacidad del Gobierno de presentar Proyectos de Ley a la Asamblea Legislativa para que trabaje, pintando la situación como si fuera una amenaza de guerra hacia Costa Rica, por parte del ejército nicaragüense de los poquillos militares rusos que podrían llegar a Nicaragua.

Lo que no dijo el Presidente Chaves es que la solicitud de Daniel Ortega es para que en el segundo semestre de este año lleguen también a Nicaragua, fuerzas militares de Estados Unidos, de México, de El Salvador, de Guatemala, de Honduras, de Venezuela, de Cuba y de República Dominicana, todos estos países con representantes de sus ejércitos para participar en intercambio de experiencias, ejercicios de adiestramiento, y también para ver situaciones de ayudas humanitarias, para ejercicios navales y aéreos, para luchar contra el narcotráfico y crimen organizado. Por su parte la Cancillería costarricense reconoció que esas autorizaciones nicaragüenses son periódicas, y que las relaciones con Nicaragua son buenas, de diálogo permanente. Entonces, ¿para qué ponen al Presidente a decir tonterías? ¿O, son de su propia iniciativa? ¿A quién quiere asustar el Presidente Chaves verdaderamente con la presencia de unos cuantos soldados rusos en Nicaragua? Lo que exhibe es cómo lo utilizan en su ignorancia para ciertos discursos fuera de época.

Si debemos tener preocupación sobre Nicaragua, no es sobre los invitados militares que tenga, sino sobre su propia fuerza militar, sobre su propio ejército, que es el más grande de todo Centroamérica.

Ya Rusia no representa el peligro comunista, ni socialista, ni de revolución mundial, que representaba la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, o el Pacto de Varsovia, que fue disuelto en 1991, que reunía a los Ejércitos de los países socialistas europeos, a los que se les comprendía dentro de la llamada Cortina de Hierro. Ni Cuba, país socialista de América, primera y única revolución socialista del continente, se adhirió al Tratado de Varsovia, ni es una amenaza hoy estimulando guerrillas o movimientos armados en el continente. Puede ser una amenaza por su ejemplo de nación soberana.

La crisis de octubre de 1962, la de los misiles, que casi produjo una Tercera Guerra Mundial, en ese momento, que impuso a Cuba un cerco marítimo y aéreo por parte de los Estados Unidos, permitió que Kruschev y Kennedy, principales autoridades de la URSS y de los Estados Unidos, negociaran la salida de los misiles de Cuba, a 90 millas, a unos 130 kilómetros de Estados Unidos, lo que se consideraba una amenaza a la seguridad de los Estados Unidos, y que no se pusieran bases militares de la OTAN en las fronteras de los países socialistas europeos de ese momento. Algo parecido a la discusión que hay ahora sobre la incorporación de Ucrania y el establecimiento de las bases militares en la frontera rusa, situación

 que puede ser similar, en esa parte del mundo, con Finlandia y Suecia, que están siendo provocativamente invitadas a formar parte de la OTAN, con casi 1500 kilómetros de fronteras con Rusia, por parte de esos dos países, y con influencia enorme sobre el Golfo de Finlandia.

Rusia es hoy un país capitalista, de desarrollo de su economía bajo el mercado y las reglas del capitalismo. Como país capitalista no amenaza más que los Estados Unidos en su presencia regional a las economías centroamericanas. Competencia puede significar para los Estados Unidos la presencia comercial de la República Popular China, país comunista políticamente, con dos economías, una de mercado capitalista y otra interior de tipo socialista clásico, país que cada día amplia sus relaciones internacionales políticas y comerciales. En Sur América hay dos países que tienen hoy más comercio con esta China que con los Estados Unidos. Se calcula además, que hacia el inicio de la década del 2030 la Economía y el Comercio de la República Popular China será el primer motor de la economía mundial.

Esto es lo que se mueve en el ajedrez político y económico mundial, de cómo afirmar la presencia de ciertos países hegemónicos, como los Estados Unidos, en el escenario internacional. La disputa, como la de Ucrania, se mueve más por el control de áreas estratégicas de producción, comercio, de mano de obra, de materias primas para la industria mundial, y particular de algunos países y, obviamente, por los intereses de la industria militar industrial existente, y del hegemonismo geopolítico

El mensaje de la presencia de efectivos militares rusos en Nicaragua no es para nosotros. En cualquier caso es para los Estados Unidos, sea para que acepte a Nicaragua como un interlocutor válido y negocie con ellos, o para asustar con la vaina vacía en el contexto de la guerra en Ucrania.

El Ejército nicaragüense es el que puede provocar inestabilidad en la región, no la presencia de unos cuantos militares rusos. El moderno Ejército nicaragüense empezó a desarrollarse desde el 19 de julio de 1979, al puro principio con influencia de la Brigada Militar costarricense que participó en la lucha contra la dictadura somocista. No ha cesado de crecer y perfeccionarse. El país más militarizado de Centroamérica es Honduras. Según el Informe de Global Firepower Honduras tiene la segunda mayor fuerza militar de Centroamérica, aventajado por Guatemala, considerada la mejor fuerza militar. Nicaragua en este informe ocupa el tercer lugar, y El Salvador en el cuarto lugar. Costa Rida en este Informe no está incluida por no tener Ejército. Esos militares rusos no alteran la paz ni la seguridad en la región ni en el continente.

En Costa Rica la marina de guerra de los Estados Unidos el 26 de este mes atracará en Puntarenas al buque de guerra US Wichita y US Canberra, acaba de estar atracado.

Ayer martes 14, en el periódico La Jornada de México, se publica que cientos de militares de 17 países de América Latina, incluidos México y Estados Unidos, comenzaron el lunes 13 de junio, en Honduras, ejercicios de entrenamiento para mejorar sus capacidades, en el campo Marte y en La Venta, al sur y al noreste de Tegucigalpa. Con prácticas diversas, de rescate de rehenes, ejercicios de anfibios, y francotiradores, que son especialistas en el asesinato selectivo. También, para ver habilidades y capacidades de conducción de operaciones especiales en diferentes escenarios, así como entrenamientos de anfibios en el Golfo Fonseca, en el pacífico, con helicópteros del Comando Sur de los Estados Unidos. En estos ejercicios militares no están participando Nicaragua, Cuba ni Venezuela. Aquí están participando militares de Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Brasil, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Jamaica, Panamá, Paraguay y de Costa Rica, según la prensa mexicana. En esta participación militar se realizará el Seminario de Líderes de Alto Mando, denominado “Las Operaciones Especiales, sus retos y competencias ante las amenazas emergentes en escenarios convencionales”, organizado por la U.S. Joint Special Operations University (Universidad de Operaciones Especiales Conjuntas de EE.UU). Esto puede hacer más daño a la imagen pública de Costa Rica que no tiene Ejército, porque participamos en actividades militares…

Bases militares en Centroamérica y en el Caribe solo los Estados Unidos tiene. En Honduras, la Base de Palmerola, la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo – Base Aérea Soto Cano, Honduras, en Cuba la de Guantánamo. Estados Unidos tenía la Escuela de las Américas, ahora llamada Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad (WHINSEC), donde Costa Rica enviaba, ¿envía todavía?, oficiales de Fuerza Pública a prepararse. Aquí enseñaban, entre otras cosas, la tortura y asesinato selectivo a ciudadanos. En el gobierno de Obama se aprobó el último manual de torturas del Ejército de los Estados Unidos. En Fort Benning, en Georgia, también se han enviado a preparar oficiales. Entre las bases norteamericanas que se reconocen en el extranjero, se señala que en Costa Rica, en el Informe DOD de los Estados Unidos, aparece como “otros sitios” donde tienen bases, “almohadilla de lirio”, como también lo llaman, indicando que existe “a pesar de que el gobierno de Costa Rica niega una instalación militar estadounidense”. ¿Es cierto esta existencia?

De las 800 bases militares que tiene Estados Unidos fuera de su territorio, 76 hay en América latina… en Panamá, Perú, Colombia, Puerto Rico, Aruba, Curazao. En la Información del Comando sur de los Estados Unidos, una de las seis divisiones que hace de su arquitectura mundial militar, se señala a Costa Rica con una Base Menor y cuatro bases locales, ubicada en “Liberia, Caldera, Colorado y Flamingo”. En Caldera se invirtieron $15 millones de dólares según información del 2009 y el 2010. En el 2009 el Comando Sur invirtió $1.5 millón en la construcción de un muelle y otras instalaciones. En todos los informes sobre Bases Militares de Estados Unidos en la región se menciona a Costa Rica, situación que nunca ha sido desmentida por ningún gobierno.

¿Cómo es que están participando militares de Costa Rica? ¿Acaso no es prohibido constitucionalmente que participemos en ejercicios militares, de Ejército? Si la Sala Constitucional le prohibió firmar al Presidente Abel Pacheco el acta de participación en la invasión de Irak hecho por Estados Unidos, con mayor efecto de prohibición está la participación en ejercicios militares, de fuerzas policiales que no son militares, ¿o los son?, ¿o reciben formación y entrenamiento militar y no policial?

¡¡Presidente Chaves, preocúpese más de esto, de esta tendencia militarista de la policía costarricense!!

¿Qué dice el Ministro de Seguridad? ¿O participa de esta formación gorilesca de nuestra policía nacional?

 

Compartido con SURCOS por el autor.