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El agro y el mercado interno en la estrategia de desarrollo costarricense

A pesar del énfasis dado a la producción de ensamblaje, la vocación agraria del país se mantuvo en la estructura productiva. La producción agrícola, la agroindustria y la ganadería atienden una parte importante de la demanda agregada que se produce en la economía. El 13% de la demanda es generada por el mercado interno y el mercado externo es producido por este segmento productivo. (Esquivel, F.,2021, p.115)

German Masís Morales

El libro recientemente publicado por el economista Francisco Esquivel, denominado “Análisis de la estrategia de desarrollo costarricense: macroeconomía de un modelo desequilibrado”, muestra con claridad el papel del sector agrícola y del mercado interno en las sucesivas etapas del crecimiento económico del país, conocidas como las etapas del proceso exportador.

El libro del investigador Esquivel, revela muy bien la participación o exclusión de la producción agrícola en particular la que era dirigida al mercado interno en las diferentes etapas, su aporte al desarrollo productivo, la relación con las importaciones del país, su importancia en la generación de encadenamientos productivos y su papel en una eventual IV etapa como parte del proceso de gestión de ventajas competitivas hacia un desarrollo más equilibrado.

La controversia y la falsa disyuntiva entre ambos sectores, como lo plantea el autor, inicia en la etapa II, en la que “asumiendo que en esta etapa había sido un período gobernado por la expansión del mercado interno, deprimiendo al sector exportador, se planteaba que debía olvidarse el papel del mercado interno y volver a la esencia de una economía pequeña que debía ser la exportación.

(Por el contrario, afirma), existió un funcionamiento articulado entre lo externo y lo interno, que permitió un mejor desarrollo nacional y una etapa de inclusión social. (Esta etapa dice) generó más desarrollo productivo, superando la obsoleta visión oligárquica de la ventaja exclusiva del proceso exportador.

Lo adecuado era plantearse cómo revitalizar el proceso exportador para mantener y ampliar lo alcanzado en la etapa II, mediante la reconstitución del mercado interno, sobre una base de eficiencia económica y una profundización de los mecanismos de inclusión. Pero se hizo lo contrario, la falacia del dogma liberal-conservador permitía desacreditar el papel del mercado interno, como el causante de la crisis, llamando a maximizar la exportación, (con lo que) se tendrían los ingresos para comprar “lo necesario”, que no debe producirse en el país porque resulta ineficiente”. (Esquivel, F.,2021, p.80)

Ante la crisis de inicios de la década de los 80, fue necesario empezar a definir una nueva estrategia de desarrollo que va a tomar la forma de un desarrollo orientado hacia el exterior; las exportaciones son el centro de la nueva estrategia de desarrollo.

A nivel del sector agropecuario, la transformación se materializa en la llamada “Agricultura de Cambio”, que consiste en la diversificación y complementación de la estructura productiva tradicional, con la incorporación de nuevos cultivos no tradicionales para exportación. (Cambronero y Monge, Universidad Nacional, 1992, p.201)

De esta manera, “se generó la etapa III del proceso exportador, en la que la estructura productiva de esta nueva etapa exportadora basó su dinamismo en una reorganización de la industria y en una nueva participación de la agricultura. El surgimiento de las nuevas áreas de producción se produjo de manera dispersa, atendiendo a las oportunidades de cada momento. (…), la industria y la agricultura se reorganizaron para atender nuevos nichos de mercados que ofrecía el mercado mundial.

Mientras, la parte del sector agrícola que producía para el mercado local fue atacada sistemáticamente, por lo que varios productos experimentaron reducciones significativas. Por esta razón, el sector agrícola continuó perdiendo importancia relativa en el total de la producción.

La estrategia que impulsó la etapa III no tenía interés en la producción para el mercado local. Lo que se buscaba era el crecimiento basado en la exportación, sin importar los efectos desestimulantes sobre amplios sectores productivos nacionales, en particular las pequeñas y medianas empresas. Desde el punto de vista microeconómico, el perdedor fue el empresario que producía para el mercado local, dado que no existió una estrategia de reconversión productiva”. (Esquivel, F.,2021, p.97)

Una de las medidas de política implementadas junto al impulso de la exportación agrícola no tradicional, fue el desestimulo a la producción de granos básicos, expresada en la reducción de los programas de investigación, transferencia y asistencia técnica y la disminución del crédito a esa actividad.

De manera deliberada, se realizó el desmantelamiento paulatino de la infraestructura institucional de los entes que habían apoyado al productor nacional, entre cuyas instituciones estaban el CNP, el MAG y el IDA. (Masís, G., revista Ambientico N°176, 2008).

Durante esta III etapa, la producción exportadora había crecido más rápido que la producción para el mercado local, sin embargo su crecimiento sólo llegó a alcanzar un máximo del 30% en las exportaciones en el período entre 1992 y el 2019, lo que se explica según el texto, “porque el sector agrícola, aunque exportó nunca fue una prioridad de la estrategia de crecimiento, que si lo fue la expansión industrial para exportación desarrollada como un nuevo proceso de ensamblaje, cuyos casos más representativos han sido la producción de componentes para la tecnología de la información, la producción de equipo médico, sectores que generan crecimiento y empleo, pero reducido al ámbito cercano a su producción; no generan encadenamientos relevantes hacia el conjunto de la estructura productiva.

Las actividades de ensamblaje, por la dificultad de lograr en el país un abastecimiento amplio de materias primas e insumos, han producido una dependencia de las materias primas, los insumos y los servicios importados hasta en un 38% (2017); como consecuencia de esta dependencia de las importaciones, las industrias de ensamblaje generan la menor cantidad de encadenamientos siendo uno de los factores más importantes de la aceleración de las importaciones en esta etapa.

En tanto, el segmento más dinámico de la agricultura y la agroindustria es el menos dependiente de las importaciones, ya que solo el 8% de su valor corresponde de insumos traídos del exterior; por eso se convierte en el área productiva que produce más encadenamientos. En este segmento se encuentran la producción de diversos tipos de carne, así como la producción de café y azúcar; se trata de procesos productivos que compran la mayor parte de sus materias primas e insumos adentro de la economía, por lo que necesitan un nivel bajo de importaciones (Esquivel, F., p.88).

De manera similar, el resto de la agricultura y la agroindustria, así como la ganadería, adquieren mucho de sus materias primas a lo interno de la economía, pero necesitan un nivel un tanto más elevado de importaciones, llegando a adquirir el 17% de su valor en importaciones”.

Por su parte, observando la capacidad de generación de encadenamientos de los principales sectores productivos y utilizando un multiplicador (cuantos colones adicionales se generan por cada 100 colones producidos), se confirma que “los mejores encadenamientos se producen en la agricultura y la agroindustria, generando 104 colones adicionales.

Mientras las nuevas actividades impulsadas por la etapa III muestran una capacidad limitada de generación de encadenamientos, con un multiplicador de 20, esto se debe a que se trata de un ensamblaje altamente dependiente de las importaciones de materia prima”. (Esquivel, F, p.120).

Frente a las limitaciones estructurales de la III etapa del proceso exportador, el documento propone una IV Etapa, fundamentada en los siguientes elementos:

  1. “Costa Rica debe superar los problemas de desarticulación de las cadenas productivas con el aparato productivo interno y que disminuyan las importaciones, impulsando una estrategia exportadora basada en áreas productivas con capacidad de generar encadenamientos relevantes.
  2. La optimización del crecimiento necesita combinar los estímulos a la exportación y a la expansión del mercado interno; con esto se producirá un proceso de expansión en donde el mercado externo crezca en armonía con el mercado interno. En ese sentido, la producción local debería ser generada con estándares de eficiencia y de calidad mundial.
  3. En un enfoque alternativo, la necesidad de participar activamente en el comercio internacional, mediante una estrategia de gestión de ventajas competitivas sustentada en el avance tecnológico y en la inclusión social. En esta estrategia se trata de un proceso gradual y selectivo, que posibilite un proceso de preparación de permita el cambio de las empresas y de su entorno sectorial y nacional. (Esquivel, F., p.194).
  4. “Es indispensable que la apertura de la economía se haga de tal modo que no involucre la destrucción de la capacidad instalada existente y que permita una efectiva reconversión de las actividades productivas. En un enfoque de reconversión productiva, la ventaja competitiva se construye mediante un proceso de preparación, con el que se busca resolver los rezagos de una estructura productiva heterogénea y aprovechando las condiciones naturales y la experiencia productiva del país.
  5. La estrategia impulsaría un modelo productivo que incremente la producción exportadora aprovechando el potencial que tiene el país para generar encadenamientos productivos, utilizando los recursos naturales, la biodiversidad, la mano de obra y la experiencia productiva de las diferentes regiones. En ese sentido la prioridad la tendrían sectores como la agroindustria, el turismo que genera encadenamientos y la producción de servicios de alto valor.” (Esquivel, F., p.199)

En la década de los 90, varios economistas centroamericanos prepararon propuestas para impulsar el desarrollo de la región con base en la agroindustria, la actividad pesquera y la producción forestal. La articulación sinérgica entre agricultura e industria se planteaba como el camino idóneo para lograr procesos acumulativos de valorización de la producción que sea crecientemente competitiva en el marco regional e internacional;

La estructura productiva polivalente se componía de cadenas productivas capaces de fabricar bienes diversos de manera simultánea y alterna; una capacidad agroindustrial de múltiples salidas en sus cadenas productivas que formarían una red integrada transversalmente, la abundancia de su fuerza de trabajo y una diversificación productiva de bienes finales e intermedios, fundamentalmente a partir de su estructura productiva agroindustrial. (Esquivel, F., p.204).

En el caso de Costa Rica, la propuesta de desarrollo agroindustrial elaborada tenía como prioridades los productos lácteos, la producción de dulce y otros derivados de la caña de azúcar, el beneficio del café y el cacao en pequeña escala, la elaboración de bocadillos y frutas deshidratadas, desarrollo de productos a base de yuca y el procesamiento de especias, dentro de un proceso de incorporación de tecnología e innovación, dirigido a elevar la calidad y competitividad de los productos agroindustriales en los mercados locales y regionales. (Masís,G.,1993,p.63).

En el planteamiento de Esquivel para la IV Etapa, el sector exportador crecería de manera armónica con la producción para el mercado local; (propone) “se logre una nueva articulación de lo externo con lo interno y pueda generarse un período de crecimiento donde la expansión del mercado externo esté en armonía con la expansión del mercado interno. (Esquivel, F., p.210).

La idea del desarrollo complementario de los sectores externo e interno y del impulso de los “dos motores” de la economía, ha sido mencionada por organizaciones de productores e investigadores de las Universidades, sin embargo, ha tenido poca acogida entre los grupos políticos del país, en su mayoría indiferentes al potencial del agro y la agroindustria, pero matriculados con la atracción de inversión extranjera directa hacia la industria de ensamblaje y de servicios tecnológicos.

Independencia: el descaro no puede ser más grande y la realidad no puede ser más que evidente

Comunicación SITRAINA

Centroamérica y Costa Rica celebran la independencia de España. Existen muchas valoraciones sobre este hito histórico, ocurrido en 1821. Entre algunos de estos aspectos se encuentran el modo mediante el cual se dio esta independencia. A diferencia de los países sudamericanos que tuvieron que enfrentar cruentas guerras, en las que sobresalieron caudillos criollos como Simón Bolívar o Francisco Pizarro; a Centroamérica la independencia del imperio español le llegó sin derramamiento de sangre. Esto se debió a que España era un imperio en acelerada decadencia y centraba sus fuerzas en las guerras religiosas europeas, más que en sus dominios del mar, donde era superada por Inglaterra, y de las colonias en América.

Después de la independencia de España, Costa Rica afrontó importantes gestas para conservar su independencia; entre ellas, guerras civiles para decidir si se anexaba o no al imperio mexicano de Iturbide y la defensa de la patria, liderada por Juanito Mora en 1856, en contra de los filibusteros, liderados por William Walker.

Debido a estas gestas y la historia no contada de Costa Rica, es importante recalcar que la libertad y la independencia no es algo que se tiene, sino que se trabaja y se materializa.

Desde antes de la independencia de España, en Costa Rica se generó una casta de familias criollas adineradas que querían independizarse de España para no pagar impuestos a la Corona. De esta misma casta surgieron los principales grupos de poder que se disputaron el poder, durante los siglos XVIII y XIX, en medio de golpes de estado, fusilamientos y la implementación de algunas ideas progresistas, traídas por criollos estudiados en Europa, principalmente del liberalismo inglés de Charles James Fox y Leonard Hobhouse, un liberalismo que era muy distinto de como se entiende este término hoy en día en la política nacional. Entre estas políticas progresistas se encuentra el acceso a la educación, la secularización de los cementerios y la mejora de ciertas condiciones sociales para las personas más necesitadas.

Gran parte de esta influencia liberal inglesa, que como dijimos, se inspiraba en el pensamiento de Leonard Hobhouse (pensador que consideraba que la evolución era una fuerza natural que conducía las dinámicas de la vida, pero que la racionalidad humana intervenía en esta dinámica para aportar a la conformación de mejores condiciones humanas, motivo por el cual, a diferencia de como pensaban Spencer y Burke, entre otros, el Estado debía intervenir en la economía y generar reformas sociales que logren mejores condiciones de vida para los más necesitados), generó una división en el seno mismo de las familias adineradas costarricenses, ya que algunas conservaron ese sentimiento criollo de no querer pagarle impuestos ni a la corona ni al Estado costarricense y otras consideraron que invertir en salud y educación era fundamental para tener un mejor país para todas y todos.

Durante la primera mitad del siglo XX, en Costa Rica confluyó una gran diversidad de pensamientos políticos que comprendía el conservadurismo, el social-cristianismo, el liberalismo, el reformismo y el comunismo. Esta amalgama de discursos y un contexto donde la educación adquiere mucha importancia, propició las condiciones para la creación de las garantías sociales como el Código de Trabajo, universidades públicas, la CCSS, del ICE, el INA entre otras instituciones que pretendían hacer que el país saliera adelante, mejorando las condiciones de vida de toda la población.

Sin embargo, para la creación de estas instituciones que tanto bien social han generado a Costa Rica, debía pagarse impuestos y no debemos olvidar que los sectores conservadores de las familias adineradas del país siempre se han opuesto a los impuestos y es así como siempre han visto con cierto odio y desprecio el papel que cumplen estas instituciones en nuestras sociedades.

Durante la segunda mitad del siglo XX, se establecieron las condiciones de la Guerra Fría y Estados Unidos comenzó a ejercer una fuerte influencia para satanizar a los movimientos comunistas en América Latina, así como la aplicación de políticas progresistas en la región. Sin embargo, en Costa Rica se estableció y consolidó, después de la gesta de 1948, un modelo social-democrático, gracias al afianzamiento de las instituciones públicas y de una clase media que se fortalecía a través del acceso a la salud, la educación y el trabajo. El Estado intervenía en la economía, a través de impuestos, para financiar los programas de reformas sociales que brindaban las condiciones materiales para que el pueblo costarricense pudiera salir adelante. Se partía de los principios del liberalismo de la primera mitad del siglo XX, de acuerdo con el cual, el mercado promueve la libertad, pero a la misma vez genera injusticias, motivo por el cual, el Estado debe intervenir en la economía y obtener una parte del pozo de la riqueza del mercado, para generar igualdad social.

Todo lo anterior era un trago amargo para las familias conservadoras de este país, las cuales fueron afianzándose tanto en el PLN como en el PUSC, a lo largo del periodo del bipartidismo y posteriormente en el rejuntado del PAC, Sin embargo, desde la década de 1970, estas familias encontraron un respiro en los discursos neoliberales que promovía Estados Unidos, principalmente a partir del gobierno de Ronald Regan. De acuerdo con estos discursos, tal y como lo hemos venido estudiando en entregas anteriores, el mercado es una entidad racional que es capaz de colocar cada una de sus fuerzas donde generen una mayor productividad; por lo tanto, nada, ni el Estado, puede regular el mercado y si el Estado interviene en el mercado, mediante la aplicación de impuestos, comete una injusticia en contra del mercado y atenta en contra del modelo de democracia yanqui.

Este modelo neoliberal se fue imponiendo en nuestro país, con la aplicación de Programas de Ajuste Estructural (PAEs), durante las décadas de 1980 y 1990 y con la privatización de un conglomerado de empresas estatales que intervenía en el sector productivo nacional (CODESA), en la década de 1990. Estas mismas políticas fueron las que predominaron en el intento de Miguel Ángel Rodríguez de privatizar el ICE en 2001 y la promoción, impulso y aprobación del TLC por parte de Óscar Arias, entre 2004 y 2007,

Paralelo a este proceso, en Costa Rica se había consolidado una democracia participativa con un importante poder político. El contar con clases medias educadas y dispuestas a defender el estado social de derecho y todas sus instituciones, a través de sindicatos y movimientos sociales, logró frenar las intenciones de Miguel Ángel Rodríguez de privatizar el ICE y generó una fuerte oposición en contra del TLC que al final se manifestó en el Movimiento del NO, en el desafortunado Referéndum de Óscar Arias, con memorándum del miedo de Kevin Casas y Fernando Sánchez incluido.

Sin embargo, el ataque mediático de las familias conservadoras y neoliberales del país a las instituciones públicas; ya no solo para no pagar impuestos, sino también para aumentar su pecunio al incorporar a sus negocios sectores de la economía que el Estado regula para generar igualdad social (como lo es la salud, la educación, el agua, la electricidad, los seguros y las telecomunicaciones); se ha caracterizado por aplicar una misma fórmula, diseñada globalmente por la inteligencia de Estados Unidos: a. escándalos de corrupción e impunidad para los políticos que saquean las instituciones; b. presentar ante los ojos de las audiencias los servicios públicos como servicios de baja calidad; c. generar normas y reglamentos que traban el buen funcionamiento de las instituciones; d. hacer ver a la y el empleado público como vagos con privilegios; e. tercerizar, que es lo mismo que privatizar, los servicios, comenzado por seguridad, mantenimiento general y limpieza y llegando progresivamente a los servicios esenciales como salud y educación; e, desfinanciar las instituciones públicas y las arcas del estado a como dé lugar; f. quebrar las instituciones públicas; g. venderlas al mejor postor, o sea a los miembros de las élites nacionales y a los consorcios trasnacionales.

Durante este gobierno, las políticas promovidas por las familias adineradas, conservadoras y neoliberales, se han afianzado con mayor fuerza en este país. El desprestigio que habían sufrido durante los últimos años los sindicatos, los movimientos sociales y sobre todo el derecho a huelga, que garantizaban una clara democracia participativa, han sido un golpe duro para la oposición popular. Por otra parte, las políticas de impuestos se han ceñido en contra de las personas pobres y han exonerado y generado condiciones cada vez mejores para los ricos. En síntesis, este gobierno ha debilitado con mayor fuerza la clase media de nuestro país y tiene como excusa la pandemia, como si esta fuera la única causa de la crisis general de Costa Rica.

Los contrastes son más que evidentes. Mientras la clase política se impone en la Junta Directiva de la CCSS y modifica la Ley de Pensiones, bajando los montos que recibirán las personas trabajadoras y aumentando la edad de pensión y mientras la SUPEN, conducida por el ojo perverso de Rocío Aguilar, busca reducir o eliminar las pensiones mínimas; en la Asamblea Legislativa se promueve proyectos de ley para condonar la deuda que tienen con la CCSS, no solo las y los trabajadores independientes, como lo quieren hacer ver algunos medios de comunicación, sino las deudas de compañías con casos de corrupción pendientes como ALDESA e incluso las deudas de algunos diputados. El descaro no puede ser más grande y la realidad no puede ser más evidente.

Es en medio de este contexto que el Gobierno de la República celebra el Bicentenario. Un Bicentenario que no pasa de la etiqueta y el protocolo, porque en acciones materiales, la independencia actual de las clases pobre y media de Costa Rica se está yendo por el drenaje del neoliberalismo, al igual que la democracia participativa y en general, nuestra libertad.

Estimadas y Estimados Afiliados de SITRAINA. Estimadas y Estimados Compatriotas. La independencia no debe ser celebrada simplemente como “la” independencia. El 15 de setiembre se celebra la independencia de España, pero debe servirnos la fecha no solo para conmemorar esto, sino para hacer memoria histórica sobre nuestro pasado y valorar desde ahí nuestra situación presente: ¿qué tan independientes somos en Costa Rica, sino pertenecemos a las familias históricamente más ricas, conservadoras y neoliberales?

Los libros y la bibliotecas son y siguen siendo importantes

Vladimir de la Cruz

Una querida amiga me pasó, hace unos días, una noticia de la Revista Smithsonian Magazine donde se comenta una nota de Brigit Katz, quien había publicado en NYmag.com, Flavorwire and Tina Brown Media’s Women in the World, el artículo “Could Have Powerful, Lasting Effect on the Mind”, cuya traducción libre es “Creciendo rodeado de libros se puede tener un fuerte efecto duradero en la mente.”

La investigación sugiere que tener grandes bibliotecas en la casa puede tener importantes efectos, en el largo plazo de proficiencia en áreas de la mente.

La proficiencia es la capacidad que una persona puede demostrar en el uso de una lengua extranjera, como la destreza que se puede tener en la lengua particular.

De acuerdo con esta investigación de Brigit Katz, leer un libro ayuda en la función del cerebro, reduce el stress y hace a las personas más empáticas, es decir contribuye para que las personas sepan escuchar, sean más sensibles, tolerantes y receptivas a las emociones de otras personas, que tengan capacidad de entender las emociones, sentimientos, acciones y comportamientos de otras personas, lo que no es muy fácil. Es, en la práctica, una toma de conciencia de los sentimientos de los demás, es aceptar que cada persona tiene sus propios sentimientos y emociones. Es a la vez una acción que ayuda a valorar a las personas que nos rodean, y a fortalecer con ellas las distintas relaciones que tenemos.

Con base en esto en la Universidad Nacional de Australia, un equipo liderado por Joanna Sikora, está buscando los beneficios de crecer alrededor de ambientes llenos de libros, que implica que los hogares, y las familias, deben tener bibliotecas, como herramientas que ayuden en la formación de los niños hasta su vida adulta.

En el 2019 se publicó un estudio en Social Research Science que midió la proficiencia de 160.000 adultos de 31 países en tres campos: Literario, Numérico, en el uso de conceptos matemáticos y Tecnológico en la comunicación de información, usando tecnología digital para comunicarse con otras personas, adquirir y analizar información, con base a la propia experiencia de tener libros en sus casas.

El promedio de libros en la infancia de los encuestados fue de 115, pero variaba respecto a los países. Así, por ejemplo, en Noruega era de 212, en Turquía de 27. En la investigación se determinó que entre más libros había en el hogar más alta era la proficiencia y el nivel literario que resultaba en la encuesta, y más alta la capacidad o habilidad para leer, escribir, hablar y oir. Del mismo modo, entre menos libros más bajo el nivel literario y de crítica literaria. 80 libros incrementaban los niveles al promedio y lo “literario” incrementaba cuando las bibliotecas llegaban a 350 libros, y en ese nivel se mantenía. La investigación se orienta a demostrar que la exposición a libros, en la niñez, estimula herramientas para la vida y produce un gran poder en la mente. De la misma manera, el tamaño de la biblioteca en los hogares es importante y los niños siguen el patrón de los papás que leen.

Por experiencia, mía y de mi familia inmediata, he podido comprobar parte de esta investigación. En mi familia siempre hubo bibliotecas, por pequeñas que hubieran sido. Mi abuelita materna, Ofelia, Ita como cariñosamente siempre la tratamos, tenía la suya muy especializada en libros de teosofía y de rosacrucismo, y de algunos temas literarios y autores como Shakespeare, no en balde se llamaba Ofelia y conocía muy bien toda tragedia de su Ofelia.

Muy pícara mi abuelita, probablemente me quería ligar al teosofismo o al rosacrucismo y me ponía a leerle libros de Madame Blavastki o de Flammarion. En mi época adolescente me pedía que le leyera mientras ella descansaba o hacía ciertas labores domésticas que le permitían poner atención a la lectura. Trató, de esa manera, de meterme en esas corrientes filosóficas, lo que no hice. Mi tío Renán tenía la suya, con un mueble biblioteca, que después lo duplicó, basada principalmente en distintas enciclopedias.

Las casas, en esos años, hasta la década del 80, tenían un mueble biblioteca o estanteros. Generalmente había un pequeño espacio en las casas para estos estanteros o muebles bibliotecas.

Hoy no se construye así. La Pandemia con su encierro obligado y el teletrabajo va a provocar un cambio en las construcciones de apartamentos y casas, que tendrán que tener espacio para ese teletrabajo, donde ahora no hay, y espacio para estanteros o minioficinas familiares.

Mis padres tuvieron una Biblioteca que, en 1948, con motivo de la guerra civil y la represión fue saqueada, totalmente, “confiscada” dijeron, pero nunca la devolvieron, los triunfadores de esa guerra. Tengo los nombres de las personas que llegaron a llevársela, algunos jóvenes, porque eran conocidos de mis familiares.

Después, en la década de 1950 mi madre Zayda de Lemos empezó de nuevo a hacer la Biblioteca. Terminó sus estudios en colegio nocturno, mientras trabajaba, y luego estudió en la Universidad hasta graduarse de Microbióloga. Gran lectora hasta su muerte. Me leía desde niño y me introdujo a la lectura muy temprano.

Mi tío político Edgar Campos, en ese momento, tenía la suya y a finales de la década de 1950 y principios de la de 1960 yo la visitaba, porque vivíamos muy cerca y luego en casas contiguas. Esta sí era una biblioteca grande y rica en muchos campos, aunque el suyo era la economía. Él era economista de gran cultura en general, y de lecturas políticas porque se había formado como comunista en la década de 1940. En los días del 48 fue el detenido en la Penitenciaría Central más joven de esos días. Protegido de Rodrigo Facio pudo reinsertarse, con beca, en la Universidad y graduarse de economista brillante. Por razones de trabajo en la década del 60 se fue a Chile, a la CEPAL y luego a la FAO, en Roma, desarrollándose como funcionario internacional de la ONU, y su biblioteca, por ese motivo, estuvo en mi casa bastante tiempo, lo que fue una gran experiencia para mí cuando era joven de colegio y ya inquieto políticamente. Después, otro gran amigo mío, por estudios en el exterior, dejó su biblioteca en mi casa unos años, lo que también aproveché en lecturas.

A la pura par de mi casa vivía un matrimonio, él periodista Antonio Zavaleta, y ella educadora Azhiyade Estrada, e igualmente tenían una biblioteca. Todos sus seis hijos buenos lectores, y cultivadores de canto y música clásica porque a sus papás les gustaba oír radio Universitaria, especialmente las óperas completas de los sábados en la tarde. Con uno de ellos, con Jorge, gran lector también, “competíamos” en lecturas, él aficionado a Zane Grey, yo a Salgari y a Verne. Una cosa importante es que los colegios ponían lecturas de libros completos. Lamentablemente después introdujeron los resúmenes de libros, bajo la complacencia de las autoridades educativas, y de los propios profesores, eliminando así la lectura de libros completos.

En la década de 1960, y parte de la de 1970, vi funcionar las “lecturas” en los talleres de zapatería, donde en cuartos pequeños un grupo de zapateros, sentados en sus taburetes, en círculo, leían, o les leían, mientras realizaban su oficio, como lo describe Calufa en El Taller, y como existieron en otras partes de México y el Caribe.

En el Colegio Vargas Calvo donde terminé el Bachillerato había una biblioteca y nos obligaban a «una hora» de biblioteca por semana. He tenido la experiencia de dar conferencias o charlas en colegios y pregunto por la Biblioteca, y las visito, y me llevo una gran desilusión de ver lo escasas que son en libros, descansando su acervo casi solo en los textos de uso colegial, además de que cuando las he visitado no hay estudiantes.

En una escuela privada donde están dos de mis nietos tenían más uso de la biblioteca y al mediodía, en su tiempo de descanso y almuerzo organizaban un club de lectura al que fui varias veces a conversar o leerles algo, con grupos que alcanzaron unos 15 o 20 niños estudiantes. En otra ocasión, fui invitado a un kínder, donde iba una de mis nietas, para que les leyera un cuento, lo que acompañó con una sugerencia de lectura, que me presentó mi nieta, que no duraba ni 10 minutos, por las páginas de dibujos y colores que tenía, advertido por la maestra que debía ser muy corto. No hice caso de su advertencia y me llevé como opción varias lecturas de cuentos de Fernando Durán Ayanegui, un poco largos, y fue un éxito mi papel de cuentacuentos, o de lector de cuentos, porque los niños, más de 20, pusieron toda su atención y se aguantaron casi la hora de lectura. Por supuesto, que leía interactuando con los niños. Las maestras no podían creer el interés, la atención y participación de los niños. Incluso una de ellas se fue a traer niños de su aula para que se sumaran a la lectura. Esta experiencia la repetí con igual éxito.

En general mis cuatro hijos entraban a primer grado sabiendo leer y escribir, cuando eso era parte del aprendizaje de ese primer grado, porque fueron estimulados a la lectura. Hoy mis nietos son igualmente estimulados en ese sentido, con mejores tecnologías que les permite ser creativos desarrollando pequeñas historias en videos hechos por ellos, o presentaciones de sus tareas escolares mucho más desarrolladas.

Un día de estos una de mis nietas, de diez años, me pidió una opinión sobre la presencia afrodescendiente, en el mes de agosto, para llevar a la escuela. Llegó a la casa, La llevé a la biblioteca mía que es muy grande, y me dijo, que ella prefería grabarme en el patio para que diera la sensación de que estaba en Limón, lo que me sorprendió a mí por su visión escénica. Entonces me la llevé al patio donde tengo unas matas de banano y en medio de ellas, con un racimo verde colgando casi a la altura del hombro y de la cabeza, grabamos su cinco minutos, dando la sensación de que verdaderamente estaba en Limón.

Cuando iniciaba mis cursos en la Universidad generalmente les hablaba a los estudiantes de la importancia de la lectura. En esencia les decía que eso era lo más importante en la formación universitaria. Que hicieran el esfuerzo de hacer de la lectura un hábito, como el de bañarse, asearse o limpiarse la boca.

Les decía que si leían una página diaria de un libro podían leer 365 al año, que equivalían a la mitad de dos de libros de Harry Potter, que en esos días una hija de unos primos, Lusiana Batalla, colegial, los devoraba, como lo hacía uno de mis hijos, Presbere. Les decía que si leían cinco páginas diarias leerían al año 1825 páginas, que equivalía a 22 libros de 80 páginas cada uno, que equivalían a los que publicaba, en esos días, de Literatura universal el periódico La Nación, cada quince días. Igualmente, que, si aumentaban a 10 páginas diarias, que no les quitaba más que una hora al día, podían leer 3650 páginas al año, equivalente casi a un libro por semana de esa colección. Pero, les enfatizaba, que el secreto de la lectura estaba en leer todos los días, sin descansos, ni días feriados, ni postergaciones de la lectura, porque no se acumula la lectura. Si no se leen las 5 páginas diarias, no se leen 10 al día siguiente o 15 al que sigue, pero, si se leen 5 diarias, el ritmo de lectura va aumentando naturalmente casi sin percatarse de eso. Esto para mí sigue siendo válido.

Hoy en algunas escuelas, especialmente privadas, motivan en la lectura por medios electrónicos. Vi funcionar este método en Estados Unidos con uno de mis nietos, André, en escuela pública, que en ese sistema era el lector No. 1 de su grupo. Actualmente, uno de mis nietos, Julián, sigue sus pasos en Costa Rica, en escuela privada. Esto tiene que ver mucho también con los educadores, en ambos casos maestras.

El libro electrónico no va a sustituir al libro impreso, aunque sí va a desarrollar el grupo de lectores de libros electrónicos. Ya lo estamos viviendo.

Pero, siempre se seguirán editando en papel los libros, que provocan muchas otras sensaciones al tacto, a la vista, al gusto, al olor, al oído mismo. Se pueden tocar, acariciar, se pueden disfrutar en sus olores y texturas… Los libros deleitan en todas sus dimensiones…

En materia de vivienda, por el impacto de la Pandemia del coronavirus, tiene que irse planteando la necesidad de incluir espacios para libreros, o pequeñas bibliotecas, o áreas de estudio, o de teletrabajo en las casas.

De esto no puede escapar la política de construcción de vivienda social, si de alguna manera queremos compensar el régimen de tele estudio que también ha impuesto la Pandemia, y si queremos reducir las brechas sociales existentes.

¡Estimulemos la lectura, sí, pero, también, hagamos bibliotecas familiares en nuestras casas!

El encierro impuesto por la Pandemia del Coronavirus puede ayudar a estimular la lectura en familia, de padres a hijos, de los mismos hijos. Los atrasos que se han evidenciado estos días en materia educativa hay que enfrentarlos y un camino es éste, con la lectura y las bibliotecas familiares. La Bibliotecas Escolares de la Primera Dama Marjorie de Oduber deben revivirse, con prácticas de lectura de los estudiantes en ellas. Hay que promover campañas nacionales a favor de estimular estas Bibliotecas, especialmente para sectores pobres y de zonas alejadas, en las que se involucren las municipalidades, asociaciones de diverso tipo, el sector privado, los mismos sindicatos de educadores.

Si no sacamos a los jóvenes rezagados de su estudio haremos que reproduzcan su retraso en la generación que les sigue. Si no procuramos “salvar” a los 120.000 jóvenes que dejaron, o desertaron de la escuela y el colegio, en este último año, por efectos colaterales de la Pandemia del Coronavirus, no solo los estaremos mandando a los niveles de pobreza de los que no van a poder salir, sino que estamos agravando los costos sociales nacionales del futuro inmediato en asistencia de esta población, que se reproducirá más en su pobreza y extremas pobreza.

La educación ha sido un factor muy importante del desarrollo democrático nacional, y de la construcción de la sociedad democrática costarricense, de estos 200 años, desde la Independencia proclamada en 1821. Ha sido un factor de movilidad social ascendente, un medio de salir de la pobreza.

¡Estimulemos la lectura y las bibliotecas familiares! Hagamos de la educación ese motor para iniciar la Costa Rica del Bicentenario, la que empezó en estos días.

Huesca: la capital de los Pirineos

Gabe Abrahams

Huesca (en aragonés, Uesca) es una ciudad situada a los pies de los Pirineos. Capital de la provincia del mismo nombre y de la comarca de la Hoya de Huesca, su población ronda los 54.000 habitantes.

Situada en el límite de los Pirineos, su imagen está unida a montañas nevadas en una parte importante del año. Cuando llegas a Huesca por el sur, te encuentras una ciudad situada en un valle y rodeada de montañas invariablemente con algo de nieve en sus cumbres. La belleza de Huesca desde la lejanía es difícil de adjetivar. Sus frías temperaturas también.

La historia de Huesca está unida a los íberos, pueblo de origen indoeuropeo y prerromano que ocupó las zonas sur, este y centro de la Península Ibérica. El nombre Huesca procede del íbero Bolskan.

La ciudad fue conquistada por los romanos, los visigodos y los árabes, hasta que acabó reconquista por las tropas cristianas en 1096. Desde ese momento, tuvo un estrecho vínculo con los reyes de Aragón.

Durante los siglos XVI y XVII, tras la Peste Negra, guerras, etc., Huesca vio cómo se consolidaron su Universidad y la imprenta, a la vez que se construyeron monumentos como el Palacio de Villahermosa o la iglesia de San Lorenzo.

En los inicios del siglo XVIII, durante la Guerra de Sucesión entre la Casa de Habsburgo o Austria y la Casa de Borbón, Huesca apoyó a los primeros, lo que provocó que el borbón Felipe V tras su triunfo aboliese el Concejo Oscense, nacido en la Edad Media.

Los siglos XIX y XX, supusieron para Huesca un cúmulo de guerras y batallas. Tras pelear los oscenses contra el dominio francés en la Guerra de la Independencia Española, Huesca vivió en 1837 la Batalla de Huesca, durante la Primera Guerra Carlista, y en 1937 la Ofensiva de Huesca, lanzada por el ejército de la Segunda República Española, durante la Guerra Civil Española.

Los dos últimos siglos sirvieron también para que Huesca acabase de convertirse en una ciudad con un atractivo especial, por sus parques, casino, edificios, monumentos, etc. En la capital de los Pirineos.

La mejor manera de conocer Huesca es recorrerla de Occidente a Oriente. En la parte occidental, destaca el Parque de Miguel Servet, un parque muy bonito construido entre 1928 y 1930 y dedicado al teólogo y científico aragonés que fue condenado a morir en la hoguera por hereje en 1553. Enfrente de la entrada principal del parque, llama la atención el precioso quiosco de la música.

A pocos metros del parque, atravesando la calle Valentín Carderera, se sitúa el Coso, una larga calle con forma de U no muy pronunciada que rodea la antigua muralla oscense. Actualmente, es una calle comercial con varios cafés históricos y edificios que siguen el estilo arquitectónico de principios del siglo XX. Me viene a la memoria el Café Bar Oscense, situado justo donde el Coso Alto cambia al Coso Bajo.

En ese punto, subiendo unos pocos metros por la calle Duquesa de Villahermosa, se encuentra el Palacio de Villahermosa, atractivo edificio renacentista del siglo XVII, construido con una gran fachada de ladrillo y tres plantas. Tomar un café en el establecimiento que se encuentra situado justo enfrente del palacio permite observarlo con calma y disfrutar de él.

En el mismo punto donde el Coso Alto cambia al Coso Bajo, bajando unos pocos metros por la calle Porches de Galicia, se encuentra también a la izquierda el imponente edificio del Hostal Rubaca y al final la emblemática plaza de Navarra.

En la plaza, se sitúa el edificio del Círculo Oscense, o Casino de Huesca, un impresionante edificio modernista de principios del siglo XX, obra del arquitecto Ildefons Bonells. El casino de Huesca es una auténtica joya. Merece la pena visitar sus interiores, donde el mobiliario y la decoración son al gusto de la época.

En la misma plaza de Navarra, ocupa un lugar prominente la fuente de las Musas, datada en 1885 y obra de Federico Villasante, Enrique Blondeau y Antoine Durenne. Todo apunta a que fue Antoine Durenne, escultor y fundidor de metales francés, quien consiguió que la fuente alcanzase la belleza y la categoría que tiene.

Durenne fue alumno de la École des arts et métiers de Angers en 1841, y de la École des Beaux-Arts en 1842, y fundador de la Escuela nacional superior de artes decorativas de Francia. En 1857, compró la fundición de Sommevoire. Durenne fue el creador de la fuente de las Musas, pero también el de la fuente de la Morena o Moreneta de la plaza de la catedral de Huesca, entre otras obras destacadas suyas esparcidas por Europa y América.

Regresando al Coso y siguiendo por él y su continuación, la Ronda Montearagón, se accede a la citada catedral de Huesca. La catedral de Huesca se halla en el punto más elevado del cerro sobre el que se asentó la primitiva ciudad de Huesca. Está ubicada frente al carismático Palacio del Ayuntamiento del siglo XVI. Hablamos del centro del recinto histórico de la ciudad.

La catedral de Huesca fue construida entre los siglos XIII y XVI sobre templos anteriores. La portada principal de la catedral, orientada hacia Occidente, no tiene excesivas sorpresas y responde a la bella simbología del arte gótico, plasmada sobre la piedra por los canteros. El resto de la catedral sigue la misma tónica que la portada principal.

En la plaza de la catedral, situada en un lugar discreto, se encuentra la ya mencionada fuente de la Morena o Moreneta de Durenne. Una fuente singular de base octogonal, en cuyo centro se levanta una escultura femenina de hierro fundido de color negro que lleva en su brazo izquierdo un cántaro de agua. El color negro y la base octogonal de la fuente llaman la atención.

La fuente permanece desde hace más de un siglo entre árboles en el lugar y pasa algo desapercibida para la mayoría de los visitantes de la catedral o del Palacio del Ayuntamiento.

La catedral y la fuente cierran el recorrido por Huesca. Un recorrido conciso, breve, pero en lo fundamental completo. Un recorrido para disfrutar de parques de otro tiempo, de edificios y monumentos destacadísimos y de arte singular. También muy probablemente de frío. Huesca merece la pena.

LIBERTAD AMURALLADA

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

En su texto Estados amurallados y soberanías en declive (2015) la filósofa Wendy Brown plantea la paradoja que, cinco años después, continúa sin resolverse, más aún en medio del contexto de excepcionalidad que atraviesa el planeta hará ya año y medio.

La paradoja refiere al consabido binomio apertura-oclusión en el marco de los procesos globalizadores actuales: a una cierta actitud de laxitud en las fronteras a los temas económico-comerciales, se opone el amurallamiento horizontal y vertical para que las personas “no bienvenidas”, rechazadas, concebidas por el discurso y la práctica hegemónicas de la “migration managment” como «personas ilegales» (sic), no crucen los contornos fronterizos.

Durante agosto y setiembre esa paradoja estuvo presente en la región en sus dos extremos fronterizos.

En el norte, en el binomio Guatemala-México, pero especialmente al sur de este país, la maquinaria migratoria y de seguridad opuso una feroz resistencia a cientos de migrantes que en grupo intentaban caminar para salir de la deplorable condición que durante semanas experimentaron en Chiapas.

En el sur regional, la incontenibilidad de las movilidades humanas caribeñas y extra regionales debió sortear las narrativas de la discriminación y el muro natural e inexpugnable en el que se ha convertido la selva del Darién, ese impresionante tapón que continúa tragándose vidas todos los días.

Para los Estados amurallados en sus políticas y en sus fronteras, aplicar la regla de la seguridad a las movilidades resulta conveniente. No solo intervienen actores del orden público, sino que aparecen también industrias de lo privado que mueven millones de dólares en equipos de seguridad, dispositivos de control y armamentos.

Entre tanto, como hemos dicho ya varias veces, las personas en contextos de movilidad solamente tienen sus cuerpos y su dignidad como herramientas para seguir avanzando.

La cuestión de las fronteras nos ofrece a cada momento un nuevo motivo para pensarlas y reflexionarlas desde nuestras experiencias situadas. En las semanas previas, por ejemplo, fue anunciado el ganador de un concurso de fotografía sobre aves silvestres. El fotógrafo mexicano Alejandro Prieto expuso su pieza “Bloqueado” con la que obtuvo el galardón.

En la imagen recurren de nuevo la paradoja de la movilidad y el limite, la tristeza y la esperanza. En un primer plano, un correcaminos aparece pequeño y diminuto frente a la fuerza avasalladora de una sección del muro fronterizo entre Estados Unidos y México.

Compuesta de alambres, aluminio y metal, la estructura contiene, divide, limita. Su impotencia reduce a la parálisis del movimiento al pequeño correcaminos, que luce incierto frente a la gran estructura.

“La imagen cuenta una historia importante de la fragmentación del hábitat y cómo estructuras como el muro fronterizo pueden evitar que la vida silvestre migre y se traslade a otras áreas” ha dicho el sitio digital elpopular.mx sobre la obra ganadora.

La narrativa de las fronteras y los muros abarca no solo lo visible. También con nuestros discursos estigmatizantes, llenos de odio y desafección bloqueamos la posibilidad de romper los cercos que limitan la acción de comunicarnos y convivir.

Debemos de entender que la libertad colectiva es un buen comienzo para crear otros mundos posibles. Destruyamos las barreras. Todas.

 

Imagen: https://elpopular.mx

El abaratamiento partidario

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo

Cuando la oferta es mayor que la demanda, según las leyes del mercado, los precios bajan. Aunque con los oligopolios transnacionales ese principio no se sostiene, en el caso de la actual sobreoferta partidaria sí hay evidencias que estamos ante el abaratamiento de los partidos.

En este sentido, se trata de un fenómeno que, aunque no es nuevo, viene en ascenso, y no es, precisamente, un indicador de un fortalecimiento del régimen democrático, todo lo contrario: con el abaratamiento partidario estaríamos asistiendo a una mayor devaluación de nuestra democracia.

Y esto obedece, como argumentan algunos politólogos, a que la política viene cada vez más cediendo espacio a los poderes fácticos empresariales y financieros, o sea, la economía domina a la política. Tal es el caso, del comportamiento de las nuevas propuestas partidarias, entre otras, el Partido Acción Ciudadana (PAC) y los partidos de corte confesional “evangélico” (PRN y PNR), que se convirtieron en más -mucho más- de lo mismo, haciendo causa común con el bipartidismo neoliberal, vía los consensos legislativos dirigidos a desmantelar el Estado Social de Derecho. Y secundados, por una campaña inquisitorial, impulsada por los medios de comunicación dominantes contra el sector público. Es decir, la agenda política ha estado en manos de esos poderes fácticos.

Por otra parte, el fenómeno del pluripartidismo en ascenso se ha convertido en una vía para acceder a la Asamblea Legislativa, ante un sistema que ha supeditado las candidaturas a diputados a la vía partidaria. Solo en este aspecto, es que podría estar contribuyendo a la democratización en la elección de diputados. Una muestra de que el país requiere nuevas alternativas para la elección de diputados, así como la apuesta por un régimen más parlamentario. Para ello, es fundamental que accedan a este primer poder de la república personas con trayectoria en el movimiento social, verdadero liderazgo comunitario, así como quienes han probado, desde diversos frentes, tener vocación y capacidad para servir al bien común. Evitar, así, el abaratamiento también de ese primer poder de la república, cada vez más decadente.

Las ofertas partidarias de hoy no muestran evidencias contundentes de estar marcando la diferencia. No se avizora una propuesta coherente y consistente para encarar los álgidos problemas que vive el país. Podría aducirse que la campaña todavía no arranca. Sin embargo, quienes lideran las múltiples ofertas partidarias ya se han lanzado al ruedo y resultan más ruidosos que propositivos. A estas alturas, y debido a la crítica situación que vive el país, es de que ya se hubiesen levantado las voces de la denuncia de tanta injusticia que colma el vaso y de la propuesta seria y visionaria que haga renacer la esperanza para reconstruir esta maltrecha “finquita”.

Para tiempos críticos como los actuales, se requieren liderazgos valientes, atrevidos y disruptivos, decididos a propiciar cambios estructurales, mostrando independencia frente a los poderes fácticos y los intereses particulares. Liderazgo político que genere confianza, trascendiendo el gremialismo partidista, y mostrando voluntad para conjuntar a las mejores personas, que se conviertan en garantes de una propuesta con visión de un país inclusivo, equitativo y solidario. Un liderazgo decidido a relanzar el país por los caminos de la paz y la justicia social requiere entereza, para poner a toda la ciudadanía a contribuir con generosidad -sin exclusiones, como se hace ahora con los que más tienen-, y a aportar lo mejor de sus recursos y capacidades, para proyectar la Costa Rica digna, justa y soberana en que habrán de vivir las próximas generaciones.

Quizá todavía estemos a tiempo para cambiar de rumbo, y no continuar abaratando la política, pilar esencial para una convivencia humana con justicia y paz social.

Sede de Puntarenas de la UNED inaugura la Primera Marcha Latinoamericana por la Noviolencia Multiétnica y Pluricultural

El pasado 15 de setiembre se dio el acto inaugural de la Primera Marcha Latinoamericana por la Noviolencia Multiétnica y Pluricultural. El objetivo es promover la cultura y la educación para la paz como valores de la sociedad.

La actividad se realizó de manera simultánea en diferentes países que forman parte de la iniciativa. En el caso de Costa Rica ,el evento fue promovido por la Sede Universitaria de la UNED en Puntarenas,  la Organización Mundo sin Guerras y sin Violencia y el Laboratorio Experimental de Artes Puntarenas (LEAP). 

Si desea más información sobre esta marcha puede contactar a Jeiner González al correo: jgonzalezb@uned.ac.cr.

En los próximos días habrá más marchas: 

28 de setiembre: Salida UNED Puntarenas y finaliza en Esparza.

29 de setiembre: Salida de San Ramón y finaliza en Grecia.

30 de setiembre: Salida de Heredia y finaliza en Ochomogo.

 

Créditos de la información para el medio Acontecer Digital.

Información compartida a SURCOS por Luis Sanabria Zaniboni. 

Una de cal y otra de arena

Por Jiddu Rojas Jiménez

Una objetiva buena noticia para Costa Rica, – independientemente de cualquier excusa partidista-, es el nombramiento como Vicepresidentes por JMFO, de Álvaro Ramírez y de Laura Arguedas.

Seamos honestos, al fin, una buena gran noticia, después del pasado balde de agua fría Neoliberal y de ver a RAS, gran empresario/ político ligado al TLC, coronando con su «Diputación Dorada»… Perdón por no poder mentir. 

Ahora, reflexionemos. Yo me pregunto honestamente:

¿Será suficiente la sana influencia cívica de estos dos excelentes cuadros Progresistas y Socialdemócratas, – gente capaz, patriota y decente-, en la propuesta de JMFO para contrarrestar, la influencia Neoliberal y Neoconservadora de los demás plutócratas en un gobierno PLN? ¿O no? 

¿Hay derecho a dudar o no? No de la calidad humana, profesional y ética, de estos probos nuevos candidatos a la Vicepresidencia. Jamás. En eso estamos claros. 

Sino de los poderes fácticos y políticos, que se nos imponen en una sociedad más desigual.

Digámoslo con toda franqueza. No será fácil su justa lucha interna contra la influencia del Neoliberalismo y del Neoconservadurismo en un PLN secuestrado, y con una clase dominante sin brújula nacional. Tan perdida en su egoísmo, como la esperanza ontológica en los sectores subalternos. Tal cual. 

En términos más operativos: Tampoco será fácil reencantar al Electorado, ni a los más jóvenes electores, ni a los más excluidos. 

Por otra parte, ¿es además realmente el puesto de la Vicepresidencia ese lugar de poder ideal en el Ejecutivo, para provocar cambios estructurales?

El tema estratégico, que sí queda demostrado ante esta brillante movida táctica, digna de un gran ajedrecista político, – digna de don José María Figueres Olsen-, es que el PLN «solito» no puede ganar estas Elecciones. Menos con este tipo de «campaña sucia» mediática, y llena de escándalos.

Y eso sí está muy claro. ¡Espabilen mejor! (Y eso es válido para muchos y muchas más). 

Es el momento de alianzas con los sectores sociales, ecológicos, y populares, que puedan estar interesados en enfrentar en una gran articulación popular a la Desigualdad y al recetario Neoliberal y Neoconservador.

¿Podrá sino PLN, al menos JMFO, con ese reto histórico necesario para construir una sociedad próspera con más Justicia Social y equilibrio ambiental? 

Esas son las preguntas válidas y legítimas, que los sectores auténticamente progresistas, realmente democráticos, y de avanzada, tenemos que preguntarnos, para luego meditar muy bien sus respuestas.

No se trata de «Principismos», ni de «Sectarismo de izquierdas», sino de prudencia y de un mínimo de coherencia política y ética. Sobre todo frente a la avalancha Neoliberal y Neocon que amenaza nuestras conquistas sociales. 

Aclarar además, que ni el pluralismo ideológico, ni la democracia, implican tolerar o cooptar o invisibilizar, la contradicción política, ideológica, discursiva, el sano debate, o disimular los antagónicos intereses económicos y de clase. Unir o articular (mejor aún) no implica insivilizar nuestras diferencias políticas.

Las diferencias y particularidades potencian, siempre y cuando, puedan evolucionar y converger como fuerza social motriz. 

 Las alianzas políticas estratégicas deben obedecer a lineamientos políticos y programáticos. Y Costa Rica necesita urgentemente, de una estas grandes alianzas estratégicas sociales y patrióticas. Tal y como se hizo exitosamente en 1943, con la aprobación de las Garantías Sociales. 

Esto es importante, aclararlo política, teóricamente, históricamente y moralmente. La ciudadanía necesita coherencia y transparencia, pero además muchas luces. 

Mientras, el todopoderoso Mercado y sus tentáculos, ídolos y adalides imponen inercialmente, sus intereses de forma obtusa y ciega. Aún en la crisis actual, saca ganancias a cualquier precio. Fragmentar, dividir, provocar, difamar, infiltrar, distraer, distorsionar, engañar, robar, traicionar, imponer, explotar, esa es su lógica política. O sea, de trata de una lógica social «Heteronómica» (Lo contrario del ejercicio ciudadano de la Autonomía política, libre, voluntaria, informada y racional) .

Y esta deshumanización, ha permeado nuestro sistema electoral y nuestra democracia representativa, intoxicándolos. La prueba es el tipo de escándalos mediáticos recientes, el desencanto ciudadano, y la desinformación organizada, más allá, del merecido desprestigio de nuestra «casta» política. 

Por eso el diálogo inteligente, patriótico y ciudadano, le estorba al Capitalismo Salvaje.

Ser Socialdemócrata o ser seguidor del ideario humanista de Don Pepe, implica respetar una orientación patriótica y ciudadana que fortalezca al Estado Social de Derecho, y a nuestra institucionalidad.

En esto, los legados políticos de Don Pepe y don Manuel Mora Valverde se encuentran en nuestra historia, y se estrechan la mano, como antes en Ochomogo (1948).

¿Será entonces posible un verdadero renacimiento Socialdemócrata con la Candidatura de JMFO? Veremos… 

La Economía Social de Mercado, la regulación pública del mismo mercado hacia el interés general y público, la primacía del Bien Común, la primacía del Mercado Interno, el Desarrollo Sustentable, las Economías Verde y Naranja, los impuestos directos al gran capital, la redistribución de la riqueza, deberían intentar detener esta crisis nacional y global.

Una verdadera Economía Social y Solidaria no sólo es posible, sino necesaria. La lucha frontal contra la evasión y la elusión fiscal, por tanto, se torna aún más necesaria frente a la exclusión. No hay chocolate sin cacao, se dice popularmente.

Necesitamos en consecuencia, construir una Patria más Incluyente. 

Personalmente, de momento sólo quiero felicitar sinceramente, – más allá de la política electoral sucia y necesariamente Heteronómica-, a ambos Candidatos a la Vicepresidencia de JMFO.

Mis mejores deseos para Doña Laura Arguedas, – comprobada luchadora por los Derechos Humanos-, y obviamente, al estimado amigo, Don Álvaro Ramírez, – cercano economista Keynesiano y Progresista-, y en general, a todos esos compañeros y compañeras tan valiosos de Vía Costarricense por su labor patriótica. 

Mis sinceros respetos.

 

Publicación tomada del Facebook del autor en el siguiente enlace: https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=4155430977899179&id=100002969526277&sfnsn=mo

Los talibanes colombianos (II)

Por Carlos Meneses Reyes

Caracterización de los talibanes y cómo asimilarlos con sus pares colombianos.

Se trata de resaltar elementos básicos para comprender por qué los talibanes reciben la venia de quienes los atacaban y buscaban desaparecer.

Cuando se conoció la decisión del presidente Baden de retirar las tropas estadounidenses de Afganistán y de la colaboración con los Talibanes en la evacuación, salida del país y control del neurálgico aeropuerto de Kabul, le preguntaron al jefe del Estado Mayor de EE UU, el general Mark Milley, por la colaboración con los talibanes en la evacuación y contestó: “En la guerra, para reducir riesgos haces lo que tienes que hacer, no necesariamente lo que quieres”. Toda una lección y preocupante plantear que los estrategas del imperio gringo se vieron obligados a escoger como aliados a los menos malos y refractarios, así como a su vez, si se equivocaron en escoger como aliados afganos a los políticos más corruptos y en contraria a los intereses de esa población. Comprender si aquí jugó o de “aliarse hasta con el diablo” con tal de hacerle daño a su contra parte o contrario u odiado contradictor. Conviene partir del enfoque que una cosa son los Talibanes y otra el islamismo. Que con la salida de las tropas USA de Afganistán, ni el islamismo, como tampoco los Talibanes, fueron derrotados. ¿Entonces qué queda?

En lo concerniente al tema de los talibanes y sus pares colombianos, precisemos

En Colombia, como resultado del prolongado conflicto armado interno, se ha llegado a la bajeza de unión y armonía de lo institucional, bajo un estado de cosas inconstitucional (eci), con lo ilegal. Pero esto no se supera con el carácter de supremacía de lo legal frente a lo ilegal. Se requiere asumir la labor de un vuelco total, radical, en lo institucional. Cuando se afirma que no existe gobernabilidad en Colombia y que rige un mandato sub presidencial, se está ante un sistema político que rige a la nación en forma irregular e inconstitucional. Al calificarse al Estado colombiano como un Narco Estado, redunda en que su origen, funcionamiento y efectividad, tenga como antecedente el apoyo directo del narcotráfico. A l afirmarse la ilegitimidad del gobierno colombiano, por estar inmerso en el resultado electoral por intervención de la llamada “ñeñe política”, la impunidad al respecto genera peso político especifico de afrenta, descrédito y deshonor, en cabeza del gobernante aludido. Por ello incursionar en un parangón, en el estado actual de cosas en Afganistán y en Colombia, no resulta un desacierto.

En Afganistán rige un poder teocrático emanado cual forma de gobierno en que la autoridad política se considera emanada de Dios y es ejercida directa o indirectamente por un poder religioso, como una casta sacerdotal o un monarca. Al afirmarse, en Colombia, que el Centro Democrático- que no partido-actúa como una secta; centra en un funcionamiento de colectividad cerrada, en los que aparenta proveer fines de carácter político; pero que en la práctica funciona bajo la égida de un mesías, que ejerce un poder absoluto sobre sus adeptos.

Si conforme a lo analizado en el presente articulo los Talibanes reconfortan un Narco Estado en la actualidad; el fuero político atribuye en Colombia que la entredicha legitimidad del gobierno de turno en Colombia asimila a un desgobierno producto del narcotráfico y por ende existen presupuestos que lo califican como un caracterizado Narco Estado.

Así, puntualmente tenemos: – Se acusa en Afganistán que a las mujeres se les impone la burka. En Barranquilla se denuncia que a una acudiente le negaron el ingreso al colegio de su hijo por su forma de vestir (se presentó con pantalones ceñidos, tacones sin medias y una blusa escotada, por encima del ombligo). La reacción de ella fue: “visto moderna y gracias a dios Alá, nada me quita ni me pone”.

– Comprendamos y asimilemos que el sistema colombiano (no solo en lo electoral) está amenazado por las economías ilegales. Esas mismas fuentes poderosas que le dieron capacidad de negociación con el imperio a los talibanes.

– En Afganistán penalizan a la homosexualidad y la escogencia o elección de genero públicamente.

Desde el púlpito de una iglesia en el Departamento del Tolima, un cura católico, reprochó el hecho que feligreses no asistieran a misa por asistir a un evento LGTBI. Arengó: “En tanto que los maricas asisten a un Festival, al que nos obligan…”

– Denuncian en Bogotá. DC, que a dos jóvenes de sexo femenino no les arrendaron un apartamento, cuando indicaron que eran pareja…

– A la directora del Festival de Poesía en Cali, poeta, escritora y fotógrafa, Betsimar Sepúlveda, la discriminaron y fue objeto de vejámenes porque no era oriunda de Cali. ¿Qué entenderán, por poesía, esos guaches talibanes criollos?

– Con relación al aborto, según la opinión de un congresista de la secta de gobierno CD (que no partido) aludir a “el falaz argumento de que (sic) la mujer es dueña de su cuerpo”. Este talibán criollo argumenta la doble moral del discurso provida en Colombia. Desconoce los avances sobre el tema en diferentes países y el más reciente de la Corte mexicana que despenaliza el aborto. Desconoce las luchas de la mujer y la reivindicación bajo su lema: “Ni presas por abortar; ni muertas por intentar”.

– La columnista Olga Gayón, señala que Colombia impone la Burka institucional a su mejores escritores en la Feria Internacional del Libro en Madrid. Como país invitado elaboró una Lista Negra de escritores colombianos que no sean “neutros”; es decir, que opinen en oposición al gobierno narco paramilitar del sub presidente Duque.

Lo falsario de la guerra contra los narcóticos

Para comprender la situación del Afganistán de hoy, corresponde acudir a las llamadas guerras contra el narcotráfico o narcóticos. El escenario de guerra de esa región del oriente obedece a la dinámica de las economías ilegales y su pertenencia en cuanto a la multiplicación de sus brazos armados.

Al exponer elementos para comprender la situación de Afganistán y de Colombia ante el mundo, resalta la consideración de abordar la influencia de la lucha contra el narcotráfico y contra los narcóticos, en ambos países y en relación con el escenario geopolítico de sus actuaciones.

En relación con Afganistán atisbar que, en el periodo anterior a la guerra de invasión estadounidense, el cultivo del opio estaba prácticamente, controlado, extinguido o erradicado. Con posterioridad a esa guerra, o sea actualmente, el 80% de la heroína en el mundo se produce en Afganistán.

En relación con Colombia, la llamada guerra contra el narcotráfico ha incidido en el crecimiento, la comercialización y agudizado el factor interno del conflicto armado colombiano.

En lugar de una lucha para acabar con el narcotráfico y erradicarlo, la guerra contra el mismo no ha hecho más que alimentarlo, nutrirlo; aplicando a la extensión del intervencionismo en los asuntos internos de ambos países, conforme a sus caracterizadoras: con invasión directa en Afganistán y con invasión vedada- hasta ahora- en Colombia.

De manera que la lucha contra los narcóticos en Afganistán fue otro proyecto fallido de los Estados Unidos de América. Resultó inocultable el aumento y crecimiento del cultivo de la adormidera, base para la producción del opio y otros derivados estupefacientes. Una inversión de 8.000 millones de dólares, prácticamente botados al cesto, al igual que ocurrió con los fondos destinados al Plan Colombia, que no fue otro que la concepción de un plan de invasión e involucramiento en el conflicto armado interno colombiano.

Señalan que el principal objetivo del imperio estadounidense para invadir a Afganistán fue el petróleo, como un territorio álgido en el paso de hidrocarburos y comercialización del gas a Asia. Conocían del enorme potencial en yacimientos de hierro cobre y oro y sobre todo de litio, que, con probabilidades estudiadas durante el periodo de invasión, confirman a Afganistán, como el país de mayores reservas de litio en el mundo y estiman sus yacimientos de oro en un valor de 1.000 billones de dólares. En cuanto a control geopolítico habían logrado introducir “un Vietnam” en el ámbito de manejo de la antigua unión soviética y que concluyo con la caída de la llamada República Democrática Popular de Afganistán (RDPA), periodo de mayor logro de conquistas políticas, sociales, culturales, en ganancias hacia preferencias a la mujer y en el plano económico al pueblo afgano.

Una segunda razón importante es el ascenso de China, tras la caída del Muro de Berlín y el desmantelamiento de la Unión Soviética.

Como tercera razón para invadir destacan la existencia de más de 20 millones de uigures,

perteneciente al grupo túrquico de las lenguas altaicas, de concepción filo conservadora.

Hoy en día, existe incluso la amenaza de un nuevo e importante frente: una nueva Guerra Fría contra China, alentado por Pakistán, los Emiratos del Golfo Pérsico, el régimen misógino y represivo de Arabia Saudita. Los intereses de Rusia y Turquía, por otro lado. En el caso de Pakistán, todo gira en torno a la imposibilidad de cerrar una frontera, tan activa como la existente con Afganistán.

No obstante, el desarrollo de los acontecimientos, luego de la salida de USA, apunta a una estabilidad política de acuerdos con los Talibanes interna e internacionalmente, sin que por debajo de la mesa se incite a una nueva guerra civil que mantendría el control geopolítico de Pakistán, Israel y sus aliados de los emiratos árabes y los estadounidenses.

Afganistán vivió un momento de gran esperanza con el gobierno del Partido Democrático Popular de orientación comunista y tendencia soviética, que sí hizo grandes esfuerzos por hacer avanzar los derechos democráticos de toda la población, incluyendo los de las mujeres. Desde entonces tropezó con los intereses de los traficantes de opio y con sectores retardatorios en el seno mismo del pueblo, que no alcanzaron a comprender, ni a estar preparados para asimilar las ventajas de un Estado democrático y laico radical. No asimilaron lo de estadio cultural ante la concepción sobre la mujer, como tampoco el deslinde laico de lo religioso, que finalmente concluyó en la trágica, equivoca y contraproducente invasión soviética. Esta invasión trajo consigo la llamada Segunda Guerra y el afianzamiento del uso del tráfico de narcóticos. La actividad de la CIA resultó desenfrenada. Luego de la salida de los soviéticos, surgen los Talibanes, como lo hemos reseñado, que como amos y señores del control del opio y narcóticos acumulan control político y toman el poder en el transcurso de los años de 1.996 a 2.001, cuando son desalojados por las tropas invasoras yanquis y su aliados de occidente. Se da inicio así a la Tercera Guerra en suelo afgano. Los Talibanes fueron derrotados; pero no acabados. Imprescindibles en encauzar el negocio de los narcóticos, también se fortalecieron en lo económico. Tuvieron fábricas de heroína para el consumo y comercialización; de tal manera que pasaron del 10% del control del mercado de narcóticos durante su primer periodo de gobierno al control del 100% de lo mismo, al día de hoy.

El Pentágono organizó el traslado de miles de combatientes de Al Qaeda, con juego de los talibanes, a Bosnia, para intervenir a favor de los musulmanes en ese país, en 1999. Este es uno de los peligros latentes que asoma la llegada de africanos migrantes a Colombia, con pasaporte USA.

Las tres guerras citadas de Afganistán han sido guerras por y contra el opio. Fueron los Estados Unidos y el Reino Unido, con el apoyo de Pakistán, quienes para esos años patrocinaron la creación de bandas de extremistas religiosos que el resto de la población afgana denominó muyahidines, término similar a bandidos.

Durante el desarrollo de la tercera guerra de invasión, en el años 2.014, el Daesh, creo la conformación del Califato Islámico. En Irak apareció el Estado Islámico (EI o ISIS), que destruyó valiosos monumentos budistas en Palmira. Hacia el año de 2.015, se fundó el llamado Estado Islámico de Afganistán o ISK, obviamente apoyado, entre otras fuerzas, por los Al Qaeda y por los Talibanes. En su control territorial se dedicaron la prostitución y trata de blancas, al tráfico de órganos y al comercio del opio. Aquí desplazaron los ideales de milicia islamita y centraron en lo de narcotraficantes. Esto ratifica que el escenario de guerra en Afganistán ha sido el escenario de una guerra del opio. Al igual que en Colombia, ha sido una guerra de intervención. El 90% de la heroína mundial ha sido producida en Afganistán. Esto conlleva a la lectura que los Talibanes hoy en el poder, con el control de 100% de narcóticos, son frente a los narcotraficantes latinoamericanos, incluidos los de Colombia (en el poder) los narcotraficantes más potentes del mundo. Ambos países, a hoy, califican como Narco Estados. En el caso de Colombia, se estima que los narco paramilitares en el poder, representan el mayor productor y exportador de cocaína del mundo.

Al igual que durante la guerra de invasión, las tropas yanquis se congraciaban con los “señores del opio” para mantenerlos enfrentados con las guerrillas islamitas; los Talibanes pasaron a reclamar un 10% de impuesto sobre la producción del opio, a controlar ellos mismos el 100% de la totalidad de cultivos, producción y tráfico. Los intereses de las multinacionales de la guerra, entre ellas las farmacéuticas, requieren de la materia prima del opio para elaborar múltiples fármacos, como la morfina y la codeína. Allí radica la explicación. Se afirma que, gracias a los Talibanes, occidente cuenta con anestésicos y sicofármacos.

Resumiendo, recordemos, que en 1978 en Afganistán tuvo lugar una revolución socialista, conocida como Revolución Saur o Revolución de Abril. La revolución promovió una importante reforma agraria, distribuyendo las tierras confiscadas a los oligarcas que huyeron entre los campesinos sin tierra; legalizó los sindicatos, estableció un salario mínimo; fijó un impuesto progresivo a la renta; redujo el precio de alimentos de primera necesidad; prohibió el cultivo del opio (materia prima para elaborar heroína, de la que es principal consumidor mundial Estados Unidos): promovió cooperativas campesinas, inició una campaña de alfabetización proyectando desarrollar las industrias pesada y ligera. En ese marco se creó el Consejo de Mujeres Afganas, emitiéndose un decreto para “garantizar la igualdad de derechos entre mujeres y hombres en el ámbito del derecho civil y eliminar las injustas relaciones feudales patriarcales entre esposa y marido”. Este gobierno socialista criminalizó los matrimonios por dinero o forzados, permitiendo que las mujeres eligieran libremente su esposo y su profesión, y de ningún modo, nunca jamás obligó al burka. Por el contrario, elevó considerablemente la situación de las mujeres, ayudando a su desarrollo personal y social, tal como hace siempre el socialismo en cualquier país. Teniendo como consecuencia el final del proceso socialista y el retroceso de los derechos de las mujeres, en Afganistán, será hora de replantearlo.

De aniversarios, centenarios, bicentenario y otros equívocos

COLUMNA LIBERTARIOS Y LIBERTICIDAS (7)
Tercera época

Rogelio Cedeño Castro. Sociólogo y escritor costarricense

La proximidad de cierto bicentenario muy importante, al menos en términos históricos e historiográficos, tanto como la obsesión de nosotros los seres humanos por la medición del tiempo (el de la vida cotidiana, y el de la duración histórica muy unido a una visión secularizada de antiguas tradiciones judeocristianas) y la observancia periódica de las cronologías con fines o significados muy diversos, pero también en cuanto a la casi inevitable manipulación, un tanto inocente o desprevenida a veces, de las conciencias de la gente revistiendo de una cierta solemnidad una fecha y una conmemoración, aunque en el fondo muchos ni piensen ni sientan nada importante al respecto. De esos equívocos está llena nuestra cotidianidad, la que ha devenido en el desconocimiento de ¿Cómo es que ciertas élites del poder han venido desmantelando nuestro estado nacional?, y se preparan para devorar lo poco que queda del estado social de derecho.

Todo lo anterior sucede porque los ensueños, las evocaciones del pasado lejano vienen a nosotros, de innumerables maneras, y a partir del encadenamiento de los hechos más casuales e inconexos que forman parte del diario transcurrir, sobre todo para el caso de aquellos que ya hemos vivido una buena cantidad de años, tantos que a veces nos parece algo increíble que semejante cosa haya sucedido (¿sucedió en efecto esto, aquello y lo otro?, son preguntas que nos hacemos con cierta frecuencia). La selectiva memoria, algo traicionera a veces, como decía el escritor y político venezolano del siglo anterior Domingo Alberto Rangel, en sus memorias que tituló de una manera ácrata o anarquista ALZADO CONTRA TODO, publicadas poco antes de su deceso, ocurrido casi una década atrás. La obra de Rangel, que transcurre desde su infancia que mira como lejana y llena de matices, en los primeros años del nuevo siglo, evocando su vida en los Andes Venezolanos, más concretamente en Mérida y haciendo referencia a los largos viajes que su padre emprendía, en gran parte debido al comercio y a la venta de productos agrícolas y ganaderos, dentro de una vasta región del piedemonte y los llanos que lo sucedían. Después hará un excurso y un discurso prolongados acerca de una larga vida dedicada la militancia política partidaria, de la que terminó abjurando durante las dos décadas que antecedieron a su fallecimiento.

El recuerdo colectivo (a veces no estoy tan seguro de que lo sea) del pequeño país centroamericano que éramos, durante los primeros años de la segunda mitad del siglo anterior, dentro de los que transcurrió la mayor parte de mi vida, me hace evocar circunstancias, gentes, hechos diversos e incluso objetos materiales de la vida urbana y rural que me resultan inverosímiles. Trato de evitar los lugares comunes, a los que acude la mayor parte de la gente para terminar no diciendo nada que tenga, de verdad relevancia, procuro no idealizar situaciones del pasado que me puedan conducir a la trampa aquella de que vivíamos entonces en una arcadia feliz, o la aún más engañosa de que todo tiempo pasado fue siempre mejor, tan llena de equívocos y tan expuesta a las trampas selectivas que suele jugarnos nuestra traicionera memoria. Tendemos, casi por instinto, a evitar los malos recuerdos y a idealizar las condiciones de nuestra infancia y juventud, dejando de lado las limitaciones o las privaciones a que nos vimos expuestos, muchas veces a pesar nuestro. Ese es el riesgo de toda empresa tendiente a escribir o sistematizar acerca de los avatares del pasado, sobre todo de los que conforman nuestra subjetividad, la que está conformada por una gran cantidad de ingredientes que no son precisamente nuestros, sino que nos han sido impuestos por el medio social.

El horizonte o panorámica sociopolítica del ayer, tanto como del presente que se diluye en la inmediatez, siempre estuvo presidido por las posturas reaccionarias y conservadoras de los poderes fácticos, quienes terminaron imponiéndolas tanto en el plano de la moral como en el de las visiones religiosas (en el peor sentido del término) más diversas e interesadas, en procura de legitimar sus equívocas acciones, revistiéndolas de una cierta dosis de santurronería, no por ello menos caracterizadas por el cinismo más atroz e hipócrita.

En estos doscientos años de nuestra separación del dominio imperial español, los neoliberales de pacotilla no logran convencerme de que la farsa que han implantado ha permitido construir un mejor país que el que forjaron los socialdemócratas, con su estado social de derecho de la primera parte de la segunda mitad del siglo anterior: José Figueres Ferrer y Daniel Oduber Quirós eran estadistas y hombres cultos muy superiores a estos comediantes de baja estofa que dicen ser “nuestros gobernantes” del bicentenario. Les juro que el Partido Liberación Nacional con sus cuadros estudiosos y sus valiosos aportes existió cuando en este país habían partidos políticos de verdad, la izquierda verdadera (por así llamarla) del Vanguardia Popular y otros partidos con sus luchas, sus cuadros también valiosos, quienes lucharon al lado de los obreros y campesinos también, a diferencia del decadente coro de “progres” del presente, esos que dicen ser (o son, de hecho) la pata izquierda del régimen. ¿Lo habré soñado o mi tía Virginia Matamoros Córdoba – una mujer extraordinaria de aquellos tiempos, fallecida en el estado de Nueva York en 2009- fue de verdad una socialdemócrata convicta y confesa en los años cincuenta, después de haberse unido a las fuerzas de José Figueres en 1948, aún y cuando décadas después de haberse ido a los EEUU terminará pensando como el Tea Party republicano de aquel país continente, ya muy alejada de sus orígenes? ¿O mi madre Rosa Cedeño Castro (1926-2008), existió de verdad como una militante del Vanguardia Popular de aquellos tiempos, como una mujer que defendió siempre la causa de los trabajadores?, todo en esto en contraste con una izquierda light y posmoderna que le ha hecho el juego a uno de los gobiernos más reaccionarios y represivos de nuestra historia reciente, dentro de lo que no pasa de ser un triste bicentenario.