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José Luis Vega Carballo: Situación económica nacional octubre 2019

Comentarios complementarios alrededor de un artículo de Miguel Gutiérrez Saxe sobre situación económica nacional por José Luis Vega Carballo, octubre de 2019

La clase gobernante, al servicio de la económicamente dominante, se empeña en medio de lo que ya se perfila como la segunda gran recesión de este siglo en seguirse equivocando una y otra vez por el mismo sinuoso camino por el que transita desde la primera presidencia de los Arias (1986-90 ) y adonde ésta que llamaremos oligarquía neoliberal de derechas se pierde en el bosque por aferrarse ciegamente a los vetustos árboles de la ortodoxia neoliberal y neo fascista, en simbiosis con el sector empresario, el Banco Mundial, la OMC y ahora con la OCDE, un una plataforma en trenza de vida útil que ya cumple cuatro décadas de reproducción, transformación reactiva e íntima coordinación integral estratégica. Veamos el “qué” de la cuestión:

1.Sigue la clase gobernante empecinada en aplicar el “austericidio” a las finanzas públicas – con el objetivo de reducir o liquidar el Estado de Bienestar plasmado en la Constitución Política de 1949-, ahora de la mano de una alianza PAC-PLUSC-PLN. De ese talmúdico modo disminuye la demanda agregada total por bienes y servicios y deprime al estancado mercado interno, generando efectos pro-cíclicos en vez de rectificar el rumbo y adoptar políticas fiscales y generales anti-cíclicas reinstalando el papel del Estado como agente planificado y articulador de la sociedad civil y el mercado. De ese modo también se comprimen el ahorro y la inversión, lo mismo que el consumo nacional, todo lo cual se refuerza el círculo vicioso de la recesión económica, con escalada de las tensiones sociales, incluida la lucha de clases. Entre las medidas de austeridad fiscal están las reglas para la estabilidad presupuestaria que, entre cosas, congelan los salarios de los empleados por dos décadas e impone una camisa de fuerza sobre el crecimiento de los egresos, incluidas las inversiones productivas en infraestructura física y social (escuelas, centros de salud, etc.) cuando más se necesita que crezcan los egresos en esos rubros para estimular el empleo y levantar el consumo de bienes y servicios generales como un modo de reactivar el alicaído sector productivo empresarial o economía tradicional. Se sigue alentando y privilegiando el crecimiento del sector exportador, la apertura/liberalización y la inversión extranjera como motores económicos: más de lo mismo…

2.Refuerzo implacable del sufrimiento y la degradación social y familiar del 80% de la población subyacente e indefensa, con generación de un clima de pesimismo y un estado de inseguridad e inestabilidad, mientras la insensible clase dominante muestra rechazo y desprecio a cualquier iniciativa que huela a Justicia Social. Lo anterior está ligado y se desprende de la galopante desigualdad de las oportunidades y los ingresos, acelerada del 2007 a la fecha. Pasamos de un estado de bienestar y seguridad social a uno de gran malestar e inseguridad social. También se dispararon la exclusión, la pobreza, el desempleo y la informalidad del mercado laboral. El índice de Gini que mide la desigualdad de ingresos en una escala de 0-100 se ubica en 0,514, uno de los altos de Latinoamérica y ¡entre los peores 9 del mundo!; que significa que el 20% de las familias más acomodadas acapara el 50,7% de los ingresos totales y el 20% más pobre sólo reúne un 3,9%.en general; un poco más del 25% de los hogares sufren pobreza o le andan muy cerca de hundirse en ella. No sorprende que en el Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas, Costa Rica descendió entre todos los países del puesto 42 en 2003 al puesto 63 en 2018. Por su parte, las desigualdades y desequilibrios territoriales se entrelazan con los índices deteriorados de desarrollo social a escala nacional, particularmente en las zonas rurales y costeras. Por ejemplo, El coeficiente de Gini en las Regiones Brunca, Chorotega y Hurtar Atlántica es cercano al 0,53 y la tasa de desempleo s0e ubica en el 30% con niveles de pobreza aún más altos.

3.Mientras el hundimiento social costarricense se agudiza desde la Gran Recesión de 2007-08, el rumbo de la economía se le entrega a las fuerzas ciegas e incontroladas del mercado y la política monetaria del Banco Central, que refuerzan el dominio del sector especulativo que ha sido consagrado como intocable y ultra poderoso dentro del bloque de poder.

4.A la par, a fin de salir de apuros y tendencias recesivas que no permiten que la economía crezca por encima del incremento de la población, se lanzan medidas superficiales corto o nulo alcance de puramente paliativo de tipo crediticio centradas en la manipulación de tasas de interés y encajes. Esas medidas poco o nada alivian el sufrimiento y la exclusión social y menos alteran la distribución del ingreso en beneficio de las capas de medios y menores ingresos que componen el 80% de las familias, cuyo poder adquisitivo viene disminuyendo, con más notoria intensidad de hace tres años para acá, al par que soportan una distribución desigual de los ingresos: según datos oficiales del INEC los ingresos promedio de los hogares ubicados en el decil inferior (1 de cada 10 del total) apenas reciben el 5,5%de los ingresos (41.503 colones) en tanto los pertenecientes a los tres deciles superiores acaparan el 51% y cerca de 1,2 millones o sea 16,1 más veces que los más acomodados grupos por lo que los más empobrecidos tienen una capacidad nula para elevar sus niveles de consumo de bienes y servicios. Hay un 1% de familias del deci 1 que controlan el 20% de todos los ingresos, % siendo los más ricos. La población ubicada en los deciles intermedios anda cerca de los deciles inferiores, ya que están endeudados al tope por montos que superan el 60% de sus ingresos promedio provenientes de salarios estancados y hoy día a la baja. No extraña que sus ingresos hayan descendido un 4,63% a 444.086 colones, o sea: 21.938 colones menos que del año pasado al presente. A ello debe sumarse la creciente precarización de la fuerza de trabajo ocupada que llega a un 46% del total y cuyo poder adquisitivo es insuficiente para cubrir sus necesidades básicas… Nadie puede pensar que esa baja capacidad adquisitiva vaya a neutralizar o a detener la veloz caída general del poder adquisitivo ni que favorezca la cacareada reactivación económica del sector productivo nacional, mucho menos ampliar el mercado nacional, para lo cual se requerirían medidas fuertes de redistribución del ingreso nacional y sobre todo potenciar las rentas del trabajo por encima de las del capital cuyos dueños gastan muy poca proporción de su dinero en la compra de bienes y servicios generales, rentas que, por cierto, guardan una proporción de 60 a 40 cuando hace treinta años ésta era de 40 a 60.

5.Aumento continuado del endeudamiento público y privado. El primero llega a la astronómica suma de 34.000 millones de dólares (56% del PIB) y el privado total de personas y empresas a 22.300 millones de colones, del cual 1.200 millones de colones es crédito personal para consumo, ascendiendo su monto a un nivel equivalente al 60% de los ingresos familiares… siendo el total colonizado en tarjetas de crédito para consumo de 6,2 millones de dólares y en colones el privado per capita llega a 4,3 millones de colones y el familiar a 8,5 millones, sin registrarse allí el informal de los prestamistas y que ahora viene reforzado por la entrada en el negocio de los narcotraficantes. El total de la deuda privada de personas físicas y jurídicas alcanza un total de 66% del PIB que sumada a la pública de 55% se remontan ambas a 121% del Pib=100%. La SUGEF ha informado que 126.000 empleados del gobierno central sólo reciben en promedio 190.000 al mes debido a su extremo endeudamiento. Muchos de los créditos personales con elevados intereses, segundos después de los de las abusadas tarjetas, son riesgosamente utilizados para inversiones productivas. El Banco Popular reporta que uno de tres clientes a octubre de este año posee préstamos para consumo que les comprometen un 75% de sus ingresos. Téngase en cuenta que el ingreso familiar promedio mensual apenas roza el millón de colones en tanto el de los trabajadores es la mitad de ese monto en promedio; y que elevadas tasas de endeudamiento familiar y personal promedio vienen a rebajar muchísimo el ingreso disponible para consumo y reduce el poder de mercado para las empresas productivas privadas. No extraña que el sector comercial sólo crezca en 0, 2% entre 2018-19. Lo anterior explica asimismo que la tasa de ahorro no supere el 16% del PIB, siendo la más baja en Centroamérica. La reciente reforma tributaria y fiscal no cambia este panorama con efectos de bola de nieve. Y ahora se busca bajar y facilitar las tasas crediticias, especialmente de las tarjetas de crédito, lo que hará que crezca la deuda privada mientras la pública y los pagos de sus intereses seguirán por igual al alza. En igual sentido de deterioro e incertidumbre se comportarán las demás variables macro económicas como el PIB per capita. Lo mismo que la demanda agregada ya que el consumo nacional que crecía a tasas del 5% sólo cinco años ahora lo hace al 1,06. Y esto hará que adicionalmente se reduzca la tasa de tributación y siga adelante la fiesta de la evasión y elusión, así como las de las exenciones y exoneraciones fiscales de los sectores más ricos y poderosos, la tasa acumulada de todas las cuales ser acerca al 15% del PIB…

6.En materia de política social resalta la completa desvinculación existente entre los programas de asistencia social para los más necesitados y la generación de empleo, reduciéndose al papel de instrumentos para la administración de la pobreza, de ahí que su financiamiento se considere gasto improductivo de corte paternalista, que no permite a las familias pobres superar la “ley de hierro” de la pobreza e indigencia que indica que cualquier aumento de los ingresos en esas dos esferas es gastado de inmediato en consumo sin alcanzar a generar ingresos adicionales disponibles vía el ahorro para invertir en renglones clave (formación laboral, salud, medios de trabajo, materias primas, etc.), para la generación de empleo, pequeños negocios y otras actividades productivas que apalanquen salidas exitosas de la pobreza y la degradación social de una a otra generación.

7.Un sistema de beneficios universales monetarios debe sustituir al actual y obsoleto de subsidios condicionados y degradantes, además de inútil para otra cosa que no sea administrar la pobreza de una cuarta o quinta parte de la población. Debe pensarse y discutirse un sistema superior de Renta Básica Universal (RBU) más digno y eficaz para ayudar a todos los sectores que padece insuficiencia de ingresos para llevar una vida decente y más plena y digna. La RBU no es un subsidio condicionado otorgado ex post a los fracasados debido a hechos consumados, sino una renta ex ante asignada como derecho ciudadano y no como paliativo de la pobreza o el desempleo. Cubriría a los menores de edad con una cuota de más baja cuantía que la asignada a todos los adultos. No debe prolongarse la vía al IMAS y Asignaciones Familiares retornando a la idea original de don Pepe Figueres.

8.El nivel de inversión en investigación y desarrollo científico tecnológico y para apoyar la educación profesional y técnica así como orientada a fortalecer la formación y formalidad de la fuerza de trabajo nacional, es sumamente bajo, raquítico e insuficiente para transformar nuestras fuerzas productivas; y no puede contribuir a una reconversión laboral de cara al surgimiento de una economía del conocimiento y la información; lo cual resulta trágico para sel presente y futuro de las clases trabajadoras y populares.

9.El énfasis que pone la clase dominante en el papel del llamado “emprendedurismo” no pasa de ser una farsa y pose ideológica de pésimo gusto. Pues no hay disponible capital de riesgo en la banca para respaldar los emprendimientos, dada la exigencia de elevadas garantías de solvencia en forma de propiedad y garantías reales (como si el capital intelectual y social no lo fueran!) , razón por la cual los emprendedores son forzados a buscar socios capitalistas quienes se llevan la parte del león del negocio. Aparte de esas negatividades, tómese en cuenta que el 80% de los emprendimientos fracasan al cabo de uno a tres años. Las pymes también deben superar ese “valle de la muerte”; y aunque con los emprendimientos son el 96% de todas las empresas en el país, sólo generan un 7% del empleo, en comparación con las grandes empresas y multinacionales que aportan el 93%. Así las cosas, apostar a los mini empresarios para salir de la recesión y generar más empleos, es caer en una vana ilusión o cuando más en una azarosa lotería…

10.Con una tasa tributaria de tipo africano de 13% del PIB es imposible financiar y sostener las actuales instituciones y políticas sociales, salvo mediante pernicioso endeudamiento estatal. Y menos cuando la suma de la elusión, la evasión y el contrabando se aproximan a un 15% del PIB. Esto es un gran y redondo corrupto negocio para la clase capitalista dominante que en vez de pagar impuestos ahorra buena parte de sus ganancias y beneficios para especular yendo a invertir en la compra de títulos valores de la deuda pública, los que le multiplican sus rentas mientras las del factor trabajo se hunden. Hay, pues un verdadero “círculo virtuoso” en el tema de la baja tributación y el incesante aumento del déficit fiscal y la deuda pública interna y externa que se aproximan a un 60% del PIB, situación que, por cierto, se ve agravada por las grandes pérdidas de poderosas empresas públicas, como el ICE, A y A y CNP que inciden negativamente sobre el endeudamiento y la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores. La reciente reforma tributaria y fiscal no alterará dicho círculo ni va a ir acompañada de fuertes y efectivas medidas de reactivación económico con desarrollo social sostenible y con aumento del consumo privado, el, que en el último quinquenio bajó de 70 a 63-66% del producto; y muestra fuerte descenso en los últimos tres años, lo cual estimula las deudas reguladas por la SUGEF para consumo, el que en los últimos diez años subió 9 puntos para llegar a 37% del PIB. Todo un sistema irregular de encadenamientos recesivos y socialmente regresivos.

Ahora hay que preguntarse si el modelo económico, social, cultural y ambiental o ecológico-social existente que viene proyectándose desde mediados de los años de 1980, es viable en adelante como para sostener la democracia y una mejor calidad de existencia para la población y sus aspiraciones de mejoramiento integral. Veamos:

  • La interrogante nos remite directamente al terreno de lo político. Y allí el panorama es crítico pues se atraviesa una crisis de “transitabilidad” consistente en que una vez finalizado cada torneo electoral los partidos políticos prácticamente desaparecen y son los grupos de interés y alta presión fáctica de la clase dominante los que comienzan a gobernar de facto, con las cámaras empresariales y el poder mediático de la televisión, la radio la prensa y ahora de las manipuladas plataformas y redes digitales al frente en el manejo de la hegemonía: el factor clave que sostiene y hace prosperar al gran capital local y transnacional integrados al imperio anglosionista con sus comandos centrales en Washington, apuntalados por los organismos financieros internacionales. Pero esta franja hegemónica local no es homogénea sino altamente competitiva y resquebrajada en la defensa de intereses sectoriales de distintas fracciones de la clase dominante y de la clase gobernante posicionada en los poderes superiores del Estado; fracciones inestables y cambiantes reacias a organizarse y funcionar armónicamente; y que a su vez comienzan a recibir múltiples presiones “desde abajo”, desde las clases subordinadas y sus organizaciones así como del conjunto del movimiento social que no forma parte del sector público sindicalizado que también se moviliza y agita. Últimamente se ha visto emerger un movimiento religioso neopentecostal que introduce mucha inestabilidad política mediante dos fracciones parlamentarias de peso. El resultado es un paralelogramo de fuerzas encontradas y conflictivas que chocan entre sí y provocan una prolongada crisis de eficacia, legitimidad y parálisis o bloqueo constante del Estado y de todo el sistema político, así como del subsistema operativo de la administración pública en todos sus niveles jerárquicos, una crisis que llamaremos de tránsito o de transitabilidad orgánica que hace al conjunto del Estado navegar sin rumbos claros, en direcciones indefinidas e incoherentes, y que sobre todo lo priva de fluidez y articulación integran, de coordinación estratégica, visión y vida útil. Curiosamente, está dificultad de transitar por rutas definidas y de modo ordenado no desemboca necesariamente en una crisis de la hegemonía, ya que la clase dominante no pierde hasta ahora el control social y político fundamental de la sociedad, el Estado y la economía, en especial del sector financiero – bancario privado y público, ni de los mecanismos que garantizan su seguridad básica y la reproducción sistémica, todo ello bajo el aliento y protección de su estrecha alianza con el capital transnacional y el imperio anglosionista. Las clases dominante y gobernante deben pagar un buen precio por ese respaldo: deben permitir que las corporaciones transnacionales campeen libremente y exploten sin mayores obstáculos ni controles todos los recursos humanos y naturales del país según lo establecido por los tratados internacionales de libre comercio y acepten la desnacionalización a ultranza como realidad estructural, como sistema vivencial.
  • Bajo las anteriores condiciones de extrema dependencia y subordinación, los partidos políticos y los órganos del Estado pierden toda responsabilidad y representación respecto de la sociedad civil y la política pasa a ser un ejercicio mediático y teatral, un mero espectáculo entretenido a cargo del bloque de poder dominante y su poder mediático, totalmente vaciado de contenidos reales y relevantes, un epifenómeno circense. La democracia liberal se vuelve democracia de fachada. En ese punto y momento estamos.
  • Pero hay más. La fragmentación y desarticulación del sistema político (Estado, partidos, grupos de interés, asociaciones y movimientos sociales) y su desarticulación respecto de la sociedad civil y en buena medida del funcionamiento de los mercados con la consiguiente entrega del sistema económico-financiero al empresariado local y transnacional, con alineamiento de los bancos comerciales estatales, ha producido un estado de anomia o desregulación, que ha estallado en el ámbito de la sociedad civil en la forma de debilitamiento de la normatividad sociocultural. Esta anomia sociopolítica generalizada ha intensificado la criminalidad común y organizada, y la corrupción de alto vuelo entre todas las élites de la clase dominante; se ha convertido en un fenómeno sistémico, es decir, que la corrupción dejó de ser individual, dispersa, casual y esporádica, es decir hormiga y burocrática para operar en gran formato, elefante y político, institucionalizarse y establecer la ilegitimidad como norma común en las relaciones público-privadas. Más aún, incluso ha engendrado un estilo de gobernanza que trabaja desde la oscuridad al margen de la luz pública y por detrás y por encima de los poderes de la institucionalidad pública formal. Es lo que los anglosajones llaman un “deep state” o Estado Profundo. Lo vamos a denominar un Supra-Sistema de Corrupción Planificada o SSCP revelador de un desajuste de mayor profundidad y calado entre la superestructura político-institucional y jurídica, y la infraestructura socioeconómica en donde se alojan las relaciones sociales del dominio de clase, de una gran y grave envergadura en medio de la crisis de transitabilidad, de liderazgo, eficacia y legitimidad. Sin duda, un gran desorden que nadie sabe cuándo y cómo acabará, y una amenaza de quiebra para lo que queda en pie tambaleante de la democracia de fachada, a manos de fuerzas desleales a la misma. Un estado de cosas así no es viable ya que la ciudadanía se rebelará a como pueda contra él en nombre de la ley y el orden, posiblemente depositando (falsamente ¿?) sus esperanzas en un “hombre fuerte”. Ya sabemos lo que esto puede acarrear…
  • Demás está decir que el subsistema de los partidos políticos está hecho añicos. Son chinamos que se esfuman después de cada elección nacional y sólo a cargo un diminuto cuadro parlamentario y político-mediático como vocero de pura fachada. La Asamblea Legislativa funciona a medias al vaivén que le imprimen los lobbyistas de los grupos de interés de la clase dominante; y el presidente con su gabinete por igual, casi como otro grupo de presión a cargo de la administración tecnoburocrática rutinaria del embotado Estafo. El poder judicial es un brazo del SSCP que administra un remedo de justicia en favor de una gobernanza de padrinos y amigotes de muy arriba.

Pará contrastar lo existente, examinemos cuáles podrían ser los elementos que allí faltan para moverse en direcciones diferentes a las del modelo neoliberal que comenzó a imponerse a finales del siglo pasado:

  • Crecimiento económico sostenido y equitativo orientado a equilibrar la relación de distribución de la renta nacional entre trabajo y capital, y respetuoso del medio ambiente y alta organización y participación comunitaria de bases
  • Volver los ojos al mar, donde tenemos 9 veces más territorio que en Tierra firme y donde los recursos pesqueros y del subsuelo son superabundantes
  • Reconversión tecnológica masiva de la fuerza de trabajo ocupada y ociosa
  • Pleno empleo con salarios crecientes que apoyen una mejor distribución de la riqueza y las oportunidades
  • Infraestructuras físicas y sociales de calidad para toda la población con énfasis en zonas rurales y costeras
  • Provisión de servicios públicos de cantidad y calidad aumentadas, eficientes y rentables en términos de desarrollo económico social solidario y eficiente
  • Políticas económicas y fiscales que garanticen empleo, paridad de géneros, etnocultural y territorial
  • Libertades públicas y ciudadanas democráticas acompañadas de medidas y derechos que permitan avanzar hacia un régimen participativo de democracia militante, como el prescrito por la Constitución, artículo
  • Una administración pública decente, transparente, digna, eficaz, eficiente y productiva con proyectos y programas cercanos a la ciudadanía y las comunidades más necesitadas de mejores infraestructuras de servicios
  • Partidos políticos que representen efectivamente los intereses públicos y populares de las grandes mayorías sociales
  • Coaliciones sociales amplias entre diversos grandes sectores capaces de unir y rearticular las políticas económica, social, cultural y ambiental para la protección, el bienestar y las oportunidades para las grandes mayorías
  • Poder judicial transparente que administre justicia pronta, cumplida y apegada a la ley y la Constitución con una Corte democratizada y horizontal, sin el verticalismo elitista, autoritario y corrupto de la actualidad; y un Tribunal de Elecciones proactivo y garante de los derechos y procedimientos de la democracia representativa y participativa con campañas realmente libres, competitivas y transparentes en todo, incluyendo su financiación
  • Políticas fiscales en pro de la justicia y la solidaridad sociales sin responder a intereses y privilegios privados defraudadores del fisco, y que no se hallen en manos de la actual mafia tributaria y de hacienda, y un endeudamiento público al servicio de la transformación de la economía en un sistema sostenible y socialmente equilibrado en todos los sentidos, incluyendo el ecológico
  • Si la globalización es inevitable, ello no obsta para que no sea regulada democráticamente bajo un sistema de gobernanza mundial, ya que el país no puede resolver la mayoría de sus grandes problemas que han rebasado los marcos nacionales, por lo cual el plano de las relaciones exteriores debe ser clave y puesto en prioridad, más no sólo al servicio del comercio exterior y de los monopolios transnacionales que han tomado la economía en sus sectores más dinámicos y pujantes, para su propio provecho y han dado origen a una disfuncional “economía dual” escindida en un sector local estancado y casi moribundo, y otro sector exportador moderno donde se agrupan las más grandes empresas, en su inmensa mayoría poderosas y voraces transnacionales.

 

Foto: UCR

Compartido por el autor.

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Apuntes históricos de la importancia de la Huelga

José Mario Villalobos,

Organización Política Carmen Lyra

Para iniciar con este pequeño análisis sobre la importancia de la Huelga, es significativo cuestionarse por qué en los últimos años los gobiernos que ganaron las elecciones, entre los que destacan el Partido Acción Ciudadana (PAC), el Partido Liberación Nacional (PLN) y sus demás aliados políticos como grupos conservadores, corporaciones mediáticas, socialcristianos y liberales-económicos, han atacado en reiteradas ocasiones el significado de la Huelga para el pueblo de este país.

Sin duda tiene un solo propósito y es el de terminar de desmantelar todos los procesos reivindicatorios a favor del pueblo, entre los que podemos destacar: la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), la educación pública y el derecho mismo a la huelga.

Para analizar las principales Huelgas en la historia de este país, regresaremos en el tiempo-espacio a finales del siglo 19, cuando se realizó la primera Huelga obrera (**), específicamente en el año 1888, donde los obreros italianos que fueron contratados para construir el ferrocarril al Caribe, se declararon en Huelga para conseguir mejoras laborales básicas. Este fue un ejemplo trascendental para que los trabajadores se despertaran del letargo y comenzaran a luchar por sus derechos.

Como lo expone Manuel Rojas Bolaños, las primeras relaciones capitalistas que surgieron en Costa Rica fueron mediante la producción cafetalera, esto se debió a que el área industrial no se había desarrollado completamente, por lo que el número de obreros no era el que predominaba y los que tomaban una importancia política más alta eran los artesanos y jornaleros. Durante las primeras décadas del siglo 20, intelectuales como Carmen Lyra y Omar Dengo realizaron grupos de trabajo intelectual a favor de la clase trabajadora y ya para el año de 1913 se creó la Confederación General de Trabajadores.

Hay que señalar que la inestabilidad que se vivió en el país tras el golpe de Estado que recibió Alfredo González Flores por Federico Tinoco, aunado al crecimiento de la industria y por consiguiente de la cantidad de obreros, generó la creación de gremios en contra de la explotación laboral. Un hecho importante a nivel mundial es la Revolución Rusa, la cual provocó una inspiración en las clases más bajas para conquistar un mundo mejor.

En 1920 se da la Huelga General, la cual logra paralizar la producción del país y generar las siguientes victorias para la clase trabajadora:

“La ley N°100 del 9 de diciembre de ese año legalizó lo que los obreros habían alcanzado en una lucha abierta contra los patrones: la jornada de trabajo de ocho horas para jornaleros, artesanos y demás trabajadores de fincas, talleres y empresas similares, y diez horas para los empleados de comercio. Además, se reglamentó todo lo referente a la jornada extraordinaria”

Esta conquista de esas personas, nuestros ancestros, es sin duda un paso en firme hacia la justicia social que necesitaba el país, sin embargo es válido preguntar actualmente ¿a través de “desfiles” y “parades” se hubieran logrado estas conquistas? ¿Por voluntad caritativa y solidaria hubiera la oligarquía y la burguesía emergente, otorgado los derechos que el pueblo merece? Sostenemos que la respuesta a las interrogantes previas es negativa, y el mecanismo legítimo, de presión y lucha para las personas oprimidas por el sistema económico es la Huelga.

Los movimientos sociales en Costa Rica después de la Guerra Civil de 1948 no presentaron mayor determinación e influencia en el quehacer social del país por un periodo de alrededor de 25 años, consideramos que esto tuvo como principal motivo la ilegalización de Vanguardia Popular y los sindicatos obreros no alineados con la Rerum Novarum, la criminalización de distintos grupos sociales, así como la cooptación clientelar desarrollada en función de institucionalizar los descontentos sociales, ejemplos claros de esto fueron la creación de instituciones como el ITCO (hoy en día el INDER) o DINADECO (Direccional Nacional de Desarrollo de la Comunidad). Los grupos sociales volverían a presentar un auge a partir de la década de 1960 a consecuencia de diversos elementos nacionales e internacionales

El historiador Cerdas Albertazzi, después de revisar una amplia bibliografía menciona que “Luego de 1970, buena parte de la movilización se orientó desde diversidad de posiciones y organizaciones político-ideológicas de izquierda, los cuales surgieron o se fortalecieron como consecuencia de condiciones nacionales más favorables, pero gracias también al movimiento de lucha con la Aluminium Company of America (ALCOA) y a sus particulares desenlaces”.

Los años 70 representan un momento crucial para la historia de las luchas en nuestro país primero porque es la vuela a la legalidad de las fuerzas de izquierda a la vida político-electoral, lo cual se ve reflejado en la presencia dentro del parlamento de dichas fuerzas, además del aumento de las manifestaciones en el sector bananero con el objetivo de consolidar derechos fundamentales como la firma de las convenciones colectivas, aumento de salarios y el respeto a las garantías sindicales.

Los años 80 representan un periodo de crisis planetaria, donde hay una reconfiguración de la división internacional del trabajo acelerada por la tercera revolución industrial, un giro importante a nivel económico guiado por la tecnocracia neoliberal instaurada desde los países hegemónicos; a nivel nacional todos estos aspectos tuvieron efectos notorios y conllevo a la movilización social del pueblo costarricense a las calles, lo cual obligó a los diferentes gobiernos a sentarse con la ciudadanía y negociar, casos claros de esto pueden ser la Huelga de pagos de los servicios eléctricos con el objetivo de poder reducir los aumentos que se pretendieron  imponer; las movilizaciones campesinas contra los Programas de Ajuste Estructural fueron esenciales para lograr sentar a tres diferentes ministros de agricultura; y la diversas movilizaciones por la vivienda digna desarrolladas en la GAM.

Ya para los años 90 con la implosión del campo socialista los movimientos sociales vivieron una situación compleja y desde los países hegemónicos se declaraba “el fin de la historia”, sin embargo en nuestro país el movimiento ecologista logra vencer a otra empresa transnacional contra la explotación de madera en la zona sur del país, la Ston Forestal. Además la ofensiva neoliberal choca con fuertes manifestaciones por las reformas al sistema de pensiones del Magisterio, ambos hechos son importantes ya que demuestran como la movilización contiene y frena a los grupos de poder en sus ideas y proyectos de clase.

El siglo 21 está marcado por la consolidación del modelo neoliberal en nuestro país, sin embargo las luchas contra el combo del ICE, el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y las conquistas ecológicas para la moratorio de la minería y la explotación petrolera, son claros ejemplos de que existe en el pueblo costarricense esa movilización permanente para hacerle frente a las imposiciones que desde arriba plantean los grupos de poder.

Sostenemos que es necesario hacer memoria de las conquistas de nuestro pueblo y reconocer que hoy es necesario repensar nuestros métodos, sin dejar de entender que la huelga es un método de lucha y presión fundamental, ya que el paro de funciones representa un alto a la generación de ganancias, un paro de funciones representa también una suspensión -total o parcial- de las acciones sustantivas de la institución o la empresa en la que se está, y el objetivo es claro, priorizar las reivindicaciones que son fundamentales para poder continuar trabajando con dignidad.

* Este artículo forma parte de una triada de artículos que pretendemos publicar sobre diversos elementos de la huelga como método

** Se apunta que las huelgas y manifestaciones existieron en este territorio a lo largo de todo el periodo de conquista, expresado principalmente desde los grupos indígenas que manifestaron resistencia a todo el proceso de colonización impuesto por el reino español

 

Imagen ilustrativa.

Enviado por Fernando Bermúdez.

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«Es necesario reparar el daño en las subjetividades que produjo Cambiemos»

Diego Tatián, doctor en Filosofía y docente

  • En esta entrevista con PáginaI12, Tatián analiza el gobierno de Macri y la campaña electoral, y reflexiona sobre cómo reconstruir campo popular en disputa con el neoliberalismo

“En la Argentina que viene será fundamental la construcción de un diálogo entre los jóvenes y los viejos”, dice Diego Tatián, doctor en Filosofía y docente de la Universidad Nacional de Córdoba. “Maquiavelo instaba a los jóvenes a desconfiar de los viejos porque, decía, la experiencia de los viejos muchas veces reprime la experimentación. Pero el diálogo puede ser diferente -agrega-: no de desaliento sino de impulso para reemprender, una y otra vez, la obra de la igualdad libre entre los seres humanos. Me interesa mucho el vínculo que hay entre experiencia y experimentación. Pensar qué hacemos con el pasado, qué hace el pasado con nosotros, resulta fundamental para concebir un proyecto emancipatorio.” En diálogo con PáginaI12, Tatián analiza los cuatro años del gobierno de Cambiemos y la campaña electoral, pero fundamentalmente reflexiona sobre cómo emprender la reconstrucción del campo popular para disputarle el futuro al neoliberalismo.

– Más allá de la derrota del macrismo en las PASO: ¿cuánta vigencia cree que tiene lo que usted llama la “nueva forma de dominación ideológica” que llevó al macrismo al poder?

– Lo que llevó al macrismo al poder y encuentra sus condiciones de reproducción por un trabajo de dominación ideológica, es la producción de un tipo de subjetividad que suele denominarse “neoliberal”. Una subjetividad que resulta de una fuerte embestida en la sensibilidad y la imaginación de las personas, orientada a la destrucción de la autonomía. El trabajo realizado por los medios de comunicación más clásicos forma parte de ello, pero sobre todo la incidencia de antropotécnicas más sofisticadas que inducen corrientes de opinión, representaciones, sensibilidades y pasiones muy específicas. Será necesaria una muy intensa tarea de reparación cultural y social sobre el daño en las subjetividades que produjo el gobierno de Cambiemos. Ese trabajo deberá comenzar por cuestiones inmediatamente materiales, pero también va a requerir un debate intelectual y cultural muy amplio, novedoso y autoexigente, porque el desquicio producido no es solo económico y material, sino que ha desencadenado un conjunto de patologías sociales que afectaron los vínculos, la autoestima de millones de personas, los cuerpos y la subjetividad.

– Hace más de una década usted advertía sobre la necesidad de construir una izquierda afirmativa , “capaz de disputarle a la derecha el mundo por venir”, ¿en qué situación considera que se encuentra eso hoy?

– No solamente en Argentina sino también en muchos países que fueron objeto de experiencias de terror ejercido desde el Estado, se produjo un giro desde una cultura de la revolución a una cultura de la memoria. En lugar de considerar el pasado como una reserva revolucionaria para construir una sociedad más igualitaria y disputar el porvenir, la izquierda quedó sumida en un duelo y una demanda de justicia. Durante las experiencias populares latinoamericanas anteriores al reflujo neoconservador -tal vez por lograr que esa demanda prosperase, como en el caso de Argentina-, hubo una recomposición afirmativa de la izquierda (en sentido amplio, incluyendo a los gobiernos populares de los que hablamos) que le permitió salir de la captura en el pasado. La memoria orienta las batallas sociales por el presente y por el futuro. La actual disputa político-cultural no puede prescindir de la memoria. Lo que Silvia Schwarzböck llama “vida de derecha” (exactamente lo que Nicolás Casullo describía una década antes, en Las cuestiones) parece imponerse, aunque no sin resistencia de la imaginación crítica y militancias contra la dominación total de las finanzas. El neoliberalismo naturaliza una vida donde las personas se acomodan a lo que hay y solo buscan optimizar su posición individual en una competencia sin límites. A eso se llama “un país normal”. Normal sería un país que acepta las normas que imponen los centros financieros centrales. Y que abjura de proyectos colectivos subalternos capaces de movilizar otras tramas afectivas, de impulsar una dimensión afectiva democrática alternativa a la que inocula el neoliberalismo. Las solas ideas son ineficaces para sostener una sociedad democrática, es decir igualitaria, libre y fraterna. Es absolutamente necesario generar una afectividad que permita revertir el imperio de pasiones tristes que se alojan en el odio a la igualdad.

– ¿Qué rol considera que deberá tener la juventud en la construcción de esa nueva trama afectiva y en la de un proyecto emancipador?

– Durante los gobiernos kirchneristas hubo una restauración de la política por parte de una gran parte de la juventud. Una recuperación de la tradición militante en un sentido histórico/colectivo, que repuso la pregunta por el futuro. A eso se le contrapuso luego una idea meritocrática en la que se interpela a los jóvenes solamente como consumidores y empresarios de sí mismos. Pero la marca social que se produjo durante el kirchnerismo no es fácilmente borrable, tiene una temporalidad compleja. Los jóvenes actuales, que fueron niños durante los gobiernos kirchneristas, movilizan todo tipo de interrogantes por el mundo, por los otros, por las generaciones pasadas y por el porvenir. Todo ello puede ser el abono para la construcción de una manera más interesante y más justa de estar juntos. Van a ser fundamentales no solo las nuevas preguntas que pueda generar la juventud respecto del porvenir, sino también la interlocución y el diálogo con las generaciones anteriores. Ese diálogo resulta imprescindible para que la experiencia aliente la experimentación en vez de inhibirla. La transmisión de las generaciones que han tenido la voluntad de cambiar el mundo, la mirada sobre el presente de voluntades que antes fracasaron, pueden ser recibidas como un tesoro por quienes llegan después y no aceptan la inexorabilidad de la injusticia. No para repetir experiencias sino precisamente para no hacerlo, y así honrar lo que nunca debiera abandonarse en la historia: el anhelo de justicia. Esto fue lo que dijo recientemente Horacio González, y levantó tanto griterío escandalizado.

– ¿Cree que antes de saber el resultado de las PASO hubo una especie de fascinación por la eficacia de las nuevas técnicas de marketing político que no dejó ver que estaba pasando otra cosa? ¿Estaba pasando otra cosa o en cierto punto el FdT ganó porque se aggiornó a esas nuevas técnicas?

– Indudablemente hay una eficacia de esas técnicas fuertemente despolitizadoras, orientadas a anular la autonomía, la interrogación y la crítica. Sin embargo, durante esta campaña electoral hubo algo que en cierto modo relativiza esa eficacia y la confronta. Una candidata a vicepresidenta hace campaña con un libro de 600 páginas. No con mensajes analfabetos elaborados por empresas contratadas para inundar los celulares con consignas efectistas. Esa candidata, en cambio, propone discutir ideas en lugares abiertos. Es cierto que el FdT incorporó estrategias de marketing, que seguramente no pueden ser desdeñadas en una contienda electoral. El problema es cuando la política se reduce solo a eso.

-¿Cree que en el último tiempo la derecha logró establecer los términos de la discusión? ¿Hay un triunfo de la derecha en el orden del discurso?

– El trabajo político será fundamental para evitar que el lenguaje con el que una sociedad se piensa quede reducido al binarismo y la pobreza conceptual que proponen los medios de comunicación. Frente a ello, producir una discusión pública más intensa, que movilice no solamente la lengua de la política, sino también la literatura, la música, los lenguajes populares. Una política que se conciba como parte de la cultura y logre desplazar el límite de lo pensable y de lo posible. Política como resistencia a la reducción neoliberal que concibe los problemas humanos como puramente técnicos, objeto de lenguajes especializados. Los conflictos de las sociedades son políticos y las instituciones deberán manifestarlos y expresarlos en vez de reprimirlos. Las sociedades están divididas. Lejos de ser un mal, la división es la fuente que permite producir nuevas libertades e igualdades. No se trata de reprimir los conflictos, o negarlos, sino hacer algo con ellos, conferirles una forma política, inventar una institucionalidad que los exprese. No es posible, ni deseable, una “solución final” de los conflictos.

– En un texto reciente destacó la importancia de la fraternidad para la construcción política. ¿Cómo analiza el proceso de unidad del peronismo y la incorporación de diferentes sectores en el FdT?

– La tradición revolucionaria resguarda tres palabras clásicas, ninguna de las cuales puede ser suprimida sin afectar las otras: libertad, igualdad y fraternidad. Fraternidad es la que ha tenido menos desarrollo teórico; sin embargo es un concepto fundamental porque alude a una dimensión afectiva de las sociedades y de la democracia. Sin ella las ideas de libertad e igualdad pueden ser ineficaces. La reconstrucción de un campo popular que albergue al peronismo, al radicalismo que no se malversó en una claudicación ante los poderosos, a las distintas vertientes del pensamiento libertario, a las izquierdas, el socialismo… va a ser necesaria para reconfigurar un mundo más habitable. Sería interesante lograr una unidad no reducida al espanto por lo que debemos dejar atrás. Por supuesto, el desquicio que produjo el macrismo -indudablemente el peor gobierno de origen electoral en la historia argentina- es un motivo de unidad. Pero deberá explorarse la posibilidad de un núcleo común afirmativo que permita, en la diferencia, comenzar la reconstucción de lo destruido y la reparación de tanto daño. El macrismo promovió lo peor de los seres humanos. No se trató solamente de una destrucción económica y social, sino que puso en el centro el odio hacia el otro, el rechazo de todo lo que no confirma lo existente. Sin embargo, existe una reserva democrática importante en la sociedad argentina desde la que comenzar el trabajo de recomposición.

– En diferentes ocasiones criticó un modo de proceder de los intelectuales que usted llama “neoliberalismo académico”. ¿Cuál es el rol de los intelectuales en la política?

– La universidad no es indemne a la captura por una lógica neoliberal que, en vez de estimular un trabajo sobre las palabras y las ideas para descifrar el mundo, conocerlo, cuidarlo, transformarlo y volverlo más habitable, alienta una “producción de resultados” que posiciona a docentes e investigadores -e incluso estudiantes- de una manera más aventajada respecto de sus colegas. Una internalización del léxico de la empresa y, en el límite, la conversión misma de la universidad en empresa. La resistencia a esta malversación de la universidad en mi opinión deberá orientarse a una recuperación de la crítica, a un reencanto de esa alegría de la transmisión que llamamos docencia y al placer de poner en marcha, una y otra vez, la pregunta por el sentido de las cosas.

Entrevista: Melisa Molina.

 

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/225257-es-necesario-reparar-el-dano-en-las-subjetividades-que-produ

Compartido por Óscar Jara.

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La Feria del Orgullo Rural y el Desarrollo de las Zonas Rurales

German Masís

El mundo rural está asociado a las montañas, a los bosques, a los ríos, al mar, a los productos agrícolas, a la biodiversidad de animales y a la gente sencilla y trabajadora. Los habitantes de las áreas urbanas pensamos en el mundo rural, cuando necesitamos los alimentos, cuando buscamos el descanso y la tranquilidad, pero muchas veces olvidamos que ese mundo, requiere mejores caminos y puentes, agua, electricidad y telecomunicaciones, fortalecer las actividades económicas y conservar los recursos naturales y el medio ambiente para las personas que viven en esos lugares.

Este 3 de octubre se realizó en las instalaciones del Instituto de Desarrollo Rural (INDER) la Feria del Orgullo Rural que contó con la participación del Presidente Ejecutivo y de la Gerente de la Institución, del II Vicepresidente de la República, de miembros de varios Consejos Territoriales de los 29 Territorios Rurales, así como de funcionarios de distintos departamentos del INDER.

La feria surge según la justificación del evento, “a partir de la necesidad de generar espacios de intercambio de experiencias y capacitación de los diferentes actores de los territorios rurales y además para que quienes habitan en las zonas urbanas conozcan la labor que el INDER está realizando en el acompañamiento de las iniciativas sociales, productivas y con los emprendimientos en la ruralidad nacional”. La realización de esta feria se enmarca en el lanzamiento de la campaña informativa denominada Orgullo Rural, (INDER, ProgramadelaFeria,p.1).

Dicha feria contó con dos componentes básicos: el primero una jornada de capacitación a los representantes de los territorios con el fin de actualizar sus conocimientos sobre el desarrollo rural territorial y el segundo la realización de una exposición de productos de empresarios y emprendedores rurales de las seis regiones del país que han recibido apoyo del INDER.

El primer tema desarrollado en la jornada de capacitación, fue la presentación sobre los cambios que se han introducido al Sistema de crédito rural para mejorar las condiciones en que éstos se otorgan a los productores y pequeñas empresas rurales. Entre los cambios mencionados se encuentran la inclusión de los emprendedores como beneficiarios de crédito, el aumento en el período de vigencia de los mismos de 2 a 4 años, el aumento del monto cubierto del avalúo de los terrenos de 80 a 90%, la inclusión de nuevas garantías como los avales, fideicomisos y fondos de garantías.

También existen cambios en la eliminación de las limitaciones legales para que las tierras puedan ser vendidas o divididas (que antes era de 15 años) cuando los créditos se cancelan, la posibilidad de la compra de deudas previas por parte del sistema y la aplicación de tasas diferencias a poblaciones vulnerables y a actividades que incluyan buenas prácticas ambientales.

El segundo tema fue el conversatorio sobre la actualidad del desarrollo rural territorial con la participación de dos especialistas, quienes plantearon los aspectos de la gobernanza del desarrollo territorial, mediante la toma de decisiones y la incidencia de los actores locales para elevar el nivel desarrollo de la población y las comunidades rurales, la prospectiva y la planificación de los territorios, que proyecte la acción de los grupos y las instituciones con un horizonte de mediano y largo plazo y se logre efectuar una planificación concertada y articulada entre las diferentes instituciones presentes en los territorios y los actores locales.

Se plantearon también los aspectos de la competitividad territorial y los territorios innovadores, en la perspectiva que los territorios identifiquen y potencien los recursos naturales y humanos que poseen y las particulares que los diferencian de otros territorios, así como la importancia de impulsar esfuerzos innovadores a nivel productivo, tecnológico y social que establezcan nuevos mecanismos de ejecutar las acciones y resolver los problemas a los que se enfrentan.

Se mencionó además algunos factores que favorecen o limitan el desarrollo territorial, tales como la organización y capacidad de gestión de los actores y grupos locales, la infraestructura existente, la dinámica de las principales actividades productivas, las condiciones medio ambientales, la inversión pública y privada y la institucionalidad pública en los territorios rurales.

Un aspecto particular de los comentarios, se refiere a la formulación de los proyectos de desarrollo, su relación efectiva con las necesidades prioritarias, el tipo de proyectos que se formulan sean estos estratégicos o más estructurales y el impacto esperado de los mismos en las condiciones de la población y en las comunidades.

Finalmente, el conversatorio deja algunas interrogantes, como si es posible diseñar estrategias de desarrollo integral de mayor alcance en los distintos territorios, cómo se articulan las instituciones teniendo formas de planificación y asignación de recursos diferentes, la importancia de generar capacidades permanentes entre actores tan diversos como los que habitan los territorios y en qué medida se está logrando contribuir a un desarrollo territorial incluyente y sostenible en las regiones.

En la feria de productos realizada con la participación de 52 expositores entre productores, artesanos, micro y pequeñas empresas y emprendedores de asentamientos campesinos y territorios rurales, que expusieron y ofrecieron conservas de frutas y vegetales, incluyendo jaleas, mermeladas, pulpas y vinos, quesos, chocolates, condimentos, especias, productos apícolas, cosméticos como champús y cremas naturales, granos empacados, panes y reposterías, frutas y hortalizas en fresco., plantas ornamentales y artesanías de madera.

Entre los territorios representados se encontraban el de Santa Cruz-Carrillo, el de Limón-Matina, los Cepromas Bonanza y Sansi y las Asociaciones de Productores Apícolas de Liberia, la Asociación de Productores Artesanales de San Joaquín, Asociación de Productoras de Pedernal, Asociación de Mujeres Artesanas de Laurel, Coopeproguata de Río Grande, CoopeHorquetas, Asociación de Productores de pimienta de Sarapiquí, la Asociación de Parceleros de Irazú, la Asociación Mujeres Verdes, el Asentamiento los Palmitos y las empresas Arco Verde, Pantico y La Colina.

La Feria del Orgullo Rural concluyó con presentaciones culturales y música en una verdadera convivencia de productores, microempresarios, grupos asociativos y emprendedores que compartieron sus experiencias y proyectos y sobretodo la satisfacción de vivir y producir en los 29 Territorios Rurales y pertenecer desde hace 6 años a los Consejos Territoriales ubicados en todo el país.

Imagen tomada de la página del INDER.

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Algunas notas sobre redes y el contexto virtual

Fernando Bermúdez Kuminev,

Organización Política Carmen Lyra

Es cierto que durante el periodo de globalización posterior a la tercera revolución industrial, se ha dado una magnificación del avance tecnológico, en este sentido los avances tecnológicos en materia de comunicaciones y flujos de la información (educación, noticias, computación) han avanzado estrepitosamente, y las últimas dos décadas han estado marcadas por el proceso de obsolescencia como nunca en la historia.

El surgimiento de las redes sociales (twitter, facebook, instagram) en el mundo occidental ha llevado a la creación cada vez más frecuente de un proceso de consolidación de una realidad virtual-paralela, la cual está mediada por una serie de elementos peligrosos como la aparición de nuevos sujetos como los “influencers” de dichas redes, los cuales logran como su nombre lo dice «influenciar» la opinión de la masa de personas que se ubican e interactúan en dichas redes; es necesario reflexionar de forma clara que el “éxito” dentro de una red social como “Youtube” va a estar determinado por las operaciones que ejecute el algoritmo con el que funciona dicha red, dichos algoritmos lejos de estar desprovistos de “sesgos” y ser “máquinas objetivas”, poseen como ya ha sido señalado por diversos autores, elementos de desviación hacia nociones clasistas, racistas y patriarcales. Los activos “intangibles” de las corporaciones tecnológicas son estos algoritmos, por ende hay un control total de las mismas corporaciones sobre sus activos y un cero escrutinio público sobre sus mecanismos.

Es necesario reflexionar un momento sobre como actualmente, estos algoritmos, han llevado a la consolidación de elementos reales a partir de la virtualidad como la generación de lo que se ha conocido como la «posverdad»[1] con el ejemplo clave de su operación mediática y política como la autoproclamación de un presidente en la Venezuela Bolivariana; o por otro lado el secuestro de información personal desde las plataformas sociales con fines electorales como es el ejemplo del Cambridge Analytica y su vinculación con Facebook.

A pesar de que lo virtual está influyendo sobre la realidad concreta, no necesariamente viceversa la relación en un sentido bilateral, existen aspectos que no pueden ser modificados por la virtualidad como es el caso de la crisis ecológica que atravesamos, mientras surgen figuras “hipermediatizadas” en rescate de la naturaleza y en combate del establishment ambiental (ONU, COP) como Greta Thunberg, la cual desde su surgimiento ha «logrado» una gran sensibilización (sic) de las personas, sin embargo ningún indicador para la medición de la crisis ambiental ha mostrado una sola cifra positiva, todas continúan en negativo, lo cual tiene un sentido lógico dentro del algoritmo, lo antisistema no puede ser mainstream, y es por eso que los asesinatos sistemáticos de quienes vienen defendiendo el planeta desde el hemisferio sur no existen viralmente en las redes, así como tampoco la crisis humanitaria yemení.

[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Posverdad

Imagen ilustrativa tomada de https://tn.com.ar

Enviado por el autor.

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Sobre el informe de los Relatores de Derechos Humanos de la ONU relativo al proyecto de ley de regulación de la huelga

Dr. Esteban Calvo

Es lamentable y desde luego preocupante que se pretenda desacreditar la importancia que tiene el pronunciamiento dado por los Relatores Especiales de Derechos Humanos de la ONU sobre el proyecto de ley de regulación la huelga.

Poner en duda la calidad de las opiniones de estos expertos, so pretexto de tratarse de voces independientes, lejos de ser un argumento razonable, ubica el señalamiento en el aspecto esencial que le da validez y contundencia al pronunciamiento. Es precisamente la independencia de la que gozan los Relatores Especiales, lo que les permite emitir criterios técnicos al margen de todo tipo de presiones y condicionamientos. Es entonces su condición de independientes lo que garantiza la objetividad de sus opiniones.

Por otro lado, muy mal hace el Gobierno de la República al pretender desvirtuar los alcances que tiene el pronunciamiento de los Relatores, pues tal postura implica una contradicción de principios. Costa Rica forma parte del Grupo de Amigos que promueven el mecanismo de los procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos de la ONU del que forman parte las Relatorías Especiales. En el concierto de las Naciones Unidas a Costa Rica se le tiene como uno de los países abanderados de la defensa de estos mecanismos y siempre ha dado apoyo incondicional a las relatorías.

La reacción contra los pronunciamientos de los Relatores Especiales de la ONU es una conducta propia de los regímenes transgresores de los derechos humanos, y no de los países comprometidos con su promoción y defensa. Por esto, veo en el informe que han dado los tres experimentados Relatores sobre el proyecto de ley de huelgas, una oportunidad valiosa para que el país demuestre al mundo cuán serio es nuestro compromiso con los derechos humanos y el grado de respeto que profesamos por los organismos internacionales que los promueven. También creo que el acatamiento de las recomendaciones que hacen estos Relatores, potencia y legitima aún más la candidatura del país para ocupar nuevamente una silla en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Ojalá así lo vean las autoridades de Gobierno.

 

Imagen ilustrativa.

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Quince apuntes sobre reactivación económica y un país que no quiere evitar la crisis

Luis Paulino Vargas Solís

Economista, Director CICDE-UNED

1) El tema de la reactivación se puso de moda con excesiva tardanza, tan solo hace alrededor de un año. Yo venía insistiendo en el punto (inútilmente desde luego) desde mucho antes, años ha.

2) El énfasis en lo fiscal, en mucho motivado ideológicamente, impidió reconocer la necesidad de la reactivación. Contradictoriamente, ello implicó crear condiciones para que el propio problema fiscal se agravase, y para que su solución se hiciese mucho más costosa. Simple: una economía comatosa y entrampada en graves problemas de empleo, constituye la peor noticia para la salud de las finanzas públicas.

3) El tema fiscal quedó así inmerso en una borrachera ideológica anti-estatista, cargada de odio contra empleadas y empleados públicos y de un malsano furor antisindical. Desde ahí las élites políticas, económicas y mediáticas, acordaron un plan fiscal que constituye una propuesta antitética respecto de cualquier posible reactivación: agravaría irremediablemente la crónica anemia económica y dificultaría seriamente cualquier esfuerzo de reactivación.

4) La reactivación de la economía solo tendría sentido como un esfuerzo masivo destinado a rendir frutos en un plazo corto, y concebido como un primer paso dentro de un proceso refundacional que defina nuevos énfasis y derroteros de desarrollo para Costa Rica. Lo primero, sin lo segundo, suponiendo que tuviese éxito, tan solo daría lugar a una reanimación económica momentánea, que se agotaría al chocar contra los obstáculos más profundos –por lo tanto estructurales– que el actual “modelo económico” impone.

5) Ninguna de las anteriores condiciones –absolutamente elementales– han estado presentes, ni en las propuestas gubernamentales, ni en las del empresariado ni en las de los economistas de la ortodoxia dominante, pero tampoco en las que se presentan como “propuestas alternativas”. Ni se reconoce que el esfuerzo debe ser masivo –de gran envergadura– para tener posibilidades de éxito, ni menos se reconoce su engarce con el necesarísimo, y cada vez más urgente, proceso de reorientación del desarrollo del país.

6) Un dato es claro: si excluimos las zonas francas –un universo paralelo con apenas unos muy débiles vínculos con la economía costarricense– lo cierto es que se sufre un estancamiento económico en toda la línea: la economía está congelada, y a un pelito de caer en números rojos, aunque hay sectores que ya entraron a terreno negativo. Reactivar la economía significaría relanzarla desde ese piso al que ha caído, hasta alturas del 5-6% de crecimiento anual u ojalá más.

7) A eso me refiero cuando apelo a la “masividad” del esfuerzo requerido. Saltar del 0% al 5-6% o más, solo es posible mediante una movilización a gran escala de recursos ¿Cómo lograrlo?

8) Las versiones oficiales (las del gobierno y las del empresariado y sus economistas), o bien optan por agravar los extendidos fenómenos de precarización laboral, o bien se distraen en medidas que podrían ser necesarias y positivas (como la simplificación de trámites), pero de efectos anodinos. Lo primero intenta reducir costos salariales para tratar de recuperar rentabilidad, pero, por otra parte, ello agrava el estancamiento económico al frenar el consumo de las personas y las familias. Lo segundo, siendo quizá políticas necesarias, no alcanzan, ni remotamente, el carácter masivo y de gran envergadura, que la situación demanda. Es como poner un niño de 4 años a empujar un auto varado.

9) Últimamente el énfasis se ha trasladado hacia medidas que intentan estimular el consumo. El Banco Central asumió un cierto liderazgo, con diversas medidas destinadas a reducir tasas de interés y, presuntamente, poner más crédito a disposición de la gente (lo cual no pasa de ser una burda tontería: el crédito siempre “está a disposición” y se concreta solo si hay demanda). Transcurridos seis meses desde que iniciaron estas políticas los “no-resultados” están a la vista: cero mejoría. Otras ideas, como las de limitar las deducciones sobre salarios de personas funcionarias del sector público altamente endeudadas, agregan ruido a algo que es solo una esperpéntica sinfonía de ocurrencias.

10) Hay propuestas “alternativas” que van en la misma línea. En particular, a los proyectos de ley para poner tope a los intereses de usura. Algo sin duda necesarísimo pero, a corto plazo ¿cuál sería la magnitud de los recursos que esto movilice para estimular el consumo y reactivar la economía? Insignificante, en el mejor de los casos.

11) ¿Aumentar los salarios para reactivar el consumo y empujar la economía? Esta es otra de las ideas del progresismo. Creo que la cuestión debe ponerse en el contexto de una economía capitalista que, casi, casi, está en recesión, y que arrastra un larguísimo período –todo un decenio– de empobrecidos índices de crecimiento, con grave debilidad en la formación de nuevas capacidades productivas (inversión productiva) y nulo avance en la productividad ¿Lo soportarían las pequeñas y medianas empresas?

12) Un detalle es importante: el movimiento de una economía capitalista, tiende a ser acumulativo y auto-reforzante. O sea: las fuerzas que arrastran a la economía, lo mismo en sentido descendente como ascendente, se refuerzan las unas a las otras, y con ello profundizan y amplían el movimiento. De ahí que desde finales de 2015, y por ya cuarto año al hilo, el dinamismo de nuestra economía se mueve cuesta abajo. Algo debería romper ese círculo vicioso que nos jala en sentido descendente, y revertir el movimiento. Solo hay un mecanismo que podría lograrlo: un masivo programa de inversión pública.

13) Cierto: hay muchos “peros” que dificultan llevar adelante algo así, y muy poco interés y ninguna voluntad para romper esos “peros”. El primer “pero” tiene que ver con la conocidísima situación de déficit fiscal, lo cual, sin embargo, se podría eludir si se lograsen desarrollar –cosa que no es fácil pero sí factible– mecanismos innovadores y alternativos para el financiamiento de la obra pública. Pero eso genera mucho “susto”, lo que a su vez provoca parálisis. Hay otros “peros” (la corrupción, la burocracia, las trabas administrativas, etc.), los cuales, para ser resueltos, demandarían diálogo, generosidad y mucha capacidad de liderazgo. Todo lo cual es hoy escasísimo en Costa Rica.

14) Dije que hay muchos “peros” para hacer lo que se debería, y poco interés en dar la lucha para superar tales obstáculos. En realidad, agrego, más bien pareciera haber complacencia en que tales “peros” existan, como si se estuviese a la caza de pretextos para no hacer nada. Dije que, además, ello causa “susto”, aunque, a decir verdad, más susto debería ocasionar la posibilidad, nada descabellada, de que la economía caiga en depresión. Se prefiere entonces, no reconocer ese peligro. Un ejercicio de negación, tan vano como irresponsable.

15) En resumen: creo que se ha perdido, y se sigue perdiendo, tiempo valiosísimo ¿Podría esto cambiar? Lo dudo: no hay ni el coraje ni la visión para cuanto menos intentarlo, y ello vale lo mismo para los sectores dominantes que para los que se autoproclaman “alternativos”. No sé si la economía podría sufrir un colapso, aunque tampoco lo descarto. Lo que sí veo como muy probable es que el deterioro continúe y pase mucho tiempo antes que se registre ninguna mejoría.

 

Tomada del blog: https://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com/2019/10/quince-apuntes-sobre-reactivacion.html?m=1

Enviado Marcela Dumani.

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¿Quieren hacer una dupla con un ecocida para obtener un puesto en derechos humanos en la ONU?

Por Mauricio Álvarez Mora, docente UCR, IDELA-UNA

Sin ningún sonrojo ni mayores consideraciones de fondo el presidente Carlos Alvarado y el canciller de la República Manuel Ventura anuncian que “valoran” aliarse a Brasil con el fin de hacer una dupla para integrar el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y con ello “salvar” al mundo de la candidatura de Venezuela.

Al principio me pareció un chiste. Es decir, ¿para quitar a un mal candidato el gobierno se tiene que aliar con un ecocida del planeta? ¿Cómo y dónde se les ocurren estas ideas? ¿Cuáles son los filtros y el análisis? ¿De qué diantres sirve una cancillería y ministerios que no pueden conectarse con la realidad y asesorar al presidente?

Será que el tema me tomó llegando de participar como comisionado en el “Tribunal de los Impactos Petroleros a la Naturaleza, los Pueblos y los Defensores y Defensoras”, en la ciudad de Salvador de Bahía, en Brasil. Este espacio de la sociedad civil sesionó el 3 octubre pasado, en la Facultad de Derecho de la Universidad Federal de Bahía (UFBA).

Allí, un panel compuesto por comisionadas y comisionados de varios países de la región escuchamos de primera mano sobre el régimen de tierra, activistas y pueblos arrasados por las políticas etno y ecocidas, que en pocos meses ha impuesto el gobierno de Jair Bolsonaro. Las Quilombolas o territorios de personas negras y pescadoras arrasadas por la apertura, el despojo, y la privatización de PETROBRAS y la entrega de las costas a la extracción al desenfreno. El racismo ambiental y las zonas de sacrificio para poner refinerías, puertos oleoductos y vertederos de miles de porquerías que produce esta industria petroquímica.

Los hombres y mujeres del mar denunciando el asesinato de miembros de sus organizaciones, personas que han sobrevivido a varios atentados y que tienen en su piel las balas. Dentro del Tribunal, cada tanto las mujeres del mar entonaban canciones a Yemayá, Orisha y otros cantos de lucha que les dan ánimo para invocar la justicia. Ésta es cada día más injusta y lejana, desde que llegó Bolsonaro alentando el crimen, la misoginia, la homofobia, el odio, el armamentismo, la quema de la Amazonia, el extractivismo y la expansión de una criminal agro industria de ganado, palma y soja.

Brasil ha sido por muchos años el lugar donde mas activistas han sido asesinados. Según un estudio de la organización británica Global Witness, entre 2002 y 2013 asesinaron 908 personas en el mundo por la defensa del ambiente; de éstos casos casi la mitad (448) fueron en Brasil. Además, resulta dramático que dicho estudio revele que en solo 10 de los casos hubo alguna condena en este período de 11 años, lo que representa tan sólo un poco más del 1% del índice total de asesinatos. Otro estudio publicado este año titulado “Tierra de resistentes” asegura que en la última década se han registrado 1.179 ataques a activistas defensores de los bosques y las fuentes de agua. Brasil, con 754, es el país que mayor número de ataques registra.

Esto es especialmente grave en la Amazonia, que concentra estos asesinatos. La actual estrategia de terrorismo de Estado ha “depurado” y “mejorado” las técnicas genocidas ejecutadas en la guerra contrainsurgente por el ejército de Guatemala de “quitar el agua al pez”; es decir, destruir las comunidades que estaban en rebeldía. Ahora en Brasil se mata al pez y se quema el agua y el mar. Para poder seguir expandiendo el agronegocio -en base a petróleo barato- se está prendiendo fuego a la Amazonia, con sus defensores y pobladores originarios dentro. Igualmente, hay un aumento alarmante en el abuso racial, la agresión sexual, el feminicidio y la violencia contra las mujeres y las personas LGBT.

¿Será que la gente del Gobierno tico ya está pensando y calculando los puestos en los que van a caer sentados después que termine esta administración? ¿Será que esto no los deja ver lo insensato de aliarse y asociarse con uno de los gobiernos más violentos del mundo, con la excusa de bloquear a Nicolás Maduro? Se sabe que Maduro no es ningún santo y que de igual forma está entregando cuanto mineral y petróleo hay a los chinos, quienes poco a poco están destruyendo y consumiéndolo todo.

Es muy importante que la sociedad, las organizaciones de mujeres, la población afro, la academia, artistas, las diversidades se pronuncien y presionen para hacer desistir al gobierno costarricense de esta pésima idea. Si Costa Rica se referencia -teóricamente- por la diferencia en trato de los derechos humanos es por mucha gente que ha puesto alma y solidaridad con los pueblos, que ha trabajado por la ecología y los derechos humanos, por los derechos de las mujeres, por los migrantes y por las diversidades. Todas estas personas que se sientan interpeladas favor de manifestarse urgentemente.

 

Enviado por el autor.

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A propósito de Lomas de Salitral: Parques Ecológicos Cantonales

Al fin de cuentas, el trueque ha sido oro por cuentas de vidrio: a la riqueza biológica se le puso el sello de “mercancía”, pero se sigue extrayendo sin mayor retribución para los pueblos y comunidades que la han cuidado y multiplicado a lo largo de generaciones.

Silvia Rodríguez.

Álvaro Vega Sánchez,

Sociólogo

La lucha por la defensa de la Montaña de Salitral es histórica. Hace más de treinta años la pionera organización por la defensa de los derechos de la naturaleza en nuestro país, la Asociación Ecologista Costarricense (AECO), impulsó una iniciativa para contener proyectos urbanísticos que afectarían sustancialmente ese pequeño pulmón desamparadeño. Mi tata, un inmigrante sancarleño, se incorporó a un comité local para apoyar esa lucha como queriendo redimirse del peso de la culpa por haber talado muchos árboles en las montañas de aquella llanura norteña. Sus dos grandes preocupaciones eran que la “lava de cemento” arrasara con nuestras montañas y la contaminación con nuestros ríos (sus máximas: “los ríos se limpian solos” y “sembrar un árbol es un deber de todo ser humano”).

Hoy, cuando vuelve la amenaza sobre ese ecosistema, me permito retomar una vieja idea que expuse en un artículo que escribí en 1998 –la maternidad-paternidad de esta idea es secundaria, más bien pertenece a esos insignes luchadores por la defensa de nuestras montañas–. Así como nuestros visionarios estadistas del siglo pasado hicieron de la conservación una política de Estado (¡Cómo nos hacen falta políticas de Estado!) creando Parques Nacionales que alcanzaron a proteger prácticamente una cuarta parte del territorio nacional, hoy podríamos impulsar una ley para garantizar la protección de zonas con potencial ecológico, es decir, declarar legalmente a estas como Parques Ecológicos Cantonales. Son muchas las propiedades grandes y medianas improductivas que se podrían gravar para financiar esta iniciativa, tanto para sufragar gastos de expropiaciones como de manejo.

Cada cantón debería contar, al menos, con un parque de este tipo. Un espacio natural que contribuiría a embellecer el paisaje urbano, crear ambientes más saludables, permitir que nuestra hermandad biodiversa de flora y fauna encuentre un rincón acogedor para reproducirse y nuestros hijos y nietos un lugar de esparcimiento y para aprender a valorar la riqueza natural. Como bien señalan los bio-arquitectos y defensores de los ríos, hay que “tropicalizar” las urbes.

Los galardones internacionales otorgados al país por sus esfuerzos conservacionistas y el reconocimiento como destino turístico ecológico de primer nivel, deben ser un acicate para mejorar las prácticas de protección y promoción de los recursos naturales. En este campo como en el de la descontaminación y el manejo de desechos sólidos nos queda mucho por hacer. Es urgente acompañar los procesos crecientes de urbanización con políticas y acciones que protejan los pocos bioecosistemas con los que todavía contamos.

Nuestra aspiración no debe ser convertirnos en el primer país desarrollado de América Latina, siguiendo la lógica del capitalismo salvaje y demencial, sino en el primer “país ecológicamente rico”, tal y como lo concibe la insigne defensora del patrimonio ecológico, la Dra. Silvia Rodríguez (Rodríguez, Silvia (2013). El despojo de la riqueza biológica: de patrimonio de la humanidad a recurso bajo soberanía del Estado. Heredia: EUNA).

Declaremos la Loma de Salitral como Parque Ecológico de Desamparados e impulsemos una política de Estado en esa dirección. También esta Montaña es patrimonio de la humanidad. No solo los incendios están dando al traste con la vida en nuestro planeta. Hay que parar la “lava de cemento” y el espíritu mercantilista que la impulsa. Dejemos de cambiar oro verde por cuentas de vidrio.

Imagen ilustrativa, Campaña de Defensa Loma Salitral.

Enviado por el autor.

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Costa Rica: campeona mundial del capitalismo verde

Pronunciamiento del Colectivo de Geografía Crítica “24 de Abril” por motivo del premio “Campeones de la Tierra”, recientemente otorgado a Costa Rica por parte de la ONU

Hablar de ambiente en Costa Rica es una polémica tarea. Por un lado, se ha convertido en un signo de orgullo internacional, un amplificador del nacionalismo y una noticia agradable que nos conforta en medio de nuestras angustias cotidianas. Por otro, es un triste conteo de fracasos, un interminable recuento de las consecuencias más perversas -por lo general ocultas- del modelo de desarrollo y una alerta de que no estamos haciendo las cosas tan bien como nos dicen.

El premio ambiental que el país recibió recientemente en la ONU como “Campeón de la Tierra” es un vergonzoso recordatorio de que estamos escondiendo el polvo debajo de la alfombra. Debajo de la pomposidad de la Pre-COP (a realizarse entre el 8 y el 10 de octubre en Costa Rica) y del aséptico mundo de los organismos ambientales internacionales, estamos escondiendo a los niños y niñas envenenados por agrotóxicos en las escuelas, a las personas que no pueden tomar agua del tubo de sus casas por contaminación, a las áreas protegidas que sirven como corredores logísticos del narcotráfico, a las y los activistas que han sido asesinados por defender el ambiente frente a la voracidad del capital…

Nos dicen que la cobertura boscosa y las áreas protegidas han aumentado en los últimos 30 años y que casi el 100% de nuestra electricidad se genera con “energías limpias”. Sin embargo, detrás de esta fachada, se importan y se queman toneladas de combustible diariamente para alimentar una flotilla de vehículos particulares que crece más rápido que la misma población (en busca del american way of life), se envenenan aguas, suelos, aire y cuerpos por la expansión del agronegocio y se dedican las mejores tierras agrícolas para el cultivo de postres de exportación (primer productor mundial de piña), empujando al país hacia una peligrosa dependencia alimentaria, en donde la comida que se sirve en nuestras mesas, cada vez más, es importada desde otras latitudes. Desde esa perspectiva, no hay contradicción entre protección y destrucción ambiental, sino una perversa y conveniente complementariedad. Detrás de los premios ambientales y el reconocimiento de la “comunidad internacional”, quedan los paisajes y las personas que buscan resistir los efectos de estos fracasos ambientales.

La idea de complementariedad entre protección y destrucción ambiental que proponemos es que, para poder perpetuar la acumulación de capital -destruyendo a su paso el ambiente y los tejidos sociales que cuidan y viven de la naturaleza- el Estado y las grandes empresas requieren de sellos ambientales, de certificaciones, premios y demás cortinas de humo que les permitan continuar con su actividad lucrativa y destructora. Porque, para nadie es un secreto, el tema ambiental se convirtió en una moda, un bonito discurso y un gran negocio. Frente a la incontestable evidencia de una crisis ecológica global (cuya manifestación más dramática es la crisis climática, que amenaza la sobrevivencia misma de la especie humana), lo “verde” se convirtió en políticamente correcto. Inclusive los grandes contaminadores del mundo (sector petrolero, agroindustrial, automovilístico, minero, etc.) reivindican sus prácticas empresariales “sostenibles” para mejorar su imagen, bajo una práctica que ha recibido el nombre de greenwashing o “lavado verde”.

Este secuestro y cooptación del tema ambiental por parte del status quo capitalista no es nuevo. Desde los años 1990 ha logrado imponerse con éxito en los principales centros de gobernanza ambiental mundial una perspectiva que busca hacer compatible la cuestión ambiental con el pensamiento desarrollista y economicista de mercado (primero fue el “desarrollo sostenible” y luego la “economía verde”). Tanto desde la ONU como desde el Banco Mundial, la OCDE y la Unión Europea, las propuestas oficiales que se ofrecen para encontrar salida a la crisis ecológica global se mantienen prisioneras de la ortodoxia del crecimiento económico sin límites. Desde esta perspectiva, la solución a los problemas ambientales radica en innovaciones tecnológicas para mejorar la “eficiencia” y “limpiar” la economía, deliberadamente evadiendo una discusión más profunda sobre modelos de desarrollo y sobre la necesidad de repensar los actuales sistemas de producción y consumo. Pareciera ser que -parafraseando a Hickel y Kallis (2019)-: “lo políticamente aceptable es ecológicamente desastroso, mientras que lo ecológicamente necesario es políticamente imposible”.

Este es el verdadero motivo por el cual Costa Rica ha adquirido tal grado de visibilidad y prestigio internacional en el tema ambiental. La imagen de Costa Rica como “Campeona de la Tierra” ha sido cuidadosamente elaborada desde los agentes nacionales e internacionales del capitalismo verde, como un ejemplo de que sí es posible salvar el planeta sin cambiar las reglas del juego del sistema capitalista. Esto termina siendo una patética fábula que nos cuentan para calmar nuestra conciencia, pero que, en el fondo, ha provocado una profundización de la crisis ecológica global. Se realizan cumbres, conferencias y congresos, se redactan informes y diagnósticos, se firman acuerdos y compromisos internacionales…sin embargo, no cabe duda que estamos peor de lo que estábamos hace 25 años, tanto a nivel nacional como mundial.

Aún más, podríamos decir que Costa Rica ha funcionado desde los años 1990 como una especie de “eco-laboratorio” del capitalismo verde, escenario donde se experimentan nuevas formas de gobernanza ambiental basadas en el mercado. La implementación de este tipo de políticas y programas en materia ambiental, de manera sistemática, ha tendido a excluir a las comunidades y demás actores sociales –sobre todo, aquellos que tienen un posicionamiento crítico o disidente-, como lo demuestra el reciente Plan Nacional de Descarbonización. Más allá de las buenas intenciones y de los puntos rescatables que éste pueda contener, no debemos olvidar que se trata de una propuesta implementada de manera vertical y sin un proceso de consulta ciudadana. Por fuera del glamuroso ambientalismo “de saco y corbata”, quedan excluidos e invisibilizados una diversidad de actores, subjetividades y puntos de vista alternativos que también componen la sociedad costarricense, tales como pueblos indígenas, grupos ecologistas críticos, organizaciones comunales de base, jóvenes en huelga por el clima, entre otros, cuyos aportes mucho podrían ayudar para encontrar solución frente a tan graves problemáticas.

En realidad, si en algo somos campeones mundiales, es en haber logrado ocultar detrás de una cortina de humo verde la sistemática destrucción de ecosistemas y comunidades, propia de un modelo de desarrollo capitalista sin límites, del cual nuestro país no escapa. Somos campeones en eco-marketing, en hacer de lo verde marca, no realidad.

Referencia:

Hickel, J. y Kallis, G. (2019). Is Green Growth Possible? New Political Economy. DOI: 10.1080/13563467.2019.1598964.

 

Imagen ilustrativa.

Compartido con SURCOS por Albero Gutiérrez.

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