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La renuncia del presidente

Omar Jiménez Camareno

Los costarricenses elegimos presidente de la República cada cuatro años.

No obstante, aunque el período de gobierno dura formalmente cuatro años, sabemos que en la realidad el presidente y su equipo de gobierno cuentan en la práctica con tres años para alcanzar sus principales logros, ya que en el último año la campaña electoral limita seriamente las posibilidades del gobierno de materializar logros importantes.

El presidente actual (período 2022-2026) estableció durante su campaña electoral básicamente ocho grandes compromisos, los cuales dijo que era fácil lograr, solo se requería un lapicero y valentía para «comerse la bronca».

¿Recuerdan ustedes al entonces candidato a la presidencia levantando un lapicero diciendo que a él le bastaba ese lapicero para…?

✓ Reducir el costo de la vida (prometió bajar el precio del arroz, la electricidad y medicinas)

✓Acabar con la pobreza (¿Recuerdan que incluso dijo que como funcionario del Banco Mundial había dirigido programas de combate a la pobreza en más de 40 países?)

✓ Acabar con las pensiones de lujo y la corrupción (prometió, como una forma de transparencia, transmitir públicamente las sesiones del Consejo de Gobierno).

✓ Sacar al país del apagón educativo y mejorar las oportunidades de estudio para las personas jóvenes de los sectores con menos posibilidades económicas.

✓ Fortalecer las políticas de protección ambiental.

✓ Impulsar una salud pública de calidad y acabar con las listas de espera en la Caja Costarricense del Seguro Social.

✓ Aumentar el empleo.

✓ Fortalecer la seguridad ciudadana (¿Recuerdan la promesa que hizo de que volveríamos a ser el país más feliz del mundo?)

A mitad de su período, el presidente confesó, aunque no lo haya hecho expresamente, que o se equivocó o que nos mintió.

Nos dijo a todas y a todos los costarricenses que no lo han dejado gobernar.

En otras palabras, aunque sin decirlo, reconoció que no bastaba un lapicero para hacer realidad sus promesas y, también sin decirlo, confesó que no había alcanzado resultados concretos durante esos dos primeros años.

Aunque para justificar su fracaso le echó la culpa a la institucionalidad, a los partidos de oposición, a la Contraloría y a la «prensa canalla» que no le han permitido gobernar.

Desde el dos de mayo, en el discurso ante la Asamblea Legislativa y hasta el día de hoy, el presidente redujo todo su plan de gobierno para los próximos dos años a agitar a la población en torno a lo que llamó «La ley jaguar».

Es decir, el presidente, apenas a dos años de gobierno renunció a:

✓ Renunció a bajar el precio del arroz y las medicinas. (La ruta del arroz solo sirvió para que un pequeño grupo de importadores de arroz dejaran de pagarle al Estado costarricense miles de millones en el pago de aranceles de importación).

✓ Renunció a acabar con las pensiones de lujo. ¿Se han dado cuenta que ya ni siquiera volvió a hablar de ese tema?

✓ Renunció a mejorar la educación pública. No solo nunca conocimos la famosa «ruta de la educación», sino que además se redujo el presupuesto para educación al nivel más bajo de los últimos 30 años y se eliminaron más de 70 mil becas a las niñas, niños y personas jóvenes de los hogares más pobres.

✓ Renunció a aumentar el empleo. Al contrario, en lo que va del gobierno se han perdido más de 100 mil empleos.

✓ Renunció a mejorar la seguridad ciudadana. De hecho, el año pasado alcanzamos la mayor cantidad de homicidios en la historia del país y en lo que llevamos de este año las cifras siguen aumentando. En lugar de volver a ser el país más feliz del mundo, nos hemos convertido en uno de los más inseguros del mundo.

✓ Renunció a fortalecer la salud pública. Las listas de espera no solo no se redujeron, sino que siguen aumentando y la Caja Costarricense del Seguro Social se debilita cada día más.

✓ Renunció a combatir la corrupción. Se negó a cumplir la promesa de transmitir públicamente las sesiones del Consejo de Gobierno, se ha dedicado a favorecer a sus «amigos y amigotes» y financistas de campaña, veamos:

  • Reducción de impuestos a importadores de arroz
  • Los cariñitos con los dineros del BCIE
  • Ampliación del contrato en el puerto de Caldera
  • Sobreprecio en la remodelación de la pista del aeropuerto en Liberia
  • Los permisos irregulares a su financista en Gandoca-Manzanillo

Para citar unos pocos de los casos de corrupción que se han dado apenas a mitad del gobierno.

No se habla nada de estos grandes problemas del país, ni una sola propuesta en ninguno de estos temas.

El presidente decidió, apenas a la mitad de su mandato, renunciar a cumplir sus compromisos de campaña.

Renunció a gobernar, para dedicarse, desde ahora, únicamente a la campaña electoral del 2026, con el cuento de un jaguar que ya no solo no caza, sino que ya ni siquiera ruge desde que lo asustó un mango en el parque de Nicoya.

Semana Mundial de Lactancia Materna – del 1 al 7 de agosto

Impulsemos la lactancia materna apoyando y educando

Dra. Sonia Chaves Quirós
Pediatra, experta en lactancia
Invitada de ACANAMED

Desde hace más de 30 años, los grupos organizados internacionalmente que apoyan la lactancia materna, promueven la celebración de la Semana Mundial de Lactancia Materna, en todos los países del mundo este año 2024 con el lema “Cerrando la brecha: apoyo a la lactancia materna en todas las situaciones”.

La lactancia materna ofrece un beneficio inigualable a los niños, las madres, las familias, las comunidades y al medio ambiente y es una oportunidad natural de expresar amor en el principio mismo de la vida de cada bebé. El amamantamiento proporciona tiempo invaluable de cercanía. De apego y tiernos cuidados cada día, sentando las bases de una relación de confianza y protección entre la madre y su bebé.

Si todos los niños y niñas del mundo fueran alimentados con leche materna durante la primera hora de vida, sería posible salvar cada año aproximadamente 1.5 millones de vidas, mejorando además su calidad de vida. La leche materna es el alimento perfecto para el niño y la niña, durante sus primeros seis meses de vida, sin requerir nada extra, ni siquiera agua. Luego de estos 6 meses de lactancia materna exclusiva se recomienda seguir amamantando más allá de los dos años junto con una alimentación complementaria adecuada, con alimentos caseros, de fácil acceso producidos localmente. No hay ningún producto manufacturado que pueda compararse a la leche materna.

Sea cual fuere el lugar donde se viva, todos los bebes se benefician de las bondades de la lactancia materna, ya que ella tiene los elementos nutritivos, en las cantidades adecuadas para conservar la salud, crecer y desarrollarse. La leche materna protege de las enfermedades respiratorias, diarreas, infecciones urinarias, de oídos y garganta, alergias, asma, a largo plazo de diabetes, obesidad e hipertensión e incidencia de cáncer infantil.

Los estudios demuestran que el amamantamiento beneficia el desarrollo neurológico del niño y la niña y más aún, se ha investigado y concluido que los bebés amamantados son más inteligentes que quienes recibieron fórmula infantil. Desde el principio de la vida misma, al nacer, esas gotitas de calostro, durante los primeros días se consideran como la primera vacuna que reciben los bebés y que contiene centenares de anticuerpos y enzimas que resguardan la salud y la vida.

Amamantar no requiere esterilizaciones, ni equipos especiales, ni envases, ni manipulación. La leche materna viene lista, adecuada a las necesidades del bebé en particular; es gratuita, está siempre lista, a la temperatura exacta y nunca se descompone. Puede darse a cualquier hora y en cualquier lugar, y a diferencia de las fórmulas infantiles que no son estériles, no representa peligro de contaminación.

La leche materna es particularmente la mejor respuesta en situaciones de emergencias o de crisis, ya que no requiere mezclarse con agua ni está sujeta al mercado ni a la comercialización. La pandemia que hemos vivido estos últimos años y la crisis de escasez de fórmulas infantiles que vive hoy E.E.U.U. muestra una vez más, la importancia de la lactancia materna como un recurso renovable y siempre disponible, que además no deja huella de carbono, ni afecta al medio ambiente ni contribuye al cambio climático.

Las ventajas para las madres que amamantan han sido ampliamente documentadas: tienen menos sangrados post parto, menos posibilidades de cáncer de mama, de ovario y menos fracturas de cadera, además de contribuir a recuperar el peso ideal de la madre después del embarazo. Para las familias, la lactancia materna significa una gran economía ya que no deben gastar comprando fórmulas infantiles, sino que tampoco deben gastar en electricidad o gas para esterilizar chupones y agua, y como la leche materna previene enfermedades, tampoco deben gastar en servicios médicos y medicamentos, entre otros.

La utilización de leches artificiales y el uso de biberones contribuyen enormemente al deterioro ambiental y cambio climático, ya que requieren de energía para la producción de las fórmulas y alimentos infantiles, combustible para transportar las materias primas y productos finales, aluminio para las latas; cartón, vidrio y plástico para los envases, papel para las etiquetas; plásticos para los biberones y chupetas. Lo más grave es que el proceso de producir leche artificial es vulnerable a contaminación por bacterias patógenas, sustancias químicas y otros cuerpos extraños.

La leche materna siempre está a la temperatura adecuada, no requiere mezcla, esterilización o equipo, es inocua e independiente de la calidad y disponibilidad de agua. Incluso, su composición cambia entre una toma y otra, y durante el proceso de amamantamiento, su cantidad es regulada por la respuesta hormonal de la madre a las necesidades específicas del lactante.

No existe fórmula comercial en el mundo que pueda sustituir la lactancia natural. La lactancia materna es un derecho de todas las madres que debe estar protegido adecuadamente. Es por ello, una responsabilidad del Estado crear un entorno multisectorial para favorecer y priorizar la lactancia materna.

Hay que pasar del discurso a la acción. Solo así, el amamantamiento podrá recuperarse como una esencia de nuestra cultura mamífera, como una deseable y gozosa fuente de armonía entre bebé, madre y familia, en una actividad valorada por el conjunto de la sociedad. Solo entonces, se construirán y fortalecerán las bases para una cultura de paz y armonía, de futuro saludable, respeto y calidad de vida para nuestros hijos e hijas.

Ahora Nadie Sabe

José Luis Valverde Morales.

José Luis Valverde Morales

Hasta hace unos años (más de dos para ser justos) los  pensionados de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), sabían, en enero y julio se ajustaban las pensiones al costo de la vida.

Hoy nadie conoce con certeza cuándo San Juan bajará el dedo para ayudarles en sus tribulaciones.

Si los pensionados del IVM y futuros jubilados, compartimos esta información, comenzamos a presionar a la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social.

Somos más de 330.000 (trescientos treinta mil personas) o alzamos la voz, o aceptamos la situación con el silencio cómplice.

Majes, pero no tontos

José Luis Valverde Morales.

José Luis Valverde Morales

Algunos por venir de otro lado o haber pasado mucho tiempo fuera, no conocen a los ticos.

Esa actitud pasivo-agresiva que descoordina la boca de las acciones.

En los ticos, del dicho al hecho, hay mucho trecho.

Al costarricense le gusta la “masa aguada” esa que no es ni chicha ni limonada, llevar la corriente, hacer creer las cosas, pero por detrás, con la mano, el signo de cómo se paran las loras.

Eso que según lo resuelto por la Sala Constitucional, iba a tirarlos a la calle, a golpear cacerolas para apoyar al “ciudadano distinguido “quien come ceviche peruano en una mansión o al forastero en su propia tierra, aislado en la magna residencia con sus sueños “bukeleanos”.

El tico se hace el maje, pero no es tonto, nadie como el gran Constantino Láscaris, autor del libro “El Costarricense” para auscultar el alma nacional, ya es tiempo de escribir, el remozado, segundo tomo.

La desinformación puede matar

Por Marlin Oscar Ávila
1 de agosto de 2024

Seguimos creyendo que la ciudadanía trabajadora no termina de enterarse que hemos entrado a una guerra no convencional pero igual tiene bajas, heridos y muertos a millares. Los enemigos son muy poderosos y fuertes, en momentos, silenciosos y, en más cortos instantes levantan la vos, al grado de reventarle los tímpanos al vecino.

Financian los medios más conocidos, las campañas de desprestigio a líderes sociales, colocan candidatos sin pasar por ningún filtro social ni político, llegan del exterior después de años de servicio a multilaterales, para ser candidatos políticos, con su agenda neoliberal, seguros de obtener todo el apoyo de las élites empresariales (caso Costa Rica). Más pronto que tarde, al obtener su cuota de poder, reducen el presupuesto público, «demuestran» que el Estado no puede seguir financiando las instituciones que alivian el sufrimiento de los sectores más vulnerables (caso argentino), se convierten en másteres de la economía y reparten recetarios para «medicamentos» que alivian los dolores causados como efecto de la privatización.

Cuando existe una excepción en un gobierno que prioriza la gestión democrática (consulta a los interesados), las élites empresariales y dueñas de los principales medios, inician con su estrategia de intrigas y desinformación, le aseguran al público que el gobernante es socialista, comunista (ñangara), además de engrandecer sus pocos defectos, para luego montar alternativas políticas que restituya ese poder (caso Honduras).

No deja de existir traicioneros que el poder político y económico puede embrutecerles, hasta el grado de perseguir y reprimir a quienes les acompañaron en sus luchas, creyendo en cantos de sirena (caso Nicaragua). En esta «selva política» hay líderes que no terminan de definirse, pero sí encuentran fama internacional (caso El Salvador).

El presidente Arévalo de Guatemala, tiene muy buen acercamiento con su vecino del Norte, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), México. Sin embargo, no pareciera fluir esa «sangre» hacia el sur de su frontera. Tal pareciera que el liderazgo regional de la presidenta hondureña, Xiomara Castro, le diera sombra.

Conocer lo que acontece en nuestro entorno es crucial para la toma de decisiones apropiadas. Diversificar las fuentes de información es importante, como lo es la formación de criterios apropiados que vayan en beneficio del sector social al que se pertenece. No es raro escuchar decir, más en mujeres, «no me interesa la política». Sin comprender que es una ciencia, dentro de cuyo ejercicio se define el destino del país, la región y toda institución pequeña o grande, bilateral y multilateral.

Es por la política con una ideología determinada que funciona casi todo, sino todo proyecto, donde los humanos somos los actores principales.

En la actualidad se debate la transparencia de las elecciones en Venezuela. Si fuese las elecciones en Belice, Paraguay o en Jamaica, el interés mundial perdería más de la mitad de la cobertura periodística que tiene Venezuela. Sabemos que eso se debe al petróleo que posee y no por su nivel democrático o la amplia distribución de sus ingresos.

Poco se sabe sobre el grado de genocidio aplicado por la Israel sionista en Palestina, donde lleva décadas de asesinar a toda esa nación. Gaza está convertida en la cárcel a cielo abierto más grande del mundo. Los asesinatos superan la cifra de 35 mil personas.

Es por esta razón que, la información es clave en nuestras vidas. Por esto, debemos saber lo que ocurre en nuestro contexto y en quienes tienen el poder político al momento de contabilizar los muertos y heridos.

Costa Rica: Un gobierno que se olvidó de lo social, la educación, la salud y la seguridad

Gabriela Bolaños

Gabriela Bolaños

En los últimos años, Costa Rica ha sido un faro de estabilidad y bienestar en América Central, conocido por su compromiso con la educación, la salud y la seguridad social. Sin embargo, en la actualidad, muchos ciudadanos sienten que su país se está desmoronando bajo el peso de un gobierno que parece haber olvidado sus responsabilidades fundamentales. La crisis en los sectores sociales, educativos, de salud y de seguridad es evidente y alarmante, y plantea serias preguntas sobre el futuro del país.

La educación: un pilar en peligro

Históricamente, Costa Rica ha sido un ejemplo a seguir en términos de educación. Con una inversión significativa en este sector, el país logró tasas de alfabetización superiores al 97% y una educación pública accesible para todos. Sin embargo, en los últimos años, los recortes presupuestarios y la falta de inversión han comenzado a socavar este pilar fundamental.

Las escuelas públicas enfrentan una escasez de recursos, lo que se traduce en infraestructuras deterioradas, falta de materiales didácticos y una creciente carga de trabajo para los docentes. Muchos educadores se sienten desmotivados y subpagados, lo que afecta directamente la calidad de la enseñanza. La brecha entre la educación pública y privada se amplía, dejando a los estudiantes más vulnerables en una situación de desventaja.

La salud: un sistema en crisis

El sistema de salud costarricense ha sido durante mucho tiempo un modelo en la región, pero actualmente se enfrenta a desafíos sin precedentes. La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), responsable de la atención médica pública, se encuentra al borde del colapso. La falta de personal médico, el aumento de las listas de espera y la escasez de medicamentos son solo algunas de las preocupaciones que han surgido en los últimos años.

Los recortes en el presupuesto de salud y la falta de atención a las necesidades de los trabajadores de la salud han llevado a un agotamiento generalizado en el sector. Los médicos y enfermeras, que antes eran considerados héroes, ahora enfrentan condiciones laborales precarias y salarios que no reflejan su arduo trabajo. La pandemia de COVID-19 expuso aún más las debilidades del sistema, y muchas personas ahora se sienten desamparadas al buscar atención médica.

La seguridad: un reto creciente

La seguridad ha sido otra área donde el gobierno ha fallado en brindar la protección que los ciudadanos merecen. A medida que la delincuencia y la violencia han aumentado, muchos costarricenses sienten que su seguridad está en peligro. Las estadísticas de criminalidad han mostrado un incremento alarmante en delitos como el robo, el narcotráfico y la violencia doméstica.

La falta de recursos para las fuerzas policiales y la ineficacia de las políticas de seguridad han dejado a la población vulnerable. Los ciudadanos se sienten cada vez más inseguros en sus comunidades, lo que ha llevado a un aumento en la percepción de que el gobierno ha perdido el control sobre la situación. La falta de confianza en las instituciones de seguridad ha generado un ciclo de miedo y desesperación.

Un gobierno desconectado

La desconexión entre el gobierno y la ciudadanía es palpable. Muchos costarricenses sienten que sus voces no son escuchadas y que sus necesidades no son atendidas. Las promesas de campaña sobre mejoras en la educación, la salud y la seguridad han quedado en el aire, y la frustración ha llevado a un creciente descontento social. Las protestas y manifestaciones han aumentado, reflejando un llamado a la acción por parte de un pueblo que ya no puede soportar la falta de atención a sus problemas más apremiantes.

El gobierno, en lugar de abordar estas preocupaciones, parece centrarse en intereses políticos y económicos que no benefician a la población en general. Las decisiones son tomadas sin consultar a los ciudadanos, y los recursos se distribuyen de manera desigual, favoreciendo a unos pocos en detrimento de la mayoría.

La esperanza de un cambio

A pesar de la situación actual, los costarricenses no han perdido la esperanza. La sociedad civil, organizaciones no gubernamentales y grupos comunitarios están trabajando arduamente para abordar estos problemas y buscar soluciones. La educación, la salud y la seguridad son derechos fundamentales que deben ser garantizados para todos, y la presión sobre el gobierno para que cumpla con sus responsabilidades es más fuerte que nunca.

La participación activa de los ciudadanos en la política y en la toma de decisiones es crucial para revertir esta tendencia. Es necesario que el pueblo exija rendición de cuentas y que los líderes políticos se comprometan a priorizar el bienestar social por encima de intereses personales o partidistas.

Conclusión

Costa Rica se encuentra en un punto crítico. Un gobierno que se ha olvidado de lo social, la educación, la salud y la seguridad está poniendo en riesgo el futuro del país. La crisis en estos sectores no solo afecta a las generaciones actuales, sino que también amenaza el legado de bienestar y paz que Costa Rica ha construido a lo largo de los años. Es hora de que el gobierno escuche a su pueblo y actúe con urgencia para restaurar la confianza y asegurar un futuro mejor para todos los costarricenses. La historia de Costa Rica no tiene por qué ser una de desesperanza; con un compromiso renovado hacia lo social, el país puede recuperar su rumbo y seguir siendo un ejemplo en la región.

La prohibición de la minería a cielo abierto en Costa Rica debe permanecer

Jorge Arturo Lobo Segura

El gobierno de Costa Rica ha decidido volver a un pasado que pensábamos superado. Ha propuesto la idea, ya aguardada por empresas mineras y los técnicos a servicio de ellas, de derogar el artículo del Código de Minería que prohíbe la minería a cielo abierto en Costa Rica. La excusa es “ya Crucitas está destruida y el oro se lo están llevando…”. Una burda simplificación de una realidad mucho más compleja, algo muy propio de las declaraciones del actual presidente.

La explotación de oro en Crucitas, a una escala que sufrague los costos y genere los beneficios sociales y económicos prometidos por el gobierno (dudosos beneficios, pero eso es otra discusión) requeriría necesariamente el uso de las técnicas de lixiviación química del suelo o de la roca subterránea, y posiblemente la construcción de grandes tajos de explotación. Es la llamada “minería metálica a cielo abierto”, prohibida por el artículo 8 bis del Código de Minería. Este tipo de minería, con su complejo de obras asociadas, constituye una las actividades de mayor magnitud e impacto ambiental que el hombre realiza sobre el planeta. Los destrozos producidos por los oreros ilegales en Crucitas palidecen ante la magnitud del impacto por la explotación industrial que caracteriza este tipo de minería. La razón es muy simple: su objetivo es extraer metales (oro en el caso de Crucitas) que se encuentra en bajas concentraciones en el suelo y subsuelo. Para lograr eso se realizan enormes excavaciones, donde el suelo y subsuelo (y toda la cobertura vegetal y la red hídrica superficial) desaparecen, para ser convertidos en lodos que son regados con substancias químicas, siempre venenosas. Estas substancias extraen el metal y lo concentran. Las toneladas métricas de roca y agua residuales se acumulan en varios tipos de estructuras, las más comunes en forma de lagos permanentes, llamados “lagunas de relaves”.

Sería muy difícil aquí recopilar todas las fuentes de destrucción y contaminación ambiental que este tipo de minería produce, sin contar sus impactos sociales y económicos negativos. Uno de ellos merece especial consideración: los accidentes en la laguna de relaves. Este depósito de desechos mineros, que en el caso del proyecto Crucitas tendría cerca de 150 has de superficie, es uno de los componentes más propensos a accidentes graves. Por ser lagos artificiales que no son necesariamente planeados para todas las contingencias ambientales, la ruptura de sus paredes o diques han provocado extensos derrames de su contenido, compuesto de lodos y aguas contaminadas, que se vierten sobre ríos y valles, arrasando muchas veces construcciones y habitantes. No son casos tan raros como para ser menospreciados. Una revisión de estos incidentes contabilizó 160 casos entre los años1960 – 2024.

Otra fuente informa de 214 casos entre los años 1940 y 2010, 67 de ellos en las categorías de “serios” o “muy serios”. Estos son incidentes donde se liberan más del 100,000 metros cúbicos de lodos y agua contaminada al ambiente, muchas veces con destrucción de viviendas, caminos y pérdidas humanas. Son datos necesariamente incompletos, por las dificultades obvias de registrar todo el universo de incidentes.

El exceso de lluvias es uno de los factores que han provocado muchos casos de rupturas de las presas en lagunas de relaves. Un dato interesante para entender lo que pueda pasar en Costa Rica. El cambio climático está incrementando la frecuencia de eventos climáticos extremos, como exceso de lluvias, que aumentan los riesgos de accidentes mineros. Esta afirmación se prueba con un accidente real ocurrido en Costa Rica: el derrumbe de las pilas de lixiviación de la mina Bellavista, en Miramar, cuyas consecuencias ambientales nunca fueron realmente investigadas.

El exceso de lluvias, y la acumulación de un exceso de desechos mineros, más allá de lo previsto en el diseño original, fueron las causas que provocaron dos desastres mineros en la historia reciente: los accidentes de Mariana (noviembre 2015) y de Brumadino (enero 2019) ambos en el estado de Minas Gerais, Brasil. En ambos accidentes millones de metros cúbicos de desechos mineros inundaron extensas áreas en ciudades, ríos y áreas rurales, la contaminación química llegó hasta el mar, y cientos de personas murieron enterradas bajo la ola de lodos que se liberaron tan rápidamente que no tuvieron oportunidad de ser advertidos y poder escapar.

Las compensaciones ambientales y de vidas humanas han sido un insuficientes para el tamaño de la tragedia, y han pasado por una enorme madeja legal y burocrática, donde la gran empresa minera responsable del proyecto (la compañía Vale, una de las mayores mineras del mundo) se escuda detrás de concesionarias y contratistas, a los que deja el trabajo de enfrentar las demandas del estado y la sociedad.

Vale la pena destacar que en estos accidentes en territorio brasileño la seguridad de los diques de las represas de relaves había sido inspeccionada previamente, y garantizada, por empresas consultoras “independientes”. ¿Mala praxis? ¿Corrupción? ¿Lluvias imprevistas? Quién sabe. Pero este antecedente es una buena lección de lo que se esconde a veces detrás de una actividad que se presenta como técnica, limpia y sostenible.

Costa Rica ya está incluida en la lista de países con accidentes mineros, pero si se permite la minería a cielo abierto tendríamos más casos de nuestro país en esta lista. Eso es lo que nos espera si derogamos el artículo 8 bis del Código Minero. Debemos superar esta especie de “fiebre de oro” que se ha desatado en nuestro país después de los incidentes en Crucitas. Es falso afirmar que “ya todo está destruido en Crucitas”. La experiencia real de los accidentes mineros prueba que podemos empeorar las cosas aún más.

Imagen: UCR

Monopolio en la agricultura mundial da el adiós al conocimiento ancestral y propicia la exclusión de los más pobres

Félix Madariaga Leiva

Por Félix Madariaga Leiva
Periodista

Muy poco o nada se sabe sobre el trabajo que realizaron – y siguen realizando – miles de científicos para desarrollar trigo transgénico con mayor rendimiento y peso de grano. El trigo es uno de los alimentos más cultivados a nivel mundial y Chile fue un gran productor de este cereal en el pasado, miles de hectáreas en distintas regiones del país fueron sembradas con esta materia prima, elemento primordial de muchos alimentos, y que por largas décadas no necesitó de las grandes trasnacionales para su producción.

Hoy los campos chilenos han mutado hacia otros cultivos “más beneficiosos” debido a la baja de los precios en el mercado local, lo que se refleja en el aumento de la importación de trigo desde otros países. En la actualidad no logramos cubrir la demanda interna de trigo y hemos tenido que abrir las puertas al trigo extranjero (principalmente desde Argentina, Canadá y Estados Unidos). Queremos decir basta a este oportunismo basado exclusivamente en la explotación de la tierra y ganancias económicas. Queremos volver al trigo chileno, queremos que se respete la importancia ancestral de las semillas y sus cultivos, sobre todo ahora en que la manipulación genética hecha en laboratorios pertenecientes a grandes empresas multinacionales, ha creado “transgénicos” para obtener cosechas más resistentes y productivas, pero a qué costo?, quién gana con el trigo transgénico? La respuesta es bastante obvia, los ganadores son 4 empresas proveedoras: Bayer-Monsanto, Corteva, ChemChina y Limagrain, que en conjunto controlan más del 50 por ciento de las semillas del mundo. Quisimos indagar más acerca del control que tiene Estados Unidos y otras grandes potencias en la agricultura mundial y local, cómo han modificado genéticamente nuestro trigo y porqué el trigo norteamericano es más barato que el chileno, lo que podría estar llevando a la quiebra a productores chilenos, pero – como lo decíamos – muy poco o nada se sabe de eso.

El tema está afectando las economías mundiales, las grandes fusiones que se han realizado en los últimos años, han incluido la compra por 59.000 millones de euros de Monsanto (empresa de productos químicos, semillas y biotecnología de Estados Unidos), por parte de la empresa alemana Bayer; la fusión de la empresa química estadounidense Dow con DuPont; y la adquisición de ChemChina por 43.000 millones de dólares del grupo suizo Syngenta. Cada vez se reduce más la libre competencia y el acceso a proveedores de semillas, insumos y tecnologías en el campo agrícola.

La siembra de transgénicos constituye un hecho muy grave para el continente Latinoamericano y para Chile ante el inminente riesgo de contaminación biológica a los centros de origen. En el caso del maíz podrían verse contaminadas 23 formas raciales prehispánicas, 7 de las cuales están amenazadas de extinción(según estudio de María Isabel Manzur (Ph.D), investigadora del Programa Chile Sustentable, quien analizó el impacto de los transgénicos en el país).

Sabemos los chilenos cuáles son los alimentos que consumimos genéticamente modificados?, sabemos realmente qué comemos?, cuáles son los riesgos para la salud?, están  etiquetados los productos transgénicos en Chile?, pareciera que no.

Una de las tecnologías más polémicas es la ingeniería genética. ¿Son peligrosos los alimentos transgénicos?, en teoría no, en la práctica sí. Para hacer una planta transgénica se toma de la especie una porción de ADN y con una pistola celular se dispara en el núcleo celular de otra especie, que lo integra en su propio ADN. Así por ejemplo podemos modificar una especie de papa o maíz  para que sea atacada por un virus. Nos dicen que comer este alimento mutante no constituye un peligro en sí mismo, ya que nuestro sistema digestivo lo descompone igual que otros alimentos, aunque algunos científicos afirman que alterar el ADN puede traer consecuencias inesperadas. Por ejemplo, las llamadas “plantas BT” contienen material genético de la bacteria Bacillus thuringiensis, que produce una proteína que mata a los insectos que intenten comerla.

El problema no está en los alimentos mismos, pero si muy cerca de ellos. Por ejemplo, el Glifosato, que es una sustancia que sirve para eliminar las malas hierbas, es fabricada por Bayer-Monsanto bajo la marca Roundup. Es tan efectiva que mata a todas las plantas que toca incluyendo las que quieres cultivar. Irónicamente, podríamos decir que para que el negocio funcione, en vez de sembrar el maíz tradicional sólo debes sembrar maíz genéticamente modificado que resista al glifosato. Por mera coincidencia esa semilla “resistente” también la desarrolla y vende Monsanto (negocio redondo por donde se mire). Esta práctica ha aumentado el uso de herbicidas y se ha demostrado que este químico queda impregnado en la tierra, se esparce en el agua y por el aire, por lo tanto puede matar otras plantas que existan alrededor, insectos y enfermar pájaros y otros animales.  El glifosato se queda en la piel de los trabajadores y también en los alimentos que consumimos. Los estudios oficiales (muchos de ellos patrocinados por Monsanto de manera directa o indirecta) aseguran que el glifosato no es tóxico, pero hay casos que hacen sospechar y que han obligado a Monsanto (ahora Bayer) a pagar millonarias indemnizaciones. Por ejemplo en el pueblo San Salvador Entre Ríos en Argentina, donde el uso de glifosatos es extensivo, las tasas de cáncer son altísimas, y además se reportan problemas neurológicos y malformaciones en recién nacidos. Pero los transgénicos están “ayudando” a aumentar las cosechas y a resolver el hambre en el mundo. Que ironía!

Los datos indican que en Estados Unidos no ha aumentado la cosecha de alimentos a partir de la introducción de transgénicos comparado con Europa donde no se utilizan y en cuanto a acabar con el hambre, el problema no es la escasez de alimentos sino que hay demasiados países que no tienen los recursos para comprarlos. Mientras tanto, las 4 empresas que controlan el mercado global -tanto de agroquímicos como de biotecnología – gastan millones de dólares en lobby y publicidad para impedir que se les regule. El problema no es la modificación genética en sí misma, sino el modelo económico que privilegia, las ganancias por encima del cuidado del planeta de la salud de los que habitan en él.

Quisimos conocer cuál es la situación en Chile, intentamos comunicarnos con el Ministerio de Agricultura para pedir información, nos derivaron al SAG, a quienes les enviamos un correo solicitando información que hasta el momento no ha sido contestado. También le pedimos información a Cotrisa (Comercializadora de Trigo SA) vía correo electrónico como nos indicaron, tampoco obtuvimos respuesta. Lamentable, pero seguiremos insistiendo. Lo que aquí está en juego es la salud de millones de personas, es la soberanía alimentaria y el conocimiento ancestral de miles de pequeños agricultores que ven como cada día los grandes negocios contaminan sus tierras, destruyen sus semillas y las formas de vida de las comunidades.

https://www.fao.org/4/x9602s/x9602s02.htm

https://www.patagonia3mil.com.ar/wp-content/uploads/2016/10/Resultados-de-una-investigacion.pdf

https://www.bayer.com/en/

https://www.chile.gob.cl/estados-unidos/noticias/celebracion-de-la-relacion-bilateral-agricola-chile-estados-unidos

https://cl.usembassy.gov/es/subsecretaria-del-departamento-de-agricultura-de-ee-uu-encabeza-mision-comercial-que-visita-chile-esta-semana/

https://www.minrel.gob.cl/noticias-anteriores/cancilleria-y-ministerio-de-agricultura-destacan-la-publicacion-del

https://chilebio.cl/2020/11/11/cientificos-chilenos-desarrollan-trigo-transgenico-con-mayor-rendimiento-y-peso-de-grano/

https://grain.org/es/article/874-transgenicos-en-chile-la-situacion-de-los-cultivos-de-alimentos

https://www.emol.com/noticias/Economia/2024/03/17/1124945/agricultura-sna-trigo-chileno.html

Manda a decir el Jaguar…

Isabel Ducca D.

Que no le gusta para nada que lo utilicen como una marca, más si es para embaucar a la gente ingenua sobre una ley nefasta para el pueblo.

Que cuándo lo han visto a él con corruptelas y componendas.

Que, por favor, respeten su hábitat y su forma de ser, porque eso de imitar su rugido más parece de un circo barato.

Que aprendan de las culturas originarias, pues era y es un símbolo espiritual.

Que eso de rugir en vez de argumentar da mucha vergüenza ajena.

Que si no saben argumentar, para eso hay cursos excelentes en las universidades públicas.

Que jamás la mala imitación de sus rugidos va a sustituir el arte de la retórica; que, desde la antigüedad griega y romana, saber expresarse es la base de la vida política.

Que si ruge tan feo porque tiene problemas de lenguaje, que no tenga pena, porque, ahora, en las facultades de educación de las universidades públicas, hay brillantes especialistas en la materia.

Que si ruge tan feo por problemas de personalidad, que tampoco le dé temor o vergüenza, porque en las universidades públicas hay maravillosas personas que lo ayudarían a superar esos trastornos de personalidad.

Que deje de hacerles caso a Bukele y a Milei, que esos sí están trastornados de verdad y que ya están fichados para la historia universal como violadores de los Derechos Humanos y excelentes discípulos de Hitler.

Y ya no transmito más los mandados del Jaguar, pues el resto fue una serie de advertencias pasadas de tono; mejor me las reservo.

Chris, Builder of the National Parks

Freddy Pacheco León, PhD

When we once read that the «Benemérito de la Patria» (Worthy of the Homeland), Dr. José María Orozco, in the midst of his formidable conservation work, had proposed in 1938, to create «a national park. The first of those that must claim the advancement of the country…. on the mountain of the Poás volcano», as we know it today after being formalized as the first national park in Costa Rica, we truly value his vision, we recognized his effort and we saw him since then, as «Father of the National Parks» in Costa Rica. And we glimpsed it this way because it had anticipated more than 20 years, what would later be forged in Costa Rica, as part of a global trend, which is why we advocated together with other citizens (obviously without success) for it to be baptized with its illustrious name, the Poás Volcano National Park. Distinguished biologist, who also during those years proposed the creation of natural reserves, as well as the conversion of the San Lucas and Chira islands into conservation sites for forest species, and, for what he is best known and admired, for having had the good sense to choose the purple guaria («la Guaria Morada») as the National Flower.

Time passed and with the development of ecology as a science, at a time when environmental destruction on the planet was advancing and concern was already causing international meetings, a series of Costa Rican and foreign scientists specialized in environmental issues emerged, busy with the urgent task to create conservation areas. Some, from positions linked to government institutions such as the Ministry of Agriculture and Livestock (MAG), saw the need to advance in the preservation of, at least, some of the natural wealth of the country, whose forests were being devastated, at a rate of deforestation that was unparalleled worldwide. This, among others, was a consequence of a concept of «development» that considered the felling of the forest as an «improvement» that even led to legal incentives for the destruction of «unproductive forests», by those who considered that the country could developed mainly from extensive livestock farming and monocultures, whose agriculture border was interrupted by trees, bushes, wetlands, and everything that hindered, they said, national progress.

Well, in the midst of this circumstantial myopia, there were those who, heirs of Dr. Orozco’s initiatives, and in response to the need to have conservation areas that would confront those who effectively saw destruction as development, took care to preserve areas of the country. In that unequal race, national parks and other conservation areas had to be created! But no one knew how to undertake this grandiose task. Human and financial resources were very limited; what was immense was the incomprehension of this marginal, unproductive task in a country that demanded the fulfillment of other priorities. The MAG was there to promote livestock farming, even if it was extensive, since it was a source of foreign currency that the country needed so much to pay for imported products, to satisfy certain needs. And, of course, to cultivate, hopefully export products, also generators of foreign currency.

In the midst of this predominant situation, which still persists among some people, there were those who spoke of the need to create national parks, without knowing how. From ancient desks, surrounded by agricultural engineers who did not even know the definition of ecology, they talked about it, thought about what to do, but no significant progress was made.

Ideas were flying, but human and material resources were scarce, and the experience was barely incipient.

On the other hand, doctors Joseph Tosi, Leslie Holdridge and Alexander Skutch, most especially, based at the Tropical Scientific Center (CCT), already by the end of the 60s, enjoyed the technical-scientific knowledge necessary to make solid and well-founded areas of Costa Rica, which could form that long-awaited set of conservation areas, in general, and national parks, in particular. The CCT already knew the exceptional life zones and ecosystems that would have to be documented on the ground, but reaching them with teams of officials was almost impossible, starting with the almost non-existent communication routes.

So there was a big but that didn’t seem to be easily resolved. Who would venture to the most inaccessible corners, from the terrain, from the wetlands, from the dry forests, from the caves, from the moors, from the marine reefs, from the archaeological sites, from the great forests, from the beaches with their adjacent plant ecosystems, from the remote beaches where sea turtles nest on both slopes, all of them remote and almost impossible to access, where their biological and socioeconomic characteristics would have to be investigated, notes taken, species identified, confronted natural dangers and hostile people, while very possibly facing hunger and other inconveniences?

We looked around and couldn’t see how to solve this essential, fundamental, irreplaceable task. There were not even rustic roads, and in the places to be studied, there were not even paths that could be followed safely, so the absence of material facilities were undoubtedly almost insurmountable barriers. They would have to undertake dangerous walks, in dry, wooded places and in swamps, to who knew where, without knowing the return paths, in the midst of the incomprehension of dispersed communities that would look at them with great suspicion, since they feared for their lands, almost all of which they had acquired informally, so strangers could be part of the proceedings that would question their presence in them. Who would venture?, they reiterated, and all this without being able to earn a salary consistent with the great task.

It was recognized that in Costa Rica there would be no way to form a qualified human team, willing to accept similar challenges, with the necessary energy and conviction, that would guarantee the dreamed results, while the days, months and years continued to pass.

While pondering this almost impossible task, which was preventing substantial progress in the creation of national parks and other conservation areas, a National Park Service, in charge of volcanoes, was created, practically on paper, in a corner of the MAG, such as Poás, Irazú, Turrialba and other areas near the central valley. Álvaro Ugalde and Mario Boza completed that task and other related ones, without achieving significant progress, because, even within the rulers, contradictions inherent to the lack of knowledge about the importance of preserving natural wealth were expressed. An example of this was the bill published in the official paper» La Gaceta» on December 25, 1966, which intended to rent Coco Island for 40 years, for one colon per year, for a tourist development with German capital, approved with evident enthusiasm, in a legislative committee. The situation, then, was not easy.

While that was happening, there, in a small rural American town in the Mississippi River basin, a boy who as a child had done «mischief» in favor of the protection of wild species, getting into trouble with his teachers, and even with his family, developed as a rebellious teenager, who not only turned the family bathtub into a temporary refuge for turtles, snakes and tadpoles, but also protested indignantly about the frogs that would have to be dissected in biology laboratory classes. Then, at college, he returned to their habitat, the squirrels that his professor had promised not to sacrifice as part of an experiment, often meaningless, like the ones we also saw at the University, without protesting as he bravely did, at the risk of being expelled from the institution. – It was the 1960s, and the demonstrations against the massacre that the United States carried out in distant Vietnam were not indifferent to him either. His conscience prevented him from accepting the burning of the forests with a gelatinous gasoline called napalm, much less the pain and death, of children and adults, women and men, that the B52 bombers and the ground forces inflicted on millions of civilians, by orders received from the White House in Washington. His attitude was so real, so convincing, that they had no choice but to classify him as a «conscientious objector», which freed him from being an accomplice in that criminal massacre, which, paradoxically, had so many physical and psychological consequences for the then young people who They were forced to participate in that unjust war.

Eager to get away from the racist and repressive atmosphere that existed in many cities in the United States in 1968, that boy, almost a teenager, sought the fresh air and nature that he had already known months before and that he longed for, in a Central American country of friendly people, without armed forces for about two decades before, called Costa Rica. And the opportunity presented itself when he enlisted in the Peace Corps, created by the United States Congress in 1961, so that young volunteers could “promote world peace and friendship… under difficult conditions if necessary».

Thus, with that mission, 13 young volunteers, among them the rebel boy with a cause that we talked about, today’s Dr. Christopher Vaughan, arrived one day in 1971 at the El Coco International Airport, “armed” with two cameras, bought with what he had earned, working at a gas station in 1969, a backpack and his daily notebook, but ready to enjoy the greenery of the country he had fallen in love with, and the peace and kindness that prevailed among its people. No longer arriving, and without knowing it, but aware of the great needs that were preventing progress in the creation of national parks that the country required, from the direction of national parks in the Ministry of Agriculture and Livestock, the agronomist Mario Boza, in a piece of paper wrote down what his task would be: LOOK FOR AREAS THAT COULD BE CONVERTED INTO PARKS OR RESERVES. «For which, of course, I had to make a national inventory to find areas with exceptional characteristics or a specific life zone, and then write reports with the preliminary limits, plans, resources, urgency, and cost estimates for the land». A task surely intended for a multidisciplinary team, but it was being posed to him individually, when he was just arriving in the country.

Chris says in his extraordinary book “Costa Rica National Parks: Their Search in the 70s,” “I was horrified, because my task was enormous.”

Mainly as “office” support, he had the scientific team of the Tropical Science Center, Tosi, Holdridge, Skutch, and the naturalist Olof Wessberg, with whom he met (mainly with Tosi), to analyze his notes and indicate immediate tasks, before from leaving on tour and upon returning, after literally having gone hungry, endured unthinkable situations, been kept awake many times, under frequent situations of uncertainty. But the success achieved by Christopher Vaughan (Chris, as his friends and disciples know him) was such that he did not care about the sacrifices and hardships experienced, always without complaining to anyone!, while he walked along tapir trails, because the baqueano was “drunk»; while it was exposed to violent confrontations due to land struggles between farmers and powerful companies such as «Osa Productos Forestales» (OPF), mainly in the Osa peninsula, where the Corcovado National Park would later be established; due to inclement weather in wetland areas with abundant threatening fauna; while eating only canned tuna and some crackers; while was sleeping in a ranch with scorpions everywhere that, to prevent them from climbing onto the trucks, put their legs in cans of water; while the fleas, ants and other insects did not abandon him during the days in which, with great effort, he tried to fulfill his mission well; while he was in the middle of the jungle with unexpected visitors such as felines; while he was forced to eat puma and tapir meat, offered by some good neighbors, to whom he could not say no, so that they would not see him as an enemy; while exhausted and soaked, he had to get into his sleeping bag, overcome by fatigue; while he remained “stranded” in a distant place waiting for a boat, which irregularly made trips to the destinations he hoped to reach; while he had to leave his motorcycle hidden in the undergrowth, in the absence of even a trail that would allow him to continue forward. But what do all these situations matter if he saw, almost daily, how the national parks were being created, that with his invaluable contribution, were being forged!, and that, otherwise, could not have been created.

“At the end of 1985, 19 of the 26 sites I visited between 1971 and 1974 were legally created: nine national parks, one national monument, five biological reserves, one private reserve, one protective zone and two national wildlife refuges,” we he narrates in his book, so it is not in vain that he confesses that those years were “the most exciting and rewarding of my life.”

Well, if those years were like that for Chris, for us Costa Ricans, they were a blessing. Reading the book we wondered what the system of conservation areas in Costa Rica would be like today, which went from just over 33,000 hectares to more than one million three hundred thousand hectares, if that boy with a genuine conservationist spirit had never fell in love with our country. If that young Peace Corps volunteer had rejected the monumental tasks assigned to him, or if a few weeks later, he had said, understandably, ¡I can’t take it anymore!

We have no doubt that Chris’s daily fight, against the chainsaws, axes, machetes, shotguns, and tractors, which, almost reached his heels, would have been lost without his dedication to environmental conservation. The great scientists and attentive administrators who received the very complete reports from him, accompanied by hundreds of invaluable photographs (hundreds of them generously copied in the aforementioned book), surely marveled at the stupendous work that, almost always solitary, this young nature lover carried out and, circumstantially, created our national parks.

For this reason, and more, Costa Ricans, and nature lovers from all over the planet, owe a gigantic debt to Christopher Vaughan, although he neither recognizes it as such, nor is he collecting it.

The only thing he will surely be asking is that the work not be considered finished, because as we saw recently with President Chaves, there is a lot of ignorance around environmental issues, when he sarcastically said that he has a plan for Caño Negro refuge that will indicate «How many properties are in dispute, how much land must be declared a refuge, to compensate the frogs, the snakes and the deer», to add, «Around the 90s someone came up with the idea of ​​oh, how nice, since some desk there in Zapote (presidential office) signs an executive decree…». If the president ever get to read the book published by the «Editorial Tecnológica de Costa Rica», we are sure that his judgment would be fair.

Finally, we believe that Chris’s work will continue, as an individual task for all the inhabitants of this revered land. Only in this way will we pay off, at least a little, the debt we owe to him. Costa Rica would be very different today if that young man had not come to share his desires and dreams for nature. If the “Forger of the National Parks” had not given us, with his selfless dedication, that valuable treasure that honors Costa Rica.