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Frente a la crisis política que vive el pueblo venezolano – Frente Amplio

El Frente Amplio hace un llamado a que se respete ante todo la soberanía y voluntad popular expresada en las urnas, y el derecho a la autodeterminación de los pueblos. En este sentido, nos sumamos al llamado realizado por los gobiernos progresistas de México, Brasil y Colombia, para que las autoridades electorales venezolanas de forma expedita y en apego a los tiempos reglamentados, publiquen las actas electorales por cada mesa de votación.

Rechazamos la violencia en todas sus expresiones y formas como vía para salir del conflicto político, y llamamos a la búsqueda de una salida institucional, democrática y pacífica, que respete la vida y la integridad de todo el pueblo venezolano.

Reafirmamos la defensa de la democracia y el rechazo a todo tipo de autoritarismo, de cualquier expresión ideológica, ya que es la vía democrática la que históricamente ha permitido los mayores avances en las condiciones de vida de los pueblos de la región.

Sobre el avance del populismo en Costa Rica: disputas en torno la definición del ideal democrático

Lic. Andrey Pineda Sancho

Durante los últimos años, el estilo político de carácter populista ha ganado terreno en Costa Rica. Pese a tener un largo recorrido subterráneo y solapado (en ocasiones más abierto) en la mayor parte de la historia política del país, lo cierto es que este estilo se ha hecho especialmente distinguible en el transcurso de los últimos 10 años. Algunos de sus rasgos, al menos en el plano discursivo, salieron a relucir en la campaña política 2014, cuando las críticas a la hegemonía política y gubernamental del Partido Liberación Nacional se tornaron más vehementes, y otros tantos se hicieron presentes, esta vez con mayor claridad e intensidad, en las campañas políticas 2018 y 2022. En el primero de los casos, a través de candidaturas como las de Juan Diego Castro, quien se destacó por su discurso anti-sistémico y anti-elitista de corte punitivito, y Fabricio Alvarado, quien accedió a la segunda ronda electoral gracias a un discurso religioso-conservador exaltado y polarizante; mientras que en el segundo de ellos, por intermedio del candidato Rodrigo Chaves Robles, exministro de Hacienda y exfuncionario del Banco Mundial que se vendió a sí mismo como un “outsider” de la política con raigambre popular y como un tecnócrata con capacidad resolutiva, y que, gracias en parte a esa imagen, resultó electo presidente de la república para el período 2022-2026.

Con su avance en el país, el estilo y la retórica populista no solamente ha posicionado y afianzado una crítica al sistema político en términos generales, sino que de forma particular también ha instalado una disputa abierta en torno a la definición de la democracia y del ideal democrático. Sus propulsores han criticado los que a su juicio son vicios de la democracia realmente existente en el país y, al mismo tiempo, han propuesto los supuestos remedios para dichos males. Así, ante un régimen que perciben como copado por unas élites políticas corruptas y desprendidas de los intereses de la ciudadanía, proponen una exaltación del “pueblo” confundido con la figura de un líder fuerte con capacidad de identificar y satisfacer las verdaderas necesidades de las personas comunes, y ante un modelo de representación que juzgan demasiado indirecto postulan, como contraparte, formas mucho más directas e inmediatas para el ejercicio de la soberanía popular. Con este discurso, a todas luces polarizante, los representes del populismo criollo mezclan críticas justas a la democracia liberal imperante en Costa Rica, con un programa abocado a minar, en el mediano y el largo plazo, las bases mismas de toda democracia posible, pues con la excusa de devolverle la soberanía al pueblo suelen propiciar, en cambio, la concentración de poder en la figura del líder (esto es muy evidente en el caso de Rodrigo Chaves), lo cual resulta caldo de cultivo para el autoritarismo y la arbitrariedad, y con el pretexto de una democracia más directa propician el socavamiento de la división de poderes, y, con ello, la potencial vulneración de los derechos ciudadanos, de las instituciones democráticas, y la desaparición de los contrapesos al poder Ejecutivo, lo cual, como se sabe, es la antesala de la tiranía. Señalar el peligro que representa el populismo para la democracia costarricense no implica, ni mucho menos, hacer abstracción de las debilidades y contradicciones que históricamente ha acusado la democracia realmente existente en el país, ni debe, bajo ninguna circunstancia, conducirnos a ello. La democracia es, por definición, un proyecto político y de convivencia inagotable, y su concreción es siempre provisional, imperfecta y multiforme; esta es el resultado de disputas, negociones y acuerdos (o incluso imposiciones) de la más diversa índole; y la democracia costarricense, en particular, no escapa de dicho supuesto. En su devenir, es posible identificar, como diría Pierre Rosanvallon, una serie de “promesas incumplidas e ideales maltrechos” que, con cierta periodicidad, casi de manera crónica, han dado justos motivos para despertar insatisfacción y descontento entre la ciudadanía. Especialmente durante los últimos 40 años, la nuestra ha sido una democracia cada vez más reducida a su vertiente procedimental, en la cual no solamente prima un modelo de representación de carácter cuasi oligárquico, sino también en la que sobresalen problemas como la corrupción; la falta eficacia, por parte de los actores políticos, a la hora de reconocer y atender las necesidades de la población (una población ampliamente excluida y marginalizada, cabe agregar); y la ausencia de estímulos que incentiven la implicación de la ciudadanía en la resolución de los retos comunes.

Ante un escenario tal, resulta imperioso explorar y encontrar alternativas que permitan profundizar las formas democráticas en lugar de socavarlas. La crítica a los defectos de las democracias liberales o minimalistas no debe llevarnos a la caer en las trampas que amenazan con traerse abajo los cimientos de toda democracia posible, tal como, en el límite, lo hacen los populismos. En cambio, debemos apostarle a construir una democracia más inclusiva y participativa, en la cual se multipliquen las instituciones, los discursos y las prácticas favorables a la constitución de un ethos democrático compartido, en la que principios éticos como la confianza, la integridad y la franqueza animen el accionar político e institucional, y en la cual se ofrezcan soluciones prácticas y realistas a las necesidades de la ciudadanía.

Compartido con SURCOS por el autor.

Fuente: https://cicde.uned.ac.cr/blog/148-sobre-el-avance-del-populismo-en-costa-rica-disputas-en-torno-la-definicion-del-ideal-democratico

Mangazos y más: ¿Logrará Chaves los ansiados 38?

José Luis Valverde Morales

José Luis Valverde Morales.

El juego es sencillo, Rodrigo Chaves Robles, sueña con 38 diputados obedientes en el 2026 para hacer y deshacer.

La teoría del juego es una ciencia matemática, implementada por el jugador de póker, Jhon Von Newman.

Se enfoca en analizar el comportamiento estratégico de los individuos, cómo afecta los resultados la interacción entre ellos.

Manos a la obra

Entendido someramente el juego, la estrategia de Chaves, de momento, golpear a las instituciones, echarles la culpa, decir ellas lo dejan hacer poco o nada, ahí comienza a sumar adeptos, en otras palabras, posibles votos.

El plan claramente trazado, busca enemigos por doquier, prensa, oposición, conmigo o contra mí, sigue la suma de correligionarios.

La situación se descompone más, la culpa es de otros, la vocifera, sigue sumando.

Bando

En su bando deben estar inconformes, resentidos, frustrados, les habla a ellos para agregarlos a la legión.

Para darle más fichas al juego, suma a supuestos “ciudadanos distinguidos” figuras con algún grado de credibilidad, manejo de masas, saca alumnos de la escuelita de mentiras de Pilar Cisneros Gallo.

Son necesarios pregoneros a sueldo, mercenarios disparando preguntas de compadre hablado, fáciles en el teatro de los miércoles, resarcidas con pautas publicitarias.

Apostadores fuertes, entonces, en la penumbra salen los financistas, quienes esperan jugosas ganancias con la apuesta en el juego.

La afición es importante, espectadores para hacer porras, sin posibles beneficios, o miserables dádivas, ahí surge la imaginaria Señora de Purral, pescadores artesanales, el populacho transportado en buses.

Rudo

El juego es rudo, el tiempo pasa, a veces surgen situaciones inesperadas, fortuitas, la iguana que dejó caer un mango para asestarle el golpe al ego.

La suspensión del viaje a Japón, para un chequeo médico, recuerda al Jugador Supremo, el insondable, el Dios sonriente, cuando alguien lo olvida y se entera de sus planes.

¿Logrará Chaves los ansiados 38?

La renuncia del presidente

Omar Jiménez Camareno

Los costarricenses elegimos presidente de la República cada cuatro años.

No obstante, aunque el período de gobierno dura formalmente cuatro años, sabemos que en la realidad el presidente y su equipo de gobierno cuentan en la práctica con tres años para alcanzar sus principales logros, ya que en el último año la campaña electoral limita seriamente las posibilidades del gobierno de materializar logros importantes.

El presidente actual (período 2022-2026) estableció durante su campaña electoral básicamente ocho grandes compromisos, los cuales dijo que era fácil lograr, solo se requería un lapicero y valentía para «comerse la bronca».

¿Recuerdan ustedes al entonces candidato a la presidencia levantando un lapicero diciendo que a él le bastaba ese lapicero para…?

✓ Reducir el costo de la vida (prometió bajar el precio del arroz, la electricidad y medicinas)

✓Acabar con la pobreza (¿Recuerdan que incluso dijo que como funcionario del Banco Mundial había dirigido programas de combate a la pobreza en más de 40 países?)

✓ Acabar con las pensiones de lujo y la corrupción (prometió, como una forma de transparencia, transmitir públicamente las sesiones del Consejo de Gobierno).

✓ Sacar al país del apagón educativo y mejorar las oportunidades de estudio para las personas jóvenes de los sectores con menos posibilidades económicas.

✓ Fortalecer las políticas de protección ambiental.

✓ Impulsar una salud pública de calidad y acabar con las listas de espera en la Caja Costarricense del Seguro Social.

✓ Aumentar el empleo.

✓ Fortalecer la seguridad ciudadana (¿Recuerdan la promesa que hizo de que volveríamos a ser el país más feliz del mundo?)

A mitad de su período, el presidente confesó, aunque no lo haya hecho expresamente, que o se equivocó o que nos mintió.

Nos dijo a todas y a todos los costarricenses que no lo han dejado gobernar.

En otras palabras, aunque sin decirlo, reconoció que no bastaba un lapicero para hacer realidad sus promesas y, también sin decirlo, confesó que no había alcanzado resultados concretos durante esos dos primeros años.

Aunque para justificar su fracaso le echó la culpa a la institucionalidad, a los partidos de oposición, a la Contraloría y a la «prensa canalla» que no le han permitido gobernar.

Desde el dos de mayo, en el discurso ante la Asamblea Legislativa y hasta el día de hoy, el presidente redujo todo su plan de gobierno para los próximos dos años a agitar a la población en torno a lo que llamó «La ley jaguar».

Es decir, el presidente, apenas a dos años de gobierno renunció a:

✓ Renunció a bajar el precio del arroz y las medicinas. (La ruta del arroz solo sirvió para que un pequeño grupo de importadores de arroz dejaran de pagarle al Estado costarricense miles de millones en el pago de aranceles de importación).

✓ Renunció a acabar con las pensiones de lujo. ¿Se han dado cuenta que ya ni siquiera volvió a hablar de ese tema?

✓ Renunció a mejorar la educación pública. No solo nunca conocimos la famosa «ruta de la educación», sino que además se redujo el presupuesto para educación al nivel más bajo de los últimos 30 años y se eliminaron más de 70 mil becas a las niñas, niños y personas jóvenes de los hogares más pobres.

✓ Renunció a aumentar el empleo. Al contrario, en lo que va del gobierno se han perdido más de 100 mil empleos.

✓ Renunció a mejorar la seguridad ciudadana. De hecho, el año pasado alcanzamos la mayor cantidad de homicidios en la historia del país y en lo que llevamos de este año las cifras siguen aumentando. En lugar de volver a ser el país más feliz del mundo, nos hemos convertido en uno de los más inseguros del mundo.

✓ Renunció a fortalecer la salud pública. Las listas de espera no solo no se redujeron, sino que siguen aumentando y la Caja Costarricense del Seguro Social se debilita cada día más.

✓ Renunció a combatir la corrupción. Se negó a cumplir la promesa de transmitir públicamente las sesiones del Consejo de Gobierno, se ha dedicado a favorecer a sus «amigos y amigotes» y financistas de campaña, veamos:

  • Reducción de impuestos a importadores de arroz
  • Los cariñitos con los dineros del BCIE
  • Ampliación del contrato en el puerto de Caldera
  • Sobreprecio en la remodelación de la pista del aeropuerto en Liberia
  • Los permisos irregulares a su financista en Gandoca-Manzanillo

Para citar unos pocos de los casos de corrupción que se han dado apenas a mitad del gobierno.

No se habla nada de estos grandes problemas del país, ni una sola propuesta en ninguno de estos temas.

El presidente decidió, apenas a la mitad de su mandato, renunciar a cumplir sus compromisos de campaña.

Renunció a gobernar, para dedicarse, desde ahora, únicamente a la campaña electoral del 2026, con el cuento de un jaguar que ya no solo no caza, sino que ya ni siquiera ruge desde que lo asustó un mango en el parque de Nicoya.

Semana Mundial de Lactancia Materna – del 1 al 7 de agosto

Impulsemos la lactancia materna apoyando y educando

Dra. Sonia Chaves Quirós
Pediatra, experta en lactancia
Invitada de ACANAMED

Desde hace más de 30 años, los grupos organizados internacionalmente que apoyan la lactancia materna, promueven la celebración de la Semana Mundial de Lactancia Materna, en todos los países del mundo este año 2024 con el lema “Cerrando la brecha: apoyo a la lactancia materna en todas las situaciones”.

La lactancia materna ofrece un beneficio inigualable a los niños, las madres, las familias, las comunidades y al medio ambiente y es una oportunidad natural de expresar amor en el principio mismo de la vida de cada bebé. El amamantamiento proporciona tiempo invaluable de cercanía. De apego y tiernos cuidados cada día, sentando las bases de una relación de confianza y protección entre la madre y su bebé.

Si todos los niños y niñas del mundo fueran alimentados con leche materna durante la primera hora de vida, sería posible salvar cada año aproximadamente 1.5 millones de vidas, mejorando además su calidad de vida. La leche materna es el alimento perfecto para el niño y la niña, durante sus primeros seis meses de vida, sin requerir nada extra, ni siquiera agua. Luego de estos 6 meses de lactancia materna exclusiva se recomienda seguir amamantando más allá de los dos años junto con una alimentación complementaria adecuada, con alimentos caseros, de fácil acceso producidos localmente. No hay ningún producto manufacturado que pueda compararse a la leche materna.

Sea cual fuere el lugar donde se viva, todos los bebes se benefician de las bondades de la lactancia materna, ya que ella tiene los elementos nutritivos, en las cantidades adecuadas para conservar la salud, crecer y desarrollarse. La leche materna protege de las enfermedades respiratorias, diarreas, infecciones urinarias, de oídos y garganta, alergias, asma, a largo plazo de diabetes, obesidad e hipertensión e incidencia de cáncer infantil.

Los estudios demuestran que el amamantamiento beneficia el desarrollo neurológico del niño y la niña y más aún, se ha investigado y concluido que los bebés amamantados son más inteligentes que quienes recibieron fórmula infantil. Desde el principio de la vida misma, al nacer, esas gotitas de calostro, durante los primeros días se consideran como la primera vacuna que reciben los bebés y que contiene centenares de anticuerpos y enzimas que resguardan la salud y la vida.

Amamantar no requiere esterilizaciones, ni equipos especiales, ni envases, ni manipulación. La leche materna viene lista, adecuada a las necesidades del bebé en particular; es gratuita, está siempre lista, a la temperatura exacta y nunca se descompone. Puede darse a cualquier hora y en cualquier lugar, y a diferencia de las fórmulas infantiles que no son estériles, no representa peligro de contaminación.

La leche materna es particularmente la mejor respuesta en situaciones de emergencias o de crisis, ya que no requiere mezclarse con agua ni está sujeta al mercado ni a la comercialización. La pandemia que hemos vivido estos últimos años y la crisis de escasez de fórmulas infantiles que vive hoy E.E.U.U. muestra una vez más, la importancia de la lactancia materna como un recurso renovable y siempre disponible, que además no deja huella de carbono, ni afecta al medio ambiente ni contribuye al cambio climático.

Las ventajas para las madres que amamantan han sido ampliamente documentadas: tienen menos sangrados post parto, menos posibilidades de cáncer de mama, de ovario y menos fracturas de cadera, además de contribuir a recuperar el peso ideal de la madre después del embarazo. Para las familias, la lactancia materna significa una gran economía ya que no deben gastar comprando fórmulas infantiles, sino que tampoco deben gastar en electricidad o gas para esterilizar chupones y agua, y como la leche materna previene enfermedades, tampoco deben gastar en servicios médicos y medicamentos, entre otros.

La utilización de leches artificiales y el uso de biberones contribuyen enormemente al deterioro ambiental y cambio climático, ya que requieren de energía para la producción de las fórmulas y alimentos infantiles, combustible para transportar las materias primas y productos finales, aluminio para las latas; cartón, vidrio y plástico para los envases, papel para las etiquetas; plásticos para los biberones y chupetas. Lo más grave es que el proceso de producir leche artificial es vulnerable a contaminación por bacterias patógenas, sustancias químicas y otros cuerpos extraños.

La leche materna siempre está a la temperatura adecuada, no requiere mezcla, esterilización o equipo, es inocua e independiente de la calidad y disponibilidad de agua. Incluso, su composición cambia entre una toma y otra, y durante el proceso de amamantamiento, su cantidad es regulada por la respuesta hormonal de la madre a las necesidades específicas del lactante.

No existe fórmula comercial en el mundo que pueda sustituir la lactancia natural. La lactancia materna es un derecho de todas las madres que debe estar protegido adecuadamente. Es por ello, una responsabilidad del Estado crear un entorno multisectorial para favorecer y priorizar la lactancia materna.

Hay que pasar del discurso a la acción. Solo así, el amamantamiento podrá recuperarse como una esencia de nuestra cultura mamífera, como una deseable y gozosa fuente de armonía entre bebé, madre y familia, en una actividad valorada por el conjunto de la sociedad. Solo entonces, se construirán y fortalecerán las bases para una cultura de paz y armonía, de futuro saludable, respeto y calidad de vida para nuestros hijos e hijas.

Ahora Nadie Sabe

José Luis Valverde Morales.

José Luis Valverde Morales

Hasta hace unos años (más de dos para ser justos) los  pensionados de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), sabían, en enero y julio se ajustaban las pensiones al costo de la vida.

Hoy nadie conoce con certeza cuándo San Juan bajará el dedo para ayudarles en sus tribulaciones.

Si los pensionados del IVM y futuros jubilados, compartimos esta información, comenzamos a presionar a la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social.

Somos más de 330.000 (trescientos treinta mil personas) o alzamos la voz, o aceptamos la situación con el silencio cómplice.

Majes, pero no tontos

José Luis Valverde Morales.

José Luis Valverde Morales

Algunos por venir de otro lado o haber pasado mucho tiempo fuera, no conocen a los ticos.

Esa actitud pasivo-agresiva que descoordina la boca de las acciones.

En los ticos, del dicho al hecho, hay mucho trecho.

Al costarricense le gusta la “masa aguada” esa que no es ni chicha ni limonada, llevar la corriente, hacer creer las cosas, pero por detrás, con la mano, el signo de cómo se paran las loras.

Eso que según lo resuelto por la Sala Constitucional, iba a tirarlos a la calle, a golpear cacerolas para apoyar al “ciudadano distinguido “quien come ceviche peruano en una mansión o al forastero en su propia tierra, aislado en la magna residencia con sus sueños “bukeleanos”.

El tico se hace el maje, pero no es tonto, nadie como el gran Constantino Láscaris, autor del libro “El Costarricense” para auscultar el alma nacional, ya es tiempo de escribir, el remozado, segundo tomo.

La desinformación puede matar

Por Marlin Oscar Ávila
1 de agosto de 2024

Seguimos creyendo que la ciudadanía trabajadora no termina de enterarse que hemos entrado a una guerra no convencional pero igual tiene bajas, heridos y muertos a millares. Los enemigos son muy poderosos y fuertes, en momentos, silenciosos y, en más cortos instantes levantan la vos, al grado de reventarle los tímpanos al vecino.

Financian los medios más conocidos, las campañas de desprestigio a líderes sociales, colocan candidatos sin pasar por ningún filtro social ni político, llegan del exterior después de años de servicio a multilaterales, para ser candidatos políticos, con su agenda neoliberal, seguros de obtener todo el apoyo de las élites empresariales (caso Costa Rica). Más pronto que tarde, al obtener su cuota de poder, reducen el presupuesto público, «demuestran» que el Estado no puede seguir financiando las instituciones que alivian el sufrimiento de los sectores más vulnerables (caso argentino), se convierten en másteres de la economía y reparten recetarios para «medicamentos» que alivian los dolores causados como efecto de la privatización.

Cuando existe una excepción en un gobierno que prioriza la gestión democrática (consulta a los interesados), las élites empresariales y dueñas de los principales medios, inician con su estrategia de intrigas y desinformación, le aseguran al público que el gobernante es socialista, comunista (ñangara), además de engrandecer sus pocos defectos, para luego montar alternativas políticas que restituya ese poder (caso Honduras).

No deja de existir traicioneros que el poder político y económico puede embrutecerles, hasta el grado de perseguir y reprimir a quienes les acompañaron en sus luchas, creyendo en cantos de sirena (caso Nicaragua). En esta «selva política» hay líderes que no terminan de definirse, pero sí encuentran fama internacional (caso El Salvador).

El presidente Arévalo de Guatemala, tiene muy buen acercamiento con su vecino del Norte, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), México. Sin embargo, no pareciera fluir esa «sangre» hacia el sur de su frontera. Tal pareciera que el liderazgo regional de la presidenta hondureña, Xiomara Castro, le diera sombra.

Conocer lo que acontece en nuestro entorno es crucial para la toma de decisiones apropiadas. Diversificar las fuentes de información es importante, como lo es la formación de criterios apropiados que vayan en beneficio del sector social al que se pertenece. No es raro escuchar decir, más en mujeres, «no me interesa la política». Sin comprender que es una ciencia, dentro de cuyo ejercicio se define el destino del país, la región y toda institución pequeña o grande, bilateral y multilateral.

Es por la política con una ideología determinada que funciona casi todo, sino todo proyecto, donde los humanos somos los actores principales.

En la actualidad se debate la transparencia de las elecciones en Venezuela. Si fuese las elecciones en Belice, Paraguay o en Jamaica, el interés mundial perdería más de la mitad de la cobertura periodística que tiene Venezuela. Sabemos que eso se debe al petróleo que posee y no por su nivel democrático o la amplia distribución de sus ingresos.

Poco se sabe sobre el grado de genocidio aplicado por la Israel sionista en Palestina, donde lleva décadas de asesinar a toda esa nación. Gaza está convertida en la cárcel a cielo abierto más grande del mundo. Los asesinatos superan la cifra de 35 mil personas.

Es por esta razón que, la información es clave en nuestras vidas. Por esto, debemos saber lo que ocurre en nuestro contexto y en quienes tienen el poder político al momento de contabilizar los muertos y heridos.

Costa Rica: Un gobierno que se olvidó de lo social, la educación, la salud y la seguridad

Gabriela Bolaños

Gabriela Bolaños

En los últimos años, Costa Rica ha sido un faro de estabilidad y bienestar en América Central, conocido por su compromiso con la educación, la salud y la seguridad social. Sin embargo, en la actualidad, muchos ciudadanos sienten que su país se está desmoronando bajo el peso de un gobierno que parece haber olvidado sus responsabilidades fundamentales. La crisis en los sectores sociales, educativos, de salud y de seguridad es evidente y alarmante, y plantea serias preguntas sobre el futuro del país.

La educación: un pilar en peligro

Históricamente, Costa Rica ha sido un ejemplo a seguir en términos de educación. Con una inversión significativa en este sector, el país logró tasas de alfabetización superiores al 97% y una educación pública accesible para todos. Sin embargo, en los últimos años, los recortes presupuestarios y la falta de inversión han comenzado a socavar este pilar fundamental.

Las escuelas públicas enfrentan una escasez de recursos, lo que se traduce en infraestructuras deterioradas, falta de materiales didácticos y una creciente carga de trabajo para los docentes. Muchos educadores se sienten desmotivados y subpagados, lo que afecta directamente la calidad de la enseñanza. La brecha entre la educación pública y privada se amplía, dejando a los estudiantes más vulnerables en una situación de desventaja.

La salud: un sistema en crisis

El sistema de salud costarricense ha sido durante mucho tiempo un modelo en la región, pero actualmente se enfrenta a desafíos sin precedentes. La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), responsable de la atención médica pública, se encuentra al borde del colapso. La falta de personal médico, el aumento de las listas de espera y la escasez de medicamentos son solo algunas de las preocupaciones que han surgido en los últimos años.

Los recortes en el presupuesto de salud y la falta de atención a las necesidades de los trabajadores de la salud han llevado a un agotamiento generalizado en el sector. Los médicos y enfermeras, que antes eran considerados héroes, ahora enfrentan condiciones laborales precarias y salarios que no reflejan su arduo trabajo. La pandemia de COVID-19 expuso aún más las debilidades del sistema, y muchas personas ahora se sienten desamparadas al buscar atención médica.

La seguridad: un reto creciente

La seguridad ha sido otra área donde el gobierno ha fallado en brindar la protección que los ciudadanos merecen. A medida que la delincuencia y la violencia han aumentado, muchos costarricenses sienten que su seguridad está en peligro. Las estadísticas de criminalidad han mostrado un incremento alarmante en delitos como el robo, el narcotráfico y la violencia doméstica.

La falta de recursos para las fuerzas policiales y la ineficacia de las políticas de seguridad han dejado a la población vulnerable. Los ciudadanos se sienten cada vez más inseguros en sus comunidades, lo que ha llevado a un aumento en la percepción de que el gobierno ha perdido el control sobre la situación. La falta de confianza en las instituciones de seguridad ha generado un ciclo de miedo y desesperación.

Un gobierno desconectado

La desconexión entre el gobierno y la ciudadanía es palpable. Muchos costarricenses sienten que sus voces no son escuchadas y que sus necesidades no son atendidas. Las promesas de campaña sobre mejoras en la educación, la salud y la seguridad han quedado en el aire, y la frustración ha llevado a un creciente descontento social. Las protestas y manifestaciones han aumentado, reflejando un llamado a la acción por parte de un pueblo que ya no puede soportar la falta de atención a sus problemas más apremiantes.

El gobierno, en lugar de abordar estas preocupaciones, parece centrarse en intereses políticos y económicos que no benefician a la población en general. Las decisiones son tomadas sin consultar a los ciudadanos, y los recursos se distribuyen de manera desigual, favoreciendo a unos pocos en detrimento de la mayoría.

La esperanza de un cambio

A pesar de la situación actual, los costarricenses no han perdido la esperanza. La sociedad civil, organizaciones no gubernamentales y grupos comunitarios están trabajando arduamente para abordar estos problemas y buscar soluciones. La educación, la salud y la seguridad son derechos fundamentales que deben ser garantizados para todos, y la presión sobre el gobierno para que cumpla con sus responsabilidades es más fuerte que nunca.

La participación activa de los ciudadanos en la política y en la toma de decisiones es crucial para revertir esta tendencia. Es necesario que el pueblo exija rendición de cuentas y que los líderes políticos se comprometan a priorizar el bienestar social por encima de intereses personales o partidistas.

Conclusión

Costa Rica se encuentra en un punto crítico. Un gobierno que se ha olvidado de lo social, la educación, la salud y la seguridad está poniendo en riesgo el futuro del país. La crisis en estos sectores no solo afecta a las generaciones actuales, sino que también amenaza el legado de bienestar y paz que Costa Rica ha construido a lo largo de los años. Es hora de que el gobierno escuche a su pueblo y actúe con urgencia para restaurar la confianza y asegurar un futuro mejor para todos los costarricenses. La historia de Costa Rica no tiene por qué ser una de desesperanza; con un compromiso renovado hacia lo social, el país puede recuperar su rumbo y seguir siendo un ejemplo en la región.

La prohibición de la minería a cielo abierto en Costa Rica debe permanecer

Jorge Arturo Lobo Segura

El gobierno de Costa Rica ha decidido volver a un pasado que pensábamos superado. Ha propuesto la idea, ya aguardada por empresas mineras y los técnicos a servicio de ellas, de derogar el artículo del Código de Minería que prohíbe la minería a cielo abierto en Costa Rica. La excusa es “ya Crucitas está destruida y el oro se lo están llevando…”. Una burda simplificación de una realidad mucho más compleja, algo muy propio de las declaraciones del actual presidente.

La explotación de oro en Crucitas, a una escala que sufrague los costos y genere los beneficios sociales y económicos prometidos por el gobierno (dudosos beneficios, pero eso es otra discusión) requeriría necesariamente el uso de las técnicas de lixiviación química del suelo o de la roca subterránea, y posiblemente la construcción de grandes tajos de explotación. Es la llamada “minería metálica a cielo abierto”, prohibida por el artículo 8 bis del Código de Minería. Este tipo de minería, con su complejo de obras asociadas, constituye una las actividades de mayor magnitud e impacto ambiental que el hombre realiza sobre el planeta. Los destrozos producidos por los oreros ilegales en Crucitas palidecen ante la magnitud del impacto por la explotación industrial que caracteriza este tipo de minería. La razón es muy simple: su objetivo es extraer metales (oro en el caso de Crucitas) que se encuentra en bajas concentraciones en el suelo y subsuelo. Para lograr eso se realizan enormes excavaciones, donde el suelo y subsuelo (y toda la cobertura vegetal y la red hídrica superficial) desaparecen, para ser convertidos en lodos que son regados con substancias químicas, siempre venenosas. Estas substancias extraen el metal y lo concentran. Las toneladas métricas de roca y agua residuales se acumulan en varios tipos de estructuras, las más comunes en forma de lagos permanentes, llamados “lagunas de relaves”.

Sería muy difícil aquí recopilar todas las fuentes de destrucción y contaminación ambiental que este tipo de minería produce, sin contar sus impactos sociales y económicos negativos. Uno de ellos merece especial consideración: los accidentes en la laguna de relaves. Este depósito de desechos mineros, que en el caso del proyecto Crucitas tendría cerca de 150 has de superficie, es uno de los componentes más propensos a accidentes graves. Por ser lagos artificiales que no son necesariamente planeados para todas las contingencias ambientales, la ruptura de sus paredes o diques han provocado extensos derrames de su contenido, compuesto de lodos y aguas contaminadas, que se vierten sobre ríos y valles, arrasando muchas veces construcciones y habitantes. No son casos tan raros como para ser menospreciados. Una revisión de estos incidentes contabilizó 160 casos entre los años1960 – 2024.

Otra fuente informa de 214 casos entre los años 1940 y 2010, 67 de ellos en las categorías de “serios” o “muy serios”. Estos son incidentes donde se liberan más del 100,000 metros cúbicos de lodos y agua contaminada al ambiente, muchas veces con destrucción de viviendas, caminos y pérdidas humanas. Son datos necesariamente incompletos, por las dificultades obvias de registrar todo el universo de incidentes.

El exceso de lluvias es uno de los factores que han provocado muchos casos de rupturas de las presas en lagunas de relaves. Un dato interesante para entender lo que pueda pasar en Costa Rica. El cambio climático está incrementando la frecuencia de eventos climáticos extremos, como exceso de lluvias, que aumentan los riesgos de accidentes mineros. Esta afirmación se prueba con un accidente real ocurrido en Costa Rica: el derrumbe de las pilas de lixiviación de la mina Bellavista, en Miramar, cuyas consecuencias ambientales nunca fueron realmente investigadas.

El exceso de lluvias, y la acumulación de un exceso de desechos mineros, más allá de lo previsto en el diseño original, fueron las causas que provocaron dos desastres mineros en la historia reciente: los accidentes de Mariana (noviembre 2015) y de Brumadino (enero 2019) ambos en el estado de Minas Gerais, Brasil. En ambos accidentes millones de metros cúbicos de desechos mineros inundaron extensas áreas en ciudades, ríos y áreas rurales, la contaminación química llegó hasta el mar, y cientos de personas murieron enterradas bajo la ola de lodos que se liberaron tan rápidamente que no tuvieron oportunidad de ser advertidos y poder escapar.

Las compensaciones ambientales y de vidas humanas han sido un insuficientes para el tamaño de la tragedia, y han pasado por una enorme madeja legal y burocrática, donde la gran empresa minera responsable del proyecto (la compañía Vale, una de las mayores mineras del mundo) se escuda detrás de concesionarias y contratistas, a los que deja el trabajo de enfrentar las demandas del estado y la sociedad.

Vale la pena destacar que en estos accidentes en territorio brasileño la seguridad de los diques de las represas de relaves había sido inspeccionada previamente, y garantizada, por empresas consultoras “independientes”. ¿Mala praxis? ¿Corrupción? ¿Lluvias imprevistas? Quién sabe. Pero este antecedente es una buena lección de lo que se esconde a veces detrás de una actividad que se presenta como técnica, limpia y sostenible.

Costa Rica ya está incluida en la lista de países con accidentes mineros, pero si se permite la minería a cielo abierto tendríamos más casos de nuestro país en esta lista. Eso es lo que nos espera si derogamos el artículo 8 bis del Código Minero. Debemos superar esta especie de “fiebre de oro” que se ha desatado en nuestro país después de los incidentes en Crucitas. Es falso afirmar que “ya todo está destruido en Crucitas”. La experiencia real de los accidentes mineros prueba que podemos empeorar las cosas aún más.

Imagen: UCR