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ES LA IDEOLOGÍA… es la ideología

Oscar Madrigal

¿Alguien con una pizca de sentido crítico podrá pensar que la venta del Banco de Costa Rica (BCR) contribuirá significativamente a reducir la deuda del Gobierno? Los números aportados en muy diversas instancias señalan que el BCR es un gran negocio para el país y su venta una reducción importante de ingresos.

¿O que el aumento de salarios a las trabajadoras y trabajadores de la CCSS afecte el déficit fiscal y con ello la deuda del Gobierno? Los salarios que paga la Caja en nada afectan los gastos del Presupuesto Nacional porque no se pagan de allí.

El Presidente Chaves no solo arremetió contra el aumento de salarios en la Caja sino que hizo la siguiente afirmación de forma contundente e inapelable:

LA CAJA ESTÁ QUEBRADA

¿Qué sentido tiene esta afirmación? Una es proponer un nuevo modelo de financiación del sistema de salud aligerando las cargas a los patronos o empresarios, tema sobre el que vienen insistiendo desde hace años y la otra es privatizar servicios importantes que brinda la Institución.

Estemos claros, lo que persigue el Presidente Chaves es privatizar servicios trascendentales de la CCSS.

Igual sucede con la venta de la mitad del INS, otra fuente de ingresos para el Estado.

Recordemos que tanto el Presidente Rodrigo Chaves como la Primera Dama son exfuncionarios del Banco Mundial, cuyo catecismo privatizador prometen ejecutar. Así lo hizo Chaves en Indonesia. La máxima ideológica del BM y sus representantes es que el Estado y sus instituciones son por definición ineficientes, a diferencia de la empresa privada que, por las leyes del mercado, según el dogma, actúan o sirven mejor. El objetivo que persigue el Presidente Chaves es pasar a un sistema de mercado donde fluyan supuestamente libres las fuerzas de mercado, con la mínima participación estatal.

Chaves y su grupo íntimo están convencidos de eso y en dirección a la privatización están trabajando. Para ello están buscando apoyo e inversiones en el exterior. No es que quieran reducir la deuda pública, no es quieran racionalizar el gasto, es que quieren privatizar o vender el Estado de Bienestar. Los hechos están a la vista.

Y nosotros dejemos de dar vueltas, el actual Gobierno incluyendo a la Primera Dama, quiere y pretende -lo dice abiertamente- privatizar todo lo que pueda, empezando ahora por los bancos estatales, la aseguradora estatal y parte esencial de la Caja.

Es la ideología, sin más excusas.

El virus ideológico privatizador llegó con fuerza. Hay que inmunizar el país.

Nota: mientas escribo esto, llega la noticia que Alemania nacionalizó la mayor planta de gas del país. Nosotros caminamos de espalda.

La venta del Banco de Costa Rica es una cortina de humo

Partido Acción Ciudadana
20 de setiembre de 2022

Recurrir a una medida como la venta del BCR o del INS para pagar, supuestamente la deuda interna, es económica y socialmente contraproducente para el país en el largo plazo. Las utilidades de los bancos estatales, solo en el primer semestre del 2022 alcanzaron más de ¢80.000 millones.

Los aportes de la venta de estas instituciones contribuirían muy poco en la reducción real del déficit fiscal. Además, nuestro sistema financiero, que adolece de mecanismos de competencia, con la venta del BCR, no se tendría garantía de la reducción de las tasas de interés. Recientes estudios e investigaciones acerca del sistema bancario nacional han revelado que el mercado está sumamente concentrado e impone costos muy altos a los costarricenses.

Si realmente el gobierno quiere reducir la deuda, entonces debe trabajar en la lucha contra la evasión fiscal y el contrabando; eliminar los portillos para la recolocación de utilidades imponiendo las normas BEPS de la OCDE, continuar y profundizar la ruta para reducir los costos de la deuda mediante los préstamos de apoyo presupuestario y la renegociación en el mercado interno;  mejorar las compras del Estado; acelerar la dinamización de la economía  para así aumentar la recaudación de impuestos, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y la reducción del endeudamiento público. Para alcanzar esas metas se requiere una banca estatal que dé soporte a esos programas e instituciones a intereses accesibles.

En concreto, ¿por qué nos oponemos a la privatización del BCR?:

1. Los bancos públicos son los que más han invertido en bancarizar al país entero.  El Banco de Costa Rica cuenta con 226 oficinas y 592 cajeros automáticos, desde Aguas Claras de Upala hasta San Vito de Coto Brus, sitios en los que la banca privada no cubriría puesto que no son rentables desde una óptica de mercado. Los bancos estatales, no solo persiguen el afán de lucro, sino la bancarización y el servicio en sí mismo, que es un interés público. Esto no sucede usualmente con los bancos privados. Costa Rica es el tercer país de América Latina más bancarizado, es decir que cuenta con una experiencia acumulada exitosa y en donde los Bancos Públicos demuestran su valía.

2. El mercado de crédito de Costa Rica es de ¢27,7 billones, por lo que cada punto porcentual de más cobrado en intereses por los financieros privados significaría ¢270.000 millones por año de más que deberían pagar las familias y las empresas (PYMES principalmente). Solo esta última cifra valida cualquier esfuerzo por tener la banca pública que tiene Costa Rica hoy.

3. La venta del BCR, INS y cualquier otra institución pública sería un duro golpe para un desarrollo con equidad. Por ejemplo, las utilidades de los bancos públicos se asignan de la siguiente manera: CONAPE 5%, Comisión Nacional de Emergencias 3%, Sistema Banca de Desarrollo 5%, INFOCOOP 10%, Impuesto de Renta 30% y Régimen de Pensiones CCSS 15%. En otras palabras, con los 1.800 millones de dólares que según el gobierno generaría la venta de las empresas mencionadas, solo se amortiguaría una mínima parte de los 40.000 millones de dólares que representa la deuda del Estado, pero el país sí perdería instrumentos y recursos permanentes que son medulares para el desarrollo. El presidente ha dicho que recurrirá a impuestos para suplir estos fondos, pero cabe preguntar, ¿qué impuestos y quiénes los van a pagar? La falta de claridad de la propuesta pone en duda tanto su aplicación como el apoyo. 

Ante la crisis global que se enfrenta producto de la pandemia, las confrontaciones bélicas y comerciales, el crimen organizado y el cambio climático, el PAC propone y confía que la principal tarea del gobierno sea centrarse en el fortalecimiento de las instituciones públicas necesarias para enfrentar los desafíos que nos demanda el momento y no en debilitar el Estado Social de Derecho.

Reiteramos nuestro compromiso por la defensa de una institucionalidad pública eficiente, transparente, oportuna y presente en todo el territorio nacional.

Comité Ejecutivo Nacional

Comisión Política

El camino fácil del gobierno: vender el Banco de Costa Rica (BCR)

Álvaro Vega Sánchez.

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo.

El señor presidente, don Rodrigo Chaves, ha optado por el camino fácil. Nos extraña de alguien que habla de tener capacidad y voluntad para comprarse las broncas, que por definición son difíciles. Su argumento, al parecer, más contundente es que el Banco de Costa Rica ya no cumple la función social de una banca de desarrollo, sino que opera como un banco privado o peor. Entonces, ¿por qué opta por el camino fácil de venderlo en lugar de reconvertirlo en un verdadero banco de desarrollo al servicio de la pequeña y mediana empresa?

El camino difícil es comprarse la bronca de hacer del sistema bancario nacional una institución financiera competitiva y eficiente para contribuir a la reactivación económica y social del país. Y esa es una tarea del gobierno, poner en cintura al sistema bancario nacional para que cumpla su función fundamental como banca de desarrollo. Los poderes Ejecutivo y Legislativo son quienes fijan la política de la institucionalidad financiera pública. Entonces, si el banco no está cumpliendo esa función, la responsabilidad recae sobre esos dos poderes, así como sobre la Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF), y no solo sobre el banco. El banco no se manda solo. Entonces, ¿quién manda en este país?

El camino fácil de la privatización es el que ha llevado a la profundización de la pobreza y la desigualdad a los países de Suramérica, con Chile a la cabeza. Ahora, están de vuelta y, en ese país, a pesar del voto negativo al reciente proyecto de reforma de la Constitución, sigue habiendo consenso, entre tirios y troyanos, de que hay que revertir la privatización que quebró el sistema de pensiones y encareció los servicios públicos privatizados.

No hay explicación razonable para persistir en la chilenización, al estilo de Pinochet, de uno de los países, como Costa Rica, que ha sabido cultivar lo mejor de su patrimonio natural, humano y social levantando en alto la bandera -con algunos traspiés propiciados por quienes piensan más en su patrimonio que en el de la patria- de un Estado Social de Derecho, único frente de resistencia al neoliberalismo frívolo, injusto e inhumano.

Se replican hoy los intentos privatizadores de los gobiernos de don Oscar Arias y don Miguel Ángel Rodríguez. Don Oscar, en su primera administración, buscó privatizar las telecomunicaciones autorizando la operación ilegal de la empresa MILLICOM, algo que logró legitimar con la firma del TLC con Estados Unidos en su segunda administración. Asimismo, con la creación de una “Empresa Costarricense de Telecomunicaciones (ECOTEL)” para la venta de acciones y privatizar parcialmente al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), como se pretende ahora con el Instituto Nacional de Seguros (INS). Es decir, en este caso, estamos ante un mismo modelo.  Por su parte, Don Miguel Ángel, buscó privatizar infructuosamente el ICE con el famoso paquete energético “Combo ICE”, lo que le costó la casi desaparición de su Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), algo parecido le ha sucedido a don Carlos Alvarado con el Partido Acción Ciudadana.

Los vientos virulentos de la privatización se pueden convertir, por efecto bumerang, en tempestades para los mismos partidos que los impulsan. Pareciera que viejos y nuevos partidos no han puesto en la balanza el comportamiento de una ciudadanía que todavía arrastra una cultura política afincada sobre los valores imperecederos de un Estado Social de Derecho. Hay una arrogancia globalista modernizante que busca tirar al tarro de la basura las conquistas sociales del pasado, incluso a quienes las promueven los tratan de “ningunear” con el mote de “nostálgicos”, pero resulta que esa herencia se resiste a morir, no por capricho de esos “cabezas calientes” o “anacrónicos”, sino por la misma fuerza de su vigencia para atender a las calamidades sociales de este tiempo “pandémico”, donde los más vulnerables continúan siendo las víctimas.

No estamos ante la venta de un “Rolex”, una mercancía de lujo. Se trata de una institución pública, socialmente rentable, porque sus dividendos sí contribuyen a paliar las necesidades de la “señora de Purral”, y funcionando como debe ser, ella podría emprender un negocio propio para no seguir viviendo del asistencialismo social. Pero, ahora, el señor presidente opta por el camino fácil, para no comerse la bronca con la reconversión del sistema bancario público nacional y con el FMI. Y, además, con esa venta no tener que comprarse la bronca de impulsar una verdadera reforma tributaria y parar, de una vez por todas, la evasión y la elusión fiscal. De seguir por este camino fácil, pobrecita la “señora de Purral”.

Día Mundial de la Libertad de Expresión del Pensamiento

José Luis Pacheco Murillo

Cada 20 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Libertad de Expresión del Pensamiento, para conmemorar la «Brecha de la Porta Pía» en Roma, un hecho significativo mediante el cual las fuerzas patrióticas italianas derrotaron a las fuerzas del Vaticano, aliadas al Imperio Francés y con lo que se logra la unidad de Italia.

Con la celebración de esta efeméride se pretende reafirmar y apoyar la diversidad de opiniones y el derecho a la libertad de expresión sin hostigamiento a los pensamientos, opiniones y creencias de las personas, como base de la sociedad moderna, libre y democrática.

Este día mundial sobre la libre expresión del pensamiento pretende visibilizar el acosamiento y encarcelamiento de personas por ejercer el derecho a la libertad de expresión, violando sus derechos humanos fundamentales relacionados con la búsqueda y divulgación de información, ideas y opiniones sin represalias.

Desde luego qué hay algunos que abusan de este derecho humano fundamental, y es necesario entender que ejercer este derecho, implica además una responsabilidad.

Abusar del mismo implica que podría haber consecuencias de varios tipos.

Lo importante es que todos tenemos derecho a expresar libremente nuestros pensamientos, nuestras opiniones y nuestras creencias, pero si en ese afán de ejercicio de este derecho humano violentamos el mismo abusando en esa expresión llegando a lesionar el derecho de los demás podría incurrir en responsabilidades civiles y penales.

Desde siempre tenemos derecho a expresar nuestras ideas, pensamientos y opiniones, sin embargo, en algunos países ese derecho ha sido cercenado y cualquier opinión que no sea del agrado de quienes gobiernan implicaría detenciones e incluso encarcelamientos. Tenemos muy cerca ejemplos que se han sucedido en los últimos tiempos y por ello debemos de hacer lo necesario para que este derecho constitucional y humano se fortalezca en nuestro país.

Dios quiera que podamos seguir gozando de este derecho y que nos permita poder expresarnos en forma adecuada sobre lo que sucede en nuestro país y en el mundo sin tener que sufrir persecución por ello y menos perder la libertad siendo encarcelados.

Ahorros que se pagan con tragedias

Luis Paulino Vargas Solís
Economista / Investigador CICDE-UNED

Innumerables veces he tratado de explicar, por qué el abordaje del problema fiscal desde una propuesta de austeridad y recorte, es un grave error. Ello genera deudas incomparablemente mayores que las deudas que se trataba de saldar. Y, pasados los años, las facturas nos llegan, con intereses muchísimo más altos.

Yo sé que eso desafía el “sentido común doméstico” -o sea: la idea de que las finanzas públicas deberían manejarse como las finanzas hogareñas- como también comprendo que siempre se preguntará: ¿y de dónde saldrá el dinero? La primera objeción es simplemente errónea, y la segunda tiene respuestas viables, la cuales, sin embargo, ha sido deliberadamente ignoradas.

Discúlpenme si omito referirme de momento a esas cuestiones. Lo que aquí quiero resaltar es otra cosa: las dolorosísimas tragedias que, como en avalancha, se nos vinieron entre viernes y sábado (y que ya se habían anunciado en numerosos episodios previos), son, seguramente, el resultado de diversos factores adversos, pero, en particular, son manifestación de una cosa: los “ahorros” hechos en el pasado -bajo la guía del “sentido común doméstico”- los estamos pagando ahora, a un precio muchísimo más alto.

Invariablemente son hogares pobres o de bajos ingresos, los que han resultado afectados. Ahí se ponen de manifiesto no solo las limitaciones impuestas a las políticas de atención a la pobreza, pero, sobre todo, y mucho más importante, la renuncia a políticas de desarrollo que garanticen empleos de calidad para toda la población.

Se visibilizan, también, las grandes falencias en materia de planificación urbana y uso de los suelos, las insuficiencias en materia de políticas de vivienda y urbanismo, pero, asimismo, las fatales omisiones en cuanto a inversión pública que garantice que las cuencas hidrográficas, no solo se mantengan limpias y llenas de vida, sino que asimismo dejen de representar un peligro para la población.

La tragedia de ayer en Cambronero es dolorosísimo testimonio de lo que ha significado “ahorrar” en infraestructura vial. Tan terrible acontecimiento jamás debió darse. Y si se ha dado, es porque por años de años se dejó de invertir lo necesario para darle cuido y mantenimiento a la carretera. Pero, por favor, tengamos presente: una desgracia similar puede darse en cualquier momento en muchas otras carreteras, inclusive la 27, que está en menos de una transnacional que, literalmente, nos saca la sangre todos los días (es inconcebible que, en medio de tanto dolor, la concesionaria se negase a abrir los peajes).

Los “ahorros” del pasado nos resultan hoy infinitamente más caros. Los “ahorros” que hoy, tercamente, se insiste en hacer, pasarán onerísimas facturas al cabo de unos años.

Breve instructivo del arribista

José Manuel Arroyo Gutiérrez

         Si no se tiene una formación jurídica sólida ni una carrera ejemplar; si  tus sentencias no han aportado nada  y no se conocen, ni se citan; si ha tenido que intervenir el régimen disciplinario no una, sino varias veces, por tus negligencias, atrasos, alteraciones de datos; si no se tiene el más mínimo reconocimiento, estima o auténtico respeto entre los compañeros de trabajo, entonces… la pregunta íntima, última y existencialmente radical es: ¿cómo se puede ascender?, ¿cómo se puede escalar y llegar hasta arriba-arriba?

         Si no se tienen virtudes, lo que corresponde es cultivar vicios, pero claro está, los indicados. Lo primero que hay que buscarse es un buen padrino. Ojalá un padrino en desgracia, que necesite, con urgencia, una importante influencia en al más alto nivel, con  juezas y jueces dispuestos a reescribir la historia, a borrar con el codo lo que la Justicia ha hecho con mano recta y firme. Este “contacto” facilitará todo lo demás. Se puede intentar sacar a la fuerza a un alto juez incómodo para abrir el espacio requerido. Si esta maniobra falla, entonces habrá que esperar un poco, pacientemente. Esta oportunidad vendrá cuando haya sobre la mesa la elección de dos vacantes simultáneamente, en el tribunal ansiado. No habrá necesidad de concursar: ¿para qué?  Esos procesos son, casi siempre, comedias burlescas  para ingenuos. Además, costará mucho justificar lo evidente, las limitaciones profesionales y personales, las sanciones recibidas. Así que si el bando de enfrente está apuntado con una buena candidata, la condición será apoyarla si, a cambio, se acepta la imposición de tu nombre, sin concurso, sin currículum, y con poca vergüenza. “Pa´ eso tenemos la mayoría”.

         Otro factor decisivo será parecer bueno. Aquí no hay nada tan efectivo como convertirse en “un hombre de Dios”, con vínculos, eso sí,  muy cercanos en la Curia Metropolitana, la misma que prohija, tutela, protege y esconde a sus peores agentes, los abusadores de niños. Esa Iglesia, también necesita influencias en lo más alto, no del Cielo, sino de la cúpula judicial. Quien quita si ahí, por arte de birlibirloque puede aparecer una prescripción, una casación o una revisión favorables.

         Lo tercero, pero no menos importante, es desarrollar una personalidad “encantadora”, hasta donde se pueda y con quienes se pueda, por supuesto. Habrá que convertirse en todo un “chavalazo”. Habrá que cultivar contactos no sólo en el sector del padrino venido a menos. Hay otros señores feudales a los que se les puede convencer de tu simpaticura, disponibilidad, amistad y utilidad en la transmisión de información reservada. Además, eso de tener una ideología y ciertos principios es también cosa de ingenuos. Lo mejor será ser amigo de todos los poderosos e influyentes, del partido que sea, estén donde estén.

         Una vez acomodado en el sillón, de lo que se trata es de dedicarse al “lobby” y a la intriga palaciega. En esto no faltará algún maestro, que te alimentará con todas sus enseñanzas, que como puede verse, dan abundantes y luengos resultados. La jurisprudencia y el gobierno judicial son para otros, los terceros ingenuos de esta historia. Aquí de lo que se trata es de que, cada vez que haya una vacante, apostar por la promoción de alguna o algún cercano y hacerle creer que sin tu apoyo no logrará el acceso a la cima. Esta estrategia neutralizará tu carencia de méritos profesionales, personales o de auténtico respeto. No te respetarán, pero te temerán, a vos y sobre todo a tus amigos de Cuesta de Moras y Zapote. Eso, tarde o temprano, te ayudará a sumar los votos necesarios para todo tipo de causas.

         El lado oscuro del viejo Maquiavelo se estará frotando las manos, donde quiera que esté, satisfecho de que, más allá de los principados monárquicos renacentistas y las recetas para conservar el mando, se ha filtrado, intacta, en los regímenes republicanos contemporáneos, o mejor dicho, en las pseudo-democracias de nuestros días, la lógica de un poder por el poder mismo.

         Lo que sí considero indispensable advertirte es que se viene lo que ya conocemos. Alcanzar una posición para la que no se tiene las mínimas condiciones, sólo exhibirá sin pudor, en la vitrina pública,  las desnudas carencias que se padecen. Y el final podrá ser, una vez más, la salida penosa, por la puerta trasera, pagándose un precio muy alto en esta extenuada democracia.

         También debe quedarte claro que en toda esta caída al abismo habrá, además del protagonista, otros dos responsables principales. Los políticos que, para protegerse de sus corruptelas apuestan por colocar amigos como jueces en puestos estratégicos, por si llegado el momento, haya que sacar las castañas del fuego. Y en segundo lugar, los compañeros de cúpula, sobre todo los que creen, a veces con razón, deberle el puesto a alguien verdaderamente temible.

Dolorosas muertes, inversión pública y responsabilidades

José Luis Pacheco Murillo

Todo lo que suceda por motivos de la acción violenta de la naturaleza, siempre es lamentable y siempre acarrea pérdidas materiales y, lo que es peor, pérdidas humanas.

En virtud de las lluvias que hemos tenido en los últimos días, se dieron múltiples situaciones en las que las inundaciones y el deterioro de casas de habitación fue la constante. Además de una catástrofe total con la muerte de 9 personas entre 22 y 64 años. 6 hombres y 3 mujeres, por el arrastre de un autobús a un guindo de más de 70 metros de profundidad. Una verdadera desgracia.

Pero considero que el pretender responsabilizar a personas concretas por este hecho de la naturaleza no suena razonable si no es que la pretensión sea la de afectar lo que esas personas representan.

Lo que si es cierto es que, lo sucedido en el desafortunado evento de las muertes y en muchas de las inundaciones y destrucción de viviendas tienen como común denominador la falta de inversión en la estructura vial a lo largo y ancho del país.

¿Cuántos años si hacer una inversión en la ruta número uno? ¿Cuánto tiempo sin hacer las mejoras necesarias? Tanto municipalidades como gobierno central a lo largo de muchos años abandonaron su responsabilidad de prevención y mantenimiento de vías y las primeras además otorgando permisos de construcción a diestra y siniestra sin criterios técnicos y sin importar el lugar donde construirían y además una falta de inspección para impedir construcciones en las márgenes de ríos.

Es muy lamentable que sucedan pérdidas humanas por desastres naturales, pero es más lamentable el abandono en el que se ha tenido al país en general en cuanto a la prevención para que este tipo de catástrofes no se den.

Dios quiera que estas muertes dolorosas y lamentables no pasen en vano, como no pasaron en vano aquellas sucedidas en el puente sobre la vía a Turrubares y que tanto municipalidades como gobierno central asuman sus responsabilidades y así evitar estos dolorosos episodios en el futuro.

Ante destitución de Ramos, representante del Gobierno renuncia a junta directiva de la Caja

El representante del Gobierno, Guillermo Hernández Ramírez, renunció a la junta directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Su decisión se da luego de que el presidente Rodrigo Chaves Robles destituyera al presidente ejecutivo de la CCSS Álvaro Ramos. Con esta renuncia el órgano director queda sin cuórum.

Hernández Ramírez señala en su carta de renuncia que aceptó “la invitación de don Álvaro Ramos Chaves a ser parte de su proyecto de Seguridad Social, orientado a impactar los elementos sustanciales de la Caja. Hoy el corte de manera súbita de su nombramiento como Presidente Ejecutivo de la CCSS no me permite continuar como miembro de la Junta Directiva, pues no sería consecuente con mi motivación inicial”.

SURCOS comparte la carta de Guillermo Hernández Ramírez:

Información compartida con SURCOS por Adiana Laclé.

Presidente RODRIGO CHAVES ROBLES consolida su alto nivel de demagogo

Comunicación política SIFUPCR

Mentiras para desinformar y distorsionar

Mentira 1:

Caja esta quebrada y 15 días atrás ofreció un nuevo hospital para Limón.

Mentira 2:

Destituí a don Álvaro Ramos porque no me informó del acuerdo de Junta Directiva para pagar deuda salarial y además estaba en desarrollo un diálogo con el FMI.

Mentira 3:

Don Álvaro Ramos, es un detractor de lo público.

Mentira 4:

Ese pago de la Caja y lo que puede generar en varias instituciones, pone en peligro las finanzas del Estado.

¿Descarga o Renuncia Cultural?

Macv Chávez

Anoche –o esta madrugada– escuchaba una entrevista donde el caricaturista ucayalino Carlos Cavero le decía al entrevistador: “Soy pucallpino, aunque me dicen que no parezco de aquí, porque no tengo el dejo”, y me quedé reflexionando en ese “no pareces de aquí” que la gente lanza a cada instante, simplemente por la apariencia o por el sonido de la voz, debido a que el frasco que envuelve el ser tiene genes de algún lugar del mundo o porque uno migró durante un tiempo a otra parte, pues esa es la realidad de los pueblos en estos tiempos: hay una mezcla extraordinaria de genes (al menos en el aspecto físico, ojalá fuera en el mental y en mayoría).

Ahora recuerdo que este vicio del “no pareces de aquí” quizás se deba a que cuando uno era pequeño existía la pésima costumbre de decir o enseñar que los de Pucallpa o Ucayali eran los Shipibos, Cocamas, Chamas (este último término es bastante despectivo, vamos, un insulto)  y algunos otros nombres más que no recuerdo, pero que usaban para decir que eran los oriundo de esta zona de la selva, como si los otros fueran de otra ciudad o del extranjero, algo que quizás lo hacían solo para sentirse diferentes, de otro abolengo, de otro nivel, de otra raza, de otra casta, puesto que a los nativos de la zona se les trataba con cierta discriminación o racismo, porque penosamente todavía somos un país racista, incluso hasta ahora, aunque menos que antes o quizás de otras maneras; y creo que esa es una de las razones que ha llevado a la gente a tratar de conservar lo suyo de tal forma que ha primado el regionalismo como disco rayado, algo con el que también suelen aplicar el racismo, cosa que lo he vivido como dizque escritor, puesto que al no parecer ni pensar ni escribir regionalismo sigo siendo considerado como uno de Lima, solo porque he vivido la mayor parte de mi vida allá, cosa que me parece ridículo, pero bueno, trato de comprender, al mismo tiempo que intento contribuir con el desarrollo cultural de la ciudad, aunque a veces tengo unas profundas ganas de tirar la toalla y decir “no puedo más”, porque es cansado intentar hacer cosas y vivir esta silenciosa o ciega discriminación, fuera de la penosa corrupción que se ha implantado en el mundo de la cultura también.

En el último año he podido observar con más fuerza la virtud de este regionalismo, cosa que no considero malo, porque la identidad y la conservación cultural es imprescindible para el desarrollo de un lugar, solo que no de forma extrema ni paupérrima, puesto que los tiempos modernos apuntan hacia un desarrollo socioeconómico y sociocultural orientado a la globalización del individuo, porque es ahí donde encontramos las falencias del sistema de vida, de la salud, educación, trabajo, seguridad, alimentación, conservación de la cultura y del patrimonio, de la justicia social, de la dignidad del ser humano, de los deberes y derechos humanos, de la explotación del hombre por el hombre, entre tantos otros temas que debemos mejorar para equilibrar la balanza de una vida digna, acorde a la evolución del hombre de estos tiempos, tanto en ciencia, tecnología, conocimiento y pensamiento de y sobre la humanidad, sin encontrarnos con todas esas injusticias o desigualdades sociales que hacen larga las brechas entre unos y otros, colocándonos en niveles de vida de supervivencia y sobrevivencia, donde el ser humano lucha a diario para no dejarse oprimir por nadie pero sin dejar de oprimir a los otros, o simplemente siendo oprimidos pero luchando para que cese la opresión algún día, sobre todo cuando se alcance ese estatus social que permite tener la vida digna anhelada, una vida que no debería ser anhelada sino parte del sistema de vida de las ciudades o pueblos de estos tiempos, puesto que se supone que ya no vivimos en tiempos cavernícolas ni de cazadores y muchos menos en eras imperialistas, razón por la cual no tiene ningún sentido que seamos una humanidad tan paupérrima a pesar de tanta evolución sobre el saber humano, pero como finalmente no sabemos nada, puesto que solo tenemos conocimiento de las cosas, de las ideas de dignidad y de los derechos humanos, no comprendemos el valor del deber, por ende, seguimos en los mismos tiempos cavernícolas o cazadores, donde el vivo o pillo somete o aniquila al otro para la satisfacción de sus instintivos deseos humanos o de animales racionales, mismos animales domesticados.

Hace unos días, una joven amiga me consultaba por algunos personajes del mundo cultural de las letras de la ciudad, a sugerencia de otras personas y comentario mío, así que con la honestidad que corresponde al ser le di mi apreciación sobre cada uno de ellos, descartando a algunos, como también cursando la invitación a uno que otro, donde un sorprendente sujeto me pregunta cualquier otra cosa menos sobre la invitación, pensando solo en la vanidad de sentirse o querer sentirse grande y famoso, me imagino, porque su respuesta fue más ególatra que cultural, razón por la cual le contesté de forma sutil, como quien diciendo camufladamente que su respuesta era irrelevante y que debía contestar si iba a participar o no, porque los demás están sumándose a esta gran iniciativa que es digna de apoyar, y simplemente me dejó en visto, pero como quería, bueno, necesitaba una respuesta para dar fe de que es como es, solo le dejé escrito que confirmara su participación, aunque en sí quería decirle: “Ya no, ahí nomás, gracias.”, pero quedé esperando su respuesta, algo que dio al día siguiente por la tarde o noche creo, aduciendo que ya tenía otros compromisos, pretexto que nace de su tan venerado ego, acompañado de su paupérrima soberbia, evidentemente, de no haber sido por el deseo de esta amiga, jamás le hubiera cursado la invitación, porque ya conozco esa vanidad que me da lástima.

Debo confesar que este es el comportamiento natural en las gentes del mundo cultural, pero no en cualquiera, sino en los que se creen grandes sin siquiera serlo, cosa que me conduce a recordar la pregunta del otro fundador de Los Malditos Puéticos: “¿Habrá algún día en Pucallpa un Borges, Cortázar, entre otros? Dudo que eso pase, por diversas razones, los mayores ya han cumplido una etapa y están casi de salida, pues ya alcanzaron su máximo nivel, son buenos unos que otros, algunos han hecho grandes acciones culturales y se agradece y admira dicha labor, aunque con sus limitaciones, otros simplemente se han colado a lo que ellos hicieron para darse renombre y fama de dizque escritor, otros simplemente se metieron a ese mundo para creerse algo que jamás serán, y otros simplemente se perdieron porque no vieron futuro más bonito que el hambre, y finalmente están los que simplemente se fueron porque vieron que no tenían talento, al menos felicito a estos últimos por darse cuenta de ello, eso es de admirar y por encima de los que se cargan de vanidad solo por tener varios libros publicados y darse de esos “grandes escritores”, cuando solo son un escritor más.

Causa pena ver esta soberbia en el mundo cultural, pero más lástima me causa ver a profesionales descarados, cínicos y miserables, con un bajo nivel de conciencia y humanidad, con una paupérrima visión de la vida, con un orgullo tan falso como las promesas políticas, sobre todo a los que terminaron obteniendo su título en una universidad nacional, beneficiándose del sudor de los otros, de esos pobres a los que no tienen consideración una vez que tienen el cartón de la mediocridad, ese cartón que les hace dueños del derecho para mí y no para los otros, por ende, se convierten en seres inconscientes que no retribuyen nada al pueblo que les mantuvo la carrera con el pago directo e indirecto de sus impuestos, y algunos son más descarados todavía, porque se convierten en trabajadores del estados hasta saquearlo, es decir, gustan de seguir siendo mantenidos por los impuestos del pueblo, y encima envían a sus hijos a las universidades públicas con el mismo pensamiento con el que ellos asistieron, cosa que es penoso ver, y por eso la inconsciencia humana es la que está destruyendo nuestras sociedades, porque la inconsciencia mina profundamente en el ser hasta hacer crecer la deshumanización del hombre, y por ello celebro con alegría cuando encuentro un profesional que tiene conciencia social, casi imposible en estos tiempos, porque la mayoría se ha materializado hasta dejarse envolver por el individualismo de la mediocridad, esa que apunta solo a la dignidad de mi vida y no de la persona en sí  misma.

De seguro, hasta aquí, más de uno ya se ha rasgado las vestiduras sin dejar de inflarse el pecho con grandeza de nada, tildando a uno de resentido, como tantas otras veces ya lo hicieron, sin comprender que lo que tengo es rabia, impotencia y una absoluta decepción por su humanidad, esa que vendría a ser una insulto a la inteligencia, aunque más a la sabiduría, porque el saber nos incita e invita a vivir en conciencia y la conciencia no es ególatra, y por ende si un profesional de universidad estatal no llega a comprender que gracias al sudor del pueblo tiene la oportunidad de gozar del privilegio que es estudiar en una universidad gratuitamente en un país, donde todavía la dignidad humana está en modo de sobrevivencia, está perdido, fuera de sí, lejos de toda razón y evolución humana, porque todavía sigue siendo un animal domesticado, uno que vive luchando por tener una vida mejor que los otros, solo para sobrevivir, porque penosamente, aunque parezca una idea descabellada, estudiar en una universidad pública es un privilegio, puesto que no todos lo pueden hacer; y existen diversas razones por la que grandes talentos intelectuales se ven imposibilitados de hacerse una carrera profesional, pero principalmente es porque una carrera implica destinar tiempo libre a los estudios, sobre todo cuando en la mayoría de las universidades nacionales los horarios académicos son de día, donde la mayoría termina viéndose imposibilitado de postular porque tiene el deber y obligación de trabajar para subsistir, quedando de ese modo fuera del beneficio universitario.

Por otro lado, tampoco hay que sentirse menos porque no se pueda ir a la universidad, puesto que en nuestro país no habría razón de soberbia ni orgullo al obtener un título en una universidad pública, puesto que la mayoría de universidades cuentan con un bajo nivel intelectual en la plana docente, y por lo tanto también en la estudiantil, donde son muy pocos los destacados, y destacar entre desventajados es una muestra clara de que el nivel académico de uno es un espejismo, una falsa soberbia, tan igual como la del escritor que se cree dios cuando no es más que uno más del montón, porque el buen profesional, el que destaca de verdad suele tener esa conciencia social que tanta falta nos hace en estos tiempos, puesto que un profesional con conciencia social comprenderá que su logro es producto del esfuerzo de muchos otros, esos otros que le permiten gozar del beneficio de una universidad pública, porque sin impuestos que permitan destinar dinero a las universidades no existirían universidades públicas, por ende, estos profesionales, si de verdad se hacen profesionales, deberían tener en consideración la responsabilidad social que tienen sus vidas, aportando de alguna forma al desarrollo sociocultural de la nación, para que los otros también puedan contar con una vida digna, es decir, deberían salir de sus burbujas de superiores, porque a lo más que son inferiores, puesto que -como más o menos diría Ramón Pérez de Ayala.: “un profesional que no es más que un profesional es bien poca cosa”.

Por estas razones, muestro mi profundo respeto y admiración a aquella señorita que, siendo tan joven y no beneficiaria de una universidad pública, hoy viene organizando una actividad cultural para la conservación de los espacios culturales, porque comprende que las artes son las que han conservado la sensibilidad humana en el tiempo, esa sensibilidad que nos ha permitido luchar por los derechos humanos, por la salud, la educación, el trabajo, la seguridad, entre tantos otros beneficios que gozamos gracias a la lucha de otros, y que no sabemos agradecer, simplemente porque no tenemos conciencia ni razón de ser, menos de hacer. Y por eso celebro con gran alegría y aliento esta iniciativa cultural que organiza tan joven mujer, así como también felicito a todos aquellos que directa o indirectamente se suman a dicha iniciativa, una que debe ir en aumento, porque la única forma de mejorar las sociedades es a través de un pueblo culto, por ello invito a que los grupos socioculturales se unan para alcanzar mejores resultados, así como también para que los jóvenes talentos del arte y la cultura salgan de sus cuevas a la acción, tanto para hacer obras en beneficio de los pueblos como también la presión sociocultural que se necesita alcanzar para que las autoridades competentes dejen de menospreciar la importancia de la cultura en el desarrollo de los pueblos, para que así una labor cultural deje de ser un martirio, un sueño de algunos suicidas amantes del arte y la cultura, los que muchas veces tienen que luchar contra viento y marea, incluso contra los fuertes golpes que da la vida y la sociedad a cada persona que busca aportar culturalmente, tal y cual ahora lo hace esta señorita de la Cruzada Cultual Amazónica, que a pesar de sus limitaciones personales no deja de pensar en los otros, quienes también son dignos de los beneficios que la vida le dio, admirable labor que celebro con alegría, esperando que no sea la emoción de un momento, sino la acción constante de una ser consciente que ama la vida y por ende también a los otros.

Finalmente, invito a la gente a que deje de andar con actitudes mediocres, esas que oscilan desde esos comentarios que dicen que el arte no te da de comer, que la cultura es para morirse de hambre, entre otros desmoralizadores del estómago, aquellos que muchas veces suelen venir camuflados con un “te felicito por tu labor”, pero que, sin embargo, no es más que mediocridad de vida, porque no mueven ni un dedo ni aportan nada para que las actividades culturales tomen mayor valor y protagonismo en la ciudad, porque esas actitudes no hacen nada más que mostrar la mediocridad y egoísmo en el que vive esa persona, puesto que son palabras vacías, palabras que no vienen con acción, porque mucha de esa gente cuando se le comparte alguna iniciativa cultural, cuando se le pide alguna colaboración, cuando se le invoca a compartir en sus redes sociales el trabajo que uno u otro artista realiza no hacen nada, pues no comparten ni promueven el desarrollo sociocultural de su pueblo ni de sus artistas y promotores culturales, simplemente porque no es la fiesta de fin de semana, ni la chela artesanal que está de moda, cortando el nivel de acción que podría alcanzar una actividad cultural o artista o escritor, con tan solo un simple compartir, con tan solo un grano de arena, uno que muchas veces no supera ni a una chela, pero que contribuye más que una cerveza y más que la mismas empresas que los borreguizan con la política y el alcohol. Pienso que no es nada difícil ni trabajoso compartir un trabajo artístico, un libro, una actividad cultural en nuestras redes sociales, para que los que vean o visiten nuestras redes sociales puedan enterarse de alguna forma que hay gente que intenta contribuir al desarrollo cultural de la sociedad y que necesita manos para hacer de esa obra una que marque historia y un cambio en el pensamiento y actuar de la sociedad en la que vivimos, en esa sociedad que hoy comparte un sinfín de estupideces y cosas absurdas solo para reírse desde el vacío existencial en el que vive.


Pucallpa, 15 de septiembre de 2022 a las 11:21 horas