Ir al contenido principal

Análisis de Coyuntura Económica, UNA

El Observatorio de Economía de la UNA elaboró y publicó el último análisis de coyuntura económica a noviembre del 2014.

 

El documento aporta como conclusiones de su análisis los siguientes puntos:

1- Economía pierde dinamismo aunque crece de manera más uniforme.

2-Situación fiscal y entorno internacional limitan crecimiento económico.

3-Finalización del programa de expansión monetaria de EE.UU. No afectará en el corto plazo en CR

4-“Efecto Intel” empieza a sentirse en variables macroeconómicas.

5-No se vislumbra alza en inflación ni tasas de interés en el corto plazo.

6-Exclusión del Sector Público No Bancario (SPNB) del Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) logró estabilizar el tipo de cambio.

7-Estilo y ritmo de crecimiento del país impiden mejorar condiciones de vida de la población.

8-Empleo formal crece pero cada vez a un ritmo menor.

 

Para conocer en detalle el análisis, haga click en el siguiente vínculo:

02 Coyuntura 6 Nov 2014

UNA-logo

Enviado a SURCOS Digital por Marino Marozzi.

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

La cultura de incumplimiento de derechos laborales

Carlos José Cabezas Mora*

Carlos José Cabezas Mora
Carlos José Cabezas Mora

Nuestra legislación laboral que incluyó no solo las normativas protectoras, sino también la creación de Tribunales de Trabajo ambas son hijas del Código de Trabajo, y este es producto del apoyo popular, cuyo precio fue la guerra civil del 48, sin duda alguna mártires y héroes de ese periodo dieron su vida para que hoy se gozara de la arquitectura jurídica para las y los trabajadores.

El Ministerio de Trabajo es más antiguo, pues se crea en 1928, sin embargo con la aprobación del Código de Trabajo debió reestructucturarse y en 1955 se convierte de Secretaria del Trabajo al Ministerio de Trabajo, entre sus fines se define procurar organizaciones profesionales, velar por protección efectiva al trabajo humano y a los derechos de los trabajadores; crear legislación en beneficio de los costarricenses, la familia, el trabajo, los servicios públicos y bienestar social; garantizar la aplicación de las leyes.

Sin embargo a pesar de la opinión mayoritaria para cumplir con un encargo legal de semejante tamaño se requiere además de tecnología, medios de transporte funcionarios suficientes para cubrir el país completamente y con una carga laboral razonable para atender la demanda de sus servicios, más para un país como el nuestro.

Según estadísticas del propio Ministerio de Trabajo alrededor de medio millón de trabajadores con empleos formal no reciben el salario mínimo, con el cual deben vivir en el país más caro de Latinoamérica, donde se pagan los precios de los servicios médicos privados como el Alemania, pero con empresarios que no aceptan pagar más que migajas, o sea 3 veces menos salario que el país europeo, a pesar de esto curiosamente los únicos rubros en los cuales los costos relativos en el país están por debajo del promedio latinoamericano son los servicios telefónicos (-64%), la electricidad (-36%), el azúcar (-10%) y el agua (-9%).

Una de mis hijas laboró hace algún tiempo para una popular tienda de departamentos que posee una cadena en distintas partes de nuestro país, le indicaron conforme la política de la empresa, cuando cumpliera 4 meses sería asegurada, enfermó y tuvo que ir antes del “plazo” a la Clínica de la comunidad, allí lógicamente le pasaron la factura de los servicios y medicamentos brindados por no ser asegurada, terminó informando que era trabajadora formal y lógicamente y en agradecimiento su patrono la despide días después por “reestructuración”, conozco a una amiga que para una empresa médica un día a la semana de 4 pm a 12 media noche, labora por encima del límite legal de la jornada, tampoco es asegurada, sin horas extras, le pagaron muchísimo menos de aguinaldo de lo que le correspondía, reclamar algún derecho laboral en nuestro país implica perder el empleo.

He escuchado de vecinos, amigos del sector privado tanta anécdotas de sus vidas laborales, incluso recuerdo a aquel que laboraba para un periódico nacional bastante conservador y muy anti-sindical, él estaba obligado a tener dos jornadas laborales consecutivas por la demanda del tipo de trabajo, eso si, sin derecho al pago de horas extras pues estaría “muy mal visto”, en mi propia institución pública he sabido que a pesar de los reclamos de los usuarios por la insuficiente capacidad de atención es costumbre que los funcionarios se quedan frecuentemente varias horas más después de finalizada la jornada para redactar informes pendientes.

En mi juventud labore como trabajador de una empresa textil para una fabrica que hacia las camisas Lacosse, era dirigente sindical clandestino, sin embargo había un trabajo promovido por una parte de la asociación solidarista, que pretendía integrar la junta directiva con solo trabajadores (excepto el fiscal laboral), los candidatos trabajadores fueron despedidos por el atrevimiento, se conformó otra papeleta y fueron también despedidos, provocando una huelga espontanea en la otra planta, de inmediato me puse en contacto con los lideres en Tres Ríos, ahí el destino quiso que mi supervisor me viera en el momento de encuentro con de las compañeras, tres días después ya no tenía trabajo, despido con responsabilidad patronal por “reestructuración”.

Sin lugar a dudas estos ejemplos son apenas la punta del iceberg, algunas muestras de cómo muchos de los democráticos empresarios absorben las energías vitales, les roba su tiempo libre y muchas veces mantienen en condiciones deplorables a las familias de los y las trabajadoras, todo dentro de una país de “derecho” donde publicitariamente reina el “respeto a la ley” pero en lo que respecta a la práctica se pone en duda las apariencias.

Acudir al Ministerio de Trabajo que tiene un encargo de buscar “armoniosas relaciones” entre trabajadores y trabajadoras cuya alternativa primaria es la concertación, implica que la lucha de los trabajadores por sus derechos siempre sea perdiendo su trabajo y demandando en los tribunales de justicia, hasta por pequeños montos, que para lo costosos que son los abogados no llegan siquiera a plantearse.

El Ministerio de Trabajo debe cambiar, fortalecerse su capacidad de inspeccionar y definitivamente su capacidad sancionatoria en el ámbito administrativo, pues este es un país donde los inspectores de tránsito tienen más poder que los inspectores laborales, donde se persigue y despide fácilmente –con leyes o no- a quien pretende hacer valer sus derechos de asociación al crear un sindicato, esto no apenas muestra que la democracia “centenaria” está más bien en su etapa infantil, muy lejos de lo que en los discursos e imagen internacional se predica, un abismo entre el querer ser y el ser.

 

Secretario General

Central General de Trabajadores*

 

Enviado a SURCOS Digital por el autor.

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

La baja del precio del petróleo Implicaciones para la economía costarricense

Luis Paulino Vargas Solís

La baja del precio del petróleo

En el segundo semestre de 2014 los precios del petróleo a nivel mundial literalmente se derrumbaron, con una caída de alrededor del 50%. Suponiendo que esta situación pudiera tener perdurabilidad durante el año que inicia ¿qué podría significar para Costa Rica? Propongo aquí algunas ideas, al modo de hipótesis que buscan alimentar una reflexión más amplia, en relación con el contexto que plantean algunas de las condiciones fundamentales que rigen en la economía costarricense actual.

1) Como sabemos, la rebaja mundial de los precios se traslada con relativa lentitud y atraso a los precios internos, como consecuencia de las metodologías que aplica la ARESEP (lo cual también incide cuando se dan alzas), y ese proceso puede verse además afectado por otros factores, como podría ser la evolución del precio del dólar -en caso de que éste sufriese alguna apreciación o depreciación de cierta significación- así como la vigencia del impuesto que afecta los precios de los combustibles.

2) Seguramente se reduciría el monto de las divisas que el país gasta por este concepto. Siendo que la rebaja del precio internacional es, grosso modo, de un 50%, ello significa que, potencialmente, podrían economizarse alrededor de 1100 millones de dólares (tomando como referencia el dato de 2013, año en que la importación de combustibles superó los $ 2200 millones). Sin embargo, es improbable que ello ocurra porque, con seguridad, se tenderá a aumentar el gasto en combustibles fósiles, lo cual es, claramente, un efecto indeseable de la rebaja del precio, por sus implicaciones ambientales y porque desestimula las prácticas energéticas austeras así como la búsqueda de otras fuentes de energía, más limpias y amigables con la naturaleza.

3) En todo caso, es muy probable que haya un importante ahorro de divisas, lo cual tiene especial significación en un año -2015- en el que, razonablemente, se pueden anticipar menos entradas de capitales en virtud, principalmente, de los cambios que están experimentando las políticas monetarias aplicadas por la Reserva Federal estadounidense. Recuérdese que, por su parte, el Banco Central de Costa Rica está apegado a un recetario conservador y ortodoxo de políticas, centrado unilateralmente en el control de la inflación, en función de lo cual procura mantener estable el tipo de cambio. Un menor gasto de divisas en petróleo es, por lo tanto, una ayudita que de seguro agradecerán.

4) En principio la rebaja de los combustibles implica que más dinero queda en las manos de las personas y las empresas, disponible para ser utilizado para otros fines (a ello habrá que deducir, en todo caso, lo que se gaste de más en combustibles, como efecto derivado de los menores precios, según lo que indiqué en el punto 2). La pregunta entonces es ¿podrá esto estimular la economía en la medida en que la gente decida consumir otras cosas y las empresas quieran, quizá, incrementar sus inversiones? Responder estas preguntas obliga a algunas precisiones adicionales.

La baja del precio del petróleo2

5) Primero, si aumenta el consumo de las personas ¿qué implicaciones tiene esto? Recordemos, antes que nada, que buena parte del consumo de más se irá en productos importados. Y con más razón todavía puesto que la sobrevalorización del colón respecto del dólar -que posiblemente persistirá conforme lo que indico en el punto 3- abarata los productos importados (por ejemplo, las galletas, los frijoles o las pastas) relativamente a sus contrapartes de producción nacional. La parte del consumo adicional que se vaya en importaciones no tendrá ningún efecto positivo para estimular la economía nacional, aunque sí reducirá el efecto neto del ahorro de divisas originado en la rebaja de los combustibles.

6) En cuanto a la inversión empresarial, tengamos en cuenta que ésta se ve afectada por diversos factores. El costo de los combustibles es uno entre otros –más significativo en algunas actividades que en otras- y aunque el menor precio podría tener un efecto positivo, este acaso no sería de gran significación en la medida en que hay otras condiciones menos favorables que no se estarían modificando. Una de estas es el tipo de cambio, con el considerable nivel de sobrevaloración que presenta, lo cual resta competitividad a las empresas turísticas, exportadoras y también a las que disputan el mercado nacional con productos importados. Otro elemento que perjudica la inversión productiva y la generación de empleos, tiene que ver con las tasas de interés, excesivamente altas, así como el manejo mismo de las políticas crediticias por parte de los bancos, las cuales están sistemáticamente sesgadas en contra de las empresas pequeñas y medianas. Son condiciones –activamente propiciadas por el propio Banco Central- que rinden excelente retribución a la banca a costa de las actividades productivas. Por lo demás, y en general, hay un ambiente dominado por expectativas sombrías y aunque la rebaja de los combustibles podría mejorar un poco el humor empresarial, difícilmente compensará los factores adversos, caso que estos no mejoren de forma apreciable.

La baja del precio del petróleo3

7) La idea de que se liberará dinero que la gente puede destinar a consumir otras cosas (punto 5), es válida en el momento inmediato pero podría dejar de serlo con al pasar los meses. La cuestión es que, aun cuando con la baja en los combustibles seguramente bajará un poco la inflación, la tendencia que hemos observado en los últimos años es hacia el deterioro gradual del poder adquisitivo de los salarios, cosa que se da en la mayoría de los sectores de la economía, con la excepción del sector público –donde hay una pequeña mejoría- y las actividades financieras, donde el alza sí es muy considerable. Vale decir: aunque la inflación es relativamente baja, aun así los salarios se quedan a la zaga. Si esta tendencia general no se corrige –y dada la debilidad organizativa de la fuerza de trabajo y el grave deterioro del empleo es improbable que tal corrección se dé- a la larga los mejores precios de los combustibles serán un alegrón de burro sin implicaciones efectivas para las condiciones de vida de la mayoría de la gente.

En conclusión: los posibles efectos benéficos derivados del abaratamiento del petróleo, posiblemente se verían reducidos en virtud de las actuales condiciones de la economía costarricense y en razón, además, del esquema de políticas que las autoridades económicas –en especial el Banco Central- insisten en aplicar.

 

Tomado del Blog Soñar con los pies en la tierra de Luis Paulino Vargas Solís.

http://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com/2015/01/la-baja-del-precio-del-petroleo.html

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Derechos laborales e ideologías empresariales

Luis Paulino Vargas Solís

Derechos laborales e ideologías empresariales

En buena hora que haya debate sobre los derechos laborales en Costa Rica. De mi parte, he defendido públicamente tales derechos lo cual ha suscitado descalificaciones en mi contra (ya que no argumentos) que reinciden en decirme que soy “anti-empresarial”. Creo que la cuestión merece ser desgranada con cierto cuidado, pero dejando en claro que mi alegato tiene que ver con la situación que se presenta en el sector privado. Espero, pues, que no se quiera enredar la discusión haciendo referencia al sector público, cuya situación es lo suficientemente diferente como para ameritar un trato aparte.

Mi posición se resume en lo siguiente:

1) Objetiva y justificadamente puede sostenerse que en partes muy significativas del sector privado en Costa Rica ha habido –como tendencia general- un menoscabo en la aplicación efectiva de algunos derechos laborales, no obstante estar estipulados en las leyes y la Constitución de la república, así como en tratados internacionales suscritos por el país. Ello es contundentemente claro en relación con el derecho a la organización sindical independiente, de donde resulta una situación de suma vulnerabilidad para los trabajadores y las trabajadoras, quienes deben entonces negociar su contrato y condiciones laborales sobre una base puramente individual y, en consecuencia, en el contexto de una relación muy desigual.

2) Apoyo, pues, que se dé plena vigencia y efectividad a tales derechos, conforme lo establecen esos diversos instrumentos jurídicos vigentes.

3) Adicionalmente soy del parecer que el país debe proponerse seriamente continuar avanzando en materia de derechos laborales, en el entendido que ello es fundamental para garantizar una sociedad más democrática, una distribución del ingreso y la riqueza más justas y una convivencia más pacífica y digna.

¿Corresponde lo anterior a una ideología o toma de posición anti-empresarial? Ello sería válido solo si aceptamos que una presunta “ideología pro-empresarial” estaría basada en las siguientes premisas:

4) Se disimula –con silencio cómplice o actitud permisiva y complaciente- la realidad de efectivo menoscabo que actualmente se da en relación con algunos de los derechos laborales más importantes.

5) Se considera aceptable y se cohonesta el que derechos laborales formalmente vigentes con arreglo a las leyes, la Constitución y diversos tratados internacionales, sean desconocidos en la práctica laboral concreta. Ello supondría apoyar comportamientos ilegales, anti-constitucionales y violatorios de compromisos internacionales.

Obviamente, y dados los mencionados puntos 4) y 5), esta supuesta “ideología pro-empresarial” descartaría cualquier posibilidad de un avance ulterior hacia niveles más desarrollados de los derechos laborales, según lo que indiqué en el punto 3).

Derechos laborales e ideologías empresariales2

Tal “ideología pro-empresarial” conllevaría de forma implícita algunos supuestos muy preocupantes, tanto en relación con su visión de la sociedad y su concepción de la democracia, como incluso respecto del funcionamiento empresarial y las bases de su “competitividad”. Ello es así en virtud de lo siguiente:

6) Por el desconocimiento deliberado y la anulación práctica de normas jurídicas plenamente vigentes.

7) Por la negativa a reconocer el valor de los derechos laborales, como conquistas históricas y derechos humanos sustantivos, derivados de grandes e importantes luchas sociales.

8) Por la consecuente negativa a reconocer que esos derechos son parte esencial y uno de los componentes más valiosos dentro del legado democrático de las sociedades contemporáneas a nivel mundial.

9) Por la negativa a reconocer que estos principios son parte importantísima dentro del entramado institucional y de derechos, indispensable para garantizar sociedades más justas, equitativas y pacíficas.

Todo lo anterior -puntos 6) al 9)- atiende a los aspectos sociopolíticos de la cuestión y a las graves implicaciones que ello conlleva. Pero también hay un aspecto económico –atinente a la así llamada competitividad empresarial- sobre lo que esto plantea serias dudas. Lo explico enseguida:

10) Se ha puesto en evidencia una gran resistencia –incluso un indisimulado temor- en el sentido de que la organización independiente de los trabajadores y trabajadoras pueda generar presiones que dañarían la “competitividad empresarial”, en el tanto ello podría obligar a la parte patronal a negociar, sobre una base colectiva y no persona por persona, aspectos como los siguientes: condiciones salariales; procedimientos de contratación y despido; higiene y seguridad laboral; provisión de servicios; mecanismos de estímulo y reconocimiento.

11) Claramente se entiende que se preferiría que todo esto quede sujeto exclusivamente al arbitrio de la buena voluntad del respectivo patrono o patrona. Por supuesto los hay que son, sin la menor duda, personas muy bondadosas. Pero aquí no me refiero a las cualidades personales de quienes dirigen las empresas, sino a una cuestión –los contratos laborales- que no pueden quedar a merced de la mucha o poca generosidad que cada persona pueda tener. En cambio, debe entenderse que el trabajador y la trabajadora merecen y necesitan contar con una base sólida desde la cual poder defender sus legítimos derechos y dejar claramente establecidas sus responsabilidades.

Derechos laborales e ideologías empresariales3

¿Significa esto que la “competitividad” de las empresas costarricenses depende entonces de una fuerza de trabajo desorganizada, sujeta al arbitrio de la buena (o mala) voluntad del patrono correspondiente? De ser ese el caso, estaríamos en presencia de una competitividad asentada sobre bases espurias y muy endebles, con el agravante de que ello puede tener (ya está teniendo) perversas consecuencias sociales, políticas y económicas que perjudicarían seriamente (ya seguramente lo están haciendo) la competitividad empresarial.

¿Cuál es la mejor forma de sostener buenos salarios y condiciones laborales decentes, sin perder rentabilidad ni mercados? Simple: siendo mucho más productivas. Y ello supone mejor organización empresarial, mejores técnicas gerenciales, más incorporación de conocimiento, una fuerza de trabajo más calificada y motivada, tecnologías superiores, capacidad para innovar. Pero, también una serie de condiciones de contexto: desde apropiada infraestructura vial y buenos puertos y aeropuertos hasta excelentes sistemas educativos y de salud y un ambiente de paz social y seguridad ciudadana. Y ni hablar de la política económica, destacadamente en relación con dos cuestiones que hoy tienen un impacto negativo fundamental: el tipo de cambio y las tasas de interés.  Todo lo cual ilustra acerca de la falacia implícita en la idea que alguna gente sostiene según la cual el “éxito empresarial” depende tan solo del esfuerzo individual.

En realidad, la economía es un sistema complejo y articulado, dentro del cual cada empresa es solo un nodo y de ningún modo un nodo autónomo. De ahí que esa presunta “ideología pro-empresarial”, es en realidad una ideología anti-laboral que puede tener perniciosas consecuencias sociales y económicas, en menoscabo, incluso, de las empresas individuales y de su competitividad.

Impulsar el desarrollo de la productividad de la planta empresarial de Costa Rica requiere, pues, de amplios procesos de diálogo y concertación. Pero nada de ello será factible si el país continúa por el camino de ahondamiento de desigualdades y anulación de derechos por el que está siendo arrastrado. La exclusión inevitablemente genera resentimiento y furia y, por lo tanto, bloquea el diálogo y ahonda la polarización.

 

Información tomada del Blog Soñar con los pies en la Tierra de Luis Paulino Vargas. http://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com/2014/12/derechos-laborales-e-ideologias.html

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Domingo dentro de la octava de navidad: Sagrada Familia

Jorge Arturo Chaves O

Lect.: Eclo 3,2-6.12.14; Col 3,12-21; Lc 2,22-40

En los templos cristianos, desde hace siglos, la celebración de las grandes fiestas se prolongaban toda una semana. Por eso se hablaba de la octava de Navidad o de la Octava de Resurrección, porque la alegría de esas Pascuas se continuaba celebrando toda la semana siguiente. Esto nos lleva a los cristianos a que no se nos acabe la Navidad el día 25 de diciembre sino que continuemos contemplando el mensaje navideño en este domingo y hasta el 1º de enero. Y por eso hoy nos detenemos en un detalle no tan pequeño de lo que significa creer en la encarnación del hijo de Dios.

Significa, entre otras cosas, creer que la manifestación de la vida divina en Jesús, se realizó también en su experiencia de una vida familiar dentro de un torno pobre y sencillo, y en una época y unas condiciones culturales no solo muy diferentes de la nuestras, sino muy imperfectas. Era una estructura familiar, como nos lo han recordado la 1ª y la 2ª lectura, de una sociedad machista, una estructura patriarcal, autoritativa y vertical, donde la mujer estaba por completo sometida al varón, donde los hijos tampoco gozaban de autonomía y respeto para crecer con identidad y valor propios. En ese ambiente, con esa concepción social y familiar ni posible ni deseable de imitar por nosotros, nace y crece Jesús quien, a pesar de todas las circunstancias adversas, encarna, es decir, hace real, hace tangible, lo que es una vida humana vivida por completo abierta a Dios.

Cuando hablamos de nuestra creencia en la encarnación de Dios en Jesús, lo que estamos afirmando entonces es nuestra convicción de que en la vida de amor, de servicio y de entrega de Jesús se hace tan real el ideal de vida humana creyente en Dios que, de esa manera, esa vida permite, se abre, para que Dios actúe a través suyo, sin obstáculos, continuando en él su obra creadora de vida y libertad.

No podemos ni debemos buscar recetas o fórmulas en los evangelios que nos digan cómo vivir nuestra vida familiar, o individual, nuestro compromiso social o político. No podemos ni debemos tratar de imitar formas de vida de una época y cultura superadas. Pero sí podemos y debemos sentirnos retados por ese Jesús que nos inspira, a crear hoy nuevas y diversas maneras de vivir la vida de familia, las relaciones sociales, la política y la economía, en las cuales, como el mismo Jesús, podamos hacer transparente la vida divina contagiados y contagiando del amor que es pura generosidad y desinterés, sin individualismos ni apegos egoístas.

Decía el Papa Francisco antier, a propósito de conmemorar al primer mártir, San Esteban, que la entrega y el sacrificio de cristianos como éste, despojan a la navidad del «falso revestimiento empalagoso que no le pertenece”. Creo que el ideal de familia cristiana sufre también de ese falso revestimiento empalagoso, cuando tratamos de proponer un modelo dulzón de familia de Belén, que no existió, y que no tiene nada que ver con las vicisitudes, los sufrimientos y alegrías de las actuales formas familiares, de madres solteras, de parejas divorciadas, de hijos de diversos matrimonios que conviven, de nuevas formas de pareja… Nuestro reto es sacar de nuestro interior, toda la fuerza y creatividad que nos da el Espíritu de Dios para construir, en una nueva época, nuevas formas familiares que se abran, sin obstáculos para que el amor de Dios se manifieste a través suyo.Ω

 

Tomado del Blog Los que queremos ser de Jorge Arturo Chaves O: http://losquequeremosser.blogspot.com/2014/12/domingo-dentro-de-la-octava-de-navidad.html

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Paz política y justicia social

Arnoldo Mora

Terrorismo planetario
Arnoldo Mora

Siguiendo el calendario litúrgico cristiano, se celebra en Diciembre el nacimiento de Jesucristo, mientras desde el cielo se entona el mensaje que anuncia el advenimiento de la era mesiánica: el canto de PAZ (shalom, eirene) por un coro de ángeles. Pero el don preciado de la paz solo se logra, según el profeta Isaías, practicando la justicia, es decir, el reconocimiento del derecho de los otros. Por desgracia, el año que termina ha estado cargado de violencia. La paz ha estado ausente, no solo en regiones tradicionalmente conflictivas como el Medio Oriente, sino también en Europa del Este (Ucrania) y en países vecinos como México. Por el contrario, en Colombia renace la esperanza de una paz tan añorada después de más de 60 años de espantosa guerra civil.

Mientras tanto, esperanzadoras noticias nos llegan tanto de nuestro país como del Norte, donde el Presidente Solís, en el primer caso y el Presidente Obama en el segundo, han tomado valientes y visionarias decisiones históricas. El levantamiento del veto por parte de Luis Guillermo e impuesto por su antecesora en una vergonzosa decisión, se inspira en la tradición política de nuestro pueblo de búsqueda de la justicia social, que consolida el Estado Social de Derecho, cimiento de nuestra estabilidad política. Con esa decisión de Luis Guillermo que le da estatura de estadista, Costa Rica se ha puesto al día con las normas internacionales en la materia establecidas por la OIT. Con ello también se ha salvado el honor internacional de nuestra Patria pero, sobre todo, se han reconstituido las bases legales para hacer realidad la justicia social, de modo que no sea mas un simple eslogan demagógico, como la han convertido los partidos de derecha encabezados por el Liberación actual que nada tiene que ver con el de D. Pepe y Oduber. ¿Cuándo tendrá de nuevo ese decadente partido estadistas de la talla de sus fundadores?

Mas allá de nuestras fronteras, la noticia sorpresiva y esperanzadora que está sacudiendo los pasadizos de las cancillerías y a la opinión pública del mundo entero es que el Presidente Obama ha anunciado el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba rompiendo medio siglo de estado de una guerra no declarada, reconociendo el hecho de que esa obcecada política solo ha servido para aislar a Washington ante el mundo entero. Como muestra de la sinceridad en sus propósitos, Obama ha ordenado la liberación de los tres cubanos antiterroristas considerados héroes en su patria. Por su parte el Presidente Raúl Castro ha respondido liberando a un espía norteamericano y proclamando su voluntad de iniciar un diálogo que conduzca al pleno restablecimiento de relaciones armoniosas en todos los campos, acabando con el bloqueo económico y financiero que viola el derecho internacional y ha infligido mucho daño a ambos países.

¿Milagros de la Navidad o simplemente realismo político? Lo importante para el futuro de la humanidad es que el eco del canto de la Cueva de Belén, tantas veces entonado por los hombres y mujeres de buena voluntad, resuena por fin con brío inusitado dando la pauta en las relaciones entre las naciones. Esperamos que esto sea el inicio de una nueva era. ¡FELIZ NAVIDAD!

Enviado a SURCOS Digital por el autor.

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

Agosto de 1914 o la estupidez humana

Rogelio Cedeño Castro*

Rogelio Cedeño
Rogelio Cedeño Castro

 

El día 4 de agosto, recién pasado, se cumplieron cien años del inicio de la horrenda, absurda e injustificada matanza entre seres humanos protagonizada por los habitantes de la Europa de hace un siglo, conocida ahora como la Primera Guerra Mundial (1914-1918), un hecho histórico que se constituyó en una expresión  más de la inmensa barbarie presente entre aquellos que presumieron siempre de ser civilizados frente el mundo colonial asiático, americano y africano, al que dominaron y explotaron durante siglos, con particular ensañamiento y violencia, extrayendo grandes riquezas y esclavizando a sus habitantes, a quienes, actuando al igual que los árabes, vendieron como esclavos en otras tierras. Todas estas pretensiones de superioridad ante el universo colonizado, acompañaron siempre a las políticas coloniales de Inglaterra, Holanda, Francia, Bélgica, Alemania y Austria Hungría en detrimento de otros pueblos del planeta. Sus alegatos de cultura y civilización frente a la barbarie de los otros se tornaron fallidos ante estos y otros actos semejantes, durante los siglos anteriores, pues como bien nos muestra el acontecer histórico esta no fue la primera guerra de exterminio físico y cultural (limpiezas étnicas incluidas) en su larga historia, tan llena de violencia homicida, tal y como ha quedado demostrado, a partir del examen de la abrumadora información de que hoy se dispone.

Estos graves acontecimientos, de naturaleza bélica, cuyo inicio se conmemora en estos días, constituyen un acontecimiento histórico singular, el de la Gran Guerra Europea o Guerra Civil Europea como la calificó John Maynard Keynes, mientras que la Segunda Guerra Mundial(1939-1945)  fue en gran medida la continuación de un conflicto bélico nunca resuelto, a partir del armisticio  o cese del fuego, del día 11 de noviembre de 1918, cuando dio inicio al cese de hostilidades poniendo fin a más de cuatro años de enfrentamiento armado, pero dejando en los resultados de las negociaciones de Versalles todo preparado para su reanudación veinte años después, como bien lo indicó el propio Keynes, en su libro LAS CONSECUENCIAS ECONÓMICAS DE LA PAZ, publicado en 1920, al renunciar a su condición de negociador en nombre del gobierno inglés.

Todo aquel horror de la matanza y el hacinamiento en las trincheras, con los combates a la bayoneta unidos al incesante fuego de la artillería, la muerte o la inhabilitación de una generación entera de jóvenes no bastaron a aquella pléyade de gobernantes cínicos y criminales, para satisfacer sus ansias de poder: Desde la incompetencia y la mentira criminal del general Joseph Joffre, Jefe del estado mayor francés al comienzo de las operaciones efectivas de combate, en agosto de 1914, con su cinismo y el ocultamiento de información que condujeron a la pérdida de miles de vidas hasta el entusiasmo posterior de Georges Clemenceau, el tigre y padre de la victoria hacia el final de la guerra (quelle victoire!), todos aportaron lo suyo para conducir a la juventud a aquel absurdo sacrificio de sus vidas. Socialistas y burgueses, tanto franceses como alemanes, se embriagaron del patriotismo más ramplón para sacrificar millones de vidas,  sin que nadie les pidiera cuentas.

Los ministros o sacerdotes de todas las denominaciones religiosas fueron cómplices de aquella carnicería, no sólo bendijeron a aquellos hombres que iban a matar y a dejarse matar como corderos sin una causa valedera, como no fuera la del patriotismo burgués presente desde el tiempo de las guerras napoleónicas, sino que a diferencia de los soldados que  confraternizaron  en las trincheras, durante los años de 1914 y 1916, los pastores bendijeron a las tropas como capellanes, confortándolos para que pudieran seguir sumergidos en aquella locura colectiva. Al parecer los supuestos valores judeocristianos que decían profesar, unos y otros, no les ayudaron a asumir una actitud crítica frente a tan inhumanas  y crueles actuaciones para con otros seres humanos, presuntos hijos de Dios dentro de la retórica religiosa.

Semanario Universidad, edición n°2068, del 10 de diciembre de 2014 al 13 de enero de 2015, página 23.

 

*Catedrático UNA.

 

Enviado a SURCOS Digital por el autor.

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

El aguinaldo de Castro y Obama

Armando Vargas Araya*

Armando Vargas Araya2
Armando Vargas Araya

Una ola de alegría recorre las Américas y despierta esperanzas de tiempos mejores para la comprensión y la cooperación entre los pueblos del Nuevo Mundo. La reanudación de las relaciones diplomáticas entre La Habana y Washington merece ser festejada como un avance sustantivo en la reconstrucción del equilibrio entre las naciones de Abraham Lincoln y Antonio Maceo, prohombres que encarnaron las virtudes de la justicia, la libertad, la solidaridad y las ansias de participación democrática.

El presidente Raúl Castro y el presidente Barack Obama han desafiado poderosas élites radicales al interior de sus respectivos sistemas políticos, al adoptar la valiente decisión de replantear los términos de interrelación entre ambas sociedades vecinas. Alentados por el papa Francisco y la mediación del premier canadiense Stephen Harper, Castro y Obama acordaron superar el inexcusable distanciamiento arrastrado desde la Guerra Fría. El derribamiento de los obstáculos que separan a las dos repúblicas –el bloqueo o embargo en primer lugar– llevará tiempo y trabajo, pero la travesía ha comenzado.

La realidad cambió desde que Cuba pretendía exportar la revolución armada y Estados Unidos intentaba sitiar la Isla hasta su consunción. La Unión Soviética implosionó. Washington normalizó relaciones con la China Popular y el Vietnam por lo que su obstinación ante La Habana resultaba más insensata cada día. El pragmatismo reemplazó al ideologismo en la conducción de la política internacional. Hasta la conservadora Costa Rica, al cabo de 48 años, llegó a restablecer relaciones diplomáticas en el 2009 con la mayor de las Antillas. Latinoamérica exigió unánime que Cuba asistiera por derecho propio a la próxima Cumbre de las Américas en Panamá. Y en esa coyuntura se insertó el influjo positivo del pontífice romano.

“La suya es una voz que el mundo debe escuchar”, comentó Obama en marzo último, luego de conversar con el papa Francisco en El Vaticano. El papa escribió a Castro y a Obama instándolos a entablar el diálogo constructivo y los lazos diplomáticos. Sigilosamente, reunió en Roma a delegaciones de La Habana y Washington, junto con el cardenal cubano Jaime Ortega, pláticas que prosiguieron en Canadá. Nadie se enteró de la exitosa gestión papal antes de que los mandatarios agradecieran, casi en simultáneo, sus buenos oficios. Es el mayor éxito diplomático logrado por la Santa Sede en muchas décadas.

La razón acaba por imponerse en el complejo proceso de reestructuración de los balances entre los pueblos de las Américas, por la correlación de las fuerzas que en ellos actúan. Aunque muchos costarricenses tengan dificultad en aceptarlo, la influencia del ALBA, CARICOM y UNASUR ha sido determinante en este reacomodo. Los primeros pasos de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC) constituyen factor esencial en la reconfiguración del equilibrio geopolítico. Como expresó el presidente Castro, “debemos aprender el arte de convivir, de forma civilizada, con nuestras diferencias”. Y el presidente Obama dijo: “Conversaremos de frente sobre nuestras diferencias. Promoveremos nuestros valores a través del intercambio sostenido”.

Si el contexto mundial y continental evidencia cambios profundos, ciertamente el rol de Castro y de Obama debe ser valorado en todo su significado. Gracias a las peculiaridades singulares de su carácter, los gobernantes pueden influir considerablemente en los destinos de la sociedad. La oportuna gestión del papa Francisco ha cristalizado condiciones reales y voluntades dispuestas. El talento de los tres actores, junto con el premier Harper, los ha enaltecido de políticos a estadistas, en bien del porvenir de las Américas. ¿No es esto lo que enseñaba Gueorgui V. Plejánov en “El papel del individuo en la historia”?

Es temprano aún para valorar las repercusiones prácticas engendradas por la restaurada relación de Cuba y Estados Unidos en el Espacio Circuncaribe y en Sudamérica. “Todos somos americanos”, dijo en español el presidente Obama. ¿Cómo será el reacomodo de los factores en esa reorganizada ecuación política?

Costa Rica, sin embargo, ha de replantear sus objetivos de política exterior con miras a una elevación cualitativa de sus vínculos con la Isla. Desde el desembarco de Cristóbal Colón nunca fueron mejores las relaciones diplomáticas entre ambos países. ¿Disminuirán los flujos turísticos norteamericanos aquí al reabrirse el mercado de la Perla de las Antillas? ¿Cabrá en la mentalidad de Comex la exploración del mercado cubano para la producción exportable del país?  ¿Recuperará el Estado las “quintas libertades” entregadas a compañías extranjeras para restablecer vuelos directos a La Habana? En fin, las oportunidades pueden ser abundantes si los buenos propósitos se logran traducir en acciones eficaces.

Hay un motivo más de celebración en las fiestas de este venturoso Fin de Año.

 

*Miembro correspondiente de la Academia de la Historia de Cuba

 

Enviado a SURCOS Digital por el autor.

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

 

Foro Revista del FAU edición Nº7

Revista FAU
Imagen con fines ilustrativos

El Frente de Acción Unitaria en su Foro Revista del FAU incluye una carta dirigida al presidente de la República por motivo de la conmemoración de un años más de la abolición del ejército en Costa Rica, sin embargo no se puede afirmar que se celebre un año más sin militarismo, ya que existe la preocupación de que cada vez más nos vemos en una escalada hacia el armamentismo.

El Foro Revista FAU analiza los siguientes temas en su edición Nº7:

-Monopolios privados

-El poder de las finanzas

-Putín: un discurso histórico

-Decir güecho antes que le digan

-Diez años del alba

-El FAU se proyecta

 

Para más información acerca de estos temas:

frentedeaccionunitaria@gmail.com

 

Información enviada a SURCOS Digital por Frente de Acción Unitaria.

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/

¿Luisguilandia?

Luis Paulino Vargas Solís

Luisguilandia

Hace unos días, recién publicados los datos de algunas encuestas que estudian las percepciones de las personas consumidoras, y otras en relación con lo que llaman el “clima empresarial”, escuché las respuestas del Presidente Luis Guillermo Solís cuando la prensa lo interpelaba al respecto.

Valga recordar, primero que nada, que estos datos de reciente publicación, no aportan novedad alguna. Se tratan de tendencias consistentes fácilmente rastreables en las sucesivas encuestas que antecedieron a las que acaban de publicarse. Lo usual es que, una y otra vez, se expresen percepciones pesimistas, incluso sombrías. Las personas consumidoras se manifiestan cautas, reticentes y desconfiadas; el empresariado habla, en el mejor de los casos, de planes de contratación e inversión restrictivos y modestos, a menudo poniéndole al asunto un tono plañidero, rebosante de quejas y lamentaciones.

Esa es, en general, la atmósfera sicológica prevaleciente: nos muestra un colectivo humano que, al menos en lo económico (posiblemente también en otros ámbitos) expresa malestar frente al presente y mucho temor respecto del futuro.

El presidente Solís, por su parte, se manifestó en desacuerdo con esos datos, me parece que no dudando propiamente de la validez de las encuestas realizadas, pero sí cuestionando el fundamento de tales percepciones negativas.  Vale decir, el presidente considera que no hay razones que justifiquen tanto pesimismo, cuando, por el contrario, las cosas estarían evolucionando de una forma tal que permitiría alentar renovadas esperanzas. En apoyo de esto último, don Luis Guillermo invocaba diversas medidas de su gobierno, dando especial destaque (como se ha hecho usual en él) a sus personales esfuerzos en materia de atracción de inversión extranjera.

Si el presidente tuviese el chance de revisar algunos cuantos y muy básicos datos de nuestra realidad, y caso que estuviese dispuesto a hacerlo desde la mirada crítica de un académico independiente, o tan solo la de un costarricense objetivamente preocupado por su país, posiblemente reconocería que, en realidad, las percepciones negativas, con todo lo
limitadas que resultan en términos de su capacidad para representar de forma confiable la realidad, no andan en este caso nada descaminadas. Cuando, por otra parte, eso no debería resultar tan difícil para un presidente que fue electo favorecido por una imagen de cambio. Para un mandatario con tales características, poder señalar con cierta claridad y franqueza los problemas que toca enfrentar, debería ser entendido como paso necesario en la preparación de la ruta –seguramente escabrosa y empinada – que conduzca al anhelado cambio.

Luisguilandia2

El caso es que presidentes y presidentas –y no solo en Costa Rica-  son por lo general especímenes sociopolíticos escasamente dotados para admitir con franqueza y sin maquillajes, la realidad de los países y sociedades que les toca liderar. Me sospecho, sin embargo, que esa tendencia ha tendido a agudizarse en los últimos decenios, cuando el reinado neoliberal ha ido abriendo una brecha creciente entre las expectativas y demandas que plantean conglomerados ciudadanos cada vez más complejos y multicolores, frente a la cruda realidad que ofrecen las declinantes capacidades del Estado y el movimiento sostenido hacia economías fragmentadas y mucho más inestables, en las que escasean las oportunidades y se agravan la incertidumbre e inseguridad.

Quizá por ello ha tendido a proliferar –me parece que en mucho mayor grado que en el pasado- la tendencia a hacer de cada gobierno una especie de cuento de hadas o, en todo caso, un cierto ejercicio de esquizofrenia colectiva: por un lado va la realidad de la gente común y silvestre; por el otro, bien diferente, el mundo de ensueño y los castillos encantados de quienes gobiernan.

De ahí que, con justificada razón, podamos hablar de Lauralandia, Abelandia, Chemalandia, Miguelandia o Juniorlandia, aunque con seguridad ninguna tan volada como la Oscarlandia Reloaded (no olvidemos que también hubo una primera versión), con su TLC, sus 500 mil empleos, sus automóviles Mercedes Benz y sus motos BMW.

¿Vamos camino del Luisguilandia? Espero muy de corazón que no sea el caso, pero he de admitir que hay síntomas preocupantes. La forma como el presidente reaccionó ante la prensa a raíz de las malas percepciones que transmiten las encuestas a que hice referencia, apunta en ese sentido; ya ahí empieza a dibujarse un cierto desconecte entre lo que la gente ve y lo que el presidente mira. Pero nada tan llamativo como la reiterada evocación que don Luis Guillermo hace en relación con los objetivos de atracción de inversiones con que justifica sus viajes al extranjero.

Luisguilandia3

Es importante hacerlo –nos reitera una y otra vez- para así impulsar la economía y generar empleos. La realidad –la de por lo menos los últimos 16 años- no le concede mucho respaldo a tales dichos, lo cual no ha impedido que sea lugar común infaltable en los discursos presidenciales; los actuales –como bien lo estamos observando- pero también los de hace cinco, diez o quince años. Es algo así como las hadas: elemento infaltable en el cuento de ensueño presidencial con que intentan arrullarnos.

Y, sin embargo, la economía asemeja hoy día un carro cuya caja de marchas se averió por lo que solamente puede avanzar en primera; lento y pesado, atragantado en soplidos angustiosos. Todo lo cual se refleja en una situación del empleo que raya en la catástrofe, con salarios reales declinantes, pobreza al alza y desigualdad creciente. Y que tenga por seguro el señor presidente que eso no se arreglará ni con viajes de negocios patrocinados por CINDE ni con genuflexiones ante inversores extranjeros que muy poco interés tienen –y no tendrían por qué tener ninguno- en resolver nuestros problemas.

Don Luis Guillermo puede querer pintar la realidad con los colores que mejor le plazca. Al cabo, de ello dependerá el que sea, o no, un presidente con los pies bien puestos en el suelo y en capacidad de entenderse con la gente de la calle que tan masivamente le dio su apoyo electoral.

O acaso elija ofrecernos una nueva versión del viejo cuento de hadas: la Luisguilandia.

 

Tomado del Blog “Soñar con los pies en la tierra” de Luis Paulino Vargas Solís.

http://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com/search?q=Luisguilandia

Suscríbase a SURCOS Digital:

https://surcosdigital.com/suscribirse/