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Limpieza

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Pintura de Camilo Minero.

Suplemento Cultural 3000 Diaro Colatino.

 

Mario Castrillo Pineda.

 

Información enviada a SURCOS por el autor.

«El partido político como instrumento del soberano pueblo»

«Las masas deben saber que el gobierno y el partido están a su servicio. Un pueblo digno, es decir, consciente de su dignidad es un pueblo que no olvida jamás esta premisa».

Frantz Fanon.

 

Tradicionalmente y por desgracia de la sistemática manipulación ideológica de que hemos sido víctimas desde que nacemos, los partidos políticos nos han convertido en sus títeres y, peor aún, en las marionetas de quienes han sido caudillos de esos grupos politiqueros, impuestos por las corruptas «roscas» dueñas del gran capital nacional e internacional.

Esta sumisión del Soberano Pueblo, sólo le ha traído la pérdida sistemática de sus legítimos derechos, empezando por el fundamental de sentirse, porque lo es, dueño y señor de nuestra Patria-Finca y de todo lo que en ella existe como producto integral de su esfuerzo sostenido, llámese producción agropecuaria, industrial, comercial, bienes y servicios, científica, artesanal, artística y Cultural en general.

Las y los trabajadores han creado históricamente, con sus esfuerzos y sacrificios cotidianos, todo el mundo contemporáneo, por lo que son sus propietarios exclusivos y legítimos y la única explicación que aclara la pérdida de su hegemonía, consiste en atribuirla a un gran complot, urdido en el seno de quienes, con malas artes de todo tipo y a partir de la división social del trabajo, se fueron apropiando del poder, usando como instrumentos concretos la fuerza bruta, la manipulación religiosa, la educación, dígase domesticación, la discriminación racial y todo tipo de argucias mediante las cuales nos fueron separando y, peor aún, enfrentando entre nosotros mismos para, maquiavélicamente, dividirnos y vencernos mientras ellos se mantienen muy unidos, a pesar de sus aparentes y teatrales disputas, particularmente escenificadas en lo que acá, en Costa Rica, llaman «campañas electorales».

Producto del natural y eterno proceso de evolución de toda la realidad que somos y en la que estamos inmersos, de la cotidiana experiencia, el creciente raciocinio y el consecuente desarrollo de la  Civilización Humana, el pueblo se ha venido dando cuenta de todo este proceso y, «de ciervo menguado», se ha ido convirtiendo en Soberano cada día más empoderado y dispuesto a rescatar nuestra Patria-Finca y a convertirla, como corresponde, en democrática posesión de todas y todos quienes, con nuestro constante, honesto y no expoliador esfuerzo, la hemos concebido y materializado a través de la historia.

Hoy nuestro Soberano Pueblo costarricense tiene la oportunidad de consolidar este proceso por dos vías, que deben realizarse al mismo tiempo, pues  ambas son necesariamente complementarias: su, toma de conciencia, unión, organización y movilización constante en defensa de sus derechos sagrados y, mediante la toma del Poder Institucionalizado en nuestro País, como Legislativo,  Ejecutivo, Judicial y Municipal.

Dos requisitos son indispensables para este segundo proceso: tomar e instrumentalizar un Partido de los inscritos y, obviamente, votar por él, para convertirlo en la verdadero herramienta para la defensa y constante fortalecimiento de sus legítimas prerrogativas, robadas con traición y alevosía por los dueños de las «argollas» partidarias tradicionales.

En la escogencia del partido y de su candidato se debe seguir cuidadosa y detalladamente el siguiente procedimiento: emporarse como dueño de todo el proceso electoral, pues lo está pagando y lo seguirá haciendo, como patrono, de quienes nombrará como administradores a los que puede echar cuando le dé la gana. Ya asumiendo ese correcto papel de contratante, ser muy exigente en su selección para lo cual debe conocer, reitero, de partidos y candidato, sus orígenes, su trayectoria, su ideología de fondo, quienes han sido sus titiriteros  reales, qué problemas concretos -vivienda, salud, empleo, salarios justos, transporte público, alimentación, educación, seguridad, pobreza, corrupción, etc.- le han resuelto, o pretenden resolver honestamente, a nuestro Soberano Pueblo; si le ha acompañado siempre en sus luchas, quienes forman su equipo y su círculo más estrecho de influencias, sus planes de gobierno, la defensa de la Soberanía Patria, su auténtica posición ante los TLC, las Concesiones y entrega de nuestras riquezas a las Grande compañías Transnacionales, etc., etc. No es tarea fácil pero tiene  dos meses y medio para hacer este vital estudio.

Por sus antecedentes históricos, por el origen de quienes le fundaron, por su trayectoria, por su sustento ideológico, por la calidad ética, la formación académica de sus candidatos, sus experiencias laborales, su actitud constante de lucha por la defensa de los intereses populares, por su democracia interna y por las circunstancias tan particulares que han desnudado en todas sus esplendorosas miserias y corrupciones a las «altísimas» dirigencias  -dígase dueños- de los partidos tradicionales y de sus nuevas «turecas», porque es un grupo colectivo Político y no vulgarmente politiquero,  porque es el único espacio honesto en el que todas las personas de buena voluntad podemos ubicarnos y trabajar en el quehacer político electoral sin temores y la única alternativa diferente que transforma nuestro País en una verdadera Democracia Participativa, con toda confianza les recomiendo el Frente Amplio, al que ya estamos convirtiendo en el Gran Frente Amplio y al que ahora,  que caminamos con paso firme hacia el logro de nuestros sueños, le han empezado a ladrar las jaurías secuaces de siempre, tratando de enlodarlo con sus propias y naturales excrecencias calumniosas. Incorpórense al Frente Amplio, si algo no le gusta, cambiémoslo porque es un Partido que le pertenece por completo a la ciudadanía y no a la élite choricera que nos ha arruinado históricamente.

Termino con un ejemplo claro de la importancia de que el Soberano Pueblo controle los poderes Constitucionales de la República, como lo ordena el Artículo Nueve de nuestra Constitución Política(*): siempre que analizamos los problemas que aquejan a nuestra vital Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), terminamos afirmando que, por más presión popular que hagamos (¡Atención!) ,si no hay «voluntad política» las soluciones no se hacen efectivas ¡¿Y quienes definen y manejan la «Voluntad política»?! pues el misma grupo que maneja el Poder Ejecutivo, el Legislativo, el Judicial -nombrado en sus instancias superiores por el Legislativo- y el Gobierno Municipal… Entonces, tomemos el Ejecutivo y el Legislativo -que incluye al Judicial- en el 2014 y, en el 2016, el Municipal, sin disparar un tiro, simplemente votando por un partido creado y manejado por los auténticos sectores populares. De tal manera que, con el Soberano Pueblo presionando desde la base y dueño y señor de la «voluntad política» resolveremos, al fin, los problemas de la CCSS y de todas las instituciones de nuestra Patria. En síntesis, repito, como dignos y auténticos dueños de nuestra Soberanía rescatada, recuperemos nuestra legítima propiedad e imperio sobre nuestra Patria-Finca y construyamos la Costa Rica de Justicia, Solidaridad, Participación Democrática y Bienestar General que todas y todos los de buena voluntad merecemos.

Aprovechemos también la nueva correlación de fuerzas que se da en nuestro Continente y en el Mundo: el imperio ha empezado a derrumbarse desde dentro podrido por la corrupción, la injusticia y la súper explotación que forman parte de su esencia misma, los pueblos de la tierra han empezado a revelarse y con prisa y sin pausas han empezado a retomar su dignidad, sus derechos y su legítimo dominio sobre sus respectivas Patrias.

Ha llegado la hora que es ¡¡ahora!!!

«Nosotros no podemos ser ellos, los de en frente / los que entienden la vida por un botín sangriento / como los tiburones, voracidad y diente / panteras deseosas de un mundo siempre hambriento.»

Miguel Hernández, 1938,

 

(*) Artículo nueve de nuestra Constitución Política: «El Gobierno de la República es popular, representativo, participativo, alternativo y responsable. Lo ejercen el pueblo y tres poderes distintos e independientes entre sí: Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial.»   (Subrayado nuestro).

 

Escrito por Luis Ángel Salazar Oses.

 

Información enviada a SURCOS por el autor.

Libro: “Ese ojo extraño”

Libro - Ese ojo extraño

Les compartimos el libro “Ese ojo extraño” de Pablo Merino, el cual puede despertar una manera diferente de ver el audiovisual, como medio masivo, como arte , como boomerang y su trayectoria en Costa Rica y el comportamiento de los medios estatales. Perteneciente a la Editorial EUNED.

 

Enviado a SURCOS por el autor.

 

 

Resistiendo al fascismo

Arnoldo Mora

 

Las crisis que afectan al sistema financiero suelen tener terribles repercusiones en el campo político, pues engendran regímenes fascistas, como se dio en Europa  en 1929. A esos regímenes y a sus ideologías se les califica de fascistas. El fascismo surge en  Europa en la primera posguerra: Italia con Mussolini, Alemania con Hitler, España con Franco y  Portugal con Salazar. Con frecuencia, esos regímenes recurrieron a manipulaciones de inspiración religiosa; Hitler encabezaba en Nüremberg sus multitudinarios e histéricos desfiles con una gigantesca manta que decía: Gott mit Uns (Dios está con nosotros). Franco acuñó la moneda (peseta) con su efigie y a su alrededor decía: Caudillo por la gracia de Dios. Acabar con el fascismo le costó a la humanidad la más sangrienta conflagración  de su historia: La II Guerra Mundial y sus 50 millones de muertos.

Frente a esa barbarie surgieron hombres y mujeres heroicos de todas las latitudes, tradiciones culturales y credos religiosos pero con convicciones antifascistas, que se organizaron en redes clandestinas de resistencia, arriesgaron sus vidas; muchos murieron o sufrieron vejaciones y torturas en campos de exterminio. Los testimonios de estos heroicos resistentes no cesan de aparecer. Un intelectual de origen belga radicado en nuestro país, el Dr. Víctor Valembois, acaba de publicar el diario de una compatriota suya anciana que vive en las faldas del Volcán Poás. En ese impactante libro, la autora muestra con dureza y lucidez, pero sin perder el amor a la vida, los horrores que vivió por dos años en campos de concentración  nazis siendo una jovencita.  El libro se titula: Esmerlada. Crónica de mi supervivencia. Su autora se llama Luisa Hermans (Esmeralda fue el de su clandestinidad), Editorial Promesa, San José, 2013.

Experiencias similares han sufrido  innumerables víctimas de las tiranías de Nuestra América. Leer estos escalofriantes relatos debe servirnos para hacer que nunca olvidemos  de lo que es capaz el ser  humano (¿?), sobre todo ahora que no pocos compatriotas, desengañados con la corrupción imperante en los medios políticos tradicionales  abogan por un gobierno “autoritario” (¡!). Estas lecciones, extraídas de la historia reciente,  deben servir  para  reforzar nuestras convicciones democráticas.

 

Enviado a SURCOS por el autor.

Desaleteo y exportación

Los controles en la descarga de los muelles públicos han demostrado su inoperancia, pues en 1200 km de costa pacífica se pueden descargar sacos llenos de aletas sin que sean detectados. ¡Es tan fácil! O como se denunciara hace más de un año, “parcialmente” adheridas al espinazo, como se plantea en este “refrito” de noticia.

Lo cierto es que sin importar la forma en que se descargan, las aletas son luego transportadas a las plantas de las compañías exportadoras que son las que hacen el gran negocio al reportar un precio de exportación menor a los $16 el kilo, mientras el precio de compra en los mercados orientales es de unos $600 el kilo. Desde Costa Rica con la bendición de algunos grupos “preservacionistas” se exportan millones de dólares anuales en aletas de tiburón… que fueron descargadas “adheridas” al cuerpo del tiburón o, como es más común, clandestinamente.

POR TANTTO, mientras se siga permitiendo la EXPORTACIÓN irrestricta de aletas producto del desaleteo, jamás se podrá detener tan brutal práctica pesquera. Así se ha propuesto, así ha sido aceptado en ciertas oportunidades (el presidente Arias y su ministro de Ambiente don Jorge Rodríguez así lo manifestaron en su oportunidad) pero los que se dicen defensores de los tiburones, hacen causa común con el INCOPESCA para oponerse a una medida que ha resultado exitosa en, por ejemplo, las islas Bahamas.

En otras oportunidades se ha dirigido la atención hacia la pesca de tiburones donde no medie el DESALETEO, lo que no es más que una medida sin sentido que no resuelve el grave problema del desaleteo y que más bien desvía la atención cual cortina de humo. Igual a como sucediera con la emisión de un decreto ejecutivo que, ¡además de mal redactado!, no prohibía la importación y mucho menos la exportación de aletas, pese a que fue así demagógicamente anunciado por el gobierno en el Parque Nacional Manuel Antonio. O como en un caso reciente (ya resuelto judicialmente en Costa Rica) en la forma en que vienen las aletas adheridas.

¡”Dejémonos de varas”!, decía un amigo puntarenense. “Prohibamos la exportación y veremos cómo, de un día para otro, se acaba esa criminal práctica pesquera”.   ¿Por qué será que no se sigue su consejo desinteresado?  ¿Qué intereses ocultos lo impiden?

Caben las preguntas pues ya llevamos más unos 10 años de costosas “campañas” sin que se vean resultados positivos (por lo menos) para los tiburones.

 

Freddy Pacheco León.

Biólogo

 

Enviado a SURCOS por el autor.

Nos constituiremos en fiscales del proceso electoral

En el Frente de Acción Unitaria (F.A.U.) no estamos satisfechos con la actual campaña electoral; mas esta no es una insatisfacción gratuita: es porque ningún partido ha planteado los cambios necesarios para transformar las obsoletas estructuras institucionales y políticas vigentes en nuestro país. Nos referimos a los tres Poderes del Estado, a instituciones tales como la Contraloría General de la República, el Servicio Civil y otras instituciones autónomas, así como el urgente cambio en diversas leyes que, como el Código Electoral, están entorpeciendo el ejercicio democrático e impiden la existencia de verdaderos procesos de renovación estructural e ideológica en los propios partidos políticos.

Los cambios en esas estructuras estatales y políticas son requisito necesario para la creación de condiciones políticas suficientes para hacer frente a los grandes y graves problemas nacionales, tales como la persistencia de la pobreza, la creciente desigualdad, la ineficiencia en la prestación de los servicios públicos, la baja productividad del sector privado, las relaciones internacionales sesgadas, los abusos contra la Caja Costarricense del Seguro Social, la pérdida de pertinencia y calidad de la educación, los tremendos rezagos en la infraestructura y el transporte públicos, los problemas en el suministro y calidad del agua, el costo de la energía, la escuálida investigación científica y tecnológica y, sobre todo, el claro recortamiento de nuestra Democracia. En general, estos cambios son necesarios para rectificar el rumbo del país.

Comprendemos que esos cambios no pueden hacerse de la noche a la mañana. Pero, para empezar por algún lado, hay que proponer la necesidad de cambiarlas y la posibilidad de realizarlo, y así animar el debate. Los partidos, por su parte, eluden el tema, ya sea porque no lo piensan o porque consideran que no les daría réditos electorales. De esta manera, la campaña actual, como las anteriores, degrada el nivel político de nuestra sociedad y se convierte en una rebatiña de puestos a ser llenados por personas que, en su mayoría, no saben a lo que van, pocas estarán dispuestas a trabajar para el pueblo, algunas lo hacen solo para satisfacer sus egos y la mayoría piensa solo en sus intereses particulares de diversa índole.

Las nuevas estructuras políticas que proponemos como necesarias deben, fundamentalmente, hacer realidad el artículo nueve constitucional, que establece como calidad fundamental del gobierno la participación ciudadana, no como un acto cosmético sino absolutamente protagónico y decisorio. Este mandato obliga a buscar métodos que permitan a la ciudadanía tener acceso a la información, a promover el debate y a definir criterios en torno a las decisiones nacionales. También implica, por ejemplo, que el plan nacional de desarrollo debe dejar de ser un oscuro documento que pocas personas conocen y nadie aplica; que las diferentes regiones del país deben contar con mecanismos para hacer valer sus opiniones y demandas concretas; que “cuatro” burócratas no puedan definir el futuro de instituciones primordiales como la CCSS; que los partidos deben dejar de ser tramos electorales estacionales y  aspiradoras del poder ciudadano.

Pensadas las cosas desde una perspectiva que rompa la inercia y derrote la indolencia mental es necesario revisar, entre otras situaciones, si es conveniente que el Poder Ejecutivo siga recayendo sobre una sola persona, o que la Contraloría y el Ministerio Público no sean colegiados, así como que las instituciones hayan renunciado prácticamente a la autonomía en materia de administración, o que el Servicio Civil siga dependiendo de la Presidencia de la República.

Al discutir estos temas lo que estaríamos decidiendo es si, a diferencia de la realidad de hoy, queremos costarricenses más libres, si queremos construir una ciudadanía con capacidad para entender los graves peligros que la acechan y las buenas cosas que juntos podríamos construir. En pocas palabras, estaríamos discutiendo si queremos que la Gente VIVA CON DIGNIDAD o sigan cayendo en las aguas cenagosas de las destrucción personal, la agresión a la naturaleza y la pérdida de la identidad nacional.

Es lamentable, pero en esta campaña nada de lo anterior se discute, por eso podemos afirmar que, con independencia de los resultados, nada diferente a lo que se ha venido imponiendo en las últimas décadas saldrá para nuestro pueblo de las próximas elecciones. Esto será así salvo que este mismo pueblo empiece a reflexionar y a demandar, con una nueva conciencia y voluntad política, el país que quiere.

Por consiguiente, si bien el FAU no se pondrá al margen del proceso electoral como lo atestigua el presente editorial, tampoco asumirá un compromiso con partido alguno. Desde luego que esta posición estará atenta al desarrollo de los acontecimientos y si estos lo ameritan será revisada. Nuestro trabajo seguirá concentrado en generar una nueva conciencia social para transformar la cultura socio- política prevaleciente en Costa Rica.

 

Información enviada a SURCOS por Juan Félix Montero.

Elecciones Legislativas. Comentario al artículo titulado: «San José es la provincia que más votos exige para ser diputado»

Rodrigo Salas Conejo

 

Potenciales cambios electorales para diputaciones están programados intencional y matemáticamente por un sistema de elecciones legislativas complejo y desigual, establecido para obtener objetivos ocultos. Los objetivos potenciales son: privilegiar a partidos mayoritarios adicionándoles diputaciones ilegítimas (sin el aval requerido de votos), a costa de sustraerles a partidos nacionales minoritarios curules legítimamente conferidas por sus electorados. Esto violenta la voluntad colectiva del electorado, los derechos fundamentales de elegir y ser electos, el principio de igualdad, la proporcionalidad y el derecho de representación de las minorías.

El sistema es tan desigual y absurdo, que a la provincia de San José asigna 19 diputados, independientemente de la voluntad y decisión colectiva del electorado. Esto es, se declararán 19 diputados electos sin importar el número de votos válidos, ya sean 1.000.000 o un único voto válido. Eso aunque esta provincia es la menos inequitativa, ya que requiere un 5,26% de los votos válidos emitidos para elegir una diputación, y 2,63% para participar en la asignación. En Guanacaste, en cambio, se requiere el 25% de votos válidos para elegir un diputado, y el 12,5% para poder pelear por una plaza. En un sistema justo se requeriría el 1,75% de los votos válidos para elegir un diputado por cociente, y el 0,88%% para participar en la etapa de asignación de escaños por mayores cifras residuales.

Este parcializado sistema de asignación de diputaciones fue establecido y se mantiene en funcionamiento intencionalmente, mediante la siguiente serie ordenada de operaciones aritméticas, denominada algoritmo:

1°Asignar las 57 plazas disponibles a las 7 provincias, en proporción a sus poblaciones, de acuerdo con el último censo de población, conforme dispone el artículo instrumental 106 de la Constitución Política (http://www.pgr.go.cr/scij/busqueda/normativa/normas/nrm_repartidor.asp?param1=NRTC&nValor1=1&nValor2=871&nValor3=74424&strTipM=TC ). Su objetivo y efecto real, comprobable teórica y empíricamente, es fraccionar por provincias los votos obtenidos por los partidos, para dificultarles a los partidos nacionales minoritarios alcanzar los cocientes y hasta los subcocientes. Este artículo constitucional instrumental violenta los supremos principios, valores y artículos constitucionales político-conceptuales, que establecen el enfoque conceptual que acatarse e implementarse mediante los artículos instrumentales constitucionales y legales. Se trata, por lo tanto, de un verdadero Fraude de Constitución Electoral, establecido para legitimar y dar impunidad a la alteración intencional de los resultados electorales y violación de artículos constitucionales de la más alta jerarquía.

2° Asignar a los partidos las diputaciones de cada provincia, mediante los 7 desiguales cocientes provinciales.

3° Distribuir a los partidos las curules que quedaren disponibles, de conformidad con las mayores cifras residuales de los partidos que eligieron diputados por cociente y de los votos válidos de los que no habiendo elegido representantes superaron las barreras de los subcocientes, pero excluyendo a los partidos que no superaron tales barreras, y

4° Asignar a los partidos los escaños que aún pudieran quedar disponibles, siguiendo el orden de asignación en el ítem anterior. En este caso se utiliza como criterio para asignar curules el orden de asignación de curules seguido en el  ítem anterior, ya que en este caso las cifras residuales son de 0 votos, por haber sido ya utilizadas las cifras residuales en el ítem precedente. Esto permite asignar escaños con 0 votos.

Este sistema vigente tan complejo, desigual, disperso (artículo 106 de la Constitución Política y artículo 205 del Código Electoral http://www.tse.go.cr/pdf/normativa/codigoelectoral.pdf  y poco comprensible, tiene como objetivo adicional ocultar sus programadas distorsiones o fraudes potenciales.

Debería debatirse el tema y considerarse opciones democratizadoras, como la posibilidad de establecer un sistema lógico, respetuoso del mandato del electorado, transparente, sencillo y comprensible, que comprenda:

1° Asignar el total de plazas a los partidos en proporción a la totalidad de los votos que obtengan, para conformar legítimamente una Asamblea equilibrada, que represente a los partidos en proporción a sus caudales electorales.

2° Asignar las diputaciones obtenidas por los partidos a sus papeletas provinciales, en proporción a los votos obtenidos en las provincias, para lograr equidad geográfica.

3° Asignar las diputaciones obtenidas por los partidos en sus papeletas provinciales a sus candidaturas de los primeros lugares, respetando la paridad y alternancia de género, para garantizar la equidad correspondiente.

4° Podría incluirse el voto preferente, marcando en azul la representación preferida, en una lista anexa con los nombres de candidatos, para incrementar la participación de los electores en la elección de sus representantes y mejorar la calidad de las representaciones. Estos votos se utilizarían para reordenar las candidaturas en las papeletas, acatando el mandato del electorado en las urnas.

5° Igualmente podría incluirse el voto de rechazo, marcando en rojo la candidatura objetada, para que el electorado decida respecto a candidaturas cuestionadas pero no juzgadas formalmente.

6° Finalmente, podría considerarse la conveniencia de establecer la revocatoria de mandato, mediante referéndum (elecciones), para que el electorado tome esas medidas cuando así se justifique legalmente.

 

El parcializado sistema vigente de elecciones legislativas no podrá ocultar las alteraciones de resultados que ocasionará en las elecciones de febrero del 2014 ni las violaciones del mandato que colectivamente exprese el electorado en las urnas. Tampoco podrá atenuar el disgusto de los electores y candidatos burlados, ni el de los partidos a los que injustamente se les deniegue su derecho a deuda política, porque el sistema les sustrajo sus diputaciones y no alcanzaron el 4% de los votos válidos. Tampoco compensará ni material ni moralmente a aquellos diputados electos legítimamente por el voto popular, pero cuyas curules les sean sustraídas por el institucionalizado sistema de alteración de resultados.

Lo anterior revela la importancia de debatir y corregir la injusticia electoral vigente, optando por una democracia verdadera, en la que el pueblo soberano pueda elegir a sus representantes sin manipulaciones que desvirtúen sus decisiones. La gestión de estos asuntos corresponde en primera instancia al TSE, pero después al Congreso y la Sala Constitucional, y finalmente al pueblo soberano.

 

Información enviada a SURCOS por el autor.

Sobre el asalto del PLUSC a la seguridad social en Costa Rica (I)

S

Primera Parte.

Rogelio Cedeño Castro

Sociólogo y catedrático de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA).

 

I

Fue mi recordado amigo y compañero de mil batallas, don Luis Alberto Jaén Martínez (1925-2011), quien tuvo la virtud de poner en el primer plano de nuestro horizonte sociopolítico la profunda y radical ilegitimidad de los gobernantes de nuestro país, evidenciada a través del cínico, criminal e irresponsable manejo de los fondos de la seguridad social destinados a la medicina curativa y a las pensiones de la gran mayoría de los trabajadores costarricenses, de una manera tal que, en  cada caso, el régimen imperante actuó durante varias décadas, al margen de la constitución política(artículo 177) y de las disposiciones de la ley constitutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social(CCSS). Dicho de otra manera, es a partir del análisis de ese manejo fraudulento y delictivo de la seguridad social de Costa Rica, llevado a cabo por don Luis, como puede establecerse, de manera precisa y bien fundada, la ilegitimidad del régimen imperante en este país, al negarse sus jerarcas o agentes más visibles a garantizar siquiera la protección a la vida y a la salud de la mayor parte de la ciudadanía. No se trata de simples problemas técnicos, de fácil o difícil solución, sino de las actuaciones delictivas de una clase gobernante que se olvidó hace mucho rato de servir a la población, para pasar a servirse con cuchara grande, con los recursos aportados por los costarricenses. Tampoco se trata de problemitas de gobernabilidad, como acostumbra a hablarse en el lenguaje propio de una ciencia política light y de unos políticos, por lo general incultos y mediocres, aquí de lo que se trata es de problemas de legitimación que no pueden seguir siendo tomados a la ligera. La gran paradoja de hoy, en medio de esta campaña electoral, previa a las elecciones para escoger al nuevo Presidente de la República y los 57 diputados de la Asamblea Legislativa, es que mientras hasta hace poco solo la voz (solitaria) de Luis Alberto Jaén y de otros ciudadanos pugnaba por abrirse paso, para plantear los graves hechos que estaban ocurriendo con la Caja del Seguro Social, hoy casi todos los candidatos a la presidencia hablan de buscarle una solución al tema del seguro social en Costa Rica, sin darse cuenta que no es un problema sólo de la seguridad social sino de la imposibilidad del régimen, dada su naturaleza rapaz y  depredadora, de darle una solución justa y adecuada al conjunto de problemas que afectan a nuestra sociedad en este cambio de siglo.

 

II

Dentro de lo que fue una estrategia de largo plazo, difícilmente percibida por la  gran mayoría de la población, la que dio inicio en la segunda mitad de la década de los 1980, durante la primera administración de Óscar Arias Sánchez, fue que se produjo el saqueo sistemático de los fondos de la seguridad social y la toma de un conjunto de medidas, entre ellas los fraudes en la compra de equipos médicos, como sucedió en los casos de los préstamos español y finlandés, la negativa en otros casos a comprar equipos médicos y la contratación de servicios privados que conducirían, tarde o temprano, a la privatización de los servicios de salud en este pequeño país centroamericano, con graves consecuencias para la gran mayoría de sus habitantes. Las denuncias constantes de don Luis Alberto Jaén, a lo largo de muchos años, fueron respondidas con el más ominoso de los silencios que se pueda imaginar, en especial por parte de los integrantes de los distintos poderes del estado, los medios de comunicación y muchas instancias de la sociedad civil.

En su libro EL GRAN ASALTO DEL PLUSC AL SEGURO SOCIAL (San José Costa Rica 2011), un texto testimonial y esclarecedor elaborado a partir de sus experiencias de lucha, a lo largo de más de una década, que vino elaborando como el fruto maduro de su persistente, insobornable e incansable voluntad de combatir hasta la muerte a quienes procuran dejar en el mayor de los desamparos, a la mayor parte de nuestros compatriotas, don Luis Alberto Jaén, utiliza un lenguaje directo, fuerte y bastante alejado del que  acostumbran a emplear los cortesanos del régimen imperante, bautizado hace unos pocos años por el propio Óscar Arias Sánchez como una dictadura en democracia. De esta manera don Luis nos indica que: ”Este libro es el producto de un cuidadoso estudio y la comprobación de la existencia de UNA DOBLE REALIDAD DANTESCA, en relación con el funcionamiento y la aplicación de los seguros sociales en nuestro país, primero por la autoría y complicidad de todos los poderes del Estado en su ejecución y tolerancia, incluyendo en ellos al Tribunal Supremo de Elecciones, La prensa en todas sus formas y la Academia y segundo, por la indiferencia, el conformismo y cierta forma de complicidad de las organizaciones de la sociedad”(Jaén,2011,contraportada del libro).

 

III

Entre las conclusiones más importantes que pueden extraerse del texto de este libro, están dos que constituyen todo un apartado que debería conducir hacia la reflexión y el estudio sistemático de estos temas de vital importancia para todos los habitantes del país: En primer lugar, la forma en que fue creado el Seguro Social en Costa Rica, a partir del 31 de octubre de 1941, durante la administración del doctor Rafael Ángel Calderón Guardia, poniendo a Costa Rica a la vanguardia en esa materia social tan importante diez años antes que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) tomara decisiones similares en esa materia, a partir de 1952, dentro del Convenio 102, Relativo a la norma mínima de Seguridad Social. Es decir, que las administraciones de  los  presidentes Calderón y Picado tuvieron en mente la necesidad de  otorgarle recursos suficientes a esa naciente institucionalidad, habiéndolo hecho  en términos tales que  la dotaban de rentas y tributos que le dieran sustento a los regímenes de enfermedad y de invalidez, vejez y muerte (referido a las pensiones y jubilaciones), una previsión que por desgracia no fue respetada por muchos de los gobiernos posteriores, dando inicio a la malversación y el saqueo de esos recursos. Sólo por esas sabias y solidarias decisiones políticas ambos gobernantes merecen y continuarán mereciendo un lugar de respeto en la memoria de los costarricenses. Una vez creada la Caja, se dispuso al mismo tiempo el establecimiento de una cotización básica tripartita, destinada al financiamiento inicial de ambos regímenes, así en el reglamento aparecido en el diario La Gaceta del 7 de enero de 1942 se estableció que los patronos aportaban el 5.5%, el asegurado el 3.5% y el estado el 3.0%, lo que fue mejorado en 1947, durante la administración de Teodoro Picado al definir que tanto los patronos como los trabajadores  y el estado aportarían cada uno el 2.5%, dentro de la misma forma de cotización tripartita.

En segundo lugar, Luis Alberto Jaén hace notar que la destrucción de la institucionalidad de seguridad social en Costa Rica no empezó en la era neoliberal sino que se remonta al año de 1971,  todavía en los tiempos del estado benefactor y las políticas keynesianas, poco antes de que la Caja Costarricense del Seguro Social(CCSS) tuviera que abocarse a la universalización de los seguros sociales establecida en su Ley Constitutiva y que se produjo, a partir de 1975, cuando la institución debió asumir la totalidad de los hospitales, entre ellos algunos de los más importantes que hasta entonces eran administrados por la Junta de Protección Social de San José, entre ellos el Hospital San Juan de Dios. Fue así como durante la tercera administración de José Figueres Ferrer (1970-1974) la Junta Directiva de la Caja acordó rebajar los aportes del estado a una suma si se quiere insignificante, sobre todo teniendo en cuenta las crecientes responsabilidades que la Caja del Seguro Social habría de asumir durante esa década. En el capítulo 3 de este volumen que don Luis Alberto titula DE LA VANGUARDIA SOCIAL A LA VANGUARDIA CRIMINAL, el autor afirma lo siguiente: “Es casi seguro que el PLUSC (la fusión encubierta entre el Partido Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana) se vino incubando desde mucho tiempo atrás, pero podría ser que el momento en que se rompió la cáscara y emergió como ave de rapiña feroz, fuera en el año 1971, última administración de José Figures Ferrer, y con motivo del nuevo reglamento del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja, promulgado por la Junta Directiva de la Institución, de la que notoriamente formaban parte el yerno de Figueres, Danilo Jiménez y el hijo del caudillo Calderón Guardia, el joven Rafael Ángel Calderón Fournier…En este nuevo reglamento, la cuota del Estado como tal, que venía siendo de 2.5% desde hacía 24 años, fue rebajada a solamente 0.25 por ciento sobre todos los salarios (ibid. p.p.18-19). Apenas un año después de la muerte de su padre, ocurrida en junio de 1970, Calderón Fournier junto con Danilo Jiménez Veiga,  calderonista  de los años cuarenta y  funcionario de la OIT, durante más de dos décadas, le daban ese golpe a la seguridad social del país, contrariando lo establecido por la constitución y la leyes de la república, de tal manera que la cuota estatal quedó reducida a un décimo de lo que había venido pagando (ibid. p19). Razón tenía don Luis Alberto Jaén al afirmar que el PLUSC estaba naciendo allí, dentro de lo que una estrecha alianza, de larga duración, entre los partidos Liberación Nacional y la Unificación Nacional, que a partir de 1982 pasó a ser la Unidad Social Cristiana, para ir socavando juntos las bases del Estado de Bienestar Social, aun antes del inicio de la era de los reaganomics estadounidenses y las despiadadas políticas neoliberales-neoconservadoras de la Dama de Hierro, allá en el Reino Unido.

 

Información enviada a SURCOS por “el autor.

Ahorro

Dr. Eliseo Valverde Monge

 

Cuando yo tenía cinco años, papá me dijo: “te voy a regalar un colón” y puso una cajita en mi mano llena de moneditas de cinco céntimos. ¡Qué felicidad! Luego preguntó: y ahora, qué harás con tanto dinero, yo contesté que compraría melcochas de menta. Entonces, me aconsejó comprar una por día y que guardara lo que iba sobrando, así tendría para muchas melcochas más. Al finalizar la escuela primaria a los doce años, conseguí trabajo y ganaba 25 colones por semana. El primer pago lo lleve a papá quien preguntó: “¿qué vas a hacer con tanto?”, contesté que compraría una bicicleta. Sí, dijo, me parece bien, pero te aconsejo una libreta de ahorros con el banco donde guardarás una parte de los pagos semanales hasta completar el valor de ella. Así lo hice. Al finalizar diciembre, me regalé la bicicleta. Aprendí que ahorrar es importante. Ahora mi consejo es que si uno gana cinco colones, debe gastar cuatro y ahorrar uno, no gastar seis, pues es esta y no otra, la única forma de vivir con los propios medios sin solicitar dinero prestado, como viven muchas personas y, hasta el Gobierno que no se queda atrás. Para endeudarse, lo único que vale la pena es para comprar casa propia, claro, siempre respetando el alcance de sus ingresos. Si las personas aceptaran los buenos consejos, seguiríamos toda la vida siendo felices y hasta el Gobierno podría dejar de hacer tortas. Endeudarse mientras la fiesta sigue al paso de cumbia, la verdad, es una tontería que está pasando la factura. Hay quienes quieren vivir al día irresponsablemente, sin siquiera tener un nicho adonde enterrarse, pero sí, todos con carro y detrás de las “bandas roqueras” que vienen al país a hacer escándalos y a llevarse los ahorros.

La juventud, incluyendo algunos viejos, se pasa días y horas a la intemperie esperando ver a estos conjuntos de latas y trompetas. Luego, drogados, embrutecen hasta caer enfermos en los hospitales. Los padres también son responsables por ser permisivos y no ser más estrictos con los hijos a quienes también les permiten los bacanales de guaro y drogas en las fiestas del colegio. El país está colapsando entre los malos gobiernos, el desorden y la desorganización social. Con la irresponsabilidad fiscal y nosotros con el enorme despilfarro, terminaremos todos pagando los platos rotos. Todo lo que está sucediendo en el país es preocupante. La brecha social se cerrará cada vez más y no habrá dinero en el futuro ni para construir infraestructura que tanto necesitamos, con carreteras destrozadas, puentes en mal estado, escuelas y colegios deteriorados, cárceles hacinadas, etc. ¿A cuánto ascenderán las deudas netas del Gobierno y del sector público en este país?, estoy seguro que por ahora, no se sabe ni cuánto significa en el PIB. Se nos está acabando el dinero, no sabemos cómo lo perdemos, porque lo estamos tirando sin saber en qué se gasta. El país organizado, pujante que heredamos, ha comenzado a desvanecerse. Sin buenos consejos y con malos ejemplos, en medio de tanta apatía, nos iremos en el despeñadero junto con los irresponsables que aún siguen aplaudiendo y alabando a los Gobiernos desastrosos de los últimos años. Les pregunto: ¿dónde están los beneficios y la justificación de la deuda de los últimos años? Probablemente vamos a tener que ir a buscarlos. Por ahora, el dinero al mejor estilo de “fuman-chú”, se ha ido sin saber por dónde…

 

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