A fin de aportar en la compresión de la #NormaTécnica para la interrupción terapéutica del embarazo, enviado a consulta por el Ministro de Salud a la Caja Costarricense de Seguro Social, SURCOS recibió un conjunto de elementos explicativos de esta importante medida para salvar la vida de mujeres.
El material didáctico producido por el Ministerio de Salud trata el tema como un asunto de salud pública y explica que no se cambia leyes ni legaliza el aborto libre.
Alberto Rojas compartió con SURCOS el material que consta de un video, un grupo de afiches educativos y el documento enviado en consulta a la CCSS. Este documento no ha sido muy difundido y es importante que las organizaciones y personas comprometidas con el tema lo conozcan y formen su criterio.
Variables climáticas y de vegetación se utilizan para hacer pronósticos por cantón
Los investigadores Juan Gabriel Calvo, Fabio Sánchez, Luis Barboza y Paola Vásquez realizaron la presentación de los resultados del proyecto de investigación en la Universidad de Brown, en Providence (Estados Unidos), en octubre pasado, donde tuvieron muy buena acogida. Foto: cortesía Cimpa.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), en su último reporte sobre el manejo de enfermedades transmitidas por vectores, como dengue, zika y chincungunya, propone la búsqueda de nuevas estrategias de control en todo el mundo, que permitan identificar de forma temprana si hay un aumento en el riesgo de dengue.
Con este objetivo, es esencial el desarrollo de modelos para el rápido análisis de información, como son las variables climáticas y de vegetación.
Las acciones tradicionales para frenar los brotes de estos padecimientos infecciosos transmitidos por el mosquito Aedes aegypti ya no son tan efectivas, principalmente debido a que con el cambio climático ha aumentado la distribución geográfica del mosquito transmisor y con esto se ha incrementado la población en riesgo de padecer la enfermedad.
Una de las herramientas que se mencionan como soluciones alternativas que ayudan a la prevención son los modelos matemáticos. Estos actúan como sistemas de alerta temprana y pueden orientar las políticas públicas para evitar la propagación de estos padecimientos, sobre todo en países tropicales.
La utilidad de este tipo de modelos en los que la información climatológica y ambiental juega un papel fundamental se ha reflejado a nivel mundial con la publicación de múltiples investigaciones, las cuales evidencian su uso como herramientas en la toma de decisiones.
En Brasil, por ejemplo, se utilizaron modelos estadísticos, los cuales mediante el uso de variables climáticas, mostraron las áreas de mayor riesgo para la propagación del dengue durante el mundial de fútbol del 2014, información de gran utilidad para las autoridades de salud pública de ese país.
En Costa Rica, la Universidad de Costa Rica (UCR) pretende aportar en este campo de la salud con una investigación en la que participan especialistas de varias disciplinas, como matemática, estadística, medicina, ciencias sociales y salud pública.
Como parte del estudio, que forma parte del Espacio Universitario de Estudios Avanzados (Ucrea), se han puesto a prueba una serie de algoritmos de machine learning (aprendizaje automatizado), una rama de la inteligencia artificial cuyo objetivo es desarrollar técnicas para lograr que las computadoras aprendan.
El Centro de Investigación en Matemática Pura y Aplicada (Cimpa) lidera la iniciativa que involucra a investigadores nacionales y extranjeros, en el desarrollo de modelos matemáticos que ayuden a predecir si en determinado plazo se va a iniciar un brote de dengue en el país.
En esta labor han contado con el apoyo de autoridades del Ministerio de Salud, que facilitó los datos sobre la incidencia histórica del dengue.
Riesgo por cantón
Con información sobre la incidencia del dengue en el país durante el período de 1993 al 2017, los investigadores del Cimpa realizan investigaciones para identificar el riesgo relativo de dengue en los distintos cantones de Costa Rica, para lo cual utilizan algoritmos que incluyen información climática local, así como el índice de vegetación
El riesgo relativo por cantón se obtiene del número de casos de la población total del cantón dividido entre el número de casos de la población a nivel nacional.
La investigadora Paola Vásquez Brenes, estudiante de maestría en Salud Pública, como parte del trabajo final de graduación realizó una revisión bibliográfica en la que encontró que distintas técnicas de machine learning son utilizadas para realizar predicciones. “Estos algoritmos usan información de ciertas variables, en el caso de nosotros empleamos variables climáticas, entonces la computadora aprende de lo que pasó y da una predicción a futuro”, explicó el Dr. Fabio Sánchez Peña, investigador principal del proyecto.
Los especialistas enfrentaron la dificultad de seleccionar los lugares más representativos del país, porque para esto dependían que existiera información sobre diferentes variables climáticas. “No habían datos de algunos lugares o no estaban completos”, aclaró Sánchez.
Los investigadores del Cimpa realizaron un experimento para identificar el riesgo relativo de dengue en cuatro cantones de Costa Rica, por medio de algoritmos que incluyen información climática local.
Fue así como escogieron los cantones de Liberia y Santa Cruz, en Guanacaste; Alajuela; Limón y Buenos Aires, en Puntarenas, de los cuales sí encontraron información y analizaron la humedad, la precipitación y la temperatura. Estas variables son las que más se relacionan con estas enfermedades transmitidas por el A. aegypti, ya que el mosquito necesita ciertas condiciones ambientales para poner huevos y reproducirse.
También incluyeron datos de la temperatura de la superficie del mar para medir los efectos de los fenómenos El Niño y La Niña en los casos de dengue.
“El dengue es una enfermedad muy sensible al clima. Todas las variables utilizadas afectan el ciclo de vida del mosquito y el ciclo de transmisión de la enfermedad. A mayor temperatura, el ciclo de vida se acorta, el período de tiempo de incubación del virus dentro del mosquito es más corto y su capacidad vectorial también aumenta”, aseguró Vásquez.
Además, la precipitación es un factor que posibilita la creación de criaderos y la humedad se asocia a la supervivencia del mosquito y a la cantidad de huevos capaces de poner.
Resultados
Los resultados obtenidos en el primer experimento indican que el modelo predijo con bastante eficiencia lo que en la realidad ocurrió (ver gráfico), ya que los investigadores le solicitaron a la computadora que hiciera una predicción del 2017 y ya conocían lo que había ocurrido en este año.
“En términos generales, el modelo hizo una predicción muy apegada a la realidad. El caso de Buenos Aires es el que permite concluir que esta es una herramienta que puede ayudar mucho. En Buenos Aires casi todo el año no hubo personas enfermas y el modelo lo predijo. También predijo cuándo se iban a disparar los casos”, puntualizó Sánchez.
Sin embargo, lograr predicciones con bastante precisión es bastante complejo, pues hay muchos factores que entran en juego, advierten los investigadores.
Luis Barboza Chinchilla, quien también participa en el estudio, explicó que algunas limitaciones que se presentaron podrían estar relacionadas con la falta de información de variables sociales, que también interfieren en la propagación de la enfermedad.
Al respecto, Vásquez comentó que el dengue es una enfermedad muy influenciada por diversos determinantes sociales como el acceso al agua potable, el manejo de los desechos sólidos, los procesos de urbanización usualmente no planificada, el movimiento de personas, tanto dentro como fuera de las fronteras, entre otros.
En relación con el índice de vegetación, los resultados mostraron mejores resultados que los obtenidos en el ejercicio del uso de las variables de temperatura, precipitación y humedad.
“Este índice en cierta forma tiene incluidas estas variables climáticas. El beneficio de utilizarlo es que ya no se va a depender de la información climática y de tener que hacer un pronóstico climático”, aseveró Sánchez.
La ventaja de utilizarlo es que los datos se obtienen de satélites y están disponibles para todo el país con un alto nivel de detalle, que incluso se podrían consultar por cuadra, agregó.
Este indicador, que es más bajo si la zona está seca y más alto si está muy verde, se ha empleado en varios estudios para la formulación de modelos predictivos para el dengue, así como en otras enfermedades transmitidas por mosquitos, como es el caso de la malaria.
Los investigadores de la UCR presentaron los resultados de sus estudios en la Universidad de Brown, en Providence (Estados Unidos), en octubre pasado, y tuvieron muy buena acogida. “Les pareció muy novedosos y que pueden tener un impacto bastante grande en cualquier sitio donde exista el dengue, pues esta enfermedad no es exclusiva de Costa Rica”, concluyó Sánchez.
TCU trabaja por la visibilización, prevención y promoción de los derechos de las personas con VIH-SIDA
Según datos de ONUSIDA del año 2017, en el mundo existen 36,9 millones de personas que viven con VIH y cada año se diagnostican 1,8 millones de nuevas infecciones. Costa Rica, tiene 9.179 diagnósticos por VIH entre 2002 y 2016, de los cuales el 87,2% fue en hombres.
Este año, en el marco del Día Mundial del SIDA se pretende enfatizar en el papel de las comunidades para que los estados aseguren el cumplimiento de los derechos de esta población bajo el lema “Las comunidades marcan la diferencia”.
Las comunidades juegan un papel fundamental en la defensa de la población y son quienes pueden garantizar “que el SIDA continúe presente en la agenda política, que los derechos humanos sean asegurados y que quienes toman las decisiones y las ponen en práctica asuman sus responsabilidades” (ONUSIDA).
En la Universidad de Costa Rica (UCR), el proyecto de Trabajo Comunal (TCU) Promoción para la salud integral de los derechos humanos de la población con VIH-SIDA (TC-659), nació hace 5 años con el propósito de prevenir el contagio y promover los derechos de todas las personas que viven con VIH.
Este proyecto se ha comprometido con poblaciones en condición de riesgo y aquellas que ya han sido afectadas, esto para garantizar el adecuado cumplimiento de los instrumentos jurídicos nacionales e internacionales en la materia. Durante su trayectoria, ha propiciado alianzas con instituciones y organizaciones cuya población meta son personas que viven con VIH o con altos grados de vulnerabilidad para su infección y facilitan educación activa en la prevención del VIH en distintas poblaciones, principalmente entre adolescentes, trabajadoras sexuales y población LGBTIQ+.
El proyecto trabaja con estudiantes de 16 carreras diferentes, por lo que ofrece una mirada integral e interdisciplinaria en la temática. Entre las actividades principales que realizan destacan los talleres de tolerancia, no discriminación, duelo ante la aceptación del diagnóstico, uso del condón femenino, empoderamiento, entre otros. Además, ofrece capacitaciones y charlas sobre qué son las enfermedades de transmisión sexual y sobre la jurisprudencia existente tanto en en Sala Constitucional como en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Sofía Cordero Molina, coordinadora del proyecto, asegura que la mayor importancia que tiene es que “a diferencia de la participación de actores civiles o de las ONGs que dependen de los recursos que se les destinen para dar continuidad a los proyectos, la UCR permite colaborar utilizando los recursos humanos ya existentes, en este caso, los estudiantes que desean retribuir a la sociedad, por lo que no dependemos de otros factores y podemos seguir creciendo”.
“Ahora, nos estamos dirigiendo en el tema de la incidencia en políticas públicas en temas de VIH. Tratar de ver cómo se logra la aprobación de reformas de ley y proyectos en la materia. Por lo que hemos trabajado en mesas redondas y concientización con diputados y diputadas para la aprobación de reformas en laLey Nº 7771” “ expresó Cordero.
El proyecto pretende seguir creciendo y trabajando con distintas comunidades, pues los desafìos en la materia son amplios, especialmente en cuanto a la violación de derechos. Es por esto, que el TCU propone una una intervención de orden jurídica, psicológica, cultural y social donde se de un abordaje integral e interdisciplinario.
El 1 de diciembre de cada año, cientos de personas alrededor del mundo se unen para apoyar a las personas que viven con el VIH y recordar a las que han fallecido por enfermedades relacionadas con el Sida. Ilustración de ONUSIDA.Las comunidades marcan la diferencia. Ilustración de ONUSIDA.
Chile, culantro, tomate y apio entre los más contaminados
Frijol, arroz, manzana y uva entre los alimentos importados más contaminados
90% de los alimentos frescos contienen plaguicidas
(Fecon, 29/11/2019.) El Sistema Fitosanitario del Estado ha publicado hoy el “Informe Del Año 2018 Sobre Análisis De Residuos De Plaguicidas En Vegetales Frescos En Costa Rica De Producción Nacional E Intención De Importación” generado por la Unidad de Control de Residuos de Agroquímicos. En este informe revela que 1 de cada 4 vegetales frescos consumidos en el país contienen plaguicidas en cantidades por encima de lo permitido.
Los Límites Máximos de Residuos de Plaguicidas (LMR) 1, adoptados en Costa Rica mediante el Reglamento Técnico N° 35301-MAG-MEICS RTCR 424-2008 de Límites Máximos de Residuos de Plaguicidas en Vegetales es el la norma por la cual se rigen los residuos de agrotóxicos que tienen los alimentos.
Entre los cultivos que sobresalen por la cantidad de contaminación que tienen es el Chile, culantro, tomate y apio; mientras que los importados destacan el frijol, arroz, manzana y uva entre los alimentos que vienen del extranjero más contaminados.
Según este informe el plaguicida con mayor frecuencia detectado en los vegetales de producción nacional, por orden de aparición, fue: el insecticida Cipermetrina, seguido del fungicida Carbendazina y de los insecticidas Imidacloprid, Clorpirifós, los fungicidas Propamocarb y Tebuconazol, el insecticida Clorfenapir, el fungicida Azoxistrobina, y de los insecticidas Deltametrina, Bifentrina y Acefato. El glifosato no fue analizado como residuo porque para el momento de elaboración del estudio a Unidad de Control de Residuos de Agroquímicos no contaba con el instrumental necesario para buscar este herbicida en específico.
Entre los vegetales cantidades no rastreables de plaguicidas o incluso libres de ellos destacan: el palmito, el cacao, el maíz, el limón, el frijol producido en el país, el ñampí y la cebolla.
Desde las organizaciones ecologistas demandamos mejores controles en la importación, comercialización, uso y distribución de agrovenenos. Es lamentable que el mismos Ministerio de Agricultura y Ganadería por medio de sus programas de extensión funcionan más como vendedores de venenos, promocionando los plaguicidas por todo el país y pocas veces desaconsejando su uso.
La comunidad de Higuito, San Miguel, Desamparados convocó el pasado lunes 25 de noviembre a un bloqueo en el Puente de Jorco, para exigir a las autoridades resolver el grave problema de contaminación que ocasiona el relleno sanitario en esta localidad.
ASECODES, Asociación Ecologista Desamparadeña, se solidariza y respalda las justas demandas de los vecinos del Llano de San Miguel de Desamparados y el Huazo Aserrí, por las afectaciones a la tranquilidad de los residentes como las afectaciones a la salud que sufren desde que se instaló ese ¡botadero de basura a cielo abierto! en esa comunidad. La empresa EBI incumple con el procedimiento del manejo de la basura, ¡ahí depositan más de 30 municipios del país!.
Las afectaciones ambientales por malos olores y las descargas de lixiviados sin tratamiento al río Guatuzo, la emanación de gases tóxicos que generan enfermedades y alergias a los pobladores, entre muchas otros los están perjudicando.
También protestan por la inacción complaciente ante las denuncias interpuestas por las comunidades ante el Ministerio de Salud y otras instituciones públicas.
Ya hartos iniciaron hoy un movimiento de protesta y cierre del paso de los camiones de basura hacia el botadero y demandan la presencia de personeros de Casa Presidencial. Mantendrán el movimiento hasta que esto suceda.
(FECON, 25/11/2019.) Vecinos y vecinas del Llano de San Miguel de Desamparados y del Huazo de Aserrí piden se cierre el botadero de basura administrado por EBI. Esta protesta se genera a raíz de las afectaciones ambientales y a la salud que sufren estas comunidades desde la instalación del relleno sanitario en 2007. La evidencia demuestra que El Huazo opera como un botadero de basura a cielo abierto y ha sobrepasado por mucho su capacidad técnica. Lo cual ha sido percibido en la comunidad con un aumento en los casos de cáncer, afectaciones a la vista y problemas gástricos severos.
Hoy inicia un movimiento de protesta y cierre del paso de los camiones de basura hacia el botadero y demandando la presencia de personeros de representantes de Casa Presidencial para negociar y buscar una solución ante este desastre.
El bloqueo se mantiene a la entrada del botadero ya que los manifestantes alegan que la empresa incumple con los procedimientos de manejo de la basura y viola los permisos otorgados que un relleno diseñado para manejar los desechos de 4 cantones, actualmente se deposita los de 30 municipios del país.
Esta sobre carga ha generado la afectación ambiental por malos olores y descargas de lixiviados en el Río Guatuzo, líquidos que llegan al cauce del río sin tratamiento. Las denuncias también señalan inacción por parte del Ministerio de Salud ante la situación.
La comunidad de San Miguel en Aserrí ha decidido luchar contra el Botadero EBI, pues consideran que en complicidad con las autoridades municipales se avala la contaminación producida por este sitio que está afectando la salud de los habitantes de esta localidad: afecciones respiratorias, digestivas, alergias, problemas en la vista, entre otros.
Por tal motivo es que se llevará a cabo el conversatorio por la salud comunitaria “La salud como derecho fundamental”, este próximo domingo 24 de noviembre a las 2 p.m. en la Escuela Dr. Calderón Muñoz, en Higuito de Desamparados.
La investigadora estadounidense Kristina Lyons expuso los principales hallazgos de sus investigaciones sobre la explotación de la tierra en Putumayo, Colombia
Campesinos y agricultores autóctonos son los principales afectados por el uso de agroquímicos y la producción en masa. Imagen con fines ilustrativos. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
La investigadora y antropóloga, Kristina Lyons, retrató en su más reciente visita a Costa Rica la forma en que las prácticas agroquímicas desarrolladas en el departamento de Putumayo, al sur de Colombia, afectan la vida de las comunidades del lugar.
La estadounidense señaló la problemática que enfrentan estas poblaciones al convivir con abusos por parte de las autoridades colombianas, quienes utilizan agroquímicos y herbicidas para exterminar los sembradíos de plantas autóctonas aduciendo su ilegalidad.
Estas conclusiones son el resultado de una ardua investigación que Lyons ha efectuado en la Amazonía colombiana, cuyos resultados parciales fueron expuestos en la Universidad de Costa Rica (UCR) durante su reciente visita al país.
De acuerdo con la investigadora, los pueblos de Putumayo expresan su denuncia de diferentes maneras, incluso mediante el uso de árboles quemados por agroquímicos para construir cruces que colocan en las fosas comunes no reconocidas.
“Los árboles fumigados se quedaban secos. Por eso, la gente los utilizaba para marcar fosas comunes consecuencia de la violencia paramilitar en la zona. Las personas emplean las cruces para señalar culpabilidades específicas que se enfrentan con la impunidad del Estado y su matrimonio con Monsanto”, apuntó.
La académica, que actualmente labora en la Universidad de Pennsylvania, aseguró que este problema es una secuela de la dominación capitalista que ejerce el norte global sobre el sur global, en razón de las prácticas agrícolas vigentes que priorizan la producción en masa con fines de exportación.
Lyons enfatizó que esa perspectiva de desarrollo legitima el uso de los agroquímicos, lo cual genera un significativo deterioro de la calidad de vida de las poblaciones cercanas a las localidades donde se explota el suelo.
“Las ciencias agrícolas modernas están profundamente enraizadas en las estructuras capitalistas responsables del despojo de estas comunidades, las convierten en consumidoras en vez de productoras de alimentos. Ya nos han advertido de la captura de la ciencia y la academia al servicio del capitalismo”, acotó la investigadora.
Kristina Lyons visitó la UCR como parte de la divulgación de las conclusiones de su trabajo en la Amazonía colombiana, pues próximamente publicará los resultados concretos de sus investigaciones por medio de un libro.
Róger Bolaños Vargas
Asistente de Prensa, Oficina de Divulgación e Información
El Frente Nacional de Defensa de la Caja y la Seguridad Social (FRENASS), invita a la charla: «Tercerización de servicios de salud pública es privatización» a realizarse el próximo martes 19 de noviembre a las 3:45 p.m. en las instalaciones de ANDE.