Videoconferencia de VANDANA SHIVA en tiempos de pandemia y encuentro con Mujeres Latinoamericanas en la resistencia por la Soberanía Alimentaria, la Libertad de las Semillas y por el cambio de un modelo agroalimentario corresponsable del colapso planetario.
– Miryam Gorban (Cátedra de Soberanía Alimentaria) Argentina
– Saturnina Almada (Organización de Mujeres Campesinas e Indígenas Conamuri) Paraguay
– Naiara Bittencourt (Tierra de Derechos) Brasil
– Alejandra Crespo (Codapma) Bolivia.
– Erileide Domingues (Comunidad Indigena Guyraroka) Pueblo Guaraní Kaiowa.
Fecha: viernes 15 de mayo 2020, 10:30hs (Argentina) 7:30 am, hora de Costa Rica
En https://us02web.zoom.us/j/88370618966…
Organizan: Naturaleza de Derechos, Navdanya International, Probioma, Cedib, Gwata y Desvío a la Raiz.
Este evento es absolutamente autogestivo,no recibe ningún tipo de financiamiento económico ni privado ni público.
Base de datos conformada por señales isotópicas dadas por los huracanes fue premiada internacionalmente, registros permiten pensar que muchos datos paleo-climáticos fueron interpretados como sequías cuando en realidad pudieron ser exceso de lluvias
El Grupo de Investigación en Isótopos Estables y el Laboratorio de Manejo de Recurso Hídrico, adscritos a la Escuela de Química de la UNA, se dieron a la tarea de crear y robustecer una base de datos sobre composición isotópica de los huracanes Otto, Nate, Irma, María y Dorian.
Este esfuerzo, fue reconocido la semana anterior en el certamen Mendeley Data FAIRest Dataset Award, organizado por Mendeley Data Team (ELSEVIER), donde se destaca el cumplimiento de todos los criterios FAIR (Findable, Accessible, Interoperable, Reusable), característicos de este certamen.
Esta base de datos, de acuerdo con lo publicado por el investigador Ricardo Sánchez-Murillo, tiene como principal objetivo entender el funcionamiento de tormentas con un gran poder destructor en un clima cambiante, además de contribuir con reinterpretaciones climáticas asociadas con la desaparición de civilizaciones mesoamericanas.
“Históricamente, cuando se hacen reconstrucciones paleo-climáticas, se analiza el oxígeno contenido en los carbonatos de cavernas y corales, donde se ha interpretado que los niveles bajos de O-18 se deben a periodos de mucha lluvia, mientras que niveles muy altos de O-18 se asocian a sequías. El trabajo de este grupo ha establecido que los huracanes aportan señales isotópicas que contradicen dicha teoría. Esto lleva a reconsiderar las conclusiones de numerosos estudios basados en este método de análisis, y permite pensar que muchos registros paleo-climáticos fueron interpretados como sequías cuando en realidad pudieron ser exceso de lluvias o aumento de precipitaciones por ciclones tropicales, como lo fue por ejemplo el declive de la civilización Maya”.
Nunca, según el experto, la gran cuenca del Caribe había contado con datos de lluvia en superficie durante el paso o impacto de ciclones tropicales de gran magnitud, por lo que las interpretaciones paleo-climáticas en corales y cavernas de la región, ahora cuentan con una señal real producida por huracanes, evitando especulaciones sobre cambios en la composición isotópica.
La base de datos ganadora es de libre acceso, y se elaboró con muestreos en Cuba, Bahamas y Costa Rica. La misma se colocó en el repositorio de Mendeley Data para una publicación en la revista Data in Brief, disponible en el enlace: https://doi.org/10.17632/vwgffx5cv3.1
“Es un honor poder felicitar a los investigadores del Grupo de Investigación en Isótopos Estables y el Laboratorio de Manejo de Recurso Hídrico de nuestra Escuela, a quienes les reitero mis sinceras felicitaciones por este reconocimiento que se suma a otros honores nacionales (Premio TWAS CONICIT 2017) e internacionales (William R. Boggess Award, Second Runner-Up JAWRA 2019) que ya poseen en su exitoso historial de trabajo”, escribió Manuel Sandoval, director de la Escuela de Química de la UNA.
Para más información comuníquese con la Oficina de Comunicación de la UNA 8998-2182.
Con atención hemos seguido el tema de la condición agrícola actual en el país. Desde siempre y especialmente desde el último censo agrícola en 2014 nos preocupa el balance que expresaban los datos sobre la producción de granos básicos en nuestro país. Fue una medición concreta del impacto del proceso de ajuste neoliberal y el libre comercio en la estructura productiva primaria del país.
La Federación Costarricense para la Conservación de la Naturaleza (FECON) tiene cercanía y está integrada por grupos de base comunitaria en los que defendemos valores ecologistas, muy importantes en la sostenibilidad de los modelos de agricultura. Defendemos la idea de soberanía alimentaria, en la que consideramos, deben participar desde la base amplia y articuladamente las pequeñas producciones comunitarias.
Con este preámbulo, procederemos en este momento histórico de crisis laboral y económica, a realizar una propuesta para la recuperación económica del campo costarricense desde la economía agroecológica y de unidades productivas de pequeña escala, usando como modelo el cultivo de arroz.
Una revolución agraria en el arroz
La producción de arroz ha sido una de las más complejas de sostener en el país, especialmente por el desmantelamiento campesino que significaron las políticas de ajuste estructural y la entrada del Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, que con su superestructura productiva acaparó rápidamente el mercado arrocero con sus precios de importación subsidiados.
Sin embargo, hay posibilidades de imaginar, plantear y justificar una recuperación agrícola con fundamento agroecológico en nuestro país. Para ello, las fuentes demuestran la viabilidad de producir altos rendimientos con solamente insumos orgánicos. El Sistema Intensivo de Cultivo Arrocero (SICA) ya ha demostrado altos rendimientos en modalidad de cultivo agroecológico. Con base en estos resultados, proponemos un cambio en el sistema de producción actual como política de Estado, bajo la siguiente argumentación:
Cuota de producción y alcance de la participación social
Si en Costa Rica se necesitaran 75 mil hectáreas[1] más de siembra de arroz para cumplir la cuota de más de 350 mil toneladas anuales que se consumen en el país[2], con pequeñas unidades productivas articuladas se podría alcanzar progresivamente esa meta y generar así ingresos para decenas de miles de familias campesinas con rentabilidad en pocas hectáreas de cultivo.
El beneficio social por participación económica podría alcanzar a futuro hasta las 40 mil familias campesinas (suponiendo una distribución homogénea de dos hectáreas por cada una en sistema de cultivo intensivo de arroz), con ganancias netas de hasta 1.5 millones por hectárea según el rendimiento anual.[3]
Si se produce con abonos orgánicos que utilizan desechos de animales y biomasa vegetal, tenemos la gran ventaja de reducir el impacto ambiental, la dependencia de insumos químicos, e incentivar un encadenamiento productivo generando el establecimiento de centros especializados en producción y distribución de abonos a gran escala para mayor acceso de los productores. Estos centros beneficiarían a otro grupo más de trabajadores por localidad, que obtendrán más ingresos por cada hectárea de cultivo orgánico local.
Rendimiento del cultivo agroecológico
Según expone el agrónomo Jorge Orlando Acosta (2011), en Colombia se documentaron rendimientos de hasta 8 toneladas por hectárea con el Sistema Intensivo de Cultivo Arrocero (SICA)[4], superior a los demás tipos de cultivos convencionales, superando así por mucho las 3,5 toneladas que son el promedio de rendimiento por hectárea en el sistema arrocero de Costa Rica[5]. El citado sistema no depende de que haya inundación permanente y utiliza solo insumos orgánicos. Es hacia estos sistemas debemos apuntar como país.
También es importante señalar que muchas fuentes agronómicas reconocen que los agrosistemas arroceros orgánicos probados en China han sido exitosos, por ejemplo, en Ecuador, donde se han logrado rendimientos de 3.68 toneladas por hectárea con inundación, con abonos orgánicos y control biológico de plaga con patos. También se han estimado que se pueden producir 5.5 T/ha con un costo de $1000/ha (2013)[6], por lo que se pueden desarrollar entonces sistemas de producción con renta neta de hasta 750 mil por cada millón comercializado.
Si en otros países se ha demostrado el potencial de este tipo de agrosistemas, acá es cuestión de apuntar con una política de Estado contundente a un sistema productivo eficiente con el uso de recursos. Ningún otro mejor que el orgánico, que puede hacer aprovechamiento circular de insumos del mismo arroz y utilizar los desechos de producción animal. Al fin de cuentas, el mundo requiere una transición tecnológica.
Necesidad y oportunidades
La gran ventaja de nuestra desventaja productiva actual, es que para llenar el vacío se puede innovar y propiciar esa transición a modelos productivos que no dependen de insumos de importación, mientras los sistemas ya existentes también apuntan a adaptarse.
Es un hecho que el país cuenta con riquezas de tierra y agua suficientes para generar autosuficiencia alimentaria. Solamente debemos ser capaces de generar sistemas de aprovechamiento distribuido del recurso hídrico en unidades de producción de pequeña y mediana escala en los territorios en lugar de grandes e impactantes embalses para exportadores de azúcar o desastrosos proyectos de riego para pastos ganaderos en los que el SENARA invierte cuestionablemente millones de dólares desde hace años. [7]
La cosecha de lluvias es posible con sistemas de aprovechamiento de escorrentías en pequeños reservorios, para propiciar el riego permanente y la inundación temporal requerida por el Sistema Intensivo de Cultivo Arrocero (SICA) que permite alto rendimiento. Por ejemplo, en un clima tropical seco como el de Liberia, por kilómetro cuadrado se pueden cosechar 100 millones de litros de agua con los datos de precipitación promedio registrados para el mes de mayo.
También sería posible autorizar sistemas de almacenamiento de los volúmenes de escorrentía de los caudales máximos en afluentes, incentivando la inscripción de aprovechamientos con tarifa diferenciada en los meses de mayor precipitación, de forma que se permita disponer artificialmente de humedad en el suelo tempranamente, para mitigar el efecto de meses muy secos.
Incluso en zonas alejadas de cuerpos de agua, se pueden alimentar estos sistemas de almacenamiento de agua cosechada en época de lluvias desde cauces para fines de producción alimentaria, mediante uso de cisternas como mecanismo de subvención del Estado.
Es importante garantizar que los sistemas productivos respeten los límites ecológicos de los regímenes de humedal y no haya un crecimiento insostenible de la demanda en los meses más secos para proteger también la biodiversidad y el uso múltiple del agua en los territorios. También la política pública debe apuntar a priorizar el acceso a fuentes de agua para seguridad alimentaria y en lugar de la agroexportación, incentivando el cambio productivo.
Beneficios al consumo
Los beneficios obtenidos mediante estos sistemas de producción para el consumidor también son un hecho. Primero que todo, en la salud, pues se asegura una calidad e inocuidad del producto básico con su producción orgánica, bajando el riesgo de desarrollar cáncer por consumo sostenido de agrotóxicos usados actualmente.
En término de precios, si existen centros de procesamiento semi-industrial distribuido en las unidades de producción, además de disponer fuentes de trabajo, se logra bajar los costos de transporte, tanto para el pilado como para la distribución comercial final. Se pueden ofrecer así precios competitivos que incentiven el consumo local y lo consoliden, hasta superar la dependencia de importaciones y desarrollar la capacidad de sostener un nuevo sistema de precios autónomo y soberano.
Producciones colectivas de arroz agroecológico en Brasil. Fuente: mst.org.br
Al incentivar la participación de la pequeña propiedad rural en este modelo económico de autosuficiencia, se erradicará el control centralizado de las decisiones económicas en una sola corporación privada, donde concertan sólo grandes productores y accionistas. Además se genera resiliencia adaptativa por el uso de semillas locales y se puede a mediano plazo desarrollar una capacidad de aprovechamiento de las bonanzas para compensar los años de menor producción.
Extrapolar la propuesta arrocera a otros cultivos básicos
Es urgente la recuperación pública de la producción de granos básicos y la pluralización productiva mediante la ampliación de la base productiva en pequeñas producciones locales con mercado garantizado. Los frijoles y el maíz son granos de producción precolombina con inmejorable adaptación a nuestros suelos orgánicos y altos rendimientos históricos para sustentar los pueblos de nuestra región. Además, estos mercados también están acaparados por importaciones.
En estas circunstancias en que se vislumbra una recesión económica, las posibilidades de ingreso por cultivo a pequeña escala toman más importancia. Es tiempo de apostar por la recuperación de la economía basada en la producción alimentaria soberana de granos básicos, para garantizar la seguridad alimentaria del pueblo costarricense y erradicar de una vez por todas, el hambre, que es una de las más intolerables formas de violación a los derechos humanos más básicos en el mundo.
Desde FECON, hacemos un llamado al ministro de agricultura para atender nuestras propuestas para la implementación de agricultura ecológica en el país como política de Estado.
[1] Un cálculo desde 2008 aseguró que necesitaríamos unas 283 mil hectáreas adicionales para granos básicos. De maíz blanco (16.000) y amarillo (150.000), fríjol (41.000) y arroz (76.000) si se quiere abastecer la demanda nacional. https://bit.ly/3c8rDAS
[3] Al precio actual del arroz en recibidor estimado con un dato modelar de costo/rendimiento registrado en un cultivo orgánico en Ecuador. Fuente: https://bit.ly/3b4Jjfd
[4] Evaluación del Sistema Intensivo de Cultivo Arrocero SICA en en Municipio de Purificación de Tolima. Fuente: https://bit.ly/2z7QF4s
[5] Estimación con base en datos. Solo el 35% de lo que se consume se produce en el país (Indarroz), Son 36.000 hectáreas sembradas entre 2017 y 2019 (Conarroz). Fuente: https://bit.ly/3flGqdq
[7] Véanse los conflictos PAACUME con la Reserva Lomas Barbudal y los conflictos comunales con proyectos de riego del SENARA para sociedades de usuarios privadas en Puntarenas
Imagen de cabecera: Cultivo agroecológico de arroz en Brasil. Fuente: mst.org.br
Expertos disertarán sobre los peligros para la salud que provocan los transgénicos
Este jueves 7 de mayo-Webinar: “Transgénicos, un atentado contra la salud socioambiental y los derechos de los pueblos” (mañana JUEVES 7 p.m. hora Costa Rica)
Con el médico argentino Damián Verzañassi, director del Instituto Nacional de Salud Ambiental, para quien los cultivos transgénicos atentan contra la salud debido a los productos sintéticos que se utilizan para controlar las plagas.
También estará Fernando Cabaleiro, abogado argentino que ha logrado sentencias que son leading case en materia de impactos de las fumigaciones con agrotóxicos sobre las poblaciones rurales donde se produce con transgénicos.
Y Leonardo Melgarejo, doctor en ingeniería de la producción de Brasil y fundador de Ciencia Cidada Brasil y de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza de América Latina @UCCSNAL.
Estará presente Miguel Ángel Crespo, fundador de Probioma, miembro del Comité Científico de Biotecnología en Bolivia y una de las principales voces frente al ingreso de transgénicos en el país.
Ocho encuentros virtuales en mayo desde Latinoamérica se trasmiten en vivo por el Facebook de «Activistas por la Defensa y Liberación Animal – ADLA», a las 5 p.m. hora de Costa Rica.
El trabajo de ADLA, desde sus inicios en el 2014, ha sido aportar una línea de pensamiento crítico abolicionista desde las latitudes del Sur. No queremos replicar los modelos anglosajones ni onegeistas de activismo, tampoco queremos repetir las teorías animalistas blancas del norte.
Presentamos esta nueva Escuela Política que busca interrogar a los animalismos blancos, y moderno-coloniales. Así como proponer un animalismo radical de amplio contenido popular.
Este es el horario de las trasmisiones:
– Martes 05 de mayo: Estado Especista: reflexiones marxistas sobre la cuestión animal. El lugar de los animales no humanos dentro la lógica del capital. (ADLA, Quito – Ecuador)
– Sábado 09 de mayo: La via verdi-negra: anarco-veganismo. (Frente de Resistencia Animal y de la Tierra {FRAT}, Costa Rica – Centroamérica)
– Martes 12 de mayo: Episteme animalista blanco hegemónica vs episteme animalista del sur. (Reacción Vegana, Guayaquil – Ecuador)
– Sábado 16 de mayo: Transfeminismo antiespecista. (Analú Laferal, Colombia)
– Martes 19 de mayo: Animalismo y clase. Veganismo Popular: la experiencia de un obrero runa. (Colectivo Voces de la Tierra, Cuenca – Ecuador
– Sábado 23 de mayo: Domesticación, civilización y proletarización de lo no humano. (Reacción Vegana, Guayaquil – Ecuador)
– Martes 26 de mayo: Veganismo Popular y el inter-ser en el activismo. (Reacción Vegana, Guayaquil – Ecuador)
– Sábado 30 de mayo: Feminismo animalista: abortar el patriarcado, abortar el especismo. (ADLA y Salud Mujeres, Quito – Ecuador)
Luego de justificar nuestra propuesta agroecológica, para una transición hacia la agricultura ecológica comunitaria, hacemos formal solicitud al Ministerio de Agricultura (MAG) de lo siguiente:
Los Estados Partes en el presente Pacto, reconociendo el derecho fundamental de toda persona a estar protegida contra el hambre, adoptarán, individualmente y mediante la cooperación internacional, las medidas, incluidos los programas concretos, que se necesitan para:
a) Mejorar los métodos de producción, conservación y distribución de alimentos mediante la plena utilización de los conocimientos técnicos y científicos, la divulgación de principios sobre nutrición y el perfeccionamiento o la reforma de los regímenes agrarios de modo que se logren la explotación y la utilización más eficaces de las riquezas naturales; (…)
2- Que estamos enfrentando la primera etapa de una emergencia que va a dejar repercusiones económicas globales. El sistema agrario nacional en cuando a producción de granos básicos presenta deficiencias graves que provocan una bajísima participación en la economía global de Estado, por enfatizar en la visión de libre mercado y desventajas comparativas. Es tiempo de plantear acciones con criterio científico que se proyecten en el corto, mediano y largo plazo.
Señalamos y proponemos a la rectoría de la administración agraria, representada por el Ministro de Agricultura y Ganadería (MAG)
1- No es tiempo de flexibilizar el registro de agrotóxicos. Se ha demostrado que la producción orgánica aumenta rendimiento por encima de los métodos convencionales y con uso de químicos, como lo demostró con datos comparativos Acosta (2011) Citamos:
“Mediante el uso de fertilizantes orgánicos los productores que han adoptado el SICA han podido comprobar como mediante la eliminación del fertilizante sintético y la abolición del uso reiterativo y toxico de herbicidas, los cultivos producen más arroz debido a que se mejoran paulatinamente las condiciones biológicas de los suelos y el incremento de poblaciones de macro y micro fauna (Uphoff, 2007).”
La valoración de esa política de flexibilización debe ser detenida y descartada inmediatamente.
2 -Promover políticas que desincentiven el consumo de fertilizantes químicos e insumos agrotóxicos como plaguicidas, para bajar progresivamente la dependencia de esas tecnologías nocivas.
3 -Incentivar la producción agroecológica de granos básicos mediante políticas de apoyo para el acceso sostenible a aguas mediante coordinación con SENARA y el MINAE, a tierras cultivables a través INDER y apoyo del CNP para la sostenibilidad productiva fortaleciendo y ampliando las redes de comercialización y consumo de los sistemas de comercialización.
4- Integrar a la Universidades Públicas a las redes de apoyo del sistema de producción agroecológica de pequeñas unidades productivas, de forma que también colaboren activamente en la formación y asesoría en el campo, así como de la innovación tecnológica necesaria para potenciar el campo agrario en el país.
5 – Limitar la frontera agrícola para monocultivos de exportación mediante moratoria a nuevos permisos y priorizar el trámite de acceso a recursos para proyectos de autosuficiencia alimentaria de granos básicos, de forma que se garantice el acceso a suficientes tierras cultivables óptimas para estos fines.
6 – Priorizar financiamiento a pequeña producción agrícola de granos básicos y desarrollar un sistema de subsidios públicos para aumentar la incorporación progresiva y sostenible de pequeños productores a la participación en la producción global de alimentos.
7 – Garantizar la protección a los ciclos de reproducción de la semilla criolla y a la producción campesina tradicional descartando toda iniciativa que imponga los modelos de patentes sobre los sistemas tradicionales.
05 de mayo de 2020
Federación Costarricense para la Conservación de la Naturaleza (FECON)
(5/5/2020.) Hoy en el contexto de la Crisis Sanitaria el ministro Renato Alvarado pierde el apoyo de quienes incluso le han dictado y redactado decretos ejecutivos. ¿Qué pasó? ¿Cuándo y porqué se rompió la alianza los agroindustriales y ministro?
Para tratar de responder a lo anterior debemos comprender que la agenda de uno y otro no son muy distintas, que convergen siempre en las mismas cosas: la defensa de la expansión piñera; la introducción de los agrotóxicos sin análisis eco-toxicológicos previos; la impunidad para la explotación laboral de peones agrícolas nacionales y migrantes; el ocultamiento de los casos de contaminación agrovenenos de acuíferos; una injusta amnistía fiscal para el agronegocio; la certificación y privatización de semillas; la ilegalización del uso de semillas criollas, entre otros.
Los gremios más radicales, defensores de neoliberalismo se enojaron cuando vieron a su ministro aliado diciendo por redes sociales que los tratados de libre comercio (TLCs) han llevado a la quiebra a la agricultura campesina nacional. Los dueños del agronegocio, contaminante y explotador, no tardaron en salir a la prensa a gritar aireadamente contra Renato Alvarado por recordar algo que se sabe desde hace muchos años: las reformas neoliberales han destrozado la agricultura y tienen al país al borde de una crisis alimentaria. Habría que agregar que este régimen económico ha beneficiado a muy pocos, puntualmente se sabe que en Costa Rica solo 10 empresas agro-exportadoras se llevan el 66,5% de todos los ingresos por la venta de productos frescos en el exterior.
Hay que señalar además que Renato Alvarado (hoy ministro de Agricultura) fue no hace mucho vicepresidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA); gremio que hoy pide su cabeza como jerarca del MAG.
También hay que decir que Juan Rafael Lizano (actual presidente de la CNAA), fue exministro de Agricultura y Ganadería en el periodo de 1990 a 1994. Lizano representa al sector neoliberal más sórdido, defensor de intereses de las multinacionales e importadores de agrotóxicos. La doctrina política del agronegocio ha fracasado y en el contexto de la crisis por el COVID-19 se hace más que evidente.
Por eso este conflicto hay que entenderlo como una riña entre los mismos. Que las organizaciones del campo independientes, ecologistas y de mujeres rurales han sido sistemáticamente excluidas del debate y sus propuestas no han sido escuchadas en los últimos treinta años. En buena hora Renato Alvarado reconoce que el libre comercio significa ruina para el campo costarricense, ojalá el siguiente paso sea abrir el diálogo con el resto de los sectores agrícolas con todas las organizaciones y no sólo con los mismos de siempre.
La Federación Ecologista se ha dado a la tarea de reflexionar y proponer las acciones para buscar la soberanía alimentaria, garantizar la justicia económica y de género en el contexto rural, de esta manera caminar hacia la agroecología y la justicia ambiental.
Tengo una sugerencia, ojalá que se pueda hacer algo, dado que ahora se puede ver venados en la playa, según una bióloga de la UNA, y que los monos, que antes estaban acostumbrados a estar cerca de los turistas, están buscando su propio alimento natural…
Ante esta nueva situación, que no debemos desaprovechar, se debe tomar medidas más estrictas para la visitación regulada, sobre todo en el caso de lugares como el Parque Nacional Manuel Antonio o el Refugio Nacional Mixto de Vida Silvestre de Gandoca – Manzanillo (REGAMA), entre otros muy visitados. Hay casos en los cuales se ha visto animales silvestres en la playa, buscando alimento.
Pregunto a las personas del SINAC-MINAE: ¿hay alguna estrategia que se esté estudiando en estos momentos, a lo interno del MINAE para este fin?
Esperamos que sí, ya que es una oportunidad única para la restauración de los ecosistemas de todo el país…y ni qué se diga de la construcción de los pasos de fauna aéreos y subterráneos, no sólo en las nuevas ampliaciones y nuevas carreteras, sino también, en las carreteras ya construidas.No desperdiciemos esta oportunidad de oro para la vida silvestre.
Ante ausencia de turistas en el Parque Nacional Manuel Antonio
Desde el 23 de marzo, debido a la pandemia generada por el covid-19, el Parque Nacional Manuel Antonio cerró sus puertas en seguimiento a las medidas de mitigación ordenadas por el Ministerio de Salud contra el nuevo virus respiratorio.
En este lugar, los monos cariblanca y los mapaches se acostumbraron a obtener su comida de los turistas. “Esta situación se produce porque los turistas les ofrecen comida a los animales y con el tiempo estos se han acostumbrado, inclusive sus crías, han aprendido a tomar comida de los bolsos de los turistas, lo que ha alterado visiblemente los patrones de comportamiento de estas especies”, dijo Grace Wong, investigadora del Instituto Internacional en Conservación y Manejo de Vida Silvestre de la Universidad Nacional (Icomvis-UNA).
“¿Qué pasa con esos animales ahorita? Se desaparecieron de la playa. ¿Dónde están? En el bosque, donde está su comida, porque no necesitan de las personas, es más fácil para ellos cuando hay humanos ir y robarles la comida, y hasta más divertido, pero ahora que no están no se murieron se fueron al bosque a buscar su alimento”, explicó Laura Porras, investigadora del Icomvis-UNA.
Keilyn Otárola tiene 11 años de trabajar como guardaparques en Manuel Antonio, y según cuenta es ver otro parque. “Nosotros veíamos venados, la hembra con la cría, pero nunca un macho, ahora los vemos aquí en la playa y están bien de contextura, se ven saludables. Los mapaches dejaron de salir en el día y ahora buscan salir en la noche para aprovechar que las mareas han estado altas para perseguir a los cangrejos, los monos ya no se ven en la playa, se fueron para el bosque, y los perezosos han empezado a aparecer poco a poco”.
Sin embargo, para Otárola, lo más impresionante ha sido ver saínos por el parque. “En todos estos años no habíamos tenido reportes de saínos, no sabíamos que estaban en el parque y ahora se han visto pasar por los senderos. Tenemos que ver qué pasa cuándo se reabra el parque”.
Para facilitar el monitoreo de los animales dentro del parque las investigadoras Wong y Porras, diseñaron una matriz con datos como fechar, hora, lugar y sitio dónde se observan, con el objetivo de saber cuál es el comportamiento de los animales cuando no están los turistas. “El Icomvis-UNA ha tomado datos similares desde el 2017, y esto nos permitirá hacer una comparación de un antes y un después del covid-19«. De acuerdo con Wong, el ministro de Ambiente y Energía, Carlos Rodríguez les solicitó adaptar esa matriz para que se realicen los mismos registros en otras áreas silvestres protegidas y así poder contar con insumos que les permitan analizar nuevas directrices para la visitación de los parques nacionales.
Para más información comuníquese con Grace Wong del Icomvis-UNA 8386-0584 o con Laura Ortiz de la Oficina de Comunicación de la UNA 8998-2182.
Jaime García compartió con SURCOS el trabajo de Eduardo Martín Rossi: Antología Toxicológica del Glifosato +1000 – Evidencias científicas publicadas sobre los impactos del glifosato en la salud, ambiente y biodiversidad, en su 5ta edición y cuyo prólogo fue escrito por la Dra. Vandana Shiva.
La Antología empezó a publicarse desde el año 2015, y cada año fue sumando publicaciones científicas sobre los impactos del veneno icono del agronegocio. En la primera edición eran no más de 500 publicaciones, en esta 5ª edición, superan las mil.
Dice Vandana: «Me pone muy contenta la 5ª Antología del Glifosato con 1108 artículos científicos sobre sus impactos en la salud humana, el ambiente y la biodiversidad, compilados por Eduardo Rossi de Naturaleza de Derechos. Es más relevante que nunca en estos tiempos de la pandemia del coronavirus«.
«Esta antología sobre el glifosato proporciona evidencia detallada del daño que el Roundup/Glyphosate ha causado a nuestra salud y a la salud y biodiversidad del planeta. Y proporciona la urgencia de liberarnos del veneno«.
Orgullosos/as del Edu, un artesano de la ciencia, porque de eso se trata esta Antología, un empoderamiento popular de los saberes del conocimiento científico, liberada de conflictos de intereses, sistematizada artesanalmente y desde la buena fe y que también se constituye como un acto de reconocimiento a miles de científicos/as de todas partes del mundo que enarbolan la ciencia digna.