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Revista Ambientico UNA

  • Edición 273

El Consejo Editorial y la Escuela de Ciencias Ambientales de la Universidad Nacional, presenta el más reciente número de la Revista Ambientico: Sistema Nacional de Monitoreo de Cobertura y Uso de la Tierra y Ecosistemas.

A continuación, compartimos la tabla de contenidos. Para acceder a esta edición en línea puede hacerlo en: http://www.ambientico.una.ac.cr/rev_ambientico.php?revID=273

EDITORIAL: Información útil, fidedigna y compatible para mejor administrar nuestros recursos naturales

Presentación del Sistema Nacional de Monitoreo de Cobertura y Uso de la Tierra y Ecosistemas (SIMOCUTE)

Desarrollo del Sistema Nacional de Monitoreo de Cobertura y Uso de la Tierra y Ecosistemas (SIMOCUTE)

Institucionalidad y gobernanza del SIMOCUTE

Descripción del Sistema de Clasificación de Uso y Cobertura de la Tierra propuesto para el SIMOCUTE

Propuesta de una herramienta para apoyar la implementación de la clasificación del uso de la tierra en el marco de SIMOCUTE

Propuesta de homologación de la clasificación de ecosistemas para el SIMOCUTE: Ecorregiones y ecosistemas de Costa Rica por medio de un enfoque ecosistémico

La evaluación visual multi-temporal: innovación para el monitoreo de la
cobertura y uso de la tierra

Segundo Inventario Forestal Nacional de Costa Rica: Construyendo nuevas experiencias a partir del IFN 2012-2015

Monitoreo de cobertura y uso de la tierra en zonas agropecuarias: SIMOCUTE como sistema oficial

Mesa de mapeo: Estado actual del mapeo sobre cobertura y uso de la tierra y ecosistemas a partir de los actores del SIMOCUTE

Diseño y funcionamiento de la plataforma tecnológica del SIMOCUTE

Importancia del SIMOCUTE en el contexto internacional

ACTUALIDAD LEGAL: Reforma al artículo 39 de la Ley de Biodiversidad sobre concesiones y contratos de servicios no esenciales

Normas mínimas para la presentación de artículos a Ambientico

 

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Consecuencias ambientales del COVID-19

Fernando Bermúdez, docente e investigador en la Sede del Caribe de la UCR expone acerca de las consecuencias ambientales del COVID-19. SURCOS le invita a escuchar y compartir esta explicación.

Los polinizadores son imprescindibles para la reactivación económica después del COVID19

Henry Picado Cerdas*

En las últimas semanas las cámaras empresariales, el INCAE y ministro de Agricultura y Ganadería presionan de manera irresponsable que Costa Rica debe permitir el uso de más agroquímicos sin su evaluación toxicológica para superar la crisis sanitaria. Premisa falsa que sólo protege los bolsillos de los importadores de venenos.

Esta temeraria exigencia pone en riesgo diversos sectores de la economía que no soportan más contaminación de plaguicidas. Hablo de escolares fumigados diariamente, agua captadas para uso humano contaminado con agrotóxicos cancerígenos, miles de personas enfermas por la exposición a plaguicidas, trabajadores sin indemnizaciones de parte de las empresas responsables por la pérdida de salud, 90% de los alimentos que consumimos a diario contaminados con plaguicidas. Estos son algunos de los muchos impactos de los agrovenenos importados diariamente al país. Pero ahora quiero que pensemos en los unos seres diminutos que tienen un aporte indiscutible a la economía de un país dedicado a la agricultura, las abejas.

Según la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) el aporte de los polinizadores como las abejas equivale a 20 veces del valor de la miel que producen. Para un país como Costa Rica que cuenta con unas 40 mil colmenas, las cuales produce unas 1.200 toneladas métricas de miel, lo que equivale a unos ¢6.000 millones por su valor en el mercado. Si hacemos la multiplicación que siguiere la FAO encontraremos que las abejas melíferas proporcionan en servicios de polinización al menos ¢120.000 millones (unos USD$210 millones) la economía nacional todos los años. Pero claramente el valor económico no es lo más importante en este tema, pero al parecer este el único lenguaje que comprende el gobierno.

Este aporte poco contabilizado en la lógica del Banco Central, nos dará luces para entender sobre la importancia en la economía de la defensa de las abejas contra el abuso de los plaguicidas y de sus vendedores. Se calcula que Costa Rica importa USD$160 millones en agrovenenos. Estas empresas importadoras de plaguicidas incorporadas en la UCCAEP, reciben al menos USD$30 millones en exenciones fiscales anualmente según el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC).

Es importante decir que el registro plaguicidas está siendo revisado por la Sala Constitucional desde el año 2019, debido a que distintas organizaciones ambientales como la Federación Ecologista (FECON) y del Movimiento para la Agricultura Orgánica Costarricense (MAOCO) han acudido al tribunal constitucional para denunciar el abuso en la incorporación de los plaguicidas sin análisis técnico, piden su revisión bajo la ciencia y la técnica. Además, existe un Recurso de Amparo apoyado por cientos de apicultores nucleados en la Cámara Nacional de Fomento a la Apicultura (CNFA) contra los Neonicotiniodes (agrovenenos con nefastos contra las abejas). Por lo que pedir más agrotóxicos atenta contra el accionar del mismo Poder Judicial.

Hoy toca decidir para dónde quiere el país encaminarse: hacía la agri-cultura-economía de la vida o una de la muerte. Pero Casa Presidencial al parecer solo tiene oídos para quienes proponen toxicidad y explotación laboral.

Es urgente proteger a los polinizadores, la apicultura y así a la economía costarricense y no hacerles caso a los vendedores de venenos.

* Miembro de la Red de Coordinación en Biodiversidad, la Federación Costarricense para la Conservación de la Naturaleza (FECON) y parte de la Alianza Biodiversidad y el Comité editorial de la Revista Biodiversidad Sustento y Culturas.

 

Foto: Quique Vega
Apicultura aporta anualmente más de ¢120.000 millones en servicios de polarización.

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A pesar de COVID-19 continua la explotación del agua sin límites

¿Por qué no ser tan eficientes también para resolver el problema de la falta de guardaparques en las Áreas Silvestres Protegidas, ASP, de hace décadas?, sólo para poner un ejemplo.

De la misma forma que se está flexibilizando y facilitando requisitos para la EXPLOTACIÓN SIN LIMITES DEL AGUA… ¡muy conveniente!, (como en el Proyecto de Ley del agua de la privatización del agua del BM-GWP No. 20.212, Texto Sustitutivo en la As. Leg.) y en dónde queda claro, que: el agua-sobre todo el agua subterránea-, es inagotable…

Y como si fuera poco…no les ponen hidrómetros a las embotelladoras de gaseosas, cerveza, agua a las transnacionales y mucho menos a las piñeras entre otros monocultivos, ¿por qué? … ¡porque sale muy caro!, según la Dirección de Aguas-MINAE, -fieles defensores de los proyectos privatizadores- (hidrómetros tienen un costo aprox. US$2.000).

Nos preguntamos: en estos tiempos del covid19 ¿tendrán problemas de acceso al agua estas empresas, como lo estamos sufriendo en muchas comunidades?

Ma. Elena Fournier S.
Presidenta
Asociación Conservacionista YISKI

Imagen ilustrativa.

Enviado por Ma. Elena Fournier.

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Se ordena a Municipalidad de Talamanca respetar zona marítima terrestre

Por medio de la RESOLUCION MEDIDA CAUTELAR 20-000005-0611-PE, se le ordenó a la Municipalidad de Talamanca se abstenga a dar permisos de construcción para cualquier tipo de vivienda, alcantarillado, camino o cualquier obra civil, dentro de la zona restringida de la zona marítimo terrestre de la playa de Manzanillo:

“(…)Con fundamento en lo antes expuesto, de conformidad con los artículos 50 de la Constitución Política, ordinales 3, 13, 15, 18, 19, 58 y 67de la Ley Forestal, numerales 62 de la Ley sobre Zona Marítima Terrestre, artículos 140, 238 y 239 del Código Procesal Penal, principios pro natura e irreductibilidad de los bosques; se ordenan las siguientes medidas cautelares: 1.- Se ordena a la Municipalidad de Talamanca, Limón, a través de la figura del Alcalde Municipal, que INMEDIATAMENTE clausure cualquier construcción de vivienda, alcantarillado, camino o cualquier obra civil que se esté construyendo dentro de la zona restringida de la zona marítima terrestre de la playa de Manzanillo, dentro de los límites del piano L-57962-92. 2. Se ordena a la Municipalidad de Talamanca, Limón, propiamente a través de la figura del Alcalde Municipal y del Consejo Municipal, que INMEDIATAMENTE se abstenga a dar permisos de construcción para cualquier tipo de vivienda, alcantarillado, camino o cualquier obra civil, dentro de la zona restringida de la zona marítimo terrestre de la playa de Manzanillo, dentro de los límites del piano L-57962-92. El incumplimiento de cualquiera de las medidas cautelares antes dictadas acarreara las sanciones establecidas en el artículo 314 del Código Penal o las de los numerales 58, 61,62, 64 y 67 de El plazo por el que se ordenan las medidas es POR TODO EL PROCESO.

NOTIFIQUESE PERSONALMENTE AL ALCALDE Y MIEMBROS DEL CONCEJO MUNICIPAL DE TALAMANCA, AL MINISTERIO PUBLICO EN EL MEDIO APORTADO.

MSc. Miguel Acosta Granados – Juez Penal de Talamanca”.

Compartimos documento completo:

 

Imagen: Mirador de Manzanillo, Talamanca, Limón, Costa Rica. Fuente: Campos (2016).

Enviado por Marco Levy Virgo.

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Día de la Tierra: poema y canción

En este día dedicado a la Tierra, Gerardo Cascante nos comparte su poema y la canción con la que participó el año pasado en un festival.

TIERRA

Fue Viracocha quien creó la tierra…
-una base de piedras,
después otras, otras y otras –
algunas grandes y fuertes como desiertos
otras multicolores como valles,
delineó montañas,
plantó planicies, ríos y cuencas lluviosas,
después colgó alegrías en el aire…
La quietud fue invadida por la abeja y el pájaro,
los peces florecieron
entre cualquier rincón donde existera el agua,
el altiplano se llenó de alpacas, llamas y vicuñas,
el cóndor se lució en lo alto del Illimani, el Illampu y el Ancohuma.
Una lluvia de luz hizo crecer los árboles y las hierbas
y puso Viracocha al sol
como última piedra de la pirámide…

Gerardo Cascante V.
Abril – 2019

APACHETAS

 

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Nosotros no somos el virus

Sebastián Solís Vargas *

Yo me considero un ambientalista, pero a veces pienso en que quizá esa palabra no es percibida de la misma manera por todos. Aunque la palabra hace pensar en alguien que se preocupa por el medio ambiente, la definición que yo le doy no acaba ahí. Quiero aprovechar este medio para explicar mis pensamientos respecto a esa palabra tan importante para mí y de paso exponer por qué creo que algunas personas tienen un concepto totalmente equivocado sobre el ambientalismo.

Es una creencia popular que el ser humano es un ser “ajeno” a la naturaleza, un ser superior a la misma, tanto así que para muchos es difícil concebir la idea de que pertenecemos el reino animal. En parte es por eso que durante las últimas generaciones han ocurrido las conocidas revoluciones industriales, las cuales han llevado a la humanidad a explotar la naturaleza de una manera nunca antes imaginada. Por el contrario, la generación actual ha promovido la creencia de que el ser humano SÍ es parte de la naturaleza y no un ente ajeno y superior, por lo que dependemos de ella y debemos cuidarla. A simple vista parece que el ambientalismo se apega a la segunda creencia. De hecho, creo que muchos ambientalistas piensan así. Sin embargo, mi posición se aproxima más a la primera forma de pensar. El propósito de los próximos párrafos es explicar esta supuesta contradicción.

Un ejemplo del choque de creencias que mencioné se ha hecho manifiesto durante la actual cuarentena ocasionada por el virus COVID-19. Mientras que las actividades humanas han sido frenadas por primera vez en décadas, la naturaleza parece empezar a resurgir en lugares antes afectados por la contaminación y de igual manera empiezan a surgir publicaciones en redes sociales con la frase “Nosotros somos el virus”. De aquí emerge el título de esta publicación. Después de analizar esta frase durante mis días de cuarentena fue que llegué a comprender mejor cuál es mi posición al respecto.

Si la crisis climática empeorara lo suficiente como para causar la extinción de la humanidad, e incluso la de la mayoría de las especies existentes, eso no significa que sea el fin de la naturaleza. Te aseguro que ella tarde o temprano se recuperará, y seguirá adelante sin importarle que existamos o no. Te lo puedo asegurar porque la Tierra ya ha pasado por eventos similares en el pasado. Nosotros las conocemos como “Las cinco extinciones masivas”.

Cinco. Durante la historia de nuestro planeta han sido cinco las ocasiones en las que la naturaleza pareció estar al borde de la muerte.1 Y aun así, la naturaleza se ha levantado, lo suficientemente fuerte como para dar lugar al planeta hermoso, verde y lleno de vida que conocemos. Por eso pienso que la naturaleza no necesita a alguien que la defienda de los humanos. “Nosotros NO somos el virus”. Somos nosotros los que deberíamos tener cuidado. Esto NO es una guerra entre la naturaleza y la humanidad, como normalmente se nos hace creer.

Yo no soy ambientalista simplemente porque quiero que la naturaleza prospere.

Yo soy ambientalista porque quiero que la humanidad prospere.

Definitivamente es cierto que la humanidad depende de la naturaleza para existir.

Sin ella no tendríamos fuente de alimento, de agua, de aire, de paisajes hermosos, ni siquiera del suelo en el que ponemos nuestras casas. Y aunque esto nos hace parecer que estamos totalmente a la merced de los caprichos de la naturaleza, yo sí pienso que el ser humano es un ser superior a la naturaleza—o más bien, tiene el potencial de serlo.

Comprender las causas de una extinción masiva es muy complicado, porque hay muchos factores involucrados, todos cambiando al mismo tiempo. No es para nada como un experimento de laboratorio, en el cual solo se modifica una variable mientras que las otras se mantienen constantes.2 Más bien, es una maraña de elementos interconectados que ninguno de sus espectadores, como reptiles, plantas y anfibios prehistóricos, podría haber siquiera comprendido; mucho menos hacer algo para evitarlo.

Pero nosotros somos diferentes. Desde 1886 la humanidad descifró el cambio climático3: desde entonces hemos descubierto que la quema de combustibles fósiles libera un gas invisible que favorece al incremento de la temperatura global y que han ocurrido eventos muy similares en el pasado—sí, también como parte de las extinciones masivas2.

Somos la primera especie con el súper poder de predecir el futuro de esa manera. Los millones de especies afectadas por estos eventos estarían increíblemente celosos.

A pesar de tener ese poder colectivo tan útil, creo que no es suficiente para hacernos llamar “seres superiores a la naturaleza”. Pues, por el momento seguimos actuando como si nada pasara, igual que las víctimas de las antiguas extinciones: a pesar de estar en medio de una crisis global, no tenían idea de lo que pasaba, y simplemente continuaron sus actividades rutinarias. Ya fuese cazar insectos, hacer fotosíntesis o tomar el sol, no podían hacer nada para salvarse. Si realmente queremos hacernos llamar seres superiores a la naturaleza, hay que demostrarlo dándole la vuelta a esta crisis. Solucionarla es nuestro examen de graduación.

Las corporaciones y gobiernos obsesionados con el crecimiento económico continúan destruyendo el medio ambiente porque creen que explotar a la naturaleza demuestra cuán poderosos son4, cuando en realidad solo demuestra que actúan como cualquier otro ser vivo sin capacidad de razonamiento. Si de verdad queremos demostrar lo poderosos que somos, ¿qué mejor manera de hacerlo que actuar para evitar la sexta extinción masiva? Ese sería un logro del que sí nos podríamos sentir orgullosos como especie. La frase “Nosotros somos el virus”, lejos de sonar como algo que un ambientalista diría, sirve como una excusa para no enfrentar a la crisis climática. Se traduce a algo como “Si nosotros somos el virus, entonces es mejor que nos extingamos. Así ya no causaremos más problemas”. Suena como algo que diría alguien que ya se rindió y está dispuesto a no hacer nada, y a morir a manos de la crisis climática. Esto NO es ambientalismo. Es exactamente lo contrario.

Yo me considero un ambientalista. Pero es posible que la palabra que más se ajuste a mi forma de pensar y actuar sea “humanista”. Porque nosotros no abogamos simplemente por el bienestar del medio ambiente. Abogamos por el bienestar de la humanidad misma.

Nosotros no somos el virus. Somos mucho más valiosos que eso, y llegó el momento de demostrarlo.

Referencias

1. Taylor, Paul D. Extinctions in the History of Life. Londres: Cambridge University Press, 2004.
2. Weart, Spencer R. The Discovery of Global Warming. Londres: Harvard University Press, 2004.
3. Wignall, A. Hallam & P.B. Mass Extinctions and Their Aftermath. Nueva York: Oxford University Press, 1997.
4. Evans, Malcolm D. Whitehead and Philosophy of Education: The Seamless Coat of Learning. Amsterdam : Rodopi, 1998.

* Integrante de Fridays For Future Costa Rica

Día de la Tierra 2020. El COVID-19 y otros grandes retos de la humanidad

La Universidad de Costa Rica le invita a la reunión virtual “Día de la Tierra 2020. El COVID-19 y otros grandes retos de la humanidad”, este próximo miércoles 22 de abril 2:00 p.m. a 4:00 p.m. Estará dirigido a estudiantes universitarios y público en general con conocimientos básicos en gestión de riesgo, sismología, cambio climático, vulcanología.

Objetivo General: Celebrar el día de la Tierra 2020, año que recordaremos por enfrentar el reto más grande de las últimas décadas, el COVID-19. Sin olvidar que siguen existiendo otros grandes desafíos.

En esta reunión virtual se contará con la participación de:

Máster Andrea Meza
Dr. Esteban J. Chaves
Dr. Sergio Mora
Dr. Paulo Ruiz Cubillo

Ingrese en el siguiente enlace para más información.

 

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La actividad petrolera en Costa Rica: impopular e inviable

(FECON, 19/04/2020.) Desde el año pasado, un grupo de interesados en el negocio del petróleo impulsó una iniciativa de referéndum para abrir la exploración y explotación petrolera en Costa Rica. La iniciativa ha sido liderada públicamente por el consultor de energías Carlos Roldán, quien ha expuesto sus estimaciones técnicas y económicas para tratar de “vender” la propuesta al país.

Sin embargo, ya ha declarado públicamente su fracaso en conseguir el apoyo necesario del pueblo costarricense. Para convocar un referéndum se requería recolectar 170 000 firmas (un 5% del padrón electoral). Los números del fracaso petrolero fueron publicados el 15 de marzo, cuando se reconoció que no se había llegado ni al 10% de las firmas requeridas faltando tan solo un mes para el cierre del plazo de recolección.

Se demuestra así su impopularidad absoluta en el pueblo costarricense, que ante el engaño petrolero no se anda con cálculos ni sumisiones y es firme en rechazarlo. Un proceso electoral del calibre de un referendum, implica un costo altísimo para el Estado. Ni el referéndum ni la explotación petrolera son rentables para el país.

La inviabilidad petrolera. La clave es la diversidad productiva

A pesar del fracaso, “milagrosamente” los impulsores del referéndum han jugado con un as que al parecer tenían bajo la manga. Un supuesto error en la publicación de la iniciativa en La Gaceta pretende abrirles de nuevo el camino a la recolección de firmas después de que pase la emergencia.

Ante este panorama el movimiento ecologista hace un llamado a seguir demostrando el rechazo a la insistencia petrolera en Costa Rica. Es una actividad inviable en nuestros ambientes tropicales, cuyas verdaderas e invaluables riquezas son el agua y la biodiversidad para beneficio de los pueblos.

El país requiere dar pasos hacia el frente en la superación de la dependencia petrolera. Tenemos muchas alternativas que construir, comenzando por las medidas de eficiencia energética que erradiquen las prácticas de consumo irracional e insostenible en nuestra región.

El modelo de desarrollo industrial que pretenden copiar los buscadores de petróleo no es ninguna solución económica. La diversificación productiva basada en prácticas ecológicas es la alternativa económica para generar resiliencia ante crisis como la que vive la humanidad actualmente. Además, es la única vía para confrontar la crisis climática que amenaza el bienestar de los pueblos.

Enviado a SURCOS por Henry Picado.

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Medidas restrictivas para enfrentar COVID-19 impactan calidad del aire de la GAM

Medidas restrictivas tomadas durante Semana Santa muestran una mayor disminución en las concentraciones de dióxido de nitrógeno y partículas tipo PM10, lo que se traduce en una mejora temporal de la calidad del aire.

Desde diciembre anterior, el mundo se ha venido enfrentando al coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2), causante de la enfermedad covid-19. El primer caso identificado en Costa Rica se dio el 6 de marzo, y ya para el 8 de marzo se declaró alerta amarilla en el país. El 9 de marzo el Gobierno de la República ordenó el teletrabajo obligatorio en el sector público del país, y suspendió actividades masivas indefinidamente. Desde el primer caso detectado han transcurrido 6 semanas, donde el comportamiento de la población ha cambiado, motivado tanto por la precaución y el miedo ante el brote, así como por las medidas tomadas por el Gobierno y sector privado.

Sin duda alguna, la pandemia ha traído consecuencias en cuanto la actividad económica y social del país. La implementación masiva del teletrabajo, la suspensión presencial de los cursos lectivos escolares, colegiales y universitarios, las restricciones a la movilidad automotriz y al comercio han ocasionado una disminución en la cantidad de vehículos que transitan en las carreteras diariamente, así como en la producción industrial, provocando un impacto en la calidad del aire derivado de la reducción de las emisiones de contaminantes, principalmente en las zonas urbanas de la GAM.

Este fenómeno no es único en Costa Rica y se ha venido dando en grandes ciudades alrededor del mundo. Sin embargo, la relación entre el covid-19 y la calidad del aire, podría tener un trasfondo aún más complejo que se está empezando a estudiar. Recientemente la Escuela de Salud Pública de la Universidad Harvard, Estados Unidos, publicó un estudio sobre como la mayoría de las enfermedades preexistentes que aumentan el riesgo de muerte por covid19, son también ocasionadas por la exposición crónica a una mala calidad del aire. Lo que sugiere un aumento en la vulnerabilidad de las personas frente al COVID19.

La vigilancia de la calidad del aire en el Gran Área Metropolitana (GAM) del país se coordina a través de esfuerzos entre distintas instituciones como el Ministerio de Salud como ente rector del tema, la Refinadora Costarricense de Petróleo, la Municipalidad de San José, la Municipalidad de Belén, la Municipalidad de Escazú y la Universidad Nacional. Esta última, a través del Laboratorio de Análisis Ambiental de la Escuela de Ciencias Ambientales, brinda el soporte técnico en las mediciones ejecutadas, incluyendo el aseguramiento de la calidad de los datos.

Algunos de estos contaminantes se usan como indicadores de la calidad del aire y la mayoría de estos provienen del sector transporte. Entre los contaminantes más importantes que se monitorean en la GAM se encuentran:

  1. Partículas: se trata de una mezcla de sólidos y pequeñas gotas de líquidos en suspensión en el aire, siendo algunas visibles a simple vista y otras no. Tienen un origen tanto natural como antropogénico, siendo ejemplos las erupciones volcánicas, la erosión, la combustión incompleta de vehículos, quemas de residuos, entre otras fuentes. Cuanto más pequeñas son las partículas, mayor es su peligrosidad, ocasionando enfermedades pulmonares y cardiovasculares. Los tamaños que normalmente se monitorean son los llamados PM10 y PM5, que poseen un diámetro aerodinámico menor a 10 y 2.5 micras, respectivamente.
  2. El dióxido de nitrógeno (NO2): es un gas cuyo principal origen es la quema de derivados del petróleo, como son las gasolinas y el diésel, que mueven la mayoría de la flota vehicular nacional. Provoca irritación en las vías respiratorias, y agrava enfermedades ya existentes como el asma, la tos y las dificultades para respirar. También afecta con mayor fuerza a los adultos mayores y la población infantil.

En este comunicado se mostrará el comportamiento que han tenido estos dos contaminantes durante el inicio y actual período gradual de las restricciones, cada vez más estrictas. En este contexto, el Laboratorio de Análisis Ambiental de la UNA monitorea la calidad del aire a través de tres tipos de redes: activa-manual, automática y pasiva. La primera consta de 10 sitios de monitoreo de Partículas PM10, distribuidos en distintos puntos estratégicos dentro de la Gran Área Metropolitana. Para la determinación de material particulado se coloca un equipo provisto con un filtro especial sobre cual se recolectan las partículas en un periodo de aproximadamente 24 horas, proceso que se realiza al menos tres veces por semana durante todo el año. La segunda consta de 4 estaciones automáticas distribuidas en la GAM que proveen datos continuos. Finalmente, la red pasiva consiste en el uso de tubos especiales de captación de gases los cuáles se exponen durante aproximadamente un mes. Sólo en la ciudad de San José se cuentan con 28 puntos de muestreo, algunos de ellos con más de 10 años de monitoreo continuo, en Belén hay 11 puntos y en Escazú 16 puntos.

Dióxido de nitrógeno (NO2)

Este contaminante se monitorea de dos distintas formas, la primera es utilizando muestreo pasivo el cual genera promedios mensuales y nos permite estudiar la contaminación a largo plazo.

Para este análisis se seleccionaron tanto sitios de muestreo que tienen un alto tránsito vehicular, así como otros donde no es tan marcado, esto con el fin de estudiar la variación en la concentración de NO2 producto de las medidas de restricción vehicular implementadas hasta fecha. En la Figura 1 se hizo el contraste de las campañas marzo-abril de 20129 y 2020 para 9 ubicaciones.

Figura 1. Comparación de la concentración de dióxido de nitrógeno para la campaña de marzo-abril por año.

En este caso, se evidencia una disminución generalizada en los niveles de NO2 para la campaña de marzo-abril del 2020 con respecto al 2019. Los porcentajes de reducción varían entre 28% (MINSA) y 52% (Nunciatura, Sabana). Nótese que el punto cerca de CONARE no muestra una reducción importante, de hecho, este comportamiento se presenta en otros sitios que no presentan una influencia significativa de fuentes vehiculares.

En la Figura 2 se muestra la variación diaria (promedio de 24 horas) de NO2 entre el 14 marzo y 14 de abril del presente año, en la estación ubicada en Hatillo 2.

Figura 2. Promedios diarios de la concentración de dióxido de nitrógeno.

En la gráfica se observa claramente el impacto que han tenido las distintas medidas de restricción vehicular y de actividades económicas. Las primeras directrices dirigidas hacia el aislamiento social ocasionaron una disminución en las concentraciones de este contaminante, las cuales bajaron aún más cuando se empezó a ampliar la restricción vehicular. Sin embargo, cuando se anunció el endurecimiento de las restricciones para Semana Santa, se dio un rápido aumento en la concentración de este gas, este fenómeno se atribuyó a la reacción que tuvo la población de salir y abastecerse en comercios y supermercados, lo que generó un aumento en el flujo vehicular. Durante la Semana Santa se dio una disminución sostenida alcanzando los niveles más bajos en el periodo analizado. Posteriormente las concentraciones volvieron a aumentar lo cual coincidió con el relajamiento en las medidas de restricción vehicular y en comercios, sumado también a la necesidad de la población de reabastecerse, realizar trámites o simplemente salir de sus hogares.

Con esta información también se analizó el efecto de aplicar una restricción vehicular ampliada sobre la contaminación del aire, tal y como se observa en la figura 3.

Figura 3. Variación horaria de la concentración de dióxido de nitrógeno con y sin restricción vehicular ampliada.

Al comparar períodos donde no había restricción vehicular ampliada con otros en donde sí, es claro que una restricción más severa se traduce en una mayor disminución del dióxido de nitrógeno, principalmente hacia la tarde noche donde las multas y castigos por circular fuera de horario aumentan considerablemente.

Partículas suspendidas en el aire

Con el propósito de evaluar el impacto sobre este contaminante de las medidas adoptadas por el gobierno para disminuir la transmisión del COVID19, se seleccionaron dos sitios de muestreo manual de partículas tipo PM10. Se hizo una comparación de los niveles de concentración promedio diarios entre los meses de febrero, marzo y abril de 2019 y 2020.

En la figura 4 se muestra el comportamiento de la concentración de partículas en el sitio de muestreo ubicado en Heredia, en el edificio de la Rectoría de la Universidad Nacional, el cual tiene una alta influencia vehicular. Se puede notar que entre el 11 y el 26 de marzo del presente año, se registró una reducción en los niveles de partículas en el aire, pasando de un promedio de 18,7 µg/m3 para dicho periodo en el 2019, a 10,4 µg/m3 en el 2020, representando una reducción de un 44,2%, poniendo en evidencia el impacto de la restricción vehicular y el aislamiento social sobre la calidad del aire. También es importante mencionar que en este período se han alcanzado los niveles más bajos del año si lo comparamos con los valores que se vienen observando desde enero antes de la implementación de las restricciones.

Figura 4. Perfil de concentración de PM-10 en el sitio ubicado en Heredia, frente a la Universidad Nacional de Costa Rica para los meses de febrero, marzo y abril de 2019 y 2020.

El segundo sitio evaluado está ubicado en la Catedral Metropolitana de San José, un punto que sin duda es altamente representativo de las medidas adoptadas al encontrarse en el corazón de la ciudad de San José. En la Figura 5 se puede notar que en este sitio también se registró una reducción en la concentración de partículas entre el 04 y el 31 de marzo de 2020 con respecto al 2019. En este caso la concentración de partículas pasó de 17,5 µg/m3 en 2019 a 13,9 µg/m3 en 2020, traduciéndose en una reducción promedio de 20,2%. Al igual que en Heredia, también en este período se observaron las concentraciones más bajas y una disminución con respecto a lo que se venía observando desde inicios del 2020.

Figura 5. Perfil de concentración de PM-10 en el sitio ubicado en la Catedral de San José, para los meses de febrero, marzo y abril de 2019 y 2020.

Se debe aclarar que este comportamiento no se observó en todos los sitios, por ejemplo, el ubicado en la Universidad Técnica Nacional (UTN), en Villa Bonita de Alajuela, no se encontró una disminución importante durante el presente año. Es posible que este sitio no esté tan fuertemente influenciado por fuentes vehiculares y puede haber otro tipo de actividades aportando más a las concentraciones observadas. Otro factor relevante que determina este comportamiento es el meteorológico pues afecta la dispersión de los contaminantes en sus alrededores.

Para este contaminante, pero en una fracción más fina denominada PM2.5, se cuenta con monitoreo continuo en estaciones automáticas. En la Figura 6 se aprecia la variación de partículas finas en el presente año para la estación ubicada en el plantel de la Municipalidad de Desamparados.

Figura 6. Comportamiento de los niveles promedio diarios de PM2.5 durante el 2020 en la estación ubicada en Desamparados.

De la figura se puede apreciar que posterior al anuncio de la presencia del COVID19 y las primeras medidas de contención, se empezó a observar un descenso en las concentraciones de partículas finas. Sin embargo, al igual que en caso de NO2, se dio un súbito aumento de las restricciones previo a la Semana Santa. Posteriormente no se observó una disminución significativa durante Semana Santa, lo que indica que otro tipo de actividades generadoras de partículas pudieron aumentar en esa semana. Si es evidente que también se observó otro súbito aumento al regreso de Semana Santa con el relajamiento de las medidas de restricción.

Conclusiones y recomendaciones preliminares

La evidencia muestra que, en general, las restricciones parciales impuestas por el Gobierno han también reducido los niveles de contaminación del aire en varios sitios de la GAM.

Las medidas más restrictivas tomadas durante Semana Santa muestran una mayor disminución en las concentraciones de dióxido de nitrógeno y partículas tipo PM10, lo que se traduce en una mejora temporal de la calidad del aire.

Es claro que la respuesta de la población ante estas medidas puede generar reacciones adveras que disparan los niveles de estos contaminantes en momentos determinados. Lo que también se traduce en acciones que pudieran estar generando aglomeraciones parciales.

En cierta medida la cuarentena y sus restricciones mejoran la calidad del aire lo que a su vez disminuyen distintas afectaciones a la salud que podrían aumentar el riesgo de mortalidad ante una infección con COVID19.

Se debe mantener el monitoreo de la calidad del aire para caracterizar mejor estas tendencias al ser un fenómeno nuevo y muy particular.

El monitoreo es fundamental para evaluar indirectamente la efectividad de las medidas de restricción vehicular que se vayan a implementar.

 

Imagen ilustrativa tomada de https://news.un.org/

Enviado por Oficina de Comunicación, UNA.

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