La Constitución Política de la República de Costa Rica establece en el artículo 50 “toda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado”… el mar es un derecho de todos… es un deber de todos proteger nuestros recursos naturales… vamos hacia el punto no retorno… agotando nuestros recursos por esto desde el Sindicato de Trabajadores del Ministerio de Ambiente SITRAMINAE nos manifestamos en un NO rotundo a la apertura de la pesca de arrastre.
“Entre el 2013 y 2018 la Sala Constitucional de Costa Rica anulo el intento del Gobierno por reactivar pesca de arrastre, anulando el “ACUERDO DE LA JUNTA DIRECTIVA DE INCOPESCA QUE PERMITÍA EMITIR NUEVAS LICENCIAS DE PESCA DE ARRASTRE SEMI-INDUSTRIAL” el cual disponía autorizar el restablecimiento de la pesca de camarón por arrastre. Sin embargo la Sala Constitucional ordeno a INCOPESCA realizar estudios técnicos y científicos necesarios para “volver reactivar” la pesca de camarón por arrastre y disminuir el problema de la captura incidental; estudios con un altísimo costo económico”.
En la actualidad “los diputados pretenden reactivar la concesión de licencias para la pesca de arrastre del sector camaronero a nivel nacional mediante proyecto de ley donde se plantea reformar varios incisos de la Ley de Pesca y Acuicultura, de modo que se permita la pesca de camarones con redes de cerco, como ya ocurre con otros productos marinos como sardina y el atún”. Siendo así que la Asamblea Legislativa aprobó en primer debate este miércoles 27 de noviembre el proyecto de ley para restablecer la pesca de camarón con redes de arrastre suspendida en el 2013 por la Sala Cuarta.
Ya que es sabido que las artes de arrastre son artes activas, con ellas las especies son capturadas por el movimiento del aparejo que las embolsa, y no selectivas, ya que rastrean el agua a un cierto nivel, recogiendo todo aquello que encuentran. La única discriminación la hacen según el tamaño de la malla del aparejo.
La pesca de arrastre consiste fundamentalmente en el empleo de una red lastrada que barre el fondo de la mar capturando todo lo que encuentra a su paso. Se trata de un arte activo, en el sentido de que no espera ni confía en los movimientos del pez para su captura. Sin embargo, se suele considerar como una práctica muy destructiva para el ecosistema. El modo de arrastre de fondo es uno de los métodos más invasivos de pesca, pues está en contacto con el fondo marino y destruye algas y otros organismos indiscriminadamente. Por esta razón se cuestiona su uso y debemos exigir la NO PESCA DE ARRASTRE.
Desde el SITRAMINAE nos unimos a esta lucha así como hacemos el llamado para que defendamos lo que es de todos y no de unos pocos con intereses claros en beneficios de unos pocos.
SURCOS comparte el comunicado emitido por la Escuela de Antropológía de la Universidad de Costa Rica, con respecto a la decisión tomada por SETENA de brindar viabilidad ambiental al proyecto piñero en el Delta del Diquís .
A la Comunidad Universitaria y Nacional
«La Escuela de Antropología manifiesta su preocupación por la decisión tomada por la Secretaría Técnica Nacional de brindar viabilidad ambiental al proyecto piñero presentado por la Coorporación Agrícola del Monte S.A. para la siembra de piña en el Delta del Diquís en un área cercana a las 500 Ha (N° 3374 SETENA).
Dicho proyecto tendrá un impacto no sólo ambiental, sino también patrimonial y arqueológico, ya que en el espacio contemplado dentro del proyecto se han reportado 9 sitios arqueológico y existe la posibilidad de que otros no hayan sido reportados debido a la carencia de estudios arqueológicos sistemáticos en la zona. Además esta zona tiene una cercanía significativa con sitios arqueológicos declarados como Patrimonio de la Humanidad, a saber: Finca 6, Batambal, El Silencio y Grijalba, por lo que el impacto podría extenderse a sectores periféricos asociados a estos asentamientos.
(FECON, 28/10/2019.) Representantes de diversas organizaciones se darán cita el día de mañana para analizar el proyecto de ley que podría ser sometido a referéndum, que eventualmente llevaría al país a retroceder en materia ambiental y energética permitiendo la exploración y explotación petrolera.
Las organizaciones se darán cita a las 1:00 p.m. en San José, para tener un panorama histórico y legal sobre la lucha costarricense contra la explotación petrolera.
Imagen de portada con fines ilustrativos tomada de www.petroleoamerica.com
Viabilidad Ambiental de PINDECO es ilegal e inmoral
(Bloque Verde, 27/11/2019.) Este jueves 28 de noviembre a las 11:00AM frente a la SETENA se recolectarán firmas para solicitar al Ministro de Ambiente y Energía, Carlos Manuel Rodríguez, anule la Viabilidad Ambiental de PINDECO que amenaza Humedal Terraba-Sierpe.
En 2017 la Federación Costarricense para la Conservación de la Naturaleza emitió un Recurso de Nulidad interpuesto al Expediente D1-18758-2016-SETENA, que tenía frenado el proyecto pero la semana pasada la Comisión Plenaria de Secretaría Técnica Ambiental consideró dicho recurso como “extemporáneo”.
Por esta razón se está solicitando al Ministerio de Ambiente y Energía reconsiderados los argumentos por el fondo, por ser muy graves las inconsistencias de los permisos que dan luz verde a la siembra de casi 500 hectáreas de piña dentro de una zona de Alta Fragilidad Ambiental y estrechamente relación con el Humedal Térraba-Sierpe.
Entre las irregularidades dentro del expediente se encuentra que el mismos Anexo 1 del Expediente D1 – 18758 – 2016 SETENA, se enumera una serie de agrotóxicos de alta y muy alta peligrosidad que generarían una pluma de contaminación que por el gradiente de escorrentía y por infiltración correrían directo a las aguas del Humedal Terraba-Sierpe. Entre los plaguicidas a utilizar se reportan en el D1: Ácido Fosfórico, Polímero terpenico, Noni Fenol Etoxilado, Aceite de Petróleo, Metalaxil, Fosetil, Carbensazin, Triadimefon, Bromacil (en este momento prohibido), Bentazon, Hidrametilnon, Spinetoram, Spinosad, Diflubensuron, entre otros.
Además al expediente de PINDECO se le dio un tramité exprés, sin visita de campo. Se dio pasó por alto que el Humedal en cuestión es un lugar de Muy Alta Fragilidad Ambiental lo cual debió ser tomado en cuenta a la hora de analizar dicho expediente y evaluado con herramientas adecuadas para el carácter de megaproyecto y por tratarse de un área con humedales. La herramienta adecuada para estos casos son las Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) según el Decreto Ejecutivo 31849-MINAE-SALUD-MOPTMAG-MEIC, Reglamento General Sobre Los Procedimientos de Evaluación De Impacto Ambiental (EIA), del 28 de junio del 2004; en su defecto al menos, se debió generar un Estudio de Impacto Ambiental y no solo una evaluación que fue revisada de manera “exprés” y sin visita de campo.
La ausencia de la visita al lugar dónde se desarrollaría el proyecto es suficiente para declarar nulidad a la Viabilidad Ambiental por tratarse de una seria violación a la Ley Orgánica del Ambiente (Ley 7554) en su Artículo 84, inciso D.
La contaminación con agroquímicos sería inevitable e irreversible en el acuífero. La existencia de un acuífero a poco menos de 2.5 metros de profundidad que sería contaminado menos de 5.1 días por la carga de agrotóxicos empleada en durante toda la vida útil del proyecto. Según la Ley General de Salud (Ley 5395 de 1974) en su artículo 263 señala que “Queda prohibida toda acción, práctica u operación que deteriore el medio ambiente natural o que alterando la composición o características intrínsecas de sus elementos básicos, especialmente el aire, el agua y el suelo”. Esto hace ilegal el otorgamiento de la viabilidad ambiental al proyecto piñero en Osa.
Por último en el expediente brilla por su ausencia de información rigurosa sobre el verdadero impacto en el patrimonio arqueológico ubicado en la finca. Se incumplió con la solicitud de ampliar la información referente al patrimonio arqueológico quedando incompleta la misma Evaluación de Impacto Ambiental del Proyecto.
En este sentido se llama este jueves 28 a las 11:00 AM a firmar de forma masiva a todas las personas que deseen proteger el Humedal Térraba-Sierpe solicitando al Ministro declare en completa nulidad la Viabilidad Ambiental otorgada a PINDECO en el Expediente D1 – 18758 – 2016 SETENA mediante la Resoluciones 3374 – 2019 SETENA y 2331 – 2016 – SETENA.
«Debe revocarse la resolución de la Setena, la cual habilita la actividad piñera en perjuicio del Humedal Nacional Térraba Sierpe y del patrimonio arqueológico nacional», solicitan los firmantes
La Universidad de Costa Rica, representada por la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) de la Vicerrectoría de Administración, suscribió este 26 de noviembre, junto con las organizaciones sociales que conforman la Alianza Nacional para la Defensa del Agua, una misiva que solicita al Ministerio de Ambiente la revocatoria de la resolución de la Setena, documento que habilita la actividad piñera a escasos kilómetros del Humedal Nacional Térraba Sierpe.
A continuación, se reproduce íntegramente el escrito:
26 de noviembre de 2019
Las suscritas organizaciones y personas, constituyentes de la Alianza Nacional para la Defensa del Agua, el Frente Nacional por la Protección de los Humedales y de la Red Centroamericana de Acción del Agua (FANCA), conscientes de la situación que se desenvuelve con motivo de la resolución N° 3374-SETENA dentro del expediente PROYECTO CENTRO DE CULTIVO E INSTALACIÓN, AJUSTE O ACONDICIONAMIENTO DE LAS OBRAS UNIDAD PRODUCTIVA PALMAR SUR. EXPEDIENTE ADMINISTRATIVO N° D1-18758-2016-SETENA a la luz de la normativa ambiental y del patrimonio arqueológico del país y de los compromisos adquiridos por el país ante el cambio climático, manifestamos considerando que:
El Humedal de Térraba-Sierpe es un área silvestre protegida del sistema nacional de Áreas de Conservación de alta y estratégica importancia social y ecológica. Desde el año 1995 fue declarado sitio RAMSAR. Es el mayor humedal estuarino de nuestro país conteniendo ecosistemas de manglares y otros tipos de humedales asociados. Es por ello uno de los sumideros de carbono azul más importantes en la zona costera. Asimismo, este ecosistema costero alberga una amplia biodiversidad, es hábitat de diversas especies de alto valor ecológico y de 9 especies de fauna amenazadas o en peligro. Es también una barrera natural a eventos hidrometereológicos como tormentas y huracanes.
El humedal forma parte del paisaje cultural Delta del Diquis sitio de patrimonio mundial que reconoce la singularidad del proceso de desarrollo llevado ahí desde tiempos precolombinos. Gracias a los esfuerzos y trabajo para su protección se ha logrado determinar que es uno de los centros de ocupación precolombina más importantes de América Latina con una cultura distintiva. Contiene el megasitio de Palmar Sur-Sierpe por la gran extensión del yacimiento arqueológico, caracterizado por la presencia de grandes montículos con muros de piedra, basamentos habitacionales, caminos empedrados, cementerios con ricas ofrendas y densos depósitos cerámicos y líticos distribuidos a lo largo de casi 900 has. Posee también campos abiertos o plazas donde se ubicaban esculturas de gran tamaño en forma de esferas casi perfectas colocadas en grupos, así como estatuas antropo y zoomorfas de base de espiga
Hoy día al menos 44 comunidades vulnerables socialmente dependen de sus servicios ecosistémicos en los sectores de Sierpe, Cortés, Coronado y el Humedal propiamente dicho. El CINPE-UNA estimó en el año 2017 el valor monetario de los servicios ecosistémicos del humedal en un promedio de $17.084 por hectárea por año para un valor promedio superior a los $380 millones por año en beneficio de esas comunidades y de todo el país.
La Política Nacional de Humedales 2017-2030 definió la cuenca y al Humedal Térraba-Sierpe como una de las áreas en condiciones de mayor vulnerabilidad y, por lo tanto, de prioridad alta de intervención (valor 3) para la aplicación de la política buscando la gestión de la conservación y uso sostenible de los ecosistemas de humedal.
La Política Nacional de Biodiversidad 2015-2030 contempla como principios de implementación que la biodiversidad es patrimonio del Estado y, por lo tanto, debe existir una distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su uso y sus servicios ecosistémicos. Asimismo, la gestión de la biodiversidad es una responsabilidad compartida, aunque diferenciada de toda la sociedad buscando alcanzar la sostenibilidad y el bien común.
La Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2018-2030 reconoce el mandato legal de Costa Rica, dado el papel de los humedales de importancia internacional como importantes sumideros de Gases de Efecto Invernadero, para su manejo eficiente evitando asimismo impactos en materia de recarga de acuíferos y protección costera. Así, establece como meta país para el año 2030 la contribución a la adaptación mediante los esfuerzos país en materia de conservación in situ de los humedales.
El Plan Nacional de Descarbonización 2018-2050 en su eje 10 busca la consolidación de un modelo de gestión de territorios rurales, urbanos y costeros que facilite la protección de la biodiversidad, el incremento y aumento de la cobertura forestal y servicios ecosistémicos a partir de soluciones basadas en la naturaleza.
Hoy en día, el país ha adquirido compromisos sustanciales específicos con la cooperación internacional respecto a la conservación y uso sostenible tanto del Patrimonio Cultural del delta del Diquís como del Humedal Nacional Térraba Sierpe con aportes económicos sustanciales de naciones amigas como Francia y Alemania.
Según el reciente Informe del Estado de la Nación: “La expansión piñera en el país, que ha convertido esa actividad en una de las más dinámicas del sector exportador, ha estado relacionada, en ciertas zonas, con invasión de riberas de ríos, zonas protegidas y ecosistemas sensibles.” Según el mismo informe, Costa Rica ha perdido espacios de humedales que son esenciales en el ciclo hidrológico e hidrosocial.
Que no hay claridad de que, para este proceso, la institucionalidad del Ministerio de Salud y de Agricultura hayan sido tomadas en cuenta para los procesos de monitoreo y control del uso de plaguicidas en estas zonas de alta vulnerabilidad.
Que en la resolución recurrida se ha presentado por parte de SETENA la inobservancia del artículo 175 de la Ley General de la Administración Pública al declarar extemporáneo el recurso de revocatoria con apelación subsidiaria e incidente de nulidad absoluta, evidente y manifiesta contra la Res. 2331-2016, en tanto la viabilidad de la licencia ambiental se categoriza como un acto de efectos continuados.
Que la resolución asimismo viola el principio de legalidad y de debido proceso por incumplimiento de los artículos 158 y 173 de la Ley General de la Administración Pública y, asimismo, el principio precautorio de pleno reconocimiento en nuestra legislación y jurisprudencia ambiental. SETENA reconoce no tener los criterios técnicos suficientes para determinar si lo procedente es iniciar un proceso de lesividad o sanear el acto en cuestión, reconociendo que algunas instituciones se encuentran pendientes de emitir su criterio sobre dos aspectos medulares: a) la compatibilidad o no de la actividad piñera de monocultivo con la conservación de un ecosistema de humedal y b) la relevancia de los hallazgos arqueológicos dentro del área en la que se desarrollaría el monocultivo.
Por tanto, solicitamos firme y respetuosamente:
Con vista del recurso de apelación planteado ante esta resolución, nos unimos al llamado de que la instancia de alzada haga una revisión minuciosa del criterio otorgado al proyecto de la Hacienda doña Victoria, con 600 hectáreas desde Palmar Sur hasta Olla Cero, poniendo en la balanza los criterios expresados y el interés público que está en juego.
En igual sentido, solicitamos al Ministro de Ambiente, Carlos Manuel Rodríguez, que, en apego a la tradición de la política ambiental nacional de respeto y protección de nuestros recursos naturales, declare con lugar el recurso de apelación planteado.
Con plena conciencia de la necesidad de oportunidades de trabajo en estos territorios, solicitamos a las autoridades de gobierno correspondientes y a los gobiernos locales incrementar decididamente sus esfuerzos por lograr garantizar empleos en el marco de la producción ambientalmente sostenible y socialmente inclusiva, reduciendo los riesgos a la salud de las personas y de los ecosistemas.
Suscriben:
Bernardo Aguilar González, Fundación Neotrópica. Eva Carazo Vargas, Frente Nacional por la Protección de los Humedales. Rocío Carranza Maxera, Frente Nacional por la Protección de los Humedales. Vanessa Dubois Cisneros, FANCA. Jorge Mora Portuguez, ARCA. Cynthia Hernández Gómez, Representante Unidad de Gestión Ambiental, Vicerrectoría de Administración UCR. Irene Murillo Ruin, CEDARENA. Catalina Vargas, Observatorio de Agua y Saneamiento, Universidad Estatal a Distancia (UNED).
La UCR analizó las consecuencias de la actividad piñera
En el 2018, mediante un pronunciamiento del Consejo Universitario, la Universidad de Costa Rica (UCR) alertó nuevamente sobre las consecuencias de la producción y la agroindustria piñera. La Institución consideró que es pertinente apoyar los principios preventivos y precautorios para evitar las consecuencias negativas que la producción piñera pueda ocasionar, pues pese a la solicitud de moratoria hecha hace 10 años, a la fecha persisten interrogantes y vacíos evidentes sobre estas afectaciones. LEA EL PRONUNCIAMIENTO EN http://ucr.cr/r/p5Ss.
Los humedales son los ecosistemas más amenazados en todo el mundo, incluso en Costa Rica. El uso excesivo de agroquímicos; la expansión de cultivos de piña, arroz y banano; las quemas e incendios forestales; los drenajes y rellenos; la construcción hotelera y el cambio climático son las principales amenazas.
#Hoy en Programa Voces y Política: ¿Sabía usted que el humedal Térraba-Sierpe está bajo amenaza por la siembra de casi 500 hectáreas de piña? 🍍 #piñacr La Secretaría Técnica Nacional del Ambiente ignoró las objeciones planteadas por el Museo Nacional, comunidades aledañas y grupos ecologistas. Conozca sobre las amenazas de este proyecto piñero a las 5:00 PM en Radio Universidad de Costa Rica 96.7 FM.
Comunicado urgente con relación a la resolución de SETENA, que permite la siembra de 494.4 hectáreas de piña que afectarán el humedal Térraba-Sierpe
Desde el movimiento Fridays For Future Costa Rica, condenamos enérgicamente la viabilidad del proyecto de expansión piñera, resolución No. 3374-2019 otorgado por la Secretaría Técnica Nacional (SETENA) a la Corporación Agrícola del Monte S.A-Pindeco. Hacemos un llamado a unirnos en contra de esta resolución, pues la eventual ejecución del proyecto traerá afectaciones graves para el humedal Térraba-Sierpe y las comunidades circundantes.
Recordamos que ya en el humedal se encuentran restos de bromacil y otros agro tóxicos utilizados en monocultivos de piña, lo que provoca mayor preocupación pues el presente proyecto aumentaría la cantidad ya existente y pondrá en un riesgo inminente el humedal, riesgo que de acuerdo al último informe del programa Estado de la Nación ya corren 16.385 hectáreas de humedales a lo largo del país.
Solicitamos a SETENA, al MINAE y al Gobierno de la República en general, ser consecuentes con su discurso ambiental y frenar este “ecocidio”, pues para nosotros como juventudes, es más importante contar con áreas de conservación vivas, que remanentes contaminados y sin vida. Está más que comprobado el daño que hace la producción de piña al suelo y las fuentes de agua (superficiales y subterráneas) y en aras de encaminarnos hacia un país ecológicamente responsable, esto es un retroceso gigantesco, así como también es una acción impopular, ilegítima e irresponsable con el ambiente por parte de las autoridades de la administración pública, aunado a la inminente afectación de la salud de las personas.
Finalmente, desde el movimiento Fridays For Future Costa Rica, respaldamos y acuerpamos la posición de la Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON) y el Bloque Verde, puesto que las personas defensoras del ambiente pertenecientes a la federación, han luchado por años con el fin de evitar estas situaciones y hoy SETENA les da la espalda. Nos sumamos a su llamado y a las acciones que deseen llevar a cabo, con el fin de evitar el desarrollo de dicho proyecto.
Fridays For Future Costa Rica
Contacto: +506 8313 9765
Imagen ilustrativa tomada de ecosistemasdecostarica.blogspot.com
La Comisión de Compras Sustentables de la universidad se creó en el 2016
La Unidad de Gestión Ambiental (UGA) de la UCR motiva a los funcionarios a colaborar, ya que para lograr una adecuada gestión de los residuos y un compromiso con el uso de productos sustentables, es necesario el involucramiento de toda la comunidad universitaria. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Todos los bienes que consume nuestra sociedad demandan altos volúmenes de recursos naturales y, si no se consumen conscientemente, se puede generar una explotación excesiva de los mismos. La Universidad de Costa Rica (UCR) utiliza gran cantidad de productos en sus unidades académicas y oficinas administrativas, pero aplica rigurosos criterios para que sus compras sean amigables con el ambiente y socialmente beneficiosas.
Es por esto que la Universidad se preocupa por realizar compras sustentables. Y, ¿qué son? Se pueden definir como las compras o contrataciones de bienes y servicios que se realizan considerando no solo aspectos económicos o técnicos, sino también criterios ambientales y sociales. Las compras sustentables tienen mayor impacto positivo ambiental, social y económico durante todo su ciclo de vida.
¿Por qué implementar compras sustentables? Primero, para apoyar la producción más limpia, la responsabilidad social y el ecodiseño de productos. También, para ir de la mano con el desarrollo sostenible que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades.
Otra razón es porque, técnicamente, todas las instituciones públicas deberían hacerlo. La Ley 8839 de Gestión Integral de Residuos impulsa que «las empresas públicas y municipalidades promuevan la compra de materiales amigables con el ambiente e incluyan, en los procesos de valoración de las licitaciones y compras directas concursables, un veinte por ciento adicional a los oferentes que, en igualdad de condiciones, demuestren que los productos ofrecidos incorporan estos criterios”.
Además, la Política Nacional de Producción y Consumo Sostenible tiene como objetivo “adoptar gradualmente patrones de producción y consumo sostenibles que contribuyan al bienestar de la población en general y de las generaciones futuras, mediante la articulación de los instrumentos de planificación nacional, en un marco de coordinación interinstitucional e intersectorial». Esta política responde a las metas derivadas del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 12 de las Naciones Unidas: Producción y consumo sostenible.
Un grupo de estudiantes de la carrera de Química creó un detergente a base de cáscaras de huevo amigable con el ambiente, para que las y los conserjes de su Escuela lo utilicen en la universidad. Foto: Karla Richmond.
Gerlin Salazar, gestora ambiental de la Unidad de Gestión Ambiental de la UCR, es parte de la Comisión de Compras Sustentables de la Institución y afirma que han trabajado arduamente para que las y los funcionarios de la Universidad entiendan la importancia de utilizar productos sustentables y los adquieran con la Oficina de Suministros de la UCR, ya que estos están regulados por la misma comisión.
“Las instituciones públicas deben realizar compras sustentables para ser más responsables con el ambiente y con su gestión, tomando en cuenta el contexto actual relacionado a la crisis climática. Conforme las instituciones se involucren más con esta tarea, el mercado de productos sostenibles se expandirá y habrá más opciones para comprar productos verdes”, señaló.
Reglas por cumplir
¿Qué criterios ambientales toma en cuenta la UCR en sus compras institucionales? La UCR procura adquirir productos y suministros que apoyen la reducción de emisiones al aire y agua, la exclusión o limitación de sustancias químicas nocivas, el uso de materiales reciclados, materiales más eficientes energéticamente en su uso y vehículos de transporte y maquinaria más eficientes. También se buscan materiales compostables y biodegradables que sustituyan los plásticos de un solo uso que la Universidad prohibió desde el 2018.
Los criterios ambientales aplicados al catálogo institucional se dan en los siguientes productos: equipo de oficina, equipo de impresión y reproducción, artículos de limpieza y suministros de oficina. La selección de los proveedores de dichos productos también es muy minuciosa, ya que estos deben de cumplir con una nota que se asigna según el precio que ofrecen (80 %) y los criterios ambientales que cumplen (20 %). Entre más barato y amigable con el ambiente sea el producto, mayor nota obtiene el proveedor.
Mauricio Barrantes, encargado de almacén de la Oficina de Suministros, dice que en la oficina se satisface las necesidades de compra con un enfoque ambiental, teniendo proveedores que se apeguen a las reglas que establece la Universidad. «Empresas que son carbono neutral o tienen el sello de Esencial Costa Rica tienen mejores puntajes y son las que quedan en contratos de abastecimiento continuo hasta por 4 años con nosotros», añadió.
En el 2016, la UCR prohibió el uso del estereofón para llevar, servir o almacenar alimentos en todo tipo de actividades institucionales. Foto: Karla Richmond.
Barrantes menciona que a veces es complicado lograr que todas las unidades de la Universidad se apeguen a este modelo de compras sutentables, porque las oficinas tienen sus «cajas chicas» con las que compran artículos de oficina directamente a los comercios de su elección, los cuales no siempre cumplen con criterios ambientales.
El funcionario recalcó que todavía hace falta un mecanismo que regule este tipo de compras externas de productos. «Los casos que yo me he dado cuenta, les mando una nota a la dirección de esa unidad para avisarles que pueden conseguirlo con nosotros a mejor precio y con menos impacto ambiental. Las oficinas que tienen galardón ambiental consumen acá siempre», destacó.
Los proveedores deben presentar certificaciones o sellos ambientales emitidos por instancias debidamente autorizadas y reconocidas en Costa Rica, con el fin de evaluar si es o no un bien con criterios sustentables. Estos criterios ambientales pueden ser realizados por el mismo fabricante del producto ofertado, certificados por algún laboratorio costarricense acreditado y reconocido para tales fines o autorizados por organismos internacionales que certifiquen el cumplimiento de dichos criterios.
Constantemente se da una actualización de características ambientales para productos en el catálogo institucional, de acuerdo con los criterios sustentables establecidos por el Ministerio de Hacienda. Estos criterios se apoyan de tres categorías. La biodegradabilidad, determinada por un certificado de que debe estar vigente; la ausencia de sustancias peligrosas, como nitratos, fosfatos, metanol, amoniaco, entre otros; y la existencia de hojas de seguridad.
José Andrés Céspedes Campos
Asistente de Prensa, Oficina de Divulgación e Información
Jaime García compartió con SURCOS este material didáctico producido por BLOQUEVerde, para impulsar la defensa del Humedal Térraba – Sierpe amenazado por el permiso gubernamental para la siembra de más piña. Éste se puede apreciar en el primer conjunto de fotos.
Por otra parte, Marcos Chinchilla Montes nos comparte otro material que suma para esta lucha por la defensa de dicho humedal.