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Servicio civil: proyecto de empleo público pulveriza su esencia constitutiva

  • El odio de clase en contra de las personas trabajadoras estatales es recalcitrante

  • Los partidos Liberación, Acción Ciudadana, Unidad y los dos religiosos (RN y NR), en abierta coalición anti-obrera

Una de las fundamentales esencias de los valores constitutivos del Régimen de Servicio Civil, siempre fue su desvelo para brindar un buen nivel de estabilidad en el cargo a las personas trabajadoras estatales que han estado cubiertas por el mismo.

Efectivamente, el artículo primero del Estatuto de Servicio Civil puntualiza lo siguiente: “Este Estatuto y sus reglamentos regularán las relaciones entre el Poder Ejecutivo y sus servidores, con el propósito de garantizar la eficiencia de la Administración Pública, Y PROTEGER A DICHOS SERVIDORES” (las mayúsculas son nuestras).

Así lo ha sido desde la promulgación legal de dicho Estatuto, en 1953. Pues bien, 68 años después, se pretende una transformación radical en el concepto original del sistema de Servicio Civil que, incluso, a partir de la Constitución Política del 7 de noviembre de 1949, quedó con rango constitucional.

Las diputaciones actuales que, de un modo u otro en diversas circunstancias del actual proceso parlamentario, impulsas decisiones legislativas contrarias el bien común y a la inclusión social, introdujeron en el Expediente Legislativo 21.336, Ley Marco de Empleo Público, la siguiente modificación al Estatuto de Servicio Civil:

“Este Estatuto y sus reglamentos regularán las relaciones entre el Poder Ejecutivo y sus servidores, con el propósito de garantizar la eficiencia de la Administración Pública”.

Como se nota, la frase-concepto, “Y PROTEGER A DICHOS SERVIDORES”, fue eliminada.

Si ya, de todas formas, la estabilidad protectora del empleo público bajo el Régimen de Servicio Civil (que nunca fue inamovilidad en el cargo), tiene fuertes cuestionamientos de parte de los sectores político-ideológicos y económicamente hegemónicos; la modificación que estamos denunciando estaría cerrando el ciclo histórico de 68 años de este tipo de seguridad en el empleo para personas trabajadoras estatales cubierto por el mismo.

Con fuerza de vehemente denuncia, tenemos que condenar la acción estratégicamente coordinada de los partidos Liberación Nacional, Acción Ciudadana y Unidad Socialcristiana, juntos a los dos partidos religiosos (Restauración y Nueva República), para:

Seguir incrementando el odio de clase en contra de las personas trabajadoras estatales; odio de clase que tiene ya un carácter recalcitrante.

Incrementar en grado sumo el riesgo de estabilidad en el empleo para unas 120 mil personas trabajadoras empleadas públicas: los conglomerados laborales de Educación Pública, de los otros ministerios del Poder Ejecutivo, así como las diversas entidades adscritas a los mismos; e, incluso, para entidades que, de un modo u otro, tienen sistemas de personal que se guían por los postulados del Estatuto de Servicio Civil.

Retrocedernos en el tiempo y potenciar el carácter del empleo público como botín politiquero, por una parte; y, por otra, garantizarse lealtades electorales circunstanciales de turno: Cambiar voto por empleo, como sucedía antes de la Constitución de 1949.

La ANEP condena, drásticamente, esa “variante” del ataque estructurado a las personas trabajadoras del sector público del Gobierno Central y entes adscritos, ataque que es dirigido, también a sus propias familias.

La ANEP se encargó de destrozar, radicalmente, la perversa tesis esgrimida al inicio por los neoliberales y su “escuadrón sicario de orden parlamentario”, en el sentido de que el déficit fiscal obedecía a los salarios pagos en el empleo público; y, mucho menos, a quienes los devengan desempeñándose en el Poder Ejecutivo central y sus entes adscritos, “cubiertos” por el Régimen de Servicio Civil, hasta hoy en día.

La ANEP reafirma, su oposición rotunda al nefasto proyecto Ley Marco de Empleo Público, verdadera intentona de “Golpe de Estado parlamentario”, cargada de inconstitucionalidades, inconexidades, ocurrencias y, por supuesto, con la fuerte carga ideológica de odio de clase de los neoliberales que han venido gobernando en los últimos tiempos con sus diversos partidos políticos.

San José, viernes 24 de setiembre de 2021.

Albino Vargas Barrantes, Secretario General ANEP

Wálter Quesada Fernández, Secretario General Adjunto

 

La nota original se encuentra en el siguiente enlace: https://anep.cr/servicio-civil-proyecto-de-empleo-publico-pulveriza-su-esencia-constitutiva/

Castigan a cocineras y estudiantes

  • Dejarían a centros educativos sin comedores

  • ¢6.400 millones menos para el 2022

El proyecto de Ley de presupuesto presentado por el Gobierno, el pasado 1 de setiembre, a la Asamblea Legislativa incluye un recorte al programa de comedores escolares por ¢6.400 millones de colones, lo cual implica castigar a la población más vulnerable, según lo informó Ivannia Briceño Hernández, secretaria general del Sindicato Nacional de Trabajadoras Escolares de Comedores Escolares (SITRACOME). De acuerdo con Briceño, parece mentira que el mismo Gobierno que promovió declarar a los comedores escolares como servicio esencial para efectos de prohibir las protestas contra políticas públicas, es el mismo que deja sin recursos para el 2022 a un programa tan sensible como es la alimentación de los estudiantes del Ministerio de Educación Pública (MEP). El Programa de Alimentación y Nutrición Escolar y del Adolescente (PANEA) cuenta con una cobertura del 95% de los centros educativos públicos del país y beneficia a 850 mil estudiantes de 4.500 escuelas y colegios en todas sus modalidades y ciclos explicó la representante de SITRACOME, quien pidió a los diputados no abandonar a las trabajadoras que son contratadas por las Juntas de Educación y que sufren constantemente violaciones a sus derechos laborales porque se les atrasa el pago de su salario, aguinaldo, vacaciones y el seguro social. “Creemos que si se aplica la reducción de los ¢6.400 millones planteado en el proyecto de presupuesto, es como hacer desaparecer a las cocineras de los comedores estudiantiles, porque las Juntas de Educación deberán ver cómo hacen para gastar menos en compras de alimentos, como en la contratación de las servidoras, que suman más de 7 mil”, apuntó la representante de SITRACOME. 

Por lo anterior, SITRACOME hace un llamado a los diputados para que analicen bien el panorama que implica la disminución de los recursos y tomen la decisión de equiparar los derechos de estas trabajadoras con el resto de las que laboran directamente con el MEP y autorice la contratación directa para que ellas no dependan de las Juntas Administrativas y de Educación que son nombradas por las Municipalidades. En la actualidad, las trabajadoras de los comedores son contratadas de dos formas: por el Ministerio de Educación Pública por medio del Servicio Civil (trabajadoras públicas) y las contratadas por las Juntas de Educación y Administrativas (trabajadoras privadas). De acuerdo con el MEP, las trabajadoras privadas contratadas por las Juntas de Educación y Administrativas a octubre del 2020, conformaban un total de 4.233 a tiempo completo y 1.168 en jornada de medio tiempo. El total de cocineras que actualmente colaboran en el PANEA asciende a 7.730. “Nosotros tenemos compañeras, que, a raíz, de la pandemia, fueron obligadas a ir a los centros educativos a hacer de guardas, conserjes, y muchas, sin recibir su salario. Lo que pedimos a los diputados es ponerse la mano en el corazón y eviten que cada tres años estas trabajadores, muchas jefas de hogar sean sometidas a cambios que generan trastornos en su vida familiar por irregularidades en sus nombramientos, despidos injustificados, inestabilidad laboral”, destacó Briceño Hernández de SITRACOME. Según la representante de SITRACOME, la Ley N° 9435, “Ley para Fortalecer el Programa de Comedores Escolares y Nutrición Escolar y Adolescente”, del 5 de abril de 2017, establece la obligación del Estado de garantizar la apertura de los comedores en tiempo lectivo y fuera del tiempo lectivo en los centros educativos públicos, ubicados en la zona rural y urbana, en cuyos distritos exista mayor incidencia y concentración de la pobreza. Lo anterior confirma, agrega la representante de las trabajadoras, la necesidad de que las cocineras de ese servicio cuenten con estabilidad laboral, como las que trabajan directamente con el MEP, porque de lo contrario, se está ante una odiosa discriminación. Briceño Hernández recordó que los comedores escolares son un servicio público que, según el Código de Trabajo, no está permitida la huelga. El Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios del Estado (SINIRUBE), del total de personas cocineras nombradas por las juntas, un 6,2% se encuentran en pobreza extrema, un 20,1% en pobreza básica, un 16,6% se encuentran en situación de vulnerabilidad, 48,5 son no pobres y un 10,7% no se tiene conocimiento de su condición de pobreza. La estabilidad laboral les brindaría acceso a opciones de crédito, mayor tranquilidad en su entorno familiar, entre otros beneficios para su dignidad como personas trabajadoras.

Se adjunta documento: 

 

Compartido con SURCOS por Auxiliadora Zúñiga.

Primer fallo favorable a un trabajador en un caso de contaminación por agrotóxicos

Otra historia, tal vez

Con menos de 50 años, Julio de los Santos tiene una incapacidad física de cerca del 90 por ciento, respira con ayuda mecánica y para sobrevivir necesita enormidad de medicamentos y tratarse casi todos los días en un centro de salud. Todo eso se lo debe a su exposición a agrotóxicos durante los 384 días en los que la empresa para la que trabajaba, Arrozal 33, lo exprimió hasta más no poder.

Daniel Gatti

Lo “bueno” del caso es que la justicia acaba de darle la razón en su denuncia contra la compañía, y esa sentencia, la primera en Uruguay en favor de un trabajador rural por envenenamiento con agrotóxicos, podría sentar jurisprudencia.

El fallo de la jueza laboral Elena Salaberry, difundido la semana pasada, es claro: “La exposición a factores contaminantes de naturaleza agroquímica o biológica durante el tiempo en que el actor se desempeñó en Arrozal 33, por incumplimiento de normas de seguridad y prevención, configuró culpa grave que merece reproche jurídico”, apunta la sentencia.

La empresa fue condenada a indemnizar a De los Santos por “daño moral”, “daños emergentes” y “lucro cesante”. Es decir, por el “grave padecimiento espiritual y anímico” derivado de su estado de salud “irreversible y degenerativo”, por los gastos en medicamentos y tratamientos que debe afrontar y por los ingresos que podría haber percibido en caso de haber seguido laborando hasta su jubilación.

Si el fallo queda firme, Arrozal 33 deberá pagar, incluidos intereses y actualización, alrededor de 8 millones de pesos, unos 186.000 dólares, dice a La Rel el abogado del trabajador, Santiago Mirande. “Esto no le devolverá la salud a Julio, pero le permitirá vivir más dignamente junto a su familia, junto a sus hijas”.

La empresa tiene plazo para apelar hasta el martes 28. Si lo hace, y sus abogados comienzan con dilatorias, Mirande está dispuesto a entablar un juicio penal y en paralelo, en lo civil, agotar todas las instancias, llegando incluso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

“Un caso paradigmático”

Mirande subraya que nunca hubo en Uruguay una sentencia de estas características por contaminación con agrotóxicos.

“Se trata de un caso paradigmático desde todo punto de vista: social, ético, jurídico”, dice.

Social porque ha quedado demostrado que hay en el país sectores como el arrocero que funcionan como cotos cerrados, violando todas las normas laborales, ambientales, sanitarias; judicial, porque esta sentencia podría habilitar juicios similares, que están en las gateras; y ético, “porque marca lo que está bien y lo que está mal”, y lo que está mal queda claro que es el modelo productivo.

Varios de sus compañeros esperaban a ver qué pasaba con Julio en la justicia para hacer sus propias denuncias contra Arrozal 33.

“Del expediente surge que ya hubo denuncias antes, pero algunas terminaron sólo en multas y otras se archivaron. Hemos recibido de manera informal datos de ex y actuales trabajadores de Arrozal 33 que están viviendo la misma situación. A mí me llegaron fotos de alguno en las que se ve bien su estado. Por ahora no han denunciado”, dice el abogado.

Señores feudales

Mirande espera que “la valentía y la dignidad” de su defendido sirvan de ejemplo y que otros se animen a desafiar a una empresa que se cree dueña y señora de la vida de sus trabajadores.

Pero los feudos no son pavada.

“Toda la prueba que se diligenció en este expediente demuestra que existe un feudo arrocero como poca gente se imagina”, machaca Mirande.

“Hay testimonios de médicos tratantes, de trabajadores y ex trabajadores, informes de organismos estatales como el Banco de Previsión Social y el Banco de Seguros del Estado, peritajes de la Facultad de Medicina que prueban que Arrozal 33 se sustrae a la legalidad vigente, dicta normas e impide de hecho que las victimas reclamen”.

En los arrozales hay temor

Tiempo atrás, recordó en declaraciones al semanario Brecha Richard Olivera, dirigente del Sindicato Único de Trabajadores de Arroz y Afines (SUTAA) en Arrozal 33, hubo en la empresa una huelga que comenzó siendo acatada por el 70 por ciento de los 250 trabajadores.

Tras “intervenciones” de la dirección –léase campañas de amedrentamiento y presiones– sólo el 10 por ciento continuó con el paro.

Más datos para completar el cuadro “feudal”: 150 trabajadores, el 60 por ciento de la plantilla, viven en el propio Arrozal 33, que es a su vez el único empleador de una localidad del departamento de Treinta y Tres, fronterizo con Brasil, que está enteramente dedicada al cultivo, industrialización y exportación del cereal.

La empresa tiene sólidos antecedentes antisindicales. En 2017, un campamento de trabajadores en conflicto fue incendiado por “desconocidos”, y ese mismo año un empleado allegado al sindicato fue apuñalado por otro afín a la dirección y terminó a pesar de todo despedido.

Imposible no contaminarse

En enero pasado La Rel pudo hablar con De los Santos y cubrir extensamente su caso. Ya dependía de un respirador mecánico y debía tomar varios medicamentos por día, además de desplazarse a un centro médico varias veces a la semana para recibir tratamiento. Tenía diabetes, hipertensión y su hígado estaba afectado.

Arrozal 33 ingresó en 2014. Lo pusieron a reparar máquinas, como los “mosquitos” que fumigan los cultivos, y entre sus tareas estaba cortar a soplete, en un taller sin ventilación alguna, tanques de 200 litros que al horadarlos despedían un humo cargado de los residuos de agrotóxicos acumulados en el fondo del recipiente.

Los tanques eran luego reutilizados para extraer agua de los canales y regar los arrozales, completando la cadena de contaminación.

Su tarea De los Santos la realizaba con una protección totalmente ineficaz y le tocó regresar a su casa empapado con los líquidos de los bidones que cortaba y volvía a soldar porque no se le permitió ni siquiera cambiarse de ropa.

“Cualquier cosa había en esos bidones: glifosato y otras cosas”, contó entonces a La Rel. Relató también que las fumigaciones se hacían a menudo “sobre las cabezas” de los trabajadores y a cortísima distancia de las viviendas y la escuela del poblado, desmintiendo a la empresa, que en el juicio afirmó que respetaba las normas.

En 2016, el trabajador tuvo los primeros síntomas (dificultades para respirar, dolores en pecho y espalda, náuseas, vómitos, desmayos) de enfermedades que, tiempo después, las pericias ordenadas por la justicia catalogaron como derivadas de su labor en la arrocera.

De los Santos vivía todavía en el propio establecimiento. Tuvo que intervenir la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo para que se le otorgara una vivienda alejada del predio.

La empresa le negó siempre la asistencia que necesitaba y le descontaba los días no trabajados, cada vez más numerosos.

En 2017, el Banco de Previsión Social le diagnosticó un 30 por ciento de pérdida de capacidad pulmonar, lo que ya le impedía trabajar. Dos años después su grado de incapacidad laboral trepó al 50 por ciento y hoy es del 87,98.

De los Santos inició la demanda judicial contra la empresa a fines de 2017. Arrozal 33 decía que las enfermedades que le habían sido diagnosticadas derivaban de su adicción al tabaco y a su trabajo previo como soldador.

Enfermedad laboral

El proceso judicial fue lento. Incluyó la sustitución de una jueza que había acusado al trabajador de mentiroso y hecho suyos todos los argumentos de los empresarios.

Su remplazante, en cambio, ordenó pericias independientes que no dejaron lugar a dudas sobre el origen de las enfermedades de De los Santos.

En 2020, el Departamento de Salud Ocupacional del Hospital de Clínicas, dependiente de la Facultad de Medicina, el único organismo público que estudia este tipo de patologías, determinó que Julio padecía “neumonitis por hipersensibilidad a sustancias”, comprendida “en el listado de enfermedades profesionales en el país”.

Derivaba de su exposición, “durante su desempeño laboral”, a “posibles agentes causales como polvo de arroz, pinturas y sustancias químicas”.

Uno de cada diez

Un estudio especializado de 2014 de la Universidad de la República determinó que hasta entonces al menos el 10 por ciento de los trabajadores del arroz de la cuenca de la Laguna Merín, zona en la que se ubica el predio de 8.200 hectáreas de Arrozal 33, había sufrido intoxicación con agrotóxicos.

La aspersión de plaguicidas y otros agrotóxicos sobre los trabajadores, los insuficientes e inadecuados elementos de protección brindados, la nula o escasa instrucción recibida para manipular los productos, la ausencia de etiquetado de los envases, su disposición incorrecta en predios y campos figuran entre los factores que explican el envenenamiento por plaguicidas y otros agroquímicos en el medio laboral.

Laura Taran, profesora adjunta en el Centro de Información y Asesoramiento Toxicológico del Departamento de Toxicología de la Facultad de Medicina, un organismo que realiza regularmente estudios sobre este tema, dijo al semanario Brecha que es responsabilidad de las empresas –nunca del trabajador– cubrir todos esos aspectos.

También destacó la necesidad de formar a los médicos para atender estas patologías en el medio rural con un enfoque de medicina preventiva y que las empresas agropecuarias cuenten con un departamento de salud ocupacional a la altura de las circunstancias.

En la última negociación colectiva los trabajadores arroceros presentaron a las compañías una propuesta en ese sentido. Cifraron su costo en unos 400.000 pesos, algo más de 9.300 dólares, una minucia para un sector en expansión que en 2020 tuvo buenos resultados en todos los rubros y exportó por cerca de 455 millones de dólares. Pero las empresas se negaron a financiarla.

Ese modelo

Entre los puntos positivos del fallo Mirande destaca que coloca a “la comunidad” ante la posibilidad de replantearse colectivamente todos estos temas, comenzando por el del “modelo productivo”.

“Es un modelo que, a partir del uso de agroquímicos, contamina a humanos, animales, suelo, ríos, arroyos, y que se expande a los alimentos que consumimos. La ciencia lo está probando cada vez con mayor precisión”, dice este abogado que se ha dedicado al estudio del impacto de los agrotóxicos y formó parte del colectivo Ta, un espacio universitario interdisciplinario sobre transgénicos y agroecología.

El caso de Julio de los Santos, piensa, es también una “oportunidad para que las empresas intenten hacer mejor las cosas en su modo de producir y de atender la salud de sus trabajadores y del entorno en el que actúan”.

Mirande cree que a los que dicen que es imposible ir hacia algo distinto hay que responderles que existen ejemplos concretos que prueban lo contrario. “Aquí al lado, en Argentina, hay zonas de producción agroecológica a gran escala. Es cuestión de planteárselo”. Pero hay que cambiar las cabezas, y, acaso, de sistema.

Fuente: http://www.rel-uita.org/uruguay/otra-historia-tal-vez/

Ilustración: Allan McDonald

Manifiesto del sindicalismo sociopolítico del bicentenario

SURCOS comparte la siguiente información:

El pasado 15 de septiembre en la sesión de la Junta Directiva Nacional periodo 2021-2025, por el bicentenario de Costa Rica, ANEP presentó a la membrecía ANEPISTA, a la clase trabajadora y al pueblo costarricense el manifiesto del sindicalismo sociopolítico del bicentenario. 

Este presenta diferentes apartados en el que se abordan los siguientes puntos:

  1. Nuestra realidad: Bicentenario… ¿y cómo nos tienen?
  2. Nuestra meta: la hoja estratégica
  3. Nuestra ética: sindicalismo rebelde y derechos humanos 
  4. Nuestra agenda: decálogo sindical del bicentenario 
  5. Nuestro camino: sindicalismo ciudadano 

Le invitamos a conocer y difundir el documento:

El despojo de Aldesa sigue impune

El pasado domingo 19 de setiembre se dio la manifestación llamada “Brunch del huevo duro”. La marcha es parte de las acciones directas, no-violentas, que se organizan para  visibilizar públicamente el despojo que realizaron los hermanos Javier y Oscar Chaves Bolaños, de Aldesa, y los integrantes de su Junta Directiva contra más de 30 mil personas, de las cuales 27.550 son trabajadores solidaristas.

La protesta se dio en la entrada del Country Club, del cual son socios los hermanos Chaves. Con esta, lo que se pretende es impulsar la pesquisa por la suspensión de pagos a cerca de 500 clientes de proyectos inmobiliarios que invirtieron más de $200 millones en el grupo y que, en la medida de lo posible, esos dineros sean regresados a las víctimas.

Para más información puede visitar el siguiente enlace https://www.facebook.com/El-despojo-de-Aldesa-sigue-impune-101555184769373/ 

 

Información compartida con SURCOS por Flora Fernández Amón.

Cicap-UCR, Voz experta: Empleo Público: ni tanto que queme al santo ni tan poco que no lo alumbre

Por Dr. Esteban O. Mora Martínez, profesor e investigador del Cicap-UCR

La reforma al empleo público es una decisión que afecta los pilares que sostienen el pacto social y la prestación de los servicios públicos

A lo largo de estos años en nuestras investigaciones sobre la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), hemos apreciado cómo los diferentes expertos que conforman los Comités que estudian a nuestro país, son rigurosos y, más allá de las recomendaciones, posicionan factores de éxito para asegurar un modelo de desarrollo, es decir, buenas prácticas de las cuales podemos echar mano para resolver nuestros problemas, sin brindar recetas.

En este sentido, el país ha pasado por una discusión sobre el proyecto de ley marco de empleo público que tiene implicaciones más allá de la estructura del sector, de sus relaciones obrero-patronales, de las funciones y remuneraciones, y toca profundamente el pacto social que genera la condiciones para el desarrollo.

En el segundo semestre del 2017, la Unión Europea reconoció en sus estudios sobre la Calidad de la Administración Pública que, “el sector público es la principal ‹‹industria›› de la Unión Europea”. Incluso analiza que esta figura da empleo a aproximadamente a 75 millones de personas en los 27 países que la conforman, lo que significa el 25% de la población económicamente activa, con un gasto público que asciende al 50% del PIB (Producto Interno Bruto).

Sin embargo, su preocupación lejos del tamaño o del volumen del gasto, radica en el envejecimiento de la población de funcionarios públicos, considerándolo el mayor riesgo operativo para las instituciones del Estado, donde países como Bélgica, España e Italia están a escasos 11 años de que el 45% de sus funcionarios se jubilen.

En una lógica lineal básica esto es positivo porque reduce el gasto, sin embargo, la realidad es mucho más compleja y ciertamente genera una reacción en cadena porque existen “serias preocupaciones sobre la capacidad, la estabilidad institucional y la calidad de los servicios a largo plazo”. Esto cobra sentido cuando las valoraciones sobre la calidad, eficacia y rentabilidad social de los servicios públicos es alta, y el gasto es comprendido como prestaciones públicas efectivas para satisfacer las necesidades sociales.

Nota: Figura 3.1 Informe Panorama de las Administraciones Públicas de América Latina y el Caribe 2020, p. 79.

Así, en la actualidad están poniendo en práctica una serie de estrategias para la atracción del mejor talento a las Administraciones Públicas y a las instituciones del Estado, con el fin de asegurar el relevo generacional y realizar un proceso de transferencia de capacidades y conocimientos apropiado para los retos que se enfrentan, así como ofrecer una perspectiva de carrera en la gestión de lo público.

Dos aspectos deben ser tomados en cuenta: el ingreso de personas probas basado en la meritocracia, y la detección y denuncia del clientelismo que reduce las posibilidades de la toma de decisiones racional de las instituciones. Únicamente de esta manera, más allá del indicador del tamaño del Estado por sus instituciones y funcionarios, se pueden construir instituciones sólidas y con soluciones duraderas.

En esta línea, el informe Panorama de las Administraciones Públicas de América Latina y el Caribe 2020 de la OCDE y del BID (Banco Interamericano de Desarrollo), resalta que el empleo público “refleja el acuerdo social sobre el papel del Gobierno en la economía y en la sociedad, así como la decisión sobre cómo se prestan los servicios públicos ya sea por parte de los empleados públicos o en asociación con los sectores privados o sin fines de lucro”.

Esta perspectiva reviste de vital significado la delegación o subcontratación (outsourcing) de los servicios públicos, pues en ocasiones lo que falla es el prestador del servicio y el órgano supervisor o regulador debe hacer uso de los mecanismos que dispone para no interrumpir la prestación a los usuarios.

A pesar de lo anterior, para algunos sectores la discusión del tamaño del sector público sigue siendo el meollo del asunto, sin embargo, según las fuentes consultadas en relación con el empleo público, el total para la Unión Europea rondó el 25% en 2017, mientras que el promedio para los países de la OCDE fue de 21,2% y el de Costa Rica de 12,7% para el 2018. En la siguiente figura se muestra el empleo del sector público como porcentaje del empleo total, 2011 y 2018 para los países de Latinoamérica y el Caribe (ALC) en comparación con la OCDE.

Como puede apreciarse Costa Rica está cercano al promedio de la Región ALC (11,9%) mientras se distancia del promedio de la OCDE por 8.4 p.p. En su último informe sobre Panorama de las Administraciones Públicas del 2021 (Government at a Glance) la OCDE analiza el empleo público en el contexto de la pandemia por COVID-19, resaltando el importante rol que han desempeñado los empleados públicos en la entrega de servicios públicos esenciales, manteniendo la salud pública de los ciudadanos, la seguridad y el soporte económico.

Si bien esto varía entre los países miembros de la OCDE, y para el caso de Costa Rica no existe la información porque a la fecha del informe el país aún estaba en proceso de adhesión, la Organización resalta a los funcionarios públicos como el actor central en los procesos de recuperación.

Finalmente, los procesos de reforma o modernización del Estado deben considerar al empleo público como parte de los pilares que sostienen el pacto social y la prestación de los servicios públicos, donde, una afectación desmedida, poco planificada y sin visión prospectiva, puede dar al traste con el modelo de desarrollo del país, por ello, ¿cuál es la medida adecuada del empleo público?, ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre. Para llegar a esa respuesta deben realizarse mediciones precisas de la situación actual, así como proyecciones del progreso que queremos de nuestro país, utilizando indicadores de desarrollo y no únicamente datos del gasto público.

 

Dr. Esteban O. Mora Martínez

Apoyo al atleta Sherman Isidro Guity Guity

El pasado martes 14 de septiembre del 2021, la Junta Directiva de SINTRAJAP en su sesión ordinaria N°-0036-2021, acordó lo siguiente: 

“Solicitar a la honorable Junta Directiva de JAPDEVA, se le asigne una partida de doscientos millones de colones de los recursos captados de los aportes del canon de APM Terminals, este monto corresponde a menos del 1% de lo captado hasta ahora para premiar y ayudar a Sherman Isidro Guity Guity,  insigne atleta e hijo predilecto de nuestra provincia, para que continúe su gran trabajo y sirva de ejemplo a otros niños y jóvenes de nuestra comunidad, para que le demostremos a nuestra juventud que hacer los esfuerzos por alcanzar los sueños tiene frutos positivos para ellos y sus familias. Para que JAPDEVA como institución encargada del desarrollo de nuestro pueblo se ponga una flor en el ojal, exaltando y reconociendo la excelencia de uno de nuestros mejores valores humanos en este momento”.

Se adjunta acta de la sesión.

 

Compartido con SURCOS por María Miranda.

UNDECA demanda priorizar derecho a la salud y la vida de la población

COMUNICADO DE PRENSA UNDECA

Ante la gravedad de la saturación que afecta una vez más a los hospitales y otros centros de salud de la CCSS, por el aumento exponencial de contagios por COVID-19, que ha puesto en riesgo la atención oportuna y de calidad de los pacientes enfermos por esta enfermedad y otras patologías, donde se hospitaliza una persona por esta enfermedad cada 10 minutos y se han contagiado miles de trabajadores de la CCSS, poniendo en condición de vulnerabilidad a toda la población, UNDECA demanda al presidente de la República, al Ministro de Salud y a la Comisión Nacional de Emergencias, tomar las medidas y acciones para proteger el derecho a la salud y la vida de todos los ciudadanos. 

La CCSS está al borde del colapso, cada día hay menos disponibilidad de recursos humanos, insumos, equipos y capacidad operativa, como lo han advertido el propio presidente ejecutivo Macaya Hayes, al Gerente Médico, Dr. Mario Ruiz y los directores de centros médicos, en oficio enviado a las altas autoridades sanitarias y de la CCSS, cuyas proyecciones en el corto plazo son alarmantes. 

Denunciamos, que a pesar de los esfuerzos que realiza cada persona trabajadora por brindar los servicios, la fatiga por las extenuantes y exigentes jornadas laborales, el estrés, el desgaste emocional, los recargos laborales, la incertidumbre respecto al nombramiento de los interinos, los retrasos en los pagos de salario y los tiempos extraordinarios, unido a la angustia de sus familias, entre otros desafíos, repercuten en la vida laboral y la eficacia en la atención de la salud. 

El derecho a la salud es un derecho fundamental inherente al ser humano que el Estado debe tutelar, peño que, el señor presidente de la República y demás jerarcas ejecutivos y sanitarios deben anteponer los intereses de la colectividad, sobre las presiones internas y externas que persiguen el lucro, evitando más muertes, discapacidades y otros costos humanos, que afectan la estabilidad de la CCSS y la calidad de vida de las familias y comunidades.

 

Información compartida con SURCOS por Luis Chavarría Vega.

ANEP inaugura escuela sindical

SURCOS comparte la siguiente información:

A través de una publicación en Twitter el dirigente sindical Albino Vargas dio a conocer que el pasado 06 de septiembre se inauguró la primera Escuela Sindical Mario Alberto Blanco Vado; destacado jurista obrero-sindicalista del equipo de ANEP en los 80´s y 90´s.

La ejecución de esta obra tiene el objetivo de crear un espacio de formación y capacitación política-sindical, generar cambios en la cultura sindical y brindar mayor preparación para el ejercicio del liderazgo en el sindicalismo. 

Como parte de los proyectos que se plantean realizar en la institución se tiene:

  1. Educación continua
  2. Capacitaciones abiertas
  3. Cátedra Mario Alberto Blanco Vado

Le invitamos a conocer todos los detalles en el video que se encuentra en la página oficial de ANEP:

https://anep.cr/anep-inaugura-su-escuela-sindical-mario-alberto-blanco-vado/