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Etiqueta: Pilar Cisneros

¿La diputada mentirosa, seguidora de Goebbels?

Vladimir de la Cruz

Pilar Cisneros Gallo, diputada oficial del Partido que está gobernando, el Partido Progreso Social Democrático, y activista política de uno de esos otros partidos recién paridos, “Aquí manda Costa Rica”, por la misma argolla oficialista de Zapote, donde se han originado esos partidos para las municipales, se ha declarado públicamente diputada mentirosa. Sin ninguna vergüenza, con altivez, con dignidad y expresivo placer lo manifestó, en una entrevista que le hiciera un periodista en un programa televisivo. En esa posición, defendiendo la tesis de que ella asesoraba en cómo mentir se le sentía cómoda, realizada, profesionalmente habituada en ese arte, ¿o ciencia?, de mentir. Era una expresión sincera de desnudar su conducta, su intimidad de mentirosa, de mostrarse como falsa, en todo o en parte de ella. Ella sabrá cuánto.

Hizo alarde de su patología de mentirosa compulsiva. Dijo claramente que ella aconseja a ministros y otras autoridades institucionales y estatales, seguramente al Presidente también, en cómo mentir; en cómo deben mentir en el cargo de su gestión, partiendo afirmó, de la base enfermiza de su enfermedad patológica, de que “todos mentimos”, aunque sea un poquito.

Mentir como medio, como instrumento de la política, me recordó al gran líder de la imagen pública, del discurso político nazista; de quien actuaba a cargo de los instrumentos estatales de comunicación de la Alemania nazi, a Joseph Goebbels, el gran fiel Ministro de Adolfo Hitler.

¿Será Goebbels su gran Maestro, pensé?, el Jefe y mano derecha de Hitler, como ella es la mano derecha del Presidente Chaves, en sus enseñanzas políticas y propagandísticas.

“Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá”, repetía Goebbels. Es el efecto de la ilusión, la esperanza, como verdad. Es el aprovecharse de la debilidad sicológica humana. La repetición de la mentira hace creer que es cierta, aunque no lo sea.

Es el efecto que se ha querido desarrollar con los troles manejados e inducidos desde el Poder Ejecutivo, como se ha tenido por demostrado, ¿o desde la oficina de la diputada mentirosa?; o de fabricación de las llamadas fake news, las noticias falsas; las historias, los artículos engañosos y ataques personales a los opositores políticos, que provocan desinformación en las redes sociales o por medio de ellas, con intensión también de alarmar, escandalizar y manipular la opinión pública y a los ciudadanos.

El objetivo político de esa frase, la de Goebbels, es que la mentira suene como verdadera. Lo más importante de esta filosofía de la mentira es que entre más grande sea la mentira más fácilmente va a ser creíble.

Para Goebbels era más importante una mentira que no pudiera ser desmentida que una verdad que no fuera creída; así como que si no se podía negar una mala noticia, había que inventar otras que la distrajeran. Políticamente había que silenciar las cuestiones en que no se tenían argumentos y disimular las noticias que favorecían a los opositores. Las autoridades de Gobierno, el presidente especialmente en sus mesas de prensa actúa de esta forma.

Finalmente, es el rosario de las mentiras, de modo que cuando se impulsa o se dice una mentira, hay que desarrollar otras para sostener la primera. Esto es lo que enseña, seguramente, en sus asesoramientos la diputada mentirosa. Así, tenemos el gobierno de la mentira y de los mentirosos…

Para Goebbels la centralización de la vida social, cultural, educativa, intelectual, política, institucional, comunicacional debía estar centralizada, como se quiere hacer en Costa Rica, desde el Poder Ejecutivo con el control que se está impulsando comunicacional e institucionalmente.

Para Goebbels había que cargarle a la oposición política, a los adversarios políticos todos los errores, los defectos, las faltas; había que responder los ataques con ataques; había que negar las noticias malas o las noticias críticas con otras inventadas que distrajeran la atención. En las mesas de prensa, de los miércoles, muy caricaturescamente se aprecian estas cosas, con preguntas, claramente dadas a personas del set, para que se las hagan al presidente que ya lleva todos los datos y respuestas de esas preguntas; y… hasta un feliz cumpleaños celebrado le hicieron anunciado ocho días antes de que llegara la fecha… lo más burdo de ese miércoles…

Para Goebbels la propaganda como los mensajes políticos debían ser populares, como “la señora de Purral”, al más bajo nivel intelectual posible para que le llegue al mayor público. “Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar”, afirmaba Goebbels. La idea clave es que la gente sienta que se piensa como todo mundo porque provoca la sensación de una mayor unanimidad.

Para Goebbels la orientación política, la censura de los adversarios, y el discurso de consignas, por la prensa y la radio, en esa época, era la clave del control político. Prensa y radio controladas, como se quiere hacer ahora, colocando a los medios informativos en el paredón económico de la publicidad institucional y estatal, favoreciendo a los medios doblegados y sometidos, urbanos y rurales.

Actos de masas impulsaba Goebbels en apoyo al gobierno nazi. Aquí se están promoviendo, poco a poco, esos actos; en uno de los cuales se llegó a pedir a viva voz, y a gritos, “muerte” para un Magistrado, por una persona aparentemente culta y educada, con conocimiento de la tradición de la abolición de la pena de muerte en el país; y, en otro acto de estas turbas que las movilizan de vez en cuando, se agredió en la gradería de público de la Asamblea Legislativa, al “judío” del Congreso, que paradójicamente es un colaborador político parlamentario del Gobierno y del Presidente.

Si Goebbels era la voz de Alemania, en la época de Hitler; la diputada patológicamente mentirosa es la mejor voz que tiene el Gobierno del Presidente Chaves, la que responde en todos los frentes, la que por sus asesorías y consejos orienta la opinión mentirosa de los ministros.

Igual que Goebbels la diputada mentirosa tiene voz fuerte, es apasionada; su discurso es de campaña electoral victoriosa, de que la victoria todavía está por alcanzarse; siguen en lucha por vencer.

Como Goebbels con Hitler, la diputada asesora en mentiras ha declarado que sobre todo el aparato político parlamentario que ella tiene; ella es absolutamente fiel y está totalmente identificada con el Presidente, y con nadie más. En este sentido no tiene partido ni sigue disciplinas partidarias; lo hace a conciencia. Solo al Presidente le debe su lealtad y su permanencia en la Asamblea Legislativa.

En el ambiente nacional trabajan, quienes están con la política oficial de la mentira, para que se desarrolle una megalomanía, una locura colectiva, una desconfianza generalizada e injustificada hacia las personas, incluso las que rodean al mandatario; y un altísimo poder concentrado en el Presidente. Las casi 40 destituciones que se han hecho, o renuncias forzadas, en menos de dos años de gobierno, evidencian la conducción hacia un modelo dictatorial autoritario de gobernabilidad ejecutiva. Para esto se necesitan esas mentiras políticas.

El megalómano presidente vive atemorizado de sus opositores, incluso de los opositores fantasmas como los “comunistas” que constantemente cita, y que no tienen diputados y casi ni existen, Vanguardia Popular, como partido político, auto inventándose un intento revolucionario por desplazarlo del poder o de acabar con la democracia.

Incluso, una de sus chachalacas, recordó, atacando personas, el ambiente de la guerra fría anticomunista, olvidando que él mismo era parte de esa militancia comunista, vanguardista o izquierdista de los años 70s. El tiempo es grandioso, sobre todo cuando se pierde la memoria…por los tiempos y años idos. Pero no olvidemos a Goebbels…

Todos los partidos políticos que participan en procesos electorales están obligados a hacer una declaración pública, programática y estatutaria, de que defenderán y consolidarán el régimen constitucional democrático que vivimos. Los partidos estigmatizados de izquierda, con diputados actuales, han jurado defender el régimen constitucional democrático nacional. Hasta ahora no conocemos nada que hayan propuesto en oposición a este sistema.

Para Goebbels la sociedad había perdido sus valores y carecía de liderazgos. El Presidente Chaves dice constantemente que en el país no hay falta de gobernabilidad, como afirmaban los anteriores presidentes; que lo que ha faltado es gobernante y qué él es el Gobernante que el país necesita; y que está para gobernar y ejercer el Gobierno, contra viento y marea…comprándose broncas. Sus discursos descansan en la idea, que el mismo presidente Chaves dice, de que él es el Salvador del desastre del país que heredó.

Si los nazis le echaban la culpa a los judíos de la situación de Alemania, por lo que había que “vengarse de la judería internacional”, por el control político que también les atribuía; el Presidente Chaves no deja de echarle la culpa de todos los males del país a quienes han gobernado antes que él, a los Presidentes y a los partidos políticos que han gobernado; por eso también hay que exterminarlos y acabarlos.

Para Goebbels había que enfrentar todos los males, aunque fueran simples. Para la asesora en mentiras, es igual; respuestas claras, inmediatas, eficaces, contundentes.

El punto para los ciudadanos es hacerse ciego ante esta situación…el chavismo exacerbado, y el deschave nacional, hasta el límite como se impulsa; la liquidación de todas las fuerzas opositoras, especialmente parlamentarias, como las de los partidos Liberación Nacional y el Frente Amplio. La liquidación de estos partidos, como lo quiere hacer el gobierno, conduce inevitablemente a la liquidación de la democracia nacional hoy. Los otros partidos parlamentarios lamentablemente están de furgón de cola del gobierno, pero van a salir también afectados.

Las figuras del Presidente Chaves y la de su principal asesora, la mentirosa diputada, son claves para entender la vida política nacional hoy.

Queda claro, muy claro, que la Diputada mitómana, mentirosa, asesora del Consejo de Gobierno, de los ministros y otras autoridades estatales e institucionales, les enseña a mentir; que a los costarricenses, a los ciudadanos, nos están mintiendo oficialmente; que el resentimiento social que ha existido y también se ha estimulado contra la Política en general, contra los políticos y contra los partidos políticos, en cierta forma contra la Democracia como sistema político se sigue atizando.

De seguir por este camino, el berrinche social, el enojo social, el rechazo social político que se pueda provocar nadie lo va a controlar.

En estos tiempos, los caminos autoritarios y populistas son los más peligros de recorrer para los costarricenses, si queremos conservar y desarrollar progresivamente la democracia nacional hasta hoy lograda.

Enyucados

Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli

Hay algunos términos que con el tiempo hemos dejado de usar, olvidamos formas muy propias para referirnos a circunstancias cotidianas. Voy a citar dos; cuando ya hace mucho tiempo era un jovencillo, la mentira tenía un sinónimo: era una YUCA. Si alguien era engañado y hasta estafado con una mentira, se decía: lo “enyucaron” o quedó “enyucado”.  Sin embargo hoy está casi olvidado, como este otro: choreco, significaba descompuesto o malo, algo “”choreco o descocherado” no servía y había que arreglarlo. Pero “un chunche descocherado” si no servía para nada. Y si con mentiras o yucas a usted le vendían un producto choreco, lo había enyucado.

Toda esta explicación, es para hacerle una pregunta, amigo lector. Usted no siente que desde hace un tiempo para acá anda “medio enyucado” es decir, medio engañado, pues el engaño tiene como fundamento LA MENTIRA.

Me preocupo por usted, pues hace muy pocos días, casi horas, Doña Pilar Cisneros quien durante años dijo una y otra vez que ella no mentía, ahora confesó en un programa de televisión no solo que SI miente, sino que aconseja a Ministros, funcionarios y hasta al presidente Cháves, que se vale mentir. Todos sabemos que mentir o “meter una yuca” es pecado, es un grave delito moral pues la mentira o la “yuca” corrompen la verdad, por lo tanto, es un acto corrupto, y al que así actúa ¿cómo se le llama?

Por lo tanto, cuando veo desfilar a ministros y funcionarios por las comisiones legislativas o en los tablados presidenciales de los miércoles a medio día, todo me va quedando claro; la estrategia es mantener a los costarricenses bien “enyucados”, pues ahora está claro que después de las cátedras de como y cuando mentir, no sabemos en qué momento nos dicen verdad, mentira o todo se vuelve un…chismero.

Pero es que todo había empezado mal y torcido, choreco. Resulta que el asesor del Presidente Cháves en la campaña creo un sistema electrónico llamado “bot” que hacía creer al ciudadano que hablaba con el candidato…¡enyucado!, o a través de los famosos “troles” chorecos que organizó  el asesor, enyucaron a más de uno haciéndolo creer que el candidato se ahogaba en adhesiones y manifestaciones de apoyo.

Pero el ahora asesor presidencial Federico Cruz junto con doña Pilar, quedaron al descubierto; a confesión de partes relevo de prueba dicen los abogados o por la boca muere el pez. Ambos fueron expuestos públicamente por muchos a los que les pagaron para mentir y enyucarlo a usted, o confesaron públicamente ser maestros de la mentira y que lo hecho por ellos estaba ¡choreco¡ Ahora este pueblo “enyucado” lleva este gobierno como una “cruz” a cuestas y ambos son pilares del engaño, la mentira y el desconcierto, porque usted no se sabe distinguir que es verdad o “una yuca”, la confianza que podía tener, se ha perdido.

Y si usted amigo lector, sigue inocentemente creyendo en el anyucamiento oficial y que nada está “choreco” y no se ha dado cuenta como lo enyucan, solo me queda darle un consejo… ¡crema de rosas!

Jornadas laborales de 12 horas: la demagogia de Pilar Cisneros

Luis Paulino Vargas Solís

En el programa radial de Amelia Rueda, el lunes 3 de julio, la diputada Pilar Cisneros afirmó que el proyecto llamado 4/3 o de jornadas laborales de 12 horas, es importantísimo, porque de ese proyecto dependen miles y miles de empleos, particularmente en las zonas costeras. No explicó sobre qué bases se apoyaba para lanzar una afirmación tan fuerte, pero el caso es que, con la ligereza que le es característica, así lo dijo.

Esta idea merece ser reflexionada críticamente.

Primero, recordemos en qué consiste esta propuesta de ley. Básicamente lo que se hace es establecer jornadas ampliadas de 12 horas, suprimiendo el pago de horas extras. Se han contemplado dentro del proyecto, otras ideas que apuntan en el mismo sentido, como las de permitir un manejo flexible de las jornadas laborales a lo largo del año, por ejemplo en el caso del turismo, de forma que se alarguen esas jornadas durante la temporada alta y se reduzca durante la temporada baja.

Esto último significa que los vaivenes del negocio son colocados sobre los hombros de las personas trabajadoras, y a costa de su presupuesto familiar. El riesgo normal del negocio, que, según la ideología propia del capitalismo, debe ser asumido por la empresa, puesto que es eso lo que presuntamente justifica la ganancia, es trasladado a los trabajadores y las trabajadoras.

Pero hay algo más en todo esto, que constituye el común denominador de esta propuesta de ley, en sus diversas facetas: su objetivo fundamental es reducir costos mediante la reducción de salarios.

Por lo tanto, lo que se busca es que las empresas costarricenses sean más competitivas, no mediante una mejor gerencia, una mayor eficiencia en el uso de los recursos, con base en mejoras tecnológicas y, en fin, con base en la elevación de la productividad, sino mediante el recorte salarial. O sea: bajar costos, no mejorando el funcionamiento de las empresas, sino reduciendo el costo de la mano de obra o fuerza de trabajo que emplean.

Recordando las afirmaciones tan contundentes lanzadas por Cisneros, la pregunta entonces es: ¿es esa la forma correcta de propiciar la creación de empleos? En particular, ¿lograremos de esa forma generar los miles y miles de empleos de que habla la diputada?

En principio, la respuesta es “depende”.

En primer lugar, depende de si son empresas que producen para el mercado nacional, o si están orientadas al mercado externo, o sea, la exportación de productos, el turismo, etc.

Para las empresas que producen para el mercado nacional, la respuesta es: muy posiblemente el efecto será negativo, por la sencilla razón de que, al deprimirse los ingresos salariales, se deprime la demanda de los hogares trabajadores y, por lo tanto, se restringe su consumo, en cuyo caso es posible que caigan las ventas de las empresas que producen para el mercado nacional, lo cual frenará el empleo que estas generen.

Si son empresas que producen para el mercado externo, exportadoras o del turismo, debemos tener presente que el negocio de estas empresas depende de dos cosas: 1) que la demanda externa que esas empresas atienden sea dinámica y les permita vender mucho; 2) que puedan participar en los mercados internacionales de forma competitiva, o sea, con precios cómodos y buena calidad.

El proyecto de jornadas de 12 horas no afecta en nada el primero de estos puntos, o sea, a la demanda internacional no le hará ni cosquillas esa reforma.

Si puede afectar el segundo punto, el de la competitividad. En este caso, de lo que se trata, muy claramente, es de ganar competitividad, no mediante innovaciones tecnológicas, mejoras de la calidad, etc. sino exclusivamente bajando los salarios. O sea: reducir costos reduciendo la parte de los costos salariales y, por lo tanto, deteriorando las condiciones de vida de las familias trabajadoras.

El problema es que se les puede ir lo comido por lo servido, de forma que podrían terminar con un deterioro de la competitividad, no obstante la reducción de los salarios.

Hay dos factores que afectan directamente la competitividad empresarial:

  • Primero, las jornadas extendidas de 12 horas generan fatiga, y dañan la salud física y emocional de las personas.
  • Esas jornadas más largas, sin pago de extras y, por lo tanto, con reducción de los salarios, generan desmotivación y disgusto.
  • Claramente estos dos factores dañarán la competitividad de las empresas.

Todavía hay un tercer factor, de alcances más amplios y consecuencias a mediano y largo plazo: todo esto afecta negativamente lo que podemos llamar la reproducción de la mano de obra o reproducción de la fuerza de trabajo, es decir, afecta aquellas condiciones, que en gran parte se satisfacen en el ámbito doméstico y hogareño, que garantizan la salud física y la estabilidad emocional de las personas, y de lo cual depende, decisivamente, su buena disposición para el trabajo, así como su actitud frente al sistema político, la democracia y la sociedad en general.

La mejor forma de ilustra ese punto es en relación con las graves consecuencias que esto traería para las mujeres trabajadoras jefas de hogar, pero, en general, para todas las mujeres trabajadoras a cuya jornada de trabajo fuera de casa, se suma la jornada de trabajo no remunerado dentro de casa. La consecuencia es, o exclusión de las mujeres de los mercados labores o deterioro de las condiciones de reproducción de la mano de obra en el ámbito hogareño.

En su conjunto, lo que se hace es sembrar vientos para cosechar tempestades en términos de un orden social más inestable, violento e inseguro, con agravadas amenazas para la democracia. Todo lo cual es territorio minado, en el cual difícilmente los negocios privados podrán florecer.

El asunto, pues, es mucho más complejo y de consecuencias mucho más amplias e insatisfactorias de lo que sugiere el discurso hueco, manipulador y demagógico de la diputada Cisneros.

A Doña Pilar Cisneros Gallo, Diputada

Herbert E, Contreras Vásquez.

Herbert E. Contreras Vásquez

Reciba de mi parte un cordial y respetuoso saludo.

El pasado 29 de setiembre en razón del primer Plenario Legislativo realizado en mi ciudad natal. Usted en su intervención oral nos faltó el respeto a todos los puntarenenses, cayendo en una lamentable contradicción con relación a su discurso y promesas de campaña ofrecidas ante nosotros ciudadanos costeños.

He de decirle con firmeza que ningún pueblo o ciudadano en su sano juicio elige la pobreza como forma de vida. Es más que evidente que los litorales de Costa Rica cuentan con grandes riquezas naturales y sistémicas que han sido expoliadas para beneficio exclusivo de los habitantes del centro del país.

Bastaría con citar el caso del FEES, cuyo 57% lo recibe la Universidad de Costa Rica y que gasta un 51% en el Cantón de San Pedro de Montes de Oca.

El Desarrollo Social para el Bienestar Humano, solo en unas de sus dimensiones básicas, requiere de la Educación. Pregunto: ¿Cómo se llaman las universidades estatales de Limón, Puntarenas y Guanacaste?

No pretendo extenderme en argumentaciones sobre verdades de Perogrullo. Mi intención es solicitarle que sea consecuente con sus promesas de campaña y atienda el clamor de mis coterráneos apoyando la Declaratoria de Interés de Estado del Proyecto El Camino.

Nuestras comunidades sufren profundamente de miseria, violencia y crimen. Los jóvenes se han transformado en carne de cañón del crimen organizado. Ya es tiempo de que la sangre de Juan Rafael Mora Porras vuelva a circular por las venas escleróticas de nuestros políticos.

Espero que usted rectifique su postura atendiendo el clamor de las Verdaderas Costas Ricas…

Como dijo Óscar Niemeyer «Hay que ser consecuente hasta el final…»

A sus gratas órdenes, suscribo; MSc. Herbert E. Contreras Vásquez, orgullosamente nacido mirando al mar.

Para entender hay que hablar con hechos y realidades

Parte uno 

Dr. Carlos Araya Leandro. Profesor catedrático

El pasado 16 de agosto, en la sesión plenaria ordinaria número 53, en el espacio de “Control Político”, la diputada Pilar Cisneros Gallo señaló una amplia gama de medias verdades, incoherencias y falsedades, respecto a las cuales quiero hacer referencia. La transparencia debe prevalecer en nuestro sistema democrático y por tanto quiero clarificar a la ciudadanía, sobre todo porque la señora diputada al inicio de su intervención expresó que “para entender hay que hablar con hechos y realidades”. Así las cosas, hablemos con la verdad.

Señala la diputada Cisneros, que la Constitución prevé un solo presupuesto que se debe repartir entre más de cincuenta instituciones, incluido el INA. Para no caer en el mismo error de la diputada, cito textualmente el artículo 78 de la Constitución Política de la República “En la educación estatal, incluida la superior, el gasto público no será inferior al ocho por ciento (8%) anual del producto interno bruto, de acuerdo con la ley y sin perjuicio de lo establecido en los artículos 84 y 85 de esta Constitución”.

Efectivamente, la inversión en educación estatal es una sola, pero no se puede dejar de lado lo que señala el artículo 85 constitucional en relación con el financiamiento de la Educación Superior, el cual indica “las rentas de ese fondo especial no podrán ser abolidas ni disminuidas, si no se crean, simultáneamente, otras mejoras que las sustituyan”. Además, se establece en ese mismo artículo que “el Poder Ejecutivo incluirá, en el presupuesto ordinario de egresos de la República, la partida correspondiente, señalada en el plan, ajustada de acuerdo con la variación del poder adquisitivo de la moneda”. Es decir, la propuesta que defiende la señora diputada de reducir el financiamiento estatal en Educación Superior es contraria a lo establecido en este artículo constitucional.

Señala la señora diputada que entre el presupuesto de la educación estatal se encuentra los recursos del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA). Esta es una afirmación falsa y es realmente lamentable que una diputada de la República demuestre tal desconocimiento de la gestión pública. Según el artículo 15 de la Ley 6868, el financiamiento del INA queda establecido de la siguiente forma: 

“El uno coma cinco por ciento (1,5%) sobre el monto total de las planillas de salarios pagados mensualmente por los patronos particulares de todos los sectores económicos, cuando ocupen en forma permanente por lo menos a cinco trabajadores; los patronos del sector agropecuario pagarán un cero coma cincuenta por ciento (0,50%) de ese monto total de sus planillas, siempre y cuando ocupen un número superior a diez trabajadores en forma permanente; y, el uno coma cinco por ciento (1,5%) sobre el monto total de sus planillas de salarios que deberán pagar mensualmente las instituciones autónomas, semiautónomas y empresas del Estado”.

Se confunde la señora diputada con lo establecido en el artículo 29 del título cuarto de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas. Lo que este artículo señala es que los recursos presupuestarios del INA se contabilizarán como parte del 8% destinado la educación estatal según los términos del artículo 78 constitucional. Evidentemente, lo anterior no significa que el Gobierno de la República toma recursos del sistema educación estatal –preescolar, primario, secundario y superior — para el financiamiento del INA, pues esta institución ya cuenta con sus propias rentas dadas por ley.

Por otra parte, indica la diputada Cisneros que el Estado no puede cumplir con la asignación del 8% el PIB a la educación, y por tanto avala –como lo ha hecho también la Ministra de Educación— el incumplimiento constitucional del artículo 78, al reducir en un 2% el presupuesto destinado a la educación. En ese sentido, desconoce la diputada el voto de la Sala Constitucional (número 12803-2016, del 7 de setiembre de 2016) que declara inconstitucional el incumplimiento de incorporar en el presupuesto de la República un monto menor al equivalente al 8% del PIB en educación y, además, “se previene al Poder Ejecutivo y a la Asamblea Legislativa no volver a incurrir en la omisión que dio mérito a acoger esta acción”.

Dando continuidad al posicionamiento discursivo de la señora Ministra de Educación, la diputada Cisneros intenta polarizar a la ciudadanía alrededor de los recursos presupuestarios asignados a la educación de primera infancia, primaria y secundaria en relación con los de la educación superior pública. Esta discusión fue superada en las sesiones de la Asamblea Nacional Constituyente, que da origen a nuestra Carta Magna. Según el acta número 160 del 4 de octubre de 1949, el diputado constituyente Fernando Baudrit Solera decía: “Se afirma nuevamente que nosotros pretendemos quitarle a la raquítica economía de nuestra educación el 10%. Esto no es cierto. La afirmación carece por completo de validez. (…) Pedimos que el presupuesto general de educación sea adicionado con una partida para la Universidad de Costa Rica, equivalente al diez por ciento del mencionado presupuesto. Esto es, una vez satisfechas todas las necesidades del país en materia educacional que a la Universidad se la dote con una suma básica, que le permita hacer frente a sus múltiples necesidades que aumentan día con día…”.

En consonancia con las palabras del diputado constituyente Baudrit Solera, hoy se puede afirmar que si el Poder Ejecutivo cumple con lo establecido en el artículo 78 de la Constitución Política de la República, ratificado por la Sala Constitucional en el fallo 12803- 2016, y se asignara a la educación pública el 8% del PIB, no estaríamos ante los intentos de polarización surgidos en estos últimos días y el sistema educativo como un todo estaría en mucho mejores condiciones, con el consiguiente incremento de oportunidades para la ciudadanía. La polarización no surge entre sectores del sistema educativo, como afirma la diputada Cisneros, sino entre la ciudadanía y el sistema educativo como un todo y los autores del incumplimiento del artículo 78 constitucional.

Muchas de las personas que leen este documento estarán pensando, al igual que la señora diputada, que dar cumplimiento al mandato constitucional implicaría aumentar el déficit de las finanzas públicas. Este es un tema que se tratará en una próxima reflexión sobre la participación de la diputada Cisneros Gallo en el plenario legislativo el pasado 16 de agosto.

 

Compartido con SURCOS por Roberto Salom Echeverría.

Fuente de imagen: UCR

PILAR CISNEROS: LA DIPUTADA DE LAS 3 P

Marielos Aguilar

El periodista de investigación y escritor MOISÉS NAÍM, preocupado por las nuevas corrientes autoritarias que están amenazando la trayectoria del sistema de pesos y contrapesos en los países democráticos, ha publicado un interesante libro denominado LA REVANCHA DE LOS PODEROSOS: CÓMO LOS AUTÓCRATAS ESTÁN REINVENTANDO LA POLÍTICA EN EL SIGLO XXI. Es una obra que se propone defender el modelo de las democracias liberales occidentales del siglo XX.

Al abrir este texto, es inevitable no pensar en la periodista y diputada PILAR CISNEROS, hoy día representante del partido oficialista que llevó a la silla presidencial al economista RODRIGO CHAVES, ambos ejemplos muy claros del modelo que Naím propone para reconocer a los dirigentes políticos antiliberales de nuevo cuño.

A estos nuevos políticos Naím los denomina con el nombre de LOS AUTÓCRATAS DE LAS 3 P, para resumir la fórmula antidemocrática de la que echan mano. Esos tres elementos son el POPULISMO, la POLARIZACIÓN y la POSVERDAD, una conjunción que les permite ir desmantelando los contrapesos que en una democracia garantizan la independencia de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.

Esos autócratas recurren a estrategias cada vez más notorias: el uso de un lenguaje catastrofista y pesimista para dirigirse al pueblo en general, la caracterización del entorno que nos rodea como caótico y fallido y, en no pocas ocasiones, a manifestaciones de un gran desprecio por el conocimiento y el papel de los profesionales e intelectuales en la sociedad. Instituciones como las universidades y los medios de comunicación son con frecuencia satanizadas. Se trata de fomentar la polarización social agudizando el escepticismo y la apatía respecto al ejercicio de lo que ellos denominan la política tradicional, sea de izquierda o de derecha.

Al recurrir a la POSVERDAD, estos políticos de vocación autócrata van más allá de la simple mentira, niegan verdades y realidades constatables para socavar los contrapesos que ponen límites a sus excesos de poder.

Para ellos los aspectos objetivos tienen menos importancia que las opiniones y las emociones que produce su discurso populista, polarizante y demagógico, todo ello con el deseo de fomentar las condiciones necesarias en la opinión pública para justificar sus abusos de poder.

Cuando vemos cómo la diputada Cisneros insiste en transmitirle a la población costarricense su escepticismo sobre la labor que se realiza en el ámbito parlamentario, o cuando el presidente Chaves va al Poder Judicial a señalarle sus debilidades, que las tiene, sin reconocer la importancia de la separación de los ámbitos ejecutivo, legislativo y judicial, una cosa queda clara: su objetivo es socavar nuestro modelo de Estado y darle rienda suelta a sus sueños autócratas. Se vislumbra en un futuro cercano una Costa Rica convertida en una autocracia de derecha, con una población cuyas esperanzas se desvanecen a punta de mensajes catastrofistas y donde las grandes ausentes sean las propuestas para profundizar la democracia costarricense, con políticas redistributivas eficientes para combatir la pobreza y la injusticia social.

Frente a esta amenaza, los movimientos sociales tienen la palabra: ambientalistas, sindicalistas, feministas, frentes estudiantiles y juventudes organizadas, movimientos indígenas y de otras comunidades.

Nuestra herencia progresista, democrática y pluralista está por encima de todo.

¡Para mañana es tarde!

 

Compartido con SURCOS por Juan Carlos Cruz Barrientos.

El chorreo de votos y la perversa lógica de Pilar Cisneros

Vladimir de la Cruz

Tiene razón la diputada electa Pilar Cisneros en no haberse equivocado al decir que EXPRESAMENTE no se refirió al Tribunal Supremo de Elecciones, cuando en el mitin que tuvo su Partido Progreso Social Democrático, siendo ella la principal oradora, como lo ha sido en todo el país, afirmó, entre otras cosas, que la segunda vuelta no estaba ganada, y enfatizó que “Tenemos al frente un enemigo poderoso, con una estructura sólida y capaz de hacer chorreo de votos para quitarnos esta elección”. También afirmó que “Lo que nos preocupa es no tener fiscales de mesa en todas las mesas y que se pueda producir un chorreo por parte del partido rival”. También afirmó que esa práctica del chorreo es usual en todos los partidos políticos que realizan convenciones políticas para escoger sus candidatos.

Se refería al Partido Liberación Nacional, a su candidato, y a “la estructura sólida y capaz de hacer el chorreo”, donde IMPLICITAMENTE sí comprometió al Tribunal Supremo de Elecciones, porque esa es la estructura “sólida y poderosa” que es la única que puede facilitar “el chorreo de votos”. Salvo que Pilar Cisneros Gallo hable, o cante más que un gallo, sin conocimiento preciso de lo que afirmó, o lo que es peor, en una diputada, que no ligue el cerebro con la lengua.

Sí COMPREMETIÓ al Tribunal Supremo de Elecciones porque es éste el que prepara la papelería electoral, la imprime y la custodia hasta que, con actas en mano, la distribuye, en las tulas oficiales, a los miembros de mesa autorizados de todos los partidos para su custodia final, hasta el día de las elecciones, donde en ese proceso, de nuevo mediante dos revisiones, de esos miembros, de todo lo que contienen las tulas, se comprueba que toda la papelería electoral enviada es correcta, y que no falta nada.

COMPROMETIO LA INDEPENDENCIA del Tribunal Supremo de Elecciones y la transparencia de cómo trabaja. Lo IMPLICO con su afirmación en una POSIBLE componenda con un partido político en este fraude del “chorreo de votos”.

SI ACUSÓ IMPLICITAMENTE al Tribunal Supremo de Elecciones DE FAVORECER EL FRAUDE, en lo que dijo para la segunda vuelta electoral. Quizá lo pensó, pero no se atrevió a decirlo en la primera ronda porque su partido no estaba destacando como finalmente lo hizo.

Si el Tribunal estaba implícitamente comprometido, como ella aseveró, con su afirmación, tenía que estarlo, en ese compromiso de fraude, en primer lugar con el Partido de Gobierno, el Partido Acción Ciudadana, que de acuerdo a su insinuación, sin casi sacar un voto, en la práctica lo dejaron sin papeletas y sin chorreo, en el supuesto también de que los magistrados electorales le respondieran a ese Partido, así como todo el personal del Registro Electoral y del mismo Tribunal, igualmente, le respondieran a ese Partido en el Gobierno, con lo cual el Tribunal, o desde su entraña, se prestó entonces a facilitar papeletas para los partidos que llegaron a la segunda vuelta, en este caso tanto a Liberación como el Progreso Social Democrático, porque habría que pensar que también salió favorecido de ese supuesto chorreo de votos, porque las encuestas no lo colocaban de finalista.

De otra manera costaría pensar, de acuerdo con la perversa lógica de la diputada peruano costarricense, que los dos partidos finalistas llegaran a la final, y en esta segunda vuelta, con esa misma lógica, le preocupa que “el chorreo de votos” posible que pueda hacerse, ¿de nuevo?, se haga a favor de Liberación Nacional como partido y de su candidato, y ya no de su partido.

No sé cuánto sabrá la diputada peruana costarricense de la Historia Nacional, pero la década que culminó en 1948 se terminó con una guerra civil, que tenía como una de las banderas la lucha por la pureza del sufragio. En el otro bando, el del gobierno aliado a los comunistas y a la Iglesia Católica, los comunistas impulsaron la constitución del Tribunal Nacional Electoral y del Código Electoral, ambos de 1946, con al ánimo de frenar la corrupción electoral que entonces se acusaba contra los gobiernos de turno. Ambas instituciones permanecen, sobrevivieron a la Guerra Civil, a la Junta de Gobierno y a la Asamblea Nacional Constituyente, y hoy son sólidas columnas de la Democracia Electoral Nacional.

El actual Tribunal Supremo de Elecciones lo estableció la Asamblea Constituyente, respetando la propuesta que hizo la Junta de Gobierno encabezada por José Figueres, y el código electoral de 1946, con sus reformas llegó hasta el 2009 cuando se aprobó el actual Código Electoral.

La Asamblea Nacional Constituyente, con el apoyo de la Junta de Gobierno, le dio carácter de poder independiente, al Tribunal Supremo de elecciones, que así lo denominó la Junta de Gobierno, con exclusividad en su función electoral, único organizador, administrador y con capacidad declarativa, sin apelación alguna, de los resultados electorales, lo que ha sido pieza fundamental del desarrollo de la Democracia Costarricense, situación que seguramente en Perú donde la diputada electa inició su primera formación no se conocía, por su historia militar, de golpes de estado, poco democrática, comparada con la costarricense.

El chorreo de votos, como se conoce esta figura del fraude electoral, que usted trajo a cuento, generalmente se hacía en las elecciones oficiales de Costa Rica, antes de 1948, y se podría decir que en todas las elecciones anteriores a esa fecha había distintas formas de hacer fraudes.

En esa época anterior a 1948 el proceso electoral estaba totalmente controlado por el Poder Ejecutivo, y por el partido gobernante. Hasta 1924 el voto de los electores era público con lo cual se podía presionar de muchas maneras, por parte de empleadores, autoridades de gobierno, patronos en general, hacendados, a los electores votantes sabiendo cómo iban a votar. Hasta por la forma cómo se emitía el voto, que podía durar algunos días, era fácil alterar procesos electorales, o por la falta de cedulación, o por una lista abierta de electores donde estaban los fallecidos, por traslados de sitio electoral, por la forma como se leían los telegramas informativos del resultado, o por compra directa de votos etc.

Al controlar el sistema electoral el Poder Ejecutivo ejercía control en la práctica de todo el proceso, desde su organización hasta la elaboración del material electoral y su distribución, además del conteo de votos que prácticamente se hacía en la Casa de Gobierno. La declaración final de los resultados quedaba en manos del Congreso de conformidad al informe que enviaba el Tribunal Electoral de la época.

De esta manera cuando se empleaba el sistema del chorreo de votos se procedía así:

De las papeletas oficiales se sacaban algunas, que no eran impresas como lo hace actualmente el Tribunal Supremo de Elecciones, tantas como se quisieran emplear en distintos lugares, cantones o provincias, para asegurar el triunfo que se deseaba.

Por sacadas las papeletas, lo que era fácil hacer al partido político que estaba en el Gobierno, porque controlaba al Tribunal Electoral, la emisión de toda la papelería electoral, o al Gobernante de turno que complacía en que esas papeletas se sacaran para ese fin, de chorrear votos, esas papeletas se marcaban en la casilla del candidato que se quería favorecer. Marcada la papeleta entonces se acudía a un votante para proponerle que metiera esa papeleta marcada y trajera la que le daban en el recinto electoral, que era otra papeleta oficial. Así se iniciaba la cadena de votos que se provocaba con ese “chorreo”.

El chorreo se hacía con papeletas oficiales, reales, verdaderas, no con copias o falsas papeletas. Ese proceso podía implicar un acto consciente de quien lo hacía porque lo hacía a favor de un partido y un candidato o bien inducido mediante soborno, pago o compra del voto.

Técnicamente desde la organización de las elecciones nacionales, a partir de las elecciones de diputados de 1949 y las nacionales a partir de 1953 esa forma de fraude desapareció.

Los procesos electorales fueron perfeccionándose en su organización, administración, en la educación popular, en la formación ciudadana, y la cultura cívica que desde entonces se ha desarrollado alrededor del sufragio nacional, como proceso electoral y como ejercicio masivo del derecho político a elegir las autoridades supremas de los Gobiernos del país, el nacional, los diputados y los gobiernos locales. Que recuerde nunca ha habido desde la existencia del actual Tribunal Supremo de Elecciones ningún cuestionamiento a su manejo de las elecciones, hasta ahora que la diputada peruana costarricense lo ha hecho.

El Tribunal Supremo de Elecciones fue el cuestionado por la diputada electa. Con ello, con sus aseveraciones, se afectó la imagen pública, y posiblemente internacional del país, de la democracia nacional y del sistema democrático electoral del país. ¿Cabrá acusación penal contra la diputada electa antes de su juramentación, por el daño causado al país, a la imagen de la democracia costarricense?