Ir al contenido principal

Etiqueta: poesía

EL ALMA NO SE NEGOCIA

EL ALMA NO SE NEGOCIA

León Triba

“El alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada.”
— Gustavo Adolfo Bécquer

Es preciso mirarnos uno al otro,
una a la otra, el otro a una,
sin preestablecer el precio,
sino la urgencia que nos necesitamos.

Que ambos somos imperativos
de las construcciones que exige
el amor en sus aventuras,
que formamos parte de la necesidad
en que los números dejan de ser
una asertividad de asombros,
que tenemos una larga piel
que nos cobija sin el rastro
obligado con que se tiñen sus poros,
y que al menos puedo confiar
en ti y contigo en este negocio,
porque los dos nos amamos.

Que es absurdo tasar el alma
si está el amor como oferente,
si es la amistad que nos marca
la gratuita exigencia
de la propaganda.

Que el amor no se negocia,
como tampoco se negocia el alma.

San Ramón, enero 2010.

EN ALGÚN LUGAR DE ESTE PLANETA ESTÁS

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Los abanicos de piso mueven poco, muy poco, el aire denso y caliente de la tarde hondureña. Tras la imagen plana de la pantalla que todo lo convierte ahora en un zoom interminable, se aprecia un cuarto luminoso, lleno de vida. Es el cuarto de Doña Edith, que lo ha arreglado un poco para participar en el encuentro.

Marvin y yo acompañamos (eso creemos) con algunos ejercicios detonantes a un grupo de mujeres que tienen en común la lucha permanente contra el tiempo. El tiempo, hemos dicho, se compone de pequeños actos como la carrera apresurada del pájaro carpintero por el solar o la muchacha en moto que llega a su casa luego del trabajo o la estampida de polvo tras el alboroto de las gallinas que saltan frenéticas una mañana cualquiera. Eso es tiempo en tres actos y también es poesía.

Marvin es un incansable promotor cultural, Director de uno de los más importantes Festivales de Latinoamerica (El Festival Internacional de Poesía de Quetzaltenango) y un convencido que el arte es una herramienta movilizadora, un pretexto para tocar fibras, llegar a la profundo. Con él, hemos abierto caminos, como la sede en frontera entre México y Guatemala donde hemos leído poesía para personas migrantes en el albergue de Tecún Umán y hemos ofrendado también con la palabra sobre las aguas del interminable Río Suchiate, surco fronterizo entre ambos países.

Es la una y media de la tarde en toda Centroamérica y el calor de octubre se proyecta en la cuadrícula de la pantalla, la vuelve por eso más cálida.

Estas mujeres, al igual que las abuelas de la plaza de mayo, buscan. Solo que lo hacen desde esta región que somos, en esa región que somos. Incansablemente. Desde hace años. Lo hace Dorotea, que busca a su hijo que una vez salió hacia Estados Unidos para nunca más volver. Lo hace Josefina, que recuerda un paraje verde y lleno de paz donde estuvo por última vez con su esposo y sus hijos y la felicidad parecía infinita. No lo ha visto desde entonces.

Las cifras de las personas migrantes centroamericanas desaparecidas son todo menos certezas. Es que la industria migratoria se ha tragado a cientos de miles, los actores del crimen organizado han hecho su parte y los Estados de origen y tránsito, por omisos e incompetentes, se vuelven cómplices de tal barbarie.

Pero no es de estadísticas lo que hablamos esas tardes de calor profundo en las que ni una hoja se mueve. Es de otro tipo de calor: el del recuerdo y la memoria, que deben ser apalabrados. En este punto me doy cuenta que quien nos está enseñando a hacer poesía es doña Sol, que ha dicho algodón en vez de nube y Alejandra ha nombrado arcoíris a un pequeño ron ron de la alegría. Han poetizado el asombro y le han puesto nombres.

Poetizar, que es un acto cotidiano, estético y político en una región como la centroamericana, es justamente sentarse a escuchar las historias de estas mujeres, que apoyadas por la Fundación para la justicia y el estado democrático de derecho, hacen de su búsqueda el motor de su existencia. Las escuchamos con atención. Nos alumbra su luz y su dignidad. Marvin y yo nos damos por satisfechos.

Como último ejercicio del taller solicitamos activar en ellas la memoria para recordar. Una pide la palabra y nos dice: “escribí esto: “en algún lugar de este planeta estás”. Varios aplausos llenan de amarillo algunos recuadros, en cuenta el mío.

Las aspas del abanico siguen moviéndose mientras nos vamos despidiendo en un apagón de pantallas, pero no de energías movilizadas. La única forma de devolver humanidad a esta región es poetizarla en su vida cotidiana. Como lo hizo el poeta guatemalteco Roberto Obregón, desaparecido durante la guerra en aquel país, autor del texto que compartiera Marvin en el taller, como forma de apalabrar la región que somos.

El fuego perdido

esta señal de la aurora
 la traían en su corazón
 
Popl Vuh III, cap. VI


No podemos encender la hoguera
Mojado está el bosque
 podridos están los troncos
No podemos quebrar los colmillos del frío
Arrancar
Y recobrar nuestros huesos entumecidos
En la humedad en el agua
 nos ha tocado prender la hoguera
En la oscuridad en la noche
 nosotros somos la región más espesa
A oscuras sesionamos bajo la helada
Y conferenciamos sobre nuestro qué hacer
De cómo allí los muertos continúan
jugando un gran papel en la guerra
De qué manera se escogen entre todos
Quiénes llevarán a la espalda el mayor peso
en los ratos
de agudo peligro
Acérquense los del fuego
 Los enamorados de la vida
nos calentaremos con estos nuestros corazones
Hechos leña bajo este rudo temporal
Pero contentos.

SENDERO DE MIS OBRAS

(A Dionisio Cabal Antillón)

Está dócil la tarde:

Cabalgable en esta tormenta
que se me hace brisa recorriendo
sus cabellos:
lianas de obsidiana
tasajeando mis penurias.

Bella, como este sendero
construido por mis manos
dirigido por quien comanda
mis anhelos y mis luchas
ya casi eternas sembrando
semillas de coraje para que
germinen multiplicadas en
ese mundo nuevo que siempre
será posible si no renunciamos
ni al canto ni a la poesía de los
Ángeles.

Estos que cada
día y cada noche
desarticulan las miserias para
darnos la esperanza optimista
y el nutriente aliento que la fe
demanda para no morirnos
simplemente así, sin un arco iris
tarareando en nuestros ojos.

Digo que es dócil la tarde,
cabalgable como las ilusiones
que se tatuaron en el Alma
para no llegar a la Eternidad
sin ningún salvoconducto.

Voy por mi sendero.

Este
que hoy muestro.

Este que
amo y protejo como pulmón
imprescindible:
bello como
el amor que no se olvida
porque es el oxígeno
que nos mantiene
en pie para seguir
luchando.

ClaMo
Toyopán, ZURQUI.
Enero 2020

Comandante en jefe (V. 2013)

La Verdad es inmutable y profunda como el Gran Océano; la mentira es un cadáver putrefacto y a la deriva sobre la superficie de las olas. 

Herbert E. Contreras Vásquez, poeta costeño. Escritos entre el año 2011 y el 30/X/2014, Puntarenas, Costa Rica.

A 150 años del Magnicidio de Juan Rafael Mora Porras

Odio,

odio, odio,

nuestro odio

surcará los tiempos.

Ay de quien

en medio de tinieblas

se atreva a encender

con flamante proclama

el pebetero de la Verdad,

la Justicia y el Coraje.

Ofreceremos treinta talentos de plata

a quien lo ponga en nuestras manos

o señale con dedo acusador.

Nuestros justicieros implacables

se encargarán del infortunio

de sus leales seguidores.

Al lado de los suyos

derramaremos su sangre

entre Angostura y el Altar de Jobo.

En siglo y medio ninguna pleamar 

lavará nuestro visceral odio

entre las cálidas arenas

de El Nicoya.

Le llamaremos traidor

por romper para siempre

las cadenas de servidumbre.

Jamás perdonaremos su osadía

por expulsar con armas en mano

a las huestes del Destino Manifiesto.

Será considerado sedicioso 

por construir una nación

libre y soberana.

Con plomo y pólvora

en su corazón ardiente

sacrificaremos sus ideales.

Por exponer nuestras cobardes

conspiraciones y turbios negocios

apagaremos su dignidad de guerrero.

Al pueblo le eclipsaremos

su dimensión de Elegido.

A la ciudadanía le ocultaremos

su proyección de Estadista.

Por decreto oficial,

a lo largo de siete generaciones

no se consignará su nombre

en el Libro de los Héroes.

Trataremos de dispersar sus mortajas,

para que no sea considerado mártir.

No tendremos reposo

tergiversando, difamando,

destruyendo su legado humanista.

Que esta no sea su tierra,

menos aún su Panteón.

Haremos de su noble espíritu

una sombra apátrida en las

brumas de la Historia.

Aborreceremos de su grandeza,

no sea que se le llegue a comparar

con Lincoln, Bolívar, Juárez o Martí.

Despreciaremos su visión universal.

Su valentía jamás nos quitará el sueño.

No permitiremos su lucidez y,

a nombre del poder terrenal.

Nosotros, los hijos de nuestros hijos

y los hijos de sus hijos también, odiaremos con odio cierto al Magno Libertador.

Palabra de HECO.

 

HUELLAS DE SANGRE (1814 – 2014)

“Dilecti Filii illustris et Honorabilis Viri Joannis Raphælis Mora.”

                                              Papa Pío IX

Cuando se cernía

en nuestro horizonte

la más ignominiosa amenaza

en medio del pueblo

se levantó un hombre

ilustre de mirada altiva

de temple de acero

y brazo combatiente

desde el plácido valle

con verbo profético

se dirigió a sus congéneres

para señalar camino y acciones

erguido y determinado

empezó a caminar

con su robusta pierna derecha

dio su primer paso

con su insobornable

pierna izquierda prosiguió

la Jornada de la Libertad

con voluntad inquebrantable

abarcó las distancias

la multitud bravía

avanzó tras él

inspirados

por el enemigo

de servidumbres

al fragor del combate

desde el pérfido Norte

se cebaron las intenciones

de los bárbaros esclavistas

y desalmados invasores

rubricando con vidas propias

la emancipación de la Nación

pero destino y prójimo

resultan con frecuencia

crueles e ingratos

no mucho después

de haber regresado

de la más grande gesta

el varón que caminó

sin hesitación a la batalla

con el pecho henchido de coraje

se enfrentaría con el

pelotón de fusilamiento

desde el improvisado calabozo

con indescriptible desolación

remembró a la amada esposa

y su desdichada progenie forzados

al dolor y el desamparo

abominó del poder

que le arrebataron

los conspiradores

elevó una plegaria por los suyos

y por quienes se anticiparon

no le atemorizaba

su cita con La Obscuridad

sólo le angustiaba dejar de vivir

cuando la sedición

cubrió los suelos envilecidos

por una gavilla de detractores

eran las quince horas en Puntarenas

los milicianos

no podían sostener

en sus brazos el peso

del inminente magnicidio

con el tiempo pendiente del instante

nadie nacido en esta tierra se atrevió

a proferir la orden de fuego

el caudillo sin parangón

observaba lágrimas deslizándose

por las mejillas de los carabineros

nunca antes

un corazón humano

habría latido con tanta fuerza

derrotando a los falsificadores de la Historia

ambición y traición

transmutadas en crimen

le resultaban inescrutables

al cerrarse

el círculo de la verdad

la propia existencia es ofrenda suprema

siendo este el mejor fin para los honorables

profirió la pólvora

su himno de muerte

las aves huyeron del horror

y el jobo lloró sangre

cayó abatido

el guerrero inmortal

era media tarde

cuando la Noche Sin Fin

amortajó al mártir con pabellón extranjero

entonces

el manglar y

el Silencio Eterno

besaron tiernamente

al hijo más dilecto

que hubiese recorrido

estos Senderos del Creador…

 

Compartido con SURCOS por Herbert E. Contreras Vásquez.

El manglar

Por León Triba

En algún rincón de mi alma,
viernes 4 de julio 2021,
a 311 años del asesinato
de Pabru Presberi…

El pescador lanza la atarraya
larga y cargada de tristezas
en ese silencio cómplice
del bamboleo del mar.

En la piel de los arrecifes
descansa una parvada de pelícanos,
las lanchas quedas
arriesgan una luna más.

Los manglares hacen fósiles
de las inconfundibles huellas
de una espátula rosada
y las largas canillas de las garzas.

Manos curtidas por el sol,
los fracasos de la jornada
ungen en el barro
la última esperanza del día,
con chinchorros, anzuelos,
canoas de incertidumbre,
regresan hasta una arena
cargada de memorias e historias.

En su corazón llevan el disco compacto:
“…va subiendo la corriente,
con chinchorro y atarraya
la canoa de bareque
para llegar a la playa…”

No es que no tienen fortuna,
porque la riqueza del manglar
es insondable a los ojos,
su riqueza está en el nácar,
en la escurridiza chucheca
o en el bostezo de la piangua
la grandiosa biodiversidad
que olvidamos en la premura.

En la metáfora de la pandemia
una guitarra rompe con sus cuerdas
la monotonía del día anterior, del ayer
y nos manda un mensaje
para tejer con las hierbas del paisaje
lo irrepetible que tienen las tardes,
en los manglares del Puerto.

Si la soledad
se encuentra en todos los rincones,
en los manglares es todo lo contrario,
están llenos de, ternura, felicidad, aventuras,
en su cadente movimiento
alguien apuesta sus versos.

En fin, las tareas cotidianas,
juegan trampas de olvido,
lapsus abreviados,
pero el MANGLAR
es una gran hoja de vida
para que cada quien
raye, dibuje o escriba su memoria.

su poema o su canción de amor.

 

Fuente:https://www.google.com/search?q=atarraya+para+pescar+precios&rlz=1C1EJFC_enCR936CR936&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=2ahUKEwiK696ljrnxAhVVTjABHb-oD3sQ_AUoAXoECAEQAw&biw=1366&bih=625#imgrc=GEaHDTdqZ6DOgM

ABYA YALA

Palabra de HECO

  1. Tierra Prometida
    violada por invasores
    no fue descubierta
    fue martirizada
    paraíso prístino
    sembrado de cruces
    y hogueras malditas
    tierra de mis ancestros
    hombres libres como
    Tatanka Yotanka
    que cuidaban la pradera
    o Pabru Presberi
    inmerso en el río salobre
    y el bosque profundo
    incendiado de guacamayas
    tierra sagrada de Yacumama
    donde el jaguar Namá y la luna
    danzaron melodías cósmicas
    bajo la mirada de Quetzalcohuātl
    campos de maíz y cacao
    tierra de oro y arcilla
    bautizada con sangre
  2. ¡Oh!
    Pacha Mama
    espejo humeante
    hermoso continente
    la magia del tiempo
    te devolverá mañana
    los pasos de tus hijos
    orgullosos de su Cosmogonía
    y de su amor incondicional
    por la creación de Sibü.

 

Compartido con SURCOS por Herbert Contreras.

Juramento

A Albert Camus, Herbert E. Contreras Vásquez, Puntarenas 2012

Ante el Kosmos, en acto solemne, me reconozco animal humano pleno de contradicciones y majaderías como las demás criaturas bípedas

ante el Planeta me confieso irreverente, con el puño cerrado contra las injusticias, diciendo NO a lo que límite mis sueños o las aspiraciones de las mayorías

ante lo Ignoto, por las cenizas de mis ancestros y especialmente ante mi madre

por la gente y por los que no son tratados como gente

por los que se fueron, por los que estando aquí, permanecen ausentes

por todos y por nadie, por los que aborrecen sin saber porqué

por los que no se aman a sí mismos, por los que aman lo que no deberían amar

por esto y por aquello, en este acto solemne

me declaro engendro humano, y para no decir más sandeces

bajo sublime juramento, ante mi hermano el árbol, ante el perro sin abolengo

ante un despojo en medio de cartones homínido o cuadrúpedo ¿qué más da?

ante el agua, ante el fuego, ante el viento, ante la tierra

ante la miseria y ante la asquerosa opulencia

ante el dolor, ante el regocijo

ante uno mismo, ante la soledad, ante todos

JURO no ser parte en la construcción de esta Casa de Lunáticos.

Mujeres poetas de Costa Rica

La escritora, actriz y gestora cultural Arabella Salaverry extiende la invitación a sintonizar la transmisión del recital de “Mujeres poetas de Costa Rica”, el cual se llevará a cabo el próximo jueves 24 de junio a las 11: 00 a.m., y será transmitido por el Facebook Live de la Cancillería de la Republica de Costa Rica. Se contará con la participación de 10 de las 50 poetas que integran esta antología bilingüe.

Para más información ver el siguiente video:

Antes de cruzar la frontera

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Escondido entre la polifonía de temas que nos abruman durante estos días, en los que predomina la lenta vuelta a la normalidad en el norte global ya casi vacunado y en lugares como Nueva York ha sido dictado el fin del uso de la mascarilla, la tensión y represión social en Colombia y la escalada de violencia que una vez más sacude la relación entre Israel y Palestina, aparece el drama humanitario de la movilidad humana en la fronteriza ciudad de Ceuta, ubicada entre España y Marruecos.

Como salidas de una triste película documental que muestra la desesperación en alta mar de miles de personas intentando poner pies y esperanzas en las costas españolas, las imágenes sobre la deshumanización son elocuentes.

La orden girada a las fuerzas de seguridad españolas es disuadir, impedir, negar, devolver al vacío de las aguas mediterráneas a todo aquel que procure ingresar a sitio seguro. Por eso la policía fronteriza cumple órdenes y los niños y niñas migrantes no entienden de políticas migratorias criminalizantes. Para ellos la salvación está allí a pocos pasos pero puede más la acción cohercitiva y gendarme de estados que han preferido el miedo como recurso para gestionar las movilidades humanas contemporáneas.

Es notable el impacto que aún genera el cambio en la estrategia europea de atención a las contingencias migratorias al promediar la década anterior, al pasar del programa de salvamento y rescate “Marenostrum” a uno más álgido enfocado en la contención fronteriza denominado Tritón.

En un contexto de excepción como el actual, las movilidades continúan siendo visualizadas como amenazas que solo logran conmover cuando la comunicación global espectaculariza lo que podría ser una acción humana natural: un abrazo para consolar, solidarizarse, brindar apoyo.

Lo hizo Luna, una voluntaria de la Cruz Roja Internacional, al ofrecer su hombro a un inmigrante africano en plena línea divisoria. La imagen ha sido viral pero también lo ha sido una reacción en cadena donde el racismo y la violencia verbal contra la voluntaria denotan que más allá de la pandemia sanitaria, otra enfermedad todavía más potente como el odio mezclado con racismo y xenofobia campean libremente por el planeta.

A miles de kilómetros de Ceuta, hace apenas unos años, la escritora chiapaneca Chary Gumeta documentaba el paso incesante de las movilidades humanas centroamericanas, en un incontenible conteo que al día de hoy no se detiene.

Sus observaciones y conversaciones fueron plasmadas en un texto poético titulado Despatriados publicado en 2018 por Editorial Metáfora (Quetzaltenango, Guatemala). Sobre la escritura de este poemario la autora ha dicho que se trata de un ejercicio de poesía testimonial donde impulsa la idea de hacer visible desde la voz poética, esas condiciones de dolor y drama que viven aquellos que se movilizan como estrategia de sobrevivencia.

En una sesión de trabajo realizada recientemente en el Taller del Sur, espacio de escritura creativa que acompañamos en la Universidad Nacional (Costa Rica), Chary compartió su experiencia y su voz llena de sensibilidad y reconocimiento hacia el otro.

Quizá el drama en Europa nos parezca lejano pero un abrazo como el de Luna también debe llegar a quienes se movilizan buscando sobrevivir y alcanzar su sueño en la región centroamericana. Tal y como lo dice Gumeta en el siguiente texto:

ANTES DE CRUZAR LA FRONTERA

Antes de cruzar la frontera
Antes de poner un pie en ese territorio de tinieblas
Te daré un beso como muestra de amor
Y Te diré como aprendí a amarte
Bajo las sombras de los árboles
En nuestro lejano Quezaltepeque.
Una vez que nos pegue el viento extranjero
Dejaremos que nos devore el humo y el ruido
De ese animal maldito,
Y si todavía estamos juntos
Cerraremos los ojos
Y haremos de cuenta
Que estamos soñando.

El ejercicio de la empatía inicia por cruzarnos en nuestros cuerpos las marcas del despojo y la pérdida de dignidad a la que miles de personas en el mundo son sometidas cuando caminan a través de las fronteras. Empecemos por sentir sus pasos como nuestros y colectivizar el entendimiento. Cerremos fronteras al odio. Es posible hacerlo.

Taller de Poesía Testimonial

SURCOS comparte la siguiente invitación:

Taller de Poesía Testimonial, el cual se llevará a cabo por la plataforma de Zoom.

Para consultar por el enlace, escribir al correo guillermo.acuna.gonzalez@una.cr

Expositora: Chary Gumeta, México

Día: 18 mayo del 2021

Hora: 5:00 p.m.