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Etiqueta: Rodrigo Chaves Robles

Lo que se avecina en la CCSS

Juan Carlos Durán Castro
Dirigente Sindical SIFUPCR

8 Febrero 2023

Un recuento superficial de estas maniobras de Gobierno en su afán de tomar el control político ideológico del órgano superior de la CCSS, nos permite formular un primer un acercamiento de ideas básicas y cortas de lo que suponemos se avecina:

1- El avance de un enfoque conservadurista muy peligroso para la CCSS, cuyos efectos e impactos potenciarán una ruta de mayor debilitamiento de la autonomía constitucional especial de la CCSS, lo cual es la columna vertebral para avanzar en la privatización o tercerización de diversos procesos de gestión de servicios asignados al seguro de salud y de pensiones, lo cual se posesionará mediante una narrativa destructiva como la utilizada por el Presidente Chaves Robles.

2- El reimpulso de la contrareforma laboral en la CCSS, que aspirará a operativizar entre otros temas no menos relevantes, como la posible liquidación del Fondo de Retiro (FRE, que depende de un proyecto de ley en la Asamblea Legislativa), la aplicación del SALARIO GLOBAL en la CCSS, a contrapelo de los criterios conocidos y los más recientes vinculados al tema de la autonomía constitucional especial de la CCSS.

3- La puesta en desarrollo del concurso para la asignación por parte de la. Junta Directiva (ahora sí), del puesto de la Gerencia General, aspirando a colocar una ficha de enfoque conservadurista y anti laboral en ese cargo y a partir de ahí una profundización de la política en desarrollo desde la llegada de Marta Eugenia Esquivel como lugarteniente del Presidente Chaves Robles, cuyas características meter miedo y amenaza contra mandos intermedios, lo cual incluye persecución laboral a partir de investigaciones administrativas o similares que buscan ampliar el control político de la estructura institucional por parte del Gobierno Chaves Robles, lo cual es un símil en relación con las políticas en desarrollo en buena parte de las instituciones públicas y que son la fotografía en blanco y negro de la disputa interburguesa nacional en pleno desarrollo y que retrata fácilmente en las disputas entre el Grupo Nación y otros grupos de poder fáctico y el Presidente Chaves Robles que presentan ataques fuertes (“prensa canalla” – sicarios de la información) y retiradas tácticas de los distintos actores, según el tema y los intereses en conflicto.

Cosas raras

Oscar Madrigal

La política es como un iceberg, solo alcanzamos a ver una pequeña parte. El resto se encuentra sumergida y hay que bucear para apreciarla. En la política también hay que “bucear” para intentar conocer qué fuerzas o intereses se mueven detrás o por debajo de determinadas acciones que se hacen públicas.

De ahí la importancia de hacerse preguntas o simplemente no tragarse los acontecimientos como los presentan. O tal vez sirva solamente para explicitar la duda.

1-. Mayulí Ortega es una señora que tenía 30 años de vivir en Méjico donde se ligó con personas y grupos de dudosa reputación, incluso algunos que están actualmente encarcelados. Fraudulentamente quiso elegirse usando documentación falsa en alguno de los estados mejicanos con mayor influencia del narcotráfico. Esta señora, ausente del país por 3 décadas, aparece hoy como la presidenta de un partido político que promueve la figura de Rodrigo Chaves y ocupa un puesto de confianza en casa presidencial muy ligado al Presidente Chaves. No tiene ningún atestado político nacional, ni experiencia en el país que la haga acreedora de tal confianza. ¿Qué fuerzas se ocultan detrás de Mayulí? ¿Cómo adquirió esa influencia política? El proyecto político de Chaves y su grupo, evidentemente, se proyecta para las próximas elecciones municipales y a una eventual continuidad en el gobierno en el 26, con un partido político de su dominio total y con fuentes importantes de financiación.

2-. Es evidente que la Ministra de Salud, Joselyn Chacón, no tiene las competencias o pericias suficientes para gestionar y dirigir uno de los ministerios más importantes, especialmente en momentos de pandemia y postpandemia. Además, su dominio y relación con la ciudadanía ha sido desacertada, solo comparada con su prepotencia y seguridad en sí misma. Contra y viento y marea se mantiene en el cargo. ¿Por qué? No me refiero, por supuesto, a ninguna cosa morbosa o malsana.

3-. El ministro de Hacienda investiga, según sus palabras, denuncias anónimas de fraudes fiscales. El llamado megacaso y otros surgen porque alguien denunció la sinvergüenzada. Eso significa que, por trabajo propio, que corresponda exclusivamente a Tributación, no se le ha llegado a ningún fraude fiscal. ¿Cómo es esto posible? Entonces, ¿qué hacen los auditores e inspectores de Hacienda y Tributación? Perfectamente se podría concluir o que en Costa Rica no hay evasión fiscal o Hacienda no está haciendo su trabajo, o lo que sería peor aún, se hacen de la vista gorda.

4-. El gobierno de Chaves claramente cambió la forma tradicional de gobernar, asemejándose mucho a los gobiernos de extrema derecha de Trump, Bukele o Bolsonaro. Entre algunas características que se pueden apreciar están las de considerar que el que no está conmigo es mi enemigo, el abuso de su mayoría transitoria, el avasallante papel del “líder”, la deformación de las instituciones y de algunas características del régimen republicano, el ataque a la prensa, el peso de la religión, el propósito de un gobierno eficiente y de orden más que de prosperidad y democracia. La denuncia del ministro Nogui resultó un fiasco, pero terminó con la sustitución de la fiscala del caso y ella en la Inspección Judicial, por ejemplo. Este asunto pone de manifiesto que se aplicaron acciones gubernamentales como tomadas de un Manual, mismas que usa la extrema derecha o el llamado populismo de derecha en todo el mundo. ¿Quién o quiénes están detrás, dirigiendo toda esta metodología y formas de acción? Porque esto no sale de la cabeza de algún abogado penalista o funcionario presidencial.

Como decía un amigo, hay que afinar el lápiz y también el cerebro.

Es la misma cosa de siempre

Oscar Madrigal

El país que vivimos centra su atención en asuntos como por ejemplo la poca inteligencia de una ministra o la minusvalía de otro ministro. Son aspectos importantes enmarcados en lo que pretende Chaves y su equipo por el fondo: disminuir la democracia, deslegitimar a las instituciones o violentar principios constitucionales.

Mientras eso se discute, el mundo social nacional sigue acumulando problemas sin que se vea posibilidad de solución.

La semana pasada se informa en La República que Costa Rica está en el podio de países con mayor DESEMPLEO, según la OCDE. Con el 11,6% de tasa de desempleo que cerró el año pasado, el país ocupa el segundo lugar de todos los países miembros de esa organización con mayoría de personas desempleadas, solo superado por España, pero ocupando el primer lugar de los países latinoamericanos miembros de ella.

Hoy se informa que el Régimen No Contributivo, el que paga las pensiones a los más pobres y necesitados del país, inició el año con un faltante de recursos que no presupuestó Hacienda, que hará que no se puedan entregar 5.000 nuevas pensiones y que obligaría a reducir el monto de la pensión de ¢80.000 a ¢70.000.

Por otra parte, también se informa, que las becas para los estudiantes de primaria y secundaria se reducirían en número este año, en una cantidad superior a las cien mil becas.

Todo esto sin hablar de muchos otros asuntos como el deterioro creciente del poder adquisitivo del salario, el alto costo de la vida, que más de la mitad de las familias costarricenses no llegan a fin de mes o que la concentración de la riqueza es un problema obsceno.

Mientras esa realidad golpea a las grandes mayorías, el Gobierno que es el responsable de esta situación se vanagloria de los superávit fiscales aunque lo logren con el empobrecimiento de las personas más necesitadas.

Esta realidad terminará imponiéndose, a pesar de las cansinas promesas gubernamentales que no se concretan en nada.

El candidato del gobierno

Oscar Madrigal

El Gobierno de don Rodrigo Chaves propuso la candidatura de Cristhian Arguedas para ocupar el puesto de Procurador General. El candidato resultó ser -se deduce de lo que escribe- una persona racista, homofóbica y vulgar.

En otras palabras un sujeto que no respeta los Derechos Humanos y, además, un pachuco con título, pero pachuco al fin. Las cosas que escribe, que desde luego corrió a borrar, son vulgares, sin ningún respeto por las personas y de un nivel increíblemente soez en una persona que se llama profesional. (Pueden verlas en La Nación porque resulta difícil reproducirlas).

El llamado profesional, además, no se desdice de su desprecio por los DDHH, sino que reafirma sus creencias al justificarlas afirmando que lo hace acogido al derecho constitucional de expresarse. El candidato también fue un prominente dirigente del Movimiento Libertario. Su ideario debe estar muy cerca de Trump, de Bolsonaro o del supremacismo blanco. El candidato desistió de su pretensión. Ojo no fue que el Gobierno retiró su candidatura, es que el susodicho desistió.

Ante semejante despropósito, quedan algunas preguntas: ¿cómo es posible que el Gobierno de Chaves proponga un candidato de tal ideología? ¿Refleja el pensamiento del candidato frustrado también el ideario del Gobierno o de un sector del mismo? ¿Siendo el Procurador el abogado defensor del Estado, ¿cómo lo haría una persona con una ideología cercana a los fachos? Debería el Gobierno explicar la propuesta de esa candidatura porque la duda ronda en el país.

Un grupo de amigos habíamos apostado una cena para el ganador de la pregunta de “¿cómo va a votar Pilar Cisneros?”. La abrumadora mayoría se había apuntado a que lo haría favorablemente por el candidato. Desgraciadamente nos privaron de semejante acontecimiento. (Me refiero a la cena).

Debilidad de la democracia

José Luis Pacheco Murillo

La democracia como sistema político es el más débil de todos los existentes, y esto se debe a que el mantenimiento del mismo queda a expensas de quienes ejercen el poder político y su deseo o no de mantenerlo, ya sea directa o indirectamente.

Los costarricenses nos hemos ufanado, desde hace años, de contar con la democracia más antigua de América Latina, sin embargo, hay que entender que igualmente, desde hace muchos años dejamos atrás el concepto real de la democracia representativa para tornarnos en un país electorero, y en el que el ejercicio del voto ha recorrido caminos de interés real inicialmente, con una participación ciudadana representativa, para luego, dar paso a una indiferencia que llevó al abstencionismo a ser el protagonista real, y con ello, tener como mejor representación popular a la indiferencia.

El sistema comenzó debilitando la educación para hacer crecer la pobreza y con ella tener la carnada necesaria para pescar los votos para mantenerse en el poder. Luego vinieron los Pactos para entre dos repartirse todo el pastel e irse dando campo uno al otro para ejercer ese poder sin afectar los intereses de uno y de otro, lógicamente manteniendo al máximo la ignorancia del pueblo.

Por ello, los programas educativos sufrieron poco a poco una debacle en cuanto a su contenido y capacidad para dar no solo conocimiento, sino y especialmente, actitud crítica y concierne ante el Mundo.

Eso nos ha llevado a tratar de elegir a quienes han prometido el cambio y una nueva ruta, con tan mala puntería que se han elegido a quienes se salieron de los partidos que dominaron la escena política en los últimos 70 años y por ende es seguir en lo mismo.

Además, en todas las instituciones quienes dirigen han sido en su mayoría los que fueron formados con esos criterios bipartidistas y de filiación política a ultranza que han obedecido a principios ideológicos y no a los intereses del país.

Hoy, con la pretensión de un cambio y una nueva ruta, tenemos en el poder a una persona que fue más grande que el partido político que lo proponía y que resultó electo por lo pésimo de su adversario, pero que cuyo estilo podría estar llevando esta a débil democracia por caminos muy peligrosos. Si bien es cierto que se ocupa un cambio, no es a punta de gritos y enfrentamientos con la prensa y la asamblea legislativa. La democracia se fortalece con consensos y diálogo y eso es sumamente necesario en estos momentos en el país.

Se están involucrando muchos actores, algunos cuyos antecedentes no conocemos y que por lo que se dice, poco les importa la marcha del país, si no el mejor postor, en un ambiente poco propicio para el diálogo y la cercanía para sacar a este país adelante.

Dios quiera que la cordura, la calma y el entendimiento lleguen a todos los involucrados y que esta endeble democracia se fortalezca con un diálogo fuerte y transparente, a sabiendas de que lo que más fortalecerá el sistema es tomar conciencia de lo pasajeros que son los actores y que más temprano que tarde ya no estarán y el país debe seguir adelante.

Prensa Vendida, Prensa Canalla y Prensa Sicaria

Vladimir de la Cruz

A finales de la década de 1960, y a principios de la década de 1970, las protestas estudiantiles que realizábamos, de distintos contenidos, así como las marchas y movilizaciones que protagonizábamos, entre muchas consignas generales y particulares, destacaba una, especialmente cuando nos acercábamos a las instalaciones del periódico La Nación, de gritar a todo galillo “¡Prensa vendida!”, concepto asociado a señalar los intereses del medio periodístico tanto con los intereses comerciales que le financiaban como con los partidos políticos, que a criterio de los estudiantes de entonces, no representaban adecuadamente los intereses del pueblo ni reflejaban correctamente el contenido de las luchas políticas, estudiantiles y populares, en las que participábamos.

Por aquellos mismos años leí intensamente el libro “Los amos de la Prensa”, del destacado, reconocido y premiado periodista norteamericano George Seldes, que llegó a ser corresponsal de prensa en la II Guerra Mundial.

La primera edición de su libro de 1938, la leí, a mediados de la década de 1960, en su segunda edición de 1959. Allí Seldes analizaba el amarillismo y sensacionalismo del consorcio periodístico de Randolph Hearst, que apoyaba a los grandes monopolios norteamericanos, y atacaba todas las políticas de impuestos. Eran los días en que un Presidente norteamericano decía que si hubiera que enviar a la cárcel a los dueños y directores de periódicos, y por añadidura a los periodistas, que deliberada e intencionalmente falsean la verdad de los hechos informativos, al Gobierno le faltaría prisiones y celdas para meterlos. Acuñó Seldes el término de “plumarios” para esos periodistas a sueldo de esos intereses. Esto le faltó decir al Presidente Rodrigo Chaves Robles en su Mesa de Prensa en la que defendió apasionada y amorosamente la permanencia de la Ministra de Salud en su Gabinete, el pasado lunes. Su poca cultura le hizo vociferar contra los periodistas críticos de su Gobierno. Los humilló oral y gestualmente. Se burló hasta de sus nombres, ofendiendo e invadiendo su dignidad y personalidad de una manera denigrante con la pose autoritaria que le da al ejercicio de su Presidencia, emulando con Luis XVI casi diciendo “¡El Gobierno soy yo!”

La Prensa en Costa Rica tiene gran importancia desde los mismos días de la Independencia, desde los primeros pasos de la construcción del Estado y del Estado Nacional. La Libertad de Prensa desde los primeros periódicos se pregonó en la década de 1830 y años siguientes. El Dr. José María Castro Madriz, fundador de la República, en 1848, llegó a afirmar que era mejor tener una prensa crítica como Gobernante que una prensa dócil y sometida.

La sátira y la caricatura política despiadada se desarrolló desde el siglo XIX, afectando personajes y políticos, y denunciando situaciones políticas y negocios de Estado.

Los maestros y los estudiantes terminaron quemando el Periódico de la Dictadura tinoquista, de 1917-1919. como una de las protestas más importantes contra un régimen despótico y por la Libertad de Prensa y de Pensamiento, y contra la censura impuesta en aquella época. En la década de 1940-1948 igualmente hubo reacciones contra los diferentes medios de ese entonces debidamente identificados con los sectores políticos que se aglutinaban alrededor del calderocomunismo y del cortesismo. La prensa era política en el buen sentido, no solo identificada con partidos políticos, sino también con causas políticas, claramente a favor o en contra del Gobierno. Tenían los medios de comunicación una relación simbiótica perversa con el poder político cuando se casaron publicitariamente, cuando los medios se subordinaron a la publicidad oficial, estatal y con ello al acceso a los recursos económicos del Estado.

En 1946 surgió el periódico La Nación que desde entonces ha sido un baluarte informativo comprometido con los intereses económicos y políticos que le dieron origen.

Hasta esa década los Gobernantes tenían un papel protagónico en la vida política diaria. Era beligerantes respecto a la defensa de sus Gobiernos como la de sus intereses partidarios. La misma Prensa se encargaba de provocar y realizar grandes debates por las opiniones emitidas por ellos mismos o como resultado de entrevistas que les publicaban. La Prensa en esos años ejercía un gran control político de todo el mundo político nacional.

La prensa siempre ha sido Prensa Política, nos guste o no, lo aceptemos o no. Siempre ha estado al servicio de determinadas causas políticas, por más cristalina que se nos quiera presentar. La presencia pública más reciente de la simbiosis política y empresarial entre los medios de comunicación y el poder político quizá fue el Pacto Figueres Calderón, acordado en el Gobierno de José María Figueres Olsen, con el expresidente Rafael Ángel Calderón, donde Julio Rodríguez, Jefe Editorial del periódico La Nación jugó un papel preponderante.

José Figueres Ferrer, en su segundo Gobierno constitucional, 1970-1974, llegó a decir que debió haber quemado La Nación en 1946, recordando las luchas populares que tuvieron por objetivo la quema de periódicos.

El Presidente Rodrigo Chaves Robles ha llamado a la Prensa no complaciente con él como Prensa Canalla, despreciable por su comportamiento en el proceso electoral, que no le cubrieron adecuadamente su ruta electoral. Prensa malvada y ruin es su equivalente, porque por tradición histórica estaba esa “prensa canalla” más alineada con los partidos tradicionales y del bipartidismo, que con él, quizá, aunque no fuera tan evidente, más con Liberación Nacional y con José María Figueres, no sin razón, debido a que iban en la delantera como quedaron en la primera vuelta electoral del 2 de febrero.

Por su parte Rodrigo Chaves iba en un UBER político inscrito a última hora. Era un desconocido, ausente del país por 35 años, un verdadero desconocido, un “paracaidista”, como decíamos antes. El sentido común señalaba que era de muy difícil posibilidad de ganar, pero no imposible, como sucedió en segunda ronda electoral, pese a la debilidad partidaria del partido que lo había acogido como candidato, debilidad que se está haciendo ver en la fractura de la fracción legislativa que eligió, de la cual ocho diputados se están yendo a la fundación de un nuevo partido político “auténticamente rodriguista” o “auténticamente chavista”, según le llaman, que están tratando de inscribir, en cuyo seno también ha habido discordias de arranque entre sus principales dirigentes partidarios.

Pero, con la fundación de este partido, es evidente que Rodrigo Chaves saboreando las mieles del Poder y del Gobierno, está pensando en una posible reelección y para ello tiene necesidad de hacer su propio partido y de impulsar su propio movimiento político, “rodriguismo” o “chavismo”, todavía no sabemos.

La Prensa costarricense desde hace muchos años, varias décadas, ha asumido el papel de control político que deberían tener los partidos y al cual han renunciado, en tanto que también han desaparecido como organizaciones políticas permanentes y vigilantes de la actuación pública. Los partidos políticos actuales son en mucho meramente estructuramente decorativas, como cuadros pegados en las paredes.

Es a la prensa, y no a los partidos políticos, a la que le debemos el conocimiento de escándalos, de negocios o matráfulas gubernativas, en sus diversas formas de “malos” personajes que acompañan a gobernantes y partidos, mentiras, trampas, fraudes, embustes, negocios y contratos públicos, engaños que se impulsan desde los gobiernos y sus autoridades políticas. Por este motivo los gobernantes en general, de estas últimas décadas, no han simpatizado con los periódicos nacionales, con sus Directivas y directores ni con algunos de sus destacados periodistas.

Los presidentes y autoridades gobernantes del país más respondían, en una época, a salir postulados, como se decía, del Club Unión, que de las juntas directivas de los periódicos, aunque algunos directores y directivos pertenecieran, por sus intereses económicos o capital y por sus relaciones sociales, o fueran cercanos, a algunos políticos de los partidos del bipartidismo nacional. En la década de 1970-1980 se estudiaron vínculos empresariales de políticos y vínculos políticos de empresarios, estudios que no se han repetido.

Es más fácil que políticos destacados aparezcan en juntas directivas de clubes deportivos de primera línea, que se muestren en sus intereses económico empresariales.

La fuerte frase que pronunció el Presidente Rodrigo Chaves que con él se había acabado la época en que los grandes medios, o la “prensa canalla”, como la llama, escogieran y nombraran presidentes, estaba superada, exige mayor análisis. Dijo, aunque no con estas palabras, que él respondía a una nueva situación de medios de comunicación, los electrónicos o digitales, a la democratización de la comunicación, a la época en que esta brecha de medios viejos y nuevos provoca una crisis económica en los grandes medios, una disminución de sus ganancias y de sus lectores, y una disminución de sus páginas de información. No casualmente alardeó con que el periódico La Nación había tenido pérdidas en el año 2022 de 2300 millones de colones, contando seguramente el golpe bajo que le dio con la intervención gubernativa que hizo al Parque Viva, empresa del Grupo La Nación, y por la disminución de propaganda y publicidad gubernativa en ese medio.

Para Rodrigo Chaves la contra información de las pequeñas empresas es más importante, lo que remarcó, y es evidente en su gobierno, apoyándolas en todo el territorio nacional, especialmente en zonas rurales, acabando por falta de publicidad con pequeños programas de periodistas o comunicadores sociales, que por sus raíces tenían más afinidad a otros partidos que al suyo. La contra información que impulsa el Presidente Chaves es la de enfrentar medios de comunicación pequeños apoyados por el Gobierno contra los grandes medios tradicionalmente conocidos. Claramente el Presidente le tiene la puntería de su Gobierno, y de los troles oficiales a La Nación, a Teletica y a CRhoy.

En este escenario informativo estamos ante un juego limpio o un juego sucio comunicacional e informativo, que afecta a lectores de periódicos, a radioyentes y televidentes de programas noticiosos especialmente. Aquí siempre nos vamos a encontrar con la subjetividad y objetividad que mueve a ambos bandos, a los del gobierno y al de los medios informativos en determinar qué es lo destacable e importante, cuál es la noticia del día, o qué se obliga informar.

En este mismo escenario todos nos comportamos como observadores de la realidad, y como comunicadores, cuando con nuestros medios electrónicos, cada vez más popularizados y alcance de masas, filmamos eventos, nos comunicamos al instante en diversas plataformas informáticas, provocando “noticias”, “alarmas”, “información” y “desinformación”.

El lenguaje periodístico de los ciudadanos, como comunicadores populares y democráticos, se trastoca por el lenguaje vulgar, populachero, por el ataque soez, por la difamación, la mentira, la ofensa, la calumnia, la alteración de la verdad, por la personalidad anónima que envía un mensaje o un video, por esos llamados “trols”.

La comunidad de los Trols, que también tiene diversos escenarios de actuación y de ataque, que se ha desarrollado en todas las plataformas digitales permite que personas intencional, o malintencionadamente, provoquen, instiguen conflictos, denigren personas, generen hostilidad en temas y personas, falseen discusiones y opiniones, alteren datos o cifras, mal informen, mientan en sus mensajes, “bajen el piso” como decimos en Costa Rica. Con estos troles se empobrece cualquier nivel de conversaciones, de intercambios de opiniones, se convierten en distractores de la esencia de la discusión. En forma divertida o irónica ponen todo en entredicho falseando la realidad o haciendo dudar de ella. Usualmente, y no en pocas veces, el tono y el estilo de los troles es agresivo, amenazante criminalmente y atentatorio contra la vida misma.

Hay troles que son contratados para determinadas causas. Operan con varias baterías a la vez, procurando lograr un efecto negativo en los usuarios de las redes sociales, una asfixia y un agotamiento emocional. Por ello los hay insoportables, sádicos, peligrosos, agresivos. Desde el Gobierno también se pueden impulsar, operando electrónicamente, como se hace ahora, desde regiones fuera de Costa Rica, con troles, debidamente “pagados”, como se ha reconocido que a “algunos” se le ha pagado “caritativamente”. La inmensidad de los troles tienen una identidad falsa, o desconocida. Excepcionalmente dan la cara, cuando “algo” le ha fallado en su “relación” contractual.

Algunos trols son para exaltar, levantar pisos, también, esto es evidente a favor del Gobierno y de la figura de Rodrigo Chaves, el Presidente. Estos son los trols fanáticos del Presidente, “caritativos” del Gobierno y de sus Ministros y Ministras, y de su fracción legislativa y su principal diputada.

A los trols que atacan al Gobierno, y a su staff, el Presidente los ha llamado “Periodistas Sicarios Políticos”. Los sicarios son asesinos a sueldo. Son personas contratadas para acabar físicamente con personas. Es un lenguaje, generalmente usado, de los carteles mafiosos de las drogas y el narcotráfico. El sicario es el contratado, por una persona, para que actúe contra otra persona, en este caso un trol, a modo de periodista, contratado por alguien para que ataque, en este caso al Presidente, a sus actuaciones, a su gobierno y a sus fieles servidores ministeriales. Los sicarios son pagados.

Los “periodistas sicarios políticos”, de conformidad a lo expresado por el Presidente también son “pagados” para ejercer su oficio de sicarios. Las armas de los “periodistas sicarios” son las palabras, el lenguaje, los medios informativos, no son obviamente las pistolas, las armas y la agresión física, que sí las podría emplear el Gobierno con sus aparatos represivos, sobre todo cuando se impulsan políticas y actuaciones gubernativas autoritarias. La actuación de los sicarios es inteligente, planeada, fría emocionalmente, sin remordimientos pudiendo enfocar su ataque contra quien le paguen para atacarlo.

La denuncia que se hizo de los trols oficiales provocó que el Presidente atacara a estos denunciantes como “sicarios políticos”. El Colegio de Periodistas debería actuar de oficio ante esta denuncia, pero sobre todo para llevar a cabo una digna lucha contra los trols en los medios de comunicación, y una digna lucha por elevar el papel de la profesión y la dignidad del periodista y de los comunicadores sociales, en esta época de grandes medios digitales, especialmente para fortalecer la tradición de la Prensa costarricense desde el siglo XIX en la formación y gestación de la sociedad y el Estado democrático que tenemos y disfrutamos.

Compartido con SURCOS por el autor.

La Unidad Sindical presentó un recurso de amparo ante la intromisión del gobierno a la autonomía de la CCSS

Esto en respuesta a la decisión arbitraria del Presidente de la República y su Consejo de Gobierno el día 07 de diciembre de separar de su cargo a cinco Directivos de la Caja Costarricense de Seguro Social y a la medida cautelar ante causa emitida el 12 de diciembre en contra de dichos Directivos.

En dicho documento se rescata la condición de autonomía administrativa y de gobierno que la CCSS posee a partir de la Constitución Política, que por ostentar una autonomía de segundo grado, en la CCSS no se puede admitir la intervención subjetiva del Poder Ejecutivo en las potestades públicas inherentes a la Caja en competencias técnico-administrativas asignadas, de manera exclusiva y excluyente, a dicho ente público. 

En la pretensión de defensa de la institucionalidad y el orden constitucional, se pide que se declare con lugar el recurso de amparo por la transgresión a los artículos 1, 9, 11, 73, 147, 148, 149, 188 y 189 de la Constitución Política.

Se destaca que las decisiones tomadas en la Caja se realizan de manera tripartita, al poseer una junta directiva de nueve miembros, de los cuales solo tres son nombrados por el Poder ejecutivo, mientras que los otros seis son escogidos por la parte patronal y la parte laboral. El Presidente y su Consejo de Gobierno removió de su cargo a miembros de las partes patronales y laborales y además dejó a la Junta Directiva sin el quorum necesario para realizar sus sesiones, lo que retrasa la toma de decisiones. 

Incompetencia gubernamental afecta la salud de la Caja

Freddy Pacheco León

Algo muy importante para los costarricenses, es sentir que sus gobernantes, aunque se pudieren equivocar, sean, además de prudentes, competentes. Conocedores de las normas legales básicas que nos rigen desde hace decenas de años, por lo menos, para que con su accionar despierten en la población un sentimiento de seguridad; de que el barco no va a la deriva acercándose a un arrecife coralino de escasa profundidad.

Comentamos lo anterior pues los actos conducentes a destrozar la «cabeza» de la Caja Costarricense del Seguro Social, obviamente vienen acompañados de decisiones sin sustento, como el que resumimos a continuación.

Resulta que en dictamen de la Procuraduría General de la República del 14 de enero del 2002, sobre una sustitución no realizada del representante del sector cooperativo en la junta directiva de la Caja, se lee que al existir un cargo titular vacante, dicha junta «no puede sesionar válidamente». Ello en referencia a que, en la Caja, como en otras juntas directivas, se aplica el llamado «quórum estructural», referido al «número de miembros del órgano colegiado que deben estar presentes durante las sesiones para su validez». Así, de faltar tan solo un miembro, no se cumple el requisito del quórum estructural y como consecuencia, no se puede sesionar legalmente.

Pues bien, ante algo tan básico, no comprendemos cómo la presidenta ejecutiva de la Caja, señora Marta Esquivel, ha informado formalmente que esperará el nombramiento del representante del Poder Ejecutivo para contar con el quórum mínimo y reiniciar las sesiones.

Con esa muestra de imprudencia e incompetencia gubernamental, sentimos que al suspender a cinco directivos, el poder ejecutivo, otra vez mal asesorado jurídicamente, no se percató de las consecuencias de dejar a la Caja sin una junta directiva legalmente estructurada, y por ende, sin poder sesionar, aunque la señora Esquivel y el presidente Chaves, piensen lo contrario.

Con el actual gobierno todos los días se salta al vacío

Vladimir de la Cruz

En la campaña electoral pasada el Partido Liberación Nacional hizo un video publicitario donde se ve un joven saltando, de una supuesta altura, sin saber adónde cae. El video causó inmediatamente una reacción especialmente del Partido Progreso Social Democrático, contra el cual estaba dirigido ese video, y de los partidos que rechazaban a Liberación Nacional, y a su candidato José María Figueres, como posible ganador electoral, valorando que era una exaltación al suicidio. Hasta del Colegio de Sicólogos se llegó a pedir pronunciamiento en ese sentido, sobre el contenido del video.

Generalmente el suicida piensa unos momentos antes de realizar su acto, buscando detenerse en el mismo, o llamar la atención sobre la decisión que va a tomar. En el video, si no recuerdo mal, es un salto que parece más deportivo en la forma que se realiza. Por supuesto que no hay vista de lo que sucede después del salto, si la persona que saltó se salvó, cayó bien, la altura era baja como para no suicidarse y solo llamar la atención.

La forma más simple de ese acto de salto es simplemente saltar sin saber dónde se va a caer, lo que hace que esa frase “saltar al vacío” sea casi un costarriqueñismo, que es usada en el país, como una frase para indicar que no se sabe a ciencia cierta, ni incierta, a dónde se va. Es decir que se está sin rumbo, sin hoja de ruta, que se viaja sin instrumentos que conduzcan sobre una ruta conocida o trazada para llegar a un destino. Es como apretar un jabón, que no se sabe para donde puede salir.

De paso digamos, que las condiciones de la pandemia, por su encierro obligado de la población, crearon condiciones sociales para el suicidio de personas. Sería interesante que se digan los datos exactos de suicidios de personas en Costa Rica, que incluye niños, adolescentes, personas mayores, trabajadores sin empleo o que lo han perdido, y los que se suicidan por razones pasionales. Acaso no han puesto mallas especiales en puentes como el del Saprissa, y otros, para evitar que desde allí se lancen contra el río personas, considerando que es uno de los puentes más altos que hay en el país.

El suicida de alguna manera valora la posibilidad realmente de morir o de llamar la atención sobre su situación emocional, que lo impulsa a tomar una decisión de ese tipo, de acabar con su vida o de intentarlo.

“Saltar al vacío” es una frase que se usa en distintas culturas con igual contenido. Encierra la frase cierto miedo ante lo desconocido, que era el miedo que se trataba de establecer frente a la candidatura de Rodrigo Chaves Robles, por su improvisada candidatura, por sus posturas populistas y autoritarias, que empezaban a asomarse en su figura partidaria, por sus poses antipartidos tradicionales especialmente.

Cuando en campañas electorales se ataca a los partidos de izquierda con sentimientos anticomunistas es por la misma razón, para influir con el miedo ante sistemas políticos que se han estigmatizado negativamente en una serie de valoraciones, que giran casi todas respecto al concepto de libertad en sus diversas manifestaciones, individual, social, de prensa, de producción, de partidos políticos, y de limitaciones a libertades públicas o derechos individuales etc.

“Saltar al vacío” no es avanzar a una zona de confort, de comodidad, de lugares conocidos donde podemos movernos como peces en el agua. Es saltar, así simplemente, a situaciones de cambio que no conocemos o que producen desconfianza, de que se puede perder lo que ya tenemos.

Cada gobierno que se produce en el país, cada cuatro años, es también en cierta forma, un “salto al vacío”, es pasar etapas, de continuos políticos partidarios y continuos políticos económicos. Aún cuando un mismo partido se reelige de manera inmediata en el siguiente gobierno, la realidad es que el presidente que sucede al anterior, del mismo partido, le imprime su propio sello a su gobierno, no hay continuidad política de los programas anteriores del partido en gobierno. Los programas que se presentan en las campañas electorales son programas para cuatro años. En el país no hay educación, ni cultura política, ni ciudadana de ofrecer planes electorales de gobierno de mediano y largo plazo. En la práctica gubernativa hay en cierta forma improvisaciones constantes, de un gobierno a otro, en propuestas políticas, en iniciativas políticas, en planes de gobierno y en prioridades a ejecutar, en la conformación del gabinete del Gobierno y en las políticas que, de igual manera, cada ministro, trata de imprimirle a su Cartera de Gobierno de acuerdo a los intereses que se mueven de apoyo alrededor de cada candidato, de cada candidato ganador, como de cada ministro. En todo esto, en política, siempre haya “saltos al vacío”.

“Saltar al vacío” puede ser también arriesgar, pasar a la acción, para saltar los huecos que han dejado los gobiernos anteriores. Esta dimensión pudo haberla usado y explotado Rodrigo Chaves justo para enfrentar a Figueres, al Liberación Nacional y todo lo que alrededor de ellos se representaba, especialmente para la segunda ronda, pero no supieron sacarle punta a esta perspectiva y prefirieron asustar con la idea de la promoción del suicidio, y de presentarse como víctimas, como todavía los hacen ver en toda la parafernalia que se ha mantenido alrededor de este video. Todavía hoy se trata de asociar el video a una incitación al suicidio, lo que está muy alejado de la realidad. Saltar al vacío no es una excitativa al suicidio, ni en Costa Rica ni en ninguna cultura o país donde esta expresión también se usa. Ni tampoco la sicología o la ciencia médica tratan esa frase de esa manera. La discusión del video gira más en torno al financiamiento del mismo que al contenido del video, que no produjo ninguna mella en el resultado electoral.

El video no fue insensible, fue una llamada de atención a lo desconocido que podía ser el gobierno que surgiera de Rodrigo chaves en la posibilidad de que ganara. Todavía es desconocido este gobierno de lo que puede ser. Todavía es también desconocido el manejo financiero de los partidos políticos grandes, más allá de los controles que establece el propio Tribunal Supremo de Elecciones, especialmente con los partidos que tienen derecho al financiamiento electoral de sus campañas. El tribunal también ejerce mucha presión, y a veces más, sobre aquellos no favorecidos de este financiamiento.

Ante el supuesto suicidio que se promocionaba el Partido de Rodrigo Chaves debió haber lanzado una campaña de esperanza, y no la de miedo que se impulsó ante un harakiri colectivo nacional que se dedujo de ese spot publicitario. En este caso era una idea de suicidio colectivo. Los que se apuntaran con Rodrigo Chaves se suicidarían colectivamente, y con ellos el país se moriría.

El triunfo electoral de Rodrigo Chaves no fue contra ese suicidio, fue contra lo tradicional que estaba representado en José María figures y su Partido Liberación Nacional, que eran la suma de todos los miedos que se agitaban en ese momento, que alcanzó a la llamada izquierda nacional que se abstuvo irresponsablemente de votar en la segunda vuelta.

Con el suicidio no desaparece el miedo o la desesperanza que produce el acto del suicidio.

En el libro “Saltar al vacío” de Sergi Torres, que venden en librerías nacionales, se invita a cruzar la frontera de la propia personalidad y lanzarse al vacío de nuestro ser y nuestro corazón. Es un libro que trata con humor e inteligencia, cómo y cuánto se niega la vida, cómo la gente se la pasa construyendo falsas realidades que impiden sentir emociones, vivir la felicidad y disfrutar de la experiencia de nuestra condición humana.

Saltar al vacío es una forma de huir de nosotros mismos, del instante actual que vivimos. Saltar al vacío es una invitación a cambiar la mirada, la vista.

La frase “saltar al vacío” se relaciona con la vida, con la vida política, como se quiso hacer con el spot publicitario, con saltar obstáculos.

Liberación Nacional con esa frase publicitaria se metió en un laberinto de negatividades, por no haber tenido un horizonte claro de qué perseguía políticamente llamar la atención con su publicidad contra el improvisado, emergente y sorpresivo candidato Rodrigo Chaves. El equipo publicitario obviamente no analizó con mayor cuidado la frase “saltar al vacío” para haberle impreso un valor positivo a sus campaña.

Con “saltar al vacío” fomentó el miedo a las alturas, con la imposibilidad de desplegar alas y volar, con no correr riesgos, con no ponerse a prueba, con no tener sueños, con no brincar obstáculos, no fomentó la intrepidez.

Liberación Nacional con esa frase publicitaria se quedó congelado, se presentó miedoso, sin alas, sin vuelo, sin querer correr riesgos políticos, aunque Liberación Nacional era en sí mismo un riesgo político. Para Liberación Nacional el mayor riesgo, era realmente no correr ningún riesgo.

El momento electoral exigía salir, saltar por el precipicio político que había y arriesgarse con los candidatos, fueran Rodrigo Chaves o José María Figueres, y volar con ellos, tratar de alcanzar las estrellas, pero lo que se pintaba era un horizonte nocturno sin estrellas, un firmamento oscuro y tenebroso, sin estrellas, sin siquiera estrellas políticas.

Liberación Nacional se presentó sin sueños. No invitó a soñar. Se presentó con un pasado pesado a cuestas, sin futuro prometedor. Liberación Nacional se quedó temblando en la orilla del salto. Liberación no se puso a la altura del candidato Rodrigo Chaves, a quien apreciaron más alto, y lo pusieron a saltar de altura mayor.

El riesgo para Liberación Nacional era también “saltar al vacío”, con alas, con optimismo, con sueños mirando las estrellas y no al piso. Toda la vida y todas las vidas,tratan de riesgos y se requiere de saltos constantes, cotidianos, sorpresivos para avanzar, para superarse, para progresar. También con Liberación Nacional había un salto al vacío. “Saltar al vacío” pudo ser también no quedarse quieto ante la situación política que se presentaba.

Era un spot publicitario que podía usarse en doble dimensión, para atacar la incertidumbre que podía presentar Rodrigo Chaves o para mostrar el miedo de Liberación Nacional de asumir gobierno, de quedarse quietos con lo que tenían y representaban, que no era nada novedoso. Chaves señalaba a Figueres como el atraso, el pasado. Chaves se presentaba como el futuro, el riesgo, sí, pero como el futuro luminoso.

El riesgo de no arriesgarse estaba en Liberación Nacional, no en Chaves. El riesgo de saltar de la zona de confort que se tenía, con posibilidad de no perder ese confort, y de mejorarlo, lo proponía Chaves.

Para Chaves, la publicidad de Liberación Nacional, le sirvió para llamar a la decisión de la gente, de analizar y reflexionar, sobre el riesgo positivo qué podía representar. Porque nadie sabe a ciencia cierta de qué es capaz si no se arriesga. Si se quiere progresar, superar, lograr metas o cumplir con deseos soñados, necesariamente hay que realizar saltos en la vida.

“Saltar al vacío” puede no ser una pérdida, puede ser una oportunidad de esperanza, para encontrar el camino correcto.

En deportes extremos como el de la gente que practica parapente donde se salta al vacío a veces sin tener certeza de donde se va a aterrizar, de igual manera los que se lanzan en paracaídas. Pero, se tiran, se lanzan al vacío con la confianza y la esperanza de que volarán y llegarán a su destino. El que no puede saltar es el que no está listo ni preparado para hacerlo.

El político también se prepara para esos saltos, pero pueden haber políticos improvisados en capacidad de hacer esos saltos con éxito.

“El salto al vacío” que se quiso usar contra Rodrigo Chaves, en cierta forma, le ayudó, le creó el ambiente político de quienes le quisieron acompañar en ese salto, que Chaves se presentaba como la esperanza, la renovación de una Nueva Costa Rica, con el sueño de borrar el pasado político negativo, que representaban los otros partidos, especialmente los tradicionales, los que habían gobernado, con sus imperfecciones, antes que Chaves.

La gente que votó por Chaves no tuvo miedo de “saltar al vacío” en la posibilidad de lo que él representaba. Ese salto fue también un acto de valor para quienes se lanzaron con el actual Presidente al vacío que decía Liberación Nacional.

El grupo de propaganda de Liberación Nacional no midió ni analizó correctamente las conductas de ánimo, los síntomas de depresión, los niveles de ansiedad y los niveles de ideación suicida de la población electoral costarricense, para lograr con el spot publicitario que hicieron un efecto positivo en el miedo que querían provocar. Ni siquiera han podido defender con honradez, con honestidad la hechura de ese video y de justificarlo políticamente. Se han metido en una maraña de sinrazones y de estupideces financieras, alrededor de la confección del video, que les puede ocasionar sanciones hasta penales a algunos de sus responsables.

Los pajaritos desde sus nidos aprenden a volar saltando. Los monos también aprenden a saltar lanzándose desde los árboles. En la jungla política nacional muchos actúan como los monos, saltando, de un árbol político a otro árbol político, de un gobierno a otro, a veces del mismo partido o de otro partido político. Los monos políticos saben saltar. Aquí se han presentado como aprendices de monos políticos quienes se están enredando en la discusión financiera de ese video. El video hay que atenderlo de mejor forma en su contenido político, lo que se quería decir. Todavía Liberación Nacional no ha podido decirlo, ni tampoco los que desarrollaron ese video ni los que lo financiaron. Todos se quitan el tiro.

“Saltar al vacío” puede ser también tomar decisiones, a veces irrenunciables, para ir detrás de ciertos propósitos, con todas las consecuencias y responsabilidades que ello tenga. No necesariamente es un deseo de morir o un impulso para morir. El “saltar al vacío” puede ser también una señal de seguridad, de que todo puede salir bien.

“Saltar al vacío” es una forma también de apreciar la vida, el “vértigo de la posibilidad” que llamaba el filósofo francés Jean Paul Sartre, que es la decisión que toman los seres humanos cuando contemplan o ven un peligro, pero en total libertad, y asumen su decisión, que es lo que nos hace humanos, porque la sensación de “vacío” es compartida, es colectiva, no es solo individual, ya que en general todos los seres humanos la han tenido, la han experimentado, la han vivido o la tienen.

“Saltar al vacío” es una afirmación de la voluntad de vivir, más que la intención suicida de acabar con la vida. La sicología moderna estudia “las llamadas al vacío”, que se dan entre los suicidas y los no suicidas, reconociendo que se producen más entre los no suicidas. Sicológicamente entiendo que los estudios realizados son más una señal malinterpretada del cerebro, para alertarnos, marcarnos límites y alejarnos del peligro. No todos los que se imaginan la posibilidad de saltar al vacío lo hacen, por lo que “saltar al vacío” no lo consideran una patología, ni un deseo de muerte oculta. Hasta se puede soñar con saltar o caer al vacío. Es frecuente que se produzcan sueños con estos saltos o intentos de saltos al vacío.

No se nos enseña ni se nos prepara para enfrentar riesgos y de que todo saldrá bien. Al contrario se nos prepara y enseña el temor, el temor a perder algo, a fracasar, al ridículo, a sufrir o hacernos daño.

Por eso, “saltar al vacío” no es fácil de asimilar, porque requiere fe en uno mismo, seguridad personal, fortaleza en las creencias propias y capacidad de enfrentar retos, confianza en uno mismo.

Como comunidad nacional, como pueblo costarricense, todos los días se “salta al vacío” con el actual gobierno.

 

Compartido con SURCOS por el autor.

UNDECA condena la injerencia política. Defendemos la Caja y su autonomía constitucional

El Seguro Social es una conquista del pueblo, alcanzada con grandes luchas, movilizaciones y sacrificios.

Es un patrimonio del pueblo costarricense y motivo de orgullo en el mundo entero. Es tal que en el acta No. 126, del 9 de agosto de 1949, el constituyente propuso y finalmente aprobó que la administración y gobierno de los seguros sociales estuviese a cargo de una institución autónoma (CCSS), la cual “desempeñaría sus funciones con absoluta independencia del Poder Ejecutivo”.

No existe precedente alguno en la historia republicana de nuestro país, desde la creación de la institución más emblemática de los costarricenses, donde un presidente o gobierno se haya atrevido a mancillar la autonomía que la Constitución Política y la Ley Constitutiva le otorgó a la CCSS.

A este gobierno y a la presidenta ejecutiva les estorba la autonomía y la misión previsionaria de la salud y por ese motivo, presentó un proyecto de ley No. 22.266 para reformar la Constitución Política para limitar la autonomía, desmantelar financieramente a la institución y subordinarla a los vaivenes políticos del gobierno de turno.

Adicionalmente, el gobierno presentó dos mociones, una en setiembre y otra en noviembre de este año, con la intención de someter a la Caja a la nociva regla fiscal, que en defensa de la propia institución y el derecho a la salud fue rechazada reiteradamente, por los hoy estigmatizados representantes de la Junta Directiva, con los cuales nos solidarizamos.

Esta institución ha sido sujeta a amenazas, a la infamia, al desprestigio infundado, a los intereses mercantilistas, a las deudas del gobierno, la privatización y otros desafíos, por lo que, entre todos, debemos defender a la madre de la salud costarricense.

El presidente Chaves ha pisoteado, de la manera más arbitraria y antidemocrática, la institución insigne, símbolo de los más grandes valores familiares y humanos, que el pueblo costarricense atesora en el corazón.

San José, 8 de diciembre de 2022.

Información: Luis Chavarría Vega 83672737, Deivis Ovares Morales 83167487.