El pasado domingo 8 de julio del 2018, se realizó un encuentro comunitario en la localidad de Los Almendros en Siquirres. El evento fue convocado por el nuevo Comité de Desarrollo de la comunidad y el Programa Kioscos Socioambientales a través de su Cátedra de Acción Social “Defensa Comunitaria del Territorio” y con articulación de la sección de Extensión Cultural de la VAS.
Gerardina Camacho, dirigente de la comunidad, nos cuenta que Los Almendros es una comunidad conformada mediante un proceso de toma de tierra que inició desde octubre del año 2012, sus vecinas y vecinos desde que llegaron se han visto expuestos a situaciones de desalojos informales, estafas y múltiples dificultades en los procesos de titulación y de acceso a servicios básicos que dificultan las condiciones de vida en el lugar.
El vínculo entre el comité y el programa se desarrolla gracias al interés de la dirigente y que también forma parte del espacio de “Saberes Comunitarios” con que trabaja la cátedra, y en el que se acuerda realizar en conjunto una serie de actividades puntuales para aportar en los procesos de fortalecimiento del comité y su comunicación con las personas de la comunidad y otras instituciones.
Es así como surge este Encuentro Comunitario en los Almendros donde representantes del comité recién conformado compartieron con las personas asistentes la forma en que se llevan a cabo los trámites en la municipalidad de la localidad, el proceso de apertura de la calle y el ingreso de servicios públicos básicos, así como otros temas que son de interés para la comunidad.
Además, durante la actividad se contará con la presencia de dirigencias comunitarias de Territorio Bribri, Sixaola y Longo Mai y se desarrollarán una serie de actividades artístico-culturales para fomentar el encuentro, diálogo y disfrute entre quienes asistan, por ejemplo: la obra de teatro comunitario “La Terminal” con el colectivo Diököl, talleres de máscaras, de teatro y cuenta-cuentos; así como ventas de comidas para recaudar fondos para financiar los procesos que lleva a cabo el comité.
Informes con Bryan González 8751 5679 Programa Kioscos Socioambientales para la Organización Comunitaria.
La investigación del CICA-UCR y del SFE se está realizando desde el 2015 y finalizará este 2018
Los expertos rindieron un informe a la Comisión de Ambiente, en la audiencia de este jueves 19 de julio
El Vicerrector de Investigación, Fernando García Santamaría, y los investigadores del CICA-UCR, Laura Brenes y Greivin Pérez, presentaron los detalles del estudio ante la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa este 19 de julio de 2018.
Los expertos del Centro de Investigación de Contaminación Ambiental (CICA-UCR) junto con el vicerrector de Investigación de la Universidad de Costa Rica (UCR), Dr. Fernando García Santamaría, presentaron ante los diputados y diputadas de la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa los principales resultados del estudio “Caracterización de las prácticas agrícolas y el uso y manejo de agroquímicos en el cultivo de piña, para la implementación de buenas prácticas agrícolas”.
Los resultados parciales del estudio, elaborado por el CICA-UCR para el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE), se dieron a conocer a la opinión pública el mes pasado. Estos revelaron la presencia de bromacil y otros plaguicidas como ametrina, hexazinona y diurón en ríos, quebradas, pozos y nacientes de las localidades de Aguas Zarcas, Pital y Venecia de San Carlos, Río Cuarto y Sarapiquí. Sin embargo, el estudio completo concluirá hasta diciembre de este año.
El Vicerrector de Investigación, Fernando García Santamaría, y los investigadores del CICA-UCR, Laura Brenes y Greivin Pérez, fueron los encargados de presentar los detalles del estudio ante la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa. En la fotografía se observa a los investigadores presentando los resultados parciales del estudio, en una conferencia de prensa el pasado junio (foto del Archivo ODI).
Los investigadores detallaron los puntos donde se tomaron las muestras tanto de ríos y quebradas (aguas superficiales) como de pozos y nacientes (aguas subterráneas) que pertenecen a varias Asadas de la zona. Al respecto, el investigador Greivin Pérez acotó que las muestras se tomaron antes de que el agua llegara a la red de distribución y previo al tratamiento por parte de las Asadas.
Bromacil: el plaguicida más detectado
El plaguicida bromacil fue detectado en todas las campañas de muestreo realizadas en aguas superficiales en el 2015, 2016 y 2017, en diferentes puntos de las quebradas Huevo y Pital, así como en diferentes puntos del río Toro y del río Cuarto que incluyen las quebradas Grande, El Suspiro y Sonora y el río Caño Negro. En total se tomaron en cuenta 22 puntos de muestreo de ríos y quebradas que atraviesan los distritos de Pital, Aguas Zarcas, Venecia, Río Cuarto y la Virgen de Sarapiquí.
El bromacil también apareció consistentemente en las aguas de pozos y nacientes durante todas las campañas de muestreo que se realizaron entre el 2015, 2016 y 2017, en las localidades de Veracruz de Pital, La Tabla (La Victoria) y Santa Rita (La Flor) de Río Cuarto. En total se muestrearon 10 puntos de aguas subterráneas que incluyeron La Tabla, Santa Rita (Nicrodal) de Río Cuarto, Cariblanco de Sarapiquí y La Legua, Palmar, Los Ángeles y Chirivico, en Pital.
Durante la comparecencia del 19 de julio de 2018, los diputados y las diputadas de la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa consultaron los resultados del estudio presentado por el CICA-UCR.
Los investigadores del proyecto, Greivin Pérez y Laura Brenes, explicaron que en el 2016 cuando ya contaban con más datos de los muestreos realizados se reunieron con el presidente y el administrador de la Asada de Veracruz de San Carlos y con representantes del AyA y del Ministerio de Salud de la zona para informarlos. Asimismo, atendieron la invitación de la Alcaldía de la Municipalidad de San Carlos para referirse a este tema en el 2016.
De esa forma se respondió a la consulta de los diputados José María Villalta (Frente Amplio) y Mario Castillo Meléndez (Partido Acción Ciudadana), quienes consultaron si el CICA-UCR había informado los hallazgos de esta investigación a las Asadas de las comunidades que podrían estar siendo afectadas, como las de Venecia y Pital de San Carlos.
La Asada de Veracruz de San Carlos solicitó al CICA-UCR realizar más estudios en el agua que los abastece. Con estos resultados se tomó, en el año 2016 por parte del Ministerio de Salud, la medida sanitaria de cerrar dos pozos de la Asada, según admitieron los investigadores.
El mapa presentado por el CICA muestra los puntos donde se tomaron las muestras de aguas superficiales a lo largo de las subcuencas de los ríos Tres amigos, río Cuarto, río Toro y río Sahino, quebrada Pital.
Información clave
Ante las consultas de los diputados, los investigadores y el vicerrector de la UCR detallaron que desde el 2015, el CICA-UCR recomendó al Servicio Fitosanitario del Estado (SFE) elevar esta información a las autoridades competentes para que se tomaran las medidas del caso. En el 2017, el exministro de Agricultura y Ganadería (MAG) Luis Felipe Arúz informó al Ministerio de Salud, no obstante, ellos manifestaron no tener conocimiento sobre las medidas que tomaría el Ministerio de Salud tras esta misiva.
Los diputados cuestionaron el manejo de la información sobre los resultados del proyecto, a lo cual el vicerrector de Investigación de la Universidad, Fernando García, aclaró que aunque la carta de entendimiento entre la UCR y el SFE para realizar el proyecto no incluye una cláusula de confidencialidad, sí existía un acuerdo verbal de que sería el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE) la institución que manejaría la información y divulgación del estudio.
Por su parte, la diputada de Liberación Nacional Aida Montiel consultó si se han realizado más muestreos después de la prohibición del bromacil que hizo el Gobierno en mayo de 2017, tal consulta fue secundada por el diputado Villalta. Los investigadores del CICA-UCR aclararon que no se han realizado muestreos desde inicios de 2017 ya que el SFE decidió no hacer más, a pesar de que ellos recomendaron continuar con los estudios.
Para continuar recabando información sobre este tema, la Comisión de Ambiente, que investiga la contaminación provocada por el cultivo de piña en Costa Rica, recibirá en audiencia a representantes del Servicio Fitosanitario del Estado el próximo lunes 23 de julio.
La Facultad de Lenguas Modernas de la UCR impulsa mejoras a través del Trabajo Comunal Universitario
El TC-501 aporta materiales didácticos a zonas vulnerables del país donde los recursos económicos son limitados. Foto: cortesía del proyecto.
Llegar a las aulas con materiales didácticos creativos para que estudiantes de primaria mejoren sus habilidades en el idioma inglés es el principal objetivo del proyecto Trabajo Comunal “Desarrollo e integración de materiales didácticos en inglés y procesos de capacitación metodológica” (TC-501), coordinado por la magister Roxana Chévez Herra, docente de la Escuela de Lenguas Modernas de la Universidad de Costa Rica. (UCR).
Este proyecto de Trabajo Comunal “contribuye con materiales y diseñan actividades culturales complementarias que faciliten la enseñanza y el aprendizaje de la lengua inglesa en diversas comunidades. Esto por medio de la incorporación de recursos audiovisuales y tecnológicos que beneficien tanto al cuerpo docente y estudiantil como a la comunidad y padres de familia”, explicó Chévez.
El contenido elaborado está disponible en línea en el sitio que alberga todos los materiales producidos por el proyecto. Además, en el perfil de facebook también se sube amplia información sobre las giras y las comunidades visitadas cada semestre.
“Con las actividades realizadas he visto la realidad que viven muchas escuelas del país las cuales no poseen los recursos necesarios para una educación óptima, especialmente del idioma Inglés. Es por esto que el papel que realizamos con el TCU es tan importante para ellos, ya que les da una mano para comenzar el difícil camino de aprender un nuevo idioma”, comentó el estudiante Jean Carlo Lara Fonseca, de la carrera de Informática.
En ese sentido, la docente Chévez acotó que “se ha venido mejorando la calidad de los materiales diseñados siguiendo los contenidos del Ministerio de Educación Pública, con el apoyo de los estudiantes de la UCR. Las diversas disciplinas académicas que colaboran con el proyecto hacen que la calidad del material mejore y se vea desde diferentes perspectivas haciendo que el material didáctico se diseñe de forma holística para los niños del país”.
Actualmente, el TC-501 está trabajando en los centros educativos Bambú y Bijagual, ambas en Parrita; en la Escuela Strachan, en Barva de Heredia; Escuela Huetar, en Pococí, entre otros. Las actividades culturales complementarias propuestas por los estudiantes facilitan los procesos de enseñanza-aprendizaje del inglés con los recursos audiovisuales y las plataformas tecnológicas creadas por los universitarios. Los beneficiados finales no solo son los estudiantes de primaria, el cuerpo docente, la comunidad y los padres y madres de familia son tomados en cuenta en este proceso, explicó Chévez.
Para lograr exitosamente su trabajo, el TC-501 conforma equipos interdisciplinarios con estudiantes de diversas carreras. De este modo, los materiales diseñados fortalecen las áreas de lectura, escucha, escritura y expresión oral. Estas experiencias abren posibilidades para los estudiantes, ya que se involucran en proyectos que afectan positivamente a grupos o comunidades, experiencias que no tendrían en sus propias carreras.
Además, colabora en la formación de profesionales que sean capaces de aportar soluciones a partir de estos equipos.
“Mi experiencia ha sido bastante grata y provechosa. No solo se aprende haciendo el material sino también enseñando a los niños. Cada gira representó un reto a nivel personal y laboral. Sin embargo, los frutos de cada una fueron los que confirmaron que vale la pena el sacrificio y esfuerzo. En cada escuela se tuvo una experiencia diferente. El trabajo en equipo creo que fue muy beneficioso y se hizo una experiencia de aprendizaje para todos”, manifestó Déborah Montiel Castro, estudiante de Inglés, quien hizo parte de su trabajo comunal en la Escuela de Bijagual.
Experiencia replicada
Dadas las expectativas que este proyecto ha creado entre los centros educativos, su experiencia se están replicando en otras instituciones públicas de enseñanza secundaria mediante el proyecto Cooperación con el proceso de enseñanza-aprendizaje del inglés en educación secundaria pública (TC-658)
El TC-658 es coordinado por la magister Marcela Quesada, quien trabajó el TCU-501 y por tanto conoce de primera mano la necesidad de satisfacer la demanda insatisfecha. “La magister Quesada y yo unimos esfuerzos para potenciar los recursos, dando como resultado capacitaciones conjuntas tanto a los docentes de primaria como de secundaria del Ministerio de Educación Pública a partir de marzo 2016 basados en la metodología Task-Based Learning Approach”, explicó Chévez.
Materiales disponibles
En este enlace está el sitio donde están disponibles materiales producidos por el TC-501. En el perfil de facebook también se sube amplia información sobre las giras y las comunidades visitadas cada semestre.
Para ampliar detalles sobre estas iniciativas debe contactarse a la docente Roxana Chévez al correo electrónico roxana.chevez@ucr.ac.cr, o al teléfono 2511-8422. Atiende consultas en la oficina 331 de la Facultad de Letras.
La científica Henriette Raventós Vorst formará parte de la junta directiva de la Sociedad Internacional de Psiquiatría Genética
La científica Henriette Raventós Vorst formará parte de la junta directiva de la Sociedad Internacional de Psiquiatría Genética, a partir de octubre de 2018. En la fotografía, se observa a la investigadora en el acto de incorporación a la Academia Nacional de Ciencias, en el 2015 (foto: Laura Rodríguez).
Henriette Raventós Vorst, profesora e investigadora de la Sección de Genética de la Escuela de Biología, e investigadora del Centro de Investigación en Biología Celular y Molecular de la Universidad de Costa Rica (CIBCM-UCR), fue nombrada en la junta directiva de la Sociedad Internacional de Psiquiatría Genética (ISPG, por sus siglas en inglés).
La Sociedad Internacional de Genética Psiquiátrica se creó hace 26 años, cuenta con investigadores y académicos de todo el mundo y su sede principal está en Tennessee, Estados Unidos. Esta entidad es una colaboración mundial de profesionales con interés en el campo de la genética psiquiátrica, y está comprometida con la educación y la colaboración con altos estándares científicos y éticos. En ella participan médicos, investigadores, genetistas, trabajadores sociales, estadísticos, asesores genéticos, estudiantes y cualquier profesional con interés en el campo de la genética psiquiátrica.
La elección se realizó luego de un proceso de votación entre los más de 600 integrantes de la organización en los diferentes países y le fue comunicada a Raventós el 10 de julio pasado.
La elección se realizó luego de que los más de 600 integrantes de la organización en los diferentes países votaron. El resultado le fue comunicado a Raventós el 10 de julio pasado.
La investigadora formará parte de una junta directiva integrada por un mínimo de seis personas, más el presidente y vicepresidente. Ella será la única representante de un país de bajo y mediano ingreso, y de América Latina.
Su nombramiento es ad honorem y será por seis años con posibilidad de reelección. La científica asumirá el cargo durante el XXVI Congreso Mundial de Psiquiatría Genética, que se realizará del 11 al 15 de octubre próximo en Glasgow, Escocia. La designación constituye un reconocimiento a su labor en la ISPG durante 25 años, a sus aportes científicos, junto con su equipo de trabajo en la UCR, y a su participación en foros internacionales.
El activismo en favor de la ciencia y su importancia en la definición de políticas públicas es uno de los campos en el que se destaca Henriette Raventós, investigadora de la UCR (foto ilustrativa de Karla Richmond).
Genetista y activista
Raventós se graduó de la Carrera de Medicina de la UCR en 1986. Continuó sus estudios de posgrado con una maestría en bioquímica en la UCR y obtuvo una beca en genética humana en la Universidad de California en Berkeley (EE. UU.), donde trabajó con los científicos Pedro León Azofeifa y Mary Claire King en la identificación del primer gen causante de una sordera no sindrómica.
Desde 1996, dirige un grupo de investigación en el CIBCM que busca encontrar genes de susceptibilidad para enfermedades neuropsiquiátricas, como la enfermedad bipolar, la esquizofrenia, la migraña y la demencia de Alzheimer. Los resultados de estas investigaciones han sido publicados en más de 70 artículos en revistas científicas.
La académica también ha sido invitada como expositora en congresos y cursos en EE. UU., Dinamarca, Italia, México, Brasil, Venezuela, Panamá, China, Jordania e India.
Además de sus cursos e investigaciones, participa como experta en varios foros internacionales para supervisar y evaluar propuestas de investigación, definir políticas de salud mental globales y como revisora para revistas científicas.
En el ámbito nacional es, frecuentemente, consultada para revisar proyectos de ley en la Asamblea Legislativa, como asesora en investigaciones sobre el respeto de los derechos humanos de la población con trastornos mentales de la Defensoría de los Habitantes. Asimismo, forma parte de la Cátedra sobre Discapacidad y Derechos Humanos del Consejo Nacional de la Persona con Discapacidad, y participó en la definición de políticas de salud mental del Ministerio de Salud.
De igual manera, participa activamente en colectivos, fundaciones y asociaciones de la sociedad civil, para la defensa de los derechos humanos y la divulgación de la ciencia.
Al asumir el cargo, Raventós tiene como objetivo ampliar la participación de los países de bajo y mediano ingreso en la Sociedad Internacional de Psiquiatría Genética, con el fin de reducir la brecha de producción del conocimiento científico frente a los países de alto ingreso (foto: Cristian Araya).
Recientemente, fue nombrada punto focal (enlace) del Grupo Mujer y Ciencia de la Red Interamericana de Academias de Ciencias (IANAS, por sus siglas en inglés). Dicha designación la otorgó la Academia Nacional de Ciencias de Costa Rica, de la cual es parte Raventós.
Ampliar participación
Al asumir el cargo, Raventós tiene como meta ampliar la participación de los países de bajo y mediano ingreso en la ISPG. La investigadora explicó que el 10 % de la población mundial vive en países de alto ingreso y ahí se genera el 90 % del conocimiento científico. Eso es lo que se conoce como Brecha 90/10 (GAP 90/10).
“Para mí es muy importante ingresar a la junta directiva de la ISPG, porque es un campo (encontrar genes que aumentan el riesgo para padecer trastornos mentales) en el que yo me he desenvuelto los últimos 25 años», expresó. Agregó que son pocos los países de bajo y mediano ingreso que generan conocimiento, por tal razón, ella quiere incidir en el aumento de la cantidad de países que puedan participar activamente en la investigación.
“En América Latina están Costa Rica, México y Guatemala; en Suramérica hay grupos fuertes en Argentina, en Chile y Brasil, pero sigue habiendo poca representación», indicó.
“La idea es que los países de bajo y mediano ingreso participen como lo hacemos nosotros, como pares en igualdad de condiciones, con garantías que protejan los recursos genéticos, para que al final sea el país el que se beneficie y desarrolle su capacidad científica”, manifestó la investigadora.
Por otra parte, como punto focal de IANAS, Raventós buscará una mayor representación por género, etnia, orientación sexual, discapacidad y otros grupos tradicionalmente menos representados en el quehacer científico a nivel internacional.
“Yo creo que la ciencia no debe aislarse de la definición de políticas. No es que la ciencia sea el único criterio para definir políticas, pero sí hay aspectos que deben considerarse cuando se definen políticas públicas. A mí me parece importante que el desarrollo científico sea humanista, que esté conectado con la gente”, manifestó la investigadora.
La dirección de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva queda a cargo del también comunicador José Luis Arce, quien dará continuidad al plan de trabajo existente
La periodista Lorna Chacón fue nombrada en su nuevo cargo por el presidente de la República, Carlos Alvarado, el pasado 3 de julio durante el Consejo de Gobierno (foto: Roberto Carlos Sánchez, Casa Presidencial).
La periodista Lorna Chacón se alejará temporalmente de las aulas de la Universidad de Costa Rica (UCR), para aportar su experiencia profesional y conocimiento académico como la nueva presidenta ejecutiva del Sistema Nacional de Radio y Televisión (Sinart).
Chacón laboró desde el 2014 como directora de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva (ECCC) hasta que el pasado 3 de julio asumió su nuevo cargo, luego de haber sido nombrada por el presidente de la República, Carlos Alvarado, durante el Consejo de Gobierno.
“Mi intención como profesional de la UCR es aportar. Creo que es muy importante el conocimiento que hay en las universidades públicas y que puede darse la mano con los funcionarios del gobierno para mejorar y sacar adelante al país”, señaló la académica.
Entre las responsabilidades que involucra la presidencia ejecutiva del Sinart figura la representación del gobierno central en el Consejo Ejecutivo de tal entidad, espacio en el que tiene lugar la toma de decisiones estratégicas.
“El presidente me ha dado un mensaje muy claro, lo que él quiere es fortalecer la institución, el Sinart debe consolidar un verdadero sistema de medios de comunicación”, afirmó Chacón, quien inició su período con espacios de escucha y diálogo con los funcionarios de la entidad.
El acercamiento a las dudas y necesidades del personal serán un insumo esencial para generar el diagnóstico que la nueva jerarca presentará, en el mes de agosto, al presidente Alvarado y al Consejo Ejecutivo de la institución.
Comunicación Colectiva mantendrá el plan de trabajo
Durante el distanciamiento de Chacón, la dirección interina de la ECCC estará a cargo del también comunicador José Luis Arce, quien desde el 2016 se desempeña como subdirector de la unidad académica, puesto en el que fue reelecto recientemente.
Arce, que también funge como coordinador de docencia, dará continuidad al plan de trabajo estratégico que se venía desarrollando y que, según Chacón, cuenta con metas, objetivos cuantificables así como con plazos claros y definidos.
La jerarca enfatizó la importancia de que el conocimiento que existe en las universidades públicas pueda darse la mano con los funcionarios del gobierno, para mejorar y sacar adelante al país (foto: Roberto Carlos Sánchez, Casa Presidencial).
“El proyecto sigue exactamente igual, porque José Luis tiene una claridad y un conocimiento igual o mejor que el mío. Además, tenemos un gran equipo de trabajo, los proceso siguen con esas personas a cargo y lo importante es recordar que una escuela no es un director, es un equipo de trabajo y el nuestro está muy comprometido”, enfatizó la periodista.
El trabajo implementado por Chacón y Arce ha apostado por proyectar más y mejor a la Escuela de Comunicación en el ámbito nacional e internacional, sin dejar de lado la implementación de proyectos de desarrollo social, estratégico e investigación.
“La ECCC de la UCR no solo es la mejor escuela de comunicación de Costa Rica sino de Centroamérica y tiene que verse como tal. Siento que un tiempo estuvo muy calladita pero ahora se ve de esta manera. La gente acude a nosotros de diferentes sectores e instancias, porque quieren desarrollar proyectos con nosotros”, explicó Chacón.
Como parte del plan de trabajo, la unidad ha fortalecido el acercamiento a las escuelas de comunicación de Centroamérica, por medio de visitas de estudiantes y profesores a instituciones como la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas de El Salvador o a la Universidad de Chiriquí en Panamá.
La ECCC trabajará ahora para implementar cursos duales que permitirían a las instituciones centroamericanas generar un intercambio de conocimiento entre quienes Chacón definió como “hermanos y vecinos naturales”.
Al tiempo, la Escuela de Comunicación avanza en su proceso de regionalización con el objetivo de que a partir del 2020, la carrera llegue a alguna sede de la UCR fuera de la Ciudad Universitaria Rodrigo Facio, donde se imparte desde hace 50 años.
Chacón no descarta que, desde su nuevo trabajo, pueda fortalecer la relación existente entre el Sinart y la UCR, pues considera que ambas instituciones pueden aportarse mutuamente en una relación de “ganar ganar”.
“Al ser instituciones públicas, yo creo que entre la UCR y el Sinart hay un vínculo natural y, por supuesto, se podría pensar en proyectos de producción a futuro. La gente en el Sinart tienen muchas ganas de producir y la Universidad tiene el potencial para hacerlo”.
En la actividad participarán científicos de países latinoamericanos y de España
Esta semana se reúnen en la UCR investigadores de América Latina y de España para analizar el impacto de la polinización en las áreas naturales protegidas y en la agricultura (foto del Archivo ODI).
Investigadores que conforman la Red Internacional de Servicios Ecosistémicos de Polinización y Dispersión en Áreas Naturales Protegidas analizarán los avances científicos en este campo en un simposio que se realizará en Costa Rica el 18 y 19 de julio.
El encuentro tendrá lugar de 8:00 a. m. a 5:00 p. m. en el auditorio de la Unidad de Conocimiento Agroalimentario (Ucagro) de la Facultad de Ciencias Agroalimentarias de la Universidad de Costa Rica, y estará abierto a la participación de funcionarios públicos, productores agrícolas y pequeños campesinos.
Un servicio ecosistémico de polinización se refiere a que las áreas protegidas naturales conservan las poblaciones de animales, incluidos los insectos que son los encargados de polinizar las flores del bosque. Estas especies a la vez polinizan los cultivos agrícolas de importancia económica y alimentaria. Por ejemplo, en Costa Rica, las plantaciones de aguacate y mora, entre otras, son producto de este proceso.
Eric Fuchs, profesor e investigador de la Escuela de Biología y organizador del encuentro, indicó que la Red de científicos internacionales se dedica a evaluar la importancia de los servicios que diferentes animales prestan a los ecosistemas y los beneficios para el mantenimiento y regeneración de las áreas naturales protegidas.
Asimismo, con esta iniciativa los investigadores pretenden estimar el impacto de los servicios de polinización y dispersión de semillas provisto por las áreas naturales protegidas a la agricultura.
Investigadores de la UCR y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) impulsan este proyecto en varias áreas naturales protegidas de Argentina, Brasil, Costa Rica, España, Honduras y México, como parques nacionales y reservas. Estas áreas son sitios fundamentales para la conservación de la biodiversidad y para la productividad de los agroecosistemas.
Fuchs agregó que con el trabajo de la Red se trata de generar bases de datos de acceso público con información sobre la identidad de las especies de plantas silvestres, cultivadas y manejadas, sus polinizadores y dispersores y su dependencia de la polinización realizada por diversos animales.
El oleaje de la costa pacífica del país tiene la particularidad de venir desde Nueva Zelanda y es modificado en su trayectoria por las islas Galápagos
Entre los participantes en la instalción y revisión en la Isla del Coco, estuvieron Maikeel Pérez (guardaparque) y Ronald Víquez (Imares) (foto cortesía de Geiner Golfín).
Los modelos matemáticos más conocidos y utilizados para predecir oleajes y tormentas alrededor del mundo tienen un coeficiente de correlación del 0,99; en otras palabras, son 99 % correctos. Sin embargo, para la costa del Pacífico de Costa Rica su efectividad ronda el 0,70.
Esto se debe a que las olas que llegan a la región entre Guatemala y Panamá inician en Nueva Zelanda y Australia, es decir, atraviesan medio planeta y se convierten así en el oleaje más distante del mundo.
En este recorrido, antes de llegar a Costa Rica, las olas se encuentran con las islas Galápagos, las cuales funcionan como un rompeolas, modifican las ondas y dejan al país dentro de lo que se denomina “zona de sombra”.
Por este motivo, investigadores de la Unidad de Ingeniería Marítima de Ríos y Estuarios (Imares) del Instituto de Investigaciones en Ingeniería (INII), de la Universidad de Costa Rica (UCR), trabajan en la medición del oleaje que llega a la costa pacífica, para poder mejorar el modelo matemático y predecir con mayor exactitud las tormentas y oleajes que afectan dicha área.
Tal estudio, titulado Medición y caracterización del clima de oleaje en el Área de Conservación Marina Cocos, ya contaba con equipos de medición colocados en el puerto de Caldera, Puntarenas, y en Cabo Blanco, en la Península de Nicoya. Ahora, se cuenta con un equipo de monitoreo AWAC en el Parque Nacional Isla del Coco para recolectar más datos sobre el comportamiento del oleaje en la mencionada zona de sombra.
Las olas del Pacífico son bastante desconocidas a nivel mundial, explicó Georges Govaere Vicarioli, director del IINI, y aclaró que el problema es que “la zona de sombra no la pueden resolver los modelos matemáticos, hay modelos que pueden resolverla, pero si se usa a todo el planeta como formato de cálculo sería demasiado lento de calcular. Entonces se usan modelos simplificados que no calculan bien la zona de sombra”.
Govaere expresó también que las primeras veces que midieron y utilizaron equipo especializado se dieron cuenta de las fallas en las ecuaciones del modelo, ya que según estas, los buzos iban a poder estar tranquilos a 20 metros de profundidad, con el sedimento firme luego de 15 metros de la superficie. Sin embargo, en la práctica se enfrentaron a sedimento suspendido -que les dificultaba la visión- y a oleajes fuertes.
La investigación genera conocimiento útil para la toma de decisiones acerca del desarrollo de las costas del Pacífico. “El beneficio de conocer mejor el oleaje es que podemos hacer mejores predicciones de corrientes de resaca, de oleajes sobre las playas, si hay zonas de la operación de barcos con agitación en los puertos, si en algún lado el oleaje va a rebasar las calles cercanas y también estudiar la seguridad de las estructuras”, añadió Govaere.
Un ejemplo de lo anterior es el rompeolas de Caldera, que matemáticamente debería ser correcto y soportar el oleaje, pero que en la práctica ha sido destruido casi tres veces; esto es incluso objeto de análisis internacional.
“Si queremos construir puertos, rompeolas y demás estructuras, lo primero que tenemos que hacer es entender el oleaje”, concluyó el director del INII, pues no se conoce el origen de alrededor del 30 % de este fenómeno. Esto causa que en ocasiones se esperen tormentas grandes que no llegan, o tormentas pequeñas que resultaron más fuertes de lo que se calculó.
Luego de 36 horas de viaje, los investigadores llegaron a la Isla del Coco, punto estratégico entre las Islas Galápagos y Costa Rica (foto cortesía de Imares).
Por otro lado, las mediciones que se van a recolectar servirán para alimentar una base de datos que en el futuro podría utilizarse para otros estudios, como la investigación sobre energía undimotriz, aquella que se genera a partir del movimiento de las olas. Aunque la tecnología actual no está diseñada para soportar las condiciones del particular oleaje del Pacífico en la región centroamericana, el potencial del país para producir este tipo de energía es alto.
Los investigadores prevén recoger cada año los datos del equipo instalado en la Isla del Coco, mientras que la información obtenida por el equipo en Caldera se recibe por medio de ondas de radio, debido a la cercanía con la costa.
El proyecto Medición y caracterización del clima de oleaje en el Área de Conservación Marina Cocos está previsto para que continúe por tres años más, incluso los investigadores de Imares afirmaron que mientras tengan recursos seguirán realizando las mediciones.
Las mediciones
El equipo AWAC instalado tiene distintas formas de medir el oleaje: la primera es por medio de un sensor de ultrasonido que mide las ondas al rebotar con la superficie libre del agua; la segunda es gracias a un sensor que calcula la velocidad de partículas de agua a distintas alturas, según se mueve la partícula se relaciona con el oleaje; y la tercera forma es por medio de un sensor que valora las olas en función de si hay mayor o menor presión del agua.
Este tipo de mecanismos se consideran redundantes, ya que tienen procesos de medición de respaldo activos para evitar que se pierdan datos, en caso de que alguno falle por factores externos como, por ejemplo, un pulpo descansando encima del equipo –situación que ya ha ocurrido, comentaron los encargados del estudio–.
El proyecto ha contado con apoyo del Servicio Nacional de Guardacostas y del Cuerpo de Bomberos, además del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), por medio del grupo de guardaparques destacados en el Parque Nacional Isla del Coco, de los cuales cinco son coinvestigadores y colaboran con la seguridad del equipo instalado.
Los humanos han ignorado las lecciones del pasado y desde hace unos 11 000 años han destruido la diversidad de las especies, así como también han contribuido a deteriorar la tierra, el mar y el aire
El sapo dorado (Incilius periglenes), icono de Monteverde, fue avistado por última vez en 1989.
La ecologista Martha Crump, quien registró los rituales de apareamiento del sapo dorado en 1987, narra lo siguiente en su libro En busca de la rana dorada (2000): “Estoy inmersa en la fría niebla de este asombroso bosque de Costa Rica, porque como bióloga investigo fenómenos nuevos y apasionantes. Esta es mi búsqueda personal de la rana dorada, o como Jay Savage lo expresara: ‘la búsqueda de la verdad mística y la belleza de la naturaleza’”. El sapo dorado, icono de Monteverde, fue avistado por última vez en 1989 y es parte de la extensa lista de los animales extintos.
Se calcula que en el planeta habita cerca de un millón de millones de especies diferentes, de las cuales el 99,9995 % son bacterias y arqueas (sin núcleo) que escapan a la vista. El restante 0,0005 % son eucariotas (con núcleo), de los que 30 millones son insectos, arácnidos, moluscos, crustáceos y otros invertebrados; 85 000 son mamíferos, aves, reptiles, anfibios, peces; 300 000 son plantas, y 700 000 son hongos, protozoarios y cromistas.
Sin embargo, las especies no son eternas y están destinadas a la extinción, algunas más temprano que otras.Todo depende de su adaptabilidad y de la contingencia de los eventos. Se ha estimado que cerca del 99,9 % de las especies multicelulares, que alguna vez habitaron la tierra, se extinguieron. Es probable que para el año 2100, la mitad de las plantas y vertebrados que existen habrá desaparecido. “La extinción es la regla, la supervivencia es la excepción” (Carl Sagan, 1934 – 1996).
Desde la perspectiva geológica, se han registrado cinco extinciones masivas de los organismos multicelulares, todas causadas por catástrofes naturales. La primera ocurrió hace unos 444 millones de años durante la transición del Ordovícico al Silúrico, cuando cerca del 86 % de las especies (todas marinas) fueron borradas de la faz de la tierra.
La segunda sucedió unos 375 millones de años atrás durante el Devónico tardío, con el 75 % de las especies desaparecidas. La tercera y más severa de todas transcurrió al final del Pérmico, hace unos 251 millones de años, con la eliminación del 96 % de las especies. Se estima que toda la vida multicelular que existe desciende de ese 4 % que sobrevivió.
La cuarta extinción mató al 80 % de las especies al final del Triásico, unos 200 millones de años atrás. Por último, hace 66 millones de años, al término del Cretáceo, cerca del 76 % de las especies murieron, entre ellas los famosos dinosaurios, las amonitas, muchas plantas y grandes reptiles voladores como los pterosaurios.
Todo apunta a una sexta extinción masiva, esta vez causada por una especie de mamífero bípedo, desnudo y de cabeza grande, cuya siniestra actividad es modificar al medio ambiente: el Homo sapiens. Este sexto período se inició al final del Pleistoceno, hace unos 100 mil años, cuando los humanos empezaron a migrar de África hacia otros continentes.
Durante esa época se presentaron varias glaciaciones, interrumpidas por períodos en los que el hielo se retiraba. Aunque es posible que el cambio climático pusiera estrés a la flora y a la fauna de entonces, el consenso es que la principal causa del cambio del paisaje en los continentes y de la extinción de muchos animales y plantas fue la acción de los advenedizos humanos; todo producto de las cacerías y destrucción de la floresta mediante las quemas y talas.
Por ejemplo, la desaparición del 71 % de las especies de los vertebrados de Oceanía coincide con la llegada de los humanos a Nueva Zelanda, Australia y Nueva Guinea hace unos 60 000 años. Entre los animales extintos está la megafauna, que incluía marsupiales gigantes como canguros y diprotodontes, aves como el pichón gigante y reptiles como enormes cocodrilos y lagartijas.
Del mismo modo, el arribo de humanos al continente americano, 15 000 años atrás, coincide con la desaparición del 78 % de la megafauna, por ejemplo, camellos, caballos, renos, bisontes, perezosos gigantes, osos, felinos y mamuts, entre otros. Algo similar ocurrió en Madagascar hace 1 600 años, cuando la megafauna fue eliminada de esa isla a partir de la venida de los primeros humanos desde Indonesia.
Desde la perspectiva geológica, se han registrado cinco extinciones masivas de organismos multicelulares causadas por catástrofes naturales. Todo apunta a una sexta extinción masiva, esta vez causada por la especie humana (infografía: Edgardo Moreno y Rafael Espinoza).
La “edad de los humanos”
Las extinciones antropogénicas; es decir, mediadas por los humanos, se aceleraron hace unos 11 000 años, con la aparición de asentamientos en las diferentes regiones. Estos han ido en aumento hasta crear las metrópolis del presente.
De acuerdo con Paul Crutzen, Premio Nobel de Química 1995, a esta nueva época se le debe conocer como el “Antropoceno”; es decir, la ‘edad de los humanos’. Si bien la extinción masiva no es única del actual período, sí lo es la forma en que ella ocurre. Los científicos la han delimitado de acuerdo con cuatro características interdependientes.
La primera de ellas es la homogeneización de la flora y la fauna a nivel global. Nunca antes la Tierra había experimentado el intercambio masivo de especies entre diferentes latitudes ni la dispersión rápida de organismos exóticos de un lugar a otro. Esto ha llevado a confrontaciones ecológicas y a que se propaguen enfermedades, tal y como ha ocurrido con los cerdos ferales en varias islas, incluyendo la del Coco.
En segundo lugar, los humanos son los principales predadores de la tierra y del mar. Ninguna otra especie puede reclamar tal distinción. La humanidad usa cerca del 35 % de la producción neta del planeta para sus propios fines. A esto hay que añadir el consumo desmesurado de combustibles fósiles, lo cual constituye una minería irrestricta de la biosfera del pasado.
El tercer rasgo alude al poderío que tienen los humanos para redirigir la evolución mediante varios procedimientos ingeniosos y algunos perversos. Los más obvios son la domesticación de las plantas y los animales, la erosión y modificación de grandes territorios silvestres para la agricultura, la ganadería, el urbanismo y la explotación indiscriminada de los océanos, todo para alimentar a la gran masa humana.
La última y más severa acción es la “tecnósfera”, término acuñado por Peter Haff para describir un sistema global tecnosocial que consume gran cantidad de energía. Este sistema está compuesto por las sociedades humanas, todos sus artefactos y sus sistemas tecnológicos, así como por los procedimientos y vínculos necesarios para que funcione.
La tecnósfera se reproduce y se eleva por encima de la humanidad y no puede ser eliminada sin causar enormes estragos a su creador. Ella domina y mata a diferentes especies de manera directa o indirecta, incluyendo a la misma que la creó: el Homo sapiens. Solo basta recordar la hecatombe de Hiroshima y los accidentes en Chernóbil y Fukushima; eso sin tomar en cuenta la contaminación y el calentamiento global antropogénico que se incrementó exponencialmente desde la revolución industrial.
Aunque la historia es a veces ingrata, ella ayuda a comprender el presente y a anunciar el futuro. Los humanos han ignorado las lecciones del pasado y han desplazado, aniquilado y diezmado la diversidad de las especies.También han contribuido a deteriorar la tierra, el mar y el aire.
Es evidente que se han convertido en los depredadores supremos, incluso de sí mismos, y, por tanto, seguros candidatos para la extinción prematura en un universo que, después de todo, es indiferente al destino de los humanos.
Edgardo Moreno Robles
Catedrático de la Facultad de Microbiología e investigador del Instituto Clodomiro Picado (ICP)
Los pacientes deben informarle a su profesional de la salud cuando un medicamento les produce alguna reacción desfavorable
Casi 45 especialistas de distintas ramas de la salud se reunieron con el fin de generar ideas que incentiven al paciente a reportar cualquier respuesta nociva a un medicamento
Para la UCR es fundamental aportar a la sociedad costarricense mediante la creación de alianzas que unan a la academia, al Ministerio de Salud y al Centro de Farmacovigilancia, con el objetivo de profundizar más en el tema de la seguridad y el uso de medicamentos. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Antes de su comercialización, todos los fármacos son parte de estrictos ensayos clínicos. Sin embargo, al momento de su entrada al mercado pueden surgir reacciones adversas. Esto hace que la farmacovigilancia sea una ciencia vital para continuar con el estudio de la seguridad de los medicamentos.
En este campo, la Facultad de Farmacia y el Instituto de Investigaciones Farmacéuticas (Inifar) de la Universidad de Costa Rica (UCR) han brindado grandes aportes para fortalecer la salud de los costarricenses. Este esfuerzo se fortaleció aún más en el taller: “Evolución de un sistema de farmacovigilancia hacia el reporte de pacientes”.
El encuentro tuvo lugar este 9, 10 y 11 de julio, y fue organizado por la UCR, el Ministerio de Salud y el Colegio de Farmacéuticos de Costa Rica. En total, cerca de 45 profesionales del campo de la salud participaron en la actividad con el fin de generar ideas que incentiven al paciente a reportar cualquier respuesta nociva cuando consume un medicamento.
Lo anterior se vuelve crucial en el contexto actual. De acuerdo con la Dra. Angie León Salas, docente de la Facultad de Farmacia, quienes se destacan por notificar los efectos adversos son los especialistas en diferentes disciplinas de la salud. Esta situación hace necesario abrir nuevos espacios donde se genere la oportunidad de establecer alianzas y estrategias que fortalezcan dicha labor mediante una mayor participación ciudadana.
En la fotografía se observa a la Dra. Florence van Hunsel, del Centro Nacional de Farmacovigilancia de Holanda. Ella expuso sobre cómo trabaja el Sistema de Salud y el Sistema Nacional de Farmacovigilancia en Holanda, también se refirió al reporte de pacientes, al registro de información y a la calidad de reportes, entre otros aspectos. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
“Es importante que las personas se sientan seguras al usar sus medicamentos. Muchas veces existe la creencia de aguantarse para curarse y eso algunas veces no aplica. Se pueden hacer cambios, se puede valorar el riesgo/beneficio que ocasiona el medicamento y así proponer opciones. Lo importante es que el paciente no suspenda terapias sin informar y hable con sus profesionales de salud”, manifestó la Dra. León.
Con las notificaciones generadas se crea una base de datos que sirve para identificar un aumento en el número de reportes de un medicamento específico. Según sea ese comportamiento se inicia una investigación, en conjunto con Farmacoepidemiología de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), que consiste en revisar expedientes, dirigirse a los hospitales y proceder con la toma de medidas.
Hasta hoy, ese proceso ha logrado que la Caja cambie medicamentos y que también modifique porcentajes en los principios activos de los fármacos. Dentro de este ámbito, el taller viene a fortalecer dicho trabajo, clave para la salud pública nacional, pues resalta la importancia de la farmacovigilancia y colabora en la generación de posibles acciones que maximicen el bienestar del paciente.
“Lo que nos interesa es que el usuario final de los medicamentos obtenga los mejores resultados.Siempre queremos que la persona se mejore, por eso uno de los roles de la UCR está en abrir espacios de discusión e impulsar cambios con el aporte de los distintos profesionales”, afirmó la Dra. León.
De igual forma, la UCR se ha involucrado de forma más directa. Desde el Centro Nacional de Información en Medicamentos (CIMED-UCR), en año y medio se ha recibido y enviado al Centro Nacional de Farmacovigilancia el reporte de 80 reacciones adversas. Esta acción se ha acompañado de consejerías a pacientes para el uso adecuado de medicamentos, una labor que la UCR ha estado haciendo en los últimos 35 años.
Necesidad regulatoria
La Dra. Xiomara Vega Cruz, coordinadora del Centro Nacional de Farmacovigilancia del Ministerio de Salud, relató que Costa Rica aún no posee una normativa de regulación que contemple la participación de los pacientes. De esta manera, según expresó, con este taller se esperan propuestas que vayan a fortalecer la toma de decisiones del Ministerio de Salud en cuanto a la modificación de la normativa nacional para incorporar al paciente como participante directo en el reporte de las reacciones adversas.
“Se ha visto la necesidad de incorporar al paciente porque es una tendencia a nivel mundial de todos los centros. Nosotros apenas estamos iniciando el camino de incorporarlo, con importantes retos porque vamos a requerir más recurso humano y capacitaciones para atender lo que se venga”, indicó.
El Dr. Adrián Puello compartió con la audiencia cuál es el papel del sector privado en el Sistema Nacional de Farmacovigilancia de República Dominicana, además de otros temas como, por ejemplo, la generación de señales y la acción regulatoria por medio del reporte de pacientes. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
A pesar de ese importante desafío, Vega aclaró que Costa Rica es parte de un proyecto piloto llamado Noti-FACEDRA, que le da la posibilidad a los pacientes de indicar posibles efectos nocivos a la hora de tomar un medicamento. Sin embargo, su uso por parte de la población ha sido poca.
“En realidad ha sido escasa la notificación por parte de los pacientes. Hace falta mayor conocimiento de la población de que este recurso existe. Noti-FACEDRA trae dos módulos, uno para el paciente y otro de profesionales. En cuanto a quienes son profesionales, sí se ha tenido bastante aceptación y nos llegan muchas notificaciones. Esto quiere decir que todos estos años de esfuerzo, sobre todo por la parte de capacitación, han dado resultado. En el 2005 el Centro recibía entre 800 a 1 000 notificaciones. En el año 2017 se cerró con 6 000”, señaló.
Contribución internacional
El taller contó con la participación de expertos internacionales que se han destacado en el tema de la farmacovigilancia. Una de ellas fue la Dra. Florence van Hunsel, del Centro Nacional de Farmacovigilancia de Holanda. También estuvo el Dr. Adrián Puello, del Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (Incart) de República Dominicana.
Los invitados dieron contribuciones importantes como referentes. Tan solo Holanda se destaca por tener un programa avanzado y amplia experiencia. Por su parte, República Dominicana brinda un aporte más cercano a la realidad costarricense.
La Dra. León recordó que la Facultad de Farmacia está a disposición de la ciudadanía para consultas a través del CIMED-UCR, y para brindarle así a los pacientes información útil sobre sus medicamentos, de modo que se logre su uso óptimo.
Si cree que está experimentando un efecto adverso en su medicamento contáctenos
Llame al 2511-8327, 2511-8328 o 2511-8313. También puede realizar sus preguntas al cimed.inifar@ucr.ac.cr, o en su página de facebook. Otra de las posibilidades es ir de manera presencial en el primer piso del edificio de Farmacia, en horario de 8:00 a.m. a 12:00 m.d. y de 1:00 p.m. a 5:00 p.m.
El fin de semana anterior, sábado 7 y domingo 8 de julio, fue especial para esta comunidad y en especial para los niños, las niñas y personas jóvenes de la localidad. No importó la falta de luz, de agua u otras limitaciones materiales; tampoco las constantes amenazas de desalojo que han sufrido por parte del Estado y que afectan los procesos de organización y de lucha por el derecho a tener tierra y cultivarla. Este fin de semana Los Almendros recibió a grupos de teatro, cuenta-cuentos, títeres y delegaciones de líderes y lideresas comunitarias de zonas como Meleruk de Talamanca, Paraíso de Sixaola y Longo Mai de Buenos Aires, que en coordinación con personas del Comité de Desarrollo de Los Almendros se proponían desarrollar un espacio de disfrute y que rompiera por un momento con la rutina comunitaria.
La historia de esta comunidad conformada por un proceso de toma de tierras comenzó en setiembre del 2012 con el ingreso de unas 120 familias, tras la muerte del propietario de la finca que no tiene herederos registrados. Actualmente en ella viven unas 250 familias cuyas cabezas de hogar, en su mayoría, son mano de obra en actividades agrícolas temporales y de subsistencia en las bananeras aledañas.
Desde ese momento cada día es una lucha dura y distinta. Doña Seidy y Doña Norma cuentan como las condiciones de vida en la zona son difíciles, pues no cuentan con calles adecuadas por las cuales puedan salir sus hijos a estudiar, no hay alumbrado público lo cual se traduce en problemas de seguridad y el agua llega de forma reducida y por periodos de tiempo limitado.
Disputa es la principal característica de la vida en Los Almendros por una parte contra el Estado, que a través de Fuerza Pública ha intentado múltiples desalojos de las tierras, por otra parte instituciones de servicios públicos como el AyA que dificulta la adecuada distribución del agua potable, así mismo no hay servicios de electricidad formal. En este momento una importante cantidad de casas no cuentan con alguno o ambos servicios, tal es el caso de Doña Gerardina que colabora con el comité y fue una de las principales promotoras para que se desarrollará la actividad.
Además, en distintos intentos por lograr la titulación de tierras las y los habitantes de Los Almendros se han visto expuestos a situaciones de estafa por parte de abogados y otras personas (gavilanes) que les prometen avances en trámites, pero sin concretarse eso en beneficios concretos para sus vecinos. Lastimosamente bajo la lógica de estafa también se han gestado proyectos productivos en la localidad que terminan desmantelándose y representando importantes pérdidas económicas para las personas de esta comunidad.
Esas y otras situaciones han producido un ambiente de desconfianza en incredulidad ante nuevos intentos de articulación comunitaria, es por ese motivo que se genera la vinculación entre el nuevo Comité de Desarrollo de Los Almendros, el Programa Kioscos Socio-ambientales y Extensión Cultural de la Vicerrectoría de Acción Social de la UCR para desarrollar una serie de aportes puntuales a la organización, la primera de ellas fue la actividad del fin de semana anterior cuyo fin era el de fortalecer las acciones y procesos que lleva a cabo este nuevo comité.
Durante la tarde del sábado se realizó un intercambio de conocimientos y experiencias entre personas del Movimiento Saberes Comunitarios (grupo de dirigentes comunitarios con que trabaja la Cátedra de Acción Social del programa Kioscos) y la dirigencia de la comunidad, en ese diálogo compañeros con experiencia en procesos de titulación de tierras compartieron con las integrantes de nuevo comité una serie de estrategias que han resultado efectivas en el desarrollo de los procesos que se llevan en las municipalidades y otras instituciones como Inder. Por su parte, Sonia de Meleruk, Talamanca hizo énfasis en la necesidad de que el Comité estimule la participación e involucramiento de las personas de la localidad, pues expresa que crear cuerpo comunitario es indispensable en los procesos de la lucha organizativa por defensa de la tierra.
El domingo durante la mañana, hubo taller de títeres, teatro y cuenta-cuentos con el colectivo Diököl y partidos de fútbol disfrutados mayoritariamente personas jóvenes que se acercaron a la plaza de la localidad. En horas de la tarde personas adultas se acercaron al intercambio de semillas criollas preparado por las y los integrantes del Movimiento Saberes Comunitarios, en ese espacio se conversó sobre la importancia del cuido de las semillas criollas y las formas de producción campesinas como una forma de resistencia de las comunidades rurales y en defensa de la identidad campesina ante las amenazas de la expansión de monocultivos.
Que la principal actividad económica que sostiene a las familias la comunidad de Los Almendros sea el trabajo asalariado en las bananeras representa un factor de riesgo para la comunidad ya que su estabilidad económica está sujeta a la demanda temporal de mano de obra en el monocultivo, es por ese motivo que resulta pertinente la promoción de formas de producción local diversificadas y enfocadas inicialmente en el auto-sustento de las familias del territorio.
¿Qué es y cuándo nació el Movimiento de Saberes Comunitarios (SACO)?
Es desde finales del año 2014 que se ha venido trabajando con un grupo de dirigentes de organizaciones comunitarias en un proceso sostenido de acción-reflexión-acción orientado a profundizar en torno a las causas, historicidad y expresiones de los conflictos socioambientales en nuestro país y sus diferentes relaciones con la región latinoamericana. Es también un espacio en el que se propone la generación de diálogos y encuentros con otras organizaciones sociales a través de visitas a diversos territorios de la ruralidad costarricense.
En el grupo SACO (así nombrado por mismos integrantes) hay personas de Los Chiles, Guatuso, Sixaola, Pérez Zeledón, Buenos Aires, Territorio Bribri Talamanca, Siquirres y Guacimal. La articulación y proceso grupal se gesta desde la Cátedra Defensa Comunitaria del Territorio del programa Kioscos Sociambientales para la organización comunitaria y representa un esfuerzo por dar seguimiento a los procesos que el programa abre en las distintas zonas del país.