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Autor: María José Ferlini Cartín

“Gracias” canción de El José dedicada a todas las personas que trabajan en la sanidad pública

Esta canción del cantautor español El José, es un homenaje para el personal de salud que en los hospitales y clínicas luchan día a día por mantener con vida las personas positivas por COVID-19. La letra visibiliza el esfuerzo y el amor con el cual el personal de salud realiza su labor día con día, sin importar el cansancio, familias y el miedo al contagio.

La canción la puede escuchar dando click aquí

Compartido con SURCOS por José Manuel Arroyo Gutiérrez.

La UCR abre parcialmente el campus de la Sede Rodrigo Facio para la recreación y la actividad física

La finca 1 y la finca 3 son los primeros espacios que se abren para el disfrute de la comunidad universitaria y las comunidades vecinas

A partir de este viernes 15 de enero, la comunidad universitaria y los vecinos de la UCR podrán volver a disfrutar, junto con sus burbujas y mascotas, del ejercicio y la recreación en los espacios al aire libre que ofrece el campus universitario, siempre y cuando acaten los lineamientos sanitarios para evitar la propagación del COVID-19.

El campus Rodrigo Facio (finca 1) y las Instalaciones Deportivas (finca 3) estarán abiertos de lunes a viernes, de 6:00 a. m. a 6:00 p. m. Los días sábados y domingos, el horario será de 6:00 a. m. a 4:00 p. m. Se permitirán únicamente las actividades individuales o con su burbuja familiar.

Las personas que ingresen al campus podrán realizar actividades físicas como ejercicios de estiramiento y relajación, andar en bicicleta y caminar o trotar en la milla universitaria. Para desarrollar esta última práctica, deben utilizar el carril derecho para ir en el sentido de oeste a este, y el izquierdo para deslizarse en el sentido de este a oeste, mantener el distanciamiento mínimo de 1,8 metros con personas de otras burbujas y evitar causar aglomeraciones.

Para hacer uso de las instalaciones, cada persona deberá cumplir responsablemente con los protocolos de lavado de manos, uso de mascarilla y técnica correcta de tos y estornudo. Además, quienes ingresen con mascotas también están en la obligación de recoger los excrementos de sus animales.

Los visitantes deberán respetar las zonas que se mantienen cerradas, como los circuitos biosaludables (máquinas para hacer ejercicio) y canchas deportivas. Asimismo, los espacios diseñados específicamente para la práctica del deporte (los gimnasios, las canchas deportivas, el frontón y las piscinas) se mantienen cerrados para el púbico general, ya que su uso está sujeto a protocolos y procedimientos diferenciados que son definidos por el Ministerio del Deporte.

Un respiro para el cantón

Después de 10 meses desde que las instalaciones universitarias se cerraron, debido a las restricciones impuestas por la pandemia, la apertura de la finca 1 y la finca 3 viene a dar un respiro a los habitantes del cantón de Montes de Oca para la práctica del ejercicio y la recreación. Según señaló el rector, Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta, esta decisión responde a una necesidad de la salud física y mental de la población y a una exigencia de un grupo de vecinas de Montes de Oca.

Mediante un mensaje audiovisual dirigido a la comunidad universitaria y comunidades vecinas, el jerarca anunció la apertura de las fincas 1 y 3. «Este será un primer paso hacia una apertura gradual de todos nuestros diferentes espacios, a lo largo y ancho del país», dijo. Adicionalmente, manifestó su entusiasmo: “Yo quiero ver a la gente andando en bicicleta, quiero ver a la gente correr, caminar, con perros, con chiquitos”.

La apertura gradual de las instalaciones universitarias ubicadas en las diferentes provincias del país, para la recreación y actividad física, es posible ya que el Ministerio de Salud aprobó este 6 de enero, mediante el oficio MS-DM-1089-2021, el “Protocolo para el desarrollo de las actividades de la Universidad de Costa Rica, en el marco de la emergencia por la enfermedad del COVID-19, versión 2”, presentado por la UCR el 7 de diciembre del 2020.

Siempre que se respeten las burbujas sociales, las personas pueden usar las áreas verdes, bancas para descanso y otro tipo de mobiliario urbano que esté habilitado.

En este documento, de acatamiento obligatorio, elaborado por la Oficina de Bienestar y Salud (OBS) y aprobado por el Centro Coordinador Institucional de Operaciones (CCIO), se establecen las medidas para llevar a cabo en forma gradual y segura las actividades y servicios en la Universidad de Costa Rica, y para minimizar el riesgo de contagio del virus SARS-CoV-2 que produce la enfermedad COVID-19.

Apertura controlada

El CCIO advierte que la apertura de estos espacios está sujeta a las alertas cantonales vigentes en cada lugar donde se ubican las instalaciones universitarias, de acuerdo con el Modelo de Gestión Compartida “Costa Rica trabaja y se cuida” y la Directriz MS-DM-6958-2020. Además, requiere de una adecuada coordinación con la Municipalidad correspondiente.

Por lo tanto, en cada sede o recinto, se debe generar un protocolo específico para cada uno de estos espacios, en el cual se indiquen las fases y la gradualidad de la apertura, los horarios y si estos son reducidos y/o diferenciados. En tal documento también se deben contemplar las medidas de higiene, desinfección, distanciamiento y logística, así como los responsables de cada una de estas actividades y de su supervisión.

Un esfuerzo conjunto entre la comunidad y la Universidad

En la Sede Rodrigo Facio, la apertura del campus se realiza bajo un minucioso proceso de análisis y supervisión a cargo del CCIO, con el apoyo de la Oficina de Bienestar y Salud como instancia técnica encargada de la vigilancia de la salud. El objetivo es observar el efecto que vaya teniendo la apertura, tanto en la comunidad universitaria como en la comunidad circundante, según detalló Freddy Brenes, miembro de CCIO.

Brenes resalta que el protocolo debe aplicarse estrictamente para garantizar la continuidad de las actividades y contribuir a la salud mental. «La única forma de lograr una apertura gradual y segura es con el compromiso de todas las personas de la comunidad universitaria y de las comunidades aledañas, con la responsabilidad de cumplir con las medidas de salud y seguridad en el uso de estos espacios», acotó el experto.

Para lograr un proceso de apertura exitoso, la Oficina de Servicios Generales (OSG), con el apoyo de la Oficina de Divulgación e Información (ODI), está reforzando el sistema de rótulos con instrucciones para los usuarios. Estos se ubicarán en las diferentes entradas al campus y agujas de acceso vehicular. Igualmente, se trabaja en el establecimiento de las estaciones de higienización de manos alrededor de la Universidad.

Se les solicita a las personas visitantes acatar en todo momento las indicaciones del personal de Seguridad y Tránsito. La atención extrahospitalaria de emergencias estará disponible desde las 7:00 a. m. hasta el cierre de las instalaciones del campus, por medio del teléfono 2511-4911.

Dé seguimiento a los protocolos y a otros documentos relacionados con la operación de la Universidad de Costa Rica en el contexto de la pandemia: https://www.ucr.ac.cr/coronavirus.html.

Apertura de las instalaciones de la UCR, 2021
A partir del viernes 15 de enero, la comunidad universitaria y los vecinos de la UCR podrán volver a disfrutar, junto con sus burbujas y mascotas, del ejercicio y la recreación en los espacios al aire libre que ofrece el campus universitario, siempre y cuando acaten los lineamientos sanitarios para evitar la propagación del COVID-19.

Lineamientos de apertura

  1. El horario de apertura para realizar actividades recreativas es de lunes a viernes, de las 6:00 a las 18:00 horas, y sábados y domingos, de las 6:00 a las 16:00 horas.
  2. Para efectos de atención médica de emergencias, si se llegaran a presentar, el horario de atención sería a partir de las 7:00 horas hasta el cierre de las instalaciones.
  3. Se pueden usar las áreas verdes, bancas para descanso y otro tipo de mobiliario urbano, manteniendo siempre un distanciamiento mínimo de 1,8 metros con personas de otras burbujas.
  4. Si viene a pasear a las mascotas, a realizar una caminata recreativa o a utilizar las zonas verdes, debe utilizar la mascarilla todo el tiempo que esté dentro de las instalaciones.
  5. Se permite únicamente la realización de actividades individuales o con su burbuja familiar. Cualquier tipo de actividad en grupo no está autorizada.
  6. No puede utilizar los circuitos biosaludables (máquinas para realizar ejercicios).
  7. Si trae mascotas, debe portar una bolsa para recoger los residuos sólidos.
  8. Debe respetar las indicaciones del personal de Seguridad y Tránsito institucional.
  9. Las personas con síntomas de resfrío, gripe o problemas respiratorios no deben ingresar a las instalaciones.
  10. No se permite hacer uso de las canchas deportivas.
  11. Atienda las indicaciones señaladas en los rótulos informativos.
  12. Evite tocar objetos en la vía universitaria.

 

Katzy O`neal Coto
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR.

UCR: La población costarricense se siente medianamente vulnerable ante el COVID-19

La percepción de bienestar es menor entre las personas que tienen dificultades económicas

Según la encuesta Actualidades 2020, el riesgo de infección percibido por las personas encuestadas es, en promedio, 5,6 (en una escala de 0 a 10). Foto: Karla Richmond, UCR.

La Encuesta de Actualidades 2020, que realizó la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR), reveló como parte de sus resultados que los costarricenses se sienten medianamente vulnerables ante el COVID-19.

Según los datos del estudio, el riesgo de infección percibido por las personas encuestadas es, en promedio, 5,6 (en una escala de 0 a 10), mientras que la mayoría considera que la gravedad de la infección está en un rango de mediano a alto, con un promedio de 6,0.

Raquel González Trejos, una de las estudiantes a cargo del módulo denominado “Percepciones de vulnerabilidad hacia el COVID-19 y bienestar subjetivo”, indicó que “puede afirmarse que quienes perciben una gravedad alta incluye, principalmente, mujeres (57,1 %), personas de 50 años o más (52,7 %), con bajos niveles educativos (48,0 %) y que no trabajan (52,4 %). En cambio, quienes consideran la gravedad en su salud como baja, incluye principalmente hombres (52,4 %), personas de 30 a 49 años (39,7 %), con educación de secundaria (45,5 %) y personas que trabajan (65,4 %)”.

Se encontró, además, que entre quienes consideran alta la gravedad en su salud, en caso de infectarse, el 60 % posee una enfermedad crónica.

Las personas con enfermedades crónicas reflejan gran conciencia al considerar que las implicaciones al infectarse pueden ser altas”, señaló González.

A parte de las percepciones de vulnerabilidad hacia el contagio con el virus, también se quiso determinar si esto se relaciona con su sentimiento de bienestar.

Para analizar el bienestar subjetivo se realizaron preguntas sobre la satisfacción que sienten las personas en diferentes ámbitos de su vida: trato con los miembros del hogar, relación de pareja, la vivienda, salud mental, física, etc. En todas las respuestas los promedios fueron mayores a 8.

Estas preguntas se agruparon en dos escalas: la de bienestar con la vida y la de bienestar económico. Ambas presentaron un promedio alto (8,6 y 7,9, respectivamente).

En la encuesta se encontró que la vulnerabilidad percibida hacia el COVID-19 está relacionada con los sentimientos de bienestar de las personas, pues más vulnerabilidad se asocia con menores grados de bienestar y viceversa.

Sin embargo, pese a que ese bienestar subjetivo es alto, las desigualdades socioeconómicas afectan este sentimiento. Así se concluyó en dicho módulo de investigación, que estuvo a cargo de los estudiantes Pedro Campos Jiménez, Rebeca Porras López y Raquel González Trejos.

La Encuesta de Actualidades se realiza todos los años por estudiantes del curso Diseño de Encuestas por Muestreo, que imparte el M. Sc. Johnny Madrigal Pana.

El estudio se llevó a cabo del 10 al 27 de octubre del 2020, a una muestra aleatoria de 1 287 personas mayores de 18 años, usuarias de telefonía celular en todo el país. El margen de error es de 2,7 %.

 

Andrea Marín Castro
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

La armada costarricense, la Guerra de Coto y buques de guerra extranjeros en las aguas territoriales de Costa Rica

SURCOS comparte el texto del académico alemán, Dr. Jochen Fuchs, escrito durante su última estadía en Costa Rica. Fuchs trabaja en la Universidad de Magdeburgo en Alemania, cuenta con doctorados en Derecho y en Ciencias Políticas, y además es autor de libros de guías turísticas de Costa Rica.

La armada costarricense, la Guerra de Coto y buques de guerra extranjeros en las aguas territoriales de Costa Rica

Hoy Costa Rica no tiene ejército, ni armada. En vez de una armada o por lo menos buques de guerra, Costa Rica tiene barcos armados ––regalitos de los EE.UU.–– como las patrulleras de la clase Libertador (34 metros, 168 toneladas, sin cañón de 25 mm, pero con ametralladoras), entre tanto para fortalecer el “liderazgo de Costa Rica en la región en la incautación de drogas” según presidente Solís.

Bueno, hasta ahora, la guardacosta del líder en la región no ha hundido ninguno de los (al menos) tres submarinos frente a la costa de la península de Osa y a veces tampoco una armada costosa es un garantía para un suceso deseable, porque los elementos pueden ser más poderosos como capitanes (recuerdo a Felipe II, quien, según la leyenda dijo: “No envié mis naves para luchar contra los elementos” al recibir la noticia de la derrota de su “Grande y Felicísima Armada”) – y los elementos no se pueden sobornar (pero esa es otra historia).

Costa Rica muchas veces no tuvo experiencias buenas con buques de guerra durante su historia. Los piratas llegaron en buques de guerra a Matina no para transportar cocaína, sino cacao desde allí a costas más ricas que las de Costa Rica.

Y en el año 1666, cuando otros piratas, ahora bajo el mando de Eduard Mansvelt y Henry Morgan llegaron en sus buques de guerra a Costa Rica, no había armada que pudiera salvar a la provincia de ellos, solo gracias a un milagro y gracias a la Virgen de Rescate (hoy patrona de la Fuerza Pública – y, por lo tanto, también de la guardacosta de Costa Rica) ellos regresaron a sus barcos sin saquear y devastar la provincia pobre.

No todos los buques de guerra vinieron a robar a Costa Rica. En la segunda mitad del siglo XIX un buque de guerra alemán llegó para una visita de cortesía a Puntarenas.

Muy culto, muy educado, según las costumbres tradicionales y reglas alemanes, el capitán ordenó a sus marineros saludar al país con 21 tiros de saludo; los marineros obedecieron, disparando los 21 tiros de saludo para demostrar que no habían venido a robar los sacos de café ni de los ricos cafetaleros costarricenses ni de los comerciantes alemanes sino a tomar cafecitos, parlar con la chicas, etc. Según las costumbres tradicionales ahora el comandante del puerto tuvo que ordenar a sus súbditos contestar el saludo del buque de guerra alemana también con 21 tiros de saludo. El comandante costarricense ordenó, sus súbditos tiraron una vez, tiraron otra vez y tiraron también por tercera vez… y fin. El cañón no funcionó más, el cañón se rompió y el capitán se ofendió. El comandante del puerto estaba consternado e invitó al capitán, los oficiales y la tripulación a una fiesta. El cañón debió repararse y los 21 disparos de saludo compensados después de la fiesta. La fiesta fue agradable, se reparó el cañón, el comandante del puerto dió a sus súbditos la orden de disparar los 21 tiros de saludo. Sus gentes obedecieron, dispararon una vez, dispararon dos veces, tres veces, cuatro veces, cinco veces – y fin. El cañón estaba roto. El capitán estaba aun más ofendido. ¿Solo el capitán? ¡No! Alemania estaba ofendida. El comandante del puerto estaba más consternado. ¿Solo el comandante del puerto? ¡No! Todo Costa Rica ––o por lo menos el presidente del país–– estaba consternado e invitó al capitán y a los oficiales a un gran baile en San José, donde se iban a compensar los tiros de saludo, 21 tiros de saludo naturalmente. El baile fue hermoso y el cañón de San José funcionó. ¿Bien está lo que los súbditos bien acaban? ¿Estaba satisfecho el capitán? No del todo, porque no todo empezó bien. El capitán informó al Ministro de Relaciones Exteriores de Alemania sobre los insultos de Alemania en Puntarenas – la carta todavía está en el archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores (“Auswärtiges Amt”) de Alemania en Berlín. Alemania no olvida.

Costa Rica sí – al menos a veces. ¿Quién sabe hoy, fuera de las cátedras de historia, que Costa Rica, un país que se enorgullece de tener más maestros que soldados (incluso antes de que se prohibiera el ejército), ha invadido un país sin ejército ni armada tres veces?

En 1900, el entonces presidente francés Loubet decidió, en virtud de una convención de 1896 entre Costa Rica y Gran Colombia, poner fin a las disputas sobre la frontera entre los dos países y que Costa Rica, insatisfecho con el resultado, no había firmado. Según el Fallo Loubet, todo el territorio en el sur de Punta Mona, incluida Gandoca, debe pertenecer a Colombia, el Río Sixaola debe ser enteramente un río colombiano y no un río que marque la frontera.

Un año después de la separación de Panamá de Colombia (y después de la proclamación de la República de Panamá) en 1903 el ejército nacional de Panamá, bajo el mando del General Esteban Huertas, héroe de la independencia, intentó un golpe de estado, pero fracasó. Por el miedo a que él u otro militar intentaran intervenir nuevamente en la política, el gobierno disolvió el ejército – también una solicitud de los Estados Unidos, que quería un Panamá débil, para garantizar su proprio dominio sobre la zona del canal (entonces en construcción).

Y ahora era el momento de Costa Rica. Su ejército glorioso (al menos desde la batalla de Santa Rosa) capturó a Gandoca maravillosamente – de hecho, el gobierno envió menos de 20 soldados para ganar esta batalla contra el país joven, su nuevo país hermano en el sur. El gobierno panameño protestó – nada más.

Y nuevamente (cinco años después): Costa Rica conquistó toda el área hasta el río Sixaola. Y otra vez: El gobierno panameño protestó – nada más.

En el año 1914 el entonces presidente, no de Francia (él no tuvo tiempo debido a la Primera Guerra Mundial) pero el de la Corte Suprema de los Estados Unidos, Edward Douglass White, decidió que la frontera “es una línea que, partiendo de la desembocadura del río Sixaola en el Atlántico, sigue el canal de dicho río aguas arriba hasta llegar al río Yorkin o Zhorquin; luego sigue el canal del río Yorkin – thalweg – aguas arriba hasta aquellas de sus cabeceras hasta que está más cerca del contrafuerte que es el límite norte del área de drenaje del río Changuinola o Tilorio, de allí siguiendo el canal que contiene dicha cabecera hasta dicho contrafuerte, de allí a lo largo de dicho contrafuerte que separa las aguas que van al Átlántico de las que van al Pacífico; de allí a lo largo de dicho contrafuerte hasta el punto cerca del noveno grado de latitud norte más allá del cerro Pando que es el punto al que se refiere el artículo primero de la convención del 17 de marzo de 1910” (Laudo White) – pero ahora Panamá no firmó (Costa Rica sí). No hubo cambios reales. El statu quo se mantuvo. Los costarricenses quedaron en Sixaola y los panameños en la zona sur en los alrededores del Golfo Dulce.

Diario de CR, 26 de enero de 1937.

En 1917, el Congreso confirió al ministro de Guerra José Joaquín Tinoco (golpista del estado contra el presidente Gonzales Flores debido a su veto contra al contrato petrolero Pinto – Greulich (ver: Carlos Cortés, El año de la ira, p. 140 ff.) y hermano del entonces dictador Tinoco), no solo el grado de general de brigada, sino también una concesión de cocales en la zona del Golfo Dulce. Debido a la intervención del pueblo (ver: Alejandro Bonilla Castro, Movimientos sociales y represión del Estado en la dictadura de Tinoco, 1918-1919.), de los Estados Unidos (“USS Castine” en Limón y “USS Machias” en Puntarenas) y la bala de la esquina calle 3/avenida 7 en San José, José Joaquín Tinoco no pudo utilizar la concesión, sin mencionar que el rea estaba bajo jurisdicción panameña. Pero sus actividades en la zona también sentaron las bases para un conflicto ‘caliente’ un poco más tarde.

Después de la caída forzada de la dictadura en 1919, la sociedad costarricense no estaba unida, había muchas diferencias no solo sociales sino también políticas (los seguidores de la dictadura todavía estaban presentes y activos); el 15 de septiembre de 1919 solo hubo una quema pública de los cepos y no de los hombres, que eran leales a Tinoco ( = ver: “La Tribuna” 19 de febrero de 1921 p.1: “Los tinoquistas regresan” versus “La Tribuna” 20 de febrero de 1921, p. 6: hoja suelta firmada de Sr. Jiménez “de estilo enarderido de patriota ante el arribo de los tinoquistas”) y como reacción a un rumor sobre la publicación de un libro de la esposa de Tinoco bajo el título “El Mesías que llegará” (“La Tribuna” 22 de febrero de 1921: “Aquí los pillos que mataron y robaron sin freno van cobrando nuevamente prestigio. Muchos que eran figuras insignificantes antes de la tiranía, ahora se levantan hechos personajes, teniendo por base un pedestral de deshonra y de descredito.”) y en esta situación un conflicto pequeño ––no necesariamente sangriento–– con los vecinos, los invasores, a los ojos no solo del gobierno pero de muchos ticos, permiten la unidad del pueblo o, en las palabras de Ronald Díaz, “una mayor cohesión entre sus habitantes” , especialmente si los vecinos no tienen un ejército y Costa Rica buenas experiencias en ganar juegos de este tipo contra ellos.

¿Y cómo se hizo? Al principio, nadie dijo nada en público. Hubo discusiones en el Congreso sobre problemas y cuestiones no relacionadas con el plan de invasión (ver “La Tribuna” 22, 23, 24 y 25 de febrero de 1921). Por primera vez “La Tribuna” del 24 de febrero de 1921 informó en la página 5 bajo el título “El Gobierno envió tropas a la región del sur”, que “fueron reclutados unos pocos individuos (…) no a apagar desórdenes en las Minas de Abangares” ni “con motivo de los movimientos obreros (de Limón, J.F.), pero: “todo este movimiento tiene origen en ciertas incursiones que han estado haciendo al territorio costarricense, por la región del Golfo Dulce, individuos de otras nacionalidades que llegan hasta a causar daño; y para contener ese mal es que han enviado el número de individuos (cincuenta, J.F.) de tropa que se creyó necesario.” El día siguiente, el 25 de febrero de 1921, “La Tribuna” informó (p. 2 bajo el título “Como nos juzgan en Panamá”: subtítulo: “Limón y Puntarenas son barracones y los costarricenses un saco de vanidades”) sobre un artículo de “La Estrella de Panamá”. Según “La Tribuna”, el periódico panameño había escrito sobre Costa Rica que “en las ciudades del interior falta la higiene. Por lo mismo, no deben pensar los yanquis en venir de vacaciones a nuestro suelo porque ellos necesitan ciudades limpias.” Por primera vez, el tema de la invasión se puede encontrar prominentemente en la primera página de “La Tribuna” del 26 de febrero de 1921 bajo el título “Ejerciendo actos de soberanía”: “Panamá ha mantenido dentro del territorio nuestro, autoridades suyas, ejerciendo toda clase de actos de soberanía, sin respeto por lo ajeno (…) ha otorgado concesiones, disfrutando él de todos los tributos correspondientes. Para la vecina República fue, pues, la resolución del Juez Americano (Laudo White de 1914, J.F.), un pedazo de papel”. Luego “La Tribuna” se quejó del insulto a la bandera costarricense, el insulto al honor nacional: “algunos panameños patrioteros acudieron a la forma canallesca de patear nuestra bandera. (…) El rastacuerismo de los panameños que causaron agravio a nuestra bandera es anemia en el torrente del patriotismo.” Al final del artículo había un resumen de los periodistas que trabajaron para crear una mayor cohesión entre los ticos: “Como ciudadanos del país libre y como periodistas honrados, hacemos vibrar la cuerda más sonora de nuestro patriotismo y echamos nuestra protesta a que vuele por todos los àmbitos donde se agiten vientos de libertad y de decoro.” El día siguiente (“La Tribuna” 27 de febrero de 1921, p.1) un Sr. Philos escribió ¡Iremos! ¡La sangre joven, honrada y de puro costarricense que ama a su Patria y que a ella dedica su vida, sin más fin que hacerle todo bien, como una madre, nos buye, nos exalta, nos obliga a gritar, con todas las fuerzas del alma costarricenses! (…) Todos debemos luchar y si es el caso, morir. Seremos vencidos, pero no olvidemos que puede venir un gran conflicto que convierta a los que quieren esquilmar en esquilmados. Mi vida toda está para servir a Costa Rica y todos los jóvenes de este Patria deben unirse.”

Y la estrategia funcionó bien: En Cartago hubo manifestaciones patrióticas, “el cuartel (…) es visitado por numerosos grupos de los diferentes categorías sociales y bandos políticos, que acuden presurosos a ofrecer sus servicios militares, (…) están llegando grupos de campesinos de Orosí, Arenilla, Tejar, Agua Caliente y otros lugares, a ponerse a las órdenes de la Comandancia” y “el »Centro Internacional de Trabajadores« tomó un acuerdo y envió al Gobierno un voto de adhesión” (“La Tribuna” 1 de marzo de 1921, p. 2).

Los trabajadores del Ferrocarril al Pacífico hicieron una contribución para la Cruz Roja (“La Tribuna” 2 de marzo de 1921, p. 6), las Srtas. telefonistas hicieron lo mismo (“La Tribuna” 4 de marzo de 1921, p. 5) y el Teatro Variedades anunció una “función a completo beneficio de la Cruz Roja costarricence con película de Guerra” (“La Tribuna” 3 de marzo de 1921, p. 5). Don Paco Amerling organizó un batallón de voluntarios. Ellos “han dado en llamarlo »Batallón de la Muerte«” (“La Tribuna” 3 de marzo de 1921, p. 1). Todos los días un comerciante colocaba un anuncio en “La Tribuna”: “Don Calixto Madrigal está decidido a prestar su contingente a los clientes, dado que no puede por su excesiva gordura trasladarse donde quisiere a estar en el pueblo de Coto, viendo negros panameños.” (ver por ejemplo 3 de marzo de 1921, p. 4). Los hombres de la “facultad de Dentistería ofrecen sus servicios” (“La Tribuna” 4 de marzo de 1921, p. 3) 500 carretoreros de San José (“La Tribuna” 4 de marzo de 1921, p. 5) y “la señora doña Liduvina de Madrigal, obstetra graduada de la Escuela de Obstetricia, ofreció sus servicios aquí en San José gratuitos a las esposas de los militares en Campaña” (“La Tribuna” 6 de marzo de 1921, p. 1).

Y no solo los ticos sufrieron la fiebre del patriotismo: La colonia española “se ofrecía a hacer los servicios de policía” (“La Tribuna” 2 de marzo de 1921, p. 1), la colonia china de Puntarenas recolectó 3.000 Colones – la colonia suiza solamente 500 Colones (“La Tribuna” 5 de marzo de 1921, p. 5) “la colonia alemana ha puesto a disposición del Gobierno el edificio del Club Alemán, para un hospital de sangre” (“La Tribuna” 3 de marzo de 1921, p. 1), la colonia americana “la existencia total de abastecimientos de cirujía” (“La Tribuna” 6 de marzo de 1921, p. 1) y “se alistan varios nicaragüenses” (“La Tribuna” 4 de marzo de 1921, p. 2) [wegen der zitate stimmen die zeiten nicht!]

¿Qué había pasado mientras tanto en el frente? El gobierno costarricense envió a Héctor Zúñiga Mora como comandante militar al sur, el comandante envió un telegrama a Panamá informándoles que estaban actuando de acuerdo con el Laudo White y que van a enarbolar la bandera costarricense en el Pueblo Nuevo de Coto. El 21 de febrero de 1921, el coronel Zúñiga y un teniente con 100 soldados llegaron a bordo de una ‘gasolina’ – como vanguardia de la armada costarricense – a Pueblo Nuevo de Coto e informaron al jefe policial panameño del sitio sobre sus planes. El jefe de policía local, como sus colegas años antes en Gandoca y Sixaola, protestó, se retiró e informó a sus superiores.

Y ahora ha sucedido algo diferente, ahora Panamá se ha movilizado. Porque Panamá no tenía ejército, los policías fueron movilizados y en vez de los policías, los bomberos realizaron las tareas de la policía. (No es una excepción extraordinaria en ese tiempo, en el año 1919 los bomberos de San José lucharon junto con la policía contra los manifestantes usando su ‘bomba Knox’ para dispersarlos.) También hubo voluntarios y veteranos de la guerra de mil días. Como no había ejército, ni los policías ni los voluntarios ni los veteranos tenían armas adecuadas. El gobierno compró armas de tiendas en la capital y tomó los 50 rifles de un escondite secreto en el sótano de la sede del presidente. Luego marcharon hacia el norte – contra el enemigo.

¿Y el enemigo? ¿Qué hizo el enemigo? El enemigo estaba esperando, el enemigo esperaba refuerzos, el enemigo esperaba a la armada. ¿Y el comandante militar? ¿Qué hizo el coronel Héctor Zúñiga Mora? El coronel estaba cazando junto con el coronel González. Es aburrido esperar, así que el coronel Zúñiga y el coronel González no solamente esperaron, sino que fueron a cazar.

Los coroneles encontraron al enemigo mientras cazaban. Eran solo dos coroneles y los enemigos eran muchos. No todos tenían armas, pero eran muchos. Como comandante militar, el coronel era un experto en estrategia y también un experto en tácticas militares. Por lo tanto, no luchó como un león, ni como un gallo, ni como un toro bravo, no fue valiente hasta la muerte. Se rindió (el Presidente Acosta: “él ha muerto por la Patria” – “La Tribuna” de 1 de marzo de 1921, p. 6). El coronel González como experto militar se rindió también. Los subordinados siguen el ejemplo dado por los superiores. Los soldados del coronel también se rindieron y ahora todos los panameños tuvieron armas buenas.

¿Y los refuerzos, la armada? ¿Qué estaban hacienda los panameños? Ahora los panameños estaban esperando a la armada. En la Guerra hay que esperar a muchos. Todos.

Pero valió la pena. Primero vino “La Sultana”, un buque insignia con más soldados. Bueno, no el buque insignia de la armada, sino el buque insignia de la colonia española de Puntarenas, donde “La Sultana”, que transportaba a la colonia española, participó en la procesión marítima en honor a La Virgen del Carmen ( = ver: Luz Mary Arías Alpízar/ Oriester Abarca Hernández: Acerca de los orígenes de las festividades de la virgen del mar en la ciudad de Puntarenas. Diálogos Vol. 16 No. 1 <2015>). Como ni la tripulación ni los soldados sabían que ahora panameños y no ticos estaban esperando a la “La Sultana”, la resistencia de los soldados de la ‘gasolina’ “La Sultana” no era muy fuerte y los panameños captuaron 25 rifles, una ametralladora nueva y 6 mil tiros más. “La Estrella” llegó el 1 de marzo y después de una breve lucha el arsenal panameño tenía suficientes armas para una compañía de voluntarios nuevos. El destino de “La Esperanza”, que llegó como el último barco de la armada, fue similar. Sola hubo una diferencia: No tenía una nueva ametralladora, sino solamente un fonógrafo. Al llegar, el fonógrafo tocaba el himno nacional costarricense. El himno nacional tampoco salvó a “La Esperanza” y los panameños le dispararon al hombre que operaba el fonógrafo.

Costa Rica perdió una armada y una batalla, la batalla de Coto. El ejército de tierra costarricense tuvo más éxito en la costa atlántica, donde no tenía armada pero tomó el tren de la United Fruit Company. El 4 de marzo, el acorazado “USS Pennsylvania” y un día después el barco de cañón “USS Sacramento” llegaron a las costas y terminaron la Guerra de Coto estableciendo el límite entre Costa Rica y Panamá según el Laudo White. Los panameños perdieron Coto y los ticos perdieron el área al sur del río Sixaola. La decisión del Juez americano se hizo cumplir – firma de Panamá o no. Mao Zedong dijó: “El poder nace del fusil” – no siempre, a veces el poder nace también de los cañones.

El “USS Pennsylvania” no fue el último acorazado en las aguas territoriales de Costa Rica. En 1937, el “Schleswig-Holstein” hizo una visita amistosa (21 – 26 de enero). Era más pequeño y no tan rápido como el “USS Pennsylvania” (la finalidad de ambos barcos era algo similar, el buque norteamericano era uno de los buques objetivos en las pruebas nucleares de los Estados Unidos cerca de la isla Bikini en 1946 y el buque alemán sirvió para la Flota Roja entre 1948 y 1966 cerca de la isla Osmussaar como buque objetivo), pero la recepción del buque de guerra “Schleswig-Holstein” se asoció con una alegría mucho mayor que la visita de su homólogo “Pennsylvania”.

En Limón “el muelle cubrióse a los pocos minutos de enorme cantidad de público” (“Diario de Costa Rica” 22 de enero de 1937, p. 4). La comisión de la colonia alemana estuvo presente no solo con el señor Fuhrmann, el representante del partido nazi en Costa Rica, sino también con el Príncipe Segismundo de Prusia (“Diario de Costa Rica” 22 de enero de 1937, p. 4) que vivió desde 1928 hasta su muerte (1978) en Costa Rica.

Unos días antes, el Gobierno había expulsado un grupo jamaicanos – según el secretario (= ministro) de relaciones exteriores “elementos indeseables” – (oficialmente “por ejercer prácticas de hechicería y ritos seudoreligiosos”) – según el periódico “The Daily Cleanrer” de Jamaica (19 de enero de 1937) “con crueldad y dureza” – tal vez para salvar a los alemanes verlos, o simplemente para ahorrar dinero (para obras públicas más importantes que negros enfermos o locos?), porque “un considerable número de jamaicanos de la raza de color está asilados en los hospitales y el Chapuí, constituyendo un problema económica para nuestro país” como informó “La Tribuna” (26 de enero de 1937, p. 4).

El 22 de enero de 1937, los alemanes llegaron a San José en tren especial. En la estación los esperaba una enorme concurrencia, hubo vivas y aclamaciones (ver “Diario de Costa Rica” 23 de enero de 1937, p. 5), “numerosísimo público hizo objeto de cordial recibimiento a los distinguidos huéspedes” (“La Tribuna” 23 de enero de 1937, p. 5). La “fachada de las oficinas de Hapag Lloyd en esta capital <estaba> magníficamente adornada con el pabellón alemán y la svástica [sic], en honor de los visitantes” (“La Tribuna” 23 de enero de 1937, p. 1), los “marinos de la Alemania rubios como el Rhin [sic]” (“La Tribuna” 23 de enero de 1937, p. 2). “La Tribuna” informó (23 de enero de 1937, p. 5) que ”muchos han enarbolado ambas banderas y entre otros, la casa Bayer ha colgado en la esquina de los altos del Royal Bank, además de las que ya tiene en sus oficinas, un hermoso pendón de la Cruz Bayer, artísticamente bordado en seda el cual resulta una verdadera obra de arte que con justa razón está llamando la atención de todos los que por allá transitan.” y que en la “Librería Alsina” de Josef Sauter “se exhiben tres planos a colores en los cuales se puede apreciar la maravillosa estructura interior de este hermoso buque, el »Schelewig [sic] Holstein«” (22 de enero de 1937, p. 2). El “Gran Hotel” anunció en dos idiomas: “Das Gran Hotel Costa Rica ladet hiermit die deutsche Kolonie zu einem Marimba Tanzvergnuegen, welches zu Ehren der Offiziere und Mannschaften des Linienschiffes »Schleswig Holstein« am 23. Januar im Dachgarten des Hotels stattfindet, herrlich [sic] ein. Eintritt frei: fuer die deutsche Kolonie, Offiziere und Mannschaften. 9 P.M.“ y “GRAN HOTEL COSTA RICA – SABADO 23 DE ENERO – GRAN BAILE CON MARIMBA – en el ROOF GARDEN – en honor de la oficialidad y tripulación del barco SCHLESWIG-HOLSTEIN y de la colonia alemana con asistencia del turismo americano” (“La Tribuna” 22 de enero de 1937, p. 6). (No todos se anunciaron en dos lenguas, el anuncio a “Señores Viajeros” del “SALON LINDY”, un “RESTAURANT ESPECIAL PARA PERSONAS DE GUSTO REFINIDO” con “servicio día y noche”– “Diario de Costa Rica” 24 de enero de 1937, p. 2 o el anuncio de la “FARMACIA QUIROS” de su producto “HEIDISAN – para curar LA GONORREA” – el último casi cada día durante la visita del acorazado “Schleswig Holstein” ver por ejemplo “LaTribuna” 26 de enero de 1937, p. 6 y “Diario de Costa Rica” 22 de enero de 1937, p. 2, solo se podía leer solo en Castellano).

Hubo más invitaciones, por ejemplo del “Teatro Palacio” (“regia función de Gala en honor del Comandante Guenter Krause” – “La Tribuna” 22 de enero de 1937, p. 8), del Club Rotario (“La Tribuna” 26 de enero de 1937, p. 6) o para un pic-nic a la finca “Heinrichshof” de Hans Rudolf Heinrich al norte de Barva (“La Tribuna” 26 de enero de 1937, p. 7) y para un “koctel en el Europa” (“La Tribuna” 26 de enero de 1937, p. 7). Por supuesto, el Club Alemán también invitó: el Club Alemán invitó dos veces, por primera vez a una recepción el 22 de enero (según el “Diario de Costa Rica” del 23 de enero de 1937, p. 5 “una enorme concurrencia, tanto de miembros de la colonia alemana como de nuestra sociedad, asistió”) y por segunda vez a un baile en la noche del 25 de enero de 1937 “después de la boda de los jóvenes Niehaus-Siebe” (“Diario de Costa Rica 23 de enero de 1937). Sobre el último evento “La Tribuna” (27 de enero de 1937, p. 6) informó a sus lectores bajo el título “Ecos del gran baile del Club Alemán en honor del capitán de navío, Gunther Krause, y de la oficialidad del crucero »Schleswig-Holstein« casi solamente sobre los ojos y la figura de la Sra. doña Agmes [sic] Hammelstein de Cubero: “Distinguida y bella dama de la colonia alemana, en cuyos ojos, serenamente azules, se refleja toda la poesía del Rhin [sic], corriente cristalina que copia la gloria del hermoso cielo de su patria, y que prestigió con su elegante figura, el opulento sarao del domingo en el Club Alemán, en honor del capitán de navío Gunther Krause y de la oficialidad del crucero Schleswig Holstein”.

Diario de CR, 27 de enero de 1937.

Para el 26 de enero, el exclusivo Club Unión anunció una “GRAN COMIDA DANZANTE (…) MENU NETAMENTE ALEMAN” (“Diario de Costa Rica” de 24 de enero de 1937, p. 2 y “La Tribuna” 24 de enero de 1937, p. 6) y a “este acto asistió una gran concurrencia, encontrándonos entre ellos el señor presidente de la República y su señora esposa, los secretarios de estado, representantes de otras naciones y elementos de nuestra sociedad y de la colonia alemana” (“Diario de Costa Rica” de 27 de enero de 1937, p. 2) y – quizás por gratitud por el “menú netamente alemán” – hubo un saludo netamente alemán: un saludo hitlerista o “saludo Heil Hitler” (ver foto: “Diario de Costa Rica” de 27 de enero de 1937, p. 2).

Hubo más saludos hitleristas, por lo menos un saludo más. Hay una foto de este saludo nazi (“Diario de Costa Rica” 26 de enero de 1937 p.1). Los marinos no tenían fiestas, bailes, recepciones, pic-nics, funciones de gala, etc. todo el tiempo. También trabajaban:

“Una compañía (…) desfiló (…) por las calles (…) dando la magnífica impresión de la educación (…)” (“La Tribuna” 26 de enero de 1937, p. 2). Y el periodista estaba entusiasmado, estaba más que entusiasmado, elogió y vitoreó a los marinos: “Hombres rítmicos, que forman con una correción impresionante, que se mueven como por medio de resortes de acero, como los autómatas a los que basta apretarles un botón para que inmediatamente se desarrollen en sus movimentos precisos, isocronos, maravillosos” (“La Tribuna” 26 de enero de 1937, p. 2). El Comandante tenía que trabajar también, no tenía que desfilar ni marchar, sino depositar al pie del Monumento Nacional una corona – un “homenaje de la marina alemana a la gloria nacional” (“La Tribuna” 26 de enero de 1937, p.1) – y al final un saludo hitlerista como un homenaje más – un homenaje más a un mulato, al Juan Santamaría, al héroe de Rivas, que se puede ver muy bien en una de las placas conmemorativas del Monumento Nacional. Esa fue ciertamente la única vez que un representante de la marina alemana, un representante de la Alemania nazi, un representante de la raza aria honró a un mulato, a un medio negro.

Para resumir la visita, un periodista escribió en la “ENGLISH SECTION” del periódico “La Tribuna” (26 de enero de 1937, p.3): “we have truly heard nothing else but praise for all of those who came to San José”.

No escribió toda la verdad, no escribió sobre los peligros en las calles de San José para los “mocetones de caras frescas, hombres fuertes” (“La Tribuna” 26 de enero de 1937, p.2), para “los guapos y frescos cadetes que llegan con un caudal de ilusiones a nuestras playas” (“La Tribuna” 23 de enero de 1937, p. 2). Ese periodista no escribió sobre que los “individuos de filación comunista pisotearon la bandera hitlerista frente a los marinos que en aquellos momentos pasaban” (“Diario de Costa Rica” 24 de enero de 1937, p. 1) ni escribió sobre los “piloncito[s] con labios pintados” que “van por las calles sobre un par de zapatillas y que son capaces de dispararle siete miradas por segundo” (“La Tribuna” 23 de enero de 1937, p. 2). Y el periodista en particular no informó sobre las armas secretas, sobre la armada secreta, que tenía Costa Rica: acorazados, barreminas, cazatorpederos, destroyers, submarinos y crucero auxiliares – entre otros.

Un colega de ese periodista ha publicado esta información como advertencia a los marinos: “Deben además estar muy enterados estos marinos de que aquí hay suegras que parecen acorazados, maridos que son como barreminas, padres que resultan excelentes cazatorpederos y cuñados que suelen ser destroyers de alta mar (…) sin hablar de uno que otro submarino que se desliza por las aguas procelosas de nuestro océano y de alguno que otro crucero auxiliar [sic] o de algún barco pirata” (“La Tribuna” 23 de enero de 1937, p. 2).

 

*Imagen de portada: Diario de CR, 27 de enero de 1937.

Un Presidente y sus cruzadas contra la «hora tica», los judíos y los comunistas y una propuesta de cómo se podría conmemorar a este y sus actividades

SURCOS comparte el texto del académico alemán, Dr. Jochen Fuchs, escrito durante su última estadía en Costa Rica. Fuchs trabaja en la Universidad de Magdeburgo en Alemania, cuenta con doctorados en Derecho y en Ciencias Políticas, y además es autor de libros de guías turísticas de Costa Rica.

Un Presidente y sus cruzadas contra la «hora tica», los judíos y los comunistas y una propuesta de cómo se podría conmemorar a este y sus actividades

San José tiene muchos monumentos. El centro de la ciudad está lleno de monumentos, monumentos de hombres. Las mujeres no tienen monumentos, tienen hijos, cocinas, maridos y la iglesia. Las mujeres no tienen tiempo para acciones que los monumentos recuerden.

¿Pero quién tiene el monumento más grande de San José, probablemente no solo de San José, sino de todo el país? El monumento más grande de todos conmemora a un luchador contra la “hora tica”. Casi todos están en contra de la “hora tica”.

Según una encuesta, el 76 por ciento de los ticos está en contra de la “hora tica” (porque “es una falta”; ver “La Nación” 4 de mayo de 2011). Pero no son honrados por un monumento, solo un valiente luchador contra la “hora tica” ha recibido un monumento: León Cortés.

¿Qué hizo Cortés? Un día Cortés llegó a la Central de Correos a las 8 a.m. No iba solo. Llegó con su reloj de bolsillo. Si un funcionario postal llegaba 5 minutos tarde, el funcionario era despedido.

¿Por qué? Cortés era entonces Presidente de Costa Rica y un valiente luchador contra la “hora tica”. Quería disciplina y orden, y no la “hora tica” – disciplina y orden como en otros países, disciplina y orden como en los países de sus amigos, donde no había “hora tica”, sino trenes puntuales y autopistas buenas.

Cortés luchó en batallas contra la “hora tica” no solo frente al edificio Central de Correos en San José, sino en todo el país. Aunque Costa Rica era un poco más pequeño que los países de sus amigos a quienes admiraba ––aunque estos amigos podrían no haberlo conocido–– no luchó menos amargamente como lo hizo Hernán Cortez durante la Noche Triste en Tenochtitlán. León Cortés luchó por ejemplo otra batalla contra la “hora tica” en Vara Blanca. El gobierno, más concretamente el Presidente, construyó una carretera cerca de Vara Blanca. Por supuesto, el Presidente no construyó con sus propias manos; el Presidente había ordenado construir una carretera. Al Presidente le encantaba construir carreteras. El Presidente sabía que a sus amigos al otro lado del mar les encantaba construir carreteras (y obras públicas grandes) también – para preparar su guerra contra los polacos, los comunistas y para sus carros tipo “Volkswagen” (y campos de concentración como Dachau, Buchenwald y Sachsenhausen para los enemigos de la sociedad fascista y los judíos). Bueno, no había muchos polacos, judíos o comunistas alrededor de Vara Blanca, pero carretera es carretera y esas faltaban con seguridad.

Un obstáculo para la construcción de carreteras fue la “hora tica”. Un día, el Presidente llegó sorpresivamente al sitio de construcción a la hora de trabajo. Únicamente un trabajador estaba presente, todos los demás trabajadores eran víctimas de la “hora tica”. Cortés promovió al trabajador, pero despidió a todos los demás al final del día. De esta forma, él derrotó la “hora tica” cerca de Vara Blanca.

Pero el Presidente necesitaba ayuda con la construcción de carreteras ––y no solo para eso, porque no solo quería construir carreteras, sino que tenía muchas ideas más para el futuro brillante del país–– como sus amigos al otro lado del mar. Cortés encontró ayuda. La ayuda vino del otro lado del mar. Su ayudante era ingeniero y se llamaba Effinger, Max Effinger. Max Effinger fue un buen ayudante.

Siempre llegaba a tiempo, no conocía la “hora tica”, porque la “hora tica” era desconocida más allá del mar. Effinger era inmune a la “hora tica” y el Presidente ganó otra batalla contra la “hora tica” naturalizando a Max Effinger. Primero el ingeniero Effinger había trabajado como jefe de las obras públicas, construyendo carreteras y obras públicas ––no tan famosas obras públicas como el campo de concentración de Dachau o tan bellas como el campo de concentración de Sachsenhausen, “el campo de concentración más bello” (Bernhard Kuiper, arquitecto de campos y SS Obersturmführer 1937) porque Costa Rica no necesitaba campos de concentración (tenía la isla de San Lucas), pero obras públicas con “valor patrimonial” y “más significativos del paisaje urbano” (Municipalidad de Liberia 2019) como el Cuartel de Liberia.

Pero Cortés necesitaba más ayuda en otros campos de batalla. Él no era solamente un luchador grande contra la “hora tica”, lo era también contra los “rojos” y los migrantes (no de Nicaragua, pero de Polonia y no por el nuevo virus, pero por la raza judía).

En el año 1936 Cortés despidió a Carlos Luis Sáenz, director de la Escuela Normal de Heredia ––como “poeta de los niños” muy peligroso y como militante muy rojo del Bloque de Obreros y Campesinos del Partido Comunista Costarricense–– y en el año 1938 el gran luchador antibolchevique impidió por lo menos con fraude electoral, que el “poeta de los niños” se convirtiera en diputado rojo de la Asamblea Legislativa. Pero Sáenz no fue el único rojo, había muchos, muchos más. Y por eso Cortés necesitaba ayudantes, muchos, muchos más ayudantes. Él tuvo mucha suerte. Había encontrado un gran ayudante para este campo de batalla: Effinger, Max Effinger. Y Effinger tenía amigos, muchos amigos, poderosos amigos –– y si no tan poderosos, por lo menos amigos con un hermano grande. Y los amigos ayudaron al Presidente, porque Effinger era su líder, el líder del partido fascista, el “Führer” de NSDAP (AO) de Costa Rica, y el “Führer” mandó a sus amigos a ayudarlo.

Incluso tenían una fortaleza, la fortaleza se llamó Club Alemán. Bueno, no era una fortaleza muy grande, pero sí muy linda, y a veces había fiestas elegantes– para fortalecer el poder, para escuchar la recitación de la poesía impresionante de la chiquita Margarita (“Adolfo Hitler, el libertador de la tierra alemana”), hija del educador, embajador y escritor Luis Dobles Segreda, y para celebrar la unidad: un partido, un club, un Effinger. Y el Club Alemán no era el único castillo de los amigos. Tenían desde el año 1912 la Escuela Alemana (hoy día Colegio Humboldt) como pequeña fortaleza y su director Hannes Ihring, fundador del pequeño movimiento fascista, que se honró con el nombre del libertador de la tierra alemana: “Hitlerjugend”.

Y tenían un gran hermano, que era un hermano muy grande: no un cañonero, ni un buque torpedero, ni un crucero, no: un acorazado. El acorazado SMS Schleswig-Holstein – por lo menos en el año 1937; (más tarde no tuvo tiempo, tuvo que navegar a las playas de Polonia, a “Westernplase” para empezar la Segunda Guerra Mundial, disparando el primer tiro contra los polacos [también enemigos del Presidente, por lo menos los polacos de la raza judía] o como el “Führer” en Berlín dijo por radio: “disparar de vuelta”).

El acorazado SMS Schleswig-Holstein: un hermano poderoso, un hermano convencido con más de 750 amigos alemanes (ver www.ticoclub.com/schleswig.htm). Y todos ayudaron al Presidente, gran luchador contra los rojos. Y el Presidente estaba muy feliz porque tenía muchos amigos. El invitó a todos, al comandante Krause, a los marineros no rojos, no judíos, a todos sus amigos a la Casa Amarilla y ––porque no todos los 750 amigos del acorazado tuvieron espacio en la Casa Amarilla–– tal vez las “Madames” de los burdeles de Limón también estaban felices. Los amigos del “Club Alemán” estaban ciertamente felices e invitaron a todos a un gran baile “en honor del señor Presidente de la República”. Y todos vinieron, incluido el gran luchador contra la “hora tica” para presidir “junto con doña Lilly Knohr (sic!)”, la esposa de uno de los fascistas más importantes, la fiesta, que inició ––según “La Tribuna” del 26 de enero de 1937–– “con la más precisa exactitud a la hora” (¡y no a la “hora tica”! J.F.).

El periódico “La Época” (28 de enero de 1937), portavoz de los círculos clericales más reaccionarios, celebró en su primera página: “Al honorable y caballeroso Comandante Krause, alta oficialidad y cadetes de buque (…) Vuestro arriba a estas playas a tiempo anunciado [¡y no a la hora tica”, J.F.] fue vivamente esperado por el pueblo de Costa Rica”. (Por todo el pueblo realmente no, había protestas de ––según La Época–– “gentes sin principios” y estos verdaderos católicos, llenos de caridad cristiana, solo tuvieron un deseo: “estas basuras sociales se consumen lentamente en el crematorio de la conciencia nacional” – bueno, los fascistas sin caridad cristiana han usado crematorios reales para la “basura social”.)

¿Que hizo esa “gente sin principios”, esa “basura social”? En Heredia, por ejemplo, el segundo comandante encontró una hoja suelta con críticas de Hitler debajo de la puerta de su residencia (y según La Tribuna del 24 de enero de 1937 “dio instrucciones de detener a los sujetos que circulaban la publicación”).

¿Y qué hizo la gente con principios, la gente que no era parte de la “basura social”? El 26 de enero de 1937 por ejemplo, visitaron la recepción del Club Unión, en honor de los amigos que han llegado a bordo del acorazado SMS Schleswig-Holstein al puerto de Limón. En el Club Unión estaba presente también el gran luchador contra la “hora tica” ––ahora no con doña Lilly, sino con “su honorable señora esposa” – naturalmente “a la hora indicada”–– según “La Tribuna del 27 de enero de 1937, y no a la “hora tica”.

Otros visitaron el cine “Palace” para ver la película italiano-alemana “Los cien días de Napoleón” – “según la obra de Benito Mussolini (El Duce de Italia)” como informó el cine en su anuncio ––el primer film sonoro sobre Waterloo, que contó con el apoyo en la distribución de Visorio Mussolini, hijo del Duce y como piloto de guerra, que describía sus bombas como “capullos de rosa” colaborador del Generalísimo Franco, otro gran amigo del Presidente.

“La Época” no fue el único periódico con una opinión muy alta sobre los amigos del Presidente. Un Sr. “REX”, periodista de “La Tribuna”, por ejemplo dirigió las siguientes palabras a los amigos del Presidente: “Caballeros alemanes estáis en una tierra pequeña de territorio, pero grande en nobleza hospitalaria por temperamento. (…) Aplauso, cariño, franqueza, lo único que tenemos y lo único que os damos. (…) Seguid vuestra ruta, fija vuestra mirada en el horizonte, en el único horizonte y el único ideal de vuestro jefe, el canciller Hitler (…) Adelante pues, hijos de Alemania (…) ¡Caballeros de la nueva Alemania!, seguid siempre unidos a vuestro jefe (…) como primer bastión occidental frente a la ola bárbara que amenaza la civilización del mundo, desde los hielos de Rusia.” Y como despedida, les deseó: “¡Caballeros Germanos!, feliz viaje. (…) Qué corta ha sido vuestra estadía en esta tierra, y sin embargo, qué grande ha sido la comprensión que hacia Alemania habéis dejado en este pueblo. ¡Unión… Cultura…Amistad… Simpatía… y más Unión! Felices vosotros, que unidos y a la sombra de un único jefe habéis sabido encontrar en el Nacional-Socialismo, el resurgimiento de vuestra Nación! (…) adelante con él, fieles siempre con vuestro jefe, que él, con la nueva bandera alemana, os está diciendo a vosotros y al mundo entero, allí enterramos un pasado y aquí sembramos un porvenir” (La Tribuna, 28 de enero de 1937).

Por lo tanto, Costa Rica, un país feliz, con un presidente valiente, amigos buenos y poderosos en todo el mundo y con poca basura social, ¿se podrá mantener sin problemas? En general sí, pero si se fijaba la mirada en el horizonte, se podía ver una amenaza, una ola bárbara para la civilización: no nicas, sino casi desde los hielos de Rusia: polacos (como se llamaban los judíos en ese tiempo según sus pasaportes) que primero quisieron fugarse de la sombra del ideal del canciller Hitler (y un poco más tarde de los tiros del acorazado SMS Schleswig-Holstein) para invadir Costa Rica.

Por eso el Presidente necesitaba otra vez ayuda. Y un buen amigo, quien previamente había ayudado al Presidente a construir el cuartel de Liberia, un baluarte contra rebeliones y/o ataques posibles de los guanacastecos (ver los periódicos “Marcha sobre Roma” y “El Guanacaste” y la movilización del centro político cultural “La Casa de Guanacaste” y la “Confraternidad” (partido político de Francisco Vargas Vargas) – debió ayudar otra vez, ahora no con piedras y cemento, sino con papel y tinta, a construir un baluarte contra la invasión de los “polacos”, ahora no en un sitio de construcción, sino detrás de la mesa en el despacho del director de migración: Effinger, Max Effinger. Su trabajo detrás de la mesa en el despacho del director de migración consistía en garantizar que incluso en el futuro brillante del país “ojos, serenamente azules, ––en los que se refleja toda la poesía del Rhin”–– como los ojos de “señora Agmes (sic!) Hammerstein” según “La Tribuna” del 27 de enero de 1937 – puedan ver “esa tierra pequeña de territorio, pero grande en nobleza hospitalaria por temperamento”, pero no los ojos polacos o, peor aún, ojos judíos, con o sin nobleza hospitalaria por temperamento.

Max Effinger tenía a un diplomático como colaborador, como partidario – conectado también a la poesía, no a la poesía del Rhin, sino a una niña de poesía. La chiquita Margarita recitó un poema en honor de Adolf Hitler. Su padre, su educador natural, era Luis Dobles Segreda (Áncora 20 de Abril de 2008), educador, escritor y diplomático costarricense, como informa “Wikipedia”.

¿Qué hizo Luis Dobles Segreda además de entrenar a su hija para que recitara poemas? Como diplomático costarricense asistió a la conferencia de Evian del 6 al 15 de julio de 1938 – y no solo él, sino también representantes de otros 31 países más participaron en la conferencia. La conferencia, una iniciativa del presidente Rossevelt, tenía como objetivo resolver el problema de los judíos de Alemania, que querían encontrar un puerto seguro para salir del ”Reich”, que querían encontrar países que quisiesen otorgarles una visa, porque sin una visa no había forma de salvarse. ¿Y cuál era la tarea de Dobles Segreda en la conferencia? Él era más o menos la punta de lanza en la lucha contra los ‘polacos’, contra la invasión judía de Costa Rica, el puesto de avanzada más externo del escritorio de Max Effinger para salvar a Costa Rica como puerto seguro de los ojos azules y de la imperecedera comunidad de sangre española (como dijo el ministro de España el 12 de julio de 1934 y como se puede leer hasta hoy en la placa conmemorativa frente de la iglesia principal de Heredia).

Luis Dobles Segreda hizo un buen trabajo – como hizo Effinger. No hubo invasión de ‘polacos’ (judíos) en Costa Rica.

Golda Meir, Primera Ministra de Israel entre 1969 y 1974, quien estuvo presente como observadora en la conferencia, describió más tarde la situación de la siguiente manera:” (…) escuchando a los representantes de 32 países ponerse de pie uno tras otro y explicarles cuán terriblemente les gustaría recibir a más refugiados y cuán terriblemente lamentaban no poder hacerlo, fue una experiencia impactante.”[1]

¿Qué pasa más tarde? Sabemos que en el año 1952 fue inaugurado el monumento más grande de San José en honor de León Cortés. Probablemente todos los fascistas alemanes de Costa Rica estuvieron presentes en la ceremonia de inauguración del monumento, porque el 20 de abril de 1952 tuvieron la oportunidad no solo de celebrar la inauguración del monumento en honor a su gran amigo costarricense, sino también de celebrar el cumpleaños de su querido “Führer” Germánico – como en los tiempos gloriosos en el Club Alemán (desafortunadamente sin lindos poemas de la talentosa niña Margarita Dobles). Don Oso, hijo de León Cortés, quien una vez escribió una carta de Alemania a su papá, lleno de admiración por el “Führer”, estuvo presente – al igual que el presidente Otilio Ulate y todos los líderes anticomunistas del PLN, ganadores de la guerra civil – y cerca 50.000 ticos más.

Cortés fue declarado Benemérito de la Patria en 1949. Su corazón está en la iglesia de Alajuela.

Luis Dobles Segreda, una vez Secretario de Educación durante la Administración de Ricardo Jiménez Oreamuno, fue designado Ministro de Educación por Ulate en 1949 y declarado Benemérito de la Patria en 1994; no se construye un monumento en su honor, sino que en 1959 se fundó el Liceo Luis Dobles Segreda – muy cerca del monumento de Cortés.

Max Effinger no fue honrado con un monumento, ni fue declarado Benemérito de la Patria. Después de un período en el campo de concentración en La Sabana, donde ahora se encuentra el estadio nacional, fue deportado a los Estados Unidos el 2 de abril de 1942 y regresó a Costa Rica después de la Guerra.

¿Y ahora? ¿Vamos a destruir o remover el monumento de León Cortés? Los argumentos de Antonio Trejos (ver Semanario Universidad 26.09.2017) son muy buenos y mucha gente ha firmado una petición con ese objetivo. La queja de Trejos de que en Costa Rica no existe monumento alguno que honre a los judíos y comunistas perseguidos por Cortés tiene mucho peso también. Pero no creo que la destrucción del monumento va a destruir el “mito Cortés”.

Tengo otra idea – no es 100 % idea mía, el artista Rainer Jooß de Heidenheim (RFA) es responsable de mi idea. ¿Por qué? Tenía una muy buena idea para destruir el “mito de Rommel”. Erwin Rommel de Heidenheim fue un soldado que tenía no solo mucho éxito por matar miles y miles de seres humanos durante la era fascista, especialmente en África, sino que también fue responsable de la muerte de muchos “rojos” de Lindau, Schwäbisch Gmünd etc., en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial – y el número de víctimas de Rommel sigue creciendo hoy, más de 75 años después de la guerra. Durante la Guerra Fría, Rommel fue presentado como un buen soldado, soldado de estilo antiguo, víctima de Hitler, etc. y se construyeron monumentos en su honor, también en su ciudad natal, Heidenheim: un monumento grandioso, y 80% de su costo fue pagado por veteranos. En los años siguientes hubo controversia, la izquierda, las feministas, los pacifistas, solicitaron destruir el monumento, los veteranos, la derecha, los militaristas, defendieron a su héroe.

¿Y qué hizo el artista? Hizo una imagen de una víctima de Rommel, una víctima actual, una víctima que perdió un pie, porque las minas terrestres de Rommel, que ordenó enterrar para evitar el avance de los Ingleses aún están intactas, están in situ y hacen siempre lo mismo desde sus primeros momentos bajo la tierra: hacer daño, matar a seres humanos, producir víctimas.

Ahora sobre el monumento grandioso del General feldmarschall cae la sombra de una víctima y esa sombra tiene en mi opinión el poder de destruir el mito de Rommel.

Entonces, ¿por qué no construir imágenes, estatuas, monumentos, etc. de las víctimas de Cortés alrededor del monumento más grande de la ciudad? Fotos, siluetas, monumentos conmemorativos, etc. de los comunistas en las cárceles, sitios de tortura, en la isla de San Lucas, y otros lugares, de los judíos, los «polacos» frente a los consulados, embajadas, en trenes de deportación – para destruir el mito de Cortés, para manchar el honor del Presidente, y para honrar a los comunistas, a los «polacos», y quizás también para los inmigrantes de hoy, que no solo son víctimas de Rosweilers como Natividad Canda, sino también víctimas de personas con pensamientos similares y sin conciencia como el Presidente Cortés, sus súbditos, sus amigos y sus seguidores.

¿Y la “hora tica”? ¿Qué hacemos con la “hora tica”? Quizás la “hora tica” perdió algunas batallas, pero no perdió la Guerra. La “hora tica” no es una víctima de Cortés. La “hora tica” vive.

¡Viva la “hora tica”!

[1]         Meir estaba equivocada. El representante de la República Dominicana declaró su disposición a aceptar 100.000 judíos. La colonia Sousa para refugiados fue fundada allí. Su jefe, el dictador Trujillo, no era un ángel, sino un racista. No le gustaban los negros. Los nicaragüenses de los dominicanos son los haitianos. Para Trujillo, los haitianos eran negros y los dominicanos eran blancos. Pero sabía que no todos los visitantes de la isla pensaban que los dominicanos eran blancos. También sabía que los judíos eran blancos. Para hacer de la República Dominicana un país de blancos, se necesitan muchos blancos.

Compartido con SURCOS por Lorea Pino.

SETENA aprueba proyecto de combustión química o incineración en Guanacaste

Ecologistas interpondrán acciones legales

BLOQUE VERDE 13/01/2021

A finales del año pasado aprobó la viabilidad ambiental del proyecto de incineración bajo la modalidad de gasificación según consta en la Resolución N°2146-2020-SETENA.

Ante el avance del proyecto de COOPEGUANACASTE los ecologistas buscarán interponer acciones legales para evidenciar todos los posibles riesgos e impactos que el proyecto conlleva.

El proyecto que tiene un costo de más de 38 millones de dólares, inició el trámite en 2014. Es seis años después, y en los últimos días hábiles del 2020, que se aprueba sin la mayor participación social o publicidad al respecto. Es así como COOPEGUANACASTE pretende desarrollar en distrito de Belén del cantón de Carrillo una incineradora y pretende supuestamente generar energía con los desechos de la mayoría de los cantones de Guanacaste, cuando en realidad la energía empleada en la gasificación es mucho mayor a la generada.

La planta cuenta con capacidad teórica para generar entre 8 MW y 10 MW de electricidad procesando entre 150 y 180 toneladas de residuos sólidos municipales al día.

La gasificación es un procedimiento de alto consumo energético que intentan reducir el volumen de residuos convirtiéndolos en gas a través de la combustión conocida. La gasificación de residuos está clasificada como una forma de incineración por la Unión Europea y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

Según el informe Análisis del riesgo de las tecnologías de gasificación y pirólisis de residuos de la de la Alianza Global para Alternativas a la Incineración GAIA “existen muchos ejemplos de plantas que se vieron forzadas a cerrar debido a fallas técnicas y fracaso financiero (…) Se han invertido más de 2 mil millones de dólares solo en los proyectos que figuran en este informe, todos los cuales fueron cerrados o cancelados antes de comenzar las operaciones.”

El documento además señala “que tales instalaciones emiten dióxido de carbono a partir de materiales derivados de fuentes de combustible fósil como los residuos de plástico y carbón”, contrario al propósito de descarbonizar o reducir el calentamiento global.

El informe de GAIA concluye que “los beneficios potenciales de la gasificación de residuos son menores y más inciertos, y los riesgos son mucho mayores de lo que sus proponentes afirman”.

Según la fundamentación en que se basa SETENA para otorgar la viabilidad es que “debido a la problemática del ICE de satisfacer su demanda energética aumentando su producción de energía utilizando tecnologías más económicas”. Sin embargo, la situación energética hoy según el ICE es bastante distinta pues la generación es 100 % renovable e inclusive rechaza seguir comprando energía a los generadores privados por el estancamiento de la demanda, en síntesis, sobra energía y no es necesario más proyectos a corto plazo.

De hecho, en relación con otro proyecto de incineración promovido por FEMETROM la presidencia del ICE aseguró que tiene cubierta la demanda de Costa Rica en materia de electricidad y que no es del interés del ICE este tipo de actividad ya que buscan una matriz de energía renovable. En la carta del ICE se indica que “El Plan de Expansión de la Generación Eléctrica (2018-2034) concluye que la ruta recomendada muestra que el país tiene garantizada la atención de la demanda eléctrica para los próximos ocho años, a partir de una matriz de generación renovable, confiable y diversa, consolidando un modelo eléctrico nacional basado en fuentes renovables” (oficio 0060-300-2020 de fecha 17-07-2020).

Impacto socioambiental

“La incineración y la gasificación de la basura producen cenizas y escorias tan tóxicos y contaminantes como los desechos radiactivos y hay que confinarlos en depósitos con las mismas condiciones de seguridad tal como lo están haciendo en Alemania” afirmó Ronald Arrieta, especialista en tecnologías de tratamiento de desechos sólidos de la Universidad de Costa Rica en una entrevista sobre el tema (ver entrevista completa).

Arrieta dijo que “es necesario que a la gente le quede claro que, con la incineración, la basura no desaparece. La basura al igual que cualquier otra materia no desaparece se transforma. En este caso se transforma en dióxido de carbono que va a empeorar el efecto invernadero. También se transforma en cenizas que están cargadas de metales pesados como el plomo, el cadmio, el mercurio que causan graves daños a la salud humana y el ambiente. No es cierto, que esas cenizas se puedan usar como abono, estas cenizas son tóxicas y cancerígenas”.

Agregó Arrieta “Además, se producen gases tóxicos de los cuales no existen registros científicos sobre la cantidad de estas sustancias presentes en el ambiente, que mantienen niveles de inocuidad. Lo peor es que estas sustancias se acumulan en los seres vivos porque nuestros organismos no las pueden digerir y se sabe que son extremadamente cancerígenas”, acotó.

“Hay una dioxina, por ejemplo, que está catalogada como la sustancia más cancerígena que se conoce en el mundo, y esta es solo una de varias toxinas que se liberan al ambiente con la incineración y la gasificación” advirtió el científico de la UCR,

Otra de las preocupaciones de los ecologistas es que el país no cuenta ni con la estructura jurídica, de laboratorios ni el personal especializado para poner en práctica la fiscalización de esta actividad y para ejercer los fuertes controles que se requieren para garantizar que se cumpla el reglamento que permite esta actividad (Decreto No. 39136-S-MINAE, 15-6- 2015).

 

Imagen tomada de Informatico.com

Enviado a SURCOS por Henry Picado.

Proyecto de Ley Marco de Empleo Público pisotea la Constitución Política y lleva al país a una esclavitud moderna

La mañana de este miércoles diversas organizaciones sindicales firmaron y presentaron un Manifiesto contra el Proyecto de Empleo Público dirigido al Gobierno de la República, diputadas y diputados, y opinión pública.

SURCOS comparte el Manifiesto para su lectura. Puede ver aquí la conferencia de prensa realizada por el Movimiento Sindical.

Osvaldo “Chato” Peredo. «Volvimos a las montañas»

Osvaldo “Chato” Peredo es un médico de 80 años (Beni- Bolivia). Su vida está marcada por las luchas populares que sacudieron Bolivia en las últimas décadas. Los hermanos mayores del Chato (Antonio, Emma, Guido “Inti” y Roberto “Coco”) fundaron el Partido Comunista Boliviano (PCB) en Trinidad-Beni. Inti y Coco, además, formaron parte del grupo de combatientes que acompañaron al Che Guevara en su campaña boliviana. Coco murió en combate el 26 de septiembre de 1967, pocos días antes de que fusilaran al Che. Inti fue uno de los sobrevivientes de esa experiencia, pero fue asesinado años más tarde cuando trataba de organizar un nuevo foco guerrillero en las montañas de Teoponte.
La vida militante de Osvaldo Peredo comenzó cuando tenía 13 años. “De niño me decían que no podía participar” dice el Chato, y cuenta que su primera tarea en la juventud comunista fue organizar a los hijos de los compañeros que militaban en el Partido. Su hermano Inti alcanzó un nivel de dirección muy alto en el PCB cuando apenas tenía 24 años. Junto a Coco, Inti participó en acciones de apoyo a grupos rebeldes de Argentina y Perú. Las relaciones que el PCB mantenía con Cuba le permitieron a Inti conocer al Che, quien luego de su regreso desde el Congo (y tras un tiempo en Europa) decidió emprender una campaña en Bolivia. Osvaldo estaba en Moscú cuando sus hermanos preparaban la incursión en Ñancahuasú y quiso sumarse a ellos, pero le asignaron otra tarea: “debía organizar un grupo de estudiantes bolivianos que se incorporarían a la guerrilla más tarde”, recuerda el Chato.
En las montañas de Teoponte
La muerte del Che significó un golpe muy duro para el movimiento de liberación boliviano. Sin embargo, para quienes combatieron con él y lograron salvar su vida, la vía de lucha no estaba agotada. Inti Peredo pudo huir del cerco militar que hirió y tomó prisionero al Che en la Quebrada del Churo, junto a los combatientes cubanos Harry Villegas, Dariel Alarcón Ramírez y Leonardo Tamayo Nuñez y el boliviano David Adriazola Velzaga. Los cubanos lograron huir y llegar a Cuba, por Chile con la ayuda del entonces senador Salvador Allende, y los bolivianos se quedaron clandestinos en La Paz. Como responsable del Ejército de Liberación Nacional (E.L.N.) que comenzaba a reagruparse, Inti lanzó la proclama de “volver a las montañas” con la que intentaría reavivar la llama guevarista en Teoponte, al norte del país. Pero muere asesinado por fuerzas militares en La Paz a fines del ‘69. El Chato fue entonces quien tomó la posta y decidió continuar el camino emprendido por sus hermanos. Tres años después de la muerte del Che Guevara lideró un grupo rebelde que se internó en las montañas de Teoponte, 300 km al norte de La Paz, con los mismos objetivos. Esta experiencia revolucionaria no tuvo mejor suerte que la expedición iniciada por el Che en Ñancahuasú. Sin embargo, Peredo sostiene que, a pesar de la derrota militar, Teoponte permitió “la ruptura del pacto militar campesino y dio pie a la organización del primer sindicato de campesinos libres” de Bolivia.
De los 67 hombres que se internaron en el Alto Beni, solo nueve salvaron su vida, el resto fueron fusilados. La acción insurgente de Teoponte fue resultado de la persistencia del ideal de revolución latinoamericana del Che y del ELN creado por él. En el gobierno de Evo Morales se logró exhumar y entregar los restos de algunos de los caídos en Teoponte a sus familias. De este modo se empezó a recuperar una parte silenciada de la historia reciente de Bolivia.
Con Evo desde el comienzo
El Chato conoció al actual presidente boliviano en el mismo lugar donde el Che pasó a la eternidad: La Higuera. Hasta allí había llegado Evo Morales, luego de participar del 1º Encuentro Mundial Ernesto Che Guevara en Vallegrande, en el 30 aniversario de su muerte. «Fue el primer puntapié para la convergencia de la izquierda” asegura Osvaldo, uno de los organizadores de esa jornada. Desde entonces no se separó del líder cocalero y participó activamente del proceso que lo llevó al poder en 2005. Como integrante del MAS, colaboró en una ardua construcción política. El Chato relata una anécdota que da cuenta de lo difícil que fue para Evo el camino a la presidencia. Hacia 1998, aunque había logrado reunir 70.000 adhesiones para inscribir su fuerza política y participar de elecciones, no pudo hacerlo porque “solamente tenían carné de identidad 5.000”. Esto, recuerda el Chato, era resultado “de un sistema político que negaba en los hechos la ciudadanía a la inmensa mayoría campesina e indígena”. Años más tarde, el MÁS logró su inscripción y obtuvo el segundo lugar en las elecciones del 2002.
Hoy martes 12 de enero de 2020 Osvaldo ‘Chato’ Peredo ha fallecido en su domicilio en la ciudad de Santa Cruz – Bolivia.
Hasta siempre Comandante Chato Peredo.

Imagen tomada de Radio Luis de Fuentes.

 

Compartido con SURCOS por Trino Barrantes.

Figueres, Héroe ¿o Antihéroe? de la Paz

Vladimir de la Cruz

El Congreso de la República, antes de 1948, y La Asamblea Legislativa, desde 1949, hicieron y hacen reconocimientos públicos a ciudadanos que se destacan en Costa Rica, en distintos campos del quehacer humano científico, político cultural, histórico, artístico, literario, de las Letras Patrias, de la Enseñanza así como a quienes de una u otra forma, extranjeros especialmente, han contribuido, de acuerdo a esas valoraciones que hacen los diputados, con nuestro país, nuestro desarrollo institucional o democrático. También se ha hecho este reconocimiento del Benemeritazgo a Instituciones nacionales.

Así se crearon los distintos rangos de Benemeritazgos, Ciudadanos de Honor, Defensores de la Libertad, que el Poder Legislativo realiza, en atributo de sus potestades y facultades constitucionales. Por ello muchos Presidentes del país han recibido ese Honor de declarárseles Beneméritos, algunos de ellos en vida recibieron esa distinción.

En el campo de los Héroes y Heroínas hay reconocimientos en esta categoría sin que existan formalmente establecidos estos títulos. Se les reconoce y menciona como héroes en función del conocimiento que tenemos de su participación en ciertos hechos históricos nacionales que les distinguen, como son los asociados a la Guerra Nacional contra los filibusteros norteamericanos.

Incluso se llega a establecer un rango de Héroes nacionales del período republicano, y de la época colonial, cuando se han distinguido en este campo a los indígenas Pablo Presbere y a Garabito, sin que en la narración histórica oficial y general se haga énfasis en el carácter violento del régimen colonial, ni en el significado brutal que tuvo de exterminio poblacional, ni en la justificación de los levantamientos indígenas contra las formas de opresión desde la conquista y la colonia que sufrieron. No tienen estos personajes una relevancia especial, más allá de tenerlos como “héroes”, sin que sus historias de lucha se estudien, se profundicen y se fortalezcan en la conciencia ciudadana actual, ni porque el estudio de la conquista y la colonia, con todos sus significados y consecuencias se entienda como un sistema de opresión que se impuso y que llega hasta nuestros días en sus elementos estructurales. Así no se estudia la Historia Nacional todavía.

Un caso único de doble Benemeritazgo lo recibió la escritora y activista comunista Carmen Lyra.

El lunes pasado la Asamblea Legislativa, en primer debate, aprobó la designación de Héroe de la Paz para José Figueres Ferrer, don Pepe, como cariñosa y popularmente se le llama, a quien fuera el Presidente del Gobierno de Facto, 1948-1949, que asumió por la fuerza de las armas, violentando por casi dos años la Presidencia legítima que se le reconocía a Otilio Ulate Blanco, en cuyo desconocimiento de su triunfo electoral se hizo la Guerra de marzo y de abril de 1948, y más tarde fue don Pepe dos veces Presidente constitucional del país.

Hoy la Asamblea Legislativa realizará su segundo debate de este Proyecto de Ley, que sin ninguna duda le dará el título de Héroe de la Paz a don Pepe.

Con ello se crea fácticamente una nueva categoría de reconocimientos oficiales en el país, el de los Héroes y Heroínas de la Paz.

Las razones fundamentales para este reconocimiento a don Pepe son que tenemos más de 150 años de no reconocer costarricenses que hayan hecho alguna proeza que merezca esta distinción, equiparable al calificativo de Héroe Nacional y de Heroísmo, que no se sustente en eventos bélicos, y que esa posibilidad es cada vez más remota porque carecemos de Ejército, y de guerras en que este Ejército participe, que nos produzca estos héroes surgidos de esos eventos o batallas, conflictos bélicos, de “acuerdo con los criterios convencionales”, que se tienen para estas designaciones.

La segunda razón es la existencia de Costa Rica como país sin Ejército, por lo que no podemos esperar tener héroes o heroínas surgidos de luchas militares, por lo que, sin decirlo el Proyecto de Ley, que propone a Figueres para Héroe de la Paz, es más bien una postura Antihéroe belicoso. Es ser Héroe por no surgir, como tal, de la Guerra, por acabar con la posibilidad de desarrollar guerras por parte de nuestro país, o nuestros gobiernos. Pero, Figueres surgió de la Guerra Civil de 1948, de la que él hizo, él desarrolló y con la que logró derrotar al Ejército Nacional, y a los combatientes comunistas, el aliado principal del Ejercito Nacional en esa lucha, y quienes pusieron los muertos de todo el conflicto.

De esa Guerra Figueres obtuvo el reconocimiento de General, sin tener carrera militar. Otros Presidentes del país obtuvieron del Congreso de la República, especialmente en el siglo XIX, el título militar de General, cuando eran civiles en su formación profesional o ciudadana.

La tercera razón es que la abolición del Ejército, que realizó Figueres, que no se dice así tan tácitamente en el Proyecto de Ley, hizo cambiar a una nueva dimensión las categorías de Héroe, Heroína y Heroísmo, para trazar una ruta nacional a favor de la Paz y no de la Guerra. De esta manera la Asamblea Legislativa quiere “poder lucir” a Costa Rica, y “presentar el primer “héroe de la paz” al mundo”.

La cuarta razón es que Costa Rica, “ha entrado en una de las crisis más profundas de su historia, porque la turbulencia que enfrenta nuestro país, en otras circunstancias, probablemente, hubiera provocado la intervención del ejército si lo hubiéramos tenido. O sea, el coctel cuyos principales ingredientes son la enorme angustia, frustración y desesperanza que suelen empujar a los ciudadanos a la rebelión podría tentar a un ejército, muy al estilo latinoamericano, a entrar en acción.”

Así la Asamblea Legislativa hace una Acción de Gracias declarándolo “Héroe de la Paz”, dándole “gracias a Dios” por “la extraordinaria visión y/o acierto de nuestro “héroe de la paz”, José Figueres Ferrer”, por la que “Costa Rica no tiene un ejército”.

La esencia de la Abolición del Ejército de Figueres es que ya era una petición que se venía haciendo, ya había voces en el Congreso, desde 1946, en ese sentido. Históricamente desde 1869 se había venido debilitando el Ejército. Hubo voces en la Junta de Gobierno y en la Asamblea Nacional Constituyente de 1949 pidiendo su abolición.

Ciertamente Figueres impulsó su abolición, tuvo su apoyo. Abolió el Ejército Nacional y disolvió su Ejército particular, con el que hizo la guerra de 1948, el Ejército de Liberación Nacional, como se le llamó. Con sus actos eliminó la presencia del Ejército de la Legión Caribe, con el que se le sumaron, con sus huestes militares, bajo el compromiso de Figueres con los Legionarios de continuar su Guerra contra las dictaduras de Centroamérica y el Caribe, que era parte de esos compromisos con los miembros de la Legión Caribe, por lo que los hizo salir del país.

Cuando Figueres abole el Ejército Nacional elimina el instrumento de guerra que podía emplear, en esas batallas, contra las dictaduras de acuerdo a lo pactado. De esta forma Figueres abole el Ejército, el nacional y el propio, saca la Legión Caribe y renuncia al camino de la guerra aún para ir a acabar con esas dictaduras. Este es el camino de la paz que trazó Figueres. Quizá esta fue la mayor razón de Figueres de la Abolición, no ir a hacer la guerra a otras tierras, porque ya no tenía ejército, y porque en 1948 se había creado un Ejército continental, con base al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, (TIAR) con posibilidad de usarlo, para alguna situación que lo ameritara, y porque la invocación del TIAR y de los acuerdos de la OEA en ese sentido los puso en marcha a finales de 1948 y a principios de 1955, cuando desde Nicaragua se intentó movilizar hombres armados contra sus gobiernos.

Esas pueden ser las razones para este reconocimiento a don Pepe. Merecido lo tiene. Nueva Categoría de reconocimiento nacional para quienes contribuyan en la lucha por la Paz.

Sin mezquindad alguna debiera continuarse, en ese reconocimiento, en esa misma categoría de “Héroe de la Paz”, al Presidente Oscar Arias Sánchez, por la contribución, ya reconocida, de carácter mundial, Premio Nobel de la Paz, por sus gestiones, luchas y logros, por acabar con los conflictos de guerra en Centroamérica, y tratar de abolir ejércitos en la región, y de luchar internacionalmente contra el armamentismo mundial y la no proliferación de armas, que logró materializar en un Tratado Internacional de la ONU.

Sin mezquindad, en este reconocimiento, con don Pepe y con don Oscar, los dos costarricenses, ambos con dos gobiernos constitucionales.

Esta es la mejor forma de distinguir hazañas extraordinarias, donde se necesita valor.

Ambos son los personajes principales de esta ruta de paz de nuestro país, desde 1949, avalada por la Sala Constitucional, de la Corte Suprema de Justicia, cuando señaló que ese camino de la paz obliga a cualquier gobernante a no participar en eventos bélicos internacionales ni siquiera como firmantes de agresiones a otros países, ni formando parte de coaliciones militares de esa naturaleza. La Sala Constitucional, institucionalmente, podría recibir este reconocimiento como se hace con los Benemeritazgos institucionales.

El Movimiento Ecologista-Humanista de Geografía (MEHG): una memoria colectiva

Alberto Gutiérrez Arguedas

Decía el escritor Eduardo Galeano –inspirado en la tradición de la cultura Nagô, originaria del África Occidental- que los seres humanos tenemos dos memorias: una memoria individual y una memoria colectiva. La primera está condenada a muerte, así como la vida material de todas las personas. La segunda es inmortal, invencible: compartiendo la memoria en colectivo, esta sobrevive el pasar del tiempo y de los individuos. La motivación de escribir este texto es para poner a disposición de la memoria colectiva la experiencia del Movimiento Ecologista-Humanista de Geografía (MEHG). El relato es desde mi perspectiva individual, por lo tanto, es posible que haya algunas omisiones o imprecisiones.

El MEHG fue un colectivo formado por estudiantes de geografía de la Universidad de Costa Rica, hace aproximadamente una década, entre 2010 y 2012. Nació de la amistad: antes de ser un colectivo organizado, fue un grupo de amigos, con profundos vínculos de afecto. El “núcleo duro” del MEHG estaba conformado por seis personas: Julio Abarca, Alejandro Ferlini “Maja”, Jorge González “Cof”, Alberto Gutiérrez “Beto”, José “Checho” Mora y Dany Villalobos. Sin embargo, alrededor de este espacio convergieron muchas otras personas, de formas más puntuales e indirectas, con quienes el colectivo dialogó y de quienes se inspiró, en su mayoría, provenientes del “hábitat” de la Facultad de Ciencias Sociales, cuya Plaza 24 de Abril era un espacio de intensa socialización e intercambios. En ese contexto, un grupo de estudiantes de geografía -en aquel entonces de entre 20 y 26 años- con ideas, inquietudes y visiones del mundo compartidas, terminó transformándose en un actor político, dentro y fuera de la universidad.

No recuerdo un momento o evento en específico que marque el nacimiento del MEHG, ni tampoco el día en que comenzamos a auto-identificarnos con ese nombre. Lo que sí tengo claro es que eso sucedió en algún momento durante el primer semestre de 2010, en medio de una coyuntura muy particular en el seno de la organización estudiantil en geografía. Desde hacía algunos meses la ASEGE -Asociación de Estudiantes de Geografía, órgano formal de representación estudiantil- estaba prácticamente clausurada. Normalmente, las elecciones para representación estudiantil se realizaban hacia el final de año, de forma tal que el grupo escogido trabajaría al frente de la Asociación durante todo el año siguiente. No recuerdo por qué motivo, pero al final de 2009 no se hizo elección, lo cual condujo a una especie de “cierre técnico” de la ASEGE para 2010.

Frente a este vacío, decidimos actuar. De manera informal y auto-convocada, comenzamos a organizarnos y a ocupar el espacio de la ASEGE, inclusive, el espacio físico. Esto provocó fuertes tensiones y conflictos con otros estudiantes, principalmente, aquellos que habían ocupado la Junta Directiva durante 2009, los cuales seguían asumiendo como representantes estudiantiles oficiales (por ejemplo, aún conservaban las llaves de la oficina de la ASEGE). Durante 2010 esto provocó una agria disputa entre los diferentes sectores estudiantiles, la cual asumió una forma binaria: “radicales/sociales” vs. “conservadores/SIG”, con mutua intransigencia y hostilidad. Lamentablemente, estas tensiones entre estudiantes –quienes éramos compañeros/as en cursos- fueron, en buena medida, azuzadas por añejos rencores de algunos docentes de geografía, los cuales buscaron instrumentalizar a las y los estudiantes para mover sus propias agendas.

Luego de varios meses en ese impasse, a finales de 2010 se realizaron elecciones para la Junta Directiva de la ASEGE, en la cual se enfrentaron los dos sectores en disputa, con resultado favorable para nosotros. Recuerdo haber celebrado con gran alegría esa victoria electoral. En esta nueva etapa, el trabajo del MEHG se traslapó con la ASEGE, sin embargo, siempre tuvimos muy claro que eran espacios diferentes y que sería un grave error confundirlos. De hecho, en esa Junta Directiva de ASEGE (que trabajó durante 2011) también hubo participación de personas externas al MEHG, sin embargo, la presidencia sí fue ocupada por uno de nosotros: Dany Villalobos.

En términos generales, lo que motivó la conformación del MEHG fue una necesidad muy grande de ampliar nuestro horizonte y de conocer otras referencias, teóricas y políticas, dentro de la geografía y las ciencias sociales en general. Teníamos noción de ciertas cosas, discusiones que se daban en otros países, algún autor o autora por aquí y por allá, sin embargo, eran muy escasas las referencias que teníamos en el pensamiento geográfico social-crítico, sobre todo, aquel que se producía en nuestra propia región, en América Latina. No quiero ser malagradecido: la Escuela de Geografía nos proporcionó una buena formación, sin embargo, es innegable que este constituye uno de sus puntos más débiles, con algunas brillantes excepciones, como por ejemplo el profesor Carlos Granados.

De manera casi auto-didacta, “sin mapa”, asumimos el desafío de construir una geografía crítica, que se posicionara activamente en asuntos de la realidad universitaria, nacional y regional, comprometida con los procesos de transformación y lucha social. Recuerdo en aquel entonces leer un manifiesto de GeoRaizAL –Red de Geografía Crítica de Raíz Latinoamericana, de la Universidad Externado, Colombia- el cual plasmaba en texto aquellas inquietudes que para nosotros aún eran un tanto vagas y amorfas. Ese manifiesto –el cual hacía referencia a algunos autores/as latinoamericanos/as, que luego nos dimos a la tarea de buscar- definía mejor la perspectiva del MEHG que lo que nosotros mismos hubiésemos logrado hacer.

De esa forma, fuimos construyendo un discurso propio dentro de la Escuela de Geografía, contestatario y disonante, el cual criticaba frontalmente una corriente que en aquel entonces comenzaba a tomar fuerza y que hoy, una década más tarde, se ha consolidado como perspectiva hegemónica: la geomática y los SIG (sistemas de información geográfica). Nuestra crítica no era hacia los SIG como tales, sino hacia una visión que reduce la geografía a los SIG, a la técnica; siempre los vimos como herramientas para el quehacer geográfico, como un medio y no como un fin en sí mismo. De hecho, en aquel momento –bajo la dirección del profesor Rafael Arce- comenzó a plantearse la idea de un nuevo plan de estudios en geografía, en cuya discusión participamos activamente (inclusive, elaboramos una propuesta propia, luego de haber revisado distintos programas en universidades de otros países).

Un episodio concreto que ilustra estas disputas epistémicas y políticas dentro de la comunidad geográfica fue un conversatorio realizado en marzo de 2012, en conmemoración de los 15 años de la Escuela de Geografía, en donde hubo participación de varias generaciones de geógrafos/as, entre estas, la nuestra. En aquella ocasión, “Checho” asumió el desafío y realizó una exposición en la cual plasmaba la perspectiva del MEHG, señalando, entre otras cuestiones, que “la Escuela de Geografía está bastante desligada de las Ciencias Sociales, a pesar de estar dentro de esta Facultad” (link para nota de prensa sobre el evento: https://www.ucr.ac.cr/noticias/2012/03/29/escuela-de-geografia-reflexiona-sobre-sus-15-anos-de-existencia.html). Al final, esta fue una batalla perdida: años más tarde –alrededor de 2015- se hizo realidad el nuevo plan de estudios, el cual vino a reestructurar de manera significativa el perfil de la carrera, mucho más próximo de las ingenierías y las ciencias exactas y aún más lejos de las ciencias sociales, las humanidades y el pensamiento crítico.

Otro evento importante en esta historia fue el XIII EGAL -Encuentro de Geografías de América Latina-, realizado en Costa Rica, en julio de 2011. Nuestro país fue sede del principal encuentro de la comunidad geográfica de América Latina, en donde recibimos la visita de más de mil personas, entre académicos/as y estudiantes. Sin lugar a dudas, fue un evento que nos impactó mucho, sobre todo, porque nos abrió un horizonte amplísimo y nos permitió conocer personas, ideas y discusiones que se estaban dando en otros países de la región. Para este evento, desde el MEHG elaboramos un material escrito, el cual recogía un conjunto de artículos y notas cortas de nuestra autoría, con el sugerente título de “Revista ILEGAL”. Asimismo, durante esos días montamos en la Plaza 24 de Abril un modesto espacio físico para distribuir la revista, llamado “Kiosco Ilegal”, en donde también colgamos un mapa de conflictos socioambientales de Costa Rica, que llamó la atención de propios y extraños. Inclusive, el último día del evento organizamos una fiesta en la casa de “Cof”, la cual quedó en la memoria de todos/as como la “Fiesta Ilegal”, con presencia de compañeros/as de Brasil, México, Perú, Chile, etc.

Más allá del ámbito estrictamente geográfico-académico, el MEHG se involucró activamente en un conjunto de luchas sociales y ambientales que se estaban llevando a cabo en Costa Rica en aquel entonces. Entre estas, destaca nuestra participación en la lucha contra dos megaproyectos en la Zona Sur del país: la represa El Diquís y el Aeropuerto Internacional del Sur, así como contra el proyecto de minería a cielo abierto en Crucitas, en la Zona Norte. Estuvimos presentes en diferentes eventos y encuentros del movimiento socioambiental, entre estos, el VI Encuentro Mesoamericano Contra Represas, realizado en setiembre de 2011, en Pacuare de Turrialba, así como la Jornada Contra Megaproyectos en el Sur, realizada en octubre de ese mismo año, en la cual caminamos junto con las comunidades indígenas y campesinas desde Térraba hasta Curré, en defensa de sus territorios. Asimismo, también luchamos en defensa del Fondo Especial para la Educación Superior –FEES-, coyuntura en la cual participamos en la toma estudiantil del edificio de Ciencias Sociales, en agosto de 2010.

Viéndolo en retrospectiva, podría decirse que el MEHG fue un colectivo que elaboró su reflexión y su acción desde el campo de la ecología política, aunque en ese momento no nos auto-identificáramos con ese nombre. Muchas de las luchas en las cuales nos involucramos tienen como denominador común la conflictividad socioambiental y la defensa de los territorios y bienes comunes frente al extractivismo. Además, de manera un tanto espontánea, el colectivo asumió una metodología de trabajo característica de la ecología política, sobre todo, la de raíz latinoamericana: el vínculo estrecho entre las reflexiones teóricas y la praxis política, el diálogo entre la academia y las luchas socioambientales.

En retrospectiva también se puede identificar una serie de sesgos, omisiones y limitaciones del MEHG. La principal limitación –desde mi perspectiva- era una muy débil, casi nula, consideración sobre cuestiones de género, evidenciado en el hecho que éramos un grupo enteramente masculino. Hoy, una década más tarde, es fácil observar eso, en buena medida porque ha sido una década de intensas luchas feministas, que han arrojado luz sobre las múltiples formas en cómo las desigualdades de género se manifiestan en la sociedad, inclusive, en los movimientos sociales. Asimismo, otra auto-crítica que se podría hacer es que era un colectivo con mucha energía, fuerza, creatividad y talento, pero con escasa planificación estratégica. Fue todo muy espontáneo y muy intenso.

El final del MEHG se dio con nuestra salida de la universidad en condición de estudiantes, alrededor de 2012. Tampoco puedo pensar en un momento o evento puntual que marque el fin del ciclo, simplemente se fue apagando, de forma también espontánea, difusa. Algunos nos hemos mantenido más cercanos a los temas y actividades que en aquel entonces nos convocaron (“Checho” ha trabajado en el programa Kioscos Socioambientales de la UCR durante una década, acompañando procesos de defensa comunitaria de los territorios; Dany cuenta con una intensa experiencia en el activismo socioambiental, actualmente ocupando la presidencia de la Federación Ecologista Costarricense –FECON- y yo he seguido vinculado a la geografía social y la ecología política, desde la academia). Otros han trazado caminos diferentes (“Maja” se ha formado como realizador audiovisual y cuenta con una rica producción en este campo; “Cof” se ha dedicado al turismo ecológico y Julio -el único que tenía experiencia en el activismo ecologista antes de la existencia del MEHG- se ha dedicado al trabajo en una empresa familiar). Sin embargo, más allá de los caminos que cada uno ha seguido, más allá de lo que el MEHG hizo o no hizo en aquellos años, de las luchas ganadas y perdidas, de los aciertos y los errores, este espacio fue, para todos nosotros, una escuela para el resto de la vida, una experiencia que nos acompañará para siempre.