El Programa Kioscos Socioambientales le invita a la serie de conversatorios sobre la acción social en comunidades en el contexto de recortes y crisis fiscal.
Este martes 17 de diciembre a las 3 p.m. se contará con la participación de María Gabriela Campos (PROIN).
Transmisión en vivo a las por Facebook Live en la página: Kioscos Socio-ambientales UCR.
Permítasenos plantear, a manera de preámbulo o marco teórico generalísimo, las siguientes tesis: Hoy la Humanidad está dividida en dos clases, una minúscula -se habla del 1%- que posee infinitas riquezas que crecen minuto a minuto, lo que le permite disfrutar de todos los placeres de este mundo y la otra, apabullantemente mayoritaria, cada día más empobrecida y a la que se va privando crecientemente del merecido disfrute de los bienes y servicios de este planeta. Irónicamente esta mayoría a la que llamamos Pueblo, es la que produce con su trabajo y sacrificio cotidianos, todas las riquezas de la Tierra, mientras que la primera a la que llamamos élite o argolla parasitaria, las acopia y las disfruta. ¿Por qué? simplemente porque la argolla es dueña de los grandes medios de producción -tierras, industrias, herramientas enormes y sofisticadas, etc, y de los grandes centros de especulación financiera, como los Bancos, las Bolsas de Valores y demás artificios para lucrar. La argolla mira a la Humanidad y a la Naturaleza como simples combustibles para producir y aumentar sus riquezas, por lo que es Homicida y Ecocida. Así que la gran tarea que nos corresponde como Pueblo es despertar informarnos, unirnos, organizarnos, empoderarnos, movilizarnos, convertirnos en Poder popular y, establecer en nuestro mundo y en nuestro país un nuevo sistema que sustituya al Capitalista Neoliberal de la argolla, por uno Humanitarista, Ecologista y Socialista Dialéctico. En Costa Rica todo este proceso de argolla versus Pueblo se hace cada día más evidente, basta recordar para comprobarlo, el nefasto Plan Fiscal que nos ha implantado la argolla, ninguneando el Plan Fiscal alternativo, que planteó el sector sindical, simplemente porque este último pretendía que el rico pagase impuestos como rico y el pobre como pobre. Así las cosas, cualquier proceso que divida al pueblo hoy es su enemigo y, el que lo una, su correcto camino. Por favor no lo olvidemos.
Según nos han informado, durante la actual campaña política que culminará el próximo año 2020, en nuestro Cantón de Grecia diez partidos políticos se disputan el gobierno de nuestra Municipalidad. Ante tal cantidad de opciones, nos han empezado a surgir varias preguntas que creemos importante ventilar, junto a sus respectivas respuestas y comentarios complementarios, veamos: ¿son tantos y tan variados los problemas, que justifican la existencia de tantos grupos en busca de soluciones?; ahondando un poco más al respecto ¿la naturaleza de las posible soluciones a esos problemas son tan disímiles que exigen diez enfoques ideológicos diferentes para encontrarlas, formularlas y ponerlas en práctica?; estos partidos ¿han analizado detallada y científicamente la realidad económica, política, social, cultural y ecológica de nuestro Cantón y, sus respectivas relaciones con la realidad nacional e internacional, para detectar así sus reales y profundos problemas y, por ende, determinar sus soluciones concretas?; hecho lo anterior y, a partir de la elemental premisa de que para resolver los problemas de los cinco sectores diferentes supra citados, constitutivos de nuestra realidad griega, se requieren especialistas diferentes ¿se han escogido para integrar sus papeletas a las personas adecuadas?; si entendemos como Partidos Políticos -con mayúscula por su calidad-, a las organizaciones que realmente se preocupan por resolver estos problemas para beneficio del Pueblo en general y de la Naturaleza, ¿serán Partidos los que se disputan el Gobierno Local griego o, simples grupos personalistas y, por ende, oportunistas, encabezados por elementos que solo desean servirse y no servir y usar el puesto municipal como simple trampolín para seguir trepando o, que simplemente encarnan fanáticas ideologías pseudo religiosas, o morales?; ¿la mayor cantidad de Partidos Políticos o grupúsculos politiqueros -recordar que la politiquería es la versión prostituida de la política- garantiza más democracia?; ¿qué es Democracia Real?
Ahora nos dedicaremos a tratar de responder estas cuestiones que consideramos fundamentales, aclarando de inmediato que no soy partidario de ninguna de estas diez entidades que hoy participan en esta lid electoral y, más aún, que posiblemente ni siquiera emitiré mi voto el próximo 02/02/20.
Respecto a la cantidad y variedad de los problemas que padece nuestro Cantón y, a partir de mi vivencia directa en medio de ellos, debida tanto a mis más de siete décadas de habitarlo, como a mi preocupación cotidiana por analizarlos, entenderlos y buscarles soluciones, puedo afirmar sin temor a equivocarme, que no son tan numerosos ni tan diferentes y que, con solo entenderlos por sus raíces y atacarlos desde ellas mismas, su solución aparece clara, y realizable, eso sí, con la participación de todo el Pueblo. De tal manera que no se justifica la existencia de tantos partidos en nuestro menú electoral cantonal. De lo anteriormente planteado, podemos sostener con mucha validez la hipótesis de que muy posiblemente, quienes encabezan estos partidos, salvo notabilísimas excepciones que inexplicablemente están en partidos diferentes, poco o ningún análisis científico y holístico -total- han hecho de nuestra realidad local, nacional e internacional en procura de entender y definir los problemas que nos azotan, sus orígenes, su naturaleza y sus reales soluciones. Al no realizarse el proceso anterior, también existe la altísima probabilidad de que las personas escogidas para ocupar los puestos a elegir no sean los idóneos para realizar exitosamente las tareas requeridas para resolver los problemas objetivamente existentes. La respuesta a la antepenúltima pregunta que me he planteado empieza a contestarse sola y, no únicamente por las elucubraciones que he planteado, sino porque los comentarios que brotan del seno de nuestro Pueblo mismo la confirman: la mayoría de los partidos inscritos en nuestro Cantón, no son Partidos, sino simple grupos con las características que les hemos atribuido casi al final de la segunda parte de este artículo por lo que no las repetiré.
A estas alturas vale hacer un par de digresiones que creemos totalmente pertinentes y que no calzan con la politiquería predominante en nuestro país. Los auténticos Partidos políticos deben ser grupos de análisis, reflexión y propuestas, dedicados a comprender la realidad integral de las áreas en que actúan -nacionales, regionales o locales- y, a detectar sus más importantes problemas, con el fin de elaborar propuestas totalmente rigurosas para resolverlos los problemas y presentárselas al Pueblo que, a su vez, las evaluará a fondo, las comparará y, finalmente se decidirá por una de ellas, la elegirá para ocupar la administración de su localidad y vigilará constantemente el trabajo de estos sus empleado públicos, a los que mantiene con sus impuestos y, por ende, puede destituir en el momento en que note que no cumplen eficientemente las tareas que se les ha encomendado. De tal manera que el Pueblo es el omnipotente y, a esto se le llama DEMOCRACIA REAL. Vale recordar, eso sí, que el Pueblo capaz de actuar de la manera que planteamos ha de ser un Pueblo convertido en Poder Popular.
La respuesta entonces a la última pregunta que nos hemos hecho es simplemente un corolario desprendido de todo lo que hemos expuesto: la cantidad de Democracia NO depende del mayor número de partidos políticos sino de su CALIDAD, pero, sobre todo, de que el Pueblo se haya convertido, mediante el proceso que hemos esbozado, en la suprema autoridad, esto es: «démos»: pueblo y «krátos»: autoridad.
Estudiante de la UCR exploró la aplicación de métodos no invasivos que podrían determinar el estado del cáncer gástrico
Evitar la intervención quirúrgica y encontrar alternativas para descifrar el estado del cáncer gástrico. Estas fueron las razones por la cual el Dr. Jorge Sandoval inició una ardua investigación como parte de su tesis de especialidad médica en gastroenterología en la Universidad de Costa Rica (UCR).
El cáncer gástrico es la segunda causa de muerte por cáncer en el mundo. En Costa Rica, está en segundo lugar, en cada sexo. A pesar de que su incidencia y mortalidad han disminuido progresivamente desde el siglo XX, esta enfermedad sigue cobrando vidas globalmente de manera muy frecuente.
Realizar un diagnóstico temprano de esta patología es complejo debido a que que su morfología puede llegar a ser muy similar a la de una lesión avanzada. Si un médico observa una lesión durante una gastroscopía, no siempre es evidente de que se trata de cáncer gástrico o no. Usualmente, se necesita un apoyo o un estudio adicional para descartar otra enfermedad.
“La detección del cáncer gástrico temprano es muy importante debido a que permite brindar al paciente un manejo diferente a las cirugías convencionales. Si la lesión está en estado inicial, se podrían realizar tratamientos endoscópicos -técnica que consiste en la introducción de una cámara dentro de un tubo a través de un orificio natural- con alto potencial curativo y una baja tasa de complicaciones”, comentó Sandoval.
Una alternativa para evaluar el cáncer gástrico es el ultrasonido endoscópico, el cual consiste en un tipo de endoscopio modificado con capacidad de realizar ultrasonido dentro de la cámara gástrica. En el mundo hay poca información sobre cuál es valor predictivo del ultrasonido endoscópico para determinar si un cáncer gástrico es temprano o está en un estado muy avanzado.
“El estudio lo realicé para ver cuál es el rendimiento diagnóstico en nuestro país, y así determinar si el ultrasonido endoscópico permite diferenciar si una lesión todavía está limitada a las capas del estómago, donde uno podría hacer un tratamiento endoscópico, o si es un cáncer avanzado y hay que tratarlo por cirugía”, señaló.
Según el estudio, no fue hasta hace unos cuantos años que la cirugía se consideraba como el tratamiento estándar para remover las lesiones cancerígenas. De manera que se dejaban de lado opciones endoscópicas.
Los avances en la endoscopía -es decir, la gastroscopía- permite alcanzar la cirugía mínimamente invasiva para neoplasias gástricas tempranas, por lo que la intervención endoscópica es cada vez más aceptada como uno de los pilares del tratamiento, en especial en lesiones limitadas a la mucosa y submucosa (capas superficiales del estómago).
El cáncer gástrico temprano se define como la invasión limitada de células malignas a la mucosa y submucosa del estómago, independientemente de la presencia de metástasis -reproducción o extensión de una enfermedad a otra parte del cuerpo- en ganglios linfáticos.
Actualmente, todo paciente con un diagnóstico inicial de cáncer gástrico debe someterse a una evaluación en busca de definir su tratamiento. Esto incluye examen físico, conteo sanguíneo, pruebas de función hepática, pruebas de función renal, endoscopía, tomografía computarizada de tórax y abdomen.
¿A quiénes beneficia el tratamiento endoscópico? Favorece a todos aquellos pacientes con alto riesgo quirúrgico, cuyo principal factor es la edad y especialmente si se es mayor de 80 años.
Existe una gran cantidad de pacientes que presentan lesiones con características morfológicas e histológicas favorables, en quienes el abordaje quirúrgico tradicional puede considerarse como un tratamiento excesivo. Por ejemplo, las personas con expediente cardiaco, desnutrición -consecuencia del padecimiento- y de neumonía.
Además, como todo tratamiento endoscópico, en este caso asegura una recuperación más rápida, reduce la posibilidad de infecciones postoperatorias y su nivel de mortalidad es más bajo que el de los procedimientos quirúrgicos.
“La gastrectomía – intervención quirúrgica que consiste en la remoción parcial o total del estómago- puede tener complicaciones. La ventaja de usar la endoscopía es que es una herramienta que nos puede ofrecer más información cuando queda la duda si una lesión es temprana o no”, indicó Sandoval.
Aún por explorar
El ahora gastroenterólogo, Jorge Sandoval, estudió a una población de 42 personas con quienes se tenía sospecha de cáncer gástrico temprano. Se le dio seguimiento mediante ultrasonidos endoscópicos, para averiguar si efectivamente tenían una lesión cancerígena o el ultrasonido se equivocó.
A partir de los resultados del estudio, se puede considerar que, durante el periodo evaluado, fue altamente efectivo en determinar la ausencia de invasión y puede ser una herramienta de gran utilidad para confirmar el estado de lesiones en las que queda duda respecto al tratamiento óptimo.
Una de las mayores limitaciones para el uso extendido de los diversos métodos de resección endoscópica ha sido la capacidad de predecir invasión espacial del cáncer gástrico. Esto, debido a que la presencia de invasión favorece el uso de un tratamiento quirúrgico para asegurar la curación.
Hay dos maneras para tratar este tipo de cáncer. Uno, es la operación, para retirar las partes con lesiones. Luego, está el tratamiento endoscópico. Este último método tiene el inconveniente de que no se puede evaluar cómo está la zona de los ganglios linfáticos, análisis que sí se puede hacer con la cirugía.
De todas maneras, para este caso en que se desea determinar si hay o no invasión en los ganglios se observa al paciente en un periodo de dos años para determinar la recurrencia de la enfermedad.
“Este estudio es una base para que cada gastroenterólogo compare la endoscopia convencional con el ultrasonido endoscópico y así determinar su propia base de datos para que pueda definir si el ojo de de la gastroscopía es suficiente o si el ultrasonido endoscópico es realmente útil para detectar el cáncer gástrico temprano”, comentó.
Los factores que pueden incidir en la aparición del cáncer gástrico son múltiples, ya sea por predisposición genética, malos hábitos de alimentación y el fumado, aumenta las posibilidades de que una persona, después de los 50 años sea diagnosticada.
Junto con Sandoval, se graduaron tres estudiantes más de la especialidad de gastroenterología en el último periodo del 2019.
Valeria García Bravo
Asistente de Prensa, Oficina de Divulgación e Información
El bus es un proyecto de la Vicerrectoría de Acción Social
El escenario tiene una extensión de 6 metros por 6 metros. Foto: Karla Richmond.
El Bus de las Artes es una propuesta que gira en torno a la filosofía del trueque cultural. Esto significa un intercambio en el que la Universidad les lleva a las comunidades producciones artísticas que se desarrollan en la Institución al tiempo que estas también presentarán sus propias obras.
Quienes participen ofrecerán talleres en los distintos lugares que visiten, con el objetivo de crear en las comunidades circuitos de giras que replicarán las visitas.
Además, se pretende concretar alianzas con organizaciones no gubernamentales que se interesen en temas como protección del agua, ambiental o de la niñez, de manera que se presenten obras sobre esos temas y, además, se amplíen los circuitos de gira. Según Roxana Ávila, quien ha sido la encargada de todo el proceso, “este es un proyecto que le permitirá a la UCR presentarse con una nueva cara”.
Tras dos meses de trabajo, la primera etapa del armado del bus ha concluido. La siguiente fase es la instalación del equipo correspondiente. Foto: Karla Richmond.
Se espera que el bus empiece sus funciones durante la segunda semana de marzo del 2020 y visite la Sede del Sur en Golfito. Además de la parte teatral, llevarán una biblioteca infantil, una pantalla gigante y un proyector para disfrutar del cine bajo las estrellas.
El bus
Se trata de uno de los antiguos buses utilizados para el transporte interno de la UCR, el cual tiene capacidad para 60 personas.
Para evitar inconvenientes con la tecnología en zonas lejanas, las partes del armado fueron diseñadas para ser mecánicas y no digitales. Foto: Karla Richmond.
Este vehículo se cortó a la mitad para transformar la parte trasera. Ahora tiene un toldo que se puede subir para convertirlo en el techo. Las paredes se transforman en el piso del escenario, que mide 6 metros por 6 metros. Según Ávila, “no hay nada así en Centroamérica ni en el Caribe. Existe un proyecto parecido en México, pero el nuestro es único».
«Siento que a la UCR le sirve cuando les permite a sus docentes traer su alma y esencia a la Universidad. Va a ser una herramienta bellísima para la gente, para la danza, para las artes plásticas, para todos».
Roxana Ávila
El bus, además, cuenta con una planta de diésel, la cual tiene una duración de 20 horas encendida. Por esto, es fácilmente capaz de trabajar un fin de semana completo y aguanta todas las partes de iluminación y sonido, ya que se utilizarán cabezas de luces ledes. Asimismo, cuenta con un interruptor automático (una caja breaker) que le permite cambiar de modalidad de energía, para funcionar también con electricidad.
En la parte delantera del bus caben 15 personas más el chofer. En el medio del vehículo, existe un cuartito que puede servir como vestidor.
A las giras siempre tendrá que ir un especialista que conozca cómo funciona todo el bus. Por esto, muchas personas serán capacitadas para este trabajo. Foto: Karla Richmond.
Surgimiento de la idea
Fue la antigua vicerrectora de Acción Social, Marjorie Jiménez Castro, quien impulsó esta idea en conjunto con el director de la Escuela de Artes Dramáticas, Juan Carlos Calderón. Este le comentó a Jiménez que la profesora Roxana Ávila podía ayudarle con esa idea.
Ávila, en el año 2000, realizó una gira por todo Centroamérica con un grupo de artistas, en un camión que se abría y se convertía en escenario. De esa experiencia, se grabó un documental.
Cuando obtuvieron el visto bueno de la Vicerrectoría de Acción Social para el proyecto, se contrató a dos diseñadores, Mariela Richmond y Federico Chaves. Con ellos se desarrolló toda una labor para estudiar qué otras propuestas similares existían en el mundo. Todo esto tomó un año y ocho meses de trabajo hasta que el bus entró al taller, donde estuvo listo el pasado mes de noviembre. En este momento, se está equipando el vehículo con luz y sonido.
Daniel Córdoba Rojas
Asistente de Prensa, Oficina de Divulgación e Información
(FECON, 15/12/2019.) Con preocupación e indignación nos encontramos con la noticia de que nuestro país será la sede del Congreso Internacional de Hidroelectricidad, el cual es organizado por el Gobierno de Costa Rica, el Instituto Costarricense de Electricidad y el Ministerio de Ambiente y Energía.
Este Congreso está lleno de contradicciones, entre las cuales mencionamos que: LA CONSTRUCCIÓN DE HIDROELÉCTRICAS NO ES UNA PRIORIDAD PAÍS.
Este Congreso contradice las últimas decisiones de diversificación de la matriz eléctrica. Recordemos que el ICE decidió cancelar la construcción de la hidroeléctrica Diquis, al determinar que el país produce más electricidad de la que necesita, así mismo después que la misma directora ejecutiva del ICE sacara a luz que la compra de electricidad a generadores privados encarece los costos de la electricidad (56 mil millones de colones). La expansión hidroeléctrica afecta las finanzas del ICE, como comprador y constructor de represas, enfrentándose a altos costos en el desarrollo de proyectos y contratos inescrupulosos que obligaron a pagar sobreprecios. La construcción de represas no es una prioridad país, y es un absurdo que se inviertan recursos en auspiciar un encuentro de empresarios de la hidroelectricidad (estaríamos pagando por una fiesta ajena).
GASTO INJUSTIFICADO EN MEDIO DE UNA CRISIS FISCAL
Está bien que los grandes inversores y desarrolladores de represas tengan sus encuentros bi anuales, que se reúnan en centros de conferencias, coman rico y se hospeden en hoteles bonitos, pero ¿Tiene sentido que Costa Rica sea el anfitrión de este Congreso en particular? ¿En especial cuando no beneficia los intereses del país, y se trata de un encuentro de empresarios?
La Pre COP25 fue un evento internacional con una cantidad similar de participantes y tuvo un costo de unos 1,9 millones de dólares. ¿Acaso hay transparencia en la cantidad de dinero y recursos que serán invertidos por el Gobierno de Costa Rica, el MINAE y el Grupo ICE para la realización del Congreso Internacional de la Hidroelectricidad? Y es retórico… pero ese dinero es de todas y todos los contribuyentes. ¿No es cierto que estamos en medio de una crisis fiscal y que tenemos todos que “ajustarnos la faja”?
LAS REPRESAS NO SON LA RESPUESTA PARA REDUCIR LAS EMISIONES DE CARBONO
Aunque el propósito de este Congreso es dar seguimiento a los acuerdos de París y las metas de Desarrollo Sostenible, se ha demostrado que la hidroelectricidad NO es una alternativa para reducir las emisiones de carbono, en cambio los grandes reservorios de agua de las represas son responsables de la producción de 7.5 billones de toneladas de gases de efecto invernadero, sumando a esto los enormes impactos sociales y ambientales de las represas. Sólo en los últimos 15 años, en América Latina se cuantificaron más de 50 asesinatos de ambientalistas involucrados a la lucha anti-represas. Impulsar la construcción de hidroeléctricas para alcanzar la carbono neutralidad es un absurdo y un error. Y una contradicción con las políticas de carbono neutralidad que pregona y con las que se ufana internacionalmente el país.
Relatoría de la primera sesión del Foro Institucional 2019 Sede Pacífico
Relatoría a cargo de Héctor Ferlini Salazar
Foto: Karla Richmond.
Acto inaugural
El director de la Sede del Pacífico, magister Mario Solera Salas señaló en la inauguración del Foro que la Universidad pública está en proceso de extinción en América Latina por ser un espacio de reflexión crítica, “por ello estorba a grupos que buscan concentrar el poder”.
Además, recalcó que Puntarenas lleva en su memoria a Juanito Mora, a Antonio Maceo, y a José Martí. Esta sede es martiana, maceista y morista. A tono con ese espíritu, el director parafraseó a Martí al decir que en la Sede del Pacífico tenemos el convencimiento de que la “la mejor manera de decir es hacer”.
Por su parte la doctora Susan Chen Mok, exdirectora, en su conferencia inaugural se refirió al origen y consolidación de la Sede del Pacífico, información que se considera de gran importancia en esta actividad por ser el primer Foro Institucional realizado en las regiones.
Al destacar elementos de los antecedentes, dijo que en 1940 se funda la Universidad de Costa Rica, y en 1968, nace la Sede de Occidente ubicada en San Ramón. En 1974 se logra la aprobación de la Ley del Atún que definió un porcentaje de los ingresos generados por la pesca de esa especie para ser destinados al financiamiento de una sede en Puntarenas.
En 1975 se crea un Centro Descentralizado de San Ramón el cual se ubica en el Colegio Técnico Profesional para, en el segundo ciclo, hacer uso de las instalaciones de la Escuela Mora y Cañas. En 1977 la División Universitaria de Puntarenas queda adscrita a la Sede de Occidente y se nombra el primer coordinador de la División Universitaria. En 1979 nace la carrera de Pesquería y Náutica. En 1984 se crea el Recinto de Puntarenas y ofrece Estudios Generales y otros cursos, también proyectos de Acción Social con el inicio de la Etapa Básica de Música.
Ya 1989 el Recinto se separa de la Sede de Occidente y pasa a depender de la rectoría. En 1990 se crea el diplomado en Informática como carrera desconcentrada de la Sede de Guanacaste. En 1992 se abre el primer TCU.
Como uno de los elementos que marcaron a la Sede se cita la declaratoria de “inhabitable” para el recinto, a causa del terremoto de Cóbano ocurrido el 25 de marzo 1990. Ello obligó a distribuir la UCR de Puntarenas en distintas dependencias; hubo manifestaciones estudiantiles pidiendo los recursos necesarios para consolidar la Sede del Pacífico.
La exdirectora Chen Mok señaló que fue un periodo de mucha inestabilidad en la dirección. Entre 1990 y 1992 se gestionan donaciones de terreno y en setiembre de 1992 el INCOP dona el terreno actual. En octubre de 1993 se coloca la primera piedra de las nuevas instalaciones. En 1994 se concluye la primera etapa, y por petición del movimiento estudiantil el gobierno entrega 100 millones para el desarrollo de la Sede del Pacífico.
El 11 de diciembre de 1992 el Consejo Universitario acuerda cambiar la condición de recinto y se pasa a ser Sede del Pacífico. Se abre así en ese año el concurso de plazas para formar la primera asamblea.
Como elementos positivos, la doctora Chen señaló el logro de la Sede, la constitución de la primera asamblea, y la construcción del edificio principal. En 1996 el director ya fue elegido por la asamblea de sede. No obstante, como elementos que muestran el camino difícil que se ha tenido, hubo crisis y el rector intervino la Sede. Se hablaba de cerrarla. Se designa una nueva dirección para el periodo 1997-2002 y se conforma una comisión para la conducción de temas claves, no obstante, la asamblea queda con solo cinco miembros y no puede elegir. En cinco años desde su nacimiento solo aumenta dos tiempos completos. En marzo del 2003 el Consejo Universitario declara la normalización de la Sede del Pacífico y pide a la administración que tome las medidas para que se logre la consolidación. En febrero del 2004 de construyen las residencias estudiantiles.
Con base en una interpretación de la normativa universitaria, se concluye que las sedes pueden elegir con menos de 10 integrantes en la asamblea. El 29 de mayo del 2009 se da el nombre de Luis Ferrero Acosta a la biblioteca de la Sede y el 29 de junio del 2010 se da el nombre de Arnoldo Ferreto Segura a la Sede del Pacífico.
Como retos la doctora Chen Mok señaló: consolidar el recurso humano de la Sede del Pacífico, desarrollar las carreras propias, concluir la construcción de infraestructura en el nuevo espacio académico de Esparza, y el desarrollo de posgrados.
Primera mesa: Investigación
Con base en los informes del Mideplan, las regiones periféricas del país presentan demandas para su desarrollo que configuran retos muy significativos para la universidad pública, y con base en ello, resulta evidente que estas instituciones no están suficientemente financiadas.
Ello muestra que prevalece el “vallecentralismo” y las regiones siempre han sido marginadas. Este patrón histórico se cumple en varios ámbitos, afirmó el doctor Oriester Abarca Hernández en su ponencia introductoria para esta mesa que permite dar un contexto a la investigación necesaria en el Pacífico Central.
El profesor Abarca indicó que Puntarenas nace por decisión de la corona y como incentivo a zonas marginales. Se le conoce inicialmente como Punta de Arenas. El comercio del café propicia la consolidación de esta zona; así, el comercio internacional marca de manera significativa la historia de esta región. Con 37 distritos, el Pacífico Central se convierte sin embargo en la región más pequeña y la más dispersa.
De 486 distritos del país, Puntarenas centro, que pertenece al quintil 4, es 160 del país en cuanto a condiciones de desarrollo, esto, a pesar de ser una cabecera de provincia. Chomes por su parte está en el lugar 440 y Guacimal en el 415. Destaca el dato de que 25 distritos de la provincia están en el nivel bajo, lo que reitera los retos de la Investigación en la Sede del Pacífico de la Universidad de Costa Rica.
El Índice de Desarrollo Social muestra que hay desigualdad una desigualdad marcada en el país. El docente Abarca Hernández concluye que hay un sesgo en políticas públicas hacia distritos del GAM. Ante ello se pregunta: ¿Podemos hablar de la regionalización de las oportunidades para una vida digna?
Como complemento a la exposición del doctor Abarca Hernández, la coordinadora de Investigación de la Sede del Pacífico, magistra Lisbeth Mora Elizondo señaló que lamentablemente no se dispone de las cargas académicas necesarias para desarrollar adecuadamente la investigación. El eje con más investigación es el educativo, seguido del socio cultural, ambiental, políticas gubernamentales, y comunicación.
Como visión estratégica, se busca involucrar de manera constante y efectiva a las comunidades y a las fuerzas vivas del Pacífico Central en el desarrollo del proceso investigativo de la Sede del Pacífico, a fin de lograr una construcción de la visión regional que se base en el encuentro de saberes.
Asimismo, se hacen esfuerzos por propiciar, mediante el accionar de los proyectos de investigación, estructuras comunitarias, estudiantiles y docentes que faciliten la continuidad de los esfuerzos orientados a reunir información y generar propuestas teóricas que expliquen la realidad del Pacífico Central y propongan vías para el desarrollo, a fin de dar sustentabilidad a los procesos de construcción de conocimiento desde esas colectividades.
El director de la Sede del Pacífico, magister Mario Solera Salas, al poner en perspectiva cultural el proceso de investigación de la Sede del Pacífico, indicó que el patrimonio se hereda lo que nos recuerda que la herencia proviene del pasado y se refiere a lo que pasa de generación en generación. Al ampliar este enfoque Solera distingue entre el patrimonio material y el inmaterial y enfatiza que el patrimonio no tiene existencia objetiva y por ello es un acto de lenguaje.
Esta reflexión es importante para orientar el desarrollo de los procesos de investigación de la Sede del Pacífico, pues según expuso Solera Salas, los rasgos de la colectividad actual permite distinguir individualidades, es decir, identidades diversas que tienen un arraigo en esa herencia, en eso que ha pasado de generación en generación y explica, o permite profundizar, en lo que somos hoy como región y hacia dónde queremos ir.
Las distintas fuerzas que actúan hacen que el patrimonio no sea algo inmutable, sino que es voluble y ello tiene una importante carga simbólica que nos corresponde desentrañar mediante la investigación que entabla ese diálogo de saberes del que hemos venido hablando. En el caso particular de la música, lo patrimonial tiene una significación simbólica, por ello, hemos estudiado el Tamborito Chiricano como una manifestación del pasado que devela una herencia cultural de ese arraigo, expuso el director de la Sede.
Desde este enfoque, la música nos permite ver cómo es la sociedad. En el caso del Tamborito Chiricano y en manifestaciones de la danza de la zona se muestra una importante presencia de la mujer. En el carnaval puntarenense parece realizarse un foro que expresa negociaciones ausentes en las verbalizaciones.
En esta mesa se destacó la Importancia de la creación de carreras propias a fin de contar con una oferta académica basada en las necesidades de la región, las cuales, se han venido perfilando a partir de distintas investigaciones y foros.
En este sentido, se destacó lo definido por el Estatuto Orgánico de la Universidad de Costa Rica en cuanto a que es función de las sedes regionales ofrecer carreras que no existan en la sede central. Esto está en consonancia con el aporte de la educación como factor clave para el desarrollo humano y la creación de condiciones para disminuir la pobreza.
Las distintas exposiciones coincidieron en la propuesta de impulsar la mejora en la calidad educativa a fin de ofrecer una ruta para alcanzar la calidad de vida para las familias de la región. La docente Susan Zamora, a tono con lo expresado en la inauguración del Foro y en la mesa de Investigación, señaló que la inadecuada distribución de los recursos genera problemas de salud, bajo índice de rendimiento económico y una situación generalizada de precariedad que afecta las posibilidades para el mejor desarrollo de los procesos educativos.
A tono con el enfoque de regionalización propuesto por la Universidad de Costa Rica, debe buscarse los mecanismos para eliminar brechas socioeconómicas y posibilitar que las nuevas carreras fortalezcan efectivamente el aporte de las sedes regionales a las comunidades. Esto se basa en el principio de que la Educación debe ofrecer igualdad de oportunidades a todas las regiones del país. Para lograr este propósito es necesario, además, promover la revisión periódica de los planes de estudio a fin de asegurar su pertinencia para el desarrollo regional. Junto a esto, será necesario continuar trabajando con un enfoque de innovación metodológica orientada a la mejora de la formación y que considere, además, los nuevos contextos históricos y las posibilidades tecnológicas a fin de avanzar con una pedagogía que fortalezca la visión crítica, la innovación y las capacidades propositivas de las personas que se forman en nuestras sedes regionales.
La profesora Mónica Muñoz recalcó que la docencia es un vínculo calve de la universidad con la calidad de vida de sus estudiantes. Al referirse al desarrollo de las carreras de informática impulsadas por la Sede del Pacífico en esta zona, indicó que es destacable que la fuerza laboral formada en este campo no migró, sino que se quedó en esta zona, enfatizando el aporte a esa calidad de vida del estudiantado y sus familias. Esto, se logra gracias a que el plan de estudios ha sido muy bien acogido entre las empresas y las instituciones empleadoras.
A lo anterior se suma que la Sede del Pacífico ha sido capaz de crear y desarrollar carreras únicas en su género, como son los casos de Informática y Tecnología Multimedia, Inglés con Formación en Gestión Empresarial y Gestión Cultural, Se suma, para responder a las necesidades del desarrollo regional, Ingeniería Electromecánica y la ya histórica Informática Empresarial. Dada esa oferta educativa que ha logrado la Sede del Pacífico, hay una fuerte presencia de estudiantes que son de la zona, pero en algunas carreras vienen de otras zonas del país pues no encuentran esas posibilidades de estudio en sus regiones.
Otro aspecto para destacar es el vínculo que se impulsa entre la docencia y la acción social, con lo cual, se genera un impacto positivo en los distritos más pobres, donde se enfocan los proyectos.
Maureen Manley señaló que la Sede del Pacífico forma profesionales que son necesarios para el desarrollo de la zona, aporta para ello carreras innovadoras, pero, además, no ha dejado de lado su contribución de varias décadas a la Enseñanza del Inglés, pues este idioma cobra relevancia desde el siglo XIX a partir de la exportación del café, además, por la construcción del ferrocarril al Pacífico. En el nuevo contexto histórico y económico, agregó, la carrera aporta al florecimiento comercial, el desarrollo económico en general, y a prepararse para los retos competitivos de la sociedad globalizada. No debe perderse de vista que el Pacífico Central tiene al turismo como un elemento clave de su economía, para lo cual, el dominio del inglés constituye un elemento indispensable. El reto actual en este campo es elevar el nivel de dominio de la lengua, pues de lo contrario las empresas contratantes buscan otras regiones.
El docente Nícoli Alpízar señaló que en el contexto actual de la región Pacífico Central la producción de conocimiento es un elemento clave. Por ello, mediante la carrera de Gestión Cultural no solo se entiende que este campo tiene que ver con identidad, tradiciones, y valores simbólicos, sino que se avanza de forma amplia hacia el estudio y el aporte a la formulación de los derechos culturales. La capacidad de la cultura para producir bienestar está en el centro de este enfoque.
Todos los grupos sociales comparten códigos y les asignan valor, señaló el docente; este proceso genera patrimonio que diferencia o distingue a la comunidad. Por esto la gestión cultural implica una serie de disciplinas complementarias y afines. En Costa Rica se gestan prácticas administrativas que propician distintas formas de gestionar la cultura, y esto, constituye un aspecto central en los espacios de reflexión y producción de conocimiento en el espacio de la carrera de Gestión Cultural que imparte la Sede del Pacífico. La única oferta en este campo está en la Sede del Pacífico.
Como otra cualidad destacada de la Sede del Pacífico que permite afrontar el trabajo a pesar de las limitaciones, es la amplia vinculación lograda por la Sede en la región, tanto a nivel interinstitucional como comunitario. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Tercera mesa: Acción Social
La coordinadora de Acción Social de la Sede del Pacífico, María José Quesada Chaves, expuso que la Sede del Pacífico realiza un amplio trabajo en el campo con un número amplio de proyectos, pero no se divulga adecuadamente. Este importante aporte de la Universidad de Costa Rica se nutre del contexto social en el cual actuamos y que involucra Trabajo Comunal Universitario, así como una amplia diversidad temática para lo que conocemos como procesos comunitarios.
Se destaca la vida cultural de la región, se desarrollan capacitaciones en comunidades, se acompaña procesos organizacionales de las comunidades y se aporta en la búsqueda de soluciones a las distintas problemáticas que vive la región. Ello conforma una propuesta institucional delimitada en tiempo y espacio que responde a las necesidades de las comunidades, con base en diversos tipos de programas de acción social. Los proyectos trabajan en relación con distintos campos del conocimiento.
Como dificultades importantes, la coordinadora señaló los recortes de presupuesto y la fuerte limitación de tiempos docentes. No obstante, ha sido posible salir adelante con el trabajo gracias a una fortaleza: el compromiso que lleva incluso a realizar trabajo ad honorem por parte de muchas personas. Otro elemento destacado es la amplia vinculación que tiene la Sede en la región, lo que se desea ampliar para llegar a más lugares. En la medida que las limitaciones se superen será posible alcanzar más permanencia en las regiones.
En la Sede del Pacífico se parte del concepto de que la acción social se basa en un diálogo con las comunidades, y a partir, del reconocimiento de que ello debe estar marcado por una actitud que reconozca el necesario diálogo de saberes.
A tono con este enfoque, la profesora Stefanny Forester llamó la atención en relación con la definición que hace el Estatuto Orgánico de la UCR en su Artículo 3 donde define que la nuestra Universidad debe contribuir con las transformaciones que la sociedad necesita. El mencionado texto señala: “ARTÍCULO 3.- La Universidad de Costa Rica debe contribuir con las transformaciones que la sociedad necesita para el logro del bien común, mediante una política dirigida a la consecución de una justicia social, de equidad, del desarrollo integral, de la libertad plena y de la total independencia de nuestro pueblo”.
Para ello, dijo la docente, la Sede del Pacífico trabaja en la identificación de alianzas y actores sociales a fin de lograr un acercamiento y construir los enlaces para posibilitar el acompañamiento de distintas organizaciones como un primer momento, y con la orientación de lograr la integración de objetivos y metas. Todo ello, como corresponde, luego queda plasmado en el correspondiente informe.
Gracias a ello, la Sede del Pacífico ha logrado integrarse, mediante la acción social, y junto a diversidad de sectores, en una red interinstitucional que integra comités institucionales, al sector privado, cooperativas, comunidades y sus organizaciones. El enfoque de trabajo es lograr la articulación con las comunidades para asegurar el seguimiento de los procesos. Esto es posible gracias a las alianzas que permiten el mejor uso de los recursos disponibles. Todo ello, pues hay particularidades en algunas poblaciones que deben asumirse como tarea y el reto es que las instituciones puedan reaccionar oportunamente.
En ese contexto, el profesor Jonnathan Salas señaló el importante papel del Trabajo Comunal Universitario en el logro y fortalecimiento de ese vínculo con las comunidades. Se recordó que cada año la Universidad de Costa Rica entrega al país más de un millón de horas anuales, pues más de cuatro mil estudiantes aportan 300 horas para poder graduarse. En el caso del Pacífico Central, y siguiendo las directrices de la Vicerrectoría de Acción Social, se desarrolla una fuerte interacción con las instituciones educativas de primera y secundaria.
Esta vivencia tiene gran importancia formativa tanto para la población estudiantil de escuelas y colegios como para la universitaria. Gracias a ello, se ha logrado una destacada colaboración de parte de las direcciones y personal docente y administrativo de las instituciones en las cuales se realizan los planes de TCU. No obstante, nuevamente se indica que el presupuesto disponible no es el adecuado para asegurar la mejor cobertura de la región.
En este proceso del trabajo de la acción social en la Sede del Pacífico, la profesora Marietta Villalobos Barrantes expuso acerca de la importancia de la construcción del vínculo. Explicó que en las comunidades se trabaja el tema de la violencia. ¿Por qué se vive la violencia si incluso la pueden definir?, se preguntó la docente. Enfatizó que a partir de ello podemos concluir que el desempleo es violencia y Puntarenas tiene la tasa más alta del país.
Marietta Villalobos preguntó nuevamente: ¿Por qué en el Pacífico Central cuesta atraer empresas? A las empresas les cuesta encontrar profesionales en el Pacífico Central, por ello el gran reto de la Universidad de Costa Rica para aportar efectivamente a la región, comentó la docente.
Conclusiones
Producto de la reflexión de esta sesión del Foro Institucional realizada en la Sede del Pacífico, se destacan las siguientes conclusiones:
El Índice de Desarrollo Social muestra que hay una desigualdad marcada en el país, por ejemplo, Puntarenas centro pertenece al quintil 4, pero es 160 del país en cuanto a condiciones de desarrollo, esto, a pesar de ser una cabecera de provincia; por ello, no podemos hablar de la regionalización de las oportunidades para una vida digna.
Esos datos se enmarcan en una realidad: las regiones periféricas del país presentan demandas para su desarrollo que configuran retos muy significativos para la universidad pública, no obstante, las sedes regionales no cuentan con el financiamiento necesario para hacer frente al reto pues prevalece el “vallecentralismo”, y a pesar de las mejoras recientes, históricamente las regiones han sido marginadas.
Nos encontramos ante el riesgo del proceso de extinción de la universidad pública en América Latina, por ser un espacio de reflexión crítica y por cuestionar las injusticias.
El desarrollo de la Sede del Pacífico ha implicado un camino difícil pero el esfuerzo de sus integrantes ha posibilitado un avance constante. Retos claves son: consolidar el recurso humano, continuar el desarrollo de carreras propias pertinentes para la zona, concluir la construcción de infraestructura en el nuevo espacio académico de Esparza, y el desarrollo de posgrados que respondan a las necesidades de las comunidades, las instituciones públicas y las empresas.
A pesar de los retos para aportar al desarrollo regional, lamentablemente no se dispone de las cargas académicas necesarias para realizar adecuadamente la investigación.
Como visión estratégica, se busca involucrar de manera constante y efectiva a las comunidades y a las fuerzas vivas del Pacífico Central en el desarrollo del proceso investigativo de la Sede del Pacífico.
Asimismo, hay esfuerzos sistemáticos por propiciar, -mediante el accionar de los proyectos de investigación-, estructuras comunitarias, estudiantiles y docentes que faciliten la continuidad de los esfuerzos orientados a reunir información y generar propuestas teóricas que expliquen la realidad del Pacífico Central y propongan vías para el desarrollo.
A tono con ese enfoque por construir estructuras que sustenten los procesos de investigación, se tiene conciencia de que los rasgos de la colectividad actual permiten distinguir individualidades, es decir, identidades diversas que tienen un arraigo en la herencia cultural, la cual, explica lo que somos hoy como región y es un elemento importante para visualizar hacia dónde queremos ir.
Pero para definir esta estrategia de la investigación pertinente para el Pacífico Central, es preciso comprender que las distintas fuerzas que actúan en la región hacen que el patrimonio cultural no sea algo inmutable, sino que su condición de voluble tiene una importancia significativa que nos corresponde desentrañar mediante nuestros estudios junto a las comunidades.
En concordancia con ese enfoque de la investigación que orienta nuestro aporte como universidad pública en la región, resulta de gran importancia la creación de carreras propias a fin de contar con una oferta académica basada en las necesidades de la zona; estas carreras se han venido perfilando a partir de distintas investigaciones y foros.
En ese mismo esfuerzo, la Sede del Pacífico ha definido como un compromiso clave impulsar la mejora en la calidad educativa, a fin de ofrecer una ruta para alcanzar la calidad de vida para las familias de la región.
Como Sede del Pacífico nos corresponde aportar en la justicia socioeconómica, y para ello, nos proponemos que las nuevas carreras fortalezcan de forma efectiva el desarrollo de las familias y las comunidades.
Para lograr el aporte que requiere el desarrollo de la región será necesario continuar trabajando con un enfoque de innovación metodológica, orientada a la mejora de la formación y que considere, además, los nuevos contextos sociohistóricos y las posibilidades tecnológicas.
La Sede del Pacífico, con base en su enfoque de compromiso con el desarrollo regional, opta por un modelo pedagógico que fortalezca la visión crítica, la innovación y las capacidades propositivas de las personas en cuya formación aportamos.
La Sede del Pacífico construye un vínculo estrecho entre la docencia y la acción social, con lo cual, se genera un impacto positivo en los distritos más pobres; así, la Sede del Pacífico forma profesionales que son necesarios para el desarrollo de la zona mediante carreras pertinentes y establece, al mismo tiempo, diálogo de saberes con las comunidades mediante la acción social para construir de manera conjunta el desarrollo.
El compromiso que asume la Sede del Pacífico se basa en la convicción de que, en el contexto actual de la región Pacífico Central, la producción de conocimiento es un elemento clave para avanzar hacia el desarrollo con justicia.
En la construcción de conocimiento pertinente e integral, no perdemos de vista que todos los grupos sociales comparten códigos y les asignan valor específico según cada vivencia o condición; en este proceso se genera patrimonio que diferencia, identifica o distingue a la comunidad.
Para esa construcción de conocimiento pertinente e integral, es significativa la calidad y constancia de la divulgación que realicemos de todo el trabajo de la Sede del Pacífico, aspecto en el cual se hace esfuerzos por mejorar constantemente.
Pero para llevar adelante este esfuerzo integrado de las distintas áreas sustantivas, se debe resolver las severas limitaciones de presupuesto y la fuerte restricción de tiempos docentes que no es coherente con el desarrollo de la Sede en todas las áreas e indicadores.
En este contexto de carencias, es de destacar una fortaleza clave, como ha sido el compromiso del personal que lleva incluso a realizar trabajo ad honorem todos los ciclos, pero con la conciencia de que es un modelo que acusa una relación injusta entre aporte y recursos asignados.
Como otra cualidad destacada que permite afrontar el trabajo a pesar de las limitaciones, es la amplia vinculación lograda por la Sede en la región, tanto a nivel interinstitucional como comunitario.
Para profundizar el proceso de articulación, la Sede del Pacífico trabaja en la identificación y desarrollo de alianzas y actores sociales, a fin de propiciar el acercamiento y construir los enlaces para posibilitar el acompañamiento de distintas organizaciones y comunidades; esto ha permitido la integración, -mediante la acción social, la docencia y la investigación-, a una red interinstitucional regional que posibilita un uso racional de los recursos.
En el esfuerzo de construcción de alianzas, redes y apoyos regionales, los proyectos de Trabajo Comunal Universitario cumplen un importante papel dado el logro de un fuerte vínculo con las comunidades y con sus instituciones.
La importancia de la construcción del vínculo permite desentrañar de manera profunda las raíces de la marginación regional pues, por ejemplo, se trabaja el tema de la violencia con un enfoque integral que permite cuestionar: ¿Por qué se continúa viviendo la violencia si incluso las personas la pueden definir en talleres realizados?
A partir de ello podemos concluir que, por ejemplo, el desempleo es violencia y Puntarenas tiene la tasa más alta del país, lo cual, permite lograr con las comunidades la comprensión de que debemos orientar nuestro esfuerzo constante a superar los rasgos estructurales como los citados al inicio de este resumen: el vallecentralismo, la discriminación, la inequidad, y la limitación presupuestaria.
Este 11 de diciembre del 2019, finalmente se oficializó en Naciones Unidas la firma del Acuerdo de Escazú (instrumento regional suscrito en Costa Rica en el 2018) por parte de Colombia: véase notificación oficial de la Secretaría General. En las líneas que siguen desmenuzaremos el alcance de esta firma, que no se deja ver en el escueto documento circulado por el departamento de tratados de Naciones Unidas.
Ello no sin antes recordar que, para que un tratado internacional sea vigente en el ordenamiento jurídico de un Estado, este último primero debe firmarlo (una atribución que recae usualmente en el Poder Ejecutivo) y luego aprobarlo (una postedad tradicionalmente reconocida al Poder Legislativo): el negarse a firmar un instrumento internacional impide a sectores políticos y de la sociedad civil iniciar una campaña para lograr su ratificación.
El resultado de una fuerte presión de la sociedad civil colombiana
La palabra «finalmente» usada previamente obedece a la fuerte movilización de organizaciones ambientales y sociales en Colombia, desde que oficialmente el Poder Ejecutivo colombiano afirmara que no iba a firmar este tratado, aduciendo un sinnúmero de razones tan insólitas como falaces (véase por ejemplo nota del prensa de RCN del 30.09.2019).
Cabe señalar que la víspera de la firma, es decir el 10 de diciembre del 2019, el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) participó en la ciudad colombiana de Cartagena a una actividad en homenaje a líderes sociales y defensores de los derechos humanos en la que afirmó que:
«Combatir la violencia que se ejerce contra estos defensores de los Derechos Humanos es una responsabilidad de los gobiernos, pero también de nuestras sociedades, de nuestros ciudadanos, de nuestras empresas y de la comunidad internacional. Es una responsabilidad y un deber sagrado compartido por todos» (véase texto de su discurso).
La decisión del Poder Ejecutivo de Colombia de firmar el Acuerdo de Escazú en semejantes condiciones merece mención y anuncia que la campaña por lograr su debida ratificación será bastante álgida. No está de más precisar que durante las negociaciones del Acuerdo de Escazú (2014-2018), la delegación colombiana se mostró incómoda, presentando diversas propuestas en aras de reducir el alcance de varias disposiciones del futuro instrumento.
«No firmaremos el Acuerdo de Escazú porque…»: un insólito unísono oído en Bogotá y en Santiago (y en ninguna otra parte)
Con ocasión de la PreCop25 celebrada en Costa Rica en octubre del 2019, habíamos tenido la oportunidad de señalar lo inédito que resultaban las posiciones de Chile y de Colombia de no firmar un instrumento regional como el Acuerdo de Escazú. En esta nota publicada en el sitio de la Red por la Justicia Ambiental en Colombia, titulada: «Ambiente y Derechos Humanos: el Acuerdo de Escazú a un año de su firma«, nos permitimos señalar que:
«La ausencia de la firma de Chile, de Colombia y la de otros Estados podría revertirse en caso de que algunos Estados de la región, por alguna razón, cambien súbitamente de parecer e inicien su propio proceso en aras de facilitar a sus ciudadanos el ejercicio de sus derechos en materia ambiental.»
La posición de Chile así como los argumentos (un tanto originales) esgrimidos por parte de sus máximas autoridades fueron desmenuzados y desvirtuados uno tras uno en esta emisión producida en Chile del programa «Las cartas sobre la mesa» por parte de representantes chilenos de la sociedad civil (véase emisión disponible en este enlace).
Con relación a aspectos estrictamente jurídicos, remitimos también a nuestros estimables lectores a una entrevista titulada «¿Cuál es el tratado de derechos humanos y ambientales que Chile y Colombia se rehúsan a firmar?» realizada en noviembre del 2019, disponible en este enlace, en la que hacemos ver la verdadera revolución jurídica que proponen Chile y Colombia al presentar una serie de argumentos sobre las consecuencias de la firma de un tratado que desconoce … la misma Convención de Viena sobre Derechos de los Tratados de 1969 (véase lo que dispone el artículo 18 de dicha convención).
Foto extraída de nota de prensa de la BBC, titulada «Los países en los que matan a más ambientalistas en el mundo y el terrible récord de América Latina», 30 de julio del 2019
El Acuerdo de Escazú a más de un año desde su firma
El tablero oficial sobre el estado de firmas y ratificaciones del Acuerdo de Escazú (véase enlace oficial), con 22 firmas pero tan solo cinco ratificaciones obtenidas en poco más de un año evidencia que a algunos sectores políticos (y a influyentes sectores económicos) no les interesa en lo más mínimo que se combine la protección de los derechos humanos con la defensa del ambiente.
En días recientes, el Ejecutivo de Paraguay optó por retirar el proyecto de aprobación del Acuerdo de Escazú en trámite en el Congreso, causando un profundo malestar entre diversos sectores paraguayos (véase nota de prensa de Última Hora del 2/1/2019): no se tiene claro si el señor Arzobispo confundió este instrumento con otro texto al que se opone la Iglesia Católica sobre derechos humanos.
Es de notar que entre las firmas ausentes, figuran, además de las de Colombia (hasta este 11 de diciembre) y la de Chile, las de Cuba, El Salvador, Honduras y de Venezuela.
La COP25 que se lleva a cabo en España en este mes de diciembre constituye una ocasión propicia para que algunos Estados de América Latina reafirmen su compromiso con la defensa del ambiente y los derechos que ello conlleva para las comunidades y las organizaciones ecologistas.
Como bien lo señala una misiva colectiva de entidades colombianas,
«La firma de este Acuerdo representa también un compromiso con la agenda climática de Colombia y se convierte en un nuevo acercamiento del Gobierno Nacional con la democracia ambiental y las y los defensoras/es de derechos humanos y ambientales del país» (véase texto del Comunicado de la Alianza por el Acuerdo de Escazú en Colombia, con fecha del 10.12.2019).
Hay que agradecer a Bolivia y a Uruguay por haber sido los primeros en América Latina en depositar su respectivo instrumento de ratificación en la Secretaría General de Naciones Unidas, al tiempo que persisten interrogantes muy válidas sobre la ausencia de Costa Rica como Estado Parte a este novedoso instrumento (habiéndose transcurrido más de un año desde que puede serlo).
A modo de conclusión
Las organizaciones colombianas que lograron obtener esta firma por parte de Colombia podrían compartir su valiosa experiencia con sus homólogas chilenas: a pesar de haber sido, con Costa Rica, un activo promotor durante más de cuatro años de las negociaciones que culminaron en el 2018 en Escazú, y a pesar de la movilización de organizaciones sociales exigiendo mayor coherencia por parte de sus autoridades de cara a la COP25 inicialmente prevista en Santiago, Chile se resiste a firmar el Acuerdo de Escazú.
La movilización de organizaciones ecologistas colombianas permitió, entre muchas otras acciones, una publicación extremadamente completa (cuya lectura se recomienda y que puede interesar a muchos otros Estados de América Latina), titulada “Colombia y el Acuerdo de Escazú” (véase texto integral ), en la que se concluye que:
“Son alarmantes las cifras de conflictos ambientales y de asesinatos de defensores y defensoras del ambiente en Colombia. A pesar de contar con una amplia legislación en materia de información, participación y justicia ambiental en Colombia, la conflictividad ambiental en el país se agudiza cada día. El Acuerdo de Escazú se convierte en una herramienta de vital importancia para cambiar esta situación en el país” (p. 89).
Un amicus curiae presentado el pasado 6 de diciembre por diversas entidades internacionales en la causa penal que enfrenta el líder mapuche en Chile Pascual Curamil Millanao (véase texto completo, cuya lectura también recomendamos) nos viene a recordar la opción latente de algunos Estados (y sectores económicos) de optar por criminalizar a líderes comunitarios y ecologistas en América Latina, con la única finalidad de intimidar a los integrantes de sus comunidades.
Nótese que en América Latina, los dos Estados en los que se están dando fuertes movilizaciones y protestas sociales en este cierre del año 2019 coïnciden con los dos únicos Estados cuyas autoridades adujeron oficialmente oponerse a la firma del Acuerdo de Escazú.
(*) Nicolas Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica UCR.
José Francisco Alfaro C, de CONCEVERDE, nos comparte la siguiente información:
“Una nota fue enviada al Ministro de Ambiente, en apoyo a la lucha que libramos en el colectivo CONCEVERDE y otros grupos de Heredia para que se respete la Ley 65 de 1888, ley creada para proteger el agua de cerca del 70% de habitantes del Valle Central.
Recuperar la zona inalienable, es fundamental no sólo para preservar el recurso hídrico del Valle Central, sino la flora nativa y el hábitat de muchas especies de animales, algunas en vía de extinción. La zona inalienable de la ley 65 del 30 de julio de 1888, comprende miles de hectáreas, que van desde el Cerro Guararí, hasta el Cerro Zurquí, hoy muchas en posesión de particulares, por lo que la Sala IV ordenó su recuperación desde el año 2008”.
José Fco. Alfaro C
P/CONCEVERDE
Además, José Francisco nos comparte la nota que fue enviada al ministro por la diputada Catalina Montero. Puede ver la carta en este enlace:
Recientemente mujeres centroamericanas se han visto forzadas y obligadas a dejar sus países por la tortura y violación sistemática de un Estado dictador, ¿recientemente? La historia centroamericana parece repetirse con claros patrones militarizados, sexistas, misóginos y patriarcales. Sin embargo, hoy son las mujeres jóvenes quienes han puesto un alto con sus vidas y han alzado la voz para desmentir los próceres de la “lucha “social”. Este panorama centroamericano, así como latinoamericano, supone para las mujeres una puesta en escena cruel, con episodios de desaparición, violación y abuso constantes.
Colectivas feministas, tanto desde la organización estudiantil, como desde agrupaciones descentralizadas, lideran hoy las luchas por los derechos y redirigen la base de las movilizaciones sociales en la región: no más silencio patriarcal. Nos encontramos viviendo intervenciones, no solamente en relación a la representación política, las cuotas de poder y las acciones afirmativas, sino, en medio de la construcción cotidiana a partir de las trans, las lesbianas, las bisexualas, las trabajadoras domésticas, las niñas, las poblaciones originarias, las refugiadas, etc. Estos matices posibilitan a las feministas (o no) una plataforma de acción que va desde la diplomacia política hasta las pintas en la calle, el rap en las plazas y la poesía feminista. Por tanto, las mujeres centroamericanas en el exilio, fuera o dentro de su país, posicionan la rabia colectiva en el centro de la transformación social y rompen los esquemas de una lógica machista unilateral.
Por ende, hay una necesidad de nombrar y reconocer a quienes hoy en Centroamérica colocan sus cuerpos como barricadas y sus vidas como protesta, es decir, las mujeres, diversas, afianzando la convicción por botar el sistema y resistir frente a las resistencias mismas de un Estado violador, pero también un pueblo abusivo y opresor.
“Me duele el dolor provocado por colmillos
de patriarcas metidos en el ombligo fértil de la tierra”