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Autor: María José Ferlini Cartín

La agenda rotativa de confrontación: a propósito de la educación política en las aulas

Maximiliano López López1

Esta reflexión no se centra en la labor del gobierno en tanto administrador de la cosa pública; lo que interesa es reflexionar sobre la estrategia de comunicación-confrontación que se ha puesto en ejecución desde 2022. La hipótesis que orienta esta reflexión es que los gobiernos de Rodrigo Chávez (2022-2026) y de Laura Fernández (2026-) han recurrido a la confrontación con el fin de orientar la agenda mediática (de críticos y de medios pro-gobierno) hacia temas o conflictos de alta polarización. Es una estrategia de comunicación política que alimenta un ciclo de controversias públicas en las que figuran distintos actores. La lógica consiste en sustituir un conflicto por otro como respuesta a los mismos ciclos de interacción en las redes sociales, o como simple respuesta ante cuestionamientos en la esfera pública. Está claro que en democracia la controversia es legítima (y deseable) pero aquí de lo que se trata es de evidenciar un patrón que, por sus recurrencia y sistematicidad, lleva a plantear la hipótesis de una agenda rotativa de confrontación.

El fin de dicha estrategia parece orientado a mantener el papel protagónico de esa agenda mediática, la cual influye en la percepción de sus seguidores y crea la sensación de cohesión, haciéndolos “partícipes de la lucha” que ese conflicto esboza. Es decir, parte del objetivo de la agenda es administrar la atención pública. El uso de esta agenda mantiene alta la popularidad de las figuras que la abanderan y se evita entrar en temas polémicos. Para citar solo un ejemplo, la discusión sobre la economía jaguar versus la necesidad de ajustes fiscales con incremento a los impuestos de la canasta básica, fue sustituida con nuevos ataques al Poder Judicial. Esta estrategia ha sido efectiva por su misma dinámica, pues al “agotarse” la vida útil de un conflicto, otro lo sustituye casi de inmediato. En esto juega un papel central la complicidad del momento que ofrecen las redes sociales donde todo es relativamente efímero.

Esta categoría de análisis (la agenda rotativa de confrontación) no surge del vacío. Existen múltiples estudios sobre temas políticos y de comunicación política que señalan con claridad los mecanismos que aplican quienes recurren a ella. Veamos ejemplos puntuales:

  • Agenda-setting (establecimiento de la agenda). Autores como Maxwell McCombs y Donald Shaw aseguran que los actores políticos no pueden influir en qué piensa una persona (por ejemplo, cómo razona), pero sí influir sobre qué piensa (es decir, sobre qué temas).

  • Framing (encuadre interpretativo). Para Robert Entman, quienes están interesados en marcar líneas interpretativas usan un marco predeterminado. En el caso de Costa Rica la narrativa recurrente es la idea de un “pueblo” perjudicado por una élite corrupta que debe erradicarse.

  • Diversionary politics (desviar la atención a otro punto). Jack Levy advierte que, cuando empieza a manifestarse el costo político de determinadas acciones, los actores con poder instalan otro conflicto que atraiga la atención mediática.

  • La política del espectáculo o la política como entretenimiento. Murray Edelman, y Jeffrey Alexander (entre otros) sostienen que la política actual recurre a la producción de eventos “comunicables”. La conferencia de prensa semanal del Poder Ejecutivo parece asumir este rol comunicativo que alimenta la agenda de controversias.

  • Populismo. El uso del populismo como estrategia mantiene la vigencia del movimiento político. Sin la confrontación permanente, y sin el culto al líder, el movimiento pierde peso, apoyo y legitimidad.

Esta agenda de confrontación se mueve en busca de antagonistas según la coyuntura y las necesidades de quienes requieren desviar la atención. Veamos ejemplos.

  • 2022. Gobierno versus “prensa canalla”. Este conflicto desvió la atención para no tener que hablar sobre la idoneidad y probidad de los nombramientos que se estaban realizando.

  • 2022. Gobierno versus la Contraloría General de la República. Con esta disputa se atacó a la Contraloría cuando el tema de fondo eran las limitaciones que ese órgano le recordó al Ejecutivo.

  • 2023. Gobierno contra los privilegios del poder judicial. Esta dinámica mediática se lanzó cuando la fiscalía reveló que se estaban realizando investigaciones penales que involucraban a figuras cercanas al gobierno.

  • 2024-2025. Retornaron los ataques contra la “prensa canalla” debido a investigaciones sobre aspectos como financiamiento de campaña.

  • 2025-2026. La campaña electoral. La polarización entre la continuidad y los “enemigos del cambio” ayudó a evitar las discusiones de fondo sobre las propuestas de gobierno.

  • 2026. Gobierno contra comunistas. La estrategia desvió la atención mediática del tema de armonización eléctrica.

  • 2026. “El golpe de Estado”. Este nuevo tema polarizante deja de lado que el Poder Legislativo no haya nombrado suplentes para la Corte, y lo traslada al Poder Judicial.

Como se aprecia de estos ejemplos, los enemigos van cambiando, pero la estrategia permanece. En muchos de estos casos, la personificación del “enemigo” resulta más fácil que exponer instituciones. De eso se obtienen las críticas a la contralora Marta Acosta, al poder Judicial en las figuras de Carlo Díaz en su calidad de fiscal general, Orlando Aguirre como jerarca de la Corte Suprema de Justicia y recientemente a la magistrada Patricia Solano de la sala tercera. Y es preciso decirlo, la estrategia de confrontación es exitosa porque logra que actores políticos de la oposición participen de ella. En este sentido, el funcionamiento y los espacios de control político en la pasada gestión del Congreso constituyó un verdadero escenario de difamaciones y acusaciones que no aportaron a los problemas de fondo que tiene el país. Recordemos que la lógica de esta agenda no es la negociación, sino mantener la confrontación vigente, siempre que se maneje en el terreno mediático y lejos de temas sensibles o de alto costo político.

El resultado más notorio de este proceso es un debilitamiento del debate público. Autores como Jürgen Habermas señalan que parte de la calidad democrática de una nación se valora a través de la calidad de su esfera pública deliberativa. Donde no existe el espacio ni las condiciones para esto, la democracia se estanca o involuciona. La falta de deliberación afecta igualmente la construcción de políticas públicas integrales y capaces de considerar puntos de vista y soluciones alternativas. Los grandes temas que deben administrarse como cosa pública no se resuelven en marcos deliberativos acotados y menos en contextos de polarización. El riesgo de esto es que temas prioritarios como salud, seguridad, educación e infraestructura (que deberían trascender gobiernos), no resulten atendidos. Además, la implementación y evaluación de las políticas queda bajo el aura de esa agenda de confrontación y con ello se debilita también la rendición de cuentas.

Esta dinámica conduce a lo que se denomina “fatiga democrática”. Este es un síntoma que puede presentarse por sobrecarga informativa (sin poder diferenciar entre información real y falsa), imposibilidad de llegar al desenlace de temas complejos, sensación de un conflicto permanente y, finalmente, la “certeza” de que los problemas de fondo no se resuelven. Esto se traduce en desinterés hacia la política, pérdida de confianza en la institucionalidad, mayor generalización del cinismo político (ideas como, todos son iguales), menor participación ciudadana en asuntos públicos y en procesos electorales, todo lo cual desemboca en una aceptación acrítica de “medidas fáciles”. Como resultado de esto, la sociedad empieza a cuestionar el funcionamiento de la democracia y (al menos una parte de ella) termina aceptando la posibilidad de que se ignore el marco jurídico e institucional del país con tal de que se resuelvan los problemas. La democracia costarricense lamentablemente entró en esta fase desde inicios del presente siglo, pero se intensificó en los últimos años. La pregunta es si ¿estamos a tiempo de corregir el rumbo y si existe voluntad para revertir ese fenómeno?

Desde el punto de vista educativo es claro que, si la agenda rotativa de confrontación lleva al debilitamiento sistemático de la deliberación democrática, entonces el problema deja de ser político y asume un carácter educativo fundamental. En otras palabras, el sistema educativo tiene ante sí un reto de proporciones inconmensurables y por ello es fundamental fortalecer el abordaje de temas socio políticos en las aulas. La educación política de los jóvenes es la piedra angular de ese sistema y las evidencias muestran la necesidad de fortalecerla de cara a un proceso de reafirmación democrática en medio de un contexto donde se le ataca desde diferentes ámbitos. La solución está en reconocer las debilidades del sistema democrático y en trabajar para fortalecerlo, teniendo siempre claro que este no es perfecto, pero sin duda es la esencia del “pura vida” que nos identifica en el mundo.

La educación política en las aulas es la herramienta para enseñar a los jóvenes a desarrollar criterio y a asumir una ciudadanía comprometida con el bienestar y la justicia en sentido amplio. Es preciso que los jóvenes puedan distinguir entre conflictos o controversias coyunturales de aquellos que pueden catalogarse como problemas estructurales del país. Y no menos importante, es mediante la educación que los jóvenes deben analizar los discursos públicos y posicionarse respecto a las mejores soluciones desde una perspectiva informada, democrática y respetuosa de la diversidad de pensamientos. Por último, es necesario recordar que la democracia no se debilita solo cuando se atacan las instituciones, sino cuando la ciudadanía deja de interesarse en ella.

1 Profesor e investigador de la Escuela de Historia de la Universidad Nacional.

¿Por qué USA se alió a la URSS contra la Alemania nazi?

Juan Félix Montero Aguilar*

¿Se han preguntado ustedes cuales fueron los motivos por los cuales Estados Unidos decidió aliarse con la Unión Soviética contra la Alemania nazi en el ll guerra mundial y no con Alemania contra la URSS?

No conozco opiniones al respecto, solo conozco de la brillante diplomacia y política de alianzas de Stalin que lo logró, pero yo tengo algunas opiniones de mi cosecha.

En Estados Unidos había muchas simpatías hacia el régimen nazi, entre otros el afamado piloto Lindenberg que fue el primero en cruzar el Atlántico en solitario y sin escalas con su avión.

Muchas grandes empresas de EEUU eran financistas de la Alemania hitleriana entre otras el mismitico Rockefeller.

No es casualidad que el político búlgaro Jorge Dimítrov definiera el fascismo como “la dictadura terrorista abierta de los elementos más reaccionarios, más chovinistas y más imperialistas del capital financiero”.

Los planes expansionistas de las “doctrina Monroe” y el “destino manifiesto” eran anteriores a la ideología nazi y al fascismo de Mussolini.

También el verdadero creador del “miente miente que algo queda” no fue Goebbels, el propagandista de Hitler, sino los gringos Joseph Pulitzer y William Randolph Hearst con el amarillismo periodístico, muchos años antes.

Bajo ese proyecto de dominación mundial ya EEUU había logrado anexarse excolonias de España como Filipinas, Cuba y Puerto Rico, además de la mitad del territorio mejicano y el reino del archipiélago de Hawái.

USA veía en el proyecto de Hitler un competidor, un rival a sus propios planes expansionistas.

La Unión Soviética desde el punto de vista de clase era tan enemigo de la Alemania nazi como de Estados Unidos, pero USA no avizoraba en ellos en lo inmediato el mismo espíritu expansionista que el que si percibían en la Alemania nazi, que ya lo había hecho evidente con sus conquistas en gran parte de Europa.

Su razonamiento fue el siguiente, acabaremos con la Alemania nazi y después nos encargaremos de la URSS comunista.

A mí no me agrada reconocer esto, me da coraje, pero al final de los tiempos cumplirían su cometido, la destrucción de la Unión Soviética ha sido la mayor derrota política sufrida por la humanidad desde todo punto de vista y no la famosa implosión de que algunos hablan. Hasta el mismo Putin lo ha reconocido así.

Me pueden acusar de otorgarle demasiados méritos a USA, siendo EEUU ahora un imperio en decadencia, pero en esos tiempos era la potencia emergente.

Hoy día Estados Unidos, con el gobierno racista y supremacista de Donald Trump a la cabeza, lleva adelante la reedición de una historia terrible ya vivida por la humanidad, es el neofascismo, el fascismo del S XXl.

El nazi fascismo ha vuelto, regresa motivado por la revancha, nunca perdonó la derrota propinada por la Unión Soviética en la gran Guerra Patria; y está empeñado en apropiarse de cada vez más gobiernos en Europa y también en América Latina, a quien considera su patio trasero.

Utiliza para ello novedosos métodos que les ha dado tan buenos resultados hasta ahora más allá de los golpes de Estado militares y los conocidos como golpe técnico o lawfare: las revoluciones de colores, primaveras; manipulación de elecciones de diversas formas, entre ellas alterando los resultados, sobre todo los votos en el exterior, manipulación de algoritmos y la influencia mediática del presidente Trump.

(*) Profesor pensionado, articulista costarricense y referente de la izquierda en Costa Rica.

Foro analizará la situación actual y los desafíos en la recuperación de territorios indígenas en Costa Rica

Representantes de los pueblos Maleku, Brörán de Térraba y Bribri de Salitre compartirán la situación actual de tres procesos de recuperación territorial que evidencian la persistencia de la violencia, la impunidad y el incumplimiento de las obligaciones del Estado costarricense.

La Alianza por una Vida Digna, SURCOS Digital, el proyecto Geografía y Diálogo de Saberes de la Escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica y el Programa Kioscos Socioambientales de la Vicerrectoría de Acción Social realizarán el foro «¿Qué está ocurriendo en las comunidades indígenas de Costa Rica? Violencia, recuperación territorial y derechos de los pueblos indígenas», un espacio para analizar algunos de los conflictos más relevantes que enfrentan actualmente los pueblos indígenas del país.

La actividad contará con la participación de Lesner Figueroa, integrante de la organización Ditsö Iriria Ajkonuk Wakpa de Salitre; Byron Reyes, representante de la recuperación de San Andrés en el territorio Brörán de Térraba; Marcony Lacayo, de la organización Maleku Lí Úroteca; y María José Cabezas, psicóloga con experiencia en trabajo con pueblos originarios. El foro se realizará el jueves 6 de agosto a las 6:00 p. m., mediante Facebook Live de SURCOS Digital.

El espacio ofrecerá un panorama actualizado sobre la situación que enfrentan estos pueblos, caracterizada por agresiones contra personas recuperadoras, amenazas, procesos judiciales cuestionados, retrasos en la restitución de tierras y el incumplimiento de las obligaciones nacionales e internacionales asumidas por el Estado costarricense en materia de derechos de los pueblos indígenas.

Aunque la Ley Indígena establece que los territorios indígenas son de uso exclusivo de los pueblos originarios y el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo reconoce su derecho al territorio y a la autodeterminación, la recuperación efectiva de estas tierras continúa dependiendo, en gran medida, de procesos impulsados por las propias comunidades, muchas veces en contextos de violencia e inseguridad.

Pueblo Maleku: La lucha por la recuperación de sus tierras

El proceso de recuperación territorial Maleku ha cobrado fuerza desde la pandemia, particularmente gracias al liderazgo de mujeres indígenas que han recuperado varias fincas ocupadas históricamente por personas no indígenas. Actualmente el pueblo Maleku administra cerca de 150 hectáreas recuperadas, mientras las organizaciones recuerdan que aproximadamente el 72 % de su territorio continúa en manos de ocupantes no indígenas, en abierta contradicción con la legislación vigente. Estas luchas han ocurrido en medio de manifestaciones de violencia, como las ocurridas recientemente contra mujeres indígenas.

San Andrés de Térraba: aumenta la tensión en la recuperación territorial

El foro también analizará la situación de la Finca San Andrés, en el territorio Brörán de Térraba, donde las familias recuperadoras denunciaron recientemente la intención de la Asociación de Desarrollo Integral Indígena de Térraba (ADII) de ingresar a las parcelas recuperadas para realizar mediciones y otras actuaciones sin el consentimiento de quienes las habitan y trabajan. Ante esta situación solicitaron medidas preventivas a la Fuerza Pública y presentaron denuncias ante diversas instituciones públicas.

Aunque el ingreso finalmente no se concretó, las familias mantienen el estado de alerta debido a las amenazas y presiones registradas durante las últimas semanas. Las organizaciones indígenas advierten que persiste el riesgo de confrontación y han solicitado al Estado garantizar el cumplimiento de las medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos al pueblo Brörán de Térraba.

Salitre: continúa la incertidumbre sobre las recuperaciones

Otro de los casos que será analizado corresponde al territorio indígena Bribri de Salitre, donde un juzgado ordenó recientemente el desalojo de cuatro familias recuperadoras de la recuperación territorial Kapliña, decisión que posteriormente fue suspendida de manera temporal mientras se resuelven diversos procesos administrativos y judiciales.

Las organizaciones recuperadoras sostienen que la orden de desalojo contradice la Ley Indígena, el Convenio 169 de la OIT y las medidas cautelares emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para proteger este territorio. Además, advierten que cualquier intento de desalojo incrementaría el riesgo para las familias recuperadoras y profundizaría un conflicto marcado por años de violencia e impunidad, incluido el asesinato del líder indígena Sergio Rojas Ortiz, cuyo caso continúa siendo un símbolo de las deudas del Estado con los pueblos indígenas.

El foro busca contribuir al debate público sobre la situación que viven las comunidades indígenas de Costa Rica y reflexionar sobre los desafíos que enfrenta el país para garantizar la recuperación efectiva de los territorios, la protección de las personas recuperadoras y el respeto pleno de los derechos de los pueblos originarios.

Con apoyo de proyecto ED-3526 Geografía y Diálogos de Saberes: Análisis de la conflictividad socioambiental en territorios comunitarios de Costa Rica de la Escuela de Geografía y el Programa Kioscos Socioambientales de la Vicerrectoría de Acción Social Universidad de Costa Rica.

Investigación de la UCR demuestra que el impacto del clima y la contaminación sobre la salud respiratoria puede aparecer semanas después

Mag Olga Marta Ramírez Hernández
Comunicadora
Sistema de Estudios de Posgrado (SEP) 

  • Estudio examinó datos entre 2000 y 2019 para identificar riesgos y apoyar la prevención en salud pública.

  • Investigación determinó que enfermedades no siempre son inmediatas como reacción al clima y a la contaminación.

Un estudio desarrollado en el Sistema de Estudios de Posgrado (SEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR) revela que la relación entre el clima, la contaminación del aire y las enfermedades respiratorias en el país es compleja y no inmediata, con efectos que pueden manifestarse semanas después y variar según la región, lo que aporta evidencia clave para anticipar riesgos y fortalecer la planificación en salud pública.

El estudio, titulado Modelo de la influencia de los factores climáticos y la contaminación del aire en la incidencia de enfermedades respiratorias en las regiones y subregiones climáticas de Costa Rica, fue realizado por el estudiante de maestría Emanuelle Parra Rodríguez, como parte de su trabajo final de investigación.

“El objetivo fue entender cómo interactúan el clima y la contaminación con la salud respiratoria. Se logró determinar que los efectos no siempre son inmediatos y pueden manifestarse semanas después, dependiendo de la región”, explicó Parra.

Uno de los principales hallazgos del estudio es que los factores climáticos y ambientales influyen de manera no lineal y con efectos rezagados en los egresos hospitalarios por enfermedades respiratorias. Esto significa que ciertos niveles de contaminación o combinaciones específicas de variables climáticas pueden aumentar o reducir el riesgo de hospitalización tiempo después de ocurrir estos factores.

La investigación abarcó el período comprendido entre los años 2000 y 2019 e integró información satelital con registros oficiales de salud. Se analizaron variables como temperatura, precipitación y humedad relativa, junto con un indicador de contaminación del aire basado en la profundidad óptica de aerosoles.

Estos datos se examinaron en siete regiones climáticas y 27 subregiones del país, lo que permitió capturar la variabilidad territorial y temporal del fenómeno, así como las diferencias entre zonas con condiciones ambientales distintas.

Además, la investigación permitió identificar umbrales de riesgo a nivel subregional, información que puede utilizarse para anticipar brotes estacionales y apoyar una mejor planificación de los recursos en el sistema de salud.

“Este trabajo refleja la calidad en la investigación que se desarrolla desde el SEP de la UCR y su aporte al análisis de problemas complejos con impacto directo en la salud pública y la toma de decisiones”, señaló el Dr. Eldon Cadwell Marín, decano del SEP.

El estudio también destaca por su aporte metodológico, al combinar modelos estadísticos avanzados con datos satelitales internacionales y registros nacionales de salud, lo que abre la posibilidad de replicar el análisis en otras regiones del país o aplicarlo a distintos problemas ambientales y sanitarios.

Les compartimos la investigación: https://ucr.cr/r/kRKfJ

En el video siguiente el investigador da detalles importantes:

Defensoría celebrará mes histórico de la Afrodescendencia

Inicia con Festival gratuito este viernes 07 de agosto en sus instalaciones ubicadas en Barrio México

En el marco del Mes Histórico de la Afrodescendencia en Costa Rica, Ley No.9526, la Defensoría de los Habitantes realizará una serie de actividades conmemorativas.

Entre los eventos a realizar en este mes de agosto están un festival gratuito en sus instalaciones ubicadas en Barrio México. El Festival “Afro Essence” convocará a diversos emprendimientos en gastronomía, moda, cultura y talentos para visibilizar y conmemorar la esencia afrocostarricense. La actividad, que es abierta al público, se llevará a cabo este viernes 07 de agosto a partir de las 9:00 a.m. y hasta las 3:00 de la tarde.

“Afro Essence” será un espacio para reconocer los aportes, la creatividad y la riqueza de la cultura afrodescendiente, donde las personas visitantes podrán encontrar comidas, música y una serie de aspectos que resalta una herencia que forma parte esencial de la identidad costarricense.

La Defensoría de los Habitantes llevará a cabo un acto para izar la bandera panafricana como un símbolo de reivindicación y promoción de los derechos de esta población. La bandera panafricana, también conocida como bandera de la UNIA, representa a todas las personas afrodescendientes del mundo. Consta de tres franjas horizontales en rojo, negro y verde y, fue adoptada hace más de 100 años en la “Declaración de los Derechos de los Pueblos Negros del Mundo”, durante una convención realizada en el Madison Square Garden, en Nueva York, liderada por Marcus Garvey.

Adicionalmente, el 31 de agosto un grupo de funcionarios y funcionarias de la Defensoría de los Habitantes estarán presentes en el Gran Gala Parade, como parte de las delegaciones de instituciones públicas presentes para la celebración oficial del Día de la Persona Negra y la Cultura Afrocostarricense. El Gran Gala Parade de Limón fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de Costa Rica mediante la Ley No.10148.

La Defensoría culminará el Mes Histórico desarrollando el taller “Voces que resuenan: derechos, territorio y ancestralidad”, dirigido a liderazgos y representantes de organizaciones de la sociedad civil afrodescendiente.

Sindicato UDECO Dos Pinos denuncia doble ofensiva contra la libertad sindical y convoca a las organizaciones del país a solidarizarse

El Sindicato UDECO Dos Pinos hizo un llamado urgente a la solidaridad de clase ante lo que describe como una doble ofensiva contra la libertad sindical y el derecho a la negociación colectiva en la empresa Dos Pinos.

Según el comunicado, la organización sindical presentó tres denuncias ante la Defensoría de los Habitantes por incumplimientos y deficiencias en los procesos de inspección e investigación de denuncias ya interpuestas por el sindicato. La más grave de ellas señala la postergación indefinida, por parte del Departamento Jurídico del Ministerio de Trabajo, del estudio de membresía sindical, trámite que el sindicato describe como previo e indispensable para negociar una convención colectiva. Según UDECO Dos Pinos, ese retraso bloquea la negociación colectiva y debilita un derecho constitucional de las personas trabajadoras.

Paralelamente, el sindicato denuncia que la empresa Dos Pinos, invocando el artículo 85 inciso d) del Código de Trabajo, exige que la organización identifique a los cuatro dirigentes protegidos por fuero sindical, lo cual UDECO Dos Pinos interpreta como un intento de allanar el camino para despedirlos sin las protecciones correspondientes.

Ante esta situación, la Junta Directiva del sindicato hace un llamado a todas las organizaciones sindicales del país para solidarizarse públicamente con esta lucha y acompañarlos con representación, en la medida de sus posibilidades, el martes 11 de agosto de 2026 a las 2:30 p. m., en las instalaciones del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, en Barrio Tournón, San José.

El comunicado, firmado digitalmente por Alexis Casanova Moreno el 3 de agosto de 2026, cierra señalando que la unidad del movimiento sindical es la mejor herramienta para exigir que las instituciones garanticen —y no obstaculicen— la libertad sindical, y para frenar lo que califica como el uso impune del despido antisindical.

Carta abierta a la señora presidenta de la República

Licda. Leonor I. Antillón Sargent
Abogada

“Atesoro casi cuatro décadas de ser libre y vivir en un país pacífico, por favor, guarde el equilibrio no deje que perdamos eso”.

Leonor I. Antillón Sargent.

Señora Presidenta:

Sobre la invocación reiterada de la «mayoría»

Con la consideración que merece su investidura, me dirijo a usted con motivo de una retórica que ha sido constante en su discurso público desde antes y después de asumir el cargo: la afirmación de que, por haber sido usted electa por la «mayoría» del país, a esa “mayoría” le asiste la razón, y que el resto de la ciudadanía debe simplemente acatar y respetar sus decisiones sin cuestionarlas. Pero esa premisa no resulta numéricamente exacta. Usted obtuvo un 48% de los votos válidamente emitidos, cifra que equivale a apenas un 33% del padrón electoral total. En consecuencia, existe un 67% de la ciudadanía costarricense que optó por otras propuestas políticas o por el abstencionismo, a quien también se le debe respeto, gobernanza y rendición de cuentas, y cuya voz no puede subordinarse a la de quienes sí la eligieron.

La injerencia del Poder Ejecutivo en un asunto de resorte legislativo

Resulta sumamente improcedente que el Poder Ejecutivo abandere, mediante una comparecencia pública rodeada de la bancada oficialista, la vocería sobre un trámite de nombramiento de magistraturas suplentes que atañe, por mandato constitucional, exclusivamente a la Asamblea Legislativa. Esa actuación transforma un asunto propio del sistema de pesos y contrapesos en un acto de confrontación político-partidaria, y compromete la investidura presidencial en una disputa que corresponde dirimir a otros poderes de la República.

Una retórica que evoca precedentes autoritarios

Escuchar calificativos de «golpistas» dirigidos a la magistratura constitucional, y ver que se promueve una acción penal por prevaricato contra quienes suscribieron una sentencia con la que el Poder Ejecutivo simplemente discrepa, evoca la peligrosa retórica de deslegitimación e injerencia judicial empleada históricamente por regímenes autoritarios de la región: Fidel Castro, al disolver en 1959 la independencia del Tribunal de Garantías Constitucionales cubano; Hugo Chávez, quien en 2009 calificó públicamente en cadena nacional de «bandida» a la jueza María Lourdes Afiuni y exigió su condena a treinta años de prisión por una resolución judicial que le resultó incómoda, lo que derivó en su encarcelamiento arbitrario; Nicolás Maduro, al desconocer en 2017 al Tribunal Supremo de Justicia legítimamente constituido y promover instancias paralelas; y Daniel Ortega, con las purgas y destituciones masivas de jueces independientes ejecutadas en 2023. Se trata, en todos los casos, de una misma línea de confrontación que erosiona el Estado de Derecho al criminalizar el disenso judicial.

El contraste con las democracias consolidadas

En contraste, en democracias sólidas como los Estados Unidos, cuando la Corte Suprema dictó fallos contundentes contra el Poder Ejecutivo liderado por Donald Trump —como la anulación, en 2020, de la decisión de poner fin al programa DACA, o la orden de entregar sus registros financieros a la fiscalía de Nueva York en el caso Trump v. Vance ese mismo año—, dichas resoluciones se acataron dentro del marco legal a pesar de las públicas discrepancias del entonces mandatario, y en ningún momento se planteó declarar ineficaces, nulas o carentes de validez las sentencias del más alto tribunal.

La premura de la acción penal y su fragilidad procesal

La gravedad institucional se profundizó cuando, inmediatamente después de las actividades religiosas del 2 de agosto en Cartago, Usted se apersonó con su comitiva a interponer una querella penal por presunto prevaricato contra los cuatro magistrados que suscribieron la sentencia, sin que para ese momento se conociera aún el texto íntegro y la fundamentación técnica del fallo, según lo reconoció públicamente uno de los propios magistrados señalados. Promover una acción penal contra una resolución cuya fundamentación jurídica —incluidos los tratados internacionales y el control de convencionalidad eventualmente aplicables— todavía no ha sido conocida en su integridad, resulta procesalmente precipitado y constituye, respetuosamente, un uso inapropiado de la logística y los recursos estatales con fines de proyección política.

Una contradicción que la propia acción penal revela

Esta actuación incurre, además, en una tensión lógica evidente: se pretende que responda penalmente ante la Corte Plena precisamente la magistratura que, por virtud de la recusación de los magistrados propietarios implicados, debería integrarse con los magistrados suplentes cuya permanencia en el cargo el propio oficialismo cuestiona. Las resoluciones de la Sala Constitucional son vinculantes erga omnes; si el sector oficialista no comparte ese marco jurídico, el camino que corresponde en derecho es plantear las reformas legales o constitucionales pertinentes y asumir sus costos institucionales, pero nunca sugerir el desconocimiento de los fallos ni la descalificación de la magistratura mediante etiquetas que no encuentran sustento jurídico.

Un llamado respetuoso

Le insto respetuosamente a optimizar los recursos públicos, a moderar el uso de la función presidencial en controversias que corresponden a otros poderes de la República, y a gobernar para la totalidad de la ciudadanía con estricto apego a la Constitución Política, a la independencia del Poder Judicial y a la paz social que ha caracterizado a Costa Rica.

O sea, a guardar el difícil pero necesario equilibrio del Poder que ostenta, para que este país, suyo y mío también, siga siendo libre, pacífico y democrático.

Con toda consideración,

Licda. Leonor I. Antillón Sargent, abogada, carnet 1744

Caso de contaminación de SIGMA Alimentos en Cartago escala a nivel nacional: Ministerio de Salud ordena inspección urgente y la Defensoría abre investigación

Oreamuno de Cartago, Costa Rica, 4 de agosto de 2026

  • La Dirección General de Salud ordenó una inspección urgente en las instalaciones de SIGMA Alimentos para este martes 4 de agosto a las 9:00 a. m. y solicitó el expediente administrativo completo de la empresa correspondiente a 2025 y 2026.

  • La Defensoría de los Habitantes abrió la intervención y otorgó cinco días hábiles al Ministerio de Salud para rendir un informe detallado sobre la atención brindada a las denuncias.

  • La Presidencia de la República trasladó formalmente la denuncia al Ministerio de Salud y al Ministerio de Ambiente y Energía para su atención y seguimiento.

Frente Ecologista Eco Cipreses. Las denuncias presentadas por el Frente Ecologista Eco Cipreses sobre la presunta contaminación de la quebrada ubicada en Calle Vieja La Chinchilla, en San Rafael de Oreamuno, Cartago, han provocado una respuesta de distintas instituciones del Estado y han escalado a un proceso de fiscalización de alcance nacional.

Ministerio de Salud ordena inspección urgente. El director general de Salud, Dr. Christian Valverde Alpízar, instruyó con carácter de urgencia a la Dirección Regional de Rectoría de la Salud Central Este y al Área Rectora de Salud de Oreamuno realizar una inspección de campo programada para hoy, martes 4 de agosto de 2026, a las 9:00 de la mañana (oficio CARTA-MS-DGS-1904-2026).

Además, ordenó remitir el expediente administrativo completo de SIGMA Alimentos correspondiente a los años 2025 y 2026, incluyendo los reportes operacionales de aguas residuales, las actas de inspección, los informes derivados de denuncias por contaminación y toda la documentación técnica relacionada con el caso.

Defensoría exige explicaciones al Ministerio de Salud. Paralelamente, la Defensoría de los Habitantes abrió la intervención y, mediante oficio suscrito por la Dirección de Calidad de Vida y Derechos del Trabajo (oficio 09928-2026-DHR), otorgó un plazo improrrogable de cinco días hábiles para que el Ministerio de Salud informe, entre otros aspectos:

  • Las inspecciones, análisis y actuaciones realizadas desde que el Frente Ecologista Eco Cipreses presentó la denuncia el 15 de julio de 2026.

  • Los criterios técnicos utilizados para concluir previamente que la empresa cumplía con la normativa ambiental.

  • La valoración realizada sobre los análisis efectuados por el Centro de Investigación en Contaminación Ambiental (CICA) de la Universidad de Costa Rica, los cuales detectaron incumplimientos en parámetros como Demanda Química de Oxígeno (DQO), Demanda Bioquímica de Oxígeno (DBO) y Sólidos Suspendidos Totales (SST).

  • Las medidas correctivas o sancionatorias adoptadas ante las denuncias por fuertes olores que afectan a las comunidades vecinas y al Centro Nacional Especializado en Agricultura Orgánica del INA.

Presidencia también trasladó la denuncia. A estas actuaciones se suma el traslado oficial de la denuncia presentada por el Frente Ecologista Eco Cipreses al Ministerio de Salud y al Ministerio de Ambiente y Energía, para que ambas instituciones atiendan los hechos denunciados e informen las acciones correspondientes. El documento señala que, por tratarse de una posible contaminación de cuerpos de agua en el distrito de San Rafael de Oreamuno, corresponde a dichas instituciones realizar la valoración técnica y las acciones pertinentes (oficio MP-DM-OF-0147-2026).

Vigilancia ciudadana. El Frente Ecologista Eco Cipreses recuerda que este caso también se encuentra bajo conocimiento del Sistema Integrado de Trámite y Atención de Denuncias Ambientales (SITADA) del MINAE y de la Sala Constitucional, donde fue admitido para estudio un recurso de amparo relacionado con estos hechos.

La organización dará seguimiento a la inspección realizada este martes y a las respuestas que deberán emitir las distintas instituciones públicas. Asimismo, reitera que la existencia de un permiso de vertido no exime a ninguna empresa del cumplimiento de la legislación ambiental ni libera a las autoridades de su obligación de fiscalizar, prevenir y sancionar cualquier afectación a los cuerpos de agua y a la salud pública.

Entre la legitimidad electoral y la legitimidad constitucional: Reflexiones sobre la querella contra cuatro magistrados de la Sala Constitucional

Rodrigo Campos Hernández

Por MSc. Rodrigo H.Campos Hernández

Los acontecimientos políticos y jurídicos ocurridos en Costa Rica durante los últimos días constituyen uno de los episodios más significativos de tensión institucional desde la creación de la Sala Constitucional en 1989. La presentación de una querella por el supuesto delito de prevaricato contra cuatro magistrados constitucionales, encabezada por la presidenta de la Asamblea Legislativa y respaldada públicamente por la presidenta de la República, la totalidad de la fracción oficialista y un grupo de simpatizantes trasciende el ámbito estrictamente judicial. Lo que está en discusión no es únicamente una resolución de la Sala Constitucional, sino la manera en que comprendemos la distribución del poder dentro de un Estado constitucional de derecho.

La resolución cuestionada, mediante la cual la Sala acordó mantener en funciones a doce magistrados suplentes mientras la Asamblea Legislativa resolvía los respectivos nombramientos, ha sido presentada por el oficialismo como una usurpación de competencias, un quebrantamiento del principio de separación de poderes e incluso como un «golpe a la democracia». Tales afirmaciones, pronunciadas desde las más altas esferas del poder político, merecen una reflexión serena y rigurosa, precisamente porque involucran conceptos cuya utilización no puede reducirse al terreno de la retórica política.

En una democracia constitucional, el desacuerdo entre poderes públicos no constituye una anomalía. Por el contrario, forma parte del diseño institucional. La teoría clásica de los frenos y contrapesos parte de la premisa de que ningún órgano del Estado concentra la totalidad del poder ni posee la última palabra en todos los asuntos. El Poder Legislativo legisla y controla políticamente; el Poder Ejecutivo administra y ejecuta las políticas públicas; el Poder Judicial resuelve controversias y garantiza la supremacía del orden constitucional. Las tensiones entre estos poderes son inevitables e incluso saludables cuando se desarrollan dentro del marco previsto por la Constitución.

Precisamente por ello conviene distinguir dos formas de legitimidad que con frecuencia se confunden en el debate público.

La primera es la legitimidad electoral. Los diputados y el Poder Ejecutivo reciben su mandato mediante el sufragio popular. Esa legitimidad es indispensable en toda democracia representativa y constituye el fundamento de su autoridad política.

La segunda es la legitimidad constitucional. Los tribunales constitucionales no compiten en elecciones ni pretenden sustituir la voluntad popular. Su legitimidad proviene de la propia Constitución, que les encomienda la función de controlar la constitucionalidad de los actos de los demás poderes del Estado, incluso cuando ello implique limitar decisiones adoptadas por mayorías democráticamente electas.

Reducir toda legitimidad al resultado electoral supondría desconocer uno de los principios esenciales del constitucionalismo contemporáneo: que las mayorías también están sometidas a la Constitución. Si bastara la existencia de una mayoría parlamentaria para definir el alcance de las competencias constitucionales, la jurisdicción constitucional perdería buena parte de su razón de ser.

En este contexto, resulta particularmente significativa una de las principales narrativas impulsadas desde el oficialismo: que «cuatro magistrados pretenden imponerse sobre treinta y un diputados elegidos por el pueblo». La fuerza política de esa afirmación es evidente; sin embargo, desde la perspectiva constitucional plantea una falsa oposición. La Sala Constitucional no disputa representación política con la Asamblea Legislativa. Ambas instituciones cumplen funciones distintas y complementarias. La primera controla la constitucionalidad de los actos del poder público; la segunda ejerce la representación política de la ciudadanía mediante la función legislativa y otras competencias expresamente previstas por la Constitución.

Tampoco puede perderse de vista la naturaleza de la decisión cuestionada. No se trata de la actuación individual o arbitraria de cuatro personas. La resolución fue emitida por un tribunal colegiado mediante un procedimiento institucional caracterizado por la deliberación, el intercambio de argumentos, la votación y la posibilidad de emitir votos salvados. Estos últimos, lejos de debilitar la legitimidad del tribunal, evidencian precisamente la existencia de un auténtico debate jurídico interno y fortalecen la transparencia del proceso decisorio.

Por ello, aunque la querella se dirija formalmente contra cuatro magistrados identificables como personas físicas, materialmente el cuestionamiento alcanza a la función jurisdiccional ejercida por la Sala Constitucional. Personalizar el conflicto puede resultar eficaz desde el punto de vista comunicacional, pero corre el riesgo de desplazar el verdadero objeto del debate: la interpretación constitucional realizada por el órgano competente para efectuar ese control.

Otro aspecto merece especial atención. El conflicto actual no puede comprenderse sin considerar el contexto institucional en que surge. Durante once oportunidades consecutivas la Asamblea Legislativa no logró concretar el nombramiento de los magistrados suplentes propuestos conforme al procedimiento correspondiente. Las razones de esa falta de acuerdo pertenecen al ámbito político y parlamentario. Sin embargo, la consecuencia objetiva de esa omisión prolongada consistió en colocar en riesgo el funcionamiento regular de la jurisdicción constitucional.

Este elemento resulta indispensable para comprender el razonamiento de la mayoría de la Sala. La discusión jurídica no consiste únicamente en determinar si el nombramiento de magistrados suplentes corresponde a la Asamblea Legislativa —competencia que nadie discute—, sino en establecer si la omisión reiterada de ese órgano podía comprometer el funcionamiento continuo del máximo tribunal constitucional y si, frente a esa situación excepcional, la Sala estaba facultada para adoptar una medida destinada a preservar la continuidad del servicio público de administración de justicia.

Es precisamente esa controversia jurídica la que debería ocupar el centro del debate nacional.

Sin embargo, el eje de la discusión parece haberse desplazado hacia otro terreno: la descalificación de los magistrados como supuestos «usurpadores», «golpistas» o responsables de un «golpe de Estado judicial». Este cambio de enfoque no es menor. Cuando el debate abandona el análisis de los argumentos constitucionales para concentrarse en la deslegitimación personal de quienes ejercen la jurisdicción, el riesgo consiste en transformar una controversia jurídica en un enfrentamiento político entre «el pueblo» y «cuatro magistrados». Se construye así una narrativa en la que el desacuerdo constitucional deja de presentarse como una diferencia interpretativa legítima y pasa a representarse como una confrontación moral entre quienes dicen defender la democracia y quienes supuestamente pretenden destruirla.

La teoría contemporánea del discurso político ha mostrado con claridad que las democracias no solo se disputan mediante leyes o elecciones, sino también mediante narrativas capaces de definir quién representa al pueblo, quién amenaza el orden institucional y quién merece confianza o desconfianza pública. Por ello resulta indispensable examinar críticamente los marcos interpretativos desde los cuales se presentan los conflictos constitucionales, especialmente cuando provienen de las más altas autoridades del Estado.

Igualmente preocupante resulta el anuncio realizado por representantes del oficialismo en el sentido de que no acatarán la resolución de la Sala Constitucional. Si tal posición llegara a materializarse, el problema dejaría de ser exclusivamente interpretativo para convertirse en una cuestión relacionada con el deber de cumplimiento de las resoluciones emitidas por el órgano competente dentro del orden constitucional costarricense. En un Estado de derecho, las discrepancias jurídicas encuentran canales institucionales para su discusión y eventual revisión; la desobediencia institucional no constituye, en principio, uno de ellos.

La crítica a las decisiones judiciales forma parte de la vida democrática. Ningún tribunal, incluida la Sala Constitucional, está exento de escrutinio público, académico o político. Las sentencias pueden y deben ser discutidas cuando existan razones jurídicas para ello. Sin embargo, existe una diferencia sustancial entre criticar una resolución y criminalizar el ejercicio mismo de la función jurisdiccional. El Derecho Penal constituye la herramienta más intensa de que dispone el Estado y, por ello, su utilización frente a controversias de interpretación constitucional exige la mayor prudencia y una demostración particularmente rigurosa de los elementos que configuran el delito correspondiente.

Finalmente, conviene recordar una enseñanza fundamental del constitucionalismo: las instituciones no se diseñan pensando en los gobernantes del presente, sino en aquellos que ejercerán el poder en el futuro. Los precedentes que hoy se construyen sobrevivirán a las actuales mayorías parlamentarias, a los actuales magistrados y a las actuales autoridades del Poder Ejecutivo. La verdadera pregunta, por tanto, no es si una determinada actuación favorece o perjudica a un gobierno específico, sino si las reglas que hoy defendemos seguirían pareciéndonos aceptables cuando los protagonistas del conflicto fueran completamente distintos.

En tiempos de polarización política, el mayor desafío consiste en preservar la capacidad de distinguir entre la persona y el cargo, entre el órgano y quienes lo integran, entre la crítica jurídica y la deslegitimación institucional. Defender la Constitución no implica respaldar incondicionalmente a ninguno de los poderes del Estado. Significa, por el contrario, proteger el delicado equilibrio que ella establece entre legitimidad electoral y legitimidad constitucional, recordando que la fortaleza de una democracia no depende únicamente de la voluntad de las mayorías, sino también de la existencia de instituciones capaces de ejercer sus competencias con independencia, dentro de los límites que la propia Constitución les impone.

Solo desde esa comprensión será posible preservar un Estado constitucional en el que el conflicto entre poderes se resuelva mediante el Derecho y no mediante la sustitución de los argumentos jurídicos por narrativas que, lejos de fortalecer la democracia, terminen erosionando la confianza ciudadana en las instituciones llamadas precisamente a protegerla.

A 40 años de su fundación, MUSADE convoca a un diálogo nacional sobre democracia, derechos humanos y el futuro del movimiento de mujeres

Asamblea constitutiva de MUSADE.

En el marco de la celebración de su 40 aniversario, la Asociación Mujeres Unidas en Salud y Desarrollo (MUSADE) realizará el Encuentro Nacional «Movimiento de Mujeres Ayer y Hoy: Desafíos para Costa Rica», un espacio de diálogo y reflexión que reunirá a mujeres lideresas de distintas generaciones para analizar los principales aportes del movimiento de mujeres y los desafíos que enfrenta hoy la democracia, la igualdad y los derechos humanos en el país

El encuentro se realizará el próximo 28 de agosto, en el Mini Auditorio de la Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente, en San Ramón, y contará con la participación de representantes de organizaciones sociales, instituciones públicas, universidades, gobiernos locales, organizaciones comunitarias y movimientos de mujeres de diferentes regiones del país.

A lo largo de la jornada se reflexionará sobre la evolución del movimiento de mujeres en Costa Rica, los retos actuales para la defensa de los derechos humanos, el fortalecimiento de la democracia, la participación política de las mujeres y la construcción de propuestas para enfrentar los desafíos del presente.

Uno de los momentos más significativos será la participación de Carmen Soto, integrante de la primera Junta Directiva de MUSADE en 1986, quien compartirá una mirada histórica sobre los primeros años de la organización y recordará cómo, hace cuatro décadas, organizar mujeres en las comunidades rurales era un verdadero acto de valentía.

Según Enid Cruz Ramírez, coordinadora general de MUSADE:

«Celebrar cuarenta años no significa únicamente mirar el pasado. Significa preguntarnos qué país queremos construir para las próximas generaciones. Este encuentro busca renovar nuestro compromiso con la democracia, la igualdad, la justicia social y los derechos humanos de las mujeres.»

Como parte de los resultados del encuentro, MUSADE elaborará la publicación «Movimiento de Mujeres Ayer y Hoy: Reflexiones y desafíos para Costa Rica», que reunirá las principales ponencias, reflexiones y propuestas surgidas durante la jornada. Asimismo, estos aportes servirán de base para la Declaración Política del 40 aniversario de MUSADE, documento que será presentado el 6 de diciembre de 2026 como una contribución al fortalecimiento de la democracia y los derechos humanos en Costa Rica.

El Encuentro Nacional forma parte de la Ruta hacia el 40 aniversario de MUSADE, bajo el lema: «Ni retrocesos ni silencios: historia, lucha y futuro.»

A cuarenta años de su fundación, MUSADE reafirma que la defensa de los derechos de las mujeres sigue siendo una tarea vigente. Este encuentro será una oportunidad para hacer memoria, dialogar entre generaciones y construir propuestas que contribuyan al fortalecimiento de la democracia, la igualdad y la justicia social en Costa Rica.

Legados del Encuentro Nacional

  • Publicación «Movimiento de Mujeres Ayer y Hoy: Reflexiones y desafíos para Costa Rica».

  • Declaración Política del 40 aniversario de MUSADE, que será presentada el 6 de diciembre de 2026.

  • Fortalecimiento del diálogo y la articulación entre mujeres de distintas generaciones, territorios y sectores sociales.

Información del evento

Encuentro Nacional
Movimiento de Mujeres Ayer y Hoy: Desafíos para Costa Rica

📅 Fecha: Viernes 28 de agosto de 2026
🕤 Hora: 9:30 a. m. – 3:00 p. m.
📍 Lugar: Mini Auditorio, Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente, San Ramón, Alajuela.
Organiza: Asociación Mujeres Unidas en Salud y Desarrollo (MUSADE).

Sobre MUSADE

La Asociación Mujeres Unidas en Salud y Desarrollo (MUSADE) es una organización feminista fundada en San Ramón en 1986. Durante cuarenta años ha promovido los derechos humanos de las mujeres mediante procesos de organización comunitaria, atención integral, prevención de la violencia, liderazgo, educación popular e incidencia en políticas públicas.