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Vieja refinería es solo un recuerdo

Freddy Pacheco León

La decisión de desmantelar (más bien, continuar desmantelando) la refinería que Recope tenía en Moín ocupando poco más de una hectárea, anunciada como algo nuevo hace seis meses, fue un trabajo iniciado durante la administración anterior de la institución, según lo aclararon entonces tanto el antecesor de don Juan Quesada en el puesto de presidente ejecutivo, Alejandro Muñoz, como Manuel Rodríguez, secretario general de Sitrapequia.

Aunque esa planta tenía unos once años paralizada, en tiempos de su máxima capacidad, lo que lograba procesar era alrededor del 40% de la demanda nacional, pues nunca cubrió el 100% como algunos creerían, y que con el tiempo se fue haciendo incluso menos eficiente respecto a su capacidad para cumplir con la demanda.

El acuerdo de paralizar la refinación se debió a que existía la opción de implementar una nueva refinería de alta conversión de 60 mil barriles para cumplir con la demanda del país, idea que eventualmente fue desechada por el más económico y seguro mecanismo actual de adquirir en el mercado internacional, combustibles procesados de la mejor calidad y precio, sin caer en un gasto cercano a los US$2.000 millones necesarios para la construcción de una nueva refinería, pese a la incertidumbre del abastecimiento de petróleo de características específicas, como por ejemplo, de bajo contenido de azufre. Situación que por cierto no valoran los pocos que hablan de extraer un petróleo costarricense, ¡que no se sabe si existe en cantidad explotable económicamente, ni de cuáles podrían ser sus características!, en el fortuito caso de que apareciera después de gastar millones de dólares explorando por mar y tierra, nuestros atractivos turísticos naturales.

Cabe aclarar (la palabra «refinería» parece confundir) que la llamada «refinería» constituía sólo UNA PARTE de 16 PROCESOS que se ejecutan en el gran plantel de Moín, para que el diésel, las diversas gasolinas, el búnker, el asfalto, el gas, lleguen eficientemente al consumidor, como lo ha venido cumpliendo Recope, la empresa más grande y eficiente del istmo centroamericano, a través de los años.

Análisis de Coyuntura: La política nacional entre ajustes y acomodos

Para finalizar el 2022, el 15 diciembre la Universidad de Costa Rica y el Observatorio de la Política Nacional (OPNA) presentaron el Análisis de Coyuntura Nº 4, que ocupa los meses de septiembre a noviembre, concentrado en dos aspectos, en primera instancia un análisis detallado de los cambios en el gabinete en la administración Chaves Robles. Seguido de una sección que repasa los principales elementos de las relaciones entre Ejecutivo–Legislativo del período, desarrollando el análisis y criticidad en la política nacional. 

Además, se debe tomar en cuenta varios insumos producidos por el OPNA para generar mayor conocimiento sobre el tema: la grabación del panel realizado por el OPNA con el acompañamiento de la Escuela de Ciencias Políticas y la Facultad de Ciencias Sociales sobre los primeros 100 días de la administración y también, el más reciente Boletín Especial deL OPNA1, titulado De la administración Alvarado (2018- 2022) a la administración Chaves (2022-2026): Perspectivas para la política nacional que cuenta con colaboraciones de destacadas y destacados académicos. 

Para ver la información completa ingrese al enlace: https://opna.ucr.ac.cr/index.php/es/catalogo-2/analisis-de-coyuntura/288-analisis-de-coyuntura-septiembre-noviembre-2022

Cuánta razón tenía Platón

Macv Chávez

Los últimos y únicos 35 años de mi vida he podido observar y contemplar cuánta razón tenía Platón al plantear que los filósofos deben gobernar, pero los filósofos de verdad, no esos que se hacen profesionales de filosofía y que no van más allá de ser historiadores de la filosofía, vamos, unos sofistas de estos tiempos, puesto que estos son un desastre como los políticos, porque son fáciles de encerrar en una idea de vida, hasta apoyar a ciegas la liberación del pueblo del opresor del sistema sin contemplar que esos modelos de liberación conducen a un viaje de Guatemala a Guatepeor, caso contrario, los llevan a terminar vendiéndose mismos congresistas, políticos o grupos de poder durante la dictadura de Fujimori, tal cual lo intentó hacer hace poco el aspirante a dictador: Castillo, quien no es más que el fiel reflejo de la mediocridad nacional que vive el pueblo peruano, puesto que ya tenemos antecedentes donde más de un congresista se vendió mismos gobernantes del cabaret de las leyes, pues sí, en eso se ha convertido el congreso, el gobierno, la justicia y la política en todos estos años, puesto que la política ha perdido su rumbo, ha perdido razón de ser y se ha convertido en una organización criminal, donde los políticos ya no llegan con ideales para servir al pueblo, sino con ideas de servirse de la comunidad, siendo el más claro objetivo el saquear al país entero, por eso es que apenas entran terminan pagando sus deudas a todos los financistas y colaborares que hicieron posible su llegada al poder, vaciando las arcas cada vez con más descaro, en complicidad de la justicia y de la cuarta puta del poder, perdón, del cuarto poder: la prensa, esa que también ha perdido su rumbo, luego de que Fujimori las prostituyera hasta enviciar y denigrar su imagen públicamente, aunque en sí ellas sola se denigraron cuando se prostituyeron con la corrupción, y todo gracias a la ciega ambición y a que vivimos en tiempos donde es difícil encontrar personas con ideales, con ética y moral puestas en la búsqueda de la verdad y en la solidaridad y comunidad, buscando trascender (ir más allá de sí mismos) entre el bien y lo mejor, porque penosamente hay situaciones donde el mismo bien es malo, por ende, nos toca asumir lo mejor, y para eso se requiere tener personalidad, esa personalidad que te dan las ideas firmes y sólidas, esas que te conducen a un ideal, y ese ideal te hace ser revolucionario en tiempos de borregos, simplemente porque todos son sobrevivientes que no quieren pasar hambre ni hacer pasar hambre a los suyos, ya que, para muchos probos de la intelectualidad moderna, tener ideales en estos tiempos representa ser un político moderno, vamos, un indiscutible fracasado, porque el sistema solo premia a las meretrices del poder y no a los hombres de honor; y por eso siempre se ha descartado que los filósofos estén en el poder, so pretexto de un sinfín de justificaciones, como el que el filósofo no sirve para gobernar sino para pensar, y de ser solo así, al menos serviría de mucho, más que cualquier otro político de mis últimos 35 años, puesto que al menos haría pensar a un pueblo dormido en el sueño profundo de la necesidad del salvador; y creo que ya es tiempo de que despierte para no seguir dejando políticos de burdeles con gestos de Poncio Pilatos o revoluciones hormonales, cosa que nos hace productores o autores de la serie de gobiernos de vergüenza nacional e internacional, con una producción de desastre político en ascendencia, tanto que realidad sociopolítica del Perú y de este hoy es la muestra más clara de que Albert Einstein tenía razón cuando dijo que “la estupidez humana es infinita”, porque con esta realidad sociopolítica que tenemos vamos a darnos cuenta de que las revoluciones que se dan en Perú son producto del borreguismo de los dizque indignados o revolucionarios, esos que no son más que gente sin conciencia humana ni social, vamos de gente sin dignidad, por más que digan que salen a luchar por dignidad del pueblo, no son dignos ni de sí mismos, puesto que están saliendo a las calles como perros rabiosos, tal y cual lo hizo la vergonzosa generación del bicentenario, esa que salió a las calles a luchar contra un dictador imaginario y que descaradamente todavía se siente orgullosa de acto tan borrego, donde cayeron tontamente en la manipulación de la prensa y políticos sinvergüenzas, porque salieron a luchas contra un dictador sin dictadura, al que sacaron del gobierno solo porque fueron manipulados, porque, aunque era un persona vergonzosa para la labor presidencial, asumió el cargo constitucionalmente, y no como se quedó en el poder el dictador anterior, ese que el pueblo de los borregos indignados salió a defender como perro rabioso, tal y como ahora mismo lo hacen, solo que con la diferencia de que con Vizcarra estuvieron psicosiados con la muerte, gracias a las cadenas del encierro de la pandemia, donde día a día contemplaron todas las injusticias sociales habidas y por haber en países donde la dignidad del ser humano se basa en un sistema de vida de supervivencia y sobrevivencia, donde los del poder superviven o viven por encima de los pobres, mientras que los pobres viven luchando contra los pobres para no morir de hambre ni sentirse menos que otros, y así es cómo terminan muriendo en favor de los ricos con estas manifestaciones que no logran más que seguir girando en los mismos ciclos de luchas sociales de siempre.

Realmente es sorprendente la realidad sociocultural del peruano en estos últimos años, donde el pueblo se ha convertido en un experto analítico y visionario político, razón por la cual no han dejado de aducir su voto a una frase tan de mentes brillantemente paupérrimas o de borregos: “hay que votar por el mal menor”, refugiando de esa manera su voto en el comportamiento de Poncio Pilatos, lavándose las manos de cualquier responsabilidad y creyéndose defensores o protectores del imperio de la democracia, porque penosamente hemos tenido una opción más atroz a los delincuentes de los gobiernos de los últimos tiempos, aduciendo a que “gane quien gane es el mal menor y, por lo tanto, el pueblo seguirá trabajando y comiendo con el sudor de su frente”, cosa que es verdad, porque es lo que hace siempre la mayoría en un país con altos niveles de informalidad laboral y con tanto abandono de las autoridades de los pueblos que no están centralizados, y esto pasa por culpa de su misma desidia política, ya que si el pueblo comprendiera que su acción política desde el voto vale más que la obligación de ir a votar para no pagar la multa, se diera cuenta de que las muchas injusticias sociales que todavía se contemplan en la sociedad es gracias a que no dejamos de elegir a los mismos saqueadores de siempre, solo que con otros nombres y otros rostros, porque son parte de los mismos partidos infectados que ya están con anemia para la representación del pueblo, por ende, terminarán siendo mismos enfermos terminales que quieren aferrarse a la vida/poder y usarán todo lo que pueda alargarles el tiempo de vida, sin importar que ello cuesta demasiado dinero al pueblo saqueado, ese que no hará nada por dejadez, ignorancia y mediocridad, simplemente porque ya considera a la política inútil, y por tal razón elige a inútiles para el gobierno, es decir, a seres incapaces de trabajar para y por el bien común, o sea, por el bienestar del pueblo antes que de su bolsillo.

Pienso que si la gente comprendiera el valor que tiene tener buenos políticos para un mejor desarrollo socioeconómico y por ende sociocultural, quizás podría darse cuenta de que debe dejar de estar con los brazos cruzados y tomar conciencia de que no debe andar regalando su voto a casa de timadores políticos, porque el político no solo es quien convence al pueblo para que lo represente, sino quien lo representa e invita a los ciudadanos a ser mejores, mejorando la educación, creando conciencia, social e individual, articulando el desarrollo económico, gestionando el bienestar de la justicia, mejorando los centros de salud, equilibrando la seguridad ciudadana, entre otras labores que son indispensables para una vida digna de la nación y que ahora anda en piloto automático y sin rumbo claro, simplemente porque no existe un ideal de vida ni de sociedad, solo una rabia y odio que ya no pueden ser reprimidos por más tiempo, tal cual sucedió el 14N del 2021, donde terminarán ensalzando la muerte de algunos manifestantes, a los que pondrán como héroes o mártires de la lucha social a lo largo de la historia de los mediocres. Y por eso en la actualidad deberíamos darnos cuenta de cuánto daño nos hacemos como pueblos al quedarnos de brazos cruzados al seguir votando porque tenemos que votar, yendo a votar siempre por ese mal menor que no es más que ir a votar como mediocre; y esta es la razón que me conduce a decir que en sí deberían gobernar los filósofos, porque, en primer lugar, fueron ellos los que idearon los sistemas políticos en los que nos hemos visto envueltos a lo largo de la historia, pero solo los idearon y nunca guiaron su desarrollo y aplicación o ejecución; y, en segundo lugar, porque necesitamos encender esas neuronas dormidas, puesto que ya  muchos años hemos sido gobernados por la ignorancia y la mediocridad: por el pueblo elector que nos da las autoridades acordes a su condición humana, bajo el engaño de la democracia, ya que en un pueblo engañado por sí mismo y por la esclavitud de su propia condición humana siempre va a terminar cayendo en el mismo patrón de mando, puesto que vive esperando que un salvador lo saque de la miseria y la esclavitud, sin darse cuenta que el poder siempre termina en un nuevo amo, ese que continúa burlándose de su ignorancia y mediocridad, solo porque ve al pueblo incapacitado para pensar o razonar, ciego por los sueños del pobrecito, de la víctima, del oprimido, del esclavo, motivo por el cual no se puede esperar más del pueblo ni de la realidad sociopolítica del país, ya que el pueblo es esclavo de sí mismo y por ende de sus amos; y por eso si analizamos la esperanza de su elección política de los últimos 35 años vamos a darnos cuenta de que siempre estuvo esperando en un salvador, en un mesías de la política, esperando que ese mesías le saque de la miseria, sin darse cuenta de que sus acciones diarias son las que pueden cambiar la historia de todo el pueblo, y por eso no dejamos de ver solo actos borreguistas, marchas y protestas de desfogue emocional y de gran show de revolucionario hormonal, puesto que no tiene constancia, ya que los revolucionarios hormonales no son observadores ni críticos de la realidad, por eso su constancia desparece una vez desfogada toda la rabia, ira y odio acumulado. Y por esa razón deberían indudablemente gobernar los filósofos, puesto que el gobierno necesita neuronas activas y no dormidas, neuronas que cuestionen y analicen la realidad para transformarla, para dejar de andar en círculos viciosos que nos atrapan en la mediocridad y pauperrimidad sociocultural;  y esto se puede lograr con el filósofo gracias a que ellos viven en armonía con su alma, razón por la cual no tienen hambre de nada, sino de saber y más saber, y el saber nos conduce a tener conciencia del ser y hacer como también de los otros, conduciéndonos a saber que es necesario e indispensable contratar al personal idóneo para cada área y no al amiguito o socio financista para que me haga una labor mediocre que deteriora la dignidad del hombre y somete al pueblo en actos donde los únicos que mueren son los tontos útiles y algunos inocentes, ya que la estupidez humana no se da cuenta de que los verdaderos opresores o dominadores del sistema de vida no sufren, ya que a ellos no se les daña en lo más mínimo, cosa que sí deberíamos hacer, pero no de la forma que indican la estupidez y las hormonas, sino de formas más inteligentes y sabias; y por eso sigo pensando que deberían gobernar los filósofos, ya que ellos podrían desarrollar sistemas de equilibrios para mantener la estabilidad del poder democrático, para estabilizar hasta desaparecer la desigualdad social, mejorar las estructuras y el sistema de educación, salud, trabajo, alimentación, vivienda, que son indispensables tener al alcance de todos para tener una vida digna y dejar la vida de supervivencia y sobrevivencia.

Puedo decir que hoy estamos viendo que la chispa de la indignación comienza a encenderse con fuerza y de un lugar a otro, y puede que este sea el estallido que necesitaba el desastre para el inicio de una guerra civil que llevo temiendo desde hace 7 años, desde que empiezo a contemplar más crecida la indignación de la gente ante tanta injusticia social cometida por los grupos políticos y de poder económico contra los pobres, cuya chispa en estos años no ha sido más que un proceso hormonal, vamos, como el de la menstruación, donde cada cierto tiempo se derrama sangre porque es necesario, pero que la sangre se olvida una vez terminado el desangrado, y todo continúa como si nada hubiera pasado; pero creo que esta vez la menstruación se ha transformado en un aborto y por ende el sangrado será mayor, puesto que estamos a portas de un estallido de guerra civil, puesto que la indignación de los borregos está a tope, siendo alentados por amos más sanguinarios que en otras ocasiones, amos que ordenan desde el silencio a algunos capataces para que guíen la ira de los borregos indignados hacia la protesta violenta, donde finalmente se volverá a repetir la historia de tantas otras protestas sociales, les darán un pedazo de pan y circo y luego se olvidará toda la revolución y volveremos al mismo ciclo hasta que se carguen la sangre necesaria a ser derramada en la próxima menstruación y finalmente nada cambiará, porque nadie asumirá la responsabilidad del aborto, puesto que todos volverán a embarazarse de la misma clase política hasta querer volver a abortarla, y quizás con más sangre que ahora, simplemente porque son abortistas carentes de ideas, carentes de meditación, reflexión, contemplación, análisis, crítica y búsqueda de la verdad y la dignidad, debido a que son seres manipulables y emocionales que han sentido el estallido de la impotencia una vez más, y por eso solo espero que el pueblo peruano tenga una oportunidad más en la democracia para poder reivindicarse de este graso horror y que los intelectuales asuman su responsabilidad y salgan de esa anémica acción por falta de un ideal, porque es tiempo de que las ideas tomen el poder y no la violencia, porque solo con ideas se cambian las reglas de juego y solo así se evita repetir la misma historia, esa que venimos repitiendo estos últimos 35 años; y quizás cuesta cambiar, pero solo así se puede evitar lo que pinta el panorama actual, porque estamos acercándonos al punto donde ya no se necesita ideas ni ideales para defender la democracia sino las armas para defender la dignidad y la libertad, siempre y cuando la gente no vuelva a elegir levantar la falda de la dignidad para terminar en la esquina de la corrupción o prostitución ideológica como ya lo hizo antes solo para sobrevivir.

Satipo, 05 de diciembre de 2022 a las 08:03 horas

Chiclayo, 12 de diciembre de 2022 a las 14:41 horas

¿Pueblo Peruano 2.0 o Plagio Del 15N?

Macv Chávez

Hace un tiempo le decía a un gran amigo e historiador que “la historia parece una mentira hasta que tienes un amigo historiador, mentira, hasta que mientes”, haciendo mención a las pajas mentales que se tiran los historiadores para hablar de miles de años que no se pueden comprender ni saber a ciencia cierta, y él más o menos me daba la razón cuando le decía que esa gente a mí me parecen literatos de la historia, solo que con unas pajas mentales más científicas que fantasiosas. Hoy me toca decir que solo un buen historiador dará la razón al pueblo peruano, pero no al pueblo resentido ni al manipulado, menos al opresor ni al cojudigno, peor al iluso, sino al pueblo consciente, al pueblo libre, al que decide frenar la violencia, la corrupción y la opresión con su actuar diario para mejorar la sociedad desde su ser y hacer, a esos que el resto de miserables y manipulados deciden insultar de inconscientes y tantas otras vulgaridades que la masa mediocre dispara a quemarropa, las mismas que he recibido de ese resto que son la desgracia de la humanidad o la vergüenza del país, puesto que es un pueblo que anda sumergido en una guerra política entre miserables elitistas y pobres resentidos, ambos bandos inconscientes y ambiciosos, explotadores del pueblo en general; y es a ese pueblo que quiero hablar aquí, desde la percepción que he podido obtener a lo largo de mis cortos viajes por diversas partes del país, porque hoy quiero ponerme nacionalista, aunque me gusta más ser humanista, ciudadano del mundo, que de un pueblo o nación determinada, y peor aún de un pueblo que se mata sin lograr ningún cambio trascendental, ya que este pueblo produce lástima y vergüenza al mismo tiempo, al mismo tiempo que regala orgullo para decir que se tomó una excelente decisión al declararse ciudadano del mundo durante la adolescencia, mucho antes de meterme al mundo dizque intelectual, porque considero que el nacionalismo nos esclaviza y no nos deja ver más allá de la caverna para seguir creciendo y mejorando como personas; y seguro más de uno dirá por qué carajos vas a hablar entonces de los peruanos si no te consideras ciudadano de una nación, y es porque solo un ciego, sordo, mudo, cojudo, muerto y miserable podría no manifestarse ante la realidad que le rodea, más cuando se contempla tanta injusticia.

La realidad nacional hoy nos dice a gritos que en el Perú existe injusticia social hasta para exportar; y eso es porque, en los últimos años de la historia que he vivido, el peruano se ha sumergido en la más grande corrupción o deformación humana, esa que deplora y destruye a un país y la dignidad humana, y que ha logrado alimentar infinitamente el dolor y la impotencia con tantos hechos injustos que hoy se convierten en una bomba de tiempo que está a punto de estallar en más injusticias sociales que representaría una guerra civil, una que dice que quiere acabar con la miseria de la propia miseria humana y que tomo como un mal chiste para descerebrados, porque creen que de esa forma van a lograr acabar con la corrupción, porque lo que finalmente van a destruir es a la economía y la seguridad nacional, cosa que ya podemos ver que está pasando en el país, solo un ciego u obsesivo del poder no podría verlo; puesto que como ya dije desde hace varios presidentes atrás: ¿Cómo puedes pretender acabar con la corrupción desde cimientos corruptos? Yo al menos no lo concibo y cada día compruebo que no se puede, y quizás sea ese no casarme ni conmigo mismo el que me permite no andar de ciego apoyando al nefasto dictador de hecho luego de ser vacado, tal y cual pasó con la generación hormonal el 14N del 2020, que también salió a defender a un dictador, a uno que no se ve como tal porque ya el sujeto fue endiosado como un ser preocupado por el pueblo mediocre, porque ya les dio de comer una falsa idea de su ser; y por eso, por más que sus ídolos sean grandes genocidas, son incapaces para pensar y por lo tanto no se dan cuenta que están en una causa perdida, en un sacrificio inútil, porque tal y cual lo demostró la revolución hormonal del 14N, volveremos a más de lo mismo y seguiremos teniendo más muertos ilusos que caen en el sueño de la revolución donde no revolucionan nada.

Hoy los peruanos se encuentran más dividido que nunca, puesto que finalmente cada uno marcha bajo un concepto paupérrimo de la revolución, bajo sus propios y ciegos intereses, y, aunque quieran hacerlos ver como sociales, no son  más que seres individuales que se suman como borregos a una revolución hormonal, puesto que lo hacen desde esa percepción de la vida y la realidad errada, sin un ideal en concreto, repitiendo lo que les ha enseñado el capataz o amo de turno, demostrando que solo son borregos que escuchan a sus amos, y ese es el fracaso de la revolución y el inicio de más de lo mismo, porque muchos se mueven por la lástima, la rabia, la impotencia, la indignación, entre otros sentimientos que nos impulsan a acabar con el enemigo de inmediato, sin pensar en más allá de lo que vemos y creemos, buscando dizque luchar por la dignidad de los otros, de los más olvidados y discriminados, cosa que es bueno, porque demuestra que hay una conciencia social, solo que toda revolución improvisada, mal planteada, fracasa por más que se logre los cambios superficiales que se quiere, ya que la lucha se convierte en un talk show del pueblo, donde pasa el desgraciado al poder para burlarse de las muertes que lo invitaron a él, tal y cual como lo han hecho todos los presidentes de mi vida.

Las dos más grandes divisiones que contemplamos hoy del peruano está entre la derecha miserable y opresora y la izquierda reprimida y resentida, mientras que los de la derecha gozan del saquear el Perú dizque legalmente, porque tienen el control del poder y se crean leyes al favor de su bolsillo y no del pueblo, y a pesar de ser una masa insignificante es la más peligrosa porque no es una masa manipulada, sino manipuladora y sanguinaria, una masa que siempre busca cometer su genocida actuar a través de las normas y leyes que se deben mejorar o cambiar para que estos descabellados seres no sigan aprovechándose del poder que les da la gente al no poder ser más inteligentes que ellos para destruirlos de formas que les hagan comprender que “el pueblo unido jamás será vencido”, misma arenga que suelen proclamar durante sus protestas dizque pacíficas y que terminan en golpes a causa de las provocaciones de ambos bandos presentes en el campo de concentración, es decir, de la policía esclavizada por el gobierno que le quita la capacidad de pensar y por ende la conciencia social porque es un animal adiestrado para cumplir las órdenes del amo de la ley que lo vuelve máquina de represión, y del pueblo que como generador de la economía para el bolsillo de los policías, políticos y demás trabajadores del estado que se creen superiores al pueblo que les da de comer a través del sueldo que sale de los impuestos del pueblo. Entonces, aquí ya podemos ver lo que el pueblo sonso no es capaz de ver: el pueblo sigue peleando contra el pueblo para intentar destruir a los ricos, mientras que los ricos siguen usando de carne de cañón al pueblo que sigue siendo oprimido, así de sencillo funciona esto, igual que las guerras: los jefes de un país declaran la guerra a otro porque finalmente no son ellos los que se van a morir en ella, ya que están desde sus casas mirando el televisor con un poquito de canchita y disfrutando todas las comodidades del mundo, mientras que el pueblo sonso y esclavo está ahí, incapacitado para pensar o razonar luchando por la incapacidad de conciencia de algunos cuántos pendejos que solo se pelean de palabra para pintar las calles con los cuerpos de la gente que podría ser un peligro si es que usara sus neuronas para pensar y no para obedecer; y por eso es hasta cómico ver las protestas y peleas del pueblo con el pueblo, porque finalmente uno aprende a ser un hacendado ermitaño al contemplar tanta incapacidad para pensar, solo mira, analiza y disfruta de su vida cuidando de no verse afectado por algún delincuente o sonso revolucionario, porque penosamente son dos bandos que también se observa en este tipo de manifestaciones, que a los analíticos siempre nos recuerda a alguna otra, como esta revolución castillista me recuerda la revolución vizcarrista del 14N, “la misma chola con diferente pollera”, diría un dicho popular que muchos solo tomarán como racista, porque para rasgarse las vestidura son buenazos, pero para reflexionar y buscar formas inteligentes del trascender son buenos animales domésticos, animales bien adiestrados.

Antes de ayer leía una mención de algunos personajes de la historia peruana cuya firma era de Hildebrandt, con quien tengo mis discrepancias normalmente cuando leo algo suyo, porque algunas de sus intervenciones intelectuales suelen ser pajas mentales que me recuerdan a Mario Vargas Llosa, puesto que a veces sale con tonterías que dan vergüenza intelectual ya que tiene un rasgo cerrado acorde a su ideología de pensamiento, puesto que hay que conservar ese estilo de vida adquirido con los auspicios ideológicos, y por eso no veo nada más allá de alguien que ha aprendido a ser una mente brillante por la cantidad de información almacenada en su cerebro, pero que es tan poco procesada porque debe mantener la cuadrícula de determinada ideología. En fin, puedo decir que concuerdo con este mensaje que da en el video que encontré después: “Las turbas que intentan imponerse sometiéndonos a la extorsión y el temor no pueden prevalecer. Si ellas deciden nuestro destino es que nos habremos extinguido como sociedad que aspira a la civilización. Las turbas no son el pueblo, el pueblo es el que se queda durante horas y días secuestrado en un camino bloqueado, el que lucha contra el abuso del poder (…). Es cierto que la derecha hegemónica ha hecho muy poco por establecer puentes con ese Perú profundo y olvidado, pero ese Perú profundo y olvidado que viene de Túpac Amaru, Javier Heraud, Vallejo y Mariátegui no es el que estremece hoy al país. Ni Túpac Amaru, ni Heraud, ni Vallejo, ni Mariátegui hubieran alzado la voz por un pícaro que se burló de todos para saquear la hacienda pública y permitir que sus amigotes se repartieran obras y gollerías. El socialismo choro no es una doctrina, es un prontuario”. Este mensaje debería invitar a todos esos peruanos dizques intelectuales que andan ahora mismo buscando la destrucción ciega de la derecha, sin caer en cuenta que destruyen como castillistas al país, porque solo demostrarían que gozan de la incapacidad permanente de pensar al ser reproductores de las órdenes que les brinda su amo al que defienden con su propia vida, solo porque les habló bonito un ratito o los engatusó con un rico banquete de esperanzas que se quedaron ciegos y esclavos por su incapacidad de pensar o razonar. Y sé que más de uno intentará decirme ciego, loco, ignorante, mediocre o idiota desde sus palabas o desde el silencio que también sabe hablar, como aquella conocida que publicó en sus estados del WhatsApp: “¿Cuántas muertes más vas a esperar para indignarte y salir a las calles?”, a lo que respondí: “Hace 7 presidentes, pero no por eso voy a salir como un perro rabioso y a lo bestia a arrasar con todo a mi alrededor, porque ya he contemplado un sinfín de marchas “revolucionarias” a las que no me canso de catalogar como revolución hormonal, porque finalmente la misma historia se vuelve a repetir presidente a presidente y cada vez con mayor deformación y estupidez humana, logrando tener padres de la patria que se aferran al poder mientras el pueblo sonso sigue matándose como un niño esperando un dulce de azúcar, porque finalmente todo termina como la famosa “revolución” del bicentenario, la más grande revolución hormonal que haya contemplado hasta la semana pasada, donde vacan a un dictador que les robó descaradamente en pandemia, piden la renuncia del presidente que catalogan de dictador, y los revolucionarios se calman y olvidan de todo acto de revolución cuando entra otro pendejo que convoca a elecciones para después clavarnos una deuda externa por cien años con un préstamo innecesario, pero se convoca a elecciones y terminamos cayendo en el mismo juego del poder: votando por la misma basura política solo que con nuevos rostros, rostros dispuestos a saquear al país y con mayor incompetencia intelectual para gobernar, mismo presidente electo, dando como resultado el gobierno más representativo de la realidad nacional que debería preocuparnos a los intelectuales horrorosamente, porque es penoso el nivel intelectual que tenemos en el país, como para que un incapaz para pensar sea su presidente, así como una sarta de saqueadores y bestias humanas sean sus congresistas, muestra clara de que el intelectual peruano se ha convertido en un sujeto sin conciencia social y otro actor más culpable de la penosa realidad nacional que tenemos, porque un verdadero intelectual no puede permitir ni ser cómplice de la miseria humana, por contrario, debe luchar para cambiar esa realidad desde la formación hasta la acción, hasta ese cómo lo hicieron Túpac Amaru o Javier Heraud.

Pienso que si quisiéramos acabar con toda esta farsa de revolución solo hay que comparar esta revolución hormonal con la del 14N, donde terminaron muriendo absurdamente dos jóvenes a los que el beneficiado de la revolución hormonal elevó a héroes solo para justificar su denigrante revolución, esa misma que inició con la protesta de dos oportunistas políticos, a los que la historia debe juzgar como tal, si no lo ha hecho la justicia hasta ahora. Y eso es lo mismo que pasa con esta dizque revolución del pueblo, donde por un sentido de revolucionario hormonal siguen muriendo más personas inútilmente, gracias a que se suman como borregos al deseo del poder de unos insensibles miserables que quieren el poder a toda costa, unos tiranos que quieren el poder sin importarles la vida de los otros, puesto que solo quieren el poder así sea por el caos, aprovechándose descaradamente del deseo revolucionario. Cualquier persona con dignidad y razón no puede sumarse a estos actos donde mueren gente inútilmente, y digo inútilmente porque finalmente no se logra ningún cambio real, solo de personaje para seguir repitiendo la historia, y todo porque los cambios que necesitamos no son los de escándalo y guerras sino de pensamiento y leyes, algo que no existe en estas revoluciones hormonales, porque son cosas que se deben mejorar y supervisar en el tiempo, y para eso debemos enseñar a que el pueblo debe aprender a votar y a tener más conciencia de la realidad, asumiendo su propia vida para cambiar la historia con cultura y conciencia, es decir, no dando un voto a cualquiera solo porque hay que votar por alguien para que no salga lo peor, tal y como lo venimos haciendo en todas las elecciones que me ha correspondido como ciudadano para los políticos. Debemos aprender que finalmente en esta última elección el más votado en primera vuelta no fue Castillo ni Keiko la segunda, porque esa oración es una vil mentira para seguir atrapándonos en el mismo círculo vicioso de siempre, todo porque no se lee, no se piensa, no se analiza, no se cuestiona, simplemente se obedece a los amos y capataces que nos dicen lo que les conviene y no lo que realmente le conviene al pueblo, a ese pueblo que se votó a sí mismo con aproximadamente 23.7% de no quiero más políticos miserables a través del voto en blanco o nulo, ese voto que pudo habernos dado una mejor realidad política, porque nos hubiera colocado como un pueblo más consciente y más digno de buenos representantes, pero no, eso no pasó y dudo que pase, porque estas protestas no hacen otra cosa más que mostrar que la escuela de la población son programas de televisión nacional como Esto es Guerra, Al fondo hay sitio, entre otras porquerías televisiva que son como los libros de autoayuda: te repiten lo mismo una y otra vez hasta que te aprendes el libreto para que puedas ir por la vida en piloto automático, esperando la orden de tu amo para salir a defender sus intereses, tal y cómo está pasando ahora mismo con ese pueblo que jode al verdadero pueblo consciente, a ese pueblo que trabaja, que busca dejar el nombre del país en alto a través de su acción diaria y consciente, esa que sabe que mientras otros destruyen al país, a nosotros nos toca reconstruirlo en el acto para no vivir en el escombro de la mediocridad y miseria nacional. Y por eso creo, pienso, siento y deseo, que quien quiera realmente armar una verdadera revolución debería contribuir con su vida diaria para que el pueblo comprenda mejor la vida, para que tenga mejores herramientas para defenderse de estos miserables manipuladores sociales, de esos amos que solo usan de carne de cañón al pueblo indocto, porque no los ven como personas, sino como ganado que se sacrifica en favor del amo, solo porque no tiene vida ni sueños propios, y por eso estos grupos de poder y los políticos de izquierda o derecha se parecen en algo, ambos aman tanto a los pobres que los multiplican, y todo para qué, para seguir sacrificándolos como carne de cañón en sus luchas de poder que nunca benefician al pueblo, sino que los desaparece por el hambre o las balas, al punto de que no dejan de enfrentar al pueblo contra el pueblo, catalogando a algunos de insensibles si es que no quieren salir a las calles a protestar como lo hace la masa manipulada, al que no se une el pueblo consciente porque reconoce que dicho acto es un suicidio colectivo, al que solo es capaz de apoyar un revolucionario hormonal y no uno de verdad, por más que los revolucionarios hormonales indiquen de que el pueblo consciente no se sensibiliza ante las muertes que parten el corazón, porque por más inútiles que sean duelen infinitamente, pero no por el profundo dolor que nos causen esas muertes nosotros vamos a honrar su muerte con más muertes y menos dejando el poder en manos de unos sanguinarios políticos de derecha o de izquierda, saqueadores de la nación, esos que son los verdaderos insensibles y que festejan que el pueblo anda luchando por ellos o contra ellos para seguir demostrando su poder, su poder de opresión y manipulación, tal y como ahora está sucediendo, donde todo puede estar planificado para alcanzar el objetivo final, aquel que los miembros del lápiz nos lo hicieron saber desde que entraron en campaña con la intención de ser elegidos como presidentes y congresistas por esa apariencia de radicales que quieren terminar con la corrupción en el país, al punto de enamorar a un pueblo mediocre con esa idea, lo suficiente como para que ese pueblo mediocre hoy no se dé cuenta de que estos políticos desde el primer momento han tenido la fiel intención de cerrar el congreso, cambiar la constitución, la asamblea constituyente, al punto de que más de una vez mencionaron que si vacaban a Castillos ellos iban a salir a las calles para liberarlo, cosa que está pasando, y así también indicaron que ellos alcanzarían la asamblea constituyente si es posible a través de una guerra civil, adónde nos estamos dirigiendo silenciosamente, sin darnos cuenta porque tenemos la razón dormida, y todo gracias a la miserable, estúpida y ciega derecha que no deja de caer en los palitos del plan de la izquierda, ese que me atrevo a analizar aquí y ahora todo porque veo que la maldita derecha -que también debe desaparecer políticamente con todos sus partidos actuales- anda cayendo en el juego de la izquierda como meros descerebrados y grandes desesperados por conservar el poder, como siempre lo hicieron, solo que con un pueblo menos indignado y sin líderes que los identifiquen, que los domen y sometan a ideas retorcidas como esa publicidad de campaña: “No más pobres en un país de ricos”, donde solo se enriquecieron unos cuántos, tal y cual suele pasar con los políticos de derecha en el país, porque todo está orquestado dentro de un plan determinado, ese que hoy es continuado por Dina Boluarte al mando de la nación, a quien la derecha cree tenerla como la persona que traicionó a Castillo, cosa que dudo en sí mismo, porque pienso y creo fielmente que esa es la forma de obtener la confianza de la derecha y el desprecio del pueblo para poder continuar con el plan trazado por la izquierda oportunista y maquiavélica, ese plan que en este momento se encuentra en un estado de continua represión y asesinato del pueblo para que ese pueblo revolucionario siga llenándose de odio, rabia e indignación para que al fin estalle la guerra civil, esa que pondría en libertad a Castillo y que nos conduciría a la Asamblea Constituyente que tanto anhelan para alcanzar ese cambio de Constitución que los dejará en la cima del poder, logando perpetuarse en él bajo una dictadura legal, mismo Fujimori en 1992, solo que con un pueblo más dividido, un pueblo más resentido y sobre todo más mediocre, porque penosamente en estos tiempos ya no se puede hablar de ignorancia, porque la ignorancia se soluciona con formación y razón, en cambio, la mediocridad ni con las balas; y es por eso que los dizque intelectuales y el pueblo libre y consciente debe replantearse la vida y la existencia, así como esa indignación que tiene, no para salir a las armas sino para mostrar su indignación ante tantas injusticias sociales a través de acciones que nos ayuden a mejorar la sociedad con conciencia y razones que nos lleven a tener una urna más digna, una urna que represente la riqueza real del país y no de la mediocridad de la población.

Chiclayo, 15 de diciembre de 2022 a las 11:53 horas

Día Internacional de la Solidaridad Humana

José Luis Pacheco Murillo

El 20 de diciembre se celebra el Día Internacional de la Solidaridad Humana, con la finalidad de promover la solidaridad como valor universal fundamental para la cooperación y el bienestar de los pueblos.

Teniendo en cuenta que la solidaridad es considerada uno de los valores fundamentales en las relaciones internacionales en el contexto de la globalización para la construcción de una sociedad más equitativa, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró en el año 2005 la creación de esta efeméride.

La palabra solidaridad proviene del latín «solidus» que significa «solidario». Es definida como un valor humano, sustentado en el apoyo a una causa o interés ajeno de manera voluntaria, imparcial y desinteresada, especialmente en situaciones de la vida cotidiana o de gran magnitud, como desastres naturales, guerras, movimientos de refugiados.

En resumen, la solidaridad consiste en ayudar a otros que lo necesitan, sin esperar nada a cambio. La única retribución de la solidaridad es sumar pequeños gestos para lograr grandes cambios en la humanidad.

El mundo está urgido de solidaridad. Por lo general este tiempo cercano a la navidad es propicio para hacer manifestaciones de solidaridad especialmente con niños y adultos mayores. Se preparan muchas actividades para regalar cosas materiales lo que está bien, sin embargo, esa actitud y esa muestra de solidaridad debería de ser permanente y hacer mayores esfuerzos para erradicar la pobreza y las injusticias en nuestra sociedad.

La solidaridad humana debe estar presente también con los que padecen enfermedades, especialmente ahora con lo referente al COVID-19.

Dios quiera que nos mostremos solidarios con los que lo necesitan, especialmente los más cercanos. No dejemos de mostrar esa solidaridad para con quienes lo necesitan y recordar que al final mostrar solidaridad es mostrar amor.

Gabe Abrahams publica “Caminatas de 1.000 millas, Barcelona 2017 y Aragón 2018”

Por María Arribas

Gabe Abrahams, marchador de grandes caminatas Multiday con diversas plusmarcas mundiales y colaborador en diversos medios de comunicación como Surcos Digital, acaba de publicar el libro Caminatas de 1.000 millas, Barcelona 2017 y Aragón 2018 (WR-NW Books, 2022).

En el libro, Gabe Abrahams narra sus dos épicas caminatas de 1.000 millas llevadas a cabo por el Área Metropolitana de Barcelona en 2017 y por Aragón en 2018.

El libro recorre lugares, paisajes y obras arquitectónicas, tanto de Barcelona y sus alrededores como de Aragón, transportando al lector a sitios de gran belleza e interés cultural.

“Desde hace varios años, compagino el deporte y mis caminatas con escribir en medios de comunicación columnas y artículos. Empecé a escribir por mi gusto por observar y por una necesidad interna de contar cosas de aquello que me llamaba la atención. He tenido la necesidad de contar en el libro todo aquello que me resultó de interés durante mis dos grandes caminatas de 1.000 millas, la del Área Metropolitana de Barcelona de 2017 y la de Aragón de 2018. Paisajes y lugares de gran belleza, pueblos perdidos en la nada, pueblos de colonos en medio del desierto, obras de arquitectura selecta, colonias de obreros, etc.”, comenta Gabe Abrahams sobre su obra.

“El proceso de escribir el libro ha sido apasionante, porque me ha supuesto centrarme en aquello que más me gusta, mis caminatas Multiday. Escribir sobre los lugares, paisajes u obras arquitectónicas que conocí en mis caminatas de 1,000 millas en medio de esfuerzos agotadores me ha hecho retroceder a los mejores momentos de mi vida”, explica Abrahams.

Gabe Abrahams, igualmente, está a la espera de que aparezca otro nuevo libro suyo a principios de enero, Gestas deportivas: atletas, ciclistas, tenistas… (WR-NW Books, 2023). Este otro libro es una recopilación de biografías de atletas, ciclistas, tenistas… que alcanzaron gestas deportivas durante el siglo XX.

Ambos libros de Gabe Abrahams, publicados por WR-NW Books, pueden adquirirse en la dirección: https://www.wr-nw.com/wr-nw-books.html.

Reconciliar la izquierda con la democracia

“La libertad solo para los simpatizantes del gobierno, solo para los miembros de un partido —por muy numerosos que sean— no es libertad. La libertad es siempre la libertad de quienes piensan diferente. No se trata de un fanatismo de la ‘justicia’, sino que lo que hay de revitalizante, sanador y purificador en la libertad política depende de esta esencia y pierde sus efectos cuando la ‘libertad’ se convierte en privilegio».
Rosa Luxemburgo”
.[1]

Juan Carlos Cruz Barrientos, comunicador social.

Entre las variadas reflexiones que hay en el seno de la oposición nicaragüense, se plantea la cuestión de que si Daniel Ortega es igual o peor que Somoza, la respuesta que se dé al respecto, resulta insuficiente para explicar la situación de Nicaragua y menos aún para buscar alternativas superadoras, ya que una respuesta posible es que “Somoza era mejor”, con las implicaciones que eso tendría para la acción política democrática. Y es que reducir lo político a la esfera personal, puede resultar útil básicamente como recurso propagandístico, pero no ayuda a emprender transformaciones raizales. La política, en tanto que dimensión del ejercicio del poder, no se explica a partir de personas, sino como expresión de relaciones entre fuerzas sociales.

Puede resultar de mayor utilidad caracterizar políticamente al régimen y hurgar en la cultura política que lo sustenta. El cuanto a la caracterización nos preguntamos ¿estamos frente a un régimen autoritario o totalitario? Guy Hermet ve en los autoritarismos un amplio espectro de situaciones políticas en las que los “poderes estatales se concentran en manos de individuos o grupos que se preocupan, ante todo, por preservar su destino político de los peligros de un juego competitivo que no controlan totalmente»[1] De manera que la esencia del autoritarismo es la tendencia a monopolizar el poder político, por su parte Kryzhanouski lo diferencia del totalitarismo porque los sistemas totalitarios tienden a controlar toda la vida social, y no solo la actividad política[2].

De acuerdo con esa última diferenciación, es posible afirmar que en Nicaragua hubo una transición del autoritarismo al totalitarismo por parte del régimen, en tanto que no hay esfera de la vida nicaragüense que no esté bajo su control.

Hanna Arendt establecía una precisa distinción entre regímenes autoritarios y totalitarios. Según la pensadora alemana, el autoritarismo restringía la libertad, mientras que el totalitarismo la suprimía. El núcleo del totalitarismo como concepto radicaba en que los dominados quedaban bajo el arbitrio absoluto de quien ejercía el mando. Y ni siquiera se veía al Estado como principal detentor del poder. Arendt consideraba que eran más bien el partido, provisto de una concepción del mundo, y su líder quienes buscaban legitimar su dominación con una gran narrativa ideológica vinculada a la «sociedad sin clases», por un lado, o a la «superioridad de la propia raza y del propio pueblo», por el otro. (Merkel,2017).

En cuanto a la cultura política que sustenta al régimen, es posible identificar por un lado la tradición política autoritaria de la izquierda bolchevique y por otro, el caudillismo latinoamericano. Nuestro punto de vista es que el régimen nicaragüense resume ambas culturas políticas y que sobre esto nos parece relevante profundizar, teniendo presente que el gran desafío que tiene ante sí la oposición de izquierda y progresista en Nicaragua, es procurar una transición del totalitarismo a la democracia plural y participativa.

En ese sentido, tomamos como punto de partida para la presente reflexión el confinamiento por razones de conciencia de la excomandante guerrillera Dora María Téllez, quien junto con otras figuras históricas del sandinismo y liderazgos de las fuerzas opositoras, guardan prisión en las mazmorras de la dictadura.

Frente a lo que hoy sufre Dora María y meses atrás Hugo Torres, otra figura histórica del sandinismo muerto como resultado del maltrato carcelario, un sector de las izquierdas, como el que agrupa el Foro de Sao Pablo, justifican y respaldan a Ortega, mientras otros, se repliegan al campo de la indiferencia o directamente a la derecha, para condenar sin más, el derrotero seguido por ese proceso.

El hecho de que la Sandinista fuera la última revolución triunfante en el mundo y que concitara tanta ilusión en tanta gente, impone un esfuerzo por explicar la experiencia sandinista, desde la perspectiva de otra izquierda que no legitima las formas totalitarias del ejercicio del poder, en contra de quienes, en cuyo nombre se ejerce ese poder.

Lo que estamos viendo en Nicaragua es la toma del poder, por parte de una familia y sus allegados, que se han rodeado de privilegios y arrogado potestades absolutas, dando lugar a un régimen totalitario que interpela a las izquierdas y las incita a volver sobre el debate iniciado en los albores de la revolución rusa sobre democracia y socialismo. Ese es el llamado que vienen haciendo diversos intelectuales progresistas y de izquierda, desde el ascenso de Ortega al poder a partir del 2006.

Raúl Zibechi es una de las voces que se han levantado para increpar a esa izquierda (…) a la que “no le incomoda el régimen porque no quiere mirarse en ese espejo, en ningún espejo que les devuelva su obsesión por el poder. Esa izquierda que cacarea “golpe” cada vez que le propinan un revés político, que acusa a la derecha de sus propias limitaciones, prefiere mirar para otro lado cuando se trata de Nicaragua y de las presas y presos políticos torturados en nombre de una “revolución”, que sólo existe en su imaginación”.

Por supuesto que no se trata de hurgar en el arsenal ideológico de la derecha para analizar lo que ocurre en Nicaragua ni para cuestionar la actitud de las izquierdas, sino de retomar una línea de pensamiento y práctica política democrática desde la izquierda revolucionaria, que tienen en Rosa Luxemburgo uno de sus exponentes más representativos en toda su producción intelectual, pero particularmente con su texto “La revolución rusa”, cuyos cuestionamientos cobran renovada vigencia en la realidad de Nicaragua y su gobierno auto llamado “cristiano y socialista”.

En La Revolución Rusa, Luxemburgo escribió:

“…cuanto más democráticas las instituciones, cuanto más vitales y potentes se presentan las pulsaciones de la vida política de masas, tanto más directa y total resulta su eficacia, a despecho de las insignias anquilosadas del partido, listas electorales perimidas, etc. Es cierto que toda institución democrática tiene sus límites y sus ausencias, (…) pero el remedio inventado por Trotsky y Lenin, la supresión de la democracia en general, es aún peor que el mal que se quiere evitar: sofoca, en efecto, la fuente viva de la que únicamente pueden surgir las correcciones de las insuficiencias congénitas a las instituciones sociales, una vida política activa, libre y enérgica de las más amplias masas.”[3]

Para Luxemburgo sin una ilimitada libertad de prensa, sin una vida libre de asociación y de reunión, es totalmente imposible concebir el dominio de las grandes masas populares.”[4] ¨Para ella sin elecciones generales, libertad de prensa y de reunión ilimitada, lucha libre de opinión y en toda institución pública, la vida se extingue, se torna aparente y lo único activo que queda es la burocracia.”[5]

Entre las múltiples manifestaciones de totalitarismo de la dictadura orteguista, sobresale el inhumano encarcelamiento y aislamiento que sufre la revolucionaria Dora María Téllez, bajo el cargo de “traición a la patria” que recuerda la ignominia de los juicios stalinistas contra la disidencia. Lo mismo cabe afirmar del excomandante guerrillero Hugo Torres, que murió en prisión como resultado del maltrato carcelario y de Víctor Hugo Tinoco, otra figura histórica del sandinismo, que sufre todo tipo de privaciones a pesar de su delicado estado de salud.

Al respecto Raúl Zibechi[6] escribió: “Las izquierdas del mundo tienen una enorme deuda teórica y política porque nunca miraron de frente el estalinismo, como si ese régimen no hubiera salido de las propias entrañas de la revolución rusa. Comprender cómo se llegó a ese régimen feroz y criminal encabezado por Stalin, requiere evidentemente mirarse en el espejo, sacar conclusiones serias que no pueden consistir en echar todas las culpas al enemigo, como suele hacerse siempre desde ese sector.

En diferentes escalas de aplicación, una buena parte de las izquierdas heredan del stalinismo un conjunto de rasgos como el monopolio de un partido único, la condena y persecución del pensamiento crítico bajo cargos de “desviaciones”, “traidores”, “agentes del imperialismo”, etc. y el desconocimiento de los derechos civiles, que han sido naturalizados como parte del programa revolucionario.

Otras derivaciones stalinistas son el culto y la “fe” en los dirigentes que ascienden a la categoría de “indispensables” y la justificación absoluta de cualquier error en nombre de la causa “superior” del socialismo.

De ahí derivan tres comportamientos de las izquierdas: la primera es la idea de que para que cambie el estado de cosas se necesitan figuras mesiánicas; la segunda es la idealización de las revoluciones anteriores sin estudiar ni aprender críticamente de sus errores y la tercera, el desdén de los movimientos sociales con un origen distinto a la corriente dominante en el poder. Este desdén hacia los movimientos sociales, fácilmente se torna en descalificación de todos aquellos actores sociales y sujetos políticos, que como nuestros pueblos indígenas y poblaciones afrodescendientes, no estaban consignados en los manuales soviéticos[7].

Visto por Isabel Rauber, se trata de una izquierda “forjada en tiempos de predominio del dogmatismo estéril y paralizador, sin márgenes para albergar, contener y proyectar distintas miradas o propuestas, esa izquierda partidaria de núcleo comunista mayoritario, equiparó la defensa de la revolución socialista de octubre con el alineamiento incólume irrestricto y absoluto a las definiciones provenientes de Moscú y de sus organizaciones internacionales, sintiéndose convocada a imponerlas en todo lugar como “la única” verdad revolucionaria. Y así lo hicieron no solo con sus organizaciones y posicionamientos políticos, sino también a través de publicaciones, academias, el arte… (…) sino con el conjunto de las izquierdas de siglo XX.[8].

Estamos por lo tanto ante una herencia de que busca, además de mesías, “tierras prometidas” que encarnen lo que los comunistas aprendieron a ver en la Unión Soviética. Eso es lo que algunas izquierdas quieren ver en la Nicaragua de Ortega y Murillo.

Como destacó Pierre Broué, “El estalinismo, al eliminar cualquier posición alternativa, al no permitir la existencia de críticas internas en nombre de una disciplina vertical y autoritaria, hizo del Partido Bolchevique y de las instituciones bolcheviques máquinas burocráticas de muerte. El vocabulario hacia el enemigo interno aparece en casi todos sus discursos. Las organizaciones contrarrevolucionarias se convierten en aparatos donde surge un nuevo catecismo en torno al “marxismo-leninismo”, brota una nueva religión, un dogma. Sus detractores se convierten en los enemigos directos, y más peligrosos. Aparecen frases como “desviación de derecha”, “desviación de izquierda”, “desviación pequeñoburguesa” o “influencia socialdemócrata” (Broué, 1997, p. 600-601)[9].

Pero todo apunta a que las izquierdas han cerrado los ojos esa tradición y la historia se sigue repitiendo desde 1917. Esta suerte de legitimidad ideológica y política del autoritarismo, el verticalismo y la lógica militar de orden y mando, han encontrado tierra fértil en sociedades, como las latinoamericanas, con tradiciones autocráticas y autoritarias, condición que complica el tránsito a sociedades más democráticas.

En pueblos que han vivido por años regidos por el modelo cultural y espiritual “superior – inferior”, “mando – obediencia”, no es sencillo invertir las relaciones de poder en sus prácticas cotidianas. Más bien lo “natural” es aceptar y reproducir esas relaciones en las que suele haber una figura que encarna una suerte de “hombre-dios”.

En nuestra América, esa matriz ha prevalecido, desde la colonia, dando como resultado sociedades altamente desiguales y polarizadas entre las élites y pueblos, con burocracias administrando las desigualdades para que el estado de cosas se mantenga. Es así como el proceso por el cual nuestras sociedades pasaron de sociedades cacicales prehispánicas, al modelo de dominación colonial y luego al dominio neocolonial administrado por las élites criollas, está marcado por el autoritarismo y las relaciones de sumisión.

Si la izquierda quiere prevalecer como posibilidad civilizatoria debe cuestionar y extirpar las simientes totalitarias que han sobrevivido en sus entrañas. Eso pasa por comprender y trascender el stalinismo así como los paradigmas eurocéntricos, antropocéntricos, patriarcales y economicistas que marcaron a la mayoría de las izquierdas durante el siglo XX.

Recordando a Salvador Allende, “La revolución es aprovechar lo mejor que otros hicieron y lo mejor de nuestra historia, de nuestro pueblo, para cimentar el futuro. La revolución no es arrasar y destruir. Es construir y levantar con una nueva mentalidad una patria más amplia y generosa para todos los chilenos”.[10]

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Bibliografía

Broué, Pierre.(1992). El Partido Bolchevique. Primera edición: En francés, en 1962; En castellano, en 1973 por Editorial Ayuso, Madrid. Traducción: Ramón García

Luxemburgo, Rosa (1918). Crítica de la Revolución Rusa. [trad.] José Aricó. Buenos Aires: La Rosa Blindada, 1969. pág. 113. Estudio preliminar de Georgy Lukács.

_1918. Ob. Cit. pág. 118.

_1918. Ob. Cit. pág. 119

Luxemburg, Rosa (1974) “Zur russischen Revolution”, En: Gesammelte Werke, vol. 4, Berlin: Dietz, p. 359.

Merkel, Wolfgang. Por qué perduran los regímenes autoritarios. NUSO Nº 267 / Enero – Febrero 2017.

Rauber, Isabel. (2021). La época histórica de la izquierda entre el sueño revolucionario, la ideología y el pragmatismo político. Derroteros indo-afro-latinoamericanos. En: Una mirada crítica desde la izquierda. Colección Grupos de Trabajo. CLACSO. Buenos Aires. Agosto de 2021

Yauheni Kryzhanouski Del autoritarismo ruso a la guerra en Ucrania. Sin Permiso 11_12_22. Tomado de: ttps://aoc.media/analyse/2022/11/22/de-lautoritarisme-russe-a-la-guerre-en-ukraine/.

Zibechi, Raúl. Las izquierdas ante Dora María Téllez. Periódico La Jornada Viernes 02 de diciembre de 2022. P 15


[1] Guy Hermet, “El autoritarismo”, en Madeleine Grawitz, Jean Leca (dirs), Tratado de ciencia política. Vol. 2: Los regímenes políticos contemporáneos, París, PUF, 1985, p. 271.

[2] Yauheni Kryzhanouski Del autoritarismo ruso a la guerra en Ucrania. Sin Permiso diciembre 11, 2022.

[3] Luxemburgo, Rosa (1918). Crítica de la Revolución Rusa. [trad.] José Aricó. Buenos Aires: La Rosa Blindada, 1969. pág. 113. Estudio preliminar de Georgy Lukács.

[4] Luxemburgo, Rosa (1918). Ob. Cit. pág. 118.

[5] Luxemburgo, Rosa (1918). Ob. Cit. pág. 119

[6] Zibechi, Raúl. Las izquierdas ante Dora María Téllez. Periódico La Jornada Viernes 02 de diciembre de 2022. P 15

[7] Para ahondar en la visón soviética del mundo, ver el texto de Afanasiev “Fundamentos del comunismo científico” (1977), publicado por Editorial Progreso de Moscú, que resume y proyecta claramente las posiciones del PCUS y de la izquierda comunista o revolucionaria del siglo XX”.

[8] Rauber, Isabel. (2021). La época histórica de la izquierda entre el sueño revolucionario, la ideología y el pragmatismo político. Derroteros indo-afro-latinoamericanos. En: Una mirada crítica desde la izquierda. Colección Grupos de Trabajo. CLACSO. Buenos Aires. Agosto de 2021

[9] Broué, Pierre. (1992). El Partido Bolchevique. Primera edición: En francés, en 1962; En castellano, en 1973 por Editorial Ayuso, Madrid. Traducción: Ramón García Fernández. Esta edición: Marxists Internet Archive, marzo 2012. Digitalización: Martin Fahlgren, 2012.

[10] Salvador Allende. Visita presidencial al Congreso Nacional de Colombia, Bogotá. 30 de agosto de 1971


Una última reflexión cultural y política sobre Fútbol

Jiddu Rojas Jiménez

Mucho se ha dicho y escrito ya, pero quiero señalar esta mi tesis, -en nada original-, a riesgo de ser malinterpretado y escarnecido. Ahí les va.

Francamente y con mucho respeto, hay un sector muy intolerante del Progresismo, -infumable por su bien intencionado desgarramiento interno pero impotente-, que regala siempre el Fútbol a la Derecha, al Patriarcado inercial y su violencia estructural, al Chauvinismo, a la Mafia de la FIFA y de la CONCACAF, a los Jeques, a la Homofobia, a los «Bolsonaro», a los «Videla», a la «Fedefútbol» tica, y a la rapiña del Imperialismo global y sus medios hegemónicos.

El Fútbol, -nos guste o no-, es mucho más que un juego o un deporte organizado, y comercializado por Transnacionales Multimillonarias. Y sobre todo, mucho más que los Mundiales, aunque haya -en la medida de lo posible-, que verlos, estudiarlos, digerirlos, y analizarlos, al menos casi como parte (relativamente) nueva de la Industria Cultural de Masas (Adorno/ Benjamin) contemporánea.

El Fútbol atraviesa vetas telúricas de nuestro Inconsciente Colectivo, atraviesa la resolución colectiva e individual del Edipo social (en particular la socialización primaria, por ausencia o por sobre-presencia del vínculo, con la relación paterna/»Ley» en Lacan), de nuestros temores y deseos colectivos, de nuestros demonios internos, desde nuestra infancia hasta nuestra estética, desde nuestra memoria hasta nuestras representaciones sociales.

Sin hablar de las posibilidades laborales y económicas del Fútbol profesional actual. No podemos negar, -que pese a la evidente putrefacción comercial y patriarcal del Fútbol Profesional-, el mismo ha sacado individualmente de un destino estructural de privaciones y miseria, a muchos jóvenes a nivel nacional e internacional.

Y por supuesto la Híper-Mercantilización del Capitalismo Tardío lo sabe también y hace rato. No hay que ser un genio para saber esto.

Precisamente por eso, en general, vale la pena reflexionar sobre el mismo. Y no regalarle este «campo» a la «Bestia Negra» del fanatismo, del odio y de la ambición mercantil desmedida.

En consecuencia, y como un sencillo Ciudadano Costarricense y Latinoamericano de Izquierda Democrática, creo que es mi deber señalar que esta dañina impotencia política contemplativa de un sector del Progresismo y de la Izquierda, -aunque comprensible-, no es correcta.

Menos aún, cuando nos revestimos de «falsa superioridad moral», y nuestros quejidos existenciales devienen en un refugio sectario, elitista o desesperado.

Así nuestro justo malestar deviene objetivamente en reaccionario, como reaccionario sería obviamente también, callar y no denunciar a la Mafia transnacional del Fútbol, sus piruetas y rapiñas. (Esto es extensivo para todos los Deportes y hasta para las Artes y Letras, la gestión cultural, para la Academia, y para las diferentes prácticas religiosas, incluso).

Los poderes fácticos, económicos, financieros, políticos y militares, nos necesitan así: tristes y derrotados/as, marginados/as, impotentes, sectarios, minoritarios, como «Almas Bellas», frente a una gran masa distópica, globalmente difusa, y que apenas sobrevive y no sueña. Y cuyo deseo estructurado, fue castrado. Hay una Ablación de nuestros deseos, proyectos y utopías, que destroza la cooperación y la convierte en una competencia feroz, donde todos y todas perdemos. Es el Imperio del Tánatos organizado.

Frente a esta tragedia global organizada de miseria humana, crisis económica, política, cultural y hasta militar permanente, y frente al caos simbólico, y a un cercano Apocalipsis ambiental, el sistema-mundo instala inercialmente dispositivos y trampas… Algunas más locales, algunas territoriales, algunas en el Bio-poder, algunas en los «cuerpos y mentes», algunas hasta en micro-espacios que se auto-perciben y se imaginan como autónomos, otras tantas nacionales, otras regionales y otras más globales.

Adentro del «ensimismamiento», ilustrado o no, sólo nos divorciamos aún más de las grandes masas, potencialmente susceptibles de educarse cívicamente, de transformarse, y de auto-construirse en «Pueblo Político» (Helio Gallardo «dixit»), o sea, en el embrión de una «Multitud» (Spinoza/ Negri) con consciencia «para sí», con proyecto de Vida inclusivo «para sí» mismos/as…

Dejar el estado social inercial de la Consciencia «en sí» propio de la «cosa» en que nos han convertido colectivamente, intentar liberarnos de la masificación agresiva ( o soñar con ello), resistir a la alienación globalizada, evitar y denunciar al «canibalismo social» entre pobres, rechazar a la brutalidad deshumanizada y cotidiana en el Capitalismo Financiero Salvaje Periférico, y a la violencia material y simbólica (no sublimada) , y a su Desigualdad estructural creciente e irracional, y hacer algo por El/La Otro/a, por el Prójimo y por el Planeta, comienza a veces por vencer estratégicamente a la vocación interiorizada de derrota moral, política, laboral, sexual y cultural, permanentemente implantada.

¿O acaso no podemos aprender del «Enemigo»? La respuesta táctica nos la dio en vida Maradona.

Gracias, mi opinión fraternal.

El relato periodístico

Josué Arévalo Villalobos.

Josué Arévalo Vilallobos

En la tele, en la radio, tenemos a los especuladores profesionales de este maravilloso deporte que es el fútbol. Especuladores que se dedican a construirnos un futuro, como si supieran, como si tuvieran  base alguna, ignorando el hecho de que eso que llaman «la previa» es un acto de bateo. He visto «sesudos» análisis antes de un partido que luego quedan en nada cuando se juega el partido. Nunca admiten que se trata de especulación, e incluso de sus deseos. Nos hacen creer que el arte de la opinología especulativa es una ciencia, y que ellos, son los que saben. Ya lo he dicho otras veces, los periodistas deportivos (salvo honrosas excepciones) son lo más bajo del oficio periodístico, en franca disputa con el «periodismo rosa». Cada vez la línea entre estas dos formas de periodismo es más delgada, para desgracia de quienes nos gusta el fútbol, y sobre todo para quienes gozamos de la tertulia en torno a este deporte. 

Y es que pareciera que da igual dónde se formen, son por igual ignorantes, incultos, derechosos, reproductores de todo tipo de prejuicios, da igual que tengan la posibilidad de recorrer medio mundo, no aprenden nada. No leen nada, y se les nota, se les nota mucho. Pongamos el ya paradigmático ejemplo (hagamos leña de un árbol no caído, ojalá hubiese caído): Josué Quesada, rey de los ignorantes, quien dijo que los nazis le hicieron bien a Alemania (solo le faltó decir que a los judíos más) y que Hitler escribió el Manifiesto Comunista. Tonto de pies a cabeza. Lo peor es que lo dijo con la seguridad de quien sabe de algo. Semejante estupidez, semejante ignorancia, debería ser causal de despido. Pero no pasó nada, en el mundo del espectáculo deportivo, estos idiotas dicen lo que quieran. 

En los últimos años hemos visto cómo el periodismo deportivo se transformó en espectáculo deportivo, los periodistas ni las manos pusieron, es posible que ni siquiera se hayan dado cuenta, y que se hayan subido con toda alegría a ese carruaje, confundiendo su oficio con el seductor mundo del espectáculo. Para las empresas de comunicación se trata de un negocio. Pero se supone que los periodistas tienen un código deontológico, se supone que el periodismo trata de describir la realidad, de cuestionar, de contrastar, de informar. Pero creo que eso exige un mínimo, y estos carajos son muy vagos, además, como ya dije, también son bien ignorantes. 

Y son tontos engreídos, creen que siempre tienen la razón. Nunca son responsables de nada. Confunden la criticidad con sus deseos. Saben que el micrófono les da cierto poder y eso les hace perder el menor atisbo de objetividad, ni siquiera buscan contrastar opiniones, son una maquinaria de generación de «opinión pública», crean relatos, que luego gente como el compa que llega a la mejenga (sí, el morado envenenado que le va al Real Madrid) crea que la selección tiene opciones de ganarle a España. 

Pero los periodistas crean estos relatos del que luego no saben cómo salir, porque como dije, jamás aceptarán que son parte de la maquinaria de alienación. Eso hará que, tras el desastroso 7 a 0 contra España, Jorge Martínez se deje decir que «… no sabíamos a ciencia cierta cuál era el nivel de nuestra selección porque no hubo fogueos…» (!!!!!!!) ¿Ah no? ¿Y qué diablos estuvieron haciendo durante la eliminatoria? ¿A cuál selección vieron? ¿No vieron el partido contra Nueva Zelanda? ¿En serio creyeron que algo iba a cambiar? ¿Será que también acudieron a las sesiones de coaching del psuedo psicólogo de la selección? A mí me parece que decir que no sabían cuál era el nivel de la selección porque no hubo fogueos, es un insulto a la inteligencia. Por cierto, vi a Ronald González diciendo lo mismo en ESPN, sí a Ronald González, también responsable de este desastre, espero que no tengan la memoria tan floja como para haberlo olvidado. 

Según el relato periodístico deberíamos estar satisfechos porque se le ganó al primer lugar del grupo. Ah sí, muy satisfecho me siento, un tiro a marco, un gol. Después (ni antes), nada.  Adriana Durán en un derroche de mediocridad dijo: «volvimos a dónde nos sentimos cómodos, donde hemos sido felices». ¿Dónde hemos sido felices? ¿Quiénes? Yo no, ya lo he dicho, no me gusta el fútbol de once colgados en el tubo, no sé quién se sentirá feliz jugando así, tal vez el mediocre machillo. Nos dicen que deberíamos sentirnos satisfechos con una despedida honrosa frente a Alemania. Por supuesto que prefiero ese partido que los dos anteriores, pero no da. El balance general es malo, muy malo, así fue toda la eliminatoria, y como dije en otro apunte es el resultado de ocho años de desaciertos. Ese análisis no lo escucharemos en boca de ninguno de los periodistas, el espectáculo les preocupa más, total de eso es que viven. 

 

Compartido con SURCOS por el autor, publicado en su blog:
http://josuearevalov.blogspot.com/2022/12/el-relato-periodistico.html

Incompetencia gubernamental afecta la salud de la Caja

Freddy Pacheco León

Algo muy importante para los costarricenses, es sentir que sus gobernantes, aunque se pudieren equivocar, sean, además de prudentes, competentes. Conocedores de las normas legales básicas que nos rigen desde hace decenas de años, por lo menos, para que con su accionar despierten en la población un sentimiento de seguridad; de que el barco no va a la deriva acercándose a un arrecife coralino de escasa profundidad.

Comentamos lo anterior pues los actos conducentes a destrozar la «cabeza» de la Caja Costarricense del Seguro Social, obviamente vienen acompañados de decisiones sin sustento, como el que resumimos a continuación.

Resulta que en dictamen de la Procuraduría General de la República del 14 de enero del 2002, sobre una sustitución no realizada del representante del sector cooperativo en la junta directiva de la Caja, se lee que al existir un cargo titular vacante, dicha junta «no puede sesionar válidamente». Ello en referencia a que, en la Caja, como en otras juntas directivas, se aplica el llamado «quórum estructural», referido al «número de miembros del órgano colegiado que deben estar presentes durante las sesiones para su validez». Así, de faltar tan solo un miembro, no se cumple el requisito del quórum estructural y como consecuencia, no se puede sesionar legalmente.

Pues bien, ante algo tan básico, no comprendemos cómo la presidenta ejecutiva de la Caja, señora Marta Esquivel, ha informado formalmente que esperará el nombramiento del representante del Poder Ejecutivo para contar con el quórum mínimo y reiniciar las sesiones.

Con esa muestra de imprudencia e incompetencia gubernamental, sentimos que al suspender a cinco directivos, el poder ejecutivo, otra vez mal asesorado jurídicamente, no se percató de las consecuencias de dejar a la Caja sin una junta directiva legalmente estructurada, y por ende, sin poder sesionar, aunque la señora Esquivel y el presidente Chaves, piensen lo contrario.