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¡Benditas leyes sociales!

“Colocándonos en un punto de vista cristiano, creemos que para asegurar las bases de la paz futura del pueblo costarricense, es necesario consignar en la Constitución el principio que crea los seguros sociales como un derecho inalienable de los trabajadores administrados por la Caja Costarricense del Seguro Social. Es principio junto con el que crea el salario mínimo, la jornada mínima de ocho horas, el derecho de sindicalización para patronos y trabajadores, la protección del anciano, la madre y el niño como un deber social del Estado”. Mensaje del Presidente Rafael Ángel Calderón Guardia dirigido al Congreso el primero de mayo de 1942)

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo

            Sin duda, abundan los testimonios de la generación que nació entre los años 1920 y 1930, de las penurias que vivieron por la pobreza doméstica, intensificada por el impacto social y económico de la gran depresión de 1929. Esta generación también experimentó la transición hacia mejores condiciones de vida, después de la aprobación de las leyes sociales de los años 1940. De ahí el valor de esta fuente testimonial a la que hacemos referencia, destacando dos historias.

            Los jornaleros regresaban cabizbajos y tristes porque el patrón nuevamente les había quedado debiendo el jornal. Manuel, que se había atrasado, se los topaba y le decían que se devolviera que era viaje perdido. Testarudo, como lo fue siempre, siguió su camino pensando que el patrón esta vez no se podía salir con la suya. Primero, iría donde su amigo Lalo para que le ayudara a convencerlo; sabía que era ingenioso. Así sucedió, se le pagó su jornal y hasta se le agradeció reconociéndole que era uno de los mejores jornaleros. De regreso, pasó donde Lalo para agradecerle, y este le contó su artimaña: le había dicho al hacendado que Manuel llevaba el apellido materno Vega, pero que era de los Camacho de San Ramón, quienes donde ponían el ojo ponían la bala o el puño, y que ahora venía decidido a todo con tal de llevarse su jornal. Habiendo vivido en carne propia las injusticias de que eran víctimas los jornaleros de esos tiempos, y también los cambios que se dieron después de aprobadas las leyes sociales, se hizo un fiel calderonista hasta que el partido perdió los estribos, como acostumbraba a decir. Una vez, le preguntó a su amigo don Porfirio porqué los ulatistas perseguían a los calderonistas, siendo de la misma ideología, a lo que el ingenioso don Porfirio le respondió: son los ladrones persiguiendo a los sinvergüenzas. ¡Maldita corrupción, tan antigua como dañina!

            Con mi suegro de 82 años, en estos días de compañerismo a distancia, viajamos a tiempos de su niñez, en una tertulia que nos llevó a los convulsos años de 1940, pero socialmente promisorios. Cuando tenía un año de edad estuvo al borde de la muerte, como muchos niños de la Costa Rica descalza; sufría de raquitismo y bronconeumonía. Su madre sabía que el doctor Rafael Ángel Calderón Guardia atendía a los pobres y no les cobraba. La atendió gratuitamente y hasta le regaló los medicamentos, que curaron a su hijo de ambas enfermedades. Ya adulto, conociendo aquella historia, se hizo calderonista. Cosas de la vida, siendo un jovenzuelo le correspondió ir a arreglar una fuga de agua en la casa de la viuda del doctor, doña Rosario, a quien retribuyó ingeniándoselas para evitar romper las paredes, de la antigua oficina del Presidente, enchapadas con finas losetas. Hoy, vive eternamente agradecido con el doctor y los servicios de la Caja Costarricense de Seguro Social. Hace seis años fue sometido a una compleja, pero exitosa, cirugía de un aneurisma de la aorta, en el Hospital Calderón Guardia. Además, disfruta de una modesta pensión con la que vive con dignidad al lado de su esposa, sus 6 hijos, nietos y bisnietos.

                Las historias de vida se siguen escribiendo, y dentro de unas décadas abundaran los testimonios de lo que significó la Caja del Seguro Social para muchos pacientes que salieron airosos, después de haber contraído el virus COVID 19, gracias a la inteligencia, sabiduría y generosidad de los trabajadores de la salud de esta insigne institución pública ¿Habrá alguien, todavía, pensando en privatizarla? ¡benditas leyes sociales!

El caribe no es de EUA

Marlin Óscar Ávila Henríquez

Para quienes logran salir del encierro informativo en que nos mantienen los medios en poder de la oligarquía nacional, y otros internacionales como CNN y Fox News, los motivos del conflicto político actual entre Washington, Caracas y Teherán, a pocas horas de convertirse en un conflicto bélico de incalculables dimensiones, son más que evidentes. Lejos de ser por una democracia cacareada por la ultraderecha internacional, tiene mucho más de motivos económicos y, ahora, electorales en Washington.

Si se inicia esa guerra entre el Pentágono, Irán y Venezuela, será con graves consecuencias para América Latina. Los gobiernos de Colombia y Brasil ya tomaron partido y seguramente están listos a activar bélicamente. Sin embargo, potencias mundiales como China y Rusia, también parecieran estar listas.

Simplemente, el mercado, que está respirando a medias, por resultados con la pandemia Covid19 va a tener una «embolia respiratoria» de la cual no saldrá con «anticoagulantes».

 Los tres países del llamado Triángulo Norte de Centro América, va a querer asaltar a Nicaragua. A Nicaragua le falta poco para ser asfixiada comercialmente por sus vecinos, Costa Rica y Honduras, teniendo atrás de estos gobiernos las embajadas de EUA.

Al iniciar las primeras acciones bélicas por el Pentágono en las fronteras marítimas venezolanas, aún sin expandirse los ataques más allá de esa zona, los barcos mercantes detendrán sus viajes a la zona del mar Caribe. El desabastecimiento será regional, en toda Mesoamérica. El Canal de Panamá será obligado a cerrar y dejar pasar únicamente a la flota marina de EUA, más sus aliados.

Washington enviaría otras flotas de marinos militares a las costas del Atlántico y del Pacífico centroamericano.

Colombia estaría convertida en un territorio completamente militarizado, donde por algún tiempo, el poder total estaría en los Marines gringos y las tropas colombianas sometidas a sus dictados.

Bolivia, Perú y Ecuador no tendrán ninguna voz, excepto obedecer a Washington. Los Carabineros de Chile, nuevamente, dispuestos a reprimir a su juventud, aunque se quede en la retaguardia de ese casi probable conflicto bélico. Argentina, de igual manera que México, actuarían para «apagar» el incendio provocado por Trump.

Seguramente los gobiernos narco mercantes y la DEA ya tienen definida su reacción para «después» consolidar su negocio. Para lo cual invierten en paramilitares, mercenarios y terroristas (Ver caso fallido de hace pocos días en Costa Norte venezolana). Esperan que, los precios de sus estupefacientes aumenten. Así que tienen en perspectiva una celebración continental.

Igualmente están los halcones del gobierno de Trump, quien con un «posible triunfo bélico» espera extender su inquilinato en la Casa Blanca.

Sin embargo, como en toda aventura de esta índole, esto podría tener resultados adversos. Aunque estemos encerrados por el Covid-19, la juventud latinoamericana podría reaccionar contra la invasión yanqui. Si China y Rusia reaccionan militarmente, la fiesta de los Narcos y la ultraderecha gobernante en nuestro continente podría tener su fin por donde menos lo esperaban.

Está posibilidad no solamente acabaría con el imperio estadounidense, pero con toda la ultraderecha dentro de países como Brasil, Chile, Ecuador, Bolivia y Centroamérica.

Posiblemente se establezcan gobiernos de transición mientras sucedan elecciones limpias y democráticas.

Es seguro que una u otra alternativa será dolorosa para nuestros pueblos. Los que sobrevivan, después de la mortal pandemia, podrían morir en la guerra bélica, de inanición o de la angustia que se vivirá. No sería una guerra de uno o dos meses. Podríamos vivir en guerra hasta un año, quien sabe.

La decisión de entrar en esta aventura está en manos (porque su cerebro parece achicársele rápidamente) del señor Trump.

Para los pueblos sin poder, no sería, como nunca lo es, nada bueno que reviente una guerra en nuestros mares del caribe. Sin embargo, con los gobernantes que tenemos actualmente, es muy probable que aquí se dé el inicio de la última guerra mundial.

Costa Rica ha estado jugando a la «democracia perfecta”, siendo integrante activa del club conservador de Lima. Últimamente, no ha estado muy beligerante en ese club, pero si ha estado aliada a Washington en los organismos multilaterales, particularmente en la OEA, donde su secretario, Luis Almagro, se ha ganado una muy negativa imagen internacional.

Por lo anterior, quisiéramos que nuestra cancillería se mantenga lo más alejada posible de tales conflictos y no nos arrastre a tomar partido por Washington nuevamente.

Esperemos que el vaquero de Donald Trump mantenga «enfundado su revolver» en los días venideros, puesto que sus contrincantes saben usar igual o mejor sus armas.

Exijamos a Washington que busque otros territorios para ejecutar sus duelos escandalosos, puesto que el caribe es nuestro y no de Washington.

¿Pandemia O Genocidio?

(Una Pregunta Para La Ciencia Ficción)

Macv Chávez

¿El virus se coronó como rey o es solo una conspiración para aniquilar a “la inservible” población mundial? Podría ser el inicio de una serie de preguntas que rondan mi cabeza y que todas me podrían conducir a una misma respuesta, debido a que todas tienen su origen gracias a -y en- la miseria del hombre: su propia malformación humana, esa que nos conduce a este momento de la humanidad, como a muchos otros, debido a que, a pesar de ser tiempos de “grandes avances humanos”, todavía seguimos siendo animales domésticos, animales que nos creemos superiores a las demás vida de la naturaleza y a la misma naturaleza, razón por la cual el Covid-19 que, desde un principio me sonó a nombre de laboratorio, tomó posesión de la tierra en el 2020, y todo gracias a una estúpida superioridad que no llega ni a los talones de las razas irracionales, quienes parecen ser más racionales que nosotros.

Durante estos dos meses de confinamiento -aunque para mí es normal estar en casa- he podido ir dando vuelta a una serie de reflexiones a través de diversas conversaciones o lecturas de la realidad, junto a otras meditaciones personales que vengo acarreando desde hace años. Estas reflexiones me llevaron a una incredulidad de la política e institucionalidad que “gobierna el mundo” o nuestras naciones, porque dichas entidades se parecen a los golpes de pecho dominical que vienen cargados de una semana de doble moral, apelando a la caridad disfrazada por la lástima y al aprovechamiento mismo estilo de un sinfín de ONGs que han lucrado con la pobreza de la humanidad, logrando continuar con el reinado de la miseria y los miserables a lo largo de la historia, es decir, de los opresores y oprimidos; motivos por el cual la “Pandemia” solo se ha dedica a aflorar dicha miseria, dando como resultado insultos para los opositores del gobierno que es gobernado por los grupos de poder para aplastar a los que no tienen ni el poder de hacer algo productivo con su vida o existencia, logrando inclinarse ambos bandos extremos: del pobre y rico, bajo o hacia el hambre del dinero, porque lastimosamente hoy la gente está más preocupada por formar una buena mesa financiera antes que su humanidad, al punto de que hay incapacidad para ver que cae en el juego miserable del opresor, dándose de libre e independiente para seguir siendo más de lo mismo, aliviando su pena con “la caridad” y “la lástima” por las personas que viven en la miseria, sin caer en la reflexión de que el problema de la miseria humana radica en que seguimos dejándonos cegar por las falsas ideas del vivir, sin darnos cuenta que estamos demasiado lejos del vivir realmente, porque simplemente estamos entre los sobrevivientes, los que buscan sobrevivir a cualquier costa, y los supervivientes, los que buscan vivir por encima de la gente y gracias a la ceguera de los explotados sobrevivientes.

Recuerdo que en una temporada atrás Frecuencia Latina venía lanzando una campaña de “concientización” para el cuidado del medio ambiente, no sé si otros canales lo hacía, ni tampoco si lo hacían en otros países, pero sería interesante que las personas que lean esto lo manifiesten si sí o si no, porque en dicho spot salía un tipo diciendo que pronto tendríamos que usar mascarillas todo el tiempo si no cuidamos el medio ambiente, spot que lo pasaban casi como disco rayado, hasta que llegó la “Pandemia”, donde lo quitaron y no sé si lo sacaron porque no querían competencia o qué, pero en el fondo dicho spot buscaba incitar a que la gente usara mascarillas sí o sí, más que a cuidar el medio ambiente, tanto que yo pensaba adquirir uno de tanto oídlo, como oía que nos íbamos a morir por Covid-19 si es que nos daba, por más que no se sea vulnerable.

Una temporada, después de dicho spot, el Coronavirus empieza a tomar protagonismo en la ciudad de Wuhan y comienza a acaparar todos los medios de comunicación a nivel mundial, donde poco a poco nos van dando a conocer que el virus mataría al 3% de la población mundial de convertirse en Pandemia, debido a que “China no controlaba el virus”, aunque curiosamente solo se hablaba de los contagiados de Wuhan, como si China solo fuese ese lugar, para luego trasladarse a España e Italia hasta presentar los miles de muertes, logrando asustar a la población mundial a tal punto que el mundo aceptó el confinamiento sin mayor problema, sin pensar en la ineficiencia del gobierno para gobernar y, por ende, para combatir el virus, ignorando la gran problemática socioeconómica que eso traería a los países, y todo gracias al gran pavor que nos introdujeron los medios de comunicación, tanto que en ese momento ya me siento morir por Covid y escribo esto como testamento, sin darnos oportunidad para reflexionar, porque tampoco es algo que se haga constantemente, debido a que solo somos animales domésticos que obedecemos al amo según cómo nos ordene él o los jefes del momento; porque, además, la mayoría de personas se aferran a la vida inútilmente, como si realmente vivieran, como si nunca se fueran a morir, una estupidez que se les debemos a las corrientes de la malformación humana, desde los grandes imperios -que mantenían ignorantes a los súbditos para que no se dieran cuenta de que son los que dan el poder a unos cuantos- hasta la fecha, donde seguimos los mismo patrones, solo que dibujándolos bajo los conceptos de empleador/empleado o gobierno/pueblo, por más que de cualquier forma ambos siguen siendo la cuna del opresor/oprimido, porque todavía seguimos siendo bastantes pobres de ser como para comprender lo que es la dignidad humana o lo digno del ser.

En la siguiente temporada el virus empezó a llegar de un país a otro hasta que finalmente los gobiernos empezaron a tomar el confinamiento como medida para salvar la vida de los más vulnerables, al mismo tiempo que nos metían miedo a todos, so pretexto de que los hospitales reventarían con los pacientes graves y bla, bla, bla, razón por la cual era necesario e indiscutible realizar dicha cuarentena o aislamiento social obligatorio, para que los hospitales y las ciudades no se llenasen de enfermos graves, al mismo tiempo que de muertos.

En el caso de Perú el aislamiento vino de dos en dos, como cervezas en un bar, cosa que “era necesario para salvaguardar la vida de la población, sobre todo de los más vulnerables”, según palabras del floro barato de Salvador Vizcarra. Decisiones que fueron buenas, pero mal gestionadas o accionadas, porque solo un mediocre o ladrón pueden pensar concientizar a un pueblo envuelto en la corrupción y miseria más de 30 años, donde las palabras de los políticos no son más que floro barato para seguir robando, cosa que hemos podido contemplar desde el primer momento, con la serie de inacciones que tuvo el gobierno de turno ante el robo descarado en las compras de mascarillas y otros implementos médicos y sanitarios, mostrando indiferencia a dicho tema a pesar que se empezaba a destapar el escándalo a nivel nacional por dichos robos, logrando afianzar esa indiferencia con la contribución a más corrupción al entregar dinero a las municipalidades para las canastas, sabiendo bien que ya hemos tenido serios problemas de corrupción en todo el país con el caso Odebrecht, el club de la construcción, reconstrucciones de desastres naturales, entre otros, al punto de que habíamos llegado a ocupar el quinto lugar de países más corruptos del mundo en algún diario internacional, siendo famosos por los presidentes “presos por corrupción”, algo que siempre dije que era mero show político, porque hasta ahora siguen chinos de risas, porque les seguimos pagando por ser expresidentes y jodernos el país.

Han pasado más de 60 días y sorprendentemente casi todo lo que he visto han sido medidas buenas mal ejecutadas, tanto que no he dejado de preguntarme: ¿tan imbéciles son esos profesionales que aplican buenas ideas como si fueran personas ignorantes? Al punto de que en mis disparos contra la descarada corrupción del gobierno he dicho que el cabecilla es un ladrón y mentiroso, además de andar rodeados de una sarta de imbéciles que no tienen ni la menor idea de cómo hacer bien las cosas, cosa que me ha ayudado a sacar a la luz el odio de muchísima gente que me ha denunciado, insultado y hasta amenazado solo por quejarme de la estupidez y mediocridad humana que albergan los políticos al tomar medidas tan paupérrimas de acción, como si estuvieran leyendo una manual para principiantes, mientras el mediocre pueblo seguía justificando la estupidez humana bajo frases que ayudan a contemplar mejor su nivel de lucha contra la corrupción, porque piensan matemáticamente, es decir, que corrupción más corrupción es igual a positivo, o sea, a “mediocridad humana”, porque son los mediocres los que terminan robando dinero al pueblo para sentirse poderosos y alcanzar “un nivel de vida digno”, uno que no es más que una ilusión, en autoengaño para no saber bien quién diablos es el ser humano, o qué implicar ser realmente persona, es decir, tener derecho a la vida, la dignidad, libertad, entre otros derechos constitucionales que al mismo tiempo también son universales y que en idea sirven para contribuir al desarrollo de la humanidad y no a su domesticación, como realmente lo sigue haciendo, y todo gracias al auspicio de la mediocridad que nos gobierna, porque humanamente todavía seguimos siendo mediocres, porque estamos muy por debajo de ser personas, es decir, de evolucionar de animal doméstico a persona.

Han pasado más de 60 días y hemos visto cómo cientos o miles de personas han naufragado entre sus lágrimas y la impotencia, como en la indiferencia e hipocresía de millones de seres vivos llamados animales racionales, entre los cuales están los malditos miserables que esperaban la muerte de la masa inservible para lograr sus fines, como los que pudieron estirar la mano para brindar un poco de ayuda por lástima o caridad, para sentirse buenos, para sentir que están haciendo algo bueno, como intentando limpiar su conciencia de la incontemplación de su ser que con su estilo o forma de vida contribuye a que esa miseria siga creciendo día a día, porque ¿cuántos se han puesto a pensar que si la corrupción y miseria existe en el país es porque hemos contribuido directa o indirectamente a ello? ¿Cómo? Fácil y sencillo: sabemos que el Banco para la Corrupción Peruana (BCP) apoya el robo al pueblo desde la política y los beneficios políticos de la corrupción, porque sabemos que la CONFIEP nos quiere explotar hasta que le seamos inservibles; porque sabemos que el Perú es 75%, informal (pequeñas y medianas empresas, como también comerciantes y ambulantes); porque sabemos el sistema de educación es miserable, tan miserable como para juntarse con la USIL a hacer un “aprendo en casa” que enseña que el juane se hace con hoja de plátano y no de bijao, solo por ser verde su envoltura; porque sabemos que el sistema de salud es nauseabundo, incapaz de atender bien en estados normales de vida; porque sabemos que tenemos millones de profesionales mediocres, que solo tienen una carrera para justificar su sueldo; porque sabemos que tenemos un poder judicial que merece ser escrito con minúscula porque es la cuna de la corrupción, motivo por el cual hay todas esas grandes obras de lucha contra la corrupción en el tacho de basura o el olvido; porque sabemos que hay grandes empresas que roban y oprimen al pueblo; pero, sin embargo, seguimos consumiendo la misma mierda como si fuéramos incapaces de darnos cuenta de cuánta basura nos entregan los grupos de poder en colusión con el gobierno, como si fuéramos incapaces de vivir sin ellos, a pesar de tener la noción de que ellos sin nosotros no existen, simplemente porque somos nosotros los que alimentamos su miserable ego o poder, simplemente porque naturalmente tendemos a ayudar al necesitado, razón por la cual existen un sinfín de ONGs como campañas de ayuda al prójimo o necesitado, sin preocuparnos en reformar el sistema en el que vivimos para que no sigamos necesitando dichas actividades de lástima, donde directa o indirectamente contribuimos a la corrupción, del mismo modo que lo hace el taxista o mototaxista cobrando de más una carrera, solo porque no conoces o porque él es vivo, tan igual como lo hace el comerciante acaparando productos para poder venderlos a más precio, comparando el producto al productor y a un precio menor del costo de producción, discriminando al agricultor que en esta pandemia se sacó la M para que no faltaran los productos en la mesa de toda la población, sin importar que su trabajo era uno de los más menospreciados por la cuestión económica, tan igual como lo hace aquel que vive aceptando recibir o pagar coimisiones por negociados personales, empresariales, laborales, permitiendo que las mafias del robo al pueblo (los políticos y trabajadores del estado) sigan robando, entre tantas otras cosas más que nos embriagan con tanta miseria y que han contribuido con la pandemia para el Genocidio deseado por un sinfín de grupos de poder como de mediocres, porque lastimosamente ahora que con los más de 60 días de confinamiento veremos el aumento del hambre y el terror que nos llevará a miles de muertes silenciosas que pasarán por Covid, y estas serán muertes que pudimos evitar de haber usado mejor la razón para aplicar las buenas medidas con bien, no con ases bajo la manga, pero bueno, ahora nos tocará limpiarnos las manos como los buenos Poncios Pilatos que somos, porque seguiremos buscando culpables para lavarnos la manos, no solo para protegernos del Coronavirus, sino también para sentir que somos personas diferentes: “mejores”, cuando no somos más que miserables que se encierran en su burbuja, esa misma que ahora seguro anda pensando -en mayoría, porque aquí no hablo de las excepciones que son muy pocas y que no pueden hacer mucho, porque lastimosamente están aisladas y cansadas de tanta miseria, pensando- que ahora es tiempo de hacer más dinero para guardar pan para mayo, porque hay muchas deudas que pagar, mucha competencia laboral, muchas oportunidades que no podemos dejar pasar, como las redes de mercadeo, esas que son una buena oportunidad para tener dinero fácilmente, sin caer en la cuenta de que es una estafa, porque ahí se vive estafando a los que no podrán negociar de la misma forma que tu bolsillo o labia de doble moral, porque no todos los ilusos que quieren tener dinero pueden juntar a los suficientes ilusos para darles ganancia fácil, con esa facilidad que me recuerda al método de trabajo que usaba nuestro emprendedor Manrique, solo que ahora dicha estafa lo usan con más poesía al momento de la venta, como para hacer volar a la gente por la imaginación de las alucinantes palabras enriquecedoras que nos brindan las campañas de las redes de mercadeo, sin dejar de ser otro sistema más de estafa opresora, esa que tarde o temprano termina mandando a la miseria a algunos para que los bolsillos de los pillos sigan engordando, esos que en algún momento necesitarán limpiar su conciencia con obras de caridad para no aceptar la verdad de su real indiferencia a la dignidad humana, razón por la cual creo que la mejor forma de medir el valor de las cosas es contemplando la realidad de la atención de las necesidades básicas, como alimento, salud, educación, trabajo y seguridad, para poder comprender realmente si es que estamos siendo indiferentes o no con la realidad sociocultural en la que “vivimos” o en la que creemos ser personas y vivir.

Pero bueno, ese es un asunto para viajes de reflexiones mayores, pero ahora solo quiero centrarme en ¿por qué digo que esta pandemia es un genocidio? Si analizamos del 6 de marzo al 19 vamos a ver que hemos tenido en 13 días 3 fallecidos por Covid-19 con 234 infectados, pero si a esos 234 le hacemos un cálculo de que cada infectado ha contagiado por lo menos unas 10 personas, antes de la cuarentena: del 6 al 15 de marzo, según nos informaban de la capacidad de contagio sin mascarilla, vamos a tener a unos 2340 infectados aproximadamente y con 3 muertos, un 0.13% de letalidad. Diez días después, con aislamiento social obligatorio, tenemos 852 contagiados -según registro del estado- con 29 muertos, es decir, 26 muertos más en 10 días de confinamiento, es decir, 618 más y si lo multiplicamos por 6, tendríamos un resultado de 3708 contagiados con 26 muertos (886 & de más, a comparación de los 13 primeros días de no confinamiento). Y si queremos comparar más allá: vamos a ir del 19 de marzo al 19 de abril, donde tenemos ya 15628 contagiados, dándonos 14776 desde el mes pasado, el que yo multiplicaría por 5, porque honestamente las mascarillas que se usaban en esa temporada eran malísimas, ya que no se tenía consciencia de que dichas mascarillas caseras permitían el pase del virus sin ningún problema, porque solo nos protegen entre el 5% o 10%, exagerando las mejores con un 20%, según pude contemplar en los videos que circulaban probándolos con spray o rociador, es decir, las mascarillas usadas en el primer mes solo servían para engañar a los policías y militares para que no nos jodan por no usarlas, no para no contagiarnos, por ende, teniendo en cuenta que el virus contagia desde que nos llega tenemos tendríamos 11368 contagiados nuevos, desde el 19 del mes pasado, monto proyectado en la realidad de la vida, no en las pruebas que realiza el gobierno, porque esas no llegará jamás a tener idea de la realidad, por ende, solo podemos creer más cercano a la realidad los números de muertos que nos dan: 371 (1279.31 & de más, en comparación con los 13 días de confinamiento). Y es aquí donde aparece el inicio del genocidio y ¿por qué razón? Durante 30 días de confinamiento hemos podido apreciar que los medios de comunicación nos han atormentado con el contagio, con el virus y su letalidad, y con las muertes desmesuradas en otros países, más una serie de tormentos mentales (dinero, comida, familia, injusticias sociales, hambre, éxodo, bono no entregado ni beneficiado, pago de deudas, alquileres, servicios y otros) que han contribuido a una serie de desórdenes alimenticios, fisiológicos, mentales, los que han contribuido sutilmente a que el cuerpo desgaste energía, al mismo tiempo que baja sus defensas, como también lo ha podido hacer en un sinfín de personas el hambre, la desnutrición, aparte del maldito bombardeo de la gente y sus antojos o gustitos alimenticios que no hacían más que contribuir a la humillación del más necesitado, porque lastimosamente con esto de la modernidad hasta el más pobre tiene acceso a las redes sociales, donde busca escapar muchas veces de su triste realidad para dejar de prestar atención a la preocupación y al hambre, para contemplar cómo muchos andaban pensando en el pollito a la brasa y sus tragos, sin siquiera comprender el dolor de la impotencia, del hambre, de la humillación, claro, porque no es culpa de ellos el que esa gente sea pobre, ni que tengan hijos que les arden las tripas, porque claro, no es culpa de ellos el hecho de que llevan más de treinta días sin poder trabajar para sobrevivir como lo hacían antes de la pandemia, porque claro, ellos no son de su familia ni de sus intereses diarios, pero en fin, es gente, masa, personas que deben morir por vivir en la miseria, por ignorantes, mediocres, delincuentes, borrachos, mujeriegos, cojudas que tienen un hijo tras otro, entre tantas otras cosas que las voces humanas disparan a quemarropa, tanto que por momentos comprendía mejor el tema hitleriano del campo de concentración, mientras veía como aumentaba el desprecio a la humanidad a flor de piel, porque la masa pudiente ya no solo se iba contra los extranjeros sino también contra sus propios compatriotas, mientras que los bellos discursos de doble moral religiosa, profesional o emprendedora apoyaban las medidas tomadas por el gobierno sin siquiera reclamar por esa gente que terminaba en la miseria por culpa propia y también por nuestra culpa, porque hemos sido miserables, porque solo nos hemos preocupado por tener un buen sueldo, un buen trabajo, una buena vida, para cumplir con los deberes cívicos y sociales para no sentirnos miserables como esa gente que está dentro del 75% de informalidad y que representa a la pobreza y extrema pobreza, a los delincuentes, choros, asesinos, borrachos, muertos de hambre, entre otros términos que suelen usar los grandes marginadores de la inferioridad de esta gente, gente que en mayoría está cargada de traumas históricos y familiares, y digo históricos porque viven repitiendo patrones de vida de los grupos sociales en los cuales se rodean por naturaleza, porque penosamente es la vida que conocen, esa misma vida que los ha llevado a conocer con mayor profundidad el hambre y la humillación durante esta pandemia, porque muchos de ellos, inocentemente, fueron golpeados por la pobreza y el sobrevivir día a día, sin tener una mano a quien acudir para levantarse, siendo juzgados incluso como la mayoría delincuencial, esos que son tan igual a los marginadores, porque de seguro son los que paran repitiendo incansablemente esa frase popular o religiosa que sirve para someter al hombre a sus ligas de oprimidos, para vestir una camiseta que dice: “de buenas intenciones está libre el infierno”, para aniquilar el buen deseo de cambiar las cosas, para no caer en la resignación de que así es el sistema, qué se puede hacer. Pero, bueno, del 19 de abril al 19 de mayo tenemos 2914 muertos por Covid-19, logrando tener 99483 según Perú en tus manos, siendo 84707 contagiados de más desde el 19 de abril, el cual podríamos multiplicar por 3 para tener 254121 una cifra más cercana a la realidad, eso sin tener en cuenta la gran inacción para las tomas de prueba del gobierno desde el principio, porque en ese caso, pienso que si agregamos a los asintomáticos podríamos multiplicar esta cifra por 5 y tendríamos 423535 infectados, de los que no me preocuparía, porque finalmente tarde o temprano todos nos infectaremos, ya que lo que se quiere evitar son las muertes, muertes que en un mes más de confinamiento improductivo aumentaron en 2514 (628.5 % en comparación a los 33 días de confinamiento), y que de seguro seguirán aumentando, porque a estas alturas tenemos una población bastante debilitada física y espiritual o mentalmente, motivo por el cual esta pandemia se transforma indiscutiblemente en un genocidio, porque las muertes no serían por el Covid-19 sino por la debilidad física y mental que ha sufrido el pueblo en este enfermizo confinamiento, el que no creo que nos haya servido de mucho, simplemente porque no hemos aprendido nada, solo a continuar con la supervivencia y la sobrevivencia, caso contrario, si yo me equivoco, veremos cómo el mundo se vuelve más racional y sensible con la vida que dejará su vida superficial para hacerla más profunda, más humana, luchando por los derechos de todos los hombres, por esa igualdad de vida digna para todos, hasta eliminar la miseria de la pobreza y extrema pobreza, como la de la explotación del hombre por el hombre, cosa que debería suceder si es que la humanidad ha aprendido algo, caso contrario: que se vengan más Coronavirus muchísimo más letales, hechos por el hombre o por la naturaleza, de cualquier nos sirve, porque somos el peor virus que tiene la tierra, mientras no aprendamos a vivir como personas, como seres trascendentales, porque nos seguiremos matando unos a otros y lavándonos las manos como Poncio Pilatos, porque como ya lo dije en un escrito anterior todos tenemos responsabilidad, pero si no lo recuerdan dejo aquí el porcentaje de responsabilidad: gobiernos anteriores (30%), 20% del gobierno actual, 15% de los grupos de poder, 15% del cuarto poder: la prensa, 10% de los directores médicos y colegios profesionales, 5% del pueblo “consciente” y 5% del pueblo irresponsable, porque todos hacemos que esta penosa realidad de la corrupción y deformación del hombre exista, porque esta pandemia no solo terminará cuando se acabe la cuarentena o se baje la curva de contagios y muertes por Covid, sino cuando no se sumen a las muertes por Coronavirus los muertos por hambre, por los delincuentes que aflorarán ante la crisis económica y por suicidio, los que se quitarán la vida por endeudamiento y vida dura que le tocará después de la cuarentena.

Lima, 18 y 21 de mayo de 2020 a las 02:04 y 20:40 horas

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Dignidad e Indignidad

Mientras no se hayan superado todas las barreras que discriminan a algún ser humano por cualquier de esas condiciones, no tiene sentido hablar de igualdad, libertad, solidaridad o régimen democrático.

José Manuel Arroyo Gutiérrez (Exmagistrado, Catedrático UCR)

Aunque los diccionarios registran distintos significados de la palabra dignidad, y de su opuesta, la indignidad, me quiero referir en esta oportunidad tan solo a dos acepciones de estos conceptos, para analizar el fondo y alguna ingrata anécdota de un tema que, pandemia aparte, ha tenido su debate en los últimos días.

Desde una perspectiva jurídico-política, la dignidad de una persona sólo puede ser definida y entendida desde el reconocimiento y efectivo ejercicio de sus derechos fundamentales. La Historia milenaria registra cómo amplios sectores de la humanidad carecieron del justo reconocimiento de esos derechos y, de alguna manera eran, o incluso siguen siendo, personas de segunda clase, sub-humanos, o simplemente “cosas” en el inventario de quienes sí son considerados ciudadanos plenos. Tal ha sido la trayectoria de la mitad de la humanidad, las mujeres, así como también de esclavos, infantes y, por supuesto, los pobres, siempre los pobres. También ha sido el caso de extranjeros, migrantes, o aquellos diferentes en razón del color de piel, de sus creencias religiosas y políticas, o sus orientaciones sexuales o de género.

Mientras no se hayan superado todas las barreras que discriminan a algún ser humano por cualquier de esas condiciones, no tiene sentido hablar de igualdad, libertad, solidaridad o régimen democrático. Mientras no se garanticen a plenitud el disfrute de esos derechos, no podemos hablar de un auténtico estado de derecho y una eficaz vigencia de los derechos humanos.

El otro sentido de la palabra dignidad que me interesa traer a cuento, tiene que ver con su utilización para reconocer el merecimiento de una persona por sobre el común de los mortales, ya por su especial condición en el concierto social, ya por sus cualidades positivas, su natural liderazgo, sus habilidades y destrezas, o su sabiduría… En un régimen republicano ideal, desde las antiguas Grecia y Roma, el gobierno y los puestos de autoridad pública debían ser desempeñados por los, y ahora las, mejores ciudadanos y ciudadanas, elevados a los cargos de mayor prestigio en razón de sus virtudes y méritos.

Por eso, cuando un diputado de la República arremete a golpes contra un asesor parlamentario, estamos frente al quebranto de la dignidad, y naufragando en la indignidad, en los dos sentidos antes destacados.

Es indigno que supuestos representantes populares pretendan ignorar una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, instancia a la que, como nación, nos hemos voluntariamente adherido y comprometido a respetar sus decisiones. Es de toda indignidad que se pretenda ignorar el plazo que nuestro propio Tribunal Constitucional haya fijado para que la Asamblea Legislativa debatiera una forma legal que hiciera realidad el mandato internacional. Y resulta de oprobiosa indignidad, a estas alturas, que se intenten nuevas maniobras dilatorias y engañosas, so pretexto de que no ha habido tiempo u oportunidad de cumplir con las obligaciones impuestas, puesto que esto es abiertamente falso.

Uno no sabe qué es más indigno. Si pretender eludir la sentencia de los jueces de mayor jerarquía, o contemplar el bochornoso espectáculo de un “patricio” comportándose como fanático de gradería. Uno no sabe cuál es la peor forma de ejercer violencia de hecho. Si el flagrante incumplimiento de la ley por parte de quienes están llamados a ser los primeros en respetarla, o la respuesta a puñetazos de un sujeto que no parece tener ni la más lejana idea de lo que significa haber sido elevado a la dignidad de una curul parlamentaria.

Quienes piensen que las acciones del grupo de diputados y diputadas contumaces, y la acción de su colega agresor, son dos cuestiones cualitativamente diversas, se equivocan. Ambos comportamientos están envueltos por la misma lógica perversa. Sólo se trata de dos maneras apenas diferentes de ejercer violencia, de tomarse la ley en sus manos, de acudir a las vías de hecho contra todo derecho, y pretender imponer el criterio y pre-juicio religioso particularísimo, sobre una minoría discriminada, contra todo equilibrio de poderes y sano control democrático.

 

Artículo publicado por el Semanario Universidad en la columna ¿Gato o Liebre?
Compartido con SURCOS por el autor.

*Imagen con fines ilustrativos tomada de malagaldia.es

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La unión es el cambio: paz, economía y pandemia – Grupo de Puebla

Encuentro virtual realizado el 15 de mayo de 2020
GRUPO DE PUEBLA Y LÍDERES DEL PROGRESISMO DE COLOMBIA

Nosotras y nosotros, ciudadanas y ciudadanos libres, como miembros del Grupo de Puebla, espacio de concertación política, expresión de las singularidades emblemáticas y foro de voces diversas consideramos que, no se puede pasar por alto la crisis generalizada como resultado de la pandemia global de COVID-19. Recordamos, en ese sentido, que la CEPAL calcula que, en 2020, América Latina verá una caída del 5,3% del PIB, una contracción del empleo de aproximadamente 3,5% y un incremento de la pobreza de 4 puntos y medio, así como de la miseria en poco más de 2 puntos, un registro crudo e inédito en la historia latinoamericana. Esto implicará 270 millones de personas en la pobreza y unos 80 millones en la miseria.

En diálogo con lideresas y líderes del progresismo colombiano de forma virtual ante la contingencia del COVID 19, expresamos la necesidad de que la región avance en los siguientes puntos:

ESTADO PROVEEDOR DE BIENES PÚBLICOS COLECTIVOS

Consideramos que este panorama desalentador requerirá de la puesta en marcha de instrumentos de política social y económica de los que la región se había alejado en los últimos años, por la primacía de modelos neoliberales que delegaron la distribución de bienes básicos en el mercado, minimizando el protagonismo del Estado que, en medio de la crisis sanitaria, ha demostrado con creces cuán necesario es.

CAMBIO CLIMÁTICO EXIGE CAMBIO DE MODELO ECONÓMICO

Expresamos nuestro deseo de no volver a un sistema de producción, extracción, acumulación y consumo incompatible con el desafío que representa la adaptación al calentamiento global, un fenómeno subestimado pero cuyos efectos se pueden exacerbar en el corto y mediano plazo en medio de la pandemia.

PROMOVER UNA CONVOCATORIA DE LA ONU PARA DEBATIR PANDEMIA, PAZ Y EQUIDAD

Como miembros del Grupo de Puebla convocamos a los esfuerzos de todos los partidos, movimientos y ciudadanos para que se convoque una reunión extraordinaria de la Asamblea General de Naciones Unidas que tenga como objeto una discusión sobre la gestión de la pandemia, preservando sin excepción la equidad social y una garantía de protección para los más vulnerables.

POLÍTICAS PÚBLICAS PARA GARANTIZAR EL MÍNIMO VITAL

Recordamos que el COVID-19 ha hecho evidente la necesidad de estructurar verdaderas políticas públicas de reconocimiento del derecho al mínimo vital mediante programas que tuvieron éxito en el pasado reciente de gobiernos progresistas y otros nuevos como la garantía de una renta básica inicialmente extraordinaria, para garantizar con dignidad las condiciones del confinamiento que se han decretado en casi todos los países latinoamericanos.

MORATORIA DE LA DEUDA EXTERNA

Como latinoamericanas y latinoamericanos planteamos la necesidad de reestructurar la deuda externa y en la medida de lo posible, lograr una moratoria que les permita a los Estados que la soliciten canalizar esfuerzos para atender la emergencia y redefinir de cara al futuro, las prioridades sociales desatendidas o delegadas en el mercado.

ASUMIR LA SALUD COMO BIEN PÚBLICO GLOBAL

La pandemia nos impone la necesidad de asumir la salud como un bien público global. Nos preocupa que sean los más vulnerables quienes terminen pagando los costos de la crisis. No existe dilema entre salud y economía, pues es inviable pensar en una reactivación del consumo, del ahorro y de la inversión con la amenaza latente de la pandemia.

PREOCUPACIÓN POR LA POSTURA DEL GOBIERNO DE COLOMBIA DE DESESTIMAR COMPROMISOS FUNDAMENTALES DEL ACUERDO DE PAZ

Como Grupo de Puebla expresamos nuestra preocupación por la paz en Colombia, seriamente amenazada por la postura del actual gobierno empecinado en desestimar compromisos fundamentales contraídos. El desconocimiento del rol histórico que sin condicionamientos ha desempeñado Cuba en varios procesos de paz en Colombia, condena cualquier posibilidad de revivir un esquema de diálogo con el Ejército de Liberación Nacional. Un eventual fracaso de la paz en Colombia sería, sin duda alguna, nuestro fracaso como humanidad.

POR UN NUEVO MODELO DE INCLUSIÓN SOCIAL

Consideramos que el escenario post COVID-19 plantea en Colombia la necesidad, esta vez inaplazable, de poner en marcha un nuevo modelo de inclusión social, que responda a estas necesidades exacerbadas por la coyuntura, a la vez que se defiendan, como activo fundacional del progresismo colombiano, los Acuerdos de La Habana, así como las reactivaciones de las negociaciones con el Ejército de Liberación Nacional, suspendidas indefinidamente por parte del gobierno actual.

POR UN NUEVO ESTADO CON FISCALIDAD Y MANEJO DE BIENES SOCIALES COMO LA SALUD

Proponemos que ese nuevo Estado prevea desde ya cómo gestionar la post-pandemia estructurando un régimen fiscal más equilibrado y devolviéndole a la esfera pública el manejo y distribución de bienes sociales, entre ellos la salud todo dentro del marco del progresismo.

POR UN LEVANTAMIENTO DE LAS SANCIONES A CUBA Y A VENEZUELA

Rechazamos las amenazas y sanciones contra Venezuela, así como aquellas retomadas respecto de Cuba y la forma como se ha desconocido su contribución a la paz en Colombia. En tiempos sin pandemia son condenables aquellas medidas, en tiempos pandémicos son sencillamente un crimen de lesa humanidad.

PRIMERA INTERNACIONAL PROGRESISTA

El progresismo que nos identifica como Grupo de Puebla debe articularse con el esfuerzo reciente de un grupo de intelectuales y figuras reconocidas de la izquierda para establecer la Primera Internacional Progresista. En la medida en que sumemos esfuerzos, una articulación de fuerzas progresistas en distintas latitudes nos fortalecerá y otorgará una mayor perspectiva respecto de nuestros retos futuros partiendo de las asimetrías enormes que marcan a nuestras sociedades.

LA UNIDAD PROGRESISTA

Reconocemos que la unidad es el camino. El progresismo colombiano y latinoamericano no se puede dar el lujo de enfrentarse. Eso sólo favorece a la derecha. Nuestros pueblos merecen los máximos esfuerzos unitarios. Para construir un mundo más justo lo primero que debemos hacer es unir las fuerzas del progresismo.

FUNDADORES Y FUNDADORAS DEL GRUPO DE PUEBLA:

Luiz Inacio Lula Da Silva
Dilma Rousseff
José Luis Rodríguez Zapatero
Ernesto Samper
Fernando Lugo
Rafael Correa
Celso Amorin
Jorge Taiana
Aloizio Mercadante
Marco Enríquez- Ominami
Clara López
Alejandro Navarro
Camilo Lagos
Gabriela Rivadeneira
Karol Cariola
Carlos Sotelo
Esperanza Martínez
Mónica Xavier
Daniel Martínez
Carlos Ominami
Maximiliano Reyes
José Miguel Insulza
Guillaume Long
Carol Proner

LÍDERES Y LIDERESAS DEL PROGRESISMO COLOMBIANO:

Gustavo Petro
Rodrigo Londoño
Sandra Ramírez
Iván Cepeda
Camilo Romero
León Valencia
Guillermo García Realpe
León Fredy Muñoz
Antonio Sanguino
Jorge Rojas
David Racero
Ángela María Robledo
Gloria Florez
Gabriel Becerra
Carlos Alberto Benavides
María José Pizarro
Patricia Lara
Alexander López
Carlos Ramón González
Consuelo Ahumada

Declaración-PDF

Compartido con SURCOS por Carmen Chacón.

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¿Una nueva ley del agua?

Ma. Elena Fournier S.*

Por el Derecho a la libertad de expresión que me cubre, una nueva ley del agua, ¡sí cómo no!, la que el Banco Mundial y su agencia privatizadora del agua, GWP, viene impulsado desde hace 20 años… nada es casualidad, todos los hilos están inteligentemente conectados y todos caemos redonditos de tontos, porque no leemos la letra menuda de estos proyecto de ley, como el que está ahora impulsando este sector, la No. 20.212 Texto Sustitutivo, Ley del Recurso Hídrico, que invito a ustedes a leerlo e si es posible que lo interpreten antes de que empiecen ustedes a promoverlo también.

Una de las piezas más importantes en este proceso ha sido la señora Yamileth Astorga (que ha sido asesora de la GWP-BM que no por casualidad ha estado dos administraciones como presidenta del AyA), como también los diferentes ministros del MINAE, etc., la exdiputada Maureen Ballestero, que ha tenido vínculos con la GWP-BM, etc.

Sólo un pequeño detalle de este proyecto de ley: el MINAE sería el dueño y señor, perdón, me equivoco, en la figura del señor ministro…quedaría el presente y futuro del agua, con su Dirección del agua que siempre ha estado al lado de los mercaderes del agua, la Coca Cola, Florida, en general las que embotellan el agua y la cerveza, las que no han sufrido en media pandemia, ninguna restricción o corte de agua.

Y ¿por qué creen algunos jóvenes periodistas que prácticamente eliminaron o la sacaron para ejecutarse?, desde la Casa Presidencial la señora Primera Dama (muy cercana a las Cámaras de construcción, etc.) el señor Presidente la MATRIZ GENÉRICA DE PROTECCIÓN DE ACUÍFEROS, ya aprobada y publicada Gaceta No. 193 12 octubre, 2017?, porque si ustedes leen este proyecto de ley del agua No. 20.212, tenían que eliminar esta Matriz y a SENARA, para adueñarse y controlar las aguas subterráneas, todo muy bien calculado, las aguas subterráneas son agua muy importantes y lo único que queda.

Este proyecto de ley, si ustedes leen bien, son para las transnacionales del agua, de los monocultivos de los postres (banano, piña, melón, sandía, etc.), no de la seguridad y soberanía alimentaria, como pretenden ahora, con la pandemia, decir o convencer en forma engañosa, las cámaras que los representan y las Ministras relacionadas a comercio exterior, economía, etc, que no pierden oportunidad para vendernos la idea de la «importancia» de exportar estos productos que son la nueva forma de explotación de los recursos naturales, del agua y de la esclavitud. (¿Por qué nadie dijo para cuáles empresas «fruteras» iban los esclavos nicaragüenses, en camiones de ganado, interceptados recientemente, ¿por qué los cubre la prensa y el gobierno?, eso es corrupción y es estar a favor de un sistema mercantil, esclavista y que se violentan los principios básicos de los Derechos Humanos.

Tengo todavía la esperanza de que jóvenes periodistas lean este proyecto de ley y que sepan que sus familias, ellos mismos van a ser muy perjudicados, ni qué decir los sectores más vulnerables, con este proyecto de ley, ¡sólo imaginen si este proyecto de ley pasa y tenemos otra pandemia, tendremos acceso al agua como lo tuvimos en cuenta gotas en esta pandemia!!, tendríamos que pagar un alto precio para obtener esas cuenta gotas que nos llegaron, la gente no se da cuenta de los alcances que tiene este proyecto de ley y de cualquier que venga del Banco Mundial-GWP.

El asunto con este tema del agua, los que promovieron esto que ya estaba como Derecho Humano internacional, que ya C.R. ha ratificado… es que, con ese «pretexto», se aseguran los mercaderes (ticos fieles a la GWP del BM) del agua, los que la promovieron…que el agua sea saneada, -estamos totalmente de acuerdo porque es un derecho….pero…es una forma de presionar para que se privaticen este tipo de servicio, como por ejemplo: con el tratado TISA (Trade in Service Agreatment o Acuerdo para el Comercio de Servicios ACS de los países ricos y de la OMC…nada tontos y caemos redonditos e ingenuos-as pensando que nos están haciendo un bien o un gran favor…pero ¿para quiénes?

*Ciudadana indignada y en contra de cualquier proyecto privatizador del agua

 

Imagen ilustrativa, UCR.

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Ajuste económico en los tiempos del Covid-19

Jorge Hernaldo Jiménez Bustamante*

Las medidas sanitarias establecidas para combatir la pandemia han causado un deterioro trascendente del proceso económico, cuya magnitud es de una dimensión pocas veces vista en circunstancias anteriores.

La disminución de la producción y del empleo es de consecuencias graves para toda la comunidad, ante ella la responsabilidad del Estado como un todo es enorme e ineludible. El gobierno de la República y todas sus instituciones deben tomar las decisiones correctas para enderezar el rumbo de la economía.

La decisión más importante de todas ellas es la inversión pública extraordinaria que debe hacerse para generar producción y empleo.

El Estado, por medio de su Banco Central, es el ente emisor del medio de pagos de nuestra sociedad, y el dinero es el instrumento básico con que se mueve la actividad económica.

Ante la situación en que nos encontramos es necesario que el Estado emita el dinero necesario para reactivar la economía por medio de la inversión pública. Para ello no es necesario que continúe endeudándose con terceros cuando lo puede hacer con sí mismo.

Veamos: ¿de dónde proviene el temor, casi un tabú para muchos, de que el Banco Central le preste al Gobierno, para que este invierta por sí mismo o pague su deuda con la Caja Costarricense de Seguridad Social, para que esta invierta en la construcción y equipamiento de las instalaciones clínicas y hospitalarias?

Una errónea interpretación de una teoría económica ha causado esta aterrorizada actitud ante la llamada, por algunos, emisión inorgánica de dinero; a la cual se le atribuye la “pandemia” de la inflación.

Lo cierto del caso es que no en todas las contingencias sucede lo mismo y por el contrario de lo que algunos creen, en situaciones como la actual es necesario y obligatorio que se actúe con decisión, como solo un estadista con visión sería capaz de hacerlo.

Veamos por qué decimos que una emisión monetaria extraordinaria sería conveniente y no generaría inflación. La teoría monetaria o monetarista dice que la emisión monetaria multiplicada por la velocidad de circulación del dinero debe ser igual a la cantidad de transacciones económicas multiplicadas por los precios. Esa igual se presenta así: MxV=TxP.

Luego si la economía está en pleno empleo las transacciones son constantes y la velocidad de circulación del dinero también, ya que la gente no tiene por qué cambiar su patrón de gastos, entonces si se hiciera una emisión monetaria que aumentara la cantidad de dinero en poder de la gente, esto provocaría un aumento en el nivel de los precios en la otra parte de la igualdad y se estaría desatando la inflación.

Pero hoy en día la situación es muy distinta, estamos lejos del pleno empleo, mucha gente está desocupada o recibiendo menos ingresos, y los que no, están precaviendo situación en deterioro, lo que los ha llevado a un gasto menor al habitual, entonces la velocidad del dinero ha disminuido y eso se ha manifestado en un aumento de las cuentas en los bancos y en una disminución de los nuevos créditos. Queda implícito en lo anterior que las transacciones tampoco son las mismas.

Ahora bien, si la emisión monetaria aumentara, y se concretara en préstamos del Banco Central al Gobierno, dada la depresión de la actividad económica y la menor velocidad de circulación del dinero, no tendría por qué aumentar el nivel de los precios, por el contrario, serían las transacciones económicas las que se verían incentivadas y si el Estado usa el dinero en inversiones públicas o en crédito barato para la inversión privada, así sería.

Veámoslo en una representación numérica:

Si antes de la pandemia M fuera 1000, V fuera 10 entonces si T=100, P=100

La igualdad sería 1000×10= 100×100.

Si en la época del COVID 19 la emisión monetaria fuera la misma y los precios casi no han variado y las transacciones han disminuido por ejemplo a 80, entonces la igualdad sería:

1000X 8= 80×100. Suponiendo una velocidad de circulación que satisfaga la igualdad.

Si el Estado se propusiera incentivar la actividad económica aumentando la emisión monetaria, y conduciéndola a la inversión, las transacciones entonces tenderían a aumentar en casi la misma proporción, por lo cual el aumento de precios sería poco significativo.

Esto de lo que estamos hablando no es una discusión teórica, he usado la teoría monetaria para demostrar un error interpretativo muy común. Pero es la realidad de lo que ha sucedido y está sucediendo en el mundo, lo que nos debe conducir hacia una interpretación correcta de la necesidad de aumentar el circulante y la inversión pública. –Tanto los bancos de la Reserva Federal (la Fes) como el Banco Central Europeo han mostrado que hay momentos económicos en los cuales es necesario aumentar la emisión para incentivar la actividad económica real.

Y la situación actual es de la más relevante necesidad de una medida cuyo beneficio es evidente y las consecuencias negativas que pueda generar no son más que un prejuicio proveniente de una generalización indebida, que hace ya buen tiempo que ha quedado atrás.

* Cédula número 9 0012 06 09, email: johjibual@gmail.com, Curridabat San José

¿Revivir el escenario de las elecciones de febrero-abril del 2018?

Vladimir de la Cruz

Cuando un grupo de diputados intentó revisar lo actuado por el Poder Ejecutivo, por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y por la propia Sala Constitucional, respecto al matrimonio igualitario, con la finalidad, o mala intención, de que en los próximos 18 meses se sometiera de nuevo a votación, y discusión parlamentaria, sencillamente hicieron cálculos que, de nuevo, en esos 18 meses estaríamos, justo en el momento del próximo proceso electoral del 2021-2022, alrededor de octubre y noviembre del 2022, discutiendo este asunto, que ya está fallado judicialmente.

Puesto así, políticamente, podía resultar un nuevo alboroto nacional, atizando sentimientos religiosos alrededor del concepto del matrimonio católico, cristiano o religioso, del cual quienes lo defienden a ultranza, lo señalan como matrimonio de hombre-mujer, porque así lo definen religiosamente.

Sin embargo el matrimonio es una situación de la realidad entre dos personas. En el caso costarricense, desde 1888, la figura del matrimonio como concepto, como categoría social de reconocimiento de parejas, que viven juntas, solo es válido el matrimonio civil, el matrimonio que se lleva a cabo ante la autoridad civil competente, y que se inscribe en el Registro Civil de personas, época de 1888, en que esta Institución también surgió.

Antes del Registro Civil, en 1888, los matrimonios se realizaban ante las autoridades eclesiásticas porque eran las que llevaban los registros de nacimientos por los bautizos, los matrimonios y las defunciones. Era una época donde la religión católica era dominante. Así venía siendo desde que los españoles la impusieron con su llegada a América, impidiendo el ejercicio de otras religiones, prohibiéndolas en su práctica, monopolizando las creencias religiosas y “satanizando” a quienes no tuvieran o profesaran la religión católica.

Las leyes liberales, que iniciaron en 1882, se fortalecieron en 1884 y se consolidaron en 1888, separaron los asuntos religiosos del Estado, se separó incluso la enseñanza religiosa de la educación pública. Con ello la sociedad costarricense, sin enseñar religión católica en las escuelas y colegios, no se hizo menos religiosa ni menos católica, porque su enseñanza se fortaleció donde debía darse, en el hogar y en la Iglesia.

Esa separación de hecho se mantuvo hasta el primer año de la Administración de Rafael Ángel Calderón Guardia, cuando como resultado del Pacto para que la Iglesia apoyara su candidatura presidencial, en 1939, se acordó derogar las leyes liberales en lo que afectaban los intereses de la Iglesia Católica.

Al crearse el Registro Civil y al establecerse el divorcio, como un elemento importante de la figura del matrimonio, se le asestaba un golpe a la idea religiosa del matrimonio, porque el matrimonio eclesiástico en teoría no debe disolverse nada más que con la muerte de los cónyuges. En un Concilio en que esto se discutió, hubo quienes sostuvieron la tesis que el matrimonio religioso no se disolvía con la muerte. Finalmente se impuso la idea que la muerte sí acaba el matrimonio y permite que el viudo o la viuda puedan volverse a casar bajo el “sacramento” del matrimonio.

El matrimonio civil se impuso. Todos los costarricenses desde entonces realizan su acto matrimonial bajo los preceptos del matrimonio civil, y solo los actos matrimoniales que se inscriben en el Registro Civil son válidos ante el Estado y la sociedad costarricense.

Los actos religiosos que tienen la figura del matrimonio, ante autoridades religiosas, curas o pastores autorizados, son válidos dentro de la Iglesia Católica, o las otras iglesias, pero solo son válidos públicamente si se inscriben en el Registro Civil. Los sacerdotes y funcionarios eclesiásticos autorizados, para realizar esos matrimonios, ante el Registro Civil son Auxiliares de la institución estatal, y tienen obligación de inscribir dichos actos matrimoniales para que públicamente sean reconocidos.

Por razones religiosas puede haber personas que moralmente solo se sientan casados si lo han hecho por la Iglesia o por las tradiciones religiosas que profesan.

A los que no son religiosos, ¿en qué los afecta que personas que son religiosas se casen por sus tradiciones, ritos y religiones? En nada. Son sus prácticas, sus creencias, sus derechos. Se les debe respetar.

Así, la sociedad costarricense desde 1888, especialmente desde ese año, tenía dos grupos de personas que se les autorizaba, y así se les reconocía el matrimonio, ante el Estado y la Sociedad costarricense, los que se casaban por la Iglesia y los que se casaban ante las autoridades estatales facultadas para realizar los matrimonios. Era también un asunto de reconocimiento de relaciones amorosas entre personas. Se respetan ambos grupos, independientemente si los católicos veían con malos ojos a los que se casaban civilmente. Los que se casaban por la vía civil nunca vieron con malos ojos a los que se casaban por la Iglesia. Era un asunto de definiciones personales, de respeto y de tolerancia.

En aquella época, antes de 1880 no se permitía el culto de otras religiones. De hecho estaban prohibidas en su práctica. La construcción del Ferrocarril al Atlántico, como se decía, al traer mano de obra extranjera, que profesaba otros cultos religiosos, obligó a que el Estado permitiera el ejercicio de esas otras religiones. Así se introdujeron las religiones cristianas no católicas, y algunas prácticas religiosas de los chinos y de los negros en la región de Limón y de la construcción del ferrocarril.

La Iglesia Católica por su parte arreció contra esas prácticas que se fueron introduciendo y expandiendo en el resto del país. Impuso, en sus feligreses, los carteles que se ponían en las ventanas de las casas “aquí somos católicos y no admitimos propaganda protestante”. Aun así, aprendieron, ambos grupos, católicos y cristianos no católicos, a sobrevivir, sobrellevarse, tolerarse y finalmente a “disputar las almas” en el campo de sus prácticas y cultos religiosos.

Los no católicos, pero creyentes, fueron obligados a casarse por el Estado, ante el Estado, ante autoridad civil, y antes o después, en sus cultos religiosos podían hacer una ceremonia religiosa de acuerdo a sus creencias cristianas no católicas.

Así la sociedad costarricense llegó a tener tres grupos de personas frente al matrimonio: los católicos que se casaban entre ellos, con sus ritos y que podían inscribir sus matrimonios en tanto el sacerdote era un Auxiliar del Registro Civil, los no católicos ni creyentes que podían casarse directamente ante la autoridad civil competente, y los cristianos de otras denominaciones, que debían casarse obligadamente en el plano civil para que se les reconociera su unión libre de amor, aunque después realizaran algún otro acto religioso sellando ese vínculo, pero sin que ese acto religioso fuera oficialmente reconocido por el Estado, como sí lo es el matrimonio católico.

La sociedad costarricense es una trama de relaciones sociales intensa e inmensa. Probablemente en todos los tiempos ha habido relaciones de parejas homosexuales, hombre hombre, mujer mujer, así como ha habido relaciones de infidelidad, violando sus cánones religiosos, entre las parejas y matrimonios de católicos y de cristianos no católicos, como entre los no creyentes. Por razones religiosas, que impactaron la vida civil y legal, los homosexuales fueron perseguidos, estigmatizados, anatemizados, obligados a realizar sus afectos y expresiones amorosas, y sus manifestaciones de amor, como lo hacían las otras parejas, independientemente de sus cultos religiosos, a escondidas, “en el closet”, como llegó a decirse. Pero eran situaciones reales, de todas las familias, fueran religiosas o no.

El desarrollo de los Derechos Humanos y de las Libertades Civiles, poco a poco, fue impulsando el reconocimiento de los derechos al matrimonio, reconocido por el Estado, no por las Iglesias, de estas personas. Las iglesias pueden no reconocer y hasta rechazar estos matrimonios, pero no pueden impedirlos si se trata de Igualdad de Derechos, de Igualdad de Libertades, de Igualdad de Realización Humana. Tampoco pueden actuar para obstaculizar que a las personas homosexuales se les reconozca el derecho al matrimonio ante el Estado como lo realizan los otros grupos de personas en la sociedad costarricense. Se trata de un Derecho de Igualdad Real.

Los grupos de parejas homosexuales no se oponen a la existencia de esas otras prácticas de reconocimiento de matrimonio. No es asunto de ellos, como no debe ser asunto de los creyentes, católicos o no, el que personas del mismo sexo quieran casarse, quieran mostrar públicamente sus relaciones de amor, de afecto, de compañía, de solidaridad entre ellos, y que se les reconozca como tales, y se les respete en el ejercicio de su vida íntima, de amor, de pareja, ante la sociedad. Esta es la esencia de esta discusión.

En las pasadas elecciones frente a la acción y consulta interpuesta por el Poder Ejecutivo ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, se provocó una Resolución que obligó al Estado costarricense a reconocer el Derecho al matrimonio de las parejas homosexuales, en igualdad de condiciones y situaciones jurídicas, al que tienen las parejas no homosexuales. La Sala Constitucional de la República avaló dicha Resolución y postergó su entrada en vigencia hasta el próximo martes 26 de mayo.

Frente a esto, un grupo de diputados, 24, entre ellos de Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana, se movieron con una maniobra legislativa para que la entrada en vigencia de esta disposición se alargara por 18 meses, y se pegara con el próximo proceso electoral. Probablemente pensaron que si eso se provocaba tendrían de nuevo un escenario, parecido al de los meses de enero a febrero y de febrero a abril del 2018, cuando el país se puso en tensión alrededor de esta temática para definir el resultado electoral, y desplazar en ese debate a los partidos Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana. Estos dos partidos, ante los partidos pentecostales o neopentecostales, nada tienen que hacer en esta lucha conservadora. No sacan tajada electoral. Pierden parte de sus electorados, como quedó demostrado en el 2018.

Por eso parece estúpido políticamente que haya habido diputados de estos partidos promoviendo esa nueva consulta ante la Sala Cuarta cuando bien podían ver que, en el escenario electoral del 2021-2022, estos partidos no iban a desplazar, en ese debate ni agitación política electoral, a los partidos cristianos no católicos, fundamentalistas y neopentecostalistas. Se estaban pegando tiros en los pies y en las piernas. Pero así es la ceguera y la estupidez política algunas veces.

Dichosamente el lunes fue rechazada, por una mayoría parlamentaria, sensata, inteligente, proclive a fortalecer los Derechos Humanos, a enriquecer la imagen pública, bien ganada que tiene nuestro país en el plano internacional, la acción que querían hacer de tipo guerrillero, terrorista, contra las Resoluciones judiciales ya en marcha, y de poner nuevamente al país en un debate ya superado, incluso electoralmente, con el resultado de las elecciones del 2018.

La temática de la Agenda electoral y Política del 2022 ya está apareciendo, ya está surgiendo, ya se ven los aires contra el gobierno del Partido Acción Ciudadana, desde todas las tiendas políticas, sobre todo cuando este Gobierno ha venido manejando la crisis de la Pandemia del Coronavirus con gran excelencia.

Démosle aire al debate político. Aceptemos con tolerancia, al menos, la nueva situación jurídica de los ciudadanos costarricenses en materia del llamado matrimonio igualitario. Los que defendemos este matrimonio no tenemos problema con ninguna otra forma en que quieran realizarse los matrimonios, desde las llamadas uniones libres, matrimonios católicos, matrimonios civiles o estos llamados matrimonios igualitarios, que a todos los efectos serán Matrimonios Civiles Entre Dos Personas del mismo Sexo. Esta es su verdadera denominación.

Los grupos pentecostales y neopentecostales si quieren una buena lucha, luchen porque a sus Iglesias se les dé igual trato que a la Iglesia Católica, en la celebración de sus ceremonias religiosas de matrimonio, y que a sus pastores, los de las principales Iglesias, reconocidas, no las iglesias con pastores de garaje, para la celebración de sus matrimonios se les dé el mismo trato de Auxiliares del Registro Civil. Si quieren luchas háganlo reclamando igualdad de condiciones, ante el Estado, con la Iglesia Católica. Ahí tienen su lucha social y política, y si la quieren hacer electoral, también. Que los igualen en el Artículo 75 constitucional o que se elimine ese Artículo. ¡Luchen por eso!

Dudas en torno al ministro de Hacienda – dos opiniones

En relación con las preguntas recibidas en SURCOS en torno al ministro de Hacienda -y que se puede leer en este enlace https://wp.me/p6rfbZ-blurecibimos el siguiente comentario de Gabriel González Vega:

“Entiendo que el ministro sufrió de una apendicitis, que es un problema de salud súbito e inesperado. Y, si se le brinda buena atención médica, pronto estará recuperado y podrá trabajar. Por otro lado, hay un implícito en la pregunta sobre las municipalidades y la regla fiscal. Se puede estar en desacuerdo con esta. Y luchar por cambiarla o eliminarla. Pero cuestiono que se hagan excepciones, que favorecen la politiquería y el clientelismo. En eso coincido con el ministro. La mayoría de las municipalidades son muy ineficientes y corruptas. Esto de sobra se sabe. ¿Por qué privilegios fiscales? ¿Ahora ser progresista es sumar a los intereses de la ineficiencia y la corrupción de alcaldes cuestionados?

Si se tratara del ICE, la Caja, las universidades públicas, podría discutirse. Pero difícilmente, de hecho, haya instancias más corruptas, inútiles y reaccionarias que las municipalidades. No todas, mas, si, demasiadas”.

Por su parte una lectora de SURCOS que prefiere mantener su nombre en reserva nos escribe:

“Nuestro Ministro de Hacienda viene de los Bancos que más tienen influencia en las políticas de todo el mundo. Estos bancos PRIVADOS dictan el comportamiento que tienen que seguir los Estados, que obligan a aceptar préstamos para quitarle, poco a poco, soberanía (véase Grecia, e Italia también), No permiten que, como hacen USA y China, por ejemplo, pongan en circulación más dinero para aliviar la economía de su propio país. El FMI y el BM están imponiendo sus reglas a las naciones que tienen deudas siempre más pesadas.

Mi opinión es que este señor sigue a los mandos de estas entidades, repito, privadas, y potentísimas, cuando dice que ‘tiene la obligación’ de tomar este camino”.

SURCOS publicará nuevas opiniones que surjan sobre este tema.