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Barcelona, a través de Adolf Florensa

Gabe Abrahams

Adolf Florensa Ferrer (1889-1968) fue un destacado arquitecto catalán natural de Lérida. La ciudad de Barcelona y su arquitectura le deben mucho, más de lo que uno puede presuponer al escuchar su nombre por primera vez.

En 1914, Adolf Florensa finalizó sus estudios de arquitectura y empezó a dedicarse a la docencia. En 1920, obtuvo una cátedra de Mecánica Racional, siendo además nombrado en 1924 arquitecto municipal del Ayuntamiento de Barcelona.

Partiendo del Noucentismo, Florensa se decantó por la Escuela de Chicago y la introdujo en España. Esta escuela de arquitectura se fundamentó en un estilo arquitectónico basado en nuevos materiales y técnicas de construcción y en grandes edificios comerciales y rascacielos. Su origen obviamente fue la ciudad de Chicago de comienzos del siglo XX.

Adolf Florensa estuvo al frente de las obras más importantes de la Escuela de Chicago construidas en Barcelona, durante los años veinte del pasado siglo. Aún perduran en la Vía Layetana barcelonesa. He aquí una lista de esas obras situadas en la citada avenida:

-número 28 – Inmobiliaria Catalana (1925)
-número 30 – Casa Cambó (1925)
-número 31 – Casal del Metge (1932)
-número 32 – Foment del Treball (1934-1936)
-número 45 – Casa Artur Suqué (1927)

De entre todas esas obras, la más destacada es la Casa Cambó.

En la misma etapa que realizó sus grandes obras de la Vía Layetana, Adolf Florensa también llevó a cabo restauraciones que merecen ser recordadas. En 1926, junto con Antoni de Falguera y Joaquim Vilaseca, reformó el edificio de la Casa de la Ciudad, sede del ayuntamiento barcelonés. En 1928, llevó a cabo la Reforma de la Capitanía General de Barcelona. En 1929, junto con Félix de Azúa, fue, además, el autor del Palacio de Comunicaciones y Transportes de la Exposicón Internacional de Barcelona.

La obra de Adolf Florensa no se detuvo en los años treinta con sus últimas obras de la Escuela de Chicago. Por el contrario, Florensa prosiguió su carrera como arquitecto realizando esencialmente restauraciones. En 1940, restauró la Catedral de Vic. Entre 1957 y 1962, restauró el Monasterio de Poblet. Entre 1957 y 1966, restauró las Atarazanas barcelonesas, siendo reconvertidas en un Museo Marítimo. En 1965, restauró la Catedral de Barcelona. Palabras mayores dentro de la arquitectura.

Además de esas obras, Florensa publicó numerosos artículos y libros como L’architecture gothique civile en Catalogne (1935), La calle Montcada (1959), La antigua casa de la ciudad (1960), La Casa de la Ciudad en los tiempos modernos (1960).

Adolf Florensa falleció en Barcelona en 1969, dejando un legado enorme para la posteridad.

En Italia, le reconocieron su labor, otorgándole el título de Caballero de la Orden al Mérito de la República Italiana (1964). En Barcelona, recibió también a título póstumo la Medalla al Mérito Cultural de la Ciudad de Barcelona (1969).

Cuando uno visita Barcelona y pasea por sus calles, tiene mucho que ver. Pero sinceramente Barcelona no se acaba de conocer del todo si uno no recorre la Vía Layetana, fiel reflejo a través de sus edificios de lo que fue la ciudad durante el siglo XX. Recorrer la Vía Layetana supone en cierta forma un regreso a ese siglo. Los edificios imponentes de Adolf Florensa tienen una parte importante de culpa.

A las madres en su día

José Luis Pacheco Murillo

Hoy, en Costa Rica, celebramos el día de  la madre. una bella tradición que permite el reconocimiento a aquellas mujeres que, por bendición de Dios, han sabido compartir su vida con otras personas, ya sea que ellas mismas han cargado en su vientre por nueve meses o que en acto pleno de bondad y entrega han decidido dar su amor a niños que por diferentes circunstancias sus padres biológicos no lo hicieron.
El ser madre no necesariamente es dar a luz a un hijo o una hija. hay mucho más cosas que se encierran en esa sencilla palabra de cinco letras: MADRE. Nosotros podríamos darle un significado a cada una de ellas, tratando de alguna manera hacerles saber cuánto las admiramos, las respetamos y las amamos.
La «M» letra que nos recuerda que es MUJER y por este hecho esta revestida de una grandes características. De una fuerza espiritual que la lleva por los caminos aun siendo difíciles y a su vez de gran dulzura, de una gran belleza interior, de una disposición al servicio y especialmente de una sensibilidad como ningún otro ser la tiene.
La letra «A» que nos indica que está llena de AMOR y por ese amor está dispuesta a hacer lo que haya que hacer por sus hijos. Nos recuerda que Dios, al no poder estar presente físicamente a nuestro lado nos ha dado una madre para que refleje plenamente su Amor.
La letra «D» que nos habla de su DISPOSICIÓN  a entregarse a y por sus hijos, nadie como ella para cuidarnos, para rezar por nosotros, para protegernos de los que quieren hacernos daño. Nadie como ella para abrazarnos, para tenernos paciencia en todo aquello que hagamos mal. siempre dispuesta a perdonar.
La letra «R» que nos recuerda su RESPONSABILIDAD su deseo de hacer las cosas en el momento oportuno y con el amor por delante. Sabe cumplir y no espera que le digan que hacer. No espera que le agradezcan. Cumple cabalmente con cada una de las obligaciones dentro y fuera de casa y  que suponen tener bajo su cuidado una familia a veces con la ayuda del padre otras veces sin esa ayuda.
La letra «E» que nos hace recordar que es un ser ESPECIAL. que ninguna otra persona podrá ocupar su lugar, pues ella es un pedacito de Dios en la tierra y por ello la fuerza con que actúa, la delicadeza con que ama y la disposición con que se entrega.
Todo eso encierra la palabra madre y todo eso lo recibimos nosotros los hijos e hijas que a veces nos olvidamos de esa mujer tan abnegada y que siempre la que hacen lo  realizan con toda humildad.
Hoy las madres en Costa Rica viven este día de forma muy diferente. Unas trabajando fuertemente porque son jefas de hogar, y no pueden detenerse porque no habría dinero para el sustento. Otras madres adolescentes que apenas van entendiendo la responsabilidad que tienen en sus brazos. Otras
madres olvidadas por sus hijos en asilos y hospitales, con el deseo de poderles ver y siempre con el perdón a flor de labios. Muchas otras enfrentando la pandemia protegiéndose y protegiendo a los suyos. Otras madres acompañadas de sus hijos e hijas, disfrutando este día y bendiciendo al señor por el fruto de su amor.
También, hay muchos que hoy sufren la pérdida de su madre, ya sea hace mucho tiempo o incluso ahora por motivo de la pandemia, que de dios gocen y no las olvidemos nunca.
Pedimos al Señor por todas ellas, suplicándole a El que les permita a cada una poder realizar sus sueños e ilusiones y especialmente queremos decirles a todas ellas:  muchas gracias. Muchas gracias por haber aceptado el reto de ser madres y de no abandonar a sus hijos o permitir un aborto. Gracias porque por ustedes sabemos que el mundo tiene esperanza, pues existiendo el amor de una madre, existe la posibilidad de que todo sea mejor.
MUCHAS GRACIAS MADRES Y FELIZ DIA. QUE DIOS LAS BENDIGA.

En el Día de la Madre, las Madres, las Mujeres, las Trabajadoras, las Esposas o Compañeras y las Abuelas…

Vladimir de la Cruz

Los inicios de la celebración del día de las Madres

Cuenta la tradición y la leyenda histórica y mitológica que la celebración del Día de la Madre tuvo origen en la Grecia antigua, con motivo de festejar a Rhea o Rea, la madre de Júpiter o Zeus, Neptuno o Poseidón y Plutón.

Rea había tenido a estos, y otros hijos, de Cronos, su hermano, quien había sucedido en el Trono de los dioses a Urano, y según esa tradición Cronos sería igualmente depuesto del Trono por uno de sus hijos.

Por este motivo Cronos, para evitar ser depuesto, se tragó a sus primeros cinco hijos cada vez que nacían.

Cuando llegó el sexto hijo, que era Zeus, Rea, su esposa, y hermana, se propuso salvarlo y para ello engañó a Cronos, con una piedra tallada en forma de niño envuelta en mantillas, aparentando su reciente nacimiento. Cronos de esa manera se lo tragó pensando que evitaba así el crecimiento de su hijo que le depondría cuando llegara la edad y el momento.

Rea se encargó que Zeus fuera llevado a la Isla de Creta, donde fue ocultado en una cueva del Monte Ida, donde fue cuidado por Ninfas y alimentado con leche de una cabra, llamada Amaltea y con miel de abejas, y los sirvientes de Rea tenían la obligación de estar haciendo ruido y bulla para evitar que los llantos del niño llegaran a los oídos de Cronos.

Ya adulto Zeus convenció a Cronos de que devolviera a la luz a sus hermanos, incluida la piedra que se había tragado, que fue puesta en Delfos en memoria de todos los tiempos.

Los hermanos, después, aliados todos, de común acuerdo, expulsaron a Cronos del trono y llevaron a ese sitio a Zeus.

Con este cambio inició una historia de dioses y de guerras entre dioses, porque Zeus admitido por los dioses fue rechazado por los Titanes del Monte Otris, mientras Zeus habitaba el monte Olimpo, saliendo Zeus triunfante de estas batallas.

En la Isla de Creta se iniciaron festividades relacionadas con los dioses y sus actividades, donde no había límites para la alegría y los placeres.

Rea en estas condiciones, de Madre Salvadora de su hijo, empezó a adorarse, veneración que se extendió geográficamente en el Mediterráneo y Asia Menor.

Con los romanos, más tarde, Rea se asimiló a la diosa Cibeles, considerada Madre de los dioses o la Gran Diosa Madre.

Así, Rea aunque representó la naturaleza, la madre protectora y la civilización pacífica, su festividad se hacía con ruido, bulla, música, canciones. A Rea se le representaba en Roma como una mujer fuerte y grande. En Roma, la celebración del Día de la Madre, en honor a Rea, se realizaba iniciando el 15 de marzo, por tres días.

El simbolismo del Día de la Madre también se puede relacionar con el mar y la tierra, como receptáculos de vida, como matrices de vida, como cuerpos maternales, como símbolo de fertilidad. La Madre, como símbolo también significa la vida, el nacer, el salir a la vida.

La Madre es símbolo de seguridad, de protección, abrigo, ternura y alimento.

Con el cristianismo la idea de la Madre no solo se ubica en la Madre de Cristo, María, y no en su abuela Ana, sino que también se lleva a la idea de la Iglesia como Madre, entendida la Iglesia como el espacio o la comunidad donde se goza de la Gracia de Dios.

La Madre de Dios como dogma religioso es un concepto religioso de realidad histórica y no un símbolo, donde se conjuga la teología histórica y la teología simbólica.

En la India, por ejemplo, cuando se habla de Madre Divina se mezclan los conceptos de mitología, teología, filosofía y metafísica, representando una fuerza vital universal.

La Madre Divina es en cierta forma todo el Universo, todo lo real y existente.

Cuando se entiende a la Madre como “divina” también se idealiza en su perfección en el instinto más profundo del amor.

La universalización de la celebración

La celebración del Día de las Madres se extendió en los distintos países donde se establecieron diversos días para exaltarlo.

A principios del Siglo XVII se estableció en Inglaterra el cuarto domingo de la Cuaresma, “Domingo de las Madres”, como la celebración a todas las Madres Trabajadoras, a las Operarias.

Con el cristianismo católico se estableció su celebración el 8 de diciembre, Día de la Inmaculada Concepción.

En 1870 la poetisa y activista de movimientos feministas, Julia Ward Howe, escribió una Proclama del Día de las Madres, con contenido pacifista y con un llamado al Desarme.

En 1873 en Estados Unidos, 18 ciudades celebraron un Día de las Madres, que lo sostuvo en tradición la ciudad de Boston por una década.

El 12 de mayo de 1907 se atribuye a Ana Jervis la realización de la celebración del Día de la Madre, para recordar a su madre fallecida, dos años después de su deceso, evento que impulsó la celebración en todos los Estados Unidos.

En 1914 el Presidente Woodrow Wilson estableció el segundo domingo de mayo como Día de la Madre.

A partir de esta fecha se impulsó su celebración en distintos países, prácticamente en todo el mundo. Veamos.

El Segundo domingo de febrero en Noruega

El 3 de marzo en Georgia. El 8 de marzo en Albania, Bosnia y Herzegovina, en la República de Macedonia, en Montenegro, en Rumanía, en Serbia, en Bulgaria y en Rusia, fecha que se asocia también a la celebración del Día Internacional de la Mujer. El 21 de marzo en Arabia Saudita, Egipto, Líbano, Marruecos, Palestina, Siria.

El 10 de mayo se celebra en El Salvador, los Emiratos Árabes Unidos, en Guatemala, en la India, en Malasia, en México, en Omán, en Pakistán, en Catar. El 14 de mayo en Samoa. El 15 de mayo en Paraguay, simultáneamente con el «Día de la Independencia», considerando a su Patria como la Madre Patria. El 26 de mayo en Polonia. El 27 de mayo en Bolivia, asociada la fecha a las Heroínas de la Coronilla mujeres que en Cochabamba participaron activamente en la luchan por la Independencia en 1812. El 30 de mayo en Nicaragua, fecha establecida en honor al cumpleaños de Casimira Sacasa de Debayle, la suegra del dictador Anastasio Somoza García.

Primer domingo de mayo en España, Hungría, Lituania, Portugal, Sudáfrica y Rumanía. El segundo domingo de mayo en Alemania, Australia, Austria, Bélgica (excepto Amberes), Brasil, Chile, China, Canadá, Colombia (excepto en Cúcuta), Croacia, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Estados Unidos, Estonia, Filipinas, Finlandia, Grecia, Países Bajos, Honduras, Italia, Japón, Letonia, Liechtenstein, Nueva Zelanda, Perú, Puerto Rico, República Checa, Suiza, Taiwán, Turquía, Ucrania, Uruguay y Venezuela.

El último domingo de mayo en República Dominicana, Suecia, Colombia y en Francia el primer domingo de junio si coincide con Pentecostés.

El Cuarto domingo de cuaresma en Irlanda y en el Reino Unido, el llamado Mothering Sunday, que es cuando se levanta la cuaresma para hacer un homenaje a la mujer como Madre.

El 12 de agosto en Tailandia, fecha que se asocia a la celebración del cumpleaños de la reina Sirikit Kitiyakara.

El 15 de agosto, Día de la Asunción, en Bélgica, en Amberes (Bélgica), y en Costa Rica.

El Tercer domingo de octubre en Argentina y Bielorrusia.

El 8 de diciembre en Panamá, asociado al Día de la Inmaculada Concepción y el 22 de diciembre en Indonesia

Las mujeres en la tradición y en la vida actual costarricense

Las mujeres en la Historia Nacional han tenido su papel. Obviamente, en el marco del desenvolvimiento institucional en sus distintas épocas, bajo esquemas machistas, excluyentes, misóginos y opresivos de distintas maneras, según los momentos más dominantes, pero también liberadores en otros.

Su reserva y colocación social principalmente se señalaba en el hogar, en el “corazón del hombre”, como se afirmaba, bajo influencia católica, hasta principios del siglo XX.

Pero, en el campo, en las zonas agrícolas y rurales, la mujer siempre estuvo vinculada también a las tareas, faenas y trabajos agrícolas. Su reserva estratégica era el “trabajo doméstico”, el “trabajo en el hogar”, que la hacía trabajar más que los hombres.

Ellas, las mujeres, atendían toda la administración del hogar, de la casa, cocina, limpieza, atención de niños, de familiares y de los esposos, colaborando en las faenas agrícolas de las milpas, de los solares y de las parcelas cuando las tenían. Cumplían las funciones de maestras iniciales de sus hijos e hijas, en todo sentido, y de maestras de religión, cuando de transmitir los valores religiosos imperantes se trataba, en íntima colaboración con la Iglesia, de asistentes de sus hijos y de instructoras domésticas de las obligaciones escolares que les dejaban, y aún les dejan a los hijos e hijas, para realizar en la casa después de las jornadas diarias de escuela o de colegio.

El marco general de la violencia institucional contra la mujer fue establecido desde la Conquista y la Colonia, heredado de esa forma al sistema republicano que le siguió.

Aún así, en la colonia, a finales, hubo mujeres a las que se les reconocieron derechos de propiedad, de herencia y de administración de tierras en su condición de viudas.

En el siglo XIX con la Independencia empezó la marcha de reconocimiento de derechos y libertades, y del camino hacia la igualdad con los hombre en todos los campos. Inició con su inserción en la educación tempranamente y en el trabajo. Durante la Campaña Nacional contra los filibusteros norteamericanos su papel fue estratégico en la producción, para mantener la economía de guerra y el abastecimiento de los soldados.

Poco a poco se fue insertando más en el proceso educativo, laboral e institucional.

Desde finales del siglo XIX en virtud de su participación en las luchas por la defensa del sufragio, en 1889, se empezó a hablar de reconocer su Derecho al voto. Le siguió esta lucha institucionalizada y organizada popularmente hasta que se logró dicho reconocimiento en 1949. A partir de allí esta lucha siguió hasta la plena igualdad de participación político electoral en las últimas elecciones.

En el siglo XX se incorporó más decisivamente en el proceso económico productivo nacional, constituyendo hoy la tercera parte de la fuerza productiva nacional, de la población económicamente activa.

Como parte de la fuerza laboral actual se ha convertido igualmente en el factor más estratégico de la estabilidad social nacional. Poco más de la mitad de la fuerza laboral femenina es considerada “cabeza de familia”, lo que significa que es el principal ingreso de sus hogares aún cuando tienen esposo o compañero, lo que equivale a que más de 300.000 mujeres tengan esta condición de “cabezas de familia”, de ser las timoneles de sus hogares.

Si el país tiene, en el 2018, poco más de 200.000 desempleados, estas “cabezas de familia”, “sostienen” a esos “desempleados” como abuelas, como madres, como esposas o compañeras, como hijas, o como todas ellas juntas, haciendo menos gravosa la situación social y económica de esas familias, y neutralizando en mucho las luchas sociales y las luchas sociales de la calle.

Esto ha hecho que hoy tengamos un ejército amplio de mujeres que tienen dobles y triples trabajos, como mujeres, como amas de casa, como trabajadores asalariadas directas, como madres y esposas, en las que se recarga casi el 100% de las tareas del hogar y de la familia.

Vemos violencia contra las mujeres, expresada en el bulling, en los feminicidios, en la agresión que sufren en sus propios hogares, en la calle, en sitios públicos, en los propios establecimientos escolares y de educación, en las instituciones públicas, en las empresas y establecimientos privados, en templos religiosos, especialmente, cristianos no católicos donde se han denunciado agresiones sexuales de sus pastores contra sus ovejas, y se han denunciado hasta agresiones de este tipo en los estrados e instituciones judiciales.

La mujer y la familia costarricense hoy no son la tradicional.

La vida institucional y el proceso económico social ha impuesto formas de familia que no descansan en la tradicional imagen de papá, mamá e hijos. Hoy, esa familia sigue existiendo, pero coexiste con otras formas reales de familias, las familias constituidas solo por los papás, solo por las mamás, la de las abuelas y abuelos atendiendo hijos y nietos, la de las abuelas o abuelos en la misma condición de atención de hijos y nietos, la de las madres trabajadoras, las de las madres solas trabajadoras, que son miles, la de las madres jóvenes y madres jóvenes solteras, que también son miles. Mas del 50% de los nacimientos de los últimos ocho años son de madres jóvenes, solteras, trabajadoras, estudiantes y menores de edad.

A esto se suman las familias que se han venido constituyendo de nuevo tipo, las monoparentales, las de los bisexuales, las de los homosexuales y lesbianas, sin hijos, y las que también crían hijos porque los aportan a sus relaciones familiares, de uniones o matrimonios anteriores, o porque los procuran por sistemas modernos de fertilización. Igualmente se suman las familias que se constituyen con adopciones, tanto de parejas heterosexuales como homosexuales, y de los hombres y mujeres que solos también tratan de constituir familias con adopciones, y también tenemos las familias de los inmigrantes con sus particularidades.

La tradición también se ha roto en cuanto a la velocidad de los jóvenes para buscar el matrimonio, la relación de pareja estable y la procreación.

Si en nuestros abuelos normal fue que tuvieran más de 10 hijos, la generación a la que pertenezco, que me casé relativamente joven, un primer matrimonio, a los 20 años y un segundo matrimonio a los 26, solo me llevó a tener una hija en el primer matrimonio, y tres hijos en el segundo, y espaciados, todos ellos, cada cinco años, por razones de trabajo y estudio, mías como de las madres de mis hijos. Yo tuve cuatro hijos de dos matrimonios, dos de mis hijos tienen tres hijos, más o menos seguidos, uno tiene dos hijos y mi hija tiene una hija.

A mi madre la hice abuela a los 41 años. Pero mis hijos nos hicieron abuelos, por primera vez, a mi esposa y a mí, cuando yo tenía 57 años y mi esposa 52.

De mis nueve nietos que tengo, el mayor hoy de quince, y los restantes nietos, menores de 7 años, empezaron a llegar cuando yo tenía 57 años y mi esposa 52. De hecho hemos sido “abuelos viejos”, y mis hijos han sido “padres viejos”, porque empezaron a tener sus hijos cuando estaban sobre los 30 y 35 años, lo que parece ser la tendencia o la “regla” hoy, especialmente entre jóvenes profesionales y que ya trabajan.

En lo particular me hubiera gustado haber sido abuelo más joven porque me parece que pude haber sido un mejor abuelo. Ahora hago el esfuerzo, con entusiasmo, de compartir el máximo posible con los nietos, dentro de las posibilidades que se den.

De mantenerse esta tendencia, mis hijos, ¿a qué edad podrán ser abuelos, si hoy los muchachos postergan sus matrimonios, y su propia vida de hogar, por razones de estudio, de trabajo, de estabilidad material, de seguridad personal y económica ante la vida?

Me temo que no voy a conocer bisnietos, como yo tuve la oportunidad de conocer una bisabuela, la paterna, y de haber compartido intensamente con mis dos abuelas, paterna y materna, y con un abuelo materno, y de los nietos de mi abuelo paterno solo yo lo conocí hasta los dos años que yo tenía cuando él falleció.

Dichosamente pertenecí a dos familias, la paterna como la materna, que rendían culto por sus antepasados, se les veneraba, se les recordaba con cariño y afecto cotidianamente, y ese vínculo con el pasado familiar enriquecía mucho el concepto de familia en el que me crié, y fue un factor determinante de valoración de las “otras” familias, las que no eran la mía, para comprender que si mi familia valía por la honradez y honestidad de mis antepasados, las otras también.

Mis Mujeres, mis “madres”

En este Día de la Madre costarricense, hago homenaje a mi familia inmediata, tanto paterna como materna, donde las mujeres desempeñaron un papel muy importante. En ambos casos como gestoras de vida, y de muchos hijos.

Fueron mujeres especiales y en cierta forma excepcionales. Mis dos abuelas, Carmen Martínez Iglesias y Ofelia Rodríguez Rodríguez, fueron mujeres Alfas. Yo me crie más con Ofelia. Fueron los sostenes de sus familias. Una por viudez, Carmen, con un esposo que le llevaba 30 años, muy propio de su época, que la dejó con 11 niños, nueve de ellos sobrevivientes, pues dos fallecieron infantes, que mi Abuela Carmen los sacó adelante a todos, haciéndolos profesionales y personas muy responsables y honorables. La otra por divorcio, Ofelia, tuvo que enfrentar igualmente la vida, sacando adelante a todos sus hijos, y cuidando a quien escribe, su nieto mayor, mientras mi madre trabajaba.

Ambas abuelas de una cocina exquisita, de una “mano” para cocinar que aún recuerdo, para “chuparse los dedos”, como se dice. Ambas con manos maravillosas para la pintura. Incursionaron en el arte. Mi abuela Carmen con más éxito. Mi abuela Ofelia, discípula de Tomás Povedano, no pudo desarrollarse con el éxito de su habilidad por razones económicas que le impidieron dedicarle más tiempo al arte…tenía que cuidar y sacar adelante a la familia.

Mi madre, Zayda de Lemos Rodríguez, joven madre a los 20 años, de su único hijo, que a los 22 años la atrapa la Guerra Civil del 48, que obliga a mi padre, de 22 años a marchar al exilio forzado por su militancia comunista, y que por razones de una enfermedad que tuvo que atenderme no pudo seguirlo a Venezuela, y terminó divorciándose. Mi padre hace en Venezuela, su segunda Patria y una nueva familia que me dio seis hermanos, uno de ellos ya fallecido.

Mi madre atendiéndome a mí, velando por su trabajo en condiciones adversas en esos años inmediatos a la Guerra Civil, trabajando de día y estudiando de noche. Vivíamos con gran austeridad sin sentir el hambre. Recuerdo cuando terminó sus estudios secundarios graduándose del Colegio nocturno Carlos Gagini.

Ingresó a la Universidad de Costa Rica, donde se graduó de Microbióloga, mejorando nuestra condición económico social, que había sido estrecha.

Siempre me apoyó en todos los proyectos que empecé a asumir desde muy joven, como estudiante, como deportista, nadador de competencia que fui, y en mis actividades políticas, así como en el apoyo que me dio para atender mis obligaciones familiares que muy joven asumí, sustituyéndome en esa responsabilidad, apenas empezando la Universidad, para que la pudiera terminar. Cuando tuve hijos ayudó atendiendo y cuidando, en sus ratos disponibles, a algunos de mis hijos, dos nietos principalmente, que por razones de trabajo y estudio teníamos que dejarlos con ella. También vió en muchos aspectos mis obligaciones con mi hija mayor

Recién casado, de mi segundo matrimonio, todavía estudiante en la Universidad, su apoyo fue muy importante.

Como Madre Padre, que fue, su presencia fue muy importante, enriquecedora. Gran lectora, que me inculcó ese hábito desde pequeñito, cuando todas las noches me leía. Ya pensionada dedicaba cerca de 6 horas diarias a leer, con una disciplina asombrosa. Terminaba los libros aún cuando desde el arranque, o empezada su lectura, sentía que no le gustaba. Cuando no pudo leer por razones de la vista, le suministré audiolibros, hasta que cerca de sus 80 años se jubiló de la lectura, por afectación de su audición. Jugadora de chances sin pegar nunca. Pero no creía que por esa vía se salía adelante…para ella la vía era el trabajo.

Profesional competente, seria, responsable, honrada y honesta en su trabajo a toda prueba.

La madre de mi primera hija, María Elena Figueroa García, y la madre suya, Carmen, fueron muy importantes para la formación de mi hija Yalena, como de su hermano Jorge, de su segundo matrimonio. Sin lugar a dudas jugaron un papel extraordinario en su desarrollo afectivo, intelectual y educativo, como en los valores que les inculcaron, que también se hicieron profesionales, mi hija Odontóloga, Jorge, Ingeniero.

Mi esposa Anabelle Picado Lagos, ha sido sin lugar a toda duda, el pilar y motor del hogar formado con ella. Estudiante ella, yo terminando la Universidad y empezando a trabajar cuando nos casamos. Tuvimos que espaciar los hijos a razón de uno cada cinco años, para que pudiera terminar su carrera de Medicina, su ingreso a la carrera, su internado y su especialidad en Patología, campo en el que ha brillado, ha sido muy exitosa, y sigue iluminando con su conocimiento, experiencia y profesionalismo, pero sobretodo con el amor y la pasión con que ha cultivado su Profesión de Médico, amor que inició al lado de su padre, el Dr. Bernardo Picado Prendas, con quien colaboraba desde su tiempo de estudiante, ayudándole en su consultorio y en la preparación de vacunas antialérgicas, que mi suegro por una de sus especialidades, de alergista, tenía que hacer. También fue pediatra y el médico de cabecera de nuestros hijos.

Para ella esa etapa fue dura por la misma naturaleza de sus estudios y trabajo que iba asumiendo. Dichosamente yo podía colaborar en la atención de los niños que iban naciendo.

Deportista ella, montadora de caballos y nadadora, como yo, hicimos que los hijos practicaran el deporte de la natación hasta que casi terminaron sus estudios secundarios, base muy importante para alejarlos de los vicios y del fumado. Cantante ella, con voz privilegiada, llegando a ser discípula y participante en actividades con el Maestro Oscar Scaglioni, que llegó a Costa Rica por el amor a una mujer costarricense dejando su Italia, con lo que le podía ofrecer, pero que nos dejó escuela de canto y tradición en la Opera. El canto de Anabelle la tuvo en el Coro Universitario, que le dio la beca para facilitar sus estudios, y participó en otras experiencias corales, donde yo la seguía. Practicó el Karate sin terminarlo en todas sus fases… el estudio demandaba casi 16 horas diarias o más de atención…fue además Reina de Belleza en su etapa estudiantil.

Empezó su especialidad de Patología en el Hospital San Juan de Dios, con grandes maestros y médicos. Se especializó en el Hospital Karolinska de Estocolmo y en la Clínica Mayo, en Estados Unidos. Se desarrolló en estos Hospitales con grandes médicos, y en el San Juan de Dios con los de otros Servicios Médicos. Obtuvo un Premio Nacional en un Congreso Médico, en su campo, con el Dr. Rodrigo Cordero Zúñiga, hoy Benemérito de la Patria, como coautora.

Anabelle sigue cultivando su gusto por la música, por el buen canto, por la ópera, por sus tenores y divas favoritos, porque es muy exigente con sus cantantes. Le gusta oír a todo volumen la música, que combina en distintos géneros.

Lectora igualmente infatigable de novelas y autores, como Francisco Herrera Luque, que le permitió describirle al Vicecanciller de Venezuela, cuando presenté credenciales de Embajador ante el Presidente Chaves, el Palacio de Miraflores, sin haber estado nunca allí, con tal rigurosidad, que le sorprendió, y por ello tuvo la amabilidad de “darnos” un paseo por la Casa de Gobierno venezolana precisando rincones y detalles, en rica conversación con Anabelle, que parecía una experta en ese edificio, que había conocido por lecturas.

Tiene un agudo sentido de la visión de la realidad social y el análisis político, lo que enriquece su compañía, y la convierte en una fuerte crítica de mis escritos. Fue militante política de la izquierda estudiantil, y militante de mis compromisos políticos y partidarios posteriores hasta el Partido Fuerza Democrática, donde nos tocó recorrer el país varias veces, y muchas absolutamente solos “buscando” en los pueblos remotos apoyos, situación que disfrutamos montones.

Fiel, leal, solidaria, generosa a toda prueba. Madre y esposa ejemplar. Sus “cachorros” la hacen actuar como leona atenta frente a cualquier situación que amenace sus crías, y hoy también a los hijos de sus crías, sus nietos.

Con clara visión de su vida, de su futuro, de lo que realmente quería para ella, y su familia, fue la que marcó siempre el derrotero de hacia donde ir como equipo, como familia, como grupo.

Frente a sus nueras, sus otras hijas, ha sido igualmente respetuosa.

Yalena, mi única hija, la mayor de todos los hijos, inquieta y estudiosa desde chiquitita, brillante en sus estudios, activista estudiantil durante la Universidad, situación que la llevó al Consejo Universitario y a dar peleas importantes en defensa de los estudiantes. Desarrolló también especial gusto por escribir comentando distintos asuntos nacionales, hasta que la invitaron a formar parte permanente de la página de escritores de opinión del periódico La Nación. Con casi una docena de libros, resultado de su pasión por investigación de la historia de la salud y medicina nacional, se desarrolla entre su práctica privada de la Odontología, la docencia universitaria y la Página de La Nación.

Hoy enfrenta nuevos retos con su familia y una niña pequeña, Sofía, la última de mis nietas, quien apenas “gatea”, a quien ya tiene activamente en diversas actividades de formación de vida y de carácter, de hábito y disciplina deportiva.

Junto a Sofía, están mis otras mujeres, las otras nietas, Elena, Emma y Constanza. Ellas, dos de diez y una de siete años, totalmente volcadas al estudio, a las disciplinas de diversas actividades deportivas, ya bilingües Elena, Emma, aprendiendo el segundo idioma como parte integral de sus vidas. Constanza va en ese camino. Las tres vinculadas al arte, la música, en el piano, y el canto, la gimnasia, el ballet, el baile flamenco, a la pintura donde me parece que heredan las venas artísticas de sus tatarabuelas Carmen y Ofelia, y más ancestralmente al Gran Lico Rodríguez, abuelo de mi abuela Ofelia.

Mis otras Madres

A esta familia de “mis” mujeres, mis “madres”, se suman mi suegra Martha Lagos Aquino, de origen salvadoreño, maestra de profesión, quien también jugó un papel trascendental, por el apoyo, la ayuda, que nos dieron, junto con mi suegro, recién casado con su hija Anabelle, que de igual manera lo hicieron con todos sus hijos.

Su casa no solo era nuestra casa, en toda la expresión del término sino que era el jardín de infantes, el área de juegos, el “restaurante” las 24 horas, el sitio de encuentro de esa familia, con todos sus hijos y los hijos de mis cuñados que con dos vivimos contiguo a mis suegros por varios años, enriqueciendo en ese sentido los lazos y sentimientos familiares de los niños, entre ellos y con sus abuelos maternos.

La Doña, como le decíamos cariñosamente a mi suegra, fue como una Madre para mí…de paso me chineaba bastante, especialmente con comidas y cafés, jugadora de chances y lotería y con una suerte sorprendente en ese campo, aunque jugaba numeritos sueltos.

Las otras mujeres, importantes para mí y para Anabelle, han sido las esposas de nuestros hijos, trabajadoras y madres a la vez, que como Madres han sido y son de todo terreno. En lo personal grandes trabajadoras, inteligentes, responsables en sus trabajos, extraordinarias, cuidadosas, y en cierta manera abnegadas madres.

Para mí también han estado rodeándome positivamente mis tías paternas y maternas, toda la vida, así como las otras tías, las esposas de mis tíos…y mis primas, extraordinarias en su calidad humana, responsables trabajadoras, excelentes profesionales, Damas de sus hogares.

Finalmente, en un día como hoy, no puedo dejar de señalar también a todas las mujeres, que me acompañaron en mi vida profesional, como Secretarias y Asistentes, que sin ellas, su inteligencia, su dedicación al trabajo, su responsabilidad, honestidad y compromiso institucional, no me hubieran permitido salir exitosamente adelante como me ha tocado en la vida.

En el Día de las Madres, de la Madre costarricense, exalto a la mujer, a la compañera o esposa, a la madre casada o soltera, divorciada o viuda, a la estudiante, a la trabajadora, de las instituciones públicas o de las empresas privadas, de cuenta propia, del trabajo formal o informal, a la profesional, en cualquier campo que se desempeñe, a la joven madre, a las abuelas que cumpliendo su función de ser dos veces mamás, siguen jugando ese papel tan especial y enriquecedor en nuestras vidas, a las madres que tratan de salir adelante en las dificultades de sus vidas, a las madres inmigrantes que han llegado a Costa Rica soñando con su oasis de Paz, Democracia, Justicia Social, Derechos Humanos, en procura de una nueva y mejor calidad de vida para ellas y sus familias.

A todas las Madres de Costa Rica mi gran abrazo fraternal, en este día, con el deseo real y sincero de que todas tengan las mejores posibilidades y oportunidades de salir adelante en sus propósitos de vida, de familia y de trabajo, de sacar adelante de la mejor forma posible a ellas mismas y a sus familias, de contribuir con ello a lograr una mejor Sociedad Democrática Nacional, más próspera, más justa, más inclusiva, cada vez más igualitaria, con mayores Libertades y mayor ejercicio de Libertades y Derechos Ciudadanos como de Derechos Humanos.

Post scriptum

La Pandemia ha puesto de relieve a las mujeres costarricenses. El número de desempleados que llegó a ser de 600.000 a finalizar el 2020, que está en 440.000 hoy, que ha reducido a las mujeres cabezas de familia en casi 100.000, haciendo que hoy casi 300.000 desempleados no tengan ese apoyo familiar, siguen siendo el sostén principal de esas miles de familia, y en cierta forma de la estabilidad social nacional.

Sobre las mujeres, en estos dos años, se han recargado todos los trabajos que ya tenían invisibilizados, de sus dobles y triples trabajos, agregando el de mayor cuido de niños, en sus tareas escolares a distancia, y el de más personas mayores concentradas en sus hogares, por el desempleo provocado, y por la limitaciones de carácter sanitario que se han impuesto.

Entre los héroes y heroínas de esta situación, de atención a la Pandemia, están todos los trabajadores de la salud, pero, particularmente destacan todas la mujeres de los hogares costarricenses.

Artículo publicado en el periódico La República el miércoles 15 de agosto del 2018, compartido con SURCOS por el autor.

Los otros juegos

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

La imagen dura unos segundos porque a la producción de la televisión internacional poco le importan las acciones afirmativas, las protestas simbólicas, los actos reivindicativos. Más aún en un escenario amplificado en el que las audiencias alcanzan miles de millones en todo el planeta.

En primer plano, durante una exhalación, lo que dura el ojo reteniendo la imagen, aparece la atleta estadounidense Raven Saunders en la ceremonia de premiación de la disciplina de lanzamiento de bala. Con una distancia de 19,79 metros, Saunders se hizo acreedora de la medalla de plata.

Allí, justamente al momento de colgarse la presea en su pecho, levanta las manos cruzadas y las suspende durante unos segundos en el aire, quizá los segundos que le tomó a la producción de la señal internacional decir: “vamos a otra cosa”. Y fueron a otra cosa. Y la acción simbólica no volvió a aparecer en pantalla. Al menos en la transmisión en vivo.

El gesto de la mujer reivindicaba la lucha contra la depresión y colocaba en primer plano la condición de las personas afroamericanas y de los colectivos LGTBI a nivel global. Una interseccionalidad que Raven representa y por la que ha experimentado discriminaciones durante muchos años, al punto de haber intentado acabar con su vida luego de los Juegos Olímpicos de 2016.

La imagen duró unos segundos, su lucha, acaso, le tome toda su vida.

Lo que no pudo editar ni evitar la televisión internacional fue el gesto con que la gimnasta costarricense Luciana Alvarado cerró su participación en su rutina.

Pie al piso, puño en alto y la cabeza inclinada en reverencia hacia atrás, hizo un homenaje al movimiento “Black Lives Matters” que tomó auge luego del asesinato de George Floyd en Estados Unidos en 2020.

“Todos somos iguales y todos somos hermosos e increíbles” diría Alvarado al preguntársele sobre la acción final de su ejercicio, un acto bien planificado, incorporado de modo que la organización, a menudo inmaculada para estas cosas, no levantara resquemores por su significado político.

Levantó su puño como miles de puños levantados en el mundo.

Lo que no deja de ser político es el permanente sentido de humanidad cuando la persona decide simplemente ser. La disruptividad de algunas, porque han sido mujeres las de las acciones, ha sido quizá la marca registrada de los recién terminados juegos y quedó patentada una vez más con un acto de representación de la diversidad.

Contra las protestas de sus propias competidoras y entrenadores adversarios, Japón mostró por primera vez la participación de una atleta transgénero.

La neozelandesa Laurel Hubbard formó parte de la Halterofilia, actividad en la que no pudo pasar más allá de la primera fase con tres resultados negativos. Las protestas de sus contrincantes se basaban en una supuesta ventaja que tendría por su configuración muscular. “La terapia de transición rebaja las diferencias físicas y coloca a todos en un nivel parecido” han comentado algunos especialistas en estos temas.

Luego de su participación, Hubbard ha considerado retirarse del deporte. Durante años tuvo que soportar las protestas y negativas para que su participación fuera efectiva. Pero también sus tratamientos contra los dolores musculares le han mermado su potencia física para los pesos que debe levantar.

Sin embargo, otros kilos más importantes fueron superados por ella. Su trabajo fue hecho: visibilizar el derecho de los y las atletas transgénero a participar en los juegos olímpicos.

De ahora y en adelante, todas, todos, tendrán participación.

Al momento de escribir esta nota, se conoce de la presencia de cerca de diez mil personas provenientes de países africanos, asiáticos, suramericanos y caribeños en la frontera entre Colombia y Panamá. Algunos grupos ya han ingresado a Costa Rica por su frontera sur. Buscan transitar la región para llegar a Estados Unidos como destino final. Con suerte, serán reconocidos y reconocidas en los países de tránsito y aún en el destino, si es que lo logran, como personas refugiadas.

Desde los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro 2016, el Comité Olímpico Internacional consideró prestar atención a este tema y conformó un equipo especial con personas refugiadas, representando a esa población.

En una cifra que crece, a junio de 2021 alcanzó 84,2 millones a nivel global, según la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidad para los refugiados (ACNUR).

Una evidencia de que el ritmo depredador de sistemas políticos, religiosos, heteronormativos y los impactos de la acción de modelos económicos sobre el medio ambiente que provoca desastres y desplazamientos poblacionales ha venido en aumento, lo marcan justamente los cambios cuantitativos de este equipo olímpico entre unos juegos y otros: de 10 atletas en Río, pasó a 29 en Tokio.

El rostro de la joven siria Yusra Mardini ha sido tal vez el más representativo de este particular conjunto. Nadadora olímpica en las dos últimas ediciones, se convirtió en deportista de alta competencia luego de salvarse, salvar a su hermana y a un grupo de personas que buscaban refugio en las costas mediterráneas y estuvieron a nada de morir ahogados.

Ese fue quizá su mejor representación en el agua: preservar la vida.

Las historias compartidas nos reflejan esas otras marcas, los otros tiempos, las otras luchas, otras biografías que quizá no inundarán de gloria los abordajes mediáticos globlales por sus triunfos deportivos. Tal vez sus objetivos personales fueron otros: visibilizar, sensibilizar, acercar.

En estos, los otros juegos, lo han conseguido.

Educación, esa tarea está a la vista…

Por Mainier Barboza

Ahora muchas personas caen en la cuenta de la necesidad de la recuperación de la memoria histórica; de nuestra patria, nuestra región, nuestra América…

Aún con las limitaciones de la educación en Costa Rica, en la escuela (decenio de los 60 siglo xx), cada año se estrenaba un libro de texto para el grado respectivo, silabario de Porfirio Brenes, nuestra Patria, Centroamérica, Nuestra Patria Grande, luego Nuestra Tierra. Ahí leí la valentía y lucha de caciques de América, héroes de nuestros pueblos originarios, Camaquiri y Cocorí, Garabito, Nicarao, Lempira, Tupac Amaru; también los héroes como Bolívar, José de San Martín, O’higgins, Sucre, Benito Juárez, Padre Hidalgo, Mujeres como Carmen Lira, Gabriela Mistral, su en su profesión literaria gritaron libertad, paz, igualdad.

Esa tarea está a la vista…

Ahora puede entenderse que apoyarse en esa formación, desde la infancia, claro, con poca TV, provocaría, de alguna forma, los grandes movimientos políticos, revolucionarios, y la abusiva Política imperial para contenerlos de forma criminal, (la Política de la Seguridad Nacional, Guerras de intervención, desplazamiento del modelo keynesiano, de la ideología socialdemócrata, de la ideología marxista del socialismo científico, de la teología del liberación, entre otras resistencias y planteamientos político- económicos de justicia social y distributiva, con una visión fraternal y solidaria, que tuvo en el Concilio Vaticano II, un signo de Esperanza por la armonía universal..

Bolívar, lo tenemos claro es el paladín de la Justicia y la Igualdad, para nuestra América, sin olvidar, otras glorias que interpretaron la gesta para transformar el mundo…

Tarea Formación…

Cual forajidos de épocas coloniales

Lic. José A. Amesty R.
9-agosto-2021

Una cosa es ser rivales políticos, en la arena entre de derecha y de izquierda, y otra es aprovecharse de la pugna y la “debilidad” de otros, para robar descaradamente bienes de los Estados.

Esta es el caso de Gran Bretaña y Venezuela. En una maniobra nunca antes vista, EEUU, Gran Bretaña y la derecha venezolana, pretenden robar 32 toneladas de oro, pertenecientes a Venezuela, de la reserva nacional, valorados en 1.000 millones de dólares, que el gobierno de Maduro, a través del Banco Central de Venezuela (BCV), presidido por Calixto Ortega, lleva casi tres años intentando recuperar, y que se encuentran en las bóvedas del Banco de Inglaterra.

Tal arbitrariedad inicio cuando Juan Guaidó, se autoproclamó ilegítimamente como presidente de la República Bolivariana de Venezuela, y las autoridades británicas lo reconocieron como mandatario. En julio de 2019, la Asamblea Nacional de Venezuela (dominada entonces por la derecha y presidida por Guaidó), nombró a la dirección ad-hoc del Banco Central venezolano y pidió a Londres que no entregase los lingotes al gobierno de Nicolás Maduro.

En medio de la crisis económica y sanitaria en Venezuela, el oro ha resultado una de las pocas alternativas de financiamiento y de liquidez para el gobierno de Nicolás Maduro, sobre todo después de que EEUU impusiera, en 2019, sanciones a la petrolera estatal PDVSA, que proporcionaba ingresos vitales.

La retención del oro del Banco Central de Venezuela por parte de las autoridades británicas es una más de las agresiones sobre el país caribeño. Si la Corte Suprema británica le da el control de los lingotes de oro a la junta del Banco Central de Venezuela, nombrada por Guaidó, sentaría un precedente que la derecha espera utilizar para recuperar activos venezolanos depositados en otros bancos centrales europeos.

La decisión del Reino Unido, sobre el oro venezolano, una jurisprudencia colonial a punto de tomarse, puede provocar gobiernos paralelos para el desfalco de países pobres. En otras palabras, tal atropello supone un paso decisivo para que el banco inglés, termine de quedarse con el oro venezolano, no solo de facto, sino con un respaldo jurídico del alto tribunal, lo que generaría jurisprudencia, es decir, una sentencia en firme que podría servir como guía legal para la resolución de casos similares.

El Banco Central de Venezuela informó en mayo de 2020, que había acordado con el Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD), que el ente multilateral administrara los fondos retenidos por el Banco de Inglaterra, para la compra urgente de medicinas y equipos médicos que le permitieran afrontar el avance del coronavirus. Es decir, para destrabar la situación, el propio ente que depositó el oro permite que sea un tercero quien haga uso de esos recursos. Sin embargo, el banco inglés negó dicha posibilidad.

Para el gobierno inglés, quedarse con las reservas internacionales de otro país, no es algo nuevo. Lo hizo de facto hace algunos años con las reservas libias.

Se calcula que unos 30 países tienen sus reservas de oro en este banco inglés, y si una decisión de este tipo termina de facturarse en los tribunales británicos, reiteramos, creará una jurisprudencia que pone en peligro las reservas internacionales de todo aquel país que haya confiado en los bancos ingleses.

Para dar un hipotético ejemplo, con Perú. Si la candidata derrotada Keiko Fujimori decide autoproclamarse presidenta en el exilio, y logra el apoyo del Gobierno inglés, entonces este último podría quedarse con las reservas en oro que están en sus arcas, pero pertenecen a Perú, o entregarle todo o una parte al imaginario Gobierno de Fujimori.

Para seguir con otro supuesto negado, si la dictadura de Jeanine Añez, en vez de llamar a elecciones se hubiera ido a otro país y se declarara presidenta en el exilio, entonces el oro de Bolivia que actualmente está en Londres, podría “perderse” en las bóvedas inglesas o “disolverse” en pago corriente del Gobierno supuestamente legítimo.

Para comprender mejor, de hecho, eso fue lo que hizo el Gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez, que de no haber tomado la decisión de repatriar la mayoría del oro que Venezuela tenía en el Reino Unido, el país habría perdido casi 200 toneladas en oro, cerca de 20.000 millones de dólares que tenía en 2011, antes de la repatriación de 160 toneladas, realizada como respuesta a la “pérdida” de las reservas internacionales libias.

Realmente tal actuación demuestra que hoy por hoy, el derecho nacional e internacional ya no cuenta. Durante décadas los gobiernos, incluso anteriores al chavismo, usaron sus barras de oro en las bóvedas subterráneas del Banco de Londres, para transacciones financieras internacionales. Hoy el Banco de Londres, se niega a cumplir con su obligación de devolverlas conforme a un contrato internacional vigente.

Recordemos que, en este complejo contexto, el oro cobra una importancia crucial. Ya en la década de los años 90, cuando se sufrían los efectos de la debacle económica iniciada en los 80s, se consideraba a este metal como uno de los principales respaldos, para enfrentar la crisis de la deuda externa y sustentar políticas de ajuste neoliberal.

En aquellos años se sugería una política de pago de la deuda con oro. El para entonces Presidente Rafael Caldera, abría el camino a la minería aurífera en la Reserva Forestal de Imataca, lo que no ocurrió sin resistencias por parte de organizaciones sociales y voceros sensibilizados por el ambiente, generando una de las movilizaciones más interesantes de la historia de los movimientos ecologistas venezolanos contemporáneos.

Hoy, el oro, reiteramos, se está constituyendo uno de los principales refugios económicos del Gobierno de Nicolás Maduro.

Reiteramos que, si se roba el oro a Venezuela, esto paralizaría su capacidad para luchar contra el Covid-19, ya que el dinero se utilizara para suministros médicos, equipos de protección, medicamentos y vacunas.

En esta misma línea de robos descarados, como señala el portal Misión Verdad, “el esquema delictivo” Guaidó, EEUU, Gran Bretaña y otros cleptómanos, van más allá del oro venezolano, van por ejemplo tras Monómeros, otro ejemplo de asalto a activos venezolanos, por parte del antichavismo para profundizar el golpe de Estado y ampliar el saqueo neoliberal.

Esto es uno de los tantos precedentes de la operación de saqueo combinada, con intentos de golpe continuado, aunque en un declive dramático, es el caso de Monómeros, la filial de Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) ubicada en Barranquilla, Colombia, que ha sido desmantelada y destruida por los directivos de esta empresa, en actividad conjunta con el presidente colombiano Iván Duque y Guaidó.

El periodista John McEvoy publicó en el medio The Canary, afirmando y reseñado por Misión Verdad, que la congelación de los activos venezolanos, forma parte claramente de la campaña de guerra híbrida dirigida por Estados Unidos y el Reino Unido contra Venezuela, una parte crucial de la cual implica la destrucción de la economía del país, como lo reconoció en 2018 Boris Johnson, hoy Primer Ministro británico.

Recalcando además que, la cuestión del oro venezolano depositado en el Banco de Inglaterra, es fundamentalmente política, y no puede separarse del esfuerzo dirigido por Estados Unidos para desestabilizar y derrocar al país, no solo a su gobierno sino a la identidad nacional que ha permitido resistir y avanzar en medio de la dificultad.

Un capítulo aparte, pero en esta misma línea delictiva, revela en una nota de Bloomberg divulgada el pasado jueves 5 de agosto, que es probable que Citgo Petroleum Corporation, holding energético propiedad del Estado venezolano, que funciona en Estados Unidos, se venda para pagar 7 mil millones de dólares de deuda. Los acreedores están montando desafíos legales para arrebatar el control de la empresa, y parecen estar teniendo éxito, debido a que en octubre próximo expira el decreto de Trump que mantiene a la empresa bajo control de Guaidó.

Reiterando que, la instrumentación del saqueo de activos, para ampliar el saqueo de recursos a Venezuela es, sin dudas, un aspecto de la guerra contra Venezuela que mejor muestra qué hay tras el “plan Guaidó, EEUU, Gran Bretaña y otros”, pues no se trata de una operación aislada contra Venezuela, sino de un modelo de intervención en el que se inscriben los aliados al entramado corporativo que controla el capital global.

En fin, como ya hemos reseñado, los gobiernos norteamericanos, ingleses y la derecha venezolana, están actuando como filibusteros en alta mar, que se adueñan de propiedades que no son suyas, sino que las hurtan para su propio beneficio.

Todos son pillos que ya no utilizan la violencia, sino que se amparan en tracalerías legales, para robar a los países que se encuentran en crisis, y que no son afectos a los grandes países capitalistas.

 

Imagen tomada de http://ciudadccs.info/

Sí, algo ha cambiado

Por José Luis Callaci

Las invasiones, los sucesivos golpes de Estado contra gobiernos democráticamente constituidos, y la instauración de dictaduras genocidas, que cobraron la vida de cientos de miles de latinoamericanos y caribeños, han sido parte de una historia de agresiones relativamente recientes. La gran mayoría de ellas fueron pensadas, programadas y ordenadas a guardias pretorianas o ejércitos adiestrados en escuelas militares anglo sajonas para proteger lo que se sigue considerando “traspatio” o dominios absolutos de la potencia del norte.

Los nuevos métodos, que algunos los consideran “más sofisticados”, como las baterías mediáticas hegemónicas, que fungen como nuevos cuarteles, los criminales bloqueos y embargos que no dejan de ser actos de guerra, las confiscaciones de bienes en el exterior, la judicialización de la política para apartar a líderes incómodos o insumisos, el financiamiento descarado de organizaciones no gubernamentales, muy en boga hoy, persiguen el mismo fin: tratar de desestabilizar gobiernos no afines o que no practican genuflexiones. Pero eso no lo es todo.

Con el advenimiento de los nuevos ocupantes de la Casa Blanca pululan en los medios y en las redes sociales, los habituales “analistas independientes”, y otros improvisados, para hablar de supuestos cambios positivos en la política exterior usa-americana hacia América Latina y el Caribe, lo que no pasa de ser una forma de publicitar las supuestas trilladas “buenas intenciones” para instaurar o imponer la democracia y los derechos humanos en esta región del planeta y algo que resulta hasta irrisorio: apoyar el multilateralismo. Así lo dicen y repiten, y sin sonrojos. Si bien estas aseveraciones resultan burdas y hasta ofensivas a la inteligencia y a las mentes bien informadas, logran confundir a muchos ingenuos e incautos que se dejan influenciar por quienes, con extrema soberbia y autobombos de conocidos marketing, cuentan realidades o historias pero al revés.

Si estamos viviendo un cambio en la América Latina y Caribeña es por una voluntad expresa y compartida y la encomiable resistencia de pueblos y gobiernos para hacer realidad esa anhelada victoria que le permita a quienes comparten una misma historia, transitar por Caminos Propios de total independencia económica, justicia social y plena soberanía. Si hay un cambio es este y no otro.

Es el modelo económico, dice el director del OIJ

Óscar Madrigal

El día de ayer participé en un programa de radio llamado “Alternativas” sobre el tema de la criminalidad en el país. Resumo algunas ideas que expuse.

Hace unos tres días el director del OIJ, Walter Espinoza, decía en una entrevista en La Nación:

“Recientemente el Informe del Estado de la Región reveló que Centroamérica bajó sus índices de homicidios durante la última década con excepción de Costa Rica, que se mantiene con niveles similares al 2010.

De acuerdo con Espinoza, el enfrentamiento entre bandas narco locales, sumado a problemas de índole social como pobreza, desempleo, desigualdad, falta de oportunidades y poca distribución de la riqueza, hacen que la tasa nacional de homicidios no disminuya”.

El director del OIJ es consciente que el actual modelo de desarrollo económico que genera desigualdad, pobreza, desempleo, injusta distribución de la riqueza es también la causante de que los delitos, por ejemplo, de homicidios, no disminuyan.

Los estudios sobre la criminalidad también han demostrado que la delincuencia no es un problema de los pobres. Otras naciones mucho más pobres que la nuestra, muestras índices menores de delitos, como por ejemplo los homicidios.

Sin embargo, los partidos políticos que han gobernado en las dos últimas décadas han enfrentado el problema de la criminalidad solo desde la perspectiva de un derecho penal autoritario, aumentado las penas y los delitos desde mediados de los años 90, sin que esta política haya producido ningún beneficio. Solo ha aumentado el autoritarismo sin beneficio para la sociedad.

Las clases dominantes creen que las leyes penales resolverán problemas sociales, cuando es evidente que las leyes por sí solas no resuelven los problemas de la sociedad, lo que solo se logra con políticas públicas dirigidas a enfrentar las causas de la criminalidad. Sin embargo, las actuales políticas de austeridad, de recorte a los programas de atención social que impulsa el actual Gobierno, solo agudizará la criminalidad del país. Además, las leyes anti-huelgas, la criminalización de la protesta social, junto a las políticas autoritarias del proyecto de Empleo Público, se orientan a crear un sistema político cada vez más autoritario y, por tanto, menos democrático.

Costa Rica ha pasado a ocupar el top de los países más desiguales del mundo, según el Banco Mundial, y ahora también a estar entre los primeros 5 lugares del continente con la mayor cantidad de privados de libertad por habitantes y con el mayor índice de mujeres privadas de libertad de Centroamérica.

Se sabe también que las cárceles no resocializan a esas personas, las cuales por lo general se encuentran hacinadas y violándose en muchos casos sus derechos humanos.

A lo anterior debe agregarse que la aplicación de las leyes, lo que llamamos la justicia, no parece operar de la misma manera para todas las clases sociales. Los escándalos de corrupción no terminan en juicios o sentencias, sobre todo cuando se trata de personas adineradas o pertenecientes a las clases poderosas económicamente.

Las estadísticas así lo indican: de todos los casos denunciados por corrupción solo el 20% van a juicio después de 3 o 7 años; de los que van a juicio solo el 7% terminan con sentencia y solo la mitad de ellas en sentencias condenatorias. Pero lo más llamativo es que se trata de casos “menores” como el tráfico que pide una “mordida” o el funcionario municipal una “comisión”. Los grandes actos de corrupción que involucran a los miembros de los clanes poderosos económicamente no aparecen nunca juzgados.

La llamada clase política, por otra parte, está carcomida por la corrupción. Casi todos los partidos políticos han sido condenados por estafa o están siendo acusados por estos delitos: el PLN, el PAC, el partido evangélico de Justo Orozco, el PASE de Oscar López, el Libertario de Otto Guevara, el partido del doctor Hernández, el PUSC y muchos otros. De igual manera, prácticamente todos los expresidentes han enfrentado acusaciones por corrupción por casos como Alcatel, Caja, la Trocha, Cementazo, Cochinilla y otros.

La corrupción de los políticos produce una degeneración en la sociedad porque hay muy pocos referentes y porque la ética en la función pública parece no importar o importar bien poco, como el caso por ejemplo de Figueres. Ese es el mensaje equivocado que se dirige a la ciudadanía sobre los valores y la virtudes de los políticos.

Los componentes de orden social hacen que la criminalidad no descienda en Costa Rica, como lo afirma el director del OIJ. Es necesario, consecuentemente, cambiar el modelo de desarrollo económico, el modelo de acumulación de capital como dirían otros, que está generando o produciendo esos problemas.

En términos generales, solo una democratización de nuestra vida social, económica y cultural podrá disminuir y enfrentar acertadamente la creciente delincuencia nacional.

EL EFECTO SIMONE

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

El primer plano de su rostro mostraba una persona desencajada, desconcertada. Acostumbrado a vencer rivales con una técnica depurada y dejarlos desperdigados en el campo de juego, esa noche ofreció un pobre espectáculo que a la postre coincidió con el del resto del equipo. Brasil, el favorito Brasil, perdería la final del campeonato mundial de fútbol de Francia 1998.

Luego se sabría que la noche previa, Ronaldo Luiz Nazario de Lima o, simplemente Ronaldo, había sufrido un colapso que se reflejaría en su estado físico y emocional en ese importante partido. Una columna del sitio digital “apuntes de rabona” sobre ese hecho, señalaba que el jugador no sabría dónde estaba y que había “corrido porque tenía que hacerlo”.

Denominado en el concierto global mediático como “El fenómeno” por sus capacidades innatas para jugar al fútbol, Ronaldo, el joven Ronaldo de 21 años, sucumbiría así a la presión global que había depositado sobre él la responsabilidad de guiar a la mítica Brasil a un quinto campeonato del mundo. Lo lograría finalmente cuatro años después en el mundial de Japón y Corea en 2002.

A esa noche francesa, el jugador llegaba como la indiscutible estrella global del deporte. Figura e imagen de la marca transnacional de implementos deportivos Nike, amasaba una temprana fortuna y las luces de los reflectores brillaban sobre su sombra.

La misma marca había creado para él los primeros zapatos de fútbol personalizados y con marca patentada de la nueva era: “Mercurial R9”. Luego de esta aventura publicitaria, vendrían los CR7, los Messi contemporáneos y el mundo del fútbol seguiría girando en su danza de millones hasta hoy.

Lo que ocurrió con Ronaldo la noche del 11 de julio de 1998 previa a la final, es un ejemplo de lo que el alto rendimiento, esa fábrica de hacer sueños a costa de las subjetividades, hace con los deportistas. Sucumbió a una convulsión que lo alejaría de la realidad hasta el día siguiente en el que, como mencionó la columna ya citada, “jugó pero no jugó” en el partido de la final francesa. Posteriormente, problemas de tiroides dieron al traste con su condición física y debió retirarse de toda actividad futbolística.

23 años después de este episodio el mundo sigue contemplando la tensión no resuelta entre deportividad y rendimiento, éxito y salud, perfección y error. En unos Juegos Olímpicos disruptivos, como todo lo que ha pasado en este planeta desde marzo de 2020, el clamor de los deportistas por el respeto a su humanidad ha sido constante. Han aprovechado la vitrina de los medios globales y las redes sociales para hacerlo.

No es común ver a un o una atleta de renombre quebrarse, bajarse de la competencia nombrando su derecho a la salud mental, al resguardo emocional. Ya lo había hecho, este mismo año, la tenista japonesa Naomi Osaka al desdeñar la hegemonía de los micrófonos y las cámaras en el Abierto de Francia Roland Garros, aduciendo que necesitaba proteger su integridad como persona. Terminó abandonando el torneo.

Pero allí no acaba la disrupción de las subjetividades. Reconocida como “La gimnasta imposible” por sus siempre perfectas rutinas de alta calificación, sus acrobacias sin comparación, su perfil permanentemente impecable, la atleta estadounidense Simone Biles, puso en otra dimensión una discusión actual y preocupante sobre la salud integral de las personas que bregan en el alto rendimiento.

En tiempos de pandemia y todo lo que trajo a su paso para las subjetividades, este no es un tema menor. Quizá luego de que el núcleo del virus se aleje y se reinstale nuevamente la vida bajo otros signos, los abordajes sobre la salud mental sean reconocidos desde verdaderas políticas públicas que no sigan enfoques solamente restituyentes y rehabilitatorios. Estos temas, finalmente, deben abordarse y defenderse contra toda lógica economicista, racionalista.

El impacto de lo hecho por Simone Biles en esta semana de exposición mediática ha sido evidente. Otra deportista casada con los millones de Nike (con quien terminó su relación en 2015) y con la marca Athleta (vinculada a la transnacional Gap) ha detenido de alguna manera y por algunos días la maquinaria del espectáculo deportivo y ha obligado a la audiencia global a poner sus ojos sobre la persona, no la gimnasta.

Tras ella se cuentan otros gestos de deportistas que han salido a expresar su condición de humanidad. Sobre ellos hablaremos en otro momento. Por lo pronto, recordémonos que todos, todas en todos los campos de la vida, tenemos que ejercer el derecho irrenunciable a quebrarnos, a mostrarnos con todas las debilidades y fortalezas para luego levantarnos una y otra vez como demostración de humanidad. Simplemente humanidad.

Esa es la disputa a la que asistimos contra un sistema preparado, o que dice preparar para la perfección. Este pareciera ser el efecto Simone, la principal medalla que cuelga de su cuello y del nuestro como la persona que es, que somos.

La obsesión imperial por Cuba

Marcos Chinchilla Montes

1. Vivir para consumir
Por motivos laborales he visitado Cuba en cinco oportunidades desde finales de los años 90, eso me ha dado la posibilidad de conocer el país desde una especificidad poco frecuente para el turista común. Así, he convivido con familias cubanas, he practicado la solidaridad latinoamericana, usé las guaguas y camellos, fui al cine, al teatro, a las bajadas de santos, participé en fiestas comunitarias y hasta en una ocasión terminé ejerciendo de padrino de una niña afrodescendiente en una Iglesia Ortodoxa Rusa. Ello me permitió conocer de cerca el sentir cubano, particularmente su cercanía con el proceso revolucionario, sus críticas; y porque no, conocí a quienes también adversaban la revolución casi que a muerte (claro, muchas menos personas que las primeras), buscando hacer maletas para salir de la isla y vivir plenamente el sueño americano. Con justa razón María José lo sintetizaba así en una clase, mientras unos “consumen para vivir, otros viven para consumir”. Vivir para consumir, una máxima del imperio capitalista que dicho sea de paso, tiene al planeta en una situación de crisis ambiental de enormes proporciones.

2. Venderse para sobrevivir
Finalizado el espectáculo, las puertas del cabaret en el centro de la Habana se abrieron para todo público. Al rato nos abordó una jinetera (trabajadora sexual), y me tomé el atrevimiento de consultarle por qué ejercía ese trabajo si tenía la libreta que le garantizada la alimentación, y además tenía acceso a educación, salud y vivienda gratis; me contestó que necesitaba comprarse jeans y perfumes. Esa misma pregunta se la hice a una trabajadora sexual colombiana radicada en Panamá: “yo trabajaba en una fábrica de helados, nos despidieron a todas las mujeres, y como no encontré trabajo en Pereira, me tuve que venir a bailar acá pues tengo que alimentar a mis dos hijas y a mi mamá. Hoy está cumpliendo años mi hija mayor, como me gustaría estar con ella celebrándola…”, e inmediatamente se puso a llorar. En América Latina miles de mujeres son empujadas al comercio sexual para garantizar la atención de sus más elementales necesidades; la trata, la violencia y la explotación están intrínsecamente arraigadas en el capitalismo latinoamericano, y bueno, en el capitalismo globalizado para ser justos.

3. Torpedear la dignidad, borrar la identidad
La primera visita que hice a Cuba coincidió con el complejo momento del periodo especial. Aún con acceso a “libreta” y a derechos sociales, los indicadores sociales y económicos se habían desplomado; vi escenas desgarradoras de colegas que se llevaban los alimentos de un almuerzo-bufete para llevárselo a sus familias; el bloqueo económico era implacable, pero estimulaba la creatividad, la dignidad y la capacidad crítica para entender que el verdadero responsable de la crisis era el gobierno de los Estados Unidos de América (EUA) y sus insensatas y retrogradas políticas imperialistas.
De las cinco visitas, solo en la última ya no estaba Fidel en el poder. El acoso sexual se había extendido por muchos lugares de la Habana, y se había integrado armónicamente con el reguetón, mientras los DJ desconocían qué era el guaguancó, el cha cha cha y el danzón; muchas colegas ni nos atrevimos a preguntar si conocían la “nueva” trova.
Violentar la dignidad de un pueblo, llevarles a situaciones de hambre y carestía y encima fracturar o anular su identidad, son estrategias que EUA ha ensayado en nuestros países para consolidar su hegemonía.

4. Seis décadas de guerra sostenida
El triunfo de la Revolución Cubana fue y sigue siendo una bofetada imperdonable para una buena parte del establishment de los Estados Unidos de América y sus acólitos distribuidos por todo el planeta.
Perder a Cuba en el contexto de la guerra fría, prácticamente fue instalar el conflicto geopolítico en casa; y si a eso le sumamos la construcción de un modelo económico socialista en oposición al capitalismo imperante en América Latina, la afrenta no solo era mayor, sino que obligaba a pulverizarla dado el riesgo de contagio en el resto de la región, la que dicho sea de paso, históricamente ha sido entendida como el patio trasero del imperio.
En más de seis décadas de revolución, Cuba ha experimentado diferentes agresiones por parte de EUA en nombre de la democracia y los derechos humanos. Desde los múltiples e ilegales intentos de asesinar a Fidel Castro, la invasión en bahía de Cochinos, ataques químicos, atentados contra la aerolínea nacional, bombazos en hoteles, el bloqueo, el embargo y su recrudecimiento, sanciones económicas, la Ley Helms-Burton, y un arsenal inhumano de medidas que no solo han atentado contra el gobierno, sino también contra los derechos de millones de habitantes. Todas, de una u otra forma han terminado en un absoluto fracaso y en el consecuente fortalecimiento de la dignidad nacional; de ahí que las medidas que impulso el gobierno de Obama recurrieron a una suerte de deshielo pero sin perder de vista la direccionalidad política por “recuperar” a Cuba.

La nueva intentona imperial -orquestada aprovechando la crisis de la pandemia- por resolver de una vez por todas el “problema cubano”, fracasó tan estrepitosamente como la invasión orquestada por la CIA en 1961. En muy pocos días el gobierno cubano no solo logró desmovilizarla, sino que identificó y visibilizó con lujo de detalles la estrategia a la cual recurrieron diferentes actores -tanto dentro como fuera de la isla- para sembrar el caos, la desesperanza, la violencia y la transición forzada. La gran novedad y que a su vez se erige como una amenaza para toda nuestra América Latina, es que el gobierno norteamericano y sus contratistas recurrieron a lo que se denomina guerra de cuarta generación, esto es la utilización planificada de redes informáticas, ingeniería social, noticias falsas y de compañías tecnológicas para instalar, programar y controlar tendencias de pensamiento favorables a una determinada posición política, en este caso, manipular y movilizar a cientos o miles de personas con la intención de materializar un golpe de Estado.

Fracasada la intentona, es lógico esperar que EUA no cesará en sus esfuerzos por recuperar Cuba. El contexto político le resulta muy adverso: 29 años consecutivos en que la Asamblea General de las Naciones Unidas se pronuncia contra el embargo; China y Rusia en ascenso y adversando la decaída hegemonía de EUA; y un interesante movimiento latinoamericano que plantea refundar las relaciones políticas entre los países fuera de la cuestionada e inservible Organización de Estados Americanos.