El Coranovirus está tomando velocidad. Los infectados se
duplicaron cada 3 días hasta el 16 de marzo y aunque disminuyó en los últimos
días por las acciones del Ministerio y la Caja, sin embargo, si no interviene
cada comunidad conjuntamente con las autoridades de salud, tendremos 6000
afectados al 15 de abril. Como el 10% debe ser hospitalizado, esto es más de
600 pacientes, se puede saturar la capacidad hospitalaria y los médicos podrían
verse obligados escoger a quien salvar y a quien dejar morir, como está
sucediendo en Italia y España.
Costa Rica está sometida a una prueba de ciudadanía y
solidaridad. Una parte importante de la población está reaccionando
positivamente, siguiendo las indicaciones del Ministerio de Salud y la Caja
estableciendo medidas preventivas y aislando a los ancianos, otra parte aunque
quiere aislarse tiene que salir a las calles para conseguir el alimento vital.
Un tercer grupo, bastante numeroso por cierto, se burla de las disposiciones
sanitarias y organiza fiestas y reuniones donde se difunde exponencialmente el
virus.
La Costa Rica respetuosa y responsable está dando ejemplo de
civismo, sus huestes deben reforzarse con ayuda alimentaria a los miembros del
sector informal que deben salir a la calle a ganarse la vida para que se puedan
aislar. Esto exige un esfuerzo muy grande del Estado y de los gobiernos
locales, de raspar la olla, de tal manera que todos colaboremos
proporcionalmente.
Por otra parte hay que continuar con la información y educación de quienes niegan la gravedad de la situación, para que revisen su comportamiento. Los que no acaten las disposiciones deberán ser llamados a cuentas por atentar contra la salud y el interés público.
El compañero Trino
Barrantes nos comparte los frutos de su pluma… para compartir en fin de semana
mientras nos cuidamos en casa.
Esta es la invitación
de Trino:
“El quedarse en casa, además de ser un acto absolutamente responsable, también nos permite tener nuestro propio diálogo interior. Aquí les comparto estas apreciaciones poéticas. Que estén bien y un lindo y cuidado fin de semana”.
I.- COLOQUIO DE MARIPOSAS LEÓN TRIBA:
Meditación en el flagelo de la pandemia. Viernes 13, de un año bisiesto.
Es un viento de tijeras. Corta la ilusión.
Deja espacios abiertos, conjuntos vacíos, teoremas numéricos.
En los campos celestes aumenta la ausencia, acrecienta la voz dolida de los pájaros ausentes en la humedad del mes.
Es un as en el juego de las coronas.
Nos toma desacostumbrados para estar en las paredes del hogar.
Perdimos la certidumbre del diálogo, del juego de mesa, toca persistente en el corazón de los que estamos en el otoño de los versos.
En la sierra que se mira solo adivinamos el coloquio de las mariposas.
Lo cierto es que la experiencia de la vida, nos abandona .
Nos adivinamos en la jaula humana de desconocidos, sin abrazos, sin saludos con besos distantes de miedo.
Al menos nos queda el derecho a gritar para ahuyentar el silencio de los virus, escuchar el sonido del aire en la meditación que tiene el miedo colectivo.
II.- CATÉQUESIS VIRAL Sin lluvia,
sofocante calor,
la sombra en hilachas
en el acuoso silencio.
Crecen, si multiplican los virus
del desengaño.
El Papa extiende
desde el balcón
su mirada rota.
Las acciones gritan
su quebrando ahogadas
en las superficialidad de las bolsas.
En la Casa Blanca
se apagan las luces,
las bujías del neón en Lombardía
forman el contrasentido
del grito urbano.
En los jardines laterales
del Pentágono
aúllan los lobos de Bildeberg
sus gemidos de terror.
Zumba el cacus
en el bostezo mortecino
de la hipocresía electoral.
Un huracán viral
asola con sus coronas
la decepción de los bulevares
de Paris y Alemania.
Madrid, sin la coartada
de los árboles, solo con olivos,
encarcela en su garganta
las familias enteras
en su larval genocidio
de odio.
Centro América es solo un gusano
en este juego de ventanas
para defenestrar la solidaridad
de las fronteras.
Chuchos, zaguates, perros callejeros
ladran sin composición alguna
a la esquina frenética
de los cadáveres ancianos.
Quedamos anclados
al ritmo de los androides
y lo pestilente de los
diarios amarillos.
Somos la pregunta
del nuevo ensayo,
zombis que nos miramos
sin el calor de un abrazo
ni el beso de despedida.
Agentes virales
que perdemos la lengua
por la ausencia del diálogo.
III.- CORONA VIRUS – COVID-19 León
Triba
En el 162 aniversario de la batalla
de Santa Rosa.
Su
nombre: Angele de la Bathe, Francia,
1274. Delito, relaciones sexuales con el
Íncubo. Mujer de ciencia.
Primera
víctima.
Magia, brujería, ciencia.
El poder del Éxodo, es sentencia: “No dejarás vivir a la bruja”.
2019, diciembre, Wuhan.
Desde un laboratorio USA
le incuban el COVID-19.
Las crónicas en la prensa
Especulan. Tiembla el universo.
Se amplía la línea de pobreza,
las bolsas se desploman,
la asertividad de la palabra
queda en silencio,
la saliva contamina.
Algunos quieren poner
un muro a su ciudad,
otros buscan concentrar
el máximo de riqueza
con la apropiación
de la vacuna.
En un vuelo de golondrinas
la pequeña isla del Caribe
cruza fronteras, llevan
ramos de solidaridad,
esperanza, alegría.
La ceguera choca
contra todas las puertas cerradas.
El duende del individualismo
no deja espacio para el juego.
En el tele, la compu, el iphone
automatamente todos quieren
llevar el registro
de los contaminados
y los muertos.
Las muertes, por desgracia,
no marcan el inicio.
Forman parte de la estadística
de las pandemias.
La inocencia de los niños
reclaman a sus pares
Las niñas –
la ausencia de los
espacios verdes
o el amplio corredor
de su escuela.
Adivinan, suponen,
no necesariamente entienden
este tipo de cárcel salvaje
que crean las empresas farmacéuticas,
ni los agoreros de los mantos
y la sangre vertida.
Hoy es veinte,
no van a quemar adivinas,
solo mil ataúdes serán cremados
para darle lugar a aquella hoguera
que nació con el fuego
de la primera bruja incinerada.
…cuando natura, le asesta un golpe a la cultura individualista…
Desde Costa Rica y Centroamérica con visión Latinoamericana. Sujeta a enriquecimiento activo y alegremente esperanzador.
Apuntes para una construcción colaborativa y cooperativa.[1] Carlos Brenes Castillo cooinspirado con Patricia Palma Los centroamericanos podemos
Este apunte es eso, un intento por que nuestra acción colectiva, sea lo mejor pensada posible y lo más recreadora de nuestra cultura, hemos compartido una primera versión, con mucha gente de Centroamérica y Latinoamérica, para que sea eso un “rizoma” diría nuestro maestro Francisco Gutiérrez. Favor moverlo y hacerle lo que requiera. La emergencia exige ciertamente una respuesta ciudadana, y provocara definitivamente una reconformación de la convivencia social, las relaciones sociales. Las relaciones de poder y sobre todo del lugar y modelo de estado y política pública. Esto requiere vivir con inteligencia este paso, y capitalizar socialmente lo mejor para que nuestras sociedades retomen con más garras el bien común, la economía solidaria y participación comunitaria, en clave de Nos…Un nosotros evidentemente global. Desde lo local, reconciliándose con los ecosistemas.
De manera esquemática y sencilla visualizamos un esquema para una
acción colectiva que nos moviliza y coloca en actividad decidida para lograr los
objetivos
reconocidos:
Colocar los diferentes grupos sociales en tareas y roles que contribuyan a las acciones propias de los organismos estatales, construyendo la respuesta viva de nuestra comunidad humana, potenciando el comportamiento solidario y responsabilidad colectiva, y cambiado las formas de relación y convivencia.
Reducir al máximo de la curva de contagiados, en relación con capacidad de respuesta efectiva del sistema de salud nacional, regional y local; prepararnos para los diversos escenarios que nos toque a las diversas personas. (no enfermarse-enfermar y entrar en riesgo de muerte). Organizar la capacidad social, público-privada, para brindar tratamiento exitoso, al quienes enfermen, que eviten o minimicen muertes.
Potenciar la rehabilitación y recuperación rápida, el aprendizaje y la interiorización de nuevos comportamientos que eviten la vuelta de la pandemia y nos prepara mejor para otros eventos de este tipo.
La acción colectiva, no existe, lo que existen son personas y grupos que relacionan y entran en relaciones que generan repuestas colectivas y construyen el bien común desde sus prácticas de vida en situaciones de normalidad o de emergencia como la que estamos viviendo. Por eso mirar y partir de las personas, sus sentimientos, movimientos, acciones, pensamientos y decisiones, es el punto de partida. Reconocer quien soy, quienes somos, donde estamos, cómo y con qué y quienes actuamos y que priorizamos, es la base del punto de partida. La toma progresiva de conciencia y sus implicaciones el hilo conductor, colectivizar la toma de conciencia hacia conciencia colectiva, por convicción o coerción, como parece estarse dando, ante la velocidad y agresividad del virus y los patrones culturales.
EJE DE LA ACCIÓN COLECTIVA: la construcción progresiva de la conciencia activa y colectiva. ESTO TIENE QUE VER CONMIGO Y CON NOSOTROS por eso debemos ACTUAR COLECTIVAMENTE POR EL BIEN COMÚN.
Una vez claro lo anterior para fines de acompañar y organizar nuestro accionar inteligente, máxime en situación de emergencia y posiblemente alta carencia de recursos, tiempo y gente, podemos reconocer al menos 5 grandes etapas:
0. Previo al primer contagio y gran desinformación e inacción social. Alta inconciencia sobre nuestro estilo de vida saludable.
1. Etapa de PROMOCION, dado el desarrollo intenso del contagio, con alto riesgo de romper umbral de respuesta. Inicio de respuesta social, insuficiente. DISTANCIAMIENTO SOCIAL EL MANDATO. Esfuerzo centrado en crear y activar conciencia y combatir la negación y evasión.
Línea de acción: Crear conciencia progresiva y activa, que combata la negación y evasión.
2. Etapa de CONTENCIÓN del desarrollo máximo del contagio y levantamiento de la máxima respuesta social, por conciencia o coerción. PROFUNDIZAR EL DISTANCIAMIENTO SOCIAL y lograr “APLANAR LA CURVA.
Reconocer los tres escenarios posibles.
E1. No enfermarse. (Cuido colaboración).
E2. Enfermar y recuperarse.
E3. En riesgo de muerte. En esta etapa emergen dos grandes grupos, riesgos de exclusión social, los mayores de 60 pueden verse así mismo como ya desahuciado, o estigmatizado. Y los jóvenes, “a mí no me pasara nada”.
Es necesario mirar diversas acciones colectivas según escenario y grupo social. Particular atención sobre la llamada primera línea, el personal de salud, que requiere apoyo, estimulo, y ojalá encontrarse en coyunturas manejables.
Línea de acción: PROFUNDIZAR EL DISTANCIAMIENTO SOCIAL y lograr “APLANAR LA CURVA”, CON EL MAYOR ESFUERZO DE ACCION COLECTIVA DECIDIDA, quedándose en casa.
3. Etapa de TRATAMIENTO INTENSIVO. Salvar vidas, importancia de acciones de respaldo, asistencia y apoyo, así como de correcto abastecimiento de la primera línea, la persona de salud, higiene, limpieza, equipamiento. Procurar aumentar, la capacidad física instalada y la capacidad humana existente. El accionar de soporte emocional y físico a las brigadas de trabajo. Especial atención al sector juvenil que está en plena demanda de relaciones intensas.
Línea de acción: salvar vidas, generar una atmosfera de tranquilidad en la ciudadanía y de asegurar abastecimiento alimentario de la población. Alta conciencia activa en los comportamientos.
4. Etapa de descenso Y CAÍDA DE LA DINÁMICA DE CONTAGIO, conciencia y administración del daño. Mecanismos de respuesta y acompañamiento revitalizador en incubación y estimulación.
En esta etapa la acción colectiva se puede relajar y los comportamientos de distanciamiento social, y de higiene colectiva pueden exceder los niveles de cumplimiento y cuido consciente. Se reconocen y se van haciendo evidentes, en los diversos escenarios y territorios de múltiples prácticas de incubación de buenas iniciativas favorecedoras del logro de los objetivos, y emergen mecanismos estimuladores de la acción -investigación y participación ciudadana.
Línea de acción: No bajar la guardia para evitar una vuelta al fuerte contagio y amenaza del desborde de atención. Interiorización consciente de la acción colectiva.
5. Etapa de REHABILITACION: restablecimiento, reconstrucción y revitalización. Fuerte movilización colectiva solidaria.
El tejido de acciones reconocidas y sugeridas para potenciar nuestra energía social, comportamiento responsable e involucramiento activo, para sanar y restituir tejidos territoriales, según momento y posibilidades, alrededor de la recuperación:
Social
Física
Ambiental
Económica
En esta etapa, posiblemente la de mayor prolongación y más grandes
desafíos. En especial la importancia de CAPITALIZAR AL MAXIMO, el momento
vivido, y centrándose en aquellos CAMBIOS principales derivados, y necesarios a
futuro, para minimizar riesgos en otros eventos, entre ellos:
Cambio radical de los modelos de convivencia, consciente. Cambios en la manera de estar y compartir de manera diferente y más consciente y responsable social y ambiental.
Cambio radical las diversas formas de relacionamiento.
Cambios en los patrones alimentarios en función de esquemas nutricionales que coadyuven en estilos de vida saludable y de fortalecimiento inmunológico.
Cambios en los modelos de gobernanza y de ejercer el poder, redefinición y reacomodo de las relaciones de poder, donde el bien común, el estado social, el reposicionamiento de la institucionalidad publica, la economía, y en especial los liderazgos ciudadanos y políticos
Revalidación de lo cotidiano y de los acercamientos sociales con sentido
Cambio profundo en la conciencia social, en el valor de ciencia y el conocimiento, la ambiental en cuanto los limites la restitución del equilibrio ambiental, la casa común y finalmente la conciencia social en cuanto a NOSOTROS, la participación y gestión ciudadana, alrededor del bien común.
Línea de acción: No dejar de invertir y generar las grandes aprendizajes-enseñanzas y fortalecer las ganancias colectivas desarrolladas, en especial el desarrollo de nueva institucionalidad, nuevas normas y reglas para vivir desde nuestras comunidades y el planeta. Una cultura renovada y resignificada.
ANEXO:
Ideas para aprender e impulsar tareas y actividades en cada etapa.
0. Previo al primer contagio y gran desinformación e inacción social. Alta inconciencia sobre nuestro estilo de vida saludable.
Fuerte esfuerzo local, colectivo directo y virtual de información y educación consciente, que coloque a todas y todos en cambios de comportamiento inmediato. DISTANCIAMIENTO SOCIAL, Y AISLAMIENTO ACOMPAÑADO DE INTENSAS MEDIDAS DE HIGIENE.
Vigilancia activa de comportamientos no deseados, e inadecuados. Informar y reportar a las autoridades
Familiarmente y “tribus de amigos” reconocen personas y miembros en condición de riesgo de salud y riesgo social (por ejemplo, violencia doméstica), y perfilan medidas y accionan al respecto. Higiene y reclusión (cero contactos)
Aprovechar y potenciar las redes sociales para informar, accionar y movilizar la población hacia tareas y comportamientos deseados y orientados por las autoridades.
Identificar claves nutricionales que pueden favorecer resistencia y recuperación, para incentivar su acceso y búsqueda
1. Etapa de PROMOCION, dado el desarrollo intenso del contagio, con alto riesgo de romper umbral de respuesta. Inicio de respuesta social, insuficiente. DISTANCIAMIENTO SOCIAL EL MANDATO. Esfuerzo centrado en crear y activar conciencia y combatir la negación y evasión.
Cambio abrupto de nuestros comportamientos y conducta, eliminación de actividades …” Quédese en casa”, el eje. Redoblar higiene limpieza de manos y reducción a conductas de relacionamiento social basadas en el contacto físico.
Cuido de las personas de tercera etapa y acciones de soporte a sus necesidades básicas de alimento y medicina. Se han organizado pequeños grupos y redes de apoyo de personas jóvenes que ayudan a las mayores en estas tareas para que se queden en casa.
Orientaciones y “paquetes nutricionales” que brinden soporte y mayor resistencia.
Innovación creativa de actividades de teletrabajo y de multiplicación de generación de bienes y servicios, por parte de pequeñas unidades económicas y sus redes y tejidos de cooperación. Reactivación de la Economía Social solidaria.
Colaboración y contribución desde la comunidades y economía social solidaria, procurando espacios complementarios, para la atención de personas “sospechosas” y/o contagiadas, en sus periodos de “cuarentena”, en estricta coordinación con las autoridades de salud y gobiernos locales. Se han dado uso de casa, sin alquilar, puestas al servicio del sistema de salud.
Diversas iniciativas de apoyo y respaldo culturales, al personal de salud y a las personas en cuarentena, “Cartas de Animo”, “cantos”, videos…aplausos colectivos, radioemisiones locales….
Solidaridad y apoyo con las familias del personal de primera línea, en sus barrios y residencias.
Iniciativas virtuales de entretenimiento…compartido y otras iniciativas personales familiares…
Etapa de CONTENCIÓN del desarrollo máximo del contagio y levantamiento de la máxima respuesta social por conciencia o coerción. PROFUNDIZAR EL DISTANCIAMIENTO SOCIAL y lograr “APLANAR LA CURVA.
Aunque esperamos que la etapa anterior sumada a las medidas
gubernamentales, hayan logrado los más altos resultados, dado el tiempo que
hemos tenido, para “APLANAR LA CURVA”, y evitemos valores y cifras no
deseables, puede ser la etapa de mayor , e impacto emocional y comunal, y de
afectación de todos nosotros, sería como sentí la gente de Limón , sus líderes
luchadores, el día siguiente del terremoto, golpeados ….ahora si las cifras
fueran, como no las queremos, será donde se demandará la mayor acción
colectiva, el abrazo social gigante que nos cohesione, como sociedades…Costa
Rica, Centroamérica y Latinoamérica..
Actividades de apoyo y respaldo, precautorio y controlado, a las personas, familias y grupos contagiados, desde las comunidades y barrios, apoyando y empujando la recuperación y el mejor desenlace.
Acciones solidarias y de apoyo a los sistemas de atención, por ejemplo, desde nuestras ASADAS contribuir con agua, según reglas claras, a aquellas instituciones y espacios que tengan carencia o insuficiencia para atender la emergencia.
Mediante voluntariado, inventariar e identificar, unidades económicas pequeñas familiares de subsistencia que estén siendo seriamente afectadas y contribuir, la canalización de apoyo, acompañamiento técnico, desde la ECONOMIA SOCIAL SOLIDARIA…para VACUNARNOS contra la destrucción del tejido económico comentario y local…, impulso de iniciativas creativas e imaginativas de la economía social solidaria. Esa valoración debe servir, en lo inmediato ante los auxilios sociales del estado, y estratégicamente en la etapa 5 de revitalización.
Seguimiento y ALTA CAJA DE RESONANCIA Y MULTIPLICADORA de las orientaciones e instrucciones de las autoridades de salud.
Fortalecimiento de acciones nutricionales favorecedoras.
Repuestas territoriales, sean cantonales o regionales que articulan cooperación, para resistir, sobrevivir y recuperar el tejido…y la buena gobernanza.
Mecanismos que “apapachen” a nuestros contagiados y familias, y por supuesto las familias de personas fallecidas. Ya están ocurriendo y circulando en Costa Rica, hermosas iniciativas de cantautores como #YoMeQuedoEnCasa FESTIVAL Centroamérica. Del 18 al 22 de marzo en Facebook live, o Instagram Live…además de poder tomar iniciativas de canto en los Barrios de los italianos y españoles. Es decir, impulsar todo un frente cultural, de fuerte contagio vital. Otro ejemplo fue el concierto de Fito Páez, desde la plataforma de FACEBOOK, el día 20 de marzo.
3. Etapa de TRATAMIENTO INTENSIVO. Salvar vidas, importancia de acciones de respaldo, asistencia y apoyo, así como de correcto abastecimiento de la primera línea, la persona de salud, higiene, limpieza, equipamiento.
Procurar aumentar, la
capacidad física instalada y Habilitar espacios comunitarios y privados en
forma solidaria.
Accionar de soporte emocional
y físico a las brigadas de trabajo.
Aumentar la capacidad humana
existente.
Especial atención al sector
juvenil que está en plena demanda de relaciones intensas.
Generar una atmosfera de tranquilidad
en la ciudadanía.
Asegurar abastecimiento
alimentario de la población.
Alta conciencia activa en los
comportamientos.
Resaltar todas las acciones
complementarias desde las otras líneas para el manejo emocional y psicológico
del momento, información y noticias, desde los núcleos familiares y todo el
sistema educativo, público y privado.
Comienzan a generarse con más
fuerza, frecuencia, intensidad de actividades culturales y artísticas, así como
de acompañamiento deportivo.
4. Etapa de descenso Y CAÍDA DE LA DINÁMICA DE CONTAGIO, conciencia y administración del daño. Mecanismos de respuesta y acompañamiento revitalizador en incubación y estimulación. Se mantiene DISTANCIAMIENTO SOCIAL.
En esta etapa, posiblemente, podemos re acercarnos en los sueños y nuevos desafíos, en especial poder colaborar desde la comunidad y organizaciones sociales con el Estado, en el recuento y valoración de daños, más allá de los daños en la vida de las personas. Sugerir herramientas y formas de agregación territorial.
Valorar identificar y auscultar donde quedan, núcleos generadores, y multiplicar el rescate y sistematización de buenas prácticas de respuesta, acompañamiento, incubación y re-incubación, y estimulación sistemática, para restablecer tejidos, y generar reinserción activa de la población, procurando cuidadosamente nuevas formas y prácticas de ACERCAMIENTO SOCIAL, CONVIVENCIAL Y COLABORATIVO.
Mecanismos de agradecimiento y reconocimiento a toda la PRIMERA LINEA DEL PERSONAL DE SALUD, y todo el otro personal de soporte involucrado en el esfuerzo nacional.
VALORACION COMUNITARIA de instrumentos y mecanismos para que NO se de una reactivación y crecimiento de la dinámica de contagio. Acciones inmediatas precautorias por sectores y territorios de riesgo.
Detectar cuellos dinamizadores del tejido económico, principalmente alrededor de la SEGURIDAD ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL., que repotencien y nos vacunen contra el desabastecimiento alimentario. Impulso de acciones con los programas de estado respectivos.
Nuevas orientaciones nutricionales favorecedoras.
5, Etapa de REHABILITACION: restablecimiento, reconstrucción y revitalización. Fuerte movilización colectiva solidaria.
El tejido de acciones reconocidas y sugeridas para potenciar nuestra energía social, comportamiento responsable e involucramiento activo, para sanar y restituir tejidos territoriales, según momento y posibilidades, alrededor de la recuperación:
Social
Física
Ambiental
Económica
En esta etapa, posiblemente la de mayor prolongación y más grandes
desafíos. En especial la importancia de CAPITALIZAR AL MAXIMO, el momento
vivido, y centrándose en aquellos CAMBIOS principales derivados, y necesarios a
futuro, para minimizar riesgos en otros eventos, entre ellos:
Cierre y capitalización de nuestro accionar en función de los objetivos, capitalizando en especial el tejido construido
Valoración de los resultados sanitarios y estimulo decidido a la investigación aplicada proactiva.
Inventario, reconocimiento y sistematización de las diversas acciones y procesos de acción colectiva en los territorios, que contribuyeron significativamente al logro de los objetivos.
Cambio radical de los modelos de convivencia, consciente. Cambios en la manera de estar y compartir de manera diferente y más consciente y responsable social y ambiental.
Cambio radical las diversas formas de relacionamiento.
Cambios en los patrones alimentarios en función de esquemas nutricionales que coadyuven en estilos de vida saludable y de fortalecimiento inmunológico.
Cambios en los modelos de gobernanza y de ejercer el poder, redefinición y reacomodo de las relaciones de poder, donde l bien común, el estado social, el reposicionamiento de la institucionalidad publica, la economía, y en especial los liderazgos ciudadanos y políticos
Revalidación de lo cotidiano y de los acercamientos sociales con sentido
Cambio profundo en la conciencia social, en el valor de ciencia y el conocimiento, la ambiental en cuanto los limites la restitución del equilibrio ambiental, la casa común y finalmente la conciencia social en cuanto a NOSOTROS, la participación y gestión ciudadana, alrededor del bien común.
[1] Agradecemos la colaboración activa de muchas personas y esperamos se multiplique enriquezca y mejore. En particular del compañero Héctor Ferlini-Salazar.
Una solicitud para el cierre preventivo del Caribe Sur dentro de las próximas 24 horas, impidiendo el ingreso a su jurisdicción, con un puesto de Salud y Seguridad en la Subdelegación Tuba Creek, permitiendo sólo el acceso de residentes y de proveedores, regulando el paso o imponiendo cuarentena, de acuerdo con los lineamientos de las autoridades de salud.
Esa es una propuesta ciudadana que ha surgido en el Caribe Sur.
Con esa motivación, un colectivo de Talamanca sustentaría la petición en el Artículo 9 de la Constitución Política que define el gobierno como participativo.
La organización muestra «gran preocupación ante la inminente situación sanitaria que enfrentamos, por la velocidad en la que se está manifestando este coronavirus en el país». Por ello promueve una consulta en la comunidad con estas preocupaciones:
1- El cantón posee una población vulnerable, con escasísimos recursos en Salud y una tremenda escasez de agua,
2- Aún no se ha presentado ningún caso positivo,
3- El país se encuentra en estado de Emergencia y en Alerta Amarilla,
4- El artículo 9º de la Constitución Política de Costa Rica confiere la potestad de participar directamente en la toma de decisiones,
5- En acción de cogobierno, debemos acompañar y reforzar las medidas tomadas por los tres Poderes de la República.
6- Mantener a la comunidad libre del virus por más tiempo no solamente es la estrategia de salud más recomendada por médicos y científicos alrededor del mundo (aplanar la curva para no saturar los servicios de salud y poder brindar atención médica a todos los que lo necesiten) sino que además nos permitirá enfrentar la crisis y reactivar la economía sin tantas pérdidas humanas y materiales.
Las personas promotoras de la iniciativa expresan además su compromiso por acompañar todos los esfuerzos de las autoridades en el combate al COVID-19.
Coopaseguros R.L señala en un documento enviado al INFOCOOP “el
vital aporte del sector cooperativo a la estabilidad social y económica del
país y la necesidad de reforzar los protocolos de actuación con un objetivo
prioritario: garantizar la seguridad, salud y bienestar tanto de los cooperativistas
como de la población en general”.
Asimismo, destaca “la imprescindible labor del sector
cooperativo en el abastecimiento al mercado de productos y servicios, que
garanticen la salud y seguridad alimentaria del país”. La cooperativa del
sector seguros señala por ello el instituto que rige al cooperativismo, la
necesidad de una serie de medidas con el apoyo FECOOPSE, que es la federación
que agrupa a “más de 33 asociaciones cooperativas de diversas zonas del país”.
El documento, firmado por José Luis Barrientos León, gerente
general de Coopaseguros R.L. propone estas medidas urgentes:
1- Que el Infocoop establezca una serie de medidas
excepcionales de apoyo a los sectores cooperativos afectados económicamente por
la propagación del coronavirus COVID-19. En donde se considere flexibilización
de los términos contractuales de los créditos vigentes en cuanto a las tasas de
interés, plazos, intereses de mora, costos administrativos por atrasos,
comisiones y multas.
2- Que el Infocoop establezca una serie de programas
crediticios especiales por la condición de emergencia que afecta al sector, en
donde se consideren aspectos económicos y financieros flexibles y se
establezcan condiciones de análisis, trámite, garantías, formalización y
desembolso excepcionales de apoyo a las cooperativas que se vean afectadas
económicamente por la propagación del coronavirus COVID-19.
3- Que el Infocoop establezca líneas de crédito especiales
para las cooperativas de ahorro y crédito con el fin de que, por medio de ellas
se estructuren programas crediticios especiales a sus asociados que mantengan
la economía nacional dinámica y activa.
4- Que las cooperativas de ahorro y crédito, especialmente
las asociadas a FECOOPSE, para contribuir con medidas de apoyo a la economía
nacional y a las familias de asociados más expuestas al impacto económico de la
pandemia, ponga en marcha líneas de financiación especial de préstamos
personales con los recursos que facilite el Infocoop, para que sus asociados
puedan gestionar su liquidez y garantizar el pago de sus compromisos y
obligaciones.
5- Que el Infocoop, permita la presentación de una solicitud
para la modificación de términos y condiciones establecidas en los contratos de
crédito en donde se permita la interrupción y el cómputo del plazo en mora
hasta que los efetos económicos de la propagación del COVID 19 se hayan
superado.
6- Que el Infocoop, permita la readecuación de cuotas para
aquellas cooperativas que se encuentran en zonas de alta vulnerabilidad social,
cuya situación especial por afectación en sus ingresos este generando una
disminución importante en sus flujos de efectivo, poniendo en riesgo su
operativa normal, con la posible generación de desempleo.
7- Que el Infocoop permita a las cooperativas de ahorro y
crédito directamente supervisadas por la institución mediante el sistema de
alerta temprana, flexibilizar los términos de las reservas financieras y
valoración de sus instrumentos financieros, de tal forma que no genere un
impacto inmediato en los resultados de excedentes producto de la estimación de
reservas. Y que en caso de que estas cooperativas deban mostrar necesariamente
perdidas por irrecuperabilidad, las mismas puedan diferirse al menos en un
plazo de 36 meses. En este caso, el saldo diferido deberá ser expuesto en las
notas de los estados contables.
8- Que el Infocoop establezca la constitución de un
fideicomiso de avales y garantías en donde se incorporen las propiedades en
desuso o en condición de bienes temporales del Instituto, de tal forma que las
cooperativas puedan hacer uso de estos avales para la formalización de créditos
de capital de trabajo. De la misma forma que este fidecomiso pueda ser
utilizado por las Cooperativas para la obtención de recursos de capital por
medio del Sistema de Banca para el Desarrollo, para lo cual el Infocoop deba
negociar una alianza estratégica especial con SBD.
9- Además, con el propósito de aportar a la superación de la
crisis causada por esta pandemia, Coopaseguros R.L ratifica su intención de
“Participar en mesas de trabajo que se generen para buscar alternativas desde
la institucionalidad pública y cooperativa, para que de manera conjunta y
solidaria podamos encontrar soluciones que nos permitan superar los efectos
negativos de la pandemia COVID 19”.
La moción promovida por Coopaseguros R.L, enviada además del
INFOCOOP a la federación citada y al Consejo Nacional de Cooperativas, fue propuesta
en la sesión de consejo de administración por el presidente de la organización Gerardo
Incera Villalta y aprobada por unanimidad.
En el documento se explica que “el sector cooperativo
nacional es sumamente vulnerable” a los efectos negativos que generan las
medidas extraordinarias tomadas a causa del COVID19. “La estructura y
conformación de las cooperativas y las zonas económicas y geográficas en las
que desarrollan las actividades” son factores que provocan esa vulnerabilidad,
se expone en el escrito.
“El sector cooperativo es un factor esencial en el
desarrollo y reactivación de la economía, por la cantidad de asociados que
aglutina y por la diversidad de sus actividades económicas, aunado al espíritu
de solidaridad que lo identifica”, dice también el llamado.
El cooperativismo se sustenta en valores y principios de
ayuda mutua, responsabilidad, democracia, igualdad, equidad y solidaridad. “Estos
deben verse expresados en sus representantes y organizaciones que reúnen y
promueven el cooperativismo como lo son el Infocoop y Fecoopse”, se señala.
Por Guillermo Acuña González Sociólogo y escritor 16 de marzo 2020
Doña Mercedes es una mujer pequeña, que trenza su pelo blanco
hasta convertirlo en una especie de ritual milenario. Viajamos juntos en un bus
internacional. Me cuenta tantas cosas, como si se hubiera enterado de mi
interés siempre presente por las biografías relacionadas con las movilidades
humanas, sus impactos, sus consecuencias.
Hablamos de políticas de población, por ejemplo. “tuve doce hijos
y usted no sabe cómo cuesta sacarlos adelante”. De esos doce hijos, dos viven
en Costa Rica. El varón, al que visitó en estos días, vive en Jacó. “construye
casas”, me dice. De su hija mujer solo me cuenta que tuvo cuatro hijos y que no
se acuerda donde vive. Es originaria de Palacagüina, la de la canción. “Ahí
nació Cristo, el de los pobres”, me dije. Unos kilómetros antes de llegar, al
pasar por Sébaco, me comparte su recuerdo acerca de uno de sus hijos que fue
enviado por un Banco a salvar al pequeño productor, ahogado en deudas.
Me pregunto sobre si es ahora, en un contexto de precariedad
económica y social, pero no, me confirma que fue hace muchos años. En realidad
la región tiene ya muchos años de experimentar estos desequilibrios sociales e
institucionales y ahora, le toca enfrentar, desde sus especificidades, los
efectos de una realidad sanitaria global que en el reloj de la muerte ya lleva
avanzadas horas de contar víctimas. Retomamos la conversación poblacional:
“ahora la mujer no quiere tener hijos”, me resume así su pensamiento sobre esas
políticas de población no escritas, pero que la fuerza del empuje de las
reivindicaciones y los derechos de la mujer, ha transformado en realidades
latentes que se esparcen por toda la región, como reconocimientos conquistados
y en proceso de consolidación.
Prontos a llegar al lugar donde el Autobús se detendrá para que doña Mercedes baje, 50 kilómetros antes del puesto fronterizo Las Manos, entre Honduras y Nicaragua, me pregunta y le contesto: “a Honduras, a un encuentro regional de poesía y a hablar sobre la gente como su hijo, el que vive en Costa Rica”. Nos decimos adiós desde lo habitual, como si siempre hubiéramos compartido viaje, como si siempre nos hubiéramos visto. Ahora, con el pasar de los días, pienso en su menudencia, preparada para todas las inclemencias posibles, incluso las que dictan los designios de una calamidad global que empieza a expandir sus tentáculos haciéndose más fuerte, mostrando la debilidad humana, pero sobre todo la debilidad de un sistema económico que, basado en la extracción y la competencia desigual, pareciera haber iniciado un largo periodo de reseteo.
Los regímenes de movilidad son espacios en los que las fronteras
internacionales adquieren un carácter especial. Pienso en esa noción mientras
camino con mi pasaporte en las inmediaciones de una polvorienta estación migratoria
de paso entre Nicaragua y Honduras llamada Las Manos. Como en otras zonas de
paso, a ambos países los divide una aguja que es levantada insistentemente por
funcionarios migratorios en medio de una dinámica compleja, desordenada, que
interviene en eso que Stefanie Kron (2011) denomina la tensión entre los
movimientos migratorios y los intentos para “sujetarlos, conducirlos,
gobernarlos. Son regímenes migratorios en los que las fronteras adquieren un
carácter especial: son a la vez regímenes fronterizos.
Cruzar en estos días los regímenes fronterizos como Las Manos, o
Peñas Blancas entre Costa Rica y Nicaragua, es tensionar constantemente las
narrativas entre el control global, la restricción de la movilidad impuesta por
las circunstancias y lo que realmente ocurre en esos territorios de interrupción
y continuidad que se producen en las divisiones sociopolíticas
centroamericanas.
De regreso a Costa Rica, luego de comprobar que la palabra puede
abrirle orificios enormes al dolor y la desigualdad a un país como Honduras,
nos detenemos en Las Manos. Paradójicamente recuerdo a Kilapayún y su solicitud
de unir todas las manos negras y blancas para construir una muralla. Es una
mañana fría y con más polvo que de costumbre. Nos dirigen hacia una estación sanitaria
improvisada (un gran toldo y varios funcionarios protegidos de nuestros
cuerpos) adonde seremos testeados, revisados en nuestra biografía de los
últimos 14 días y orientados a dirigirnos a un centro médico si presentamos los
síntomas ya referidos en los medios de comunicación y en redes sociales.
Es una especie de sitio centinela, que la epidemiología contemporánea define como lugares de vigilancia al paso de grupos humanos para analizar su comportamiento. Ahí estoy yo y varias personas centroamericanas más. Luego mi observación sobre los espacios de porosidad, la movilidad latente, las narrativas de construcción de muros que son derribados por estas lógicas mediante las cuales las personas esquivan, responden, cruzan. Los personajes de frontera, la transacción formal e informal permanente, la urgencia por cruzar. Observo tres mujeres con sentido Nicaragua-Honduras dirigirse a hacer sus diligencias migratorias. Pienso en las desigualdades, las violencias, el acceso. Las veo marcharse entre la espesura de vehículos de gran tracción estacionados como grandes dinosaurios en medio de la nada. La vida sigue, pero ayer mismo esa frontera fue cerrada. Las manos se convirtieron en puño, hasta nuevo aviso.
En el camino de regreso, termino de leer el trabajo de Óscar Martínez sobre las movilidades humanas centroamericanas de hace diez años. Busco en redes sociales avances, novedades sobre la pandemia mientras vamos dejando atrás una apacible y rápida frontera entre Nicaragua y Costa Rica. Contrario a hace unos días, cuando fuimos encuestados por funcionarios del Gobierno de Nicaragua, el paso de regreso solo nos trajo preguntas sobre el cambio de córdobas a pesos, las ventas de comida y artesanías, en medio de un calor sofocante de las tres de la tarde.
La relación entre pandemias y movilidades humanas no es nueva. La
historia está llena de imágenes y metáforas sobre las malas noticias de las que
son portadoras las corporalidades humanas a los ojos de los otros. Pienso en
eso mientras reflexiono haberme movilizado en estos contextos. Lo volvería a
hacer sin duda, como lo hice, extremando los cuidados, los míos y los de los
otros. Así transcurrieron algunos días en Tegucigalpa, de la que regresé lleno
de poesía, pero también de imágenes sobre su realidad, su contexto de
desigualdad, sus rasgos de un estado entregado a los vicios de los poderes
fácticos, la porosidad de la frontera y esos contextos de discriminación y
racialización, al ver un inmigrante, posiblemente haitiano, ayudar a acomodar
los equipajes en el autobús luego de la inspección de rigor por parte de las
autoridades migratorias costarricenses. Sus facciones y su requerimiento en
francés para pedir campo y cumplir con su trabajo informal, me recuerdan todas
las metáforas posibles en las que los costarricenses hemos construido al otro
en los últimos años.
Busco
información actualizada. Y da la casualidad que Oscar Martínez, el de las crónicas
sobre los migrantes de hace diez años, también colabora para el diario Español
“El país”, en el que escribió el viernes 13 de marzo, estas líneas:
“en esta pandemia se recomienda no viajar, mucho menos desde países que tengan casos de coronavirus, como México o Estados Unidos. Eso sí, si usted es migrante centroamericano olvide lo que hemos dicho.Se recomienda también lavarse las manos varias veces, con detenimiento y detalle. Pero en estos países un gran porcentaje de la población no recibe agua potable. Miles de esas personas pagan el servicio, pero la falta de planificación urbana que permitió la construcción de colonias obreras encaramadas en cerros, los sistemas de tuberías viejos y dañados y el acaparamiento han llevado a que esa gente no tenga más que un pequeño hilo de agua una hora o dos por las madrugadas. Otros, nada. Si en estos países uno vive en las zonas pudientes y tiene una cisterna que chupe agua para acumular en las horas que el servicio llega, puede lavarse las manos tal como indican los manuales. Si uno vive en las comunidades y cantones centroamericanos y el agua que acarrea del pozo es a base de sudor y músculo, quizá no vaya a cumplir a rajatabla las instrucciones de la Organización Mundial de la Salud. Saludarse con el codo, dicen. Mejor aún, de lejitos, si es posible. En Honduras, por ejemplo, una de cada cinco personas vive en pobreza extrema en zonas rurales. O sea, con menos de $1.90 al día. Esa gente, muchos de ellos vendedores informales de lo que cosechan, viajará en autobús al pueblito más cercano, tomado de la barandilla más a la mano, sin alcohol-gel por ninguna parte, que cuesta unos centavos el botecito, se refundirá en algún mercado e intentará vender de puesto en puesto lo que cultivó. Esa gente dará la mano a quien deba darla para cerrar un trato y extenderá la palma para recibir monedas cuando se las ofrezcan a cambio, porque si no lo hace no será el coronavirus el que lo matará, sino el hambre. Esa misma gente, no se preocupen, no acaparará nada en ningún supermercado. El coronavirus ya llegó a esta región, plagada de calamidades. Ahora, hará lo suyo. Porque lo otro, lo de construir sociedades con un abismo profundo entre unas clases y los de abajo, ya está hecho desde hace décadas” (Oscar Martinez. “Ser pobre en una región que espera el coronavirus”. Recuperado el 16 de marzo dehttps://elpais.com/internacional/2020-03-14/ser-pobre-en-la-region-que-espera-el-coronavirus.html)
Cada país de la región ha enfrentado a su manera el desafío. Ha acudido a las narrativas del poder, de la imposición, de la construcción de comunidad bajo el lema “juntos saldremos adelante”. Pienso en Doña Mercedes, en ese migrante haitiano en la frontera, en las movilidades humanas que continúan despachando esos países. Pienso en las décadas de discurso orientado a la individualidad y la competitividad, la exclusión, la desigualdad y luego vuelvo a pensar en las fronteras, en las movilidades humanas como recurso para la sobrevivencia. Pienso en todo eso mientras abro la puerta de mi casa, a asistir como ritual, a varios días de cuido y reflexión sobre la región que somos. En cómo haremos para pensarnos como comunidad, en como abrirle a las manos, los puños y volver a estrecharlas en un régimen ya no de separación, sino de alegría y construcción colectiva.
Ante el Decreto Ejecutivo 42227-MP.S emitido el día de hoy,
16 de marzo, por la Presidencia de la República y el Ministro de Salud, la
Vicerrectoría de Docencia instruye al personal docente y a estudiantes a acatar
las siguientes indicaciones de modificación de las actividades académicas
presenciales, a partir de la publicación de esta circular, durante todo el periodo
en que se requiera y cuando la vicerrectoría así lo indique.
A partir del martes 17 de marzo y hasta el domingo 12 de
abril se suspenden todas las actividades académicas presenciales (cursos
teóricos, cursos teóricos/prácticos, laboratorios, prácticas y giras de
docencia, educación permanente, actividades de vinculación), bajo los
siguientes términos:
Desde las fechas indicadas los estudiantes no asistirán a
ningún recinto de la Universidad Nacional, con el entendido de que lo planteado
es una modificación de procesos académicos con apoyo tecnológico. Durante dos
semanas (martes 17 al viernes 27 de marzo) los académicos realizarán los
ajustes necesarios en el planteamiento de los cursos, y a partir del lunes 30
de marzo se desarrollarán las actividades académicas con apoyo tecnológico.
Si bien es cierto la Universidad puso a disposición
herramientas básicas de apoyo, otras tecnologías podrán ser utilizadas para
lograr los objetivos de aprendizaje (correo electrónico, mensajes de texto,
whatsapp, entre otros), y es necesario comprender la flexibilidad académica que
debemos tener en estos momentos en los tiempos de respuesta de los estudiantes
a las actividades planteadas por los docentes.
Quienes ya hayan adaptado sus cursos con este tipo de apoyo
tecnológico deben llenar el formulario de teletrabajo por contingencia,
disponible en la página www.teletrabajo.una.ac.cr. Una vez completada esta
acción pueden, a partir del martes 17, no presentarse a los recintos
universitarios; aquellos docentes que no hayan podido hacer la adaptación de
sus cursos tendrán el apoyo de la Vicerrectoría de Docencia.
Durante el período indicado, las Facultades, Centros, Sedes,
Sección Regional y la Vicerrectoría de Docencia desarrollarán estrategias
conjuntas para la preparación de los cursos, desarrollo de capacidades en el
cuerpo docente y atención a estudiantes, con el fin de poner en marcha los
cambios. Esta estrategia debe considerar al menos la reorganización de funciones
de los equipos de personal de informática de las Unidades Académicas de
Facultad, Centros, Sedes, Sección Regional y la conformación de grupos de apoyo
entre docentes con experiencia previa en apoyo de otros.
Tal como se ha venido informando, toda persona (académico, administrativo y estudiante) con sintomatología respiratoria debe abstenerse de asistir a cualquier actividad académica programada, como medida preventiva y principalmente de respeto hacia los demás.
La Vicerrectoría modificará las medidas aquí contempladas de acuerdo con las actualizaciones emanadas de los entes rectores en salud y en el momento que se considere pertinente.
Cordialmente,
Dra. Laura Bouza Mora Vicerrectora de Docencia
Doctora Ana María Hernández Segura Rectora Adjunta
Las organizaciones que convocaron a la actividad Memoria / Homenaje para Sergio Rojas Ortiz (http://bit.ly/39Sh2sO) comunicaron la suspensión de la actividad a raíz de las medidas sanitarias para controlar el COVID-19.
En realidad debemos de adquirir conocimiento
para elegir el bien, pero ningún conocimiento nos ayudará si hemos perdido la capacidad
de conmovernos con la desgracia de otro ser humano, con la mirada amistosa de
otra persona, con el canto de un pájaro, con el verdor del césped. Si el hombre
se hace indiferente a la vida no hay ninguna esperanza de que pueda elegir el
bien. Eric Fromm
Álvaro Vega Sánchez. Sociólogo
La pandemia del coronavirus, al
igual que las catástrofes producidas por la crisis climática, ha puesto en
evidencia, una vez más, la vulnerabilidad y fragilidad de nuestra “aldea
global”.
Esta pequeña aldea ha sido impactada
por un virus cuya onda expansiva es de alcance global, y, por lo contagioso, su
crecimiento es exponencial si no se toman las medidas adecuadas de prevención,
contención y curación. Los virus son globales, no tienen nacionalidad aún y
cuando su origen sea local. Este llamado de atención de los epidemiólogos es
fundamental para contener el avance de los impulsos xenófobos y racistas
discriminatorios, así como para contribuir a transitar de la conciencia
planetaria a la convivencia planetaria.
Para acometer estos desafíos
globales, tenemos que enfrentar un virus mayor: el síndrome de Faraón, es
decir, la arrogancia de resistirnos a nuestra vulnerabilidad, sintiéndonos
dioses, por más plagas que nos azoten. De manera irresponsable y prepotente, la
tripulación de esta pequeña nave planetaria, especialmente las élites
geopolíticas y económicas dominantes, nos están conduciendo a un viaje sin
retorno.
La realidad nos está forzando a intensificar
los esfuerzos contraculturales para proyectar otro modelo de globalización,
cimentado, al menos, en dos pilares fundamentales: una ética de la economía
para la solidaridad y una convivencia humana que potencie la afectividad. Apostar
por nuevos enfoques socio-económicos que impulsen una economía solidaria, para
la reproducción de la vida digna. Asimismo, recuperar la importancia de las
emociones, sentimientos y afectos; saber administrarlos y potenciarlos para
construir una cultura de paz entre los pueblos y con la naturaleza biodiversa,
es decir, para una convivencia inclusiva bioecosistémica.
El psicólogo Yago Franco asocia la destrucción del afecto –“accidente afectivo”– a la concepción del tiempo predominante en el capitalismo: “…la aceleración ilimitada que del mismo hizo el ser humano (el antropos capitalista) se lo arrebató a sí mismo, con él su intimidad y con esto, su propia subjetividad. Si la verdad de un acontecimiento lo destruye (Paul Virilio) la inmediatez, la fuga acelerada hacia ningún lugar que ocurre por el ansia de consumo (de objetos, información, placeres, diversión, vínculos, etc.) y también por la angustia de adquirir o mantener un lugar en la sociedad, tienen como consecuencia dañar la subjetividad humana, de la mano del empobrecimiento del mundo representacional y afectivo” (http://www.elpsicoanalitico.com.ar/num3/clinica-franco-destruccion-afecto). Por su parte, José Mujica, expresidente uruguayo, nos invita a reconquistar el tiempo que es el garante de nuestra libertad; y a no malgastarlo en el consumo superfluo, sacrificando la riqueza de la vida afectiva que nos hace felices (https://youtu.be/WOROWBXXXw10).
Efectivamente, dada la
prevalencia del homoconsumus la afectividad se ha visto
devaluada cualitativamente, y hoy tenemos que emprender su reconquista para
reconstruir el tejido socioemocional global. Se trata de impulsar una nueva
unidad de cultura donde se ejercite la afectividad y la gratuidad; donde el
compartir solidario, la equidad y la convivencia respetuosa entre los seres
humanos y armónica con la naturaleza sean los cimientos de una nueva humanidad.
En esta dirección, también
tenemos que prepararnos para saber administrar el avance de la inteligencia
artificial (IA), como advierte Yuval Noah Harari, en su reciente libro 21 leccionesparaelsigloXXI. Destaca este autor que se requiere prestar especial atención a
la investigación sobre la mente humana, para ejercer contrapeso, desde la
inteligencia emocional, a las amenazas que la IA pueda representar para la
libertad y la igualdad: “…de la misma manera que los algoritmos de macrodatos
podrían acabar con la libertad, podrían al mismo tiempo crear las sociedades
más desiguales que jamás hayan existido. Toda la riqueza y todo el poder
podrían estar concentrados en manos de una élite minúscula, mientras que la
mayoría de la gente sufriría no la explotación, sino algo mucho peor: la
irrelevancia” (página 95).
La dignidad y la relevancia de
los seres humanos, así como la salvaguarda de su casa común no es negociable.
Es el mensaje contundente que hay que enviar a los poderes fácticos globales
que pretenden sostener un modelo globalizador, ecológica y humanamente inviable
por lo depredador, insolidario e insensible; es decir, carente de una
afectividad que apueste por defender y promover el derecho a la vida digna del
ser humano y la naturaleza.
La pandemia del coronavirus ha vuelto a encender el semáforo para detenernos a repensar nuestro “ser en el cosmos”; especialmente para ejercitarnos para el bien como corporalidad sensible y diversa, corresponsables del destino de la humanidad y del planeta. Es decir, para propiciar un modelo de globalización alternativo, que asuma con decisión la promoción y defensa de los derechos humanos y de la naturaleza, así como que restituya el papel de los Estados Sociales de Derecho, para garantizar seguridad y bienestar social universales.
Tentativa de Asesinato Colectivo a Recuperadores y
Recuperadoras de Tierras Indígenas
“Ayer 13 de marzo de 2020, a eso de las 9:40 de la noche,
personas desconocidas con premeditación y alevosía intentaron asesinar a indígenas
cabécares en fincas recuperadas por ellos, en el territorio de China Kichá,
ubicado en el distrito La Amistad, Pejibaye, cantón de Pérez Zeledón. Informan
los y las cabécares de China Kichá, que personas sin identificar rociaron un
fuerte químico en tierras recuperadas con la finalidad de envenenar a la
población. Aproximadamente 15 indígenas sufrieron náuseas, vómitos y
adormecimientos de partes de sus cuerpos, y fueron atendidas por la Cruz
Roja, destacada en el lugar. El hecho fue conocido por el cuerpo de
seguridad pública destacada en el territorio”.
La Mesa Nacional Indígena de Costa Rica «MNICR
• Condena y repudia el premeditado y alevoso intento de
exterminio colectivo de los y las hermanos indígenas del pueblo Cabécar de
China Kichá.
• Exige al Gobierno de la República, al Poder Judicial, a la
Fiscalía Indígena, el esclarecimiento urgente de los hechos, el enjuiciamiento
y castigos a los autores intelectuales y materiales.
• Pedimos la toma urgente de medidas concretas y efectiva
para resguardar la integridad física de todos los hermanos y hermanas
Indígenas.
• También la toma urgente de medidas claras, concretas y
efectivas para devolver la totalidad de sus tierras a las y los hermanas cabécares
de China Kichá, y dar seguridad jurídica para su uso y disfrute.
Dado en la ciudad de San José, a los catorce días del mes de
febrero de dos mil veinte”.
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