Ir al contenido principal

Manifiesto ético-afectivo de los vínculos cuidadosos

Mariana Alpízar Guerrero
Psicóloga feminista

¿Qué es el amor si no se actúa con ética? Egoísmo, una utilidad vacía, consumo de cuerpos que se apilan uno encima del otro sin que exista siquiera un sentido real en los vínculos más que llenar, llenar, llenar, para no sentir un hueco en el estómago, para no dar espacio a la pregunta.

Hay muchos vínculos que por no ser coitales o amorosos (como si fuera posible establecer una línea perfecta entre ambos conceptos), gozan de impunidad si hieren, violentan, si son vinculaciones anti-éticas, irresponsables con el/la otra, porque no tienen nombre y nos hemos habituado a defender que “lo que no se nombra no existe”. Es decir, actuamos sin apalabrar, sin decir y con eso evitamos las consecuencias implicadas en lo que hacemos.

No es que debamos construir edificios legales para juzgar a diestra y siniestra la legitimidad de los afectos, es que es fundamental en tiempos como los nuestros darle lugar al amor basado en el cuidado mutuo y de sí mismxs. Sin que esto sea excluyente entre sí. Sin que el cuidado de sí devenga en descuido a lxs otrxs. Aun cuando el discurso del autocuido justifica el abandono de la colectividad para salvar el ego, la autonomía no es el contrario de colectividad sino de fusión. No sólo es posible, sino que es indispensable vivir una autonomía desde la colectividad ética, es decir, la que no disminuye la autoexpresión y las necesidades de los individuos, porque sin autonomía no existimos y sin colectividad tampoco.

Los vínculos, pequeños, medianos o grandes, si es que podemos ponerles tamaños, son distintos entre sí y requieren todos ellos de pensarse. Más que pensarse, requieren sentipensarse en conjunto e individualmente. Es importante que en cada vínculo existan preguntas, cuestionamientos como ¿qué estoy haciendo? ¿qué interpreto que el otro o la otra está haciendo? ¿qué aporta lo que estoy haciendo al vínculo? ¿cuál es el sentido de lo que hacemos? (…) Ahora, si hemos creado la fantasía de que efectivamente existen jerarquías en los vínculos, que de acuerdo a los grados de cada uno merecen más o menos atenciones, responsabilidades y que nuestras acciones para con el otro tendrán consecuencias sólo en el caso que el vínculo sea prioritario. Si además desmeritamos el sentir del otro, ridiculizamos sus emociones cuando las consideramos desproporcionadas con lo que nosotros sentimos y todo esto lo hacemos por no tratarse de un vínculo que se haya categorizado, nombrado u “oficializado”, estamos entonces consintiendo y actuando desde la institución violenta de la monogamia matrimonial, que requiere de palabras, de rituales, de contratos para hacerse realidad, para existir, porque de otro modo no es legítima.

Mantenemos entonces la necesidad de un contrato implícito o explícito para responsabilizarnos del otrx. El contrato implícito requiere por ejemplo de ciertas acciones legitimadas socialmente que denotan interés por el otrx, por ejemplo presencia constante. El contrato explícito es la categorización del vínculo: ponerle un nombre o nombrarle “sin nombre” pero con la importancia justa para dotarle de un lugar. Esto último sucede cuando se dice la frase “lo nuestro no tiene nombre”, momento en el cual se entiende que aun cuando el vínculo no tiene categoría, existe y por lo tanto requiere responsabilidad mutua.

Pero ¿qué pasa con los vínculos considerados secundarios? los que del todo no se apalabran y sólo se actuan, por ejemplo con la persona o las personas con las que se tiene algo físico que pareciera excluir lo afectivo, o más aún, con alguien con quien se tiene algo («solo») emocional, por ejemplo algo platónico. Hemos hablado incansablemente de los vínculos («unicamente») sexuales y hemos concluido constantemente que estos requieren de responsabilidades vinculares. Pero ¿qué pasa con aquellos marginalizados al lugar de lo platónico? Por ejemplo aquellxs con quienes hablamos, salimos, compartimos tiempo, palabras y con quienes incluso llegamos a crear expectativas de “algo más”. Sucede que no les damos lugar porque no son suficiente, por eso justamente es necesaria la promesa de lo que pasará en el futuro. Pero ¿no está sucediendo ya en el presente? ¿Qué significa la frase “compartimos pero no ha pasado nada”? Cada vez que nos vinculamos nos afectamos de alguna u otra manera y negarlo es obviar que tenemos parte en todo lo que actuamos. Y es que justamente la libertad implica responsabilidad, de otro modo solo existe el descuido.

Cuando priorizamos vínculos apalabrados, nombrados y categorizados, cuando bautizamos relaciones, cuando establecemos contratos implícitos o explícitos, asumiendo deberes, cuando nos entregamos sólo a emociones legitimadas socialmente e invalidamos todo lo que se salga del intercambio amoroso/sexual que conocemos. Cuando censuramos mutuamente los dolores que sentimos por no ser consecuentes con lo que deberíamos sentir, en el tiempo y en el orden establecido, cuando no asumimos consecuencias sobre nuestras acciones por tratarse de «vínculos platónicos» o vínculos que no son suficientemente formales, no tenemos ética alguna para con el otro, lo que tenemos es una moral y una justificación social-capitalista para hacer con el otro, obtener lo que deseamos del otro, iniciar relaciones con las que no cerramos nunca, porque supuestamente nunca existieron.

Lo que propongo no es establecer un contrato a priori, o categorizar todo lo que tengamos, o racionalizar los vínculos, porque la conciencia en todos los vínculos es imposible. De lo que hablo no es de asumir compromisos a priori, sino más bien a posteri, es decir, de hacernos cargo de lo que hacemos, aun cuando inicialmente no seamos conscientes de ello. Para hacerse cargo no hay que saberlo todo. Para hacerse cargo no hay que establecer culpas, porque la culpa, que tiene un origen judeo-cristiano, sólo busca mantenernos a raya, dentro de un orden establecido. Para hacerse cargo inicialmente hay que conectar con nosotrxs mismxs, identificarnos con lo que hacemos, entendernos, senti-pensarnos.

Desde una perspectiva Foucaultiana, el “cuido de sí” implica ejercer una libertad individual basada en el autococimiento. Pero esta libertad no es excluyente del otro, por el contrario, es imposible ejercer la libertad sin la otredad. Al ocuparme de mí, me ocupo de lxs otrxs, tengo claros mis límites, mis deseos, mis necesidades, mis responsabilidades sociales.

Puedo construir entonces una ética congruente conmigo y con la colectividad. Conocernos a nosotrxs mismxs, alimentar nuestra autonomía, no vivir a través del otro, no establecer dependencias, fusiones, sino ser consciente del impacto que tienen nuestras acciones, aun si creemos que no estamos haciendo nada.

El trabajo de sí es constante, sistemático y no se hace para obtener reconocimiento, sino para mirar claramente la huella que se deja en el mundo y actuar desde allí. Aprender a escuchar al cuerpo, lo que necesita, sus propias medidas, sus tiempos. Solo desde el autoconocimiento es posible conectar con el otro, no desde un lugar narcisista, pues no se buscar llenar vacíos con la presencia, acallar cuestionamientos, se busca más bien aportar en el otro y que el otro aporte en nosotrxs.

Fluir, por su parte, palabra repetida hasta el cansancio y que se usa como muletilla, no es un borramiento de toda consecuencia, o una carta que se usa incluso antes de actuar, no es un cheque en blanco que se firma para advertir a “la otra parte” que “solo” estamos haciendo y que no estamos pensando. Que si siente dolor, angustia, que si tiene preguntas y requiere respuestas, que si necesita palabras, que si requiere inicios o cierres, debe hacerse cargo de todo cuando experimenta, pues el fluir es un estar sin estar. Es una presencia del otro a medias una disculpa aun antes de cruzar las líneas.

Si fluir no fuera justificación, sería entonces lo que la palabra realmente significa, voluntades que bailan sin necesidad de forzar, imponer o poner en el otro algo que no es posible individualizar. La responsabilidad es entonces inicialmente con unx mismx (es fundamental hacerse cargo de sí), luego con lxs demás y por supuesto con los vínculos, es decir hay responsabilidades que son absolutamente compartidas, no de unx, no del otrx, de ambxs, de todxs.

A partir del trabajo que he venido realizando conmigo y de aprendizajes que he tenido con seres que acompañan los caminos, los irrumpen o los potencian, he sistematizado algunos de los principios básicos que considero importantes en mi ética afectiva, que, por supuesto, no son reglas, más bien son propuestas cambiantes que fluyen y se transforman, pues si fueran estáticas de nuevo estaría intentando imponer reglas. Siempre he creído que la forma de luchar contra lo establecido es colarse en la norma y torcerla. A continuación, para cerrar con este texto y para dar inicio al diálogo enumero algunos de estos principios: -Todo vínculo es importante, lo cual es radicalmente diferente que indispensable. Ningún vínculo en particular es indispensable, pero sí lo es la vida colectiva. La importancia en los vínculos implica que todos requieren responsabilidad.

-Todo vínculo es diferente, tiene particularidades de modo que homogeneizar no solo es un error sino que es imposible.

-Todo vínculo que se actúa, aunque no se nombre, se categorice o se apalabre existe y por lo tanto tiene consecuencias, afecta a lxs otrxs y a nosotrxs mismxs. Amarse es afectarse, no hay modo en que pueda ser distinto.

-Todo vínculo se transforma a lo largo del tiempo, tiene inicios, desarrollos y cierres.

Hacernos cargo de cómo hacemos los cierres es tan importante como hacernos cargo de los inicios. Las rupturas también son parte de las transformaciones vinculares, la muerte es parte de la vida y los finales son parte de la historia.

-En los vínculos existe una mezcla de emociones, sensaciones, pensamientos, ideas, materialidades. No es posible dividir lo físico de lo afectivo, porque el cuerpo es también sensación. Estamos de cuerpo presente en los vínculos aun cuando creamos estar a medias o no estar de lleno.

-La ética afectiva inicia con el cuidado de sí. Sentipensar los vínculos y más que tener respuestas, estar siempre abiertas a establecer preguntas.

Isla Venado pide atención urgente ante situación crítica

El docente del Programa de Gestión Local (PGL) de la UNED, Rafael López Alfaro compartió con SURCOS el siguiente diálogo acerca de la angustiante situación que vive la población de Isla Venado:

Sonia Madina Matarrita, habitante de Isla Venado, estudiante del PGL-UNED, integrante de la Comisión de Emergencia Local y de la Asociación de Desarrollo: “Profe, desde el viernes estamos haciendo cartas para las instituciones y el sábado formamos una comisión de trabajo, el domingo pasamos perifoneando toda la comunidad para que la gente haga conciencia, pero viera, acá están cerrados los recibidores de pescado, nadie está comprando el producto, estamos todos críticos”.

Rafael E. López Alfaro: “¿Pero ya enviaron una nota a la Comisión Nacional de Emergencias y a la Municipalidad para que les colaboren con esta situación tan precaria de la distribución del producto y el agravamiento de las condiciones de vida de la comunidad?”

Habitante: “Si ya, pero seguimos sin respuesta. Yo estoy en casa y con mucho cuidado porque mi esposo es de riesgo al ser asmático e hipertenso. Estoy en comunicación con un doctor en la clínica de la Caja, donde el servicio es maravilloso ahora, yo amo a la Caja. Siempre la he defendido”.

La población de esta comunidad espera la atención urgente de las instituciones pues se quedan sin sustento diario. SURCOS invita a compartir para que la información llegue a las autoridades y de esta forma apoyar las cartas enviadas por la comunidad.

Foto: Voces Nuestras.

Mensaje de la Alianza Interreligiosa por la Agenda 2030 ante la pandemia del COVID-19

Trabajemos Solidariamente por la Vida Plena
Cuidémonos los unos a los otros

En estos momentos de prueba para toda la humanidad, la Alianza Interreligiosa por la Agenda 2030 desea hacer llegar el siguiente mensaje a los miembros de las comunidades de fe y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad de América Latina y el Caribe:

Somos una red de organizaciones basadas en la Fe que trabajamos por la Justicia, la Paz y la Integridad de la Creación en la Región de América Latina y El Caribe, en vinculación solidaria con redes hermanas que trabajan a nivel global.

Nuestra misión es Impulsar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados por las Naciones Unidas, aunando esfuerzos y elevando nuestras voces proféticas, para contribuir al cambio transformador que responda a la situación de discriminación, desigualdad y exclusión de los pobres, marginados y excluidos en América Latina y el Caribe.

En medio de estos graves problemas estructurales en nuestra región, se ha sumado la pandemia del COVID-19, que a la fecha viene contagiando a más de 4400 personas y ha causado 65 fallecidos. Esta situación ha llevado a los Gobiernos de la región a tomar diversas medidas de emergencia sanitaria, como el aislamiento social obligatorio, principalmente, con la finalidad de combatir o ralentizar este mal, que podría alcanzar enormes dimensiones como en otras regiones del mundo, en donde los sistemas de salud nacionales están comenzando a colapsar.

Desde nuestra red, llamamos a todos los Gobiernos de América Latina y el Caribe, como ya vienen haciendo algunos de una manera muy efectiva, a profundizar la adopción con responsabilidad y decisión, de las medidas necesarias para proteger y cuidar la vida de todas las personas, principalmente de las poblaciones más vulnerables, y hacer los máximos esfuerzos por combatir esta pandemia que remece la salud pública global.

Reconocemos los notables gestos solidarios que se vienen realizando entre Gobiernos de la región ante esta crítica situación y los animamos a fortalecer los organismos regionales para afrontar de mejor modo y de forma decisiva los desafíos de esta pandemia. Tenemos la esperanza de que la comunidad científica logrará en breve las medicinas necesarias contra el virus. En este sentido, llamamos a reforzar los esfuerzos multilaterales de las Naciones Unidas y su visión de afrontar esta crisis con solidaridad global, superando la tentación de los aislamientos nacionalistas.

También expresamos nuestra consternación por todo el dolor y el sufrimiento que ya están enfrentando hermanos y hermanas en las regiones más afectadas por esta pandemia en Asia, Europa y Norteamérica, confiando que el amor de Dios se transforme en consuelo y solidaridad para las familias y comunidades religiosas que ya cuentan con infectados e incluso fallecidos.

Queremos reconocer y agradecer profundamente los notables esfuerzos de las personas que están en primera línea en esta lucha, como son el personal médico y paramédico de los países, así como los integrantes de las fuerzas del orden que en el respeto de los derechos humanos vienen trabajando con denuedo por salvar vidas. El Señor Todopoderoso les bendiga y los proteja en tan encomiable labor.

También queremos reconocer los enormes esfuerzos de voluntarios y voluntarias que desde las organizaciones solidarias vienen actuando en el cuidado de la vida en las comunidades, especialmente con poblaciones muy vulnerables, como las familias en extrema pobreza, los adultos mayores, los pueblos indígenas y los migrantes. Pedimos a los Gobiernos de la región garantizar la seguridad alimentaria y económica de todas estas poblaciones, así como preservar los derechos sociales, principalmente los laborales, para que el abordaje de la crisis económica profundizada por la pandemia no recaída en las personas en pobreza extrema, ni agudice las desigualdades estructurales.

No cabe duda de que este es el momento en que debemos demostrar en la práctica nuestro cumplimiento de los valores de la responsabilidad, la fraternidad y la solidaridad para velar por la salud del prójimo, velando también por nuestra propia salud y la de nuestras familias y comunidades.

Nos comprometemos a tomar las medidas en nuestras comunidades de fe que permitan salvaguardar la calidad de vida de nuestros fieles y de la sociedad en general, y en igual sentido debemos prever, prepararnos y articularnos para responder a los posibles escenarios posteriores a la pandemia para asegurar el sustento de las poblaciones más vulnerables, y seguramente más empobrecidas, luego de las medidas de contención del virus.

Rogamos a Dios Todopoderoso que este mal termine pronto y convocamos a una jornada de oración unitaria de nuestras comunidades de fe con este ruego y que nos fortalezca en nuestra voluntad de seguir enfrentando con solidaridad y entrega la lucha contra esta pandemia y por la vida plena de la humanidad en esta casa común.

23 de marzo de 2020

ROMERO NUESTRO

Te rezaré,
pero no como
lo hacen los cobardes.
Lo haré como vos mismo
lo harías: poniéndole
a las balas
el pecho de montaña
que nuestra Madre
nos plantó desde sus
entrañas luminosas.
Lo haré como lo hizo
el niño Debravo,
gritando que Dios no
nos quiere de rodillas ignorados
en los templos;
ni atados de pies y manos
en ese poste donde
sólo se esclavizan
aquellos que desfallecieron aplastados por una tonelada
de papel periódico repleta
de mentiras y blasfemias.
Yo oraré por vos
ahora que por fin
en la Sede de todo
descubrieron tu santidad
obrera y campesina;
tu santidad de Madre y Padre asesinados por el mismo
criminal que cortó las venas
de miles de indígenas
cuyo pecado fue haber sido despojados de todo
menos de su dignidad. 
Te rezaré con la lengua
mutilada de tantos
seres humanos que desde su
dignidad continúan gritando
la crueldad anticristiana
de este mundo al revés
que ha dejado sin voz
a los mejores voceros
comunales de los pueblos.
Yo te rezaré, Compañero
San Romero de América,
te rezaré como vos mismo lo hiciste; caminando
los caminos con todos los marginados y oprimidos
nuestros,  esclavos masacrados por la
aporofobia y la explotación
de las Bolsas y las Cámaras.
Así lo haré, porque sé,
ahora que por fin han
aceptado tu Santidad,
que vos, Santo Compañero, llevarás hasta los Cielos
el inconfundible perfume
de tu curativo nombre
y purificarás de paso
el ancho portón
por el que ahora habrán de salir de su zona de confort
tus colegas celestiales
que ya
se han olvidado
de esta Tierra.
Amén!

ClaMo
ZURQUI
Costa Rica.

Poemas de Marjorie Hernández Delgado

Marjorie Hernández Delgado

UN GRITO EN EL SILENCIO

Escucho un grito en el silencio,
grito de los marginados, los excluidos e ignorados.
Escucho un grito en el desierto,
grito de los abandonados y los explotados.

Es un clamor que emerge desde las entrañas de la tierra,
Que gime y llora en el desierto desolado.
La voz que grita: se acabó la paz, ¡es tiempo de guerra!,
¡Marchad, marchad como valientes soldados!

Viene a mi mente un recuerdo del pasado:
Dejé mi sangre y mi piel en la batalla,
Mi corazón quedó destrozado.
Tras la voz de alerta el pueblo callaba,
¡Qué impotencia! ¿Todo había acabado?

¿Qué se hizo la Suiza Centroamericana?,
¿Dónde quedaron los Derechos Humanos?,
¿Qué se hicieron los cantos y las risas de la sabana?
¡Maltrataron mi dignidad humana!

Desde lo más profundo de mi alma surge un clamor:
¿QUIÉN HA USURPADO LO QUE POR DERECHO ME PERTENECE?

Un silencio ensordecedor me aterra,
¿Es que acaso no hay esperanza?
Busco en el sonido del viento, en la madre tierra.
Le imploro al Creador: ¡Oh, Padre Celestial devuélveme la confianza!

Como oasis en el desierto recibo una señal:
 “No todo está perdido, mi niña” ¡Aún hay esperanza!
Comprendí, que ya nada era igual,
Hallé libertad, conocimiento, poder, recuperé la confianza.

Soy la voz en el silencio que se reconoce como ciudadana.
¡Nunca más seré marginada, excluida, ignorada!
Ahora comprendo por qué nunca estuve ni estaré alineada:
YO SOY REINA, HIJA DEL GRAN REY
Y todo lo que me ha sido quitado, me será devuelto con creces Y POR LEY.

LIBERTAD

Que los temores no me impidan volar,
que mis pensamientos no me encarcelen,
que nadie se atreva a decirme “no puedes”,
porque basta la voluntad para avanzar.

Que mis alas nadie las llegue a cortar,
ni pretendan mis derechos coartar,
los sueños y la libertad no se pueden canjear,
sólo tengo que mover mis alas y volar, volar.


El Universo me pertenece,
la imaginación no tiene límites,
de mi interior surge la fuerza,
y de repente una luz aparece.

Físico es el encierro,
mi alma no la pueden aprisionar,
esto no es un yerro,
es mi amada libertad!

HABÍAMOS OLVIDADO, poesía de Gerardo Cascante

Habíamos olvidado el sabor del abrazo,
el gusto que destila una reunión de amigos,
la tibieza de encontrarnos a la entrada del cine,
sentarnos en la sala frente a voces traviesas
o mirar los transeúntes un sábado en la noche
mientras desordenamos el mundo en algún bar.

Habíamos olvidado la historia del olvido
en la que el beso se nubla,
el tacto se enmudece,
las caricias se apagan
y la avidez del sexo se torna inconcebible.

Habíamos olvidado que el amor se nos borra,
los gestos se avinagran,
el deseo se atrofia,
la amistad se destiñe
y los «te quiero» se enmohecen si no los sacas al sol.

Gerardo Cascante
24-03-2020

Esparzol expuesta al riesgo del COVID-19, denuncian grupos comunitarios

SURCOS recibió de parte de la Asociación de Desarrollo Integral de Esparzol, de

Esparza de Puntarenas, una denuncia según la cual la comunidad fue expuesta al riesgo del COVID-19 al negarles agua de un camión cisterna.

El documento señala que “se cometió una violación de los derechos humanos y falta grave a las indicaciones de la Directriz 076-S firmada por el presidente de la República y el Ministro de Salud, disposición que busca garantizar el acceso al líquido para la prevención de la transmisión del COVID-19”.

Al dar detalles, la información remitida a este medio por una estudiante del Programa de Gestión Local Pacífico Central de la UNED, indica lo siguiente:

“Ayer sábado 21 de marzo la comunidad de Esparzol fue expuesta al riesgo del virus COVID 19 al no tener agua potable por tres días”.

Agrega que los encargados del camión cisterna del AyA al llegar a la comunidad aseguraron que tenían órdenes expresas de su jefe de no proporcionar agua a la población del precario porque «no pagan recibos». El documento dice que “también negaron haber recibido cualquier recomendación del doctor Ureña, director del Ministerio de Salud sobre la importancia de mantener el agua potable en la comunidad. Sostienen entonces que no han recibido ninguna comunicación del Ministerio de Salud del cantón de Esparza”.

“Mencionaron que uno de los pozos está seco. Pero cambiaron la versión, ayer en la tarde dijeron que el pozo al frente de la estación de taxis está dañado. Sin embargo, la institución no advirtió del daño y no avisó ni advirtió a la población de la baja producción de agua. Sumados 3 días sin el recurso hídrico y la fatal respuesta que envían del camión cisterna de atender solamente las calles que pagan recibos de agua y al sector precario le niegan el acceso al agua”.

“Humillaron a la población de la manera más cruenta posible. Le hicieron moverse de las filas en orden para no hacer aglomeraciones por puro capricho a como consta en los videos. Contrario a las indicaciones de la ADI de permanecer separados a la distancia ordenada por el Ministerio de Salud”, dice el comunicado.

“De momento no nos han indicado con certeza exacta sobre ningún informe técnico que diga si en verdad los pozos están dañados, cuál pozo y cuál es el daño y sobre la baja producción de agua y el por qué no se informó a tiempo”, agrega la denuncia comunitaria.

“Debido a las críticas circunstancias de pandemia y de la vulnerabilidad que representa la población sin acceso al recurso hídrico esto representa un gran riesgo para todos, no hace falta dar muchas explicaciones sobre ello. Al final del día se fue resolviendo la situación ya que la Municipalidad de Esparza desde el día anterior también buscaba soluciones para atender la grave situación”, escribieron las personas de esta comunidad de Esparza.

“Los videos que tomamos hacen constar qué la exposición en cuarentena en tiempo de PANDEMIA MUNDIAL es un atentado contra la vida de las personas en el cantón”, finaliza la denuncia recibida por SURCOS.

Un video enviado a SURCOS por las organizaciones comunitarias muestra cuando se logró que se les entregara el agua, pero sin permitir la distancia recomendada entre personas como se indica en las instrucciones de protección giradas por el Ministerio de Salud.

Comunicación urgente sobre riesgo inminente en Salitre

SURCOS recibió la siguiente alerta:

“Desde anoche están ingresando hombres armados a la comunidad de Río Azul en Salitre. Se están agrupando al frente de la finca que ocupa el no indígena Edwin Guevara, quien también ha sido denunciado por múltiples agresiones contra el Pueblo Bribri de Salitre.

Fue desde ese sector donde se vio entrar y salir a los responsables del asesinato de Sergio Rojas, ya hace un año. También ha sido denunciado que desde anoche se vio subir otro grupo de personas en el carro del usurpador Eleodoro Figueroa e ingresaron a la finca que este ocupa ilegalmente en Río Azul.

Protejamos la vida de los compañeros y compañeras indígenas en este momento tan crítico. Exijamos la protección del pueblo indígena de Salitre y la intervención inmediata.

Desde la Red de Mujeres Rurales llamamos a difundir esta información para presionar al Gobierno de Costa Rica y parar las agresiones”.