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Etiqueta: corrupción

Contexto del COVID 19 en Guatemala: de las luces a las sombras

José Pablo Menchú Jiménez

Cada sociedad vive la pandemia del Covid 19 de manera diferente, ya sea por el contexto específico de cada país o por la capacidad y responsabilidad del gobierno de turno, por lo tanto no es lo mismo vivirla en el centro de África que en Islandia. En el caso de Guatemala hay condiciones particulares que hace que la pandemia tenga efectos muy sensibles, por ejemplo tiene la inversión pública más baja en salud de toda Centroamérica (2.1% del PIB cuando lo recomendado es 6%), más del 60% de los guatemaltecos vive de la economía informal (lo que implica que vive al día y no posee protección social) y la mitad de la población vive en condiciones de pobreza, sin mencionar la cultura de corrupción que impera en el Estado. Esto implica grandes desafíos para un gobierno que recién tomó posesión en enero de este año.

El primer caso se registró el 13 de marzo y el gobierno de Alejandro Giammattei (por cierto médico de profesión) tuvo el buen criterio de tomar las acciones correctas de manera pronta, por ejemplo habilitar hospitales temporales, implementar una política de distanciamiento social, imponer la obligatoriedad del uso de mascarillas, la elaboración de programas de apoyo económico (como transferencias a la familias más vulnerables y kit de alimentos) y suspender varias actividades que no resultaban esenciales. Aunado a que se aprobó una ampliación de presupuesto de más de Q29 mil millones financiados con deuda (equivalente el 5% del PIB) para poner en marcha los programas de fortalecimiento del sistema de salud y de ayuda económica para las personas. Pero como todo gobierno tiene sus luces y sombras, y en este caso lo que empezó siendo una luz poco a poco se fue apagando.

Conforme pasan las semanas la pandemia empieza a revelar la realidad estructural de Guatemala y un gobierno que no está preparado para asumir este reto. Lo que empezó siendo luz con la instalación de hospitales temporales se fue apagando con un gobierno que se rehúsa a masificar los test por considerarlo innecesario (de esa manera manteniendo las cifras de contagio en un rango favorecedor a la opinión pública), un sistema hospitalario que a dos meses del primer caso y con más de mil contagios ya se ve superado, al punto de que los mismos médicos alegan no tener equipo suficiente para hacer frente a la situación. Y en el ámbito económico algo común es ver a mujeres y niños en la calle con una bandera blanca indicando que necesitan alimentos para sobrevivir, esperando la ayuda de los ciudadanos ya que a pesar de que el gobierno anunció hace más de un mes sus programas de ayuda estos no han sido bien ejecutados. A esto se suma el interés del gobierno de ocultar información, para mantener sus índices de popularidad, o hacer parecer que todo es un éxito mediante discursos del presidente donde hay más demagogia que realidad.

Hoy la desconfianza en la autoridades va en aumento, se pone en duda veracidad de lo que el presidente dice en sus conferencias de prensa y se cuestiona el uso de la deuda pública ya que estas ampliaciones no se han visto reflejadas en paliar la situación económica de las familias guatemaltecas ni en mejorar el sistema de salud. En esta situación las sombras del gobierno van aumentando y si no cambia esta realidad, la situación futura de Guatemala no se ve muy alentadora.

Guatemala, mayo del 2020

En los siguientes audios el autor da detalles importantes que explican la situación de Guatemala en medio de la pandemia:

 

¿Cuáles son las medidas tomadas por el gobierno? ¿Son consistentes?
¿Cuáles son los tres problemas que afectan la atención de la pandemia en Guatemala?

Foto de cabecera es de La Prensa Libre de Guatemala.

El COVID-19 y las tareas ciudadanas dentro del mandato constitucional

Carlos Campos Rojas

Estamos en Semana Santa. Momento de reflexión y confinados para desacelerar el avance de una epidemia, que tiene la capacidad de acabar con el más pintado si no se cuida. Así le pasó al Primer Ministro de Inglaterra, que sostenía que a esto no había que prestarle mucha atención, que la economía no debía detenerse. Hoy está delicadísimo en cuidados intensivos.

El país y con esto quiero decir, la ciudadanía, debe asumir, como lo establece el Art. 9 Constitucional, su plena responsabilidad para salir adelante, no solo con quedarse en casa, sino –y principalmente-, para asumirse como El Soberano que es, para intervenir en la toma de decisiones sobre lo que debe hacerse, para que Costa Rica salga airosa. Así lo manda la Constitución Política. Somos una República Participativa.

La actitud del gobierno de centralizar todo en Casa Presidencial, incluyendo los acuerdos legislativos, no hace otra cosa, que devolver el proceso de descentralización que había comenzado hace ya algunos años de manera tímida, para volver convenientemente al pasado, al vallecentrismo. Los gobiernos locales que apenas van a asumir este primero de mayo, vuelven a mendigar.

De esta forma, llaman a la población a aceptar con la cabeza baja, los despidos, la reducción de las obligaciones patronales, la reducción salarial, es decir que el pueblo socialice las pérdidas, pero los amigos del gobierno, capitalicen las ganancias. El argumento es que el pueblo debe, en estos momentos ser solidario.

Es claro que el Gobierno no va a permitir que los intereses de quienes se agrupan en el sector económico financiero productivo y de comunicación, de los que se autodenominan empresarios privados, sean tocados.

Si el Gobierno respondiera a los intereses de la ciudadanía, estaría, por ejemplo, suspendiendo el pago multimillonario de alquileres de los edificios donde operan las instituciones, para dirigir esos recursos a atender la crisis del Covid 19. Sus dueños no dependen de esos pagos millonarios, para soportar la crisis. Si el Gobierno fuera responsable, estaría llamando a cuentas a las grandes empresas que durante diez años no pagaron impuestos o que reportaron pérdidas y que siguen sin pagar impuestos, mientras que la ciudadanía, de manera responsable y en medio de su pobreza, paga día a día sus impuestos para sostener este país, pues es gracias a eso que gozamos de la poca paz que queda.

La corrupción y la impunidad como cultura institucionalizada, dio espacio a que una mafia política usurpara el poder de la ciudadanía. Han puesto en crisis la institucionalidad, hoy tienen el mejor terreno para hacer de las suyas, pero no nos representan.

Se nos había vendido la idea que seríamos el primer país del mundo en transformarnos en un Estado Abierto. Es decir, que para no cumplir lo que establece el Art. 11 Constitucional, de la obligatoriedad de los funcionarios públicos a la transparencia y a rendir cuentas, se habilitarían los datos del funcionamiento institucional, a través de sus páginas web. Hoy, desde el gobierno, la transparencia es censurada, centralizaron las decisiones y excluyeron la ciudadanía. La Constitución les estorba.

La crisis no es hoy, será mañana, será en los días que vienen. Si el Gobierno no abre las puertas al diálogo y a escuchar desde cada parte del país, las propuestas de solución, no habrá nuevo pacto social. Será el conflicto y el distanciamiento social, lo que nos enrumbe de cara al desafío que Costa Rica tiene que enfrentar, en un mundo que no será geopolíticamente el mismo.

Aunque algunos estén haciendo números alegres de cara a la elección presidencial y de diputados –que será en un año y ocho meses-, mejor no se confíen. La brecha social, la desigualdad económica y la carencia de oportunidades a la que nos condenaron quienes administraron el país, se profundizará con los nuevos pobres que van a surgir, ahora serán principalmente las Pymes, aquellos emprendedores que verán derrumbarse sus negocios y sus inversiones, porque la riqueza del país, estará encaminada a sostener los amigos del Gobierno.

Es el momento de construir sin manos escondidas, los procesos de trabajo y de diálogo, para mantener la paz y el desarrollo que nos han caracterizado. No una consulta vertical como al Gobierno le gusta. Debe ser un diálogo horizontal, sin exclusiones. Será para rectificar los errores de administraciones irresponsables, para asumir el desafío que nos dejaron los héroes y mártires de nuestra historia, que con su vida y su sangre nos legaron una institucionalidad que a pesar de los golpes que le han dado, ha sabido y demostrado ejemplarmente, enfrentar esta crisis.

Enfrentar el impacto

Por:
Dr. Jorge Loaiza Cárdenas-
Msc Efraín Cavallini Acuña-
Académicos
Escuela de Planificación y Promoción Social
EPPS-UNA

Imagen: Rodrigo Valverde Naranjo

Como lo planteara E. Morín en la última página de su libro: La Vía para el futuro de la humanidad: “Quizás encuentren, en alguna parte de las ruinas de una biblioteca, este mensaje que les devuelva la esperanza y el coraje”; queremos compartir con ustedes unas palabras de esperanza y decisión, que nos permita enfrentar estos momentos de desesperanza e incertidumbre, al que hemos sido llevados ante la emergencia nacional que enfrenta el país a causa de la pandemia provocada por la enfermedad coronavirus COVID-19 en Costa Rica.

Hoy más que nunca estamos en crisis, no solo provocada por la pandemia del COVID 19, sino por las crisis de un modelo de desarrollo que nos ha llevado a un subdesarrollo intelectual, psíquico, tecnológico y moral.

Intelectual, porque la formación disciplinar que recibimos los occidentales, al enseñarnos a disociar todo, nos ha hecho perder la capacidad de relacionar las cosas y, por lo tanto, de pensar los problemas fundamentales y globales y abordarlos desde la complejidad en que están insertos, es decir vincular lo global con lo local y lo general con lo particular.

Psíquico, porque estamos dominados por una lógica puramente económica, que no ve más perspectiva política que el crecimiento y el desarrollo, y estamos abocados a considerarlo todo en términos cuantitativos y materiales.

Tecnológico, porque no debemos considerar a las tecnologías, como la herramienta que nos resuelve todos los problemas de la comunicación humana. Las tecnologías de la información y comunicación pueden hacernos bien o mal. No todas las tecnologías y cualquier uso que hagamos de ellas es lo más apropiado. No todas nos harán bien. Al contrario, utilizadas inapropiadamente pueden provocarnos torceduras, golpes en nuestra vida diaria, y pueden, sencillamente, embrutecernos. Pero aprovechadas de manera inteligente serán saludables y nos permitirán avanzar sanamente. Se debe elegir con lupa el menú tecnológico, conectarlo a nuestras necesidades reales y proyectos de mejora de la condición social. Es un imperativo utilizar la tecnología con sabiduría e inteligencia. Con ellas tenemos que hacer esfuerzos para tratar de recuperar el contacto humano, y, por consiguiente, la solidaridad. Como ciudadanía tenemos que apropiarnos de las tecnologías de la comunicación e información y reconocer su valor antes de que ellas desbocadas profieran el bazucazo a la humanidad y sigan colonizando nuestra mente y nuestra sociabilidad. Evitemos caer en la red de sus intereses comerciales y/o políticos. Recordemos, como se ha dicho en varios foros, que no está hecha la persona para la tecnología. Sino la tecnología para el ser humano.

Moral, porque el egocentrismo domina sobre la solidaridad. Además, la hiperespecialidad, el hiperindividualismo y la falta de solidaridad desemboca en el malestar, incluso en el seno del confort material. Como mal social, la corrupción es capaz de permear por completo un sistema político, afectándolo desde la cúpula hasta las actividades más cotidianas de la convivencia social sin importar las circunstancias en que nos encontremos. La permanencia de la corrupción en la política permite y atrae a personas impropias e inadecuadas para ejercer cargos públicos y desmotiva y repele a personas honestas que tienen una legítima vocación de servicio público. Los economistas, los sociólogos y los políticos tienen que tener cuidado con pronósticos imprudentes. En el desarrollo de esta crisis del COVID 19, se han visto algunos políticos que vacilan en asentar su estrategia en el principio de que el esfuerzo del Estado debe orientarse a salvar la vida de todos sus ciudadanos, que son los sectores sociales los que deben tener prioridad frente al cálculo utilitarista y mercantilista de las consecuencias económicas, que puede tener esa estrategia que beneficien a ciertos sectores privilegiados a contrapelo de la clase trabajadora y de quienes no gozan de garantías para acceder a una vida justa. La inseguridad no sólo se refiere a la lucha contra la pandemia, también a las consecuencias económicas y sociales que son impredecibles. Por ello, como sociedad, debemos incidir para lograr liderazgos políticos honestos para las siguientes décadas, que cultiven y promuevan la verdadera democracia y no contaminarla.

La crisis de la humanidad son crisis interdependientes, interrelacionadas, tenemos crisis en la salud, cognitiva, de pensamiento, política, económica, social, ambiental, cultural, ética; tenemos una crisis en la relación fundamental entre el individuo y la sociedad, el individuo y la familia, el individuo y él mismo; es decir, estamos abocados al abismo.

Sufrimos un malestar interior que parasita nuestro bienestar exterior. Aquellos que gozan de un aumento de su nivel de vida, ven reducida la calidad de la misma. Pero este es un malestar difuso, que se vive de maneras distintas; por ejemplo, el malestar que afronta la juventud, la desintegración de la familia, el significado de la vejez para la sociedad mundial actual ante la pandemia del COVID 19, entre muchos otros.

Pero toda crisis comporta riesgos y oportunidades; sin embargo, esta crisis humana que hoy enfrentamos con la pandemia del COVID 19 es solo una de ellas; que nos ha llevado a evidenciar los riesgos, pero nos obliga, a buscar las oportunidades de cómo superarlas.  La oportunidad es ver la crisis como una vía hacia un cambio, Así surge la gran capacidad creadora del ser humano que permita regenerar nuestra vida, la vida de nuestras culturas, del legado del pensamiento y conocimiento al cual hoy en pleno siglo XXI hemos logrado alcanzar; este será nuestro máximo instrumental de lucha que nos permitirá definir la ruta que nos llevará hacia ese gran cambio. Como dice Morin “cambiar de vía”.

Pero cambiar de vía no significa frenar el desarrollo científico-técnico-económico, por el contrario, significa repensar y hacer un alto y un acto de contrición, para valorar lo bueno y malo que tenemos en nuestras vidas, de tal forma, que abramos una pluralidad de caminos, reformadores a nuestra vida. Serán muchos los caminos, pero como dice Machado “. el camino se hace al andar”.

El cálculo monetario no puede evaluar el bienestar y el malestar. La tristeza, el abandono y la soledad buscan consuelo en la compra y el consumo. La lógica del cálculo, de la máquina determinista, del rendimiento y de la productividad se extiende por toda la sociedad y se apoderó de todos nosotros. Por esto, necesitamos una reforma de vida, que pueda reducir el poder del dinero y del afán de lucro y de todos aquellos que siempre nos presentan las mismas recetas economicistas.

Necesitamos de una política de solidaridad real no de una de anonimato de solidaridad del estado de bienestar, es decir pasar de promulgar la solidaridad a liberar la fuerza de las buenas voluntades y favorecer las acciones solidarias, por ejemplo, impulsar la economía solidaria en donde se fortalezca el cooperativismo y las asociaciones sin afán de lucro que presten servicios de proximidad, o en el campo educativo, en donde profesores y docentes ofrezcan espacios de formación y acompañamiento técnico y profesional a aquellos que más lo necesiten; o en el campo de la seguridad ciudadana, en donde las comunidades se organicen para controlar la delincuencia y el robo.

Necesitamos un reencuentro con el trabajo en el que se dignifique el aporte de todo ser humano; volverle a cada ser su capacidad de crear, de innovar, de producir de sentirse útil en la vida, produciendo para sí mismo, para otro o para un mercado. Hoy más que nunca hemos aprendido que la salud y la alimentación son las principales fuentes de vida que todo ser humano necesita de manera indispensable, es nuestra responsabilidad velar porque nuestro país siga conservando y consolidando el sistema de salud que poseemos, pero en cuestiones alimentarias debemos reconocer el abandono y desconocimiento al que hemos llevado a nuestro sistema agroalimentario nacional, haber pasado de un sistema autosuficiente que garantizaba su seguridad alimentaria, de tan solo hace 30 años, con un liderazgo y reconocimiento a nivel ciudadano de nuestros agricultores, a un nivel de dependencia absoluta por lo que consumimos a nivel básico y sobre todo por el desconocimiento e invisibilización del pequeño y mediano agricultor de nuestro país, a punto de desaparecerlo. Es innegable e indispensable reactivar el sistema agropecuario de nuestro país, tarea que solo grupos multidisciplinarios y en dialogo abierto y permanente podrán buscar la forma de lograrlo.

Esta reforma de vida necesita de una reforma del pensamiento, que nos muestre la importancia de los prejuicios y los paradigmas que inconscientemente dirigen nuestras formas de conocimiento y comportamiento y nos hacen incapaces de comprender que los demás obedecen a otros preconceptos y otros paradigmas.

Tres pilares fundamentales para cimentar una sociedad próspera, solidaria, cohesionada, un Estado fuerte, representativo y garante de los intereses de los diversos sectores y que convoque a una ciudadanía participativa y proactiva, son la Ética Pública, la idoneidad- y la probidad, estas cualidades garantizan, a su vez la transparencia, la rendición de cuentas y son el filtro para detener los abusos del poder, la corrupción y el favorecimiento económico de una minoría. De manera tal, que se pueda cumplir con los requisitos de una democracia representativa y de una economía solidaria, eficiente y distributiva de la riqueza social. El modelo de desarrollo del Estado costarricense, desde la Segunda República, es una fuente para repensar el Estado y el rumbo de la Costa Rica, de los próximos 30 años.

Necesitamos afrontar la relación con los demás a través de la comprensión del prójimo, la humanización de las emociones y el respeto democrático.

Todos debemos buscar aquello que es importante y necesario para nosotros, todos debemos encontrar el camino de nuestra regeneración, una vuelta a las fuentes generadoras-creadoras.

Trabajemos para diagnosticar y transformar, trabajemos para relacionar y unir. Las reformas son solidarias; no son solo institucionales, económicas, políticas o sociales, son también mentales, y requieren una aptitud para concebir y abarcar los problemas globales y fundamentales, una aptitud que, a su vez, precisa de una reforma de la mente y la forma de pensar nuestras vidas. Pero la reforma de la mente depende de la reforma educativa y de la reforma del pensamiento, ambas son complementarias e indispensables.

En materia educativa es momento para reorientar el modelo, hacerlo más inclusivo, más participativo, las TICS nos han ofrecido herramientas tecnológicas que van a revolucionar la enseñanza y el aprendizaje, y es precisamente donde la juventud nos ha dado una clase de destreza y habilidad para acoplarse a estas nuevas herramientas, el reto es porqué no incluirlos en el diseño de las nuevas formas de implementar el proceso de enseñanza aprendizaje valiéndonos de las TICS.

Ante esta época de crisis provocada por la pandemia del COVID 19 es momento para replantearnos, hacer un alto en nuestras vidas, valorar lo que tenemos, mirarnos como humanos, preguntarnos qué queremos de nuestras vidas, en qué estamos dispuestos a cambiar, y lo más importante creo yo, que puedo hacer por el prójimo, sobre todo aquel que ha perdido las esperanzas de vivir la vida con dignidad humana, aquel necesitado de espiritualidad, de oportunidad, de valoración por lo que es, y no por lo que tiene o puede producir,  aquel que anda en la calle sin norte, aquella que enfrenta sobrevivir con una familia sin  oportunidades de trabajo o empleo, pero no solamente él o aquella que parece estar alejada de mí, muchas veces, ella o él están muy cerca o son parte de mi núcleo familiar.

Insto a que olvidemos nuestro ego disciplinar que no nos deja ver la realidad compleja que afrontamos, debemos pasar de las recetas que todo lo solucionan desde una disciplina; receta, donde mi disciplina es la más favorecida, y los o las otras, son las que deben implementar las sabias soluciones propuestas; debemos buscar el encuentro con el otro, a reconocernos en el otro u otra, a dialogar, a buscar puntos de convergencia que nos permita avanzar en la convivencia fundamentada en el amor por nuestro semejante, porque solo de esta manera podremos avanzar en una sana convivencia en donde lo que planifiquemos sea producto del aporte de cada uno de nosotros.

Finalmente, consideramos que el gobierno y quienes lo presiden realizan las acciones y medidas que humanitariamente, con meditación o alevosía, consideran más oportunas, más que criticar dichas propuestas, debemos realizar aportes o propuestas que mejoren dichas acciones, hay que pasar de la reacción a la acción propositiva. Ya no basta con denunciar, ahora es preciso enunciar, no es suficiente reconocer la crisis, la urgencia, también hay que saber por dónde empezar, el reto es ahora o nunca.

Aún tenemos tiempo para reconstruir y fortalecer aquellas prácticas ciudadanas, que soportan la institucionalidad y la praxis democrática, y que se fundamentan en la moral y la ética pública.

Prueba de Ácido para Honduras

Por Marlin Óscar Ávila

El juego doble

El Covid-19 se puede usar como pretexto para satisfacer intereses mezquinos de quienes son los responsables, no del virus, pero si del mayor sufrimiento del pueblo hondureño.

Se especula que quienes toman las decisiones gubernamentales, quieren llevar al país a obtener un impacto negativo para que lo distingan globalmente y así lograr las miradas internacionales hasta que se le ofrezca mayores donaciones y ayuda.

Nadie ignora que las ayudas del exterior y, las extraídas de lo que haya quedado internamente, desaparecen por arte de magia.

Se ha denunciado públicamente el desinterés del Ejecutivo en escuchar y aplicar las propuestas del Colegio Médico Hondureño, adonde están afiliados lo poco de ciencia médica existente en este país. Las universidades, hace tiempo no hacen propuestas coherentes y oportunas, con quienes también existe mucho prejuicio del gobierno.

Punto de quiebre

Estamos ahora mismo llegando, en estos días, a un punto de quiebre político social delicado, sin hablar del crecimiento exponencial de casos del Covid-19.

Esta crisis socio política tiene visos de llegar a ser sin precedente. Con un subempleo de alrededor del 60%, ahora aumentado por los cierres de empresas, las que suben la tasa de desempleo y subempleo a niveles astronómicos, las cosas están más que delicadas.

Si a esto le sumamos el desabasto de alimentos en los mercados, la desmovilización de todas las familias para buscar su sustento, y posiblemente viene desabasto de medicamentos en las farmacias (una forma de llegar después a especular con los precios), lo que tenemos frente a nosotros, además de la pandemia del Covid-19, es un caos social. Las muertes serían por varios motivos y se podrá hacer trasiego entre los que mueren por la infección y los que mueren por hambre. Solamente que las cifras podrían llegar a 4 y hasta 5 dígitos. Pero eso, que no requiere ser genio para preverse, puede estar en la agenda de quienes gobiernan.

El campo rural

El lugar más adecuado para vivir ahora es la zona rural. De donde emigraron nuestros padres y abuelos. Conocemos un programa que durante más de una década ha asesorado y formado a familias campesinas en su desarrollo integral. Estamos hablando de unas 15 mil familias pequeñas propietarias de tierra, ubicadas en los cuatro puntos cardinales del país. Esas familias producen para el auto sostenimiento familiar, los alimentos más sanos que cualquiera exija comer. Las graves sequías cortas y largas que ha habido desde inicios del 2000, esas familias han sobre llevado las peores sequías, siempre logrando agua para sus cultivos y consumo animal y humano. Son familias que vimos extraer agua hasta de las rocas.

Estas familias no están pasando el hambre de quienes habitan los bordos en la zona norte, tampoco se desesperan por no poder llegar al banco durante una semana. En ellos no existe la ambición de lujos y diversiones que ofrecen, u ofrecían nuestras ciudades. Tampoco viven en la pura naturaleza. Tienen deporte, TV, escuela, Internet y colegio, y no falta una familia que tenga un miembro con educación superior.

A esas familias hondureñas les debemos agradecer el que no sean agentes portadores del virus Covid-19 per, mantiene muchos metros de distancia entre las viviendas. Tampoco, serán portadores de violencia para lograr comer el día de hoy y mañana ni el próximo año. Es gracias a ese inteligente y audaz programa impulsado por ANAFAE. Que habrá población inmune a las grandes alteraciones político-sociales que se avecinan.

Creemos que hay otras agencias con ese marco filosófico de desarrollo integral, que sin sesgos religiosos y políticos están fortalecidos para sobrevivir las atrocidades de una clase política inmoral en control del primer país más pobre y enfermo de hambre en América Latina.

El Ombudsman

Los retos que se avecinan para un «defensor del pueblo» u OMBUDSMAN, no los ha tenido ningún profesional a la cabeza del Comisionado de Derechos Humanos. Después del Dr. Leo Valladares, no ha habido alguien como él, pero dudamos que alguien pueda llegar a responder como se le exigirá a quien llegue luego. Don Roberto Cáceres ha concluida su periodo formal este 25 de marzo, pero aún no se ha definido quién lo sustituya.

Diríamos que más allá de una persona, que podría ser el mismo Dr. Roberto Cáceres, lo que se requerirá es un equipo multidisciplinario de profesionales realmente comprometidos con este abandonado pueblo catracho. Un equipo militante de los derechos humanos. Esto no está lejos de poderse obtener. Hay muchos defensores de los derechos humanos que han pasado tal prueba. Unos o unas no están dentro del país por esa misma razón.

Si el Ombusman deja de ver los colores políticos y conveniencias personales, se podría lograr una Defensoría del pueblo como lo exigen las circunstancia actuales y venideras. De lo contrario, mejor no tener esos elefantes blancos gastando el poco presupuesto que dejan los corruptos.

¿Cómo cantar el Himno Nacional ESTE 15 de setiembre?

María Amoretti Hurtado

De todos los símbolos nacionales, el Himno es el más eficiente porque es un rito de jura que además marca el cuerpo con los gestos del poseso: de pie, firmes, recogidos y dignos.

El Himno Nacional de Costa Rica, expone virtudes con las que es difícil no coincidir.

El hombre-poeta que lo escribió tenía una noción de patriotismo muy particular y por eso elude cuidadosamente los lugares comunes del pensamiento republicano, pensamiento medular en el Himno del 15 de Setiembre, que antecedió a nuestro canto nacional, tales como el de la majestad de la ley como si de ella derivaran por generación espontánea la libertad y la justicia. Billo era un ácrata. Creía, más que en la majestad de la ley, en el cultivo del sí mismo, en el autogobierno personal y desconfiaba de cualquier concepto colectivo que manipulara la libertad personal. Eso mismo hubiera suscrito la gran poeta costarricense, cuyo centenario conmemoramos este año: la luminosa Eunice Odio y su liberadora escritura.

Así, por ejemplo, es necesario saber que la palabra patria que aparece en el primer verso del Himno Nacional es una modificación hecha por el jurado. La versión original decía: «Costa Rica tu noble bandera…».

Zeledón no busca sus motivos literarios en el pensamiento republicano, sino en el filón concreto de la realidad cotidiana. Por eso escribió «bajo el manto azul de tu cielo» y no » bajo el límpido azul», -otra corrección del jurado-, porque buscaba expresiones que remitieran a lo concreto cotidiano.

El filón que inspira a Billo no genera vínculos cívicos. Para encontrar el vínculo cívico de la ciudadanía republicana en el Himno, es necesaria una operación metonímica y silogística bastante forzada. Su verdadero vínculo es más profundo, está enraizado en el arquetipo ancestral y primigenio de la diosa madre-tierra y sus principios derivados, como el del crecimiento y las germinaciones, aspectos que se proyectan ahora también en las esculturas de Jorge Jiménez Deredia, prueba de que pervive en nuestro imaginario. Se trata de un vínculo fuertemente interpelativo para el inconsciente colectivo: si la tierra es madre, los costarricenses, siendo hijos de ésta, sólo pueden relacionarse como hermanos. Como fácilmente se colige, este razonamiento se conecta con el patriotismo sólo porque alguien, que no fue Billo, sino don Antonio Zambrana, introdujo la palabra patria en el Himno. Se conecta más bien, con una forma de relación humana que sigue siendo no solo hermosa, sino también eficiente para la paz social: LA SOLIDARIDAD.

Sobre el forzado valor cívico que se le quiso dar y se le sigue dando, el Himno de Costa Rica pondera más bien valores próximos al tiempo de la cotidianidad, al tiempo de la vida, y no al tiempo de la reducida ficción patriótica.

Las virtudes que expone el Himno son:  honradez e integridad.

De todas las actividades sociales, el Himno selecciona la del trabajo por ser la actividad dominante en la vida diaria de las personas. De él pondera dos rasgos; el primero es su capacidad formativa, ya que sólo en esa lucha tenaz las personas adquieren conciencia de su fuerza y de su potencial; el segundo se refiere a la honra que otorga como recompensa, por eso en Costa Rica llamamos honrado únicamente al hombre que vive de su trabajo. 

Lo anterior pone en evidencia que el Himno se inclina por la mayor fuerza del consenso nacional: los trabajadores, quienes por ironía histórica han sido los sistemáticamente excluidos de ese consenso.

Además de la honradez, el Himno propone el valor de la integridad. Esta virtud se manifiesta en el Himno cuando destaca la coherencia del trabajador con su ideal hasta el punto en que, a pesar de su amor por la concordia, es capaz de ir a la guerra para defender sus valores porque es leal a ellos, no sólo de palabra, sino de acción; es decir, que somos también honrados, en la  relación que tenemos con nuestros ideales. En este aspecto, Martí coincidiría con Billo, pues para este gran pensador latinoamericano, un hombre que tolera un mal gobierno no es un hombre   honrado.

Billo consideraba la política como el más innoble de los ejercicios humanos y por eso, este trabajador del ideal no fue precisamente el patriota que los políticos hubiesen querido, sino el rebelde que – como dice Vínyela Devandas- dedicó su vida a formar conciencia colectiva, a desenmascarar el timo del discurso oficial y a denunciar la corrupción de los gobernantes.

Vale la pena dedicar, dentro del contexto que estamos viviendo, nueve segundos de atención y preguntarnos: ¿Será tiempo de cambiar la letra de nuestro Himno Nacional?

Puerto Rico: Movimiento Ciudadano pide renuncia a gobernador

Con la consigna #Ricky Renuncia y, al ritmo caribeño de ‘Somos Más y No Tenemos Miedo´, más de un millón de puertorriqueñxs realizamos un Paro Nacional, indignadxs por los esquemas de corrupción y pillaje, pobreza, pobreza, desigualdad social y de género. Estamos en las calles de hace 13 días, exigiendo al gobernador que desocupe su puesto.

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UNA abre diálogo nacional en Ética y Lucha contra la Corrupción

  • Apertura del “Ideario Costa Rica Bicentenaria: diálogo nacional”, en el Eje Transformación del Estado, con el tema Ética y lucha contra la corrupción

El pasado miércoles 03 de abril de 2019 se llevó a cabo en el Auditorio Clodomiro Picado Twight de la Universidad Nacional (UNA), la apertura del diálogo nacional en torno al Eje Transformación del Estado, en el tema: “Ética y Lucha contra la Corrupción”.

En el marco del Ideario Costa Rica Bicentenaria Diálogo Nacional; la Vicerrectoría de Investigación de la UNA y el Tribunal de Honor y Ética del Colegio de Periodistas de Costa Rica (COLPER), han asumido la organización de este importante tema.

La Msc. Sylvia Arredondo Guevara, Coordinadora del Eje Transformación del Estado, comentó la importancia de incorporar este Eje en el Ideario y de la alianza estratégica entre el Tribunal de Honor y Ética del COLPER, el Programa de Participación Ciudadana de la Asamblea Legislativa y la UNA, para dar el seguimiento al desarrollo del tema de Ética y Lucha Anticorrupción dentro de ideario: “Es un imperativo propiciar la participación de la comunidad nacional como un mecanismo prospectivo para la toma de decisiones, de tal manera, que fortalezca la estabilidad política en la Nación”, indicó Arredondo.

Para la Coordinadora del Eje Transformación del Estado apoyar esta iniciativa de trabajo colectivo del sexto Ideario permitirá abrir espacios de discusión, deliberación, fomentar la conversación y círculos de estudio, en donde se generen ideas, propuestas, proyectos, recomendaciones que aspiren a una ética de la responsabilidad para satisfacción de la población, que contribuya a restituir la confianza ciudadana.

La mesa principal estuvo integrada por: Dr. Norman Solórzano Alfaro, Vicerrector de Docencia-UNA; el Sr. Fabián Solano Fernández, Viceministro de Justicia y Paz; el M.Sc. Guillermo Araya Camacho, Presidente del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD); y el M.Sc. Efraín Cavallini Acuña, Presidente del Tribunal de Honor y Ética del COLPER.

El mensaje de bienvenida fue brindado por el señor Cavallini Acuña, quien agradeció a las personas que sumaron a la iniciativa de la Ética y Lucha contra la Corrupción; como el Colegio de Periodistas de Costa Rica y la Comisión Nacional de Valores. Igualmente agradeció a la Universidad Nacional, por depositar su confianza para que el Tribunal de Honor y Ética asuma desde la Cátedra de Ética y Responsabilidad Social-“Alberto Cañas Escalante”, la coordinación del Bloque: Transformación del Estado, en el tema Ética, Transparencia y Lucha Anticorrupción: “Nos esforzaremos como coordinadores de este tema del IDEARIO Costa Rica, Bicentenaria Diálogo Nacional, que damos apertura el día de hoy, para generar conocimiento, aportar nuevas miradas y construir herramientas para contener la corrupción y fomentar la ética aplicada en los ámbitos público y privado, que oriente a los ciudadanos a poseer plena conciencia de su comportamiento, así como interiorizar valores de servicio, justicia, solidaridad y derechos humanos que se traduzcan en actos hacia el interés de la sociedad”.

Asimismo, Cavallini, destacó el esmero de los estudiantes de la Sede Interuniversitaria de Alajuela, (Cursos: Relaciones Públicas Empresariales, Mercadeo, Poder y Liderazgo) quienes se han unido a esta iniciativa, realizando talleres didácticos con académicos, quienes desde ya iniciaron con la conceptualización teórica y metodológica de la Ética y la Lucha Anticorrupción desde la academia.

El señor Ministro de la Presidencia de Costa Rica, el Dr. Rodolfo Piza Rocafort, por motivos propios de su cargo no logró asistir al evento, pero envió un mensaje en video en el que reconoció a la UNA su motivación “para volver a pensar la Costa Rica de hoy y del futuro” e instó también en el respeto hacia las manifestaciones de las otras personas y esperando respeto hacia los propios y el derecho a la discrepancias. Mencionó que la moral no permite el irrespeto a la ética, buscando así la lucha contra la corrupción, acotó también que los seres humanos enfrentamos situaciones diferentes, pero podemos sobreponernos y solidarizarnos, lo ideal en la Costa Rica de hoy es destacar lo que nos une, aunque tengamos discrepancias. Igualmente, envió sus disculpas por no haber podido asistir a esta actividad en la UNA.

Posteriormente, el mensaje oficial de la institución fue brindado por el Dr. Solórzano, quien mencionó la importancia de esta iniciativa impulsada por la UNA, hacia la iniciativa de construcción colectiva de un Ideario Nacional, cuya propuesta incluye hasta diecinueve temas. Igualmente, demarcó que con estas acciones la UNA como universidad necesaria y humanista, cumple con su función de abrir los espacios para contrastar ideas de relevancia nacional: “Hay que poner en el marco del bicentenario la ética como recurso para discernir lo que hacemos y dejamos de hacer (…) y para poder determinar la legitimidad y la moral de las acciones que realizamos (…) para lograr vivir con dignidad” y donde la corrupción que supone la separación del bien común de la justicia y sobre todo que tiene como efecto introducir asimetrías y discriminaciones intolerables (…) peligra su invisibilización y su banalización”. Seguidamente se declaró inaugurada la apertura de la mesa.

En la mesa hizo su aporte el Viceministro Solano, quien agradeció la invitación a esta discusión y desde su posición en el Gobierno Central hizo énfasis en el tema de: “que ser funcionario público y ejercer la toma de decisiones a través de la credibilidad y los aportes de la ciudadanía es un verdadero honor (…) y tiene que ver con las funciones que cada una de las personas en el aparato estatal las ejercen y debe haber un eje transversal de ética y de trasparencia (…) Cuando se dan problemas de este tipo, se lastima la democracia, la legitimidad y la gobernanza (…) y eso los funcionarios públicos tenemos que tenerlo en cuenta todos los días” indicó, el Viceministro.

Igualmente el Jerarca de Justicia mencionó que el gobierno debe responder a las nuevas lógicas y velocidades de las exigencias actuales en que la ciudadanía las manifiesta; también, exhortó a una real participación ciudadana y especialmente individual, para fortalecer la función pública para provecho siempre de todo el país.

El Presidente del ICD, Guillermo Araya mencionó que: “es sumamente importante visualizar la ética desde lo filosófico y lo estructural (…) relacionándolo la corrupción con el crimen organizado y desde lo estructural es importante incentivar los procesos y mecanismos de transparencia y de rendición de cuentas (…) además de la importancia de que se debe tener en cuanta todo el aparato jurídico del Sistema Estatal” Igualmente, acotó que las iniciativas de los jerarcas deben asegurarse de prevenir los actos de corrupción y evitar la toma de decisiones no éticas para desviar iniciativas de bien común: “El cambio debe empezar desde nosotros mismos en todos los ambientes en los que nos desarrollemos”, agregó Araya.

Los integrantes en la mesa exhortaron a los más diversos sectores sociales a construir espacios de comunicación y de diálogo, para luchar contra la corrupción y en procura de la ética en todas las actuaciones; para provecho de la Costa Rica del post-bicentenario. En este sentido, construir y aplicar nuevo e innovador conocimiento para controlar la corrupción desde lo más profundo de la sociedad.

Por último se agradeció la presencia de los asistentes y se invitó a seguir participando de los actos y mesas en torno al “Ideario Costa Rica Bicentenaria: Diálogo Nacional”.

Para mayores detalles acceder al video completo mediante el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=64_GOq0EvFI, de la página de YouTube del Auditorio Clodomiro Picado Twight de la UNA.

Por:

Rolando Ramírez Segura-Estudiante RI-UNA

Sylvia Arredondo Guevara-Coordinadora General Ideario

Efrain Cavallini Acuña-Rectoría

Fotógrafo: Eliécer Berrocal Sánchez. Ofic Relaciones Públicas UNA

Información:

ideariocr@una.cr

 

Enviado por M.S.c Efraín Cavallini Acuña, Asesor Comunicación Rectoría UNA.

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Un ejemplo de corrupción de cuello blanco

«Hace unos meses, un gasolinero del Norte de México, recibió una llamada de un directivo de una refinería de PEMEX. Le ofrecía venderle cierta cantidad de pipas de gasolina a mitad de precio… «perdón amigo, pero yo no compro huachicol…», le dijo el gasolinero al directivo de la refinería.

De inmediato el ejecutivo al servicio de PEMEX le aclaró que no se trataba de huachicol, sino de «colas y excedentes» que se tenían en la refinería y para validar la información, le pasó al teléfono al director de la refinería, quien le justificó el por qué se le podían vender pipas con miles de litros de combustible a mitad de precio».

Vea el video ingresando en el siguiente enlace:

 

Enviado a SURCOS por Jiddu Rojas-Jiménez.

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Marcha: El pueblo soberano al rescate del Poder Judicial

Enterremos la impunidad y la corrupción

 

El pasado 21 de julio se realizó en la Plaza de la Cultura, al acto: El pueblo soberano al rescate del Poder Judicial. Enterremos la impunidad y la corrupción.

La marcha fue convocada por el Movimiento Ciudadano por la Dignidad Nacional y se realizó con la finalidad de poner en evidencia a las y los magistrados que se opusieron a una sanción correcta de los 4 magistrados de la Sala III y se entregó un manifiesto con las principales acciones que deberán tomarse para que los y las costarricenses podamos volver a confiar en este Poder de la República.

Compartido en redes digitales digitales por Adri Herrera y otras personas.

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