Ir al contenido principal

Etiqueta: genocidio

Carta de renuncia de Craig Mokhiber, director de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Nueva York

Esta será mi última comunicación oficial como director de la Oficina de Nueva York de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH).

Le escribo en un momento de gran angustia para el mundo, incluidos muchos de nuestros colegas. Una vez más, somos testigos de un genocidio que se desarrolla ante nuestros ojos, y la Organización a la que servimos parece impotente para detenerlo. Como alguien que ha investigado los derechos humanos en Palestina desde la década de 1980, vivió en Gaza como asesor de derechos humanos de la ONU en la década de 1990 y llevó a cabo varias misiones de derechos humanos en el país antes y después de esos períodos, esta situación me afecta personalmente.

También fue en estas oficinas de la ONU donde trabajé durante los genocidios contra los tutsis, los musulmanes bosnios, los yazidíes y los rohinyás. En cada caso, a medida que se asentaba el polvo sobre los horrores perpetrados contra poblaciones civiles indefensas, se hizo dolorosamente evidente que habíamos fallado en nuestro deber de cumplir con los imperativos de prevenir atrocidades masivas, proteger a los vulnerables y hacer que los perpetradores rindan cuentas. Lo mismo ha ocurrido con las sucesivas oleadas de asesinatos y persecución de palestinos a lo largo de la existencia de las Naciones Unidas.

Alto Comisionada, estamos fracasando una vez más

Como abogado de derechos humanos con más de treinta años de experiencia en este campo, soy muy consciente de que el concepto de genocidio ha sido a menudo objeto de abusos políticos. Pero la actual matanza del pueblo palestino, arraigada en una ideología colonial etnonacionalista, una continuación de décadas de persecución y limpieza sistemáticas, basadas enteramente en su condición de árabes, y junto con declaraciones explícitas de intenciones por parte de los líderes del gobierno y el ejército israelíes, no deja lugar a dudas ni debates. En Gaza, hogares, escuelas, iglesias, mezquitas e instalaciones médicas están siendo atacados sin motivo y miles de civiles están siendo masacrados. En Cisjordania, incluida la Jerusalén ocupada, las viviendas son confiscadas y reasignadas únicamente en función de la raza. Además, los pogromos violentos perpetrados por los colonos van acompañados de unidades militares israelíes. En todo el país reina el apartheid.

Este es un caso de genocidio de manual. El proyecto colonial europeo y etnonacionalista de colonización en Palestina ha entrado en su fase final, hacia la destrucción acelerada de los últimos vestigios de la vida palestina autóctona en Palestina. Lo que, es más, los gobiernos de los Estados Unidos, el Reino Unido y gran parte de Europa son totalmente cómplices de este horrible asalto. Estos gobiernos no solo se niegan a cumplir con sus obligaciones de «garantizar el cumplimiento» de las Convenciones de Ginebra, sino que arman activamente la ofensiva, brindan apoyo económico, inteligencia y encubren política y diplomáticamente las atrocidades de Israel.

De acuerdo con todo esto, los medios corporativos occidentales, cada vez más a instancias de los gobiernos, están violando completamente el artículo 20 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, deshumanizando incesantemente a los palestinos para justificar el genocidio y difundiendo propaganda de guerra y llamamientos al odio nacional, declaraciones raciales o religiosas que constituyan incitación a la discriminación, la hostilidad y la violencia. Las empresas de redes sociales con sede en Estados Unidos ahogan las voces de los activistas de derechos humanos mientras amplifican la propaganda pro-Israel. Los policías de Internet del lobby israelí y GONGOS acosan y difaman a los defensores de los derechos humanos, y las universidades y los empleadores occidentales colaboran con ellos para castigar a quienes se atreven a denunciar las atrocidades. A raíz de este genocidio, estos actores también tendrán que rendir cuentas, como fue el caso de Radio des Milles Collines en Ruanda.

En tales circunstancias, nuestra organización está más llamada que nunca a actuar de manera eficaz y basada en principios. Pero no estuvimos a la altura de ese desafío. El poder protector del Consejo de Seguridad ha sido bloqueado una vez más por la intransigencia de los Estados Unidos, el secretario general está siendo atacado por sus mezquinas protestas, y nuestros mecanismos de derechos humanos están siendo objeto de ataques calumniosos apoyados por una red organizada en línea que defiende la impunidad.

Décadas de distracción por las promesas ilusorias y en gran medida decepcionantes de Oslo han distraído a la Organización de su deber esencial de proteger el derecho internacional, los derechos humanos y la propia Carta. El mantra de la «solución de dos Estados» se ha convertido en una broma abierta en los pasillos de las Naciones Unidas, tanto por su absoluta imposibilidad en la práctica como por su total fracaso a la hora de tener en cuenta los derechos humanos inalienables del pueblo palestino. El llamado «Cuarteto» no es más que una hoja de parra para la inacción y la sumisión a un statu quo brutal. La referencia (escrita por Estados Unidos) a «acuerdos entre las propias partes» (en lugar del derecho internacional) siempre ha sido un evidente juego de manos, destinado a fortalecer el poder de Israel contra los derechos de los palestinos ocupados y desposeídos.

Señor Alto Comisionado, me incorporé a esta Organización en el decenio de 1980 porque encontré una institución basada en principios y normas que estaban decididamente del lado de los derechos humanos, incluso en los casos en que los poderosos Estados Unidos, el Reino Unido y Europa no estaban de nuestro lado. Mientras mi propio gobierno, sus instituciones subsidiarias y gran parte de los medios de comunicación norteamericanos seguían apoyando o justificando el apartheid sudafricano, la opresión israelí y los escuadrones de la muerte centroamericanos, las Naciones Unidas defendían a los pueblos oprimidos de esos países. Teníamos el derecho internacional de nuestro lado. Teníamos los derechos humanos de nuestro lado. Teníamos los principios de nuestro lado. Nuestra autoridad estaba arraigada en nuestra integridad. Pero ese ya no es el caso.

En las últimas décadas, importantes miembros de las Naciones Unidas han cedido ante el poder de Estados Unidos y el miedo al lobby israelí, abandonando estos principios y renunciando al propio derecho internacional. Hemos perdido mucho en este abandono, incluida nuestra propia credibilidad global. Pero es el pueblo palestino el que ha sufrido las mayores pérdidas a causa de nuestros fracasos. Irónicamente, la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH) fue adoptada el mismo año en que se perpetró la Nakba contra el pueblo palestino.

Al conmemorar el 75º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, haríamos bien en abandonar el manido mito de que la DUDH nació de las atrocidades que la precedieron, y admitir que nació al mismo tiempo que uno de los genocidios más atroces del siglo XX, el de la destrucción de Palestina. En cierto modo, los autores de la Declaración prometieron derechos humanos a todos, excepto al pueblo palestino. Tampoco olvidemos que las Naciones Unidas cometieron el pecado original de facilitar el despojo del pueblo palestino al ratificar el proyecto colonial europeo que se apoderó de tierras palestinas y las entregó a los colonos. Tenemos mucho por lo que disculparnos.

Pero el camino de la expiación es claro. Tenemos mucho que aprender de la postura de principios adoptada en los últimos días en ciudades de todo el mundo, donde millones de personas se manifiestan en contra del genocidio, incluso a riesgo de ser golpeadas y detenidas. Los palestinos y sus aliados, los activistas de derechos humanos de todas las tendencias, las organizaciones cristianas y musulmanas, y las voces judías progresistas que dicen «no en nuestro nombre», están liderando el camino. Todo lo que tenemos que hacer es seguirlos.

Ayer, a pocas cuadras de aquí, la Grand Central Station de Nueva York fue completamente invadida por miles de defensores judíos de los derechos humanos, que se solidarizaron con el pueblo palestino y exigieron el fin de la tiranía israelí (muchos de los cuales corren el riesgo de ser arrestados). Al hacerlo, barrieron en un instante el argumento propagandístico de la hasbara israelí (y el viejo cliché del antisemitismo) de que Israel representa de alguna manera al pueblo judío. Este no es el caso. Y, como tal, Israel es el único responsable de sus crímenes. A este respecto, vale la pena repetir, a pesar de las calumnias del lobby israelí que las críticas a las violaciones de los derechos humanos por parte de Israel no son antisemitas, como tampoco las críticas a las violaciones saudíes son islamófobas, las críticas a las violaciones de Myanmar son anti budistas o las críticas a las violaciones indias son anti hindúes. Cuando buscan silenciarnos calumniándonos, en lugar de silenciarnos, debemos alzar la voz. Espero que esté de acuerdo, Sr. Alto Comisionado, en que esta es la esencia de decir la verdad al poder.

Pero también encuentro esperanza en todos los miembros de las Naciones Unidas que, a pesar de las enormes presiones, se han negado a comprometer los principios de derechos humanos de la Organización. Nuestros relatores especiales independientes, comisiones de investigación y expertos de los órganos creados en virtud de tratados, así como la mayoría de nuestro personal, han seguido defendiendo los derechos humanos del pueblo palestino, incluso cuando otros miembros de las Naciones Unidas (incluso al más alto nivel) se han inclinado vergonzosamente ante los poderosos. En su calidad de guardián de las normas de derechos humanos, el ACNUDH tiene el deber especial de velar por ellas. Nuestra tarea, creo, es hacer oír nuestra voz, desde el secretario general hasta el último recluta de la ONU y horizontalmente, en todo el sistema de la ONU, insistiendo en que los derechos humanos del pueblo palestino no se debatan, negocien o comprometan en ningún lugar bajo la bandera azul.

Entonces, ¿Cómo sería una posición basada en las normas de la ONU? ¿En qué estaríamos trabajando si fuéramos fieles a nuestras exhortaciones retóricas sobre los derechos humanos y la igualdad para todos, la rendición de cuentas de los delincuentes, la reparación de las víctimas, la protección de los vulnerables y el empoderamiento de los titulares de derechos, todo ello en el marco del Estado de Derecho? La respuesta, creo, es simple: si tenemos la lucidez para ver más allá de las cortinas de humo propagandísticas que distorsionan la visión de justicia a la que hemos hecho un juramento, el coraje para abandonar el miedo y la deferencia a los Estados poderosos y la voluntad de levantar la bandera de los derechos humanos y la paz. Es cierto que se trata de un proyecto a largo plazo y de un camino empinado. Pero debemos empezar ahora, a menos que nos rindamos a un horror indescriptible. Veo diez puntos clave:

  1. Acción legítima: En primer lugar, en las Naciones Unidas debemos abandonar el paradigma fallido (y en gran medida falaz) de Oslo, su ilusoria solución de dos Estados, su Cuarteto impotente y cómplice, y la subversión del derecho internacional a los dictados de sus supuestos méritos políticos. Nuestras posiciones deben basarse inequívocamente en los derechos humanos y en el derecho internacional.
  2. Una visión clara: Debemos dejar de fingir que se trata simplemente de un conflicto territorial o religioso entre dos partes enfrentadas y admitir la realidad de la situación, que es que un Estado con un poder desproporcionado está colonizando, persiguiendo y despojando a una población indígena por su etnia.
  3. Un Estado único basado en los derechos humanos: Debemos apoyar el establecimiento de un Estado único, democrático y laico en toda la Palestina histórica, con igualdad de derechos para cristianos, musulmanes y judíos, y, en consecuencia, el desmantelamiento del proyecto colonialista profundamente racista y el fin del apartheid en todo el territorio.
  4. Lucha contra el apartheid: Debemos reorientar todos los esfuerzos y recursos de la ONU a la lucha contra el apartheid, como hicimos con Sudáfrica en las décadas de 1970, 1980 y principios de la de 1990.
  5. Retorno e indemnización: Debemos reafirmar e insistir en el derecho al retorno y a la plena indemnización para todos los palestinos y sus familias que viven actualmente en los territorios ocupados, el Líbano, Jordania, Siria y la diáspora en todo el mundo.
  6. Verdad y justicia: Debemos exigir un proceso de justicia transicional, que aproveche al máximo las décadas de investigaciones, investigaciones e informes acumulados por la ONU, con el fin de documentar la verdad y garantizar la rendición de cuentas de todos los criminales, la compensación de todas las víctimas y la reparación de las injusticias documentadas.
  7. Protección: Debemos insistir en el despliegue de una fuerza de protección de la ONU con recursos suficientes y un mandato firme para proteger a los civiles desde el río hasta el
  8. Desarme: Debemos abogar por la retirada y destrucción de los arsenales masivos de armas nucleares, químicas y biológicas de Israel, evitando así que el conflicto conduzca a la destrucción total de la región y, quién sabe, más allá.
  9. Mediación: Debemos reconocer que Estados Unidos y otras potencias occidentales no son mediadores creíbles, sino partes en el conflicto, que son cómplices de Israel en la violación de los derechos palestinos, y debemos enfrentarlos como tales.
  10. Solidaridad: debemos abrir nuestras puertas (y las de la Secretaría General) a las legiones de defensores de los derechos humanos palestinos, israelíes, judíos, musulmanes y cristianos que se solidarizan con el pueblo de Palestina y sus derechos, y poner fin al flujo incontrolado de grupos de presión israelíes a las oficinas de los líderes de la ONU, donde abogan por la continuación de la guerra, la persecución, el apartheid y la impunidad, al tiempo que denigran a nuestros defensores de los derechos humanos por su postura de principios sobre los derechos palestinos.

Tardará años en llegar allí, y las potencias occidentales lucharán contra nosotros en cada paso del camino, por lo que tenemos que ser firmes. Debemos trabajar por un alto el fuego inmediato y el fin del asedio de Gaza, oponernos a la limpieza étnica de Gaza, Jerusalén, Cisjordania (y otros lugares), documentar el ataque genocida contra Gaza, ayudar a proporcionar a los palestinos ayuda humanitaria masiva y reconstrucción, cuidar a nuestros colegas traumatizados y sus familias, y luchar con todas sus fuerzas para garantizar que el enfoque de las oficinas políticas de las Naciones Unidas se base en principios.

El fracaso de las Naciones Unidas en Palestina hasta ahora no es razón para que nos demos por vencidos. Por el contrario, debería alentarnos a abandonar el paradigma del pasado que ha fracasado y a adoptar plenamente un curso de acción más basado en principios.

Como ACNUDH, unámonos con valentía y orgullo al movimiento contra el apartheid que está creciendo en todo el mundo, añadiendo nuestro logotipo a la bandera de la igualdad y los derechos humanos del pueblo palestino. El mundo está mirando. Todos tendremos que rendir cuentas de nuestra posición en este momento crucial de la historia. Pongámonos del lado de la justicia.

Gracias, Alto Comisionado Volker, por escuchar este último llamamiento de mi oficina. Dentro de unos días dejaré la Oficina por última vez, después de más de tres décadas de servicio. Pero no dude en ponerse en contacto conmigo si puedo ser útil en el futuro.

Le ruego acepte, señor presidente, la expresión de mis distinguidos saludos,

Craig Mokhiber

¿Ataque o autoatentado en Israel?

Por: Galo Amusquivar
Gustavo Baldiviezo

25 de octubre de 2023

Halt! – ¡Deténgase! (L.R. Nogueras)

La artillería israelí sigue cañoneando campamentos de refugiados palestinos en el Sur del Líbano (de la prensa).

Recorro el camino que recorrieron cuatro millones de espectros.

Bajo mis botas, en la mustia, helada, tarde de otoño, cruje dolorosamente la grava.

Es Auschwitz, la fábrica de horror que la locura humana erigió a la gloria de la muerte.

Es Auschwitz, estigma en el rostro sufrido de nuestra época.

Y ante los edificios desiertos, ante las aceras electrificadas, ante los galpones que guardan toneladas de cabellera humana, ante la herrumbrosa pierda del horno donde fueron incinerados padres e hijos, amigos de amigos desconocidos, esposas, hermanos, niños que, en el último instante, envejecieron millones de años, pienso en ustedes, judíos de Jerusalén y Jericó, pienso en ustedes, hombres de la tierra de Sión, que estupefactos, desnudos, ateridos cantaron la hatikvah en las cámaras de gas; pienso en ustedes y en vuestro largo y doloroso camino desde las colinas de Judea hasta los campos de concentración del III Reich.

Pienso en ustedes y no acierto a comprender cómo olvidaron tan pronto el vaho del infierno.

En el presente artículo, se verá un poco de historia, política y religión, aclarando que no vamos a desmarcarnos de nuestra formación ideológica. Todos sabemos que fueron 75 años de asentamiento, invasión y matanza del Gobierno Sionista contra los Palestinos, de forma específica en la Franja de Gaza. El pueblo judío que también sufrió una arremetida en la mitad del siglo XX (II guerra mundial) que nos llevó al holocausto y el desastre producido en Europa por el nazismo, pareciera haber olvidado por completo el genocidio sufrido por su pueblo, no podemos olvidar los cerca de cuatro millones de personas asesinadas en los campos de concentración y las cámaras de gas en Polonia, Alemania, Letonia, Estonia, Austria y Francia, etc, por lo que no podemos entender cómo las potencias europeas en la actualidad se inclinan nuevamente por apoyar a la ultraderecha. Una ultraderecha que esta vez no centra sus ataques a los judíos, sino arremete contra los musulmanes.

Antes de empezar con el análisis de la guerra, es necesario comprender el rol de los ideólogos sionistas, a la cabeza de Leo Strauss (refugiado en Estados Unidos en la II Guerra Mundial) y sus discípulos, que marcaron una diferencia en el pensamiento y la geopolítica en distintos continentes. Recordemos que Strauss organizó un grupo de estudiantes, a quiénes encargaba realizar actividades sionistas, con el argumento de protección de su pueblo y evitar un nuevo genocidio, señaló que los judíos deben instaurar su propia dictadura; es así que los straussianos empezaron a enrolarse en la política Estadounidense, entre estos se encontraban Elliott Abrams, Richard Perle y Paul Wolfowitz, que utilizaron sus contactos para relacionarse con la CIA y grupos de pensadores como los Think Thank, manteniéndose en el poder hasta la actualidad. El conflicto desatado entre Rusia y Ucrania, no está lejos de la planificación de los straussianos, la misma guerra entre Israel y Palestina, son parte de sus maniobras, no olvidemos que ellos han logrado las grandes olas de migración de los judíos de Europa a Israel, situación que ayudó a agravar el conflicto entre los hermanos de las distintas tribus beduinas. Los straussianos se involucraron en varios procesos de desestabilización política en distintas regiones, desde el Plan Cóndor en Latinoamérica, hasta las movilizaciones en Zhao Ziyang y ahora la guerra entre Israel y Palestina.

Desde marzo del presente año, el Gobierno Israelí, estuvo en un caos político a raíz de las elecciones fallidas y las medidas que fueron instaurando a la cabeza de Benjamin Netanyahu, entre esas medidas se encuentra la reforma judicial, la que pone en riesgo, el equilibrio de los distintos poderes de Estado israelí. A lo que muchos llamaron el “Golpe Institucional y Jurídico”, esta reforma causó una movilización masiva de personas (en su mayoría de jóvenes), acusando al Consejo temporal y al gobierno de Netanyahu de parecerse a una Alemania nazi, pretendiendo constituir un Estado racista y violento. Las reformas judiciales en Israel, le da facultad plena al Consejo temporal que eligió Netanyahu para “estabilizar” Israel, además de darle poderes plenos y absolutos para toma de decisiones sin la autorización previa del poder legislativo; esta clase de poderes fue diseñado por un grupo de straussianos, los mismos que hicieron el USA Patriot Act, a raíz del autotentando de septiembre del 2001 (11-S), donde se otorgó plena facultad al Presidente Busch, de desatar guerras y practicar torturas, no es casualidad que Netanyahu saliera en conferencia de prensa a declarar que Israel se encuentra en plena guerra y ordene a todos los “patriotas” enlistarse en las filas de la defensa de su pueblo, discurso similar al de George Bush hijo el 2001.

El conflicto interno en Israel se mantuvo cerca de 6 meses, éstas movilizaciones masivas de las cuales la mayoría eran de jóvenes, manifestaron su rechazo de vivir en violencia y guerra permanente contra los estados árabes, este conflicto interno fue aprovechado por Hamás para realizar un ataque, que muchos lo vanaglorian como un triunfo pero: ¿qué sucedió con el ataque de Hamás y la defensa de Israel?, ¿Por qué el ataque pareciera que fue tan sencillo y fácil?, ¿Existe una mala estrategia militar defensiva de Israel?, o ¿Será que el Gobierno sionista sacrificó a unas 1300 personas, para arremeter con toda fuerza contra Palestina, con ayuda de occidente?

Recordemos que el general de Netanhayu, Avi Bluth, declaró muchos años atrás que la ocupación en Palestina es presentada como fruto de la voluntad divina, ‎desde los tiempos de Abraham hasta la época de las colonias ilegales y sin importar los medios ‎utilizados, ya sea la compra de tierras o la violencia. Esta declaración ya alertaba una estrategia militar de invasión agresiva, justificando la invasión y masacre al pueblo palestino, por un sentir religioso y fundamentalista, maniobras de los straussianos y su consigna de poder.

Es importante mencionar que, toda guerra, indistintamente de las causas que cada una pueda llevar, los pueblos que se encuentran en medio del conflicto bélico, son los más afectados, además que ellos son prisioneros no solo de la guerra, sino de las distintas operaciones psicológicas de los gobiernos de turno.

El pasado 7 de octubre, en una operación inédita y planificada con varios comandos, la organización Hamás, realizó un ataque a Israel en al cual murieron alrededor de 1300 personas, entre militares y civiles, sorprende que muchos analistas y gente de izquierda, aplaudieran y justificaran dicho acto, recordemos que Hamás jugó un rol tanto a favor y en contra del Gobierno Palestino, durante los últimos años. Hamás, fue parte de la estrategia de Israel para dividir a las organizaciones palestinas y evitar que organizaciones laicas obtengan mayor poder político en Palestina, Hamás fue formado por el Mossad y servicios de inteligencia de las potencias imperialistas, y aportó a la guerra civil Palestina, que llevó al asesinato del líder histórico y de izquierda Yasser Arafat. Ahora Hamás, se encuentra en el gobierno de turno de Palestina y decidió atacar Israel. El aliado del Mossad y la CIA, se convierte en enemigo, este ida y vuelta de posiciones, es muy normal en algunas organizaciones de Medio Oriente.

Todos los antecedentes históricos sobre Hamás, así como los supuestos atentados del 11-S, la creación por la CIA de decenas de organizaciones islamistas para contrarrestar la influencia socialista o laica en varias partes del mundo nos hace pensar que esto podría haber estado planificado por los mismos aparatos de inteligencia de Israel y EEUU; no nos olvidemos que Hamás y la Yihad Islámica durante su existencia asesinaron a muchos líderes palestinos, en especial a militantes de organizaciones de izquierda.

Hamás, nació como un grupo armado que posteriormente derivó en una organización política, fueron financiados, armados, equipados y entrenados por las potencias imperialistas del occidente, ahora en ese doble discurso rastrero de la Casa Blanca, los consideran terroristas y enemigos de Israel. Esta reiteración discursiva es similar a la de Osama Bin Laden y Al Qaeda, a raíz de un supuesto ataque a las dos torres, para luego justificar la intervención del ejército estadounidense en Irak, Afganistán y Libia, a los cuales invadieron en nombre de Dios y de la “democracia” americana.

Volvamos al conflicto que estamos analizando, toda la maniobra de Hamás, nos deja muchas alertas y dudas, entre las que planteamos las siguientes: cómo es posible que el Mossad, que se considera uno de los centros de inteligencia con mayor eficiencia, no haya alertado y prevenido un ataque; Netanyahu declaró que los agarraron de sorpresa, el mismo discurso de la CIA en el 11-S; Hamás derribo el muro de la Franja de Gaza, sin que exista rastros del ejercito de elite israelí o alguna defensa militar, los únicos que mostraron alguna defensa ante la arremetida fueron los policías; no funcionaron los radares, los sistemas de armas, ningún dron, etc.; simplemente dejaron que Hamás ingresara y atacara a civiles; aquellos miles de jóvenes que se encontraban en las calles manifestándose contra la coalición de Netanyahu, tuvieron que enlistarse en el ejército israelí; se enarbolaron discursos sobre el patriotismo israelí, algo muy similar a lo sucedido en el año 2001 con el 11-S.

Durante los últimos meses Hamás, el FPLP, el FPLP-CG y la Yihad Islámica tanto de manera separada como conjunta vertieron declaraciones contra Israel, señalando que se encontraban listos para una guerra con Israel, incluso señalaron que se encontraban listos para atacar al ejército de Israel; cómo es posible que el Mossad no haya tomado en cuenta estas advertencias de organizaciones que ya llevan décadas de acciones armadas.

Obviamente después del ingreso de Hamás en territorio israelí, no se iban a quedar de brazos cruzados, después del tiempo que posiblemente cedieron para el ataque, el ejército israelí arremetió brutalmente contra el pueblo palestino, hasta hoy 25 de octubre más de 6.000 personas murieron entre ellos 2300 niños y más de 18.000 resultaron heridas en Gaza desde el 7 de octubre, incluyendo el brutal ataque al complejo hospitalario de Al Ahli en la capital de la Franja de Gaza que dejó más de 600 muertos. El ataque de Hamás, fue la excusa perfecta para lo que llaman, toma estratégica del territorio y luego posterior ataque a otras naciones que causen “peligro” al Estado de Israel, el único impedimento de Netanyahu era el poder legislativo, pero con las últimas reformas, ahora tiene un supra poder que puede utilizar para atacar a cualquier Estado árabe o a cualquier “enemigo” e invadir en definitiva Palestina.

Los brutales ataques del Estado sionista y fascista de Israel, han generado que todo el pueblo palestino reaccione. El Partido Comunista Palestino en comunicado del 15 de octubre ha llamado a la unidad del pueblo palestino: “Nosotros, en el Partido Comunista Palestino, hacemos un llamado a todas las masas de nuestro pueblo árabe palestino en todos sus lugares en Cisjordania, el interior y la diáspora a unirse con la Franja de Gaza y encender un fuego bajo los pies de los ocupantes sionistas y lanzar la resistencia en todas sus formas para detener las masacres a las que está expuesto nuestro pueblo en la Franja de Gaza”. De igual forma el Frente Popular para la Liberación de Palestina – FPLP en un comunicado emitido este 18 de octubre llama a la resistencia y al contrataque: “El Frente llama a las masas de nuestro pueblo en Cisjordania, Al-Quds y los territorios de 1948 a actuar e iniciar una intifada integral frente a este enemigo criminal y las manadas de sus colonos que están cometiendo masacres contra nuestro pueblo en la Franja de Gaza.” 

Es así, que, si bien Israel puede haber provocado los ataques de Hamás el pasado 7 de octubre, el pueblo Palestino y sus organizaciones han reaccionado y han llamado a la unidad de todo el pueblo palestino para luchar por poner fin a la ocupación que lleva 75 años. 

Asimismo, algo que no tiene lógica, es que Hamás previo a este ataque, llevó a cabo entrenamientos durante un año y medio en seis campos en la franja de gaza, a la vista de Israel, del Mossad y la CIA. Es así que todo apunta a un ataque orquestado y planificado en beneficio de Israel, para darles justificativo para invadir y acabar con la resistencia del pueblo palestino; el estado sionista de Israel hizo su Pearl Harbor y su 11-S.

Analicemos algunos puntos centrales, en el que se encuentran las posiciones fundamentalistas de la región, recordemos que, en Medio Oriente todo se impregna del factor religioso, puesto que en ese territorio no solo existen musulmanes, sino también cristianos, ortodoxos, etc., por lo que cualquier chispa en contra de alguna de estas, se enciende la guerra, lo cual es un factor importante y decisivo en la manipulación en beneficio de intereses políticos y personales.

Desde el materialismo histórico, se critica a la religión y las posiciones que se alcanzan para la perpetuidad del poder, en la Cuestión Judía, Karl Marx señala que solo cuando el hombre elimine la religión, judíos y cristianos serán hombres libres y la emancipación será posible. Esta posición, Marx la profundiza en la Crítica a la Filosofía del Derecho de Hegel, dejándonos una enseñanza, el hombre hace a la religión y no así la religión al hombre. Al final la lucha debe dirigirse por el pueblo palestino y sus verdaderas organizaciones, en lucha no solo contra el ataque violento de Israel, sino contra toda posición religiosa que lleve a la falsa justificación de entender una sola forma de hacer política y justificar la violencia en nombre de la fe y la religión, esto también incluye a varios países del medio oriente que tienen dirigencias fundamentalistas en el poder.

Para finalizar, es preciso recordar que se está utilizando la religión como medio de manipulación y control en Medio Oriente, los straussianos y sus seguidores, están llevando a cabo una intervención en la zona, con el envío de buques de guerra estadounidenses a Israel para luego masacrar a los pueblos árabes, al final la intervención de las potencias imperialistas llevan a la guerra entre pueblos hermanos que pertenecen a tribus beduinas hermanas, en eso Engels y Marx se adelantaron a su época, Engels en las cartas del año 1853, señala Pero resulta de ello que los judíos no son más que una tribu beduina, que de resultas de las condiciones locales de la agricultura, etcétera, entró en conflicto con los demás beduinos. (Engels)” a lo que Marx responde: “Por lo que toca a la religión, fácil es resolver esta cuestión en una cuestión general, a la cual fácil es responder ¿Por qué la historia de Oriente aparece bajo el aspecto de una historia de las religiones?”

No caigamos en glorias falsas, no nos dejemos manipular por la influencia de los mass media de las potencias imperialistas de Occidente y dejar por sentado que el ataque de Hamás es una victoria para el pueblo palestino, los fundamentalismos religiosos son enemigos del progreso y por lo tanto de la humanidad, por lo que debemos trabajar en erradicarlos.

Si bien creemos que los ataques realizados por Hamás han servido como excusa para que el Estado Sionista de Israel comience una ofensiva sangrienta contra el pueblo palestino, con el fin de ocupar sus territorios y acabar con la resistencia de 75 años de ocupación. De igual manera coincidimos con el comunicado del 7 de octubre de 2023 del Partido Comunista de Israel cuando señala que “es imposible “gestionar” el conflicto o resolverlo militarmente. Sólo hay una solución: luchar por poner fin a la ocupación y reconocer los derechos legítimos del pueblo palestino y sus demandas justificadas. Poner fin a la ocupación e instaurar una paz justa es el claro interés de ambos pueblos… En esta realidad, las fuerzas sensatas de Israel, tanto judíos como árabes, deben alzar una voz clara contra cualquier intento de incitar a la violencia contra grupos o de tomarse la justicia por su propia mano. Debemos promover actividades conjuntas que luchen por una vida normativa sin ocupación, discriminación o superioridad étnica. Debemos luchar por la paz, la igualdad y una verdadera democracia para todos”.

Galo Amusquivar es analista de la situación y la realidad boliviana

Gustavo Baldiviezo militante comunista, es economista y sociólogo  

Voces de paz contra aspavientos de guerra II

Edgar Chacón Morales

Edgar Chacón Morales

1 de noviembre de 2023

Planes irresponsables del mundo anglosajón, que sólo con una disuasión frontal, con seguridad y propiedad, se pueden detener

En artículos anteriores he dicho que, ante los movimientos y conformación en el orden mundial, a Estados Unidos, en general a USA/G7/OTAN, los dos recursos más fuertes que le quedan son: el dólar y su poderío militar (en consecuencia, con las ya conocidas: “diplomacia del dólar” y “diplomacia de las cañoneras”).

Parece ser que, ante el declive del dólar, USA/G7/OTAN, está recurriendo a la segunda carta, en sus planes de avorazamiento, despojo y guerra.

Ante los sucesos en el eje Israel/Hamás, multitudes (sin temor a exagerar), están manifestándose en contra del genocidio llevado a cabo por Israel en Gaza.

En Estados Unidos, estas manifestaciones toman cuerpo ante las elecciones venideras y esta opinión podría conformar otros escenarios ante las opciones presentes.

En el escenario organizativo internacional, la ONU cada vez más muestra su inoperancia y el representante de Israel, con la arrogancia basada en la pretendida supremacía, se permite regañar/amenazar al secretario general, luego de lo que éste expresó sobre lo que pasa en la franja de Gaza.

Gilad Erdan dijo: “Si todas las naciones no se posicionan junto al valor básico de la humanidad, que se recoge en la propia carta de las Naciones Unidas, esta será la hora más oscura de las Naciones Unidas bajo su mandato señor secretario general y ésta, el lugar no tendrá justificación moral alguna para existir”. (Negocios. TV)

“Es una vergüenza para la ONU que el secretario general no se retracte de sus palabras y ni siquiera sea capaz de pedir perdón por lo que dijo ayer. Tiene que dimitir”. (Nuria Vila Masclans)

Además, en todo este marco se niegan visas a funcionarios de la ONU, para visitar el área.

Por otro lado, en el Consejo de Seguridad los intereses vetan opciones que son propuestas.

Irán: ¿en la mira?

En el ámbito regional y mundial, que no se puede dejar de lado para comprender lo que pasa en el eje Israel/Hamás, USA/G7/OTAN e Israel, enfatizan en Irán.

En su geografía, Irán está rodeado por Afganistán y Pakistán al oriente; por Turkmenistán y Azerbaiyán al norte; Turkiye, Siria e Irak al oeste; al sur por Arabia Saudita, Omán, Emiratos Árabes unidos, en el golfo Pérsico, el golfo de Omán y el mar arábigo; y un poco más distante con India y el océano Índico.

El elemento geográfico y el elemento cultural, pues Irán es persa chiita frente a países árabes sunitas, “juegan” en las consideraciones geopolíticas, ya que Irán es el país que puede presentar la oposición más fuerte a los planes USA/G7/OTAN e Israel en la Región.

De ahí pueden tomar forma dos situaciones: el interés de acercar a Israel a Arabia Saudita; y, la hipótesis de que para impedir esto, Irán sería el impulsor del accionar de Hamás.

Otro elemento para tomar en cuenta es que, en una audiencia ante el Senado, sobre los 106 mil millones prometidos por el presidente Biden, de “ayuda” para Ucrania y para Israel, el secretario de Estado Blinken y el secretario de defensa Austin, acusan y amenazan a Irán y a la Federación Rusa, de estarse dando apoyo militar mutuo, lo que “es una amenaza”; a la vez que dicen no estar de acuerdo con un alto al fuego en Gaza; y, recurren al manido argumento del derecho a la defensa. (Negocios. TV)

Atando cabos. Rodear a Irán

Sobre Pakistán: “Estados unidos busca reforzar sus relaciones con Pakistán…durante la visita a Islamabad del consejero del Departamento de Estado de EE. UU. Derek Chollet… se reunió con altos cargos del gobierno pakistaní como el ministro de Exteriores, Bilawal Bhutto Zardari y el jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Asim Munir, con quien trató asuntos de seguridad y antiterrorismo…” (Swissinfo.ch, 2023)

Es ampliamente conocido que, Hamás, Hez Bollah, la Yijad Islámica, son considerados terroristas por USA/G7/OTAN.

Además, son conocidos y manejados los argumentos sobre las relaciones de estos tres actores con Irán.

En el escenario debe tomarse en cuenta lo sucedido en Nagorno-Carabaj; situación en la que Estados Unidos tiene una participación fuerte; y John Soros maniobra en Armenia, con el involucramiento del primer ministro; e Israel tiene un acercamiento con Azerbaiyán.

Todo lo anterior se inscribe, por un lado, en el asedio a la Federación de Rusia; y por otro, en la configuración de un posicionamiento ante irán.

En ese orden de cosas, debe tenerse en cuenta los submarinos con armas nucleares que, Israel tiene en el Golfo Pérsico. (Alfredo Jalife)

También hace parte del escenario, la cuestión sobre si Irán está desarrollando armas nucleares, pues sería parte de los argumentos para justificar acciones.

Parte de estos argumentos, es plantear la situación de la necesidad, el deber y el derecho de Israel a defenderse.

Por otro lado, se hace parte del juego el recurso discursivo, hablar del “conflicto palestino/israelí” y “la guerra árabe/israelí”, siempre lo “israelí” como segundo elemento, pues la intención es que quede la idea que el primero es el que ataca y el segundo el que se defiende.

Como parte de las voces y discursos en el escenario, John Kirby, vocero de la Casa Blanca, sobre el genocidio en Gaza dijo: “Esto es la guerra. Es un combate; es sangriento. Es feo y va a ser complicado; y civiles inocentes van a resultar heridos en el futuro”.

Por otra parte, la voz y la posición del Vaticano, en palabras de Jorge Vergoglio es: “Sigo con aprensión y dolor lo que está sucediendo en Israel…Expreso mi solidaridad con los familiares de las víctimas y rezo por todos los que están viviendo horas de terror y angustia”. Cada quien se acomoda de su lado.

Actualidad, suceso y desarrollo en el orden mundial y regional

Es palpable la escalada bélica por parte de USA/G7/OTAN e Israel y sus planes e intenciones: desestabilización, provocación, agresión.

Por la paz mundial, se impone decir: debe haber una disuasión ante esto y por lo que muestra el escenario, China y la Federación de Rusia, liderando a los países BRICS plus, son los llamados a jugar este rol.

La Organización de Naciones Unidas muestra su esencia: no es imparcial, no es pareja. Como producto de un escenario post bélico; ante los vientos que se dibujan tiempos difíciles, es inoperante.

Un llamado a la opinión mundial: en lo pertinente, más fortalece la paz, no prestarse ni seguir cayendo en el juego de las mentiras y los argumentos interesados.

Lo que la Corporación RAND plantea en “Extending Russia”, parece seguir su curso.

Para USA/G7/OTAN, además de la Ruta de la Seda, la ruta India-Irán-Mar Caspio-Novgorod, debe ser saboteada.

La conformación del escenario político en África es otro elemento para tener en cuenta.

Por parte de América Latina, las posiciones de los gobiernos de Bolivia, Colombia, Cuba, Brasil y Venezuela fortalecen los planteamientos y caminos hacia la paz.

El genocidio en Gaza debe detenerse de forma inmediata, sin argumentos ni preámbulos; y la situación inhumana y criminal, por la que pasa la población debe atenderse en lo inmediato.

Lo que Netanyahu, el gobierno israelí y quienes los apoyan están cometiendo, debe ser llamado por su nombre: crímenes contra la humanidad y deben ser detenidos.

Octubre del 2023: La lección del mes para toda la vida

MSC. Jiddu Rojas Jiménez

Se puede presenciar en vivo y a todo color, tanto un Genocidio (Gaza), como la indiferencia alienada de miles, y por otra parte, soportar la impotencia de otros tantos.

Paradójicamente tal y como pasó, con el Holocausto Judío cometido por la Alemania Nazi, y sus colaboradores Fascistas europeos, y como pasó con el Colonialismo inicial del Sionismo para con la primera Nakba en Palestina en 1948. (Les recuerdo: Trágico acontecimiento original histórico, donde fueron expulsados militarmente cientos de miles de Palestinos de su Tierra ancestral, por los Colonos armados de Israel, irrespetando las disposiciones sobre Palestina de la ONU de crear dos Estados independientes).

Volviendo a mi presente inmediato, me queda muy claro: Hablar de Gaza no es «tendencia», ya «molesta» más bien, y no es prioridad política, geopolítica o ética de nadie, o de casi nadie, al menos en mi Patria, Costa Rica. Hablar de este Genocidio «cansa» a algunos y algunas. Son pocas las nobles excepciones, incluidos ciudadanos y ciudadanas costarricenses de ascendencia judía. (Para ellas y ellos mi respeto y admiración.) Sé además de gente decente, buena, humanista, solidaria, sensible, con empatía, informada, que sufre y llora en silencio, presenciando estos irracionales Crímenes de Lesa Humanidad y nuestra común impotencia; para ellos y ellas también escribo.

¿Por qué cerrar los ojos frente a tanta crueldad? ¿Es acaso un mecanismo de defensa estimulado del «Inconsciente Colectivo»? ¿Mera ignorancia general, o puro temor a hacer confrontados con la realidad? ¿Acaso temor al poderoso Lobby político, financiero y económico Sionista a nivel nacional e internacional? ¿O simplemente «maldad» y «egoísmo» colectivos? ¿El Tánatos se desató para Halloween?

Sobra evidencia objetiva de toda esta atrocidad contra un Pueblo Palestino; información ya existe de sobra, más allá del cerco mediático conocido. Facebook censuró este mismo escrito ampliado, por una hora (sic) y posiblemente acaso por tiempo indefinido. (Por esa misma razón la convierto en artículo de difusión). Pero las cifras de miles niños y niñas y civiles palestinos asesinados, son datos reales. ¿Combate esta acción criminal de Israel, realmente al “Terrorismo”? ¿O más bien tanta brutalidad contra los Civiles Palestinos, lo siembra y lo provoca? ¿Hasta dónde escalará internacionalmente esta violencia?

No hay excusas entonces, sobre todo para las personas, con algún grado académico.

Pero las diferentes lecturas e interpretaciones posibles, aunque válidas, tienen un techo en la brutal realidad documentada. Cualquier Relativismo o Perspectivismo, se transforman en vulgar Cinismo, frente a las fotos de cadáveres infantiles.

Y no salgan con la blasfemia, repetida por algunos fanáticos, de los «escudos humanos», en un Ghetto donde viven apiñados más de 2.2 millones de personas en apenas 360 km2, y donde Israel atacó recientemente un falso «corredor humanitario» al Sur de la Franja, supuestamente diseñado, para que salieran civiles de Gaza. En este último bombardeo de Israel, incluso hubo, varias bajas del personal de la ONU. No lo digo yo, lo dice textualmente, el mismo Secretario General de las Naciones Unidas. ¿Hasta cuándo la impunidad del Gobierno de Israel? Gaza es desde hace décadas un campo de concentración a «cielo abierto».

No hay derecho en la Modernidad (Incompleta al decir del filósofo Habermaso no) a escondernos en la ignorancia y la indiferencia ciega, acerca de esta tragedia humana. Al menos hay que intentar conocer racional y científicamente, más allá de cualquier propaganda, las raíces históricas colonialistas y racistas, del moderno Estado de Israel.

Denunciar el Racismo y el Colonialismo del Sionismo (oficialmente Sionismo Revisionista) no significa ser Antisemita, ni ser pro-Hamas. Los y las Palestinos/as (sean Musulmanes, Cristianos, Drusos y Judíos Orientales) son «Semitas» también, y no colonos europeos Jázaros de religión judía. En todo caso son seres humanos y punto (ambas nacionalidades, por cierto). Y la población civil en Gaza, evidentemente, no puede ser castigada colectivamente por las acciones armadas de Hamas, como tampoco Palestina es responsable del Genocidio Nazi o de los anteriores “Progroms” racistas de los Europeos “cristianos” contra la población Judía.

Parece a todas luces, que la verdadera agenda política de la Extrema Derecha Sionista (laica y religiosa) liderada por Netanyahu, es terminar la limpieza étnica de Gaza. Mientras se salva el Gobierno de Netanyahu, de la propia crisis interna de Legitimidad.

Son públicas las matonerías del discurso de Netanyahu, –el actual Primer Ministro de Israel recientemente acusado de corrupción y Autoritarismo al interno de su país–, y parecen sacadas de la vieja propaganda Nazi. O sea, su discurso es abiertamente racista, defiende una lógica fascista, y hace apología del Genocidio del Otro.

El Gobierno de Netanyahu dice textualmente, que el «Cese al Fuego» contra Civiles indefensos es «rendirse frente al Terrorismo», y el mismo defiende su carnicería humana literalmente, como la metafísica «lucha del Bien contra el Mal» (Sic).

Esto último es una asquerosa «Inversión Axiológica» (Franz Hinkelammert) digna de Joseph Goebbels, el Ministro de Propaganda de Hitler. Así, las Víctimas se convierten discursivamente en Victimarios, una vez más. Justo como hacían los Nazis Alemanes y Austriacos con sus conciudadanos/as judíos/as.

¡Por todo esto debemos informarnos más y mejor! No saber no es un “pecado”, pero no tener al menos, la empatía mínima para querer saber e intentar preguntarse por cuáles son los orígenes reales de toda esta brutalidad y violencia, no es moralmente aceptable. La voluntad de saber, parodiando a Foucault, debe generarse.

Queda una especie casi que, de «imperativo categórico» ciudadano, de deber moral a cumplir, o sea, de tratar de informar y explicar racional e históricamente qué realmente pasó, y pasa en Palestina.

Queda pedir a gritos, un inmediato «Cese al Fuego» en Gaza, la liberación humanitaria de prisioneros de ambas partes, la sanción internacional de los Crímenes de Guerra, y el soñar con una Paz con Justicia para Palestina.

Sin embargo, el daño psicológico y espiritual ya está hecho, y es profundo: Acostumbrarse al Bombardeo de Civiles en Gaza, –sobre todo de niños y niñas indefensos/as–, y a escuchar su vulgar apología racista y colonialista en medios y Gobiernos cipayos, sólo nos hace menos humanos.

Mientras, la «fiesta» (del “sacrificio” acaso) sigue…

Algunas y algunos seguiremos soñando y luchando desde diferentes lugares sociales, por una sociedad más humana, por un Mundo menos injusto, y por un Planeta más viable.

Y como posteó una querida amiga cineasta: ¡No paremos de hablar de Palestina!

No en mi nombre

Óscar Madrigal

Óscar Madrigal

Una de las afirmaciones más lapidarias, dramáticas y brutales de la Biblia es la del Génesis:

“DIOS LAMENTÓ HABER HECHO AL HOMBRE SOBRE LA TIERRA Y SUFRIÓ EN SUS ENTRAÑAS”. (Gn 6,6).

Cada día mueren en Gaza alrededor de 500 personas, la mitad de ellos niños. Por cada 2 muertos por los bombardeos del gobierno israelí, uno de ellos es un niño o una niña. No son estadísticas, son personas. Y de ese otro que muere por las bombas, unos son mujeres y otros ancianos y otro tanto, hombres jóvenes y adultos que no tienen nada que ver con Hamás. No son estadísticas son personas.

El objetivo del gobierno israelí dirigido por el corrupto de Netanyahu es desaparecer a Hamás, como lo ha dicho, aunque para ello sea necesario el genocidio y la destrucción de todo un país o pueblo. Destruir, destruir, destruir, como venganza, sin compasión, sin amor, sin consideración, lo que es lo mismo sin valores éticos fundamentados en la religión.

Como ha dicho el Gran Rabino y escritor inglés Jonathan Sacks: “Demasiado a menudo en la historia de la religión, la gente ha matado en nombre del Dios de la vida, ha hecho la guerra en nombre del Dios de la Paz, ha odiado en nombre del Dios del amor y ha practicado la crueldad en nombre del Dios de la compasión. Cuando esto sucede, Dios habla, a veces en voz baja, casi inaudible frente al clamor de aquellos que dicen hablar en su nombre. Lo que dice en esos momentos es: “No en mi nombre”. (Pasaje del libro “No en nombre de Dios” de Jonathan Sacks).

Los familiares de los rehenes secuestrados por Hamás protestan todos los días en las calles de Israel pidiendo una Negociación y Paz para su regreso. Pero también el gobierno de Netanyahu es insensible a sus peticiones.

Hay que detener el genocidio y la barbarie contra el pueblo palestino, llevado adelante por un gobierno fundamentado en un disparate bíblico -como decía Saramago- el del Pueblo Elegido, muy cercano el concepto de la superioridad de la raza aria.

Hemos llegado a un punto en que solo los pueblos del mundo, incluyendo por supuesto al pueblo judío, podrán detener a un gobierno israelí deshumanizado y genocida, porque los mecanismos de convivencia como el derecho internacional o la ONU han mostrado su total incapacidad para detener el fundamentalismo que gobierna Israel.

Citamos nuevamente al Gran Rabino Sacks: “De acuerdo con la Biblia hebrea, el monoteísmo abrahámico apareció en el mundo como un rechazo del imperialismo y el uso de la fuerza para hacer de algunos hombres amos y de otros esclavos”. (…) “No es nuestra tarea conquistar el mundo, convertirlo o imponer la uniformidad de las creencias. Nuestra tarea es ser una bendición para el mundo. El uso de la religión para fines políticos no es rectitud, sino idolatría”. (Obra citada).

Hay que detener el genocidio del pueblo palestino y luchar por la paz como única salida humana a este mundo.

Los hombres de hoy son, probablemente, peores que los de antes, más corruptos, más sanguinarios, más vengativos, más inmorales… Esas camarillas, como las de Netanyahu, están provocando un nuevo Diluvio, aunque esta vez será un diluvio atómico.

Marcha por Palestina recorrió las calles de San José este domingo 29

Comunicado de la Red de Solidaridad con Palestina

El domingo recién pasado en el Parque Central de San José, la Red de Solidaridad con Palestina realizó una manifestación por el cese al fuego ya. Para que paren los bombardeos sobre Gaza y que se abran los pasos fronterizos y entre la ayuda humanitaria. Para que Israel no asesine a más niños de Gaza.

La manifestación fue precedida por un acto ecuménico de oración por la Paz y por el cese del genocidio en Gaza, Palestina, a cargo de la profesora de educación religiosa, Grace Ulate, de la Red de Solidaridad con Palestina y de la MSc. Silvia Regina del Departamento Ecuménico de Investigaciones DEI. Se sumaron plegarias de un representante del Centro de Cultura islámica de la mezquita musulmana Omar y varios oradores.

La señora Cónsul de Palestina en Costa Rica, Wajiha Sasa, dio un saludo y agradecimiento muy emotivo por las acciones de solidaridad que se han venido desarrollando en Costa Rica con el pueblo palestino.

Luego de la acción ecuménica se realizó una caminata por el Boulevard de la Avenida Central y hasta la Asamblea Legislativa y luego una inversión de la Ruta que culminó en el Boulevard al frente del Banco Central.

El próximo jueves 2 de noviembre se realizará, frente a la Cancillería (Casa Amarilla), una vigilia de 5:00 a 8:00 pm en el Dia de Difuntos, en recuerdo de los más de 3300 niños víctimas de los bombardeos de Israel que perdieron la vida y los más de ocho mil civiles que también han fallecido en este genocidio aberrante y patológico del gobierno israelí que ha mostrado lo sanguinario del régimen de apartheid sionista y de sus guardián y patrocinador el gobierno y Pentágono de los EEUU.

75 años de heridas abiertas

Por José Luis Callaci

“…seamos lo suficientemente sanos para vomitar las mentiras que nos obligan a tragar…cada día…”. Eduardo Galeano.

Para juzgar una historia esta se cuenta completa, o no se cuenta. No han sido los palestinos los que hace 75 años iniciaron esta guerra sino las ambiciones sionistas que violentaron los acuerdos internacionales, suscritos en 1947, en los que se creaban en Palestina dos Estados, el judío y el árabe.

Fue a partir de ello que comenzó una violencia constante entre las partes. Una a la que la hicieron poderosa, por múltiples razones entre las que se destacan ciertos intereses geopolíticos. La otra débil dejada de lado, librada a su suerte en total abandono.

Así fue como se vino consolidando un Estado a costa de la desaparición progresiva de lo que debería haber sido el otro, el de los árabes o palestinos.

Sin miramiento alguno se ha venido desalojando por la fuerza a los habitantes de Palestina que, desprovistos de medios para defender lo que siempre les ha pertenecido, resisten a los ocupantes que les vienen arrebatando todo: tierras, casas, ciudades y su propio futuro, confinándolos en guetos en su propio territorio.

Si la comunidad internacional no interviene forzando a poner sobre la mesa una paz negociada, haciendo respetar los acuerdos suscritos, el mundo entero se está exponiendo a una conflagración de grandes proporciones. El alto al fuego es un imperativo inmediato para evitar lo que es ya un genocidio.

Pero una Paz verdadera y perdurable no se podrá lograr si los que provocaron esta larga guerra no renuncian a ese expansionismo y le devuelven al pueblo palestino todo lo que le ha sido arrebatado.

El sionismo como tal está demostrando ser uno de los peores racismos, por los hechos y por las reiteradas declaraciones públicas de sus altos representantes en las que, entre otros improperios, expresados sin sonrojos ni tapujos, se refieren a los palestinos como “sub humanos” y “animales”.

El indiscriminado bombardeo al gueto de Gaza en los últimos días, -que viene cobrando miles de víctimas inocentes incluido un hospital donde han muerto más 500 personas en cuenta muchos niños palestinos-, ¿no es acaso una muestra clara e inequívoca de quién es quién en esta tragedia?

Vislumbramos que ese gran engaño, salido de mentiras vestidas de verdad, está llegando a su fin. Sin embargo, el pueblo palestino requiere y demanda más muestras de una efectiva solidaridad y ningún tipo de reparos debe retenerla debido a ese falaz endoso de “antisemita” a todo aquel que se opone y condena tanta violencia. Tal falacia merece respuestas inmediatas y contundentes. NADA ES MÁS FALSO QUE ESO. Nada en esto tiene que ver con un rechazo o animadversión contra los judíos, sino contra los sionistas, radicales y racistas, que los lleva a hacer cosas que poco se están diferenciando de los perpetrados por la Alemania nazi. Vomitemos las mentiras.

Los judíos del barrio

Óscar Madrigal

Óscar Madrigal

En mi Barrio -que es Barrio México- vivía allá por los años 60 una extensa colonia judía. Al cabo del tiempo me di cuenta de que eso obedecía a que buscaban vivir cerca de la Sinagoga que se encontraba frente a la Escuela Juan Rafael Mora por el Paseo Colón porque en su día de guardar, el Shabat, prefieren ir caminando. Eran familias que provenían de Europa del Este, muchas de Polonia, por lo que aquí los llamaron “polacos”, que habían huido de la miseria y la persecución principalmente por los cristianos. Ya en ese tiempo vivían en casas no ostentosas, más bien humildes, aunque no en pobreza, y se dedicaban al comercio; ya habían superado, aunque no totalmente, las visitas casa por casa cargando grandes valijas con artículos que los ticos especialmente de escasos recursos, le compraban; los abonos que apuntaban en unas tarjetas amarillas amarradas por una liga gruesa eran de un colón, dos colones o menos. Era la única forma que tenían las familias costarricenses de adquirir prendas de vestir y artículos domésticos. En ese tiempo habían pasado a consolidar ese comercio en tiendas de ropa, telas y prendas de vestir y algunos artículos de línea blanca, como Kossiol, alrededor del Mercado Central. Gente muy trabajadora, centrada en las cosas de su comunidad sin mayor influencia o beligerancia en los asuntos internos.

En la escuela pública me encontré con los hijos de esos judíos que habían emigrado, tanto en la Escuela República Argentina como en el Liceo San José; lo primero que los distinguía es que eran casi de los únicos que no recibían “religión”. Los nombres de José, Salomón, Isaac, Moisés abundaban, al igual que los apellidos Priffer, Kos, Herzog, Strike y otros que eran casi impronunciables para nosotros y muchos menos escribibles. Con Moisés, Moiso como lo llamábamos, nos ligó una amistad ya que estudiábamos juntos en su casa donde su mamá nos consentía con las ricas comidas judías; luego emigró a México donde se graduó de médico y ya no volví a saber de él.

Probablemente esa relación juvenil me ha producido siempre una gran inquietud por la historia del pueblo judío, sus tradiciones, su religión como la gran aglutinadora de un pueblo en la diáspora o su fuerza y debilidades demostradas como pueblo históricamente perseguido, discriminado y asesinado. El pueblo judío es un pueblo históricamente admirable.

Después de conocer de cerca a judíos y su historia, resulta inconcebible que sea ese mismo pueblo el que practique el genocidio, el apartheid, el exterminio o la ocupación contra otro pueblo igual de sufrido.

La historia del Estado de Israel no ha sido fácil, han tenido que defender su existencia a sangre y fuego. Pero hoy nadie discute sobre la existencia de ese Estado. Lo que Israel debería promover es la existencia ahora del Estado Palestino y detener la ocupación y la extensión de su territorio a costa de los palestinos.

El Estado de Israel es gobernado por la extrema derecha, por un primer ministro condenado por corrupción que debería estar en la cárcel y un gabinete compuesto por ministros que pregonan abiertamente el Supremacismo de los judíos y consideran a los palestinos poco menos que seres humanos. Es un gobierno corrupto que pretende acabar con la democracia como lo afirman miles de miles de manifestantes israelíes.

El gobierno de Netanyahu, corrupto, de extrema derecha y que pretende acabar con la democracia en Israel, ha aprovechado las acciones terroristas del grupo Hamás (creado por el propio Israel, según se dice) para fortalecerse y con esta guerra arrasar tanto con los gazaríes como con la democracia israelí.

Las acciones terroristas de Hamás son repudiables y condenables, pero la reacción desmedida, violatoria del derecho internacional de Israel es absolutamente repudiable y el mundo debe detenerla.

Los judíos del mundo no pueden seguir dándole un cheque en blanco a Netanyahu o mantener una posición acrítica con todo el proceder de los gobernantes israelíes, bajo la premisa absolutamente inmoral de que el horror se practica para defender una causa superior.

Israel debe devolverle la esperanza al pueblo palestino. Solo de esta manera podrá vivir en paz. Ese retorno a la esperanza tendrá que nacer como exigencia del mismo pueblo judío, cuando saque a la extrema derecha del gobierno, acabe con su política de ocupación y recupere los mejores valores de su historia.

En nuestra casa tenemos un pequeño vitral copia de un cuadro de Chagall. En cierta ocasión una periodista judía le preguntó a Gloria por qué tenía esa obra, ya que le parecía extraño que una persona de izquierda tuviera una obra de un judío. Gloria le dijo que su obra es de una gran belleza y que provenía de un artista que había conocido la barbarie y que por eso era un hálito de esperanza.

Añado, además, que Chagall fue socialista, incluso bolchevique. También recuerdo que Marx era judío.

Frente a un genocidio | Conversación con Santiago Alba Rico sobre la banalidad del mal

Carlos Fernández Liria conversa en su canal con Santiago Alba Rico sobre la banalidad del mal. SURCOS le invita a ver el video, el cual, es introducido por este texto:

“Durante décadas hemos reflexionado sobre lo que Hannah Arendt llamó el colapso moral de la población alemana, que sabía y no sabía lo que estaba ocurriendo en los campos de exterminio sin rebelarse contra ello.

Hoy estamos frente a una limpieza étnica transmitida por televisión y rebotada en las redes, pero la comunidad internacional no sólo no se rasga las vestiduras, sino que, en muchas ocasiones, se suma a los aplausos.

Luego nos preguntaremos apesadumbrados cómo pudo ocurrir una cosa así sin que nadie moviera un dedo, cómo se pudrió el derecho internacional y el alma de Occidente.

El ultimátum del Estado de Israel ya ha concluido. Un millón de personas intenta abandonarlo todo para huir de la matanza, sin agua, comida, electricidad ni combustible. Y mientras los bombardeos continúan.

Aprovechamos en este video para enlazar con la dramatización que Juan Diego Boto, Olga Rodriguez y Nacho Vegas hicieron del poema de Santiago Alba «Los dueños de todas las listas», en el año 2014. Estremece comprobar su terrible actualidad”.

Al conectar con el canal de Carlos Fernández Liria podrá ver el minutaje de los distintos temas tratados en la conversación y vincular ese aspecto.

En el Mundo habrá paz, o no habrá mundo

Edgar Chacón Morales

Edgar Chacón Morales

Octubre, 2023

Poner énfasis en la paz, implica poner énfasis en lo que está en su contra: en este caso la violencia, la guerra.

Todas las agresiones a la población civil, fundamentalmente contra niñas, niños y personas con alguna discapacidad, vengan de dónde vengan, son condenables y debe lucharse por evitarlas.

Hay muchas “razones” para “justificar” acciones de guerra: económicas, políticas, culturales, religiosas, étnicas.

Los bonos de Estados Unidos, las simpatías internas de Nethanyahu y el Likud, o que Zelensky ya no se justifica. Ninguna es válida. Hasta a la miseria humana pretende acudirse.

En esta línea de pensamiento, hay cuestiones causales, que por sus consecuencias inmediatas; y porque sus justificaciones no se sostienen, no puede dejar de ponérseles la atención debida.

Integrando voces

Compartimos las palabras de la señora Ione Belarra Urteaga, ministra de derechos sociales de España:

“No somos indiferentes al atroz sufrimiento que el pueblo palestino lleva viviendo durante décadas.

Hoy queremos alzar nuestra voz, para denunciar que el Estado de Israel está llevando a cabo un genocidio planificado en la franja de Gaza; dejando sin luz, sin comida y sin agua a cientos de miles de personas y llevando a cabo bombardeos sobre población civil que, son un castigo colectivo; incumplen gravemente el derecho internacional y pueden considerarse crímenes de guerra.

Ante esto, Estados Unidos y la Unión Europea, no es sólo que miren hacia otro lado; es que están jaleando al Estado de Israel en su política de apartheid y de ocupación que, vulnera gravemente los derechos Humanos.

Usar los terribles asesinatos de civiles israelíes, por parte de las facciones armadas palestinas, como excusa para justificar los crímenes de Israel en general y la masacre en gaza en particular, es algo absolutamente inaceptable.

El Estado de Israel, su primer ministro y su partido, han reconocido en numerosas ocasiones que promocionaron a Hamás para debilitar a los sectores laicos de la resistencia palestina.

Usar a Hamás como una excusa para asesinar millares de civiles palestinos, incluidos niños y niñas, es de una hipocresía incalificable, tanto por parte de Israel, como de los países que le justifican.

Solicitamos a nuestro socio, el Partido Socialista que trabajemos juntos, para presentar desde el gobierno de España, una petición ante la fiscalía de la Corte Penal Internacional, para que se investiguen los crímenes de guerra cometidos en Palestina por Netanyahu, así como los perpetrados por Hamás en Israel y los territorios ocupados contra población civil.

La Unión Europea debe dejar de ser cómplice de un criminal de guerra como Netanyahu, actuar con autonomía y cambiar sus discursos y sus acciones. Para ello es urgente reconocer públicamente que lo que estamos viendo en Gaza, son crímenes de guerra y que las vidas de los palestinos y las palestinas importan.

Israel tiene que sentir la presión internacional, para que ponga fin a los bombardeos, mediante todas las medidas que estén a nuestro alcance, como el embargo de armas o las sanciones a los responsables de los ataques.

La Unión Europea debe desplegar todos sus esfuerzos diplomáticos para terminar con la ocupación y el apartheid por parte de Israel sobre Palestina, que es la causa profunda del conflicto que se expresa en el día de hoy.

La Unión Europea puede y debe buscar la complicidad de países que tengan capacidad de interlocución con todos los actores del conflicto, para promover una salida negociada que asegure una paz justa, duradera y estable en la Región. Solo así, vamos a poder proteger todas las vidas a ambos lados”.

El testimonio de un judío:

“Porque somos judíos nos oponemos al sionismo, al Estado de Israel y a la totalidad de la ocupación.

Es directamente contrario a cada concepto, a cada ley de la Torá, del judaísmo. (Canal red)

Formidable la maquinaria de la guerra, “es un monstruo grande y piza fuerte”, máxime cuando los que suenan ya no son “tambores” sino portaviones de guerra; videojuegos de la guerra; productos hollywoodenses de guerra; y peor aún premios Nóbel ¿de la paz? que más bien son premios a los traficantes de la guerra; como el que le dieron a Kissinger en su momento y a Obama en el respectivo.

Construir el camino de la paz es impostergable. La paz sólo llegará cuando la promoción de la paz y sus actos tenga más acogida y asiento que, la propaganda y el abrazo a la guerra.