Ir al contenido principal

Etiqueta: regla fiscal

LA DEMOCRACIA QUE NUNCA TUVIMOS

COLUMNA LIBERTARIOS Y LIBERTICIDAS(10)
Tercera época

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

En Costa Rica la fragmentación política ha llegado a tal punto que resulta inútil intentar siquiera alguna explicación racional de un fenómeno tan avasallador: el pueblo tendrá frente a sus ojos un carnaval electoral con más de 25 carrozas, las que por sortilegio se convertirán en una sola al terminarse la fiesta, como en aquel cuento de la carroza y la calabaza, llegado ese momento de la verdad todos los feriantes supuestamente plurales recitarán en coro los salmos del credo falsamente liberal del neoliberalismo mercantilista, el de los monopolios y oligopolios privados, será un universo donde la regla fiscal y su rígida observancia representarán la mayor virtud teológica que se pudiera haber imaginado alguna vez, al igual que las muchas veces millonarias evasión y elusión fiscales.

La descomposición de las viejas maquinarias políticas, la podredumbre imperante en sus escuálidos aparatos electorales es de tal magnitud que ya nadie confía en nadie. Es por eso que al lado de aquellas han surgido una gran cantidad de meras franquicias electorales, de etiquetas y de figurones inimaginables que se mueven entre el falso liberalismo, los falsos cristianos y una serie de gentes que aseguran ser “de izquierda”, en un país donde la izquierda hace varias décadas que renunció a pensar siquiera, son gentes que se aferran al activismo electoral, y a la búsqueda de espacios en el parlamento (un sitio donde ya no se habla, se emiten gruñidos e interjecciones sí acaso) sin plantearse siquiera qué sentido podría tener su presencia en ese ámbito tan degradado.

El tema de la democracia pasa necesariamente por la posibilidad individual de disentir, de no tener que pensar y actuar dentro de los cánones o las maneras propias de aquellas gentes, esas que se ven a sí mismas como el non plus ultra de la moralidad pública y de todas las virtudes, a semejanza de lo que ocurría en la Roma de la antigüedad, tanto en su fase republicana aristocrática como en la posterior imperial, que fue la prevaleciente durante la mayor parte de ese prolongado período histórico del mundo antiguo. Las élites del poder, pero sobre todo aquellas conformadas por los que, en nuestro tiempo, llamamos con sobradas razones y evidencias sustanciales, integrantes de “los poderes fácticos”, esos que no siempre están a la vista del ciudadano de a pie, la verdadera víctima propiciatoria que paradojalmente sufre, con más intensidad e indefensión, las consecuencias de sus despiadados actos.

Esos poderes son en realidad la expresión de la voluntad manifiesta de quienes mandan y deciden, en lo esencial, los destinos de la cosa pública, con el agravante de que no son precisamente un dechado de virtudes morales y republicanas: esas  gentes, de quienes se dice que son los dueños de nuestros países, pocas veces aparecen en los eventos más teatrales de las llamadas democracias formales, como son los procesos electorales.

Esas puestas en escena de una gran cantidad de comediantes, más o menos buenos o malos, pero cuyos actos aún en el caso de lograr sus metas explícitas, como la de ser elegidos como presidentes o representantes parlamentarios, no cambiarán en lo esencial las decisiones políticas de verdad, esas que fueron tomadas en otra parte o en otros escenarios…mientras el pueblo es el gran ausente, excepto en los momentos circenses de la comedia electoral. Al pueblo Pan y Circo decían los patricios romanos de aquellos tiempos de antaño, el lema y las acciones se mantienen vigentes para la manipulación efectiva de las gentes.

Durante los meses venideros, en un lapso breve pero intenso, que habrá de transcurrir entre los primeros días del mes de noviembre del año que corre hasta febrero o abril del entrante, tres naciones centroamericanas estarán enfrascadas en esos eventos así llamados “democráticos”: Nicaragua, Honduras y Costa Rica en ese orden… Mientras el tema de Nicaragua ocupa las primeras planas de los diarios, los momentos de más rating en los noticieros de las televisoras más poderosas y en las radioemisoras con más sintonía, el caso de Honduras es silenciado deliberadamente, tal y como ha venido sucediendo durante estos cuatro años transcurridos desde que, en  la tercera semana de noviembre de 2017, un nuevo fraude electoral impuso al dictador neoliberal Juan Orlando Hernández, contra el que fuimos a protestar unos pocos frente a la Casa Amarilla o sede de la Cancillería en San José de Costa Rica.

El galimatías político electoral de Nicaragua, uno de los tres países de la región donde el gobierno de los Estados Unidos quiere cambiar al gobierno por uno más manejable, acorde con sus intereses geopolíticos, algo que resulta de suyo evidente, no hay quien lo entienda a estas alturas en todos sus alcances, es decir lo que está detrás del juego político electoral: al parecer habrán elecciones generales, según lo planeado y dispuesto por las leyes electorales, el primer domingo del mes de noviembre entrante, en  medio de acusaciones hacia quienes eran los potenciales candidatos de una oposición que no logra definirse todavía, al parecer enmarcada entre una disidencia sandinista que buscaría enmendar el rumbo y volver al proyecto original, según algunos actores de la “izquierda” regional (al menos eso vienen diciendo desde los disturbios de 2018) y las posiciones de una derecha no tan variopinta que rechazan abiertamente todo lo que representó la llamada revolución sandinista durante la década de los ochenta.

El candidato oficialista (para no entrar en satanizaciones oficiosas y deliberadas, por parte de uno y otro bando) tendría o tiene todas las de ganar en ese escenario, pero la exclusión del juego electoral de la casi totalidad de sus opositores, acusándolos al parecer con fundamento, de estar financiados por la CIA, la USAID y otras agencias del gobierno de los Estados Unidos, ha tornado inmanejable la situación y ha permitido tejer un manto de sospechas sobre la legitimidad de esos comicios ¿será que la inteligencia militar del régimen nicaragüense develó algún asunto muy grave a punto de materializarse, tal cómo fueron los cruentos disturbios ocurridos entre abril y junio de 2018? Es ahí donde este galimatías resulta muy difícil de desentrañar, en todo caso, se trata de un conflicto entre las élites, donde las mayorías populares no deciden ningún asunto esencial que no sea el resultado electoral, todo eso en medio de un juego retórico muy manipulado por ambas partes.

En Honduras, por otra parte, cabe preguntarse si ¿se estará preparando un nuevo fraude electoral como los que vienen ocurriendo desde el año 2009 cuando los militares y la derecha troglodita derrocaron al entonces presidente Manuel Zelaya Rosales? ¿Volverán los del partido nacional o cachureco a comprar votos con la famosa tarjeta del mismo nombre? ¿La OEA y los voceros de la Casa Blanca tornarán los ojos hacia otro lado? Todo parece indicarnos que el mismo escenario se repetirá, salvo imprevistos.

Retornaremos sobre el tema político-electoral en Costa Rica, eso sin descuidar el de los dos países vecinos de un poco más al norte de nuestras fronteras.

La agenda conservadora regresiva y la regla fiscal antihumana avanzan al ritmo de la pandemia

SURCOS comparte la siguiente información:

Juan Carlos Durán Castro
Dirigente Sindical
SIFUPCR-CMTC
Sector Salud Costa Rica

Nuestra historia reciente nos coloca en cuatro momentos de irrupción político-social: la lucha de Alcoa, el combo del ICE, el referéndum contra el Tratado de Libre Comercio (TLC), cuyos bondades seguiremos esperando y finalmente en el pasado más reciente la huelga del 2018, contra la mal llamada “ley de fortalecimiento de las finanzas públicas”, conocido popularmente como combo fiscal, hoy ley 9635, que jamás resolverá el tema del déficit fiscal, proceso diremos sellado con la aprobación de la ley 9808, que a nuestro gusto es violatoria de derechos humanos fundamentales.

En esos cuatro episodios de lucha, aunque se ha ocultado, el pueblo debe entender que lo que ha realmente ha sucedido es, una disputa del enfoque del modelo de desarrollo nacional, es decir, una disputa política entre un grupo cada vez más pequeño de ricos y un bloque de pobres cada vez más grande , una guerra entre el Dios mercado versus el Dios Estado, un partido entre la exclusión y la inclusión social, lo cual en concreto explica, porque todo es más caro, porque hay menos trabajos, porque hay más pobres, porque recortan las becas, porque hay menos comida en el comedor de la escuela, etc.

El balance de ese devenir histórico nos permite atrevernos a decir, que el país ha entrado en una suerte de proceso muy perverso, antidemocrático, antihumano y altamente corrupto, cuyo buque insignia no dudamos en decir, es la antihumana, darwiniana y dogmática regla fiscal, que ya empezó a hacer las veces de un cartucho de dinamita que terminará de dejar en añicos el Estado Social de derecho y cuyos efectos e impactos vulneraran y precarizar aún más la vida de miles o millones de hombres, mujeres, niños y niñas.

Ese oprobioso proceso en desarrollo que los ricos impulsan en nombre de la modernidad y demás palabrerías lindas, que repiten los “medios de comunicación”, los seguirán colocando en la vitrina de una legalidad legítima, pero lo cierto es que alimentan un monstruo, una superestructura corrupta que ya no responde a las necesidades de las mayorías, no responde al qué por Dios tenga cada persona en su esfera personal y familiar.

En ese sentido rechazamos ese proceso de exclusión y no dudamos en proclamar que esas mayorías excluidas crecerán en número en cada rincón del país y que además al ser arrastradas irreductiblemente a lo que llamaremos una ilegalidad legítima, se consolidaran en algún momento histórico en lo que llamaremos el bloque social de los oprimidos y saldrán a protestar a las calles.

Ese conglomerado social en desarrollo tendrá como un volcán su momento de erupción y su magma humano deberá destruir las partes o el todo de este modelo corrupto, ya corroído y fetichizado en buena parte, está una cochinilla nacional vergonzante, para dar paso a un nuevo modelo de país más humano, probó, ético, inclusivo y respetuoso efectivamente del enfoque de género, de los derechos humanos y del trabajo decente.

Lo descrito nos coloca en el hoy y vemos como todos los y las aspirantes a Zapote o a Cuesta de Moras, construyen discursos huecos y gastados de una nueva normalidad, pero lo cierto del caso es que son marionetas y títeres de los del bando de los ricos y como es de esperar serán correa de transmisión de los sectores conservadores y neoliberales de Costa Rica que han aprovechado la pandemia de la Covid-19, para posicionar e impulsar su agenda política y económica.

Veamos:

  1. Rebaja de «cargas» sociales. Las contribuciones a la seguridad social (mal llamadas “cargas”) financian el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (RIVM), el Seguro de Salud y varios programas sociales. Recientemente crecen las voces que dicen que estas “cargas” son las responsables del alto desempleo y de la alta informalidad laboral. La propuesta es mecánica y sencilla: si las “cargas” son muy altas, hay que bajarlas. Pero cuando se les pide a estos sectores alternativas de financiamiento, el acuerdo entre ellos mismos cesa. El gran peligro es desfinanciar la seguridad social en Costa Rica, uno de nuestros últimos bastiones del Estado Social de Derecho. .

Una forma de asfixiar salud y pensiones y avanzar en la ruta de la privatización.

  1. Privatización camuflada de pensiones.

Se está posicionando una matriz informativa que lleve a la gente a creer que una “pensión básica universal”, aunque su monto sería ridículamente bajo. Se trata de una forma abierta de impulsar la privatización camuflada de las pensiones, aunque se evite el término “privatizar”, hoy completamente desprestigiado cuando de pensiones se trata.

  1. Cierre del PAI y del CNP. Si hay problemas en el CNP, estos deben identificarse y corregirse, pero la prensa del gran capital solo conoce una palabra: cierre. A los grandes agricultores les duele el Programa de Abastecimiento y Apoyo (PAI), que con justeza fue creado para evitar que miles de pequeños agricultores cayeran en la pobreza.
  2. Apertura eléctrica. Igualmente avanzan en colocar este tema en la agenda pública y con el enfoque conocido. El caballo de batalla en esta ocasión es “generación distribuida”, pero tampoco faltan las voces que sencillamente claman por la privatización de la generación, hoy en manos del ICE, CNFL y cooperativas eléctricas.
  3. Defensa cerrada del austericidio.

La llamada regla fiscal ya está haciendo estragos en muchas instituciones públicas, desde el Ministerio de Educación hasta las universidades públicas. No ponemos en duda la importancia de la eficacia y eficiencia en el gasto público, pero la regla fiscal se ha convertido en la mejor arma para destruir “a mordiscos” nuestro Estado social.

Es urgente una reacción rápida y articulada de los movimientos sociales que impacte en la ciudadanía y que ponga en blanco y negro esta gran amenaza, porque lo que está en juego es la calidad y la misma posibilidad de los servicios públicos a la población más desfavorecida que estas instituciones brindan.

  1. Asfixiar RECOPE.

RECOPE es la joya de la corona que la oligarquía criolla anhela. Si bien es cierto que la refinación de petróleo no ha resultado según lo planeado, el verdadero negocio es la importación y distribución de combustibles. Y es esto lo que desvela a nuestros neoliberales criollos. La idea original de RECOPE sigue siendo correcta (más allá de los posibles errores de gestión): la importación de combustibles no debe ser un negocio para unos cuantos, por eso el Estado debe tener ese monopolio.

  1. Privatización de las frecuencias al ICE

Esta es otra “joyita”, la que queda por apropiarse de la apertura en las telecomunicaciones. Y al igual que el resto de las frecuencias radioeléctricas, las quieren a precio de ganga.

Esta es solo una lista incompleta de la agenda neoliberal de corto plazo, la cual es claramente regresiva en una Costa Rica que está dando pasos agigantados hacia una sociedad altamente desigual y excluyente y no nos cabe la menor duda de que la guillotina de la regla fiscal es afilada por los ricos en el molejón de la deshumanización y nos conduce directamente a una sindemia mayor de precarización social, que tarde o temprano provocará un nueva protesta social de enormes dimensiones que estará centrada en ondear

la bandera de la justicia social y la verdadera inclusión social desde una segura ilegalidad legítima que tendrá por objetivo destruir un modelo opresor y corrupto y construir normas de convivencia humanas e inclusivas a favor de las mayorías oprimidas.

28 de septiembre de 2021.

Adjuntamos documento oficial para descarga:

Material didáctico sobre la regla fiscal

SURCOS comparte la siguiente información:

Fernando Rodríguez Garro, del Observatorio Económico y Social de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional, explica la regla fiscal, sus características y los problemas principales que presenta.

En un primer apartado plantea la cuestión: ¿Qué es la regla fiscal?, y elabora una lista de criterios utilizados por quienes promueven esta regla; además, expone los tipos de reglas que existen, las condiciones y disposiciones de la regla fiscal en Costa Rica, las problemáticas de aplicación y sus posibles roces legales y constitucionales.

Le invitamos a descargar el documento:

La Gran Estupidez al Cuadrado

Luis Paulino Vargas Solís

He dicho que la regla fiscal es, con sobrado merecimiento, la Gran Estupidez. Pero lo mejor del cuento, es que la Contraloría de Marta Acosta, ha puesto lo suyo para hacerla aún más estúpida.

Como sabemos, esta regla establece límites al crecimiento del gasto público en función de ciertos parámetros que la ley define. Con el perdón de ustedes, voy a omitir detalles sobre ese particular. Luego me referiré a ello.

Una vez considerados los parámetros definidos, y una vez calculado cuánto puede crecer el gasto público, de un año al siguiente, hay dos formas posibles de aplicar el porcentaje de crecimiento resultante: sobre el presupuesto aprobado o sobre el presupuesto ejecutado. El gobierno aplica la regla sobre el primero, pero la Contraloría lo hace sobre el segundo. Sin embargo, dado el poder sancionatorio que la ley concede a la Contraloría, prevalece la tesis de ésta. Y ello tiene serias consecuencias.

Supóngase la institución XYZ. Su presupuesto en 2021 es 100. Al final de 2021, la institución XYZ ejecuta 95 de los 100 (es normal, y prácticamente inevitable, que siempre haya algún margen de subejecución).

Supóngase que para 2022 la regla fiscal permite un crecimiento máximo del 2,0%. El gobierno aplica ese porcentaje sobre el monto total del presupuesto de 2021, y, entonces, le asigna un presupuesto de 102 a XYZ para 2022.

Pero la Contraloría toma los 95 realmente ejecutados en 2021 y sobre esa base aplica el porcentaje de crecimiento del 2,0%. Ello significa que, como máximo, XYZ podrá gastar 96,9 en 2022. El nivel de subejecución tiende a crecer. Pero eso no es lo principal.

Veamos

Volvamos a 2021. Se presupuestaron 100, se ejecutaron 95. Hubo un superávit de 5, pero suponga usted que 3 de esos 5 están comprometidos, digamos que para una inversión en equipo de cómputo. Lo cual, por cierto, es muy usual, o sea, es muy usual que queden compromisos de un año para el siguiente, sobre todo cuando se trata de inversiones en infraestructura y equipo.

Bueno, pero la Contraloría no permite usar esos 3 que quedaron comprometidos. Solo permitiría utilizar 1,9 ya que ese es el límite que arbitrariamente impone. Y eso bajo el supuesto de que TODO lo demás en la institución XYZ, queda congelado en su nivel de 2021.

A esta institución le quedan dos opciones: incumplir la regla y afrontar las consecuencias derivadas de una sanción de la Contraloría, o enfrentar una demanda judicial por incumplimiento de contrato con la empresa que iba a proveer el equipo de cómputo.

¿Qué opción le queda a esta y a las demás instituciones? Aplicar la estrategia de “coyol quebrado, coyol comido”, o sea, gastar en el día a día, olvidarse de planificar para el mediano y largo plazo, y, en especial, olvidarse de proyectos de inversión cuya plena ejecución demande varios años.

Más estúpido ¡¡¡¡Imposible!!!!

Compartido con SURCOS por el autor, publicado en su página de Facebook.

Chile, ¿Hacia una Verdadera Asamblea Constituyente?

Lic. José A. Amesty R.

El año pasado 2020, escribimos un artículo sobre Chile llamado: “Chile se Encamina Hacia un Nuevo y Profundo Ciclo Político”, donde luego de hacer una breve historia y consecuencias del modelo neoliberal en Chile, nos preguntamos: ¿Hacia dónde va Chile?

En el mencionado artículo recordamos, y ahora lo hacemos igualmente, sobre la Consulta Popular, hacia la redacción de una nueva Constitución para Chile, donde el 78,27% de los ciudadanos que votaron en el Plebiscito, aprobaron iniciar este proceso. Decíamos que sería un proceso largo y tedioso, aunque monumental, desmontar la vieja Constitución de Augusto Pinochet.

La nueva Constitución chilena, será redactada por una Convención Constituyente, compuesta por 155 miembros electos por votación popular, el 11 de abril del 2021.

Estos constituyentes tendrán 9 meses, para presentar un nuevo texto constitucional, pudiendo ser ampliado por 3 meses más, en una sola oportunidad. De esta manera, a mediados de 2022, el país vivirá un nuevo Plebiscito de salida para aprobar o rechazar la nueva Constitución.

Veamos las etapas del Proceso Constituyente, que tiene a Chile en este Momento Histórico:

15 de noviembre de 2019: Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución.

24 de diciembre de 2019: Reforma constitucional que modifica la Constitución vigente para incorporar el itinerario y reglas del proceso constituyente.

29 de marzo de 2020: Presidente convoca, vía decreto, al plebiscito de entrada del 25 de octubre de 2020.

25 de octubre de 2020: Plebiscito en el que se decide si se aprueba o rechaza la idea de una Nueva Constitución; y cuál sería el órgano que la redacte.

11 de abril de 2021: Elección de Convencionales Constituyentes.

Mayo o junio de 2021: Instalación de la Convención Constituyente.

Hasta 9 o 12 meses después: Convención aprueba un nuevo Texto Constitucional.

Aproximadamente 60 días después (agosto de 2022 aproximadamente): Plebiscito para aprobar o rechazar nueva Constitución.

Ya estamos a pocos días de celebrarse este paso histórico en la vida política de Chile. Aunque al momento de estar redactando este artículo, surge la eventualidad, que ante la ola de contagios de la Covid-19, que llega a niveles inéditos en toda la pandemia en Chile, el presidente Sebastián Piñera, presentará una reforma constitucional para que se lleven a cabo el 15 y 16 de mayo, la que necesita de los votos de dos tercios del Parlamento. La oposición, sin embargo, anunció que exigirá al Ejecutivo nuevas medidas sanitarias y de ayuda económica, a cambio de respaldar la medida en el Congreso. Veremos que sucede…

No obstante, la anterior eventualidad, deseamos compartir algunos elementos de tan importante hecho político para la institucionalidad y para la nacionalidad chilena.

  1. Lo cierto es que desde que se propuso la fecha del 11 de abril 2021, para la Elección de los Constituyentistas redactores del nuevo texto Constitucional, no ha habido mucha atención periodística y/o comunicacional de tal evento, por lo menos en América Latina, no sabemos si al interior del país. Dejamos esta inquietud-pregunta para su reflexión…
  2. Algunos sectores del país, señalan que en verdad en Chile no se está en un Proceso Constituyente, que no hay una Asamblea Constituyente, ya que lo “acordado” por los partidos políticos de derecha e izquierda, es celebrar una Convención Constitucional. Agregándose además, que la dicha Convención Constitucional, aprobará la nueva Constitucional con el quorum de dos tercios, que deja en entredicho la verdadera soberanía popular de la Convención.

Parece ser una traición al pueblo chileno, quien demanda una Asamblea Constituyente, con todas las potestades para redactar y someter a votación popular (apoyo masivo de un pueblo), un asunto de especial importancia para la Nación, como lo es una Constitución nueva.

Ojalá, este 11 de abril, preferentemente, le toque al pueblo chileno, iniciar y decidir su destino al escribir con su mano, con verdaderos redactores del pueblo, la primera Constitución democrática de la historia de Chile.

  1. Otro acuerdo entre las partes fue que el texto Constitucional, será escrito sin amarras a la actual Constitución; es decir que, en ausencia de acuerdos sobre algún punto, no se mantendrá el articulado del texto actual. Sin embargo, la condicionante de la derecha, para ceder dicho punto fue establecer como límites el respeto a la definición de Chile, como una República democrática, el respeto a los DDHH, a todos los tratados internacionales suscritos y a las sentencias judiciales ya ejecutoriadas.

Cosa que ha significado un punto de conflicto, toda vez que pone en cuestión el alcance soberano del proceso.

  1. Otros cambios u “acuerdos” han sido: dada la presión del feminismo, se incorporó la paridad de las y los constituyentes; se encuentran en debate los escaños reservados para los pueblos originarios y se flexibilizaron los requisitos para la participación de independientes en el proceso, pues el modelo de elección replica la elección de congresistas, que favorece la electibilidad de los partidos políticos.

¿Qué está en Juego en el Proceso Constituyente?

Primero, no se trata del cambio de un texto constitucional por otro, sino de la construcción de una Constitución con implicaciones materiales, tanto en relación a la sociedad actual de Chile, como en relación a los alcances de los cambios: la posibilidad de cambiar la orientación neoliberal del modelo actual, de superar ese orden político, social y económico nefasto.

Segundo, debe ser la oportunidad para abrir un proceso de transformaciones, que exceda al propio debate del texto. Las expectativas sociales son altas y, para no acumular frustración social, las fuerzas de cambio enfrentan el desafío de compatibilizar medidas de corto plazo, que tengan implicaciones materiales inmediatas, con cambios estructurales que excedan el propio debate constitucional.

Temas y/o Cambios de la Constitución Actual

  1. ¿Qué país se desea diseñar?
  2. ¿Que significa un nuevo Pacto Social?
  3. Discutir nuevamente la Regla Fiscal.
  4. Lo exclusivo del Ejecutivo en temas como el Presupuesto.
  5. La Independencia del Banco Central.
  6. Soluciones para 30 años de desigualdad económica-social.
  7. Una de las grandes demandas es la necesidad de redefinir la noción patriarcal, colonial y hetero normativa de familia, heredada históricamente de las constituciones autoritarias, que se han impuesto al país desde 1833 en adelante, y que ha sido una fuente de discriminación, exclusión y persecución a importantes sectores de la sociedad.

En definitiva, la discusión constituyente en Chile está abierta, por lo que la manera cómo se definirán a las familias democráticamente, es quizás unos de los puntos más importantes que se tienen que dar, ya que muestra cómo nos vemos a nosotros/as mismos realmente, y no como la elite conservadora ha querido que nos veamos por siglos.

Entonces, para que pueda significar la apertura de un proceso de transformaciones sociales profundas, el debate, y la acción, deberán exceder el plano institucional y reconducirlo hacia los diversos sectores populares.

Desde la calle, Chile debe comenzar a reescribir su historia, dejando en el basurero de su historia a los Pinochet, los Lagos, los Bachelet, los Piñera y otros tantos.

 

Imagen: Diario Jurídico.

¡OTRA COSTA RICA ES POSIBLE!

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo.

El lote baldío detrás de la tapia de su casa se convirtió en un basurero, pero él no veía un basurero, veía un jardín. Varios años después con sus ahorros pudo adquirir el lote y hacer un jardín; no cualquier jardín convencional sino uno a su manera: con plantas y flores donadas por amigos y familiares. Hoy, cuando camina por su jardín, camina entre memorias. Así narra el teólogo Rubén Alves una bella historia personal, para concluir: el sueño es primero, la realidad viene después.

 Nuestro país se asemeja a ese lote baldío, donde todavía se deposita mucha basura y crece la mala yerba. Un gobernante lo comparó con una finca pequeña, relativamente fácil de administrar; y lo hizo con algún éxito sembrando algunos “arboles” que todavía dan frutos; otros de su mismo partido no solo se apropiaron de los frutos sino que hasta intentaron vender los “árboles” con toda y su producción. Un gobernante, más reciente, procurando recuperar viejos anhelos de administrar bien la finquita, se propuso limpiarla de la mala yerba que había crecido mucho, sin embargo, como “no es lo mismo verla venir que bailar con ella”, enfundó el machete, siguiendo el viejo consejo: “machete estate en tu vaina”.

La finquita hoy continúa encharralada, se parece a ese lote baldío expuesto a los malos hábitos que lo han convertido en un basurero público. La vecindad cercana, que logró apropiarse de las partes altas y más productivas, ve con desdén a ese predio hoy habitado también por gentes de “mal vivir”, y piensa que la única salida es que sobrevivan los que tienen que sobrevivir y los que no… Selección natural, es la receta. La vecindad más lejana, está ofreciendo recursos para limpiar el lote y ponerlo a producir, eso sí, exigiendo sacrificios a los que menos tienen.

Como se pueden dar cuenta, estamos “entre la espada y la pared”. La espada de los sectores de la oligarquía neoliberal que solo ve de arriba hacia abajo, y no hay forma de que aporten su cuota; para ellos no hay regla fiscal ni congelamiento de salarios. Y la pared de las “garroteras” internacionales, que salen de sus guaridas para comprar países y repartir miseria.

Y cuando no parece haber salida y hay que elegir entre dos opciones malas porque no hay una menos mala, como pretenden hoy los minimalistas de la política, es cuando hay que volver a soñar, y ver un jardín donde hoy solo hay basura y mala yerba. Y ser testarudos hasta más no haber, insistiendo en ese principio utópico: el sueño es primero la realidad viene después. Un después de corto y mediano plazo, porque no debe ser como las promesas paradisiacas de los “predicadores de la prosperidad”, pues “en el mientras tanto estaremos muertos”.

Enfrentamos un gran desafío: superar, al menos, tres contradicciones que hoy nos tienen en la condición de lote baldío. La primera, y fundamental, es la de un país que habiendo impulsado un modelo de desarrollo económico socialmente solidario, ahora haya permitido una concentración de la riqueza que lo ubica entre los más desiguales del mundo. La segunda, es la de un país que supo apostar por universalizar la salud, la educación y los servicios de agua, electricidad y telecomunicaciones, y hoy, en lugar de fortalecerlos, los deteriora y hasta los ha venido privatizando, es decir, restándoles rentabilidad social a cambio de rentabilidad económica de mercado. Y la tercera, es que siendo un “país ecológicamente rico” (Silvia Rodríguez) siga siendo “socialmente pobre”; no haya alcanzado a revertir esa riqueza para beneficiar a zonas, paradójicamente de alto potencial turístico, que son las más deprimidas económica y socialmente, tales como Limón, Puntarenas y Guanacaste.

Alguien dijo que un pueblo se construye cuando hay un sueño común y compartido. Hoy más que nunca requerimos abrazar ese sueño común para construir un mejor país entre todos, sin exclusiones, asumiendo también responsabilidades compartidas.

 

Imagen: http://otrasvoceseneducacion.org/

De leyendas urbanas a verdades constitucionales

M.Ed. Francisco González Alvarado, rector de la Universidad Nacional y presidente del CONARE
Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta, rector de la Universidad de Costa Rica
Ing. Luis Paulino Méndez Badilla, rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica
M.B.A. Rodrigo Arias Camacho, rector de la Universidad Estatal a Distancia
Dr. Emmanuel González Alvarado, rector de la Universidad Técnica Nacional.

Algunos abogados convierten en tiza y pizarrón la autonomía universitaria, sin sonrojarse siquiera por tan disparatada interpretación. Dicha autonomía no es leyenda urbana. Está creada por la Constitución Política y existen votos o sentencias de la Sala IV que tienen efecto para todo ciudadano (erga omnes), especialmente para los especialistas en la materia, y que no son “disparates” ni “interpretaciones que hacen las altas autoridades universitarias”:

La autonomía universitaria se encuentra establecida en los artículos 78, 84, 85 y 87 de la Constitución Política, que las autoridades de los supremos poderes juraron cumplir y defender. La Sala IV ya ha interpretado dichos artículos por lo que las altas autoridades universitarias únicamente enuncian y reiteran lo que ésta ha establecido.

La actividad intelectual constituye la base del quehacer universitario en todos sus ámbitos y requiere de la riqueza de un talento humano que las universidades puedan planificar, requerir, reclutar, remunerar, evaluar, promover, administrar, capacitar y dirigir con plena independencia de gobierno. La independencia constitucional de administración, organización, gobierno, política, planificación, presupuestaria, económica y patrimonial que protege la autonomía universitaria, tiene como eje central y supone la existencia de dicho talento humano. Como consecuencia, poseen estatutos de personal propios derivados de la potestad constitucional de decidir libremente.

En Actas de la Asamblea Nacional Constituyente consta la intención de proteger a la universidad pública de los vaivenes politiqueros y de las influencias contrarias que puedan predominar en los Poderes del Estado (Acta 160, 4/X/1949, tomo III, pág. 387 a 395). Dicha protección fue garantizada, además, con la libertad de cátedra que permite decidir libremente el contenido de la gestión académica universitaria, sin estar sujeta a lo dispuesto por poderes externos a ella, como también brinda libertad a la comunidad académica para expresar sus ideas, permitiendo la coexistencia de diferentes corrientes de pensamiento (votos 3550-92, 7170-09). Las universidades estatales están fuera del ámbito de dirección del Poder Ejecutivo y la Asamblea Legislativa no puede aprobar leyes que intervengan en las áreas de competencia de las universidades estatales como tampoco restarles ni impedirles cumplir su cometido (voto 1313- 93).

El artículo 84 constitucional también crea independencia universitaria económica pues separa su patrimonio del Estado y en su siguiente artículo 85 establece principios constitucionales y normas especiales que regulan la planificación y el presupuesto universitarios, sobre cuya formulación no pueden tener intervención los Poderes del Estado. El Plan Nacional de la Educación Superior Universitaria Estatal define el contenido del Fondo Especial para el Financiamiento de la Educación Superior y determina los gastos e inversiones necesarias para su adecuado desarrollo. Los regímenes salariales universitarios inciden en la sostenibilidad de dicho Fondo y se cargan a su propio presupuesto y patrimonio, constitucionalmente separados. La inversión pública en educación es constante y corresponderá siempre al menos a un 8% del PIB (artículo 78 constitucional), por lo que cualquier ahorro presupuestario quedará siempre en beneficio de las propias universidades, sin impacto fiscal alguno en favor del Estado. Estas normas y principios no pueden quedar sin efecto por normas de inferior jerarquía, como es la Ley Nº 9635 (Regla Fiscal). Estas normas constitucionales tampoco requieren de interpretación, sino que son de aplicación directa e inmediata (voto 3035-96).

La alta calificación del talento humano universitario es resultado de rigurosos procesos de selección y evaluación, conformes a los principios constitucionales de empleo público e incluso superan los existentes en el régimen de Servicio Civil.

Contrario a lo que viene siendo afirmado, el artículo 191 sí autoriza la exclusión de su cobertura, tratándose de excepciones derivadas de la propia Constitución. La autonomía universitaria es una clara excepción constitucional, no sólo por el contenido de los artículos 84, 85 y 87 citados, sino por voluntad del constituyente al haber establecido que, a diferencia de las Instituciones Autónomas creadas en los artículos 188 y siguientes, las universidades públicas no están sujetas a la ley en materia de gobierno (voto 1313-93), la cual comprende la autorregulación de su propio Estatuto de Empleo Público universitario, como sistema, tal y como lo propone el CONARE.

En ejercicio responsable de su autonomía, las universidades rinden cuenta y someten sus presupuestos a la potestad de fiscalización de la Contraloría General de la República, la cual nunca ha sido cuestionada, por lo que tales afirmaciones ponen en tela de duda la objetividad y credibilidad de los artículos redactados en contrario. Los presupuestos universitarios constan aprobados y publicados en su sitio web.

La anualidad, prohibición, dedicación exclusiva, salario escolar, aguinaldo, riesgo policial, entre muchos otros sobresueldos, no han sido creados por las universidades públicas, sino que tienen su origen en normas legislativas y decretos. Eliminar la autonomía universitaria no podrá ser nunca solución a esta coyuntura no universitaria. Esas leyes y decretos son los disparadores del gasto público, no las bases salariales universitarias ni su sistema de escalafones. Además, dentro de los objetivos fundamentales del proyecto de ley de empleo público está la tercerización de puestos no sustantivos en cada institución pública, a criterio de la Dirección General del Servicio Civil y MIDEPLAN, mediante la aplicación de índices homogeneizados de evaluación, lo cual atenta también contra la autonomía universitaria.

La autonomía universitaria, que es ejercida con pleno respeto de los principios constitucionales vigentes, comprende más que la simple “potestad de aprobación de planes y programas de estudio y finalidades”, “determinar estructuras internas” o “administrar personal y recursos”, tal y como erróneamente se viene opinando.

San José, 25 de febrero de 2021

Autonomía universitaria ¿una leyenda urbana?

Dr. Luis Paulino Vargas Solís
Economista, director a.i. CICDE-UNED

Ofrezco aquí algunas reflexiones en relación con el artículo “La leyenda urbana de la autonomía universitaria” (La Nación, 23 de febrero 2021), autoría del abogado Rubén Hernández Valle.

Pero antes, quiero decir lo siguiente: sin duda hay cuestiones que debemos corregir en los sistemas de remuneración de las universidades. Los excesos e inequidades existentes deben desaparecer, y es nuestro deber para con la ciudadanía costarricense garantizar que se corrijan a la mayor brevedad posible. Igualmente tengo claro que las universidades compartimos la responsabilidad de contribuir a resolver los problemas que acongojan hoy día a nuestro país, incluyendo no solo el problema fiscal, sino también -e incluso más importantes- los problemas del desempleo, la pobreza y la marginalidad. Como asimismo sostengo que la mejor forma de hacerlo es garantizando eficiencia máxima en el uso de los recursos que la sociedad costarricense nos asigna, trabajando con esmero y dedicación en función de las necesidades y demandas de nuestro pueblo, y generando propuestas -científica y técnicamente fundamentadas- que contribuyan a encontrar soluciones viables y humanizadas, socialmente justas y solidarias, para los múltiples problemas que hoy enfrentamos.

Aparte lo cual, y ante las aseveraciones de Hernández Valle, yo, que soy solo un humilde economista, quiero respetuosamente plantear lo siguiente:

1) Dice el distinguido jurista, que el artículo 191 constitucional regula las relaciones entre servidores públicos y Estado por medio de un estatuto de servicio civil, sin formular excepciones explícitas. Cierto. Pero también el artículo 84 concede a las universidades potestad para “…darse su organización y gobierno propios”.

2) ¿Cómo podrían darse las universidades una “organización y gobiernos propios” si ello no incluye la posibilidad de regular sus procesos de contratación, estímulo y evaluación del personal? ¿Cómo podría existir tal “organización y gobierno propios” si en una materia tan delicada y fundamental, un ente externo es el que define “la organización y gobierno” que se aplicarán? Importante enfatizarlo: este no es un detalle menor ni accesorio, porque estamos hablando de instituciones dedicadas a la educación superior -incluyendo el nivel de doctorado- y la investigación científica, lo que exige disponer de personal altamente calificado.

3) Con un agravante que Hernández Valle omite: el proyecto de empleo público no solo concede a un órgano externo la capacidad de decidir sobre este delicadísimo aspecto de la “organización y gobierno” de las universidades, sino que, además, introduce la posibilidad de que se ejerzan influencias político-partidarias sobre el nombramiento, la remuneración y evaluación del personal de las universidades. Lo cual pone en grave riesgo el artículo 87 de la Constitución: “La libertad de cátedra es principio fundamental de la enseñanza universitaria”.

4) O sea, y en lo que a las universidades compete, el artículo 191 tiene que ser leído en relación y de forma concordante con los artículos 84 y 87, y teniendo presente lo que es esencial a la naturaleza propia de las universidades públicas: la libertad de cátedra no es un principio abstracto, sino que se encarna en el personal que hace docencia, investigación y extensión. Si el nombramiento, la promoción y remuneración de ese personal, queda en manos de entes externos y politizados, ni hay autonomía ni habrá libertad de cátedra.

5) Asimismo, indica el señor Hernández Valle, que las universidades están sujetas a los principios constitucionales del equilibrio financiero, lo cual, supongo (Hernández no lo indica en su artículo en La Nación) que se refiere al artículo 176 constitucional. Pero este es un principio que rige para la “Administración Pública” (sic) en su conjunto, y es dentro de ese principio general, que debe aplicarse lo que se estipula en el artículo 85, el cual ordena: “El Estado dotará de patrimonio propio” a las universidades, “…y les creará rentas propias”. Además indica: “…mantendrá -con las rentas actuales y con otras que sean necesarias- un fondo especial para el financiamiento de la Educación Superior Estatal”, y reafirma con contundencia: “Las rentas de ese fondo especial no podrán ser abolidas ni disminuidas, si no se crean, simultáneamente, otras mejoras que las sustituyan” (el énfasis es mío).

6) Asunto de elemental coherencia: deben cumplirse las obligaciones en materia de equilibrio financiero (artículo 176) -lo cual está más allá de las responsabilidades y potestades propias de las universidades- sin incumplir las obligaciones relacionadas con los presupuestos universitarios (artículo 85). Pareciera que alguna gente considera que cumplir el artículo 176, justifica incumplir el 84.

7) También hace ver el señor jurista, que las universidades no están exentas de la aplicación de la regla fiscal. Al respecto, me animo a indicar: si, podrían estar sujetas, siempre que ello no implique, de una u otra forma, directa o indirectamente, incumplir lo que ordenan los artículos 84, 85 y 87 de la Constitución (recordemos: la regla fiscal nace de una ley, la 9635, cuya jerarquía es inferior a la de la Constitución). Al margen de lo cual agrego: desde el punto de vista económico, la regla fiscal es un esperpento absurdo, y una antigualla que saca del sarcófago ideas obsoletas y comprobadamente fallidas.

8) También saca a relucir el señor abogado, el artículo 6 del Convenio 98 de la OIT. Afirma entonces que el mencionado artículo 6 “…prohíbe (sic) la celebración de convenciones colectivas en el sector estatal” (el énfasis es mío) ¿Realmente las prohíbe? Transcribo a continuación, en forma literal, ese artículo 6 de ese Convenio 98 de la OIT: “El presente Convenio no trata de la situación de los funcionarios públicos en la administración del Estado y no deberá interpretarse, en modo alguno, en menoscabo de sus derechos o de su estatuto” (el énfasis es mío). Si mi español todavía es el que se habla en el mundo, decir que “no trata” no equivale a decir “que se prohíbe”, mucho menos a la luz de lo que expresan las últimas 15 palabras de ese artículo.

9) Si usted saca un ratito y lee lo que dice ese convenio (puede hacerlo aquí: https://www.ilo.org/dyn/normlex/es/f?p=NORMLEXPUB:12100:0::NO::P12100_INSTRUMENT_ID:312243), verá que los artículos 1 al 5 tratan sobre la libertad de sindicalización y la independencia de la organización sindical. Entonces, y según este señor, ¿el artículo 6 conlleva la prohibición de que los trabajadores y trabajadoras del sector público puedan libremente organizarse en sindicatos independientes? De tan absurda y desatinada, la idea es simplemente ridícula, y mucho más lo es a la luz de lo que ese mismo artículo 6 plantea, cuando explícitamente ordena que “…no deberá interpretarse, en modo alguno, en menoscabo de sus derechos o de su estatuto”. Obviamente, “sus derechos” o “su estatuto” son los derechos o estatuto de las trabajadoras y trabajadores del sector público.

10) Un detalle no puede pasar inadvertido: de una forma harto arbitraria, el señor Hernández Valle apela a ese artículo 6 del Convenio 98 de la OIT, para concluir (vergüenza ajena da tan solo repetirlo) que ahí se prohíben las convenciones colectivas en el sector público ¿Por qué no dice nada de todo lo que se ordena en los artículos 1 al 5 de ese mismo convenio? Ahí se protege el derecho a la libre e independiente organización sindical de los trabajadores y trabajadoras. Este derecho, sin embargo, es ampliamente irrespetado en el sector privado en Costa Rica ¿Por qué tanto silencio de Hernández Valle sobre esa penosa realidad? Saque usted sus propias conclusiones.

Compartido con SURCOS por el autor; publicado en su blog: https://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com/2021/02/autonomia-universitaria-una-leyenda.html

El Derecho de la función pública del enemigo

“Quien gana la guerra determina lo que es norma, y quien la pierde ha de someterse a esa determinación” (G. Jakobs)

Manuel Hernández

En el complejo ciclo de desarrollo y consolidación del neoliberalismo económico, particularmente en los dos últimos años, acicateado por la crisis económica y fiscal del país, los poderes político-corporativos hegemónicos concertaron una potente y rabiosa legislación que trastoca los derechos individuales y socava los derechos colectivos de ciudadanía social de las personas que laboran en la Administración Pública.

Este ciclo comporta un deslizamiento gradual de la democracia hacia el autoritarismo político, que ha tenido un giro violento en estos dos años, que termina derrumbando las reglas pactadas de la institucionalidad democrática.

En este artículo se ensaya un análisis del contenido y alcances de esta legislación emergente y de excepción, que configura la categoría que denomino el Derecho de la función pública del enemigo.

Se utiliza esta categoría, derivada de la teoría del Derecho penal del enemigo (G. Jakobs), para examinar, desde un punto de vista crítico, esta legislación emergente y permanente, cuya imposición determina un giro de tuerca que consuma una reestructuración global del modelo o subsistema de las relaciones de trabajo de la Administración Pública. Una nueva institucionalidad, regresiva y de carácter autocrática, que coloca a los sindicatos en un serio predicado, comprometiéndolos a asumir un histórico desafío.

1.- La necesidad y pertinencia de una superestructura política-jurídica funcional al modelo de acumulación capitalista neoliberal

Aproximadamente, desde hace unas cuatro décadas, en nuestro país, se viene de manera progresiva, paso a paso, aunque no de manera rígidamente lineal, pero si en la misma dirección, aguijoneado por el Consenso de Washington (1989), desarrollando y consolidando el neoliberalismo económico.

Este modelo corresponde a una ya prolongada fase de reestructuración o ajuste estructurales del modo de producción capitalista, que responde a las nuevas exigencias de acumulación y explotación, no sólo de la fuerza de trabajo, sino también de los recursos de la naturaleza.

Este modelo de acumulación está radicado en la globalización de la economía y la producción, la financiarización de la economía, la automatización, la desregulación de los mercados, incluyendo la flexibilización del “mercado” de trabajo, la reestructuración de los procesos de producción, la reducción del déficit fiscal, del gasto público y la privatización de los servicios públicos (Williamson).

El neoliberalismo se sustenta en una lógica de acumulación por desposesión (Harvey), que tiene por objetivo reconstituir la hegemonía del capital en el proceso de producción y reproducción social, recurriendo a la mayor explotación posible de los recursos de la humanidad en su conjunto, que requiere menos derechos de libertad, derechos sociales, canales de mediación entre el capital y el trabajo y menos democracia (Noguera Fernández).

Estas políticas implican que el Estado asuma el “imperativo de la austeridad” (Luistig); en síntesis, más Mercado y menos Estado, el mantra de la ideología neoliberal, la esencia de la nueva Lex Mercatoria.

Pero este modelo de acumulación exige necesariamente una superestructura política- jurídica que fisiológicamente le sea funcional; es decir, de un conjunto de aparatos ideológicos de dominación (los famosos AIE de Althusser), que se adecuen a esta fase de desarrollo del capitalismo y aseguren el cumplimiento normativo y coactivo de aquellos objetivos.

En Costa Rica, esta superestructura política-normativa se empezó a gestar desde las primeras cartas de intenciones firmadas con el FMI (1982, 1984), la saga de los PAES 1, 2 y 3, firmados con BM, todos con la rúbrica socialdemócrata del PLN (1985, 1989, 1995), la aprobación del TLC (2007), la aprobación de los 22 comités para la adhesión de Costa Rica a la OCDE, dentro de cuya agenda destaca la reestructuración del empleo público y la Administración Pública.

Más reciente, en el último par de años, bajo el pretexto de la crisis fiscal, se aprobó aceleradamente una legislación “laboral”, con un núcleo duro que se basa en dos caras de la misma moneda: la desposesión de los derechos laborales de las personas que trabajan en la Administración Pública, y el menoscabo de sus derechos colectivos de ciudadanía.

Esta legislación emergente, excepcional, de excepción no temporal, sino permanente, que se articula en ese devenir del proceso de profundización de las reformas estructurales, tiene como sustrato la construcción ideológica del funcionario público antisocial forjada por los poderes fácticos.

Resulta aquí didáctica la siguiente afirmación de Chomsky:

“Cuando se trata de construir un monstruo fantástico siempre se produce una ofensiva ideológica, seguida de campañas para aniquilarlo. No se puede atacar si el adversario es capaz de defenderse: sería demasiado peligroso. Pero si se tiene la seguridad de que se le puede vencer, quizá se lo consiga despachar rápido y lanzar así otro suspiro de alivio.”

Esta cita de Chomsky refleja muy bien el proceso doméstico de construcción social y representación cultural del funcionario público, como enemigo de la ciudadanía, cuya violenta campaña, política y mediática, para destruir sus derechos individuales y de ciudadanía social, ha sido intensa y visceral en estos años.

Partiendo de esta construcción cultural negativa, el discurso político y mediático entronizado transfiere convenientemente la responsabilidad de la crisis fiscal a los funcionarios públicos, estigmatizados como parias que sacrifican los recursos públicos, “secuestradores de quirófanos”[1]; cuyos discursos destilados en cicuta llegan al extremo de desacreditarlos y tratarlos como hordas de acosadores sexuales y sátiros de menores de edad.[2]

En esta coyuntura, esa legislación que se promulgó responde a una combinación de varios factores: a la radical defensa, desde aquella racionalidad neoliberal, de la agenda de los intereses económicos del poder corporativo hegemónico, a la irracionalidad visceral de los sectores ultraderechistas y antidemocráticos, y también a una buena dosis de ignorancia política.

Lo cierto es que a merced de la crisis económica y fiscal, esos espurios intereses han encontrado un terreno fértil para empoderar su agenda y amalgamar una legislación de excepción, permanente, fundida principalmente en dos leyes, y una más que estaría próxima a ser también ley de la “República”, de la República oligárquica corporativa de ellos, a saber: Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, N°9635 (2018), Ley para brindar seguridad jurídica sobre la huelga y sus procedimientos, N°9808 (2020) y (Proyecto) Ley Marco de Empleo Público (que por el curso vertiginoso de los acontecimientos y el alto grado de consenso político concitado, me adelanto a ponerle, no el número de ley, pero si el año de promulgación: 2021).

Estas tres leyes de amplio espectro (que en este artículo de opinión asumo como tales) vienen a la postre a configurar el tridente neoliberal que denomino: el Derecho de la función pública del enemigo, que disciplinan, no solo el régimen de las condiciones de empleo, sino, además, la actividad principal de los sindicatos en el ámbito de la Administración Pública.

2.- La configuración del Derecho de la función pública del enemigo

Antes de desarrollar el contenido y alcance de esta propuesta que planteo, es pertinente advertir que esta denominación la tomé prestada de la teoría del derecho penal del enemigo (G. Jakobs, 1985), cuya trasposición al derecho laboral, particularmente al ámbito del derecho de la función pública, mutatis mutandi, resulta jurídicamente sostenible.[3]

Esta teoría tiene un potencial expansivo (García Amado), que permite utilizarla como categoría critica de análisis, que facilita la comprensión de los (dis)valores antidemocráticos y juicios políticos que impregnan las leyes que de seguido se examinarán.

La configuración de este anunciado régimen jurídico de excepción de la función pública se basa en una legislación de tres patas:

2.1.- El disciplinamiento del desempeño, la productividad laboral y las remuneraciones de las y los funcionarios públicos

En uno de los contextos económicos más difíciles de nuestra historia republicana, con una fuerte resistencia social, se promulgó la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, N°9635 (2018).

Esta ley tiene una impronta neoliberal incuestionable, compuesta por tres ejes: materia tributaria, regla fiscal y remuneraciones de las y los funcionarios públicos.

Tratándose de este último eje, la ley, por una parte, diseñó un nuevo modelo para disciplinar la gestión del desempeño de los servidores, y por otra parte, una regulación de contención de sus remuneraciones.

El modelo de evaluación de desempeño ordena la actividad laboral y la productividad de los funcionarios, quienes quedan sometidos, manu militari, a un esquema rígido, jerarquizado, unilateralista, vinculado al cumplimiento de una rigurosa métrica de índices y metas cuantitativas, que no necesariamente garantiza el mejoramiento de la eficiencia y calidad de la prestación de los servicios públicos.

Asimismo, disciplinó sus remuneraciones, porque nominalizó y congeló, ad perpetuam, los sobresueldos y complementos salariales.

La legislación produce una desvalorización de la fuerza de trabajo y un estancamiento de largo plazo de las remuneraciones, que de manera gradual perderán su valor real adquisitivo; en un círculo nada virtuoso, porque su efecto contradictorio causará una reducción de la demanda agregada y la contracción de los niveles de consumo.

A la vez, este régimen se complementa con las medidas extraordinarias que contempla la Regla Fiscal, que se aplicarán a partir de 2022, que producirán un congelamiento total de los salarios, con el consecuente empobrecimiento de amplias capas de funcionarios y funcionarias.

Podemos afirmar que esta ley consiste en una herramienta de política económica y fiscal, en una técnica de sujeción de la organización de la prestación de la fuerza de trabajo, la productividad y el control de las remuneraciones de los servidores públicos; además de las ostentosas restricciones que impone en materia de negociación colectiva de los salarios.

2.2.- El disciplinamiento del conflicto colectivo y la huelga en los servicios públicos

A consecuencia de las protestas sociales y la huelga general convocada por los sindicatos, a finales de 2018, contra el proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, cuyo movimiento se extendió hasta por tres meses, se produjo una violenta y comatosa reacción de las patronales, los partidos políticos y el Gobierno.

La protesta social fue reprimida e impulsó frenéticamente un proyecto de ley, tendiente a reformar el Código de Trabajo, en materia de huelga, en una nueva escalada de estigmatización y hostilidad contra las personas funcionarias públicas.

Aquel constructo social del funcionario público, transmutado en enemigo de la sociedad, quedó reflejado en el discurso de uno de los más enconados diputados promoventes del proyecto:

“(…) La víctima de esa utilización [de la huelga] fue la gente, que hemos dicho en reiteradas ocasiones perdió operaciones quirúrgicas, tratamientos contra enfermedades graves, gente que no pudo llegar a su trabajo porque no bastándoles el uso de la huelga, se inventaron que el bloqueo era una especie de instrumento paralelo. Lo que hemos hecho ha sido devolverle a la ciudadanía la condición constitucional que nuestros padres y abuelos fijaron en la ley suprema del país:”

La contrarreforma laboral, consumada en la Ley para brindar seguridad jurídica sobre la huelga y sus procedimientos, N°9808 (2020), en términos generales, por un lado, estableció sustanciales restricciones al ejercicio del derecho de huelga en determinados servicios públicos, y por otra parte, generalizó la prohibición de la huelga, a expensa de una concepción indiscriminada de los servicios esenciales, que no se adecua a los pronunciamientos de los órganos de control de OIT.

La ley constituye un autoritario dispositivo de control social que priva a los sindicatos de la principal medida de poder de presión colectiva de las y los trabajadores.

2.3.- El disciplinamiento de la relación de empleo y la autonomía colectiva

No obstante el impacto de grueso calibre causado por aquellas dos leyes, la superestructura jurídica-política necesaria no estaba todavía completa, perfeccionada; requiriéndose para esto, es decir, para consolidar “el bloque histórico” (Gramsci), además, una regulación totalizante de la relación de empleo público y la prohibición absoluta del derecho de negociación colectiva en la Administración Pública.

Este imperativo normativo, en el marco de adhesión del país a la OCDE, y ahora en la coyuntura de la crisis profundizada por la pandemia de la Covid-19, convertida en justificante para solicitar otro préstamo a FMI, se pretende cumplimentar con la aprobación definitiva de la Ley Marco de Empleo Público (Exp. N° 21336).

Esta nueva iniciativa, para honrar sus compromisos con uno de los comités de OCDE, la presentó el Poder Ejecutivo en 2019 y está actualmente dictaminada por la Comisión de Gobierno y Administración de la Asamblea Legislativa, a la espera del trámite de las mociones de fondo vía artículo 137 del Reglamento de la Asamblea Legislativa.

El proyecto tiene 4 objetivos cardinales inescindibles: político, fiscal, (anti) sindical y otro enfocado en la reestructuración y reorganización de la Administración Pública[4].

El primer objetivo, de carácter político, tiende a una mayor concentración de poder en manos del Poder Ejecutivo, que se instrumenta con las múltiples y exorbitantes competencias que se le atribuyen a MIDEPLAN.

MIDEPLAN sufre una metamorfosis y transforma en un supraministerio, que tendrá bajo su dominio centralizado y absoluto la gobernanza política y la regulación normativa de los principales componentes de la relación de empleo público, prácticamente en todo el ámbito de la Administración Pública, que enerva todo espacio a la negociación colectiva.

El segundo objetivo, de carácter fiscal, se instrumenta particularmente con el esquema de salario único global; que ya la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas nominalizó y congeló los sobresueldos y complementos salariales, por lo que podría considerarse la antesala del salario global.

El tercer objetivo del proyecto es de orden antisindical, porque excluye del ámbito de la negociación colectiva, todos aquellos componentes de la relación de empleo, incluidas las remuneraciones, cuya regulación le compete en exclusiva y de manera excluyente al nuevo monstruo político MIDELEVIATAN, con un poder soberano sobre las condiciones laborales de los mortales servidores públicos.

Esta proscripción de la negociación colectiva en la función pública hunde sus raíces en la dogmática administrativista del Siglo XIX, que tiene su antecedente en la Filosofía del Derecho de Hegel, que reduce a la persona/funcionaria pública a un status de servidumbre, sometida a un régimen estatutario, cuya relación de empleo la determina unilateralmente el Estado, excluyendo absolutamente cualquier participación de los actores que representen sus intereses.[5]

Así, con esta tercera pata de la mesa, se estaría consolidando el ciclo de regulación neoliberal del trabajo en la función pública -que no significa necesariamente que con la Ley Marco de Empleo Público se vaya a cerrar este ciclo-, mediante la constitución de un poder-ministerio hegemónico, que regimienta la relación de empleo, complementado por la prohibición generalizada de la huelga y la negociación colectiva en la Administración Pública.

3.- Alcances e implicaciones del Derecho de la función pública del enemigo

Ese arpón normativo de tres puntas, clavado en el corazón de la función pública, da lugar, de acuerdo con la terminología de Lévi-Strauss y Durkheim, a un “hecho social total”, por las implicaciones que en su conjunto produce este régimen en el tejido político, social, jurídico e institucional.

Entonces, tenemos que en un período de tiempo muy corto, a ritmo de una legislación motorizada (Carl Smith), se está armando este excepcional Derecho de la función pública del enemigo, conformado por un tridente neoliberal, de tres potentes y filosos picos: la Ley de Finanzas Públicas, la contrarreforma legal en materia de huelga y la virtual aprobación de la Ley Marco de Empleo Público; salvo que algo extraordinario sobrevenga y se descubra la vacuna que nos salvaguarde de esta implosión neoliberal.

Se puede sostener que este disciplinamiento totalitario de la relación de empleo público, y el encierro normativo en el que se está metiendo a los sindicatos, privados del ejercicio de las acciones colectivas que le son inherentes, corresponde a una “explosión neofascista” (Cornel West), que simboliza al funcionario público como enemigo del bien común, que legitima que sea meritorio de una legislación de excepción, en términos de “defensa social”, opuesta a la legislación laboral, incluso a la legislación administrativa ordinaria.

En realidad, la construcción de ese patrón del otro, como enemigo de la sociedad, del orden público, del bien común, no es nada novedosa de este siglo XXI, cuyos antecedentes se remontan a los fascismos de la década de los 30 y 40 del siglo pasado, que contemporáneamente asumen renovadas expresiones matizadas por el neoliberalismo económico.

De esta forma, se construye una nueva forma de cohesión social del poder, basada en una “nueva forma de obediencia” y control social construido por las clases dominantes, que favorece la conformación de un Estado penal policial, “que reprime duramente las resistencias que puedan surgir como fruto del malestar social ocasionado por la pérdida de derechos, a la vez que genere miedo, para evitar que se reproduzcan.” (Noguera Fernández)

Esta nueva subjetividad del trabajo, encarnada en el enemigo, legitima que las funcionarias públicas sean excluidas del ordenamiento jurídico, “la expulsión de la ciudadanía del trabajo” (Pérez Rey y Adoración Guamán), mediante la imposición de un régimen autoritario diseñado para destruir sus derechos y combatir a las organizaciones gremiales que representan sus intereses, limitando o privándolas de sus derechos de representación y las funciones colectivas que le son esenciales, sin las cuales los sindicatos quedan reducidos a simples caricaturas jurídicas asociativas, desposeídos de todo poder social, gremial y contrahegemónico.

Esta regulación normativa de excepción, producida en corto plazo, obedece a una estrategia de choque, que forma parte del proyecto neoliberal, la cual marca una ruptura del ordenamiento, liquida el pacto político y social, en una suerte de quiebre constitucional totalmente incompatible con el sistema democrático y los derechos fundamentales.

En definitiva, este totalitario régimen estatutario, ex lege, institucionaliza un nuevo modelo, o más propiamente un subsistema de relaciones laborales de la Administración Pública, pero con consecuencias disciplinares que trascienden la “fabrica” pública y se extienden en su conjunto al sistema de relaciones laborales, como un “hecho social total”.

Este modelo define “una nueva matriz de disciplinamiento laboral más eficiente”, afincada en una “red de dispositivos” normativos de control o mecanismos heterónomos de dominación social, que fortalecen el poder de dirección patronal, refuerzan la relación asimétrica de trabajo, repelen toda manifestación del conflicto social y suprimen cualquier cauce de mediación democrática entre el Estado-Patrono y sus servidores.

Pero no olvidemos que todo “campo” de dominación contiene espacios o reductos de resistencia. Como señala Foucault: “Donde hay poder, hay resistencia.”

Por último, este modelo de relaciones laborales en la función pública, representa un serio desafío para los sindicatos, que no queda la menor duda que se están jugando la piel y el presente.

Este desafío lo tendrán que asumir los sindicatos, de una vez, con pensamiento crítico, en tiempo real, con la finalidad de construir una estrategia alternativa que resista el furioso embate y se restablezca la supremacía del Estado Social y Democrático.

1° de enero de 2021

[1] /La Nación, 27/09/2018

[2]/ La Nación, 27/11/2020

[3]/ Günther Jakobs opone el derecho penal del ciudadano, al derecho penal del enemigo. Esta teoría, que se ancla en la filosofía de Kant, sostiene que en la sociedad existen individuos que por la sola peligrosidad de las actividades que realizan, se justifica un trato penal represivo de excepción e intenso, como enemigos que hay que separar de la comunidad, protegiéndola frente a ellos. A estos individuos el Estado no debe tratarlos como personas, sino combatirlos como enemigos. Esta teoría ha sido utilizada eficazmente para combatir el terrorismo, la inmigración y los movimientos de resistencia contras las políticas neoliberales.

[4]/ En un artículo titulado “Los objetivos del Proyecto de Ley Marco de Empleo Público” desarrollé este tema, publicado en Surcos Digital, el 20/12/2020.

[5]/ En un artículo titulado “La dogmatica de la Procuraduría General en materia de negociación colectiva en la función pública”, publicado en el Semanario Universidad, de 10/12/2020, analicé el contenido y alcances de la concepción autocrática de relación estatutaria que encierra el proyecto de ley.

 

Movimiento Rescate Nacional: La teoría del diálogo y el espontaneísmo de clase

Trino Barrantes Araya
Alfonso Pardo Martínez
camilosantamaria775@gmail.com
alfonsopar@gmail.com
APARTADO No.
San José, 16 de octubre de 2020

El espontaneísmo de clase puede ser, en ciertas coyunturas, de una fuerza vital, capaz de derribar una tiranía, una dictadura o, simplemente, la dictadura en democracia que se ha logrado engarzar en el poder nacional del Estado costarricense, mediante la articulación y sujeción de los otros poderes de la República. La resolución de la Sala Constitucional respecto a la protesta social, es un buen referente de lo que decimos, como también lo es, la fotografía que refleja a cuerpo entero al presidente del Poder Legislativo, con el mandatario actual. Digámoslo de manera muy simple. Hoy existe en Costa Rica una fuerza omnipotente y omnipresente bajo el cobijo del mandatario Carlos Alvarado Quesada.

Pero la verdadera emancipación de la clase obrera, de las y los trabajadores, ha quedado demostrado históricamente, no deriva del espontaneísmo, por el contrario, la efectividad del movimiento popular descansa y requiere de una dirección colectiva y capaz de conducir el movimiento de protesta y popular hacia una ruptura del orden establecido. Lo demás es simple ejercicio de diálogo, a lo sumo de negociación.

Por lo general el espontaneísmo de clase, aún en su ruta de ascenso más determinante, en su clara afirmación de toma de conciencia (conciencia de clase), debe y requiere potenciarse para afirmar el proyecto alternativo, para evitar así, en su espiral ascendente y alcanzado el vértice más álgido del conflicto, el fracaso o la derrota del mismo. Digamos que, sin un proyecto político el movimiento espontáneo, deviene en una derrota clasista de corto plazo, aunque posibilita, precisamente por su falta de conducción y orientación política, el paso al oportunismo de clase y por encima de las dirigencias populares y honestas que han estado al frente de la conducción del movimiento como tal, se entronizan los falso líderes, o dirigencias que llevan a capitular ante el poder establecido.

En esta corta, pero convulsa agitación política que venimos viviendo desde el 10 de setiembre del año 2018, hemos logrado ascensos y resbalones (como decía Arnoldo Ferreto), que nos obligan a recomponer las fuerzas y a exigirnos a nosotros mismos, señalamos a las dirigencias sindicales y a una buena parte de los dirigentes del movimiento popular y a las izquierdas, una verdadera lectura de objetividad de la coyuntura, en que ha quedado inserto el movimiento popular en cada gesta de lucha que hemos venido sumando.

Pareciera una obviedad la desunión que se percibe al interior del movimiento popular, sindical y de izquierda; esto, sin lugar a dudas, no nos ha dejado avanzar. Apostamos, eso sí, a un posible proyecto electoral como otra salida espontánea, porque ni siquiera hemos sido capaces de establecer una carta país fundamental que haga posible la totalidad de las demandas.

Nos corresponde una gran cuota de responsabilidad. La izquierda nacional, o las izquierdas partidistas existentes en nuestro contexto, hemos sido incapaces de posesionar una visión de nuevo proyecto democrático, participativo y que tenga clara legitimidad ante las clases populares. Este vacío de conducción, esta visión de pecata minuta, también le es correspondiente al movimiento sindical clasista que, pese a sus grandes esfuerzos, sigue sin tener una agenda unitaria para, verdaderamente, enfrentar y derrotar al modelo neoliberal y al capitalismo.

Creemos, pertinente, señalar que esta lucha, aunque espontánea, ha dejado al descubierto las grandes falencias del Partido Acción Ciudadana-PAC, hoy en el poder, pero también ha dejado en evidencia, la incapacidad de sus lacayos de turno, el PLN, PUSC, PRN, PRSC, PIN. Una cuota no menos importante, la carga el Frente Amplio, que aunque de manera minoritaria, no ha hecho el ejercicio de una verdadera oposición.

Hoy, en este mismo orden de cosas, la coyuntura nos ha demostrado y ha dejado al descubierto el ascenso salvaje de los cuerpos represivos. El Comando Sur y las prácticas supervisadas en Murciélago, se graduaron, en su más sucio y pueril manifestación de poder militar. La prensa se alineó con un gobierno absolutamente deslegitimado, tuvo que convertirse en su caja de resonancia, porque por sí mismo, la figura del ejecutivo quedó invisibilizada. La incapacidad demostrada por Carlos Alvarado, la terquedad de negarse a escuchar las voces disidentes, y su escaso protagonismo a favor de los valores más importantes de la Patria, quedaron ausentes. Por el contrario, su gobierno altamente inmaduro, se puso al servicio de los intereses de la burguesía apátrida, la derecha recalcitrante y las cámaras patronales e industriales.

Hemos vivido un excelente ensayo de política de masas, nos toca y corresponde una importante jornada. Lo bueno es que en cada lucha se templa de manera más acabada el espíritu del proletariado, de las clases populares y de toda la masa de trabajadores del país.

APARTADO No. II

APUNTES: EXAMEN ACTUAL DE LA COYUNTURA CONTRA EL ACUERDO DEL FMI Y LA POLÍTICA IMPOSITIVA

Breve prontuario:

El movimiento magisterial, principalmente en las organizaciones de la Asociación Nacional de Educadores-ANDE, el Sindicato (Asociación) de Profesores de Segunda Enseñanza-APSE, el Sindicato de Educadores(as) Costarricense-SEC, El Sindicato Patriótico de Educadores 7 de Agosto-SINPAE y la Federación de Sindicatos de Trabajadores(as) de la Educación Superior-FESITRAES, articulados actualmente al Movimiento Social y Sindical Costarricense y al Bloque Unitario Social y Sindical Costarricense-BUSSCO, inició su participación activa y combativa de lucha, a partir del mes de setiembre, en el marco de la coyuntura actual.

Inicialmente con las caravanas patrióticas de relevos, las cuales recorrieron el país de frontera a frontera y de costa a costa, con el objetivo de concienciar al pueblo de Costa Rica, de las repercusiones nefastas de las políticas neoliberales del actual gobierno y la dirección político empresarial con la cual se dirige el actual proceso gubernamental, que sitúa a nuestro país, como el noveno país más desigual del mundo y uno de los más caros de América Latina.

Un segundo gran eje o aspecto que merece toda la discusión del caso, es que el resultado actual de la crisis fiscal, no responde a la naturaleza generada por el sector público de empleados, sino como resultado concreto de seis factores que han sido claramente expuestos y analizados. A saber: Elusión, evasión, exoneraciones, privilegios fiscales, corrupción, lavado y narcotráfico.

El carácter regresivo del Plan Fiscal, en sus cuatro grandes capítulos: Impuesto al valor agregado (Impuesto de Venta); Impuesto de la renta global, al empleo público y la regla fiscal, no resuelven en esencia el problema fundamental de esta crisis, como tampoco el endeudamiento estructural que supone la negociación con el Fondo Monetario Internacional.

Aunado hoy a esta profunda crisis fiscal, se suma la embestida de la pandemia, producida por el COVID-19, y los proyectos e iniciativas de las élites político empresariales que tienen, entre otros objetivos, privatizar la Caja Costarricense del Seguro Social, desfinanciar a las universidades públicas, desmantelar el Estado mediante la venta de sus activos e instituciones emblemáticas: Fábrica Nacional de Licores, Consejo Nacional de la Producción, Instituto Costarricense de Electricidad, entre otras. Acompañando todas estas políticas, se ha logrado concertar una estrecha relación de los tres poderes, que afinan las políticas antilaborales, reducen los salarios, atacan sostenidamente al régimen de pensiones, precarizan la labor docente y profundizan la tercerización de la economía nacional. El panorama, mayor curva de desempleo, pobreza e inseguridad.

Por eso, desde una visión crítica y políticamente avanzada el movimiento magisterial ha venido apoyando con todas sus fuerzas, la iniciativa de lucha que se establece a partir del 30 de setiembre y que se mantiene hasta la fecha.

Por el contrario, la solución a la actual crisis que vive el gobierno se resolvería en la medida en que, el gobierno sea capaz de establecer medidas y correctivos para sanear el sistema tributario, establezcas proyectos claros y concretos para dinamizar la economía y establezca verdaderos mecanismos contra la corrupción.

II.- Sistemática represión, violación a los derechos humanos y actores sociales populares.

Independientemente del carácter espontáneo e inorgánico que le brindó a la conducción de este estallido social el Movimiento Rescate Nacional, lo cierto es que puso en la palestra política a una serie de nuevos actores sociales. Digámoslo de una forma política. Las clases populares más proletarizadas lograron un gran avance en su conciencia de clase.

Por su parte, el sector magisterial, interpretando correctamente el papel de estos nuevos actores sociales, bajo la Dirección del BUSSCO, fijo inteligentemente una clara política de alianzas una correcta interpretación de la unidad en la acción.

Independientemente del examen que posteriormente hagamos de esta coyuntura, si es necesario dejar constancia sobre su debilidad orgánica; lo espontaneo rebasó lo político. Aunque no ha sido nada despreciable el salto de calidad en la lucha popular que se ha ganado en este momento y los diferentes métodos de lucha que puso en juego el movimiento popular.

Bajo una política de alianzas formada por cuatro grandes bloques: Bloque Unitario Sindical y Social Costarricense; Patria Justa, las Centrales y Confederaciones y el Magisterio en Acción, y el Movimiento Rescate Nacional, auguramos un buen norte en la lucha popular que se avecina en nuestro país.

III.- Punto de inflexión/punto de quiebra.

Como en todo proceso, este también tuvo un punto de inflexión. Creemos que,

sin embargo, el pliego final del MRN, presentado como condición para abrir el diálogo, llevó a una parálisis a la combatividad que hasta ese momento los sectores populares habían imprimido a la lucha

Todo comité de lucha debe tener un punto de inflexión, un punto de quiebra, a fin de hacer la lectura correcta de la coyuntura en que se inscribe el movimiento popular.

Los bloqueos sostenidos a lo largo de todo el país, en un ritmo de casi 25 de ellos diarios, dio lugar a que los aparatos represivos, la prensa mediática y la derecha lograra recomponerse. No obstante, hoy, el gobierno queda en un mal predicado y con el peligro subyacente que se genere un gran vacío de poder, presumiblemente canalizado por los grupos más recalcitrantes, fascistas y de derecha del país.

Hemos sido actores y testigos de una escuela política de lucha, un aula presencial que rompió con la burbuja del distanciamiento físico.

Como lo dijimos anteriormente, la contradicción irresuelta entre espontaneísmo de masas y proyecto político se convirtió en el gran obstáculo para haber obtenido un éxito absoluto en esta etapa de la lucha.

APARTADO No. III

MOVIMIENTO RESCATE NACIONAL, AJUSTE VIOLENTO Y DE SHOCK: El papel de las clases subalternas y el poder popular. NO al FMI


“…Cuando los enfrentamos nosotros(as), estómagos hambrientos, los imperialistas buscan sus armas. Cuando los imperialistas nos enfrentan, nosotras(os), estómagos hambrientos, unimos nuestros brazos y marchamos hacia adelante… El planeta está en llamas, los virus avanzan, el hambre acecha la tierra, pero incluso en este desastre, nosotrxs, la vasta mayoría de lxs habitantes del planeta, no hemos renunciado a la posibilidad de un futuro.”

Desde el 30 de setiembre del 2020, al día de hoy, el movimiento popular costarricense, bajo la dirección del grupo autodenominado Rescate Nacional, ha mantenido una constante en la lucha popular, mediante el bloqueo de las vías terrestres de comunicación más importantes de Costa Rica. Se calculan unos 35 bloqueos diarios.

Inicialmente, bajo consignas muy confusas, lograron articular una gran convocatoria de resistencia. Decimos consignas muy confusas, toda vez que se expresaban entre algunas de ellas: “No más socialismo”, “No a los impuestos”.

El Movimiento Social y Sindical, por su parte, desde las “Caravanas de Relevos”, estableció cuatro ejes fundamentales para articular la lucha popular: NO AL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL, QUE LOS RICOS PAGUEN COMO RICOS Y LOS POBRES COMO POBRES, un tercer eje articulador: No a la venta de instituciones públicas y finalmente Contra la agenda antiobrera. Obviamente estas cuatro consignas, se convierten en la bandera de lucha de todo el pueblo de Costa Rica. Pues en ellas se sintetizan el malestar que el pueblo de Costa Rica, impulsa contra el gobierno neoliberal de Carlos Alvarado Quesada, actual presidente de Costa Rica. Gobierno que, desde el primer día de manifestaciones, no ha propiciado el DIALOGO. Por el contrario, irrespetando la voluntad del soberano sostiene, bajo un esquema de terquedad, mantener la negociación de un nuevo préstamo con el Fondo Monetario Internacional, por la suma de $ 1.750 millones, en condiciones que lesionan, no solo los intereses de la clase trabajadora y a los sectores más vulnerables de este país, sino que compromete sensiblemente la soberanía de nuestro Estado/nación.

Las medidas del desmantelamiento del Estado costarricense, la venta de activos nacionales, los gravámenes exorbitantes contra el salario, las pensiones y los mecanismos de negociación de manera lesiva para el país, resultado del nuevo convenio con el FMI, dibujan el rostro de este gobierno.

Los grandes problemas estructurales no son atendidos. La evasión, la elusión, las exoneraciones a las grandes fortunas y la falsa facturación, son, en primer lugar, la causa esencial de la crisis fiscal que vive el país y que quieren descargarla sobre la espalda del pueblo y su clase trabajadora.

Ciertamente, por las políticas erráticas de la actual administración del presidente Alvarado, su estilo y esencia NEOLIBERAL, privilegiando al sector de los empresarios que han logrado la mayor concentración de las riquezas de nuestro país, es que se maduran las condiciones objetivas para que esta curva de lucha popular crezca exponencialmente, y sitúe al país en límites tan peligrosos, que si la pradera encuentra una chispa, la conflagración podría ser inevitable.

Por eso, desde el movimiento social y sindical pesan grandes preocupaciones: Qué respuestas tiene el gobierno de Alvarado para evitar el gasto público, y enfrentar a los grandes evasores.?

Si no se quiere tocar a los grandes intereses, los problemas que se vienen arrastrando sobre pobreza, desempleo, tercerización, propiciarán un caldo de cultivo y una efervescencia, que, si no se detiene a tiempo, vendría decididamente a romper con el orden constitucional costarricense.

Hoy solo se pide un espacio concreto. Que el gobierno establezca el diálogo con los actores de la lucha popular. Porque pese al nivel de violencia de los cuerpos policiales represivos, la lucha popular, antes de decaer, crece sostenidamente.

Sintetizamos diciendo. No a la venta de los activos nacionales, exigimos respeto a los derechos humanos fundamentales, la protesta social es un derecho, criminalizarla, es renunciar a la memoria de un Estado Nacional que se precisa de democrático. Estamos frente a la urgencia de recuperar el Estado Social de Derecho, pero también en una parte inédita de la política de alianzas y de la lucha de clases en este país.

Finalmente, hacemos nuestra la consigna, bajo la cual se ha aglutinado la protesta social: NO AL FMI, COSTA RICA NO SE VENDE, NUESTRO PAÍS SE DEFIENDE.

APARTADO No. IV

ACUMULACIÓN DE FUERZAS, ACTORES SOCIALES Y CUERPOS REPRESIVOS

4.1.- Derrotas contextuales y acumulación de fuerzas

Los acontecimientos que tienen lugar a partir del 30 de setiembre del 2020, aunque lo hemos indicado en párrafos iniciales, revisten de un gran contenido de espontaneísmo de clase, forman también un evento histórico de cualificación de la lucha popular, pues son resultado de un largo proceso de acumulación de “derrotas contextuales”, pero con una constante acumulación ideológica y clasista en la toma de su consciencia.

Un ligero mapeo de lo que señalamos: 2000, lucha contra el combo del Instituto Costarricense de Electricidad-ICE; 2002 Enfrentamiento del pueblo contra el monopolio de RITEVE: 2007, histórica resistencia popular contra el Tratado de Libre Comercio-TLC, 2018 (10 de setiembre) , histórica huelga de más de 92 días del magisterio nacional contra el Plan Fiscal, 2020, Caravanas de Relevos. Este último evento potenció la chispa y crispó el interés de clase que tendrá lugar a partir del 30 de setiembre y que de manera sostenida se mantuvo, a través de bloqueos en todo el país, hasta el 16 de octubre del año en curso.

4.2.- Actores sociales en el contexto de los bloqueos

En un ligero mapeo que nos ofrecen los diferentes actores que se hicieron presentes en los bloqueos a lo largo de todo el país, se pueden descubrir los siguientes sectores de clase.

En el sector campesino surgen con claridad el papel de los pequeños productores, un amplio sector de jornaleros, sectores medios agrícolas y campesinos sin tierra.

Vale destacar que, por ejemplo, el sector empresarial medio agrícola, incorpora como consigna básica: “Dejar ingresar la mano de obra extranjera”, para darle sostenibilidad a la producción del café y otras ramas de la agricultura. Pero también es este sector el que impulsa con toda la fuerza del caso, el carácter pacifista de la lucha, la defensa de la institucionalidad y la recuperación del Estado Social de Derecho.

Una frase que debe llamarnos la atención es la que expresa el dirigente campesino José Oviedo y otros dirigentes campesinos. No son palabras textuales, pero sus opiniones se orientan básicamente a lo siguiente. La situación del campo va a explotar, la agricultura nacional está en una profunda crisis, lo que pone al país a las puertas de una hambruna generalizada. Si no tenemos correctivos inmediatos y soluciones a corto plazo, puede que los bloqueos desistan, pero la crisis estructural tendrá un punto de explosión aún más violento y fuerte del que vivimos hoy día.

Otros tres agentes del motor social de esta lucha, están constituidos por los amplios sectores de la masa indígena, con acciones de lucha muy concretas, principalmente en la Zona Sur Sur y la frontera con Panamá. Otro tanto de este sujeto histórico lo constituyeron los actores de los “pymes”. Tal vez el caso más emblemático de la lucha se dibuja en la figura de Benjamín “El Indio” Mayorga.

4.3.- El enemigo principal y la política de alianzas

Ha sido muy novedoso, en el contexto de esta lucha, la forma en que los enemigos de clase se expresan y se manifiestan tácitamente.

Se rompe, de alguna manera, los hilos invisibles entre los poderes de la República y sus socios de ruta. La alianza entre Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, más el amparo del TSE, el grupo Nuevo Horizonte, La Nación, Teletica y Repretel, son más que una señal en el comportamiento que asumen las políticas de alianza en este país contra los sectores populares y mayoritarios.

4.4.- El papel de los cuerpos represivos.

 “Fuerzas del Orden” y es muy posible que el aumento de la militarización y represión de las policías en América Latina, hacia el movimiento social, se deba a la doctrina promovida por EEUU que básicamente sigue legitimando que se puede hacer todo por la “seguridad nacional”.

Si algo claro nos ha dejado esta lucha, es la forma en que se logró dibujar de manera transparente, los cuerpos represivos de la Fuerza Pública.

Queda demostrado que la forma en que operaron los diferentes cuerpos de este incipiente aparato militar responde a los manuales de la Academia de Preparación y Entrenamiento de Alto Rendimiento Militar y Policial. Leer entre renglones, nos va dibujando algunos aparatos represivos que se hicieron presentes en los bloqueos. La Unidades Especiales de Apoyo-UEA, La Unidad de Intervención Policial-UIP, Los Policletos, La Policía Montada, el Grupo de Apoyo Operacional, La Policía de Fronteras y los agentes del Servicio Especial de Respuesta Táctica-SERT, amén de los cuerpos de la policía especializada como los cuadros del OIJ, la DIS o los agentes infiltrados pertenecientes al grupo.

Para nadie es un secreto y se ha venido documentando la participación de los cuerpos de la Fuerza Pública costarricense en las academias militares de los Carabineros, los Centros de especialización militar de Colombia o los talleres de formación bajo la dirección del MOSAE a las reservas de la Fuerza Pública.

Valgan aquí algunas consideraciones básicas. Obviamente, las academias militares proporcionan instrucción militar. La instrucción se hace antes de que cualquier persona reciba autorización para operar el equipo técnico, para disolver bloqueos, mítines, penetrar organizaciones o en el campo de batalla. Por los cursos que se reciben por parte de los carabineros y el ejército colombiano, se exige, pasar un examen físico. Si se pasa, inicia el entrenamiento primario, a decir información básica y lo más importante entrenamiento en técnicas necesarias para ser un militar eficaz.

Citamos en extenso:

“El año 2016 la Escuela de las Américas entrenó a 1749 uniformados del Ejército, de la Marina y de la Fuerza Aérea de América Latina pero también a 15 civiles y 190 policías /…/ Sabemos que Costa Rica y Panamá enviaron a sus policías a recibir entrenamiento, por el simple hecho que ambos países no tienen ejércitos; pero entre estas dos naciones el total suma 44 el 2016 /…/ Lo que sabemos es que esto puede influir negativamente en las llamadas “Fuerzas del Orden” y es muy posible que el aumento de la militarización y represión de las policías en América Latina, hacia el movimiento social, se deba a la doctrina promovida por EEUU que básicamente sigue legitimando que se puede hacer todo por la “seguridad nacional”.( Pablo Ruiz, periodista, es parte del Observatorio para el Cierre de la Escuela de las Américas. /… /En Costa Rica por ejemplo, apelando a sus leyes de transparencia y acceso a la información pública, se conoció que entre los cursos que tomaron los policías de este país en la Escuela de las Américas, en los últimos años, figuran “Curso de Análisis Contra Terrorismo”, “Curso Operaciones de Inteligencia”, “Curso Operaciones información”, “Curso Antidrogas y Antiterrorismo”, “Curso Básico de Inteligencia para Oficiales” y “Curso Analista de Información”

(https://www.alainet.org/es/articulo/183982 ).

Qué aspectos nos llevan a considerar todo lo anterior en este apartado. Veámoslo sucintamente:

  • Agresiones directas sin respetar género ni edades.
  • Exponer a los cuerpos policiales ante los manifestantes, sin el uso adecuado de su indumentaria. Esto para provocar intervención directa contra ellos y tener las justificaciones posteriores para avanzar en la represión.
  • Disparar directamente a la cara, al cuerpo o simplemente en el uso de armas que no son las reglamentarias.
  • Generar un desgaste físico y geográfico a los diferentes actores en los bloqueos. Posteriormente golpear utilizando un despliegue gigantesco contra los manifestantes. Gas lacrimógeno, las macanas y otros utensilios militares.
  • Forma particular de emplear u utilizar la “bestia” contra los manifestantes.
  • El juego artificioso que usó un gran contingente de los cuerpos represivos invocando el “pacifismo” y la “institucionalidad” que le está conferida a la Fuerza Pública. Se alega que incluso algunos agentes de la Fuerza Pública serán juzgados por abuso de autoridad. Pero de inmediato se ofrecen las cifras de 120 policías heridos y la perdida millonaria en busetas y patrullas que tuvo lugar en los días de los bloqueos.
  • Golpear sectores que no están participando directamente como manifestantes, para quebrar la moral de los potenciales participantes.
  • Se deja claramente establecido por la forma de actuar de los distintos cuerpos policiales, que sus métodos y tácticas responden denominado al proceso AIT (Entrenamiento Individual Avanzado, por sus siglas en inglés. “El desarrollo de aptitudes alude a la instrucción que recibe un miembro del Servicio para que su accionar sea lo más efectivo y eficiente”. (https://www.todaysmilitary.com/es/education-training/advanced-training).

ANEXO No.1

ANEXO. No.2
EMPRESAS QUE DECLARARON *_CERO GANACIAS_*
*POLYMER S.A.

*AERIS HOLDING COSTA RICA
*ARCELORMITTAL COSTA RICA
*BANCO LAFISE
*GRUPO FINANCIERO IMPROSA
*RESERVA CONCHAL
*OCCIDENTAL SMERALDA
*CLARO CR TELECOMUNICACIONES
*CLOROX DE CENTROAMERICA
*CORPORACION B C T
*ECODESARROLLO PAPAGAYO LIMITADA
*FLORIDA INMOBILIARIA
*SECRETO DEL PACIFICO
*TELEFONICA DE COSTA RICA
*CEMACO INTERNACIONAL
*CENTENARIO INTERNACIONAL S.A.
*CORPORACION MEGASUPER
*DESARROLLOS HOTELEROS GUANACASTE *ELECTRODOMESTICOS MABECA
*FLORIDA ICE AND FARM COMPANY
*GRUPO DEL ISTMO COSTA RICA
*MAPFRE SEGUROS COSTA RICA S.A.
*PRODUCTOS DE CONCRETO
*REFINADORA COSTARRICENSE DE PETROLEO
*SCOTIA TARJETAS DE COSTA RICA
*STANDARD FRUIT COMPANY DE COSTA RICA S.A.
*BETTER RESTAURANT BRANDS S.A.
*CHIQUITA BRANDS COSTA RICA S.R.L.
*CORPORACION DAVIVIENDA CR
*CORPORACION DE DESARROLLO AGRICOLA DEL MONTE S.A.
*CORPORACION DE INVERSIONES CREDOMATIC
*CORPORACION PIPASA
*DURMAN ESQUIVEL S.A.
*GRUPO FINANCIERO CITIBANK DE COSTA RICA
*INS VALORES PUESTO DE BOLSA S.A.
*PINTUCO COSTA RICA
*ALMACENES EL COLONO
*BANCO CREDITO AGRICOLA DE CARTAGO
*CERVECERIA COSTA RICA
*GMG COMERCIAL COSTA RICA S.A.
*GRUPO AGROINDUSTRIAL NUMAR S.A.
*GRUPO ISTMO DE PAPAGAYO S.R.L.
*INMOBILIARIA ALCOBENDAS CR S.A.
*KELLOGG COSTA RICA S.R.L.
*SERVICIOS DE PASTELERIA
* SUR QUIMICA S.A.
*UNIVERSIDAD U LATINA
*ASSA COMPAÑIA DE SEGUROS S.A.
 *AUTOSTAR VEHICULOS *BANCO IMPROSA
*BN VALORES PUESTO DE BOLSA S.A.
*BOLSA NACIONAL DE VALORES S.A.
*CARLOS FEDERSPIEL &
*COMPANIA HOTELERA PLAYAS DE TAMARINDO
*CORPORACION COMERCIAL EL LAGAR
*DIPO
*DISTRIBUIDORA LUCEMA *ELECTRONICA DAYTRON
*GRUPO EMPRESARIAL DE SUPERMERCADOS
*HIDROENERGIA DEL GENERAL H D G S.R.L.
*HOTEL Y CLUB PUNTA LEONA S.A.
*INGENIO TABOGA S.A.
*JARDINES DE LA CATARATA
*JUNTA ADMINISTRATIVA DEL SERVICIO ELECTRICO MUNICIPAL DE CARTAGO
*LAND BUSINESS S.A.
*METALES FLIX S.A.
*POPULAR VALORES PUESTO DE BOLSA S.A.
*SF COSTA RICA HOTELERA DE GUANACASTE S.A.
* 3-101-138869 S.A.
*ACNIELSEN COSTA RIC
*AJECEN DEL SUR S.A.
*ASESORES CORPORATIVOS DE COSTA RICA S.A.
*AUTOPISTAS DEL SOL
*BRITISH AMERICAN TOBACCO CENTRAL AMERICA S A BATCA SUCURSAL COSTA RICA
*CORPORACION ZERMAT DE COSTA RICA
*CORRUGADOS DEL GUARCO S.A.
*DERIVADOS DE MAIZ ALIMENTICIO S.A.
*DROGUERIA INTERMED
*FINANCIERA DESYFIN
*LA NACION S.A.
*MILLICOM CABLE COSTA RICA S.A.
*SIEMENS S.A.
*VIDRIERA CENTROAMERICANA
*AVON DE COSTA RICA
*BANCO BCT S.A.
*BANCO NACIONAL DE COSTA RICA
*BEJOS MIGUEL YAMUNI E HIJOS S.A.
*BRIDGESTONE DE COSTA RICA S.A.
*CASINOS PAJARO TRUENO S.A.
*CENTRO COMERCIAL MULTIPLAZA
*CIRSA GRAN ENTRETENIMIENTO DE COSTA RICA
*COMPAÑÍA ARROCERA INDUSTRIAL S.A.
 *COMPAÑÍA FARMACÉUTICA S.A. *CORPORACION ALGARD
*CORPORACION ROSTI POLLOS S.A.
*CORRUGADOS DEL ATLANTICO S.A.
*DHL MANAGEMENT CENAM S.A.
*DIAGEO DE COSTA RICA
*DISTRIBUCIONES HORIZONTALES S.A.
*DISTRIBUIDORA FARMANOVA S.A.
*DISTRIBUIDORA METALCO S.A.
*EL PELON DE LA BAJURA S.A.
*ERICSSON DE COSTA RICA S.A.
*ESSITY CENTROAMERICA S.A.
*EUROMOBILIA S.A.
*FABRICA NACIONAL DE LICORES
*FIDEICOMISO DE TITULARIZACION P.H. CARIBLANCO
*GMG SERVICIOS COSTA RICA
*GP SERVICES INTERMEDIA
*GRUPO NACION G N
*HIDROELECTRICA AGUAS ZARCAS.
*ILG SUPPLY CHAIN SERVICES
 *INSTITUTO NACIONAL DE SEGUROS
 *INVERSIONES AM PM
*MARINA DE HERRADURA S.R.L. *METALCO S.A.
*MOLINOS DE VIENTO DEL ARENAL
*MONDELEZ COSTA RICA LIMITADA
 *OMNILIFE DE COSTA RICA
 *PETRODELTA COSTA RICA S.A.
*PETROLEOS DELTA COSTA RICA
*SCOTIA LEASING COSTA RICA
*SIGMA ALIMENTOS COSTA RICA
*S.A. DE VEHICULOS AUTOMOTORES
*SOIN SOLUCIONES INTEGRALES
*SONY INTER-AMERICAN S.A. SUCURSAL EN COSTA RICA.
 *GRUPCOST S.A.
*HOTEL OCCIDENTAL PLAYA NACASCOLO
*HOTELERA TOURNON
*AGROGANADERA PINILLA
 *FIDEICOMISO DE LA ESCUELA DE AGRICULTURA DE LA REGIÓN
*TORRE MERCEDES S.A.
*TRANSACCIONES FERRETERAS DE COSTA RICA
*EBRO COSTA RICA LIMITADA
*HOTELERA SANTA MARTA
*HOTELES AUROLA S.A.
 *TORNILLOS ESPECIALES DE CENTRO AMERICA
*CONSTRUCTORA SAN JOSE CALDERA CSJC
*TIENDAS CARRION S.A.
*BAHIA LANGOSTA TAMARINDO LIMITADA
*CENTRO INDUSTRIAL MANUFACTURERO EL ROBLE CIMER S.A.
*CONSORCIO FERRETERO DE SAN JOSE S.A.
 *FIDEICOMISO MAG PIPA BANCREDITO
*HISPANIC COALITION
*PANASONIC CENTROAMERICANA
*PERSONNA DE COSTA RICA
 *QUIZNOS SUBS S.A.
*RECA QUIMICA S.A.
*BNS LEASING DE COSTA RICA S.A.
*CARIBE HOSPITALITY DE COSTA RICA S.R.L.
*CORP. ARROCERA COSTA RICA S.A.
*COSTA RICA MEATS COMPANY S.A.
 *HOSPEDAJE AEROPUERTO S M S.A.
*INDUSTRIAL ESCOSA
*INTELICELSA S.A.
*INVERSIONES DOCE MIL NOVECIENTOS NOVENTA Y CINCO S.A.
 *MABE INDUSTRIAL S.A.
*NOKIA COSTA RICA S.A.
*CITI VALORES ACCIVAL
*CONAVEN S.A. *MARIN RAVENTOS S.A.
*R.R. DONNELLEY DE COSTA RICA S.A.
 *ALDESA SOCIEDAD DE FONDOS DE INVERSION
*AUTO ENSAMBLADORA
*CORPORACION YANBER
 *DETERGENTES Y JABONES S.A.
*EMINENT COMERCIAL
 *GEOENERGIA DE GUANACASTE LIMITADA
*LUTZ HERMANOS & COMPAÑIA LIMITADA
 * MEDIO DE PAGO S.A. *SCOTIA SAFE S.A.
*SCOTIA SOCIEDAD DE FONDOS DE INVERSION
*TERNIUM INTERNACIONAL COSTA RICA S.A.
*ADT SECURITY SERVICES
*ANIXTER COSTA RICA
*COLLIN STREET BAKERY INC
*GLOBAL EXCHANGE CASA DE CAMBIO S.A.
*H B FULLER CENTROAMERICA S.A.
 *REFRIGERACION INDUSTRIAL BEIRUTE
*RIMORE SERVICIOS S.A.
 *SMURFIT KAPPA EMPAQUES DE COSTA RICA S.A.
*A H R S CONSTRUCTOR SANCARLENO
 *ACCIONCORP S.A.
 *CENTRO COMERCIAL CURRIDABAT
 *COLCHONERIA JIRON
 *COMPAÑIA CONSTRUCTORA VAN DER LAAT Y JIMENEZ
 *EL ELECTRICO FERRETERO
*EVERTEC LATINOAMERICA
 *HOLCOM INDUSTRIAL
 *LAUREATE INTERNATIONAL COSTA RICA S.R.L.
 *MERCADO DE VALORES DE COSTA RICA PUESTO DE BOLSA S.A.
* PARISIMA DOS INTERNACIONAL S.A.
*PORCINA AMERICANA
*RONALD M ZURCHER ARQUITECTOS S.A.
COMPARTIR POR WHATSAPP Y OTRAS REDES SOCIALES