Evasión de impuestos y desvío de fondos producen anemia severa al Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM). Evasión llegaría a los ₡2.2 billones anuales y desvíos acumulados a ₡49.5 billones. – (Parte 6)
MSc. Rodrigo Arias López. Actuario Matemático.
No coma cuento cuando le digan que hay que aumentar edades de retiro y bajar beneficios en IVM solo porque desde hace décadas usted vive más o tiene poca familia. Esas personas o grupos de poder no aportan ninguna prueba o evidencia, pues el objetivo que tienen es ocultar la verdad y que usted no ofrezca oposición alguna. Aquí les dejo estas cifras para que la malicia tica que tenemos evite que nos “agarren de chancho”, con referencias claras para que no crea que es un cuento. Aclaro que no es mi intención que las cifras que mostraré ocasionen que las moscan entren a su boca, por lo que recomiendo mucho cuidado.
En el documento de la CEPAL de las Naciones Unidas “Estrategias para abordar la evasión tributaria en América Latina y el Caribe Avances en su medición y panorama de las medidas recientes para reducir su magnitud” del año 2020, páginas 28 a 31, disponible en [1], aparecen datos sobre la evasión del impuesto al valor agregado (IVA) y al impuesto sobre la renta o las utilidades (IR) en países de la región. En el caso de Costa Rica les muestro los siguientes datos. En el año 2016 la tasa de evasión del IVA fue de un 31% o un 1.9% sobre el Producto Interno Bruto (PIB). El monto de IVA evadido ese año rondaría los ₡527,459 millones. En el caso del IR de las personas físicas en informe de la CEPAL dice: “(…) en Costa Rica la tasa de evasión estimada del impuesto sobre la renta en el caso de las personas físicas fue del 57.3% en 2013. Este porcentaje se pudo descomponer en una tasa del 17.5% en el caso de los asalariados y pensionados y del 91.3% para quienes realizan actividades lucrativas (…)”. El monto evadido en 2013 del IR por las personas físicas fue un 1.6% sobre el PIB, o ₡382,427 millones (₡53,809 millones los trabajadores asalariados y ₡328,618 millones los trabajadores independientes). En 2015 la evasión del IR de sociedades o empresas fue 2,7% del PIB dice el estudio, es decir, ₡692,293 millones. La evasión total en IVA e IR es 6.2% sobre el PIB, por lo que, si en este año 2021 la tasa de evasión fuese la misma, el monto que el Estado costarricense dejaría de recibir sería de ₡2,173,883 millones (Ver el Cuadro N° 1). Si ese monto de evasión anual aún no le hace “clic”, le comento que es equivalente a dos veces el ingreso anual de aportes de IVM y 1.6 veces el gasto anual de IVM.
Cuadro N° 1: Evasión estimada de IVA e IR en 2021 suponiendo las mismas tasas de evasión dadas en [1]
Si suponemos que la tasa media de evasión de impuestos en los últimos 25 años es 6.2% sobre el PIB, como la observada en el estudio de la CEPAL y una tasa de interés igual a la tasa de variación anual del PIB, el monto acumulado a 2021 de evasión de impuestos durante los últimos 25 años, sería equivalente a 1.55 veces el PIB, o sea, ₡54,347,079 millones. ¡Le advertí tener cuidado con las moscas!! Este monto es equivalente a la reserva que hoy tendría el IVM para financiar el 100% de los beneficios futuros sin tener que realizar cambios en edades de retiro ni reducir los beneficios, si la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) hubiera respetado lo establecido en el artículo 73 de la Constitución Política de la República de Costa Rica y lo ordenado en los artículos 32, 34 y 43 de la Ley del seguro social N° 17.
Lamentablemente la Junta Directiva de la CCSS y los gobiernos de turno, en lugar de cerrar los portillos a la evasión de impuestos, eligieron un camino torcido, cómodo y fácil, recargando sobre las espaldas de los trabajadores asalariados y de los patronos honrados, las obligaciones del Estado con la CCSS y desviando fondos y reservas de los seguros sociales para otros fines no autorizados por la Constitución, ni por el ordenamiento legal. Al mismo tiempo, fomentaron la creación de diversos regímenes de pensiones insostenibles y sin ningún sustento técnico actuarial.
El monto estimado de fondos del seguro social desviado para otros fines no autorizados, dejados de recaudar y otros rubros, asciende a ₡49,522,050 millones al 31/12/2020, cifra que representa 1.48 veces el PIB y un 90% de la reserva que el IVM debería tener de conformidad con la normativa vigente antes señalada si hubiese sido respetada por las autoridades de la CCSS y de diversos gobiernos (Cuadro N° 2). ¡Mantenga la boca cerrada, recuerde que en 2017 don Luis Guillermo Solís se tragó una avispa (ver [2])!
Cuadro N° 2: Monto acumulado al 31/12/2020 de desvíos de fondos del seguro social que afectó al IVM
En cuanto al desvío de cuotas del seguro social correspondiente al 7.5% sobre los salarios o ₡34,185,326 millones, los remito a mi artículo publicado en [3]. Para el monto que las jefaturas de la CCSS y su Junta Directiva “olvidaron” cobrarle al Estado por concepto del artículo 9 de la ley 7374, que asciende a ₡7,828,131 millones, recomiendo ver mi artículo publicado en [4]. En [5] y [6] explico que el monto de ₡3,595,584 millones dejado de recaudar es debido al tinte político y sesgado con que la Junta Directiva de la CCSS maneja la Base Mínima Contributiva. El detalle de la deuda del Estado de ₡2,234,540 millones puede verse en [7]. En [8] encontrará el origen del monto de ₡600.000 millones dejado de recibir por IVM relacionados con el artículo 78 de la Ley de Protección al Trabajador. En [9] y [10] se encuentra información sobre el origen de las cuotas en mora de patronos y trabajadores independientes. Los intereses que IVM pagó al seguro de salud nacieron por la negligencia de pagar al día el costo de atención de la salud de los pensionados (ver [11]) y la reducción de precio corresponde a la venta al seguro de salud de una propiedad de IVM situada en San José, av. 2, calles 5 y 7 (Ver [12]).
Así fue como al IVM le dio una anemia severa por déficit de hierro (plata, fondos) y atención, que está empeorando con los efectos de la pandemia de covid 19 sobre el empleo y la economía. La reserva que hoy tiene el IVM cubre escasamente dos años de gastos de los pensionados actuales y según mis estimaciones podría agotarse en los próximos cinco años, como muestro en el Cuadro N° 3.
Cuadro N° 3: Estadísticas y estimaciones de IVM al 31/12/2020
Nota: Salarios, gastos, aportes, aportes menos gastos, intereses, excedentes y reservas en millones de colones. El radio de soporte es la cantidad de cotizantes por pensionado.
Si la anemia severa del IVM no se trata pronto, los resultados inmediatos serán que IVM no podrá pagar el 100% de los beneficios a los actuales y futuros pensionados (solo un 45% de los beneficios). Si la anemia se atiende con una receta inadecuada, como la que propone la Junta Directiva de la CCSS (Ver [13]), el efecto inmediato sería la misma receta; es decir, aumento en las edades de retiro, reducción del monto de los beneficios futuros y el IVM seguiría con el mismo mal. Por el contrario, si a esa anemia por deficiencia de hierro se le da el tratamiento adecuado, es decir, “dar hierro para que la médula ósea se recupere”, como dicen expertos en [14], el IVM no solamente logrará recuperarse, sino que incluso podría permitir que los varones se retiren a partir de los 60 años de edad con 40 años cotizados. Ese es el tratamiento propuesto por la Federación Costarricense de Trabajadores de la Salud (FECTSALUD) y la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) con mi orientación técnica (ver [15]), que en resumen consiste en devolverle gradualmente a IVM el hierro (7.5% sobre los salarios) que le han desviado para otros fines durante varias décadas. La receta gradual es la siguiente:
Año 2022: Un 1% anual de hierro Año 2023: Un 2% anual de hierro Año 2024: Un 3% anual de hierro Año 2025: Un 4% anual de hierro Año 2026: Un 5% anual de hierro Año 2027: Un 6% anual de hierro Año 2028: Un 7% anual de hierro Año 2029 y siguientes: Un 7.5% anual de hierro Suplemento adicional en 2030: 0.34% anual de hierro
Como el reglamento de IVM ya incluye un 12.16% de hierro a partir de 2029, se tendría que para quitarle a IVM la anemia durante 25 a 30 años, ocuparía un 20% (7.5% + 0.34% + 12.16%) de hierro a partir del año 2030.
El proyecto de ley No. 22.561, iniciativa del Poder Ejecutivo, (firmado por Carlos Alvarado, Presidente, Elian Villegas, Ministro de Hacienda y Andrea Meza, Jerarca del Minae), es una vergüenza para nuestro Partido Acción Ciudadana y nuestro país. El proyecto tiene muy graves falencias, por ej., 1) parte de la falsa premisa de que habrá demanda en Centroamérica, 2) no hay ninguna empresa constituida bajo la Ley 7200, 3) asume que cada planta es independiente del sistema, 4) ninguna planta sin un contrato con el ICE puede tener una Concesión, etc.
El art. 1 declara Agentes del Mercado Eléctrico Regional, MER, a las empresas privadas de generación eléctrica que estuvieron amparadas a la Ley 7200 y se les autoriza a vender “los excedentes”, lo cual solo puede conocer el Centro de Control de Energía, CENCE, ningún generador.
Hoy la legislación declara como único Agente del MER al Instituto Costarricense de Electricidad, ICE, pero según este proyecto cualquier particular o empresa privada que genere, tendría la misma potestad de comprar y vender energía en el MER. ¿Qué pasaría si esa energía la pudiera requerir de nuevo el país, es decir que dejara de ser excedente?, ¿cuál empresa estaría dispuesta a volver a venderla al ICE? y aunque quisiera hacerlo, si tuviera un contrato de largo plazo ya no podría.
El art. 4 autoriza al Minae para que les renueve las Concesiones para el uso de los recursos naturales del país -el agua-, otorgado cuando se construyeron las plantas, virtud a que contribuían con un “servicio público”, como lo es el suministro eléctrico, pero ahora pretenden hacerlo para exportar energía, lo cual la ley no permite y en todo caso solo sería para beneficio de un privado.
Concesiones por las cuales no pagarían, equivaldría a regalarle nuestro oro a Infinito Gold (Crucitas), o nuestro petróleo a Shell o, como lo hacemos desde hace décadas, con el espectro radioeléctrico que utilizan la radio y la televisión comerciales. Las concesiones se otorgan sin costo cuando son utilizadas para brindar un “servicio público”, y tiene el fin de no encarecerlo al usuario final.
El art. 5 los autoriza a exportar “en forma independiente”, el art. 6 los equipara al ICE como agentes, el art. 7 les acomoda los títulos habilitantes al nuevo marco legal y el art. 9 obliga a la Aresep a “velar por el cumplimiento de los principios que rigen al Operador del Sistema y al Operador del Mercado” y a “supervisar y fiscalizar … la gestión comercial entre Agentes de MER…”, ahora convertidos en explotadores de nuestra riqueza natural, pero sin ningún provecho para la sociedad o el país.
Aun así, el Estado debe velar por sus derechos y protegerlos, poniendo a su servicio todo su engranaje institucional. Se trata de una nueva visión de Estado, al servicio de unos pocos privados, para que puedan generar ganancias en beneficio de esos empresarios, que harán negocios en el extranjero, sin que ni un solo costarricense -excepto sus dueños- se beneficie. Una vez más “socializaríamos las pérdidas y privatizaríamos las ganancias”.
El art. 10 le pone la cereza al pastel, al establecer que “El acceso al Sistema Eléctrico Nacional es libre para cualquier persona física o jurídica que cumpla… con la normativa…”. Obliga al ICE a garantizar el acceso a sus “redes de transmisión y distribución” sujeto a la “disponibilidad”, “con tarifas que defina la Aresep”, entidad históricamente proclive a los generadores privados. El art. 11 garantiza el “derecho a interconectarse al Sistema Eléctrico Nacional para lo cual deberá suscribir un Contrato de Interconexión con el ICE o con la empresa distribuidora, …”. Este asunto es infinitamente más complejo, solo para mencionar dos elementos graves, ¿quién es responsable cuando no se pueda exportar por falta de capacidad de la red o quién asumirá las pérdidas de la transmisión?
Le habríamos concedido el paraíso a cualquier generador privado, aprovechando un bien ya pagado por todos (la planta), utilizando los recursos naturales de todos (el agua), usando las redes construidas por todos (el ICE), obligando al Estado a defenderlos mediante las autoridades pagadas por todos (la Aresep), para generar ganancias para el dueño de la planta.
Hoy no hay demanda insatisfecha en C. A., y si la hubiera a futuro, ¿qué pasaría si explotaran o importaran fuentes relativamente baratas, como el gas natural? Podría suceder entonces que termináramos nosotros pagando tarifas mucho más altas que nuestros hermanos centroamericanos, (quedándonos nosotros con las consecuencias ambientales), pues cualquier tarifa, para una planta ya pagada, es enormemente rentable, (cero inversión e ínfimos gastos), mientras que los costarricenses tendríamos que hacer frente a las millonarias inversiones en las que ha incurrido el ICE para garantizar autonomía energética, respaldo eléctrico, servicios complementarios y una canasta de fuentes renovables, no contaminantes.
De ese estadío, a la apertura total, vale decir, que cualquiera de estos generadores -sin hacer inversiones-, pudiera vender su energía en el país, solo faltaría un pequeño paso y será el siguiente que tengan planificado, sin duda alguna.
Además, habrían subido un peldaño más en su meta de arrancar del ICE, el Centro Nacional de Control de Energía, CENCE. Con este fuera del ICE y en competencia total, obligarían al Centro de Control a adquirir primero la energía más barata, vale decir, la de las plantas ya amortizadas -las de los privados- y dejar por fuera las más caras, los proyectos del ICE de más reciente construcción.
En ese escenario ¿imaginan cuál sería el futuro del ICE? ¿Apocalíptico yo? Jamás, apocalíptico es el escenario dantesco que hoy vemos con nuestros incrédulos ojos en el caso Cochinilla. ¿O alguien pudo imaginar las elucubraciones maquiavélicas de semejante caso? ¿Alguien pudo imaginar el caso ICE – Alcatel, o que alguien aprovechara las buenas intenciones de un gobierno para terminar con el oligopolio del cemento, para robarse millones de dólares, o alguien pudo jamás imaginar que Yamber o Aldesa quebraran? ¿Verdad que no?
Hoy este país vive varias pandemias, pero la más nefasta y profunda es la pandemia moral, la pérdida de valores, ese es el origen de todas las demás: la pandemia del déficit fiscal, la del narcotráfico, la del sicariato, la de la evasión y la elusión, la del contrabando, la de la calidad de la educación, la de la concentración del capital, la de la desigualdad, la de la pobreza y la de los gobiernos que se les facilitan los negocios a los que más tienen, en detrimento del país y el pueblo.
Cuando “se nos sube el apellido” solemos dar este tipo de respuestas. Fue a uno de esos usa- americanos que creen que el mundo es su país y por tanto les pertenece. Según esta persona que nos hizo un recuento del arsenal que poseen afirma que con él pueden “aplastar” a Rusia y China juntas. Algo que no podía quedar sin respuesta y ahí le fue: Tienen ustedes la lengua tan suelta cuando hablan de guerras mundiales porque no la conocen en su propio territorio. Ni por asomo la han sufrido como otros pueblos que menciona.
Les cuesta identificar un país en el mapa, ignoran quiénes son sus habitantes su historia, su lengua y su cultura, solo les interesan dominar y saquear riquezas y para ello sí se informan bien. Viven de apariencias y se llenan la boca de falsedades porque no piensan con cabeza propia y menos aún saben esgrimir un serio y creíble argumento. Aunque no podrían jamás tenerlos, al menos para justificar tanto crimen en su historia.
Las que le siguieron a las bombas atómicas arrojadas sobre dos ciudades, matando a decenas de miles de civiles, pasando por las innumerables invasiones, el uso de armas químicas y los golpes de Estado en América Latina y en otras latitudes para imponer cruentas dictaduras, son solo las más recientes. Pero volviendo a ese recuento del arsenal que posee su país para aplastar a otros es una muestra de ese matonismo que los caracteriza. Así que lo suyo suena a un botellazo de cantina, de esos que nos recuerda los ambientes que describen sus películas de vaqueros: mucho licor barato, plomo y boñiga, una pianola que toca sola y “damitas” heroínas que invitan a pasar a cuartos reservados.
Los que actúan como usted, que cada vez son menos en su propio país, representan la más acabada muestra de esa decadencia humana que felizmente está llegando a su fin, para bien de la propia supervivencia de nuestra especie humana en este planeta.
(Intervención en el Templo Mayor de la Gran Logia Masónica, en la Tenida Blanca, el 24 de junio del 2011, de la Logia Caridad 26, con motivo del centenario del nacimiento de Rafael Obregón Loría, el 9 de julio del 2009, Gran Maestro Masón y Gran Historiador Nacional. Publicado en La RevistaCR.com el 10 de julio del 2020. Publicado en Surcosdigital.com el 10 de julio del 2020)
Imagen: https://www.scielo.sa.cr
Nos congrega el día de hoy un triple acontecimiento. La celebración del Solsticio de Verano del 21 de junio, las Fiestas de San Juan de hoy y el acto celebrador del centenario del natalicio de nuestro gran querido Rafael Obregón Loría, V.·. M.·. y G.·.M.·. de nuestra G.·.L.·.C.·.R.·., Ciudadano Ilustre y hombre destacado en la Historia, la Cultura y la Educación nacionales, quien el próximo 9 de julio cumplirá ese centenario, en la casa cosmológica, astrológica y astronómica de Cáncer, simbólicamente el domicilio de la Luna.
El Solsticio nos coloca en una situación particular del Universo, en un momento del año en nuestro planeta, en el cual el Sol llega a sus puntos más lejanos de oscilación, en este momento en junio cuando logra su máxima declinación meridional, desde donde inicia, nuevamente su camino hacia el otro extremo que alcanza en diciembre.
El 21 de junio inició el Solsticio de Verano en el Hemisferio norte, cuando el sol entró, tocó el primer punto del Trópico de Cáncer, que terminará cuando el 21 de diciembre toque el primer punto del Trópico de Capricornio, dando origen entonces al Solsticio de Invierno.
Las civilizaciones antiguas celebraban estas fechas con fiestas, dedicadas a sus dioses. En la tradición masónica heredamos ese festejo de esa antigüedad como un pilar de la estructura y filosofía de nuestra Orden.
Con relación al Solsticio de Verano está también el nacimiento de Juan Bautista, que el cristianismo luego exaltó también con San Juan Evangelista que se impusieron en esta tradición religiosa como los elementos alternos a las fiestas del asno y las saturnales antiguas. Y, poco tiempo después, se impuso San Juan como el Santo patrón de los Collegia Fabrorum de artesanos, más tarde de los constructores, de los masones operativos desde donde evolucionó a la masonería especulativa en su propio nacimiento a principios del siglo XVIII, desde donde se establece la organización masónica moderna que nos agrupa, como una organización que busca y tiende al perfeccionamiento de sus miembros, que se reconocen como hermanos o discípulos de San Juan, por San Juan Bautista asociado al 24 de junio y San Juan Evangelista al 27 de diciembre, siendo que la primera Logia que se fundó, en 1717, fue en el día de San Juan Bautista, nuestra Organización se reconoce como Logia de San Juan, y en el nombre de San Juan se reconoce a los dos San Juan.
En términos de tiempo este simbolismo nos ubica en el presente, mirando al pasado y preparándonos para el futuro, como una figura de eternidad, sin estancarnos en el pasado, con obligación de ver el futuro para procurar ser mejores, y lograr mejoras en nuestro conjunto social, nuestras familias, la comunidad y país que habitamos, en nuestra nación como organización política y el mismo mundo.
Cuando en un día como hoy celebramos la Fiesta de San Juan evocamos la Luz, la energía creadora. Aquí donde estamos congregados, en el Templo Mayor de la G.·.L.·.C.·.R.·., están representados los cuatro puntos cardinales, siendo el sur el punto relacionado con el Solsticio de Verano, de esta fecha.
El Solsticio de Verano se inicia en la casa zodiacal de Cáncer, casa de nacimiento del V.·.H.·. Rafael Obregón Loría, que establece en su parte superior el Arco Iris como un símbolo de superioridad del orden sobre el caos y de renovación constante, y en su parte inferior el Arca de Noé como la expresión del mundo objetivo, real, como una visión del paraíso terrenal. Es, igualmente, una visión interpretativa del ciclo solar, de comienzo y de fin.
Este Templo, para los que estamos aquí reunidos, y hacemos de él un sitio de trabajo, es un lugar sagrado puesto que más que un edifico o un gran salón representa un Templo interior, con su propio espacio y unidad de tiempo. Es un sitio donde se renace a la vida interior, en búsqueda de la luz y la pureza y superando el miedo y la oscuridad.
En este sentido para la Masonería las fiestas relacionadas con los Solsticios no solo tienen este significado filosófico, sino que exaltan y nos recuerdan la vida de contrastes que vivimos, la luz y la oscuridad, la vida y la muerte, el eterno renacer donde nada puede ser destruido y solo transformado siguiendo hoy los preceptos demostrados por la ciencia de que la materia no se destruye, que solo se transforma y de que la vida solo puede nacer o surgir de la vida.
Los Solsticios nos recuerdan los ciclos biológicos inexorablemente en su cumplimiento. El de Verano nos permite tener días más largos en esta parte del Hemisferio y nos permite cambios, y nos afirma la necesidad de renacer, de superarnos constantemente, para tratar de logar la mayor plenitud posible.
Reunirnos para exaltar la figura en su recuerdo del Gran Ciudadano, del Patriota, del Educador, del Hombre de la Cultura, del Humanista, y del Hermano Masón, V.·.H.·. y G.·.M.·. Rafael Obregón Loría, es un momento de alegría porque nos permite ver, aunque sea muy rápidamente, por el tiempo que disponemos, la presencia luminosa de su trazo, de su camino fecundo, por la vida de nuestra Patria.
Hijo del gran educador Miguel Obregón Lizano y de Clotilde Loría Iglesias, siguió los pasos de su ilustre padre en el amor y cariño por el terruño nacional, por los estudios y conocimientos geográficos y de la historia nacional, que cultivó con esmero.
Don Rafael, o don Rafa, como cariñosamente se le recuerda y se le trata, y se le sigue tratando, por quienes lo conocimos, lo admiramos, lo quisimos y compartimos con él experiencias, de vida, de academia, de trato social o de trabajos en los diferentes Talleres de la G.·.L.·.C.·.R.·. que tuvieron ocasión de tenerlo como uno de sus miembros, tiene distintas aristas en que podemos evocar y exaltar. Me referiré a algunas de ellas.
Permítaseme a partir de ahora seguirlo tratando como cotidianamente lo hacíamos, como don Rafa o don Rafael.
R.·. H\Rafael Obregón Loría el estudioso, el académico, el profesor y maestro
Desde muy joven acudió en responsabilidad a desarrollar su vocación de maestro y profesor, de guía de generaciones de jóvenes. Hizo su primaria en la Escuela Juan Rudín y en 1931 se graduó de Bachiller en ciencias y Letras del Liceo de Costa Rica, a los 20 años. Cuatro años después se inició como profesor en el Liceo Costa Rica y luego la docencia le llevó a impartir clases en el Colegio de Señoritas, el Sion y el Omar Dengo. Su formación la hacía desde la matriz de su propio y privilegiado hogar y por su capacidad autodidacta. En 1940 se reabrió la Universidad de Costa Rica, iniciando sus trabajos en 1941. En 1943 don Rafa viajó a Canadá donde impartió lecciones de matemáticas, una de sus pasiones. Luego en el Western University de Ontario y ese mismo año se casó con doña Luz Argentina Brenes Soto, el de marzo, con quien constituyó su familia y su hijo Eduardo Obregón Brenes.
Su paso en la docencia extranjera le llevó Canadá, Estados Unidos, Perú, Chile y Nicaragua, amén de los diversos lugares en que por razones académicas también se proyecto en visitas de trabajo o de representación universitaria.
En 1946 se integró a trabajar en la Universidad de Costa Rica hasta que se pensionó a principios de la década del 81, y desde entonces abrazó con pasión la investigación y la divulgación del conocimiento histórico, resultado de sus investigaciones, asumiendo la Cátedra de Historia Costa Rica, en 1948. Su paso por la Academia lo llevaron a ocupar los puestos más elevados del Departamento y luego Escuela de Historia y Geografía de la Universidad de Costa Rica. Fue Director del Departamento desde 1957 hasta 1966 y luego desde 1969 hasta 1975. En ocasiones cuando no ejercía este cargo tenía el de Subdirector de Escuela, durante 1979-1981.
Estos años fueron de una fecunda labor investigativa y divulgativa de sus trabajos históricos, destacándose en los períodos del siglo XIX y XX, en la llamada historia republicana, quizá como mayor énfasis en lo relacionado al siglo XIX, pero dejando trabajos sumamente importantes relacionados con la historia institucional política que llegaron al tratamiento de temas del siglo XX.
Quizá don Rafael sea el historiador más importante del siglo XX, aún sin superar por sus alumnos y discípulos en los temas por él abordados, montado sobre hombros de gigantes que le antecedieron en la investigación histórica nacional, con quienes contribuyó a dejarnos su legado en libros, investigaciones, escritos diversos, artículos.
Su paso por la investigación y publicaciones históricas ha dejado plasmada su huella en la vida académica universitaria y en la educación secundaria de quienes fueron sus alumnos, pero también de quienes fueron sus Hermanos en los Talleres de Trabajo de la G.·.L.·.C.·.R.·., donde también dejó una obra investigativa muy importante de la historia de la Masonería en Costa Rica, prácticamente desde los momentos mismos de la Independencia, pero sobretodo destacando el inmenso papel, e importante que lo fue, de quienes como miembros destacados de la Masonería también se desempeñaron en puestos públicos y desde allí marcaron su presencia en la institucionalidad costarricense, en los valores nacionales, en el espíritu democrático y de Libertad de nuestra sociedad nacional.
Su obra en resumen es de mas de 30 documentos que adquieren el carácter de Libros, más de 20 documentos publicados en periódicos que dieron origen a estudios profundos luego publicados en libro, más de 20 artículos que se publicaron en Revistas y otro tanto en periódicos.
Algunos de ellos son: Nuestros gobernantes, el Dr. José María Castro Madriz, Conflictos militares y políticos de Costa Rica, Los rectores de la Universidad de Santo Tomás, Costa Rica y la Guerra de 1856: la Campaña del Tránsito 1856-1857, El Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo en Costa Rica y varios tomos con temas diversos bajo la serie de Nuestra Historia Patria.
Raras veces publicó con seudónimo. Lo hizo para publicar dos artículos sobre su extraordinario padre, don Miguel, y para tratar el gobierno de Federico Tinoco Granados.
En todo este trabajo se manifestó como un conocedor como pocos del pasado histórico nacional, así como del presente que le tocó vivir, acariciar y tocar con sus propias manos de investigador.
Su paso por la vida fue de constantes marcas de sus huellas.
En la vida académica universitaria también se le reconoce y valora porque fue el impulsor de los grandes cambios, que él mismo impulsó, para renovar los estudios históricos, para preparar las nuevas generaciones de profesores e investigadores, que logró no solo trayendo profesores extranjeros que refrescaran con sus enfoques sino facilitando la formación de jóvenes graduados en el exterior, impulsando también el desarrollo de las especialidades y estudios de post grado en la propia escuela, estimulando las publicaciones. Resultado de este trabajo y de su visión reformadora logró dos escuelas académicas, incluyendo la de Geografía, dos maestrías y un doctorado, un Centro de Investigaciones Históricas, y la Revista de Historia que apoyó y coeditó con la Escuela de Historia de la Universidad nacional. Su impulso renovador hizo que la historia se desarrollara más como una disciplina universitaria. En este sentido se le puede considerar el gran arquitecto de los estudios históricos y geográficos modernos y recientes de Costa Rica.
Autodidacta en su formación permanente. Amante de las geografía, las matemáticas y de la cosmografía, estas últimas dos materias que dio y de la cual los que tuvimos oportunidad de ser sus alumnos disfrutamos extraordinariamente. De la geografía sostenía que se aprendía viéndola, caminándola. En cuanto al programa de estudios se acostumbró dar hasta el último punto del programa que se había establecido para el curso académico.
Hoy sus obras siguen siendo un punto de referencia obligado, después de don Rafa aún no se ha aprendido a hacer una historia política renovada y diferente, sigue estando vigente. Maestro y formador de maestros. Para él también la historia no solo perviviría con las obras publicadas en el pasado sino que debía hacerlo por la formación de más y mejores historiadores, en lo cual él no era nada egoísta ni mezquino. Enseñó con su ejemplo comportándose con sus alumnos y discípulos como un padre cariñoso, como un verdadero maestro.
Esto hace de don Rafael el que le sigamos reconociendo como el Primer Historiador del país.
En la Reforma Universitaria de 1956 y en el III Congreso Universitario de 1971-1972 dejó también su impronta y parte de las reformas que resultaron de estos dos eventos tienen su huella.
Su vida académica, en la cultura las letras y su paso por la educación y la cultura nacional le hizo merecedor de varios reconocimientos nacionales, los más altos, el Premio Aquileo J. Echeverría en 1971, el máximo galardón de nuestra cultura, el Premio Magón en 1979, el Premio Fernández Ferraz en 1985 que da el Instituto Costarricense de Cultura Hispánica y el Instituto de Cooperación Iberoamericano, la condición de Profesor Emérito de la UCR y el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Costa Rica en 1991, entro otras distinciones.
Fue original en sus obras y temas, supo tratarlos de forma exhaustiva con una narración cautivante. Contribuyó al desarrollo de la historiografía nacional y centroamericana.
R.·. H\Rafael Obregón Loría, algunos rasgos de su persona
Don Rafael fue una persona que expresaba por todos su poros generosidad. Tenía un gran espíritu de responsabilidad que trataba con su ejemplo de inculcar en quienes le rodeaban. Era amable, era original en sus cosas, ocurrente y gracioso que sabía disfrutar buenos ratos y situaciones jocosas, ya que tenía un gran humor. Sincero con quienes le trababan y leal con sus amigos y personas que formaban parte de sus afectos. Era humilde, nada extravagante, ameno en su trato y conversación. Regalaba a sus estudiantes y a quienes se lo solicitaban sus publicaciones, muchas de las cuales circularon por primera vez de esta forma.
Inculcaba no solo pasión por el conocimiento histórico, sino amor por la Historia, por el país y por los costarricenses. No fue xenofóbico ni le conocimos rasgos de esta naturaleza, siempre abierto, con visión universal, de una Humanidad sin fronteras.
Era incansable y le encantaba caminar. Muchas veces lo hacía hasta la misma Universidad desde su casa, allá por la Clínica Bíblica o por la Corte, o de estos lugares al edificio de la G.·.L.·.C.·.R.·., donde generalmente se dirigía caminando.
R.·. H\Rafael Obregón Loría, el ciudadano y patriota
Don Rafa fue un hombre preocupado por los problemas nacionales, incluidos los políticos, que no le eran ajenos. No fue un militante político partidista pero cuanto las circunstancias impusieron su presencia y su lucha asumió la responsabilidad política con el compromiso histórico que se le imponía. Menciono algunas ocasiones en que su presencia revestía este compromiso ciudadano y de patriota.
Así fue en 1939 cuando en las circunstancias de la alianza de la Iglesia Católica con el Partido Republicano, por el pacto que realizaron para derogar las leyes liberales de 1884, en las cuales habían tenido un importante papel Hermanos Masones de la época, y con las cuales estaba totalmente identificado, a cambio del apoyo de la Iglesia a la candidatura de Rafael Ángel Calderón Guardia, se sumó en la lucha para enfrentar dicha alianza en el intento que realizaron masones, liberales, comunistas con Ricardo Jiménez Oreamuno para impulsar su candidatura, ese año de 1939, con el objetivo de impedir la derogatoria de aquellas leyes. No se pudo pero allí estuvo don Rafa.
Diez años después, en 1948, cuando se convocó la Asamblea Nacional Constituyente, un grupo de liberales, y de Hermanos masones, preocupados por la situación intentaron llevar diputados al Congreso Constituyente, para lo cual inscribieron el Partido Liberal, que postuló a don Rafael en el segundo lugar de la lista de diputados in que saliera electo.
Con motivo del centenario de la Guerra de 1856-1857 contra los filibusteros norteamericanos en Centroamérica y Costa Rica, la Universidad de Costa Rica le encargó realizar una investigación sobre esos acontecimientos, que resultó en la obra La Campaña del Tránsito, luego publicada como la Guerra de 1856-1857, que sigue siendo el estudio más exhaustivo y profundo sobre aquellos sucesos y donde se valora extraordinariamente el papel de la sociedad y la ciudadanía costarricense en la defensa del país, de Centroamérica y de los valores amenazados por la horda filibustera.
En 1962 cuando en el gobierno de Francisco Orlich se intentó darle nombre a la autopista que comunica la capital con el aeropuerto, del presidente Woodrow Wilson de los Estados Unidos, don Rafael levantó la voz y públicamente actúo para que se impidiera dicha nominación, por la afrenta que significaba ese Presidente a la Soberanía Nacional.
En 1967 cuando se inició la proyección de la Universidad de Costa Rica con sus centros regionales allí también estuvo don Rafael Obregón, convencido de llevar en oportunidad y posibilidad los estudios superiores a distintas regiones del país para opción de aquellos jóvenes que por razones geográficas o económicas no podían venir a la capital.
En 1968, cuando un grupo de estudiantes en la Universidad de Costa Rica impulsaron una lucha de varios años por derogar el segundo párrafo del Artículo 98 de la Constitución Política, que se usaba para proscribir partidos políticos en el país, don Rafael se sumó a dicha campaña y contribuyó, con su presencia y apoyo a la misma, que otros distinguidos académicos igualmente se sumaran, párrafo que fue reformado hasta 1975, ampliándose la democracia política electoral nacional.
En la lucha de los estudiantes, junto con otras fuerzas sociales nacionales, contra la aprobación del Contrato Ley con la ALCOA en 1970, don Rafael también se sumó en contra de dicho Contrato, apoyó la lucha de los estudiantes, se preocupó y defendió a los estudiantes detenidos, entre ellos en aquel momento al entonces presidente de la Asociación de Estudiantes de Historia, Bernardo Portuguez Calderón. Don Rafael fue un amigo del movimiento estudiantil universitario, y veía con enorme simpatía sus luchas aún cuando algunas de ellas no las compartía plenamente.
En las luchas durante 1971 y 1972 que los estudiantes dieron por lograr un presupuesto justo para la Universidad, y las marchas y huelgas que en ese sentido se impulsaron bajo la consigna de 6 por ciento para la Universidad, en relación al porcentaje del Presupuesto Nacional de Educación que creíamos que le debía corresponder y equiparado con el la Corte Suprema de Justicia, allí estuvo presente y apoyando la lucha don Rafael.
Estos dos años también fueron de intenso trabajo en el III Congreso Universitario que redefinió aspectos importantes de la proyección pública de la Universidad y de su papel en la sociedad. Allí estuvo presente don Rafael.
En los años 70s durante la lucha de apoyo y solidaridad con el pueblo nicaragüense en contra la dictadura de la familia Somoza también estuvo don Rafa apoyando acciones que se hacían desde la Universidad y otros sectores en aquellas gesta.
Una lucha más, entre muchas que podría seguir narrando, fue la participación activa de don Rafael en las luchas magisteriales de 1995, en defensa del sistema de pensiones del magisterio y de los educadores del país.
R.·. H\Rafael Obregón Loría, sus valores
Sus valores nacionales, cívicos, personales fueron resultado no solo de la educación que recibiera de sus mentores sino también de aquellos que forjó en su vida, cultivando las tradiciones liberales y los de la filosofía y estudios de los trabajos en los Talleres de la G.·.L.·.C.·.R.·.
Nada huraño ni solitario. Nada egoísta. Entregado al prójimo, a servir y no servirse. Generoso. Tolerante, Liberal clásico y liberal político, exaltando siempre los grandes ideales de La Libertad, La Igualdad y La Fraternidad, y por ésta de la Solidaridad, que guían nuestra Orden. Era una persona de trato afable, de relaciones cordiales que generaba gran confianza.
Fue de una vida sencilla, austera, sin ostentación alguna, ni manifestación de riqueza, ni siquiera la de su sabiduría enciclopédica que compartía generosamente con cualquiera que se le acercar en busca del Saber y de la Luz.
Fue de carácter firme. Sabía tomar decisiones y cuando lo hacía era determinante. Era sobrio, prudente, discreto, franco y de opiniones directas. No se le conocía egoísmo, envidia ni rencor alguno. Y siempre tuvo un enorme deseo de servir. Humilde como un albañil.
Sus valores estaban dentro de lo que se podría llamar dentro de la Masonería la Sana Moral, la capacidad de analizar y juzgar las prácticas sociales, las costumbres, la vida social desde nuestra práctica interior, íntima hasta la que somos capaces de compartir.
Es la posibilidad de Modelar nuestra propia materia y conducir nuestro pensamiento de manera correcta, con capacidad de corregir los propios errores y defectos, de respetarse a sí mismo, de querer a los semejantes, deshaciéndose de prácticas egoístas.
Fueron también sus valores las preocupaciones para preparar, instruir y capacitar, con sus enseñanzas, para la vida personal, pública y ciudadana, formación de Hombres Libres, procurando el ejercicio de las buenas costumbres, los buenos modales, el recato, el respeto, la rectitud, lo razonable y lo justo, el respeto a los derechos ajenos. Combatió los fanatismos extremos.
Las columnas que apoyan el trabajo Masónico, la Verdad, la Razón y la Justicia, eran ejes de su vida cotidiana, de su conducta, tratando siempre de inculcar desde el aula o el Taller Masónica la Bondad, la Generosidad y el Altruismo, como sentimientos que deben estar grabados en el corazón de las personas. De aquí debe salir la luz que produzca la claridad del entendimiento para lograr el mejor Gobierno y la mayor Felicidad y Progreso posible como también pensaba el H.·.M.·. Bolívar.
Igualmente, en su formación educaba a sentir la satisfacción del deber cumplido, que implica conocer a los semejantes para poder entender y aplicar nuestros deberes sociales, conociendo nuestra vida en sociedad, donde debe imperar la unión, la disciplina , la fraternidad y la honradez. De aquí el respeto de los Deberes Cívicos con la Patria y la Humanidad, a quien se le debe servir y ser útiles. Por ello formaba para hacer y practicar el bien, desprendido de todo egoísmo y fortalecido con un sentido altruista, de proteger al débil y desamparado, y de luchar constantemente contra todas las formas de ignorancia.
R.·. H\Rafael Obregón Loría, en el movimiento masónico costarricense
Una faceta poco conocido fuera de este Templo del querido R.·. H\ Rafael Obregón Loría es su paso y presencia la Masonería y en la organización y vida interna de la G.·.L.·.C.·.R.·.
Recién salido del colegio y antes de iniciarse en la docencia se inició el 3 de julio de 1933 en la Respetable Logia Hermes No. 7. Allí inició su vida masónica. Ese mismo año fue Ascendido el 2 de octubre y Exaltado el 27 de noviembre del mismo año.
El 21 de julio de 1963 se afilió a la Respetable Logia Caridad No. 16 y el 12 de octubre de 1974 lo hizo a la Respetable Logia Coris No. 17.
Su trabajo en Logia lo llevó a desempeñar prácticamente todos los trabajos. Así en la Respetable Logia Hermes No. 7 se desempeñó como Secretario, Primer y Segundo Vigilante y como Venerable Maestro en los años de 1939, 1951, 1952, 1953, 1978, 1979 y 1985.
En la Respetable Logia Coris No. 7 fue Venerable Maestro en 1986.
Y, en la Gran Logia se desempeño como Gran Secretario en los años de 1940, 1941, 1942, 1957, 1958, 1959, 1960 y 1961. También fue Diputado Gran Maestro en los años 1947, 1954, 1955 y 1956. Ocupó el cargo de Gran maestro en 1948, 1963, 1964, 1965, 1966, 1969, 1981, 1983, 1990.
Se le declaró Miembro vitalicio por Decreto No. 6 de 3 de julio de 1956 y la Respetable Logia Maravilla No. 10, el 9 de agosto de 1980 le nombró Miembro Honorario de la misma.
En las Respetables Logias Caridad No. 16 y Coris No. 17 se le declaró Venerable Maestro Ad vitam.
En 1973, en vida del Q.·.H.·. Rafael Obregón Loría se propuso, por parte del R.·.H.·. Alvaro Núñez Baroni, en su condición de Gran Maestro, se le declarara Benemérito de la Masonería Costarricense, así dispuesto por decreto No. 3 de ese año. Este reconocimiento y honor el Q.·.H.·. Rafael Obregón Loría no aceptó que se le hiciera en vida y solicitó que el mismo entrara en vigencia una vez que hubiera pasado al Oriente Eterno, situación que se produjo el 25 de abril del año 2000 e.·.v.·.
Cuando fue nombrado en el cargo de Gran Maestro en 1948, y parte de los años siguientes, le tocó atender una situación difícil que pasó la G.·.L.·.C.·.R.·., y que gracias a dicho nombramiento, a su sabiduría y capacidad para enfrentar difíciles situaciones pudo sacarla adelante, conservarla y mantenerla con el prestigio que hoy se le reconoce en la vida social y en la Historia Patria.
En sus estudios históricos no dejó de lado los de la Masonería en Costa Rica y en Centroamérica. Obras particulares y también escritas en colaboración nos dejan una visión muy importante tanto de personajes como de situaciones en los cuales los Masones desempeñaron un papel activo en la vida nacional, pero también nos descubre personajes que participaron de los trabajos de los Talleres Masónicos, labrando desde allí y contribuyendo a construir el mejor orden social en búsqueda de la felicidad social.
Los estudios masónicos fueron, entre otros: La masonería en Costa Rica, el 75 aniversario de la fundación de la masonería en la República de Costa Rica, Presbítero Francisco Calvo: Ganganelli, organizador de la masonería en Costra Rica, Actividades Masónicas en Centroamérica antes de 1865.
La labor del Q.·.H.·. Rafael Obregón Loría, en la G.·.L.·.C.·.R.·., lo llevó a organizar con sumo cuidado uno de los museos más importantes que tiene el país, el Museo Masónico que lleva su distinguido nombre, y que permite evaluar el peso de la Reverenda Orden en la historia nacional y el importante papel de figuras públicas, políticas y de gobierno que han participado en el desarrollo nacional y han contribuido a la gestación y desarrollo de la sociedad democrática que hoy tenemos.
Esta es una visión resumida del intachable ciudadano que en su vida privada y pública, profana y masónica, que hizo lo posible por ser un ejemplo de lucha por las mejores causas y los más altos valores cívicos y ciudadanos, quien luchó por la mejor herencia patriótica, con visión siempre de futuro, que se constituyó en forjador, maestro, inspirador y mentor de generaciones de ciudadanos y Hombres Libres, que fue ese querido Humanista que es el Q.·.H.·. Rafael Obregón Loría.
Era una vida iluminada y quienes tuvimos el honor y la distinción de su conocimiento y trato, quienes tuvimos el privilegio de conocerlo, de luchar a su lado en distintas y comunes trincheras, de caminar por los senderos de la vida y el engrandecimiento del país, jamás lo olvidaremos, porque era una de esas personas que tienen la cualidad de ser un espíritu superior.
Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)
Al ejecutar el arquero rival el saque de puerta un enorme grito homofóbico se deja sentir. En las imágenes de primer plano, abundan risas de burla luego del grito ejecutado al unísono, un concierto desafortunado. Estas risas y muecas fueron parcialmente apagadas recientemente: la FIFA transnacional multó a México con dos partidos a puerta cerrada y 60.000 francos suizos por la reiterada conducta discriminatoria de sus aficionados.
Esta aparente acción correctiva, sin embargo, no es suficiente para detener la escalada de violencia conservadora que campea a nivel planetario. El mismo México experimentó en junio anterior el asesinato de un joven que, en una actividad social, confesó su estado serológico y portador del VIH. Fue torturado, quemado y finalmente asesinado.
Ya lo decía con algo de pena el cantautor español Víctor Manuel en una de sus composiciones: “nuestra sociedad es un buen proyecto para el mal”. Y es que efectivamente estas acciones de rechazo van minando las posibilidades reales de construir una experiencia distinta de colectividad, basada en la comprensión y aceptación del otro, de la otra.
Hoy se producen otras pandemias que no aplanan su curva. Se instala la naturaleza de las superioridades que, como ha dicho la historiadora costarricense Patricia Alvarenga, constituyen alteridades biológicas, de género y étnicas. Es necesario reconocer los discursos de odio como enclaves, como espacialidades simbólicas donde se vierten todo tipo de ideas discriminatorias y se produce un peligroso precedente que podría generar más violencias y actos peligrosos para la integridad y la vida de las personas.
Dos estudios realizados en Costa Rica en 2020 y 2021 deben considerarse parte de una tendencia regresiva, instalada quizá con mayor amplitud al tenor de una escalada conservadora, en aumento e irreversible.
Ambos encuadres señalaban la reproducción de discursos xenofóbicos y discriminatorios en redes sociales. El estudio más reciente publicado por la ONU, identificó más de 500.000 conversaciones vertidas en estos espacios virtuales, en las cuales se emite lenguaje fuerte y excluyente en contra de poblaciones específicas. Preocupa en demasía la alusión directa a la nacionalidad (xenofobia) al género (mujeres) y las identidades sexuales (personas homosexuales).
En la semana que se dan a conocer los resultados preliminares de este abordaje, una jueza de familia declinó su trabajo al enterarse de la posibilidad de casar a dos hombres. Está en todo su derecho de hacerlo, es cierto, pero esta actitud constituye un ejemplo más del carácter profundamente regresivo y excluyente instalado en la sociedad costarricense en estos temas.
En un contexto marcado por la incertidumbre de los relatos, en los que categorías como Estado, institucionalidad y sistema democrático experimentan reconfiguraciones importantes y los impactos demoledores para la convivencia social producto de la pandemia y la pérdida de sentido colectivo se han hecho sentir, los discursos de esta naturaleza deben revisarse con detenimiento.
Son esas las otras pandemias que deben ser aplanadas en su curva exponencial.
Uno de los desafíos más amplios en esta materia atraviesa el sistema educativo nacional. No es exagerado decir que los requerimientos a la presencialidad en el sistema educativo costarricense, exigidos por voces supuestamente defensoras de los derechos a la educación, deben ir acompañados de la solicitud expresa para implementar procesos intensos de trabajo con niños, niñas y adolescentes sobre el valor de las interrelaciones con esas otredades presentes en nuestra sociedad. Y el desafío alcanza tanto la educación privada como la pública.
Es desde estos niveles educativos donde se puede tratar de detener esa marca registrada de cierto ADN regresivo instalado en las profundidades de la identidad costarricense. Construir desde allí otro proyecto de sociedad. Aplanar la curva de esas otras realidades que amenazan con llevarse todo a su paso.
Celebramos este año el Bicentenario de la Independencia de España. Conmemoraremos en este sentido dos fechas de manera inevitable, el 15 de setiembre cuando en Guatemala se hizo la primera Declaración en este sentido, siendo Guatemala la sede principal de la Autoridad española para la región, y el 29 de octubre cuando, en Costa Rica, se tomó la decisión de Declarar la Independencia, siguiendo el Pronunciamiento fijado por Guatemala, conociendo también lo resuelto por Nicaragua. Así lo hicieron también El Salvador, Honduras y Nicaragua.
De Nicaragua también dependíamos en algunos aspectos administrativos al finalizar la colonia.
El Acta del 15 de setiembre, siguiendo las decisiones que habían tomado “los ayuntamientos constitucionales de Ciudad Real, Comitán y Tuxtla en que comunican haber proclamado y jurado dicha independencia, y excitan a que se haga lo mismo en esta ciudad” …y “oído el clamor de Viva la Independencia que repetía de continuo el pueblo que se veía reunido en la calles, plaza, patios, corredores y antesala de este palacio, se acordó por esta diputación e individuos de Excmo. ayuntamiento:
“Que siendo la independencia del gobierno español la voluntad general del pueblo de Guatemala”, convocando a un Congreso regional para conocer de estas decisiones, Congreso “que debe formarse”, se “circulen oficios a las provincias por correos extraordinarios para sin demora alguna se sirvan proceder a elegir diputados representantes suyos, y éstos concurran a esta capital a formar el congreso que debe decidir el punto de independencia general y absoluta y fijar”.
Mientras esto sucedía se iban declarando las independencias respectivas en la forma que lo hicieron El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.
Se ordenó, igualmente, en el Acta del 15 de setiembre “Que se pase oficio a los dignos prelados de las comunidades religiosas, para que cooperando a la paz y sosiego, que es la primera necesidad de los pueblos, cuando pasan de un gobierno a otro, dispongan que sus individuos exhorten a la fraternidad y concordia, a los que estando unidos en el sentimiento general de la independencia, deben estarlo también en todos los demás, sofocando pasiones individuales que dividen los ánimos y producen funestas consecuencias”, reconociendo la existencia de bandos a favor y en contra de la Independencia.
Y, contundentemente, “que imprimiéndose esta acta y el manifiesto expresado, se circule a las Excma. diputaciones provinciales, ayuntamientos constitucionales y demás autoridades eclesiásticas, regulares, seculares y militares, para que siendo acordes en los mismos sentimientos que ha manifestado este pueblo, se sirvan obrar con arreglo a todo lo expuesto”. Por ello, entre otras razones, se pronunciaron El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa rica.
Recibida, a mediados de octubre de 1821 el Acta de Guatemala, en que se proclamaba su Independencia y se incitaba a las Provincias a proceder, en Costa Rica durante casi tres semanas se conoció lo acontecido en Guatemala, y se procedió a nombrar delegados de los pueblos para que se reuniesen en Cartago, lo que hicieron el 29 de octubre, para definir la situación.
Así el 29 de octubre conociendo las Actas de Guatemala, de 15 de setiembre y la de León, de Nicaragua, de 28 de setiembre, que nos llegaron juntas, y conociendo “las plausibles noticias de haberse jurado la independencia en la capital de México y en la Provincia de Nicaragua”, donde, en Nicaragua, también, el 11 de octubre, con otra Acta, se había reafirmado la Declaración de 28 de setiembre, mejorándola en su contenido, se acordó: “1° Que se publique, proclame y jure solemnemente el jueves 1° de noviembre la independencia, absoluta del Gobierno español”. Esta es la celebración principal, la Independencia de España, esta es la que corresponde a la del Bicentenario, que se celebrará este año, en setiembre y en octubre. Lo acordado primero fue la Independencia de España, lo segundo jurar la Independencia.
Los sucesos en Centroamérica, ligados a los de México, donde Agustín de Iturbide, que mantenía independiente a México de España, aunque su Declaración definitiva de Independencia de México es hasta el 26 de setiembre, había declarado el Imperio, y arrastrado corrientes anexionistas al mismo, una vez declaradas la Independencias de la región.
En Costa Rica no estuvimos al margen de estas corrientes anexionistas. Por ello en el Acta del 29 de octubre se manifiestan esas tendencias, cuando se dice “que absolutamente se observarán la Constitución y leyes que promulgue el Imperio Mexicano, en el firme concepto de que en la adopción de este plan (refiriéndose al Plan de Iguala, acordado por Iturbide) consiste la felicidad y verdadero interés de estas provincias”. Así quedó sellada la Independencia de España. La posibilidad de la anexión al Imperio Mexicano se desvaneció con la misma desintegración del Imperio antes de que la noticia de Costa Rica llegara a oídos de Iturbide.
La Proclamación de la Independencia del 29 de octubre, de España, no puede dejar de celebrarse en Costa Rica. Oficialmente el Gobierno de la República tiene que hacerlo. Si por tradición se ha celebrado la fecha del 15 de setiembre en Cartago, no podrá obviarse la fecha del misma del 29 de octubre en Cartago.
El 15 de setiembre de 1821 no se celebró nada en Centroamérica, excepción de Guatemala. El Congreso centroamericano pocos meses después dispuso que se celebraran ambas fechas, la del 15 de setiembre, que se constituyó en el detonante de las Declaraciones de Independencia de las provincias centroamericanas, y a la vez las fechas correspondientes en las que cada provincia había hecho su Declaración, en el caso de Costa Rica, la del 29 de octubre.
Allí, en ese Congreso se afirmó la Independencia de Costa Rica el 29 de octubre. En 1975 el Presidente Daniel Oduber Quirós, por Decreto 5303, del 13 de octubre de 1975, dispuso que se siguiera celebrando la fecha del 29 de octubre como la fecha en que se firmó la Independencia de Costa Rica.
Así tenemos dos Actas, la del 15 de setiembre, que se celebra regionalmente, y la del 29 de octubre, que corresponde a la fecha de la Independencia de España, así escrita, en Cartago.
La discusión académica sobre estas fechas se va a seguir manteniendo. Es inevitable, como inevitable es la celebración del 29 de octubre.
Que esta discusión conduzca a enriquecer más y mejor la Historia chica de aquellos días, será su mejor resultado.
Lo que no es válido es negar la fecha del 29 de octubre, como no se niega ni se reniega de la del 15 de setiembre, que fue el gran detonante de las Actas de Independencia de cada uno de los actuales países centroamericanos.
El más reciente escándalo que ha llenado los espacios mediáticos durante semanas y parece que no amainará, pues cada día aparecen nuevos y más graves datos que acrecientan el abismo insondable de la corrupción, debería ser uno de los temas centrales de la próxima campaña electoral, pues ya, de alguna manera, con este escándalo se inició esta campaña. Si bien hemos de reconocer que no se trata, ni mucho menos, de un fenómeno nuevo, porque en lo que llevamos de siglo gobiernos de diverso signo partidario cargan un fardo de acusaciones; basta con mencionar el caso de las Crucitas durante el gobierno de los hermanos Arias, la “trocha” que se dio durante la administración de Laura Chinchilla, o el “cementazo” en el gobierno anterior. Una de las características más preocupantes de estos casos es que salpican, no sólo al entorno de absoluta confianza de los jefes de Estado, sino también a su persona misma y a parientes suyos y sus allegados. El asunto reviste ribetes aún más inquietantes, si tomamos en cuenta que esos reiterados escándalos ponen en tela de juicio la idoneidad ética y la eficiencia administrativa de los que hasta ahora han regido los destinos de la patria; al mencionar a los que “hasta ahora han regido los destinos de la patria”, involucro por igual a los jerarcas de los supremos poderes como a los grandes empresarios, cuyos intereses están ligados a las multimillonarias obras que se realizan con fondos públicos, por lo que siempre se cuidan de tener sus representantes en las instituciones estales, hayan o no sido elegidos por la vía electoral; unos y otros usufructúan de las mieles del poder en razón del dinero, en su condición de grandes empresarios o de funcionarios del Estado. Si algo quedó claro con estos escándalos, es que el origen de la corrupción viene del sector empresarial privado, que se las ingenia para seducir, como la serpiente bíblica, a funcionarios públicos inescrupulosos y proclives al enriquecimiento fácil.
La indignada reacción del pueblo no se ha hecho esperar; podría estallar en cualquier momento, en formas no necesariamente pacíficas; porque hay conciencia de que esta vez no se trata de una vez más, sino que se ha tocado fondo. Veamos el contexto; la pandemia se ha prolongado y, con ello, la crisis económica y sus secuelas en el campo social y laboral, se agudiza. No es que esta crisis no existía antes, pero la pandemia no ha hecho sino poner en evidencia sus manifestaciones más deletéreas, tales como el incremento de la brecha social, el aumento del desempleo y la laguna que se ha creado en la educación formal. Definitivamente, hay un antes y un después de la pandemia; los historiadores hablarán de una generación que se llame “la generación de la pandemia”; es aquella generación de niños y adolescentes que durante meses no pudo asistir a clases y cuyas lagunas educativas les afectará en el futuro personal, como afectará al futuro mismo de nuestro país. Las consecuencias de esta crisis están lejos de verse actualmente en toda su virulencia, pero se irán viendo a medida que vaya pasando el tiempo, porque esas fatídicas consecuencias durarán y perdurarán en forma pertinaz. Lo que podemos decir es que por ahora sólo vemos la punta del iceberg. De nosotros depende que esta crisis no sea una tragedia, sino tan sólo e inevitablemente en algunos de sus efectos, pero que seamos capaces de convertirla en un peldaño que nos permita ascender y ver más lejos personalmente y, sobre todo, como nación, avizorar un panorama más esperanzador en el futuro, empezando por el a presente año en que celebramos doscientos años de haber nacido como nación soberana.
Una crisis como la que vivimos no es casual, ni nació ahora con el escándalo más reciente. La corrupción –y la evasión de impuestos es una de sus purulentas manifestaciones – tiene larga data. Es una de las causas de nuestro subdesarrollo, de por qué no hemos podido superar la pobreza ni acrecentado la clase media, ni hemos avanzado en la justicia social en las últimas décadas. La corrupción tiene sus raíces en la colusión entre intereses privados de un sector minoritario pero cada vez más prepotente e inescrupuloso y mercenarios que, se han apoderado del Estado y sus instituciones, convirtiéndolas en fuentes de lucro y no de servicio a la comunidad. Por eso, la corrupción abarca amplios espacios, tanto privados como públicos y amenaza con estrangular con sus tentáculos omnipresentes a nuestra democracia, sobre todo cuando se alía con el poder del narcotráfico y el dinero proveniente del lavado, que ya domina en gran medida el poderoso capital financiero. Con ello, la paz social y la estabilidad política se ven seriamente amenazadas.
Las raíces del mal no están en la corrupción; ésta no es más que la consecuencia más deletérea de un mal que radica en una sociedad infectada por un capitalismo decadente, que cree que el poder del dinero lo logra todo. Hoy tenemos conciencia en forma dramática de que la democracia está en crisis debido a que el dinero proveniente del lavado amenaza con deteriorar en forma definitiva la confianza del pueblo en los partidos políticos. La corrupción genera decepción generalizada. Por lo que será el pueblo mismo quien deba tomar las riendas de su propio destino. Las próximas elecciones deben ser vistas, no como un monótono ritual más de la “democracia” formal, sino como el primer paso para convertirla en una democracia real que responda a sus necesidades. Para ello, los sectores más sanos y lúcidos de la ciudadanía deben unirse en un frente común y hacer una obra de conciencia cívica que asuma el poder por la vía pacífica y devuelva al pueblo la confianza en su propia capacidad de darse un destino mejor.
José Rodríguez-Medel Briones nació en Siruela, Badajoz, España, en 1888. Hijo de militar, fue alumno de la Institución Libre de Enseñanza y estudió la carrera militar, saliendo de la Academia con el grado de teniente.
En 1908, siendo ya oficial de la Guardia Civil, fue destinado a Pamplona. En ese destino, conoció a Lucía Carmona, con la cual contrajo matrimonio el 21 de septiembre de 1911.
Al poco tiempo, Rodríguez-Medel se trasladó a Granada y abandonó su actividad en la Guardia Civil, aunque mantuvo su escalafón en el Cuerpo como supernumerario sin sueldo. En Granada, obtuvo el título de ingeniero mecánico y se dedicó a dar clases de matemáticas. Fundó una Academia de Álgebra y Matemáticas y escribió un libro de aritmética.
En 1933, Rodríguez-Medel reingresó en la Guardia Civil como comandante, solicitando los destinos de Madrid y Pamplona. Destinado en Madrid, se convirtió en el ayudante de campo del general Federico Santiago. En 1936, regresó a Pamplona y asumió el mando de la Comandancia de la Guardia Civil de Navarra.
Nada más llegar a Pamplona, Rodríguez-Medel presentó sus respetos al gobernador de Navarra y al alcalde de Pamplona, Tomás Mata. Sin embargo, no hizo lo mismo con la autoridad militar, el general Emilio Mola Vidal. Ambos se conocían desde que cursaron juntos los estudios en la Academia de Infantería y Rodríguez-Medel sabía que Mola tenía una ideología de extrema derecha y que era contrario a la Segunda República española. Tenía conocimiento además de que Mola conspiraba contra la República.
El general Mola, desde su puesto en Pamplona, efectivamente encabezó la conspiración y el Golpe de Estado contra la Segunda República española de julio de 1936, confirmando las sospechas de su antiguo compañero de estudios.
En los días previos al Golpe de Estado y al inicio de la Guerra Civil española (1936-1939), Mola intentó incorporar a la trama golpista a Rodríguez-Medel sin éxito. Este rechazó la oferta de Mola y, en una tensa discusión, le aseguró que como comandante de la Guardia Civil en Navarra defendería la legalidad republicana y a la Segunda República española.
El 18 de julio de 1936, se produjo el esperado Golpe contra la República con el general Mola a la cabeza. Rodríguez-Medel fue fiel a su palabra, lo cual le condujo a un final dramático.
A las ocho de la tarde de aquel 18 de julio, en la plaza de San Francisco de Pamplona, formaron 80 guardias civiles de la Comandancia de la Guardia Civil de Pamplona para marchar hacia Tafalla. La idea era armar una línea de defensa contra los golpistas, según órdenes dadas por el inspector general de la Guardia Civil, el general Sebastián Pozas. Rodríguez-Medel arengó a sus hombres. Pero su grito ¡Viva la República! fue contestado por varios guardias con vivas a España. Un guardia civil, su chófer, al que él llamaba familiarmente “tío”, le disparó dos tiros por la espalda que le causaron la muerte. La Guardia Civil de Navarra pasó a estar controlada por los golpistas.
Al mismo tiempo que se producían estos hechos, otros comandantes de la Guardia Civil de plazas claves tuvieron más suerte. En Barcelona, José Aranguren y Antonio Escobar, junto a sus hombres, se mantuvieron fieles a la legalidad republicana y combatieron con éxito el Golpe de Estado. En Madrid, la Guardia Civil derrotó a la rebelión, tanto dentro como en los alrededores de la capital.
La noticia de la muerte de José Rodríguez-Medel fue presentada por los golpistas y los medios de comunicación afines al Golpe como un accidente, aunque los dirigentes republicanos tuvieron pocas dudas de que se trataba de un asesinato. La mujer de Rodríguez-Medel tampoco tuvo dudas sobre lo ocurrido y se desplazó rápidamente a Pamplona. Solo pudo enterrar a su marido en un panteón de una familia amiga, sin inscripción alguna.
José Rodríguez-Medel fue una de las primeras víctimas del Golpe de Estado de 1936 que desencadenó la Guerra Civil española y la posterior dictadura de Francisco Franco. Durante décadas, su familia por miedo y el entramado franquista por intereses políticos defendieron que su muerte había sido por accidente. Hoy, con el pasar del tiempo y las aportaciones de historiadores, sabemos que José Rodríguez-Medel fue asesinado por defender la República, que cumplió con ella hasta su último aliento y que, en definitiva, fue un héroe republicano.
Dr. Luis Paulino Vargas Solís Economista Director a.i. CICDE-UNED
Escribo estos rápidos apuntes, incentivado por la solicitud que recibí de un político nacional, que me pidió mi criterio en relación con un artículo titulado “Un plan B para el acuerdo con el FMI”, del colega economista Francisco Esquivel, el cual fue publicado en el Semanario Universidad el 2 de julio de 2021.
1) Estoy de acuerdo con todo lo que plantea Francisco, pero creo que se queda corto.
2) La situación de relativa sostenibilidad o mejora fiscal que se registra en los primeros meses de este año, podría no ser perdurable. Puede que haya efectos de incrementos en los ingresos por IVA, e influidos por este último, de incremento en los impuestos sobre ingresos y utilidades, que podrían no repetirse en el futuro. Incluso con tales incrementos, la tasa de tributación sigue siendo baja (en el orden del 15% del PIB, aproximadamente, con un PIB que todavía no recupera sus niveles de 2019).
3) Estoy completamente de acuerdo en lo que Francisco plantea en materia tributaria.
4) Pero creo que deberíamos atrevernos a dar un paso más allá mediante la tributación progresiva sobre rentas y ganancias de capital y sobre grandes patrimonios. En el primer caso, la tasa plana penaliza más fuertemente al pequeño ahorrante, al pequeño propietario o, en fin, al pequeño rentista. En el segundo caso, la idea sería ampliar lo que ya existe en relación con casas de lujo, para incluir las otras formas de patrimonio personal o familiar, pero hacerlo con base en tasas progresivas y con un umbral exento suficientemente alto
5) Si ya lo anterior (bien lo sé) es políticamente delicado, lo que enseguida diré quizá lo es más, pero aun así lo creo necesario: la tributación progresiva sobre herencias y sucesiones, como un mecanismo necesario para romper la transmisión intergeneracional de las desigualdades (en la línea de ideas propuestas por Piketty, esto podría alimentar un fondo que, a su vez, permita asignar una dote de capital a cada persona, la cual podría ser entregada a cada muchacho y muchacha, cuando lleguen a su mayoría de edad, o, quizá, a los 21 años).
6) Esquivel plantea en su artículo, ideas valiosas en la línea de una reforma administrativa, que propicie más eficiencia y productividad en el sector público. Está bien, pero no es suficiente. Tendríamos que ambicionar más. Por ejemplo, mediante una mejor articulación y coordinación, que permita eliminar duplicidades y despilfarros. Hay que pensar en lograrlo sobre una base dialógica y respetuosa, sin generar más polarización y conflicto del que ya existe. Una reforma a los regímenes de empleo público, igualmente construida de forma dialogada y con pleno respeto a la Constitución, sigue siendo necesaria (no el esperpento que está siendo propuesto), para corregir incoherencias en las remuneraciones (puestos con funciones y responsabilidades muy similares, a veces idénticas, con salarios muy distintos en distintas instituciones), evitar en el futuro salarios excesivamente altos; garantizar mejora real de los salarios a lo largo del tiempo, pero de forma financieramente sostenible.
7) El aspecto clave, sin el cual nada de lo anterior tiene mucho sentido, tiene que ver con la reactivación de la economía y el incremento sustancial en la capacidad de generación de empleos. Al respecto es importante considerar:
Pasarán varios años antes que el turismo tenga una plena recuperación. Lo que por ese lado pueda lograrse es limitado.
Las exportaciones de zona franca claramente no son una respuesta. En el último año han crecido a un ritmo espectacular, sin que el resto de la economía (o sea, el 95% de las personas trabajadoras) apenas se enteren.
Las exportaciones que no son de zona franca, desde hace algunos años (o sea, desde antes de la pandemia) manifiestan un dinamismo más bien contenido. La recuperación en los países ricos del norte, contribuirá a reanimarlas, pero no será suficiente.
Es urgente promover una reactivación con efectos en plazos lo más corto posibles, y que se sienta significativamente en el empleo.
En el momento actual ello solo es posible mediante el empuje desde el Estado, a través de un programa de inversiones públicas que sean de rápida y fácil ejecución, y que se diseñen de forma que generen muchos empleos, incluyendo muchos empleos para las mujeres.
Esto último debería ser parte, de un amplio programa de inversiones públicas, con proyección a mediano y largo plazo, que enfatice ámbitos como los siguientes: sanidad, educación y cuido; energías limpias; transporte público; ciencia y tecnología; agua; vivienda popular, entre otros.
El endeudamiento externo que el país obtenga debería destinarse a financiar estos programas de inversión pública, para generar la necesaria capacidad de pago futura. Hoy se destina a sustituir deuda interna “cara” por deuda externa “barata”. A la larga, ello puede significar que el caldo salga más caro que los huevos, puesto que se descuida el aspecto clave: modernizar la economía y elevar su productividad, para que, en el futuro, podamos afrontar estas deudas sin que ello nos genere nuevos problemas.
8) Claro que es necesario avanzar en la renegociación de la deuda pública, por lo menos el componente interno de ésta. Esta, junto a otras medidas (incluso una intervención más directa del Banco Central), debería propiciar una reducción significativa en los pagos por intereses.
9) El crédito accesible y barato o, en general, una política monetaria que propicie la baja en las tasas de interés, solo puede cumplir una función complementaria, no puede ser el centro de la estrategia. Es que el crédito se mueve a partir de la demanda, no de la oferta. O sea: el crédito se reactiva cuando la economía se reactiva, no a la inversa. Enfatizar la generación de empleo, la modernización de la economía y la elevación de la productividad, así como el desarrollo regional equilibrado, la equidad de género y la democratización en la distribución de la riqueza, son objetivos que deberían guiar la asignación del crédito.
10) Desde luego que hay que avanzar seriamente en simplificación de trámites, siempre que ello no implique sacrificar objetivos ambientales, de protección de los derechos laborales y de los derechos humanos en general, o la protección de la salud. Pero tengamos claro que simplificar trámites es un paliativo y un complemento, no una medida estructural significativa.
11) Cualquier propuesta en materia de reducción de cuotas de seguridad social debería garantizar que habrá fuentes alternativas de financiamiento o, en último término, deberían garantizar que no se dañará financieramente ni a la Caja ni a otras instituciones de seguridad social.
12) En todo caso, no debemos olvidar que las cuotas de seguridad social son “altas” no tanto en términos absolutos, cuando principalmente en términos relativos, es decir, son altas relativamente a la productividad de nuestros trabajadores y trabajadoras. Las soluciones deberían concentrarse en lo segundo, más que en lo primero, y eso es lo que anima, en general, las ideas que aquí propongo.
Favorecido por una evolución que se aceleró a lo largo del último decenio, el gran poder económico, el de los grupos más ricos y el empresariado más fuerte, logró en los últimos años, tomar las riendas del país, sin apenas nada que pudiera contrarrestar su asfixiante hegemonía. Pero, quizá, ello podría cambiar.
Quizá, digo. Ya veremos
La “cochinilla” -un escándalo de dimensiones épicas- ha puesto al gran empresariado y a los muy ricos a la defensiva. Y de paso ello ha refrescado la memoria: Caja-Fischel; Yanber; Aldesa… “Papeles de Panamá”; los fraudes tributarios que pringan a La Nación y Teletica; las empresas, eternamente bebés con cero ganancias, de Florida Ice and Farm… Los abusos con tarjetas de crédito y datáfonos de ciertos bancos privados; APM Terminals; la 27…
Lo anterior se entrevera con algunas otras problemáticas, todo lo cual podría abrir opciones para que otros sectores dentro de la sociedad costarricense, recuperen influencia, legitimidad y capacidad de convocatoria.
Unos ejemplos para ilustrar el punto
En contraste con la “timidez” que paraliza a las cámaras empresariales frente al caso “cochinilla” (¿por qué será?), la voz de los sindicatos se ha hecho sentir fuerte y enérgica. Como punto de partida no está mal. Por otra parte, pensiones y los problemas de la educación en el contexto de la pandemia, les pone en bandeja a los sindicatos posibilidades que no deberían desaprovechar.
Algo se ha propuesto en pensiones, pero es insuficiente. No he visto nada en relación con educación. No deberían dejar pasar la ocasión. Para mañana podría ser tarde.
Lo que pase con el proyecto de empleo público, podría ser de decisiva importancia. Si ese mamarracho se cae en la Sala Constitucional (debería caerse, pero sabemos que la Sala es imprevisible), daría oportunidad para un vuelco radical en la narrativa sobre empleo público y reforma del Estado.
Solo he mencionado algunas posibilidades. Hay muchas más. Vale decir: un cambio podría darse, pero no se dará espontáneamente. Ante todo, se necesita lucidez, compromiso y decisión.