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La gigantesca huella de Mario Devandas Brenes

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

“No te preocuparon desaires ni groserías que alguna vez te hicieron, como no te preocupó pasar casi 4 meses de prisión por impedir la privatización del ICE. Para vos había causas superiores de vida:

  1. Promover la participación y organización de los trabajadores y de los ciudadanos en general en la lucha por la defensa y ampliación de sus derechos.
  2. La unidad de las organizaciones sindicales tras un programa unitario para enfrentar la estrategia común de las grandes empresas nacionales y extranjeras radicadas en el país
  3. La unidad de los sectores progresistas y democráticos para darle nacimiento a un gobierno de corte democrático y popular.
  4. La solidaridad con los más necesitados y la lucha por el Bien Común.”

Albino Devandas Brenes QUERIDO MARIO: ¡NACISTE EN NAVIDAD!

Después de casi cinco décadas de una vida fecunda, siempre en la lucha, de manera decidida y consecuente, con coraje y determinación ciertos además de profundos, al lado de los sectores populares en defensa de las instituciones y del estado social de derecho, aportando al pensamiento social su inmensa pasión y rigurosidad analítica, como unas cualidades esenciales que siempre lo caracterizaron, el compañero Mario Devandas Brenes (1946-2020) nos ha dejado en esta madrugada del día de Navidad del año 2020. La noticia corrió como un reguero de pólvora, trayéndonos un alud de recuerdos que sacudieron nuestra mente e hicieron aflorar nuestros más caros sentimientos, una nota de tristeza y de dolor se apoderó de la escena, al menos por un rato, aunque luego vino la reflexión que debe conducirnos a situar en su justa dimensión histórica la memoria de un hombre que “jamás descansó en paz”, contraponiendo su fecunda existencia con ese lugar común al que se aferran los seres humanos ante el avasallador misterio inextricable de eso que llamamos “la muerte”. Nada que ver con el indomable espíritu de este hombre que conocí en el Partido Socialista de Costa Rica, en el que milité por un breve período a mi llegada de Chile, después de golpe militar de 1973, no sin antes haber recibido la poderosa influencia del ethos del Partido Socialista de Chile, esa que se fue diluyendo en el exilio chileno y en los treinta años de la posdictadura, disfrazada de democracia, que se implantó en ese país, a partir de 1990, con los gobiernos de la des-concertación y de la derecha strictu sensu que sucedieron al pinochetismo. Sobre militancias, ideas y principios Mario representó todo un capítulo de la lucha política que trascendió al Partido Socialista, en el que militó también con audacia y determinación, manteniendo un gran apego a la democracia interior en la vida partidaria, principios que como él manifestó, posteriormente, lo llevaron más tarde a alejarse de ese partido y después de la militancia partidaria. Habiendo llegado a la Asamblea Legislativa como diputado de la Coalición Pueblo Unido, en 1978, su trabajo y su lucha incesante lo llevaron hacia planos más elevados de ella, de tal manera que para los primeros años de la década de los ochenta se había convertido en uno de los dirigentes más importantes de la izquierda costarricense, sostuvo siempre que él y sus compañeros de entonces ligaron siempre el trabajo parlamentario con la lucha callejera y el contacto directo con la población ( Ver al respecto una reciente entrevista suya para la Asociación Nacional de Empleados Públicos ANEP).

Mario Devandas Brenes, visto desde la perspectiva de la larga duración histórica, fue un hombre cabal además de un luchador y un combatiente decidido, cuya acción siempre estuvo ligada al pensamiento sistemático y a la reflexión rigurosa y atenta sobre los orígenes y causas más profundas que lo llevaban al terreno de la lucha social, en especial durante aquella década de los setenta del siglo anterior, donde el escenario se prestaba para dar lugar a muchas confusiones. Nos acaba de dejar un hombre que representó los valores más altos en la defensa de la institucionalidad costarricense (todavía no alcanzamos a evaluar y a palpar lo que significa tan tremenda pérdida, la que no termina de golpearnos en pleno rostro), los que se expresaron desde el alfa original en su defensa del Instituto Costarricense de Electricidad(ICE), como punto de partida y en el omega con que se cerró su existencia luchando sin descanso, y procurando elaborar una estrategia para defender de una enorme cantidad de asechanzas de todo tipo a la Caja Costarricense del Seguro Social(CCSS), al sistema nacional de salud y al régimen de jubilaciones del IVM, ligados ambos a las finanzas de una institución asediada, desde hace varias décadas por los intereses del capital financiero, y de la medicina privada que ha venido proliferando en Costa Rica.

Hoy más que nunca esa memoria de lucha, expresada en la vida de Mario Devandas, se encuentra amenazada por las clases dominantes y sus corifeos de todo tipo que siguen venciendo, como decía Walter Benjamin en sus TESIS SOBRE LA HISTORIA de 1940. “Encender en el pasado la chispa de la esperanza es un don que sólo se encuentra en AQUEL historiador que está compenetrado con esto: tampoco los muertos están a salvo del enemigo, si éste vence. Y este enemigo no ha cesado de vencer” (op.cit p.22), sobre todo ahora que Mario pasa a ser parte del pasado, pero también del eterno presente de nuestras luchas y esperanzas, cuando desde cierto progresismo y desde una izquierda boba tratan de confundirnos también, por eso Mario vivirá siempre en la memoria de las más auténticas luchas populares.

La pandemia del Covid 19 como un fenómeno social, clínico, económico y político totales vino a ser la gota que derramó el vaso, hasta el final Mario estuvo analizando ese fenómeno tan complejo y único e intentando dar salida a situaciones y fuerzas macro que excedían con mucho a las suyas, dentro de este fatídico año de 2020. Esa tarea la llevó a cabo hacia el interior de la junta directiva de la CCSS, como representante de los trabajadores en la institución e intentando hacer conciencia hacia el conjunto de la población acera de la gravedad y la importancia del tema, como una especie de leiv motiv que caracterizó su larga lucha de décadas sin pendejeras ni miserias de poca monta, dentro de la que fue una fructífera existencia al servicio de nuestro pueblo, la que le fue arrebatada por una cruel enfermedad que afrontó con una dosis de estoicismo y optimismo, según nos lo han dicho sus seres queridos más cercanos.

La vieja socialdemocracia costarricense del PLN, ni siquiera en sus mejores momentos, cuando todavía la oleada neoliberal no había alcanzado nuestras playas y todavía mantenía algunos arrestos keynesianos, dejó de tener vacilaciones y se fue deslizando en derivas como aquella de la “desnacionalización del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE)”, la que Mario no sólo detectó sino que combatió con gran determinación durante aquel gobierno de Daniel Oduber Quirós (1974-1978) que se había empezado a embarcar por ese camino regresivo, su visión y diagnóstico fueron estratégicos y marcaron un parteaguas que habría de caracterizar a las luchas que vendrían. Enfrentándose a la legislación represiva contenida con el Código Penal que castigaba el ejercicio de la protesta social con penas de cárcel, se lanzó a la lucha social desde el sindicalismo con la heroica huelga de mediados de 1976, de los trabajadores del ICE, interponiéndose en el camino de su privatización, a la cabeza de ASDEICE junto con el ingeniero Luis Fernando Alfaro, la que fue ferozmente reprimida y le acarreó a ambos dirigentes casi cuatro meses de cárcel y toda clase de insultos y vejaciones. De ese tamaño, era ya el Mario Devandas que empezaba su larga lucha en medio de aquella coyuntura tan difícil para defender una de las instituciones más importantes para los costarricenses.

Hoy Mario nos deja en medio de la más grande ofensiva del totalitarismo de una derecha insaciable, sanguinaria y defensora de los intereses del capital financiero, cuando sus corifeos y portavoces se preparan para asaltar lo poco que queda del estado social de derecho, en medio de una atmósfera donde el odio se expresa todos los días hasta por los poros e intersticios más increíbles de la vida social. Sólo nos queda retomar su banderas en lo que es para mí una especie de Requiem para Mario Devandas, ese ícono de la resistencia (social y popular), como bien lo caracterizó el también luchador y periodista Nelson Piedra Chinchilla o quizás una especie de REDOBLE POR RANCAS, parafraseando o retomando el título de una de esas novelas épicas del recordado escritor peruano Manuel Scorza (1928-1983), fallecido en el exilio, en un accidente en el Aeropuerto de Barajas hace casi cuarenta años, donde el autor recupera la memoria de las luchas campesinas en los Andes Centrales del Perú de los años cincuenta y sesenta del siglo anterior, en homenaje a las de Mario que son las nuestras. Hasta la victoria siempre, compañero Mario Devandas Brenes, nos queda retomar con inteligencia y valor tus luchas y salir de los lugares comunes contra viento y marea, esos que no nos llevarán nunca a buen puerto.

Fallece José Manuel Paulino, presidente fundador de REDOCIDEC

¡Hasta siempre, querido José Manuel!

Comunicado. La Red de Organizaciones de Personas con Discapacidad de Centroamérica y El Caribe (REDODICEC), hace público, con mucho dolor, el fallecimiento del compañero José Manuel Paulino, Presidente Fundador de la red regional. Su deceso se dio el día, 22 de diciembre del 2020.

El compañero José Manuel deja una huella profunda e imborrable en la lucha por los derechos de las personas con discapacidad, en su República Dominicana natal, en América Latina y El Caribe, y en el mundo.

Su liderazgo se distinguió siempre por unir su claridad política con una práctica firme y consecuente. Eso hizo que su amplio dominio de los derechos humanos, lo tradujera en propuestas de políticas públicas inclusivas y realizables.

Contribuyó, en forma destacada, a construir normas en el campo de los derechos de las personas con discapacidad, tanto de alcance nacional como internacional. Su capacidad propositiva quedó marcada en la normativa dominicana, así como en Naciones Unidas, a través de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad (CDPD).

Su agudo intelecto, su capacidad analítica y para lograr consensos, y su fuerza persuasiva, le permitieron incidir políticamente, con avanzadas propuestas e iniciativas, de las que se beneficiaron, de manera significativa, las personas con discapacidad y sus familias.

El compañero José Manuel fue asimismo un sembrador y constructor de organizaciones de personas con discapacidad. En su país fue fundador y Presidente de la Fundación Dominicana de Ciegos (FUDCI) y de la Federación Nacional de Discapacidad Dominicana (FENADID). En el contexto regional, fue fundador de la Unión Latinoamericana de Ciegos (ULAC), de la Red Latinoamericana de Organizaciones No-Gubernamentales de Personas con Discapacidad y sus Familias (RIADIS) y de REDODICEC.

En el ámbito público, el compañero Paulino participó en la génesis y creación del Consejo Nacional de Discapacidad (CONADIS), de República Dominicana. También se desempeñó como asesor en el campo de los derechos de las personas con discapacidad en el Parlamento de su país.

Se destacó asimismo en su labor docente, educando y capacitando a varias generaciones de personas con discapacidad en el campo de los derechos humanos y jugó un papel muy activo en la vigilancia del cumplimiento de la Convención de la ONU, impulsando los informes alternativos, desde sociedad civil, ante los informes oficiales que presentó el Estado dominicano a Naciones Unidas.

La Junta Directiva de REDODICEC, ante su partida, ha decidido que la IV Conferencia de la red, fijada para realizarse de manera virtual el próximo año 2021, llevará su nombre. Será el mejor homenaje a una persona que tanto contribuyó en la fragua, forjamiento y desarrollo de nuestra organización regional.

Finalmente, trasmitimos nuestro más emotivo pésame y nuestra solidaridad, a Doña Miriam, la esposa de José Manuel, a sus hijos, a sus nietas y demás familiares y amigos, así como a las personas con discapacidad de su país, que siempre lo llevarán en su memoria y sus corazones.

¡Hasta siempre, querido José Manuel!

Capitales de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, 23 de diciembre del 2020.

Junta Directiva de REDODICEC

Homilía exequias fúnebres Mario Devandas Brenes

Pbro. Luis Alejandro Rojas A.
Catedral Metropolitana, San José,
26 de diciembre de 2020
Homilía, Exequias Fúnebres

Hoy nos convoca una vez más don Mario Devandas Brenes, pero esta vez para despedirnos.

Ha iniciado su viaje más allá de la muerte y venimos a darle nuestro abrazo fraternal y solidario a su querida familia.

Abrazo que extiende el señor Arzobispo de San José, que me ha pedido manifestarlo, como un gesto solidario y de consuelo para sus seres amados.

Esta mañana las puertas de la Catedral Metropolitana de San José se abrieron para recibir los restos mortales de un costarricense ilustre. De un compatriota que se dejó interpelar por la fe, para vibrar y reaccionar desde el amor, ante las necesidades del prójimo, a semejanza del Buen Samaritano del Evangelio.

Don Mario comprendió la urgencia de encarnar la fe en la vida, y así, el Evangelio del Hijo del Carpintero, se le hizo necesario en la realidad social, política y económica de su país, para levantar su clara voz en favor de la justicia social, y la defensa de los derechos de las trabajadoras y los trabajadores. 

Desde los caminos de la fe, no extraña que su deceso aconteciera en la celebración de la Navidad, cuando brota la vida en un establo de Belén en Judá, y se manifiesta ese Niño pobre con el que se identificó Mario; tal vez, por ser hijo del sastre de Calle Siles, donde se acrecentó su conciencia de clase, al verse pobre y de familia empobrecida.

Ese Niño Dios vulnerable y perseguido por el Rey Herodes, que obligó a su familia a ser migrante en Egipto, interpeló a ese otro niño de ancestros hindúes, de apellido Devandas.  Al final todos somos migrantes y trashumamos por el mundo.

La fe en el Hijo de Dios lo motivó a ser monaguillo en el altar del Señor, sirviendo a los padres jesuitas de Lourdes de Montes de Oca.

Hoy venimos a despedir al defensor beligerante del Estado Social de Derecho y de la Seguridad Social costarricense, fruto de un encuentro de voluntades de auténticos actores sociales y políticos, amantes de su Patria. Que forjaron en los años cuarenta instituciones como la Caja Costarricense del Seguro Social, patrimonio histórico social de las presentes y futuras generaciones.  Por eso, su cercanía con la Iglesia Católica y con el señor Arzobispo de San José, ante la necesaria defensa de la institución de todos, baluarte del bien común y de solidaridad social. Campea en el horizonte las amenazas de la mercantilización de la salud pública, el desmantelamiento institucional y el riesgo de la sostenibilidad financiera de la Caja y sus regímenes de pensiones, y la voz profética no se hizo esperar. La voz fuerte y serena de Mario Enrique. 

Fue sabroso conversar con Mario del magisterio del Papa Francisco, en defensa de los pobres y excluidos. Le llamó la atención el concepto de ecología integral de Laudato Sí, por la visión integradora del grito de los pobres y el grito de la tierra.

Le encantó la expresión: Fratelli Tutti, (hermanos todos), al punto de escudriñar el mensaje de fraternidad universal, de la amistad social, la dignidad de las mujeres, la crítica a la economía de mercado y a los populismos, presentes en la Encíclica del Papa Francisco, bajo ese título. De su análisis emergió el economista que promovía un rostro humano y solidario a la economía.

Así, en don Mario aplica la sabiduría del patriota:

“El patriota valora
que somos muchos,
todos hermanos con derecho
al abrazo seguro
de una tierra que canta.

Y que nadie podrá,
so pretexto de gobernar,
ahondar las diferencias,
empobrecer las vidas,
despedazar los sueños ciudadanos
para erigirse en dueño y mercader”.

(Julieta Dobles Izaquirre, Sabiduría del patriota)

Tenía muy claro que “la política es una de las formas más altas de la caridad”, como la valora la Iglesia. La política es buena por sí misma, lo que tenemos son malos políticos.

En estas últimas horas, ante la noticia de su fallecimiento, se ha reconocido en don Mario Devandas haber sido un buen esposo, excelente padre, abuelo y hermano, su familia la energía  amorosa que le dio sentido a todo su esfuerzo, luchador social, hombre estudioso, defensor de la Caja,  el encarcelado por causas justas, el promotor de la unión sindical y de los sectores progresistas y democráticos, el buen consejero, el rebelde con causa, un maestro, buen negociador, diputado que salió tan pobre como entró, al amigo,  y sobre todo un ser humano bueno, un patriota insigne sembrador de esperanza para este bello país.

Mario se caracterizó por su crítica democrática de nuestro sistema económico y político, y se constituyó en signo de contradicción para muchos, a semejanza del Obispo brasileño Hélder Cámara: «Si le doy de comer a los pobres, me dicen que soy un santo. Pero si pregunto por qué los pobres pasan hambre y están tan mal, me dicen que soy un comunista».

Consciente de su grave enfermedad, agotó hasta su último suspiro, construyendo pensamiento y acciones con los sectores sociales, que reflejaron su espíritu indómito y su anhelo solidario. Por eso siempre estuvo dispuesto al “lenguajeo”, a la búsqueda y a la construcción de caminos mediante el diálogo y la discusión inteligente; de ahí, su perenne presencia en debates, foros, redes sociales y otros.

Como buen maestro procuró dejar discípulos para continuar su obra educativa, tal vez, sin procurarlo.  Era un educador que con su testimonio enseñaba, porque “las obras son amores y no buenas razones”, de nada servía el discurso ideológico, si no se llevaba a la práctica en el cultivo de sus valores y principios.

Como profeta social sudó la camiseta sindical, llevando el significado etimológico en su corazón, sindicato: “hacer justicia”.

En sus últimas comunicaciones por whatsapp me dijo:

“Hola hola, el viernes estoy todo el día en el Hospital Calderón”.

“Hola hola, me prescribió el médico un antibiótico y la reacción me tiene volcado. Lo siento mucho. Ojalá todo haya salido bien”.

“Hola hola, estoy internado desde el jueves y espero que me den mañana la salida, a ver cómo retomamos lo del IVM. Un abrazo” (4 de diciembre).

Se apagó la vela que agotó el cáñamo y la parafina, pero para seguir iluminando después de su muerte.

Hoy venimos a honrar y a despedir al amigo, y

“Cuando un amigo se va
Queda un tizón encendido
Que no se puede apagar
Ni con las aguas de un río” (Alberto Cortez).

Hablando de despedidas, un funcionario de la CCSS, por la década de los sesenta escribió:

“El camino, despacio,
retrocede a nuestras espaldas.

Todos los árboles se han alejado
hacia el poniente.

Todo en la tierra
se aleja alguna vez.

La luna y el paisaje.
El amor y la vida.

El reloj, en mi muñeca,
dice que son las cinco de la tarde.

La hora de los adioses,
la hora en que la misma tarde
agita nubecillas en despedida” (Jorge Debravo)

Mario honró la vida y no le temió a la muerte.  Tal vez, porque leyó el pasaje de san Mateo 25, 34-40 y lo hizo vida: “Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; era forastero, y me recibieron; estaba desnudo, y me vistieron; enfermo y me visitaron; en la cárcel y me vinieron a ver (…) Y el Rey dirá: En verdad les digo que cuanto hicieron a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicieron”.

También, por eso, hoy venimos a reconocer al Maestro de Galilea que llamó bienaventurados, dichosos, felices, a los que trabajan por la paz y la justicia.

Entonces que nuestras lágrimas, ante la partida del amigo Mario, no sean como la de los demás, que no tienen esperanza. “Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, – dice san Pablo- de la misma manera Dios llevará consigo a quienes murieron en Jesús” (Tes. 4,13-18).

Hoy Jesús llora con nosotros, sus lágrimas son de solidaridad y siente nuestro dolor. Así, como en Betania, por la muerte de su amigo Lázaro, llora con nosotros. Y es capaz de cambiar nuestras lágrimas, porque los que “sembraban con lágrimas recogen entre cantares”, como nos dice el salmista.

El Niño Dios que nació en Belén y fue crucificado en Jerusalén, es capaz de devolvernos la alegría. Así, como se gozó Marta y María, cuando vieron salir a su hermano del sepulcro, dejando mortaja y vendas a su paso. Aquello era un anticipo de lo que sucedería más adelante y nos afectaría a todos.

Por eso resonó en ese tiempo, y ahora aquí, en esta Catedral Metropolitana: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto vivirá” (S. Jn. 11,27).

Amigo Mario Devandas Brenes descansa en paz.

Compartido con SURCOS por el padre Luis Alejandro Rojas A.

Mario Devandas Brenes

Luis Paulino Vargas Solís

Lo conocí como compañero en alguno o algunos cursos en la Escuela de Economía de la UCR. Habrá sido, aproximadamente, hacia 1980. Siendo 12 años mayor que yo, inevitablemente lo miraba como a “un señor”, y le respetaba como tal.

Luego, y a lo largo del trayecto de nuestras vidas, nos reencontramos muchas veces, en distintos espacios.

Yo fui parte del Consejo Universitario de la UNED, que lo eligió como director de Extensión, allá por los primeros años noventa. Luego fuimos compañeros en el Grupo Pensamiento Solidario, el cual dio valiosos aportes intelectuales al debate sobre el TLC, durante aquel período tan intenso, entre 2004 y 2007. Ahí, Mario y yo trabajamos en un colectivo que incluía personas maravillosas como María Eugenia Trejos, Silvia Rodríguez y Gerardo Fumero, entre otros. Este año que ya concluye, nuestros nombres aparecieron nuevamente reunidos, como parte del Grupo Economía Pluralista.

Una anécdota particular me viene a la mente: fue el 11 de junio de 2019. Exactamente una semana antes, el día 4, yo había sido operado de mi cáncer de próstata, y por esos mismos días me había enterado de la enfermedad de Mario. Conversamos largo rato por teléfono. Como ustedes podrán imaginar, teníamos mucho en común de lo cual hablar, pues ambos enfrentábamos un similar enemigo. Solo que mi pronóstico era favorable, y el de él -así me lo explicó el propio Mario- no.

Hoy yo tengo el privilegio de seguir, y Mario ya no. Sé que dio una lucha heroica contra el cáncer, pero eso no debe sorprender a nadie: así fue Mario durante toda su vida. Un luchador indómito e insobornable, como asimismo un hombre inteligente y estudioso, que sabía dialogar, respetar y construir acuerdos.

Honradísimo de haber sido su amigo y colega, sea este mi homenaje de admiración, respeto y afecto a este ser humano absolutamente grandioso.

Queda en manos de los sindicatos una tremenda responsabilidad: la de garantizar que la persona que sustituya a Mario en la junta directiva de la Caja, esté a la altura de la enormidad del legado que él deja.

Querido Mario: ¡Naciste en Navidad!

¡Qué falta me vas a hacer! ¿A quién voy a llamar para pedirle opiniones sobre los más diversos temas de la vida, sobre un artículo de economía o una nueva acción del gobierno?

Me estuviste preparando para este momento. En los últimos días no podía llamarte porque interrumpiría tu descanso mientras te reponías de la aplicación del tratamiento contra ese maldito cáncer, que te apareció en una de las etapas más productivas de tu vida. Me venías preparando, es cierto, pero como me cuesta aceptarlo.

¿Con quién voy a compartir mis dudas? ¿A quién le voy a pedir consejo? ¿A quién llamo para contarle un chiste, malito, como decías?

Recuerdo la ironía con la que me dijiste: “He vivido menos tiempo del que quisieran los que me quieren y más de quienes no me quieren” ¡Yo que quería que nos acompañaras por mucho más tiempo, que no nos dejaras! ¡Qué ganas de volver a escucharte!

Cuando Catalina nos dijo que querías que tus hermanos subiéramos a Getsemaní, tuve la absoluta claridad que se trataba de tu despedida. Yo no encontraba valor para subir, pasé la noche anterior pensando en lo que te diría y en lo que me dirías. Por dicha, al fin subí con Hannia y Ernesto.

De camino a tu casa se me hizo claro que te fuiste a vivir Getsemaní, en las montañas de Heredia, porque desde allí veías más allá de lo evidente a primera vista. Desde el comedor de tu casa se observa el mar, la pista de aterrizaje del aeropuerto, Heredia, San José, parte de Cartago.

Pero vos veías más allá. Tu atención se centraba en otro punto: el Edifico Central de la CCSS, Institución emblemática y decisiva para la salud de nuestro pueblo, lo que fue el motivo de tus desvelos y esfuerzos en los últimos años, siempre en procura de asegurar a nuestros ciudadanos la mejor seguridad social y la mejor calidad de vida. Esa fue siempre tu preocupación de vida.

Nos enseñaste que la mezquindad no tenía espacio en tu vida. No te preocuparon desaires ni groserías que alguna vez te hicieron, como no te preocupó pasar casi 4 meses de prisión por impedir la privatización del ICE. Para vos había causas superiores de vida:

  1. Promover la participación y organización de los trabajadores y de los ciudadanos en general en la lucha por la defensa y ampliación de sus derechos.
  2. La unidad de las organizaciones sindicales tras un programa unitario para enfrentar la estrategia común de las grandes empresas nacionales y extranjeras radicadas en el país
  3. La unidad de los sectores progresistas y democráticos para darle nacimiento a un gobierno de corte democrático y popular.
  4. La solidaridad con los más necesitados y la lucha por el Bien Común.

Creo que con tu paso por esta tierra cumpliste con la vida, la honraste. Honraste a nuestras abuelas, a nuestros padres, particularmente de nuestra querida mamá. Fuiste para nosotros un modelo de hermano, un modelo de amigo, un modelo de padre y un modelo de compañero.

Si la muerte significa un paso a otro plano de existencia, estoy seguro que te estarán esperando Vinyelita, Roy y Jorge, las abuelas Tela y Ana y, por supuesto, papá y mamá. Todos saldrán con el abrazo más fraterno y llenos de alegría a tu encuentro.

La tarde del 23 de diciembre cuando te conté de todas las personas que te enviaban saludos, me dijiste: Dígales a todos que se los agradezco.

Tus cinco nietas estuvieron cantando la noche del 24 para llenar tu espíritu de alegría. De seguro esos cantos angelicales te ayudaron a dar el Gran Salto, al que dijiste que no le temías. Mi abrazo eterno va con vos, mi hermano y mi compañero del alma.

Albino Devandas Brenes

Para Mario Devandas

Manuel Monestel

Cuando mueren los que luchan
por un mundo mejor y más justo,
una semilla germina y un nuevo
tallo emerge de la tierra.

Cuando mueren los que soñaron
con una vida de paz y esperanza
con equidad y justicia social,
un niño se despierta en la mañana
y retoma aquellos sueños
que soñaron sus mayores.

Cuando mueren los que luchan
por un mundo sin desigualdad,
sin discriminación y sin injusticia,
una nueva generación de luchadores
recibe la noticia levantando la bandera
de la luz, de la bondad, del amor y la justicia.

Compartido con SURCOS por Albino Devandas Brenes

En video de Escuela de Trabajo Social Mario Devandas analizó plan fiscal y privatización de la CCSS

SURCOS recibió de Marco Chinchilla Montes un video en el cual el dirigente social Mario Devandas Brenes, quien falleció este 25 de diciembre, analiza la relación entre el plan fiscal impulsado por el gobierno y distintos sectores en 2018 y la privatización de la Caja Costarricense de Seguro Social.

En su exposición Mario Devandas indica que el propósito del Combo Fiscal es la privatización de la CCSS y de la seguridad social , bajo el criterio que al ser la institución más grande de Centroamérica, se constituye en un botín para el empresariado costarricense e internacional que pretende convertir el derecho a la salud en un negocio.

El video es una producción de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Costa Rica y su edición estuvo a cargo de Marcos Chinchilla Montes. Le invitamos a ver el video y conocer el análisis y la propuesta del reconocido defensor del Estado Social de Derecho, de la CCSS, y de los derechos laborales y sociales.

UCR: Museos recurren a la imaginación y la solidaridad ante la nueva normalidad

El IV Encuentro Nacional de Educadores de Museos organizado por el Museo+UCR reunió a entidades museísticas de todo el país para analizar los desafíos frente a la pandemia.

Con creatividad, solidaridad y a través de las redes sociales las entidades museísticas del país salen adelante en la nueva normalidad, adaptando su oferta de actividades educativas a nuevos formatos virtuales. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Un botero que también es buzo y una bióloga comparten historias a través de WhatsApp, para mantener vivo el interés de los niños y niñas por las riquezas que alberga el Área de Conservación Guanacaste. Así como ellos, en cada rincón del país, colaboradores de una treintena de instancias museísticas están generando ideas y proyectos para seguir aportando conocimiento y vivencias en la nueva normalidad.

Un total de 36 instancias se reunieron para compartir sus experiencias e ideas en el IV Encuentro Nacional de Educadores de Museos organizado por el Museo+UCR de la Universidad de Costa Rica, un espacio que desde hace varios años acerca, articula y promueve la colaboración y actualización entre entidades museísticas de todo el país.

Durante este encuentro, que se realizó el 17 y 18 de noviembre, se analizaron los retos y desafíos de los museos ante la nueva realidad, se compartieron experiencias y capacitación en un aspecto que resulta crucial en este momento para conectar con más personas; el diseño e implementación de estrategias de marketing en redes sociales.

¿Qué son las entidades museísticas?

Son todos los espacios al servicio de la sociedad y de su desarrollo, que trabajan con y para la conservación, restauración, difusión y educación del patrimonio natural y cultural, material e inmaterial. Algunos ejemplos son: museos, reservas de bosque y parques nacionales, archivos, bibliotecas y centros culturales.

Estas entidades albergan buena parte de nuestra historia, conservan el patrimonio natural y cultural, y crean experiencias inolvidables en niños y adultos que los acerca a la historia y al conocimiento. Así son las entidades museísticas de Costa Rica, desde las más pequeñas organizaciones en zonas rurales hasta aquellas que reconocemos por sus imponentes edificaciones en la capital.

Están distribuidas en todo el territorio nacional y ponen al alcance de nacionales y extranjeros la riqueza de nuestro país, nos llevan a conocer desde los especímenes que habitan en el fondo del mar y los bosques hasta aquellas evidencias que dejaron nuestros antepasados desde tiempos prehispánicos.

Las redes sociales: protagonista ante la adversidad

Ante la pandemia, las entidades museísticas han respondido de variadas maneras para seguir brindado sus servicios a las personas. Algunas hacen recorridos virtuales, sesiones educativas via Zoom o programas educativos en Facebook live, mientras otros han apostado por tener más presencia en redes sociales con publicidad e información educativa.

Por otra parte, aquellos que no tienen una plataforma tecnológica y económica desarrollada, han optado por soluciones creativas y de bajo costo, como la que realizan el buzo y la bióloga del Area de Conservación Guanacaste que consiste en grabar audios para compartir anécdotas e información por medio de WhatsApp.

Durante el encuentro, el Área de Conservación Guanacaste presentó su experiencia titulada «Biosensibilización marina y cómo la información científica transforma una comunidad¨.

“Hemos ido respondiendo según nuestras capacidades y recursos ante la nueva normalidad” destaca Adriana Araya Góchez, encargada de la Sección de Educación del Museo+UCR y coordinadora de este Encuentro.

A pesar de las distintas realidades, la encargada apunta que “el uso de las redes sociales es elemental, indiferentemente de que volvamos a una nueva realidad con opciones de presencialidad, toda esta parte de la virtualidad y de la comunicación en redes sociles con fines educativos vino para quedarse. Los que ya hacían cosas lo han reforzado y los que no se han visto obligados a hacerlo” apunta Araya.

En el Museo+UCR, por ejemplo, han desarrollado contenidos en video y pequeños artículos escritos, imágenes para redes sociales con datos históricos de la Universidad, cápsulas sobre los hongos y charlas virtuales. Para el 2021 se planea lanzar dos exposiciones en sitios web: “Travesía por la Isla del Coco” con el apoyo del CIMAR y “Enfermería disciplina ancestral” con la Escuela de Enfermería.

Un colectivo generoso, creativo y colaborador

En el encuentro participaron entidades museisticas ubicadas en todos los puntos del país, instituciones de carácter público y privado o no gubernamental. También áreas protegidas y bosques. Entre ellos; el Parque Marino del Pacífico, el Área de Conservación de Guanacaste y el Museo de Jade, las cuales expusieron sus experiencias.

«Es una comunidad solidaria y en la cual las realidades son muy distintas» subrayó Adriana Araya.

Las personas encargadas de educación de cada entidad, que en muchas ocasiones también cumplen todas las demás funciones, conforman un colectivo generoso, creativo y colaborador que busca nuevas formas de vincularse con las personas para acercarlos al conocimiento.

En este momento, lo más importante para las personas encargadas de la educación en los museos es idear como dar continuidad a sus servicios educativos mediante formatos virtuales y educación a distancia en diferentes zonas del país a donde las realidades son muy diversas, y en muchos casos, las personas no tienen acceso a Internet.

Por eso, en el encuentro se ofreció colaboración y apoyo entre entidades, de tal manera que los que tienen más recursos y experiencia ayudan a los que tienen mayores necesidades, especialmente en la elaboración de materiales educativos para compartir a través de las redes sociales. Para el 2021 se acordó trabajar una agenda conjunta.

Una iniciativa del Museo+UCR

La actividad fue organizada por el Museo UCR y el CIICLA, en el marco del proyecto de Acción Social EC-469 «Memorias y diálogos: Museo de la Universidad de Costa Rica». “El propósito de este evento es crear espacios para el diálogo entre colegas y compartir experiencias que agreguen valor a la función educativa; esto se ha evidenciado en los resultados de evaluación que confirman las múltiples alianzas inter institucionales que han nacido en este evento.” señaló Adriana Araya.

«El Encuentro Nacional de Educadores de Museos potencia la generación de alianzas y, en alguna medida, llena un vacío importante de muchas personas relacionadas a este ámbito que tiene que ver con formación y capacitación. Es decir, fortalecemos capacidades, destrezas e iniciativas para la gestión de las instituciones museísticas» señaló, Hugo Pineda Villegas del Centro Cultural e Histórico José Figueres Ferrer.

Espacio de encuentro

«El encuentro constituyó un espacio de crecimiento, en donde el intercambio de experiencias marca pautas importantes para el devenir de cada iniciativa museística en el país. Escuchar, preguntar, tomar ideas y crear alianzas de acompañamiento en un ámbito tan maravilloso, pero complejo, como lo es el rescate histórico – cultural, brinda impulso a cada iniciativa, que con orgullo y esfuerzo crece y busca proyectarse dentro o fuera de las fronteras nacionales¨.

Dra. Nancy Zúñiga Montero. Directora del Museo Valle entre aguas Tabarcia.

“Que personas trabajadoras de museos o afines a su gestión nos veamos y pensemos en un mundo mejor a través de la protección del patrimonio, del fortalecimiento institucional, de la participación ciudadana y de la dinamización económica de la cultura a través del patrimonio que custodiamos y nuestros museos es, sin duda alguna, poner una vez más en valor el rol social de estas instituciones y de sus colecciones.¨

Hugo Pineda Villegas. Centro Cultural e Histórico José Figueres Ferrer.

 

Katzy O`neal Coto
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Una carta postrera de Simón Bolívar

El entomólogo e investigador Luko Hilje, narra la historia de la carta postrera del libertador Simón Bolívar. Hilje cuenta cómo se aprendió la carta durante su juventud, aunque tras leer la novela “El general en su laberinto” le surgió la duda de si realmente el libertador era el autor de la carta, dirigida a su prima segunda Fanny.

Hilje realiza un recuento de la historia tras la carta y cierra mencionando “esta es la historia —ahora un poco enrevesada— de aquella carta que aprendí de memoria en mi juventud y que, escrita o no por Bolívar, representa una vibrante evocación, muy hábil y bellamente lograda, de la conjunción de las luchas libertarias de este prócer latinoamericano con la inextinguible pasión por Fanny, su prima segunda y amante”

Puede consultar el texto completo a continuación: Una carta postrera de Simón Bolívar.