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Etiqueta: democracia

La semilla de las luchas que vendrán (Reflexiones sobre una huelga). Primera parte

Primera parte

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor

Los expertos en toda clase de artes políticas, especialmente apropiadas para manejar el pensamiento y la voluntad de las gentes del común, alineándolas dentro de sus formas de pensar y actuar para llevar este país a la ruina, e impidiéndoles captar todos los componentes de lo que está en juego, dentro del presente histórico que estamos viviendo, han desplegado durante los dos meses y medio, desde que dio inicio esta huelga tan singular, una ofensiva incesante de gestos violentos, cínicos y descarados. Desde el primer momento, dijimos que esta era una huelga cívica y laboral que tenía como su propósito más importante, el poner de manifiesto ¿qué tipo de sociedad y de régimen político es el que impera en este país centroamericano?, el tema de la protesta social, de la democracia y del ejercicio de las libertades públicas era lo que estaba en juego, dentro de un primerísimo plano, como se hizo evidente al poner de relieve la legitimidad de la protesta contra las políticas de un gobierno, y de una sociedad política (PLUSC, PAC, FA), cuyos voceros se muestran decididos a terminar con el estado social de derecho, y con lo que queda de las conquistas (ahora convertidas en privilegios), obtenidas por la clase trabajadora, como resultado de sus luchas durante las décadas del treinta, cuarenta y cincuenta del siglo anterior. La mafia política, hoy enseñoreada, siente que encontró su momento para derrumbar la institucionalidad democrática y social del país, desquitándose con los trabajadores del sector público, dañando de paso a toda la economía nacional, la que no crecerá con el tipo de políticas que impulsan, ya que habrá un notorio decrecimiento de la demanda agregada de bienes y servicios. Ya no están los reformadores sociales de antaño, de uno y otro bando, quienes dieron impulso a un proyecto de nación más inclusivo, llevando el bienestar de las gentes a índices notoriamente buenos, ahora estamos en el camino de convertirnos en uno de los países de la región, donde la desigualdad social crece más rápido, tal y como lo ha demostrado una serie de informes recientes.

Habiendo tomado el camino de “la dictadura en democracia”, un régimen que ya lleva sus días en Costa Rica(los problemas de la democracia no se resuelven con más democracia, Óscar Arias dixit), nos damos cuenta de que es ahora cuando este se mostró en todo su esplendor, dentro de las exteriorizaciones de un juego que oscila entre las más elaboradas formas de “torcer brazos” y “voluntades”, hacia el interior de los poderes públicos, hasta el uso de las manifestaciones de un terror sistemático, con la amenaza del caos, si los receptores o destinatarios de estos mensajes se niegan a aceptarlos y asumirlos. Con el poderoso concurso de la gran mayoría de los medios de comunicación/incomunicación social han llegado al punto en que la mentira termina siendo asumida como la verdad única e irrefutable. Los managers y operadores políticos de todo pelaje, a los que se une una legión de trolles en las llamadas redes sociales nos han dado una demostración de sus habilidades bien aprendidas, además el gran hermano (someone that is watching you all the time, just like on the most evidents manifestations of the terrify universe of 1984, the George Orwell roman) convenció, no sin algunas dificultades, a estas buenas gentes, de que los culpables de la implantación del caos y la catástrofe nacional, serán en última instancia, aquellos que terminarán siendo sus víctimas propiciatorias: los trabajadores formales e informales del sector privado. Según este terrorífico relato los culpables son aquellos trabajadores asalariados que, como los del sector público disfrutan de algunos derechos y garantías, con las que no pueden siquiera soñar los trabajadores de las empresas privadas, muchas de ellas grandes beneficiadas con la evasión fiscal, sobre todo en materia de impuesto sobre la renta; sin embargo, lo que no saben estos últimos es que una vez que los primeros vean reducido su poder de compra, por la vía del congelamiento institucional e inflacionario de sus salarios, serán ellos los más afectados, dado que el Producto Interno Bruto no crecerá y el despegue económico tan falsamente anunciado no llegará, las empresas tendrán que reducir sus puestos de trabajo y quienes se mueven en el sector informal ¿a quién o a quienes les venderán sus productos?

El régimen totalitario de la dictadura en democracia, durante este su cuarto gobierno, si nos atenemos a la realidad, aunque el tercero fue un tanto anodino y disfrazado de progre, decidió reprimir esta huelga acudiendo a las amenazas, pero sobre todo a la manipulación mediática más descarada. No bastaba con doblar brazos, cosa que intentaron en todo momento, había que montar un drama alrededor de los temas del curso escolar con los pobres niños sin recibir lecciones, como si la mayor lección obtenida por ellos no hubiera sido ya la huelga misma, los mismos estudiantes podrán constatar en los años venideros los estragos del caos que sembraron estos gobernantes autoritarios y falsos, ellos serán los mejores jueces: sus mentores en el aula, por lo menos podrán mirarlos a los ojos y de frente, en cambio si no hubieran sido capaces de luchar, incluso contra toda esperanza -como decía San Pablo o Pablo de Tarso-, se habrían ganado el desprecio más profundo de la generación que los sucederá, la de sus propios alumnos, pues cabe recordar que las lecciones que nos da la vida no se reducen a las paredes de un aula, tal y como le sucedió a muchos franceses colaboracionistas del período de la ocupación nazifascista alemana en su país. Cabe destacar que para los trabajadores de la educación de Costa Rica este episodio de lucha no ha culminado en una derrota, aunque algunas apariencias pudieran decirnos lo contrario: ya dejaron sembradas las semillas de la resistencia y la lucha, las que vendrán a dar sus frutos en los años y en las décadas venideras, frente a tanta barbarie, surgida en las entrañas de un régimen que sólo destruyendo puede continuar, de momento, con su precaria y mediocre existencia.

Enviado por el autor.

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Construir y Reconstruir la Democracia Directa

Marlin Oscar Ávila

Un indicador sobre la debilidad en el ejercicio del sistema democrático, puede ser la perseverancia de monarquías sin que la ciudadanía llegue a elegir a su primer ministro, como ocurre todavía, como es el caso de Asia donde hay 13 países con monarquías. En Europa queda una docena de ellas, después de haber disuelto 18, pero ahora mantienen un sistema electoral parlamentario que les ha dado buenos resultados. La de Rumanía fue la última en disolverse en 1947 en Europa. África tiene tres y Oceanía mantiene dos. El continente americano es quien no tiene monarquía alguna, aunque sí tuvo en Brasil (hasta 1888), Haití (hasta 1859) y México (hasta 1867).

Cada vez más se demuestra que el sistema democrático como doctrina política y sistema de vida en nuestras sociedades requiere de algunas adecuaciones para recuperarse del trauma causado por los golpes militares, técnicos, suaves e indirectos, en los cuales ha estado presente y activa la corrupción, el narco tráfico y los secuestradores de la democracia representativa. América Latina necesita urgentemente volver a los principios fundamentales de la democracia que respeta la libertad y los derechos humanos, así como favorecer la igualdad de oportunidades en la participación activa de la vida económica, social y política de cada nación que la integra. Debemos rescatar los principios de una democracia directa y participativa que exprese la voluntad de las mayorías, respetando las minorías y los derechos individuales. Esto no se importa ni del Norte de América, ni de Europa y menos de Asia o África. Esto exige nuestra propia reconstrucción.

Estamos observando como algunos ex presidentes se han dedicado a guiar y dirigir proyectos políticos de organismos multilaterales, encaminados, según ellos a recuperar la democracia de algunos Estados. Su nominación para integrar comisiones de esta índole, generalmente depende de la voluntad de los Secretarios Ejecutivos de los organismos mismos, con criterios políticos de quienes controlan al organismo multilateral, como ha venido siendo el caso de la OEA. El señor Luis Almagro ha llevado y traído ex presidentes a cumplir misiones trascendentes en la política nacional e internacional, de acuerdo a sus criterios personales. Esto lo ha llevado a integrar ex funcionarios con dudosa reputación, e incluso, juzgados como delincuentes, que luego guardan prisión (caso Álvaro Colom). Se integran en comisiones de observación electoral, en Comisiones de Investigaciones Políticas, etc, que luego, producen o, la re elección fraudulenta de un proceso electoral viciado (caso Honduras) o la implementación de estrategias intervencionistas, para la quiebra económica, política y social y, eventualmente militar de un Estado (caso Venezuela con Grupo Lima). Pero sabemos que el Sr. Almagro tiene superiores por encima de él, que no necesariamente es el Consejo Superior de la OEA, pero seguro es el Departamento de Estado y la Casa Blanca. Mike Pence, esta activamente involucrado en esta estrategia imperial. Ya la ex presidenta Sra. Chinchilla de Costa Rica, miembro del ala conservadora del PLN, tiene listas sus valijas para irse a Brasilia, a dirigir la Comisión de Observadores Electorales, sospechamos que para asegurar un fraude contra Lula Da Silva, en el mes de octubre próximo. Para las próximas elecciones en México, el primero de julio, la OEA lleva a 80 observadores, también sospechamos de sus maniobras.

En muchos casos, los perfiles de los y las altas funcionarias de las élites políticas que utilizan los organismos multilaterales, son conservadores con currículum que no muestra los resultados exitosos de sus anteriores gestiones públicas. Así que el producto de su gestión no es otra que asegurar la continuidad de poder en manos de grupos políticos que llegan a la similitud de mafias instaladas para robar, como lo ha demostrado la CICIG y la MACCIH en Guatemala y Honduras, respectivamente.

Es sabido que cualquier re-elección se da en importantes condiciones desfavorables para cualquier opositor o contendiente a procesos electorales por muy transparentes que estos sean, lo que realmente no lo son. Después de cuatro o cinco años de sostener el poder presidencial de una nación, quien preside o dirige una nación, logra concentrar toda una serie de mecanismos, recursos e influencias que, ningún partido de oposición logra superar. Después, queda al libre criterio del re-electo si gobierna con una visión socialista (en sus distintas variantes), liberal (en sus distintas variantes), conservadora, hegemónica dictatorial y hasta militarista o neo fascista. Estas últimas son las atractivas del gobierno estadounidense, por estar afín a sus principios de trasfondo.

Es por esto que en América Latina hemos venido experimentando algunos procesos que distan de ser democráticos y, mucho menos directos y participativos con un seguimiento constante desde la ciudadanía.

El caso nicaragüense actual ilustra lo que sucede cuando una ciudadanía no ejerce sus facultades democráticas de vigilancia activa hacia sus elegidos. Por varias razones, la ciudadanía que logró re establecer el gobierno sandinista, permitió que su gobierno se fuera adecuando al sistema capitalista de mercado y sacara provecho individual del poder que el pueblo le prestó. Así, logró, con cantos de sirena, poesía y música folclórica, adormecer un amplio sector social, además de utilizar el monopolio de la fuerza, que le da la constitución, para amedrentar a sus oponentes. Su astucia fue la utilización del histórico y revolucionario partido FSLN y toda su simbología para mantener la hegemonía del poder. Si hubiese habido algo de testosterona, posiblemente no se hubiera re elegido a Daniel Ortega. Si hubiera consultado con Pepe Mujica, y siguiera sus conceptos, no se hubiera lanzado nuevamente.

Después de poco más de dos meses, Nicaragua, con casi dos centenas de muertes, centenas de heridos, instituciones de servicio público a medio funcionamiento y una economía al bordo de la quiebra, su instrumento de salvación es indiscutible mente la Mesa de Diálogo, coordinada por el Consejo Episcopal de la Iglesia Católica. En pasos hacia adelante y con cortos estancamientos, Nicaragua ha avanzado más que Honduras en resolver su crisis política, con una gran diferencia en formas de resolución de conflictos, años de batallas y victimas sociales y políticas. Desde luego, aún les falta definir sus proyectos políticos y económicos para el futuro, reformas institucionales y jurídicas, definición de posiciones ideológicas, etc. Esto será cuando inicien con un nuevo proceso electoral. Ahora, esperamos que los Ortega den ese trascendental paso y decidan una fecha para las próximas elecciones. Deben saber, que prolongar este conflicto es extender el dolor, llanto y luto de miles de familias inocentes. Si dan la fecha, todos y todas, incluyendo el FSLN, se preparan para la contienda electoral, a construir la Nicaragua que soñó Sandino, Carlos Fonseca, los comandantes sandinistas y mucha ciudadanía de ese valiente pueblo. Además, eso es una necesidad de toda Centroamérica.

Entre los compromisos de la ciudadanía latinoamericana esta en: ayudar a Nicaragua a salir de esta crisis; como es ayudar a Venezuela a no caer en las garras de las corporaciones mundiales y estadounidenses, con un control salvaje del Pentágono; contribuir con la lucha contra la amplia corrupción e impunidad, además del narco Estado, existentes en Honduras; como lograr que Lula Da Silva participe en las próximas elecciones de Brasil; además de, evitar los acostumbrados fraudes en México, para que López Obrador dirija los destinos de ese grandioso país; que se construya el tren transoceánico en Sur América, para sacar a Bolivia de su aislamiento comercial; presionar al nuevo gobierno colombiano para que cumpla los compromisos de la Paz y, desde luego, evitando una invasión militar donde participen los gobiernos lacayos de nuestro continente, contra Venezuela.

Seguramente, podríamos entusiasmarnos para que en el próximo mundial de fútbol en el Norte de América, en ocho años, contemos con paz, prosperidad, equidad y justicia social para todas nuestras poblaciones, ausentes de mafias controlando gobiernos e instituciones internacionales.

Enviado por el autor.

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Coalición Costa Rica: «Sobre la Comisión de Reforma del Estado»

Posición del Movimiento Coalición Costa Rica sobre la Comisión de Reforma del Estado

Como un movimiento ciudadano que nació del deseo popular de tener una mayor incidencia en la toma de decisiones de la Agenda Pública manifestamos lo siguiente:

1. Sobre la Comisión de Reforma del Estado: la política tradicional costarricense ha hecho uso de este tipo de órganos para reunir personalidades del escenario político, económico y académico del país, con el objetivo de que generen recomendaciones sobre temas concretos. No es la primera vez que un espacio como estos es integrado en Costa Rica; haciendo un análisis histórico, el Gobierno de Abel Pacheco de la Espriella y de Laura Chinchilla Miranda, reunieron comisiones de notables que analizaron temas como el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos, así como una Reforma del Estado, respectivamente. En este último punto, se generaron en la Administración Chinchilla alrededor de 97 propuestas, de las cuales 47 fueron remitidas en forma de proyectos de Ley a la Asamblea Legislativa, en donde perecieron frente a la ya conocida difícil dinámica del Primer Poder de la República.

Luego de una consulta a los diferentes nodos que integran la red del Movimiento Coalición Costa Rica, se considera que estos espacios han demostrado ser plataformas para reafirmar la exclusión de sectores históricamente invisibilizados por cuestiones étnicas, generacionales, de género, de clase social y geográficas, entre otras; profundizando las brechas existentes entre la ciudadanía y las instancias de decisión. De la misma forma, al no ser procesos que cuenten con respaldo y apropiación por parte de diferentes sectores sociales, la operacionalización de sus recomendaciones se encuentra con la “pared” de una mala gestión de las partes involucradas.

En las informaciones que han sido comunicadas a la ciudadanía en las últimas horas sobre la nueva ‘’Comisión de Reforma del Estado’’, se cumplen nuevamente estos señalamientos: profundización de brechas generacionales, ausencia de organizaciones de la sociedad civil, falta de representatividad territorial y presencia monopolizada de personas pertenecientes a las élites socioeconómicas y académicas de la sociedad costarricense.

Creemos que un Gobierno Nacional que llegó a esa posición gracias al esfuerzo de diferentes organizaciones y otros partidos políticos, más allá de lo que las mismas capacidades estructurales que su propio partido le permitía, tiene el deber histórico de innovar en la búsqueda constante de nuevas metodologías para la construcción colectiva y abierta de estos procesos. La Costa Rica Bicentenaria, se debe construir de manera colectiva y con representación de la diversidad que la identifica.

2. Es imposible “dejar ir” las violaciones a la institucionalidad democrática de Costa Rica o las amenazas al derecho democrático que tienen los pueblos de incidir en la Agenda Pública: en Coalición Costa Rica creemos que uno de los elementos de mayor importancia con los que cuenta un pueblo es su memoria histórica. El nombramiento del ex Vicepresidente de la República, Sr. Kevin Casas dentro de esta Comisión representa una contradicción por parte del Gobierno Nacional inadmisible para nuestro movimiento. Es innecesario incluir en este pronunciamiento las desafortunadas líneas que constituyeron “El Memorándum del Miedo”; en la memoria de miles de costarricenses se encuentran como prueba fehaciente de lo que las ansias de poder y el deseo de manipular conciencias en favor de un interés particular, pueden llegar a significar para una democracia centenaria.

Por su parte, la Comisión de Reforma del Estado incluye al Sr. Mario Redondo, personaje que formó parte activa de la campaña del Partido Restauración Nacional y que contribuyó a respaldar un discurso de odio hacia un sector importante de la población costarricense, lo cual puso en riesgo nuestra convivencia e integración como sociedad. Como si no fuera suficiente, el Sr. Mario Redondo inició en la segunda ronda electoral, una persecución contra el Movimiento Coalición Costa Rica y otras organizaciones sociales, difamando en la prensa nacional y poniendo en cuestionamiento el compromiso desinteresado expresado por una parte de la población, que se unió para proteger los pilares de nuestra democracia.

Coalición Costa Rica presentó el 10 de febrero de 2018 en una Plaza Roosevelt llena de personas que buscaban una nueva forma de actuar desde la ciudadanía, un Manifiesto que indicaba como uno de nuestros pilares el respeto a la institucionalidad democrática del país y un llamado a la participación desinteresada de la ciudadanía. Esto no conoce de afinidades ideológicas o personales, en esto no hay términos medios; la contundencia en la defensa de estos principios es pilar para la construcción de una democracia.

Podemos perdonar pero jamás olvidar

Partiendo de lo anterior, el Movimiento Coalición Costa Rica manifiesta su oposición ciudadana a la conformación de una Comisión con dichas características; no sin antes reafirmar nuestro compromiso de contribuir en conjunto con otras partes involucradas de diferentes sectores, a proponer plataformas innovadoras para la construcción de acuerdos alrededor de temas de interés nacional. Lo anterior reafirmando nuestra contundencia en la defensa de los ideales y principios que guían nuestro actuar como movimiento social, pero también nuestra apertura a ser propositivos en la búsqueda del bienestar general de la sociedad costarricense.

Documento consultado cerca de 48 horas en las diferentes plataformas de comunicación del Movimiento Coalición Costa Rica a nivel nacional.

Enviado a SURCOS por Marcia Jarquín.

Una revolución por perderse

Marlin Oscar Ávila

 

Democracia

Los centros de poder en una nación con, al menos, democracia formal, son sus tres divisiones fundamentales, poder Ejecutivo, Judicial y Legislativo. Pero además debe considerarse a las instituciones contraloras del Estado. Aparte de estos centros de poder, los analistas debemos ver las fuerzas sociales, económicas, académicas, religiosas y de las llamadas minorías. No se puede ignorar a las fuerzas armadas que en la historia y, la actualidad, juegan un papel significativo para la estabilidad e inestabilidad de los Estados, particularmente cuando en países como Brasil, Paraguay, México, Honduras y Guatemala, entre otros en menor dimensión, son garantes del sostén del poder ejecutivo por su alto nivel de impopularidad. Obviar a uno o varios de estos sectores para discutir asuntos medulares de un Estado, es fallar cualitativamente cuando se está procurando una verdadera democracia.

Credibilidad para mediar

No cabe duda que la iglesia católica nicaragüense se ganó el respeto y aprecio, más allá de su feligresía, de todos los diferentes sectores de este país centroamericano. Por ello, ha sido aceptado, tanto por el gobierno central como por los diferentes sectores para mediar, observar y atestiguar el diálogo para la democratización de Nicaragua. Este diálogo, que llegó hasta la tercera reunión, para luego ser suspendida por la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), debido a la ausencia de consenso durante el miércoles 23 del presente mes, se mantiene pendiente de seguimiento. A final los obispos proponen una comisión, de tres por cada lado, que discuta los puntos torales del desacuerdo para luego volver a la mesa de diálogo.

En la mesa de diálogo están representados el sector académico, el estudiantil, donde se distinguen las centrales sindicales, la Asociación Nacional de Educadores y Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas, María Elena Cuadra; la empresa privada representada por COSEP, FUNIDES, UPANIC, AmCham y FAGANIC. El sector campesino, tiene su representante; además del gobierno central, por delegados y asesores de la presidencial. Pero también está la llamada sociedad civil representada por Azahalea Solís, dirigente del Movimiento Autónomo de Mujeres, Carlos Tünnermann, jurista y exdiplomático y Luis Sánchez Sancho, exdiputado y miembro de la sociedad civil. Tenuemente aparece alguien de los indígenas y de negros. Parece evidente que a los partidos políticos no los invitaron.

La primera reunión de la mesa fue una tormenta de acusaciones mutuas, como una catarsis necesaria por los acontecimientos ocurridos desde el 18 de abril. Ese día un pequeño grupo de estudiantes universitarios, más que todo de la UCA, fueron fuertemente reprimidos al solidarizarse por el maltrato recibido por un grupo de ciudadanos adultos mayores que protestaron por la retención de un 5% de su pensión. El uso de exceso de fuerza de la policía, contra los estudiantes, fue el detonante provocador de la escalada de protestas de varios sectores sociales, que en pocas horas se extendió por todo el país. Las autoridades policiales, de seguridad e investigación, actuaron, en coordinación con la Secretaría de Salud y otras instituciones gubernamentales, además de otras fuerzas de choque aliadas al gobierno de los Ortega, en contra de todo el creciente movimiento nacional de protesta. En menos de un mes ya había unos seiscientos heridos, setenta y seis muertos y presos políticos, que luego fueron liberados. El llamado al diálogo por parte del Episcopado tuvo el buen resultado de concluir con los altos niveles de protesta como de represión. Desde la primera reunión de diálogo se acordó una tregua de dos días, sábado 19 y domingo 20 de mayo. Esa calma que se respiró al no haber policías en las calles, aunque sí manifestaciones de protesta, se extendió hasta el miércoles 23, cuando se dio la tercera sesión de diálogo. En la segunda sesión del lunes 21, las partes integrantes de la mesa, aprobaron íntegro el informe y recomendaciones de la CIDH, que esa misma mañana publicó. Estos dos avances, especialmente el aprobar el informe de la CIDH, dieron muchas esperanzas a la población nicaragüense, puesto que denotaba claramente que el gobierno estaba aceptando sus responsabilidades por lo ocurrido desde el 18 de abril.

En esa misma segunda mesa de diálogo, los representantes del gobierno explicaron los avances para la reforma a la legislación electoral, la cual venían discutiendo con la OEA, e incluso, ofrecieron invitar a representantes del organismo multilateral a que explicaran lo logrado hasta el momento. Ya para finales de la tarde, la mesa de diálogo tocó el tema de los “Tranques” (obstáculos al paso de vehículos en calles y carreteras). Representantes del gobierno propusieron como moción el quitar los tranques por estar obstaculizando la movilización de la población nacional y dañando la economía del país, que hasta ese día se contabilizaba en muchos millones de dólares en pérdidas y como resultado, un impacto de arriba de 1.5% en caída del PIB, que hasta el año anterior era del 5%. Ya se detectaban efectos de desempleo, cierre de pequeños negocios e inflación. Los argumentos llegaron a calificar los tranques como violadores del derecho a la libre movilización, a las atenciones médicas y al derecho a la educación. El Episcopado hizo la propuesta a la mesa sin lograr consenso, por lo que pasó el punto a seguirse en la siguiente reunión del miércoles.

El mismo lunes, hubo reuniones de comisiones preparatorias de la agenda para el miércoles. El miércoles se inicia con lo siguiente: A) Propuesta del gobierno 1. Suspensión inmediata de todos los tranques del país que permita la libre circulación de la familia nicaragüense y su normalización y tranquilidad. 2. El cese inmediato de todo acto de violencia venga de donde venga. 3. Garantizar los empleos de todos los y las nicaragüenses. B) Propuesta de la Alianza cívica por la justicia y por la democracia: Que la Conferencia Episcopal de Nicaragua presente directamente al presidente Ortega los siguientes puntos de agenda: 1. Que la delegación del Gobierno acepte la discusión de los puntos 1,2,3 y B-11 de la agenda del 23 de mayo 2018, de acuerdo a las reflexiones de los grupos de trabajo del día lunes. Ambas propuestas no tuvieron consenso, por lo que la Conferencia Episcopal como mediadora y testigo, suspendió la mesa de diálogo, proponiendo una comisión integrada por tres delegados de cada lado que siguiera discutiendo hasta ofrecer un posible consenso.

No es sorpresa para nadie que las demostraciones de protesta, los tranques y demás acciones contra el gobierno se intensificaran de inmediato y los muertos vallan en aumento (79).

Durante las tres reuniones, los estudiantes universitarios, los miembros de la Alianza Cívica y el representante campesino, no dejaron de exigir la renuncia del presidente Ortega y la vicepresidenta, Rosario Murillo, su esposa. Fue muy reiterativo escuchar en los diferentes bandos hablar de establecer un proceso de democratización. Es decir, se aceptaba que la “democracia” en ejercicio distaba de satisfacer a los diferentes sectores. Así que no sorprende cuando al iniciar el tercer debate, la representación gubernamental denuncie que se está preparando un “golpe de estado” suave desde la mesa de diálogo. Algo que seguramente no agradó escuchar a la Conferencia Episcopal, quien así lo expresara de inmediato. Pero habría que ser muy inocente para no entender lo que se gestaba desde el inicio. Lo que no se escucha es cuáles son los grados de democratización que debe haber. La demanda, especialmente estudiantil, va al extremo, sin buscar un proceso intermedio.

Algunos Errores de las Partes

Los opositores al gobierno, con su Sociedad Civil, Alianza Cívica, empresarios y estudiantes, se dejaron llevar por las exclamaciones de victimización, protestas y hasta insultos de algunos de sus miembros, sin permitir ceder en algo, después de que ya habían obtenido bastante de sus opositores. La soberbia de la juventud arrastró hasta los más adultos y experimentados. Se declararon incapaces de quitar o reducir los tranques, lo cual evidenciaba una mentira a su beneficio, sin que se demostrara que tales tranques beneficiara al pueblo nicaragüense, pero si a su causa coyuntural. Tampoco se ha propuesto una democratización en fases o etapas. Puesto que no se parte de la nada para ir al todo. Ese extremismo no abona más que a los enemigos de Nicaragua.

La Conferencia Episcopal no llegó a la neutralización indispensable de los opositores para que mejoraran sus propuestas en la agenda, sin expresar una demanda que obligadamente debe pasar por seguir el marco legal y jurídico del Estado, dado que la Mesa de Diálogo, no es sustituto del Congreso Legislativo ni de ningún otro poder nacional o internacional. Al sugerir que el Secretario General de la OEA, Dr. Almagro, estuviese presente en la Mesa, no creemos que ignore que este señor es actualmente un Paladín de la ultraderecha continental, con fuertes vinculaciones en el Departamento de Estado, los republicanos más conservadores de EUA y conocido promotor del Grupo de Lima, quien ahora trabaja arduamente para derrocar al gobierno de Venezuela. Así que, sería inocente no sospechar de las intenciones de los Obispos.

El gobierno de los Ortega, dejaron de ser fieles representantes de los ideales sandinistas, de Carlos Fonseca Amador y del mismo Sandino desde hace unos años. Esto ha sido denunciado, incluso por algunos de los nueve comandantes del sandinismo nicaragüense. Su trayectoria en estos últimos años, contradicen la ética y el compromiso revolucionario de sus fundadores y de quienes lucharon por años hasta vencer a la dictadura somocista. Lo que ahora produce este lamentable hecho, es que la izquierda tenga obligadamente que sacudirse de sus implicaciones y reconstruir su proyecto nicaragüense. La misma historia del sandinismo, que viene desde inicios del siglo XX, desapareció de los textos de estudio en las escuelas y colegios del país, es por eso que, la juventud, ahora tirada en la calle, irrespeta las conquistas logradas con la sangre de miles de jóvenes, no solamente nicaragüense, sino centroamericanos, en décadas recientes. Desde luego, hay sandinistas auténticos dando su cara y dispuestos a rescatar su honor.

En el contexto en que se encuentra Nicaragua, lograr recuperarse económica, social y políticamente será muy difícil, no solamente porque deben salir del impase en la mesa de diálogo, pero por los intereses internacionales que están en juego y al asecho para destruir lo logrado hasta ahora. La bella, culta y acogedora Nicaragua no se merece menos que volver a la paz y seguir en su buen desarrollo socio económico. Las esperanzas están puestas en sus hijos e hijas sensatas, con mansedumbre, coraje e inteligencia.

 

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Flagelos contra Costa Rica

Marlin Oscar Ávila

11 de mayo de 2018

 

Cómo podría estar tranquila la ciudadanía costarricense ahora que ha logrado colocar en su nuevo gobierno a un equipo de sus mejores hijas e hijos, cuando a su entorno hay más de una jauría de fieras depredadoras de la honradez, de la eficiencia, la gobernabilidad, del compromiso hacia las grandes mayorías y a los sectores minoritarios de la sociedad y, del verdadero ejercicio democrático participativo.

Además de las sectas del fundamentalismo religioso alertas a evitar cualquier iniciativa que vaya en procura de una administración laica que asegure la libertad de culto y el respeto a los derechos del ser humano, y permita decidir sobre lo que su propia conciencia le dicta sobre sus relaciones personales y sociales siempre que se enmarque en el respeto al derecho ajeno y las leyes del país, están otras amenazas a la vida social y económica costarricense.

Con las reformas estructurales exigidas por los organismos multilaterales y, de potencias mundiales en acciones bilaterales, orientadas a establecer las bases de la libre oferta y demanda, las cuales han favorecido más que todo a los países y empresas con mayor poder industrial y comercial en los tratados de libre comercio. Esto ha estado ocurriendo sin el desarrollo institucional que previniera los excesos de los sectores empresariales, incluyendo personas inescrupulosas, ahora tenemos un sinnúmero de empresas y compañías involucradas en pactos afuera de las leyes en sectores básicos, en áreas de la salud, la construcción, el transporte, la minería y otros.

En América Latina, solamente las multas por estas irregularidades alcanzan la suma de 2,600 millones de dólares. De este flagelo Costa Rica ya es víctima, como ha ocurrido con individuos, entidades privadas y públicas tal es el caso del soborno denominado “Cementaso”. Esto lo que salió al público, pero hay quienes aseguran que hay otros hechos corruptos que aún se mantienen sin sacar la testa de la cloaca y otros que están por ser judicializados.

Solamente con el caso de la compañía brasileña Odebrecht, confirmados se tiene una docena de países, donde desde los más altos funcionarios hasta entes financieros han sido sobornados. Esa compañía conspiró y acordó con otras, proveer cientos de millones de dólares en pagos y otros beneficios corruptos, llevándose de encuentro a oficiales, partidos políticos y sus dirigentes, estimándose una inversión en sobornos directos de aproximadamente 800 millones de dólares.

Pese al procesamiento y detención de muchos de los cabecillas de estos millonarios sobornos y estafas, estas actividades irregulares, y sus agentes, siguen con vida vigorosa, pues nadie y ningún país se ha curado con el antídoto y vacuna que le garantice inmunidad. Es allí donde hay un arduo trabajo para el fortalecimiento de los sistemas de justicia, de inteligencia fiscal y, definitivamente de las organizaciones ciudadanas, quienes son las principales víctimas, para cortar las venas por donde corre el veneno de la corrupción y la impunidad.

Además de estas temibles amenazas al buen gobierno en Costa Rica, se encuentra el crimen organizado, que hacen una compleja madeja con los carteles de la droga, la trata y explotación de personas, el mercado de las armas, el turismo sexual y el lavado de activos. El poder de estas organizaciones es tal que se han tomado el control de instituciones de Estados completos, como es el denunciado muchas veces, caso hondureño. Así se extiende hasta llegar a zonas completas de México y no deja de lado la cooptación del Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA). Aun cuando se ha concentrado la atención en la persecución de las pandillas juveniles o “Maras”, éstas son parte, pero de ninguna manera, lo medular de la combinación delincuencial internacional que padecemos, de extremo a extremo del continente, con canales comunicacionales con África, Asia y Europa.

Cualquiera diría que, con estos fenómenos, Costa Rica tiene suficiente de qué preocuparse para el éxito de su nueva administración, sin embargo, hay otras amenazas latentes en su entorno. Las fuerzas exógenas que han estado cotidianamente sobre cada país de América Latina, no van a dejar de asechar nuestras instituciones responsables del modelo de economía, hasta ahora sobreviviente y con un relativo éxito.  Después de varios períodos gobernando, el Partido Liberación Nacional (PLN), se esforzó por privatizar muchas de las instituciones, empresas de servicios e instituciones, lográndolo sólo parcialmente, gracias a la resistencia popular. En Costa Rica aun sobrevive su sistema educativo y de salud basado en el bienestar de las mayorías, así como el Instituto Costarricense de Energía (ICE), la CCSS y, algunos bancos se mantienen con una participación importante del Gobierno Central.  Es decir, que pese al asecho constante y frenético de los paladines del neo liberalismo nacional e internacional, no se han privatizado importantes instituciones para el servicio de su ciudadanía. Con lo que sí se privatizó en esos períodos de gobierno liberal, se enriquecieron algunas familias, e incluso, aquellos altos funcionarios de esos gobiernos.

Como es de harto sabido, los organismos multilaterales como el FMI, BM, BID y BCIE, constantemente asechan a los gobernantes, en alianza con grandes empresarios y medios de desinformación nacional e internacional, para hacer desaparecer cualquier fuerza de los gobiernos. Es el caso actual de Argentina. Exigen reducir la institucionalidad pública, sin importar las consecuencias socio económicas que conllevan esas medidas. Para ellos, y unos malinchistas nacionales, la panacea es la privatización, porque les genera ganancia a sus empresas.

Sabe bien el pueblo costarricense que en este gobierno de unidad el Partido de Unidad Social Cristiana (PUSC) se quedó no solamente con el mando de los principales organismos locales de economía, pero con la Secretaría de la Presidencia. Este partido político no está muy distante de los esfuerzos del PLN en privatizar y reducir el tamaño del Estado, para beneficiar a unas familias empresarias, aunque lo argumentan con principios patrióticos. Su principal escusa es la creciente deuda pública, al estar pagando uno de cada tres dólares que ingresan.  Anteriormente (2008), se lograba recoger un 70% de los gastos del gobierno central, mientras que ahora solamente se recoge en impuestos la mitad. Es por ello que este nuevo gobierno y la Asamblea Legislativa heredaron un proyecto para aumentar las grabaciones fiscales. Sin embargo, se tiene la opción de cobrar la alta morosidad en el pago de impuestos que tiene al país, pero que los gobernantes, particularmente los partidos tradicionales, no quieren rescatar, prefiriendo las medidas ya clásicas del FMI. Es probable que esa mora sea mucho mayor en los grandes empresarios y militantes de esos partidos, así que estos prefieren que se recargue al pueblo trabajador con impuestos, antes de cobrársele a ellos su abultada deuda con el Estado.

Los problemas y amenazas hasta aquí descritas, obvian el cambio sustancial en la política del tradicional aliado de Costa Rica: EUA, quien ahora tiene unos inquilinos en su Casa Blanca, muy especiales. El presidente, Trump y, el vicepresidente, Pence, tienen un perfil de guerreristas, fundamentalistas y neofascista, sin precedentes en esa gran nación del norte. En el poco tiempo que tienen de gobernar, han creado una nueva Guerra Fría con fuerte tendencia a una tercera guerra mundial. Se han peleado con Mundo y Reymundo, con solamente dos éxitos económicos para sus grandes corporaciones, pese a su prestigio de magnates comerciales: el aumento al precio del petróleo y de las industrias de las armas. Lógicamente, esa situación política de la mayor potencia mundial, tendría repercusiones en la economía y política externa de Costa Rica.

Por la situación descrita, la ciudadanía no puede distraerse, dejando al PAC con la gran responsabilidad de cumplir con su programa, pero sí seguir atenta a que se ejecuten decisiones que vallan en beneficio de las grandes mayorías y no de una minoría elitista.

 

Enviado por el autor.

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Luis Paulino Vargas Solís: Mi punto de vista sobre lo que ocurre en Nicaragua

Duele profundamente Nicaragua; duele el dolor, las lágrimas y la angustia de su gente, la agresión, la violencia y la represión. Duele, sobre todo, la sangre derramada y las vidas apagadas. Lo lamento en el alma y lo condeno con indignación.

Son claras las responsabilidades que en todo esto caben al gobierno Ortega-Murillo: respondió a la protesta popular con violencia directa y desmedida. Ello inauguró un bucle creciente y autoalimentado de nuevas protestas y violencia descontrolada.

Es fácil recurrir al atajo de la justificación conspirativa, tan del talante de algunas izquierdas latinoamericanas: todo es un montaje del capital y una trama urdida desde Washington, para frenar otro de los bastiones, aún en pie, de los proyectos de izquierda latinoamericanos.

Y, sin embargo, ello resulta difícilmente plausible cuando uno observa la diversidad de los grupos que participan de la protesta y los muchos espacios desde los que se movilizan y manifiestan. Y no me refiero a lo que la prensa tradicional difunde, sino a las cascadas de información que, por medio de videos y audios aficionados, circulan. Se pierden de vista dos cosas esenciales: la tradición insurreccional que a lo largo del tiempo (al menos desde las primeras intrusiones violentas de Estados Unidos hace más de un siglo), se ha consolidado y que, seguramente, fluye en los genes culturales de este pueblo; y, segundo, las posibilidades para la autoconvocatoria que conceden las tecnologías actuales, que son asimismo las que posibilitan tener acceso a información de primera mano que en otros tiempos no habríamos conocido.

Pero no deberían olvidarse los antecedentes puestos por el mismo Ortega, a través de un gobierno de tintes autoritarios, enredado en oscuros pactos con el poder religioso más conservador, políticos corruptos, el gran empresariado y algunos poderosos intereses económicos externos. No es un detalle menor que en su reciente llamado a diálogo convoque solamente a la iglesia católica y al gran empresariado.

Lo mejor que podría decirse del gobierno Ortega-Murillo es que ha puesto en marcha una suerte de “socialismo asistencialista”, caudillista y proclive a la manipulación y la corrupción. Socialismo debería ser garantía institucionalizada de derechos universales, no repartición de dádivas a discreción. Pero, aun así, resulta difícil ocultar sus estrechos ligámenes con grandes intereses económicos.

Si las izquierdas de América Latina aspiran a ser una verdadera fuerza de emancipación, han de serlo desde un opción radical por la democracia y los derechos humanos, y un respeto irrestricto por la verdad. Y ese espíritu emancipador pasa por reconocer que el poder gubernamental no es un objetivo en sí mismo. Ceder el gobierno cuando la voluntad popular así lo decida, puede ser el paso necesario para limpiar vicios y corrupción y superar errores cometidos. Tomar nuevos aires, renovarse y volver a fortalecerse.

 

Imagen tomada del Facebook de Luis Paulino Vargas Solís.

Enviado por el autor.

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Nicaragua rebelde y revolucionaria está insurreccionada a favor de la libertad

Los actos insurreccionales protagonizados por jóvenes auto convocados estos días, en toda Nicaragua, refleja un hartazgo a la corrupción de la pareja presidencial, al desmesurado uso de la fuerza policial, el autoritarismo más propio del somocismo que de un Gobierno que se denomina de izquierdas, a las tropelías propias de las derechas centroamericanas en los procesos electorales, la concentración de poder y la pérdida y debilitamiento de la institucionalidad del Estado, la patrimonialización familiar y partidaria de los fondos solidarios de enviados por el hermano pueblo de Venezuela, la partidarización de los movimientos sociales, las represiones constantes cuando organizaciones de todo tipo (no partidarias) salen a la callen a reivindicar derechos ganados en la Revolución Popular, la alianza con los grupos empresariales y la élite de la Iglesia Católica corruptos, la soberbia con la que han gestionado el Poder Electoral, por las consecuencias y la irresponsabilidad en la gestión de los incendios en la principal reserva ecológica Indio Maíz, por las medidas tomadas para sanear el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

Es decir, ¡esta revuelta ya no es por el INSS!

Es por la libertad, la necesidad de establecer el diálogo y la cohesión social basada en el respeto a todas las diversidades y la justicia económica. Es por construir un Estado honesto, justo, que rinda cuentas, con funcionarios y funcionarias capaces y también apegados a derecho que no de intereses de un partido. Es por la oportunidad de cerrar los históricos ciclos de violencia que hemos heredado desde la colonización europea hasta las dictaduras sanguinarias del somocismo, o los gobiernos neoliberales de los años 90´s. Es por que nos merecemos vivir en convivencia todas y todos, es por terminar de integrar a la Nación a los pueblos originarios Miskitus, Mayagnas, Ramakis, Monimbó; y también a los pueblos Negros. Esta es una lucha para que construyamos una sociedad en la que ser mujer no sea un peligro.

Y hoy es también, por encontrar y llevar a los tribunales a los responsables de asesinar a nuestros jóvenes:

Darwin Manuel Urbina, trabajador de supermercado.

Jilton Rafael Manzanarez, policía.

Richard Edmundo Pavon Bermudez, activista FSLN estudiante secundaria

Alvaro Manuel Conrado Dávila, estudiante Colegio Loyola

Carlos Bonilla, ciudad sandino

Karla Sotelo, estudiante Esteli

Alvis Yamil Molina Hogdson de Batahola,

Michelle Humberto Cruz, universitario

Orlando Castillo Perez

Giovanny Sobalvarro. Sébaco

Axel Bonilla, León

Red Nicaragüense de Culturas Vivas Comunitarias

 

Imagen tomada del video https://www.facebook.com/OcupaInssNicaragua/videos/1144771455662435/

Enviado por Oriana Sujey Ortiz Vindas.

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Democracia en crisis en Nicaragua

Informes enviados a SURCOS indican que la situación recrudece en Nicaragua y ya varios jóvenes han muerto producto de la violencia. Las protestas contra la reformas al sistema de seguridad social han motivado las protestas, y la respuesta alejada del diálogo de parte del gobierno de Daniel Ortega, tienen como consecuencia dolorosas muertes, destrucción de importantes edificios y violencia generalizada

Democracia en crisis en Nicaragua

Mujeres por Costa Rica y Mujeres con la Patria al Hombro lamentan, repudian y condenan la represión militar contra los civiles nicaragüenses que se pronuncian en desacuerdo por las reformas anunciadas por el presidente de la República de Nicaragua, Daniel Ortega.

Repudiamos, como mujeres costarricenses, la represión militar que sufre en estos momentos la población nicaragüense y, principalmente, la muerte de jóvenes universitarios, por manifestarse en contra de las reformas unilaterales a las políticas públicas de seguridad social.

También nos manifestamos contra la censura informativa a la que están expuestos nuestros hermanos centroamericanos con el cierre de tres canales de televisión. Nos parece inadmisible coartar el derecho de información y comunicación de los nicaragüenses.

Observamos la capital sitiada y otras ciudades tomadas por la Policía Nacional por lo que hacemos un llamado al diálogo, un alto a la represión y a la violencia impuesta, que genera más violencia.

Instamos respetuosamente al gobierno nicaragüense recurrir a la vía del diálogo como instrumento vital para dirimir diferencias.

 

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