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Etiqueta: poesía

PANDEMIA: LA PEOR – poema

Un dolor
más grande que
la luna de esta noche
orbita sin rumbo sus pasos
pisoteando mi mundo. Hay
tristeza en mi corazón y cero
resignación en mi Alma. Se
resiste mi sangre a bajar la
guardia y darle ese triunfo
fácil que desea la ignominia
que le demos. Estamos en
guerra y esta se gana
peleando cada palmo
en todas las batallas.

Se van llenando las
nubes de un cardumen
de escualos que como
jauría rabiosa está lista
para desprenderse sobre
la yugular del pueblo como
lluvia malvada. Sentados
sobre sus caudales reunidos
explotando a los pobres,
aprueban sus planes de hambre
y más miseria para todos aquellos
que le han surtido sus riquezas
soportando puñales
camuflados de beatificadas
plumas. Pandemia peor son
ellos: corazones de estiércol
enchapados con el oro que
usurparon evadiendo al fisco
y chupando el alimento que
quitaron al pobre. Pandemia
son ellos, y Pandemia también
los Gobernantes que olvidaron
la Historia y sumisos apagan
la tea gloriosa que nos dio
dignidad y Patria para todos.

Pandemia son esos que
comiendo caviar y tomando
champaña comulgan gustosos
con el diablo del Fondo
sentado en sus regazos.

Pandemia lo fueron y
Pandemia son. Pandemia
insensible de fieras rabiosas
pelando sus fauces y garras
en ristre para seguir robando.

Hoy me disculpo con la Luna
y le pido que aguarde por mí
hasta otro momento: yo le
aseguro que mi amor por ella
me palpita en la sangre como
un lucero abierto.

ClaMo
Toyopán, ZURQUÍ

SI ACEPTO

Si acepto
la fiereza del beso que trasciende y traspasa,
que deshiela los labios y se vierte en caricia,
que sobrepasa el aliento y se convierte en tempestad.

Si acepto
el impulso intuitivo,
el silencio oportuno donde confluyen dos cuerpos,
el calor de las manos ungidas de esperanza,
la sutileza intrínseca de la ansiedad.

Si acepto la ternura
como acepto la lluvia,
como acepto la brisa resoplando en los árboles,
como acepto el desdén con que se mueven las nubes,
como acepto el embrujo de la luna en el lago.

Si acepto
la libertad de soñar, de amar,
de sonreír, de compartir desvelos.

Si acepto
a quien elige amar sin trabas ni decires,
sin dogmas ni oblaciones,
con orgullo y dignidad.

Gerardo Cascante V
26-05-2020

Que no nos pase

David Ulloa

Que no nos pase
Que llega el Matrimonio y nos olvidamos
De las mujeres que las matan
Por pobres, por nicas, por negras
Por guapas, por feas, por celos
Por andar y hablar como mujeres
Que por eso también nos matan a nosotros
Porque ser hombre y parecer mujer es dolor
Pero solo ser mujer es peor.

Que no nos pase 
Que llega el Matrimonio y nos olvidamos
De las putas trans que no quieren ser putas
Y de las que quieren
Inyectadas y envejecidas por el aceite 
Acunadas en las esquinas
O en un lote baldío sin llegar a los veinte.

Que no nos pase 
Que llega el Matrimonio y nos olvidamos
Del sacerdote violador 
Y su impenetrable sistema protector
Padre, ¿y usted nos va a casar?
Y en su saliva el semen del monaguillo cuando escupe
“Son marido y marido”
Y ahora sí, ¿podemos ir en paz?

En paz donde van los maridos sin su mujer
A las cárceles a violar
O a los vestidores de la cancha a culear
Al sauna y al cuarto oscuro
O al parque a mamar.

Que no nos pase
Que llega el Matrimonio y nos olvidamos
De los niños que no entienden la hombría

Pero se las meten

Día tras día, tras día tras día
Y se la tragan

La burla
Y la mastican

La rabia
Porque esos niños no sueñan con casarse
Esa mentira
No me la meta.

Lo que quieren es alas y volar
Voz y cantar
Inventarse su propia libertad.

Que no nos pase
Que llega el Matrimonio y nos quedamos
Esperando vestidas de blanco alguien para amar
Cuando es frente al espejo el destino final.

15 de mayo, Día del Agricultor

Jorge Luis Hernández Cascante

En mi caso con la dicha de ser hijo de don pachico y nanita;
dos de pura cepa campesina.

Camino en la tierra de ellos,
regada de sudor y esperanza suyas,
Ahora,
envuelto en su abundancia de trinos, colores y flores (el café, cada mata vestida de novia), surcos y esperanza;
conmueve
y a la vez mueve
a continuar soñando, viviendo, luchando
en medio de esta pandemia.

La vida hecha brote sigue
los agricultores en su día,
como siempre
año tras año,
solos
aislados
arrinconados entre surcos, matas esfuerzo y cosecha;
de comida para todos!!

Feliz día hijos e hijas
de la tierra y la luna.

15 de mayo, Día del Agricultor y la Agricultora Costarricense – poema

Johnny Castro Pérez

Al campo que tanto nos entrega
a la Tierra que tanto nos regala:

Soy Agricultor

somos hijos del tiempo
y hermanos del viento
con el sol en las espaldas
y la lluvia en nuestros pechos
sudor, y ojos como esmeraldas
y en la tierra surcos bien hechos

profundo el arado al suelo
enseñanza de mi padre y mi abuelo
manos firmes como robles
soñando con abundantes cosechas
sin ser hijos de ricos o nobles
nuestras semillas son letales como flechas

aunque no sea suficiente la recompensa
aunque la jornada sea larga y tensa
alimentar las bocas y los corazones
de grandes alegrías nos llena el alma
aunque topemos con piedras y terrones
y el trabajo nos destruya la palma

aunque la zafra sea dura
aunque para el cansancio no haya cura
por nada cambio esta labor
de esta Tierra soy labrador
aun con la entrega y el dolor
orgulloso lo digo: ¡Soy Agricultor!

DE ALTO RIESGO

Cosas veredes,
amigo Sancho, en el
trajinar que nos va deparando
este nuevo planeta,
hoy con esa forma de
corona con patas.
Resulta que ahora
nosotros, modelo
cincuenta de probada
calidad, resultamos ser
ciudadanos de alto riesgo.
Y tienen toda la razón
esos fondillos monetarios
del Banco Mundial usurero:
somos realmente de alto
riesgo porque
tenemos memoria
de paquidermos y no
comemos cuento ni
tragamos sus aldabas.
Somos un riesgo para
sus planes totalitarios
de continuar sin estorbos
con la destrucción del planeta
que estiman exclusivamente
propio y privado para
su zángana política
económica. Claro
que somos población
de alto riesgo para
refrescarles la memoria
a quienes hoy abogan
por destruir el Estado
Social de Bienestar y
arrodillar a la clase trabajadora
para que viva sumida
en ese pestilente pantano
de las migajas que caen
de sus mesas de ébano.
Población de alto riesgo
hemos sido desde
nuestros años escolares,
cuando nuestros Maestros
y Maestras en la Escuela
Pública, nos enseñaron
a distinguir claramente
entre la justicia
y la injusticia. Y
además,
nos instruyeron para
que anheláramos ser
Juan Santamaría
en las veladas del 11 de Abril;
o don Juanito proclamando
sus manifiestos de libertad
y patriotismo. Entonces
claro que somos de alto riesgo;
de altísimo digo con certeza,
porque ya lo verán que 
no habrá nueva figura
de planeta con patas
que impida a esta
GENERACIÓN
salir a enfrentar a los
filibusteros criollos
y malinches que hoy
pretenden embucharse
los tesoros del Estado
solidario y seguir hartándose
con el pan ajeno como
virus antisociales ciegos
de codicia y avaricia.
Somos de alto riesgo,
y sabemos plenamente
que no pasarán,
y que con Alberti,
los echaremos al mar
con cepo y cadena
al cuello.

ClaMo
Toyopán, ZURQUÍ

Ilustración: http://www.revistaikaro.com/museo-juan-santamaria-rendira-honores-a-memoria-de-juan-rafael-mora-porras-y-jose-maria-canas-escamilla/

TE ENVÍO UN ABRAZO

A veces las palabras se disuelven al tacto, transmutan, se diluyen
como las gotas de rocío sobre las hojas secas;
otras veces, en cambio, se adhieren a los dedos,
fluyen entre las manos, juegan, hacen malabares
y se matizan de colores como esferas de jabón.

Esta vez un abrazo se me vuelve palabras
y se dice lentísimo
como un largo susurro que se deja llevar
hilvanando figuras entre la arcilla de las nubes,
y es ave meciéndose en los surcos del aire
y es ventisca flirteando con los desfiladeros
y es celaje sedoso, que se deja caer
y se posa en tus hombros
y se enreda en tus brazos
fuertemente…

Y te abraza.

Gerardo Cascante V.
04-04-2020

Imagen ilustrativa.

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LARGA ESPERA

León Triba, en el onomástico de todas las aves

De madrugada,
la manada, en el escaño de la noche,
espera paciente el alba
para robar el maíz,
un poco de luz
para la curación del sufrimiento,
del hambre.

El universo es un juego de sorpresas,
diálogos de voces sordas,
entretejidos en la hojarasca seca,
incertidumbres en las madrigueras,
caminos lentos
en busca de las gambas amorosas.

Abre el sol sus nuevas palabras,
se camina sigilosamente,
a lo largo, los peces se columpian
en los rizos del agua.

Sí, el hambre no tiene fronteras,
se quiere sembrar, pero la tierra
está zurcida de infranqueables cercas.
Los rótulos devienen cansados,
zombis colgando en su cuello
sucios letreros que dicen:
“Propiedad privada”.

Avanza la manada,
se destejen las murallas de la ceguera,
de la somnolencia,
los pequeños son los primeros
en amasar la ternura del maíz
en la tibieza de sus corazones.

Es temporada de pandemias.

¿Alguien puede colgar un letrero
abriendo el espacio al amor?

 

Imagen tomada de https://masaryk.tv

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ROMERO NUESTRO

Te rezaré,
pero no como
lo hacen los cobardes.
Lo haré como vos mismo
lo harías: poniéndole
a las balas
el pecho de montaña
que nuestra Madre
nos plantó desde sus
entrañas luminosas.
Lo haré como lo hizo
el niño Debravo,
gritando que Dios no
nos quiere de rodillas ignorados
en los templos;
ni atados de pies y manos
en ese poste donde
sólo se esclavizan
aquellos que desfallecieron aplastados por una tonelada
de papel periódico repleta
de mentiras y blasfemias.
Yo oraré por vos
ahora que por fin
en la Sede de todo
descubrieron tu santidad
obrera y campesina;
tu santidad de Madre y Padre asesinados por el mismo
criminal que cortó las venas
de miles de indígenas
cuyo pecado fue haber sido despojados de todo
menos de su dignidad. 
Te rezaré con la lengua
mutilada de tantos
seres humanos que desde su
dignidad continúan gritando
la crueldad anticristiana
de este mundo al revés
que ha dejado sin voz
a los mejores voceros
comunales de los pueblos.
Yo te rezaré, Compañero
San Romero de América,
te rezaré como vos mismo lo hiciste; caminando
los caminos con todos los marginados y oprimidos
nuestros,  esclavos masacrados por la
aporofobia y la explotación
de las Bolsas y las Cámaras.
Así lo haré, porque sé,
ahora que por fin han
aceptado tu Santidad,
que vos, Santo Compañero, llevarás hasta los Cielos
el inconfundible perfume
de tu curativo nombre
y purificarás de paso
el ancho portón
por el que ahora habrán de salir de su zona de confort
tus colegas celestiales
que ya
se han olvidado
de esta Tierra.
Amén!

ClaMo
ZURQUI
Costa Rica.

HABÍAMOS OLVIDADO, poesía de Gerardo Cascante

Habíamos olvidado el sabor del abrazo,
el gusto que destila una reunión de amigos,
la tibieza de encontrarnos a la entrada del cine,
sentarnos en la sala frente a voces traviesas
o mirar los transeúntes un sábado en la noche
mientras desordenamos el mundo en algún bar.

Habíamos olvidado la historia del olvido
en la que el beso se nubla,
el tacto se enmudece,
las caricias se apagan
y la avidez del sexo se torna inconcebible.

Habíamos olvidado que el amor se nos borra,
los gestos se avinagran,
el deseo se atrofia,
la amistad se destiñe
y los «te quiero» se enmohecen si no los sacas al sol.

Gerardo Cascante
24-03-2020