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Etiqueta: poesía

Que no nos pase

David Ulloa

Que no nos pase
Que llega el Matrimonio y nos olvidamos
De las mujeres que las matan
Por pobres, por nicas, por negras
Por guapas, por feas, por celos
Por andar y hablar como mujeres
Que por eso también nos matan a nosotros
Porque ser hombre y parecer mujer es dolor
Pero solo ser mujer es peor.

Que no nos pase 
Que llega el Matrimonio y nos olvidamos
De las putas trans que no quieren ser putas
Y de las que quieren
Inyectadas y envejecidas por el aceite 
Acunadas en las esquinas
O en un lote baldío sin llegar a los veinte.

Que no nos pase 
Que llega el Matrimonio y nos olvidamos
Del sacerdote violador 
Y su impenetrable sistema protector
Padre, ¿y usted nos va a casar?
Y en su saliva el semen del monaguillo cuando escupe
“Son marido y marido”
Y ahora sí, ¿podemos ir en paz?

En paz donde van los maridos sin su mujer
A las cárceles a violar
O a los vestidores de la cancha a culear
Al sauna y al cuarto oscuro
O al parque a mamar.

Que no nos pase
Que llega el Matrimonio y nos olvidamos
De los niños que no entienden la hombría

Pero se las meten

Día tras día, tras día tras día
Y se la tragan

La burla
Y la mastican

La rabia
Porque esos niños no sueñan con casarse
Esa mentira
No me la meta.

Lo que quieren es alas y volar
Voz y cantar
Inventarse su propia libertad.

Que no nos pase
Que llega el Matrimonio y nos quedamos
Esperando vestidas de blanco alguien para amar
Cuando es frente al espejo el destino final.

15 de mayo, Día del Agricultor

Jorge Luis Hernández Cascante

En mi caso con la dicha de ser hijo de don pachico y nanita;
dos de pura cepa campesina.

Camino en la tierra de ellos,
regada de sudor y esperanza suyas,
Ahora,
envuelto en su abundancia de trinos, colores y flores (el café, cada mata vestida de novia), surcos y esperanza;
conmueve
y a la vez mueve
a continuar soñando, viviendo, luchando
en medio de esta pandemia.

La vida hecha brote sigue
los agricultores en su día,
como siempre
año tras año,
solos
aislados
arrinconados entre surcos, matas esfuerzo y cosecha;
de comida para todos!!

Feliz día hijos e hijas
de la tierra y la luna.

15 de mayo, Día del Agricultor y la Agricultora Costarricense – poema

Johnny Castro Pérez

Al campo que tanto nos entrega
a la Tierra que tanto nos regala:

Soy Agricultor

somos hijos del tiempo
y hermanos del viento
con el sol en las espaldas
y la lluvia en nuestros pechos
sudor, y ojos como esmeraldas
y en la tierra surcos bien hechos

profundo el arado al suelo
enseñanza de mi padre y mi abuelo
manos firmes como robles
soñando con abundantes cosechas
sin ser hijos de ricos o nobles
nuestras semillas son letales como flechas

aunque no sea suficiente la recompensa
aunque la jornada sea larga y tensa
alimentar las bocas y los corazones
de grandes alegrías nos llena el alma
aunque topemos con piedras y terrones
y el trabajo nos destruya la palma

aunque la zafra sea dura
aunque para el cansancio no haya cura
por nada cambio esta labor
de esta Tierra soy labrador
aun con la entrega y el dolor
orgulloso lo digo: ¡Soy Agricultor!

DE ALTO RIESGO

Cosas veredes,
amigo Sancho, en el
trajinar que nos va deparando
este nuevo planeta,
hoy con esa forma de
corona con patas.
Resulta que ahora
nosotros, modelo
cincuenta de probada
calidad, resultamos ser
ciudadanos de alto riesgo.
Y tienen toda la razón
esos fondillos monetarios
del Banco Mundial usurero:
somos realmente de alto
riesgo porque
tenemos memoria
de paquidermos y no
comemos cuento ni
tragamos sus aldabas.
Somos un riesgo para
sus planes totalitarios
de continuar sin estorbos
con la destrucción del planeta
que estiman exclusivamente
propio y privado para
su zángana política
económica. Claro
que somos población
de alto riesgo para
refrescarles la memoria
a quienes hoy abogan
por destruir el Estado
Social de Bienestar y
arrodillar a la clase trabajadora
para que viva sumida
en ese pestilente pantano
de las migajas que caen
de sus mesas de ébano.
Población de alto riesgo
hemos sido desde
nuestros años escolares,
cuando nuestros Maestros
y Maestras en la Escuela
Pública, nos enseñaron
a distinguir claramente
entre la justicia
y la injusticia. Y
además,
nos instruyeron para
que anheláramos ser
Juan Santamaría
en las veladas del 11 de Abril;
o don Juanito proclamando
sus manifiestos de libertad
y patriotismo. Entonces
claro que somos de alto riesgo;
de altísimo digo con certeza,
porque ya lo verán que 
no habrá nueva figura
de planeta con patas
que impida a esta
GENERACIÓN
salir a enfrentar a los
filibusteros criollos
y malinches que hoy
pretenden embucharse
los tesoros del Estado
solidario y seguir hartándose
con el pan ajeno como
virus antisociales ciegos
de codicia y avaricia.
Somos de alto riesgo,
y sabemos plenamente
que no pasarán,
y que con Alberti,
los echaremos al mar
con cepo y cadena
al cuello.

ClaMo
Toyopán, ZURQUÍ

Ilustración: http://www.revistaikaro.com/museo-juan-santamaria-rendira-honores-a-memoria-de-juan-rafael-mora-porras-y-jose-maria-canas-escamilla/

TE ENVÍO UN ABRAZO

A veces las palabras se disuelven al tacto, transmutan, se diluyen
como las gotas de rocío sobre las hojas secas;
otras veces, en cambio, se adhieren a los dedos,
fluyen entre las manos, juegan, hacen malabares
y se matizan de colores como esferas de jabón.

Esta vez un abrazo se me vuelve palabras
y se dice lentísimo
como un largo susurro que se deja llevar
hilvanando figuras entre la arcilla de las nubes,
y es ave meciéndose en los surcos del aire
y es ventisca flirteando con los desfiladeros
y es celaje sedoso, que se deja caer
y se posa en tus hombros
y se enreda en tus brazos
fuertemente…

Y te abraza.

Gerardo Cascante V.
04-04-2020

Imagen ilustrativa.

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LARGA ESPERA

León Triba, en el onomástico de todas las aves

De madrugada,
la manada, en el escaño de la noche,
espera paciente el alba
para robar el maíz,
un poco de luz
para la curación del sufrimiento,
del hambre.

El universo es un juego de sorpresas,
diálogos de voces sordas,
entretejidos en la hojarasca seca,
incertidumbres en las madrigueras,
caminos lentos
en busca de las gambas amorosas.

Abre el sol sus nuevas palabras,
se camina sigilosamente,
a lo largo, los peces se columpian
en los rizos del agua.

Sí, el hambre no tiene fronteras,
se quiere sembrar, pero la tierra
está zurcida de infranqueables cercas.
Los rótulos devienen cansados,
zombis colgando en su cuello
sucios letreros que dicen:
“Propiedad privada”.

Avanza la manada,
se destejen las murallas de la ceguera,
de la somnolencia,
los pequeños son los primeros
en amasar la ternura del maíz
en la tibieza de sus corazones.

Es temporada de pandemias.

¿Alguien puede colgar un letrero
abriendo el espacio al amor?

 

Imagen tomada de https://masaryk.tv

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ROMERO NUESTRO

Te rezaré,
pero no como
lo hacen los cobardes.
Lo haré como vos mismo
lo harías: poniéndole
a las balas
el pecho de montaña
que nuestra Madre
nos plantó desde sus
entrañas luminosas.
Lo haré como lo hizo
el niño Debravo,
gritando que Dios no
nos quiere de rodillas ignorados
en los templos;
ni atados de pies y manos
en ese poste donde
sólo se esclavizan
aquellos que desfallecieron aplastados por una tonelada
de papel periódico repleta
de mentiras y blasfemias.
Yo oraré por vos
ahora que por fin
en la Sede de todo
descubrieron tu santidad
obrera y campesina;
tu santidad de Madre y Padre asesinados por el mismo
criminal que cortó las venas
de miles de indígenas
cuyo pecado fue haber sido despojados de todo
menos de su dignidad. 
Te rezaré con la lengua
mutilada de tantos
seres humanos que desde su
dignidad continúan gritando
la crueldad anticristiana
de este mundo al revés
que ha dejado sin voz
a los mejores voceros
comunales de los pueblos.
Yo te rezaré, Compañero
San Romero de América,
te rezaré como vos mismo lo hiciste; caminando
los caminos con todos los marginados y oprimidos
nuestros,  esclavos masacrados por la
aporofobia y la explotación
de las Bolsas y las Cámaras.
Así lo haré, porque sé,
ahora que por fin han
aceptado tu Santidad,
que vos, Santo Compañero, llevarás hasta los Cielos
el inconfundible perfume
de tu curativo nombre
y purificarás de paso
el ancho portón
por el que ahora habrán de salir de su zona de confort
tus colegas celestiales
que ya
se han olvidado
de esta Tierra.
Amén!

ClaMo
ZURQUI
Costa Rica.

HABÍAMOS OLVIDADO, poesía de Gerardo Cascante

Habíamos olvidado el sabor del abrazo,
el gusto que destila una reunión de amigos,
la tibieza de encontrarnos a la entrada del cine,
sentarnos en la sala frente a voces traviesas
o mirar los transeúntes un sábado en la noche
mientras desordenamos el mundo en algún bar.

Habíamos olvidado la historia del olvido
en la que el beso se nubla,
el tacto se enmudece,
las caricias se apagan
y la avidez del sexo se torna inconcebible.

Habíamos olvidado que el amor se nos borra,
los gestos se avinagran,
el deseo se atrofia,
la amistad se destiñe
y los «te quiero» se enmohecen si no los sacas al sol.

Gerardo Cascante
24-03-2020

LA PALABRA DEL GUERRERO

Al Jefe Seattle.

I. LA ILUMINACION

Un día de 1.854,
el Arquitecto del Verbo lo iluminó con la Palabra;

después de beber largamente
las Aguas Vivas del Manantial del Silencio.

La voz del profeta
se escuchó imponente;

como el volcán en los valles,
como el estruendo del relámpago,
o las cascadas rompiendo los abismos.

Su palabra era como el reclamo del lobo,
como el despertar del bosque
por el viento rabioso,
o la bravura del océano
golpeando el pie de la montaña.

Mientras la multitud escuchaba el discurso,
su voz se hacía una
con la Voz del Supremo Poeta;
era un coro infinito entonando
las melodías de Gaia.

Sonreía taciturno, sin dulzura y
en su rostro no existía un gesto de compasión;
era la expresión del que ha sufrido la soledad y el dolor extremo.

Hablaba y su cuerpo entero resplandecía;
esclareciendo la penumbra de nuestros corazones.

En su actitud serena,
ajena a todas las contradicciones,
se leía la mirada triunfal del guerrero,
quien a lo largo de la noche
libró la última batalla contra sí mismo.

II. EL MENSAJE

Las cosas sagradas bajo sus ojos:

las costumbres de sus ancianos y la cosmogonía de su pueblo.

Dijo que la tierra es nuestra Madre y que el firmamento es nuestro hermano.

Son nuestros hermanos:
los caballos salvajes,
el águila majestuosa,
el bosque secreto
y el chotacabras.

La lluvia de la tarde,
el rocío de la grama,
y la savia de los pinos
recorren nuestras venas.

Respiramos el aliento
de las bestias de la pradera.

Amor y respeto por la Gran Obra; debemos heredar a nuestros hijos
y a los hijos de nuestros hijos, al igual que las tribus de la noche de los tiempos.

III. CAMINO A DESTRUCCION

Describió nuestro sombrío destino y el precio que pagaríamos por romper los Hilos de la Trama de la Vida.

Contempló en su fulgurante visión interior
los grandes incendios de la Amazonía,

las sequías y hambrunas del África, las inundaciones en Bangladesh, los huracanes de Norteamérica, la agonía de la Antártida,
las nevadas en Europa.

Vio
la muerte de las chimeneas,
mares y sismos enfurecidos,

el veneno amargo en el fondo de los pozos,

avalanchas de lodo, pestilencias universales:

la humanidad ahogándose en sus propios residuos.

Y nuestra desolación espiritual caminando hacia la gloria de la Aniquilación,
inspirados por la fuerza del dios de las tinieblas.

Poema dedicado al Jefe Tatanka Yotanka. Puntarenas 1996.

Palabra de HECO.

Ilustración: https://spanishrevolution.org

Poesía para el fin de semana

El compañero Trino Barrantes nos comparte los frutos de su pluma… para compartir en fin de semana mientras nos cuidamos en casa.

Esta es la invitación de Trino:

“El quedarse en casa, además de ser un acto absolutamente responsable, también nos permite tener nuestro propio diálogo interior. Aquí les comparto estas apreciaciones poéticas. Que estén bien y un lindo y cuidado fin de semana”.

I.- COLOQUIO DE MARIPOSAS
LEÓN TRIBA:

Meditación en el flagelo de la pandemia.
Viernes 13, de un año bisiesto.

Es un viento
de tijeras.
Corta la ilusión.

Deja espacios abiertos,
conjuntos vacíos,
teoremas numéricos.

En los campos celestes
aumenta la ausencia,
acrecienta la voz dolida
de los pájaros ausentes
en la humedad del mes.

Es un as en el juego
de las coronas.

Nos toma desacostumbrados
para estar en las paredes
del hogar.

Perdimos la certidumbre
del diálogo,
del juego de mesa,
toca persistente
en el corazón
de los que estamos
en el otoño de los versos.

En la sierra que se mira
solo adivinamos el coloquio
de las mariposas.

Lo cierto es que
la experiencia de la vida,
nos abandona .

Nos adivinamos
en la jaula humana
de desconocidos,
sin abrazos, sin saludos
con besos distantes de miedo.

Al menos nos queda
el derecho a gritar
para ahuyentar
el silencio de los virus,
escuchar el sonido
del aire
en la meditación que tiene
el miedo colectivo.

II.- CATÉQUESIS VIRAL
Sin lluvia,
sofocante calor,
la sombra en hilachas
en el acuoso silencio.
Crecen, si multiplican los virus
del desengaño.

El Papa extiende
desde el balcón
su mirada rota.

Las acciones gritan
su quebrando ahogadas
en las superficialidad de las bolsas.

En la Casa Blanca
se apagan las luces,
las bujías del neón en Lombardía
forman el contrasentido
del grito urbano.

En los jardines laterales
del Pentágono
aúllan los lobos de Bildeberg
sus gemidos de terror.
Zumba el cacus
en el bostezo mortecino
de la hipocresía electoral.
Un huracán viral
asola con sus coronas
la decepción de los bulevares
de Paris y Alemania.

Madrid, sin la coartada
de los árboles, solo con olivos,
encarcela en su garganta
las familias enteras
en su larval genocidio
de odio.

Centro América es solo un gusano
en este juego de ventanas
para defenestrar la solidaridad
de las fronteras.

Chuchos, zaguates, perros callejeros
ladran sin composición alguna
a la esquina frenética
de los cadáveres ancianos.

Quedamos anclados
al ritmo de los androides
y lo pestilente de los
diarios amarillos.

Somos la pregunta
del nuevo ensayo,
zombis que nos miramos
sin el calor de un abrazo
ni el beso de despedida.

Agentes virales
que perdemos la lengua
por la ausencia del diálogo.

III.-  CORONA VIRUS – COVID-19

León Triba
En el 162 aniversario de la batalla
de Santa Rosa.


Su nombre: Angele de la Bathe, Francia,
1274. Delito, relaciones sexuales con el
Íncubo. Mujer de ciencia.


Primera víctima.
Magia, brujería, ciencia.
El poder del Éxodo, es sentencia:
“No dejarás vivir a la bruja”.

2019, diciembre, Wuhan.
Desde un laboratorio USA
le incuban el COVID-19.
Las crónicas en la prensa
Especulan. Tiembla el universo.

Se amplía la línea de pobreza,
las bolsas se desploman,
la asertividad de la palabra
queda en silencio,
la saliva contamina.

Algunos quieren poner
un muro a su ciudad,
otros buscan concentrar
el máximo de riqueza
con la apropiación
de la vacuna.

En un vuelo de golondrinas
la pequeña isla del Caribe
cruza fronteras, llevan
ramos de solidaridad,
esperanza, alegría.
La ceguera choca
contra todas las puertas cerradas.

El duende del individualismo
no deja espacio para el juego.
En el tele, la compu, el iphone
automatamente todos quieren
llevar el registro
de los contaminados
y los muertos.

Las muertes, por desgracia,
no marcan el inicio.
Forman parte de la estadística
de las pandemias.

La inocencia de los niños
reclaman a sus pares
Las niñas –
la ausencia de los
espacios verdes
o el amplio corredor
de su escuela.

Adivinan, suponen,
no necesariamente entienden
este tipo de cárcel salvaje
que crean las empresas farmacéuticas,
ni los agoreros de los mantos
y la sangre vertida.

Hoy es veinte,
no van a quemar adivinas,
solo mil ataúdes serán cremados
para darle lugar a aquella hoguera
que nació con el fuego
de la primera bruja incinerada.

Foto: UCR