Un cantón de oportunidades
Escrito en . Publicado en Análisis, Aportes para el desarrollo.
¡Así queremos nacer! La Región Sur; Península de Nicoya, (los distritos de Lepanto, Paquera, Cóbano, Chira y en su parte marítima, el Golfo de Nicoya y todas sus islas, en conjunto, tienen una extensión de 2653 km2). Queremos nacer como un cantón poderoso, por eso exigimos la resolución del contencioso administrativo, planteado desde el 2012 ante el Tribunal Contencioso por Guanacaste-Nicoya, esa resolución nos dará a luz, por tanto, nos urge para desarrollarnos, no nos nieguen más nuestros derechos.
Nuestra visión de la Región, es la unión continental, insular, marino costero y mar territorial, para fortalecer las ventajas como Región y robustecer las capacidades locales. Es un proceso dinámico y proyectado, de transformaciones constantes, que con el devenir histórico, irán moldeando las futuras generaciones. Nuestra propuesta no es una camisa de fuerza ni un enfoque obtuso. El fundamento filosófico en la creación de nuestro cantón, es la generación conjunta de riqueza y distribución justa de la misma, la Palabra Divina nos enseña que los frutos de la justicia son la paz y la tranquilidad, por tanto, el mundo actual, debe revisar su justicia, nosotros lo estamos haciendo.
Para el nuevo cantón, estamos apreciando y valorando las oportunidades regionales repartidas en el área continental, las islas y en el mar territorial, pero sobre todo, en el potencial humano. Debemos seguir el ejemplo visionario de alto impacto, de quienes fundaron la Asociación Ecológica Paquera Lepanto Cóbano (Asepaleco), que unió los esfuerzos de desarrollo ambiental de la Región hace 28 años. En su momento y difícil de creer, adelantándose al concepto del desarrollo sostenible promulgado en la ONU 1992, se reconoció que los problemas ambientales no se solucionaban como distritos, sino como Región, se buscaron entonces los mecanismos de trabajo conjunto, hoy reconocido nacional e internacionalmente.
Estamos asumiendo el reto político, con el diseño de un cantón que le permita a las fuerzas político-partidistas, dirigir sus esfuerzos democráticos en la dirección que la sociedad regional ha establecido que debe hacerse, aprovechando el patrimonio natural, en la dirección correcta del desarrollo sustentable y en beneficio de la población
Como insumos de alto valor para desarrollarnos tenemos entre otros: el manglar más grande de Centroamérica concentrado en los distritos de Lepanto y Paquera. Playas de gran belleza en Cóbano y aún sin descubrir en Paquera. El increíble bosque tropical seco, con mayor énfasis en Lepanto y Paquera. La cuna de la conservación costarricense, con la RNA de Cabo Blanco en Cóbano. Producción agropecuaria en general muy desarrollada en Lepanto y Paquera con producción de frutas de calidad mundial. Una visitación turística apreciable, con mayor afluencia en Cóbano. La perspectiva de integralidad de la Región es prudente y sustentable.
¡Y las islas!, su desarrollo apremia. Estas comunidades son las primeras poblaciones en Costa Rica, afectadas directamente por cambio climático, a las que hay que dirigir esfuerzos de apoyo para fortalecer sus iniciativas de integración con el continente y puedan unirse al desarrollo regional. En su momento, deberá ser un distrito insular único en Costa Rica, como estaba definido por las culturas descendientes del Anáhuac, antes de la llegada de los españoles. Su potencial étnico ancestral, belleza escénica y paradisíaca, esperan al nuevo cantón.
La unión es vital para fortalecer el desarrollo que en la actualidad, refleja un panorama de pobreza, en donde ningún distrito, tiene índices de desarrollo humano competitivos a lo interno del cantón. Si hiciéramos las comparaciones, por ejemplo en turismo entre Cóbano y Monteverde, hay una diferencia significativa a favor de Monteverde. Igualmente los distritos de la Región, están entre los menos desarrollados del cantón, Cóbano y Lepanto están en zona media, Paquera y Chira en zona baja.
La Región, no debe persistir en la idea romana de lucha; “pelear y morir en el mismo lugar”, debemos ver otras opciones. Debemos evitar una réplica generacional de un paradigma fracasado; el “distritismo”, que nos ha llevado a la pobreza, según la clasificación que nos ha dado la ley 9036. Aunque la manera de pensar, el carácter, las pasiones, las fantasías, caprichos y demás, son partes del componente del ser humano, la realidad fehaciente, debe ser la guía, para buscar cambios a favor de la población total.
El Foro Agenda Verde Político Filosófico desde hace 10 años, viene haciendo esfuerzos directos sobre la base de una construcción social del cantón, convencidos de la responsabilidad que tienen los habitantes organizados. El poder político-partidista es uno más del proceso, pero de ninguna, forma el exclusivo.
Nuestra propuesta para el nuevo cantón va de la mano con los objetivos del milenio de la ONU (2015-2030). El quehacer municipal en el cual hemos invertido años de trabajo, ofrece a la población una esperanza real de desarrollo sustentable, en concordancia con las nuevas exigencias globales en lo ambiental, social, cultural y económico.
M.Sc. Rodolfo Quesada Quesada,
Foro Agenda Verde Político Filosófico
*Imagen ilustrativa tomada de http://sds.uanl.mx
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Sea parte de SURCOS:
Proteccionismo y libre mercado: la estridencia como argumento
Escrito en . Publicado en Análisis, Aportes para el desarrollo.
Luis Paulino Vargas Solís
Director CICDE-UNED
Presidente Movimiento Diversidad
Uno de los errores cometidos en el decenio de los treinta del siglo pasado, y que incidió en el agravamiento de la Gran Depresión, fue la competencia irracional, incluso caótica, hacia el proteccionismo, en que se vieron atrapadas las potencias económicas del mundo en aquel momento. Esto ilustra que, bajo determinadas circunstancias, el proteccionismo puede ser realmente perjudicial, como sin duda lo es cuando atiende a estrechos objetivos gremiales o sectoriales, con descuido de intereses o necesidades más amplias.
Aclararemos que el concepto “proteccionismo” hace referencias a políticas que, de manera explícita o disimulada, por medio de impuestos, subsidios u otro tipo de restricciones, limita, o del todo bloquea, las importaciones que pudieran dañar determinados sectores de la economía nacional.
Es fácil –y goza de gran cartel en los medios de comunicación comercial– recurrir a generalizaciones que, con gran ligereza, construyen una imagen demoníaca del proteccionismo. Lo cual, como no es difícil de entender, es una forma alternativa de hacer la glorificación del “libre mercado”. Si a este último se le atribuyen virtudes milagrosas, si se cree que el automatismo de su funcionamiento garantiza equilibrios óptimos y virtuosos y un mundo de armonías perpetuas, pues de ello se desprende que la interferencia proteccionista es un mecanismo perverso que altera el virtuoso equilibrio del mercado y perturba su reinado glorioso y feliz.
Si nos remitimos a su fundamentación teórica, hemos de indicar que toda esta estridente cháchara sobre el proteccionismo y a favor del libre mercado, no pasa de ser un mero exabrupto ideológico, por lo demás bastante vulgar. Ya Walras –hace sus buenos 140 y tantos años– intentó ponerle una careta científica al asunto, con su teoría del equilibrio general, la cual hubo de recurrir al artificio del “subastador” para poder llegar a la conclusión deseada. Lo cual suponía tomar un atajo que pintaba de paradoja y contradicción toda la propuesta: la economía capitalista “descentralizada” quedaba explicada a partir de un mecanismo totalmente centralizado.
Pero eso era solo el principio del desastre. Veblen hizo un hazmerreír de todas las simplonadas de aquella teoría sobre el consumo, como Sraffa tuvo tiempo para buscarle las pulgas y demostrar que la teoría decía lo que explícitamente ella prohibía que se dijera. Keynes les hizo un completo desbarajuste tan solo con confrontar la teoría con las limitaciones de lo humano y las realidades de las instituciones que la humanidad requiere para vivir, y peor cuando demostró que el dinero no es un “velo” que recubre las transacciones reales, sino que su papel (al modo de pasaje entre presente y futuro) podría tener, y de hecho tenía, consecuencias importantísimas. Todavía Joan Robinson se dio tiempo para ironizar –con aquel, su humor tan fino– sobre lo absurdos de la teoría del capital. Pero como no hay peor astilla que la del propio palo, fueron Sonnenschein, Debreu y Mantel los que, queriendo arreglar el desaguisado, terminaron de amolarla. De ahí en adelante, el paciente, ya en estado terminal, quedó muerto y cadáver.
Esa es la teoría económica neoclásica, que sustenta toda la biliosa perorata sobre proteccionismo y libre mercado. No obstante lo cual, es una ortodoxia ampliamente dominante, gracias a los servicios que, como aparato ideológico muy sofisticado, brinda a intereses muy poderosos.
Pero vuelvo adonde inicié: el proteccionismo. Que este puede ser dañino. Si, ciertamente lo puede ser. Así nos lo demuestra la historia. Puede ser dañino, dije, bajo ciertas circunstancias. No necesariamente bajo otras circunstancias. Y esto es lo que pierde de vista el parloteo contra el proteccionismo. Acaso debido a su interés ideológico o tal vez por ignorancia supina. Sobre eso no me pronuncio.
El caso es que incluso Inglaterra aplicó políticas proteccionistas. Y lo hizo no obstante haber sido cuna de la revolución industrial y primera potencia industrial en la historia del capitalismo. Pero lo cierto es que, en su momento, incluso se limitaron las importaciones de textiles baratos provenientes de la India para así propiciar el fortalecimiento de la industria textil inglesa. Pero, en serio ¿Alguien puede creer que el éxito industrial inglés no se vio favorecido por su poderosa flota, su enorme imperio y los monopolios coloniales?
Luego vinieron Alemania, Francia, Estados Unidos, Japón, los “tigres del sudeste asiático”. Y China en el período más reciente. Todos, sin excepción recurrieron (recurren en el caso chino) al proteccionismo para lograr su avance hacia el estadio propio del capitalismo rico. Ningún caso es igual a otro. Cada uno tiene sus particularidades, según la propia historia, cultura e instituciones, y de acuerdo al momento particular en que se sitúan. Pero lo que sí es cierto es que, invariablemente, se interfirió en los mecanismos del mercado y se aplicaron políticas proteccionistas. Jamás se logró optando por el libre mercado abstracto. Siempre hubo una visión estratégica que miraba mucho más allá de lo inmediato.
Esos países se hicieron ricos y ahora “tiran la escalera”: no nos quieren permitir a los demás que subamos por ella. Nos prohíben hacer hoy, lo que hicieron entonces. Que, de seguro, tendríamos que hacerlo a nuestra manera, puesto que, inclusive, la crisis ambiental así lo exige.
Pero lo cierto es que China no les ha obedecido y ello ha sido determinante para lograr lo que han alcanzado. Para países pequeños y débiles como el nuestro, el camino parece estar bloqueado. Con el apoyo de gente que, desde adentro, vocifera estridencias. No sé si por interés ideológico o por ignorancia supina. Sobre eso no me pronuncio.
Tomado del blog: https://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com
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Sea parte de SURCOS:
Guaidó no existe
Escrito en . Publicado en Análisis, Aportes para el desarrollo.
Fernando Bermúdez Kuminev
Organización Política Carmen Lyra
Democracias
“Intrusiones humanas deliberadas en el sistema informático, eliminación intencional de rastros digitales, imposibilidad de conocer el número de oportunidades en que el sistema fue vulnerado, valijas de votos abiertas o sin actas, improbabilidad estadística extrema respecto a los niveles de participación dentro del mismo departamento, papeletas de voto en estado de reciente impresión e irregularidades adicionales, sumadas a la estrecha diferencia de votos entre los dos candidatos más votados”.
En la actual situación de masiva desinformación cualquier persona podría pensar que el párrafo anterior se refiere al proceso electoral venezolano del 20 de mayo de 2018, sin embargo es parte del informe preliminar de las elecciones del 20 de noviembre de 2018 en Honduras, un país hermano de la región que pertenece al Triángulo Norte, donde el índice de desnutrición es 17% de la población del país, 3% más que en Venezuela: Honduras de donde anualmente junto a más de cientos de miles de personas de Guatemala, El Salvador y México migran hacia Estados Unidos por la crisis ambiental, social y económica que viven en su país desde hace más de 3 décadas, ¿no hay ahí una crisis humanitaria y presidentes ilegítimos?
En Costa Rica los consorcios mediáticos de datos, mal llamados “medios de comunicación” utilizan estrategias de comunicación asertivas para favorecer sus intereses corporativos, logrando una impronta sobre un país que, pese a ser uno de lo que más procesos electorales ha vivido en el continente, insisten en considerarlo hoy como una “dictadura”. Venezuela en 20 años ha vivido más de 20 procesos electorales -incluyendo consultas populares como el referéndum constitucional de 2007 y el referéndum revocatorio de 2004-, y mientras en democracias como la costarricense, aun cuando han pasado más de 70 años desde la guerra civil, apenas se anotan 18 elecciones -incluyendo un referéndum para la aprobación del TLC-.
Pero pasemos de lo cuantitativo a lo cualitativo ¿qué hace que las votaciones parlamentarias de diciembre de 2016 sean reconocidas, “legítimas” y las de 2018 no? En 2016 ganó mayoría la oposición y naturalmente aceptaron el resultado, cosa que también hizo el oficialismo el cual reconoció su derrota; sin embargo, en 2018 la oposición perdió las elecciones presidenciales y desconoció el resultado, al igual que lo había hecho con anterioridad en todos los procesos electorales cuando perdió. De este comportamiento descaradamente oportunista, podemos señalar que de los más de 20 procesos electorales que se han vivido en Venezuela en estos 20 años la oposición reconoce únicamente aquellos donde gana.
Entonces es urgente poder definir con claridad que en estos momentos no compete -como lo señalan las cartas fundacionales de los organismos internacionales- a otras naciones aceptar o desconocer las instituciones y gobiernos de los países de la comunidad internacional; dicha acción corresponde a la determinación de sus pueblos ¿o acaso nos enteramos que en Honduras recientemente hubo elecciones presidenciales profundamente cuestionadas y las desconocimos como con Venezuela? o ¿que en Arabia Saudita no hay elecciones porque el poder se concentra por una cuestión familiar? ¿O hemos estado muy pendientes de los procesos electorales del este europeo?
El buró prófugo
Octubre, noviembre y diciembre fueron meses en los cuales apenas se mencionó, dentro de la matriz desinformativa, la situación que se vivía en Venezuela. Como un ejercicio reiterado y programático vuelve a ocupar la atención de los medios internacionales cuando hay ejercicios de desestabilización social y política. Ante este esquema no era de extrañar que lo que planeaban los grupos opositores -nacionales e internacionales- para enero 2019 sería un posible golpe fuerte.
La noticia llegó el 5 de enero cuando en su discurso inaugural de la Asamblea Nacional, un hasta entonces ignoto político, pero con características empáticas (joven, sin corbata, rasgos trigueños) llegó a la presidencia del parlamento. El súbito y sonriente Juan Gerardo Guaidó Márquez se autoproclamaría estratégicamente el presidente de Venezuela, para ser la punta de lanza del gobierno paralelo que comenzó a fraguarse con la conformación de un tribunal supremo de justicia en el exilio desde 2017, creado y auspiciado desde Washington con el apoyo de senadores republicanos como Marco Rubio y el vicepresidente Mike Pence; mismos personajes que madrugaron para reconocer y apadrinar en primera fila el título de Guaidó Márquez como “presidente encargado” de Venezuela.
Guaidó Márquez ofreció como una de sus primeras resoluciones tras su auto-proclamación, la ley de “amnistía” para las fuerzas armadas, en un fallido intento por agenciarse el respaldo militar. Esta ocurrencia no puede pasar desapercibida en una sociedad que posee antecedentes de terrorismo tan graves como el de Óscar Pérez, un ex-policía entrenado, que secuestró un helicóptero y se dirigió al Tribunal Supremo de Justicia para dispararle y posteriormente enrumbarse al Poder Judicial y lanzar granadas -de origen colombiano y fabricación israelí- contra la edificación. O los hechos ocurridos el 4 de agosto de 2018 donde se intentó asesinar al presidente Nicolás Maduro Moro y al alto mando militar venezolano –al cual hoy se le pide se suma a sus filas “paralelas”- mediante la utilización de dispositivos de agresión no tripulados.
Como parte de este entramado de conspiraciones y acciones terroristas contra la institucionalidad venezolana y sus representantes, están los hechos desenmascarados por parte de los cuerpos de seguridad y corroborados en las acciones cobardes de los prófugos de la justicia Venezolana, entre los que se encuentra una amplia gama de políticos de oposición como Julio Andrés Borges Junyet, el cual una vez descubierto su involucramiento en el atentado terrorista de agosto y levantada su inmunidad parlamentaria, decidió refugiarse en Washington. Desde el 29 de enero funge ya no como diputado, sino como representante de negocios del autoproclamado “presidente” en la capital estadounidense.
Lo mismo podemos mencionar para el “embajador” ante Estados Unidos Carlos Andres Vecchio DeMarie, el cual se encuentra prófugo de la Justicia Venezolana desde 2014 después de que se emitió su orden de captura por los delitos de “incendio intencional, instigación pública, daño a propiedades y asociación para delinquir” junto a Leopoldo López Gil, por los hechos ocurridos contra la sede de la Fiscalía en Caracas. López hoy reside preso en su vivienda.
El presidente 2.0
En definitiva no podemos obviar y mucho menos ser ingenuos al no considerar las redes sociales como un campo nuevo dentro de la contienda política, y Venezuela es un caso paradigmático en este ámbito.
Poco o nada se ha mencionado en Costa Rica sobre las nuevas estrategias de guerra utilizadas en América Latina. Un ejemplo claro han sido los golpes de estado “blandos” dirigidos y ejecutados por los parlamentos latinoamericanos, para destituir estratégicamente gobernantes distantes de Washington, los casos más notorios, pero prácticamente silenciados en nuestro país son los Fernando Armindo Lugo Méndez, destituido por el Parlamento Paraguayo después de un juicio político en 2012; y el caso de Dilma Vana Roussef, destituida por la cámara de diputados de Brasil en 2016.
Y es en el marco de estos procesos de destitución y colocación de agentes aliados, donde se muestran los principales elementos tácticos empleado en las redes mediáticas: la des-información y la construcción de realidades paralelas, virtuales, las cuales terminan gestando hechos concretos.
En Venezuela antes del 5 de enero de 2019 nadie sabía a ciencia cierta quién era Guaidó Márquez, más allá de ser miembro de uno de los partidos minoritarios del parlamento venezolano. Pero esta situación tuvo un giro descomunal en el momento en que, a través de redes sociales y medios informativos internacionales, ha intentado construir un poder paralelo en su propio país, donde aún en los días en que se escriben estas líneas la institucionalidad completa no le reconoce más allá de para lo que fue electo, ser diputado.
Desmontemos un poco mejor esta situación, Guaidó Márquez el día que se le ocurrió autoproclamarse recibió un apoyo inmediato a través de las redes sociales -en este caso twitter- de quienes lo habían predestinado meses atrás, así como de otras naciones latinoamericanas y europeas que se han opuesto tradicionalmente al proceso bolivariano.
Todos y cada uno de estos apoyos, al igual que su accionar han sido desarrollados y ejecutados en las redes sociales, comunicados de prensa, estrategias para la continuidad, plan a seguir, todo ha sido posteado y re-twiteado miles de veces a nivel internacional. Sin embargo, la realidad concreta ha sido que ni la Organización de Naciones Unidas, ni la Organización de Estados Americanos lo han reconocido a él ni a ninguno de sus supuestos diplomáticos en las instancias correspondientes, demostrando que su accionar violentaría los protocolos internacionales y que actúa de forma ilegítima. Mientras exista el estado de derecho, tener más visualizaciones en twitter que Nicolás Maduro no hace a Guaidó Márquez presidente, aunque así lo quieran hacer parecer en las realidades virtuales.
Lo que es más preocupante y precipita cada vez más hacia la carta desesperada de una posible intervención militar extranjera a Venezuela, es que, contrario a lo que persisten en figurarse sus aliados más allá de las fronteras, en el territorio nacional Guaidó no cuenta con el apoyo deseado, no posee bases, no posee instituciones y no posee credibilidad.
La toma fallida
Estar alejado mediáticamente de la realidad concreta que se vive adquiere resonancias estremecedoras y consecuencias, cuando menos, inquietantes.
Errores que pueden proceder de la ingenuidad y la torpeza, cuando no de la mala fe.
Costa Rica, en este seguimiento ciego y torpe del discurso mediático y de la realidad virtual, contraviene su tradición diplomática de neutralidad y respeto al derecho internacional y decide reconocer a un gobierno autoerigido y aceptar credenciales de una embajadora espuria otorgándole derechos precipitadamente, lo cual desemboca en la toma de la sede diplomática por un grupo de civiles armados y con recursos parapoliciales, quienes violentan el derecho internacional, desalojan a una embajadora oficial, e irrespetan los “acuerdos” tomados recientemente. Ante tal desaguisado el gobierno costarricense responde: “les dimos la mano y nos tomaron el codo”. En esta sarta de desaciertos inducidos ¿sabrán el presidente Alvarado Quesada y su canciller Ventura Robles quienes son realmente sus compañeros del Club de Lima?
La torpe y traicionera acción del “gobierno” paralelo venezolano por imponerse, el juego mediático de silencios, omisiones y tergiversaciones sobre lo sucedido en la frontera colombo-venezolana este 23 de febrero, las acciones diplomáticas de algunos países ajenas al derecho internacional e irrespetuosas de acuerdos, los sonados discursos amenazantes con la invasión armada son la forma en que toma cuerpo las realidades virtuales que consumimos diariamente.
Mientras tanto generan en el diario vivir una anulación de lo que está sucediendo en nuestro país ¿quién está tomando las decisiones? ¿Existirá justicia contra estos delitos contra el derecho internacional? ¿Hasta dónde está dispuesto a perdonar el presidente Alvarado Quesada?
En medio de este sainete de presidentes, embajadoras parece no haber seguridad jurídica para ninguna persona o país en Costa Rica, el presidente es incapaz de respetar la soberanía de otros países, ni como la suya propia.
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Para Duque y Guaidó: una derrota sin batalla
Escrito en . Publicado en Análisis, Aportes para el desarrollo.
Por Carlos Meneses Reyes
Una Derrota Sin Batalla. Novela del escritor ocañero Enrique Pardo Farelo, con el seudónimo de Luis Tablanca, por la persecución política desde siempre en Colombia, fue publicada en el año de 1935 y reeditada en 1983 por la Imprenta Departamental de Cúcuta. El autor fue Secretario de Hacienda Departamental, proponiéndose tomar, drásticas medidas, ante el despilfarro de la cosa pública y la corrupción galopante, que convirtió los cargos públicos en un nido de ratas. Transcurrió durante la llamada hegemonía de un partido único: el conservador, similar a la hegemonía imperante en el día de hoy, de un partido fascista de hegemonía, el Centro Democrático (CD), dominante dentro del Bloque de Poder contrainsurgente, al que se han plegado liberales, socialdemócratas, reformistas. En un escenario de sistema electoral censista predominantemente corrupto y elitista, de igual fisonomía al imperante hoy en día en Colombia.
Entre las medidas propuestas por el autor estuvieron la supresión de algunos cargos, como la de Administrador de la Fábrica de Licores, la de la gerencia de la Empresa de Teléfonos, adscribiéndole sus funciones al entonces Superintendente de Rentas.
Anhelante en la búsqueda de una Educación gratuita (hoy reivindicada como popular) hubo de suprimir las becas departamentales, convertidas en botín clientelista y nido de ociosos; eliminar los auxilios de las bandas municipales para que las asumieran los municipios, acorde con la participación ciudadana.
La novela consiste en ameno relato “de la más exacta radiografía de la picaresca política colombiana y aun americana de todos los tiempos” y en la que expresa sus experiencias de funcionario público. El nombre del personaje es JUAN. Lo tomo en referencia a Juan Guaidó, con la salvedad que al JUAN protagonista de la novela lo movía el sentimiento altruista y regenerador a diferencia del ladino, astuto y disimulado, personaje de la contrarrevolución bolivariana. JUAN en su calidad de empleado oficial nunca podría salir del atolladero en que se encuentra y su nombre quedaría manchado para siempre. Se tejieron y circularon las peores calumnias contra él. La trama de la novela transcurre en el desarrollo de abolengos, jerarquía, privilegios de castas y de favoritismos. Séquitos de aduladores, comitivas de auto elogios y lisonjas. Tocaditas en el hombro y falsas sonrisas. Imperio del clientelismo. Todo un andamio de simulacros. JUAN es desplazado por el desenfreno popular. El Juan de hoy, el Guaidó, sucumbe cual figura retórica que demostró todo lo contrario de lo que pretendía demostrar ser. Producto del tejemaneje de la dictadura mediática, en franca ironía por la aplicación de la práctica política de los millennials; de esa mentalidad del consumismo y el mercado. JUAN asimila que sus gestiones fracasan estrepitosamente. Queda solo en la Capital. Pero viene el carnaval (¿festejo de qué?). JUAN invita a Rosita, que llegó “del país vecino” (Venezuela), se cubre la cara con un antifaz. Ella lo abandona y le roba la billetera. Al otro día JUAN renuncia al cargo y regresa a su pueblo. No supo o no logró encarar la situación. Piensa que ha fracasado lastimosamente que huye sin haberle hecho frente al enemigo. Lo encaró acometiendo retos peligrosos y comprometedores, pero sin afectar correctamente al enemigo. Deduce que ha sido víctima “de una derrota sin batalla” Se consuela: “mi derrota es un triunfo porque la batalla era imposible”… JUAN hizo “como las caballerías cuando tascan el freno y sintió espuma amarga en la boca, pero se la tragó y amablemente repuso…”. Juan consulta al duendecillo: ¿con quién es posible dialogar? Cuando le dice que es imposible luchar solo sin masa popular combativa y organizada y sin milicia popular en las calles.
Opositores y lobbies pelean en Washington por hacer parte del Gabinete de Guaidó. Deambulan por pasillos, edificios del Departamento de Estado, instalaciones y oficinas políticas, con sus curriculum vitae debajo del brazo. Cual carta de presentación: el ser lacayos, sumisos al imperio y a las leyes de mercado…Destituidos por corrupción… De compañías anónimas de teléfonos de Venezuela… Promotores de la libre competencia y de la invasión financiera extranjera… De la Universidad Católica Andrés Bello (jesuitas en guerra con el Papa Francisco)… Analistas del Bank of América para la colocación de Bonos de Venezuela, en competencia con el imperio financiero y siniestro de la Casa o la familia Rothschild, gurús especializados en la compra de Bonos de Venezuela: hacia una Venezuela sin Chavismo… Ministros de Carlos Andrés Pérez, al igual que el embaucador Embajador posesionado en Bogotá, de un presidente o gobierno inexistente… Ex candidatos presidenciales… Ex Alcaldes de Caracas… Antiguos dirigentes estudiantiles, que junto con Guaidó, en noviembre de 2010 participaron en un seminario secreto de cinco días en un hotel de la Ciudad de México, organizado por Otpor, la organización de Serbia dedicada a «cambio de régimen», financiado por Washington, donde se planeó para desestabilizar el gobierno de Venezuela, que también incluyó el asesinato de Hugo Chávez y luego de Nicolás Maduro…Impulsores de las guarimbas (terror callejero) de 2014, desplazados por la Milicias Populares… Desertores de la Asamblea Nacional (AN) en desacato-por orden judicial- por obtusa visión política y violadores del Reglamento Interno de esa Corporación, como gestores para que Juan Guaidó ocupara en el mes de enero la presidencia de la AN y se proclamara auto presidente en violación al orden legal y constitucional imperante… Los ahora desertores de la Guardia Bolivariana… codeándose con gigantes corporativos, como Exxon, Mobil y Máster Card…Se sumaron a los donantes de Atlas, que se “prestigió” con figuras destacadas entre los libertarios ultraderechistas, favoreciendo cientos de ONGs conservadoras y pro-imperio.
LA MITOMANIA PUESTA EN ESCENA
Con el reconocimiento de más de 50 países- de 169 en el mundo- de un gobierno inexistente y de un auto proclamado presidente, queda en entredicho el Constitucionalismo moderno y asestado fuerte golpe, en particular, al Constitucionalismo Latinoamericano que propende en sus recientes Constituciones Políticas (Venezuela. Ecuador, Bolivia) por el Buen Vivir en armonía con la Naturaleza. Pero ese desafuero jurídico no repercute con el mismo espectro que la respuesta política genera. La sensación de desagrado y disgusto radica en que tres presidentes: el de Colombia (Duque), Paraguay (Abdo) y Chile (Piñera), junto con el rango de secretario de la OEA, (Almagro) se den a la tarea, en contravía, al ejercicio de sus funciones soberanas. Entronizan cual mentira patológica, lo irrito de sus actuaciones conspirativas contra un estado Soberano y un gobierno único constitucional existente, garante de total institucionalidad. Han pisoteado los principios fundamentales de sus sendas constituciones políticas. Ajustaron un concepto propio de Libertad. Acuñan y pronuncian un concepto extraño de Dictador. Descartan el ejercicio armónico en la conducción estatal de las ramas de poder con esencia independiente. Desconocen el efecto de las decisiones judiciales y hacen caso omiso a las condenas vigentes por desacato a la AN de Venezuela que la mantienen sin validez, ni fuerza obligatoria y de nulidad de toda nulidad sus actuaciones, por obtuso comportamiento y visión de incapacidad política de los Diputados mayoritarios. Personalizaron o individualizaron toda la problemática que implica los pasos históricos que enmarcan los últimos veinte años de vida republicana venezolana y el proceso de aplicación de soluciones alternativas a un orden neoliberal y privacionista impuesto a ultranza. Aplican la “vigencia” de una Constitución Bolivariana desconociendo sus principios fundamentales de autodeterminación nacional en ejercicio del poder originario que emana de la Asamblea Nacional Constituyente. Erigen a un presidente “provisional” o “interino” a sabiendas que no existe tal situación en el orden constitucional vigente en Venezuela, al no existir falta absoluta del presidente Nicolás Maduro Moros. (Artículo 233 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela). De darse la falta total del presidente surge es un encargado que en modo alguno tiene funciones de mandatario en el ejercicio del poder. Por ello y mucho más es dable concluir que han colocado en entarimado el montaje de una mentira patológica, que como tal se define como una invención. Lo demostrable de los acontecimientos lo corroboran. Surgen en contradicción a los acontecimientos probables; siendo la existencia de ese tal gobierno interino fácilmente refutable. Por tratarse de una mentira colectiva lo consciente subsume lo inconsciente del individuo patológico que la crea. Una prueba más de como la extrema derecha se aferra al poder con la mentira y la falsía.
DEL DELITO DE AGRESIÓN
La conducta asumida por el presidente de Colombia al permitir el territorio propio del Estado colombiano para poder agredir con la incursión de una llamada caravana humanitaria que pretendió pasar a la fuerza las fronteras del Estado de la República Bolivariana de Venezuela enmarca dentro de la tipificación del Delito de Agresión o acto contra la paz, contemplado en el artículo 5 del Estatuto de Roma. Lo preparado y sucedido en la frontera de Colombia con Venezuela el día 23 de febrero de 2019, es un crimen estipulado como tal en el Derecho Internacional Humanitario. Aclaraciones ampliamente difundidas por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CRIC) resaltaron la inconsistencia de esa campaña, al no mediar el consentimiento del Estado receptor. La definición y comportamiento consecuente de no aceptación del Estado de Curazao para la entrada inconsulta de las ayudas en alimentos y medicamentos; tal como estaba concebida, contribuye a la tipificación del delito enunciado. La clara posición del gobierno de México sobre el presupuesto de autodeterminación de los pueblos para rechazar el procedimiento aplicado, contribuyen al entendido de una situación que ha de asumir la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI). Tanto el presidente de Colombia como sus aúlicos de Chile y Paraguay y el Secretario General de la OEA, planificaron, propusieron y realizaron los actos de agresión aludidos; desde cualquier punto de vista, como formas incompatibles con la Carta de las Naciones Unidas. Se multiplicaron las acusaciones de un casus belli, por la insistencia de introducir los cargamentos a Venezuela.
Internamente, el presidente Duque incurre en violación directa de la Constitución Política de 1991; según la cual le corresponde como presidente conservar el orden público (Articulo 189-4 ibidem) y no alterarlo, como en realidad sucedió el día 23 de febrero de 2019 en la zona fronteriza colombiana con Venezuela y Brasil. La consecuente realización de esa conducta conllevó a que luego de tal alteración optara por cesar en la agresión cometida, ordenando recoger los camiones cargados, en el supuesto de hecho que contenían lo enunciado. Se supone o sospecha, aunque no está demostrado, que eran alimentos y medicamentos. Lo presunto radica en que llegaron en aviones militares de carga norteamericanos que como tales valijas son cargas mortíferas. La presencia de aeronaves de carga militar asimila al concepto de tropas en tránsito por el territorio colombiano, como indicio de una violación más al no contar el presidente Duque con la orden así sea, del cuestionado Congreso colombiano. La inducción del Presidente Duque para que el comandante del Ejército colombiano suscribiera declaración en torno a la operación llamada humanitaria conjuntamente con el Comando Sur de las tropas de USA, es una clara muestra de deliberación del alto mando militar en asuntos de política internacional. No le correspondía delegarla al presidente de la República como comandante en jefe de las fuerzas armadas colombianas.
Lo expuesto es solo una muestra de las múltiples implicaciones que la agresión cometida y la fracasada incursión a territorio venezolano genera la autocracia, cuando los actos personales de un gobernante se realizan sin ningún tipo de limitación, modificando el estatus constitucional a su antojo.
Tanto para Juan Guaidó como usurpador de autoridad y funciones públicas, como para el presidente Duque; toda la aventura de esta derrota sin batalla se les volvió un bumerang.
Enviado por el autor.
Sea parte de SURCOS:
El fetichismo de la inflación
Escrito en . Publicado en Análisis, Aportes para el desarrollo.
Luis Paulino Vargas Solís
Director CICDE-UNED
Presidente Movimiento Diversidad

Fetiche es, como sabemos, una figura, una imagen u objeto al que se le atribuye virtudes mágicas o ciertas cualidades sobrenaturales. Marx, por ejemplo, hablaba del “fetiche de la mercancía” para referirse a la capacidad del capitalismo de ocultar, bajo el ropaje de la forma material de la mercancía, las relaciones sociales que la produjeron, y le dieron forma, utilidad y valor. En la Costa Rica de los últimos 10 a 15 años, dos fetiches han quedado bien implantados en el imaginario popular: el del tipo de cambio colón-dólar y el de la inflación. Se quieren que sean tan bajos y estables como sea posible, aferrándose así a la ilusión de que ello es manifestación, y a la vez requisito, de una economía más saludable y de unas condiciones de vida más satisfactorias. Es una narrativa fantasmagórica, ampliamente compartida por el propio gremio de economistas y alimentada por una devoción reverencial. Omitiré en este artículo lo referente al tipo de cambio, el cual abordaré en un escrito posterior.
Y puesto que nos enfocaremos en el “fetiche de la baja inflación”, una aclaración es necesaria a fin de evitar malentendidos: obviamente una inflación alta es dañina, y de ninguna manera pretendo afirmar lo contrario. Pero, por otra parte, no es infrecuente que la inflación sea un síntoma de algo más, y no un problema en sí mismo. Cierto grado razonable de inflación puede ser expresión visible de una economía saludable. Una inflación muy baja puede ser, en determinadas circunstancias, expresión de una debilidad económica subyacente. Esto último es, precisamente, lo que motiva este artículo.
De la inflación se dice que es el peor impuesto para las personas pobres y, correlativamente, se afirma que mantenerla baja contribuye a mejorar el poder adquisitivo de los salarios. Para el Banco Central de Costa Rica (BCCR) –con seguridad uno de los más conservadores y ortodoxos del mundo– mantener una inflación baja es toda su razón de ser. No su objetivo principal, sino más bien suúnico objetivo. Opera entonces bajo un tipo de políticas llamadas de “metas de inflación”, que, en resumidas cuentas, consiste en fijar un cierto nivel de inflación como meta anual, en función del cual se ajustan las tasas de interés. Su meta es: «3% más-menos 1», lo cual significa que la inflación podría moverse dentro del rango comprendido entre 2 y 4%. En la práctica, lo que se observa es que el Central trata de empujar la inflación hacia abajo: al 2% o incluso por debajo de este nivel. En cambio, basta con que se mueva en las cercanías del 3% para que de inmediato suenen las alarmas y entren en aplicación medidas restrictivas, vía incremento de las tasas de interés, cuyo propósito es hacer que el índice se mueva nuevamente hacia el 2%.

Omitiendo detalles engorrosos, diré que esto se sustenta en algunas hipótesis muy populares en la teoría económica neoclásica. Tiene antecedentes en la llamada “curva de Phillips”. Como ésta tenía un tufito que hacía recordar a Keynes, provocaba gran desasosiego en la ortodoxia neoclásica. De ahí que el concepto se transfigurase inicialmente en algo que Milton Friedman llamó la “tasa natural de desempleo”, la cual, después de pasar por el salón de belleza, terminó con el rimbombante nombre de “tasa de desempleo no aceleradora de la inflación”. Todo esto para decirnos que el desempleo no puede bajar de un cierto mínimo, y que intentarlo tan solo provocará inflación. Dicho de otra forma: los gobiernos no pueden influir sobre el funcionamiento de los mercados. La conclusión es obvia: si no se puede, entonces no lo intente. Es el credo del fundamentalismo neoliberal: la magia del libre mercado resolverá todo.
Nadie sabe cuál es para el BCRR la “tasa de desempleo no aceleradora de la inflación”, puesto que, si del empleo se trata, lo mencionan como quien comenta en la parada de buses acerca de lo caliente que está la mañana. Lo cierto es que por diez años hemos tenido un problema del empleo realmente deprimente, sin que el Banco ni siquiera se entere.
Pero lo cierto es que existe una estrecha relación entre la catástrofe que vivimos en materia de empleo, y la mítica baja inflación. Pero el BCCR jamás reconocerá esa relación, excepto, quizá, recubierta bajo esos conceptos, presuntamente técnicos y asépticos, que la ortodoxia neoclásica ha acuñado. Pero la realidad es que la inflación es baja, en gran medida (no afirmo que sea el único factor) porque el empleo anda muy mal, lo que pone en situación de gran vulnerabilidad a trabajadores y trabajadoras. Ello permite empujar los salarios hacia abajo, lo que, a su vez, propicia el descenso de la inflación. Y, como bien se sabe, ese mecanismo regresivo se ve favorecido por el contexto institucional vigente: ausencia de organización sindical independiente, feroz persecución sindical por parte de la patronal y un Ministerio de Trabajo que, con perdón, no pasa de ser un mal chiste.
Recordemos que la primera vez que se elaboró la Encuesta Continua de Empleo (ECE) fue en el tercer trimestre de 2010. Tomemos el dato respectivo, para compararlo con el más reciente disponible (cuatro trimestre 2018). Fijémonos en lo que el INEC llama “ingreso en la ocupación principal”, medido en términos de su poder adquisitivo real. Observaremos entonces que el promedio respectivo a nivel nacional se ha estancado, con un incremento insignificante de 0,6%. Si se observa el dato para el sector privado (en el que se ubica el 86% de las personas trabajadoras), se registra una reducción de casi -4%. Es un hecho sin precedentes en la historia económica de Costa Rica: un plazo tan extendido sin mejoría alguna –más bien con deterioro– del poder adquisitivo real de los ingresos. Con seguridad, las ganancias de productividad que se han tenido a lo largo del período –poco brillantes pero que, en todo caso, están ahí– han eludido a las clases trabajadoras y se han concentrado en manos del capital.
O sea: no es cierto en absoluto que la baja inflación favorece la mejoría en el poder adquisitivo de la gente trabajadora. Es que la calamidad que sufre el empleo es una fuerza muy poderosa que lo mismo empuja hacia abajo la inflación, que alimenta el deterioro del poder adquisitivo de los ingresos de la población.
Por otra parte, es cierto que el tipo de cambio bajo y estable –el otro fetiche del que hemos hablado– contribuye también a mantener baja la inflación. Sin profundizar en el asunto (lo haré en el siguiente artículo) ese peculiar comportamiento de la relación colón-dólar, explica parte de la pérdida de competitividad del aparato empresarial costarricense. En ese contexto, el deterioro del poder adquisitivo que sufre la gente, opera como una forma de “devaluación interna”: como ya dije, las ganancias de productividad se mueven a favor del capital y lejos de las manos de las personas trabajadoras. Se intenta así restablecer, un poco al menos, la competitividad lacerada.
Tomado del blog https://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com
Enviado por Luis Paulino Vargas.
Los terroristas que acosan a Danielito y Rosarito
Escrito en . Publicado en Análisis, Aportes para el desarrollo.
He conocido varios en los últimos meses. Todos muchachos en sus veintes. En su mayoría estudiantes universitarios que dejaron atrás las aulas para venirse para Costa Rica. Y, vea usted, todos muchachos gais. Al menos los que he conocido.
Se les nota lo peligrosísimos que son: con sus rostros juveniles –a veces casi infantiles– y la afectividad que, espontánea y natural, les fluye por cada poro, como en cada palabra que pronuncian les estalla el amor por su patria y, a veces, la angustia por una madre o un padre que dejaron atrás. Se saben en peligro, y saben que volver a Nicaragua significaría cárcel o, quizá, su muerte.
Por norma les abrazo a cada vez que les veo y de inmediato les plantó un gran beso en el cachete (entre amigos gais eso es normal; ahí perdonen los señores hetero que de seguro dirán: “¡qué playada!”). De tan nervioso que me ponen, termino compartiendo con ellos, bien un café, o acaso una cerveza. Todo depende del lugar o la hora.
Les he ayudado en lo que me ha sido posible. En el Movimiento Diversidad Costa Rica les hemos ayudado en lo que nos ha sido posible.
Al cabo, yo la verdad quisiera que el mundo entero estuviese poblado de terroristas como ellos. Habría mucho más amor y solidaridad en el mundo. También mucha más paz.
Texto tomada de la página de Facebook de Luis Paulino Vargas Solís
Sea parte de SURCOS:
El repudio de Costa Rica a la actuación de representantes diplomáticos designados por Juan Guaidó: breves apuntes
Escrito en . Publicado en Análisis, Aportes para el desarrollo.
Nicolas Boeglin (*)
El pasado 20 de febrero, Costa Rica expresó formalmente su profundo malestar por la forma con la que representantes designados por el autoproclamado «Presidente encargado de Venezuela» Juan Guaidó se introdujeron en la sede diplomática de Venezuela en San José durante la madrugada del día anterior, calificando las autoridades de Costa Rica de «inaceptable» su actuar.
Cabe precisar que la sede diplomática fue objeto de una «toma de posesión» en horas de la madrugada en ausencia de fuerzas policiales, lo cual plantea también algunas interrogantes sobre el nivel de seguridad con el que cuentan las legaciones diplomáticas en la capital costarricense durante las madrugadas.
El reconocimiento reciente hecho por Costa Rica paso a paso
Costa Rica reconoció a Juan Guaidó el mismo día de su proclamación en Caracas como «Presidente encargado de Venezuela«, el pasado 23 de enero del 2019 (véase nota de prensa con tweet del Presidente de Costa Rica incluido). El 13 de febrero del 2019, la delegada designada por Juan Guaidó en Costa Rica presentó sus cartas credenciales a las autoridades costarricenses (véase nota de CRHoy). Cabe recordar que en los primeros días del año 2019, el autodenominado «Grupo de Lima» del que forma parte Costa Rica anunció que no reconocería el segundo mandato del Presidente Nicolás Maduro a iniciarse el 10 de enero (véase nota nuestra sobre este comunicado del «Grupo de Lima«).
El pasado 15 de febrero, Costa Rica anunció que otorgaría un plazo de 60 días a los representantes diplomáticos de Venezuela designados por el Presidente de Venezuela Nicolás Maduro para abandonar el territorio costarricense. Precisamente en su comunicado oficial sobre lo acontecido en la sede diplomática venezolana, Costa Rica «expresa su enérgico rechazo con la actuación de la señora representante diplomática María Faría, que ha irrespetado el plazo diplomático de 60 días dado por Costa Rica a los funcionarios del gobierno del señor Nicolás Maduro para abandonar el país«.
El texto integral del comunicado oficial de Costa Rica se reproduce al final de la presente nota.
Una situación al parecer inédita en el continente americano
Es de notar que la situación acaecida no tiene precedentes y que algunos Estados, que también han optado por reconocer a Juan Guaidó como Presidente legítimo de Venezuela, han procedido de otra manera: tal es el caso por ejemplo de Paraguay, al anunciar la ruptura de las relaciones diplomáticas con Venezuela desde el mismo 10 de enero (véase comunicado oficial de Paraguay), antes de reconocer a Juan Guaidó como Presidente de Venezuela. El «Presidente encargado de Venezuela» Juan Guaidó nombró oficialmente a sus nuevos representantes en Brasil, Guatemala y Paraguay casi un mes después, el pasado 5 de febrero (véase nota de prensa del medio paraguayo Ultimahora del 5/2/2019). Por su parte, en Perú, las cartas credenciales a las autoridades peruanas fueron presentadas por los delegados designados por Juan Guaidó tan solo el 21 de febrero del 2019 (véase comunicado oficial de Perú), habiendo manifestado estos delegados no requerir de una embajada en Lima (véase cable de la agencia EFE del 6/02/2019). De igual forma, el 21 de febrero fue la fecha escogida por Colombia para recibir las credenciales del nuevo representante venezolano (véase nota de prensa de El Espectador): no se sabe aun cuando ni cómo procederán estos nuevos delegados a tomar posesión de la sede diplomática venezolana en Bogotá, ni si optarán por la solución de sus colegas en Lima.
Las reglas del derecho internacional aplicables a las sedes diplomáticas
Las reglas aplicables que derivan del derecho internacional público en materia de seguridad de sedes diplomáticas por parte del Estado receptor y de nombramiento de representantes diplomáticos por parte del Estado acreditante, están reunidas en la Convención de Viena de 1961 sobre Relaciones Diplomáticas (véase texto completo). La seguridad de los locales de la sede diplomática recae en el Estado receptor (Artículo 22), precisando la convención de 1961 que «Los agentes del Estado receptor no podrán penetrar en ellos sin consentimiento del jefe de la misión«.
Pese a haber sido invocadas por algunos analistas costarricenses, no se encuentra en esta convención disposición alguna referente a una situación tan peculiar en la que una misma sede diplomática es pretendida por dos autoridades desde su capital, con una (al parecer) más urgida que la otra por ocuparla.
La precitada convención tampoco precisa cuáles son los plazos que deben los Estados reconocerles a los diplomáticos de un Estado que dejan sus funciones oficiales y que deben regresar a su capital.
Una «urgencia» que merece una explicación: breve tentativa
No se tiene mayor claridad sobre la inusual interpretación dada al plazo oficial otorgado por Costa Rica de 60 días por parte de los delegados de Juan Guaidó en Costa Rica, y no ha habido mayor precisión al respecto por parte de estos últimos en sus declaraciones públicas.
La urgencia con la que los representantes de Juan Guaidó quisieron asumir el control de la Embajada de Venezuela en Costa Rica posiblemente guarde alguna relación con el momento de extrema tensión que se vivió en esta tercera semana de febrero. En efecto, este insólito episodio entre Costa Rica y Venezuela se dio a pocas horas del 23 de febrero, fecha escogida por Juan Guaidó para anunciar a la comunidad internacional la entrada de la denominada «ayuda humanitaria» a Venezuela enviada desde Estados Unidos y Colombia, y considerada como una «farsa» por parte de las máximas autoridades venezolanas. China había advertido del riesgo de confrontación que supone esta «ayuda humanitaria» no solicitada, ni autorizada por el Presidente Nicolás Maduro (véase cable de prensa de RCN); al tiempo que la Unión Europea (UE) desplegó una intensa actividad diplomática en aras de acompañar a Venezuela en una salida negociada a la crisis institucional que se ha agudizado desde el mes de enero del 2019 (véase nuestra breve nota titulada «La declaración del Grupo de Contacto Internacional (GCI) sobre Venezuela adoptada en Montevideo: una breve puesta en contexto«).
Este mismo 22 de febrero, el jefe de la diplomacia venezolana se reunió en Nueva York con el Secretario General de Naciones Unidas sobre la ayuda humanitaria que Naciones Unidas prevé canalizar y enviar a Venezuela, de conformidad con los principios aplicables en materia de ayuda humanitaria, incluyendo el consentimiento de las autoridades del Estado beneficiado por esta ayuda (véase comunicado oficial de Naciones Unidas).
Los Presidentes de Chile, Colombia y Paraguay viajaron personalmente a Cúcuta (ciudad fronteriza colombiana) para presenciar y apoyar la distribución de la denominada «ayuda humanitaria» proveniente de Estados Unidos y Chile a Venezuela este 23 de febrero: se trata de tres Jefes de Estado que posiblemente hayan aceptado lo que otros igualmente solicitados rechazaron. No se tiene claridad sobre la modalidad escogida y el papel que jugaron estos tres Jefes de Estado cuando mandos militares a cargo de las fuerzas de seguridad venezolanas se opusieron y bloquearon el acceso de la denominada «ayuda humanitaria» a territorio venezolano. El Presidente de Venezuela Nicolás Maduro anunció el cierre de la frontera de Venezuela con Brasil, desde cuyo territorio también se planeaba enviar «ayuda humanitaria» a Venezuela (véase nota de prensa de la BBC del 21/2/2019).
Más allá de algunas (falsas) expectativas creadas por algunos sectores políticos y gran cantidad de medios internacionales sobre lo que podría ocurrir este 23 de febrero en Venezuela, la iniciativa de enviar y de distribuir «ayuda humanitaria» desde el territorio de Brasil y de Colombia contra la voluntad de las autoridades que mantienen el control del territorio de Venezuela (y en particular de sus fronteras) plantea algunos desafíos a algunas reglas (muy básicas) del derecho internacional público: resulta a todas luces sorprendente ver a tres Jefes de Estado en ejercicio apoyarla personalmente in situ desde la ciudad de Cúcuta.
A modo de conclusión
No cabe duda que lo ocurrido en la sede diplomática venezolana en Costa Rica durante esta semana resulta desde todo punto de vista inédito en los anales de la diplomacia costarricense. Coïncidió con un asalto en Ecuador el mismo día a la sede consular de Venezuela (véase nota de prensa El Comercio del 20/2/2019). Fue también precedido por el «hackeo» de los sitios de varias embajadas de Venezuela en América Latina hace una semana (véase nota de prensa del Clarín del 7/02/2019).
Desde la perspectiva jurídica, es muy posible que este extraño episodio en Costa Rica lleve a otros Estados a precisar de manera más clara las condiciones de salida del equipo anterior de diplomáticos venezolanos y el momento del traspaso de la legación diplomática a sus nuevos ocupantes; así como el acceso a las llaves de la sede diplomática, a la sede como tal y sus diversas dependencias, a las cuentas bancarias, a las distintas claves en materia de comunicación y a otros datos por parte de los nuevos delegados venezolanos.
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Texto completo del comunicado de prensa emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica, el pasado 20 de febrero del 2019
«Ministerio de Relaciones Exteriores deplora ingreso inaceptable de diplomáticos a sede de la Embajada de Venezuela en Costa Rica
San José, 20 de febrero de 2019. El Ministerio de Relaciones Exteriores deploró el inaceptable ingreso a la sede de la Embajada de Venezuela en Costa Rica, por parte de personal diplomático del gobierno del presidente encargado Juan Guaidó.
Para el Gobierno de Costa Rica tal procedimiento es inaceptable pues lesiona elementales normas diplomáticas de respeto y confianza de las relaciones en la comunidad internacional, y sobre todo, del derecho internacional.
En este sentido, expresa su enérgico rechazo con la actuación de la señora representante diplomática María Faría, que ha irrespetado el plazo diplomático de 60 días dado por Costa Rica a los funcionarios del gobierno del señor Nicolás Maduro para abandonar el país.
Por tal motivo, el Ministerio de Relaciones Exteriores adelanta que en las próximas horas entregará una nota diplomática a la señora representante diplomática, María Faría, en relación con lo sucedido.
Comunicación Institucional
(386 CR VEN embajada)
Miércoles 20 de febrero de 2019«.
**Foto de la Representante de la Unión Europea en materia de Política Exterior con el Ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica durante la cita en Montevideo convocada por el GCI. Foto extraída de nota de prensa de Informa-tico titulada «Más países apoyan salida pacífica, política y diplomática a la crisis venezolana».
(*)Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR)
Enviado por el autor.
Sea parte de SURCOS:
Improvisación en la Cancillería
Escrito en . Publicado en Análisis, Aportes para el desarrollo.
Por Marlín Oscar Ávila
Los costarricenses debemos preguntarnos, hacia dónde queremos dirigir nuestras relaciones internacionales. Si no tenemos esta definición será inevitable que cualquier fuerza internacional la defina por nosotros. El mundo actual se está moviendo a velocidad luz, comparado a veinte años atrás, cuando el panorama cambiaba a menos que la velocidad del sonido.
Para nadie debe ser extraño que tengamos rencillas con los hermanos nicaragüenses, eso es histórico en nuestra familia centroamericana. Lo que no es tan común es tener riñas con hermanos que viven muy al sur de nuestro territorio. Y, si nos descuidamos nos van a endosar enemistades con otros países, incluso africanos y asiáticos, dependiendo a quién declaran enemigos en Washington, más aún si el nuevo posible enemigo tiene abundancia de riquezas. No se nos ocurre que se van a violentar nuestras relaciones diplomáticas con Haití, Nueva Guinea o Santa Lucía o la también empobrecida Honduras.
Con el pleito gratuito que ahora se tiene con el gobierno de Venezuela, para nadie con «cinco dedos de frente», como decían nuestros abuelos, es algo originado por nuestras relaciones históricas con esa nación. Desde que aprendimos a respetar la soberanía ajena, nuestra nación ha mantenido relaciones fluidas con todos los países del orbe mundial. Incluso, nos acomodamos de tal manera que llegamos a ser vistos con una cultura abierta hacia otras muchas culturas, muy diferentes en su desarrollo socio político y económico, hasta en sus marcos ideológicos. Desde luego, eso nos llevó a tener un mejor panorama de nuestro propio desarrollo.
Sin embargo, esto ha venido distorsionándose velozmente con las influencias del nuevo gobierno en Washington. Siempre hemos tenido la influencia de los gobiernos estadounidenses, pero los anteriores nos vieron como una sociedad importante en los manejos culturales y de nuestra política enmarcada en la «democracia occidental», por lo cual, había que cuidar de no alterar los caminos trazados por nuestro pueblo. Sabían que «una buena proporción de ticos pensamos como gringos».
Como bien sabemos, el actual gobierno de Donald Trump, no tiene ningún tipo de consideración para sociedades como la nuestra. Para él el mundo se divide en dos: los que le siguen sus mandatos y ocurrencias xenofóbicas, para llegar a construir el tercer imperio neofascista, acumular riquezas y, los que no le siguen. Así que obliga a cualquier nación a que se defina sí se une a sus ambiciones imperiales y se somete a sus dictados o se convierte en su enemigo. Para este ignorante e inculto comerciante de las mayores riquezas del mundo, solamente logra diferenciar que existe la relación con un príncipe heredero en Arabia Saudita, a quien trata como si fuese un demócrata, respetuoso de los derechos humanos, haciendo caso omiso de sus crímenes cotidianos y, a un gobernante en un país inmensamente rico en minerales, como Venezuela, que no obedece sus mandatos, por lo tanto hay que destruirlo.
Coloquemos el perfil de nuestro presidente Carlos Alvarado al lado del de Donald Trump. La calidad humana del nuestro, supera con creses al estadounidense. No obstante, el de Washington está definiendo nuestras políticas actualmente. A ese neo nazi que no elegimos.
Veamos alguna de las trampas a que nos podremos meter sin tener definida nuestra política exterior.
Oficialmente «hemos aceptado» al tal Guido como gobernante de Venezuela. Nombrado «Presidente encargado» seleccionado por Donald Trump. Consecuentemente, «hemos» dado 60 días a la misión diplomática del gobierno elegido democráticamente, para desalojar su embajada en Los Yoses, San José. Ese plazo seguramente vino de Washington, donde se ha cronometrado la toma de poder en Caracas. Nuestros gobernantes no saben si eso será así. No tenemos el expertís militar en producir golpes de estado, menos en el extranjero.
Pero el riesgo es, si no le resultan bien los cálculos y la masacre programada por el Pentágono, ¿adónde quedaremos los ticos? La vergüenza internacional que se nos viene.
Ahora resulta que el gobierno del vecino Nicaragua «tiene los días contados» por decisión de «la santa inquisición» del Pentágono. ¿Será que también nuestro presidente (no nosotros, la ciudadanía) va a verse obligado a romper relaciones con nuestros hermanos nicaragüenses?
Pareciera que nuestro gobierno no solamente improvisa, sino que solamente obedece. Nuestro nuevo Canciller tampoco nos impresiona. Pareciera estar esperando que Washington le dicte las pautas a seguir, como se las pudo haber dictado en el CIDH.
Así que estamos muy mal en nuestra política exterior, desde el comienzo del «gobierno de la unidad» con posible graves consecuencias para nuestro pueblo costarricense.
Nuestro gobierno debe saber diferenciar el tratar asuntos internos con los externos. Estos últimos son muy delicados, al grado que pueden afectar nuestro futuro como nación.
Enviado por el autor.
Sea parte de SURCOS:
El que espera desespera
Escrito en . Publicado en Análisis, Aportes para el desarrollo.
Rodolfo Quesada Quesada
Verbigracia de la poesía exquisita del escritor español Antonio Machado Ruiz “El que espera desespera, dice la voz popular. ¡Qué verdad tan verdadera! La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés”. Los habitantes de la Región Sur; Península de Nicoya, empezamos a hacer nuestra, esta poética profecía de tan ilustre escritor.
Esta Región la integran los distritos de Lepanto, Paquera, Cóbano, Isla Chira junto con el Golfo de Nicoya y sus islas. Próximamente cumpliremos ciento cuatro años de inseguridad jurídica, debido al decreto N° 20 del 18 de Octubre de 1915, de la administración González Flores. Con él se otorgó al cantón central de Puntarenas, la administración temporal de la Región, siendo un territorio del cantón de Nicoya de la provincia de Guanacaste, que desde 1824 se anexó a Costa Rica, como parte del Partido de Nicoya. Con el tiempo, este decreto adquirió ribetes de una división territorial administrativa espuria, hoy impugnada haciéndola una Región irredenta y olvidada.
En Julio del 2012, se presenta un contencioso administrativo contra ese decreto, bajo el expediente 12-003638-1027-CA por parte del exdiputado Mario Arredondo Calderón y de la Municipalidad de Nicoya, por el alcalde en su momento, Marco Antonio Jiménez Muñoz. En la querella, solicitan la anulación del decreto y la devolución de la Región a Nicoya, como estaba antes del decreto, enfatizando que la división territorial administrativa en Costa Rica, de siempre, ha tenido reserva legal y por tanto, requiere la creación de una ley.
Ya empezamos a desesperarnos de esta espera. Estamos viviendo en pobreza, con los índices de desarrollo humano entre los más bajos del país y legalmente certificados por el Estado, como zona de rezago social, con la ley 9036. Oh incongruencia más pura e insensatez superlativa, pero sobre todo, falta de sentido común, opacado por la codicia sin medida, oculta en las faldas de la ignorancia y la falta de acción reivindicativa por parte del Estado y sus poderes.
La lógica funcional del Poder Judicial se espera que sea, resolver los recursos que se le plantean dentro de un lapso de tiempo que pueda ser comprensible y tolerable. Estos largos periodos latentes para plantear resoluciones, no ayudan al desarrollo y se convierten en el cadalso, donde se ajusticia el desarrollo comunitario, tan cacareado cada cuatro años. ¿Qué pasaría? si dejáramos siete años sin salario al personal del tribunal en mención, recientemente hemos visto su reacción ante un amago de reducción salarial. No hay sonrojo dejando a las comunidades sin desarrollo por siete años, miles de personas hemos esperado en vano, una resolución de este Tribunal Contencioso.
Como habitantes de la Región estamos haciendo lo propio por nuestro desarrollo, sin embargo, empezamos a dudar que nuestra expectativa de vida, concuerde con los plazos de resolución que tiene el Poder Judicial para resolver, en nuestro caso, la inseguridad jurídica, a la cual, el mismo Estado nos ha llevado. Nos preocupa una resolución que ya ha consumido el 27% de nuestro tiempo útil a la sociedad sin provecho alguno, esto es una oposición frontal a nuestros derechos y una bofetada al desarrollo. El Poder Judicial debe hacer un esfuerzo supremo para integrarse al escenario común y salirse del escenario particular, en que se encuentra.
Hace doscientos veinte años con la Revolución Francesa, nacieron Los derechos del hombre y del ciudadano, hace 70 años en el artículo 41 de la Constitución Política de Costa Rica, se consagró el principio de justicia pronta y cumplida. Hace siete años estamos esperando que se cumplan estos postulados y se respeten nuestros derechos como ciudadanos y ciudadanas. Solicitamos al Tribunal de lo Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, se pronuncie sobre el expediente 12-003638-1027-CA y nos permita desarrollarnos. Nos cansamos de esperar.
M.Sc. Rodolfo Quesada Quesada:
Foro Político Filosófico Agenda Verde
Región Sur, Península de Nicoya.
Imagen con fines ilustrativos.
Enviado por el autor.
Sea parte de SURCOS:








